miércoles, 7 de diciembre de 2022

Oliver Stone acusó a Estados Unidos de ser el causante del conflicto ucraniano

 

Oliver Stone acusó a Estados Unidos de ser el causante del conflicto ucraniano


Consideró, también, que el gobierno de su país condena a cualquier otro si cruza la línea del orden internacional, pero, sin embargo, en su territorio viola las normas a su antojo

 

INSURGENTE.ORG / 6 diciembre 2022

 


El diario serbio Polítika entrevistó al cineasta estadounidense Oliver Stone, quien acusó al gobierno de los Estados Unidos de provocar el actual conflicto que se vive en Ucrania. Según su opinión, las acciones deliberadas de la Casa Blanca hicieron a Kiev perder su estatus neutral con respecto a Rusia.

Oliver Stone expresó que el mundo, en general, acusa a los rusos sin preguntarse sobre el verdadero responsable de armar al Ejército ucraniano desde 2014. Dijo el cineasta que esa actitud de Washington trastornó el equilibrio del equipamiento militar y se originó la guerra.

También subrayó que el gobierno de su país condena a cualquier otro si cruza la línea del orden internacional, pero, sin embargo, en su territorio viola las normas a su antojo.

Stone lamentó la gestión del actual presidente Joe Biden. De éste dijo conocer que siempre fue “beligerante”, pero que llegó a pensar de que con los años “madurara”. Y añadió: “Biden tiene la idea de controlar a Rusia como en la época del ex presidente ruso Borís Yeltsin y eso es solo un sueño”.

El conocido cineasta concluyó expresando que la única “esperanza” para EE.UU. es la creación de un tercer partido, pues tanto republicanos como demócratas “trabajan igual e invierten el mismo dinero en la industria militar”.

No cabe duda de que Oliver Stone acostumbra a expresar opiniones que a pocas personas de su nivel (al mundo de la cultura, nos referimos) se lee o escucha. Y eso, sin duda, se agradece. Ahora, bien, más que un tercer partido (la democracia no se puede medir según la existencia más o menos numerosa de éstos; de hecho en EE.UU. participan más partidos en las elecciones, absolutamente eclipsados por los mencionados), lo que Estados Unidos necesita es un cambio de sistema, igual que casi todos los países del mundo.

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Reino Unido concede “inmunidad limitada” a Juan Carlos de Borbón

 



Reino Unido concede “inmunidad limitada” a Juan Carlos de Borbón


Publicado el 7 de diciembre de 2022 / Por  / kaosenlared

 

Si bien Juan Carlos de Borbón ha conseguido que la Corte de Apelaciones de Inglaterra y Gales le conceda la inmunidad en Reino Unido para sortear una demanda por acoso a su amante, Corina Larsen, -quien le acusó de haber estado detrás de una situación de espionaje a partir de 2012, tras la ruptura de la relación-, esta es “limitada“.

La defensa de Corinna ha subrayado, después del anuncio del Tribunal de Apelaciones, que la inmunidad concedida al corrupto Borbón es “muy limitada“. El abogado Michael Kim, del despacho Kobre & Kim ha recordado que la demanda todavía tiene recorrido ya que la decisión de blindaje del que disfruta el Borbón solo afecta hasta 2014.

“La mayor parte de la demanda no se ve afectada y debería ir a juicio”, ha señalado el letrado en un comunicado. Los hechos denunciados responden a una situación “muy grave” de “un acoso que prosiguió a lo largo de mucho tiempo y que será examinado en detalle cuando el juicio tenga lugar”.

Al corrupto le obsesionaba el dinero

La examante del Borbón detalló recientemente, en un podcast titulado Corinna y el Rey, algunos aspectos de su relación extra marital con el Gran corrupto español, a quien acusa de “estar obsesionado” con el dinero. “Lo veía regresar de los viajes y estaba feliz como un niño de cinco años, traía bolsas llenas de efectivo“, subraya Corina.

En ese mismo podcast, Larsen explica cómo su relación con Juan Carlos comenzó a fraguarse en una cacería en Castilla-La Mancha. Allí fue presentada como experta en armas y desde entonces los contactos comenzaron a fluir en una relación que terminó saliendo a la luz a raíz del accidente en Bostwana.

“Estaba acostumbrado a niveles disparatados de riqueza. A dónde va toda esa riqueza es otra cuestión”, revela Corina. “Una vez que tiene cantidades ingente dinero en su posesión es capaz de hacerlo desaparecer gracias a un talento inigualable. No siempre aparece en las cuentas del banco. Las autoridades fiscales en España definitivamente no encuentran nada ahí”.

Cabe recordar, que Larsen interpuso la demanda contra Juan Carlos de Borbón en 2020, al considerar que tras el final de la relación amorosa, la Casa Real y el CNI trataron de desprestigiarla por todos los medios.

Desde la interposición de la demanda contra el Gran corrupto de España, según ha informado el medio hegemónico español Cadena SER, los abogados de Corinna denunciaron presiones contra su defensa, además de vigilancia ilegal. Todo ello, después de que Corina se negase a devolver unos 65 millones de euros que, el Borbón le habría dado en 2012 por los servicios prestados. Una sencilla relación de mercado: oferta y demanda.

En principio, la defensa del emérito intentó que la Justicia británica no aceptase la demanda de Larsen, asegurando que Reino Unido no tiene jurisdicción sobre las acciones del “fugado”. Así pues, una vez aceptada por la justicia británica la petición de Corinna, los abogados de Juan Carlos de Borbón –presentando al prestigioso despacho Clifford Chance– argumentaron que su defendido disfrutaba de inmunidad ya que los hechos se produjeron entre 2012 y 2014.

