martes, 11 de febrero de 2025

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FBI halla miles de páginas secretas sobre el asesinato de John F. Kennedy

 

FBI halla miles de páginas secretas sobre el asesinato de John F. Kennedy

TERCREAINFORMACION / 11.02.2025

Los 2.400 documentos no fueron entregados al organismo encargado de estudiar los archivos sobre el ataque ocurrido en 1963.


El presidente John F. Kennedy y su esposa junto a una comitiva antes de ser baleado en Dallas, Texas. Gettyimages.ru


La Oficina Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos ha descubierto miles de páginas de documentos clasificados relacionados con el magnicidio del presidente John F. Kennedy que no han sido presentados nunca al organismo encargado de estudiar y manejar los archivos sobre este caso, informa Axios.

Los aproximadamente 2.400 documentos fueron encontrados en una revisión en virtud de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump de finales de enero que exige la publicación de todos los registros sobre el asesinato ocurrido en Dallas en 1963.

La existencia de esas 14.000 páginas se dio a conocer en la Casa Blanca el viernes, cuando la Oficina del Director de Inteligencia Nacional presentó su plan para ejercer la orden de Trump.

Los documentos en cuestión contienen secretos bien guardados, a los que tampoco tuvieron acceso las tres fuentes que informaron al medio de su existencia.

El descubrimiento tiene lugar tras décadas de oposición gubernamental a que desclasificaran todos los documentos sobre el asesinato del 35.º presidente, conocido también por su sobrenombre JFK, reticencia que dio pie a una serie de teorías de conspiración.

De acuerdo con la Ley de Recopilación de Registros del Asesinato de Kennedy de 1992, que estableció un plazo hasta 2017 para hacer públicos los archivos clasificados, los documentos debían entregarse a la Junta de Revisión de Registros del Asesinato de JFK y luego a los Archivos Nacionales. No obstante, los recién descubiertos documentos no llegaron a la junta de revisión.

El presidente Trump ordenó el pasado 23 de enero al director de Inteligencia Nacional que elabore un plan en un plazo de 15 días para la publicación completa de los documentos sobre el asesinato de JFK. También, emitió órdenes parecidas sobre el asesinato de su hermano Robert Kennedy, así como del líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr.

Durante su primer mandato, el republicano había estudiado desclasificar los documentos sobre la muerte de JFK, pero debido a la resistencia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y el FBI, se pospuso la publicación completa hasta octubre de 2021 y fue parcialmente publicada bajo la Administración de Joe Biden.

·         El 22 de noviembre de 1963, John F. Kennedy fue herido mortalmente por dos disparos de rifle cuando él, su esposa y el gobernador estatal viajaban en la limusina presidencial descapotable por el centro de Dallas, Texas. El presunto autor del magnicidio, Lee Harvey Oswald, fue abatido a tiros en una comisaría de la ciudad dos días después.

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Trump y Netanyahu: limpieza étnica enmascarada como inversión inmobiliaria

 

Trump y Netanyahu: limpieza étnica enmascarada como inversión inmobiliaria

 

Diarioctubre / febrero 6, 2025

Este plan de limpieza étnica se presenta como una solución humanitaria a circunstancias trágicas, cuando en realidad Estados Unidos e Israel destruyeron deliberadamente la franja de Gaza.


Caitlin Johnstone
 (periodista australiana).— Sonriendo como el gato que se comió al canario, el fugitivo de La Haya, Benjamin Netanyahu, se sentó junto a Donald Trump mientras el presidente estadounidense le decía inequívocamente a la prensaq que el plan para Gaza es expulsar permanentemente a todos los palestinos del enclave.

“No creo que la gente deba regresar a Gaza”, dijo Trump . “Creo que Gaza les ha traído muy mala suerte. Han vivido un infierno”.

Cuando se le pidió que aclarara si los palestinos tendrían derecho a regresar a Gaza después de su reconstrucción, Trump dijo que el plan es construirles viviendas en otros países que sean tan agradables que no quieran regresar.

“Mi esperanza es que podamos hacer algo realmente bueno, realmente agradable, adonde no quieran regresar”, dijo Trump, y agregó: “Espero que podamos hacer algo adonde no quieran regresar. ¿Quién querría regresar? No han experimentado nada más que muerte y destrucción”.

Cuando se le preguntó de cuántas personas estaba hablando de eliminar, Trump respondió : “Todas”.

Poco después, el presidente anunció que Estados Unidos pronto “tomaría el control” y “se adueñaría” de Gaza y supervisaría los proyectos de construcción allí.

