domingo, 9 de septiembre de 2012

25 SEPTIEMBRE. PARA PONER FIN A LOS DESMANES DEL GOBIERNO DEL PP Y SUS ALIADOS, ACAMPADA EN EL CONGRESO

Entrevista a Alfredo Serrano Mancilla sobre la situación económica española 



 “España debe mirar sin soberbia y entender que para no padecer ‘décadas sufridas’ las mayorías demanden otra manera de ejercer la democracia” 

Salvador López Arnal | Rebelión | 1/9/2012 

Alfredo Serrano Mancilla es doctor en Economía y Coordinador América Latina Fundación CEPS. La Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS) es una organización política no partidaria dedicada a la producción de pensamiento crítico y al trabajo cultural e intelectual para fomentar consensos de izquierdas. Su compromiso con la izquierda, puede leerse en su página web, “está presidido por nuestras aspiraciones por la Democracia y el Socialismo, como tensiones siempre abiertas hacia la emancipación social, para construir formas de convivencia en libertad e igualdad”. El sistema capitalista, en su opinión, “ha demostrado ser incapaz de asegurar una vida digna a la mayor parte de la población del planeta y hoy pone en riesgo la propia supervivencia del género humano”. Para las mujeres y hombres que militan por la transformación social, por la Democracia y el Socialismo, añaden, “la denuncia de las promesas incumplidas del orden capitalista tiene que ir acompañada de la generación de un horizonte alternativo en torno al cual transformar el descontento en organización y movilización. Esto requiere, en primer lugar, de una batalla cultural e intelectual frente al pensamiento dominante, sus categorías y sus mitos”. *** Sostenía usted en un artículo reciente sobre la situación económica española –“Transición endeudada en España”- que el importe global de la deuda en España había aumentado –no disminuido- en estos últimos años: del 352,4% del PIB en 2008 al 395,7% en 2011.

 ¿Y esto cómo se come? 

Aquí, en España, no nos paran de hablar de disminuir en déficit público y –menos, mucho menos- de atajar la deuda privada. Ha habido una reestructuración de la deuda, diseñada de la manera menos beneficiosa para el bienestar de las mayorías. La política económica en España, en las últimas décadas, siempre se ha ocupado muy hipócritamente por alcanzar el dogma neoliberal del déficit. Desde 1996, el gobierno español consiguió reducir el déficit a base de vender todo lo público que podía ser rentable, lo que en términos contables es “pan para hoy, hambre para mañana”. Esto es, se obtienen ingresos en el presente para dejar de ingresar en el futuro. Pero además, aún hay algo más perverso en todo esto, y es que no es cierto el otro dogma de la eficiencia del sector privado, o la reducción de precios por la mayor competencia. ¿Alguien puede afirmar que el servicio de la Telefónica privatizada ha mejorado? ¿Alguien puede afirmar que se han bajado los precios? Todo lo contrario, lo privado no es per se nada mejor. 

En los siguientes años, ya en siglo XXI, la obsesión fue el pago de la deuda pública asegurando a los acreedores sus tasas de ganancias. Se llegó a un valor muy bajo de la deuda pública, incluso mucho más bajo de lo marcado por los criterios de convergencia neoliberales de la UE (tratado de Maastricht). Sin embargo, el nuevo modelo económico, forjado en la alianza PSOE-PP y pensando para el beneficio de una minoría, permitió e incentivó una política de endeudamiento privado que en el corto plazo “inflara” la riqueza –el PIB, por ejemplo-, aunque luego se desinflara rápidamente en claro perjuicio de las grandes mayorías. ¿Por qué cree usted que el gran problema de España es la deuda privada? Por lo demás, cuando hablamos de deuda privada, ¿de qué y de quienes estamos hablando? La deuda privada es el gran problema porque no tiene capacidad real de generar ingresos sostenibles para financiarse. Además, está muy concentrada, está en manos de muy pocos. El 95% de la deuda empresarial corresponde a las grandes empresas. En otras palabras, el 95% de la deuda empresarial, decía, per