jueves, 11 de julio de 2013

MARIANO RAJOY, LADRÓN, DIMISIÓN


BÁRCENAS NO REPARTÍA CUALQUIER DINERO..., REPARTÍA TU DINERO, EL MÍO, EL DINERO DE LOS CIUDADANOS

(Patricia Hernández)

Es Rajoy, el presidente del partido con unas cuentas podridas -del que Bárcenas afirma que cobró 357.000 euros de "sobresueldo"-, el que se atreve a pedir sacrificios a los españoles mientras acaba con las becas, la dependencia o deteriora nuestra sanidad.

PATRICIA HERNÁNDEZ 
EL PLURAL.COM
10/07/2013

Bárcenas decide hablar, y sus abogados renuncian a defenderle, pero conviene recordar, que estos abogados muy cercanos al PP fueron pagados por el Partido durante mucho tiempo. Los abogados de Bárcenas que ahora renuncian, cobraron, no de Bárcenas sino del PP 260.000 euros. No me parece que debamos pasar por alto este hecho, porque demostraría, una vez más que Bárcenas ha sido protegido por el Partido Popular hasta que ha decidido “tirar de la manta”. 

Y es que, a diferencia de lo que nos han venido contando, Bárcenas no es un señor que pasaba por Génova 13. Bárcenas no es un señor que entró sin preguntar y se sentó en un despacho. Bárcenas era el responsable de las cuentas del PP, de las A y de las B, de la que se envía al Tribunal de Cuentas y de la que no se envía. 

Bárcenas era ‘el cobrador del frac’, de los ingresos que se declaran y de los que no. Bárcenas era el responsable de pagar sueldos y sobresueldos, en blanco y en negro, por transferencia bancaria o dentro de una caja de puros. Bárcenas no tiene una contabilidad que es de él. Los “papeles de Bárcenas ” no son de Bárcenas, son del PP; eso sí, los escribía él, como no puede ser de otra forma porque él era el responsable de las cuentas, puesto allí por Aznar y mantenido y ascendido por Rajoy.

Que no nos intenten engañar. Bárcenas no podía trabajar sólo desde su despacho, Bárcenas era el mediocentro del equipo de fútbol, si se me permite la metáfora. El Xavi Hernández y el Xabi Alonso concentrados en una misma persona, el que recibe y el que reparte, el que administra el juego. Bárcenas, según él mismo cuenta, recibía pagos en B, de empresarios. Barcenas metía ese dinero en cajitas de puros y sobres y ponía unos en la caja fuerte del PP y otros los enviaba a despachos en Ministerios, Concejalías, Alcaldías, Consejerías o Sedes. Estamos ante el modus operandi no de una persona, sino de un partido, ante una forma de actuar, sistemática y sistematizada. No son sólo donaciones ilegales, y no sólo sobresueldos. No sólo es financiación irregular, es mucho más. Los hechos relatados por Bárcenas, son constitutivos de delito de cohecho, una sarta de cohechos de libro. Recibes dinero de empresarios, remites ese dinero a cargos orgánicos y públicos y estos a cambio de ese dinero contratan con esos empresarios, aunque el precio que ofrecen sea más alto que el de otro empresario, en perjuicio, obviamente, de los ciudadanos y ciudadanas, que pagan más por lo mismo.

Así que… ¿de qué estamos hablando según la versión de Bárcenas? De sobornos. Al final esos “sobresueldos” son pagados por todos y todas con nuestros impuestos. Y ya está bien de decir, sin más, que esos papeles son falsos “salvo alguna cosa” porque cada día son más los que se reconocen, en esos papeles. El último que reconoce que cobró del PP ha sido Ricardo García Damborenea, y sin embargo este pago, no está reflejado en las cuentas oficiales del PP, ¿Por qué? Evidente, hay otro libro de cuentas, donde sí se refleja ese pago. 

Bárcenas nos cuenta que el PP, manejó durante décadas dinero negro, que durante décadas se dieron adjudicaciones infladas a sus donantes, que durante décadas repartió sobresueldos de ese dinero de esos donantes. Bárcenas nos cuenta que pagó entre otros a Rajoy cuando era Ministro, cuando la ley le impedía cobrar otro sueldo…y Rajoy sigue jugando al escondite, como si esto no fuera con él, como si no fuera él quien mantuvo a Bárcenas como responsable de las cuentas, quien le siguió pagando un sueldo de 225.000 € al año hasta que salieron las cuentas en “El Pais” a pesar de que nos decían que no tenía ninguna relación con el Partido. Nos han mentido tantas veces, que ya cuesta creerles algo.

