sábado, 12 de febrero de 2022

“Harán un alboroto para mostrar que Occidente logró la desescalada, pero será vender humo”: Lavrov prevé cómo terminará la situación con Ucrania

 

“Harán un alboroto para mostrar que Occidente logró la desescalada, pero será vender humo”: Lavrov prevé cómo terminará la situación con Ucrania

 

DIARIO OCTUBRE / febrero 11, 2022


Comentando las recientes maniobras ruso-bielorrusas, el canciller subrayó que, a diferencia de las tropas de la OTAN, los militares rusos siempre regresan a casa tras terminar los simulacros.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, expresó este jueves durante una rueda de prensa conjunta posterior a las conversaciones con su homóloga británica, Liz Truss, cómo cree que va a terminar la situación política en torno a Ucrania.

 

“[Truss] afirmó que ‘lo principal es evitar una guerra en Ucrania, y por eso estoy aquí’. El desenlace de todo este drama que Occidente está jugando, incluso tratando de convertirlo en una tragedia, aunque parece más bien una comedia, lo preveo así: dentro de algún tiempo los países occidentales se enterarán de que las maniobras ruso-bielorrusas han terminado y las tropas rusas han regresado a territorio ruso”, señaló Lavrov. “Entonces se armará un gran alboroto para demostrar que Occidente ha logrado la desescalada de Rusia. Aunque en realidad será vender humo“, continuó.

En esta línea, el canciller ruso enfatizó que después de los ejercicios militares las tropas rusas siempre regresan a sus lugares de despliegue permanente, mientras que las tropas de la OTAN, luego de las maniobras en los países del Báltico y el mar Negro “por regla general, nunca regresan a casa” y permanecen en el territorio de estos países.

“También hablamos de esto hoy, pero la señora ministra explicó con bastante claridad que esto no nos concierne, pero que las tropas rusas en territorio ruso son la principal preocupación de Londres, y la consigna de desescalada es un factor unificador para toda la comunidad occidental”, continuó Lavrov.

“He leído en algunos medios canadienses que el tema de Ucrania […] es una muleta contra la caída de las valoraciones de los políticos occidentales. Creo que es una metáfora muy interesante”, dijo el ministro. “Espero de verdad que en las cuestiones serias, que tienen que ver sobre todo con la seguridad europea, con la seguridad de todos los países sin excepción, incluidos los miembros de la OTAN, Ucrania y Rusia, nos comportemos con más madurez y no nos dediquemos a una propaganda descarada con la esperanza de otra aventura electoral”, concluyó.

FUENTE: actualidad.rt.com

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Teoría de la violencia

 

El 12 de febrero de 2009 moría en París el insigne filósofo marxista francés Georges Labica. Especialista en filosofía política y en historia del marxismo, lo recordamos con esta interesante reflexión sobre no-violencia y teología de la liberación.

Teoría de la violencia

 

Georges Labica

El Viejo Topo

12 febrero, 2022 

 

Ses docteurs vont disant, tandis qu’il se débat Peuple! Aime ton César. Ane! Adore ton bât
VÍCTOR HUGO


El rechazo de la violencia que forma el corazón de las doctrinas de la no violencia, a pesar de sus restricciones y de sus límites, es de hecho puesto en cuestión por una corriente surgida en el seno de la religión, la Teología de la Liberación. Las transgresiones a las cuales las unas y la otra apelan no son de la mismo naturaleza. Lo demuestra la acogida que obtienen de parte de los poderes establecidos. Martin Luther King es declarado “Hombre del año” por el Times en 1963; en 1964, es invitado a Berlín por Willy Brandt y recibido por el Papa Pablo VI; se le concede el premio Nobel de la Paz; goza del apoyo de J. F. Kennedy y, a pesar de su apoyo a la independencia de Vietnam, Lyndon Johnson decreta a su muerte (1968) un día de duelo. Gandhi, por su parte, es reivindicado por el Papa en 1969. Sabemos, en cambio, cómo los teólogos de la Liberación han sido condenados y perseguidos tanto por el Vaticano como por las dictaduras de sus países, agrupadas en la Confederación Anticomunista de América latina (CAL) y sostenidas por la Casa Blanca, llegando el “Plan Banzer” de los bolivianos hasta a preconizar su “erradicación” durante la reunión de Asuncion de marzo de 1977. Numerosos asesinatos de sacerdotes, de monjas y de laicos, entre ellos el de Oscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador, en su propia catedral, serán consecuencia directa de esto.

Las características de la Teología de la Liberación son muy diferentes de las de la no violencia. Hay que señalar que inspirándose en el ejemplo ofrecido en el continente por la revolución cubana y sacando provecho de la apertura provocada por el Concilio Vaticano II, después de la elección de Juan XXIII, la Teología de la Liberación es, en primer lugar, específica de América Latina, donde se conjugan la extrema miseria, la violencia de las relaciones de clase, el imperialismo de EEUU y la hegemonía de la Iglesia católica. El crimen se remonta a 1492 y al “descubrimiento de América”, calificado por Leonardo Boff como el “mayor genocidio de la historia”, la espada tiranizando los cuerpos y la cruz las almas, seguida de las dos otras “invasiones”, de Francia e Inglaterra en el siglo XIX, y de los Estados Unidos en los años 30 del siglo siguiente.

La brutal destrucción de las civilizaciones autóctonas por Occidente, la imposición de la religión del conquistador, la sucesión de las colonizaciones hasta la doctrina Monroe y el imperialismo estadounidense, han creado, de este modo, una situación muy particular en la que masas de campesinos sobreexplotados y ciudadanos marginados han extraído de su fe las razones de su rebelión.

De ahí, en segundo lugar, la opción preferencial por los pobres, de la que la Teología de la Liberación hizo su preocupación y su norma de conducta centrales. El lugar de los cristianos, tanto protestantes como católicos, y singularmente de sus pastores, se sitúa cerca de los pobres. Esta categoría sustituye a la vez a la de proletariado y a la de clase, que engloba un conjunto más vasto del pueblo. Por lo tanto, coinciden, se asocian y hasta se confunden aspiraciones políticas y aspiraciones religiosas en una voluntad revolucionaria, ya que Dios es inmanente a la historia y la redención es de orden político. Los Derechos de los pobres no podrían tampoco disolverse en la abstracción de los Derechos del Hombre: tienen vocación de “cambiar el mundo”. El socialismo representa pues el fin común. El socialismo “realmente existente”, a pesar de todos sus defectos, en materia de libertad y en materia de democracia, ha logrado “la revolución del hambre” y hay menos niños que mueren en La Habana que en Washington. “No hay salvación en el capitalismo”, escribió Boff. “Nuestra revolución –declaraba el comunicado del Frente Sandinista de Liberación el 7 de octubre de 1980–, encarna la historia y la cultura nacional. Los cristianos son parte integral de nuestra historia revolucionaria de modo más estrecho que en otros movimientos revolucionarios de América Latina, y posiblemente del mundo. Este hecho abre una posibilidad nueva e interesante de participación de los cristianos en las revoluciones de otras latitudes, no sólo durante la lucha por el poder, sino también en el momento de la construcción de la sociedad nueva”. La tradición existe en Europa, desde la revolución de los campesinos de Thomas Münzer, o la rebelión irlandesa de 1798 de Wolf Tone, invocando el “ejemplo glorioso” de la Revolución francesa, “bendición divina”, que prometía al colonialismo británico “una venganza sangrienta”, hasta el movimiento cartista. Desde 1956, en Brasil, las Comunidades eclesiales de base, que, por falta de vocaciones, habían acudido a los laicos, así como los grupos barriales o las Comisiones de Justicia y Paz, compartían esta opinión.

