lunes, 4 de noviembre de 2024

Israel, Líbano y Gaza

 

Israel bombardea, mata a civiles, invade Gaza y Líbano, reprime en Cisjordania, pero... no gana. No fulmina, como tal vez creía, la resistencia. Más bien al revés, la resistencia se mantiene mientras el descrédito de Israel y su patrón EEUU aumenta.


Israel, Líbano y Gaza


Eduardo Luque

El Viejo Topo

3 noviembre, 2024 

 


Intentemos hacer un balance de las «victorias» alcanzadas por el primer ministro Netanyahu en su guerra contra Palestina, Líbano y el Eje de la Resistencia. Después de todo, la propaganda occidental ha exaltado la supremacía del ejército israelí, autoproclamado el «más ético del mundo». Pero, ¿qué hay de verdad y cuánto de propaganda? Lo que en teoría era una máquina implacable, eficiente y, sobre todo, victoriosa, en la práctica revela grandes limitaciones y pérdidas no previstas inicialmente. El líder de la oposición israelí Yair Lapid afirmaba a finales de octubre en los medios israelitas (canal 12), que las bajas del ejército superan las 12.000 incluyendo unos 890 muertos. Esto condiciona una estrategia que se vuelve cada vez más errática, incapaz de mostrar logros concretos tras meses de bombardeos y masacres. El día 29 de octubre los medios israelitas confirmaban que las tropas que habían invadido Líbano habían retrocedido hacia el interior de sus propias fronteras, cerrando los pasos abiertos en las líneas de contacto por las que habían penetrado. De confirmarse sería una demostración de un fracaso total puesto que hasta el día de hoy el Tzahal no ha logrado ocupar ninguna de las aldeas fronterizas del Líbano.


Para medir estos supuestos éxitos, repasemos la lista de intenciones iníciales: Netanyahu aspiraba a la destrucción total de Hamás, la expulsión de la población palestina de sus tierras, la eliminación completa del Eje de la Resistencia –en particular, de Hezbolá en el norte–, el control definitivo sobre Irán, la expansión territorial a costa del Líbano, la desintegración de ese país en beneficio de Israel, la sumisión de Egipto y Jordania, y, por último, la joya de la corona: un histórico acuerdo de normalización política con Arabia Saudita. La condición «sine qua non» obviamente era la victoria militar. Con una lista de objetivos tan ambiciosa, uno esperaría una estrategia bien diseñada, impecable, calculada al milímetro. Sin embargo, la realidad insiste en mostrarnos otra cosa. Ninguno de los objetivos prometidos ha sido alcanzado, y el único «logro» tangible es la devastación de Gaza, un genocidio que ha despertado el repudio de la mayor parte del mundo. En cuanto al apoyo político, se limita principalmente a los países «aliados» de Estados Unidos, en especial la Unión Europea, donde Alemania ha respaldado, por ejemplo, el reciente ataque israelí contra Irán, al igual que Francia. Sin embargo, este respaldo comienza a debilitarse a medida que la indignación social por los crímenes israelíes crece y se expande internacionalmente, mostrando que el victimismo sionista cada vez vende menos.

A pesar de ser uno de los ejércitos más «modernos y avanzados» del mundo, el Tzahal (el ejército israelí) parece estar pasando por una «racha de mala suerte». Sus tanques más sofisticados, esos que la publicidad presenta como invencibles en desfiles y exhibiciones, han caído en el campo de batalla. Parece que los misiles de la resistencia no se creen las especificaciones técnicas ni hacen caso de la propaganda. Con cerca de la mitad de estos vehículos destruidos o averiados, la industria militar nacional –tan «eficiente» en tiempos de paz– se ha visto desbordada por la demanda de reparaciones. Este contratiempo no solo expone la magnitud de las bajas sufridas por las FDI, (Fuerzas de defensa de Israel) sino también la incapacidad de Israel para satisfacer sus propias necesidades logísticas en pleno conflicto. Ante este panorama, Israel ha optado por una «solución creativa»: subcontratar empresas privadas para restaurar sus unidades blindadas. Claro, este «enfoque innovador» viene con el pequeño inconveniente de disparar los costes y abrir la puerta a un riesgo inesperado: la pérdida de información clasificada. Porque, como todos sabemos, nada protege mejor la confidencialidad de un ejército que delegar la reparación de sus unidades clave a terceros sobre los que el control de seguridad es, digamos, limitado. Frente a estos desafíos, el ejército parece haber redirigido sus esfuerzos tácticos a un campo en el que, sin duda, tiene ventaja: ataques contra barrios civiles en Gaza y Líbano. Quizás sus estrategas consideren que esto potencia el «impacto visual» de la ofensiva, aunque en la práctica el efecto más notable ha sido un desprestigio internacional en ascenso. Así, la reputación de las FDI se define no tanto por su destreza en combate, sino por una insólita habilidad para generar indignación global. El único aspecto en el que Netanyahu puede declararse «vencedor» hasta ahora es en el campo de los ataques a civiles.

Uno de los objetivos más ambiciosos y «nobles» de Netanyahu era la expansión de las colonias en Gaza. El plan sonaba sencillo: primero, eliminar la resistencia de Hamás y despejar el área de la población palestina. En el norte, la estrategia era similar: la expansión deseada requería, eso sí, una «pequeña» reconfiguración fronteriza a expensas del Líbano, creando espacio para las nuevas colonias. Sin duda, una visión ambiciosa; tal y como describió el propio ejército sionista era un objetivo factible,,, al menos sobre el papel. Lo que no aparecía en el guion, sin embargo, era la persistente resistencia en ambos frentes. En lugar de despejar Gaza y el sur del Líbano para sus soñadas expansiones, Israel se ha encontrado con un aumento de ataques de Hezbolá en el norte, donde los bombardeos de cohetes han obligado a los colonos israelíes a abandonar la zona. Incluso la población de ocupantes en Gaza ha disminuido tras los ataques del 7 de octubre. En vez de ampliar su presencia, Israel enfrenta ahora una despoblación en sus propios asentamientos. Y, por si fuera poco, esa pretendida superioridad aérea enfrenta una creciente amenaza de misiles de largo alcance provenientes de Irán, Yemen, Irak y Líbano. Con cada ataque de la resistencia, los cielos de Israel, antes considerados invulnerables, se convierten en una zona de riesgo constante, y los proyectiles que caen desde múltiples frentes continúan despoblando y debilitando el territorio israelí. La «seguridad aérea» ha dejado de ser una certeza y se convierte en algo relativo. Así, en lugar de ganar terrenos para sus colonias, Netanyahu parece haber ganado territorio… pero en forma de escombros, desalojos y una resistencia que, desde todos los ángulos, desafía sus ambiciones expansionistas.

