jueves, 2 de enero de 2014

O NOS ORGANIZAMOS SOCIAL Y POLITICAMENTE TODOS LOS QUE QUE VIVIMOS DE NUESTRO TRABAJO PARA HACER FRENTE A LAS POLITICAS DE LOS CAPITALES O LA RUINA PARA LOS TRABAJADORES ES SEGURA

Quienes a sabiendas de lo que hacían han creado esta situación no la pueden solucionar: ni un voto al PP ni al PSOE en próximas elecciones.

Continúa en Mérida el encierro por el cobro de la Renta Básica y contra los cortes de Agua, luz y gas

Ante el silencio como respuesta que parece ejercer el Presidente de Extremadura, el encierro de los Campamentos Dignidad en la Concatedral de Santa Maria en Mérida continuará hasta el 10 de enero
 
España | TerceraInformación | 31-12-2013 | 
 


 Campamento Dignidad ha relatado que "dos son las cartas que hemos enviado al Presidente del Gobierno de Extremadura Jose Antonio Monago Terraza en el ultimo mes pidiéndole una reunión, una el 26 de Noviembre y otra el 26 de Diciembre, una para exigirle el cobro de la Renta Básica de Inserción y otra exigiendo una tregua invernal en los cortes de suministros básicos similar a la aplicada en Catalunya.
Ante el silencio como respuesta que parece ejercer el Presidente de esta Comunidad Autonoma, el encierro de los Campamentos Dignidad en la Concatedral de Santa Maria en Mérida, CONTINUA. Continua hasta el 10 de Enero a la espera de que a la vuelta de la actividad parlamentaria este Gobierno se digne a recibirnos y negociar, nosotros estamos dispuestos a seguir luchando y a negociar, ahora les toca a ellos mover ficha. Queremos una solución.

Mantener la presión

El encierro continuara, en principio, hasta el 10 de Enero, fecha en la que se presentan en Mérida las Marchas por la Dignidad en el Centro Cultural Alcazaba con Diego Cañamero portavoz nacional del Sindicato Andaluz de Trabajadores, Julio Anguita del Frente Cívico Somos Mayoria, Pablo Iglesias tertuliano en televición y presentador de La Tuerka y Fort Apache y Rafa Mayoral abogado de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

Previo a esta presentación, desde los Campamentos Dignidad vamos a convocar una manifestación que recorrerá el centro de Mérida hasta el lugar del acto con las reivindicaciones de las Marchas por la Dignidad: Trabajo o Renta Básica, Servicios públicos para todos y No al pago de la deuda.

Además de este acto y la manifestación previa, durante los días del encierro mantendremos la presión que seguimos desarrollando desde el comienzo del encierro.

Balance del #EncierroDignidad

El balance del encierro que hacemos desde los Campamentos Dignidad es muy positivo. Entendemos que el nivel de presión y actividad realizados hasta la fecha nos parece mas que satisfactorio y esperamos que se mantenga durante los restantes días. Un resumen de estos seria:

En primer lugar los repartos que hemos realizado, tanto de alimentos como de juguetes. Mas de 110 familias han recibido el día de Nochebuena las bolsas de alimentos recogidas por el Campamento Dignidad en Mérida pese al boicot ejercido desde el Banco de Alimentos de Badajoz, reparto que además gracias a la lucha sera incrementado en los próximos días, ya que gracias a la presión al Ayuntamiento de Mérida este ha decidido repartir el dinero recibido(20.900€) por la Obra Social de La Caixa. Reparto esta vez de productos “perecederos” pero necesarios como pueden ser patatas, huevos y diferentes productos necesarios que de manera habitual no suelen ser repartidos.

Mas de 200 niños van a tener juguetes esta navidad gracias a la solidaridad con el Campamento Dignidad. El pasado Domingo 29 realizamos una fiesta infantil con diferentes juegos, cuentacuentos y actividad para las mas pequeños de las familias castigadas por la estafa a la llaman crisis. Al finalizar las actividades, repartimos mas de 200 juguetes que recibimos de los diferentes colaboradores que han demostrado su solidaridad.

Asamblea de todos los Campamentos Dignidad. El pasado Sábado 28 de Diciembre realizamos en el encierro la asamblea de los diferentes Campamentos Dignidad a la que acudieron mas de 50 personas de las diferentes localidades en las que tiene implantación los Campamentos Dignidad para poner en común la agenda y planificar las proximas acciones atendiendo a las reivincaciones tanto de este encierro como que venimos desarrollando desde hace tiempo los Campamentos Dignidad.

Ese mismo día, realizamos un escrache Manuel Amigo, quien comenzó siendo Consejero de Economía, Hacienda o Trabajo de la Junta de Extremadura, después presidente de la patronal extremeña y ahora consejero de Iberdorla. Mientras las compañías eléctricas facturaron 42.000 millones de euros el año pasado, nos siguen queriendo apretar más el cinturón, subiéndonos la luz para aumentar ellos sus beneficios. Es el sistema de puerta giratoria el que impide que desde el Gobierno se tomen medidas que vayan contra los intereses de las grandes empresas. Y eso lo estamos pagando la gente trabajadora de este país."

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NO AL PAGO FRAUDULENTO DE LA DEUDA PUBLICA QUE SOLO VALE PARA ENRIQUECER A UNOS CUANTOS Y EMPOBRECER A TODA LA SOCIEDAD

La construcción de aeropuertos y accesos que no funcionan; la construcción de AVEs que no son rentables; la construcción de autopistas que son inviables; la construcción de edificios suntuosos, y las compras de armas innecesarias (cerca de 30 MIL millones de euros) y alquileres de tanques para los desfiles, junto a las donaciones millonarias de los respectivos gobiernso del PSOE y PP a la Banca para asegurar sus beneficios,  son algunos de los elementos que engrosan la deuda pública que no debe ser pagada por la sociedad, sino por quienes la han contraido y se han beneficiado  de ella a costa de empobrecer a la sociedad.

 2013, EL AÑO EN EL QUE ESPAÑA SE ENDEUDÓ MÁS DE TODA SU HISTORIA 

El Tesoro Público emitió deuda pública por valor de 1.237.000 millones de euros, nunca antes había emitido tanta en un solo año

A.R.
EL PLURAL.COM
 | 31/12/2013

Cada vez que el Tesoro Público acude a una subasta de bonos y letras del Estado, inmediatamente sale el Ministerio de Economía a celebrar el “éxito” porque ha conseguido colocar millones de euros a un interés de un 4%. E inmediatamente Televisión Española y la derecha mediática sale a celebrar ese ‘éxito’. En primer lugar no se aclara al ciudadano que cada vez que el Tesoro emite deuda y acude a una subasta, lo que está haciendo el Gobierno es pedir dinero prestado y desde que Rajoy llegó a La Moncloa no hemos parado de pedir dinero, dinero que hay que devolver con intereses. El volumen de deuda pública llegará en 2014 al 100% del producto Interior Bruto (PIB), y eso significa que tardaremos en pagarla varias generaciones. Aquí ni Rajoy ni el PP se atreven a hablar de ‘herencia recibida’ porque Zapatero dejó la deuda pública en un 63% del PIB. Rajoy y de Guindos la han aumentado, de momento, un 30%. 

Nunca antes se había pedido tanto

Solo en 2013 el Gobierno emitió deuda por valor de 237.000 millones de euros, cifra jamás alcanzada por ningún gobierno en un solo año. Del total emitido el 54% se corresponde con emisiones de deuda a medio y largo plazo, una cantidad que supera en más de 6.000 millones el tope que había establecido el Ministerio de Economía para todo el año. Pero es que además el Tesoro ha recurrido con frenesí a las colocaciones sindicadas, que son las que realiza el estado con un grupo de entidades financieras. En 2013 ha llevado a cabo 5 operaciones de estas características, algo que no había ocurrido desde 2009. Este año ha emitido 23.000 millones de euros en deuda sindicada. 