Es por eso que la oposición a la Iglesia institucional y a la ortodoxia oficial, que ofrece un eco lejano de las críticas formuladas por Guillermo de Ockham, representa la tercera característica de la Teología de la Liberación. “La política del Vaticano –escribe Leonardo Boff–, es antipopular, antirrevolucionaria y anticomunista”; no es, “de ninguna manera liberadora”; se articula con la de los dueños del poder. Juan Pablo II “se había convencido de que el marxismo era el peligro que amenazaba a América Latina, cuando el verdadero peligro era y sigue siendo el capitalismo salvaje y colonialista con sus elites antipopulares y  retrógradas”.[1] Antonio Fragoso, recordando  la  visita  del papa a Brasil en 1968, cuenta que se había escogido a los campesinos que debían ir a su encuentro y comenta: “los más pobres, los que tenían problemas graves, los niños de los más miserables, los mendigos, habían sido rechazados. Toda esa gente, que tiene el primer sitio en el corazón de Dios, ha sido apartada. Y el Papa no ha visto a los más pobres”.

A la inversa, es significativo que sea en América Latina donde los jefes revolucionarios se hayan interesado de cerca por la religión y por su papel: Frei Beto, un teólogo de la liberación, hace notar a Castro en el encuentro que los reunió: “es la primera vez que el jefe de Estado de un país socialista da una entrevista exclusiva sobre el tema de la religión”.[2]

Es bueno saber, por otra parte, que los teólogos de la liberación defienden el pluralismo religioso y consideran las otras religiones como legítimas. Es pues el nexo con los pobres lo que da miedo a los poderosos, y no el marxismo, del que se conoce su debilidad en América Latina, a excepción de la influencia de Mariátegui. La vía de la violencia, sin embargo, no es de ninguna manera privilegiada. Al contrario, los principales teólogos de la liberación –Guttiérez, Assmann, Boff o Camara– preconizan la no violencia. Lo que no significa tampoco que esta última opción sea exclusiva, es solamente preferible, porque pueden presentarse casos que imponen una legitimación religiosa de la violencia emancipadora: como el del seminarista Néstor Paz, que será muerto en combate, y el de numerosos cristianos que participan, en 1969-71, en Bolivia, en la guerrilla del ELN, iniciada por el Che Guevara; o el del misionero español Gaspar García Laviana que se une, en 1970, al FSLN de Nicaragua, o, en los años de exacerbación de la violencia, del 60 al 80, el de Camilo Torres, que fue el primer sacerdote en enrolarse  en  un  movimiento  de  inspiración  marxista  (1966).[3] Antonio Fragoso, ya citado, que fue obispo de Crateus, en el Nordeste brasileño, donde comprobaba que el latifundio y el monocultivo volvían imposible todo desarrollo, no teme escribir: “El cristiano que pretende ser consecuente con su fe debe comprometerse en la lucha por la liberación de los hermanos del Cristo, por su liberación del hambre, de la enfermedad, de la miseria, de la opresión (…) Es posible que la lucha armada sea necesaria. Y cuando es necesaria, puede ser evangélica, y entonces hay que organizarla”. Enrique Dussel, por su parte, escribe: “Sólo el ateísmo de la religión de dominación, de los dioses que exigen sacrificios, la sangre de los oprimidos, de los jóvenes (como ese Moloch fenicio que aceptaba la sangre de los hijos de los pobres) puede ser el punto de partida donde comience toda crítica de la religión. Eso Marx lo vio de manera adecuada”.[4]

El mensaje de la Teología de la Liberación, sin embargo, no se limitó solamente a América Latina. Habitada por la preocupación preferencial por los pobres, es decir por la inmensa mayoría de la humanidad, era portadora de una universalidad coextensiva a la de los movimientos populares de emancipación. Por lo tanto, ha sido objeto de numerosas aproximaciones, con la “teología negra” del Black Power, la teología africana, la oposición anti-Marcos en las Filipinas e incluso en Sri Lanka y en Indonesia, donde los cristianos son minoritarios. Giulio Girardi se pregunta si una teología de la liberación es posible en Europa, donde la bipolarización dominación/liberación parece menos visible, y constata que las diferentes corrientes críticas, de las que hace una lista –Cristianos por el socialismo, sacerdotes obreros, juventud y trabajadores católicos en varios países, etc., no poseen ninguna unidad doctrinal.[5] Domenico Jervolino, por su parte, sostiene “la posibilidad de un encuentro recíprocamente respetuoso y fecundo entre el partido de clase, que apela al marxismo como teoría de la liberación económica, social y política, y estos grupos o comunidades de cristianos que viven su propia experiencia de la fe como promesa de una liberación del conjunto del hombre”.[6] Usos razonablemente metafóricos, tales como el que propuso Tahar Bensaada hablando a propósito de las corientes reformistas del Islam, consideradas como no contradictorias con el término “revolución”, de la “ Teología de la liberación de Mohamed Abdou” o la “Teología de la liberación de Ibn Badis”,[7]  o el de Marc Ellis, en su Hacia una teología judía de la liberación,[8]  aparecen ciertamente como testimonios de su audiencia. No obstante, en ambos casos, la referencia a América Latina está ausente y se trata más bien de proyectos a los fines de renovaciones internas.

Evocamos a veces hoy la decadencia de la teología de la liberación bajo el efecto de las represiones de los que fueron masivamente víctimas, en el tercer mundo, los movimientos comunistas y emancipadores, en provecho del pentecostalismo y las religiones afroamericanas.[9]  Pero “la opción preferente” no deja de conservar un carácter central tanto en el Movimento dos Trabalhadores Sem Terra  (MTS) brasileño, que piensa dispen sar una formación marxista a los cuadros de la escuela nacional Florestan Fernandes, que acaba de abrir en Guararema (enero 2005), como en la nueva República Bolivariana de Venezuela. Joâo Pedro Stedile, uno de los responsables del MST, define la tarea: “Pensamos que lo esencial del trabajo militante debe hacerse donde los pobres viven, en forma de trabajo de base”[10]  y Hugo Chavez martillea en toda ocasión: “¿Queremos acabar con la pobreza? Démosles el poder a los pobres”.[11]

Todos ellos aprobarían la fórmula de Víctor Hugo: “Quienquiera que tiene los pies desnudos camina más cerca de Dios”.

Notas

[1] Citado por Edio Vallini, Note sulla teologia delle liberazione, Roma, Marxismo Oggi, 2005: 3, p. 25 (trad. G. L.); ver también,

en la misma colección, José Ramos Regidor, Alcuni dati sulla storia, i contenuti e la sfida della téologia della liberazione, p. 59 y ss. sobre las formas de lucha encabezadas por la Iglesia oficial, o del “Primer mundo”, contra la Teología de la Liberación, o p. 83 sobre el equipo del cardenal Ratzinger (convertido luego en 2. Benedicto XVI) apoyando a López Trujillo y el Opus Dei.