Un logro extra que Netanyahu ha alcanzado –aunque quizás no figurara en sus planes originales– ha sido despertar una oleada de solidaridad con Gaza y engrosar notablemente la lista de enemigos de Israel. Gracias a su política de ataques masivos y su campaña en la región, ha conseguido, nada menos, que un aumento global de simpatía hacia la causa palestina y una sólida alianza de nuevos actores en Oriente Medio. Todo un «éxito» en diplomacia inversa. Entre los ejemplos más destacados de esta expansión de la resistencia, tenemos a los hutíes en Yemen, que ahora dominan el mar Rojo con una firmeza admirable. Desde hace casi un año, ningún barco occidental logra cruzar esas aguas sin «someterse» a sus restricciones, un obstáculo que ni la Marina de Estados Unidos ni sus aliados han logrado deshacer, pese a sus persistentes esfuerzos y ataques sobre el puerto yemení de Hodeida. Es más, los hutíes han llegado a tal nivel de control que ya es una amenaza directa para los grandes puertos israelíes, logrando casi paralizarlos y asfixiando la entrada de suministros esenciales desde el mar. Como si el bloqueo marítimo no fuera suficiente, Netanyahu también puede atribuirse otra «hazaña» en el aire: los misiles de Hezbolá han hecho de Tel Aviv un destino poco atractivo para las aerolíneas internacionales, con la consecuencia de que muy pocas se atreven a enviar sus aviones allí. Este pequeño detalle ha debilitado severamente la capacidad de Israel para recibir piezas de recambio y materias primas. Estados Unidos, en su afán por proteger su «posición» en la Palestina ocupada, ha acelerado su propio aislamiento económico en Oriente Medio. El bloqueo de rutas marítimas estratégicas en el Mar Rojo, junto con las confiscaciones de petroleros en el Golfo Pérsico, han mostrado que las restricciones «a la carta» funcionan en ambos sentidos. Los hutíes y aliados de la resistencia, al controlar los accesos estratégicos en estas rutas, enfrentan a Occidente con una cruda e inesperada realidad: ya no pueden mover su comercio por estas aguas con la impunidad de antaño. La integridad de las cadenas de suministro occidentales está ahora en entredicho, la tecnología «made in Israel», debido a intrincadas colusiones en Taiwán y Hong Kong y los atentados con móviles en Beirut, han provocado una pérdida de confianza en los equipos de telecomunicaciones occidentales, en especial hacia el régimen hebreo. A todo ello se le suman las denuncias por parte de China de que las CPU (el cerebro del ordenador) de Intel tienen enormes agujeros de seguridad. El Gran hermano norteamericano hace tiempo que lo escucha todo. Esto ha alertado tanto a Pekín como a Moscú sobre la necesidad de revisar sus propias cadenas de suministro para evitar un problema similar. En este contexto, China es la beneficiaria, se consolida no solo como el «proveedor de volumen» del mercado global, sino como el «proveedor de confianza» que cada vez más países prefieren ante los vaivenes de los suministros occidentales. Así, entre sanciones que terminan siendo un boomerang, cadenas de suministros comprometidos y una moralidad puesta en entredicho, Occidente se enfrenta a un panorama donde sus antiguas herramientas de presión y su supuesta superioridad ética ya no logran imponer respeto. La era en la que dominaba con una narrativa moral unilateral parece estar agotada, y el Sur Global, junto a nuevos aliados, emerge como una alternativa robusta frente a un Occidente que, lenta pero segura, va perdiendo terreno en la arena internacional. Estados Unidos, además, ha quedado expuesto ante el mundo… y no precisamente de la mejor manera. Gracias a las acciones de su fiel aliado Israel, la imagen de EE.UU. como un gobierno «faro de la democracia» –si es que alguna vez lo fue realmente– se ha desmoronado. Antes se podía especular sobre la influencia de Israel en la política exterior estadounidense, pero ahora ya no queda espacio para la duda: la política exterior de Washington está completamente alineada con los intereses del lobby sionista. Tel Aviv no define la política norteamericana, es a la inversa; Washington permite y potencia según sus intereses las acciones de Israel. Mientras esto se percibe cada vez con mayor claridad, otros gobiernos occidentales como Alemania, Francia y el Reino Unido, se han sumado a la dinámica de la subordinación. Y aunque el calendario electoral estadounidense marque el 5 de noviembre como una posible fecha de cambio, gane quien gane en las urnas, pocos esperamos una diferencia real.

Mientras tanto, la economía israelí, tantas veces ensalzada como un milagro en medio del desierto, enfrenta un futuro que parece estar más lleno de agujeros que sus defensas antiaéreas. La inestabilidad en la región ha afectado duramente a las multinacionales con oficinas en Israel. Desde pequeñas empresas que han tenido que cesar operaciones por falta de personal hasta grandes corporaciones que, por «políticas de cumplimiento ético», prefieren distanciarse de un país con una «agenda inestable», la lista de aquellos que empacan y se van no para de crecer. La caída demográfica y la huida de técnicos cualificados (el 6% de la población produce el 50% de las exportaciones de alta tecnología) amenaza la propia existencia y viabilidad futura del estado.

A esta crisis demográfica se suma la reciente destrucción de infraestructuras clave, especialmente en el sector energético, donde los ataques han alcanzado las plataformas de gas en el Mediterráneo. Es un recordatorio, por si hacía falta, de que Irán y sus aliados no solo están presentes en tierra, sino también bajo el mar, listos para convertir la «seguridad energética» de Israel en un recuerdo nostálgico. Ahora, Israel tendrá que recalcular cada ecuación de suministro, y lo mismo harán sus clientes, que de pronto se preguntan si seguir dependiendo de este «suministro estable» es realmente una buena idea. Aquí entra Estados Unidos, el eterno salvador de la economía israelí, cuyo respaldo permite a Tel Aviv mantener a flote esta «fiesta» financiera a costa de un déficit público norteamericano que ya no sorprende. La ayuda de Washington se ha vuelto el pilar indispensable que sostiene a Israel, por más tambaleante que esté la economía. Según el instituto Watson de la Universidad de Brown EEUU paga el 73% de los costos militares de Israel en esta campaña. El monto total desde el comienzo de la guerra ascendería a unos 65.000 millones de dólares. En una escena digna de comedia, es EE.UU. quien termina pagando la cuenta, inyectando fondos que, en última instancia, son lo único que evita que Israel se hunda en plena crisis.

A pesar de las inmensas sumas invertidas en una red de defensa aérea supuestamente «impenetrable», el ejército israelí y su aliado estadounidense están descubriendo, con notable desilusión, que la realidad no tiene por costumbre ajustarse a sus expectativas. Los recientes ataques del CGRI (Cuerpo de Guardias de la revolución iraní) sobre Tel Aviv han dejado al descubierto las vulnerabilidades de los sistemas de defensa más emblemáticos de Israel: la Cúpula de Hierro, la Honda de David, el sistema Flecha e incluso el venerable Patriota. Todos esos nombres tan pomposos sonaban impresionantes… hasta que los misiles comenzaron a hacer su entrada triunfal en el espacio aéreo sionista golpeando bases militares y centros de inteligencia estratégicos. No solo las FDI sino también las defensas de sus «sátrapas» en Jordania e incluso las de la Armada estadounidense han mostrado una asombrosa incapacidad para contener estas amenazas.

