lunes, 12 de agosto de 2024

URGENTE: MASIVO ATAQUE CONTRA ISRAEL DESDE EL NORTE | FRACASO DE LA OTAN...

Subcontratación y Fondos de Inversión. La seguridad como una partida de balance.

 

Subcontratación y Fondos de Inversión. La seguridad como una partida de balance.

 

DIARIOOCTUBRE / julio 24, 2024



Juan Luis Corbacho (Unidad y Lucha).— Nalanda (Obralia) fue fundada en el año 2000 por un grupo de grandes constructoras españolas, las mismas que desde hace décadas no tienen personal propio, ni maquinaria, ni medios y que en la ejecución de una obra ponen a un jefe de obra y a un encargado, y el resto lo subcontratan todo.

Es obvio que el negocio es rentable. Ellas son adjudicatarias de las grandes obras públicas (y cuando no hay inversión pública también entran en el sector de la obra privada), sin arriesgar un céntimo. Dado que todo se subcontrata, los precios a los que subcontratan han de ser inferiores a los que ellos mismos han contratado, a cambio tienen un coste de estructura (cada vez más pequeña porque recordemos no tienen casi personal operario) y nada más, porque, además pagan cuando les da la gana, con lo que el beneficio financiero está garantizado. Y ello pese a que la ley de contratos del Sector Público (ley 9/2017) pretendiera rebajar el nivel de subcontratación, aunque a la vez pretendía aumentar la participación de las PYMES a través de la subcontratación…a este nivel estamos, que igual la ley la redactó el desconocido M. Rajoy porque dice una cosa y otra a la vez.

Actúan, por tanto, como una especie de entidad financiera encubierta, y mueven miles de millones de euros.

Pero como nunca es suficiente, en el año 2000 dieron un paso más. La implementación de las leyes de prevención de riesgos, obligaba a mover cada vez más documentos, así que les obligaba a tener administrativos (nada de técnicos de PRL, que por convenio costaban más) para controlar la documentación de las subcontratas, no fuera que por defecto de documentación, la inspección les derivara alguna sanción a ellos… pobrecitos, ellos que ni siquiera tienen personal y tener que asumir una sanción.

Pues nada, en el 2000 fundaron Nalanda. Nalanda sirvió (como otras plataformas CAE) para externalizar un servicio más y obligar, además, a las subcontratas a pagar el mismo control de documentos que la ley les obligaba. Una jugada maestra, sólo pensable en Españistán.

Pero sigamos, que la cosa se pone caliente.

En 2021, ACS (la del tito Floren, ese… el del Real Madrid y los pelotazos urbanísticos con los gobiernos peperos), Ferrovial, Acciona y FCC, vendieron Nalanda a PSG Equity (que no futboleros, que no es el París Saint Germain, por más que le haya vendido Mbappé al Real Madrid de Florentino) por 80 millones de euros. PSG Equity es Providence Strategic Growth Equity y como podéis imaginar es un fondo de inversión, o sea, una maquinaria como otra cualquiera del capital para ganar dinero sin generar nada (especulación pura y dura).

En 2023 Nalanda compra Dokify (otra plataforma creada para lo mismo en 2012), con lo que se hacen de una cartera de clientes muy grande y con presencia en muchos países europeos.

Y como siguen generando sin generar, en abril de este año 2024, Once For All compra Nalanda Global por 300 millones, o sea que en 3 años PSG Equity se embolsilla 220 millones. Y ¿quién es Once for All? Once For All, empresa europea dedicada a soluciones de riesgo y cumplimiento de la cadena de suministro sostenible para el sector de la construcción. Así se definen, pero hay trampa… Once For All está participada por la entidad de capital riesgo (private equity) GTCR Chicago Private Equity Firm.

Y antes de que se nos pierda el objetivo, resumamos: la seguridad implantada por las distintas leyes de prevención está en manos de las constructoras grandes, que a su vez, externalizan el trabajo de ejecución de las obras y el control lo pasan a plataformas que a su vez son de Fondos de Inversión… y para colmo norteamericanos. Sí, ese país donde vale más un gatito que la vida de un obrero.

En fin, que la vida de un obrero es otra partida dentro del balance de los fondos de inversión. Así, cuando hablan de paz, en realidad hablan de paz social, o sea de que no les molesten mientras ganan dinero; cuando hablan de libertad, hablan de libertad de negocios, no de libertades individuales (salvo para cambiar de sexo, que eso deja mucho dinero) y cuando hablan de seguridad laboral hablan de lo que van a ganar con sus fondos.

