lunes, 16 de mayo de 2011

ES LO MISMO LECHE QUE CALDO DE TETA

(Marcelino Iglesias en pleno despegue al más allá de la trascendencia. ¡Que Dios lo ampare, angelito!)


Don Marcelino Iglesias, Secretario de Organización del PSOE y presidente de Aragón, es según su señora madre un tractorista de calidad cuando se engancha al tractoreo en su pueblo, y sin embargo, para sus coleguis de profesión en la política del PP es la “alegría de la huerta”, y para mi que ni pincho ni corto en todo este barullo, de lo que quiera que sea don Marcelino en el orden personal, es el mentidor oficial del PSOE, o lo que es lo mismo, un embustero técnico, refinado y calculador, lo cual no quiere decir en absoluto que se dedique a mentir a diestro y siniestro y como le de la gana, sino algo mucho peor: decir lo que le convenga decir a sabiendas de que no es verdad lo que dice, para que yo, que soy más simple que un guante, acabe por creer lo que a don Marcelino le interesa que yo crea para que acabe votándole (¡ y un guevin + yema otro, le voy a votar!, Que es que nos conocemos, compréndame, po favó se lo pido).
Y así, don Marcelino nos anda sermoneando ahora con la interpretación trascendental de las encuestas, donde nos viene a decir que casi como que para ganar las elecciones lo mejor es que las mismas sean desfavorables. Y nos pone ejemplos para demostrar sus tesis.
Ahí va uno: Zapatero ni soñando habría sido capaz de creer que llegaría a ser Secretario General del PSOE. Peor “encuestamiento” imposible. Sin embargo, Zapatero Secretario General que fue.
Claro que (aparte encuestas y encuestillas) Zapatero no habría sido Secretario General de no ser porque los bonistas no le querían votar a los compañeros del metal de los guerritas, ni ninguno de estos a los felipistas y viceversa, y como cada uno de estos se preguntaba en aquel Congreso del PSOE donde se le eligió Secretario General del PSOE: ¿y a quien coño voto yo para que no salga Secretario General quien no quiero que salga, pero que tampoco quiero que salga al figura que le vote? Luego tengo que votar a alguien que no conozcan ni en su casa, se respondían, y ¡zaca!, encontronazo que se dio Zapatero con al Secretaria General del partido.
Ahí va otro: Cuando Zapatero llega a la presidencia del gobierno (obsérvese que no digo que ganara las elecciones) no es que tuviera encuestas desfavorables, es que ni tenía, porque por aquella época Aznar, azote de la democracia, borracho cuando toca y simplecillo mental el hombre en su estado natural, aunque eso sí, más retorcido que un saco de fideos, era el que tenía la sartén por el mango y el mango también y, por tanto, ganada las elecciones generales de todas, todas, y sin despeinarse. Pero al hombre se le ocurre mentirle a todos los españoles, y para que no se le relacionase con los atentados islamistas en Madrid el 11 de Marzo de 2004, como respuestas de estos a la decisión personal de mandar tropas a Irak, al listillo, porque otra cosa no, pero listillo Aznar un rato largo, se le ocurre decir a bombo, platillo y televisión, que los atentados islamistas los había cometido ETA, a pesar de la negación de la propia ETA. Y, la cagaste, Burlancaster, porque perdiste las elecciones y se las encontró Zapatero que andaba por allí haber que podía caer del guindo, lo mismo que había andado antes por el Congreso que le nombró Secretario General del PSOE.
O sea, que las elecciones se ganan con las encuestas en contra, por lo general, no porque estén en contra las encuestas (si están bien hechas), sino porque ocurre algún tipo de caramboleo imprevisto o por cagada natural de alguien, circunstancias que no pueden darse hoy en el PP, sencillamente porque no está en el poder.
La prédica que hace el PSOE en desierto seco en año secano de que acudamos en tropel a votarle para que no llegue la derecha al poder no procede. Y no procede, porque la derecha de derechas, escorada a la derecha dentro de la derecha ya está en el poder, y es la derecha, no que representa Zapatero, sino la que ejerce Zapatero, que es más pior, maños míos y votantes en general.
Rajoy cuando llegue al poder no hará más que lo que ha hecho el gobierno Zapatero, pero con otras caras, otras espaldas, otros bolsillos y con distintas palabras. Eso si, lo hará Rajoy si no nos cruzamos de espaldas en la calle y le decimos: ¡Anda ya, muchacho, que no nos robáis más! Y más te vale ite ahora antes que nos enmosquemos y te la liemos, chaval.
Y, en esto Marcelino Iglesias, la alegría de la huerta, adscrito en plan jefe al PSOE, tiene razón: no es lo mismo votar que no votar, al igual que tampoco es lo mismo llover que no llover. Pero lo que si es lo mismo es votar al PSOE com