Este fallo estrepitoso ha sido todo un estímulo para los combatientes libaneses y palestinos. Hezbolá, en particular, ha tomado buena nota de cada error, registrando cada debilidad para adaptar su estrategia. Lejos de intimidarse, las fisuras en las defensas israelíes han servido para fortalecer a la resistencia en el sur del Líbano, donde Hezbolá, a pesar de los espectaculares ataques israelíes sobre Beirut, no solo se ha mantenido firme, sino que ha consolidado aún más su presencia. Las bombas israelíes han reducido barrios civiles a escombros, pero Hezbolá sigue atrincherado, aprovechando la destrucción como cobertura y refugio para sus futuras operaciones. En lugar de debilitar a sus adversarios, Israel ha creado un telón de fondo perfecto para el reclutamiento y la motivación de nuevos combatientes. El problema que enfrenta Humas, por ejemplo, no es disponer de tropas motivadas sino de armas suficientes. El reclutamiento en la franja (lo confirma el propio ejército israelí) cubre sobradamente las bajas sufridas en este año de guerra. Este fortalecimiento de la resistencia se extiende también a Gaza, donde Hamás sigue manteniendo la ofensiva, destruyendo equipos y unidades israelíes mientras conserva sus bases de producción de cohetes a pesar de los constantes bombardeos. La respuesta excesiva y mal calculada de Israel ha tenido un efecto bastante claro: mientras la resistencia sigue en pie en Gaza y Hezbolá se fortalece en el Líbano, Fatah se ha quedado al margen, y la resistencia palestina se unifica cada vez más bajo el liderazgo de quienes se enfrentan directamente a Israel. Mientras en otros escenarios como el sirio, las cosas tampoco pintan mejor para Estados Unidos. Las bases estadounidenses, asediadas semana a semana, enfrentan una presión continua que presagia el fin de su cómodo control sobre los yacimientos petrolíferos que ocupan ilegalmente, mientras que Rusia y Turquía, cada vez más seguras, bombardean a ISIS y a las fuerzas kurdas aliadas de EE. UU, erosionando la influencia estadounidense en la región.

En resumen, la «decisión estratégica» de Israel ha puesto en jaque la ocupación estadounidense en Oriente Medio, una región donde la pretendida hegemonía de Washington parece tambalearse bajo el peso de sus propios errores. La inestabilidad y la resistencia se han extendido también a Jordania y Egipto, especialmente en el primer caso, donde el panorama se oscurece con cada día que pasa. La monarquía hachemita, encabezada por el rey Abdullah, se encuentra bajo presión por su apoyo incondicional a Israel y su fidelidad a Washington. Irán, con su creciente presencia en la región, ha empujado a Jordania a tomar partido y a descubrir sus cartas, mostrando al gobierno jordano como un régimen subordinado a los intereses de Israel y Estados Unidos, completamente desentendido de los deseos de su propio pueblo. Con cada movimiento, la monarquía de Abdullah parece avanzar hacia un punto sin retorno; la cuenta regresiva para el régimen parece haber comenzado. Egipto, mientras tanto, atraviesa una situación de inestabilidad similar. La influencia estadounidense e israelí sobre el gobierno egipcio ha dejado expuesto su total alineamiento con los intereses sionistas y estadounidenses. Como compensación El Cairo potencia sus relaciones con el grupo de países BRICS. Egipto se dará cuenta más temprano que tarde que no se puede servir a dos amos. Lo único que mantiene el «statu quo» es la lealtad del ejército al gobierno actual. La creciente simpatía hacia el pueblo palestino y la apertura de rutas de contrabando hacia Gaza sugieren que esta estabilidad podría estar colgando de un hilo.

En el escenario internacional, la tan elogiada superioridad «moral» de Occidente ha quedado hecha añicos. El Sur Global ha sacado a la luz algo que para muchos era evidente: el colonialismo occidental sigue tan vivo y funcional como siempre, y la autoproclamada civilización de «derechos humanos» lejos de exhibir esa presunta excelencia ética, da muestras cada vez más claras de una crisis moral profunda. Esta crisis es visible tanto en los gobiernos que justifican y perpetúan políticas agresivas como en las poblaciones que, con apatía o complicidad, respaldan a sus líderes. La diplomacia ya no es la herramienta que solía ser para Occidente. El Sur Global ha comenzado a utilizar su poder diplomático para cuestionar de lleno la moralidad occidental en todos los foros, invirtiendo los discursos que solían ser el monopolio de Occidente. Anteriormente, cualquier intercambio diplomático entre potencias occidentales y países no occidentales comenzaba con recordatorios de los «derechos humanos» y «valores civilizatorios». Hoy, cada conversación diplomática arranca con una respuesta firme a las pretensiones de superioridad moral occidental, como se observó en la reciente cumbre de los BRICS en Kazán. Ahora es Occidente quien afronta cuestionamientos, mientras el Sur Global asume una posición de dignidad frente a su historial de colonización y manipulación. La erosión de la influencia occidental no se limita al terreno diplomático. Las sanciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados, ideadas como herramientas de presión y control, han probado ser sorprendentemente ineficaces para frenar el avance tecnológico y militar de los países de la resistencia en Oriente Medio, desde Irán hasta Hezbolá y Yemen. Lejos de detener el desarrollo de estas potencias, las sanciones han empujado a la región hacia la órbita económica de los BRICS, alejándola cada vez más de la influencia del G7, en una jugada que parece rozar la autodestrucción. Y, mientras tanto, la ONU queda expuesta como un organismo impotente y obsoleto. Israel, con su conducta descarada en el seno de la organización, ha dejado claro que toda la estructura, desde la Corte Penal Internacional (CPI) y la Corte Internacional de Justicia (CIJ) hasta el Consejo de Seguridad y la Asamblea General, pasando por agencias como la UNRWA, resultan prácticamente inútiles para cualquier tarea que no se alinee con los intereses de las potencias occidentales. Esta irrelevancia se hace aún más patente en los ataques de Israel a las tropas de interposición de la ONU en la frontera con el Líbano, evidenciando hasta qué punto la organización ha perdido control y autoridad en los terrenos que, en teoría, debería proteger y velar.

Esta cruda realidad, perceptible desde los primeros días del conflicto ahora queda expuesta con toda su rudeza, evidenciando favoritismos y corrupción en cada rincón de la ONU, algo que los representantes israelíes se encargan de señalar con su actuación, una y otra vez. El colapso ético de la ONU ha pasado de ser un rumor incómodo a una evidencia imposible de ignorar… salvo, claro, para aquellos que, de una forma u otra, siguen beneficiándose de esta gran estafa diplomática. Incluso la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha emitido, en un hecho sin precedentes, acusaciones de crímenes de guerra contra individuos israelíes concretos. Aunque la decisión llegó con notoria renuencia, marca una señal de que incluso un Occidente bajo presión comienza a resquebrajarse bajo el peso de sus propias contradicciones. Y estas contradicciones, lejos de encontrar solución, no harán más que crecer, sumando tensión a un equilibrio que cuelga de un hilo.

