martes, 8 de junio de 2021

Eladio García Castro y la historia perdida del PTE

 

Eladio García Castro y la historia perdida del PTE

” Pan, Trabajo y Libertad. Historia del Partido del Trabajo de España”, obra colectiva coordinada por José Luís Martín Ramos (coord.) (El Viejo topo, Barcelona, 2011)…La memoria histórica también tenía que llegar hasta este sector, ante todo sobre el PTE, el partido más importante de la izquierda del PCE-PSUC.




Por Pepe Gutiérrez-Álvarez 

Kaosenlared

Publicado el 8 Jun, 2021

En el debate suscitado por varios artículos con mi firma  sobre el maoísmo me he referido al único estudio publicado sobre esta corriente, al menos que yo sepa, sí bien son diversas páginas on line la que han tratado de evocar esta formación que en sus mejores momentos resultó ser la más influyente de lo que se llamó izquierda radical. Estamos hablando de” Pan, Trabajo y Libertad. Historia del Partido del Trabajo de España”, obra colectiva coordinada por José Luís Martín Ramos (coord.) (El Viejo topo, Barcelona, 2011)…La memoria histórica también tenía que llegar hasta este sector, ante todo sobre el PTE, el partido más importante de la izquierda del PCE-PSUC, sobre el que existían muy pocas aportaciones en papel escrito (la última, la de José Antonio Errejón en viento Sur 115), y unas pocas más en Internet. Dicha recuperación viene dada por el trabajo de la Asociación Pan y Libertad que ya había auspiciado otra obra La lucha por la ruptura democrática en la Transición que reúne documentos, fotografías, y una serie de artículos: Transición y transiciones permanentes, por Ramón Adell Argilés; Los movimientos sociales, por Manel Gracia Luño; El Partido del Trabajo de España, por Amador Rivera Pavón; La prensa del partido, por Antonio Bocanegra Martínez; La represión en la transición, por Alfredo Grimaldos Feito…El proyecto es todo lo extenso que merece una primera introducción.

La edición reseñada marca un salto cualitativo por su amplitud. Estamos hablando pues de una historia en construcción que comienza a ofrecer sus primeros frutos sacando este partido del foso del olvido, una tarea que comienza como no podía ser menos haciendo un listado de los militantes asesinados por las fuerzas del orden público, a los que habría que añadir una lista casi interminable de hombres y mujeres represaliados, encarcelados y torturados. Una primera secuencia que nos sitúan ante una historia trabajada muy duramente desde abajo, por una militancia que trataba de recuperar las mejores tradiciones militantes al tiempo que criticar aspectos insostenibles, primordialmente los heredados de una visión idealizada del estalinismo.

Los trabajos se apoyan en una amplia documentación y en las fuentes orales, es la obra coordinada por José Luís Martín Ramos, Pan, Trabajo y Libertad. Historia del Partido del Trabajo de España (El Viejo topo, Barcelona, 2011), y que incluye trabajos de otros autores como Marta Campoy, Manel Gracia y Ramón Franqueza, todos ellos estudiosos y antiguos militantes del partido.

Este primer trabajo ofrece una visión de conjunto sobre una experiencia que todavía resulta cercana, y que se desarrolla en un tiempo largo y agitado, y en una organización que conoce diversas etapas, y sobre la cual queda casi todo por hacer, desde tal o cual capítulo nacional, regional o local hasta los puramente personal, lo biográfico, un terreno en el que, hasta el momento, la cosecha es muy limitada. Todavía sabemos poco de “la gente” del PTE, y lo que hay no es muy conocido, por ejemplo, poca gente sabe que las militantes que aparecen en la valiosa película “Entre rojas” (1995), dirigida por Azucena Rodríguez y protagonizada por Penélope Cruz, pero sobre todo las que encarnan Cristiana Marcos y María Pujalte. Es una verdadera lástima que no se haya creado una institución que recoja los textos, testimonios o las aportaciones de los historiadores.

Reconocido como  el líder más reconocido del PTE,  García Castro, Eladio (Sevilla, 1944), el principal partido de la izquierda radical que a pesar de contar con una implantación bastante considerable no consiguió representación parlamentaria. La militancia de Eladio viene precedida por  la “desaparición” de si abuelo luchador del Sindicato de los Trabajadores del Puerto, a sus dos hijas las encerraron en prisión, el mismo conoció a su padre con 8 años, en una comunicación en el Penal del Dueso de Santoña; debía su nombre  a un hermano de su padre, fusilado por ser concejal del Frente Popular. El joven Eladio de vocación rebelde, estudió en la Escuela Técnica de la Universidad de Sevilla, en la que, dando clases particulares de matemáticas, se costeó su carrera de arquitecto. Militante del PCE en el seno del movimiento estudiantil, Eladio comenzó como otros jóvenes de entonces a cuestionarse la línea oficial expresada  en el libro Santiago Carrillo Y después de Franco ¿qué . Y de aquellos años de lucha, un rebelde cuya primera desobediencia sería contra las consignas del Partido contra una huelga por el asesinato de un trabajador en la comisaría de la Rinconada.

Indisciplina que terminaría con su expulsión y su trasvase al PCI, inicialmente castrista aunque en 1968 su CC  decidió girar hacia el marxismo leninismo pensamiento Mao, editando a finales de los años sesenta su propio “Libro Rojo” desde el que sentenciaban lo que era correcto y lo que no dentro de una línea que rememora al PCE del “tercer periodo”, unos criterios que García Castro hará suyo hablando del “triunfo del socialismo en la Unión soviética” con Stalin, del “triunfo del socialismo en un solo país” o presentando a Mao como “un revolucionario mundial, que ha hecho aportaciones importantes a la teoría del marxismo leninismo y que ha conducido en la práctica a la revolución china”, un recorrido que fue efectuado desde un entusiasmo similar al que albergó el prosovietismo en la época en que Stalin aparecía como el líder del antifascismo.

En aquel destino conoció la cárcel. Durante el estado de excepción de 1969, decretado por Franco tras una masiva movilización estudiantil, fue detenido  y pasó 14 días de malos tratos en comisaría; detenido nuevamente y acusado de instigador en grado de “dirigente”, Eladio huye a Barcelona, en 1972, tras nuevas detenciones de militantes, el PCI se divide, y una mayoría decide borrar un nombre que estiman como “trotskista”; en tanto que una minoría persiste desde el PCI Línea Proletaria para extraviarse en el curso que viene (con graves acusaciones de la turbia muerte de un militante), la mayoría toma el nombre de PTE, del que Eladio acaba siendo elegido secretario general como el camarada Ramón Lobato, alguien fuera de toda duda según las premisas del maoísmo asimilado desde la “gran revolución cultural proletaria”.. Desde su punto de vista “El PTE era un partido basado en la rama china del PCI. Pero lo primero que hizo la nueva dirección fue dar un viraje a la actividad, que no se fundamentara sólo en escribir panfletos sino en fomentar los movimientos de masas”.

Parece indudable que a pesar de su pobreza teórica, el PTE supo animar a una militancia entregada, capaz de desarrollar un enorme trabajo organizativo como la muestra su papel decisivo en la creación  del Sindicato Obrero del Campo (SOC) en Andalucía o la Joven Guardia Roja, la organización juvenil del PTE, con fuerte implantación en la Universidad y un sistema de funcionamiento de exaltación al líder, en el caso de (Josefina)  Pina López Gay (Almería,   1949-Madrid, 2000), Inés en la clandestinidad y que fue sin duda la personalidad más popular de la formación, acabó trabajando desde su condición de especialista en Historia de América llegó a ocupar en nombre del PSOE el cargo de presidenta   de la Comisión Nacional V Centenario desde la que exaltaba la colonización.

La evolución del PTE hacia un terreno intermedio entre la izquierda institucional y la radical,  EL PTE llevó a García Castro a tomar parte en la Junta Democrática a pesar de veto velado de Carrillo. Legalizado después de las elecciones de junio de 1977, el PTE obtuvo cerca de 200.000 votos. Del conjunto de las experiencias electorales quizás su mayor apuesta fue ofrecer toda la base militante y los medios para una candidatura catalana presidida por el líder histórico de ERC. Heribert Barrera quien, a la postre resultó el único electo para acabar negociando con Pujol su protagonismo parlamentario. En pleno desconcierto, tras la fracasada tentativa de unificación entre el PTE y la ORT más sus respectivos sindicatos efectuada de la manera más burocrática posible llegó la muerte de Mao, la caída de la llamada “banda de los cuatro”, el irresistible ascenso de la izquierda institucional que ofrecía cargos bien renumerados a la militancia, acabaron por hacer desaparecer la formación de la que apenas quedarían vestigios sí bien parte siguió con su lucha en frentes como la solidaridad (con Nicaragua y el POLISARIO), integrándose en IU o en el nacionalismo de izquierda como resultó ser el caso de Cataluña con el BEAN , escisión que, al contrario que el PTE, votó No a la Constitución..

Desde entonces, Eladio se apartó de la militancia para trabajar en el terreno de la defensa de los Derechos humanos en Cádiz.  Huellas de aquel tiempo se pueden encontrar en un par de folletos editados con su nombre, La crisis económica: una alternativa económica, una alternativa democrática; ¿Qué es la Dictadura del Proletariado? España, un socialismo sin adjetivo; la detallada entrevista incluida en el volumen Los partidos marxistas, sus dirigentes/sus programas (Ed. Anagrama, Barcelona, 1977, edición a cargo de Fernando Ruiz y Joaquín Romero) donde revela su miseria teórica, sin olvidar una entrevista aparecida en el diario Público. Hasta el momento el estudio más amplio es el de J.L. Martín Ramos, Pan, trabajo y libertad. Historia del partido del trabajo (El Viejo Topo, 2011)

por Taboola

*++

 

 

El ‘apartheid’ vacunal es un espejo del capitalismo. [ Atención, atención. Se ruega atención, y que no me hagan repetir las cosas que no me gusta. Atención: se necesitan más votos de trabaajdores para hacer subir a la extrema derecha, mangui-derecha, derecha sin más, centro trotante, centro centro pero bien del centro, centro verde de eco y centro central, porque estamos convencidos que entre todos esto lo podemos empeorar todavía más. Para más información acudir al sobrino del Maestro Armero a eso de las 12. Eso sí, sin hablar de política ni meternos en política que eso de la polítiica, nene caca, y deja ya de joder con la pelota ]


El ‘apartheid’ vacunal es un espejo del capitalismo

Joan Benach

El Viejo Topo

07.06.2021

La pandemia no sólo está generando un gran impacto mundial en pobreza, enfermedad y muerte sino también una gran desigualdad en la vacunación. A mediados de abril, se habían aplicado más de 900 millones de dosis de vacunas, pero los países ricos recibieron el 85% por sólo el 0,2% en los más pobres. En mayo, se estima que más de tres cuartas partes de las vacunas han sido administradas en apenas 10 países. Mientras tanto, el continente africano apenas ha recibido el 1% de las vacunas, aunque tiene el 15% de la población mundial. Al tiempo que en muchos países ricos entre una tercera y dos terceras partes de la población ya han recibido al menos una dosis, en países como Siria o Congo apenas una o dos de cada 10.000 personas la han recibido. De hecho, mientras en algunos países ricos ya se está vacunando a jóvenes y grupos de bajo riesgo, en países como Chad, Tanzania o Burkina Faso ni tan siquiera ha sido posible vacunar al personal sanitario. Si se hubieran repartido de forma equitativa los 1.670 millones de dosis de vacunas distribuidas en el mundo, ya se habría inmunizado a los profesionales sanitarios y personas mayores del planeta. El propio director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha denunciado que existe una desigualdad escandalosa, señalando que “un pequeño número de países que fabrican y compran la mayoría de las vacunas controlan el destino del resto del mundo”.

