lunes, 20 de agosto de 2018

VENEZUELA. PARA EL CAPITALISMO UN CRIMEN NO ES UN CRIMEN SINO EL INSTRUMENTO NECESARIO PARA ACRECENTAR SUS CAPITALES



Un atentado terrorista y el silencio cómplice de gobiernos y prensa

CLAE / Rebelión
10.08.2018


La Asamblea Constituyente venezolana aprobó detener y enjuiciar a los diputados Julio Borges y Juan Requesens por estar vinculados al atentado terrorista contra el presidente Nicolás Maduro, al tiempo que el canciller Jorge Arreaza y el Fiscal General Tarek William Saab, presentaron al encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, James Story, pruebas y evidencias sobre el intento de magnicidio.

Pocos gobiernos de la región censuraron el intento de magnicidio, mientras la prensa hegemónica y cartelizada, trataba de invisibilizar el hecho y desacreditar las denuncias del gobierno venezolano. Incluso en Venezuela, la reacción fue tardía: ni los partidarios de Maduro ni la oposición se manifestó de inmediato en las calles.

El Fiscal hizo énfasis en el caso de Osman Delgado Tabosky, quien es señalado como financista del grupo terrorista, vive en el Estado de Florida y su extradición fue solicitada. Arreaza dijo que Story les expresó su preocupación por los hechos y la voluntad del gobierno estadounidense de cooperar.

Al menos 19 personas están vinculadas directamente con el intento de magnicidio. Tres de los detenidos fueron presentados ante tribunales, dando inicio al proceso de judicialización ante el Juzgado 1° de Control con Competencia contra el Terrorismo. Ellos son Argenis Valero, Juan Carlos Monasterios y José Rivas, a quien también se le imputará el delito de financiamiento al terrorismo, ya que desde la empresa que preside se realizaron los pagos concernientes al hospedaje de los implicados.

Los terroristas apresados y a disposición de los tribunales implican a gobiernos, partidos políticos y conspiradores. Las autoridades han pedido al gobierno de Washington la extradición de Osman Delgado Tabosky, financista y “piloto” -desde Miami- de los drones cargados con C4, un explosivo plástico que los ejércitos usan en demoliciones de fortificaciones.

Se han iniciado también gestiones para extraditar a implicados que se refugian en Colombia, en cuyo territorio se preparó el atentado, con colaboración del ex presidente Juan Manuel Santos, quien quería despedirse del poder con un magnicidio, tras ser corresponsable, como ministro de Defensa de Álvaro Uribe, de los “falsos positivos”, campesinos asesinados y vestidos como guerrilleros para aparentar la derrota de los sublevados. Un excelente ejemplo de lo que debe ser un premio Nobel de la Paz.

Maduro señaló a los diputados Juan Requesens y Julio Borges –quien se reunió con el nuevo presidente colombiano Iván Duque en Bogotá-