“Estados Unidos se hará cargo de la Franja de Gaza y haremos un trabajo con ella”, dijo Trump. “Seremos dueños de ella y seremos responsables de desmantelar todas las bombas peligrosas sin explotar y otras armas en el lugar, nivelar el lugar y deshacernos de los edificios destruidos; nivelarlo. Crear un desarrollo económico que proporcione una cantidad ilimitada de empleos y viviendas para la gente de la zona”.

Teniendo en cuenta lo que Trump dijo anteriormente sobre expulsar permanentemente a todos los palestinos de Gaza, no hay duda de a quién se refiere cuando dice que quiere proporcionar viviendas a “la gente de la zona”. Obviamente, no se refiere a crear viviendas para los palestinos de Gaza, por lo que presumiblemente se refiere a viviendas para los judíos israelíes. Se refiere a una operación de limpieza étnica muy directa, impulsada por Estados Unidos.

Trump aclaró que cuando dijo que Estados Unidos sería “dueño” de la Franja de Gaza, no se equivocó. “Todos con los que he hablado adoran la idea de que Estados Unidos sea dueño de ese pedazo de tierra”, dijo a la prensa .

Trump reiteró su postura ya expresada que la población de Gaza podría ser reubicada en Jordania, Egipto u “otros países”. Por supuesto, no se ha mencionado la posibilidad de que los palestinos vivan en cualquier otro lugar de su patria histórica, porque así no es como funciona la limpieza étnica.

La agenda es eliminar a una población indeseable del territorio para que pueda ser reemplazada por una deseable; permitir que los palestinos de Gaza vivan en territorio israelí o en Cisjordania durante la reconstrucción frustraría el propósito de las acciones de Israel desde octubre de 2023.

Trump habló repetidamente de lo devastada, peligrosa e inhabitable que está Gaza, dando a entender que la zona fue golpeada por un desafortunado desastre natural y no por una operación deliberada y metódica para hacer que el enclave sea inhabitable.

Este plan de limpieza étnica se presenta como una solución humanitaria a circunstancias trágicas, cuando en realidad Estados Unidos e Israel destruyeron Gaza a propósito con el objetivo de promover exactamente la agenda que están trabajando para promover hoy.

Es seguro que esta medida se enfrentará a una resistencia agresiva, tanto internamente por parte de Hamás como de las potencias vecinas, incluso si la administración Trump logra encontrar naciones dispuestas a facilitar sus planes de limpieza étnica. Esto significa que podemos esperar mucha más violencia y asesinatos en la región si esta agenda sigue adelante.

Y aquí hay que mencionar que Donald Trump ha admitido públicamente que ha sido comprado y poseído por oligarcas sionistas.

El presidente reconoció abiertamente durante la campaña electoral que la primera vez que fue presidente, los megadonantes Sheldon y Miriam Adelson estuvieron en La Casa Blanca trasladar la embajada estadounidense a Jerusalén y reconocer el reclamo ilegítimo de Israel sobre los Altos del Golán, lo que él concedió con entusiasmo.

Miriam Adelson, que es israelí-estadounidense, donó a la campaña de Trump 100 millones de dólares el año pasado.

Y ese es el precio que hay que pagar para ser presidente de los Estados Unidos. Hay que hacer alianzas con oligarcas y administradores de imperios que quieren cosas muy feas para nuestro mundo, y hay que ser el tipo de persona que está lo suficientemente muerta por dentro como para hacer esos tratos fáusticos.

Es por eso que los presidentes estadounidenses son tan consistentemente malvados; si no lo fueran, nunca llegarían ni cerca de la presidencia.

Mientras tanto, una encuesta del Jewish People Policy Institute encontró que “más de ocho de cada diez israelíes judíos apoyan el plan” propuesto por Trump para limpiar étnicamente la Franja de Gaza de palestinos reasentándolos en Egipto y Jordania.

La encuesta también reveló que, entre la minoría de israelíes que no apoyan el plan de Trump, sólo el 13 por ciento se opone a él porque lo considera inmoral. Entre los israelíes judíos en particular, el número de los que se oponen a la limpieza étnica de Gaza por razones morales es de apenas el 3 por ciento.

El tres por ciento. Si eso no es síntoma de una sociedad moralmente enferma, no sé qué lo sería.

Para ser claros, estamos hablando de expulsar permanentemente a una población indígena de su tierra natal a gran escala para que su territorio pueda ser reclamado por colonos.

Este es el tipo de crimen que incluso una conciencia medio formada reconocería inmediatamente como profundamente inmoral, pero entre los judíos israelíes, esa cifra es sólo del 3 por ciento.

La degeneración moral que hace posible una falta a tan gran escala de empatía humana básica es la consecuencia natural de todo lo que el Estado de Israel es y siempre ha sido.