[2] Cf. Evangile et révolution sociale, París, Ed. du Cerf, 1969, p. 169.

[3] Cf. Fidel y la religión. Conversaciones con Frei Beto, La Habana, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, 1985, p. 87.

[4] Cf., acerca de estos puntos, Michaël Löwy, “Religion, politique et violence: le cas de la théologie de la libération”, en Lignes, n° 25, op. cit.; y del mismo autor, para una reseña histórica: “Marxisme et christianisme en Amérique latine”, en G. L. et Jean Robelin, Politique et Religion, París, L’Harmattan, 1994, y La guerre des dieux, París, Ed. du Félin, 1998.

[5] “Ethique de la libération”, en Encyclopédie philosophique universelle, Les Notions philosophiques, París, PUF, 1990. Del mismo autor, cf. L’éthique de la libération. A l’ère de la mondialisation et de l’exclusion, París, L’Harmattan éd., 2004.

[6] “I problemi per una teologia della liberazione in Europa e in Italia”, en Teologia della liberazione, op. Cit.

[7] Presentazione, ibid., p.10.

[8] Se trata de dos artículos de 2006, con este título, en http://www.oum ma.com/article.php3id?_article=2009Toward a Jewish theology of liberation, New York, Orbis Books, 2001.

[9] El autor había ofrecido un bosquejo de sus tesis en Liaisons internationales, del Centre Oecuméniques de liaisons internationales, n° 53, Bruselas, dic. 1987. “Etre sans terre”, entrevista con Oziel Alvez, en Rouge, 17 feb. 2005.

[10] Cf. Michaël Löwy, La théologie de la libération est-elle finie?, en G.L. Religion et politique (revista M., n°76, marzo-abril 1995.

[11] “Título del folleto que reproduce la intervención en la reunión de los jefes de Estado en las Naciones Unidas, en sept. 2004.

Texto publicado en el nº 257 de El Viejo Topo, en junio de 2009.

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EE.UU. recomienda a todos sus ciudadanos en Ucrania que "salgan del país...

viernes, 11 de febrero de 2022

Entre la espada y el alquiler: la estafa del bono joven

 

Entre la espada y el alquiler: la estafa del bono joven

 

Doce octubre /febrero 11, 2022



“La característica esencial del socialismo burgués es que pretende conservar la base de todos los males de la sociedad presente, queriendo al mismo tiempo poner fin a estos males.” Así de claro lo decía Engels analizando el problema de la vivienda hace más de 150 años. Hoy, por mucho que haya llovido y aunque los actores no sean los mismos, nos encontramos ante la misma situación, con una socialdemocracia que se dedica a poner tiritas para frenar una hemorragia.

Que la vivienda bajo el capitalismo es una mercancía más es algo que debemos tener claro desde el primer momento. La planificación urbana de las ciudades poco tiene que ver con la satisfacción de las necesidades de sus habitantes y mucho con la insaciable voracidad del capital. La realidad es que, a día de hoy, el precio de la vivienda es prohibitivo para la mayor parte de los jóvenes de clase obrera que estamos en busca de una. Los sueldos de menos de 1000 euros al mes, en combinación con alquileres que rondan los 700, generan un cóctel explosivo cuyo resultado es que tan solo el 14,9% de los jóvenes están emancipados a día de hoy. La imposibilidad de los jóvenes de encontrar una vivienda digna, como resultado de las penosas condiciones laborales a las que nos empujan y del rentable negocio que es el suelo, choca con el hecho de que hay, según datos del INE, más de 3 millones de viviendas vacías en España.

Y es en este contexto en el que se entra a legislar con el Bono Alquiler Joven, la enésima cortina de humo. Ante el problema estructural de la vivienda, el Gobierno viene a prestar una exigua ayuda de 250 euros mensuales para el pago del alquiler. El problema de la medida es la medida en sí misma y es que, a fin de cuentas, un pago de 250 euros por parte del estado destinado a sufragar los costes del alquiler o, dicho de otro modo, dirigido directamente al bolsillo de los propietarios, no deja de ser una transferencia indirecta en forma de ayuda de las rentas del trabajo al capital. Pero es que, para mayor descaro, este bono ni siquiera sirve para aliviar de manera significativa a la juventud obrera, ya que el real decreto anunciado a bombo y platillo tiene numerosas limitaciones. La temporalidad de la ayuda es un problema en sí mismo pero, además, para poder acceder al bono joven se requieren de unos ingresos regulares y de un contrato de alquiler, dejando fuera de la ecuación justamente a las personas más vulnerables. A esto hay que sumarle que, para poder optar a la ayuda, los alquileres no deben exceder los 600 euros mensuales (900, si así lo habilitan las comunidades autónomas), la cuál cosa es prácticamente imposible en ciudades como Madrid o Barcelona.

Una vez más queda al descubierto que el Estado no es un agente neutral, no es un mero administrador sino que es, ante todo, una herramienta de dominación. Si para salvar las inversiones de los grandes propietarios hay que privatizar dinero público camuflándolo de ayuda se hace sin ningún problema, obviando además la subida de los alquileres que supondrá la medida, ante la que imaginamos que se limitaran a pedir “empatía social”. La realidad es que mientras ellos se enriquecen a nuestra costa, nosotros pagamos las consecuencias, obligados a vivir hacinados en pisos minúsculos, en una jaula de acero y hormigón y rodeados de áreas que no están pensadas para socializar, sino para almacenarnos cual engranajes de una maquinaria. La solución para el problema de la vivienda no puede venir de una medida parcial que desenfoca su origen, no basta ni con ayudas ni con la regulación de los alquileres, ni mucho menos, sino que pasa por la expropiación de los rentistas, la creación de una vivienda pública y la planificación de su construcción y distribución de arreglo a nuestras necesidades.

Un bono joven, que no nos permite emanciparnos, que llegará a menos del 1,7% de los posibles destinatarios y que va a engrosar directamente las cuentas de los propietarios, fomentando aún más la especulación, mientras se juega con nuestro futuro y con nuestras vidas, y se nos envía a vivir a contenedores habilitados de 25m², ¡es la promesa estrella de la socialdemocracia en cuestión de vivienda! El lazo de rescate que dicen lanzarnos resulta ser una soga al cuello, mientras continúan obligándonos a escoger entre comer o pagar el alquiler. Nos toca a nosotros mover ficha, nos toca a nosotros dejar claro que la vivienda ha de ser una auténtica garantía y no un modo de enriquecimiento de los parásitos capitalistas, nos toca a nosotros denunciar los espejismos con los que nos pretende atrapar la socialdemocracia, porque sabemos bien, porque lo sufrimos a diario, que el mal menor de hoy es el mal mayor de mañana.

FUENTE: nuevo-rumbo.es

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PP, C´s, Vox y el PSOE deciden cargarse el Parque Natural de Doñana para satisfacción de los empresarios “berries”

 

PP, C´s, Vox y el PSOE deciden cargarse el Parque Natural de Doñana para satisfacción de los empresarios “berries”


La actitud del PSOE, que se pasea estos días por Castilla y León pidiendo el voto progresista, y que lo hará en unos meses en la misma Andalucía, describe -por enésima vez- en que lado de la trinchera está. Su abstención no es vergonzosa, es lógica.


