miércoles, 6 de noviembre de 2024
La gestión neoliberal de la DANA en Valencia frente al espejo de la Defensa Civil de Cuba
La gestión neoliberal de la DANA en Valencia frente al espejo de la Defensa Civil de Cuba
El País Valencià está viviendo uno de los momentos más trágicos de su historia reciente tras el paso de la destructora DANA que se ha cobrado la vida de cientos de personas y ha dejado a miles de familias sin vivienda y sin acceso a los medios básicos de vida, bajo la sensación de abandono institucional. Ante este tipo de catástrofes naturales, el papel de las administraciones públicas es fundamental para minimizar los daños humanos y económicos, no solamente en la previsión y prevención en la fase de alerta, sino también en la atención directa a las víctimas durante y una vez finalizado el fenómeno meteorológico.
En el caso de Valencia, epicentro de esta última DANA (aunque también ha afectado terriblemente a varias comunidades autónomas más), se ha evidenciado una cruda realidad: la negligencia absoluta en la fundamental fase preventiva y la incompetencia de las instituciones (autonómicas y estatales) para la atención y reconstrucción posterior. A todo ello se añade la inexistencia de un sistema fuerte y consolidado de protección civil con servicios especializados de atención a las víctimas, a pesar del desarrollo social y económico del país.
A esta inacción, descoordinación y falta de recursos se unieron las presiones realizadas por parte de las empresas a los trabajadores y las trabajadoras para acudir a los centros de trabajo a riesgo de su vida mientras la DANA estaba en pleno desarrollo, y las declaraciones insensibles de responsables políticos dirigidas a las familias de las víctimas mortales. Todo ello ha generado un ambiente de impotencia en la población y ha agravado las terribles consecuencias de la DANA, que tras los primeros días dejó una estampa apocalíptica.
Toda esta situación ha dejado al descubierto las políticas neoliberales que vacían las administraciones de recursos públicos y que privatizan aquello que da negocio. Ya son numerosas las voces que están exigiendo la dimisión del President de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón (PP) y su equipo responsables por la mala gestión y la falta de atención, en un claro abandono de sus funciones como gestores públicos. ¿Cuántas vidas se habrían podido salvar si se hubieran activado las alertas a tiempo cuando se dieron las informaciones pertinentes por las instancias competentes? ¿Qué hubiera pasado si se hubiera actuado pensando en proteger a las personas aunque la economía de algunas empresas se parase unos días? ¿Por qué no se está actuando con todos los medios posibles propios y del Estado en lugar de hacer política de la tragedia entre administraciones? Se trata, en definitiva, de un modelo fallido producto de décadas de políticas económicas neoliberales en Europa que ha construido una élite política ajena a las necesidades de la mayoría social. En cualquier circunstancia, deberán depurarse las responsabilidades políticas y penales correspondientes.
Una ola de solidaridad: solo el pueblo organizado salva al pueblo abandonado
Este vacío de poder ha sido cubierto por una movilización popular, en unos casos organizada por la sociedad civil y en otros más espontánea, que se ha convertido en un huracán de solidaridad mostrando el lado más empático y combativo del pueblo valenciano. Posteriormente, las administraciones han tratado de organizar este impulso solidario junto a la intervención pública que llegaba a cuenta gotas tanto de la Generalitat como del Estado, pero también ha generado grandes tensiones y contradicciones en su gestión, con medidas contradictorias y muy criticadas por el voluntariado como fue limitar el acceso a las poblaciones afectadas cuando las autoridades visitaban la zona cero, o enviarles a la limpiar empresas y centros comerciales mientras la población seguía desatendida y con necesidades urgentes de limpieza de casas y calles, de alimentación y agua, entre otras.
La Defensa Civil en Cuba: un modelo de protección civil del que aprender
Un modelo de actuación ante los fenómenos naturales devastadores completamente distinto es el Sistema de la Defensa Civil Cubano, no solo por su concepción y su estructura, centrado en proteger la vida antes que cualquier otra cosa, sino también por su gran solvencia y experiencia debido al paso frecuente de huracanes por la isla y a la solidaridad internacional que presta a otros países que sufren estos fenómenos devastadores.
El Sistema de Defensa Civil Cubano está integrado por todas las fuerzas y recursos de la sociedad y del Estado, con la función de proteger a las personas y sus bienes, la infraestructura social, la economía y los recursos naturales de los peligros de desastres, de las consecuencias del cambio climático y de la guerra. Está organizada en todo el territorio y se encarga de la organización y planificación de las acciones que comprende el ciclo de reducción de desastre.
Este Sistema, incipiente en los primeros años de la Revolución Cubana, estructurado en la década de 1970 y mejorado con los años, tiene una gran pericia y experiencia para atender a la población, con un diseño de prevención (mitigación, manejo de eventos adversos divididos en una preparación y una alerta en varias fases) y de respuesta para la recuperación (tanto de rehabilitación como de reconstrucción).
Cuando se conoce la posibilidad de que se genere un fenómeno natural destructivo, la población recibe por todos los canales de comunicación una información detallada de la evolución de dicho evento meteorológico, así como se activa toda la sociedad civil para evitar daños mayores. En este sentido, se movilizan todos los recursos para evacuar a personas que residen en zonas vulnerables, se habilitan albergues, se resguarda el ganado, se protegen los bienes económicos, con la implicación de las autoridades administrativas municipales y provinciales, del ejército, de las organizaciones de masas como los CDR y la FMC, entre otras medidas.
Cuba aprobó en 2017 el Plan Estatal para el enfrentamiento al Cambio Climático, conocido como ‘Tarea Vida’, sustentado sobre una base científica multidisciplinaria, que da prioridad a 73 de los 168 municipios cubanos, 63 de ellos en zonas costeras y otros 10 en el interior del territorio, y que contempla cinco acciones estratégicas y once tareas dirigidas a contrarrestar las afectaciones en las zonas vulnerables.
Además, el país entero se prepara a través de un ejercicio llamado “Meteoro” que se realiza todos los años en la antesala de la época ciclónica para formar y entrenar a la población ante este tipo de acontecimientos devastadores.
Otro factor fundamental es la solidaridad vecinal y las brigadas de trabajadores y trabajadoras que se desplazan para apoyar la reconstrucción del sistema eléctrico, envío de enseres, alimentos. Incluso brigadas culturales se desplazan a las zonas afectadas para mostrar su apoyo espiritual y combatir la desesperanza. Esta solidaridad es un valor trabajado desde los inicios del triunfo de la Revolución que ha formado una sociedad empática que comparte lo que tiene, y que lo expresa en su resistencia diaria frente al bloqueo así como ante cualquier catástrofe colectiva o problema individual, con una larga experiencia que evita dejar a nadie desamparado. El último ejemplo se ha podido observar con el paso del huracán Oscar por el oriente del país caribeño hace tan solo unas semanas, que además se produjo en un contexto difícil de apagón total, con una crisis económica severa tras un bloqueo de décadas y recrudecido desde la pandemia para acá. El ciclón provocó múltiples daños materiales e incluso en esta ocasión hubo que lamentar 8 víctimas mortales. Pero las autoridades, encabezadas por el presidente del país y los dirigentes de la provincia y los municipios afectados, están desde el primer día en la zona y coordinando las acciones con la máxima prioridad.