Mientras tanto, el titubeante contraataque israelí contra Irán ha sido un testimonio claro del temor y la confusión que se han instalado en Tel Aviv y Washington. A las bravatas sobre el poder destructivo israelí se le podría aplicar aquella expresión: «y los montes parieron un ratón». Las amenazas de aniquilación se han diluido en respuestas tardías y escasas, mientras el mundo observa cómo un país que presumía de su invulnerabilidad queda, de pronto, prácticamente paralizado por el miedo. La reciente y tardía respuesta de Israel al último ataque hipersónico iraní ha sido tan atípica como reveladora, sugiriendo que el miedo parece haber tomado las riendas de la estrategia. Este episodio muestra que la simple amenaza de violencia –cuando proviene de una potencia como Irán– es capaz de paralizar no solo el aparato de ocupación israelí, sino también la maquinaria angloamericana, que ahora parece dudar ante la posibilidad de tomar represalias directas contra Teherán.

Se hace evidente, como hemos dicho, que el poder de Israel no es ni independiente ni autónomo, sino absolutamente dependiente de la ayuda militar, económica y política de Estados Unidos. La supervivencia del Estado israelí y su capacidad para sostener sus campañas descansan sobre los masivos puentes aéreos de armamento estadounidense, Las FDI tienen tras un año de guerra una gravísima escasez de misiles interceptores, caros y lentos de producir. Es por ello que solicitaron el sistema antiaéreo THAAD, no tanto por su eficacia, que está por demostrar, sino por la falta de municiones para los otros sistemas usados. La intervención política de Washington en la ONU y otras esferas es lo que permite soñar a Netanyahu con cumplir los objetivos previstos. Esta dependencia arroja una realidad incómoda: Israel no puede sostenerse, ahora ni en el futuro, sin el respaldo del «Tío Sam». Si el poder estadounidense se tambalea, Israel inevitablemente caerá con él, y esta vulnerabilidad no pasa desapercibida para sus aliados ni para sus adversarios, que observan y planifican su estrategia en consecuencia. Así, mientras estas «condiciones iníciales sensibles» se entrelazan y evolucionan, el futuro de los próximos seis a doce meses se dibuja incierto. Lo que sí parece claro es que el panorama no es nada alentador para Israel, y, quizá, aún menos para aquellos en Occidente que han apostado todo a su supervivencia en un Oriente Medio que hierve en este momento.

Aunque el futuro es incierto por definición, el presente ya ofrece algunas pistas del desgaste de Israel y el panorama que enfrenta. La invasión terrestre del Líbano por parte de las FDI, lejos de reflejar un despliegue de fuerza, ha sido un recordatorio claro de las limitaciones del ejército israelí. A diferencia de invasiones pasadas, como aquella en la que lograron ocupar Beirut, el desempeño actual de las FDI ha sido solo una sombra de lo que fue. Incluso si llegaran a avanzar algo más, lo harían como una fuerza agotada y magullada, en lo que solo sería el comienzo de un conflicto aún más prolongado.

 *++

domingo, 3 de noviembre de 2024

Lanzan objetos y fango al rey, Sánchez y Mazón a su llegada a Paiporta al grito de “¡asesinos!”

 

Lanzan objetos y fango al rey, Sánchez y Mazón a su llegada a Paiporta al grito de “¡asesinos!”

·    Los escoltas del presidente del Gobierno se lo han llevado después de que recibiese un golpe con un palo en la espalda, según fuentes del Ejecutivo, que señalan que esta visita “es un empeño del rey que no tenía que haberse producido. Un error gigantesco”. La visita que estaba prevista justo después, en el municipio de Chiva, ha quedado suspendida

·    — Una catástrofe nunca vista y una polémica gestión: los días de fango y muerte que Valencia no olvidará

 

Mariangela Paone / Lucas Marco / Carlos Navarro

elDiario.es /Paiporta — 

3 de noviembre de 2024 13:17 h 




Vecinos gitando indignados en Paiporta // AFP


Vecinos y vecinas han lanzado barro y han abucheado al rey de España, Felipe VI, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y al presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, al grito de “asesinos” y “fuera, fuera”, durante su visita este domingo a la localidad de Paiporta con motivo de la catástrofe de la DANA. La reina Letizia también ha sido alcanzada por el barro lanzado. La comitiva oficial ha permanecido un rato bloqueada con un dispositivo de seguridad que ha perimetrado a los vecinos. Finalmente, la visita ha tenido que ser suspendida tras los momentos de tensión. La visita que estaba prevista justo después, en el municipio de Chiva, ha quedado suspendida.

Agentes de la Guardia Civil y otros cuerpos han tenido que rodear al monarca y los presidentes del Ejecutivo central y el autonómico, que han acabado manchados de fango. Los escoltas del presidente del Gobierno han activado el protocolo de seguridad y lo han evacuado después de que recibiese un golpe con un palo en la espalda, según fuentes del Ejecutivo. Estas fuentes señalan que el presidente y la comitiva se encuentran bien y que esta visita “es un empeño del rey que no tenía que haberse producido. Un error gigantesco”. Los reyes han continuado un rato en la zona, intentando calmar los ánimos y hablar con los vecinos.

Decenas y decenas de vecinos y vecinas concentrados, muchos de ellos jóvenes, han lanzado barro y objetos a las autoridades y han lanzado gritos como “¡estamos muertos ya!”, “¡no tenemos nada!” o “¡para qué habéis venido, para ponerte una medalla vete de aquí!”. El ambiente ha sido de tensión extrema, ante la indignación y el sentimiento de abandono de las víctimas de la catástrofe en plena visita oficial. “Dónde está Pedro Sánchez, Pedro Sánchez dónde está” o “Pedro Sánchez hijo de puta”, “el presidente del Gobierno es un perro”, han sido algunos de los cánticos hacia el presidente del Gobierno.

“El Rey va a pelo, mamá”, le ha dicho una chica su madre por el movil. Y es literal. Los agentes de la municipio y la guardia civil estaban desprevenidos. No vieron venir la tensión ni estaban preparados. “Llevamos todos horas parados por ustedes”, le ha espetado otro de los vecinos a Felipe VI. “Lo sé, lo sé”, ha contestado él mientras seguía saludando a los presentes en Paiporta, que también le increpaban el hecho de que se hubiese restringido la presencia de los voluntarios el mismo día de la visita -aunque la Generalitat aseguró este sábado que era por alertas de lluvias-. “Les ruego, necesitamos ayuda por favor”, le dice una mujer en un momento de calma. “Que no nos abandonen dentro de una semana”, dice otro.

Efectivos policiales a caballo han accedido a la zona para tratar de separar a las autoridades de los vecinos indignados. El rey Felipe VI ha tratado, en vano, de calmar los ánimos dialogando con algunos de los ciudadanos que reprochaban una visita oficial seis días después de la catástrofe. También se han escuchado gritos de “Mazón dimisión”.