Si las vacunas fueran realmente un bien común de toda la humanidad, se podría atenuar (y probablemente controlar) el impacto global de la pandemia, pero, lamentablemente, ese deseo se contrapone a la realidad de un sistema neoliberal de producción y distribución de vacunas en el que grandes laboratorios farmacéuticos compiten por ganar cuotas de mercado y obtener beneficios enormes. La vacunación incluye su financiación y distribución, un proceso básicamente público, así como su control, producción y comercialización, de carácter privado. Y es que el enorme poder del complejo farmacéutico-industrial global (Big Pharma) influye decisivamente en el poder político (parlamentos, partidos e instituciones) para cambiar leyes, controlar precios y patentes, tener ganancias y con ello aumentar su poder global aún más. Por ejemplo, aunque países como India, Sudáfrica y otras decenas más trataron de suspender temporalmente los derechos de propiedad intelectual sobre las patentes durante la pandemia, la Unión Europea, los EE.UU. y otros países ricos lo han impedido tras ser presionados por el lobby farmacéutico.

En el caso concreto de la UE, la vacunación muestra a las claras las prioridades de una entidad dirigida por una elite parásita (cuando no corrupta), sujeta en gran medida al poder financiero-empresarial. No es por casualidad que en la UE la vacunación haya sido un proceso desigual y lento (tres o cuatro veces peor que en el Reino Unido o EE.UU.), lo que ha generado un elevado sufrimiento y mortalidad que en buena medida podía haberse evitado. Primero, por la opacidad de las negociaciones de los contratos con las farmacéuticas, donde la información ha sido sistemáticamente ocultada, así como por la ineficacia en las decisiones y recomendaciones tomadas por una burocracia ineficiente que han generado confusión, escepticismo o incluso perplejidad entre la ciudadanía. Ejemplos de ello son la necesidad de mantener el equilibrio de poder interno franco-alemán con un pedido inicial de 300 millones de vacunas a BioNTech (alemana) y otros tantos a Sanofi (francesa), desdeñando y posponiendo durante meses los pedidos a AstraZeneca, o la lentitud de actuación y retrasos en los trabajos realizados por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) que regula la seguridad y eficacia de los productos farmacéuticos (por ejemplo demorando la aprobación de la vacuna rusa Sputnik V). Y segundo, por la sumisión de la Comisión Europea a los lobbies al servicio de las grandes corporaciones (en la UE hay 15.000 lobistas a tiempo completo). Big Pharma gasta muchos millones de euros anuales para presionar a la UE permitiendo que las farmacéuticas reciban mucho dinero por adelantado, renegocien al alza los precios e incluso incumplan contratos firmados sin cláusulas que les obliguen a cumplir los plazos acordados o ser sancionados.

Detrás de repetidas apelaciones para lograr “salud para todos”, que “nadie quede atrás”, o que las vacunas son “un bien público universal”, el modelo neoliberal de vacunación representa un enorme negocio económico y un modelo geopolítico insolidario en el que los gobiernos de los países ricos han acaparado masivamente vacunas practicando el “yo voy primero”. Por ejemplo, tras aprobarse las tres primeras vacunas, el 85% quedó en manos de Canadá, EE.UU. y otros países ricos que reservaron muchas más vacunas de las necesarias para proteger a su población. Entretanto, la distribución caritativa de un pequeño porcentaje mediante el Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19 (COVAX) de la OMS no ha servido más que para encubrir cómo funciona un sistema mercantil y neocolonial que en las actuales condiciones sólo permitiría vacunar a toda la población mundial como muy pronto a finales de 2022. El actual “apartheid” vacunal es especialmente macabro porque parece probable que el coronavirus permanezca con nosotros mucho tiempo y que sigan surgiendo nuevas variantes que alarguen, compliquen o incluso empeoren la evolución de la pandemia. De hecho, la propia OMS reconoce que en apenas cinco meses de 2021 se han registrado más casos y muertes por covid-19 que en todo el año 2020. El capitalismo neoliberal no sólo es un sistema incompatible con el bienestar y salud de la población mundial, sino que, preso de su lógica mercantil y de obtener ganancias inmediatas, es incapaz de prevenir a medio y largo plazo la crisis pandémica o la emergencia climática. Ante una pandemia, las vacunas deben ser un bien común de la humanidad que no puede estar sujeto a patentes y al control privado. Como nos enseña la historia, sólo una gran movilización de ciudadanos, movimientos sociales y partidos políticos del Norte y del Sur Global puede permitir democratizar integralmente la investigación, desarrollo y distribución de vacunas y lograr así una “vacuna solidaria” que proteja a toda la humanidad.

*++

 

¡Hombre izquierda, tú por aquí. Cuanto tiempo sin verte. Que alegrón más gordo me das! (Por favor, que no se entere de esto la dire-centro-liberal-portavoz en la Comunidad de Madrid de Más Madrid, no sea que tengamos pelotera)

 

La izquierda conservadora… ¿no será aquella que obstaculiza la crítica al criticarla por conservadora? ¿No será aquella supuesta izquierda que conserva la tendencia de un mundo en decadencia?


¿La izquierda conservadora? A propósito de Elizabeth Duval y Ana Iris Simón

 


Genís Plana

El Viejo Topo

8 junio, 2021 


A propósito de la muy comentada intervención de Ana Iris Simón en La Moncloa es que se pronunció la escritora Elizabeth Duval en su artículo semanal de Público: “¿Qué hay detrás de Ana Iris Simón?” (25.05.21). Duval contextualiza el revuelo que ocasionaron las palabras de Simón, explica alguna que otra anécdota personal que la vincula con su interlocutora, y realiza un comentario crítico de sus planteamientos políticos a partir, principalmente, de su libro “Feria” (2020, Círculo de Tiza). Durante estos días estoy redactando un artículo que tiene amplias coincidencias con los planteamientos de Ana Iris Simón, así que me suscita interés aquello que a su crítica se le pueda criticar.

Debo de admitir que aún no he leído el libro de marras, pero eso no me impide advertir la endeble coherencia conceptual sobre la cual Elizabeth Duval despliega su crítica. Tras asumir la simplificación marxista de que «el modo de producción de los bienes materiales determina la conciencia social y la vida espiritual…», la autora afirma que «el discurso que iguala el liberalismo económico con el liberalismo cultural es un discurso profundamente peligroso, porque nos hace olvidarnos de todo lo bueno que puede tener el liberalismo cultural». Por último, sostiene que «parte de su discurso antiliberal me parece peligroso –¡a mí, económicamente revolucionaria, que siempre repito que en un sistema ideal yo aparentaría ser una liberal de izquierdas!–».

Sería saleroso realizar un ejercicio de imaginación y ponerle a esa última exclamación la misma modulación de voz, y acompañarla de los pertinentes aspavientos, con que se hubiera expresado una aristócrata francesa, pongamos por caso María Antonieta. Ahora bien, no nos detendremos en comentarios livianos, precisamente por cuanto que buscamos pautas de rigor y precisión. La cuestión que nos interesa se relaciona con la aparente inocencia con la que se concibe un «liberalismo cultural», amable y suponemos que cromáticamente reluciente, que pudiera ser compatible con esa «revolución económica» que la autora dice abanderar.

Puesto que –en un contexto ideológico como el actual– la contradicción entre «revolución» y «liberalismo» no resulta ostensiblemente evidente, debiéramos, antes que nada, poner negro sobre blanco al respecto de la tortuosa tradición de pensamiento liberal. Habida cuenta que Duval se refiere al «liberalismo cultural» como algo positivo y digno de preservar, suponemos que hace referencia a ese magma de ideologemas que acostumbran a acompañar el protréptico liberal: la inviolabilidad del ámbito privado, la separación entre creencias religiosas y autoridad pública, fragmentación y división del poder político, pluralismo con respecto a los asuntos morales…

Aunque por falta de tiempo me abstendré de desarrollarlo, sí es necesario mencionarlo: muchos de los logros que se le atribuyen al liberalismo cuentan, a decir verdad, con una paternidad no reconocida. El sufragio universal, por ejemplo, buque insignia de los derechos civiles atribuidos al liberalismo, es una conquista del movimiento obrero –organizado en partidos y sindicatos– ante la cual se oponía denodadamente el liberalismo realmente existente de Europa entera. Pero incluso atributos a tan aparentemente liberales como podrían ser los relativos a los derechos de reunión, asociación y manifestación, así como la libertad de expresión y de prensa, fueron de facto suspendidos, ante la inminencia de una «revolución económica», por unos fascios que contaban con la absoluta connivencia de los liberales: basta decir que fue el liberal Giovanni Giolitti, presidente del Consejo de Ministros de Italia, quien permitió la llegada al poder de Mussolini.

Probablemente el error de fondo se encuentre en confundir el liberalismo académico, donde encontramos las interesantísimas cavilaciones del Stuart Mill al que refiere Duval, con el liberalismo político, al que podemos identificar sin demasiada cautela con el proyecto histórico por medio del cual, especialmente durante los tiempos de paz social, se ha vertebrado institucionalmente la burguesía. Aunque lo digamos a modo de simplificación, no creo que sea demasiado arriesgado afirmar, como lo hace Étienne Balibar, que «liberalismo» es el nombre con que «genéricamente pueden llamarse las ideologías políticas burguesas».

A diferencia del liberalismo académico, en el liberalismo político (hoy en día llamado neoliberalismo) no hay ningún diseño institucional normativo. Es esencialmente pragmático, funcional, realista, puro accidentalismo… y, por ello mismo, se encuentra despojado de contenido teórico sustancial. Resulta ser, al fin y al cabo, la partitura a partir de la cual debe interpretarse la estrepitosa sinfonía que supone el proceso cíclico de reproducción ampliada de capital. Si desatendemos los procesos históricos reales no podremos advertir que aquellos actores políticos considerados a sí mismos como liberales se han apoyado, llegado el momento de necesidad, en monarquías férreas o en dictadores militares. Así como hoy en día el liberalismo se proyecta a través de las reivindicaciones identitarias de supuestas minorías culturales y grupos históricamente discriminados.

Dicho lo anterior, debe quedar claro el liberalismo académico y el liberalismo político a los que alude quien escribe estas líneas, así como el «liberalismo económico» y el «liberalismo cultural» de los que habla Duval, no son más que distinciones analíticas, no operativas. Significa esto que en su implantación empírica resultan indisociables cualesquiera que sean las facetas o dimensiones que teoréticamente podamos hacer de ese corpus doctrinal. Del mismo modo, la realidad no admite un proceso económicamente revolucionario en ausencia del proceso revolucionario que le resulta inherente. Y todo proceso revolucionario, por su propia naturaleza, supone una negación de los principios liberales. ¿Revolución o liberalismo?

Me explicará Elizabeth Duval cómo se puede ser revolucionario si, a un mismo tiempo, debemos salvaguardar la libertad negativa del liberalismo, la libertad entendida como mera ausencia de interferencia, que propicia eso tan «bueno» y «positivo» que tiene, según la autora, el «liberalismo cultural». Nos referimos, reconozcámoslo, a las derivadas socioculturales de la supuesta neutralidad política con respecto a los asuntos controvertidos: una conciencia autónoma y/o individualista, una actitud tolerante y/o indolente con respecto a la alteridad, una disposición indiferente y/o displicente para con los proyectos vehementes… en fin, todo ese arsenal simbólico-ideacional precisamente dispuesto para disipar cualquier ardor verdaderamente revolucionario, dispuesto para que todo siga igual.

Entonces, ¿cómo compatibilizar, por un lado, la imposición y, de ser necesaria, la violencia que entraña cualquier proceso revolucionario con, por otro lado, un supuesto marco institucional imparcial que propicia una cultura civil basada en la interacción de individuos que aspiran a maximizar sus intereses por medio de calculados, a la vez que cordiales y sosegados, procesos de negociación? Cualquier respuesta que no impugne la pregunta nos conduce a la búsqueda de soluciones imposibles: como consecuencia de intervenir en una sociedad atravesada por clases sociales con intereses económicos irreconciliables, no cabe la posibilidad de pedir permiso, educadamente y añadiendo por favor, al momento de emprender un proceso revolucionario.

