martes, 26 de marzo de 2019

VENEZUELA. ANALISIS NO IDEOLÓICO DEL ACTO TERRORISTA DEL CAPITAL CONTRA LOS TRABAJADORES VENEZOLANOS

Venezuela
 
Apagón y reestructuración capitalista
 
19/03/2019 | Norman Antonio Boscán 
 
Venezuela vivió durante los últimos días un apagón generalizado en todo el territorio nacional que afectó la telefonía, el expendio de gasolina, suministro de agua potable, el funcionamiento de los puntos electrónicos para el pago con tarjetas de crédito y débito, así como el flujo de dinero por el cierre de bancos y cajeros electrónicos. La mayoría de negocios cerraron y las mercancías eran vendidas en dólares a un sobreprecio de más del 1000 %.

Quienes habían comprado comida para más de un mes, con el propósito de proteger sus ingresos de los efectos devastadoras de la hiperinflación, vieron echarse a perder sus reservas de carnes, verduras, quesos y otros alimentos ante la imposibilidad de conservarlas en frio. La bolsa de hielo de un tamaño de 50 cm era vendida durante esos días en el mercado a un costo de 15 dólares la unidad. Los electrodomésticos comenzaban a sufrir los embates de los cambios de voltaje propios de los intentos por restablecer el fluido eléctrico.

Los servicios de terapia intensiva, diálisis, operaciones de emergencia hospitalaria se vieron seriamente afectados por el prolongado apagón. El expendio de medicamentos sufrió el impacto de las limitaciones en los mecanismos de venta y la especulación se evidenció en esta área.

Los rumores de alzamiento militar, insurrección de los barrios o pobladas descontentas se generalizaron, con versiones para cada uno de los sectores en pugna. El rumor boca a boca, expresaba los deseos de cada uno de los actores en conflicto. Mientras los opositores al proceso bolivariano inflaban el rumor de movimientos cívicos militares contra el gobierno de Maduro, los simpatizantes del gobierno señalaban que los barrios enfurecidos irían a las urbanizaciones de los ricos a saldar cuentas por los efectos del apagón en su cotidianidad, enseres y pequeñas propiedades. Pero, a pesar de los rumores, nada de ello ocurrió; saqueos aislados en Valencia y Maracaibo (las dos ciudades más importantes después de Caracas), mostraban el despertar de hechos vandálicos despolitizados.

La polarización es evidente. No hay espacio político en este momento para una tercera fuerza distinta a las dos existentes. Pero el campo no está unificado, ni en el chavismo-madurismo, ni en la oposición. En las fuerzas sociales del gobierno cada vez es más evidente una distinción entre Chavismo y Madurismo; por un lado están los Chavistas No Madur