Dos horas después de su llegada, los reyes se han subido al coche para retirarse. Un militar ha gritado “viva el rey, viva españa”. Un hombre, a su lado: “¡Guillotina!”. Tras la marcha de los reyes, los tractores, camiones y voluntarios han reanudado las labores de limpieza en uno de los municipios más afectados por la catástrofe.

La visita que estaba agendada justo después en Chiva ha quedado suspendida tras los incidentes. Después de irse de Paiporta, el presidente del Gobierno, el de la Generalitat y los reyes se han desplazado al CECOPI, donde va a participar en la reunión habitual.

Mazón entiende “la indignación social”

Poco después de lo ocurrido, Carlos Mazón ha asegurado en su cuenta de Twitter que entiende “la indignación social” y “por supuesto, me quedo a recibirla”. “Es mi obligación política y moral”, ha añadido, asegurando a su vez que “la actitud del rey esta mañana ha sido ejemplar”.

En esta línea, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo ha alabado el “comportamiento ejemplar” de los Reyes y les ha agradecido el estar “siempre al servicio de los españoles”. “Gracias por estar siempre al servicio de los españoles. Otra vez el comportamiento del Rey y la Reina ha sido ejemplar”, ha publicado en Twitter.

Compromís tilda de “provocación” la visita

Compromís ha tildado de “provocación” y de “irresponsabilidad” que “ignora las inquietudes y el sufrimiento de miles de valencianos y valencianas que necesitan soluciones inmediatas” la visita del rey Sánchez, y Mazón. “Ante la negligente gestión de la tragedia, era una provocación”, afirma la formación en un comunicado enviado poco después de los altercados en Paiporta. Compromís sostiene que la “oleada de rechazo” que ha generado la visita del Rey a Paiporta “ha dejando muy clara la indignación que siente la ciudadanía por la negligente gestión del presidente Mazón.

La formación considera que los disturbios son “un reflejo del malestar generalizado de un pueblo” que se encuentra en una “situación crítica”. “Los afectados no quieren ser un escenario de fotos ni un plató de paseos; no son un maldito safari”, afirma el comunicado. “Ha sido el clamor de un pueblo que ve cómo cinco días después el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, todavía no ha explicado por qué obvió todos los avisos de la DANA que podían haber salvado muchas vidas y tampoco comprenden por qué el Gobierno de la Generalitat y el Gobierno central que preside Sánchez no están atendiendo todas las necesidades de las personas afectadas”.

 *++

Rebelión entre los voluntarios: los autobuses los llevan a limpiar un centro comercial

 


España


Rebelión entre los voluntarios: los autobuses los llevan a limpiar un centro comercial

 

DIARIOOCTUBRE / noviembre 3, 2024

 


Captura de pantalla | Youtube – Official Press

 

Valencia (España). Malestar, protestas e ira entre las personas voluntarias en Valencia que son trasladados en autobuses (la Generalitat no quiere que se desplacen por su cuenta a socorrer a la gente) a lo que ellos creían eran las zonas con más necesidades. Muy por el contrario, los bajan en un conocido Centro Comercial para que limpien las tiendas.

Al negarse comienzan a caminar en dirección a donde de verdad están las necesidades de ayuda. No es algo anecdótico, es muy significativo.

 

Fuente: insurgente.org

*++

CNC. Valencia, ¿mai més?

 

(España)

CNC. Valencia, ¿mai més?

 

DIARIOCTUBRE / noviembre 3, 2024



Valencia, ¿mai més?

La tragedia que arrasa la región de Valencia y zonas colindantes de Castilla – La Mancha que ha dejado más de 100 personas fallecidas, miles de familias sin hogar y gran cantidad de pequeñas empresas arrasadas, deja en evidencia que ni la robótica, ni la inteligencia artificial impiden el desastre cuando el capitalismo impone sus leyes, y las capacidades humanas y los medios técnicos no se ponen al servicio de los seres humanos.

Los fenómenos naturales son inevitables, pero sus consecuencias se pueden minimizar.

Las medidas preventivas, que deben involucrar a toda la sociedad, se preparan mucho antes.

No son palabras. El Sistema de Defensa Civil de Cuba, un país pobre, sometido a un bloqueo  criminal por el imperialismo euro-estadounidense desde hace casi sesenta años, es considerado el mejor del mundo por Naciones Unidas.

Ese Sistema supone que la alerta temprana es vital para la eficacia de las actuaciones y que, ante una situación de emergencia, todas las administraciones funcionan de manera integral, con mando único. Todos los recursos del país, empezando por el ejército, se ponen a trabajar de forma coordinada. Y toda la población sabe qué hacer, porque ha sido entrenada. La alerta no es sólo un SMS en el móvil, sino la puesta en marcha de un procedimiento que implica a todos y que permite que, ante circunstancias mucho más graves como las que vive Cuba con cada huracán, la pérdida de vidas humana sea inexistente o mínima.

Cada país, cada territorio, está sometido a un tipo de emergencias: terremotos, incendios, huracanes, sequías, etc. Y éstas son bien conocidas desde tiempos inmemoriales, como lo es la “gota fría” en el Levante. La intensidad de la misma varía, pero el fenómeno se repite y lo seguirá haciendo. Atribuirlo al “cambio climático”, es simplemente una estupidez destinada a excusar las responsabilidades políticas por la nefasta gestión realizada.

La descoordinación entre la AEMET, las confederaciones hidrográficas y Protección Civil fue clamorosa, llegando la alerta a la población cuando la catástrofe de los desbordamientos estaba ya en marcha.  Estas situación objetivamente está potenciada por el desmantelamiento de los servicios públicos, su dispersión en una maraña de subcontratas y privatizaciones, y por recortes sociales mientras se prioriza la fabricación de armas para la “economía de guerra”.

Una vez instalada la tragedia, el caos ha continuado, con la población vagando por las calles anegadas, sin agua, electricidad, comunicaciones telefónicas, ni otros servicios públicos. El ejército que de forma bochornosa se desplegó durante la pandemia para perseguir un virus y a quienes osaban salir de su casa, no ha aparecido. La indignación de la gente, cuando se encuentra sola con sus palas achicando el barro es monumental y se pregunta a voces para qué sirve el ejército y para qué destinamos cada vez más miles de millones al presupuesto de “Defensa”.

El crimen cotidiano del capitalismo se ha manifestado aquí de forma brutal.

Las grandes empresas como Mercadona, Ikea, Globo e Inditex obligaron a sus trabajadores a permanecer en sus puestos de trabajo y a finalizar su jornada laboral a pesar de la situación límite que se estaba viviendo en sus localidades y en sus familias. Es muy probable que entre los muertos estén trabajadores arrastrados por la riada al regresar a sus hogares.

Deben abrirse causas criminales contra los políticos y empresarios responsables de la tragedia, pero sería ingenuo pensar que alguno diera con sus huesos en la cárcel.

Toda la solidaridad popular que se está volcando en ayuda a las personas afectadas es la mejor muestra de que, mientras los parlamentos y gobiernos huyen como ratas de la responsabilidad política e incluso ahora de tomar medidas eficaces, sólo la autoorganización del pueblo salva a la gente.

