miércoles, 18 de marzo de 2015

EL PP, LA GRAN MAYORÍA DE SUS ALTOS JEFES SE ALIMENTAN DE LA CORRUPCIÓN Y LA MENTIRA, Y EL QUE NO LO QUIERA VER PUES NO LO VE. PUNTO


(A la izquierda, según se mire, Susana Díaz del PSOE. A la derecha, nos pongamos como nos pongamos, Moreno Bonillla, un jefe chico del PP aterrizado en Andalucía. Dos patas de banco en Andalucía que a la mayoría de los andaluces nos convendría "despatar")
Historia de un saqueo con burla incorporada
DIARIO.ES
16.03.2015 

En la España de hoy se puede liquidar un banco –el De Madrid-, hijo del grupo Banca Privada Andorrana presuntamente vinculado al blanqueo de dinero, como si fuera algo cotidiano. Aunque no estemos nada seguros de que, una vez más, sus hilillos de plastilina no vayan a causarnos algún percance. Precisamente, el presidente del gobierno -un experto en minimizar catástrofes con las más peregrinas metáforas- habla en Onda Cero Radio y cuenta que no sabe nada de una contabilidad B en el PP, que si acaso será de Bárcenas. Que estén imputados éste y dos ex tesoreros más del partido y avalen la existencia de esa caja de dinero sucio -y destinos en el que fue empleado como la remodelación de la sede de la calle Génova en Madrid-, juez, policía, Hacienda y hasta la Fiscalía que ya tiene mérito, no ha sido suficiente para que Rajoy haya querido enterarse. Tampoco ha estado mal, en el surtido de perlas desplegado, la salomónica aseveración: hay imputados e imputados. Por eso ya ha tomado medidas para que sea él o el PP quienes decidan sobre la cualidad de imputado o de lo que estimen mandar. Un creciente número de españoles dudan ya si les molesta más que les roben o que se rían de ellos.
Porque hay más, mucho más. 82 parcelas. Millón y medio de metros cuadrados concedidos por la Comunidad de Madrid para construir colegios en su mayoría privados o concertados desde 2000 a 2013, según un informe de UGT. En el estudio de las concesiones han aflorado nombres bien curiosos entre los adjudicatarios: el afamado hostelero (y lo que surja) Arturo Fernández, el Opus Dei –especializado en colegios segregados por sexo-, el Arzobispado de Madrid, un López del Hierro sobrino de Cospedal por parte de marido, o el ventrílocuo de cabecera del PP José Luis Moreno. Por cierto, en vísperas de retornar a TVE. Las Madres Mercedarias consiguieron, según el sindicato, una parcela en Tres Cantos a 14 euros el metro cuadrado de un suelo valorado en 700 euros/m². Luego supimos que algunas adjudicaciones nutrieron la trama Púnica de corrupción. Se acusa en ella a Francisco Granados –consejero de Aguirre- de llevarse una mordida en torno al millón de euros en la construcción de colegios privados.    
 Cada día, varias veces al día de hecho, nos topamos con hallazgos de este tipo. En todos los terrenos. En prácticamente cada rincón de este país. Lideran los que atañen al PP, no en vano gestor del gobierno de España, y de la mayoría de Comunidades autónomas y ayuntamientos. A corta distancia –dentro de sus posibilidades-, los Convergentes catalanes. El PSOE se ha cubierto también de gloria, especialmente en Andalucía. Algún cazo han metido en ocasiones otros que accedían al preciado mando en caja. Y en cada componenda salen los amigos habituales, parientes, maridos, esposas, sobrinos, primos, entrenadores personales, chóferes. La familia al completo.
 Han vendido –privatizado, externalizado, dicen, labor que consiste en poner en manos “externas” lo nuestro- todo tipo de servicios públicos. Las joyas que quedaban en pie, tras esa cadena de horrores de décadas que exigiría investigación y responsabilidades. Hasta viviendas sociales han sido entregadas a fondos buitres por varios ayuntamientos, comenzando por Madrid que, sin empacho, ha visto desahuciar impasible a sus inquilinos. Y aún así –y cobrando más impuestos- el PP ha subido la deuda pública por encima de un billón de euros.
 Asturias contabilizaba este lunes que sus ciudadanos han pagado 36 millones de euros desde que, nada más llegar, el PP instauró el copago y la exclusión de medicamentos del sistema público. Multipliquen por el resto de España. Entretanto a bancos, concesionarios de autopistas deficitarias, constructoras con contratos fiasco –como los de Florentino Pérez- no les ha faltado de nada.  Elijan entre los sinónimos cuál cuadra más: asaltar, depredar, rapiñar, atracar, robar, pillar, despojar, desvalijar. 
 El destrozo perpetrado a la sanidad pública merece figurar en los anales de la Historia, y no deberíamos cansarnos de repetirlo, escucharlo y difundirlo. Según la lista Bloomberg, el sistema público español aguantó hasta 2013 en el puesto número 5 de mayor eficiencia, en 2014 ya estaba en el 14. Se han detraído de él10.000 millones durante la crisis. En cálculos extremadamente tímidos –son del gobierno-, porque cada presupuesto general del Estado del PP fue un nuevo hachazo, hasta con partidas extraordinarias de tijera.  
 Han mermado drásticamente la ayuda a la dependencia allá por dónde se mire.  Hasta en un camión se denuncia están haciendo resonancias magnéticas en Castilla La Mancha, la comunidad que lidera el aumento de la deuda pública de todos, pese a ser Cospedal la más experta carnicera de lo público, rivalizando con sus colegas de Madrid y  las que nos ofertan para seguir. 
Han logrado convertir nuestra salud en un negocio privado. Nuestros datos personales ya circulan en el mercado de compra-venta. Para ofertarnos lo mejor o lo que ya no cubre o terminará por no cubrir la sanidad p