Si bien, los hechos denunciados comenzaron en dicho período, los mismos han proseguido en el tiempo hasta después de haber presentado Corina Larsen la demanda en 2020. Fundamentalmente, los hechos “gravísimos” de acoso desde la Casa Real, el CNI y la propia defensa del Borbón.

Con información de: Público

REDCOM

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Los rasgos del fascismo

 

La aparición de grupos de extrema derecha que no usan el termino «fascista» ha sembrado la confusión sobre el carácter de sus programas y prácticas, y restado importancia al fenómeno de su aparición y crecimiento. Artículo publicado en El Viejo Topo nº 80, 1994


Los rasgos del fascismo


Vicent Partal

El Viejo Topo

7 diciembre, 2022 

 

La entrada de la Alianza Nacional Italiana en el gobierno de Silvio Berlusconi ha levantado la lógica preocupación por el retorno de un movimiento fascista a un gobierno europeo. Después de aquel –año 0– de 1945 nunca un grupo que se reclamase fascista (neo, post…) había conseguido llegar tan lejos en una democracia europea. Si hasta entonces Le Pen era el ídolo de los grupos extremistas europeos, pronto Fini va a tomar el relevo.

Los distintos grupos que se reclaman de extrema derecha ya han empezado a estudiar el estilo italiano, pero el auge del llamado nuevo fascismo, que tiene en Italia su epicentro, extiende sus tentáculos por media Europa. Las recientes elecciones austríacas han visto subir la cotización de los (contradictoriamente llamados, puesto que se trata de un partido de extrema derecha) liberales. También en bélgica la ultraderecha tanto valona como flamenca ha subido. En otros países, como Alemania, aunque no ha conseguido entrar en el parlamento resulta indudable el aumento de actividad de sus organizaciones.

¿Pero, qué es el fascismo?

La discusión sobre si ese aumento de la extrema derecha es, en realidad, un aumento del fascismo o no. ha llenado ríos de tinta. Algunos opinan que no es necesario ser alarmistas y no cabe confundir estos nuevos partidos y movimientos extremistas con el viejo fascismo que llevó a Europa casi a la hecatombe. Otros consideran que estamos ante una vuelta al pasado.

Y la discusión tiene sus vicios insalvables. Porque la única definición indiscutible es aquella que define el fascismo como el régimen que gobernó Italia entre 1922 y 1945. Pero esta es una definición aséptica que sirve de poco para encarar el presente. Aceptando, pues, una cierta flexibilidad en cuanto al criterio histórico, cabe buscar una definición más operativa en términos políticos actuales.

Tal y como afirma Angelo Tasca, la mejor manera de definir el fascismo es escribiendo su historia. Porque aquello que lo dibuja con trazos claros es su manera de actuar. Los orígenes ideológicos pueden ser bien diversos pero la práctica unifica los movimientos que tendemos a catalogar como fascistas.

Sus principales características serían:

  1. La obsesión por el papel del estado. El estado suprime al individuo y lo controla sin ninguna clase de límites legales ni morales.
  2. La existencia de una potente infraestructura policial y de un partido único, una vez instalados en el ejecutivo. Estas son dos máquinas de poder que se superponen y confunden. El partido único (o con voluntad de serlo) se funde con el estado y llega a ponerse por encima de él. La policía es usada de manera arbitraria por los políticos para defender el terror establecido. Por encima de todo ello sobrevuela la figura del líder indiscutible. Del caudillo, el führer, el duce…
  3. El recurso ideológico a principios simples, renovadores de manera -total- de la sociedad. Nada de lo que existe sirve. Todo, absolutamente todo, funciona fatal. No hay ni un resquicio para la esperanza. Si el discurso se puede recubrir con una capa milenarista y nacionalista (tanto da que sea nacionalista flamenca como nacionalista italiana…) mejor que mejor.
  4. La varita mágica de la economía es la planificación. No hace falta expropiar sino planificar. Es un detalle importante porque, en la práctica, es el que marca una de las diferencias primordiales con el comunismo. Pero, a la vez, resulta el elemento más débil de conexión entre el viejo y el nuevo fascismo.
  5. La fórmula mágica para la movilización social es el recurso al otro como elemento agresor. Judíos, árabes, negros, catalanistas…

Cualquier arquetipo es bueno si funciona. Si relanza el odio primario y lo convierte en moneda política. No es que estos elementos sean suficientes. Pero son los básicos, los que coinciden en la práctica y la ideología de la mayoría de los totalitarismos que catalogamos, a efectos prácticos, como fascistas. Aunque, por supuesto, hay más cera aún por arder. Así en la mayor parte de los fascismos, aunque no en todos, se encuentran elementos como los siguientes:

  1. La defensa abierta de la desigualdad humana y la defensa abierta de la discriminación.
  2. La práctica abierta de la violencia.
  3. La denuncia del parlamentarismo y en general de los métodos democráticos. La burla y el sarcasmo son utilizados como medios para minar su credibilidad.
  4. El anticomunismo.

Estas son claves ideológicas, cuyas raíces se pueden rastrear, según qué autores, hasta Platón, Fitche. Rousseau, Carlyle o Hegel. Pero hay una pregunta que queda por contestar: ¿cómo se transforma eso en poder? ¿Cómo llega el fascismo al poder? La respuesta sólo puede basarse en admitir que su capacidad para aprovechar las debilidades del sistema es inmensa. Sin olvidar nunca, por supuesto, que siempre hay personajes adinerados que facilitan las monedas necesarias.

Pero no hay que llamarse a engaño, porque el fascismo no sólo es generado por una cierta burguesía, como acostumbran a describir los manuales. Hay un elemento mucho más tenebroso y terrible que sería estúpido esconder. Y este no es otro que el hecho de que el fascismo logra reunir en torno suyo un enorme consenso. Garantizado y mantenido por tanta represión como se quiera. Pero real. Este es su auténtico peligro.

