jueves, 17 de julio de 2014

EL COLETAS, NO LOS OBISPOS NI CARDENALES

 ¡ Por Dios bendito, las santas Esperanzita la Aguirrona y Botellita de Aznar, santos Pons que te pon que yo me llevo Floriano y los beatísimos Fernandez y Gallardomio, que tontada es esta de que obispos y cardenales se quieren cargar al Papa !
¿No es más fácil echarle la culpa a Pablo Iglesias de Podemos, alias el Coletas? Siendo además que yo le he visto con estos ojitos que Dios me ha dado, como embadurnaba con agua bendita y jabón los pasillos del Vaticano para que cuando  pasara el Papa a comprar el periódico se resbalara,  ¡y a tomar pol culo el Papa!
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“No es una exageración. El Papa corre peligro”: obispos y cardenales podrían estar planeando su asesinato
Camilo Chaparro, periodista especializado en la actualidad del Vaticano, desvela las intenciones de “las fuerzas del mal camufladas en sotanas”
El papa Francisco rodeado de cardenales hoy a su llegada al consistorio en la Basílica de San Pedro en Ciudad del Vaticano. EFE
El papa Francisco rodeado de cardenales hoy a su llegada al consistorio en la Basílica de San Pedro en Ciudad del Vaticano. EFE
“Hay un gran temor que no es una exageración, el Papa corre peligro. Se enfrenta a enemigos internos y externos altamente peligrosos. Más cuando está atacando sus intereses personales”. Esta es la dura advertencia que el escritor y periodista colombiano, Camilo Chaparro, realiza en El Papa contra el diablo, obra editada por Turpial en la que se analiza quienes podrían estar interesados en asesinar a Jorge Mario Bergoglio.

“Fuerzas del mal camufladas en sotanas”
Tras largos años invertidos en la investigación papal y la ardua tarea de recopilar información histórica sobre los cónclaves del Vaticano, Chaparro, advierte de la existencia de una trama conspiranóica que irremediablemente implica “enfrentamientos con fuerzas del mal camufladas en sotanas”.


Quieren asesinar al Papa
En opinión del autor, el objetivo de imponer una Iglesia pobre y para los pobres tienen al papa en alto riesgo. De hecho, el periodista especializado en temas del Vaticano asegura que “desde la Edad Media un pontífice no corría tanto peligro”. Quieren, en definitiva, asesinar al Papa. Y en contra de lo que muchos podrían pensar, los principales interesados en evitar que Jorge Mario Bergoglio continúe con su papado son “un montón de obispos y cardenales, sobretodo italianos que no quieren el cambio sino mantener sus focos de poder”.


Las medidas del Papa
En este sentido, Camilo Chaparro recuerda que tan sólo en sus primeros cuatro meses de pontificado, Bergoglio “impuso un estilo sobrio y sin protocolos, convocó a la Iglesia a servir a los pobres, no se dejó aislar viviendo en el Palacio Apostólico, denunció el lobby gay, se metió de frente en el tenebroso Banco Vaticano y en el oscuro manejo del dinero de la Santa Sede e integró una comisión de ocho sabios para reformar las estructuras de la Casa de Dios”.


“En alto riesgo”
Empezó de este modo una revolución pacífica que le sitúan en “alto riesgo”. Para el autor, “estamos, por fin, ante un pastar atacando a los lobos”. Y lo hace “con el evangelio en la mano” y sin defraudar a los que le eligieron “para cambiar el rumbo de la Iglesia Católica y salvarla de la corrupción que la pudre por dentro y por fuera”.


Lista de fracasos
“Este es un pontífice que, si lo dejan y la única manera de no dejarlo es por las malas, limpiará la Iglesia de manera definitiva”, agrega el autor en El Papa contra el diablo. El problema estriba en que muchos han intentado esa limpieza, pero casi todos han fracasado: “Juan XXIII se lanzó a la reforma profunda y revolucionaria de toda la Iglesia (…) pero el tiempo no le alcanzó para llegar al final de su misión. Pablo VI intentó asumir la transformación de la curia, pero el sistema también lo doblegó. Juan Pablo I no pasó de los 33 días. Juan Pablo II también enfrentó ese reto con la constituciónPastor Bonus en 1988, pero todo quedó en un extenso documento de ideas y buenas intenciones, pero sin mayores desarrollos prácticos”.


“Un pastor entre lobos hambrientos”
En cuanto a Benedicto XVI, Chaparro tiene claro que “fue un pastor rodeado de lobos hambrientos. Lo aislaron y sin contemplación l