Recuerden, solo el pueblo organizado salva al pueblo.

Fuente: unidadylucha.es

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“El final militar de Ucrania”: experto del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, sobre la incursión en Kursk

 

“El final militar de Ucrania”: experto del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, sobre la incursión en Kursk

 


DIARIOOCTUBRE / agosto 12, 2024

 

Según el experto, el intento de incursión no logró obligar a Rusia a desviar fuerzas de su gran ofensiva en curso en Donbass, donde las tropas de Moscú siguen ganando terreno.


Militares rusos aplastan a las tropas ucranianas en la provincia de Kursk. | Ministerio de Defensa de Rusia


El intento de incursión de las FF.AA. ucranianas en la provincia rusa de Kursk podría ser “el final militar” de Kiev y acarrear mayores pérdidas territoriales para Ucrania, indicó Gustav Gressel, experto en cuestiones de defensa del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, en una entrevista concedida a la revista Der Spiegel.

 

“Si Ucrania quiere mantener la zona durante varios meses, incurrirá en costes militares difícilmente sostenibles”, dijo. También añadió que el alargamiento de la línea del frente es beneficioso en primer lugar para las tropas rusas, que superan a las de Ucrania en número de armas, municiones y personal. En su opinión, el efecto sorpresa del ataque amenaza con volverse rápidamente contra Ucrania.

Según el experto, el intento de incursión no logró obligar a Rusia a desviar fuerzas de su gran ofensiva en curso en Donbass, donde las tropas de Moscú siguen ganando terreno. Al mismo tiempo, las unidades ucranianas en la zona están “bastante agotadas” y necesitan urgentemente refuerzos, añadió.

Un paso arriesgado

Las consecuencias políticas de la operación podrían ser aún peores, opina el experto militar. En caso de agotamiento completo de los recursos en Donbass, Ucrania tendría que movilizar los que tiene en la región de Kursk y trasladarlos de nuevo al este, decepcionando tanto a sus propias fuerzas como a sus aliados, de cuya opinión dependen en gran medida sus éxitos en el frente.

Ucrania se encuentra en una situación delicada. Con escasa ayuda militar de sus socios, apenas puede ganar la guerra convencionalmente. Por ello, está intentando operaciones arriesgadas“, dijo el experto. “Al hacerlo, sin embargo, se arriesga a perder por completo el apoyo de Occidente”, continuó.

Gressel recordó que el debate político sobre el uso de armas alemanas en Ucrania se está recrudeciendo en Alemania y que el partido de Sarah Wagenknecht, que se opone al suministro de armas a Kiev, está ganando popularidad. Al asumir tal riesgo, “Ucrania podría parecer un país poco fiable”, afirmó, y añadió: “Berlín y Washington podrían reducir su apoyo. La maniobra de Kursk podría anunciar el final militar de Ucrania”.

·         El 6 de agosto, cerca de mil combatientes de las tropas del régimen de Kiev emprendieron un intento de incursión fronteriza con el fin de apoderarse de una parte del territorio de la provincia de Kursk. Los ucranianos dispararon deliberadamente contra zonas civiles con diversos tipos de armas, incluyendo cohetes.

·         Las Fuerzas Armadas de Rusia siguen expulsando a las tropas del régimen de Kiev de la provincia rusa de Kursk, eliminando masivamente al personal y al material militar del Ejército ucraniano. Las bajas de Ucrania ya han superado los 1.300 efectivos.

Fuente: actualidad.rt.com

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ÚLTIMA HORA: UCRANIA ATACA CENTRAL NUCLEAR | TERRIBLE VENGANZA DE RUSIA ...

domingo, 11 de agosto de 2024

ÚLTIMA HORA: LA OTAN NO SE ESPERABA ESA PALIZA EN KURSK | BIELORRUSIA MU...

TSJ ratifica al CNE máxima autoridad del Poder Electoral de Venezuela

 

TSJ ratifica al CNE máxima autoridad del Poder Electoral de Venezuela

 

DIARIOCTUBRE / agosto 11, 2024


La Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ratificó al Consejo Nacional Electoral (CNE) como único órgano rector y máxima autoridad del Poder Electoral de Venezuela.




Al informar sobre el cierre de una de las fases del contencioso presentado por el presidente Nicolás Maduro, la presidenta del TSJ Caryslia Beatriz Rodríguez ofreció consideraciones de la etapa en que fueron convocados los 10 excandidatos y partidos políticos participantes en los comicios del 28 de julio.