LANUEVE.INFO

febrero 11, 2022

 


PP, Cs, Vox. y con la abstención del PSOE, sacaron adelante una proposición que da derechos a los propietarios de 1.500 hectáreas en el entorno del parque nacional de Doñana de extraer la poca agua que queda, una aprobación que va en contra de declaraciones de la Unesco, la UE, los ecologistas y el sentido común.

Los propietarios de esa zona onubense tienen mucho poder económico y eso manda. El mundo de la fresa, por ejemplo. mueve cientos de millones, y en la periferia del Parque hay muchas hectáreas dedicadas a ese cultivo. Para sacarlo adelante roban el agua de este predio maravilloso y natural, por ello fueron juzgados y condenados pero ahora… el parlamento andaluz los exonera de responsabilidad. La reserva ecológica más importante de Europa está en sus manos, la poca agua existente será para sus cuentas bancarias.

Recordemos que en su día, hace ya 8 años, la Junta sacó un plan para regularizar los miles de hectáreas que alrededor del parque cultivan ‘berries’ (fresas, zarzamoras y frambuesas).  El intento de legalizar esas hectáreas a las bravas motivó el aviso de la Comisión Europea, que dejó claro que volverá a acudir al Tribunal Superior de Justicia de la UE para solicitar una multa que castigue al Gobierno andaluz.

El poder permite la extracción ilegal de agua hasta provocar el desecado de los acuíferos de Doñana, y ordena a sus empleados: los políticos, que voten por ellos. La propia Confederación Hidrográfica del Guadalquivir lo había alertado y  lo avisó el secretario de Estado que dejó claro que aunque la iniciativa saliera adelante no había agua para regar, pero a los propietarios les dio igual. Estaban en el parlamento para aplaudir a la derecha, incluido el PSOE, de que el agua es de ellos. Gritaban en la Cámara que muy bien, porque ellos crean riqueza.

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Discurso del método. Segunda parte

 

Tal día como hoy de 1650 moría el gran filósofo, científico y matemático René Descartes. Su obra fundamental, el Discurso del método, publicado en 1637, marcó el final de la escolástica y proporcionó las bases del racionalismo del siglo XVII.


Discurso del método. Segunda parte

 

René Descartes

El Viejo Topo

11 febrero, 2022 



Me encontraba por entonces en Alemania, atraído por unas guerras que todavía no han terminado[1], y cuando me volvía al ejército desde la coronación del Emperador, el comienzo del invierno me retuvo en un cuartel donde, como no encontraba ninguna conversación que me divirtiera y tampoco, por suerte, ninguna preocupación ni pasión que me perturbara, me pasaba el día solo, encerrado en una habitación caldeada, donde tenía todo el ocio necesario para entretenerme en mis pensamientos[2]. Uno de los primeros que tuve fue considerar que, a menudo, no hay tanta perfección entre las obras compuestas de varios trozos, hechas por la mano de varios maestros, como en aquellas en las que ha trabajado sólo uno. Así vemos que los edificios que un solo arquitecto ha emprendido y acabado suelen ser más hermosos y mejor ordenados que los que han sido reformados por varios, haciendo servir muros viejos que fueron construidos para otros fines. Así, esas ciudades antiguas que han sido pequeños burgos y, con el tiempo, han llegado a ser grandes ciudades están ordinariamente tan mal compuestas, si las comparamos con las plazas regulares que un ingeniero traza según su parecer en una llanura, que, aun considerando cada uno de sus edificios aparte, a menudo se encuentra tanto o más arte que en las otras. Sin embargo, viendo como se alinean, aquí uno grande, allá uno pequeño, y cómo tienen las calles curvas y desiguales, antes se diría que los ha dispuesto la fortuna que no unos hombres provistos de razón[3]. Si se considera que, sin embargo, siempre ha habido unos oficiales encargados de vigilar que los edificios particulares sirvieran al ornamento público, se conocerá bien que es difícil hacer cosas perfectas cuando se trabaja sobre las obras de otros. Así, imaginaba que los pueblos que han ido haciendo sus leyes a medida que les ha obligado la incomodidad de los crímenes y las querellas, porque habiendo sido semisalvajes se han civilizado poco a poco, no podían estar tan bien reglamentados como aquellos que han observado las leyes de algún legislador prudente desde que se reunieron[4]. Tal como es cierto que el orden de la verdadera Iglesia debe estar incomparablemente mejor reglamentado que todos los demás, puesto que Dios mismo ha hecho sus ordenanzas. Y por hablar de cosas humanas, si Esparta fue tan floreciente antiguamente, no era por la bondad de cada una de sus leyes en particular, pues muchas eran muy extrañas e incluso contrarias a las buenas costumbres, sino porque, habiendo sido inventadas por una sola persona, todas tendían al mismo fin. Así pensaba que las ciencias de los libros, al menos aquellas cuyos argumentos son sólo probables y no contienen ninguna demostración, como han sido compuestas y ampliadas poco a poco con las opiniones de muchas personas, no son en absoluto tan próximas a la verdad como los razonamientos simples que un hombre de buen sentido pueda hacer naturalmente sobre las cosas que se le van presentando. Y así pensaba también que, como hemos sido niños antes que hombres y, necesariamente, hemos sido gobernados mucho tiempo por los apetitos y los preceptores, lo cual suele ser contrario entre sí, y como quizá ni éstos ni aquéllos nos aconsejaban siempre lo mejor, es casi imposible que nuestros juicios sean tan puros y sólidos como lo habrían sido si hubiéramos tenido entero uso de razón desde el nacimiento y nunca nos hubiéramos guiado más que por ella.

Es verdad que no vemos que se derriben todas las casas de una ciudad por el solo deseo de volverlas a levantar de otra manera y hacer más bonitas las calles, pero se ve a menudo que bastantes hacen derribar sus casas para volverlas a levantar e incluso, a veces, cuando los cimientos no están firmes y corren el peligro de derrumbarse solas, no les queda más remedio. Por cuyo ejemplo me persuadía de que no sería prudente que un particular quisiera reformar un Estado, cambiando todo desde los cimientos y destruyéndolo para enderezarlo, ni tampoco reformar el cuerpo de las ciencias o el orden establecido en las escuelas para enseñarlas, sino que lo mejor que podía hacer era decidirme de una vez a abandonar todas las opiniones que había aceptado hasta entonces, para luego sustituirlas por otras mejores o por las mismas, una vez ajustadas a nivel con la razón[5]. Y creía firmemente que por este medio conseguiría conducir mi vida mucho mejor que si construyera sobre cimientos viejos y que si me apoyara sólo sobre los principios que me había dejado inculcar en mi juventud, sin haber examinado nunca si eran verdaderos. Pues, pese a que veía en eso varias dificultades, sin embargo no me parecían tan inevitables, ni comparables a las que se encuentran en la menor reforma de los asuntos públicos. Esos grandes cuerpos políticos son demasiado difíciles de reedificar una vez derribados, o incluso de sostenerlos una vez sacudidos, y sus caídas son siempre muy violentas. Pues, sin duda, sus imperfecciones —si las tienen, y basta pensar en la diversidad que hay entre ellos para asegurar que muchos las tienen— han sido suavizadas por el uso e, incluso, muchas que no habrían sido remediadas tan bien por la prudencia, se habrán evitado o corregido poco a poco. Y, en fin, son casi siempre más soportables de lo que sería cambiarlas, del mismo modo que los sinuosos caminos de las montañas se hacen poco a poco tan lisos y cómodos a fuerza de ser frecuentados, que es mucho mejor seguirlos antes que decidir tirar más recto, saltando por encima de las rocas y descendiendo al fondo de los precipicios.