En la Europa actual se han puesto en marcha dos importantes máquinas que a los ojos de algunos legitiman el fascismo. De un lado una emigración sin precedentes en la historia. De otro una corrupción generalizada de la clase política, que no puede calificarse ya de anecdótica. El primero de los elementos sirve para crear el estereotipo de enemigo: –un puesto de trabajo para un negro significa un parado blanco–, por ejemplo. El segundo

sirve en bandeja el descrédito de la democracia. Un tercer elemento, mucho más difícil y contradictorio, proviene de la caída de los regímenes socialistas. Por un lado esa caída ha provocado el trasvase de militantes partidarios del orden, de cualquier orden, y antisistema. La cohabitación de fascistas y comunistas ya no es una simple anécdota rusa. Cohabitan, aunque sea sólo un tanteo, en diversos países europeos, especialmente en Francia, donde ya ha llegado a producirse un discurso teórico sobre esta cohabitación. Y, a tenor de ciertas publicaciones y panfletos, empiezan a cohabitar también en el Estado Español, aunque de una manera harto más embrionaria (es el caso de una organización llamada Alternativa Europea que combina el águila franquista con la hoz y el martillo). No es, sin embargo, esta la única repercusión del fin del comunismo en el auge de los movimientos fascistas. Hay una más. La derrota del socialismo real ha llevado la euforia a la derecha. Y la derecha más extrema recoge el fruto. Especialmente en el Este -donde está de moda homenajear a cualquier fascista de tres al cuarto- pero también aquí.

Lo más peligroso es que las dimensiones del conflicto empiezan a ser alarmantes. La creación de potentes organizaciones fascistas y la extensión de su discurso puede ser rastreada en la mayoría de los países del continente:

–Alemania. Se calcula que existen 7 partidos nazis, con una militancia aproximada de 50.000 personas. En 1993 causaron 7 muertes y protagonizaron 2.322 acios violentos. El partido de los Republicanos, la principal fuerza de extrema derecha, consiguió en las anteriores elecciones europeas dos millones de votos. Su líder es el ex-oficial de la Waffen SS Franz Schonhuber. De la capacidad de financiación de la extrema derecha alemana da una idea el hecho de que la Deustche Volksunion en 1989 envió 28 millones de cartas personalizadas a electores alemanes. El costo de la operación fue de 500 millones de pesetas. Un elemento remarcable en el caso alemán es la facilidad con la que antiguos militantes nazis vuelven a la vida política. Seguramente el caso más espeluznante sea el del general SS Heinz Reinefurth. Reinefurth fue elegido alcalde de Wasiermand en 1951, sólo unos años después de hacerse famoso como el verdugo de Varsovia. Reinefurth dirigió la represión en la capital polaca, que llegó a cobrarse la vida de 15.000 ciudadanos en un solo día.

–En Austria es el partido liberal FPOE de Jorg Haider el que encarna el auge de la extrema derecha. Un auge notable si se tiene en cuenta la existencia de una encuesta de 1991 donde se proclama que el 21% de los jóvenes austríacos  simpatizan con lo que Hitler representó. Haider mismo no esconde para nada su simpatía por el sargento bávaro, hasta el punto de que su biografía autorizada lleva por título Haider Kampf. Los magníficos resultados electorales del FPOE, sin embargo, tienen que ser contrastados con la que fue su gran derrota. En 1993 su partido propuso un referéndum contra la inmigración. Para que se celebrase debía recoger un millón de firmas en una semana. Una movilización sin precedentes de la sociedad austríaca redujo el margen de firmantes a 417.000. La respuesta fue una campaña de atentados y bombas.

–En Gran Bretaña el fascismo tiene pocos adeptos, en buena parte porque dentro del Partido Conservador existen dirigentes, como Norman Tebbit. que de hecho son los líderes naturales de la extrema derecha. La poca actividad de los tres grupos fascistas británicos (British National Party, National Front y Third Way) contrasta sin embargo con el hecho de que Gran Bretaña es el gran foco de la corriente revisionista, que pretende hacer creer que el holocausto no existió. David Irving es su representante más conocido. El hooliganismo y una gran parte del movimiento skin son armas de choque del fascismo británico.

–Francia era el paraíso de los fascistas europeos, hasta la llegada al poder de la Alianza Nacional Italiana. Hasta esa fecha el Front National de Jean Marie Le Pen, creado en 1972, era el partido fascista más estructurado y con más votos de toda Europa. El lepenismo es un ejemplo claro de conexión entre el viejo fascismo y el nuevo, a pesar del cuento chino de Le Pen sobre su participación en la resistencia (circula un chiste según el cual Le Pen se apuntó a la resistencia… el 35 de agosto). A lo largo de su carrera Le Pen ha tenido mucho cuidado en unir los restos de los viejos movimientos totalitarios franceses, Así fue diputado poujadista en 1956 o participó en la campaña electoral del antiguo ministro de información del régimen de Vichy, Tixier Vignacourt, en 1965. El gran salto adelante del Front National se dio en los años ochenta, en el momento en que los socialistas llegan al poder. En 1981 el FN no pudo ni reunir las firmas necesarias para presentar a Le Pen como candidato. Pero en las presidenciales de 1988 obtuvo el 14,4 % de los votos. Su discurso antiparlamentario y contrario a la inmigración había calado rápidamente. En los últimos 30 años más de 10 millones de emigrantes han llegado a Francia.

–En Bélgica el Vlaams Blok flamenco y el Front National valón están experimentando un fuerte aumento de votos. En el caso del primer partido, sin embargo, hay que tener en cuenta que no sólo se recoge el voto de la extrema derecha sino que suma el voto independentista, ya que es el único partido flamenco que la defiende abiertamente.

