viernes, 23 de octubre de 2015

EUROPA. ¿CUAL ES EL LIMITE DE POBREZA Y MISERIA A LA QUE NOS PROPONEN Y CONDUCEN LOS MERKELETES, PEDROTES Y NARANJINES?


Reflexiones sobre la posición de Kostas Lapavitsas en torno a la "transición a la moneda nacional"


Rebelión
Rprojet.gr
22.10.2015


En un programa de transición claro, que para ser impuesto por la izquierda radical precisa de un apoyo masivo, la salida del euro continúa siendo una condición necesaria en un determinado momento; pero no es suficiente. Porque la disociación de este objetivo de su contexto global dejaría espacio para ilusiones peligrosas sobre cierto papel liberador de la moneda como tal.
La experiencia de siete meses del gobierno de Tsipras (15 de enero de 2015 al 20 de agosto de 2015) demuestra de forma clara que si una política antiausteridad, en beneficio de las clases subalternas, no está dispuesta a abordar la ruptura con las euro-autoridades (Comisión europea, Eurogrupo, BCE, etc.) y el euro, está condenada a transformarse en su contraria, en una política "promemorándum". Esta previsión ya existía en el programa fundacional de Syriza bajo una fórmula anticipatoria: "ningún sacrificio por el euro"; dicho de otro modo, si se nos obliga elegir entre la persistencia del euro (y de su arquitectura institucional) y la defensa de nuestro pueblo, elegiremos la defensa del pueblo…
Tras la experiencia de Chipre (marzo 2013), tanto la Plataforma de izquierda como la Red Network radicalizaron esta tesis en el contexto de los debates y conflictos de orientación en el seno de Syriza. El "ningún sacrificio por el euro" ya no era suficiente. La necesidad de prepararse para un conflicto inevitable con la eurocracia y salir del euro se situaba en primer plano como la "condición necesaria" para poner en práctica una política contra la brutal austeridad.
Ahora bien, en sí misma, ¿es suficiente esta ruptura con el euro? Algunos camaradas responden afirmativamente a esta cuestión. Incluso hay quienes afirman tener la solución "técnicamente preparada", disponer de una "hoja de ruta" para la salida de la crisis que beneficie a las clases populares a partir de una "transición a la moneda nacional". Recientemente, Dimitris Blenadis, [antiguo miembro del CC de Syriza, miembro de la Unidad Popular] sostuvo que, en el fondo, la derrota electoral de la Unidad Popular se puede explicar porque " no se disponía de una solución técnicamente preparada a los problemas de la salida del euro", añadiendo incuso que " determinadas fuerzas políticas (en el seno de Antarsya, Plan B) ya habían realizado este ejercicio pero que la Plataforma de Izquierda y la Unidad Popular no lo habían hecho suyo ."
Es verdad que existen elaboraciones al respecto. Las más avanzadas son las de Kostas Lapavitsas y Heiner Flassbeck (" Plan de cambio social y de reconstrucción nacional para Grecia"). Es verdad que sus respuestas cuentan con una base "técnicamente documentada". Pero no es nada evidente que estas respuestas tengan que ver con la cuestión de impulsar una batalla de clase que desemboque en la victoria contra las políticas de austeridad. Fundamentalmente, las propuestas centran la probable salida rápida de la crisis de "la economía nacional", en la transición de una moneda "fuerte" (el euro) a una moneda "débil" (el dracma). Sin embargo, la propia historia del capitalismo, incluso la más reciente, nos enseña que estas dos cuestiones no son idénticas o, al menos, no son necesariamente idénticas.
Examinemos, por tanto, de forma más analítica, la perspectiva de K. Lapavitsas, con el fin de ver si ella podría servir como guía para la acción para la Unidad Popular o, más en general, para la izquierda radical.
¿Cuál es el objetivo?