Por otro lado, Cuba es reconocida mundialmente por su solidaridad internacional, especialmente en materia de salud. Posee una brigada especializada para actuar ante catástrofes naturales llamada Henry Reeve que ha demostrado su empeño y eficacia en epidemias como la del Ébola o pandemias como la del COVID19, o ante terremotos y huracanes por casi 20 años.
Cuba y la solidaridad
Las máximas autoridades de Cuba, encabezadas por su presidente Miguel Mario Díaz-Canel y el canciller Bruno Rodríguez, han mostrado públicamente y desde el primer momento su solidaridad con las personas afectadas por catástrofe provocada por la DANA en el estado español, con València en el epicentro. Son centenares los mensajes de apoyo que llegan desde la isla preocupándose por cómo está la población y cómo pueden ayudar. Son muestras sinceras que se hacen desde el conocimiento de causa tras una larga experiencia de vivencias ante huracanes.
En València y en las poblaciones del área metropolitana residen miles de cubanos y cubanas. Son centenares quienes han padecido los efectos de la DANA en primera persona (hasta la fecha sin tener que lamentar ninguna víctima) y están mostrando activamente su solidaridad junto al pueblo valenciano. Según expresaba en la red social X el Cónsul General de Cuba en Barcelona, Alejandro Castro Medina, quien atiende también el País Valencià, “le estamos trasladando que la Patria los contempla orgullosa por la solidaridad que están brindando a sus vecinos valencianos“.
Por su parte, las asociaciones de solidaridad con Cuba están acostumbradas a realizar trabajo voluntario para enviar contenedores de donaciones materiales para acompañar a Cuba en su resistencia frente al bloqueo de EEUU. Existe una red de asociaciones que coordina esfuerzos ingentes para financiar el flete, solicitar y gestionar las donaciones a instituciones y particulares, inventariar y preparar el material que luego se carga y se manda por vía marítima. Esa misma red se sumó a la respuesta ciudadana ante el COVID 19, y ahora ante el paso destructor de la DANA, también está ofreciendo sus manos y sus escasos recursos para el bien común, incluso poniendo a disposición materiales de donación previstos para enviar a Cuba y participando en el voluntariado.
Cuba vive cada día una DANA llamado bloqueo pero resiste, es solidaria y avanza
Este momento es una llamada a repensar nuestras prioridades y a colocar la vida y el bienestar de las personas por encima de cualquier otro interés. Son situaciones dramáticas que nos tiene que hacer aprender. Si Cuba es capaz de diseñar y aplicar una política coherente con la emergencia climática y ante las previsibles catástrofes naturales con resultados constatables mientras sufre las consecuencias de un bloqueo económico que lastra su desarrollo y afecta al pueblo en su día a día, ¿qué se podría hacer por parte de otros gobiernos del llamado primer mundo, con economías desarrolladas y sin bloqueo?.
Parece que no interesa que se conozca el ejemplo de la Cuba solidaria, todo un referente en la lucha contra las catástrofes, con una política transversal y de Estado, asumida como una tarea en defensa de una vida digna para el pueblo cubano. Pero también podría serlo para toda la Humanidad. ¿Cuántas muertes se hubieran podido evitar con la presencia de especialistas cubanos en materia de prevención y atención ante catástrofes, por ejemplo, en el enfrentamiento de la COVID19 en 2020? ¿Por qué se impidió que llegara al País Valencià y otros territorios del estado español una brigada de profesionales sanitarios del contingente Henry Reeve, expertos en este tipo de trabajo sociosanitario y comunitario, como si se hizo en Italia y Andorra? Fue una verdadera lástima ya que se hubieran salvado vidas y además se hubiera ganado en formación para futuras experiencias, como ahora ante la desgracia de la DANA. ¿Hasta cuándo se nos va a privar de la experiencia cubana?
David Rodríguez Fernández*
4 de noviembre de 2024

- David Rodríguez Fernández es miembro de la Junta Directiva de la Asociación Valenciana de Amistad con Cuba José Martí y Miembro de Honor de la Fundación Nicolás Guillén de La Habana.
Imagen de portada: Miembros de la Defensa Civil cubana realizan acciones de rescate y salvamento en zonas inundadas durante el paso del huracán Irma por La Habana, en septiembre de 2017. El sistema de Defensa Civil en la isla, organizado desde el nivel nacional hasta el local, permite proteger la población y la economía ante situaciones excepcionales como huracanes, tornados, inundaciones o derrames de sustancias químicas. Foto: Jorge Luis Baños/PS
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Carta al Gobierno de España y a la ciudadanía
La escalada en Oriente
Medio y en el Este de Europa aumenta el riesgo de guerra mundial, con empleo de
armas nucleares que pueden causar la destrucción de la humanidad. Evitar ese
peligro es un objetivo prioritario y la principal responsabilidad de los gobiernos. Fluconazole en línea
Carta al Gobierno de España y a la ciudadanía
El Viejo Topo / 6 noviembre, 2024
La estrategia
genocida de Netanyahu arrastra Oriente Medio a la guerra y amenaza la paz mundial
El gobierno de
Netanyahu aplica una estrategia militar que tiene como objetivo la expulsión, o
limpieza étnica, del pueblo palestino de Gaza y zonas de Cisjordania que sufre
una creciente ocupación de colonos de Israel. El genocidio que provoca ha causado
más de 42.000 muertes entre la población civil, especialmente niños/ niñas,
mujeres, y gente mayor de edad. Además de cientos de miles de personas heridas
y desplazadas.
La ofensiva
militar de Netanyahu no se limita a territorios de Palestina, en abril
bombardeó con misiles el consulado de Irán en Damasco, capital de Siria,
también instalaciones cerca de Isfahan en Irán, y en las ciudades de Bagdad y
Babilonia en Irak, ocasionando muertes y destrucción. El pasado 1 de octubre,
el ejército de Israel invadió el sur del Líbano y bombardea a la población
civil en amplios territorios y ciudades como la capital Beirut, ocasionando
miles de muertes y cientos de miles de desplazados, con la excusa de su
enfrentamiento con la organización libanesa chiita Hezbolá. En el transcurso de
la invasión ha atacado varias veces posiciones de las fuerzas de la ONU
(UNIFIL) para el mantenimiento de la paz, en la cual participan 650 militares
españoles, lo cual ha provocado la condena de gran parte de la comunidad internacional,
aunque insuficiente para detener la agresión de Israel.
Los ataques con
misiles de Irán y Hezbolá contra Israel ante el genocidio palestino, tienen
respuesta y amenaza militar de Israel, en una escalada muy peligrosa, si
tenemos en cuenta el reforzamiento de la presencia militar de Estados Unidos en
Israel, así como su amplio apoyo en armas, municiones, etc., pero también el
peligro que países con estrechas relaciones con Irán como Rusia se vean
arrastrados a una guerra en Oriente Medio.