Es Rajoy el señalado por Bárcenas como responsable último de todo esto, es Rajoy el Presidente del partido con unas cuentas podridas, es Rajoy el que Bárcenas afirma que cobró 357.000 euros de “sobresueldo”, es Rajoy, el que después de todo esto se atreve a pedir sacrificios a los españoles mientras acaba con las becas, la dependencia o deteriora nuestra sanidad.

Es Rajoy el que debe de una vez decir la verdad y o demuestra que esto no es cierto…o dimite. 

Patricia Hernández es diputada socialista en el Congreso

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miércoles, 10 de julio de 2013

MARIANO RAJOY, LADRÓN, DIMISIÓN. EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE MADRID, LE DICE AL ALIBABÓN DE RAJOY SUS MANCHURRETAS, QUE ESO DE ROBAR ESTA MUY FEO,


EL TSJM PARALIZA EL PROCESO DE EXTERNALIZACION DE LA SANIDAD DE MADRID

Hace 5 minutos  (DE LA RAZÓN.ES, diario nada prosovietico ni amante de la verdad, y por tanto nada sospechoso de apedrear el tejado de los ricos jefes del PP, por lo que la noticia siguiente, además de verdadera hay que considerarla logro en muy buena medida de la movilizaciones populares contra la mamandurria que empezó Esperanza Aguirre robando al erario público)

"El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha paralizado el proceso de externalización de la gestión de seis hospitales públicos de Madrid, una de las medidas incluidas en el plan de sostenibilidad que la Comunidad de Madrid prevé ejecutar este año."

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MARIANO RAJOY, ME CAGO EN TU PUTÍSIMA MADRE POR LADRÓN. DIMISION, CON TODOS LOS RESPETOS: SEÑOR HIJO DE PUTA (LO DEL PAREDÓN ME LO DEJO PARA EL SIGUIENTE POST, PORQUE NO SÉ SI NO SERÁ MEJOR COLGARTE DE UNA FAROLA PONIENDO TU LA CUERDA, CABRÓN)


Sobre el nuevo pensionazo que preparan Rajoy y la troika

09-07-2013

La nueva contrarreforma de las pensiones públicas, cuyo proyecto de ley pretenden llevar al Congreso antes del verano, quieren comenzar a aplicarla ya en enero de 2014.

Las nuevas medidas se suman a la reforma de hace menos de dos años (que aumentaba la edad de retiro a los 67 y reducía las pensiones por medio de la ampliación de los períodos de cotización y de la base de cálculo) y buscan reducir todavía más las pensiones futuras y, más aún, disminuir las actuales. Así:

-Las futuras pensiones se reducirán en función de la esperanza de vida. La pérdida estimada por este cambio es de un 5% cada 10 años.

-Las pensiones actuales y futuras ya no se ajustarán al IPC, de manera que cada aumento del coste de la vida significará un deterioro de nuestras pensiones. Pero no se quedan aquí sino que podrán directamente recortarlas, en función de los ingresos que haya por cotizaciones, justo ahora que estamos en 6,3 millones de parados, los salarios son cada vez más reducidos y las bonificaciones a las empresas mayores.

Esta nueva reforma afecta a los pensionistas actuales, a los que esperan su jubilación y a las futuras generaciones y es especialmente hiriente cuando, según datos oficiales, el 27% de las familias actualmente está aguantando con las pensiones de los abuelos.
Es por esto que este ataque no podemos dejarlo pasar. Lamentablemente, una vez más CCOO-UGT, con el beneplácito del PSOE y el silencio de IU, en vez de comenzar a preparar una huelga general hasta echar atrás esta reforma, han llamado al gobierno a "negociarla", a lo que éste dice estar dispuesto... mientras no se toque nada sustancial.
Una campaña a favor de preparar una huelga general que derrote la nueva contrarreforma

El Sindicalismo Alternativo, los Movimientos Sociales, la juventud, todos los que estamos contra este nuevo atropello, necesitamos poner en marcha una campaña unificada para la preparación de una Huelga General que derrote la nueva reforma. Una campaña para que los trabajadores y los sectores populares, desde abajo, exijan e impongan a CCOO-UGT la convocatoria de una Huelga General con la contundencia y duración necesarias para echar atrás la nueva contrarreforma y exigir la restitución de los derechos que nos han robado en estos años y el establecimiento de una pensión mínima de 1000 euros, cantidad mínima exigible para el Salario Mínimo Interprofesional.

