sábado, 3 de agosto de 2019

PP y PSOE NECESITAN GANAR LAS ELECCIONES CUATRO VECES SEGUIDAS POR MAYORIA ABSOLUTA PARA ENTERARSE DE QUE EL TRABAJO DE LA MUJER TAMBIÉN VALE Y HAY QUE PAGARLO?



En Almería y Huelva hay fincas donde viven hacinadas 18 mujeres con un solo baño

Rebelión
AmecoPress
03.08.2019

Empresas bio, con sellos de calidad, que no cumplen los convenios laborales y multinacionales que no dan de alta a sus trabajadoras, se lucran con las personas que están dando de comer a un continente entero


Son las personas –muchas mujeres- que están dando de comer a un continente entero, Europa. Pero trabajan en condiciones infrahumanas. Nadia Azougagh, de Caravana Abriendo Fronteras, aporta algunas claves para comprender una situación crónica que comenzó a salir a la luz pública el año pasado, tras la denuncia de abusos sexuales por parte de 10 temporeras en Huelva, y que iniciativas como la Caravana ayudan a visibilizar y transformar.
  “Se incumplen los convenios, no se respetan las condiciones laborales estipuladas –salario, protección-, hay fincas perdidas en las que viven hacinadas más de 18 mujeres con un solo cuarto de baño, cuando el convenio dice que tienen que protegerlas y darles una vivienda en el tiempo que estén aquí”, explica Nadia Azougagh.

Solo en Nijar viven más de 4000 personas trabajando en el campo y hay más de 62 asentamientos. En Almería se exportan 200.000 millones de euros al año. Al menos cumplir con la ley “estaría bien”. Además de una cuestión de justicia social, también supone un fraude para Hacienda, son millones que se llevan las multinacionales –dueñas del 80 por ciento de los cultivos- por no tener contratada a la gente.

La activista hizo recientemente un vídeo con testimonios de mujeres que habían trabajado en los campos de Huelva.

“¿Os trataron bien?, les preguntaba. 

Muy bien. 

¿Os pagaban 46 euros al día (lo estipulado en el convenio)? 

No. Nosotras nos pagamos el transporte y gas.”

“Es solo un ejemplo. Estaban contentas porque no abusaban sexualmente de ellas”, explica la activista. Privarlas de su pasaporte y salario hasta poco antes de finalizar la temporada de recolecta, es una medida enfocada a controlar su libertad de movimiento hasta que queden liberadas de su carga contractual. Alargar la jornada sin abonar las horas extraordinarias, y otras muchas vulneraciones del derecho laboral, violan las premisas de un convenio colectivo de por sí poco garantista de la dignidad del trabajo agrícola. El convenio en Huelva no está actualizado con la subida del salario mínimo. En Almería está caducado desde 2015.

El seguimiento y control del cumplimiento de la legalidad está en manos de 7 inspectores en el caso de Almería. Insuficie