–En los países nórdicos, los grupos fascistas que han conseguido una cierta audiencia basan su discurso exclusivamente en el rechazo a la inmigración. Se trata de los partidos Progreso de Dinamarca (16 diputados) y Noruega (13% de los votos) y, un poco más al sur, el de los Demócratas Centristas holandeses.

–En Suecia sólo existe un pequeño grupúsculo conocido como Movimiento Ario, sin ninguna importancia real.

–En los países y estados del sur de la Unión Europea la pervivencia hasta la década de los setenta del fascismo en el poder parece haber influido en su escasa implantación. En Portugal apenas si existen grupos organizados; en España se han producido atentados mortales pero la capacidad de implantación de los grupos de extrema derecha no parece notable. (Aunque hay que hacer un paréntesis para recordar que el GAL es el grupo armado de carácter fascista que ha causado más muertes en los últimos años en Europa).

Un caso especial es el de ciertos movimientos antinacionalistas, especialmente en los Países Catalanes (concretamente en Valencia) y en Euskadi. Pero estos movimientos, de clara tipología fascista, disfrazan su actividad con la defensa de improbables lenguas y de derechos peculiares. Así y todo la crisis más que evidente del movimiento blavero en Valencia ha tenido como epifenómeno peligroso su descarada alianza con los restos de movimientos nazis (el GAV presidido por Juan García- Santandreu) y la práctica del asesinato político (contra el militante antiracista y catalanista Guillem Agulló, ahora hace un año).

–Italia. En el caso italiano se da una relación lineal entre el partido de Fini, el viejo régimen fascista de Saló y el terrorismo de extrema derecha de los sesenta. La unión de todos los grupos fascistas y la aparición de un político perspicaz y capaz como Gianfranco Fini ha catapultado la Alianza Nacional al gobierno de Italia, donde controla 109 diputados, 48 senadores y 5 ministros. La actuación gubernamental del fascismo italiano ha destacado por su bloqueo a Eslovenia y Croacia, ante las cuales ha vuelto a plantear los derechos históricos italianos sobre

Istria y una parte de Dalmacia. Otra inquietante perspectiva sería analizar lo que tiene de fascista (aquí sí nuevo y tecnológicamente puntero) el discurso político y la práctica de Silvio Berlusconi. Pero ahora no viene al caso. En buena medida porque sus orígenes ideológicos y políticos están más, por contradictorio que pueda parecer, en el socialismo de Craxi que en el movimiento misino de Giorgio Almirante.

Al Este, la confusión

Queda finalmente el bloque del Este, donde la crisis de identidad provocada por la caída del comunismo ha provocado un revival de todos los viejos fascismos de entreguerras. Entre los muchos incidentes provocados por la extrema derecha en aquellos países destaca el antisemitismo creciente, y altamente preocupante, en una Polonia donde los judíos ya son sólo un vestigio del pasado. El líder de la extrema derecha polaca, Boreslaw Tejkowski, ha llegado a acusar a Juan Pablo II de ser judío. Una afirmación tan grotesca y peregrina no ha encontrado eco suficiente, pero un caso más grave sería el de Bronislaw Geremek, un conocido luchador por la democracia en los tiempos de la dictadura, que se ha visto interpelado en el propio parlamento polaco y ha tenido que defenderse de la acusación (?) de ser judío.

En otros países movimientos ultra nacionalistas han dado cobertura a grupos fascistas. Es el conocido caso de Croacia o Serbia, pero también ocurre en Hungría (Itsvan Csurka) o Rumanía.

La santificación del pasado fascista, como oposición al comunismo, ha llevado a países como Lituania, Letonia o Rumanía a homenajear a líderes de la época de entreguerras. Especialmente espeluznante fue el minuto de silencio guardado el 1 de junio de 1991 por todo el parlamento rumano en el aniversario de la ejecución del dictador Ion Antonescu.

Artículo publicado en El Viejo Topo nº 80, 1994.

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Twitter: el aparato de propaganda cambia de bando político

 

Twitter: el aparato de propaganda cambia de bando político

 

DIARIO OCTUBRE / diciembre 6, 2022

 



 En entradas anteriores ya hemos reseñado las oscuras operaciones económicas del hijo de Biden en Ucrania. A ellas se añaden las de FTX, por lo que da la impresión de que estamos ante una reedición del asunto Irán-Contra, en el que la “ayuda internacional” sirve para múltiples objetivos simultáneos, como subvencionar elecciones de manera ilegal o lavar montañas de dinero negro.

 

En la medida en que afecta a Obama y Biden, la reacción estadounidense se ha lanzado a la caza, entre ellos Elon Musk, el actual propietario de Twitter, un aparato de propaganda del Partido Demócrata que ahora ha cambiado de bando.

Para emprender su caza particular contra los antiguos propietarios de Twitter y el Partido Demócrata, Elon Musk ha encargado al periodista Matt Taibbi que difunda los correos internos de Twitter ordenando silenciar los trapos sucios de Biden y el Partido Demócrata.

Es otra de esas grandes oportunidades para comprobar cómo se manipula una red social y los intereses a los que sirve.

En 2020 el New York Post, un periódico reaccionario, informó de que en el ordenador portátil del hijo de Biden, el FBI había recuperado, además de pornografía, datos sobre los negocios delictivos de Hunter Biden en Ucrania.

Los correos electrónicos encontrados en la memoria del ordenador demuestran que, a pesar de sus desmentidos, Joe Biden manipuló al gobierno ucraniano para encubrir las actividades delictivas de su hijo. Un tribunal verificó posteriormente que el contenido del portátil era auténtico.

A la estela del entonces vicepresidente de Obama, los medios de comunicación “progres” y el Partido Demócrata lanzaron una campaña para impedir que la información contenida en el portátil se difundiera porque era desinformación procedente de Rusia. El Kremlin había vuelto a piratear los servidores y las comunicaciones estadounidenses y actuaba de común acuerdo con los “trumpistas”.

