miércoles, 17 de octubre de 2012

QUE CUANDO NOS ENTRARA EN LA PEROLA, PORQUE DE CABEZA ANDAMOS FLOJOS, QUE: 1º EL SISTEMA CAPITALISTA NO TIENE SOLUCION, QUE SU FUNCION HISTORICA YA LA HA CUMPLIDO. 2º QUE COMO CONSECUENCIA DE LO ANTERIOR HAY QUE BUSCAR UNA NUEVA ESTRUCTURA POLITICA; UNA NUEVA ESTRUCTURA ECONOMICA Y UNA NUEVA ESTRUCTURA IDEOLOGICA QUE SUS TITUYA A LAS ANTERIORES. 3º QUE ESTO EXIGE UN PROCESO REVOLUCIOANRIO QUE TIENE QUE SER TAMBIEN NUEVO. 4º QUE CUANDO EMPEZAREMOS ESE PROCESO REVOLUCIONARIO NUEVO DE UNA FORMA CLARA Y SIN MATICES ÑOÑOS Y, 5º QUE CUANTO MÁS TARDEMOS EN EMPEZAR ESE PROCESO REVOLUCIONARIO NUEVO MAS CALAMIDADES Y MISERIAS DE TODO TIPO VAMOS A PADECER (Y SI NO SE SABE LEER, YO NO TENGO LA CULPA)


Las contradicciones e incoherencias de la socialdemocracia en la Unión Europea 



 Vicenç Navarro 
 Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra 
 Sociología crítica 

La elección del gobierno socialista en Francia abrió un enorme abanico de esperanzas. Por fin –se dijeron millones de europeos- se va a romper con esta obsesión con las políticas de austeridad (promovidas por la troika: el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional) y se va a poder iniciar una nueva vía, priorizando el crecimiento. Parecía que el discurso que el candidato François Hollande había utilizado durante su campaña electoral permitía así abrigar estas esperanzas. 

Tales esperanzas, sin embargo, se están diluyendo rápidamente. El presupuesto presentado por el Primer Ministro Jean-Marc Ayrault al Parlamento francés el día 28 de septiembre contribuye a esta dilución. Veamos. 

Lo primero que debe decirse es que el presupuesto tiene muchos elementos positivos, que representan un cambio de rumbo de 180º sobre las políticas del anterior presidente del gobierno francés, el Sr. Nicolas Sarkozy. La acusación hecha por algunas voces de izquierda en España de que no hay diferencia entre Hollande y Sarkozy es una frivolidad que debe denunciarse por su sectarismo. Más de la mitad de la reducción del déficit público (37.000 millones de euros) proceden de aumentar los impuestos de las rentas superiores y de las grandes empresas, mediante intervenciones fiscales, como incrementar el gravamen de las familias millonarias a un 75%. El entonces Presidente Sarkozy los bajó. Desde este punto de vista, el gobierno socialista se merece un aplauso. Comparado, por cierto, con lo que hizo el gobierno Zapatero, en el segundo año de su mandato, el gobierno Hollande está a años luz del socialismo español. 

 Ahora bien, habiendo dicho esto, tiene que señalarse que el presidente Hollande no ha cambiado un ápice su compromiso con la política de austeridad que antepone la reducción del déficit público a todo lo demás. Y ahí está el problema. Quiere reducir el déficit público actual del 4,5% al 3% el próximo año, para alcanzar el 0% en 2017. Y por si no fuera poco, moviliza cielo y tierra para que el Parlamento apruebe el Pacto Fiscal que la canciller alemana Merkel está exigiendo que se apruebe en todos los países de la Eurozona. Este Pacto Fiscal obligará a los Estados a no tener déficit, una política de una enorme (repito, enorme) austeridad y que creará la paralización económica en tales países. Imagínense el impacto que tendría una Ley que prohibiera endeudarse a las familias. Sería el fin del futuro de las familias, pues el endeudamiento es necesario en cualquier actividad económica que conlleve un gran gasto.

Se me dirá, como ya se me ha dicho, que en EEUU