Empeñados hasta las cejas

Los números son los números. Y además estos son oficiales, los del propio Tesoro, con lo que después de emitir el mayor volumen de deuda de la historia de España en un año, cuando finalice 2013 la deuda pública del Estado (la acumulada por Gobierno central, Autonomías y Ayuntamientos) rondará el 98% del Producto Interior Bruto. Tanto la Unión Europea como el Fondo Monetario Internacional consideran que en 2014 la deuda de España alcanzará el 100% del PIB. El año en el que España debió menos dinero de toda su historia fue en 2007, con el Gobierno de Zapatero, cuando la deuda pública solo suponía un 36,3% del PIB, muy por debajo de la media europea y muy por debajo de Alemania. Solo en concepto de intereses por la deuda emitida, este año los españoles tendremos que pagar 33.000 millones de euros. 

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EUROPA: RENTABILIDAD DE LOS CAPITALES O BIENESTAR GENERAL PARA LA SOCIEDAD

Si la suma total de votos que logren los partidos PP y PSOE en las próximas elecciones europeas de este año es mayoritaria, toda la sociedad saldrá perdiendo, a excepción de la exigua minoría capitalista, que una vez más habrá logrado imponer sus particulares intereses contrarios e irreconciliables con los intereses de toda la sociedad. 

EUROPA SE JODIÓ

 
 (Robert García/Rebelión)

Emir Sader
Página 12
Rebelión
01-01-2014

Al inicio de la novela de Vargas Llosa, Conversación en la Catedral, un peruano le pregunta a su amigo:

 –¿Y cuándo se jodió Perú?

Dan por sentado que Perú se jodió, está jodido. Se trata de saber desde cuándo, a partir de cuándo, para intentar entender el porqué y el para quiénes.

Hoy se da por sentado que Europa está jodida, que se jodió. Hay distintos diagnósticos. Unos dicen que se debe a la pereza de los del Sur, que el aire mediterráneo y la siesta los hizo vivir por encima de sus posibilidades (eso que hemos oído hace tanto tiempo ya en América latina). Otros dicen que fue por la rigidez del Banco Central de Alemania, que domina la troika y se impone a las otras economías. Los medicamentos se diferencian un poco, pero al fin y al cabo son todos amargos. Porque todos aceptan que Europa se jodió.

Lo cual es un fenómeno de inmensas dimensiones, representa un retroceso de dimensiones civilizatorias, porque el estado de bienestar europeo fue una construcción solidaria que se había convertido en referencia a escala mundial. Terminar con él implica un vuelco a tiempos de exclusión social y abandono que Europa había dejado atrás. 

¿Cuándo se jodió Europa? Podría ser durante la explosión que apareció con la Primera Guerra Mundial, cuando se confirmaron dramáticamente las contradicciones interburguesas que Lenin dijo que comandarían la historia mundial entrado el siglo XX. Europa se había vuelto escenario de la más brutal de las guerras que la humanidad había conocido hasta ese momento.

Se podría también ubicar aquel momento en la división de la socialdemocracia entre belicistas y pacifistas, abandonando oficialmente en la II Internacional el pacifismo y el internacionalismo que la había caracterizado, abriendo heridas que no volverían a cicatrizarse.

Se podría igualmente ubicar el momento en que se jodió Europa cuando no logró impedir el brote de las distintas formas de dictaduras de derecha –fascismos, nazismo– y, además, no fue capaz de derrotar ese fenómeno sin apoyos externos.

Pero nada de eso explicaría el viraje actual. Porque, después de todo eso, Europa occidental fue capaz de construir estados de bienestar, y que a lo largo de tres décadas fue una de las más generosas construcciones sociales que la humanidad haya conocido.

Entonces fue después de eso que Europa dio un giro que la llevó a estar jodida. Yo ubicaría ese momento en la transición entre el primer y el segundo año del primer gobierno de François Mitterrand, en Francia. La victoria, finalmente tan conmemorada de la izquierda francesa de la posguerra, propició a Mitterrand un primer año centrado en las nacionalizaciones, en la consolidación de los derechos sociales, en una política externa solidaria y volcada hacia el Sur del mundo.

Pero el mundo había cambiado. Reagan y Thatcher imponían un nuevo modelo y una nueva política internacional. Francia sufrió las consecuencias del nuevo escenario. Podría haber estrechado alianzas con la periferia, con el Sur del mundo, con América latina en particular, liderando a los países que más directamente sufrían los cambios globales. Sin embargo, hubo un cambio radical en la orientación del gobierno socialista francés. Adaptándose a la nueva ola neoliberal a su manera, Francia se sumó como aliado subordinado al liderazgo del bloque Estados Unidos-Gran Bretaña.

Ese giro, que consolidó la nueva hegemonía, de carácter neoliberal, inauguró la modalidad de gobiernos y fuerzas socialdemócratas asimilados a la hegemonía de los modelos centrados en el mercado y en el libre comercio. La España de Felipe González no tardó en sumarse y fue seguida por otros gobiernos, abriendo camino para que, en Latinoamérica también, esa vía se extendiera a países como México, Venezuela, Chile y Brasil, entre otros.

Esa nueva orientación predominante ya apuntaba a la condena del estado de bienestar –un modelo contradictorio con el Consenso de Washington–, que tarde o temprano sufriría las consecuencias. La unificación europea se dio bajo esa orientación. Las consultas nacionales no se centraban en la unificación europea, sino en la moneda única (el euro), dando un carácter centralmente monetario a esa unificación. 

La crisis iniciada en 2008 agarró a Europa absolutamente frágil, inmersa en los consensos neoliberales, lo cual le impidió reaccionar positivamente frente a la crisis como los gobiernos latinoamericanos, que se han inspirado en los modelos reguladores que habían sido hegemónicos en Europa en las tres décadas llamadas “gloriosas” que sucedieron la Segunda Guerra Mundial. 

Así llegamos a la fisonomía actual de Europa de destrucción del estado de bienestar, echando nafta al fuego, tomando medicamentos neoliberales para la crisis neoliberal, que sólo se ahonda y se prolonga.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-236156-2013-12-21.html 

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martes, 31 de diciembre de 2013

MARIANO RAJOY, BERBERISCO DE LA MENTIRA Y LA COBARDÍA, TE DESEAMOS UNAS SONORAS Y MACIZAS VOMITINAS AMARISCADAS HASTA QUE NOS DEVUELVAS TODO LO QUE NOS HAS ROBADO Y PAGUES TODO EL DAÑO CAUSADO A LA SOCIEDAD

 
"RAJOY MANIPULA LOS DATOS ECONÓMICOS EN UNA ESTRATEGÍA POLÍTICA EN SU PROPIO BENEFICIO"

El economista José Carlos Díez desmonta las mentiras del presidente del Gobierno sobre la recuperación 
 

La Tarde en 24 Horas entrevista a José Carlos Díez
(José Carlos Díez, en el programa ‘La Tarde’ de 24 Horas)

Es un economista de éxito. Su libro se vende como churros, y no es de extrañar por su título, ‘Hay vida después de la crisis’. ¿Quién no necesita un hilo de esperanza entre tanta desesperanza, a pesar de que el presidente del Gobierno venda humo para adornar el segundo año de su mandato. José Carlos Díez, profesor de Economía en el Icade, escritor y tertuliano en medios de comunicación cree que Mariano Rajoy “sabe perfectamente lo que está pasando, pero manipula los datos económicos para tapar la corrupción y los malos resultados de su partido en las encuestas”

Un simple instrumento político

“Es una estrategia política en su propio beneficio”, afirma José Carlos Díez, en declaraciones a ELPLURAL.COM. El presidente del Gobierno utiliza su discurso de la recuperación como “un instrumento político”, que es en realidad “una provocación” en un país con “seis millones de parados”, añade este economista, que ya trabaja en un nuevo libro, sobre el que se resiste a hablar.