¿Que son los Fondos privados de pensiones?

Los fondos privados de pensiones no son otra cosa que acaparar el dinero de montones de ahorradores para convertirlo en capital especulativo, con el que se lucran a nuestra costa bancos y aseguradoras. En el año 1991 se estimaba que en el Estado Español habían 302 fondos de pensiones, con un patrimonio de 4.900 millones. A finales de 2009, el número de fondos se elevaba ya a 3.308 y su patrimonio sumaba 84.800 millones. Se calcula que hay cerca de ocho millones de personas, el 45% de la población ocupada, que tienen contratado un plan privado de pensiones. Hay que tener en cuenta que la Administración ha convertido parte de los sueldos públicos en aportaciones a fondos privados de pensiones. Los fondos son hoy un suculento botín para inversionistas españoles e internacionales porque, a pesar de su crecimiento, están todavía muy por detrás de otros países.

Un curso privatizador que viene desde el Pacto de Toledo

El Pacto de Toledo, firmado en la época de Felipe Gonzalez y suscrito por todos los grupos parlamentarios (incluido IU), con el apoyo de CCOO-UGT, fue aprobado en el Parlamento en 1995. Formalmente, era un compromiso para “reforzar, consolidar y dar viabilidad futura” al sistema de pensiones.
En el Pacto se establecían tres “modalidades de protección”: una eran las pensiones contributivas, vinculadas a la cotización (“el núcleo esencial del sistema"). La segunda eran las "pensiones no contributivas", que iban “dirigidas a compensar la ausencia de rentas en los ciudadanos que se encuentran en situación de necesidad”. La tercera eran “las prestaciones complementarias de naturaleza libre y gestión privada", que debían servir para "completar las prestaciones del sistema público”, o sea, los “fondos privados de pensiones”.
El Pacto de Toledo dio legitimidad a este modelo “mixto” que el capital financiero buscaba implantar desde hacía dos décadas: pensiones públicas escasas y “planes privados complementarios”, junto a una ayuda de beneficiencia para los más pobres, que limara tensiones sociales. Al mismo tiempo, desvincularon el sistema de pensiones de los impuestos y lo vincularon directamente a las cotizaciones.
El Pacto sólo fue el principio. Después de tres Gobiernos del PSOE, la base de cálculo de las pensiones pasó de 2 a 25 años, los años de cotización de 35 a 38,5 y la jubilación a los 67. Ahora Rajoy, a las órdenes de la troika, quiere culminar la faena, convirtiendo las pensiones publicas en pensiones de supervivencia y haciendo de las pensiones privadas el negocio del siglo para bancos y aseguradoras.

CCOO-UGT son cómplices y beneficiarios de la privatización de las pensiones

Algunos compañeros pueden pensar que estamos exagerando cuando decimos esto, pero no es así. Tras la firma del Pacto de Toledo, CCOO y UGT se convirtieron en parte del negocio de los fondos privados de pensiones. Desde las grandes empresas alentaron, vía negociación colectiva, los “planes de pensiones”, cuya gestión "externalizaron" entregándola a empresas privadas en las que eran accionistas ellos y los grandes bancos.

Un buen ejemplo es la Consultora de Pensiones y Previsión Social, Sociedad de Asesores SL, entre cuyos accionistas están dirigentes de UGT y CCOO como Toni Ferrer o Toxo. En el caso de la empresa Gestión de Previsión y Pensiones, Entidad Gestora de Fondos de Pensiones SA (GPP), las acciones están repartidas entre el BBVA con un 60% y CCOO y UGT con un 20% cada uno. En FONDITEL, la empresa formada por Telefónica que posee el 70% de las acciones, CCOO-UGT se reparten a medias el otro 30%. Desde estas empresas "mixtas", CCOO-UGT gestionan buena parte de los fondos de pensiones más importantes, como el de los empleados públicos, trabajadores de Telefónica, La Caixa, BBVA, Repsol, Endesa, Iberdrola, Enagas, RTVE o AENA. Solo GPP gestionaba 46 fondos de pensiones de grandes empresas en 2007.

