viernes, 23 de septiembre de 2016

INTERECONOMÍA, EL TORO TORITO TORO: CONSEJOS DOY Y PARA MÍ NO TENGO (Y encima nos debe a los españoles mas de 11 millones de leandrones: 1 leandrón = 1 euro. Más deuda pública que pagar para los trabajadores, más recortes sociales. ¡Viva la Pepa y su puta madre)

Intereconomía anuncia que echa el cierre

Eco Reoublicano
El Plural
Intereconomía echa el cierre
Intereconomía echa el cierre, según ha afirmado Miguel Sempere en Rambla Libre. La cadena de televisión de Julio Ariza “cerrará el próximo 20 de octubre” por “no tener tesorería para pagar el IVA del tercer trimestre”.

Según el artículo de Sempere, “el propio Ariza ha transmitido a sus íntimos que ya se han acabado las soluciones y les ha animado a buscar trabajo”.

Sus cuentas reflejan impagos al Fisco durante el último año y medio. Intereconomía Corporación e Intereconomía TV deben un montante total de 8.029.667 y 3.123.546, tal y como figura en la lista de morosos publicada por Hacienda, según EL PLURAL

Según publica PR Noticias, 18 meses después de entrar en concurso de acreedores sigue sin pagar sus deudas a proveedores. De hecho, extrabajadores ilustres siguen sin cobrar. Al conocido presentador Josep Pedrerol se le deben unos 500.000 euros y, a pesar de que ha demandado a la empresa, no ha recibido nada desde que dejó la cadena en 2013 –precisamente porque no le pagaban su salario-.
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ALFONSO ROJO PODRÍA CONVERTIRSE EN UN "FINANCIERO" DE LAS FUERZAS DEL MAL


Así de simple: bastaría con que Pablo Iglesias decidiera donar a su partido, Podemos, los 20.000 machacantes, 20.000, que le tiene que pagar el periodista (para vergüenza del periodismo) Alfonso Rojo por haberle faltado el respeto, para que pasara a formar parte de los financieros de las fuerzas del mal que representa Podemos, porque es que los de Podemos son malos, malos, malos, contrasistémicos y dale a tu cuerpo alegría Macarena.

Y todo, porque Alfonso Rojo confunde el micrófono; el bolígrafo y la imagen televisiva y olé con el tocino. es decir, la visceralidad y la vomitina fustripersonal con la noticia.

Y conste, hay que señalarlo en favor de Alfonso Rojo, a pesar de que 20.000 son 20.000 y no va más, que no es de los más vísceros rádicales-machacantes-repulsivos-fundamentalistas-incitadores al odio contra Podemos. Los hay también de "aprepárate" que va, que no se cortan un pelo en hacer apología del terrorismo, si es que terrorismo fuera el incitar a que unos maten a otros, dando ejemplo personal, ¡con dos cojones!, como ha sido el caso de Federico Jimenez Losantos, el cual dijo que de tener una escopeta recortada iba a liar la de Dios es Cristo con tiros por arriba; por abajo; a un lado a otro, pero sobre todo, al lado izquierdo, a los de Podemos. ¡Y no pasó nada, oyes! Tan campante que se quedó el Federíco, que dicho sea de paso, también es periodista, o visceperiodista. Yo me vacuno antes de leerlo o escucharlo, no es por nada, pero por si acaso.

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PODEMOS: 20.000 EUROS LE CUESTA AL PERIODISTA ALFONSO ROJO EL HABERLE LLAMADO CHORIZO Y MANGANTE A PABLO IGLESIAS (Chorizo = 10.000; Mangante = 10.000)


Alfonso Rojo, condenado a pagar 20.000 euros a Pablo Iglesias por vulnerar su honor al llamarle 'chorizo' y 'mangante'


JULIA PÉREZ/MADRID
público.es
21.09.2016

"No existe el derecho al insulto", responde la Audiencia de Madrid al periodista por utilizar expresiones vejatorias sin pruebas contra el líder de Podemos en 'La Sexta Noche', 'El Cascabel' y en Twitter cuando surgió esta formación política, en 2014

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y el periodista Alfonso Rojo durante el debate de 'La Sexta Noche', en marzo de 2014.