Por todo esto, no puedo aprobar en absoluto a esos caracteres liantes e inquietos, que siempre están ideando alguna reforma nueva, pese a que no han sido llamados ni por su nacimiento ni por su fortuna a la administración de los asuntos públicos. Y si pensara que en este escrito hubiera la menor cosa por la cual fuera sospechoso de esa insensatez, me disgustaría mucho que fuera publicado. Nunca he querido ir más allá de reformar mis propios pensamientos y construir sobre un suelo que está en mí mismo. Porque, aunque mi obra me haya gustado bastante, si expongo aquí el modelo, no es para aconsejar a nadie que lo imite. Aquéllos a los que Dios ha repartido mejores dones seguramente tendrán deseos más sublimes, pero mucho me temo que éste mío sea ya demasiado audaz para muchos. La simple resolución de deshacerse de todas las opiniones que se han aceptado antes no es un ejemplo que todos deban seguir. Prácticamente, en el mundo no hay más que dos tipos de ingenios a los cuales no les conviene de ninguna de las maneras. A saber, por una parte están aquellos que se creen más hábiles de lo que son y no pueden evitar precipitarse en sus juicios, ni tener bastante paciencia para conducir por orden todos sus pensamientos, por lo que, si alguna vez se tomaran la libertad de dudar de los principios que han recibido y apartarse del camino común, jamás podrían seguir el camino que hay que coger para ir recto y quedarían descarriados toda la vida; por otra parte, aquellos que tienen bastante razón o modestia para darse cuenta de que son menos capaces de distinguir lo verdadero de lo falso que algunos otros, por los cuales pueden ser enseñados, y deben mejor contentarse con seguir las opiniones de esos otros, antes que buscar por sí mismos otras mejores.

Sin duda yo hubiera sido de estos últimos, si hubiera tenido un solo maestro, o no hubiera conocido las diferencias que siempre ha habido entre las opiniones de los doctos. Pero no podía elegir a nadie cuyas opiniones me parecieran preferibles a las de otro, y me encontraba como obligado a tomar la resolución de guiarme yo mismo, porque desde el colegio había aprendido que no se podía imaginar nada tan extraño e increíble que no haya sido dicho por algún filósofo; y luego, viajando, me había dado cuenta de que todos aquellos que tienen sentimientos muy contrarios a los nuestros no son por ello bárbaros ni salvajes, sino que muchos usan la razón tanto o más que nosotros; y consideraba que un mismo hombre, con el mismo ingenio, que sea criado desde la infancia entre franceses o alemanes, se convierte en alguien diferente de otro que siempre hubiera vivido entre chinos o caníbales; además, que incluso en las modas de nuestros trajes lo que nos gustaba hace diez años, y quizá nos guste otra vez dentro de diez, nos parece ahora extravagante y ridículo; así que lo que nos convence es más la costumbre y el ejemplo que algún conocimiento cierto, aunque, sin embargo, la pluralidad de voces no prueba nada sobre las verdades algo difíciles de descubrir, porque resulta más verosímil que las haya encontrado sólo un hombre que no todo un pueblo.

Pero como aquel que camina solo y en las tinieblas, resolví ir tan espacio y tener tanta prudencia en todo que, aunque no avanzara mucho, al menos me guardaría de caer. Tanto que no quise comenzar a rechazar las opiniones que había aceptado sin haber sido introducidas por la razón, antes de que hubiera dedicado bastante tiempo a hacer el proyecto de la obra que emprendía, y a buscar el verdadero método para llegar al conocimiento de todas las cosas de las que mi ingenio fuera capaz.

Cuando era más joven, de la Filosofía había estudiado algo de Lógica, y de las Matemáticas, el Análisis de los geómetras y el Álgebra, tres artes o ciencias que debían contribuir algo, parecía, a mi propósito. Pero, al examinarlas, me di cuenta de que los silogismos y la mayor parte de las otras reglas de la Lógica sirven más para explicar a otros aquello que se sabe o, incluso, como el Arte de Lulio, para hablar sin juicio de lo que se ignora, que para aprenderlo. Y aunque contienen, en efecto, muchos preceptos muy buenos y verdaderos, hay mezclados tantos nocivos o superfluos que es casi tan fatigoso separarlos como sacar una Diana o una Minerva de un bloque de mármol que todavía no está desbastado. En cuanto al Análisis de los antiguos y el Álgebra de los modernos, además de que no se aplican más que a materias muy abstractas y que no parecen útiles, la primera siempre está tan sujeta a la consideración de las figuras, que. no puede ejercer el entendimiento sin fatigar mucho la imaginación; y en la segunda se está tan sujeto a ciertas reglas y a ciertas cifras, que se ha convertido en un arte confuso y oscuro que estorba al ingenio en lugar de ser una ciencia que lo cultive[6]. En vista de esto, pensé que hacía falta buscar algún otro método que, incluyendo las ventajas de estos tres, careciera de sus defectos. Y como las muchas leyes suelen servir de excusa para los vicios, de modo que un Estado está mucho mejor reglado cuando tiene muy pocas pero son rigurosamente observadas, así, en lugar de ese gran número de preceptos que componen la Lógica, creí que tendría bastante con los cuatro siguientes, siempre que tomara la resolución firme y constante de no dejar de observarlos ni una sola vez.

El primero fue no aceptar nunca una cosa como verdadera si no conociera con evidencia que lo es. Es decir, evitar cuidadosamente la precipitación y la anticipación, y no incluir en mis juicios nada más que aquello que se presentara tan clara y distintamente a mi ingenio que fuera imposible dudar de ello.

El segundo, dividir cada dificultad que examinara en tantas partes como fuera posible y fueran necesarias para resolverla mejor.

El tercero, conducir mis pensamientos con orden, comenzando por los objetos más simples y fáciles de conocer, para subir poco a poco, como por grados, hasta el conocimiento de los más complejos, incluso suponiendo un orden entre aquellos que no se preceden por naturaleza los unos a los otros.

Y el último, hacer siempre recuentos tan exhaustivos y revisiones tan generales, que estuviera seguro de no omitir nada.