Twitter se sumó a esa campaña de censura. Prohibió los enlaces al New York Post a espaldas de Jack Dorsey, el cabecilla de la red, que tardó en enterarse de la manipulación y, sin embargo, no hizo nada por impedirla.

El antiguo director jurídico y político de Twitter, Vijaya Gadde, desempeñó el papel fundamental en la censura sistemática y el pirateo ruso fue el pretexto perfecto. La red no podía hacer el juego a Rusia.

El pretexto ruso no convenció a nadie. Los trabajadores de la red siempre supieron que estaban lavando la cara a Obama, Biden y el Partido Demócrata, es decir, que Twitter era uno de los brazos ideológicos de la Casa Blanca.

Si la historia del portátil del hijo de Biden se hubiera difundido, no hubiera podido optar a las elecciones presidenciales. En otras palabras: la censura en las redes sociales y los medios de comunicación falseó el proceso electoral.

El Partido Demócrata y los “progres” del mundo han perdido una poderosa herramienta y han pasado al contraataque, no vacilando en ponere en evidencia. Acusan a Twitter de una “censura insuficiente”. El New York Times asegura que los discursos de odio han aumentado en Twitter, en una escala sin precedentes.

La Comisión Europea amenaza con prohibir Twitter en Europa si no cumple con las normas de censura y suprime la “desinformación”. Lo que había hasta ahora en Twitter no debía ser “desinfomación”.

 

FUENTE: mpr21.info

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martes, 6 de diciembre de 2022

Un dron ataca otro aeródromo ruso

 

Un dron ataca otro aeródromo ruso

 

DIARIO OCTUBRE / diciembre 6, 2022


 
Un tanque de almacenamiento de petróleo se incendió la mañana de este martes en la provincia rusa de Kursk tras un ataque con dron contra un aeródromo, comunicó el gobernador de esa región fronteriza, Román Starovoit.

El ataque no dejó víctimas y los servicios de emergencias trabajan para apagar el fuego.

FUENTE: actualidad.rt.com

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¿Qué son las “redes libres”?

 



¿Qué son las “redes libres”?


Publicado el 6 de diciembre de 2022 / Por LQSomos /KAOSENLARED

 

Que las redes sociales acumulan tanto poder como para convertirlas en un actor político peligroso no es novedad. Pero lo que tal vez sí lo sea es que existen alternativas. Fuera del mundo de las “big tech”, muy lejos del mundo hipercapitalista de Silicon Valley, la cultura hacker está creando redes que funcionan bajo otra lógica, sin publicidad ni recopilación de datos, y que funcionan de manera descentralizada, sin dueño, desarrolladas siguiendo el modelo del Software Libre.

¿Qué es el software libre? En pocas palabras, un programa libre es uno que cualquiera puede ejecutar, analizar, modificar y redistribuir. No necesariamente significa que sea gratis, pero en muchos casos terminan siéndolo. Algunos ejemplos que seguramente conocés son el navegador web Firefox, el reproductor de video VLC o el sistema operativo Linux.

Esto es importante porque detrás de su fachada, las redes sociales son precisamente programas de computadora. A diferencia de los que instalamos en nuestros dispositivos, estos corren en servidores potentes— la aplicación que instalamos en un celular es apenas una manera de mostrarnos la información que procesa ese servidor—, pero en el fondo son eso, programas.

Las redes libres, entonces, son aquellas que permiten que cualquiera cree una nueva instalación. El hecho de que sean descentralizadas significa que estas distintas instalaciones hechas de manera independiente pueden comunicarse entre sí. Pensá en cómo funciona la red telefónica o el correo electrónico: no importa quién es mi proveedor de servicio ni la marca de mi teléfono o computadora, puedo comunicarme con cualquiera que esté en la misma red. En cambio, si quiero mandarle un mensaje a alguien que está en Facebook, si o si tengo que tener una cuenta en Facebook.

De esta camada de redes libres tal vez la más popular sea Mastodon. Es casi un clon de Twitter, la mayor diferencia es que permite escribir hasta 500 caracteres por mensaje. Ganó mucha visibilidad cuando se anunció la compra de la red del pajarito por parte de Elon Musk a principios de 2022 y cuenta con más de 5 millones y medio de usuarios repartidos en casi 3000 instancias. ¿Instancias? Claro, como dije más arriba, no existe un único proveedor, sino que cualquiera puede crear el propio. La instancia más grande es la “oficial”, Mastodon.social, pero existen otras para públicos más específicos, como mastodon.la, orientada al público latinoamericano. Lo importante es que sin importar dónde armemos la cuenta, podemos comunicarnos, leer y ser leídes por quienes están en otros servidores.

Pero hay otras opciones además de Mastodon. Para quienes eligen comunicarse a través de la imagen existe Pixelfed. Si Mastodon es un clon de Twitter, Pixelfed lo es de Instagram. Con casi 100.000 usuarios en 248 servidores, su peso es considerablemente menor. Sin embargo, parece una alternativa interesante para quienes disfrutan de las imágenes pero no tienen tolerancia a la “cultura de influencers” que permea todo el contenido de Instagram.

Para videos existe Peertube, una plataforma similar a Youtube que distribuye la carga del ancho de banda necesario para los videos con un sistema entre pares similar al de programas de descargas como BitTorrent. La aplicación permite compartir videos y transmisiones en vivo compartiendo el ancho de banda de los usuarios para aliviar la carga del servidor. La implementación más grande en castellano es fediverse.tv.

Por supuesto, un problema común a todas estas plataformas es el contenido. La mayoría de los usuarios no entramos a Twitter, Facebook o Youtube porque nos gusta el software, sino por las personas que encontramos allí. Una plataforma técnicamente impecable pero donde no está la gente que queremos seguir es poco menos que inútil. Sin embargo, hay algunos supuestos en los que su uso podría promoverse.