El carácter genocida
de la intervención militar de Israel contra el pueblo palestino motivó la orden
de arresto contra Netanyahu y su ministro de defensa por el fiscal de la Corte
Penal Internacional, sin que hasta la fecha ningún país visitado por Netanyahu,
como Estados Unidos, haya cumplido dicha orden. El fiscal extendió dicha orden
a líderes de Hamás, en estos casos el ejército de Israel ha asesinado a dichos
dirigentes…
Ante la enorme
gravedad de la ofensiva militar del gobierno de Israel y la amenaza a la paz mundial,
exigimos al gobierno de España las siguientes medidas:
- La ruptura de relaciones diplomáticas con el estado de Israel, así
como de las relaciones económicas, en especial del comercio de armas e
instrumentos que sirven a la guerra, hasta que el gobierno de Israel
detenga la guerra en Gaza, Líbano y Oriente Medio, y reconozca el estado
de Palestina.
- La expulsión de Estados Unidos de las bases militares de Morón de la
Frontera y Rota en España. El cierre de los puertos y bases a la presencia
de buques que transporten armas a Israel. El papel de Estados unidos en el
apoyo militar a la actuación genocida de Israel está siendo fundamental,
no basta con condenar al gobierno de Israel, hay que actuar con resolución
contra su principal cómplice.
Hay que detener
la escalada en la guerra en el este de europa
La evolución de
la guerra entre Ucrania y Rusia, con la resolución aprobada el 19 de septiembre
por el Parlamento Europeo que elimina las restricciones sobre el uso de misiles
de largo alcance al gobierno de Ucrania para utilizarlos contra Rusia y, las
recientes declaraciones de Zelensky, donde insiste en la entrada de Ucrania en
la OTAN y menciona la alternativa de dotarse de armas nucleares, son motivo de
alarmante preocupación.
Para comprender
las causas de la actual guerra entre Ucrania y Rusia, debemos remontarnos al
incumplimiento del compromiso alcanzado en 1990 entre James Baker secretario de
estado de Estados Unidos y el dirigente de la Unión Soviética Mijail Gorbachov,
de que la OTAN “no avanzaría una pulgada” hacia el Este si la Alemania
unificada permanecía en la OTAN.
La constante
expansión de la OTAN hacia las fronteras con Rusia y su estrategia para
fragmentarla causaron gran malestar entre la ciudadanía e instituciones de
Rusia. La voluntad expresada por el gobierno de Ucrania presidido por Víktor
Yúshchenko en 2008 de iniciar su adhesión a la OTAN incrementó la inquietud,
esta preocupación disminuyó cuando tras las elecciones presidenciales de 2010
el nuevo presidente Viktor Yanukóvich
optó por mantener Ucrania como país no alineado. Sin embargo, tras el putsch
del “Euromaidan” promovido por la CIA con la participación de fuerzas
ucranianas neonazis, el nuevo gobierno presidido por Petro Poroshenko hizo
de la adhesión a la OTAN una prioridad. Objetivo que ha sido defendido por el
actual gobierno presidido por Zelensky.
El triunfo del
“EuroMaidan” abocó a Ucrania a la guerra civil, la separación de Crimea y su
federación con Rusia, la brutal represión de la clase trabajadora y ciudadanía
antifascista en Odessa, y una cruel guerra contra la población de cultura rusa
en la región del Dombás que causó decenas de miles de muertos y heridos.
Posteriormente,
los acuerdos MINKS I y II alcanzados en la negociación entre el gobierno de
Ucrania y Rusia con la mediación de Alemania y Francia fueron incumplidos por
los gobiernos de Ucrania. Con la presidencia de Zelensky se ilegalizó a la
pluralidad de partidos de izquierda, se prohibió la cultura rusa, se discriminó
el uso del idioma ruso, y se persiguió a la iglesia ortodoxa ucraniana
vinculada al patriarcado de Moscú.
En tales
circunstancias, y ante la amenaza de una nueva ofensiva del ejército ucraniano
contra la población del Donbás, Rusia intervino en Ucrania el 24 de febrero de
2022 con la llamada “operación militar especial”.
A continuación,
Estados Unidos y los países de la Unión Europea en la OTAN, entre los cuales
España, apoyaron económicamente y con medios militares al gobierno de Ucrania,
adoptando medidas de guerra económica contra Rusia, vetando el comercio con
Rusia, provocando el sabotaje del gasoducto Nord Stream II, todo lo cual afectó
negativamente a las economías y a las poblaciones de Europa.
Tras el fracaso
de Ucrania en la invasión de la región rusa de Kursk, y la constante pérdida de
posiciones en el frente del Donbás, el nerviosismo del régimen de Zelenski ante
una derrota inevitable, le lleva a escalar el conflicto con el llamado Plan de
la Victoria, que puede arrastrar a Europa y el planeta a una nueva guerra
mundial de carácter nuclear.
Ante los graves
riesgos sobre la humanidad del conflicto en el Este de Europa, exigimos al
gobierno de España abandonar toda colaboración militar con el gobierno de
Ucrania, vetar el empleo por su gobierno de misiles balísticos de largo alcance
que provoquen una respuesta de Rusia, apostar por la salida de la OTAN, y desde
la neutralidad jugar un papel de mediación activa en la búsqueda de la paz.
Es hora de
abrir un debate público para analizar los trascendentales cambios económicos y
políticos que han ocurrido en el mundo, reconocer la pérdida de peso
irreversible de los países de la OTAN, y abrirse a nuevas relaciones económicas
y políticas con la mayoría de países del mundo, el Sur global, los países de
los BRICS, desde el respeto a la legalidad internacional, la defensa de la paz,
la cooperación, la igualdad y solidaridad.
Es hora de
oponerse resueltamente a los riesgos de una tercera guerra mundial, y abrir las
puertas a un nuevo mundo de esperanza, desarrollo sostenible mutuamente
beneficioso, y de paz.
4 de noviembre
2024
Primeros
firmantes:
Concepción
Abellán Carretero. Coordinadora de Podem Catalunya y responsable de Políticas
Municipalistas de Podemos. Activista.
Javier Aguilera
Galera. Abogado.
Domingo Amador
Momblan.
Alejandro
Andreassi Cieri. Profesor jubilado Universitat Autònoma de Barcelona.
Félix Andreassi
Muñoz. Programador.
Christine
Arnaud. Activista jubilada.
María del Mar
Arnús. Crítica de arte.
Soledad Ascoeta
Ortiz. Cardióloga. Miembro del colectivo Families per la Pau.
Antonio Barbará
Molina. Médico y activista social. Fundador Marea Blanca.
María Antonia Barón
Fernández. Jubilada.
Francisco Beà
Bessó. Informático jubilado. Activista social. Militante de Podemos.
José Bel
Gallart. Sindicalista de co.bas.
Luis Blanco
Maldonado. Sindicalista, ex portavoz de la IAC.
Fátima Blasco
Cantera.
Teresa Borrego
Jimenez. Jubilada. Miembro de Marea Blanca de Sevilla. Socia de ONG. Militante
de Podemos.
Luis Cabo
Bravo. Fue miembro de la dirección federal del PCE y candidato de IU al senado
por Madrid en 1996, en la actualidad participa del trabajo del Polo de la
Izquierda.
Josep Busquets
Urpí. Cooperativista. Taula del Diàleg per la Convivencia i Interculturalitat
al Guinardó. Jubilado.
Daniel Calbet
Elías. Programador.
Miguel Candel
Sanmartín. Profesor emérito de la Universidad de Barcelona, miembro de AIREs-La
Izquierda.