Esa largas cadenas de razones, muy simples y fáciles, que suelen usar los geómetras para llegar a sus demostraciones más difíciles, me habían dado ocasión de imaginar que todas las cosas que pueden ser conocidas por los hombres se entrelazan de igual manera, y que solamente cuidando de no admitir como verdadera ninguna que no lo sea y guardar siempre el orden necesario para deducir unas de otras, no puede haber ninguna tan alejada que no se llegue a ella, ni tan oculta que no se descubra[7]. Y no me costó mucho encontrar por cuáles debía comenzar, pues ya sabía que era por las más simples y fáciles de conocer, y considerando que entre todos los que antes habían buscado la verdad en las ciencias sólo los matemáticos habían podido encontrar algunas demostraciones, es decir, algunas razones ciertas y evidentes, no tenía ninguna duda de que debía comenzar por las mismas que ellos habían examinado, aunque no esperaba ninguna otra utilidad, sino que acostumbrarían a mi ingenio a alimentarse de verdad y a no contentarse con razones falsas. Aunque no por ello me propuse aprender todas las ciencias particulares que llamamos comúnmente Matemáticas, sino que, al ver que aunque sus objetos fueran diferentes todas coincidían en no considerar más que las diversas relaciones o proporciones que se encuentran en ellos, pensaba que sería mejor examinar solamente esas proporciones en general sin suponerlas más que en las materias que sirvieran para hacerme más fácil su conocimiento, incluso sin referirlas a ninguna de ellas, a fin de poderlas aplicar después mejor a todas aquéllas a las que se adecuen. Después, como me di cuenta de que, para conocerlas, a veces tendría necesidad de considerar a cada una en particular, y otras veces solo retenerlas o comprender varias en conjunto, pensé que, para considerarlas mejor en particular, debía suponerlas en líneas, pues no encontraba nada más simple, ni que pudiera representar más distintamente en mi imaginación y mis sentidos; mientras que, para retenerlas o comprender varias en conjunto, era preciso que las explicase con algunas cifras, tan cortas como fuera posible. Por este procedimiento tomaba lo mejor del Análisis Geométrico y lo mejor del Álgebra, y corregía los defectos del uno por el otro[8].

Me atrevo a decir que la observación exacta de esos pocos preceptos que había escogido me dio tal facilidad para aclarar todas las cuestiones propias de esas dos ciencias, que en dos o tres meses que me dediqué a examinarlas, comenzando por las más simples y generales, y siendo cada verdad que encontraba como una regla que me servía después para encontrar otras, no solo resolví varias que antes me habían parecido muy difíciles, sino que al final también me parecía que podía decir cómo y hasta dónde era posible resolver aquellas que ignoraba. En lo cual, quizá no os pareceré tan vanidoso si consideráis que, puesto que no hay más que una verdad en cada cosa, quien la encuentra sabe todo lo que se puede saber. Por ejemplo, se puede asegurar que un niño instruido en Aritmética, que haya hecho una suma siguiendo las reglas, habrá encontrado todo lo que el ingenio humano puede encontrar. De igual modo, en fin, el método que enseña a seguir el orden verdadero y a enumerar exactamente todas las circunstancias de lo que se busca, contiene todo lo que da certeza a las reglas de la Aritmética.

Pero lo que más me gustaba de este método era que, con él, estaba seguro de usar en todo mi razón, si no perfectamente, al menos lo mejor que estaba en mi poder, además de que, al practicarlo, sentía que mi ingenio se acostumbraba poco a poco a concebir con más claridad y distinción sus objetos, y que, como no lo había sujetado a ninguna materia en particular, me prometía aplicarlo a las dificultades de las otras ciencias con tanta utilidad como lo había hecho a las del Álgebra. No es que por eso me atreviera a emprender por las buenas el examen de todas las ciencias que se presentaran, pues hubiera estado en contra del orden que prescribe, sino que, como viera que todos sus principios debían ser tomados de la Filosofía, en la cual todavía no había encontrado ninguna certeza, pensaba que, antes que nada, hacía falta que tratara de establecerlas en ella. Siendo esto la cosa más importante del mundo, donde la precipitación y la anticipación debían temerse más, no debía acometer la empresa hasta que hubiera alcanzado una edad más madura que los veintitrés años que entonces tenía, y hasta que, previamente, no hubiera empleado mucho tiempo en prepararme, tanto arrancando de mi ingenio todas las malas opiniones que había aceptado antes, como haciendo acopio de muchas experiencias que fueran luego la materia de mis razonamientos, y ejercitándome siempre en el método que me había prescrito, a fin de afianzarme en él cada vez más.

Notas

[1] La Guerra de los Treinta Años (1618-1648).

[2] Neuburg, 1619.

[3] Los descubrimientos y conquistas del XVI habían dado lugar a la fundación de nuevas ciudades, cuyo urbanismo, trazado y ejecutado de acuerdo con un plan, era objeto de discusión como modelo de ciudad perfecta. El contraste con París debía de ser muy evidente.

[4] La Antigüedad ha dejado noticia de legisladores famosos, confundidos a menudo con la leyenda. En el caso de Esparta, que cita a continuación, el legislador fue Licurgo, del que no sabemos nada con certeza.

[5] Continuando la metáfora arquitectónica, quiere decir que la razón puede usarse como el nivel de los albañiles, para comprobar que estamos construyendo adecuadamente

[6] Antes de la geometría analítica, los problemas se resolvían dibujando con regla y compás, y razonando a partir de la figura. Por su parte, el álgebra encontraba dificultades por la carencia de una notación eficaz, que reflejara con claridad y sin añadidos las relaciones entre números indeterminados. Cf. Introducción: Los orígenes de la geometría analítica.

[7] Éste es el texto que parece apoyar con mayor contundencia la lectura según la cual Descartes prevé una construcción deductiva de todo el saber como un sistema. En su contra puede argumentarse que el término “deducir” no tiene en el XVII, ni en el conjunto de la obra cartesiana, el significado estricto que hoy le damos. (p. e. QUINTÁS, Introducción a su edición del Discurso). Cf. IntroducciónEl proyecto en su conjunto: los Principia philosophiae.

[8] Es decir, la geometría analítica. Debió de ser el invierno de 1619, en Neuburg.

Fuente: Antología de textos del libro de Ramón Sánchez Ramón Descartes esencia

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jueves, 10 de febrero de 2022