Su próximo libro

“Lo estoy escribiendo aún, pero no va sobre la crisis, es un libro de conceptos, para ayudar a comprender la economía”, aclara Díez, que está muy contento con el resultado de su libro Hay vida después de la crisis. “Los economistas debemos buscar soluciones…Yo, al menos, no estoy tranquilo cuando veo que tenemos graves problemas”, añade.

“Necesito poder mirar a la cara a mi hijo”

Está indignado por la intervención del presidente, este viernes. “No puedo quedarme callado cuando veo que miente y me baso en los datos oficiales, en los del propio Ministerio de Economía, del Gobierno.  Yo, afortunadamente, no tengo problemas económicos, pero necesito poder mirar a la cara a mi hijo cuando llego a casa”. ¿Por eso la carta a Rajoy? (publicada este sábado en El País). Sí, ahí con esos datos del Gobierno demuestro que no son tal la recuperación, la mejoría de las exportaciones, lo de la prima del riesgo, la mejora del empleo. Es el primer presidente de la democracia que saldrá con menos empleo que el que se encontró”.

Falso, que haya menos desempleados

“No es cierto que haya menos desempleados registrados en las oficinas de Empleo porque estén trabajando. Lo sabe. Lo que sucede es que han perdido la esperanza, han tirado la toalla y ya no confían en que este Gobierno creará empleo. Muchos han dejado de buscar y otra parte se van fuera de España”, afirma José Carlos Díez.

Más déficit en la Seguridad Social

Las arcas de la Seguridad Social no están nada bien. Este año cerrará con “un déficit de 1,8% del PIB o sea 18.000 millones”, porque “casi 300.000 personas han perdido su puesto de trabajo y, por supuesto, ya no pueden aportar. Los empleos precarios están sustituyendo a los estables y esto significa también menor recaudación”.

Menos recaudación

Díez apunta a los serios problemas de recaudación del Estado, porque hay menos empleos y salarios más bajo, con lo que por concepto del Impuesto sobre la Renta (IRPF) la recaudación es menor.

10.000 millones de deuda, cada mes

¿De qué recuperación habla Rajoy? “Este año se paga más intereses por la deuda pública… aumenta alrededor de 10.000 millones al mes. El déficit reconocido entre enero y octubre es de 37.000 millones, un 10% mayor que el de 2012; un 15% más que el que dejó el Gobierno de Zapatero. La deuda pública va a acabar el año cerca de un billón de euros, 100.000 millones por encima de 2012. Esa es la realidad”.

Falso, que las exportaciones van bien

“No es cierto que las exportaciones vayan bien. Sólo hubo dos meses buenos la primavera pasada y después de eso, se han paralizado”, asegura Díez, que desmonta el que es uno de los argumentos estrella de Rajoy cuando habla de recuperación.

Seguimos sin crédito y sin reforma fiscal

“Las familias siguen sin acceso al crédito, lo mismo que los pequeños empresarios”, que tienen que hacer frente a unas condiciones leoninas por parte de los bancos cuando les reclaman créditos, aclara el economista.

José Carlos Díez critica que el Gobierno no haya afrontado una reforma fiscal que España necesita a gritos. “Retrasarlo ha tenido efectos devastadores sobre el empleo y la deuda pública de su ajuste del año pasado”. Está convencido de que “hay vida después de una crisis de deuda, como ha demostrado Estados Unidos, pero sólo si “hay un buen diagnóstico y políticas adecuadas”.

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A TODOS LOS ARAGONESES DE DENTRO Y FUERA DE ARAGÓN

EUROPA: PAISAJE DE LA BATALLA


CEPRID
REBELIÓN
30-12-2013
Desde el inicio de la crisis económica en 2008 y, especialmente, desde la traslación de su epicentro a Europa, el viejo continente ha visto como tres oleadas de convulsiones paralelas han hecho temblar la construcción de la Unión Europea y a los distintos Estados que la forman. La primera oleada es la económica, con una primera etapa de estímulos hasta mayo de 2011, a partir de ese momento Alemania impone el cambio a las políticas de austeridad en su beneficio y el de las grandes corporaciones y grupos financieros europeos. Esta oleada llevó aparejada diferentes rescates financieros a la banca y otros sectores en graves apuros, rescates económicos a los países de la periferia y duras medidas de recortes en derechos sociales y laborales que han golpeado a las clases trabajadoras de todo el continente con diferente intensidad. El resultado es una Europa dividida por los efectos de la crisis, donde geográficamente la zona norte es menos impactada, y la zona sur sufre con intensidad las consecuencias de la crisis. Globalmente, Europa se mantiene en recesión estos años, sin conseguir superar los efectos de la crisis económica. 
 
La segunda oleada es la social y surge como respuesta a los efectos de la oleada económica, se traduce en el crecimiento de un gran malestar social entre los sectores populares que da lugar a fuertes movilizaciones sociales y laborales, incluyendo diferentes huelgas generales en los países de la periferia de la Unión Europea. Las movilizaciones son de carácter defensivo y tienen lugar, generalmente, como respuestas puntuales a cada una de las decisiones gubernamentales de recortes de derechos sociales y laborales. Tampoco tienen una coordinación continental y la mayoría de las veces ni siquiera estatal. El resultado es que las intensas movilizaciones, con carácter defensivo y escasa coordinación, no consiguen modificar las medidas de recortes de los diferentes gobiernos.

La tercera oleada es la política, se traduce especialmente en una crisis política en los diferentes Estados, con inestabilidad de los gobiernos, que son reemplazados uno tras otro cada vez que se celebran elecciones. La intensidad de la inestabilidad política es paralela a la económica y social. Encontrándose en un extremo Grecia, con fuertes convulsiones, y en el otro Alemania, donde la victoria reciente de Merkel sitúan a este país al margen de la inestabilidad política. Pero este tipo de inestabilidad también se traslada a las instituciones europeas que empiezan a ser vistas por una mayoría de los ciudadanos más como parte del problema que como la solución. El resultado político de los diferentes cambios de equipos gubernamentales es la tendencia predominante al dominio de los gobiernos conservadores, y al basculamiento de la socialdemocracia hacia la derecha asumiendo las soluciones neoliberales de los primeros. Otro resultado preocupante es el ascenso electoral de las formaciones de extrema derecha en la mayoría de Europa.

Sin embargo, dentro de este entorno general de dominio de las soluciones y valores conservadores han existido algunos momentos clave donde se generaron situaciones que pudieron haber producido un cambio de profundidad en la correlación de fuerzas y en la lucha social que se desarrollaba en el viejo continente pero que terminaron, finalmente, frustrándose. Nos vamos a referir a varios de los más importantes, sin seguir un orden cronológico.

Una herramienta democrática para frenar los planes de recortes

La primera situación representa el único tímido intento socialdemócrata en Europa de oponerse a los paquetes de medidas de recortes, en este caso contra las clases populares griegas con ocasión del primer rescate. Abrumado por los recortes que se imponían desde Bruselas y que iban en contra del programa con el cual el PASOK ganó las elecciones y presionado por la rebelión permanente que sacudía Grecia desde hacía tres años, el primer ministro Papandreu propuso la convocatoria de un referéndum en el otoño de 2011 para someterlos a la decisión de los ciudadanos. El reto alarmó al establishment europeo por un doble motivo. En primer lugar porque el simple hecho de celebrarse la consulta supondría que las decisiones de la tecnocracia comunitaria, al servicio de los intereses de la gran burguesía europea, serían objeto de una decisión democrática por quienes van a sufrir sus consecuencias. Este elemento democrático invalidaría el poder inmenso de la tecnocracia al quedar sometidos a la decisión popular sus planes para aplicar el programa de reformas antipopulares y a favor de los intereses corporativos y financieros. En segundo motivo es que seguramente la decisión hubiese sido un voto negativo del pueblo griego, lo que hubiese supuesto tener que negociar otras condiciones para el rescate que no hiciesen recaer el sacrificio sobre los sectores populares u obligar a Grecia a salirse del euro. En el primer caso supondría una victoria estratégica para las clases populares europeas frente al poder de la tecnocracia, al tener aquellas un ejemplo a seguir. En el segundo caso, Europa entraría en una grave situación de turbulencia debido al crecimiento de las tendencias a la desintegración de la zona euro.