Dada la primacía que asumen los derechos individuales por encima de los procesos de decisión colectiva, posiblemente el núcleo duro del liberalismo sea la apelación al derecho de los individuos de escindirse de los asuntos comunes. Son unos presupuestos filosóficos que complican en sobremanera que los liberales –aunque se digan «de izquierda»– lleven a cabo actitudes consecuentes, no solamente con una aspiración revolucionaria, sino también con la mucho más prudente y atemperada virtud republicana. Aprovecho para indicar, dicho sea de paso, que son de fundamentación republicana, y no liberal, esos «sistemas de gobierno» en que probablemente piensa Duval al considerarlos «de los mejores que la civilización ha ideado».

Incluso Stuart Mill, un autor que muchos considerarían un liberal prácticamente socialdemócrata, mostró amplias reticencias a la participación política de la población a través del sufragio universal. Siendo consciente de que la sociedad se encuentra marcadamente fracturada por una división de clases en la que los no propietarios son mayoría, la regla de un voto por persona podría comportar, a su criterio, que el poder legislativo quedase en manos de una mayoría pobre e inculta, incapaz de atender adecuadamente a los intereses del conjunto de la nación. A su entender, la solución pasaba por la introducción de un sufragio múltiple que, sin retirarle a nadie su derecho a votar, le permitía a las personas propietarias, cultas y calificadas disponer de diversos votos.

Deberemos aceptar, por consiguiente, que resulta deshonesto ese eclecticismo entre Stuart Mill y Karl Marx que Elizabeth Duval parece sugerir. Aunque haya puntos de encuentro, no es posible conjugar las posiciones de ambos autores. Se tiene la impresión de que, por parte de Duval, se ha querido realizar un equilibrio inverosímil: designarse revolucionaria, pero manteniendo, como no podría ser de otro modo, ese «liberalismo cultural» que se halla en la base de algunas plataformas en que suele participar. Gen Playz, por ejemplo, es el paradigma del buenrollismo y del opinadismo donde la discrepancia es un somero pasatiempo con que acopiar audiencia.

Además, si es cierto –como afirma categóricamente Duval– que «los hábitos y las costumbres de la cultura» son «simples reflejos» de «la producción de los bienes materiales», entonces poco quedaría, tras la revolución económica que supuestamente propugna la escritora, de los modos de pensar y de sentir propios de ese «liberalismo cultural» que, por otra parte, debiéramos proteger. Situación que no viene sino a reafirmar la contradicción de Duval: si triunfa la revolución económica cambian los marcos culturales, pero son marcos culturales a los que no debemos renunciar. Ante lo cual, nos volvemos a preguntar: ¿revolución o liberalismo? Sea como fuere, pudiera ser más acertado rechazar unas explicaciones meramente estructurales que no creo que si quiera la propia autora defienda con honestidad.

¿No será que eso de atribuirse la vulgata marxista del determinismo económico equivale, si se me permite la comparación, a disfrazarse con una sotana a fin de evitar cualquier acusación de apostasía y, de este modo, practicar secretamente un culto contrario?  Ahora bien, no creo que sea necesario el aparente papismo de Elizabeth Duval. Si el marxismo no es dogmática, entonces el nicodemismo carece de sentido. Desde planteamientos marxistas podemos considerar que la conciencia no solo se encuentra modulada por la praxis humana –algo más amplia que el encuadramiento que imponen las relaciones sociales de producción–, pues una conciencia políticamente comprometida puede contribuir a modular esa misma praxis y someterla a sus propósitos.

Entendemos el marxismo como filosofía de la praxis, y en ella el intelectual (hoy diríamos el comunicador) ocupa un papel central en su cometido de transformar la realidad. De ahí se sigue la relevancia de la crítica de Ana Iris Simón a las categorías mentales –a la conciencia social– que promociona ese «liberalismo cultural» que, gustándole tanto a Elizabeth Duval, resulta ser la expresión psicosocial del desarrollo característico de la dinámica económica en nuestras formaciones sociales. Así como la fase contemporánea de la matriz de acumulación de capital resulta incompatible con los valores esclavistas, pero también con los valores que pudieran ser consustanciales a un hipotético comunismo, mucho nos dice la irritación que, a los paladines del vigente desorden social, causan los valores (conservadores, dicen) que sostiene Ana Iris Simón.

Ya sabemos que Antonio Maestre está llamado a ser un trasunto de Jorge Javier Vázquez: maestro de ceremonias de la farándula televisiva en su versión politiquera. No obstante, de la amplia erudición y de la perspicacia intelectual de Elizabeth Duval esperamos algo decente. Aunque, bien visto, la cuestión pudiera no ser un traspiés ocasionado por la ingenuidad de quien aún es muy joven de edad y desconoce los procesos históricos en profundidad. Sospecho, antes bien, que estamos ante la impostura progresista de quien se afirma como revolucionaria cuando lo que se quiere es ser una vedette mediática de la cultura liberal (o del liberalismo cultural). Se comprendería así que cualquier disputa política quede resuelta en el ámbito ligero de esas «cañas» que Elizabeth Duval espera volverse a tomar con Ana Iris Simón.

¿Podemos concluir que nos encontramos ante la enésima muestra de espuria disidencia? Imposturas progresistas. Dicho sea, sin ápice de animadversión en lo personal. Cabe preguntarse: la izquierda conservadora… ¿no será aquella que obstaculiza la crítica al criticarla por conservadora?, ¿no será aquella que, situándose au-dessus de la mêlée, conserva el mundo en su estado actual?, ¿no será aquella supuesta izquierda que conserva la tendencia de un mundo en decadencia? Sí, la izquierda conservadora es aquella que se alimenta de ese glamouroso mejunje elaborado con, por un lado, impolutas intenciones éticas, y, por otro, su propia ironía y ambigüedad regurgitadas. Una izquierda que, a fin de cuentas, no tiene nada de izquierda. Pero que, de liberalismo, lo tiene todo.

*++

 

lunes, 7 de junio de 2021

Bueno, pues que el amigo americano no ha podido subirles el precio del gas a sus aliados y amigos europeos. Pero que lo ha intentado, conste

 

Washington no pudo con el Nord Stream 2

Por Hedelberto López Blanch

Rebelión 

07/06/2021 

A Estados Unidos no le dio resultado aplicar contra los países y las compañías que construyen el gasoducto Nord Stream 2, su ya desgastada política del “garrote y la zanahoria” la cual ha utilizado durante siglos para lograr sus funestos objetivos.

En esta ocasión Washington no pudo doblegar a Rusia, que entregará los suministros de gas, ni tampoco a sus aliados europeos, principalmente Alemania, Austria y Noruega que se negaron desde un principio a aceptar las presiones y extorsiones que ejercieron las administraciones de Donald Trump, primero, y de Joe Biden, después, para tratar de suprimir la gigantesca obra.

Las “sanciones” que Estados Unidos ha impuesto contra el proyecto de gasoducto son violaciones al derecho internacional y un ejemplo de la competencia desleal que contradicen todos los dictámenes de la Organización Mundial del Comercio y de otras instituciones económicas, financieras y comerciales del orbe.

Rusia, acostumbrada por muchos años a la hostilidad desatada por Washington contra su país, esperó sin inmutarse que los países europeos tomaran la decisión soberana de continuar la gigantesca obra y desecharan las presiones ejercidas por su poderoso aliado.

Desde mediados de 2017, el entonces ministro alemán de Exteriores Sigmar Gabriel y el canciller federal de Austria Christian Kern realizaron una declaración en la que expresaban que “la seguridad energética es un asunto interno de la Unión Europea, y Estados Unidos no debe intervenir. Y agregaron «nos incumbe a nosotros decidir quién y cómo nos suministran la energía acorde a las reglas del mercado de libre competencia».

El gobierno federal germano ha emitido varios comunicados al respecto y en uno de los más recientes puntualizó que “rechaza las sanciones por considerarlas una injerencia a la soberanía europea», ya que en esa obra “participan más de cien empresas de Europa que cumplen con las legislaciones vigentes”.

Similares afirmaciones fueron realizadas por el Bundestag (Parlamento Federal) y por la canciller Ángela Merkel quien mantuvo frías discusiones con Donald Trump y ha refutado en todo momento las arbitrarias medidas de la Casa Blanca. 

Constantes y prolíferas han sido las extorsiones aprobadas por el Congreso estadounidense con el manifiesto fin de impedir la finalización del Nord Stream 2, bajo la excusa de contrarrestar la influencia que tendría Rusia sobre Europa Occidental al administrarle el combustible.

Este subterfugio washingtoniano no tiene base real pues Europa ha equipado 35 terminales y diversificado en los últimos años sus importaciones de gas, que recibe también de Catar, Malasia, Indonesia y Australia, cuatro veces superiores a lo que llevará el Nord Stream 2.

Lo que pretende el gigante del norte es que Europa Occidental le compre el gas que produce en sus yacimientos con la técnica de fracking, mucho más costosa, lo que además aumentarían los precios por tenerlo que transportar en barcos en vez de gasoductos.

Estados Unidos quiere seguir siendo el país hegemónico que durante décadas, y sobre todo después de la desaparición de la Unión Soviética, se convirtió en el imperio que imponía su dominio en el orbe.

Los últimos intentos para obstaculizar la obra sucedieron a mediados de mayo cuando el gobierno de Biden impuso sanciones contra el operador de las obras del Nord Stream 2 y a su director ejecutivo, Mattias Warnig, pero las levantó casi inmediatamente, el 19 de mayo.

Cuando un periodista le preguntó a la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki sobre esa marcha atrás, respondió: Estados Unidos no tenía medios para detenerlo pues está casi completado “¿Cómo íbamos a detener un proyecto en otro país que se ha construido en un 95 %”?

Ahora, al parecer para aminorar el ridículo político cometido, el Departamento del Tesoro norteamericano acordó “castigar” a 13 barcos y tres compañías rusas.

Los buques son: Akademik Chersky, Baltiski Issledovatel, Vladislav Strizhov, Rtemis Offshore, Bakhtemir, Finval, Captain Beklemishev, Murman, Narval, Sivuch, Spasatel Karev, Umka y Yuri Topchev. Las compañías: Mortransservis, el Servicio de Salvamento Marino y el Fondo de Propiedad de Energía Térmica de Samara.

El proyecto al que solo le faltan menos de 150 kilómetros para concluir de los 1 230 kilómetros de extensión cuyas tuberías van por el fondo del mar Báltico divididas en dos ramales, tiene como objetivo transportar hasta 55 000 millones de metros cúbicos de gas natural por año desde Rusia a Alemania, pasando por las aguas territoriales o las zonas económicas exclusivas de Dinamarca, Finlandia, Alemania, Rusia y Suecia.

Ucrania y Estados Unidos se oponen (además de Polonia, Lituania y Letonia). Kiev porque teme perder los 2 000 millones de dólares que recibe por otro gasoducto que desde Rusia pasa por su territorio hacia Europa, y Washington debido a que trata de imponer la venta de gas que produce por la técnica de fracking el cual resulta mucho más costoso.

Todo hace indicar que el gasoducto Nord Stream 2 concluirá antes de finalizar el año 2021 mientras que la prepotencia imperial estadounidense ha salido trasquilada ante las posiciones soberanas de Rusia y de varias naciones europeas occidentales. 

Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano.

*++

 

La Expulsión de los Judios de España

sábado, 5 de junio de 2021

Federico García Lorca: Noche del amor insomne

 

Tal día como hoy de 1898 nacía en Fuente Vaqueros, Granada, el gran poeta y dramaturgo Federico García Lorca. En 1935 escribió este poema, que forma parte de los once Sonetos del amor oscuro, publicados póstumamente.



Federico García Lorca

El Viejo Topo

5 junio, 2021 

Noche del amor insomne

Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tú reías.
Tu desdén era un dios, las quejas mías
momentos y palomas en cadena.

Noche abajo los dos. Cristal de pena,
llorabas tú por hondas lejanías.
Mi dolor era un grupo de agonías
sobre tu débil corazón de arena.