Los judíos israelíes son adoctrinados desde su nacimiento para considerar a los palestinos como menos que humanos, porque de lo contrario el Israel moderno no tendría sentido.

No tiene sentido que un Estado de apartheid, en el que un grupo recibe un trato preferencial sobre otros, haya sido colocado sobre una civilización preexistente a la que luego se le arrebataron violentamente sus tierras, sus derechos y su dignidad. Por eso se enseña a los israelíes a no verlos .

Vía:observatoriocrisis.com

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De usar y tirar

 

Zhok ha escrito este artículo pensando en Italia, pero lo que censura puede aplicarse al pie de la letra a España. Y seguramente a la mayor parte de Europa. Y no se divisa en el horizonte nada que anime a que las cosas puedan cambiar. Al menos de momento.


De usar y tirar


El Viejo Topo / 11 febrero, 2025



La situación de crisis persistente y sin salidas aparentes en la que se mueve toda Europa es un problema que va mucho más allá de la pérdida de estatus internacional, la pérdida de prosperidad, la pérdida de competitividad, el aumento de la pobreza y el desempleo (todo ello, por supuesto, bastante grave). El problema subyacente es que la existencia durante largos periodos en una condición de crisis permanente, de declive percibido y de falta de perspectivas produce una disminución gradual pero sistemática de la propia voluntad de vivir, de la «vitalidad primaria» de quienes se ven envueltos en este sudario histórico.

Las causas de esta situación son múltiples y pueden (y deben) analizarse en detalle a nivel empírico, histórico y económico.

Podemos tomarlo en sentido amplio y comenzar el análisis a partir de la derrota en la Segunda Guerra Mundial, con la subsiguiente condición de país ocupado.

Podemos centrarnos en aparentes «errores» más recientes, como el suicidio industrial decretado por la reorientación de los suministros energéticos de las fuentes próximas (Libia, Rusia) a las del principal competidor directo (Estados Unidos).

Podemos condenar la estructura oligárquica y tecnocrática de la Unión Europea, que ha fracasado estrepitosamente en lo único que justificaba oficialmente su existencia, a saber, utilizar el peso económico de Europa como palanca para obtener un mayor estatus internacional, con mayor capacidad para defender los intereses de los pueblos europeos, etc.

En este contexto, es lamentable decirlo, las clases dirigentes italianas han sido durante algún tiempo las peores, las más manifiestamente serviles a presiones e influencias ajenas a los intereses del pueblo italiano. Las clases dirigentes italianas, de Monti a Draghi, de Renzi a Meloni, son siempre las primeras y las más dispuestas a mostrarse serviles a intereses alusivos, opacos, inconfesables y estrictamente ajenos a cualquier cosa que pueda beneficiar al país.

Para ceñirnos a los últimos días, basta con ver la velocidad del rayo, única en la escena internacional, con la que el «garante de la privacidad» bloqueó la accesibilidad de DeepSeek en las tiendas de aplicaciones de Apple y Google en Italia. Es evidente para todo el mundo cómo cualquier potentado político o económico extranjero puede obtener una audiencia inmediata en Italia, ejerciendo la presión adecuada sobre una clase dirigente inconsistente y dedicada únicamente al cultivo de su propio interés privado a corto plazo.

Estos y muchos otros análisis son legítimos y posibles, pero en mi opinión, para evitar la dispersión e identificar el núcleo esencial del drama contemporáneo, hay dos puntos que deberían seguir siendo el centro de atención a largo plazo.

El primero es la prudencia metodológica.

Todas las personas de buena voluntad (es inútil recurrir a la quaquaraqua (1) y a la vendepatria) deben distanciarse definitivamente del principal juego que paraliza toda alternancia política y de poder, a saber, el juego de la oposición ficticia entre Derecha e Izquierda. Parece increíble, pero décadas de intercambiabilidad total en todas las políticas estructurales aún no han convencido a todo el mundo de que el «juego de la alternancia bipolar» es sólo un sistema para garantizar la irreformabilidad absoluta, el estancamiento terminal del sistema. Todavía hoy hay mucha gente que piensa de buena fe que es importante «Derribar a la derecha en el gobierno» (quizás en nombre del antifascismo), o «Derribar a la izquierda en el gobierno» (quizás en nombre del anticomunismo). El hecho de que este juego siga funcionando en cabezas aparentemente capaces es uno de los misterios más desconcertantes, algo que le lleva a uno al pesimismo antropológico más radical. El hecho de que haya gente, tanta gente, que se dedique en cuerpo y alma a la identificación diaria de detalles estéticos aborrecibles, de derechas o de izquierdas según el caso, deprime las esperanzas de cambio.