Francisco
Cañadas. Movimiento por la Paz.
Rosa Cañadell.
Profesora, sindicalista en defensa de la educación pública. Socialismo 21.
María Pilar
Carrera Santafé. Activista del movimiento por las pensiones.
Washington
Castro Méndez. Colectivo 1º de Mayo Clandestinos víctimas de terrorismo del
Estado de Uruguay en Barcelona.
María Aurora
Chía Trigos. Intervención comunitaria.
El Conde de
Sert. Politólogo.
Francisco
Crespo Velasco. Activista por los derechos sociales. Miembro de Marea
Pensionista de Catalunya.
Ricardo Doz
Fornies. Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico.
Eva María Durán
Blanco. Docente.
Horacio
Espinosa. Antropólogo urbano, miembro del Observatorio de Antropología
del Conflicto Urbano (OACU).
Jorge Fernández
Fernández. Activista Internacional, premio Derechos Humanos en Nueva York 2022
y de la Xarxa d’ajuda mutua alimentaria ONG.
Santiago
Fernández Vecilla.
Teresa de
Fortuny i Puig-Cisa. Licenciada en Física. Investigadora del Centre Delàs
d’Estudis per la Pau.
Ramón Franquesa
Artés. Portavoz de COESPE.
Antonio
Gabaldón Olmos. Director financiero. Activista de ATTAC Mallorca.
Alfonso Ramón
García. Jubilado. Activista “Associació C.C. Maleïdes les Guerres”.
Ana Mari García
García. Presidenta de la Asociación Paz y Solidaridad de CC.OO. de Asturias.
Aníbal Garzón.
Sociólogo, docente y escritor.
Juan A. Gascón
Sorribas. Coordinador de IU CyL. Profesor de informática.
Miguel Ángel
Gea Rifá. Periodista y exconcejal de IU en el Ayuntamiento de Cartaya.
Ernesto Gómez
de la Hera. Miembro de la C. Ejecutiva de AIREs-La Izquierda.
Andrés Gómez
Pardeiro. Delegado sindical CGT Francia.
René Gomez
Pérez. Jubilado. Miembro de “Mon sense guerres i sense violencia”.
José Antonio
Góngora Hinojos. Funcionario de Admon. Local. Miembro de AIRE´s-La Izquierda.
Luis González.
Informático emérito. Miembro de “Catalunya per la PAU.
Juan Carlos
González Pont. Profesor enseñanza secundaria.
José Luis
Gordillo. Profesor de la Universidad de Barcelona y miembro de “Aturem la
Guerra”.
Alberto Herbera
López. Trabajador prejubilado de SEAT.
Miguel Ángel
Hidalgo Diaz. Pensionista, Asociación de pensionistas de Gijón.
Alfredo
Iglesias Diéguez. Profesor de enseñanza secundaria.
Pedro Jiménez
Muñoz. Activista de Marea Pensionista. Secretario “Memorial Democrática de
SEAT”.
José Jiménez
Parlon. Jubilado. Defensor de la Paz y contra la guerra.
Daniel Jiménez
Schlegl. Abogado.
Pedro Jódar
Martínez. Sociólogo jubilado.
María Lourdes
Latorre Capella. Feminista. Psicóloga. Jubilada.
Salvador López
Arnal. Jubilado, colaborador de El Viejo Topo.
Encarna López
Gil. Miembro de la Comisión Republicana de Cataluña.
Guillermo López
Infantes. Jubilado.
Pedro López
López. Profesor de la Universidad Complutense (jubilado).
Eduardo Luque
Guerrero. Analista político y periodista.
Salvador Machaconses
Trenco. Profesor jubilado.
María Maffioli
Lauría. Activista social de la Coordinadora de Movimientos sociales y
sindicales de Cataluña.
Esteban de
Manuel Jerez. Profesor Titular Universidad de Sevilla. Premio ONU Hábitat.
Fundador de Arquitectura y Compromiso Social.
Miguel
Manzanera Salavert. Doctor en Filosofía, profesor jubilado, miembro de
Izquierda Unida y el sindicato 25 de Marzo.
Patrizia Manzo
Apice. Activista social y miembro de la Plataforma por la Paz, contra las
guerras, OTAN NO de Cataluña y de “Defensem Cuba”.
Analía Mariela
Pica. Técnico prevención Riesgos laborales. Integrante del colectivo
Coordinadora de Families per la Pau.
Carlos Martínez
García. Politólogo, secretario del PSLF y del Consejo científico de ATTAC
España.
Antonio Martínez
Lara. Maestro jubilado. Activista pensionista y laicista.
Rosa Mayor
Isaac. Licenciada en ciencias de la comunicación, trabaja por cuenta ajena.
Eva Mayor
Isaac. Médica de familia. Miembro de Rebel.lió Atenció Primaria, Families per
la Pau y al sindicato CGT.
Delia Maza
Martínez. Politóloga, artista multimedia y activista ciudadana.
Juan Mestres
Giménez. Trabajador en desempleo. Activista por el Trabajo Digno.
Joaquín Miras
Albarrán. Filosofo, profesor jubilado, autor de diversos libros.
Isabel Molina
Martos. Profesora Universidad de Alcalá (Madrid).
Manolo Monereo
Pérez. Analista político.
Antonio
Montalvo Gutiérrez. Administrativo. Activista.
Pedro Montes
Fernández. Economista.
Pablo Moschini.
Activista de la Coordinadora de asambleas de trabajadores/as en paro de
Cataluña.
José Luis
Muñoz. Escritor, articulista y activista social.
Celes Navarro.
Activista MMSS del País Valencià.
Carlos Manuel
Navas Ramírez. Director CIPFP Canastell jubilado.
María Dolores
Nieto. Activista y Trabajadora social.
Pere Ortega.
Investigador y activista por la paz.
Francisco
Palacios Romeo. Profesor titular de Derecho Constitucional.
Manuel Pardo de
Donlebún. Oficial de la Armada (Ret.), miembro del Frente Antiimperialista
Internacionalista.
Patricia Parra
Bermúdez. Activista Social en el Prat de Llobregat.
Ramón Pedregal
Casanova. Autor de diversos libros, miembro del Frente Antiimperialista
Internacionalista.
José M. Pijuan.
Activista social, Rubí Barcelona.
Miquel-Didac
Piñero Costa. Librero jubilado, comunista libertario.
María Pozuelo
Castro. Activista Derechos Humanos.
Carla Pradas
Canela. Enfermera en el hospital clínic de Barcelona i cofundadorade
“Sanitaris X Palestina”.
Inma Prieto
Gil. Jubilada. Presidenta de Mon sense guerres i sense violencia y miembro de
la Plataforma per la Pau, contra les guerres, OTAN NO.
Nuria Puigbó
Serra. Barcelona. Médico de familia. Miembro del grupo de familias “Escola,
families i pau”.
Concepción
Ribera. Portavoz Marea Pensionista de Cataluña.
Miguel Riera
Montesinos. Editor y Director del Viejo Topo.
Juan Rivera
Reyes. Profesor. Presidente del Colectivo Prometeo.
Abelardo
Rodríguez i LLàcer. Sindicalista.
Rafael J.
Rodríguez Marrero. Docente canario. Insumiso.