Por lo tanto, todos los poderes comunitarios se lanzaron contra la consulta de Papandreu sometiéndole al chantaje de desbloquear 8.000 millones comprometidos y que Grecia necesitaba imperiosamente solamente si el referéndum era desconvocado. La socialdemocracia griega entró en pánico y el referéndum fue dejado de lado bajo la condición de que los conservadores apoyasen al gobierno del PASOK para hacer frente a la rebelión social. Toda la socialdemocracia europea ha asumido los planes neoliberales sobre la gestión de la crisis que imponen la gran burguesía y la decisión de Papandreu fue tacticista y no resistió la más mínima presión. Desde ese momento el PASOK se alineó con el resto de los partidos socialdemócratas y colaboró con los conservadores griegos formando en estos momentos un gobierno de coalición con ellos.

Un simple comportamiento democrático como era dar la palabra al pueblo para que decidiese sobre su destino se podía haber transformado en una herramienta formidable contra la tecnocracia y los planes antipopulares de la gran burguesía europea. Pero solo un auténtico gobierno de izquierdas podría haber llevado hasta el final el reto al establishment.

Un ejemplo de lucha sindical

La segunda situación vino planteada por la potente resistencia ofrecida por los sindicatos franceses en el otoño de 2010 a los planes de recortes de los derechos de jubilación por parte del gobierno de Sarkozy. En comparación con otros paquetes de medidas antipopulares como los que han tenido lugar en Grecia, Portugal o España, los recortes en pensiones en Francia era una agresión menor, pero los sindicatos franceses son los mejor organizados y más combativos de Europa y decidieron lanzar una formidable ofensiva contra la medida gubernamental. Lo que se encontraba en juego en esa ocasión era la capacidad del movimiento sindical para oponerse a los planes antipopulares de la gran burguesía europea para gestionar la crisis y el terreno elegido fue donde los sindicatos europeos tenían más fuerza y decisión de luchar, Francia.

El menor impacto de la crisis económica en Francia respecto a otros países europeos había supuesto que las medidas de ajuste aplicadas fuesen de menor intensidad. El cierre de empresas había dado lugar a conflictos puntuales y el primer acto de las movilizaciones se produjo en enero de 2009 en Guadalupe, con una huelga general contra la carestía de la vida. Pocos días después tendría lugar la primera huelga general francesa, acompañada de manifestaciones, que abrirá un ciclo de movilizaciones que iría creciendo hasta alcanzar su clímax en octubre de 2010. Aunque en marzo tuvo lugar la segunda huelga de 2009, a partir de ese momento las movilizaciones decaen durante más de un año. Sin embargo en la primavera de 2010, el proyecto de reforma de las pensiones del gobierno Sarkozy reactivó las movilizaciones con una intensidad que superaría durante algunos meses a la de los sindicatos griegos.
En mayo de 2010 arrancó un ciclo de intensas movilizaciones sindicales con tres características principales, las huelgas generales eran acompañadas con numerosas manifestaciones por todo el país, en realidad el seguimiento de las huelgas no fue muy intenso más allá de los transportes y algunos servicios públicos, pero los sindicatos consiguieron sostener en esos meses unas fuertes movilizaciones en las calles en torno a los tres millones y medio de manifestantes; en segundo lugar los sindicatos consiguieron mantener un elevado apoyo de la opinión pública, a pesar de las incomodidades que las manifestaciones y las huelgas producían, especialmente cuando, en la fase final, intentaron bloquear el país cortando el suministro de combustible; y, finalmente, mantuvieron la unidad sindical, consiguieron el apoyo de toda la izquierda y sumaron al movimiento estudiantil en la misma lucha. Todo un ejemplo de estrategia que, junto a su tradición de luchas, compensó con creces su debilidad de afiliación.

En mayo y junio se produjeron dos huelgas generales, y tras el paréntesis del verano, los sindicatos echaron todo el peso entre septiembre y noviembre, antes de que el proyecto de pensiones de Sarkozy se convirtiese en una ley aprobada por el Parlamento. En octubre se realizaron siete huelgas generales, algo insólito en las últimas décadas en Europa. En sectores importantes, sobretodo el relacionado con los combustibles se dio un salto cualitativo con el sistema de huelgas renovables - es decir, que cada 24 horas se decidía su continuación - y el bloqueo de los depósitos de combustibles con el objeto de paralizar el país. Prácticamente se alcanzó el límite donde pueden llegar las movilizaciones obreras dentro de la legalidad burguesa sin entrar en una fase insurreccional. Las comparaciones con el mayo del 68 se hicieron inevitables en ese intenso mes de octubre, porque alcanzados esos niveles de movilización la situación empezó a ser en cierto modo incontrolable y cualquier acontecimiento imprevisto podía romper la estrategia de apuesta elevada pero controlada de ambas partes. Pero el tiempo jugaba en contra de los sindicatos como bien sabían éstos y el propio Sarkozy. La conversión en ley del proyecto por el Parlamento suponía una barrera que los sindicatos no iban a traspasar. Por ello forzaron las movilizaciones en octubre al máximo, y por eso mismo el gobierno conservador aguantó ese mes absolutamente inflexible. La ley de pensiones fue votada por el Parlamento a finales de octubre y ratificada a primeros de noviembre. Las movilizaciones cesaron súbitamente y los sindicatos fueron derrotados en una de las batallas más importante en Europa a causa de las consecuencias de la crisis.
La derrota no fue total para los sindicatos en Francia, porque desgastaron al gobierno conservador y Sarkozy perdió las siguientes elecciones presidenciales a favor del socialista Hollande que, como el resto de la socialdemocracia europea, se terminó también amoldando a los planes neoliberales de Bruselas. Pero también fue otra oportunidad perdida para frenar esos planes, una victoria total de los sindicatos franceses consiguiendo la retirada de la ley de pensiones hubiese sido un claro ejemplo a seguir por el resto del movimiento sindical europeo.

La ola de indignación contra los planes de recortes sociales

Un tercer momento clave se produjo con la eclosión del movimiento de los indignados en España en la primavera de 2011. Este movimiento tuvo resonancias mundiales provocando la aparición de otros similares a lo largo de todo el planeta y fecundó las protestas que se desarrollarían en España a partir de ese momento. Suponía la entrada en escena de las clases populares en acciones espontáneas de protestas ante la actitud tibia y contradictoria contra el desmantelamiento del Estado de Bienestar de los sindicatos mayoritarios en España. Éstos habían convocado una huelga general contra el gobierno de Zapatero por la reforma laboral, pero luego pactaron con dicho gobierno el aumento de la edad de jubilación a los 67 años, en claro contraste con la actitud de los sindicatos franceses por los mismos motivos.

