sábado, 20 de junio de 2015

LA ENERGÍA NUCLEAR ES SEGURA: SEGURA PARA MATAR, SEGURA PARA ENRIQUECER A UNAS CUANTAS BESTIAS INSENSIBLES. SEGURA PARA DESTRUIR. LAS BOMBAS ATÓMICAS QUE PUEDAN SER ALMACENADAS EN MORÓN DE LA FRONTERA YA ES OTRA COSA. ES ENERGÍA PACIFIC-AMIGA-AMERICAN CON SABOR A CHICLE DE MENTA



Qué está pasando realmente en Fukushima

Rebelión
CounterPunch
20.06.2015

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.


Fukushima sigue irradiando, se perpetúa a sí misma, inconmensurable y sin límites, como un incorregible y horrible encuentro con el monstruo delDoctor Who en el espacio profundo.

Es probable que Fukushima pase a la historia como el mayor encubrimiento del siglo XXI. Los gobiernos y las corporaciones no están revelando a los ciudadanos los riesgos y peligros; del mismo modo, la verdad en sí misma, como una norma ética, está en riesgo de ser eliminada siendo como el pegamento que mantiene unida la confianza y la fe en las instituciones de la sociedad. En última instancia, este es un ejemplo de cómo las sociedades se debilitan.

Decenas de miles de residentes de Fukushima permanecen en viviendas temporales después de más de cuatro años de la catástrofe horrorosa de marzo de 2011. Algunas de las áreas en las afueras de Fukushima se han reabierto oficialmente a los antiguos residentes, pero muchos de ellos son reacios a regresar a sus hogares debido a la generalizada desconfianza en el Gobierno, que afirma que el lugar está bien y es seguro.
Parte de esta reticencia tiene que ver con los síntomas de la radiación. Es insidiosa porque no puede ser detectada por los sentidos humanos. Las personas no están biológicamente preparadas para sentir su poder, tampoco verla, oírla, tocarla u olerla (Caldicott). No sólo eso, se acumula lentamente en el tiempo de una manera cobarde que sirve para ocultar sus efectos hasta que sea demasiado tarde.

La destrucción de Chernobyl como espejo del futuro de Fukushima

Un ejemplo de cómo los medios de comunicación no logran hacer frente a otra vuelta de desastres, aquí están algunos hechos de Chernobyl que no han recibido ni suficiente ni extendida cobertura en las noticias: más de un millón (1.000.000) de personas ya han muerto a causa de la lluvia de Chernobyl.

Además, el orfanato de Rechitsa, en Belarús, ha estado cuidando de una gran población de niños mortalmente enfermos y deformes. Los niños son 10 a 20 veces más sensibles a la radiación que los adultos.

El Hogar de niños de Zhuravichi es otra institución, entre muchas, para el malhadado Chernobyl: "La casa está oculta en el campo y aún hoy la mayoría de las personas en Bielorrusia no conocen existencia de tales instituciones" (Fuente: Proyecto para los niños de Chernobyl en el Reino Unido).

Un millón (1.000.000) es un montón de personas muertas. Pero, ¿cuántos más morirán? Aproximadamente siete millones (7.000.000) de personas en los alrededores de Chernobyl fueron afectadas en una de las exposiciones más potentes a la radiación en la historia de la era atómica.

La zona de exclusión alrededor de Chernobyl es conocida como "Valle de la Muerte". Se ha incrementado de 30 a 70 kilómetros cuadrados. La zona jamás podrá volver a albergar a ser humano alguno. Se trata de una "zona muerta" para siempre.

Más de 25.000 personas han muerto y 70.000 quedaron con discapacidad a causa de la exposición a niveles muy peligrosos de radiación cuando ayudaron a contener Chernobyl. El veinte por ciento de esas muertes fueron suicidios porque la lenta agonía "en su marcha hacia la muerte por exposición a la radiación" era demasiado para soportar.

