martes, 20 de noviembre de 2012

JULIO ANGUITA PRESENTA SU LIBRO "COMBATES DE ESTE TIEMPO" EN LA UNIVERSIDAD DE VALENCIA

“El sistema ha instaurado la moral del esclavo feliz” 


Enric Llopis 
Rebelión.org
20-11-2012 

¿Cuál es el discurso político hoy hegemónico?, el que ha calado en la mayoría de la población. Siguiendo los mecanismos de manipulación al uso, responde Julio Anguita, “el carcelero ha conseguido que el esclavo esté calentito en la prisión; que, aunque la puerta esté abierta, el prisionero no se escape ni pretenda hacerlo; es ésta la dominación perfecta”. En otras palabras, “el sistema ha conseguido instaurar la moral del esclavo feliz”. Por eso, añade el promotor del Frente Cívico Somos Mayoría, la gente repite expresiones como “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, “hemos de arrimar el hombro” o “con una huelga no se consigue nada”. 

 Anguita ha presentado en la Facultat de Filologia de Valencia –en una sala abarrotada, con más de 500 personas- su libro “Combates de este tiempo” (Ed. El Páramo). El acto ha sido organizado por Esquerra Unida del País Valencià (EUPV-IU), el sindicato AContracorrent y la editorial El Paramo.

Puede que en la moral del esclavo feliz estén surgiendo grietas o portillos de esperanza. Algo así, al menos, pudo apreciarse en la huelga general del 14-N y las manifestaciones posteriores. “La gente está llenando las calles y enfrentándose a la policía”, explica Anguita. Y agrega una fotografía cercana que ilustra esta idea: “una señora en Córdoba le espetó el día de la huelga a un policía: Tú número; y si no me lo das eres un terrorista, al que manda otro como tú”. Explica el excoordinador general de Izquierda Unida que, cívicamente, “hemos de doblegar la moral de las fuerzas de orden público y, también, recordarles que son hijos del pueblo; ahora bien, para ello es necesaria mucha fortaleza de ánimo y contención”. 

 Anguita habla claro. Es algo que siempre le ha reconocido hasta el enemigo. Con él no va el discurso políticamente correcto ni el circunloquio postmoderno. Por eso, afirma rotundo, “esto es una guerra”, que, además, “viene de hace siglos: de la Revolución Francesa, de las Internacionales obreras y otros hitos”. En resumen, se trata, a juicio de Julio Anguita, de la eterna lucha entre la razón y la barbarie, entendida la razón como “el uso de la ciencia y la técnica para que el ser humano viva mejor”. Siempre se ha considerado esto como la modernidad, heredera –por lo demás- del renacimiento y la ilustración. “Pero hoy le han dado la vuelta al concepto”, critica el autor de “Combates de este tiempo”. “Llaman modernidad a la ofimática y a los móviles; es ésta una sociedad anticuada y embrutecida con aparatitos, para nada moderna”.

  También en el estado español la guerra viene de hace mucho. Según el militante del PCE e Izquierda Unida, “el franquismo económico no ha muerto; su poder se mantiene intocable; puede que se haya modificado la superestructura política, pero si se mira el poder económico, continúan los mismos: los Botín, González y Alierta”. Es más, “el franquismo es también Fernando VII y gran parte del siglo XIX y el XX; en lo esencial, el franquismo económico existe antes y después de Franco”. ¿Qué huellas deja, cómo se manifiesta este franquismo, en sentido amplio, al que se refiere Anguita? “en el paro, la corrupción, el poder omnímodo de la banca, la angustia en la que vive el país. Ha pasado el tiempo, y qué”, se pregunta el mentor del Frente Cívico. 

El autor define su libro como “una propuesta para luchar en el presente” (“Todo lo que yo hago, digo o escribo es para combatir al sistema”, aclara). Ahora bien, reconoce que el título no es suyo. Lo tomó prestado de una obra del historiador marxista francés, Lucien Febvre, “Combates por la historia”. Al cordobés le puede su vena de historiador y viejo maestro, y se explaya: “Cuando los pueblos conocen su historia, pelean”. Y recuerda que Febvre marcó un punto de inflexión en la historiografía, al centrar la investigación en los pueblos, en la gente corriente, sus costumbres y sus luchas, mucho más que en reyes y batallas. Por lo demás, “Combates de este tiempo” es una colección de escritos y discursos (en su mayoría, fruto de las reflexiones con sus compañeros) con la autoría de Julio Anguita, de los que podríamos destacar dos: la vibrante alocución durante el entierro de Pasionaria, el 16 de noviembre de 1989, en la Plaza Colón de Madrid; y, diez años después, otro discurso pronunciado en Cáceres, en compañía de José Saramago. 

“Combates de este tiempo” es presente y es pasado. Es memoria. “El mayor acto revolucionario que conozco, es recuperar la memoria”, subraya Anguita. Hoy, explica, “por el exceso de medios de comunicación, el consumo y la cultura de lo banal, hemos perdido la memoria; igual que cuando a alguien le practican la lobotomía, se intenta que las poblaciones no sean pueblos sino meros consumidores; y sin memoria, no existen pueblos ni seres humanos; nos convertimos en peleles del último pastor que gobierna televisión española”, explica. 

Si se hace memoria, en tiempos de Anguita IU reivindicaba en solitario cuestiones que hoy acepta cualquiera salvo el personal del establishment . Por ejemplo, las críticas a Maastricht. Este tratado, recuerda Julio Anguita, prohibió a