La UE bendice los 100 millones que el gobierno regala a los sindicatos del régimen para reformar sus sedes sindicales. [Mi querido elemental y elementalísimo Guason, Guasón, Watson o como quieras que te llames, que el nombre es lo de menos, a mí que más me da como te llames, a mí como si te la entrillas en el marco de la puerta, jomio. Que no se trata de que el gobierno/gobierna (según le mandan sus amos de la pasta gansa, pasta que, por cierto, es de los trabajadores) sea un manirroto/manirrota y vaya por ahí esturreando millones como si tal cosa y tenga que ser sustituido por otro caballar y lingotero gobierno/gobierna (según le manden sus otros amos de la otra misma pasta gansa cuyos propietarios son los mismo trabajadores –en esto no hay cambio- formado por las jefaturas del PP, VOX, Este, El Otro, Potitos y el de la moto. Todos ellos, inclusivamente incluyendo en inclusión incluida a los jefes del PSOE, Podemos –a que va a resultar que no vamos a poder-, Izquierda Unida y quién me sé yo más quien, forman parte de un sistema político (ya saben, eso de la representación representativa de la representación representada en plan bien y que no me digas esto María Luisa que me entra la risa, pensado, estructurado, planificado, ado, ado, ado para hacer crecer los capitales, y vamos a dejarnos de cachondeos: para hacer crecer los capitales. Que a mí me da igual, que yo esto mismo lo podría decir en verso, pero que es para hacer crecer los capitales, cuyo crecimiento de capitales no puede hacerse más que acosta de empeorar paulatinamente las condiciones de vida de los trabajadores (no me jodas, Wason, como no estés viendo esto último, perdona que te diga, tú no eres elemental, tú ves menos que un gato de yeso encerrado en un baúl cerrado), y ni ese crecimiento de los capitales ni ese empeoramiento paulatino de las condiciones de vida de los trabajadores puede ser ilimitado, úsease, majo, que la cosa no puede más que reventar. Que esta situación te acojona caguerillamente hablando, por la incertidumbre que crea, la impotencia personal que se siente.., lógico, ¿y a quien no? Pero el acojone y las caguerillas por acojonamiento tienen solución, que para ello están las pastillas de La Tía María, que para el caso viene a ser mano de santa. Las pastillas de La Tía María, como quien dice, consisten en un puto papel con un montón de letras encima para ser leídas. A ver si me entiendes, Watson, que a ti hay que que dártelo todo bien mascadito: joooder, que tienes que leer, que leer ni pica ni muerde, que no es peligroso (el único peligro que tiene la lectura es para todo aquel que vive a costa de los trabajadores). Digo, pues, que leer no es peligroso. Leer es trabajoso, eso sí, pero de peligroso para el lector no tiene un pelo. Claro, claro, trabajoso, que hay que trabajar, que hay que esforzarse, que exige un mínimo de esfuerzo personal, que necesita un cierto hábito de lectura, en fin: trabajo. ¿O qué pretendes, aprender inglés sin trabajar; aprender química sin trabajar; aprender a ver una película sin trabajar; a vivir decentemente como las personas civilizadas sin trabajar…, trabajar sin trabajar? ¿Tás tonto úque? Pues, a lo que iba Watson, que para que no reviente la cosa y encauzar el asunto no se trata de cambiar un gobierno de los conocidos por otro igualmente conocido, sino de cambiar las relaciones de producción, es decir, cambiar, erradicar, sacar de raíz (que esto es lo que significa el término radical) las relaciones de producción capitalistas actuales para sustituirlas por las nuevas relaciones de producción socialistas a fin de pasar de la producción de bienes con valor de cambio (actualmente) a bienes con valor de uso, es decir, que sirvan para la satisfacción de las necesidades humanas y no para enriquecerse (que este es el sentido estricto del valor de cambio). Y para esto, pero para esto, sí hace falta un nuevo gobierno. Pero claro, ya la tenemos organizada otra vez Tía Paca, para ver de dónde sale este gobierno (en el que por prescripción médica es harto probable que no aparezca ningún pinturero de la política actual ni de quienes hayan mamado su misma leche) que transforme y sustituya las relaciones de producción capitalista por las nuevas relaciones de producción socialista hay que empezar por leer para empezar a entender qué es lo que se quiere y cómo conseguirlo. Y que lo siento, Watson, pero hijo, compréndeme, que yo también tengo mi corazoncito, ¿qué otra cosa te podría decir?

 

La UE bendice los 100 millones que el gobierno regala a los sindicatos del régimen para reformar sus sedes sindicales


La Comisión Europea considera que el gasto en "Patrimonio Sindical Acumulado" formaría parte de las inversiones previstas para la "transición energética en la Administración pública".


·         Germinal Vidal

·         Lanueve.info

·         febrero 10, 2022

 

La Comisión Europea ve con buenos ojos los 100 millones de euros que el Gobierno de Pedro Sánchez quiere gastar en la renovación de 42 sedes sindicales. Así consta en una respuesta escrita de la Comisión Europea a varios eurodiputados del PP que ha trascendido a la prensa.  La Comisión considera en su escrito que ese dinero se enmarca en la “Inversión 4 del componente 11” del Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia por el que se destinan 1.070,7 millones de euros para la llamada “transición energética de la Administración General del Estado”. Los 100 millones para la reforma de las sedes sindicales salen de esa partida.

En la respuesta del comisario de Comercio de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis  considera que “el Patrimonio Sindical Acumulado es un activo inmobiliario propiedad de la Administración central española que se pone a disposición de los sindicatos y de las asociaciones patronales” y justifica la partida con el argumento de que se destinarán a “renovar los edificios para aumentar el número de instalaciones con alta calificación energética y fomentar la implantación de sistemas solares fotovoltaicos u otras energías renovables en las instalaciones de la Administración central”. Es decir, la Comisión Europea considera que las sedes sindicales se pueden calificar como bienes de titularidad pública susceptibles de recibir esas ayudas para la transición energética.

 

Más lluvia de millones: Aumento de la financiación pública de los sindicatos

Además de esa financiación extraordinaria procedente de fondos europeos, el Ministerio de Trabajo ha elevado en 2022 hasta 17 millones de euros la subvención destinada a las organizaciones sindicales “en proporción a su representatividad, según los resultados globales obtenidos en elecciones sindicales”, una cifra récord.  Ya en 2021 la subvención fue de 13.883.890 euros (un 56,3% más) frente a los 8.883.890 del año anterior. Es decir, el Gobierno ha casi duplicado (un 92,3% más) la financiación pública de los sindicatos en sólo dos años, entre 2021 y 2022.

Para concluir cabe recordar que las direcciones de UGT y CCOO han sido un puntal clave para el gobierno de PSOE-Unidas Podemos en negociaciones cruciales como ERTES, pensiones, salario mínimo interprofesional y la reforma laboral, algunas de ellas fuertemente contestadas por movimientos sociales como el pensionista o el sindicalismo alternativo por incumplir promesas electorales y empeorar derechos sociales básicos de la clase trabajadora. Y conviene también hacer memoria sobre el hecho de que la UE, que tan adecuados ve los 100 millones para reformar las sedes sindicales, condicionó la aprobación de los fondos ‘Next Generation’ al Estado Español a que el gobierno aprobara nuevos recortes en el derecho de jubilación y a que mantuviera lo sustancial de las reformas laborales anteriores. Y es que, apelando al conocido aforismo popular, parece que efectivamente “quien paga manda“.

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Putin y Xi forjan una nueva era euroasiática con alcance global

 

Tras el encuentro de los presidentes Putin y Xi Jinping en el marco de la inauguración de los Juegos Olímpicos de invierno en Pekín se ha dado a conocer una extensa y relevante declaración conjunta entre Rusia y China.


Putin y Xi forjan una nueva era euroasiática con alcance global

Alfredo Jalife-Rahme

El Viejo Topo

10 febrero, 2022 

 


En medio de la inauguración de los espectaculares JJOO 2022, boicoteados por el eje anglosajón, el presidente ruso Vladímir Putin, después de haber recibido durante 3 horas al mandatario argentino Alberto Fernández, se reunió en persona con su homólogo chino Xi Jinping para conformar un G-2 que no se atreve a pronunciar su nombre.

 La extensa declaración conjunta de Rusia y China del histórico 4 de febrero resume la programática política común de la ‘Nueva Era’ de las relaciones internacionales y del desarrollo sustentable global.