 

Ante el cuerpo diplomático acreditado, organismos internacionales, magistrados, viceministros de la Cancillería y su titular de Relaciones Exteriores Yván Gil y periodistas, Rodríguez afirmó que el CNE compareció en pleno con todos sus rectores principales, liderados por su titular Elvis Amoroso.

Aseveró que dieron cumplimiento al requerimiento formulado por el máximo órgano y consignaron de manera oportuna y en tiempo hábil “todos los recaudos vinculados con el proceso electoral”.

La titular señaló que fueron citados los 38 representantes de las organizaciones políticas y los 10 candidatos que intervinieron en los sufragios, y apuntó que del total de partidos políticos 33 aportaron el material requerido por esa instancia.

De los exaspirantes a presidente, precisó, todos acudieron con la excepción del candidato de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), Edmundo González, y dejó constancia que “no cumplió con la orden de citación”, con lo cual desacató el mandato de la más alta instancia de la jurisdicción contenciosa electoral del país.

Con la ausencia de González este no cumplió con la “consignación de las actas de escrutinio, el listado de testigos y la entrega de material alguno”, puntualizó.

Especificó asimismo que los líderes que acompañaron la candidatura del representante de la PUD, Manuel Rosales, José Luis Cartaya y José Simón Calzadilla, tampoco presentaron material alguno, con el argumento de que “no poseen ninguna documentación referida a este proceso”.

Además, añadió, dijeron no tener las actas de los escrutinios de las mesas, ni listados de testigos; admitieron no participaron en el proceso de traslado y resguardo de material alguno, y desconocieron quiénes “realizaron la carga de las presuntas actas de escrutinio” en una página web utilizada al respecto.

La Sala Electoral del TSJ indicó que las organizaciones políticas Alianza al Lápiz y Movimiento Centrado para la Gente tampoco consignaron la documentación requerida, como también hicieron los excandidatos Antonio Ecarri y Enrique Márquez.

Rodríguez manifestó que una vez concluida esta etapa los magistrados pasarán a realizar el peritaje de “todo el material de valor probatorio consignado en físico o digital”, además de la evaluación al ataque cibernético masivo del que fue objeto el CNE.

Reafirmó que la sentencia que emane de este proceso iniciado el 5 de agosto tendrá carácter de “cosa juzgada” por ser ese órgano la máxima instancia judicial en materia electoral, a la par de advertir que sus “decisiones son inapelables y de obligatorio acatamiento”.

Fuente: prensa-latina.cu

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Experiencia, identidad y sujeto feminista (I)

 

En torno a Judith Butler


Experiencia, identidad y sujeto feminista 

(I)

 

Por Carmen HerederoAntonio Antón

Rebelion.org

07/08/2024 

 


Fuentes: Rebelión


Con ocasión de la publicación del último libro de Judith Butler, ¿Quién teme al género?, en esta primera parte, tratamos dos aspectos del pensamiento feminista: el valor del feminismo y la identidad feminista, y cómo avanzar en la liberación y la igualdad femenina. En una segunda parte abordaremos otros dos temas: el sujeto social, imprescindible para la transformación colectiva, y la relevancia de la experiencia vivida e interpretada.

El valor del feminismo y la identidad feminista

Hay que diferenciar identidad de género e identidad feminista. La mujer, las mujeres -a veces con una larga y variada tipología-, no son el sujeto del feminismo. No existe un sujeto previo a la experiencia emancipadora, sino que se constituye con ella, con esa práctica sociocultural.

Ya Simón de Beauvoir decía que la ’mujer se hace, no nace’, poniendo el énfasis en la experiencia vital en la formación de la identificación que, más tarde, se definió de género y que, muchas veces, conllevaba una actitud progresista y liberadora, en el marco de la segunda ola feminista de los años sesenta y setenta.

Aquí, sin la connotación existencialista, desde un cierto constructivismo social, multidimensional y vital, le damos un contenido sociohistórico y político-cultural, y lo aplicamos al feminismo, como sujeto social, no a la feminidad (o la masculinidad) en cuanto identidad de género. Se es feminista no por ser mujer, sino por participar en los procesos igualitarios por la liberación femenina, y de todas las personas discriminadas por su opción sexual y de género. La composición empírica mayoritaria del feminismo es de mujeres, las más directamente afectadas y sensibles, pero también de varones solidarios. Su identificación feminista, o su ‘orgullo’ de pertenencia, deriva de su comportamiento, su práctica relacional, no de la adscripción a un sexo, género u opción sexual.

