miércoles, 21 de julio de 2010

UN VELERO LLAMADO LIBERTAD

EL FILARMONICO PRESIDENTE LLAMADO ZAPATERO (EN REALIDAD SE LE PUEDE LLAMAR MUCHAS MAS COSAS Y NINGUNA BUENA, PARA NO ERRAR NI QUEDARSE CORTO)

El filarmónico este, porque socialista no es, el Zapatero, está de una chulería subida que es que sale, y eso le lleva a faltarnos el respeto como se le pasa por los huevos, y se queda el hombre como si tal cosa.
Así que yo, lo siento mucho. Me defiendo. A un chulo otro: defensa personal, y además yo soy más guapo que él.
Se puede ser chulo, uno mismamente sin ir más lejos lo es, pero claro, me lo aguanto. Y me aguanto la chulería, porque si me pongo a llamarle imbecil al personal, como Zapatero hace con nosotros, lo más seguro es que ese personal se revuelva contra mí y me diga: ¡zapatero!, o lo que yo le digo a Zapatero: ¡filarmónico!
Que Zapatero, filarmónicamente hablando, de experiencia laboral tenga cero patatero y bajo la cifra siguiente que es otro cero como el sombrero de un picador, a lo único que le da derecho es a decir cuantas veces quiera que él de experiencia laboral cero patatero, y que de trabajo en su vida ná (observe el agudo lector que ná, es la mitad de nada, –na-da-)
En un ramalazo de lo políticamente correcto que le entró en el Congreso, con su buena patina de culibrineo chulesco, va y se deja decir el filarmónico este, el Zapatero, que él hará por España lo que haga falta hacer y cueste lo que cueste. ¿Lo que le cueste a quién, Filarmónico de Cristo Bendito? ¿Lo que le cueste. a quién