José Antonio
Rodríguez Pérez.
Carlos Rosetti
Manacorda. Miembro de la Plataforma por la Paz, contra las guerras, OTAN NO de
Cataluña.
Juan Rubio
Lozano. Maestro jubilado, activista pensionistas en defensa del spp.
Pedro Luis
Rueda Arjona. Presidente del Club Ciclista Vallès. Miembro de la Ejecutiva
Nacional de AIREs-La Izquierda
Miguel Sagües
Navarro. Abogado laboralista, miembro del POSI y del CATP.
José Francisco
Salas. Activista de Marea Pensionista de Cataluña.
José Luis
Salinas Ayuso. Actor. Militante de Podemos Barcelona.
- Gabriela Serra Frediani. Activista social.
Vicente Serrano
Lobato. Director de la revista Crónica Política.
Santiago Silva
Camps. Profesor de filosofía jubilado.
Lynn Strother.
Activista Plataforma por la Paz, contra las guerras, OTAN NO de Cataluña.
Juan Carlos
Suñén García-Vaquero. Escritor.
Diosdado
Toledano González. Activista social y miembro de la Plataforma por la Paz,
contra las guerras, OTAN NO de Cataluña.
María del
Carmen Tolosa Parra. Procuradora en ejercicio del Colegio de procuradores
de Alicante.
Montserrat
Torruella Ventura. Jubilada. Maestra.
Francisco J.
Treviño Carrillo. Técnico en informática de sistemas y activista.
Agustín Velloso
Santisteban. Profesor titular de la UNED. Socio del Frente Antiimperialista
Internacionalista.
Miguel Verdugo
Ros. Activista de Marea Pensionista de Catalunya.
Enric Xercavins
i Valls. Pagés.
martes, 5 de noviembre de 2024
La huella de los curas rojos
La huella de los curas rojos
Rebelion / España
05/11/2024
Fuentes: Rebelión
Enrique Gómez: No se puede decir Señor, Señor, si no es luchando con el
otro
Miajadas, 31 de octubre de 1974. Se cumplen cincuenta años de uno de los episodios que perturbarían la supuesta apacibilidad del franquismo en Extremadura y que servirá de acicate para la oposición social y política contra la dictadura. A las seis de la mañana de aquel día dos curas de la localidad, Agustín Cornejo y Enrique Gómez, entran por una ventana en el colegio Nuestra Señora de Covadonga e inician un insólito encierro. Con su protesta los sacerdotes expresan el hartazgo de todo un pueblo que contempla asombrado cómo ese centro educativo, pagado con dinero público y cuyas obras se han terminado hace ocho años, sigue cerrado a cal y canto, en manos de un empresario vinculado al poder político, Mauricio Fernández Álvarez. Mientras tanto los estudiantes de bachillerato de Miajadas y de todos los pueblos de una comarca con más de 25.000 habitantes se ven obligados a desplazarse diariamente a Don Benito.
Horas más tarde los estudiantes de bachillerato se concentran frente al colegio y empiezan a acudir decenas de vecinos, en solidaridad con los dos religiosos. La Guardia Civil y el alcalde, conminan a los sacerdotes a salir del centro, pero ellos se niegan a hacerlo hasta que las autoridades políticas no se comprometan a darle solución a las necesidades educativas del pueblo y pongan fin al disparate. El encierro termina a las seis de la tarde con la mediación ante el Estado por parte del vicario de la diócesis de Plasencia. A mediados de diciembre los dos “curas ocupas” son juzgados y declarados culpables de desórdenes públicos. La condena establece una multa de 25 pesetas para cada uno de ellos y el pago de las costas del juicio, cantidades a las que los vecinos de la localidad harán frente mediante una colecta. Pero, a pesar de la sanción, la acción reivindicativa es vivida por el pueblo como una victoria. Pocos meses después, en agosto de 1975, serán precisamente los campesinos de Miajadas y los pueblos colindantes, junto a los de Montijo, quienes protagonicen la primera gran “guerra del tomate”.
Pero, en esos
años, Agustín Cornejo y Enrique Gómez no serán los únicos religiosos que pongan
el cuerpo junto a las clases populares y contra la dictadura. Desde los años
sesenta y hasta el final de la transición los cristianos de base constituirán,
junto a los militantes de las distintas familias comunistas, uno de los
puntales esenciales en la construcción de los movimientos populares también en
Extremadura. “La Iglesia Oficial no ha evolucionado. Ha lavado su cara, su
apariencia opresora, pero sigue aliada con el capitalismo opresor”, escribirá
el cura Paco García Salve en 1977. Otra iglesia de base, distinta a la Iglesia
oficial, que tan cómplice ha sido y es con el régimen franquista, ha ido
tomando forma. El legado de sacerdotes como Felipe Fernández en Plasencia o
Antonio Barrantes, el cura de Entrerríos; la irrupción de los curas obreros,
como Santiago Moreno y Otilio Largo en Badajoz, y Fermín Solano, en Orellana;
la extraordinaria expansión de la JOC, la HOAC y el Movimiento Rural Cristiano
-de la mano de sacerdotes y militantes como Manuel Higuero, Eduardo Martín
Herrero, Manuel Pecellín, Víctor Jesús González Guerreiro, Francisco Murillo,
Antonio Guisado, Julián Díaz Lucio o Manolo Venegas, entre otros muchos-,
organizaciones que constituirán un auténtico vivero de cuadros para Comisiones
Obreras o la Unión de Campesinos Extremeños; el impulso del movimiento vecinal
en los barrios más humildes, con curas como Alejandro Tacoronte en Badajoz,
Antonio Paniagua en Mérida o Felipe García, en Plasencia; o el arrojo de los
cinco curas camilistas extremeños que marcharán a Colombia en los años sesenta
a apoyar a la guerrilla (Pedro Mazo, Tomás Calvo Buezas, Agustín Mateos,
Ciriaco Cirujano y Enrique Sánchez Valadés). Son sólo algunos nombres de esa
otra iglesia, encarnada en el pueblo que, durante este período, representará en
palabras de Juan José Tamayo, “una experiencia revolucionaria en medio de un
cristianismo instalado cómodamente en el sistema, en el orden establecido”.
Entrevistamos a
Enrique Gómez, uno de los sacerdotes procesados por aquel encierro, activista
social incansable y uno de los principales referentes del Movimiento Rural
Cristiano. Lo hacemos en el despacho de la parroquia de Miajadas, donde sigue
ejerciendo sus funciones.
Si te parece podríamos empezar por hablar sobre los inicios de vuestra
labor en Miajadas.
Sí, Agustín y
yo venimos a Miajadas en 1968. Somos el fruto de una confluencia de
situaciones: El Mayo del 68, lo que supone por ejemplo en la música la
explosión de Los Beatles y en la Iglesia el Concilio Vaticano II. Somos hijos
del 68. El Concilio supone un deseo grande de apertura en la Iglesia. En el año
65 el Papa Juan XXIII lo expresó con una comparación: es como si subimos al
doblado, está todo cerrado, abrimos las ventanas, entra el aire y se lleva las
telarañas. Nosotros habíamos vivido eso, había una cita que lo resumía muy
bien: las penas, las alegrías, los triunfos y los fracasos de los hombres de
nuestro tiempo deben ser penas, alegrías, triunfos y fracasos de la Iglesia. Y
terminaba diciendo: nada de lo humano le es ajeno.
