viernes, 22 de abril de 2016

¿LA COPE; 13 TV; RADIO.ES; LA RAZÓN; EL MUNDO; EL PAÍS..., ENTRE OTROS MEDIOS DE DES-INFORMACIÓN, ESTÁN "ENVENENANDO" A LA OPINIÓN PÚBLICA ESPAÑOLA PARA QUE EL PP, NARANJETES COLINDANTES Y DEMÁS, SE ENCARGUEN DE HACER EN ESPAÑA LO QUE ESTÁ HACIENDO LA DERECHA SIN TAPUJOS EN VENEZUELA O BRASIL?


¿PERO QUÉ ESTÁ PASANDO EN BRASIL?

2/2

Jaeme Luiz Callai
Sociología Crítica
19.04.2016 i

 Traducción: Pedro A. García Bilbao para Sociología Crítica




Me he referido antes al hecho de que el PT, en el gobierno, se había alejado de los movimientos sociales y sindicales. Tal vez sea más apropiado decir que el gobierno les ha cooptado, absorviendol a sus lideres o cuadros. Los intereses políticos del partido, y en especial las exigencias políticas o económicas de los movimientos sociales y los sindicatos gradualmente estaban siendo sometidos a la lógica del gobierno, creandose así una especie de nomenclatura (perdón por la palabra).
Añadamos a esta situación, como se reconoce internamente en el PT y en el gobierno del PT, que se puede constatar el hecho de que Dilma no es Lula. La presidente no tiene ni el carisma, ni el liderazgo, ni la habilidad política que caracterizan a su fundador (Lula).
Veamos ahora otro orden de factores, entre ellos de forma destacada el entorno económico internacional como más importante.
Brasil ha experimentado un fuerte crecimiento económico en los dos períodos del presidente Lula debido a una alineación muy favorable de las materias primas (soja, carne, minerales). Las ventas en expansión, a precios elevados, favorecieron una balanza comercial favorable. Con la crisis internacional de 2008, la imagen comienza a cambiar. Sin embargo, un gran mercado interno y la expansión (reflejo de las políticas sociales vigentes) indujeron a que el gobierno creyera erróneamente que la economía brasileña era inmune y estaba a salvo de la crisis.
En 2008 el presidente Lula se mostró inflexible sobre los efectos de la crisis financiera global, allí, en los EE.UU., la crisis es un tsunami, aquí, si llega, no será más que una pequeña ola … “(una «marolinha», al decir de los brasileños). Los indicadores de la crisis económica eran cada vez más evidentes, pero no cambió la perspectiva del gobierno (ahora con Dilma). En 2014, durante la campaña electoral, la candidatoa a la reelección (Dilma) insistió en que la situación económica estaba bajo control y que no había ninguna razón para temer o para realizar de cambios en la política económica. Por desgracia, estas declaraciones han demostrado no ser más que puro posicionamiento de marketing electoral. La candidata, contra toda evidencia «vendió» optimismo y tranquilidad.
Al asumir su nuevo mandato, la presidenta Dilma adoptó otra política económica, con lo que el Ministerio de Hacienda fue a parar a un banquero que había servido el FMI y el BCE (J.Levy). Este cambio de rumbo frustró a sus electores que se sintieron traicionados. Al mismo tiempo las coincidencias y la línea de J. Levy —inicial ministro de Hacienda — y Dilma