martes, 14 de julio de 2015

SOBRE IMPERIALISMO


Imperialismo del siglo XXI (I)

La teoría clásica del imperialismo

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18.05.2011

LOS TEMAS ABIERTOS
Las caracterizaciones económicas del imperialismo que formuló Lenin fueron presentadas en un tono menos polémico que sus conclusiones políticas. Las observaciones sobre proteccionismo, la hegemonía financiera, los monopolios o la inversión extranjera no plantearon controversias equivalentes al problema de la guerra. Esta diferencia confirma dónde ubicaba el centro neurálgico de su teoría e indica también la existencia de una gran variedad de posturas en juego, en la evaluación del capitalismo de la época.

En esas caracterizaciones el análisis del proteccionismo suscitaba cierta unanimidad. Aquí Lenin coincidía con Hobson, Hilferding y también con Kautsky, puesto que todos remarcaban la existencia de un generalizado viraje hacia la autarquía. Lo que provocaba divergencias era la actitud política frente a esta transformación. Mientras que la izquierda denunciaba el cierre aduanero sin ningún elogio al librecambismo, los reformistas tendían a idealizar esa etapa [20] .

En el análisis de la hegemonía financiera había mayores disidencias. Lenin sostenía enfáticamente esta tesis, frente a Kaustky que señalaba el predominio de coaliciones entre distintos sectores dominantes, sin necesaria preeminencia de los banqueros. Estimaba que los principales promotores del giro imperial eran los industriales, que necesitaban conquistar regiones agrarias para asegurarse el abastecimiento de materias primas. Como la actividad manufacturera crecía a un ritmo más acelerado que el agro (incorporando mayor progreso técnico), sólo el dominio colonial permitía atenuar el encarecimiento de los insumos.

Esta visión era compartida por otros economistas -como Parvus- que resaltaban la existencia de múltiples alianzas entre banqueros e industriales. Destacaban la importancia de esos acuerdos, para enfrentar las batallas competitivas a escala internacional [21] .

Algunos teóricos muy influyentes -como Bauer- polemizaron abiertamente con la presentación del imperialismo, como un pasaje de la dominación industrial a la supremacía financiera. Cuestionaban el carácter unilateral de esa visión, señalando que ignoraba el peso estratégico de la gran industria en el desenvolvimiento del capitalismo [22] .

Otro tema que suscitaba discusiones era el nuevo papel de las distintas formas de monopolio. La importancia que Lenin asignaba a este proceso no era compartida por otros autores. Este rasgo efectivamente pesaba en la economía germana, que había relegado a la pequeña empresa frente a las grandes corporaciones. Pero el estudio de Hobson de la economía inglesa no le asignaba la misma relevancia a esa concentración de firmas. En el debate marxista de esa época no se contemplaban estudios equivalentes del imperialismo francés y muy pocos estudiosos consideraban el perfil del capitalismo norteamericano o japonés.

Finalmente, en el análisis de la exportación de capitales Lenin coincidía con Kautsky, frente a un considerable número de enfoques opuestos. Los dos autores más enfrentados en los debates de esa etapa destacaban en común la gravitación de la inversión externa.

Para el líder bolchevique, este rasgo proyectaba a escala internacional la primacía de las finanzas y los monopolios. Para el dirigente socialdemócrata esa característica expresaba la presión ejercida por los capitales sobrantes, que no encontraban rendimientos lucrativos en las economías metropolitanas.

Esta visión era impugnada no sólo por Luxemburg, en su interpretación del imperialismo como desagote de las mercancías sobrantes. Otros pensadores como Bauer destacaban la existencia de continuidades con el período colonial precedente. Subrayaban la persistencia de viejas formas de pillaje y depredación de recursos, para asegurar el abastecimiento de los insumos . Los debates económicos sobre el imperialismo clásico abarcaban, por lo tanto, un amplio espectro de problemas sin resoluciones nítidas.

Pero no hay que perder de vista lo esencial. La teoría marxista del imperialismo surgió en un período de grandes guerras por la apropiación del botín colonial y aportó un fundamento político al rechazo revolucionario de la guerra. Correspondió a una etapa de ausencia de entrelazamientos capitalistas multinacionales y preeminencia de disputas territoriales. El cambio de este escenario generó la necesidad de elaborar nuevas interpretaciones.

BIBLIOGRAFÍA
-Arrighi Giovanni. Geometría del imperialismo, Siglo XXI, 1978, México, (cap 1, 2, 4)
-Bauer Otto National and International Viewpoints on Foreign Policy, Discovering Imperialism: Social Democracy to World War I" (Brill, forthcoming).
-Borón Atilio. “Hegemonía e imperialismo en el sistema internacional”, en Nueva Hegemonía Mundial, CLACSO, Buenos Aires, 2004
-Callinicos Alex. Social Theory, Polity Press, 1999, Great Britain (cap 8)
-Day Richard, Gaido Daniel, “Introduction”Discovering Imperialism: Social Democracy to World War I" (Brill, forthcoming) 
-Grossman Henryk, La ley de la acumulación y el derrumbe del sistema capitalista, Siglo XXI, México, 1979, (Parte B)  
-Hilferding Rudolf, “The Party Congress and Foreign Policy”, Discovering Imperialism: Social Democracy to World War I" (Brill, forthcoming)
-Hobsbawm Eric Historia do marxismo, vol 4,5,6, Paz e Terra, Rio de Janeiro, 1985  
-Hobsbawn Eric. La era del imperio, Crítica, Buenos Aires 1999, (Introducción, cap 1,2 6, 12,13, Epílogo)
-Lichtheim George Breve historia del socialismo, Alianza Editorial, Madrid, 1973.  
-Rosdolsky, Román. Génesis y estructura de El Capital de Marx. Siglo XXI, México, 1979, (parte 7, cap 30)