La aurora nos unió sobre la cama,
las bocas puestas sobre el chorro helado
de una sangre sin fin que se derrama.

Y el sol entró por el balcón cerrado
y el coral de la vida abrió su rama
sobre mi corazón amortajado.

Poema recogido en Sonetos del amor oscuro, 1935.

*++

 

viernes, 4 de junio de 2021

El tutli tuli de la política con sabor a lima limón y la explotación maciza sin trampa ni cartón al trabajador se acaba en cuanto este sepa qué papel desempeña en la sociedad, cúal es la importancia del trabajo y quién y cómo se crea el valor (Quien se queda con la mayor parte del valor creado por el trabaja ya lo sabemos). Y este aprendizaje no cae del cielo ni dándole al botón de aprender sin esfuerzo. Es más, cuesta trabajo. Conclusión: si quieres que dejen de darte tuli tuli politico y evitar que te roben hasta el aliento, dejáte de lloriqueos y comienza por saber qué es y cómo funciona el capitalismo, que a artir de este conocimiento es como podemos comenzar la andadura para cambiar las cosas.

 

1.1.           Funcionamiento del modo de producción capitalista

(Parte del trabajo Crítica de la Cultura y la Sociedad)

El funcionamiento del capitalismo en esencia y de forma resumida consiste en que el capitalista con un dinero inicial D compra (invierte) determinadas mercancías M. Para el capitalista todo lo que compra, en todo lo que invierte, tiene la consideración de mercancía. Esta mercancía está formada por dos elementos que tienen una naturaleza distinta. Por una parte se encuentra lo que el capitalista considera capital fijo C compuesto por lo invertido en instalaciones, maquinaría, tecnología, materias prima, suministros recibidos del exterior, etc. Y por otra, lo que es considerado como capital variable V, en el que se incluye lo que paga en salarios y los gastos sociales que puedan llevar consigo. Es decir, lo que para el capitalista constituye mercancía M es la suma del capital fijo C y del capital variable V: M = C + V. Se hace esta distinción entre los dos elementos que forman la mercancía M porque a pesar de que ambos son imprescindibles en el proceso de producción P, cada uno de ellos influye de una manera distinta en el mismo.

Esta mercancía M es sometida a un Proceso de producción P que tiene como resultado una nueva mercancía (Producto terminado) que será llevada al mercado para ser vendida y obtener un dinero D´.

Para que este proceso de invertir, producir, vender sea favorables a los intereses del capitalista tiene que cumplir necesariamente la condición de que la cantidad de dinero D´ obtenida en el mercado por la venta de la mercancía M´ sea superior a la cantidad de dinero inicial D invertido, pues en cualquier otro caso el capitalista no lograría hacer crecer su capital y en consecuencia no invertiría. El funcionamiento del capitalismo puede representarse en la expresión siguiente:

D – M…P… M´ - D´  [1]

Realizado el proceso de producción P que aparece en la expresión [1] el capitalista calculará el crecimiento en su capital, lo que puede hacer mediante una sencilla operación aritmética: restar del dinero D´ obtenido en el mercado por la venta de la mercancía M el dinero inicial D invertido. El resultado de esta resta que se le denomina plusvalía PV es la cantidad que representa el crecimiento experimentado por el capital (dinero inicial D invertido):

D´-  D = PV    [2]

La función histórica del capitalismo fue la de desarrollar todas las fuerzas productivas como medio único posible de hacer crecer los capitales, para lo cual por encima de personas y al margen de cualquier otra consideración y sin reparar en medios no dudará en derribar cuantos obstáculos dificulten el logro de sus fines.

El crecimiento del capital se realiza por el incremento de valor que se produce al pasar la mercancía M  (materia prima) por el proceso de producción P [1]  transformarse en una nueva mercancía M´ (producto terminado) que será llevada al mercado para su cambio por el dinero D´, de donde se concluye que el incremento del valor que adquiere la mercancía es obra y consecuencia directa e inmediata del trabajo (capital variables V) que realiza el trabajador con su fuerza de trabajo en dicho proceso de producción, y que además es el único que puede poner en marcha y mantener en funcionamiento todos los medios de trabajo que constituyen el proceso de producción P que se realiza, dado que el capital fijo C por sí solo no puede realizar trabajo alguno, y en consecuencia no puede crear valor (En la especulación financiera que hace crecer los capitales, aunque sea de una manera ficticia, también es imprescindible la realización y la mediación de un determinado trabajo que realiza necesariamente un trabajador. La máquina por sí sola no puede materializar la especulación. Necesita por ejemplo de la energía eléctrica que la haga funcionar y que está siendo producida por otros trabajadores en otros lugares).

Hasta este punto sabemos que el valor lo produce el trabajo en el proceso de producción P y que la medida del valor creado que hace crecer el capital se denomina plusvalía PV, la cual se obtiene como se ha visto mediante la expresión [2].

Pero el capitalista necesita de una mayor información puesto que puede no serle suficiente con saber que su capital ha crecido sino que además tiene que saber cuánto ha crecido, porque bien pudiera ocurrir que aun creciendo el capital este crecimiento no alcance el nivel necesario como para que el capitalista le pueda seguir interesando realizar nuevas inversiones, para lo cual le basta con relacionar la plusvalía PV que ha obtenido con el dinero inicial D invertido para obtenerla según la siguiente expresión:

PV / D = g´   [3]

Con la relación de estas dos magnitudes: la magnitud plusvalía PV con la magnitud dinero inicial D se obtiene la tasa de ganancia g´ que es la que le informa de la proporción en la que el capital ha crecido.

Supongamos que un capitalista inicia su actividad partiendo de la situación que refleja el Cuadro nº. 1, invirtiendo un dinero inicial D por valor de 100, cuyo valor está compuesto por un capital fijo C con un valor de 60 y un capital variable V con un valor de 40 para obtener un dinero D (ventas) de valor 110.

Cuadro nº. 1

 

Dinero inicial D

 

 

100

 

Capital fijo C 60

Máquinas, materias prima, etc.

 

 

 

Capital variable V 40

10 asalariados a razón de un valor de  4 cada salario

 

 

 

Ventas previstas (Dinero D´)

 

110


Realizado el proceso productivo P y cumplido el contenido del Cuadro anterior el capitalista podrá realizar los siguientes cálculos. En primer lugar calculará la plusvalía PV obtenida aplicando la expresión [2]: D´- D = PV:

110 – 100 = 10 = PV

Se constata así que la plusvalía PV obtenida tiene un valor de 10.

Para calcular la tasa de ganancia g´ aplicará la expresión [3]: PV / D = g´:

10 / 100 = 0,1 = g´

Esta nueva información es de vital importancia tanto para el capitalista a título individual porque le afecta en primera persona en su negocio como a nivel general para todo el sistema. Hasta aquí el capitalista sabe que su capital ha crecido y la proporción en la que lo ha hecho, pero no obstante todavía necesita una mayor información, puesto que a ese incremento de su capital han contribuido tanto el capital fijo C como el capital variables V de los que hasta el momento no se han considerado en los cálculos realizados, por tanto, ha de saber también en qué medida ha intervenido cada uno de ellos en la formación de la plusvalía PV obtenida, cuya información se obtiene a partir de los cálculos ya realizados.

Puesto que se sabe que el dinero inicial D invertido es la suma del capital fijo C  y  del capital variable V,  se tiene que la expresión [3]: PV / D = g´ es idéntica a la expresión:

PV / C + V = g´ [4]

Puesto que D = C + V

Si ahora todos los términos de la expresión [4] se relacionan con el capital variable V tenemos una nueva expresión:

(PV / V) / [(C / V) + (V / V)] = g´   [5]

Se observa que en la expresión anterior todos sus términos son relaciones entre magnitudes, luego sus resultados son tasas, excepto la relación de V / V que es una constante igual a 1.

PV / V = p´ [5.1], que es la tasa de plusvalía, es decir, la incidencia del capital variable V en la formación de la plusvalía PV.

C / V = o´[5.2], que es la tasa de la composición del capital orgánico, que informa de la incidencia de este en la formación de la plusvalía PV.

V / V = 1, es decir, una constante que no varía sea cual sea la cantidad de capital variable V invertido.

Reduciendo la expresión [5] se obtiene su equivalente:

p´/ o´+ 1 = g´  [6]

Trasladadas a sus valores numéricos las expresiones [4], [5] y [6] en el ejemplo expuesto los respectivos resultados son:

PV / C + V = g´ [4]

10 / 60 + 40 = 10 / 100 = 0,1 = g´

(PV / V) / [(C / V) + (V / V)] = g´   [5]

(10 / 40) / [(60 / 40) + (40 / 40)] = 0,1 = g´

10 / 40 = 0,25 = p´

60 / 40 = 1,5 = o´

40 / 40 = 1

p´/ o´+ 1  = g´ [6]

0,25 / 1,5 + 1 = 0,25 / 2,5 = 0,1 = g´

Mediante estas operaciones se obtiene la información esencial básica respecto de la formación de la plusvalía a través de la cual se produce el crecimiento del capital [[i]], cuya teoría descubierta por Marx constituye la base para la demostración de la ineluctable transición del capitalismo al socialismo y de la fuente de la creación del valor, e igualmente informa de los elementos o magnitudes que contribuyen a su formación y la forma como lo hacen.

Como se dijo al principio el objeto del capitalismo es hacer crecer los capitales. Pero no sólo tiene que hacer crecer el capital invertido, sino que este crecimiento además lo tiene que hacer en función de las necesidades de crecimiento que tengan los capitales invertidos en cada momento, las cuales son cada vez más elevadas dado que  el volumen de las inversiones realizadas son cada vez más cuantiosas debido al crecimiento, acumulación y concentración de los capitales realizada a través del tiempo.

Analizando la expresión [6] se puede determinar el momento de la aparición la crisis capitalista, cuyo momento es aquel en el que la tasa de ganancia g´ no alcanza el nivel que requieren los capitales invertidos para seguir creciendo al ritmo que necesitan. En este hecho reside la esencia de la crisis capitalista, ahí se halla el epicentro de la crisis, en la interrupción del nivel y ritmo necesarios para el crecimiento continuo e ilimitado de los capitales invertidos en cada momento. Este descenso de la tasa de ganancia g´ se origina como consecuencia de la dinámica interna del propio funcionamiento del modo de producción capitalista, y no atribuible a aspectos humanos como los fallos cometidos en los mecanismos de control del capitalismo, ni en los actos inmorales y punibles en los que hubieran podido incurrir su administradores y directores ni a la falta de previsiones como se intenta ver con el manto ideológico creado por la propaganda política afín al sistema con la finalidad de evitar que se entre en el cuestionamiento del sistema capitalista como tal. El origen objetivo de la crisis capitalista se gesta y se desarrolla en el interior del propio sistema. El elemento fundamental que desata la crisis es el incremento constante y progresivo en las inversiones de capital fijo C que necesariamente se tienen que realizar para incrementar la productividad, o sea, producir cuanto sea posible en la misma unidad de tiempo al menor coste posible con el fin de reducir el costo unitario de la mercancía M´ producida para obtener por esta vía ventajas sobre los competidores capitalistas respecto del precio con el fin de poder vender más barato que ellos al objeto de incrementar el dinero D´(ventas) o, de vender al mismo precio pero obteniendo un mayor beneficio con lo que se logra el mismo efecto: incrementar el dinero D´, lo que a su vez produce un alza en la plusvalía PV, que a su vez incrementa la tasa de ganancia g´. Pero el resultado final de todo ello de una u otra forma es que al mercado llegan más mercancía M´ para su venta, lo que tiende a que se produzca una bajada de precios, originándose con ello una disminución del dinero D´ que terminará haciendo descender la tasa de ganancia g´ que abocará  a la crisis capitalista.  