Sin embargo, no hay que infravalorar la experiencia vivida. La conexión con la realidad discriminatoria es lo que acerca más a las mujeres y personas con opciones sexuales y de género no normativas a esa sensibilidad, conciencia y actitud transformadora. Pero, para mantener una conducta transformadora, son decisivas su conformación subjetiva, su experiencia relacional, su actitud moral respecto de los tres grandes valores progresistas: libertad, igualdad y solidaridad.

La conformación del sujeto no deriva mecánicamente de la existencia de una realidad sociodemográfica discriminatoria, tal como dicen las teorías estructuralistas o deterministas, dominantes en décadas pasadas. O sea, la mujer, por su condición objetiva, biológica o de subordinación, no es el sujeto del feminismo; el sujeto del feminismo son las personas que, práctica y sociohistóricamente, han rechazado y combatido, individual y/o colectivamente, una realidad de discriminación y dominación, y han adquirido una experiencia emancipadora, igualitaria y solidaria que refuerza su conciencia feminista.

Desde este punto de vista, hay que intensificar, no diluir, la identificación feminista, opuesta al machismo. Esta identificación no constriñe una voluntad transformadora, sino que, con espíritu crítico, la refuerza, favorece el sentido de pertenencia colectiva, con articulación de apoyos y alianzas, y es capaz de renovar sus propias características identificadoras y estratégicas.

La identidad de género femenino (o masculino o indefinido) puede ser ambivalente: negativa, si es que refleja una trayectoria rígida de subordinación resignada o impuesta; o positiva, en la medida que exprese un papel sociocultural, económico-laboral y reproductivo más igualitario y libre, en combinación con otras identificaciones particulares interseccionales con impacto variable en su experiencia vital.

Una identidad fuerte de género tradicional -de ama de casa dependiente o con la normativización esencialista heterosexual… y dentro del matrimonio- sí se puede decir que constriñe la libertad individual para explorar y cambiar de experiencia, estatus e identificación. Una identidad de género débil o casi nula permite la transición sin ataduras a la nueva personalidad, opción sexual y de género y posición social; es más abierta y ofrece más oportunidades.

Existen diversas tipologías femeninas: desde la mujer ‘tradicional’, ama de casa, esposa y madre, pero subordinada a una estructura patriarcal y dependiente de una función social subalterna, que el feminismo apuesta por transformar; hasta la mujer ‘liberada’ que se ha ido abriendo paso igualitario y que es objeto de toda la ofensiva conservadora y reaccionaria como causa de la destrucción de su orden social y moral dominador.

Pero aquí hablamos, sobre todo, de identidad feminista como refuerzo solidario, igualitario, emancipador, como pertenencia colectiva, con una trayectoria transformadora; opuesta al machismo, a su identificación y a la prepotencia relacional, como expresión de dominación y privilegios, o sea, vinculado al poder opresivo y, a veces, violento del orden establecido. En ese sentido, una identidad sociopolítica liberadora y una ética fuerte, anclada en los derechos humanos y la democracia, favorece el compromiso cívico por la igualdad y la libertad; es positiva para las mujeres y para la humanidad, es decir, encierra un contenido universal.

No se trata, por tanto, de la diferenciación o simple interacción entre géneros más o menos marcados y plurales, con distintas feminidades y masculinidades y posibilidades combinatorias, sino de la diferenciación entre feminismo y machismo y, por otra parte, entre un feminismo elitista o solo retórico, centrado en romper los ‘techos de cristal’, y un feminismo popular, que apuesta por superar los ‘suelos pegajosos’.

Cómo avanzar en la liberación y la igualdad femenina

Pues bien, Judith Butler ha tenido y tiene la prioridad por la superación del género y la heteronormatividad obligatoria, como sistema divisivo, discriminatorio y limitador de la libertad humana, la cual debería estar asentada en la propia voluntad. Su enorme aportación crítica ha ido hacia la deslegitimación de las principales trayectorias opresivas contra la libre elección de sexo/género y opción sexual, con garantías para una vida digna.

Al ir ‘deshaciendo el género’, se terminaría el problema de la desigualdad de género. Seríamos personas indiferenciadas por sexo/género, es decir, éste no sería un factor relevante, lo cual garantizaría la liberación. Se rompería el pretexto del poder establecido para imponer la división social… aunque ello no evitase la imposición de nuevas segmentaciones y discriminaciones, en particular, a las propias minorías sexuales o de género no binario. La duda es el alcance generalizador de la indiferenciación por sexo/género frente al sistema divisivo en tal categoría sobre la que se asienta el orden establecido, y una vez garantizado el derecho a la libre determinación.