El documento conjunto ostenta una introducción que resalta un nuevo orden mundial multipolar, con 4 partes subsecuentes, donde destaca la complementariedad de Rusia y China en varios rubros y que refuerzan mutuamente sus posturas respectivas en Ucrania (sin ser citada explícitamente) y en Taiwán, donde se alude, sin tampoco ser citado, el irredentismo de EEUU que cometió el grave error geoestratégico, a mi juicio, de haber acentuado —desde Obama, pasando por Trump, hasta Biden— el cada vez más estrecho acercamiento de Rusia y China a quienes hostiga simultáneamente.

Después de la seminal introducción, una joya para la nueva arquitectura pacífica global que sustenta el pluralismo ecuménico y la multipolaridad, la Parte 1 aboga que la «democracia es un valor humano universal» cuando «ciertos países» —en clara alusión al caduco orden unipolar anglosajón de EEUU y su aliada «especial» Gran Bretaña— «intentan imponer sus propios «parámetros democráticos» con visos hegemónicos que «socavan la estabilidad del orden mundial».

La Parte 2 aborda el apoyo de ambas superpotencias para el desarrollo global.

En la Parte 3, China apoya las demandas que Rusia reclamó a EEUU y a la OTAN sobre su seguridad transfronteriza en Ucrania (sin ser citada) y, por extensión, a Europa oriental, mientras que Rusia apoya la postura de China sobre Taiwán frente al bloque anglosajón tripartita del AUKUS (Australia/Gran Bretaña/EEUU). Siempre se había esgrimido la asociación estratégica de Rusia y China sin llegar al grado de una alianza. Ahora la Parte 3 deja entrever que si existe una alianza que no se atreve a decir públicamente su nombre, en referencia a los focos de tensión de EEUU en Europa oriental, Taiwán y el océano Índico. Rusia y China se oponen al irredentismo de la OTAN y a la formación de bloques de estructura cerrada en la región Indo-Pacifico.

La Parte 4 apoya a las organizaciones internacionales como la ONU, OMC, los BRICS, el G-20, el Grupo de Shanghái (SCO, por sus siglas en inglés), al bloque de 10 países del sudeste asiático (10-ASEAN) y la APEC.

Rusia y China asientan que sus nuevas relaciones interestatales son superiores a las alianzas militares y políticas de la Era de la Guerra Fría: «la amistad» entre Rusia y China «no tiene límites, no existen áreas prohibidas de cooperación, el fortalecimiento de la cooperación estratégica bilateral no está dirigido contra terceros países ni se ve afectado por el cambiante entorno internacional y los cambios circunstanciales en terceros países».  El óptimo ejemplo de su colaboración bilateral lo epitomiza su inminente exploración conjunta en la luna.

La reacción de la dupla anglosajona de EE.UU. y Gran Bretaña no se hizo esperar con la desestabilizadora fake news de Bloomberg News que inventó el mismo 4 de febrero en la medianoche de Moscú, mientras Putin se encontraba en Pekín, su deliberada alucinación sobre una «invasión rusa» que nunca fue.

Ya desde el 15 de diciembre, Roland Oliphant, Sophia Yan y Pjotr Sauer habían asentado que «Xi Jinping apoya la demanda de Vladímir Putin para que la OTAN cese su expansión oriental».

Roland Oliphant, del Daily Telegraph, arguye el mismo histórico 4 de febrero que Rusia y China ostentan «un objetivo común»: el «fin de la Pax Americana».  Oliphant comenta que «en un momento de inmensa tensión internacional», Rusia y China afirman el «advenimiento de una nueva Era geopolítica» y aduce que «de ahora en adelante, el dominio de un Occidente global encabezado por EEUU no será más dado por hecho o tolerado» cuando Rusia y China, «después de décadas de humillación, trastocarán ahora el inequitativo orden mundial de la post-Guerra Fría».

Oliphant sentencia que el «vencedor inmediato es Putin” cuando “el apoyo diplomático y económico chino deberían ser suficientes para suavizar el golpe de sanciones y su aislamiento si decide ir adelante con una invasión». Agrega que un «más estrecho alineamiento con Pekín» ayudará a Putin «a proyectar el poder ruso en lo que se está configurando será una larga y helada Segunda Guerra Fría».

Oliphant considera que «el pleno peso de China otorga mucha influencia a Moscú» en sus demandas con Occidente, mientras que «Xi gana una segura frontera norte y el conocimiento de que puede contar con el apoyo ruso en su propia confrontación incipiente con EEUU y sus aliados en el Pacífico». En forma notable, Oliphant arguye que este «nuevo eje Euroasiático» hará también imposible que EE.UU. prosiga su estrategia de reducir sus compromisos europeos con el fin de concentrarse en el Pacífico». Juzga que la «alianza» de Rusia y China «no es entre iguales» ya que «Rusia permanece como una superpotencia con alcance global, con un inmenso arsenal nuclear y un ejército efectivo y acostumbrado a la guerra», mientras que «China es de lejos la más próspera, más poblada y más poderosa de los dos».

Por lo pronto, William Schneider, hoy becario del influyente Hudson Institute y anterior subsecretario de Estado y jefe del Consejo de Ciencias de Defensa del Pentágono, emite una sonora jeremiada sobre las «armas hipersónicas de China y Rusia» que «amenazan el sistema de detección temprana de EEUU». No es ningún secreto que Rusia y China han dejado en un tercer lugar a EEUU en lo concerniente a las «armas hipersónicas».

La apertura de los Juegos Olímpicos de invierno en Pekín suele ser distractora, por lo que no fue nada gratuita la desinformación de Bloomberg News —propiedad del magnate israelí-estadounidense Mike Bloomberg, quien fue alcalde de Nueva York por los dos partidos demócrata y republicano— que inventó una invasión rusa fake. Algo parecido sucedió con la descabellada invasión del entonces presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, quien luego optó por la nacionalidad ucraniana y hoy se encuentra encarcelado en Georgia —cuando invadió Osetia del Sur en medio de los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008 presuntamente azuzado por George Bush Jr.

Ya antes del espectacular G-2 de Rusia y China frente a EE.UU., que está quedando aislado, mientras la Unión Europea se fractura con una postura más sensata de Francia y Alemania respecto al contencioso de Ucrania, el lúcido británico Alastair Crooke —ex-espía del MI6 y diplomático en la Unión Europea como asesor del excanciller de la unión Europea Javier Solana— había diagnosticado la «debacle» de Biden y su equipo -Antony Blinken, Jake Sullivan y Victoria Nuland-, curiosamente, los 3 israelí-estadounidenses y muy cercanos al megaespeculador George Soros.

Coincidentemente, The Global Times, portavoz oficioso del Partido Comunista Chino, refiere que el atribulado Secretario de Estado de EE.UU. Antony Blinken iniciará, 3 días después del    G-2 de Rusia y China, una gira en la región Asia-Pacífico con el fin de apuntalar al cuatripartita QUAD (EEUU/India/Australia/Japón), en su «intento» de hacer retroceder la creciente influencia de China.

Desde Ucrania, hasta Taiwán/mar del Sur de China/Indo-Pacífico, pareciera que Blinken ha optado por lo que los franceses denominan una fuga hacia adelante.

Fuente: Sputnik.news.

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