La influencia de este movimiento se hizo sentir claramente en la ola de protestas con que los sectores populares contestaron las medidas de recortes del siguiente gobierno del PP. Su eclosión apareció como la esperanza en la capacidad de las clases populares en enfrentarse y resistir los planes de la gran burguesía europea para desmantelar los derechos históricos conseguidos a través de décadas de luchas. Representaba la ilusión en el dinamismo de las clases populares en reaccionar cuando la socialdemocracia traicionaba sus intereses, los sindicatos mayoritarios se mostraban tibios y la izquierda política se encontraba en posiciones minoritarias. Pero, con todo el impulso que supuso su aparición, también mostró en su mismo nacimiento sus límites. Su aparición en España fue seguida inmediatamente por la celebración de elecciones municipales y regionales que mostraron el vuelco electoral hacia la derecha. Aún podría argumentarse en esos momentos que el movimiento de los indignados no había llegado a tiempo para influir en el comportamiento electoral, lo cual requeriría algo más de tiempo. Seis meses más tarde se celebraron elecciones nacionales en España y de nuevo el electorado confirmó el vuelco a la derecha con una victoria por mayoría absoluta del PP.

Las formas de las protestas que se levantaron contra la política del PP estaban claramente influenciadas por el movimiento de los indignados, pero no conseguían un crecimiento de importancia del apoyo a la izquierda política, más bien respondía al sentimiento de desapego de las clases populares con los partidos políticos clásicos por el desprestigio que habían alcanzado con la crisis y sus consecuencias. Un ejemplo claro de esta situación lo representa el Movimiento 5 Estrellas italiano que, con su línea de rechazo a la vieja política, arrastró a un tercio del electorado en las últimas legislativas para luego, desde una posición simplista y negativa, propiciar un gobierno de coalición entre los progresistas y Berlusconi, mostrando así su impotencia y cayendo este Movimiento en el mismo desprestigio.

Syriza: la esperanza de la izquierda europea

El último momento en el cual apareció una coyuntura capaz de provocar una inflexión en las posiciones defensivas de las clases populares europeas se situó en la primavera de 2012 con dos procesos electorales en Grecia y Francia donde las fuerzas de la izquierda partían con importantes expectativas de victoria, capaces de formar gobierno en el primer caso y de condicionarle en el segundo, las dos fuerzas políticas en disposición de dar un giro a la correlación de fuerzas en Europa eran Syriza y el Frente de Izquierdas francés. No se trataba de un sueño de izquierdas sin fundamento. El Frente de Izquierdas había demostrado una enorme capacidad de movilización durante la campaña presidencial. Su líder, Mélenchon, llenaba sus mítines con una asistencia que hacía palidecer de envidia al resto de las formaciones políticas francesas. El mitin de la Bastilla permitió albergar esperanzas de una fuerte representación que condicionase la política del PS. La esperanza en Syriza era aún mayor. En la primera vuelta de las elecciones griegas, el 17 de mayo, tuvo un ascenso espectacular, pasando del 5% obtenido en 2009 al 17%. En la segunda vuelta, un mes más tarde, el porcentaje ascendió al 27%, pero las fuerzas reaccionarias griegas e internacionales tomaron claramente conciencia del peligro y pusieron en marcha la contraofensiva: reagrupamiento de la derecha, campaña propagandística del miedo, amenazas veladas y abiertas. Lo propio en este tipo de coyunturas históricas, nada de que asombrarse En ambos casos se trataba de procesos de reagrupamiento de la izquierda favorecidos por las intensas movilizaciones sociales que habían conocido ambos países, aunque en ambos casos también los sectores más dogmáticos, el KKE griego y el NPA francés, siguieron al margen de tal reagrupamiento. Este hecho demostraba que las movilizaciones habían dado sus frutos políticos y que, a su vez, eran una condición fundamental para el reagrupamiento y crecimiento de la izquierda. En el caso concreto de Syriza se había conformado como una coalición de distintos partidos de izquierda al calor de la rebelión social que recorría Grecia durante varios años, y tras la traición del PASOK a su programa y a los intereses populares echándose en brazos de la derecha y apoyando los planes de recortes y sacrificios impuestos desde Bruselas a cambios de los rescates. También representaba el fin del aislamiento y la incomprensión entre diversos partidos que, bajo la presión de la rebelión social en curso, ofrecían con su unidad una alternativa política a las clases sociales en oposición al frente de derechas formado por los socialdemócratas y conservadores. Por primera vez durante la crisis económica que recorría Europa la izquierda aparecía como alternativa real de gobierno.

Sin embargo la expectativa de que los resultados de ambos procesos electorales produjesen un punto de inflexión en el curso de los acontecimientos en Europa también se frustró en esta ocasión. En Francia, por la holgada victoria presidencial y parlamentaria de la socialdemocracia y los resultados inferiores a los esperados del Frente de Izquierdas. En Grecia por la victoria final de la coalición favorable a Bruselas entre conservadores y socialdemócratas, pese al mencionado ascenso espectacular de Syriza. Ni la catarata de huelgas y movilizaciones en Grecia, ni el formidable desafío sindical y los gigantescos mítines electorales del Frente de Izquierdas en Francia fueron capaces de producir un vuelco electoral suficiente para que la izquierda política se transformase en un actor de primera fila en el escenario europeo para romper la correlación de fuerzas favorables a la gran burguesía europea.

Si hubiese que condensar el balance global, desde la perspectiva de la izquierda y de las clases populares, de la situación en Europa tras estos cinco años de crisis, recortes y movilizaciones, éste se podría resumir en empobrecimiento de los sectores populares y desmantelamiento del Estado de Bienestar; incapacidad de las movilizaciones para alcanzar sus objetivos; y continuación del dominio político, de los valores y los partidos de la derecha, impidiendo así a la izquierda el acceso a posiciones de poder desde las que defender los intereses de las clases populares.

Sin embargo, no se puede finalizar sin resaltar que las movilizaciones sociales son la condición necesaria para obstaculizar y frenar los planes de la gran burguesía europea; para posibilitar el avance las formaciones políticas de izquierda y sus programas representativos de los intereses de los sectores populares; y para posibilitar que se den nuevas situaciones como las cuatro evocadas en este artículo con potencial para producir un cambio en la actual correlación de fuerzas. Ni la crisis, ni la batalla social en Europa han finalizado.

Jesús Sánchez Rodríguez es doctor en Ciencias Políticas y Sociología. Se pueden consultar otros artículos y libros del autor en el blog:http://miradacrtica.blogspot.com/, o en la dirección:http://www.scribd.com/sanchezroje

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1783

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lunes, 30 de diciembre de 2013

EL PULSO DE 2013 Y LA INFLEXIÓN DE 2014



30-12-2013

Si tuviésemos gobiernos decentes pondrían los datos sobre la mesa con transparencia para mostrar que la situación económica va bien o que hay problemas. Pero no es eso lo que tenemos.

En 2008, Zapatero ya empezó pidiendo patriotismo frente a quienes, en su opinión, solo se dedicaban a sembrar "alarmismo injustificado" cuando advertían de que estábamos en una crisis profunda. Y desde hace semanas, Rajoy y todos sus ministros se dedican a convencer a la población de que enseguida se comenzará a crear empleo y actividad económica porque la crisis se ha acabado y comienza, gracias a ellos, una nueva senda de crecimiento y bienestar.

Los datos, sin embargo, no permiten valorar tan positivamente lo que viene sucediendo.
El Producto Interior Bruto está estancado. Se nos dice que hemos salido de la recesión porque en el tercer trimestre de 2013 se registró un crecimiento del 0,1% respecto al anterior. Pero se trata de un avance tan exiguo que está por debajo de lo que se debería considerar como margen de error y la variación interanual sigue siendo negativa en los tres trimestres de 2013. 