Nosotros, que
éramos coadjutores, es decir ayudadores del párroco, asumimos con ese espíritu
nuestra función: evangelizar desde esa realidad en la que estábamos, porque
dentro del templo no teníamos mucha cabida. La Iglesia de entonces era muy
tradicional, muy cultual, y este paso de la apertura al mundo lo encontrábamos
más fuera del templo.
Tú venías de Talayuela y Agustín de Salamanca.
Sí, Agustín
venía de Béjar. Una cuestión importante es que entonces se estaban promoviendo
los equipos. Para nosotros eso también fue determinante, en nuestra visión del
mundo, de la realidad y de la evangelización. Porque el vivir en comunidad es
un apoyo, te permite comentar y estudiar juntos. El campo en el que nosotros
nos volcamos en ese descubrimiento de la realidad fue el mundo de la
agricultura. Yo estuve cinco años trabajando en el campo.
¿Trabajabas como jornalero?
Yo iba a
jornal, pero también creamos una cooperativa de trabajo asociado con Damián y
otros jóvenes, que luego formarían parte de la Unión de Campesinos. Aquello
supuso también un rompimiento con la mentalidad tradicional, acostumbrada a que
el hijo trabajara con el padre. Nosotros dábamos clase en lo que entonces era
la Extensión Agraria y ahí tomábamos mucho contacto con los jóvenes del campo.
Analizamos cuál iba a ser en el futuro la evolución de la agricultura y
llegamos a una conclusión -que luego se ha cumplido-, la agricultura iba a ser
netamente capitalizada por los grandes inversores. Entonces nos planteamos la
posibilidad de lanzarnos a crear una cooperativa de trabajo asociado. Primero
fue un grupo de diez o doce chavales arrendando unas tierras, sembrándolas de
maíz y de trigo, y luego ya se constituyó la cooperativa de trabajo asociado,
que ha continuado hasta ahora. Había otra época que yo iba a jornal, a coger
aceituna y tomate, sobre todo. Fue una experiencia muy rica, descubrí esa idea
que hoy en la teología se utiliza mucho: cambiamos el aserto del catecismo que
dice que hay que amar a Dios sobre todas las cosas por el de que hay que amarlo
en todas las cosas, en presencia. Yo empiezo a descubrir a un dios que está en
la realidad, que está en la vida. Todo esto reflexionando con Agustín.
En los años del tardofranquismo se van a producir en Extremadura fuertes
luchas en el campo, en sectores como el tomate, el maíz, el pimiento o la
leche.
Aquí en
Miajadas yo me acuerdo sobre todo de las guerras del tomate y del maíz. En el
tomate hacían unos contratos leoninos, con muy pocas cajas por agricultor, y
ahí estuvimos bastante implicados. En agosto de 1975 se produce el corte de la
carretera nacional, donde están ahora las fábricas, fue un follón de miedo. El
corte se mantuvo desde las once de la mañana hasta las tres del mediodía, hasta
que llegó el gobernador y se consiguió una negociación. Los días siguientes los
jeeps de la Guardia Civil están constantemente por el pueblo, llamando a la
gente a declarar. Entre otras cosas le preguntaban a muchos si nosotros
habíamos hecho las pancartas.
Ese movimiento
despertó el nacimiento de las organizaciones agrarias. Después vino la guerra
del maíz, pero ya en coordinación con Aragón, Castilla León y otras zonas. La
protesta consistía en poner los tractores al lado de las carreteras, donde a
veces se tiraban hasta una semana. En una de las tractoradas se plantea
conseguir la Seguridad Social en el campo. En esos años también se está
empezando a reclamar la libertad sindical. Se empezó a reunir un grupo de
agricultores, entre ellos los presidentes de las cooperativas, que eran gente
muy conservadora. Uno de los lugares donde nos reuníamos era en la la sacristía
de Vivares o debajo de un puente. En Vivares estaba también Santiago Leal. En
aquel momento se estaba formalizando la Coordinadora de Organizaciones
Agrarias, la COAG. La Unió de Pagesos influyó bastante en el movimiento. En
esos años es cuando surge la Unión de Campesinos Extremeños, la UCE. Me acuerdo
de que poco después, en el 77, se dio a conocer aquí en Miajadas con un acto
que se hizo en el cine de verano.
¿Agustín no estaba en el movimiento campesino?
Sí, Agustín no
trabajaba en el campo pero sí estaba implicado en todo. Era una persona genial,
tenía una gran bondad y una gran capacidad de análisis. Y de decisión. Era muy
afable, bondadoso con la gente, conectaba en seguida, con todo el mundo. Una
chica joven me dijo de él, al poco de morir, “Ha muerto un hombre de Dios que
nos acercaba a Dios”. Agustín unía la fe y la vida.
Vuestra brega ha estado siempre enmarcada o ligada al Movimiento
Rural.
Eso nos ayudó
mucho. En el mundo obrero eran la HOAC o la JOC la punta de lanza, pero en el
mundo rural fue el Movimiento Rural Cristiano. En la Iglesia en esos años se
desarrollarán mucho los movimientos de acción católica, que habían nacido en
los años cuarenta y cincuenta en Francia; es cuando Cardijn dice aquello de “Un
joven trabajador vale más que todo el oro del mundo”. En España el Movimiento
Rural surge a finales de los cincuenta, primeros de los sesenta. Hay un vicario
muy interesante y muy importante en nuestra vida, Felipe Fernández, que fue
sacerdote en Don Benito y en Plasencia y que después sería obispo en Ávila y
Canarias. Él nos abrió los ojos a estos movimientos, que han sido una bendición
porque nos han enseñado sobre todo los métodos, cómo analizar la realidad; el
método de revisión de vida, es decir, cómo descubrir en el juzgar y el actuar
la presencia del evangelio. No se puede decir Señor, Señor, si no es tratando
de luchar, de amar al otro, de comprometerse con el otro. El Movimiento Rural
todavía sigue aquí en Miajadas.
Por lo que sé, en la zona tuvo mucha importancia este movimiento. Había un
núcleo de sacerdotes: en Pela, por ejemplo, Eduardo Martín
Herrero; en Madrigalejo, Juan Antonio Andrade; o en
Orellana, Fermín Solano.
De todos modos,
el Movimiento Rural se quedó sólo en una zona, no se extendió más. Quizás
porque era muy exigente también en la organización. En las parroquias, para
muchas de estas cosas, el sacerdote o es un tapón o es un cauce.
En el campo
nosotros siempre hemos estado muy implicados, por ejemplo en la Cooperativa San
Isidro. Agustín fue asesor y yo, durante una etapa, entré en la directiva como
vicepresidente. Pero siempre teniendo muy clara una metodología: ayudar para
que la gente piense, razone y actúe, nunca buscando el protagonismo. Si hay un
sector en el que hayamos echado tiempo y corazón es en la gente del campo.
Pero también estuvisteis en otras luchas, por ejemplo en la Marcha por la
Universidad, en el año 1972. Estabais en todo lo que era el movimiento
popular en ese momento.