Pero esa lógica liberadora ya estaba inscrita en el pensamiento feminista y la acción progresista, al menos, desde el siglo XVIII. Se trataba del impulso emancipador e igualitario del revalorizado estatus de ciudadanía, de los derechos humanos y civiles y más tarde políticos y sociales… independientemente del sexo/género, es decir, sin discriminación por sexo, según dictaminan las constituciones modernas. Sabemos, por la experiencia de estos más de dos siglos, que ese relativo igualitarismo retórico, jurídico o formal ha costado mucho esfuerzo feminista y solidario para implementarlo y que queda mucho por hacer.

No obstante, ese enfoque emancipador sigue siendo acertado: hay que consolidar unas relaciones igualitarias y libres de dominación, independientemente del sexo/género (la raza, el origen nacional o la clase social…), o sea, destacando el elemento común de las personas: los derechos humanos. Así, se supera el sexo/género como factor de desventaja o discriminación, aunque se mantenga la diversidad identitaria.

Todavía hoy persisten graves lacras sociales que perjudican a la mayoría de mujeres y opciones no normativas sexuales y de género, empezando por la violencia de género, acerca de la que la autora tiene una sensibilidad especial. Precisamente, la indignación cívica y la respuesta feminista, apoyada y legitimada por unos dos tercios de mujeres y un tercio de varones, ha generado en España la cuarta ola feminista, con la prioridad de combatir la violencia machista y garantizar la libertad sexual y el libre consentimiento en las relaciones sexuales e interpersonales en general.

Junto con ese primer nivel de conciencia feminista existe, propiamente el movimiento feminista, compuesto por unos cuatro millones de personas, la mayoría mujeres, que han participado en las movilizaciones feministas, entre ellas las miles de activistas más estables, pertenecientes a grupos diversos e impulsoras del movimiento social. Esos tres niveles son los que configuran el sujeto colectivo feminista.

Todo ello ha puesto de relevancia la necesidad de un avance en condiciones y derechos feministas, de la articulación del propio sujeto feminista y, también, del impulso de una teoría crítica que fundamente esta nueva fase de conformación feminista.

Por tanto, el pensamiento posestructuralista de Judit Butler tiene sus límites para hacer frente a los desafíos que suponen la consecución de la igualdad y la libertad de las mujeres. Desde distintas corrientes feministas se están realizando muchas contribuciones interesantes. Por citar otra feminista eminente, contamos con su colega estadounidense Nancy Fraser, con aportaciones críticas significativas sobre el papel subordinado de las mujeres en la reproducción social y de cuidados y su vinculación con la segmentación capitalista y la división racista.

Evidente es la situación en España. Por un lado, hemos asistido a una gran movilización feminista y de colectivos LGTBIQ+, masiva y viva, particularmente contra la violencia machista y por la libertad sexual y la igualdad, con una gran participación de base social y asociativa, y hemos conseguido reformas significativas en el ámbito institucional.

Pero, por otro lado, el movimiento feminista presenta una dinámica fragmentada y sin liderazgos consolidados, lo cual agudiza ciertas tendencias -también desde la política- elitistas, unilaterales, sin arraigo sólido, a apropiarse del movimiento, a hablar en nombre del (no) sujeto social ‘objetivo’ y pasivo, pugnando por su orientación y articulación.

En definitiva, en el campo feminista hay una rica y variada experiencia, pero bastantes deficiencias en la articulación orgánica y de liderazgo. A ello hay que añadir una relativa orfandad y retraso teórico que el feminismo debería abordar desde un enfoque crítico, multidimensional y relacional.

Carmen Heredero es feminista y sindicalista, autora del libro Género y coeducación (Morata, 2019). Antonio Antón es sociólogo y politólogo, autor de Feminismos. Retos y teorías (Dyskolo, 2023).

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sábado, 10 de agosto de 2024

ALERTA NUCLEAR EN RUSIA: EQUIPOS DE LA OTAN LANZAN PELIGROSO CONTRATAQUE...

Regreso al futuro: qué pasará en política exterior con Trump 2

 

Si gana Trump, las cosas cambiarán. A peor, algunas. A mejor, otras tantas. Pero atención: es posible que aparezcan nuevos y graves peligros sobre Europa.