Además, los motores de la economía siguen perdiendo fuelle. El consumo de los hogares ( corregido de efectos estacionales y de calendario) ha bajado de 148.090 millones de euros a finales de 2012 a 147.982 millones a finales del tercer trimestre de 2013 (una caída que es mucho mayor en términos corrientes). La inversión también ha bajado, de 49.006 millones de euros a 45.932 millones. Han aumentado levemente las exportaciones (en menor cantidad a medida que ha ido avanzando el año porque la demanda de los países europeos se ha deteriorado) y también las importaciones, y la consecuencia de todo ello es que la renta nacional disponible bruta también ha bajado de 263.572 millones de euros a 241.139 millones.
El empleo tampoco muestra una evolución que se pueda considerar positiva ni definitivamente mejorada, como también se quiere hacer creer.
A finales del tercer trimestre de 2013 había disminuido el número de activos (lo que permite que pueda registrarse una mejora aparente de la tasa de paro) al pasar de 22,92 millones a finales de 2012 a 22,72 millones. También ha descendido en ese periodo el número de ocupados (de 16,95 millones a 16,82 millones), el de ocupados a tiempo completo (de 14,35 millones a 14,23 millones), el de asalariados con contrato indefinido (de 10,72 millones a 10,4 millones) y el total de asalariados (de 13,92 millones a 13,74 millones). El número total de parados ha disminuido ligeramente (de 5,96 millones a 5,9 millones) pero han aumentado los parados con más de dos años en esta situación (de 1,92 millones a 2,17 millones).
También ha bajado en lo que llevamos de 2013 el índice de comercio al por menor, el índice de producción industrial, la utilización de la capacidad productiva, el indicador de cifra de negocios en la mayoría de las actividades económicas y se prevé que en 2014 siga produciéndose el cierre de un gran número de empresas y un aumento del número de concursos.

La deuda pública, por último no ha dejado de aumentar y ha pasado de representar el 84,2% del PIB a finales de 2012 al 93,4% al terminar el tercer trimestre de 2013.

La evaluación general que a mi juicio merecen estos datos y otros de más o menos la misma índole y que seguramente serán confirmados cuando se conozcan los del ejercicio completo podrían resumirse en tres ideas principales.

En primer lugar, que es muy aventurado, por no decir que irresponsable y carente de rigor, afirmar que hemos salido de lo peor y que la economía española está ya encaminada hacia la recuperación. Sobre todo, si se tiene en cuenta que en Europa los datos están empeorando y que no puede descartarse un rebrote recesivo en los próximos trimestres.

En segundo lugar, que es cierto que algunos indicadores (como los de destrucción de empleo, entrada de capitales, ciertos gastos de consumo, exportaciones, o incluso el de variación trimestral del PIB) muestran que no se han dado las caídas de momentos anteriores, lo que podría interpretarse como que en 2013 se ha tocado fondo. Pero como eso no va acompañado de muestras significativas y globales de mejoría podrís ser más realista pensar que lo que hemos vivido en el ejercicio que acaba han sido las primeras muestras de una etapa depresiva tras la sacudida de la crisis.

Finalmente, parece también claro que esos síntomas de mejoría que se puedan observar reflejan que se trata de una recuperación solamente relativa a ciertas actividades o grupos de población pero no al conjunto de la economía.

Sin embargo, el hecho de que las cosas no vayan tan bien como dice el gobierno y los banqueros no quiere decir que no estemos en un punto de inflexión muy relevante y que seguramente consolide un notable cambio de situación en 2014.

A lo largo de 2013 el gobierno y los grandes grupos de poder han seguido ganando el pulso que echan desde 2010 a la inmensa mayoría de la sociedad española para saldar la crisis a su favor, imponiendo nuevas reglas de juego no solo en el terreno económico sino también en el político y social. 

Lo que se está solventando en España no es salir o no de la crisis porque de cualquier crisis se sale tarde o temprano, aunque sea con los pies por delante, sino la situación que va a quedar tras el momento de convulsión. Y lo que hemos podido comprobar claramente a lo largo de 2013 es que la extrema derecha y los grandes grupos económicos y financieros están terminando de imponer su voluntad al resto de la sociedad y, en esa misma medida, han ido ganando confianza.

Lo que con toda seguridad está sucediendo, y a expensas de poder comprobarlo cuando se publiquen datos para todo el año y en relación con mayor número de variables, es que los grupos sociales más poderosos y determinantes de la actividad económica se han puesto en movimiento después de bastantes trimestres de atonía. Por un lado, por puro instinto de supervivencia porque, como decía Joan Robinson, los capitalistas ganan lo que gastan. Por otra, porque han surtido efecto las reformas y medidas gubernamentales orientadas a darles más poder e influencia y eso ha aumentado su beneficio y confianza (el número de trabajadores cubiertos por los convenios registrados han caído casi el 60% con respecto a 2010 y la subida salarial pactada ha sido, en términos reales, el 15% de la del año anterior) . Y, finalmente, porque el discurso del gobierno y de los grandes focos de opinión ha logrado convencer a mucha gente de que la situación es mejor y de que se puede acabar ya con el retraimiento y la desconfianza de meses o incluso de años anteriores. 

Vivimos así una situación paradójica. La extraordinaria concentración de la renta y la riqueza que existe en España y que se está agudizando en los últimos seis años de crisis constituye un freno estructural al desarrollo de nuestra economía y más concretamente para que salgamos de la crisis con más bienestar y seguridad (entre otras razones, provoca que el consumo privado se deteriore a pasos de gigante y que se deprima la actividad productiva al reducirse el gasto total). Pero la paradoja consiste en que los grupos de mayor renta y las empresas oligopolistas tienen tanta incidencia en nuestra economía y sociedad que en cuanto han movido pieza han podido dar la impresión de que es toda la economía la que se está transformando.

Esos cambios son los que marcan el cambio de tendencia que se produce cuando se está dando paso más abiertamente al nuevo modelo en que esos grupos de poder quieren asentar la economía española. Un nuevo modelo basado en el gasto de las clases altas, en entradas de capital principalmente vinculadas a una nueva reventa de activos españoles, en la extraversión de la actividad empresarial hacia los mercados extranjeros basada en salarios muy bajos y en una clase trabajadora ya completamente desarmada, y en la mayor eliminación posible de "inútil" gasto público.

Esta es la estrategia por la que han apostado claramente y la que les ha dado confianza, pero se trata de una opción suicida porque no resuelve los problemas que han provocado nuestros grandes desequilibrios. La deuda (y no solo la pública sino sobre todo la de las empresas) es ya hoy día materialmente imposible de pagar y va a seguir creciendo hasta acabar con una estrategia incapaz de generar ingresos suficientes para afrontarla. También crecerá la morosidad y la atonía del consumo. Las empresas y familias van a seguir sin disponer de financiación suficiente y solo nuevas trampas y favores contables y fiscales podrán seguir disimulando la insolvencia generalizada de la banca. 

Por mucho que se quiera, la economía española no podrá salir adelante por mucho tiempo con el simple motor de un sector exportador del que hoy por hoy solo forma parte el 5% de las empresas y que además se enfrenta a una demanda exterior en declive. Es una estrategia que equivale a querer salir del hoyo tirándose de los pelos, un imposible, pues no se puede salvar a una economía como la española limitándose a salvaguardar los beneficios (incluso improbables) de unos pocos, de los sectores oligopolistas, y los privilegios de la oligarquía, por muy amplia que sea su dominación política.

Precisamente porque son plenamente conscientes de la inestabilidad y frustración que comporta esa vía, los grupos de poder y el gobierno apuestan principalmente por controlar el conflicto y el más mínimo síntoma de respuesta social y política, y ahí es donde va a radicar la clave de año que se avecina.
Si se sigue imponiendo, como hasta ahora, su respuesta a la crisis se irá consolidando la victoria pírrica que conlleva, es decir, la mejoría de los grupos privilegiados y más protegidos que se traducirá en exiguos incrementos de la actividad en algunos sectores acompañados de empobrecimiento general y de una gran atonía en la inmensa mayoría de la vida económica y, por tanto, de gran desempleo y trabajo cada vez más precario y de falta de ingreso. Salvo que la movilización social se imponga y frene la involución económica y política que todo ello conlleva y que solo nos puede llevar a revivir problemas (no solo económicos) de otras etapas de nuestra historia.