Si el capitalismo tuviera por naturaleza un funcionamiento normalizado progresivo y lineal, los capitales invertidos seguirían creciendo igualmente de una manera progresiva y lineal ilimitadamente y jamás aparecería crisis alguna, para lo cual bastaría con repetir en el tiempo e indefinidamente los datos que figuran en el Cuadro Nº.1, pero este supuesto no representa más que una imaginación ficticia de la realidad que no es posible mantener ni siquiera teóricamente por razones tan obvias como que el mercado, por amplio que se pueda imaginar, no tiene una capacidad de compra infinita. Por ejemplo, un límite a la capacidad de compra del mercado vienen dado por los propios recursos naturales que no son ilimitados, por cuya razón no se pueden estar produciendo mercancías M´ en cantidades cada vez mayores, y en consecuencia, tampoco el dinero D´ (por ventas) podría estar creciendo ilimitadamente que sería necesario para que también la plusvalía PV estuviera en constante aumento que sería imprescindible para que el capitalista pudiera disponer de cada vez mayores cantidades de dinero inicial D para realizar el correspondiente proceso productivo P, todo lo cual provocaría la aparición de la crisis capitalista que es lo que la práctica real y toda la historia del capitalismo ponen de manifiesto.

En la práctica los capitalistas mantienen entre sí una lucha sin cuartel que se esconde bajo el manto ideológico del eufemismo de la “competitividad” para lograr condiciones ventajosas de unos respecto de otros, que les pueda permitir vender más mercancía M´ que los demás, lo que intentan llevar a cabo mediante  la realización permanente de nuevas inversiones en capital fijo C, las cuales son cada vez más elevadas. El incremento de las inversiones en capital fijo C  lleva aparejado necesariamente una disminución en las inversiones de capital variable V, bien sea en términos relativos o absolutos.

Si volvemos al ejemplo práctico expuesto en base al Cuadro Nº. 1, se ve en una primera aproximación que el dinero inicial D invertido por valor de 100 creció  un valor de 10 ([2] (D´- D = PV), es decir, que el patrimonio del capitalista en ese momento acabó siendo de 110 que se convierte en el dinero inicial D para  el siguiente proceso de producción P a fin de no interrumpir el proceso de crecimiento, pero para ello no repetirá literalmente la situación representada en el Cuadro Nº.1 por las razones acabadas de exponer respecto de la competencia entre capitalistas, lo que les lleva a tener que  introducir variaciones respecto de la situación presentada en el Cuadro nº. 1. Para ello dispones de numerosas posibilidades de las que aquí únicamente se consideran tres casos a modo de ejemplo que son los que representan los Cuadros nº. 2, nº. 3 y nº.4 respectivamente.

Las variaciones que presenta el Cuadro nº.2 respecto del Cuadro nº. 1 son las siguientes. En primer lugar parte de la inversión de un dinero inicial D más elevada: 110 (en lugar de 100 en el Cuadro nº. 1), que se distribuye de la siguiente manera: mayor capital invertido en capital fijo C, pasando de 60 a 70, en porcentajes pasa del 60 al 63% respectivamente. En términos absolutos la inversión en capital variable V no varían, en ambos Cuadros permanecen con el mismo valor: 40, pero relativamente y en relación al dinero inicial D invertido, al ser mayor la cantidad en el Cuadro nº. 2 el porcentaje que representa dentro del mismo es de del 36,6% frente al 40% que representaba en el Cuadro nº.1´, y todo ello con el propósito de incrementar el dinero D (ventas) en un 5,4%, con la previsión de hacerlas pasar de 110 en el Cuadro nº. 1 a 116.

Cuadro nº. 2

 

Dinero inicial D

 

 

110

 

Capital fijo C 70

Máquinas, materias prima, etc.

 

 

 

Capital variable V 40

10 asalariados a razón de un salario por valor de  4 cada salario

 

 

 

Ventas previstas (Dinero D´)

 

116

 

Realizado el proceso de producción P correspondiente al contenido del Cuadro nº.2 y aplicando las fórmulas que ya conocemos se obtienen los siguientes datos:

[2] D´- D = PV; 116 – 110 = 6 = PV

[3] PV / D = g´; 6 / 110 = 0,054 = g´

[5.1] PV / V = p´; 6 / 40 = 0,150 = p´

[5.2] C / V = o´; 70 / 40 = 1,75 = o´

Cuadro nº. 3

 

Dinero inicial D

 

 

110

 

Capital fijo C 90

Máquinas, materias prima, etc.

 

 

 

Capital variable V 20

5 asalariados a razón de un valor de  4 por cada salario

 

 

 

Ventas previstas (Dinero D´)

 

116

 

En el Cuadro nº. 3 no varían los epígrafes del dinero inicial D ni la previsión de ventas respecto de los Cuadros nº. 1 y nº. 2. Las diferencias respecto de los mismos se concretan en que se incrementa la inversión en capital fijo C que pasa al valor 90, lo que representa el 81% sobre el dinero inicial D invertido, mientras que en el Cuadro nº. 1 era del 60% y en el Cuadro nº. 2 el 63,6%, y al mismo tiempo se disminuye deliberadamente las inversiones en capital variable V hasta el 18,2% (en el Cuadro nº. 1 era del 40% y en el Cuadro nº. 2 el 36,3%). Este descenso en las inversiones de capital variable V viene determinado directamente porque de los 10 asalariados que se tenían en los Cuadros nº. 1 y nº. 2 se ha pasado a 5 asalariados. En este caso 5 de los 10 asalariados que tenían trabajo han pasado a ser 5 nuevos parados, con lo que el nivel de paro se eleva, lo que lleva a refutar radicalmente la creencia popular generalizada fomentada y propagada por los intelectuales e ideólogos partidarios del modo de producción capitalista, de que el incremento en las inversiones en capital fijo C crean puestos de trabajo por sí mismas de forma directa e indefectible.

Si en este caso se admitiera la tesis de que a pesar del aumento de la inversión en capital fijo C para no incrementar el número de parados permaneciera trabajando los mismos 10 asalariados que ya se tenían, significaría que de forma inmediata todos ellos pasarían a cobrar la mitad de lo que cobraban, es decir, se habría producido una bajada de salarios generalizada del 50%, dado que el dinero total previsto para pagar salarios (capital variable V) es de un valor 20, por lo que cada asalariado pasaría a cobrar por su trabajo el valor 2 en vez del valor 4 que cobraba antes. No se crearía paro en este caso puesto que permanecen trabajando 10 asalariados, pero en cambio se habría producido un empeoramiento de las condiciones de vida para todos ellos, puesto que todos ellos han pasado a cobrar un salario por valor de 2 cuando antes cobraban 4, que es lo que efectivamente viene a demostrar la práctica, en la que efectivamente, puntualmente se puede mantener las cifras del paro no despidiendo a trabajadores a condición de que cobren menos y trabajen en condiciones más precarias e inseguras.

Lo último que acaba de ser expuesto es lo que motiva que las previsiones del Cuadro nº. 3 no pueda realizarse como veremos a continuación al razonarlo, cosa que se hará inmediatamente después de comprobar el resultado de la realización de las previsiones que aparecen en el Cuadro nº. 3 (en el supuesto de que pudiera realizarse) aplicando las fórmulas que ya conocemos y que sería el siguiente:

[2] D´- D = PV; 116 – 110 = 6 = PV

[3] PV / D = g´; 6 / 110 = 0,054 = g´

[5.1] PV / V = p´; 6 / 20 = 0,300 = p´

[5.2] C / V = o´; 90 / 20 = 4,5 = o´

Las razones anunciadas que explican la imposibilidad material de la realización de las previsiones establecidas en el Cuadro nº. 3 se debe a que bien sea porque 5 de los 10 asalariados pierden sus salarios, con lo que se incrementa el paro, o porque los 10 trabajadores que continúan trabajando pasan a cobrar por su trabajo la mitad del salario que cobraban produce el hecho objetivo de que la cantidad de dinero disponible para el consumo se reduce a la mitad al pasar de 40 a 20, lo que provoca una incidencia negativa y directa en la capacidad de compra del mercado  que se cifra en la misma cantidad en la que se ha reducido el valor de los salarios (capital variable V) que en este caso tiene un valor de 20. Esto se concreta en que la mercancía M´ producida y no vendida implica una disminución por el mismo importe del dinero D´ (ventas), lo que constituye la razón fundamental por la cual no se puede realizar las previsiones que figuran en el Cuadro nº. 3, puesto que la cifra prevista de dinero D´ (ventas) no puede ser alcanzada por las razones expuestas, con lo que en realidad el Cuadro nº. 3 se convierte de hecho en el Cuadro nº. 4, en el que consideramos que el dinero D´ disminuye únicamente en 1 unidad  y no 20 como sería lo lógico según el ejemplo que se sigue, dado que lo único que se pretende ahora es comprobar la incidencia negativa que supone bajar el dinero D´ en una sola unidad.

Cuadro nº. 4

 

Dinero inicial D

 

 

110

 

Capital fijo C 90

Máquinas, materias prima, etc.

 

 

 

Capital variable V 20

5 asalariados a razón de un salario por valor de  4 cada salario

 

 

 

Ventas previstas (Dinero D´)

 

115


La realización de los establecido en este último Cuadro, que en realidad son los resultados efectivos del Cuadro nº. 3 son los siguientes:

[2] D´- D = PV; 115 – 110 = 5 = PV

[3] PV / D = g´; 5 / 110 = 0,045 = g´

[5.1] PV / V = p´; 5 / 20 = 0,250 = p´

[5.2] C / V = o´; 90 / 20 = 4,5 = o´

Si llevamos a un nuevo cuadro los resultados obtenidos de las cuatro situaciones representadas en los respectivos Cuadros que se han visto obtenemos el siguiente:

Cuadro nº. 5

CUADROS

PV

Nº. 1

10

0,100

0,250

1,50

Nº. 2

6

0,054

0,150

1,75

Nº. 3

6

0,054

0,300

4,5

Nº. 4

5

0,045

0,250

4,5

 

Se observa en este Cuadro nº. 5 que a medida que crece la composición orgánica del capital o´ decrece la tasa de ganancia g´. Esto es debido como se ha visto al incremento constantes de las inversiones en capital fijo C que el capitalismo de una manera  imperiosa  tiene que realizar ineludiblemente. Tan solo en el Cuadro nº. 3 se observa que la tasa de ganancia g´ permanece inalterable (0,054) respecto del Cuadro nº. 2, pero que como se ha dicho, este caso específico no se puede producir en la práctica.

Siendo la tasa de ganancia g´ la que mide el crecimiento del capital al disminuir permanentemente obligada por el crecimiento constante de las inversiones en capital fijo C, se infiere que a partir de un determinado momento el capitalismo por su propia dinámica de funcionamiento se conduce a sí mismo a una situación en la que imposibilitará el crecimiento de los capitales que es su razón de ser. Llega a esta situación como consecuencia de haber alcanzado su máximo nivel de desarrollo, quedando por tanto bloqueado y sin posibilidad material alguna de continuar funcionando como elemento del desarrollo histórico que le había correspondido hasta ese momento, pasando a convertirse en elemento de regreso social e histórico, por lo que surge la necesidad histórica de ser sustituido por un nuevo modo de producción, el socialismo, a fin de que no se detenga el desarrollo social e histórica.

Con lo expuesto se concluye que el modo de producción capitalista es la consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas y del desarrollo historíco y no producto de la naturaleza dado al individuo de forma espontánea, y como producto histórico extinguible, de igual manera que se extinguieron todos los modos de producción habidos antes del capitalismo  a lo largo de la historia. Tal descubrimiento y singular aportación a las ciencias sociales para el conocimiento de los fenómenos sociales se debe a la teoría marxista desde mediados del siglo XIX. Sin embargo los esfuerzos para ocultar y deformar esta teoría han sido y siguen siendo descomunales en lo que se lleva del siglo XXI, levantando en su lugar constructos ideológicos que no hacen sino ocultar y deformar el origen o la causa de los problemas para encontrar las posibles  formas de su erradicación con la intención de mantener en pie el sistema capitalista de una manera artificial como si fuera natural e insustituible. El avestruz por muy bien y hondo que cubra su cabeza debajo de sus alas para ignorar el peligro que le acecha no logra pro ello evitarlo, sino que en todo caso lo que hace es agravarlo por cerrar voluntariamente toda posibilidad de poder remediarlo.

