viernes, 23 de agosto de 2013

QUÉ, MARIANO RAJOY, JOSÉ LUIS RODRIGUEZ ZAPATERO, JOSÉ MARÍA AZNAR, FELIPE GONZÁLEZ MARQUEZ, Y SEÑORES DIPUTADOS REPRESENTANTES DEL PUEBLO, ¿LE DAMOS MARCHA A LA ENERGÍA NUCLEAR PARALIZANDO LAS FUENTES DE ENERGÍA RENOVABLES, PARA SEGUIR ENRIQUECIENDO A LA BANDA DE RICOS A LOS QUE ESTÁIS SIRVIENDO Y PARA ASEGURAR EL FUTURO ECONÓMICO DE VUESTROS DESCENDIENTES, INCLUIDOS LOS ACTUALES, Y A ALGUNA QUE OTRA QUERIDUELA O QUERIDUELO? (A EFECTOS DE A VER SI DESPERTAMOS DE UNA VEZ, JAPÓN TAMBIÉN ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA)


 NUEVOS AVATARES DE LA INCONMENSURABLE HECATOMBE DE FUKUSHIMA

Salvador López Arnal
Rebelión
23-08-2013

Primer avatar: El más mínimo error durante una operación para extraer las más de 1.300 barras de combustible en la central atómica de Fukushima “podría desencadenar a una serie de fallos con un resultado apocalíptico” [1].

TEPCO, el “operador” de Fukushima, planea extraer 400 toneladas en barras del combustible gastado que se encuentra almacenado en una piscina en el reactor dañado de la planta 4ª. La operación “tendría que hacerse manualmente desde la parte superior del edificio afectado en un entorno de contaminación radiactiva”.

En el peor de los casos, se señala en la información, un mal manejo de una de estas barras “podría resultar crítico, derivando en una crisis en la superficie del planeta por la liberación de lluvia radiactiva que sería imposible de detener”, según ha explicado la investigadora Christina Consolo [CC], fundadora y conductora de Nuked Radio. Añadió algunas consideraciones complementarias:

A pesar de que como es sabido la manipulación de las barras de combustible ocurre casi a diario en las más de 430 plantas atómicas distribuidas en todo el mundo (de manera netamente desigual), es un procedimiento muy delicado, incluso bajo las mejores circunstancias según recuerda CC. “Lo que hace que la eliminación de combustible en Fukushima sea tan peligrosa y compleja es que se trata de una piscina de combustible cuya integridad se ha visto gravemente comprometida". No obstante, tiene que intentarse dado que "el reactor 4 tiene los problemas estructurales más importantes y esta piscina se encuentra en la planta superior del edificio. El sitio ha sido apuntalado con cinta adhesiva y un soporte de bicicleta por más de dos años”. Por supuesto: “La complicación más grave podría ser cualquier cosa que conduzca a una reacción nuclear en cadena. En una piscina de combustible que contiene las barras y tiene los soportes dañados, se podría poner en marcha por su cuenta en cualquier momento”. La fortuna, de la que ya nos habló el gran Machiavelli, nos ha acompañado: no ha sucedido hasta el momento. Pero estamos ante un escenario, sin exagerar, ciertamente apocalíptico. "Además del potencial peligro del reactor 4, también entiendo que un evento climático, un apagón, un terremoto, un tsunami, un fallo del sistema de refrigeración, o una explosión y un incendio de algún tipo, en cualquier punto de la planta de Fukushima, también podrían desatar un evento de tal magnitud".

Segundo avatar: “Una fuga en Fukushima filtra 300 toneladas de agua radiactiva” [2]. TEPCO ha admitido finalmente que unas 300 toneladas de agua radiactiva -¡300.000 litros!- se han filtrado al exterior desde los tanques que usa para almacenar el líquido, empleado en enfriar los reactores de la planta.

En una rueda de prensa ofrecida poco después de que trabajadores (“operarios” en ciertas informaciones, al estilo de la terminología franquista) de la planta detectaran unos charcos junto a los tanques, la “poco comunicativa” Tokyo Electric Power ha admitido que la cantidad de la fuga es bastante mayor que los 120 litros estimados inicialmente. ¡Sólo unas 2.500 veces más! Se han encontrado también materiales en el agua filtrada que emiten radiación beta [3] con una lectura extremadamente alta: ¡80 millones de becquereles por litro!

Un portavoz de la multinacional nipona admitió que el agua probablemente se haya filtrado al suelo. Debe averiguarse aún dónde está exactamente el origen de la fuga. La Autoridad de Regulación Nuclear japonesa, la NRA, ha pedido un estudio más exhaustivo: “teme que el agua pueda haber fluido al mar, frente a la central, a través de algún sumidero”.

La fuga se suma al problema de la acumulación de agua contaminada en los sótanos de los edificios de los reactores: ¡que aumenta diariamente unas 400 toneladas! Supone, se apunta, el principal desafío de cara a desmantelar de manera segura la central, la supuestamente más que segura central atómica [4]. 

¿Se acuerdan del lema atómico “energía nuclear = energía barata, segura, pacífica”? ¿Recuerdan las descalificaciones a los críticos de esta apuesta fáustica e irresponsable? Tercer avatar: “Los niveles de radiación en Fukushima, los más altos de la historia” [5] es el titular periodístico.

Los índices de tritio en el agua de la bahía cerca de la planta de Fukushima son los más altos en la historia de las mediciones según un informe de la propia TEPCO. Se afirma en él que “las mediaciones detectaron un nivel de 4.700 bequerelios de tritio por litro en una muestra de agua de mar tomada de la bahía”. La medición anterior había mostrado niveles de 3.800 bequerelios/l. La concentración de tritio ha venido aumentando consta