Se tomarán algunas medidas que serán gotas de agua en el mar de un sistema, el capitalismo, que lleva en su código genético la persecución del máximo beneficio. Y lo hace, como demuestra constantemente, a cualquier precio, a costa de las vidas de la clase obrera.

La prevención de las catástrofes empieza mucho antes de que aparezcan los nubarrones. Y aunque tenga aspectos técnicos, la clave reside en la organización del poder de todo el pueblo. Algo de eso aparece cuando, como ahora, se desencadena la solidaridad y la gente aprende a defenderse por sí misma, pero no es suficiente. Mientras el monstruo capitalista siga teniendo en sus manos el control de la sociedad la catástrofe, aquí o allá, volverá a repetirse.

Es importante no olvidar lo que ha sucedido, ni a sus responsables. Pero, sobre todo, que no se trata sólo de catástrofes naturales, que la mayor catástrofe es el capitalismo, y que hay que actuar en consecuencia.

1 de noviembre de 2024

·         Declaración de la Coordinación de Núcleos Comunistas (CNC)


Fuente: insurgente.org

 *++

Bomberos de Bilbao dicen que se les impide ir y ayudar a Valencia

 

(España)

Bomberos de Bilbao dicen que se les impide ir y ayudar a Valencia

 

DIARIOCTUBRE /noviembre 3, 2024

 

"Desconocemos los motivos políticos u organizativos por los que los valencianos no pueden contar con nuestra ayuda", afirmaron los profesionales.

X / @BomberosBilbao


Bomberos del Ayuntamiento de Bilbao (País Vasco) denuncian que se les ha impedido integrarse a las labores de ayuda en la Comunidad Valenciana, gravemente afectada esta semana por las devastadoras inundaciones.

 

«A pesar de todos los esfuerzos de nuestro jefe de operaciones, desconocemos los motivos políticos u organizativos por los que los valencianos no pueden contar con nuestra ayuda», afirmaron los profesionales en un video publicado este sábado en redes sociales.

Según señalan, desde el pasado 30 de octubre, se les ha activado tres veces; sin embargo, en cada una de ellas se les ha impedido acudir al sitio del desastre. Detallaron que tienen a su disposición tres buzos especializados, un camión grúa, material de rescate variado, un hospital de campaña, entre otros equipos.

Horas después de su denuncia, los bomberos de Bilbao informaron que se les «ha vuelto a movilizar» hacia Valencia para la mañana de este domingo. «Esperemos que ahora sí sea la definitiva y poder ayudar», escribieron.

«Cualquier iniciativa puede complicar la situación»

Al respecto, el consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria, indicó en una entrevista reciente que, si bien el Ejecutivo regional ha dejado clara su voluntad de querer colaborar, poniendo a disposición equipos y recursos humanos, Valencia por el momento ha rechazado los esfuerzos, aunque ha agradecido el apoyo institucional.

«Habrá un momento en el que será necesaria la solidaridad y la activaremos entre Gobierno, diputaciones y ayuntamientos, pero hasta entonces cualquier iniciativa que pueda haber puede complicar la situación, y se trata de que el esfuerzo que vayamos a hacer sea útil y eficaz», dijo, haciendo un llamado a esperar a que se comuniquen las necesidades concretas.

Diferentes asociaciones del País Vasco se han organizado con el deseo de poner en marcha dispositivos de ayuda. La Cruz Roja está en contacto con dos cadenas de supermercados para poder abastecer de alimentos y productos básicos a los territorios más afectados. Otras entidades se han encargado de habilitar cuentas bancarias para donativos. No obstante, las instituciones valencianas no han hecho un llamamiento puntual, por lo que dichas iniciativas permanecen a la espera.

«Si no se organiza de manera adecuada, la mejor voluntad que podamos tener para ayudar se puede convertir en un problema […]. Si no nos dicen qué necesitan y en qué momento, no deberíamos hacer nada. En estos momentos, el hacer bien exige estar muy pendientes de las cuestiones concretas que nos vayan a plantear», recalcó Zupiria.

Fuente: actualidad.rt.com

 *++

El Colegio de Geógrafos de CyL reclama no ignorar el síntoma del cambio climático que supone la DANA

 

El Colegio de Geógrafos de CyL reclama no ignorar el síntoma del cambio climático que supone la DANA


TERCERAINFORMACION / 02.11.2024

  • «Estamos, probablemente ante el reto más importante que nos espera en las próximas décadas», advierten.


El Colegio Profesional de Geografía en Castilla y León ha transmitido su preocupación por el impacto de la DANA y ha señalado que es «el momento de abrir el debate para que estas situaciones no vuelvan a ocurrir, dado que está claro que hay una sobreexposición a riesgos
climáticos».

Para la institución colegial, los efectos del temporal dejan «claro que es una evidencia que el modelo de urbanización que ha tenido lugar en el arco mediterráneo durante finales del siglo XX y principios del XXI ha obviado el espacio natural de canalización del agua».

Para el Colegio, el evento evidencia «la imposibilidad de negar el cambio climático y es que fenómenos de este tipo son cada vez más frecuentes debido al aumento de la temperatura del Mediterráneo».

«Es el momento de afrontar de forma decidida el cambio climático con una adecuada adaptación a la nueva realidad climática, necesitamos una ordenación del territorio que sea lógica, sin ocupar espacios de circulación de agua, así como en protocolos e inversión en formación a la ciudadanía», apuntan desde el Colegio. «Estamos, probablemente ante el reto más importante que nos espera en las próximas décadas», concluyen.

 *++

Compromiso: «Es incomprensible que el negligente Mazón continúe al frente de la gestión de la tragedia de la DANA»

 

 

Compromiso: «Es incomprensible que el negligente Mazón continúe al frente de la gestión de la tragedia de la DANA»


TERCERAINFORMACION / 02.11.2024

  • La organización política considera incomprensible que el presidente de la Generalitat siga al frente tras «una gestión marcada por la negligencia».


El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el 'president' de la Generalitat, Carlos Mazón, ayer, en el Centro de Coordinación de Emergencias por todas las víctimas del temporal en la provincia de Valencia

 

Compromís ha transmitido su profunda preocupación ante el posicionamiento del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su comparecencia de este sábado, en la que mantiene que Carlos Mazón continúe como máximo gestor de la crisis de la DANA.

«Ante una situación que no hace más que generar inquietud , por las graves deficiencias en la respuesta efectiva y rápida a las necesidades de los afectados, como ellos mismos están denunciando, no vale ponerse de perfil», ha señalado Compromís .

La organización política ha señalado que la gestión de Mazón ha estado marcada por la negligencia. «No podemos permitir que nada interfiera en la atención que merecen las personas damnificadas. Mazón ha demostrado una incapacidad manifiesta para gestionar esta crisis y su continuidad en la dirección de la respuesta a la tragedia sólo puede agravar la situación de quienes lo han perdido todo. Es fundamental que las decisiones se tomen con la vista puesta en el bienestar de las personas que, desde la desesperación, claman por una ayuda efectiva», han afirmado .