En una sociedad de clases la ideología predomínate está al servicio de las clases dominantes para poder imponer a toda la sociedad sus particulares puntos de vista afines a sus intereses. Así se entiende los esfuerzos para sustituir el método objetivo de conocimiento que representa el marxismo para sustituirlos por constructos ideológico. Tal ocurre cuando se plantea el origen de la crisis capitalista, su funcionamiento, desarrollo y las consecuencias económicas y sociales que tiene para la inmensa mayoría de la población ocultando o deformando la naturaleza del capitalismo que es el que la origina y desarrolla para evitar su cuestionamiento y presentarla como si fuera la consecuencia de algunas actitudes, defectos o vicios personales de algunos de sus administradores y directores. Sentada y dada por verdadera esta tesis, pronto se llega a la “conclusión” que apartados los individuos “causantes” de la crisis esta queda resuelta prescindiendo de cualquier otra consideración. Como sucedió en mayo de 2009 en los Estados Unidos de América al crearse una comisión  [[ii]] compuesta por seis representantes del partido demócrata y cuatro representantes republicanos para buscar “culpables” de la crisis del modo de producción capitalista de 2008 porque consideraban que “establecer culpas era esencial en la prevención de futuras crisis, según el informe”.

Como soporte y base de su trabajo “la comisión entrevistó a más de 700 testigos y celebró 19 días audiencias públicas en EE.UU.” “La Comisión destacó la toma excesiva de riesgos por los bancos y la negligencia los reguladores financieros”. “La crisis fue el resultado de la acción humana y la inacción, no de la Madre-Naturaleza o modelos fuera de control, dijo el informe.” “Funcionarios, políticos y banqueros son los culpables del colapso económico experimentado en 2008 en Estados Unido, asegura un informe de la Comisión Investigadora de la Crisis Financiera de EE.UU.” “Del mismo modo, el documento sostuvo que el manejo gubernamental de las principales instituciones financieras durante la crisis -liderado por el ex secretario del Tesoro, Henry Paulson- fue inconsistente y "aumentó la incertidumbre y el pánico en el mercado", llegando  a la “conclusión de que la crisis fue causada por una serie de factores, incluyendo fallas en la regulación financiera y la gestión empresarial así como la falta de entendimiento del sistema financiero por parte de los diseñadores de política.”

Previamente “Los cuatro republicanos en la comisión anunciaron varias semanas antes de la publicación del informe de que no estarían de acuerdo con sus conclusiones. Tres de ellos publicaron un informe independiente que insistió en que la culpa debe atribuirse a la Reserva Federal bajo la conducción de Greenspan. El cuarto realizó su propio informe que se centra en el papel del gobierno en la creación de la burbuja inmobiliaria.”

Analizadas las causas de la crisis según el mencionado informe emitido al efecto por la comisión con el fin de encontrar un “culpable”, se debieron fundamentalmente a motivos de tipo personal: negligencias o carencias de las capacidades necesarias para la administración, según los datos que fueron extraídos de las entrevistas realizadas a más de 700 personas. O sea: falló el factor humano, quedando excluidas las fuerzas de la “Madre-Naturaleza” que se abstuvieron de intervenir en la crisis y por ello lógicamente nada tuvieron que ver, al igual que tampoco tuvo que ver con la crisis, según dicho informe, causa alguna que hubiera podido haber sido originada por el propio funcionamientos del modo de producción capitalista. Resultando ser uno de los “culpables” el ex secretario del Tesoro, Henry Paulson, conclusión que evidentemente no aceptaron los republicanos dado que este último era de ese mismo partido y las derrotas políticas no se aceptan de buenas a primeras o porque lo diga un informe elaborado por el adversario político, pero sea como fuere el objetivo estaba cumplido: el sistema capitalista quedaba a salvo de cualquier planteamiento que le pudiera afectar, lo cual no era conveniente ni para republicanos ni para demócratas. En tanto  representantes de las distintas facciones de los capitales dominantes que lo único que se disputan es la consecución de una mayor parte del poder para sí en detrimento del  resto de los oponentes políticos, al margen de los intereses y a costa de empeorar las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población, de la que resultaría fácil suponer que estaría muy interesada no en saber que personaje concreto resulta culpabilizado por la crisis, sino del origen y causas de la misma y el procedimiento para acabar con ella erradicando sus causas para que no se vuelva a reproducir, cosa esta última sencillamente imposible dentro de los parámetros capitalistas porque como se ha visto es su propio mecanismo de funcionamiento el que la origina y desarrolla. Las crisis capitalistas no nacen espontáneamente de la nada. La de 2008 es consecuencia de “las soluciones” tomadas por las clases dominantes para “salir” de la crisis de la década de los setenta del siglo XX, a cuyo propósito surge la nueva forma capitalista del denominado “neoliberalismo” que consiste esencialmente en detraer fondos públicos para apropiárselos mediante diferentes formas y procedimientos con el fin de que la parte de fondos públicos apropiada logre completar el nivel de la tasa de ganancia g´ necesario para que los capitales sigan creciendo al ritmo y volumen que necesitan, dado que la tasa de ganancia g´ que proporcionaba directamente del proceso de producción P que se vino obteniendo durante las dos décadas que siguieron a la finalización de la II Guerra Mundial se hizo insuficiente, y de aquí, del descenso de la tasa de ganancia g, la crisis de la década de los años setenta del siglo XX que pretendió resolver el “neoliberalismo”, pero que como se dice, no hizo sino poner las bases para originar la nueva crisis de 2008, más grave, profunda y extensa que la anterior.

 A juzgar por los resultados (…), lo que se pretende con la privatización no es la eficacia ni la mejora de los servicios para el consumidor, sino que su verdadera finalidad es la trasferencia del erario público -- supuestamente destinado a la reparación de las desigualdades sociales -- a manos privadas. En Gran Bretaña, al igual que en el resto del mundo, la práctica totalidad de los valores de las empresas privatizadas hoy se halla en manos de sociedades financieras y de grandes empresas inversoras. Los empleados de la British Telecom tan solo adquirieron el 1% de las acciones, los de la British Aerospace un 1.3 %, etc. Antes de los estragos de la Sra. Thatcher, gran parte del sector privado británico era rentable. En 1984 las empresas públicas aportaban más de 7 billones de libras al erario. Hoy todo ese capital va a parar a manos privadas. En la actualidad, el servicio que ofrecen las empresas privatizadas es más bien desastroso (…), se trata de la alienación y la capitulación de décadas de trabajo de miles de personas a una limitada minoría de grandes inversores. Este es el mayor saqueo jamás perpetrado ya sea a la nuestra, o a cualquier otra generación (…). Thatcher y Reagan nos han servido de ejemplo para ilustrar las políticas en el ámbito nacional. En el ámbito internacional los neoliberales han centrado todos sus esfuerzos en tres pilares fundamentales: el libre comercio de bienes y servicios, la libre circulación de capitales, la libre inversión. A lo largo de los últimos veinte años, el Fondo Monetario Internacional ha logrado consolidarse extraordinariamente. Gracias a la crisis de la deuda y a los dispositivos de emergencia, ha pasado de su papel de agente estabilizador de la balanza de pagos a cuasi dictador universal de las así llamadas políticas económicas "compactas", en clara alusión, naturalmente, a las políticas neoliberales. La Organización Mundial del Comercio finalmente ocupaba su lugar en enero de 1995, tras largas y arduas sesiones de negociación de acuerdos, a menudo introducidos en unos parlamentos que apenas sí eran conscientes de lo que ratificaban. Afortunadamente, su último intento de imponer normas neoliberales vinculantes y universales, mediante el Acuerdo Multilateral de Inversión (AMI), se ha visto frustrado, al menos por el momento. Éste hubiera otorgado plena libertad a las empresas, todo tipo de obligaciones a los gobiernos y ningún derecho en absoluto a los ciudadanos. El denominador común de todas estas instituciones es la ausencia de transparencia y responsabilidad democrática. Esa es la esencia del neoliberalismo (…). “Kevin Phillips, analista republicano y antiguo asesor personal de Richard Nixon, que en 1990 publicaba un libro titulado La Política del Rico y el Pobre. Presentaba un gráfico de cómo el ideario y las políticas neoliberales de Reagan habían incidido en la distribución de los ingresos americanos entre 1977 y 1988 (…). A lo largo de la década de los 80, el 10% de las familias norteamericanas del estrato superior vieron como sus ingresos medios se incrementaban en un 16%, y el 5% superior vio los suyos incrementados en un 23%; pero, los más privilegiados, los que constituyen el 1% superior de la franja –tuvieron-  un incremento del 50% en sus ingresos familiares. Sus rentas anuales pasaron de (…) 270.000 dólares (…) a 405.000 dólares. En cuanto a los americanos pobres, el 80% de la franja inferior, perdió en mayor o menor medida; la confirmación a la regla de que cuanto más bajo se está en el estrato, mayor es la pérdida. El 10% de los norteamericanos que se hallaban en la franja inferior llegaban el abismo; según las estimaciones de Phillips, perdían el 15% de sus ya exiguos ingresos: de sus más que insuficientes ingresos medios de 4.113 dólares anuales pasaban a la inhumana cantidad de 3.504 dólares. En 1977, los ingresos medios de las familias que representaban el 1% superior de la escala obtuvieron unos ingresos 65 veces superiores a los de las familias que constituyen el 10% del estrato inferior de la escala. Una década más tarde, ese 1% superior se hacía con unos ingresos 115 veces superiores a los de la franja inferior. América es una de las sociedades en las que mayores desigualdades se dan en el mundo, pero la práctica totalidad de los países han visto como éstas han ido creciendo en los últimos veinte años como consecuencia de las políticas neoliberales. UNCTAD publicaba luctuosas pruebas a este respecto, en 1997, en su Informe sobre Comercio y Desarrollo, basado en unos 2.600 estudios independientes, sobre la disparidad de ingresos, el empobrecimiento y el deterioro de las clases medias; el equipo de la UNCTAC confirmaba dichas tendencias en decenas de tipos de sociedad diferentes, incluida Rusia, China y los demás antiguos países Socialistas. Pero la tendencia hacia una mayor desigualdad no encierra ningún misterio. Las políticas se crean a medida para proporcionar al opulento mayores beneficios que despilfarrar, fundamentalmente, mediante la exención fiscal y el abaratamiento de los salarios.” [[iii]]

Si la crisis capitalista desde el punto de vista de las clases dominantes, que es el que se impones y llega a ser aceptado como verdadero por las amplias mayorías sociales, consiste en un descenso de la tasa de ganancia g´ que no permite hacer crecer los capitales como estos necesitan, es lógico suponer que también para las clases dominantes la crisis quede superada cuando se logra que la tasa de ganancia g´ se eleve y permita a los capitales seguir creciendo nuevamente. Y, efectivamente, por ejemplo, En España por parte del Ministerio de Economía y Competitividad se da por superada las crisis de 2008 en 2014  en base al cierre de 2013 con un 0,2% del crecimiento superior al trimestre anterior (27.02.2014) teniendo en cuenta  parámetros macroeconómicos como el consumos de los hogares; la inversión en bienes de equipo y el empleo en términos de contabilidad nacional. Sin embargo,  estos parámetros se refieren a cuestiones económicas generales que no son válidos ni consideran las condiciones de vida de las personas. El hecho de afirmar la superación de la crisis alude a que los capitales han vuelto a retomar la senda del crecimiento que había sido interrumpido (como en todas las crisis capitalistas) la crisis de 2008. Además del empeoramiento generalizado de las condiciones de vida que se ha venido agravando en el transcurso del tiempo de una forma generalizada y nunca antes conocida para toda la población desde entonces, lo que no cuenta desde el punto de vista capitalista, excepto que ese empeoramiento de las condiciones de vida generalizado amenace con poner en cuestión todo el sistema, otras consecuencias fueron la “caída del PIB global del 5,1% en 2009 comparado con 2008, según el Banco Mundial. Esto se tradujo en quiebras de empresas y rescates a bancos por los Gobiernos con dinero público en los años posteriores. En España, el paro alcanzó el 25% en 2012 y rondaba el 50% para menores de 30 años (…). Es importante tener en cuenta que los principales índices bursátiles estadounidenses no pararon de crecer durante los diez años posteriores a la recesión, así que no te olvides de que en las crisis están las oportunidades para hacerse rico (…), una crisis financiera es el mejor momento para hacerse rico (si sabes cómo). [[iv]]. En esta última afirmación el autor quizás debiera haberla matizado diciendo, que en una crisis financiera si ya se es rico es el mejor momento para hacerse más rico.