Fukushima, La verdadera historia

A finales de 2014, la doctora en medicina Helen Caldicott dio una conferencia sobre Fukushima en Seattle Town Hall (28.09.14). Un pirata de televisión grabó su discurso; aquí está el enlace: https://www.youtube.com/watch?v=4qX-YU4nq-g

La doctora Helen Caldicott es fundadora junto con otros médicos de Médicos por la Responsabilidad Social y es autora y editora de Crisis Without End: The Medical and Ecological Consequences of the Fukushima Nuclear Catastrophe, The New Press, septiembre de 2014. Durante más de cuatro décadas la doctora Caldicott ha sido la encarnación de la bandera antinuclear y es por eso que muchas personas en todo el mundo la consideran un "tesoro nacional". Es veraz y honrada y está bien informada.

Fukushima es, literalmente, una bomba de tiempo en reposo. Otro sismo de gran alcance y todo el infierno podría soltarse. Además, ni siquiera está cerca de estar bajo control. Más bien está totalmente fuera de control. Según la doctora Caldicott, " Todavía es posible que Tokio pueda tener que ser evacuado, dependiendo de cómo van las cosas". ¡Imagínate eso!
Según Japan Times, a partir del 11 de marzo de 2015: "Ha habido un buen número de accidentes y problemas en la planta de Fukushima el pasado año, y tenemos que enfrentar la realidad de que están causando ansiedad e ira entre la gente en Fukushima, así lo explicó Shunichi Tanaka en la Autoridad de Regulación Nuclear. Por otra parte, Tanaka dijo que existen numerosos riesgos que podrían provocar diversos accidentes y problemas".

Aún más inquietante, lo que dijo Seiichi Mizuno, un exmiembro de la Casa de Consejeros de Japón (Cámara Alta del Parlamento, 1995-2001) el 03 2015: "El mayor problema es la fusión a través de los núcleos de los reactores... Tenemos la contaminación de las aguas subterráneas... La idea de que el agua contaminada se bloquea de alguna manera en el puerto es especialmente absurda. Se está filtrando directamente en el océano. Hay evidencia de más de 40 áreas conocidas en peligro donde aguas extremadamente contaminadas vuelcan directamente en el océano... Nos enfrentamos a enormes problemas sin ninguna perspectiva de solución 

"(Fuente: Nuclear Hotseat #194: Fukushima 4th Anniversary – Voices from Japan, Marzoh 10, 2015, http://www.nuclearhotseat.com/2468/)

En Fukushima, cada reactor requiere un millón de galones de agua por minuto para la refrigeración, pero cuando golpeó el tsunami se anegaron los generadores diesel de reserva. Las unidades 1, 2 y 3 colapsaron en cuestión de días. Hubo cuatro explosiones de hidrógeno. A partir de entonces, los núcleos de fusión excavaron dentro de los portacontenedores, tal vez en la tierra.

Dice la doctora Caldicott, "Cien toneladas de lava radiactiva terriblemente caliente ya ha entrado en la tierra o en algún lugar dentro de los buques portacontenedores, que están todos agrietados y rotos". En realidad, nadie sabe a ciencia cierta donde reside la lava radiactiva caliente. La pregunta sin respuesta da miedo: ¿Es el síndrome de China?

A continuación de la crisis, el Gobierno japonés no informó a la población sobre los niveles de contaminación ambientales por la radiación que volvían a la isla. Por desgracia y por error la gente huyó lejos de los reactores hacia los más altos niveles de radiación en la isla en aquel momento.

Ocurrido el desastre, enormes niveles de radiación golpearon Tokio. La radiación más alta detectada en el área metropolitana de Tokio fue en Saitama, con los niveles de radiación detectados de cesio en 919 000 becquerel (Bq) por metro cuadrado, un nivel casi dos veces superior al "límite de evacuación de la zona muerta para siempre de 500.000 Bq" de Chernobyl (fuente: Proyecto de Defensa de Radiación). Por esa razón, la Dra. Caldicott recomienda encarecidamente no viajar a Japón y recomienda evitar la comida japonesa.

Aun así, después de la catástrofe de Fukushima, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, firmó un acuerdo con Japón para que EE.UU. siga importando productos alimenticios japoneses. Por lo tanto, la doctora Caldicott sugiere la gente no votar por Hillary Clinton. Un peligroso precedente imprudente es suficiente para ella.