El periodista Alfonso Rojo ha sido condenado a pagar 20.000 euros al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, por vulnerar su honor en 2014 al llamarlo "chorizo", "mangante", sinvergüenza" o "gilipollas" durante un debate televisivo en La Sexta Noche y por continuar insultándolo en el programa El Cascabel y en su cuenta personal de Twitter.

La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado la condena impuesta el pasado 22 de junio al director de Periodista Digital por el juzgado de primera instancia número 13, que estimó de manera parcial la demanda de Pablo Iglesias contra el tertuliano, interpuesta a través del abogado Jaume Asens. Esta condena cifró la condena en una indemnización de 20.000 euros, así como a publicar a costa de Rojo los hechos probados y el fallo de la sentencia en el medio que dirige.

La Audiencia confirma así que Alfonso Rojo cometió una intromisión ilegítima en el honor de Pablo Iglesias al utilizar expresiones vejatorias sin pruebas, de tal manera que sobrepasó el derecho a la libertad de expresión en el que él se amparaba: "no existe el derecho al insulto", expone la resolución.
El juzgado de primera instancia rebajó de 30.000 a 20.000 euros la petición de indemnización que pedía Pablo Iglesias y condenó al periodista tras realizar una ponderación entre los derechos en conflicto: la libertad de información y expresión, por un lado, y el derecho al honor y a la intimidad del líder de Podemos por el otro lado.

Alfonso Rojo recurrió esta sentencia ante la Audiencia Provincial de Madrid, que ha confirmado la condena en una resolución fechada el 30 de junio y notificada el pasado 1 de septiembre.

La Fiscalía apoyó al periodista frente al líder de Podemos

La Fiscalía apoyó el recurso del periodista frente al político y defendió ante la Audiencia que las expresiones 'chorizo', 'sinvergüenza', 'mangante' o 'gilipollas' pudieran ser "poco adecuadas o desafortunadas", pero que, al aplicar el principio de ponderación, carecían de un "matiz injurioso, denigrante o desporporcionado" al "amparo de la crítica política" y "la inexistencia de animus injuriandi".

Los insultos de Alfonso Rojo comenzaron a producirse durante un debate televisivo de La Sexta Noche el 15 de marzo de 2014, cuando surgió Podemos, y continuaron en el programa El Cascabel del 17 de marzo y en la cuenta de Twitter, al tiempo que lo tildaba de "gilipollas" y remataba: "En España no cabe un gilipollas más".

Alfonso Rojo argumentó que no tenía "ánimo de injuriar" y que lo ocurrido se enmarcaba en un acalorado debate político sobre supuestas relaciones de Pablo Iglesias con "Venezuela y el régimen iraní", al moderar el debate Fort Apache para una productora española emitido en el canal Hispan TV. El periodista se amparó en su libertad de expresión para justificar que lo había llamado "gilipollas": atacaba las ideas de Iglesias y no a su persona. Es más, llegó a decir que a la Audiencia que el comportamiento "reprobable e inmoral del Sr. Iglesias" encajaba "a la perfección" con estas expresiones.
La sentencia ahora confirmada estudia los debates y concluye que las palabras utilizadas por Rojo como "chorizo", "mangante", "estafador" o "gilipollas" eran "vejatorias e innecesarias, excediendo la libertad de expresión", para lo cual expone numerosa jurisprudencia sobre los límites a este derecho fundamental y las reglas de ponderación entre las que se exige el requisito de veracidad y la relevancia pública.
"La Constitución no reconoce un pretendido derecho al insulto", expone la sentencia al concluir que fueron expresiones "absolutamente vejatorias". La Audiencia agrega en su resolución que en el recurso de Rojo "no se hace mención siquiera a la veracidad de tales afirmaciones, por lo que su potencialidad ofensiva del honor del demandante no podría tener cobertura constitucional, que sólo protege la información veraz".
La Audiencia de Madrid apostilla que "no existe el derecho al insulto" al explicar:  "Quien desempeña un cargo público o tiene una relevancia pública por otra razón, no queda completamente despojado de sus derechos de la personalidad y el empleo de insultos y expresiones vejatorias, desconectadas del mensaje político que se quiere transmitir e innecesarias para transmitirlo, consentidas durante un tiempo prolongado en la web de las demandadas, no cumple la función constitucionalmente otorgada a la libertad de expresión, por lo que no puede justificar la preponderancia de la libertad de expresión sobre el derecho al honor".