En primer lugar, lo obvio: el Estado en sus diferentes niveles. Hoy en día el Estado depende de redes monopólicas para comunicar sus acciones de gobierno. ¿No sería razonable crear un sistema de comunicación descentralizado y soberano que sirva de repositorio canónico de información pública? De hecho, esto ya fue implementado por la Unión Europea, con su propia instancia de Mastodon para organismos oficiales.

Pero también hay otros actores que podrían beneficiarse con estas herramientas. Por ejemplo, imaginemos un municipio creando una instancia de Pixelfed para que los vecinos puedan compartir fotos de su ciudad. Una universidad pública podría utilizar Peertube para almacenar clases y recursos audiovisuales, de la misma manera que hoy se hace con los sistemas de campus virtual. Medios públicos o comunitarios podrían aprovechar su capacidad de streaming en vivo para distribuir sus contenidos audiovisuales. Una cámara empresaria podría crear una red pensada para que sus miembros promocionen sus servicios sin temor de que un cambio de política de Instagram los hunda. Cualquier institución lo suficientemente grande como para tener un responsable de tecnología o sistemas podría encontrarle un uso a estos sistemas descentralizados.

Así como hace años el campo popular discute el rol de los medios en la producción y distribución de sentido, parece haberle tocado el momento a las redes, los algoritmos y los gigantes tecnológicos. De hecho, desde hace años los colectivos hackers, de software libre y de derechos informáticos vienen alzando la voz al respecto. Tal vez, ante la inédita acumulación de poder de estas empresas, esté siendo hora de prestar atención a sus planteos.

En Agencia Paco Urondo

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Sumar y Podemos sondean la posibilidad de ir por separado a las urnas hasta que el PSOE los una

 

Sumar y Podemos sondean la posibilidad de ir por separado a las urnas hasta que el PSOE los una

 

 

INSURGENTE.ORG / 5 diciembre 2022

 

 


Los últimos movimientos en el tablero electoralero indican que el Sumar de Yolanda Díaz y el Podemos de Irene Montero irán por separado a las urnas. Eso parece al día de hoy, pero una llamada al orden desde el Jefe en Moncloa podría cambiarlo todo y que aparezcan en el cartel juntas e incluso revueltas. Las desavenencias entre ambas organizaciones no son ideológicas ni siquiera políticas ya que tanto Sumar como Podemos están constituidos para ir a arropar al PSOE en el gran encuentro histórico de la socialdemocracia con sus bastones. Por ello, con más ganas, con menos, con más teatro, con menos, pero siempre junto al hermano mayor que es quien garantiza el gobierno y, por tanto, los puestos para «cambiar» las cosas desde adentro, desde el institucionalismo más alejado de los trabajadores/as.

En la noche electoral, en las sedes y hoteles de rigor, las dos organizaciones mirarán las pantallas para ver si todos unidos llegan a 176 escaños. No hay más, por lo que las disputas si «Podemos Sumar» o no tienen que ver con encontronazos de tipo personal, lugares en las listas, traiciones y deudas junto a ingredientes no confesos con los que en el fondo se divierten.

Pero ocurre que, por supuesto, al margen de ellas hay vida social y política, y es necesario recordarles que votarlos o botarlos tiene apenas una letra de diferencia, y que encima suena igual.

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Los beneficios de las empresas han crecido siete veces más que los salarios en 2022, según el Banco de España

 

Los beneficios de las empresas han crecido siete veces más que los salarios en 2022, según el Banco de España


TERCERAINFORMACION / 05.12.2022

  • El Banco de España certifica que las empresas han trasladado el encarecimiento de sus costes a los precios de venta al consumo, manteniendo su rentabilidad e incluso aumentando sus beneficios respecto a momentos de estabilidad económica.
  • En el tejido empresarial beneficiado por el encarecimiento al consumo destacan las grandes corporaciones bancarias o energéticas, cuyos márgenes de beneficio se sitúan en el 31% de media para la banca y el 24% para las grandes eléctricas. 



 Los resultados de la Central de Balances Trimestral del Banco de España recogen que los beneficios de las empresas han crecido siete veces más que los salarios en 2022. Mientras las ganancias empresariales se han incrementado un 21% de media hasta el tercer trimestre de este año respecto a 2021, el gasto derivado del salario y cotizaciones de cada trabajador apenas se ha elevado un 3%. Si se suma a esta cifra el aumento de las plantillas en estos meses de reconstrucción del mercado laboral después de los años de pandemia, es decir, desde 2020, la cifra llega casi al 7%, aún tres veces por debajo de los beneficios empresariales.

También se constata que las empresas han trasladado el encarecimiento de los costes derivados de la energía, el transporte o las materias primas -consecuencia de las sanciones a Rusia- a los precios de venta de sus productos o servicios.

Los datos se basan en una macroencuesta a 920 empresas, entre las que no hay ningún banco ni compañía de seguros, aunque el beneficio de la banca en los nueve primeros meses de 2022 es aún mayor, del 31% de media. La encuesta solo ratifica lo observado por la Agencia Tributaria en la recaudación del impuesto de Sociedades: los dos primeros pagos fraccionados de este impuesto que grava los beneficios empresariales reflejan un crecimiento del 18,7% en relación con los diez primeros meses del año pasado (un 25% si se elimina el ingreso extraordinario aplicado en 2021).

Las seis entidades cotizadas del país –Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell, Bankinter y Unicaja– ganaron 16.014 millones de forma agregada en ese período. Solo dos grandes bancos, Santander y BBVA, aportan tres cuartas partes de ese beneficio. Mientras el margen de intereses se ha disparado un 17%, las comisiones se incrementaron hasta el 13%, el doble de ritmo de lo crecían en 2021. En este contexto, la banca se frota las manos con la subida de los tipos de interés prevista desde enero de 2023.