Además, ha apuntado a la gestión y organización del voluntariado en los despliegues de emergencia, apuntando que «es una prueba más de la incompetencia del gobierno de Mazón en esta tragedia».

«Que sólo se haya podido movilizar a una mínima parte de los voluntarios que han llegado al punto de encuentro en la Ciudad de las Ciencias, es muestra de improvisación. Pero que después muchos de los voluntarios desplazados en los autobuses alquilados por la Generalitat no hayan podido realizar ningún tipo de ayuda sobre el terreno porque no existía ningún dispositivo preparado, es una falta de respeto a los voluntarios, pero sobre todo a los afectados que están pidiendo su ayuda», han valorado.

Por otra parte Compromís ha transmitido su preocupación, porque hasta la fecha no se hayan dado las primeras instrucciones de salud pública para analizar las aguas estancadas en las zonas afectadas.

«Es incomprensible que la Generalitat no tenga ningún dato, ni ninguna sistemática organizada para el análisis de aguas. Esta manera de actuar puede generar un grave problema de salud pública que también era evitable. El peligro con el agua drenada de los sótanos es evidente después de cuatro días estancada, es necesario monitorizar cada zona de riesgo, dando instrucciones claras y precisas para que la población sepa cómo proceder», han manifestado al respecto.

 *++

Miles de trabajadores tuvieron que pasar las peores horas de la DANA en sus puestos

 

«Atrapados en el curro»


Miles de trabajadores tuvieron que pasar las peores horas de la DANA en sus puestos

 

(Pológono industrial de Sedavi -Valencia- EFE/MIGUEL ANGEL POLO)


Tomás Muñoz

Rebelion / España

02/11/2024 

Fuentes: El Salto


Los polígonos industriales del área metropolitana se vieron inundados o aislados cuando la mayoría de empresas seguía funcionando.

Miles de trabajadores se quedaron atrapados en sus puestos de trabajo por la negativa de sus empleadores a que salieran antes de la hora prevista. Tuvieron que pasar la noche ahí mientras que el agua iba anegando las instalaciones. “Cuando llegó la alerta a los móviles, el agua ya había empezado a entrar en la nave en la que trabajo”, relata una trabajadora. Su empresa está en el Polígono El Oliveral, en Riba-roja, pero la trabajadora explica que “prefiero no identificarla, porque no me gustaría recibir represalías por esto”.

“Tuvimos que subirnos a la oficina de la nave, porque el agua anegaba todo, y nos quedamos sin luz eléctrica ni cobertura sobre las nueve de la noche. No podíamos avisar a nuestros familiares de que estábamos atrapados, tampoco sabíamos si los servicios de emergencias conocían nuestra situación”, relata esta trabajadora. No es un caso aislado. En la noche del martes, a través de las redes sociales, empezaron a circular mensajes de familiares y amigos de trabajadores, angustiados por que no podían contactarles e ignoraban su paradero. Hicieron noche allí y no fueron rescatados hasta el día siguiente, bien entrada la mañana, ya que el acceso al polígono continuaba bloqueado. “Nuestros coches fueron arrastrados por el agua, en estos momentos, no se ni dónde está el mío”, relata esta trabajadora.

El propio alcalde de la localidad, Robert Raga, explicó ayer, un día después de la crecida, que sacaron a los trabajadores de estas empresas llenando autobuses en cada viaje y calcula que se tuvieron que realizar unos 30 viajes para rescatarlos: “Hemos conseguido rescatar a todos los trabajadores que se habían quedado atrapados en El Oliveral. Habremos rescatado a más de mil, pero había más que han salido por otros medios. Si queda alguno a estas horas es porque ha tenido que quedarse de forma voluntaria, ya sea por trabajo o cualquier otra situación”, ha explicado en declaraciones a los medios.

Otro de los polígonos industriales en donde las personas empleadas tuvieron que pasar la noche fue el de Almussafes, donde unos 400 se quedaron bloqueados en la fábrica de la Ford. Los empleados del turno de tarde tanto de la compañía automovilística como de las empresas subcontratadas por esta, no pudieron salir cuando terminaba su turno.

La compañía tampoco avisó al turno de noche para que no acudiese. Por lo que se vieron obligados a refugiarse en los comedores de la factoría, y eso a pesar de que en esa zona no se produjeron inundaciones. Pero el colapso de las carreteras de acceso les impidió abandonar las instalaciones durante la noche.

Aunque la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, establece que el trabajador “tendrá derecho a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo, en caso necesario, cuando considere que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o su salud”, la realidad es que las presiones por parte de encargados y empresarios provocaron que se quedasen aislados en sus lugares de trabajo.

Ejemplo de estas presiones son las que ha relatado Bárbara Jiménez, trabajadora en un restaurante del centro Centro Comercial Bonaire, en Valencia, que tuvo que pasar la noche del martes refugiada en los cines de este centro junto a otras 200 personas. “Nos hemos jugado el pellejo por vender cuatro menús”, declaró en el Canal 24 Horas de TVE. Esta trabajadora explicó que su supervisor “no les dejó irse a casa porque no lo veían suficientemente grave”. Bonaire se encuentra en Aldaia, en el área metropolitana de València, en una zona que ni siquiera fue la peor parada por la avenida de aguas. En su caso les afectó el desbordamiento del Barranc de la Saleta, que fue más leve que el acaecido en la periferia sur.

La trabajadora se queja de que los encargados de Cinesa, no les permitieron coger alimentos de los que comercializa la empresa, a pesar de que tuvieron que hacer noche ahí. Según denuncia en su twitter Jiménez, cuando preguntaron si podían acceder a la comida allí disponible, incluso pagando, los encargados tomaron la decisión de decirles que no y guardar en un sitio fuera de la vista de las personas refugiadas los snacks. 

No muy lejos de allí, en Alfafar, los trabajadores del IKEA se vieron atrapados en el establecimiento, que se acabó convirtiendo en refugio durante toda la noche para unas 700 personas, entre clientes y trabajadores. Las imágenes muestran varios rescates realizados por los mismos empleados. Según han narrado trabajadores del centro, la empresa no contempló ni dispensarles de los turnos ni cerrar las puertas del establecimiento, a pesar de las alertas metereológicas. Durante la noche, el personal de la compañía se dedicó a ayudar a las personas que tenían refugiadas en el establecimiento, aunque explican que pudieron descansar por turnos.

Según denuncia la portavoz de la Intersindical Valenciana, Beatriu Cardona, trabajadoras de las tiendas de Inditex no pudieron salir a tiempo de sus establecimientos porque no se enteraron de la alerta roja, ya que, según ha explicado “tienen prohibido llevar su móvil personal consigo”. La portavoz sindical denuncia que tampoco les avisaron las encargadas de estas tiendas, que sí tienen acceso a sus terminales.