Regreso al futuro: qué pasará en política exterior con Trump 2


Giuseppe Masala

El Viejo Topo

 10 agosto, 2024



Es realmente difícil imaginar lo que podría pasar si Trump se convierte en presidente de Estados Unidos para un segundo mandato tras el ataque del que fue víctima hace unos días en Pensilvania. Sin embargo, es correcto intentar hacer una predicción considerando también el hecho de que su índice de aprobación entre los votantes estadounidenses se ha disparado, dándole enormes posibilidades de victoria en las elecciones de noviembre.

—Las gravísimas condiciones de las cuentas exteriores de Estados Unidos siguen siendo dramáticas, sea quien sea el futuro presidente. Hay que encontrar una solución al problema, independientemente de quién será el próximo ocupante de la Casa Blanca. En más de una ocasión, Trump actuó (en su primer mandato) para favorecer la economía real incluso en detrimento de esa fábrica sintética de dólares que es Wall Street y que paradójicamente se alimenta del mismo desequilibrio en las cuentas exteriores (al menos hasta que los países acreedores encuentren una alternativa al dólar).

El presidente Trump, durante su primer mandato, dio la impresión de querer actuar mediante acuerdos y negociaciones económicas.

Por lo tanto, no descartaría alguna forma de nuevos acuerdos de Bretton Woods o nuevos acuerdos Plaza donde las grandes economías acuerden una nueva arquitectura monetaria y comercio internacional, donde tal vez Estados Unidos perdería su cetro de tener la única moneda utilizada sin oposición para el comercio internacional, pero donde la economía real recuperaría impulso competitivo en los mercados mundiales.

—Trump, de acuerdo con la doctrina Kissinger (en contraposición a la doctrina Brezinsky de los demócratas que prevé la derrota estratégica de Rusia) intentará negociar con Putin sobre Ucrania y probablemente también sobre la OTAN y la Unión Europea, como amplia y claramente piden los rusos. Las negociaciones ya han comenzado con su plenipotenciario europeo Victor Orban, que en las últimas semanas ha viajado a Moscú, Kiev y Pekín para sentar las bases de una solución diplomática al conflicto entre Rusia y Ucrania.

—Trump, como demostró muchas veces durante su primer mandato, prefiere las relaciones bilaterales a las multilaterales, incluso en el contexto transatlántico. En resumen, prefiere que haya negociaciones con países europeos individuales en lugar de relaciones mediadas por una entidad –la Unión Europea– que actúa como pantalla. Teniendo esto en cuenta, no podemos excluir que haya una beligerancia  contra Bruselas, como ocurrió de 2016 a 2020.

Una beligerancia que muy probablemente terminará con una clara reducción de la Unión Europea, si no directamente con su desaparición.

 

—Trump ha dado a entender en más de una ocasión que la OTAN es una organización antigua y que ya no funciona para los intereses estadounidenses. Según el New York Tycoon, la Organización Atlántica sólo favoreció el oportunismo de los europeos que obtuvieron protección militar sin pagar los costes financieros, que corrieron casi en su totalidad a cargo de Estados Unidos. De alguna manera esta visión trumpiana satisface las necesidades de Putin, que ha pedido (incluso oficialmente) la retirada de las tropas y armas estadounidenses del suelo europeo. No parece que utilizar la Organización Atlántica como moneda de cambio con Rusia, como parte de negociaciones que deberían garantizar la neutralidad rusa en el choque chino-estadounidense en el Indo-Pacífico, sea algo que cree problemas particulares a Trump.

 

—No hay que olvidar que durante su primer mandato Trump sacó a Estados Unidos de una organización multilateral como la OMS (Organización Mundial de la Salud) que en esta etapa también está comprometida en lanzar un «Tratado contra la Pandemia» que entregaría a esta organización poderes tecnocráticos más allá de cualquier garantía constitucional: sería la creación de una especie de «superestado» distópico basado en el biopoder, como nos lo ilustró Michel Foucault. Es fácil plantear la hipótesis de que, en caso de victoria de Trump, este tratado nunca se aprobará y que, sobre todo, esta organización (que jugó un papel fundamental en su derrota en las elecciones presidenciales de 2020) sufrirá una drástica reducción.