2014 es año de elecciones y de rebrotes recesivos en bastantes países europeos y posiblemente también en España. Será en el año que comienza cuando veamos hacia qué lado se resuelve finalmente el pulso que está suponiendo la crisis, aunque nada de lo que ocurra en un sentido u otro estará libre de dificultades y convulsiones.

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2013, LO QUE DE HECHO CAMBIÓ EN EL MUNDO





REBELIÓN
30-12-2013


Como siempre, se acumulan una cantidad de hechos –entre elecciones, muertes, conflictos– que cada año se destacan periodísticamente, pero que dificultan la comprensión de los cambios en las relaciones de poder, las que efectivamente cuentan en la evolución de la situación internacional.

En la compleja trama de acontecimientos, lo más importante fue el cambio de clima en el escenario internacional. Desde que triunfó en la guerra fría, Estados Unidos ha adoptado la postura, frente a los conflictos internacionales, de imponer la militarización. Transferir el enfrentamiento al campo militar, donde su superioridad es manifiesta, ha sido la característica principal de la acción imperial. Así ocurrió en Afganistán, en Irak y en Libia por medio de fuerzas intermedias. Y todo llevaba a una repetición de este tipo de acciones en Siria e Irán.

Pero, de repente, tomando la palabra al secretario de Estado norteamericano, John Kerry, el gobierno ruso propuso un acuerdo para Siria que desconcertó al gobierno de Obama, el que finalmente no tuvo más que aceptar. Esto fue posible porque el gobierno de Estados Unidos no logró crear las condiciones políticas para una nueva ofensiva militar.

Primero, el Parlamento británico negó, por primera vez, el apoyo a Washington para un ataque a Siria. Después fue evidenciándose que ni la opinión pública, ni el Congreso, ni tampoco los militares de Estados Unidos estaban a favor de la ofensiva anunciada o de un tipo de ataque propuesto por el gobierno de Barack Obama.

El resultado es que Estados Unidos fue conducido a aceptar la propuesta rusa, lo que abrió las puertas a otras posibilidades, entre ellas, coincidiendo con las elecciones en Irán, hacia negociaciones políticas, confirmando el vínculo estrecho entre el conflicto sirio y el iraní.

Otro de los desenlaces ha sido que Israel, Arabia Saudita y Kuwait han quedado aislados en sus posiciones favorables a acciones militares directas contra Siria e Irán. Se fue instalando un clima de negociaciones pacíficas de los conflictos, convocándose una nueva conferencia de paz para la segunda quincena de enero, en Ginebra, para discutir un acuerdo de paz sobre Siria. Una conferencia que no plantea como condición la salida de Bashar Assad del gobierno, como se intentaba hacer anteriormente.

La oposición moderada en Siria tuvo que aceptar su participación, incluso en estas condiciones. Y aún más, tuvo la sorpresa de que Estados Unidos y Gran Bretaña suspendían su apoyo militar, dada la hegemonía en el frente opositor de los grupos fundamentalistas, apoyados por Arabia Saudita y Kuwait.

Como dos puntos determinan un plan, las pláticas sobre Siria abrieran espacio para una negociación, por primera vez desde 1979, entre Estados Unidos e Irán. Se ha dibujado así, en pocas semanas, un escenario totalmente diverso de aquel que había imperado a lo largo de los años anteriores.

Estados Unidos pasó de la ofensiva a la defensiva, en tanto Rusia pasó de actor marginal a central en las negociaciones de paz, al punto de que la revista Forbes, por primera vez, ha elegido a Vladimir Putin como el hombre más influyente del mundo, por encima de Barack Obama. Eso se debe no al poderío militar o económico de Rusia, sino a su capacidad de iniciativa política.
 
Así, junto a la capacidad de países del sur de resistir a la recesión en el centro del capitalismo, por sus intercambios mutuos y por la expansión de sus mercados internos hacia el consumo popular, expresando un tipo de multilateralismo económico en el mundo, la mayor novedad política internacional de 2013 ha sido un embrionario multilateralismo político que proyecta hacia 2014 las negociaciones políticas sobre Siria e Irán como los temas más importantes en la consolidación de ese nuevo clima en las relaciones internacionales.
 

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MARIANO RAJOY, SU GOBIERNO Y CULANDRAS JEFES DEL PP, NO HACEN LO QUE DESEARÍAN, SINO QUE SE LIMITAN A CUMPLIR CON SU DEBER: DE AQUÍ ROBO, DE ALLÍ TAMBIÉN, Y AHORA MODIFICO LAS LEYES PARA METER EN LA CÁRCEL AL QUE ME LLAME LADRÓN (¿QUEDA CLARO QUE LA ALI BABA CULANDRONA DEL PP NO ES ESPAÑA, O LO REPITO OTRA VEZ?)


Radiotelevisió Valenciana patrocinó durante años al Valencia Club de Fútbol, Levante y Villarreal 

EUPV-IU REVELA LOS CONTRATOS "CONFIDENCIALES" DEL GOBIERNO VALENCIANO CON CLUBES DE FÚTBOL Y LA FORMULA 1

Enric Llopis
Rebelión 
28-12-2013

El País Valenciano es actualmente el territorio más endeudado del conjunto del estado (con un indicador de deuda pública del 29,8% sobre el PIB). A ello no ha resultado ajena la política de “grandes eventos”, los fastos, la dilapidación de los recursos públicos por los gobiernos del PP (en el poder desde 1995) y la corrupción. La opacidad y la falta de transparencia se han convertido en principio de gobierno. Por eso cobra singular relieve la iniciativa en la Red de EUPV-IU, denominada “El desconfidencial”, que consiste en airear contratos de empresas públicas de la Generalitat con clubes de fútbol y “grandes eventos”, silenciados hasta el momento bajo cláusulas confidenciales.

Además de “cuestionables jurídicamente y absolutamente inadmisibles desde el punto de vista ético y político”, fuentes de EUPV-IU aseguran que, en ocasiones, “la confidencialidad es una mentira gubernamental para impedir que la ciudadanía conozca cómo se gasta su dinero, ya que ni siquiera aparece reflejada en los contratos, por ejemplo, los del arquitecto Santiago Calatrava con la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA)”. En otros casos, “sí existe esa cláusula pero se utiliza de manera abusiva para esconder una información que debería ser pública: qué se contrata, con quién, por cuánto dinero y en qué condiciones”. 

El último de los contratos aireados es el que suscribieron Aerocas (empresa pública del aeropuerto de Castellón) y el Villarreal Club de Fútbol para la esponsorización de esta sociedad anónima deportiva con 4 millones de euros (más IVA) durante la temporada 2010-2011. En la rueda de prensa de presentación del contrato, suscrito por las dos entidades el 30 de septiembre de 2010, los diputados autonómicos de EUPV-IU, Ignacio Blanco y Marina Albiol, coincidieron en que se trata de un acuerdo “entre una televisión que ya no emite y un aeropuerto sin aviones” (El gobierno del PP cerró recientemente RTVV, con una deuda de 1.300 millones de euros y 1.700 trabajadores despedidos).

Ocho meses antes, Radiotelevisió Valenciana firmó otro contrato con el Villarreal de “cesión de derechos de eventos deportivos y colaboración comercial”, por importe de 2,6 millones de euros (más IVA) anuales para las temporadas 2009-2010; 2010-2011 y 2011-2012. El formato del acuerdo es muy similar al que RTVV suscribió con otros equipos de fútbol del País Valenciano, en concreto, Valencia y Levante. En este caso, el canal autonómico se convirtió en patrocinador oficial del Villarreal a cambio de los derechos de explotación de una serie de partidos.