Eso fue un
contacto esporádico, nosotros sólo les atendimos para que se repusieran. Era
una marcha a Madrid y les echaron para atrás. Los jóvenes salieron de
Guadalupe, como algo simbólico, pero la Guardia Civil los detuvo y los trajeron
al cuartel de Miajadas. Nosotros nos enteramos, fuimos al cuartel, intercedimos
y les permitieron dormir en una nave junto a la parroquia.
Unos años antes Agustín y tú también os habíais ido como curas
obreros a la emigración.
Sí, Agustín
había estudiado Graduado Social en Salamanca, después de que salimos de curas,
por ayudar y asesorar al mundo obrero. En Miajadas, Escurial y los pueblos de
la comarca, había bastante emigración en la hostelería. Nosotros fuimos a
conocer la emigración dos veranos, el 72 y el 73. La gente sobre todo iba a
trabajar a Francia, a los hoteles de Lourdes. Para nosotros conocer Francia fue
importante. Estuvimos trabajando en los hoteles y a la vez trabamos relación
con un sacerdote navarro y francés, que llevaba grupos de la JOC allá.
Ayudábamos a los trabajadores de aquí a que tomaran conciencia y se
organizaran. Los contratos eran desde abril hasta octubre, aquello sí fue para
nosotros un descubrimiento grande: la emigración no se conoce si no se vive.
Agustín les traducía los contratos, las cartas, les asesoraba en todo lo que
podía.
O sea que cuando se produjo el conflicto del Instituto aquí en Miajadas
teníais ya hecha toda una licenciatura en lucha social.
Lo que pasa es
que aquello fue muy sonado. Los chavales de aquí, en un pueblo tan grande,
tenían que irse fuera a estudiar. En aquel tiempo, aunque no había libertad de
asociación, sí permitían unas asociaciones de cabezas de familia. Utilizamos
ese medio y se formó la asociación con la finalidad de luchar por el Instituto.
El edificio estaba construido hacía ocho años, eran las corruptelas de antes.
El dueño del edificio, que lo había construido, tenía otros centros educativos
en Mérida y Navalvillar de Pela, con la misma estructura que este. Había
construido el instituto con dinero público pero no acababa de ponerse en
marcha.
Hicimos la
asociación familiar, nos dirigimos al Gobierno, presentamos las firmas y no nos
hacían caso. A finales de octubre preparamos la acción, se iba a encerrar la
directiva pero al final sólo pudimos quedarnos Agustín y yo. A las seis de la
mañana nos llevó un compañero en coche y nos encerramos.
Hoy os llamarían ocupas, por el procedimiento. Porque además entrasteis por
una ventana.
Posiblemente.
Por la mañana empieza a ir la gente, luego llega la Guardia Civil y más tarde
se presenta el alcalde y nos dice que si no nos salíamos nos llevaban esposados
a Cáceres. Nosotros teníamos miedo, porque hacía muy poco tiempo, en agosto, en
Carmona había muerto un vecino en una protesta del pueblo por el agua. Por la
tarde vino el administrador apostólico para hablar con nosotros. Entonces la
Iglesia y el Estado se llevaban muy bien, digamos que los obispos tenían poder.
Dice que nos salgamos, que ya habían hablado con el gobernador y se comprometen
a ser ellos quienes lleven la documentación al Ministerio de Educación.
Teníamos miedo de lo que pudiera ocurrir, porque la gente se había ido
concentrando en la puerta, tanto los chavales que iban a Don Benito como muchos
vecinos del pueblo y al mismo tiempo había 26 guardias civiles rodeando el
edificio. Aprovechamos la situación y salimos.
El juicio se celebró de forma muy rápida, apenas cuarenta días después.
Sí, entonces
existía el Tribunal de Orden Público (TOP), pero debió haber una negociación
entre el Gobernador y el que hacía de obispo y nos juzgaron en un tribunal
ordinario, con un juez de paz, por alteración de orden público. Nos pusieron
una multa, nos condenaron a pagar las costas del juicio y también nos “manchó”
el pasaporte, de modo que hasta que no vino la amnistía no podíamos salir del
país. Como era una cosa tan llana, tan justa, tan de necesidad, la gente se
volcó. Los chavales fueron casa por casa para que la gente contribuyera a una
colecta para pagar la multa.
En abril se
llevó al Consejo de Ministros y se aprobó que se hiciera Instituto. Luego, lo
que es la vida, en la inauguración del instituto no nos invitaron. Y de hecho
nosotros no dimos nunca clases de religión en el Instituto, lo tuvimos
prohibido. A los 25 años ya sí nos invitaron a la fiesta del Instituto.
Un elemento distintivo vuestro ha sido la metodología participativa y la
promoción de tejido asociativo.
Sí. Otra cosa
que funcionó en esos años fue el Centro de Juventud. Nosotros, en la Iglesía,
teníamos un resquicio legal y aquí en Miajadas funcionó. Luego vino el cambio
de las discotecas, pero aquella hornada de gente joven fue fantástica. El
Centro de Juventud era todo, cultura, organización de marchas, teatro… Y teníamos
varios, en Orellana, en Madrigalejo. Fue un semillero de bastante gente que fue
comprometiéndose después en otros cauces.
Las
cooperativas de confección fue otra de las iniciativas que impulsamos, aunque
no acabaron de arraigar. Y, claro está, todo lo relativo al movimiento
cooperativo en el mundo agrario. Esta cooperativa estuvo muy presente en la
primera etapa de formación de ACOREX.
En 1983
nosotros asumimos las parroquias y ahí viene la segunda etapa de cambio
eclesial. Se crean los cauces, los consejos pastorales, se potencia bastante
Cáritas y surge también un grupo contra la droga: AMAT, la Asociación Miajadas
de Ayuda al Toxicómano. Son los años tremendos de la droga, se lucha con
algunas madres y se forma AMAT. Colaboro ahí y también con ALREX, Alcohólicos
Rehabilitados de Extremadura.
Ese es un campo
del que yo no tenía ni idea. Nosotros estábamos muy atentos a la realidad , la
íbamos descubriendo como llamadas de Dios. Un día veo que hay una charla de
ALREX, voy y entro en un mundo desconocido. Otro día, cuando termino de decir
misa una mujer, esposa de un alcohólico, me dice: Mira, Enrique, se nos ha ido
la psicóloga, por qué no vienes y nos acompañas. Voy y empiezo a aprender,
atendiendo y teniendo una participación cada vez más intensa. Ahora está más
institucionalizado, ya es la Junta la que paga una trabajadora social, paga un
psicólogo o un médico, no hay tanto voluntariado. Yo había hecho en Salamanca
cursos de animación y dinámica de grupos. Y colaboré mucho en meter una
metodología que les ayudara, en la organización de encuentros regionales que
permitiera que ellos se conocieran, en la Federación de Extremadura. Luego en
la organización de terapias y otro tipo de tareas. Ha sido una experiencia
formidable, conocí a gente que se transformó, como Sebastián, que no sabía
apenas leer ni escribir y llegó a dar charlas a otros alcohólicos en Madrid o
en el País Vasco. Te contaba que en cada tomatera tenía una botella de vino. Y
desde ahí cambió radicalmente. Él me escribía con letras mayúsculas las
palabras y yo se las pasaba al ordenador para luego él seguir un guión.