Atrapados en la carretera

Entre los cientos de vehículos que se quedaron atrapados durante la tarde del martes en la A-3, es fácil identificar camionetas de reparto de conocidas marcas como Amazon. Por la mañana, el consorcio de Bomberos de València, difundió un rescate en helicóptero al conductor de una camioneta de Mercadona que se había quedado atrapado por la riada. La empresa no alertó a los trabajadores y siguieron trabajando a pesar del peligro. Sin embargo, al día siguiente mostraba sus condolencias por las personas fallecidas añadiendo un lazo negro a su logo como denunciaba la periodista Ana Polo en la red X. 

La situación no fue mejor para los repartidores de comida a domicilio. Durante buena parte del temporal, empresas de reparto como Glovo y Uber Eats continuaron operando. Los repartidores, muchos de ellos en motocicleta o bicicleta, se enfrentaron a intensas lluvias, carreteras anegadas y fuertes ráfagas de viento. Los trabajadores denuncian la falta de medidas preventivas y la ausencia de protocolos de suspensión de actividades en circunstancias de emergencia climática.

Por otro lado, muchas de las miles de personas que se vieron bloqueadas en las carreteras, se encontraban realizando el desplazamiento de vuelta hacia su casa tras terminar su jornada. La Guardia Civil explicó, la noche del miércoles, un día después de la tragedia, que aún seguían bloqueadas más de mil personas en las carreteras. Entre ellas, cientos de transportistas que se vieron atrapados por el bloqueo masivo de las carreteras.

Denuncias en redes sociales y sindicales

Tras la indignación generalizada por la actitud de la mayoría de empresas, que decidieron no dispensar de sus jornadas a sus trabajadores, ha surgido una iniciativa (Denuncies Dana) para exponer denuncias anónimas sobre comportamientos abusivos de las empresas. Por otro lado, sindicatos como CNT València, han expresado su malestar por la poca consciencia de las empresas obligando a presentarse a los trabajadores en sus puestos, a pesar de las alertas. “Esto es un claro síntoma de la presión que ejercen muchas direcciones de empresa y la vulneración que existe en muchos centros de trabajo. Este episodio de DANA está sacando a la luz problemas contra los que desde CNT luchamos a diario. La seguridad y la salud en el trabajo es un derecho fundamental”, expresan en un comunicado.

Por su parte, CCOO ha expresado en un comunicado “que se debe reflexionar sobre las consecuencias de este acontecimiento en términos de seguridad y salud en el trabajo, porque muchas de las personas que han fallecido o que se han visto afectadas lo han hecho mientras trabajaban, por lo que en caso de sufrir daños tendrán la consideración de accidente de trabajo”.

Desde CGT, en otro comunicado, han señalado a “la clase empresarial que obligó a muchos trabajadoras y trabajadores a acudir a sus puestos de trabajo a pesar de que desde hace días se venían avisando de un fenómeno meteorológico de grandes dimensiones, como así ha sido. Esa “alerta roja” se banalizo en importancia y habrá que ver cuántos fallecidos han sido por acudir a sus puestos de trabajo a pesar de las advertencias”.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/valencia/atrapados-curro-miles-trabajadores-tuvieron-pasar-peores-horas-dana-puestos

 

Además de los más de 200 muertos contabilizados se calcula que hay unas 1900 personas desaparecidas en el País Valencià

 


Además de los más de 200 muertos contabilizados se calcula que hay unas 1900 personas desaparecidas en el País Valencià


Publicado el 1 de noviembre de 2024 / Por Redacción Kaosenlared


En el acta de la última reunión del CECOPI  (Centro de Coordinación Operativa Integrada) de este viernes se recoge que hay unos 1.900 desaparecidos en el País Valencià.

Las autoridades calculan que hay unos 1.900 desaparecidos en el País Valencià por la DANA. Así lo ha avanzado este viernes por la tarde Eldiario.es, que habría tenido acceso al acta de la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) —presidido por el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, y con la presencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska—. Se trataría de una cifra provisional, calculada a partir de las llamadas hechas para intentar localizar familiares.

Según ha recogido RTVE, fuentes de La Moncloa presentes en la reunión han explicado que “la cifra tiene en cuenta grupos enteros de personas que habitan en pedanías a las cuales no se ha llegado y, algunos de estos casos, se ha rescatado a todas estas personas a las cuales se las daba por desaparecidas“.

El mismo documento registra una cifra de 200 muertos y de 70 cuerpos localizados de los cuales todavía no se ha producido el levantamiento oficial, según datos proporcionados por la Guardia Civil. En el CECOPI se ha alertado sobre la posibilidad que haya víctimas mortales en vehículos enfangados en carreteras secundarias. Era una de los miedos de la alcaldesa de Chiva, Amparo Fuster, que calculaba que en su municipio había “centenares” de muertos, muchos de ellos atrapados en sus vehículos. El alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adusara, también dijo este jueves que “hay gente que convive con cadáveres en su casa”.

Según el acta, la Consellería de Sanidad también ha alertado que los hospitales están “a punto de colapsar”, una situación que es especialmente preocupante en el Hospital La Fe de València. Las instalaciones que sí que se han visto desbordadas son las de la Ciudad de la Justicia, donde ya no se envían más cadáveres. Desde este jueves, los cuerpos se trasladan a la Feria de València, donde se identifican y se practican las autopsias. Desde aquí serán entregados a las funerarias para que las familias se puedan hacer cargo. Este viernes, la consejera de Turismo, Industria e innovación, Nuria Montes, ha indignado los familiares de los fallecidos por el tono y las maneras con los ha prohibido ir a la morgue.

Antes de conocerse el acta, Mazón ha comparecido para convocar a los voluntarios este sábado a las 7.00 horas en la Ciutat de les Arts i les Ciències de València. Allá se organizarán equipos de trabajo y traslados seguros por grupos a los puntos donde más lo necesitan los afectados por la DANA. En un mensaje institucional, el presidente ha explicado que los profesionales de la Plataforma del Voluntariado y de la Generalitat harán que el recinto funcione como centro de recepción del voluntariado y canalización de la ayuda que “libremente y solidaria” ofrecen los voluntarios en el pueblo valenciano.

Resulta escandaloso que el mismo gobierno que suprimió la “unidad de emergencia” por innecesaria, mientras aumentaba en 17 millones la dotación para festejos taurinos, ahora pida ayuda a la población para que colabore en remediar una situación dramática que él mismo ha creado. Si, como se ha comprobado, había una aviso de alerta roja de la Agencia Estatal de Meteorología por la DANA, ¿por qué el gobierno autonómico no decretó el confinamiento de la población y no empezó a tomar medidas de urgencia ante esta catástrofe anunciada? ¿Por qué permitió que la población se dirigiera a sus trabajos o actividades cotidianas que, en muchos casos, lo que ha supuesto es la muerte para muchos de ellos? ¿Por qué no realizó el primer aviso hasta las 20 horas del martes, cuando la catástrofe llevaba horas en marcha? Sólo se nos ocurren dos respuestas: en primer lugar, porque se trata de un gobierno negacionista del cambio climático que minimizó o ignoró las alertas de la agencia estatal de meteorología; en segundo lugar, porque prioriza los intereses empresariales por encima de la salud y la vida de la población.

 *++