 

—En cuanto al otro cuadrante fundamental de la crisis, es decir, el del Indo-Pacífico, que enfrenta a Estados Unidos y sus vasallos contra la China popular, me inclinaría a suponer que Trump elegirá la vía de las negociaciones quizás aderezadas con una cierta presión militar, pero nunca hasta el punto de llegar a un conflicto de gran alcance en el que China y Estados Unidos se opongan directamente. La tarea de Trump es sanear las cuentas exteriores de su país y, por tanto, llegar a un acuerdo que de alguna manera pueda dar un nuevo impulso al sistema productivo de Washington; creo que en este sentido los dirigentes de Beijing están dispuestos a negociar para evitar una confrontación militar directa.

 

—En mi opinión, el brote más peligroso para el mundo en caso de que Trump regrese a la Casa Blanca es Oriente Medio. Ya durante la campaña electoral, el magnate afirmó que si hubiera habido un «presidente sensato» en la Casa Blanca no habría sido difícil encontrar una solución con China, Rusia y Corea del Norte. Palabras emblemáticas que aclaran un programa: basta con mirar el país del llamado «eje del Mal» que no ha sido nombrado: el Irán de los ayatolás. Ya durante su primer mandato, Trump socavó el acuerdo firmado por Barack Obama con los ayatolás que tenía como objetivo sobre todo inhibir el desarrollo nuclear de Teherán a cambio de un alivio de las sanciones que afectan a la economía iraní desde hace décadas. Está claro que con el regreso de Trump a la Casa Blanca no se puede descartar un conflicto directo con Irán, quizás con la intervención de Israel.

Un conflicto que obviamente sería muy grave pero que de alguna manera podría favorecer el derrocamiento del Príncipe Regente de Arabia Saudita Mohamed bin Salman, que se está vinculando demasiado a Rusia y China y que derriba cada vez más el arquitrabe del poder financiero y monetario estadounidense: el petrodólar. El camino del anunciado tratado estratégico entre Rusia e Irán, que se ha debatido en las últimas semanas tanto en Moscú como en Teherán, debe seguirse con atención en los próximos meses: si Moscú no acepta presentarlo oficialmente, significará, en mi opinión, que Putin está dispuesto a negociar el destino de Teherán con Trump y tal vez a rediseñar todo Oriente Medio.

 

Como pueden ver, en mi visión, un segundo mandato de Trump probablemente tendrá tres víctimas: la Unión Europea (yo diría segura), la OTAN (no segura pero sí probable), Irán (yo diría casi segura) y la OMS (yo diría que seguro). En resumen, Trump corre el riesgo de golpear la política mundial como un tsunami de fuerza inusual, que, paradójicamente, es precisamente lo que se necesita para evitar una Tercera Guerra Mundial cada vez más inminente después del mandato de cuatro años de Biden.

El problema es que los planes de Trump son en realidad la demolición controlada del Orden Mundial construido por las elites gobernantes occidentales desde 1989 y que estas últimas harán todo lo posible para bloquear al magnate. Sin embargo, si el camino del ataque parece haberse desvanecido, no podemos excluir que élites desesperadas jueguen la carta de la provocación internacional para hacer estallar el conflicto con Rusia antes de la llegada de Trump, atando así sus manos e imposibilitando sus planes. Después de todo, las elites occidentales tienen un amplio historial en operaciones sucias; desde el telegrama bismarckiano hasta Pearl Harbor, pasando por el incidente del golfo de Tonkín y probablemente también hasta el ataque a las Torres Gemelas en 2001.

Estamos viviendo un punto de inflexión crucial en la historia y pocos se dan cuenta plenamente de ello.

 

Fuente: l’AntiDiplomatico

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viernes, 9 de agosto de 2024

Ayuso y Jiménez Losantos: 1,7 millones de euros en publicidad institucional en cuatro años

 

Ayuso y Jiménez Losantos: 1,7 millones de euros en publicidad institucional en cuatro años

 

Por Yago Álvarez Barba

Rebelion / España

03/08/2024  

 


Fuentes: El Salto

EsRadio y Libertad Digital son dos de los medios favoritos de la Comunidad de Madrid para inyectarles ingentes cantidades de dinero público cada año en forma de contratos de publicidad institucional.