Aunque el beneficio de las aseguradoras no resulta tan obsceno, también es reseñable. En los seis primeros meses del año ascendió a 2.662 millones de euros, un 9,3% más que en junio de 2021, según ICEA.

«El reparto entre empresas y trabajadores de los excedentes de la actividad se ha volcado hacia las empresas [en los últimos trimestres], pero en 2020 fue totalmente al contrario», ha defendido Ángel Gavilán, director general de Economía y Estadística del Banco de España, en la presentación del informe sobre el sondeo. Añade que «el reparto ha sido igual en 2022 que en 2019», lo que, en su opinión «es coherente con el hecho de que durante ese período (2019-2022) empresas y trabajadores han perdido renta real» en esta crisis de inflación.

«La recuperación de los beneficios ordinarios habría permitido que, para el conjunto de las empresas encuestadas, el margen sobre VAB (Valor añadido bruto, que mide la proporción de este resultado que se quedan las empresas una vez deducidos los gastos de personal) siguiese aumentando en 2022, hasta situarse en niveles similares a los existentes antes de la pandemia», explica el propio Banco de España en el informe publicado el pasado 1 de diciembre.

El Banco de España reconoce así «una mejora adicional de la situación económica y financiera de la mayoría de las empresas de la muestra». «No obstante, los datos referidos exclusivamente al tercer trimestre muestran una pérdida de dinamismo de los beneficios empresariales como reflejo de la desaceleración de la actividad económica», añade el informe.

A pesar de esa «desaceleración», el otro actor del establishment económico español, las compañías energéticas, que ya cuadruplicaron sus beneficios en 2021, ven incrementadas sus ganancias en un 24% durante el primer semestre de 2022Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol, Enagás y Red Eléctrica, que ya recogieron 10.117 millones de euros en 2021, suman  3.548 millones de euros en la primera mitad del presente año.

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Los nuevos dueños del mundo

 

Entre las personas que más influyen en el mundo ya no se encuentran los políticos. Ni siquiera los jefes de gobierno. Hoy manda una nueva especie: los Señores del dinero. Texto publicado originalmente en El Viejo Topo 86, Junio de 1995


Los nuevos dueños del mundo


Ignacio Ramonet

El Viejo topo

6 diciembre, 2022 

 

Bien pudiera ser un cuento de José Luis Borges. En un lejano reino, un magno y cruel soberano, aferrado a los atributos de su poder, encerrado en su suntuoso palacio, no se había dado cuenta de cómo el mundo, de manera apenas perceptible, cambiaba a su alrededor. Hasta el día en que hubo de tomar la gran decisión. Entonces, estupefacto, vio que sus órdenes no eran obedecidas, porque el poder se había desplazado. El magno soberano había dejado de ser el dueño del mundo.

Quienes se abandonan a interminables combates electorales para conquistar democráticamente el poder, ¿no se exponen, en caso de victoria, a sufrir una decepción similar a la del soberano del cuento? ¿Saben que, en este fin de siglo, el poder se ha desplazado? ¿Que ha huido de esos lugares precisos que circunscribe la política? ¡El verdadero poder está en otra parte, fuera de su alcance!

Un semanario francés publicaba hace bien poco una encues ta sobre los cincuenta hombres más influyentes del planeta . No figuraba en ella ni un solo jefe de estado o de gobierno, ni un ministro o diputado, de ningún país del mundo. Hace algunas semanas, otra publicación semanal dedicó su portada al hombre más influyente del mundo. ¿Quién era? ¿Bill Clinton, Helmut Kohl, Boris Yeltsin? No. Simplemente Bill Gates, jefe de Microsoft, que domina los mercados estratégicos de comunicación y se dispone a controlar las autopistas de información.

Las increíbles innovaciones científicas y tecnológicas de las dos últimas décadas han estimulado, en diferentes ámbitos, las tesis ultraliberales del laissez faire, laissez passer. Además, la caída del muro de Berlín, la desaparición de la URSS y el desmoronamiento de los regímenes comunistas les han animado a hacerlo. La universalización del intercambio de signos, en especial, se ha acelerado de forma extraordinaria gracias a las revoluciones de la informática y la comunicación. Estas han provocado concretamente la explosión de dos auténticos sistemas nerviosos de las sociedades modernas: los mercados financieros y las redes de información.

La transmisión de datos a la velocidad de la luz (300.000 km por segundo); la digitalización de los textos, las imágenes y los sonidos; el recurso, ya banal, a los satélites de telecomunicaciones; la revolución de la telefonía; la implantación de la informática en casi todos los sectores de producción y servicios; la miniaturización de los ordenadores y su introducción en redes a escala universal, han conseguido, poco a poco, revolucionar el orden mundial.

Especialmente el mundo de las finanzas. En lo sucesivo, las finanzas reúnen las cuatro cualidades que las convierten en un modelo perfectamente adaptado al nuevo reparto tecnológico. Atributos divinos, como quien dice, que, como es lógico, generan un nuevo culto, una nueva religión: la del mercado. Durante las 24 horas del día se intercambian instantáneamente datos de un extremo a otro de la Tierra. Las principales Bolsas están unidas entre sí y funcionan en bucle. Sin parar. Mientras, en todo el mundo, ante sus pantallas electrnicas, millones de jóvenes superdiplomados se pasan el día colgados del teléfono. Son los oficinistas del mercado. Interpretan la nueva racionalidad económica, que siempre tiene razón, y ante la que cualquier argumento –sobre todo social o humanitario– debe inclinarse.