El segundo punto es un elemento de sustancia política y cultural (radicalmente cultural y, por tanto, política). El marco básico que permite la autoperpetuación sin salidas aparentes de nuestra condición de fracasados viene determinado por una arraigada ASOCIACIÓN DEL ALMA. Si bien es cierto que abundan los vendidos y los corruptos, sería erróneo pensar que el problema italiano (y europeo) radica principalmente en la presencia de estos personajes en nómina de estados o multinacionales extranjeras. Están ahí, como en todas partes, pero el problema es más radical. Reside en el hecho de que, en el fondo de las convicciones de la mayoría de los intelectuales, universitarios, periodistas y políticos de este país, hace tiempo que se impuso sin vacilaciones la adhesión inconsciente a un paradigma «americanista». ¿Qué entiendo aquí por «americanismo»? Me refiero a una formulación ideológica tan virulenta como despistada, que se adhiere sin descanso a la IMAGEN PÚBLICA que EEUU ha proyectado de sí mismo, desde la posguerra hasta el presente. En gran medida, esta imagen pertenece a la autointerpretación liberal. Pero no se recibió a partir de sesudas reflexiones sobre las virtudes del libre mercado, la dinámica del Estado de Derecho, el constitucionalismo liberal-democrático o similares; no, se recibió por ósmosis mediática y cinematográfica. Sencillamente, Nando Mericoni se ha reproducido a sí mismo y sus hijos y nietos han hecho carrera; y a diferencia del progenitor de «Un americano en Roma», ya no tienen la falsa conciencia de quien sigue con un pie en otro mundo, sino que viven enteramente en esa burbuja cultural. Viven en ella tan enteramente que a veces se creen cualquier cosa menos eso, que se creen herederos de comunistas o fascistas o demócratas, mientras son copias de proyecciones publicitarias ajenas. En realidad, no hay estupidez, ni degradación, ni paranoia nacida al otro lado del Atlántico que no haya hecho una incursión triunfal en las mentes de las clases dirigentes italianas desde los años ochenta.

La «internacionalización» cultural se ha convertido en sinónimo de «haz como los americanos, que lo haces bien». De los modelos privatistas de servicios públicos a la veneración simbólica de la competitividad, de los «niños de las flores» a los «raperos», de la importación de heroína a la importación del woke, no hay mal ejemplo que no se haya seguido diligentemente. La tormenta de dolorosos anglicismos parvenus que se desata en las producciones de la burocracia pública es el signo más directo de esta derrota.

Lo que es esencial comprender es que este «americanismo» no es algo de lo que Estados Unidos sea víctima. Para los EEUU, es lo que ellos son, y, como tal, puede ser libre y pragmáticamente desafiado (ha ocurrido muchas veces, en cierta medida está ocurriendo hoy).

Para nosotros, en cambio, no lo es, es una ideología, una visión tácita del mundo y del bien, estereotipada, obtusa como sólo puede serlo una ideología absorbida pasivamente. Este hecho culturalmente trágico es lo que hace que la posición de Italia (y de Europa) sea hoy particularmente triste y particularmente peligrosa.

Con este telón de fondo se entiende que Europa se muestre cómicamente dispuesta a desafiar a Rusia (o a China), siga señalando públicamente todo su desprecio cultural por los «bárbaros del Este», queme todos los puentes de diálogo, insista en continuar políticas que no sólo son estúpidas, no sólo injustificables, no sólo contraproducentes, sino también operativamente insostenibles.

El mundo entero sabe que Europa, un enano político y militar, carente de recursos naturales y con una demografía en colapso vertical, no podría enfrentarse sola a Rusia ni aunque convirtiera la mitad de su PIB en gastos militares. Se trata de una ilusión inaceptable para la inmensa mayoría de su población a todos los niveles. Pero no para las clases dirigentes que han hecho de la autopromoción de Hollywood su visión del mundo.

Por eso, de todas las tareas políticas actuales, quizá la más fundamental no sea algo típicamente «político». Se trata de emprender una laboriosa tarea de reconstrucción. Se trata de reconstruir con dedicación, en un proceso que sólo puede durar décadas, un trasfondo de autonomía cultural, en parte desenterrando un pasado glorioso, en parte asumiendo la carga de innovarlo (donde «innovar» por fin dejará de ser sinónimo de «copiar de EEUU»).

Traducción de konkreto

(Ntd): (1) Término fono-simbólico de la lengua siciliana que recuerda el grito del pato (o codorniz[), ahora de uso común en italiano, ambos con el significado de una persona particularmente habladora, pero carente de habilidad real, y por lo tanto considerada poco digna de confianza. En el argot mafioso, el término «quaquaraquà» también se utiliza como sinónimo de «delator».

* De Facebook

 Fuente: Sinistrainrete

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