Descubrí en gente valores que estaban apagados. Luego vino la parte más
administrativa, había una médica fantástica que entendía esto de maravilla.
Formábamos un equipo que funcionaba muy bien. El campo de las drogas a mí me
hizo mucho bien porque me llevó a descubrir a las familias y me permitió
conocer más a los jóvenes. Para mí eso constituía también la dimensión pastoral
del cura.
Esa ha sido
nuestra orientación. Que la parroquia sea realmente viva, que responda a la
realidad y que el laico participe. El trabajo en las AMPAS, que los padres se
preparen en la educación de los chavales, o la presencia en la Plataforma de la
Sanidad, todo eso. Lo que más me alegra es que algunos vienen de un mundo
religioso, no cristiano, y han dado ese paso. A nosotros también nos ha ayudado
algo que en la Iglesia está poco desarrollado y que este Papa también lo dice
mucho, que es la presencia pública de los cristianos. La Iglesia dice lo siguiente:
el compromiso político es una de las formas más eficaces de la caridad, porque
es desde donde se toman decisiones en favor de los pobres. Pero todavía queda
el recelo contra la política, Franco nos metió que la política era como el
demonio, el enémigo número uno. La doctrina social de la Iglesia es la gran
desconocida dentro del mundo de los cristianos.
Uno de los ejes del debate en los sesenta y setenta
era precisamente el diálogo entre cristianismo y marxismo.
Eso hoy, en la
Iglesia, no existe, se ha roto, es otro mundo. Entonces era vibrante, estaba a
flor de piel, quizás por el momento político y por el momento eclesial. Luego
han venido unas generaciones con mucho incensario. Estos nos decían que
nosotros habíamos hecho de la Iglesia unos paradores. Parador se le llama aquí
en Miajadas al sitito donde metes los trastos y el coche.
Lo que hoy está
pretendiendo el Papa Francisco conecta perfectamente con los movimientos
apostólicos como el nuestro. Eso que dice él: Prefiero una Iglesia que por salir
se accidenta a una Iglesia que por quedarse en la sacristía enferma.
Mantenéis también una relación estrecha con comunidades de El
Salvador.
En el año 1996
Agustín y yo fuimos allí sobre todo para conocer las comunidades de base
constituidas a raíz de la teología de la liberación. Conocimos la realidad de
la pobreza, no tanto las comunidades de base y establecimos contactos que
mantenemos actualmente. Hemos ido seis veces a El Salvador, esto ha permitido
relacionar a las comunidades de allí- cantones que les llaman- con proyectos de
la Junta de Extremadura, que ha hecho edificios de cooperativas y de escuelas.
También establecimos una campaña de ayuda a las becas, de la que se benefician
unos 50 o 60 chavales. La experiencia nos ha abierto a un mundo deslumbrante,
en el que te echa para atrás la pobreza.
Con el Movimiento Rural habéis sido precursores de muchos de los
debates que se han abierto alrededor lo que ahora se llama la España
Vaciada.
Sí, pero el
movimiento está bajando. Nos hemos quedado en los alrededores de Miajadas.
Alonso de Ojeda, Valdehornillos, Vivares, Pizarro y Campo Lugar. Creo que ahí
se trabajó bastante, sobre todo la parte festiva. Pero luego se ha
municipalizado todo lo que había de elementos culturales y asociativos. El Día
de la Mujer, las Fiestas, todo está en gran medida institucionalizado.La
colaboración con las cooperativas fue muy buena, porque esa lucha estuvo muy presente
en Pizarro, en Vivares o en Alonso de Ojeda. La parte organizativa festiva, la
parte de ayudar a las cooperativas y el nacimiento de las AMPAS ahí sí
estuvimos muy presentes.
Todo eso ha
cambiado entre los jóvenes. Hoy es muy difícil la organización. Y en el mundo
de las adicciones también. Tienen el problema pero organizar las respuestas es
muy complicado. Todo se ha municipalizado, no hay pedagogía. Y hacer por hacer
no educa. Esa es la lucha que tenemos tambien hoy en la Iglesia. La confirmación,
por ejemplo: yo les digo que vayan a hablar a la gente, que forman parte de la
parroquia, pero no lo ven. Y mira que en los pueblos la gente es más tratable,
más amable, más cercana. Pero no, la sociedad de consumo también nos ha llegado
a la Iglesia. En una sociedad secular como la que estamos parece que tendrían
que bajar los bautizos, como ha bajado el matrimonio por la iglesia. Pero no,
las primeras comuniones son una fiesta. Es lo que sociológicamente se dice: la
pertenencia o la permanencia se ha difuminado.
La Iglesia se ha hecho líquida también, como dice Bauman.
Sí, yo le tengo
bastante leído. ¿Sabes por qué no tengo whatsapp? Por Bauman. Es tremendo, un
poco desesperante lo que está ocurriendo. Claro, uno viene de otra época. ¡Cómo
hemos cambiado!
Por último me gustaría preguntarte por el conflicto que has tenido por
la bendición a una pareja gay.
Lo he pasado
mal. Yo he conocido el mundo de gays y lesbianas a través del sufrimiento de
las madres. Madres que, por ejemplo, eran catequistas. Cuando teníamos
reuniones y alguien con relevancia en la Iglesia decía alguna burrada de los
gays yo veía que estas mujeres, que son creyentes y tienen hijos gays o
lesbianas, cómo sufrían. Y ese proceso me hizo tomar conciencia de esa
realidad. Entonces una pareja que ya llevan tiempo solicitaron la bendición,
acogiéndose a lo que dice la Iglesia. Pero ni el compañero ni yo nos habíamos
leído la instrucción del Vaticano. A nosotros, sin coraza, nos pareció
estupendo.
¿Y qué dice la susodicha instrucción?
La instrucción
dice que para que no se confunda con una boda o con el sacramento la bendición
debe consistir sólo en eso. Por ejemplo, no tiene que ser después de la boda en
el juzgado, ni tiene que haber tanta gente, es decir, hay que quitarle todo el
elemento litúrgico que pueda parecer que celebramos un sacramento.
Yo asumo ese
error, me confieso de ese pecado, debía conocer esa instrucción, el obispo
había hablado conmigo unas semanas antes. Pero preparamos la celebración y fue
preciosa, muchas bodas he hecho, pero esa celebración fue muy sentida. Vamos al
bar y un chico gay de aquí me dice: “Enrique te doy las gracias. Si es ese
Dios, el que tú nos has presentado ahí que nos ama a nosotros, yo me apunto. Si
no, sigo tan alejado como hasta ahora”.
Aquí, el revuelo
ha sido que se tomaron fotos y se pasaron en facebook. Alguien, quizás de fuera
del pueblo, lo ha cogido y lo ha enviado maliciosamente a algunas revistas
ultras. Entonces el obispado lanza un comunicado y empieza el atosigamiento de
la prensa. Yo sólo decía que sí, que he cometido un error en las formas, en las
normas, pero es un elemento evangelizador precioso y es una realidad en la que
cual la Iglesia tenemos que estar presente, porque Dios está presente. Todavía
en ese sentido hay un alejamiento. Yo no quería presencia en los medios de
comunicación, era un follón. Pero toda la gente más sencilla me ha expresado el
apoyo.