Sin embargo, lo más normal es que los mercados funcionen, por así decirlo, a ciegas, incluyendo parámetros tomados prestados casi de la brujería, como la economía de los rumores, el análisis de los comportamientos gregarios, o incluso el estudio de los contagios miméticos. Esto es así porque, debido a estas nuevas características, el mercado financiero ha puesto a punto nuevos productos extremadamente complejos y volátiles, que muy pocos expertos conocen bien y que les proporcionan –eso sí, corriendo algún riesgo, como se ha demostrado hace bien poco con el hundimiento del banco británico Braings­–  una considerable ventaja en las transacciones. Quienes saben actuar sabiamente –es decir, en su propio beneficio– sobre el curso de los valores y las monedas, apenas llegan a ser una decena en todo el mundo. Se los considera los “dueños de los mercados”. Si sale una palabra de su boca, todo puede tambalearse: el dólar baja, la Bolsa de Tokio se hunde.

Ante la potencia de estos mastodontes de las finanzas, los estados no pueden hacer gran cosa. Este hecho ha quedado patente durante la reciente crisis financiera de México, que estalló a finales de diciembre de 1994. ¿Qué peso tienen las reservas acumuladas en divisas de EEUU, Japón, Alemania, Francia, Italia, el Reino Unido y Canadá –los siete países más ricos del mundo­­– ante la disuasoria fuerza financiera de los fondos de inversión privados, en su mayor parte anglosajones o japoneses? No mucho. Pensemos, por ejemplo, que en el más importante esfuerzo financiero de la historia económica moderna en favor de un país –en este caso México– los grandes estados del planeta (entre ellos EEUU), el BM y el FMI consiguieron reunir, entre todos, 50 mil millones de dólares. Pues bien, por sí solos, los tres primeros fondos de pensiones norteamericanos (Fidelity Investments, Vanguard Group y Capital Research Management) controlan 500 mil millones de dólares…

Los gerentes de estos fondos concentran en sus manos un poder financiero que no posee ningún ministro de economía ni ningún gobernador del banco central del mundo. En un mercado que ha pasado a ser instantáneo y universal, cualquier desplazamiento brutal de estos auténticos mamuts de las finanzas puede suponer la desestabilización económica de cualquier país.

Los dirigentes políticos de las principales potencias del planeta, reunidos con las ochocientas cincuenta autoridades económicas más importantes del mundo en el marco del Fórum Internacional de Davos (Suiza), anunciaron claramente hasta qué punto desconfiaban de la nueva consigna de moda, «¡Todo el poder al mercado!», y cuánto temían a la potencia sobrehumana de esos gerentes de fondos. Su fabulosa riqueza, a menudo al abrigo de los paraísos fiscales, se ha liberado totalmente de los gobiernos, y ellos actúan a sus anchas en el ciberespacio de las geofinanzas. Éste construye una especie de nueva frontera, un nuevo territorio del cual depende la suerte de buena parte del mundo. Sin contrato social. Sin sanciones. Sin ley. Excepto las que establecen a su libre arbitrio los protagonistas. Para su mayor provecho.

En tales circunstancias, ¿es de extrañar que, especialmente en EEUU, el desigual reparto de la riqueza continúe agravándose? ¿Y que el 1% de la población más acaudalada controle aproximadamente el 40% de la riqueza nacional, es decir dos veces más que en el Reino Unido, el país menos igualitario de Europa Occidental?

«Los mercados votan todos los días –opina George Soros, financiero multimillonario­–, obligan a los gobiernos a adoptar medidas impopulares, desde luego, pero indispensables. Son los mercados los que poseen el sentido del estado». A lo que Raymond Barre, antiguo primer ministro francés, gran defensor del liberalismo económico, responde: «Dedicidamente, ya no podemos dejar el mundo en manos de un hatajo de irresponsables treintañeros que no piensan más que en ganar dinero». El Sr. Barre considera que el sistema financiero internacional no posee los medios institucionales necesarios para hacer frente a los desafíos de la mundialización y apertura general de los mercados. Hecho que también constata Boutros-Gahli, secretario general de la ONU: «El poder mundial escapa en gran medida a los estados. La mundialización implica el surgimiento de nuevos poderes que trascienden las estructurales estatales».

Entre estos nuevos poderes, el de los medios de comunicación de masas se nos muestra como uno de los más poderosos y temidos. La conquista de audiencias masivas a escala planetaria desencadena batallas homéricas. Algunos grupos industriales se han enzarzado en una guerra a muerte por el control de los recursos de las sociedades multimedia y de las autopistas de información que, según Albert Gore, vicepresidente de EEUU, «representan para EEUU hoy lo que representó la infraestructura del transporte por carretera a mediados del siglo XX».

Por primera vez en la historia del mundo se envían mensajes (noticias y canciones) ininterrumpidamente a todo el planeta, a través de las cadenas de televisión enlazadas vía satélite. Actualmente existen dos cadenas planetarias (CNN y MTV); mañana serán decenas. Y revolucionarán costumbres y culturas, ideas y debates. «Grupos más poderosos que los estados –constantan dos ensayistas franceses– saquean uno de los bienes más preciados por la democracia: la información. ¿Van a imponer su ley en el mundo entero, o inaugurarán una nueva era de libertad para el ciudadano?».

Ninguno de estos auténticos dueños del mundo han sometido sus proyectos al sufragio universal. La democracia no está hecha para ellos. Están por encima de estas interminables discusiones en las que conceptos como el bien público, el bienestar social, la libertad y la igualdad todavía tienen sentido. No tienen tiempo que perder. Su dinero, sus productos y sus ideas atraviesan sin obstáculos las fronteras de un mercado mundializado.

A sus pies, el poder político es simplemente el tercer poder. El primero es el económico, después de los medios de comunicación. Cuando se posee los dos –como Silvio Berluscone en Italia– conseguir el poder político no es sino una mera formalidad.

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