jueves, 14 de marzo de 2019

LAS PENSIONES (O SEA, MI DINERO). LOS CUATRO CEBOLLAS Y DOS CENTOLLOS QUE EN EL PACTO DE TOLEDO ME QUIEREN QUITAR MI DINERO (O SEA, LAS PENSIONES) TRABAJAN COMO ENCARGADOS TEMPORALES PARA ALGÚN BANCO, COMPAÑÍA DE SEGUROS O MULTINACIONAL DEL DINERO FONDO SOBERANO O MONÁRQUICO O LO QUE SEA DE TRAE PACÁ QUE ME LO LLEVO?


LAS PENSIONES, VIÇEN NAVARRO, Y LAS INTENCIONES OCULTAS



Vicenç Navarro, catedrático en la Pompeu Fabra y uno de los principales representantes ideológicos de la ‘izquierda clásica’, publicó la semana pasada dos artículos sobre la sostenibilidad de nuestro sistema de pensiones

En el primero (en el diario Público), el profesor Navarro dedica la mitad de su contenido a poner bajo sospecha las intenciones de quienes argumentan que el sistema público de la Seguridad Social tiene un serio problema de sostenibilidad. Nos gustaría responder a este artículo por dos motivos: uno, porque nos sentimos indirectamente aludidos al ser autores de un reciente análisis bastante pesimista sobre la sostenibilidad de las pensiones y, dos, porque Vicenç Navarro es un referente ideológico para una buena parte de la población, la cual creemos que merece un debate honesto sobre el futuro de las pensiones. Por último, analizaremos su segundo artículo (esta vez en el diario El País), y más concretamente su argumento de que el crecimiento de la productividad es la salvación para nuestro sistema de pensiones.

En primer lugar, nos gustaría expresar nuestra perplejidad ante las acusaciones reiteradas de defender a los intereses del “capital financiero”, escribir con intenciones ocultas y pretender la privatización de la Seguridad Social. El problema de las pensiones es profundo y complejo, y no deberíamos malgastar esfuerzos y el tiempo de los lectores en argumentaciones ad hominem que nada aportan a la discusión. ¿Se imaginan que dedicásemos los cuatro primeros párrafos de este artículo a poner en duda las intenciones del profesor Navarro invocando batallas ideológicas? “Detrás de los argumentos de Vicenç Navarro se encuentra sin duda el oro de Moscú -hoy más bien el de Pyongyang-“, “La pretensión del profesor Navarro es clara: allanar el camino para la llegada de la Cuarta Internacional Comunista, que pretende implantar […]”. Absurdo, ¿verdad? Quienes esto escriben no tienen la más mínima relación con el sistema financiero y sí una profunda preocupación por el futuro de sus pensiones. Sembrando dudas sobre ello, se puede ganar el apoyo de quien no está dispuesto a revisar su postura sobre aquellas, pero aporta muy poco al debate real. Antes de abordar la cuestión principal, la sostenibilidad de las pensiones, nos gustaría corregir algunos errores e imprecisiones del artículo