jueves, 14 de enero de 2016

ESTADO ISLÁMICO (creado por el capital): HASTA CHINA ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA (Y ES QUE ACABAMOS CON EL CAPITALISMO O EL CAPITAL ACABA CON TODOS NOSOTROS)


 CHINA: ESPERANDO A LOS BÁRBAROS

Rebelión
14.01.2016

Desde hace más de 10 años, y cada vez con más intensidad, China sufre los ataques del Movimiento Islámico del Turkestán Oriental (MITO), vinculado a al-Qaeda global y cuyo centro de operaciones es la provincia de Xinjiang, ex Turkestán Oriental, una región autónoma a 4.000 kilómetros de Beijing. A pesar de ser la provincia más extensa de China, 1.600.000 kilómetros cuadrados de superficie, casi la mitad de la Argentina, con “solo” 20 millones de habitantes, que para cánones chinos, es considerada muy poco poblada.

El MITO, organización calificada por los Estados Unidos en 2002 como terrorista, pretende la escisión de Xinjiang para fundar un Estado Islámico. En 2003 con la incorporación de una parte del Movimiento Islámico de Uzbekistán, se enmascaran en el Partido Islámico del Turkestán, para operar con más independencia frente a las autoridades. En 2007, fue descubierto un campo de entrenamiento, junto a una fábrica de armas y explosivos en el Pamir chino.
En 2008, coincidiendo con los Juegos Olímpicos, una cadena de atentados causó en Xinjiang una treintena de muertos, entre ellos 16 policías en ciudad de Kashgar. En julio de 2009, se producen los hechos más sangrientos de los últimos veinte años una oleada de violencia, enmascarada en reclamos de la etnia uigur, la originaria de la región, estallan en Urumqi, capital de Xinjiang, lo que produjo un número nunca determinado de muertos, aunque según la fuente calculan entre 150 y 800.
Miembros de MITO han participado en la guerra de Siria de donde retornaron en 2013 y desde entonces sus operaciones se han hecho más letales y arriesgada llegando a atentar en octubre de 2013 a la entrada a la Ciudad Prohibida en pleno centro de Beijing, donde 5 personas murieron y 40 resultaron heridas, tras la explosión de un coche bomba que se estrelló contra una valla bajo el retrato de Mao Zedong que preside la legendaria entrada. El autobomba estaba ocupado por tres personas de la etnia uigur.
A lo largo de todo 2015, los ataques de todo tipo se han repetido llegando a atacar a cuchilladas a simples ciudadanos que esperaban en el andén de una estación.
Un policía chino.