Un ejemplo  del dinero público destinado a elevar artificialmente la tasa de ganancia g´ para “salir” de la crisis de 2008 lo representa USA donde se destinaron billones de dólares públicos (de todos los norteamericanos) para mantener en pie a instituciones financieras propiedad de una exigua minoría de particulares, al tiempo que se producían nueve millones de parados y una cantidad similar perdían sus viviendas, sin que el gobierno les prestara mucha atención. Este mismo ejemplo es extensible a todo el mundo capitalista.

Resolver la crisis capitalista desde el punto de vista de las clases dominantes significa hacer que los capitales vuelvan a crece en función de sus particulares intereses, y esto se logra, porque ya no es posible disponer de otros caminos dado el grado de desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas que no se pueden desarrollar más dentro del sistema capitalista, mediante el traspaso directo de fondos públicos a los capitales privados dominantes, lo que supone un paulatino incremento del empeoramiento, cada vez más acelerado a partir de 2008, de las condiciones de vida para cada vez más personas y en todos los órdenes, en el material y en el espiritual, como se puede poner de manifiesto mediante el análisis de las políticas de austeridad post-crisis que han venido aplicando y que siguen aplicando e intensificando los distintos gobiernos de las diferentes tendencias políticas originando un gran descontento social que se tradujeron en numerosas y multitudinarias manifestación de protesta, dando lugar a la aparición de movimientos y partidos políticos de tendencia fascistas, algunos de los cuales han llegado a obtener representación parlamentaria significativa en sus respectivos países con tendencia a crecer, influyendo igualmente en el orden internacional aumentando sus desequilibrios e inestabilidad que podría poner en peligro al mundo entero.

Todo sistema funciona con normalidad y en función de lo perseguido cuando la estructura económica se corresponde con la estructura y mientras permanezca esta correspondencia no puede ser sustituido por ningún otro. El feudalismo, por ejemplo, desaparece por su no correspondencia entre ambas estructuras: la nueva estructura económica nacida en su seno exige una nueva estructura política que es la que impone la burguesía como sector social más progresista. En el modo de producción capitalista actual dado su máximo nivel de desarrollo alcanzado no existe ya esa correspondencia entre ambas estructuras. Por una parte, la estructura económica gracias a la división social y técnica del trabajo está objetivamente socializada, en cualquier mercancía M´ que se tome se puede comprobar que en su producción han participado multitud de trabajadores que ni siquiera se conocen entre sí porque pueden incluso vivir continentes distintos, mientras que por otra parte, la estructura política, la que dispone y decide qué producir, cómo, cuánto, dónde y a qué precio, está cada vez más concentrada en menos manos y con más poder. Un ejemplo, uno de los más recientes y significativos: “The Vanguard Group y Black Rock. Estos dos fondos de inversión administran 16 billones de dólares. Si fueran bloques nacionales, serían la tercera potencia mundial, solo por debajo de Estado Unidos y China, de acuerdo con datos del Banco Mundial en 2019” [[v]]. Estos dos fondos de inversión, cuyo dinero no es propiedad privada y particular de las personas que los dirigen, son en cambio los duelos de las vacunas contra el Covid-19 que fabrican Astra Zeneca, Pfizer, Moderna, Janssen (Johnson & Johnson) que está distribuyendo en Europa y Estado Unidos, han pasado a vender sus vacunas a los gobiernos europeos pasando de 2,9 euros a 19,5 por dosis, después de que previamente estos mismos gobiernos financiaran con dineros públicos las investigaciones de esas mismas vacunas (Pascual Serrano). Y así, y solamente así se podría explicar que tan solo cuatro fabricantes de vacunas contra el Covid-19: Moderna, Novavax, BioNTech y Cure Vac con unas pérdidas de 12 mil millones de dólares se hayan garantizado el ingreso de 24 mil millones de dólares en tres años para pasar a ganar 12 mil millones de dólares en 2021 y 2022 [[vi]], y no a la tan cacareada efectividad de la empresa privada frente a la empresa pública, ni a la competitividad, etc., sino como se ha dicho, a la coacción y chantaje político gracias a la posición de poder que han llegado a ocupar. Estos beneficios del capital se producen a costa del empeoramiento generalizado de las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población, al que contribuyen también otros grupos dominantes de capitales de otros sectores de la economía que con los mismos o parecidos procedimientos vacían las arcas de los Estados para lograr los beneficios y crecimientos de sus capitales que de ninguna otra manera podrían conseguir hoy. Todo lo cual constituye la demostración práctica objetiva de los argumentos mencionados anteriormente que justifican la sustitución del capitalismo por el socialismo.

Esta situación al igual que todo el sistema capitalista puede resistir y asimilar la más rigurosa crítica, con la condición eso sí, de que dicha crítica no proceda del campo marxista (materialismo histórico y materialismo dialéctico), el cual en manos de la de los “intelectuales” e ideólogos que sirven las clases dominantes  queda reducido, en palabras de Hans Magnus Enzensbeger, a un “eslogan que suena a latón”. El sistema establecido ha logrado que “el pauperismo material sea sustituido por uno inmaterial cuya manifestación más patente es la desaparición de las facultades políticas del individuo: frente a una masa de indigentes políticos por encima de los cuales puede ser incluso ser decidió el suicidio colectivo, ésta minoría cada vez más reducida de políticos omnipotentes puede hacer que la mayoría acepte y aguante voluntariamente esta situación que constituye el cometido más importante de la manipulación industrial de las conciencias” [[vii]].

También esta situación puede ser explicada puesto que no se debe al azar sino a una acción política bien definida y planificada previamente.

Un aspecto al que no se le ha dado mucha importancia de forma explícita a pesar de haber sido fundamental en la creación del estado de cosas descrito es lo relativo a la cuestión ideológica, de la que se ha llegado a afirmar con solemnidad que las ideologías “han muerto”, cuando  paradójicamente después de más de setenta años, en la segunda década del siglo XXI, es la función dominante que predomina con gran diferencia sobre lo económico y lo político.

“Un hecho poco conocido es que la CIA (agencia de espionaje estadounidense) recibió el 5% del total de los fondos asignados a través de esta política, utilizando el dinero para establecer empresas “de fachada” en varios países europeos con el fin de ayudar aún más a neutralizar la amenaza soviética, crear sindicatos flexibles y poner en la lista negra a los presuntos “agitadores comunistas”[[viii]]. Esta afirmación resulta corroborada por los documentos desclasificados por la propia CIA que se adjunta como Anexo 1, en el que puede leerse: “La CIA consideró la nueva hornada de intelectuales “posmarxistas” como la más rentable para su batalla ideológica contra el socialismo (…) , una vez más ha sido la aportación de documentos desclasificados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la que ha  vuelto a poner en tela de juicio la integridad y responsabilidad de un número de intelectuales, que se auto ubicaban en la izquierda francesa de las décadas de los 50, 60 y 70 del pasado siglo. (…) En el documento en cuestión se describe con todo lujo de detalles cómo debe proceder la Inteligencia estadounidense para la captación de intelectuales de "izquierdas" (…). En el documento en cuestión indica, además, cuáles deben ser las tácticas y estrategias para generar un ambiente intelectual antimarxista a partir de influenciar a los intelectuales posmarxistas y a los críticos del Partido Comunista francés (…). La cuestión es que la CIA consideraba a la nueva hornada de intelectuales "posmarxistas" como más rentables para sus propósitos en su batalla ideológica contra el socialismo, (…). La propia Stonor Saunders indicaba que la CIA tenía más preferencia por los "marxistas" reconvertidos que por aquellos intelectuales caracterizados por su conservadurismo ideológico o por sus posiciones políticas derechistas. Y otro dato interesante. La promoción pública de este tipo de intelectuales contó siempre con abundantes recursos económicos, compromisos editoriales, medios de comunicación y dignidades académicas, casi todos ellos cocinados en los laboratorios de la CIA (…). Pero, transcurridas décadas después de aquellos pasajes bochornosos de la historia de la intelectualidad "progresista" europea, ¿alguien se atrevería a asegurar que aquello solo fue un trágico recuerdo del pasado.”

En los casos concretos de España y Portugal respecto de la injerencia en política interna al margen de la opinión pública por parte de la CIA  se exponen a continuación algunos datos extraídos del libro, ‘La CIA en España’, que vienen a confirmar los hechos acabados de mencionar, y que son los siguientes:

“Sólo seis meses después de la Revolución de los Claveles (en Portugal), el 14 de octubre de 1974, se celebra en la ciudad de Suresnes, cercana a París, el XIII Congreso del PSOE, que va a llevar a un tal “Isidor”… La situación que se está creando en la península Ibérica resulta muy preocupante para los norteamericanos, se les ha ido de las manos el asunto portugués y van a impedir, a toda costa, que la historia se repita en España (…) González y otros miembros de la nueva dirección del partido han conseguido llegar a Francia gracias al apoyo prestado por el propio Servicio Central de Presidencia de Gobierno. Los oficiales del organismo de inteligencia creado por el almirante Carrero Blanco son los encargados de proporcionarles los pasaportes (…) Cuando Felipe González volvió de Francia, después de haber sido elegido, un comisario de Sevilla le detuvo, creyendo que había dado un pelotazo. Se llevó una bronca tremenda y tuvo que soltarle enseguida, claro” (…). “Entre 1964 y 1975 estuve precisamente en la información del mundo universitario, muy estrechamente relacionado con la política entonces clandestina. Y lo que viví fue que, a partir de cierto momento, la dictadura propició el resurgir del PSOE, para ahogar al PCE”, declara el comisario Manuel Ballesteros a la periodista Pilar Urbano (…) “A los socialistas no se les detenía, a los comunistas, sí. Estando yo en la Brigada Social, esa era una indicación de los mandos. Más aún: la policía no sólo miraba para otro lado, haciendo la vista gorda, sino que a veces ayudaba a pasar la valija con la propaganda y los documentos internos del partido que los de Rodolfo Llopis (el PSOE del exterior) enviaban de allá para acá” (…) Meses antes de la celebración del Congreso de Suresnes —que se financia con fondos provenientes del Partido Socialdemócrata de Willy Brandt— (…).  “En el SECED nos propusimos empezar a reunimos con ellos —recuerda el entonces comandante Paredes—, para ver hasta dónde llegaba su izquierdismo, su ímpetu revolucionario, su afán izquierdista… y tratar de acercarlos hacia posiciones más templadas, menos radicales, más en la línea de la moderación pragmática que les recomendaba Willy Brandt” (…). “Después de cada encuentro redactábamos un informe para el Servicio”, continúa Paredes su relato (…). En mi informe oficial no mencioné esa bobada del habano ni lo que me sugirió. Pero en mi agenda privada de notas sí que escribí: “Felipe González, el sevillano, parece apasionado pero es frío. Hay en él algo falso, engañador. No me ha parecido un hombre de ideales, sino de ambiciones” (…). Los delegados que asisten al Congreso de Suresnes representan, oficialmente, a tres mil militantes del interior, pero, en realidad, esa cifra hay que rebajarla a menos de la mitad (…). Mario Soares, tenía contacto con la CIA desde los años sesenta. “Exiliado, en 1973 recibiría ayuda para fundar bajo el patrocinio del Gobierno de Bonn un “partido socialista portugués”, escribe Joan Garcés en su excelente libro Soberanos e intervenidos (…)  La escasa incidencia del PSOE en la realidad política española de los primeros años setenta la reconoce el propio Francisco Bustelo, uno de los militantes elegidos como miembros de la Comisión Ejecutiva del partido en Suresnes. Sin embargo, todo cambia a partir de ese congreso (…). “Una campaña subsiguiente introduciría ante la opinión pública nombres hasta entonces desconocidos que, a poco andar (1975-1976), aislaron y marginaron a los militares de la Unión Militar Democrática y, en general, a quienes eran reacios a que en España entraran en la CEE y la OTAN sin condiciones” (…). Los servicios secretos norteamericanos y la socialdemocracia alemana se turnan celosamente en la dirección de la Transición española, con dos objetivos: impedir una revolución tras la muerte de Franco y aniquilar a la izquierda comunista. Este fino trabajo de construir un partido “de izquierda”, para impedir precisamente que la izquierda se haga con el poder en España, es obra de la CIA, en colaboración con la Internacional Socialista (…). En 1962 el PSOE y la UGT sólo cuentan con unos centenares de militantes en toda España (…).  Algunos socialistas no esperan a que la CIA llame a su puerta y son ellos mismos los que ofrecen espontáneamente sus servicios a los norteamericanos. Es el caso de Carlos Zayas Mariátegui, desde la ASU (Agrupación Socialista Universitaria), quien, según documenta Joan Garcés, “aparece informando asiduamente a la Embajada sobre personas de sensibilidad socialista susceptibles de sumarse a combatir al Partido Comunista si recibieran los apoyos materiales que buscaban. Zayas señalaba, entre otros, a Joan Raventós Carner en Barcelona, a José Federico de Carvajal y a Mariano Rubio, al tiempo que desvelaba como principal agente del Partido Comunista en Madrid a Federico Sánchez” (…). Federico Sánchez (alias de Jorge Semprún), convertido al anticomunismo, será ministro de Cultura con Felipe González entre 1988 y 1991(…). Una de las claves de las operaciones secretas de la CIA para controlar los medios socialistas españoles en el exilio es la introducción en estos círculos de un antiguo dirigente del POUM, Julián Gorkin. A principios de los sesenta, Gorkin es uno de los personajes que impulsa el llamado “Congreso por la Libertad Cultura”. y aparece al frente de distintas publicaciones financiadas por la CIA, como las revistas Cuadernos, editada en París; Examen, en México, y Encounter, en Gran Bretaña, dentro de un amplio esquema propagandístico de matiz netamente anticomunista diseñado desde Langley… Según Francés Stonor Saunders, el principal impulsor del congreso es el agente de la CIA Michael Josselson (…). En varios artículos del Boletín Informativo de Gorkin ya pueden verse los argumentos esenciales que serán utilizados por Felipe González y Alfonso Guerra en Suresnes (…). Estas objeciones, según la información que doy al Caudillo, las expone la CIA con toda tranquilidad, a la luz del día, financiando las huelgas de Asturias o los tumultos de Madrid y Barcelona. La CIA cree que con esas actividades cumple el deber de prever el futuro, pues, de lo contrario, al régimen débil sucedería el caos y a éste, el comunismo (…). La fase final del asalto al viejo y poco implantado Partido Socialista Obrero Español tiene lugar a partir de 1970, en una batalla en la que se combinan nombres como el de Willy Brandt, en ese momento secretario general del SPD; Max Diamant, asesor del Sindicato del Metal alemán; Enrique Múgica, y Hans Mattholfer, destacado sindicalista alemán que edita la revista Express Español en Alemania (…). El ex agente de la CIA Philip Agee declara a la revista Zona Cero, en marzo de 1987: “Dentro del “Programa Democracia”, elaborado por la Agencia, se cuida con especial atención a las fundaciones de los partidos políticos alemanes, principalmente a la Friedrich Ebert Stiftung, del Partido Socialdemócrata, y la Konrad Adenauer Stiftung, de los democristianos. Estas fundaciones habían sido establecidas por los partidos alemanes en los años cincuenta y se utilizaron para canalizar el dinero de la CIA hacia esas organizaciones, como parte de las operaciones de “construcción de la democracia”, tras la Segunda Guerra Mundial. Después, en los sesenta, las fundaciones alemanas empezaron a apoyar a los partidos hermanos y a otras organizaciones en el exterior y crearon nuevos canales para el dinero de la CIA. Hacia 1980, las fundaciones alemanas tienen programas en funcionamiento en unos sesenta países y están gastando cerca de 150 millones de dólares. Operan en un secreto casi total.” “Las operaciones de la Friedrich Ebert Stiftung (Fundación), del SPD, fascinan a los norteamericanos, especialmente sus programas de formación y las subvenciones que hicieron llegar a los socialdemócratas de Grecia, España y Portugal… “En Portugal, por ejemplo, cuando el régimen de Salazar, que había durado cincuenta años, fue derrocado en 1974, el Partido Socialista completo apenas habría bastado para una partida de poker y se localizaba en París, sin seguidores en Portugal. Pero con más de 10 millones de dólares de la Ebert Stiftung, y algunas otras remesas de la CIA, el Partido Socialista Portugués creció rápidamente y en poco tiempo se convirtió en el partido gobernante”(…). “Resultaba a menudo muy obvio que la única oposición real a las dictaduras la representaban los comunistas y otros revolucionarios, las únicas fuerzas políticas organizadas, capaces y dispuestas a tomar el poder en un eventual colapso de las dictadura” (…). El presidente Ronald Reagan es uno de los más entusiastas defensores del “Programa Democraci”.. En junio de 1982, ante el Parlamento británico, describe sus objetivos: “Este nuevo programa construirá una infraestructura de libertad y democracia que dejará al marxismo-leninismo en el estercolero de la Historia” (…). ¿Cómo se utiliza el dinero de la CIA en estos programas? Cada uno de los principales destinatarios ha descrito previamente sus necesidades y tiene que actuar de acuerdo con las líneas centrales diseñadas en el programa correspondiente, que se resume en una consigna: “Contribuir al desarrollo de acciones políticas en el extranjero para enfrentar el ”desafío ideológico global soviético”… Otro propósito establecido es el de promover la “disidencia” en los países socialistas, siguiendo el ejemplo del apoyo de la CIA a Solidaridad, en Polonia (…). El 17 de mayo de 1979, durante la celebración del XXVIII Congreso del PSOE, Felipe González impone que desaparezca el término “marxismo” de los estatutos del partido. Los militares norteamericanos que tanto preguntaban por este asunto a los oficiales españoles, durante los cursos de formación realizados en Estados Unidos, ya pueden quedarse completamente tranquilos. Justo de la Cueva, miembro de la comisión mixta de reunificación del PSOE madrileño (proviene del sector histórico), desalentado, deja la militancia en ese momento y declara: “El PSOE va donde diga la CIA a través de Willy Brandt. Hasta en el propio Bundestag alemán se acaba de denunciar que la Fundación Friedrich Ebert del SPD recibe dinero directamente de la CIA”. Los jóvenes que dieron el golpe de Estado dentro del PSOE en Suresnes, comandados por González, van cumpliendo al pie de la letra el guión que les han preparado. El poder está cada vez más cerca (…). El papel que el PSOE tiene que interpretar en la Transición está escrito desde bastante antes de la muerte de Franco, pero se termina de pulir en 1974 (…). “Cuando se produce la hegemonía del Partido Comunista Portugués en el proceso político que se vive en el país vecino, el secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, se alarma aún más y viaja a Alemania para entrevistarse primero con el canciller Helmut Schmidt, y después con Willy Brandt, que continúa teniendo una enorme influencia en la Internacional Socialista. Les insiste en que apoyen decididamente al PSOE”, señala García Trevijano.

Por eso Felipe González no entra en la Junta, porque se siente respaldado por una potencia superior, por los alemanes y los norteamericanos. Una vez que está seguro de ese apoyo, se traslada a Madrid, donde tiene una entrevista con el Rey y con altos mandos del Ejército, y ahí establecen la estrategia de que hay que ir gradualmente hacia las libertades en España para evitar una radicalización de la situación. Felipe González es el más interesado en mantener a los comunistas en la ilegalidad (…)  Ahí fue cuando cedimos y constituimos la Platajunta, a sabiendas de que se estaba haciendo para que entrara en ella el PSOE, que sería el traidor (…). Y me di cuenta de que Santiago Carrillo, que era muy listo para olfatear por dónde venían los aires políticos, quería seguir completamente la política del PSOE (…). La realidad demuestra que hoy en España gobierna un partido socialdemócrata, europeo, occidentalista, pro norteamericano y decididamente atlantista. En un año de gobierno, los hombres del PSOE han cumplido un papel realmente singular: la casi destrucción de la izquierda tradicional española, en buena parte marxista y revolucionaria, que seguía una tradición muy distinta a los nuevos derroteros que han tomado los jóvenes dirigentes socialistas… Y han conseguido sustituir lo que siempre se ha considerado como izquierda por una socialdemocracia, que es un amplio fenómeno donde cabe la libre empresa, la propiedad privada, los europeos, los norteamericanos y la OTAN (…). La ruptura con el marxismo de 1979 es un guiño a Washington y Bruselas para que le permitan, de momento, mantener el rechazo a la OTAN como algo aún necesario para ganar las elecciones (…).  Durante la dictadura franquista, el Gobierno de Estados Unidos presiona para que España se incorpore a la OTAN, pero tropieza con la oposición de los socios europeos, como consecuencia de la naturaleza autocrática del régimen (…). En un determinado momento de la reunión, González les dijo: “He cambiado de opinión porque, cuando llegué a la Moncloa, Suárez me enseñó la “caja de los truenos” y había muchos misiles soviéticos apuntando a España”. Manuel Gutiérrez Aragón le llamó cínico (…). Después de ser uno de los dirigentes del PSOE que participa en mayor número de actos públicos en contra de la integración de España en la OTAN Javier Solana se convierte en 1995 en secretario general de la Alianza. Un buen ejemplo individual que sintetiza la trayectoria de su partido” [[ix]].

Quizá sea momento en el que la denominada comunidad científica tenga que revisar el concepto de ética para que social, moral y legalmente pudieran ser perseguidos aquellos que a sabiendas colaboren en el asesoramiento de las políticas que atenten contra la dignidad y la seguridad de las personas.

*

Manuel Sogas Cotano / Mao/ Mayo 2021.


[[i]]  Historia de la Filosofía, tomo II. Traducción del ruso por Arnaldo Azzati. Progreso, Moscú, 1978, pág. 11.

[[ii]] Redacción. BBC Mundo. La crisis financiera de 2008 en Estados Unidos "habría podido evitarse". 27 enero 2011.

[[iii]] Susan George. Breve historia del neoliberalismo. Traductores: J. Alkortarevisado por Eneko Sanz. Ponencia presentada en la Conferencia sobre soberanía económica en un mundo en proceso de globalización, Bangkok, 24-26 de marzo de 1999. Transnational Institute (tni.org)

[[v]]  Pascual Serrano.  Quiénes son los dueños de las vacunas privadas y cómo se están enriqueciendo 30/04/2021. https://rebelion.org/

[[vi]] ALFONSO SIMÓN RUIZ / LAURA SALCES ACEBES. Los fabricantes de vacunas de Covid: un negocio de miles de millones. https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/11/26/

[[vii]] Hans Magnus Enzensbeger. Las Máscaras de la razón. Edit. Círculo de Lectores, 1996. Pág. 65.

[[viii]]https://werkenrojo.cl/. Un nuevo orden mundial: la reconstrucción global después de la Segunda Guerra Mundial., 20 mayo, 2020. 

[[ix]] Alfredo Grimaldos. Transición 1974-1982: la CIA toma el control del PSOE.


*++