Cuestión polémica en la mayoría de contratos desvelados por EUPV-IU son determinadas “contraprestaciones” que aparecen normalmente en cláusulas adicionales. En el citado acuerdo con el Villarreal, el club se compromete a facilitar un “espacio preferente” para un mínimo de 23 personas (palco de empresa) en los partidos oficiales y amistosos; tres pasajes sin cargo alguno a petición de RTVV en todos los desplazamientos y, en los partidos disputados en calidad de local, un mínimo de 20 entradas y 4 pases de palco VIP.

También signó Canal 9 acuerdos con el equipo “amarillo” para la cesión de los derechos de explotación de los partidos en agosto de 2006 (desde la temporada 2006-2007 hasta la 2010-2011, ambas incluidas, a razón de 25 millones de euros anuales); y para las temporadas 2003-2004; 2004-2005; y 2005-2006 por 15 millones de euros (más IVA) al año.

El Valencia club de fútbol (Sociedad Anónima Deportiva) también obtuvo dinero público a través de Canal 9. El 14 de mayo de 2003, según el contrato al que ha arrojado luz EUPV-IU, RTVV se comprometió a abonar al equipo de Mestalla 27 millones de euros anuales (más IVA) durante las temporadas 2003-2004; 2004-2005 y 2005-2006. El acuerdo otorgaba al ente público derechos de grabación, reproducción y distribución de los partidos de liga, copa del rey, competiciones internacionales (excepto liga de campeones) y partidos amistosos del Valencia. A este coste se estipulaban los duelos no oficiales: partido de presentación (300.000 euros más IVA); Trofeo Naranja (600.000 euros más IVA) y participación en el Trofeo Generalitat (300.000 euros más IVA).

Como en los casos anteriores, y en una jerga absolutamente inmersa en el formalismo jurídico, se velaron ante la opinión pública los términos del acuerdo: “ambas partes contratantes se obligan a mantener términos y condiciones del presente contrato confidencialmente, no pudiendo por ello revelar, directa o indirectamente, el contenido del mismo frente a terceros, obligándose por ello a adoptar todas las medidas posibles para garantizar eficazmente esta confidencialidad”. Blindado y secreto.

El 19 de junio de 2006, el club de Mestalla –cuya venta ha anunciado recientemente Bankia y con un multimillonario de Singapur como primer aspirante- firmó con RTVV otro contrato que estipulaba el pago por parte del ente público de 30 millones de euros (más IVA) al año por las retransmisiones de los partidos de las temporadas 2006-2007 hasta 2010-2011, ambas incluidas (sin embargo, el contrato se canceló de manera anticipada al finalizar la temporada 2008-2009). Entre otras singularidades, el punto cuarto del acuerdo establecía la cesión en exclusiva del club a TVV de los derechos audiovisuales de la mascota.

En el caso del Levante Unión Deportiva, en julio de 2004 cedió a Canal 9 los derechos de explotación de los partidos de la temporada 2006-2007, por valor de 14,5 millones de euros (más IVA). El citado acuerdo se ampliaría el 5 de agosto de 2005 por dos temporadas (2007-2008) y 2008-2009). 

Pero el apoyo con fondos públicos a sociedades y eventos deportivos excede la ecuación Canal 9-clubes de fútbol. Otro organismo público, el Consell Valencià de l’Esport, patrocinó el Open de Tenis de València por un importe de 15 millones de euros (más IVA y con actualización del IPC) por cinco ediciones, entre 2009 y 2013. Para deshacer dudas, el sello de “confidencial” aparece impreso en todas las páginas del contrato. De todos los compromisos revelados, el suscrito para la celebración del Open de Tenis es el más generoso en “contraprestaciones”: “El patrocinador principal tendrá a su disposición dos carpas privadas de 36 m2 cada una, con zona ajardinada, dos azafatas profesionales y cuatro palcos en la pista principal del torneo”. Además, “el patrocinador principal recibirá 25 tiques de comida diarios en el restaurante de la zona Hospitality Village, 100 entradas diarias al recinto del torneo y 250 invitaciones diarias para la zona Hospitality Village”. Por otra parte, el patrocinador principal tenía derecho a 16 plazas en el Palco de Presidencia. 

Visto el pufo definitivo del Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito urbano de Valencia, la documentación y los contratos ahora publicitados producen sonrojo y testimonian el oropel y el ringorrango de una época pasada, la de los “grandes eventos”. Al Gran Premio de Fórmula 1 el gobierno de Camps lo declaró “de interés general”. EUPV-IU ha sacado a la luz el contrato firmado por Valmor Sports, SL (entidad que contaba con los derechos de organización del gran premio en Valencia entre 2008 y 2014) y, por otra parte, Circuit del Motor y Promoción Deportiva SA, una empresa de la Generalitat.

Así se definía, para quienes se dediquen al oficio de historiar, la sociedad Circuit en el acuerdo suscrito por las dos entidades: “destaca especialmente por organizar en la Comunitat Valenciana eventos deportivos de primer orden relacionados con el mundo del motor…Muchos de estos eventos han sido claves para la proyección nacional e internacional de la Comunitat Valenciana, y el éxito obtenido en su organización ha contribuido a la posibilidad de la celebración del evento en la ciudad de Valencia”. El contrato obligaba a la empresa pública a la disposición de los medios materiales y humanos para la adecuada celebración de las carreras. 

En otro compromiso materializado el 31 de julio de 2009, también con Valmor Sports, la empresa pública Sociedad de Proyectos Temáticos (SPT) asume la obligación de abonar a Formula One Adminsitration Limited (entidad que ha formalizado los acuerdos con Valmor para que esta disponga de los derechos del gran premio en Valencia) “la suma comprometida por el promotor para cada anualidad y de cuantas obligaciones se deriven de dicho pago”. Asimismo, la entidad pública contrae la obligación de tramitar y obtener todas las licencias y permisos.

La “burbuja” inmobiliaria reventó y de los grandes festejos nadie se hace responsable. Pero en la época se pensaba de este modo, como literalmente testimonia el citado contrato (punto 2 de la exposición de motivos): “el evento (la Fórmula 1) constituye una plataforma excepcional para difundir y promocionar, tanto nacional como internacionalmente, todos los valores, atractivos y potenciales de la Comunitat Valenciana en su más amplio sentido (económico, histórico, cultura, turístico, etcétera) debido al intenso seguimiento mediático que la celebración de este evento deportivo concita a nivel internacional y al prestigio que para una ciudad conlleva se sede de este tipo de eventos, lo cual a su vez repercute en mayores oportunidades, mejores segmentos de promoción turística, marca, etcétera. Por lo tanto, el evento constituye una plataforma de proyección mundial para la ciudad y la comunidad donde se celebre, en este caso la Comunitat Valenciana”. 

¿Qué subyace a toda esta jungla de intereses? “El Gobierno Valenciano presidido por Camps utilizó Valmor como empresa pantalla para pagar el canon por la organización del Gran Premio de Fórmula 1 en Valencia a Formula One Administration (FOA), sociedad del patrón de la Fórmula 1 Bernnie Ecclestone”, explicó el portavoz adjunto de EUPV en las Cortes Valencianas, Ignacio Blanco, en declaraciones recogidas por Europa Press. En resumidas cuentas, “se creó una arquitectura triangular para hacer negocio don dinero público”. Las empresas públicas SPT y Circuit del Motor se hicieron cargo de la organización y del pago del canon para cuatro de las cinco ediciones celebradas”, agrega Blanco en explicaciones recogidas por la agencia. EUPV-IU ha aireado los contratos en los que figuraban los canones y las adendas que modificaban las cantidades que debían abonarse inicialmente. El coste final de la Fórmula 1 (que Camps prometió saldría “gratis” a los valencianos) ronda los 300 millones de euros. En 2013, hace un mes, el sindicato de técnicos de hacienda (Gestha) señalaba que en el País Valenciano viven más de un millón de personas por debajo del umbral de la pobreza, unas 330.000 más que en 2007. 

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