Para nadie es un secreto la devoción que tiene Federico Jiménez Losantos a la hora de defender a Isabel Díaz Ayuso y al Partido Popular madrileño. Ya no solo contra la izquierda, sino en la propia guerra de las derechas contra Vox y Abascal e, incluso, cargando en ocasiones contra Núñez Feijóo para remarcar el liderazgo en la sombra que ejerce la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Lo que no es tan evidente es la predilección que tiene Ayuso por Jiménez Losantos. Una relación no tan pública hasta que echas un vistazo a los planes de medios de los cuatro años completos que lleva la presidenta al frente del gobierno autonómico. En los cuatro periodos, los medios del conglomerado mediático de Jiménez Losantos (Libertad Digital, LibreMercado y EsRadio) se encuentran entre los que más dinero público reciben mediante contratos de publicidad institucional.

Las cifras han ido en aumento. En 2020, primer año completo de Ayuso al frente del gobierno autonómico, los medios de Jiménez Losantos recibieron un total de 328.146 euros repartidos en 105.000 para el medio digital y 223.000 en cuñas para la emisora de radio. Pero dicha cantidad no ha dejado de incrementarse en los siguientes ejercicios. En 2021, entre los dos medios de Jiménez Losantos recibieron 358.935 euros. El siguiente año, Ayuso contrató campañas de publicidad con Libertad Digital y EsRadio por un montante de 467.485 euros más IVA.

Pero los últimos datos publicados arrojan una cifra aún mayor. Tan solo en 2023, Ayuso contrató publicidad institucional con los medios de Jiménez Losantos por valor de 560.544 euros más IVA. En total, en los cuatro últimos años, Ayuso ha inyectado 1.717.962 euros más IVA a los medios de Jiménez Losantos. El diario digital recibió 666.000 euros y la emisora de radio ha superado el millón de euros.

Una vez más, los datos de reparto de publicidad de las instituciones controladas por el PP madrileño no parecen encajar en el reparto justo que marca la ley y que indica que dicho reparto se tiene que hacer bajo criterios de alcance, como la tirada, las visitas o los oyentes en el caso de la radio. Según los datos de audiencia de las radios generalistas para 2023, EsRadio tuvo un porcentaje de radioyentes del 4,2% del total. Muy lejos de los líderes SER y Cope, con un 31,7% y un 25,5% respectivamente. Pero también por debajo de Onda Cero (10,5%), RAC 1 (6,8%) y RNE (5,3%).

En cambio si vemos las campañas de publicidad contratadas por la Comunidad de Madrid vemos que en ese mismo año SER ingresó 760.257 euros, la Cope 741.511 y la emisora de Jiménez Losantos obtuvo 318.696 euros. Es decir, Ayuso inyectó casi la mitad de lo que le ingresa a dos emisoras que tienen un número de oyentes incluso siete veces mayor.

A las ingentes cantidades que ingresa Libertad Digital mediante las campañas de la Comunidad de Madrid, hay que sumarle las otras administraciones públicas que controla el mismo PP madrileño. Las empresas públicas madrileñas tienen sus propios presupuestos de publicidad que es repartida con la misma opacidad y bajo unos criterios claramente discriminatorios que poco encajan con la legislación sobre su reparto. Según pudimos averiguar y publicar en El Salto, la empresa de aguas pública madrileña, Canal de Isabel II, contrató campañas de publicidad a los medios de Jiménez Losantos por valor de 34.000 euros tan solo en 2021.

El Ayuntamiento de Madrid también ha sido un buen cliente de Libertad Digital y la emisora EsRadio. Tan solo en 2023, José Luis Martínez Almeida inyectó 187.892 euros a los medios de Jiménez Losantos. El medio digital recibió 20 campañas de publicidad por un montante de 51.668 euros. La emisora se llevó nada menos que 136.224 euros de dinero público en ese mismo periodo. Es decir, si sumamos el Gobierno de Ayuso, una de sus empresas públicas y el Ayuntamiento de Almeida, Jiménez Losantos recibe unos 785.000 euros al año.

La relación del conglomerado mediático del conocido agitador de la extrema derecha con el Partido Popular no se ha desarrollado tan solo en la etapa Ayuso y Almeida. Los lazos económicos a base de bombear dinero público entre el PP y el director del medio arrancó desde la fundación del grupo. Tal y como publicamos en El Salto, en 2009, la recién nacida EsRadio recibió 92.990,12 euros por parte del gobierno autonómico de Esperanza Aguirre a pesar de contar con únicamente cuatro meses de existencia. Dicha cifra se multiplicó varias veces tan solo un año después, cuando la emisora recibió 805.769 euros. Es decir, Esperanza Aguirre financió con 900.000 euros la emisora de Jiménez Losantos en sus dos primeros años de vida.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/publicidad/ayuso-jimenez-losantos-17-millones-4-anos-institucional

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