jueves, 16 de junio de 2016

PRIVATIZAR BIENES PÚBLICOS SIGNIFICA EUFEMISTICAMENTE QUE NOS ESTÁN ROBANDO Y QUE SEGUIMOS VOTANDO A LOS CAPATACES DE QUIENES NOS ROBAN



Amnistía fiscal, tramas ocultas y privatización de la sanidad pública española


Rebelión
Nueva Tribuna
16.06.2016

La reciente publicación en algunos medios de comunicación de los denominados “Papeles de la Castellana” ha puesto en evidencia más irregularidades de los procesos de privatización del sistema sanitario público por parte del gobierno del PP, ya que se confirma que empresas beneficiarias de estos procesos, que han tejido alianzas con laboratorios farmacéuticos, entidades bancarias, empresas de autopistas o multinacionales para beneficiarse de fondos públicos, defraudaron al fisco.

El grupo Vithas Salud nació en 2012 con la compra de hospitales a Adeslas. Pertenece al fondo de capital riesgo Goodgrower de los hermanos Gallardo y de La Caixa. El grupo integró en el momento de su constitución a 10 hospitales y 3.100 profesionales y 1,5 millones de pacientes, en gran parte derivados del sistema público. La creación fue apoyada y bendecida por la Secretaria General de Sanidad y Consumo, Pilar Farjas.

La creación de Vithas se produjo de manera simultánea a la regularización por el Ministerio de Hacienda de los 113 millones de euros que los compradores mantenían ocultos en Suiza y Panamá. Es decir la creación del grupo se realizó gracias a la legalización de 113 millones de euros ocultos en paraísos fiscales para no pagar impuestos en España. Los dueños del grupo, pagaron gracias a la amnistía fiscal apenas 2,7 millones (2,4% del dinero opaco que escondían en Suiza a través de dos empresas de Panamá y de los bancos JPMorgan, Lloyd´s, y Rothschild).

Los dueños del grupo son también los máximos accionistas del laboratorio farmacéutico Almirall (66%) una de los mayores de España, con un valor en bolsa cercano a los 2 500 millones y que factura millones de euros a la sanidad pública (el gasto farmacéutico en España es muy superior a la media de los países europeos).

Cuando la Xunta decidió privatizar el Laboratorio Central de Galicia frenando el desarrollo de los laboratorios de los hospitales públicos y poniendo en peligro los datos más sensibles de la población gallega, realizó un concurso al que se presentaron siete laboratorios, aunque el contrato fue adjudicado a una Unión Temporal de Empresas integrada por Cerba (Unilabs) y Lema y Bandín, que presentaron la oferta económicamente más baja, con una baja temeraria de 40% con respecto a las otras empresas concurrentes. Posteriormente Lema y Bandin y Vithas se han unido ubicando el Laboratorio Central de Galicia, Privado, en el hospital de Fátima de Vigo.