Así se explica por qué han legitimado con su presencia la "comisión de sabios" nombrada por Rajoy con el objetivo explícito de redactar el informe "técnico" con que justificar la nueva reforma, llegando al escándalo de que el representante de CCOO votara a favor. Es por eso que CCOO-UGT no tienen interés en defender el sistema público de pensiones.

Para más información ver artículo de fondo en:  http://www.litci.org/artigos/22-espana/1781-las-pensiones-de-un-derecho-a-un-negocio
Artículo publicado en Página Roja, publicación mensual de Corriente Roja / Corrent Roig

lunes, 8 de julio de 2013

MARIANO RAJOY, POR LADRÓN, EMBUSTERO, DEMAGOGO, TRAIDOR A L A PATRIA, PLASTILINO, ABARCENAO Y TORITO DESMOCHAO, DIMISION


POR QUÉ LA DEUDA PUBLICA NO DEBERÍA PAGARSE


Viçen Navarro
ELPLURAL.COM
07/07/2013

No hay plena conciencia a nivel popular de las causas de los recortes públicos, y ello como consecuencia de la timidez de los medios de mayor difusión a la hora de enfrentarse a la banca, a la cual deben gran cantidad de dinero. En el caso de que ustedes crean que estoy exagerando, les ruego que consideren los siguientes datos. Pero antes permítanme que explique que el argumento que se utiliza para recortar el gasto público es que el Estado (tanto central como autonómico) debe dinero a aquellas instituciones financieras que se lo han prestado.

La primera pregunta es ¿Por qué el Estado tiene que prestar dinero cuando en realidad podría imprimirlo y crearlo? Hay suficiente papel en el país para imprimir tanto dinero como el Estado necesite. Esto es lo que ocurre en los países que tienen su propio Banco Central. Pero España no tiene un Banco Central. Lo que se llama Banco Central Europeo (BCE) no es un Banco Central, en realidad es un lobby de la banca como he indicado varias ocasiones. Lo que hace el BCE es imprimir dinero y se lo presta a intereses muy bajos (menos de un 1%) a la banca privada, en teoría para facilitar el crédito. Pero el crédito no existe ni se le espera. La banca privada tiene otras inversiones mucho más jugosas que le generan mucho más dinero, como es comprar bonos públicos del Estado español, que tienen unos intereses muy altos, del 5 al 6 y al 7%. Es el negocio del siglo. Y el Estado que necesita dinero queda endeudado hasta la médula. Como reflejaba el presupuesto para este año, el Estado español tiene que pagar en intereses nada menos que 38.590 millones de euros, que es el equivalente al 3,86% del PIB, una cantidad mayor que la de los recortes de gasto público en los servicios públicos del estado del bienestar (como sanidad y educación) que están haciendo tanto daño.

Pero la cosa es incluso peor. Las instituciones financieras poseen bonos públicos (que generan los intereses) y estos bonos tienen un periodo de expiración que el Estado tiene que pagar cuando termina el plazo. Pues bien, cuando se suman estas cifras (la de los bonos que expiran este años) a las anteriores, resulta que el Estado tiene que pagar este año un total equivalente a nada menos que un 19% del PIB. Esta es la cantidad que el estado tiene que pagar este año a las instituciones financieras (calculado por Eduardo Garzón en su blog).

¿Y quiénes son estas entidades? Pues la banca española es la que tiene el 38,74% de la deuda pública y la extranjera (en la que domina la alemana) tiene el 37,29%. Y a ellos va el dinero que se consigue a base de recortes. ¿Lo entienden? Naturalmente, la gente se enojaría si supiera esto. Y de ahí la creación de todo un aparato mediático para que la gente no se entere y acepte el argumento de que hay que recortar su sanidad, sus pensiones y una larga lista de transferencias y servicios públicos para que disminuyan el déficit y la deuda pública y así se dé confianza a los mercados financieros (es decir, a la banca) para que estos mercados les presten dinero al estado de nuevo. Hay toda una serie de instrumentos que promueven esta visión de la realidad, desde los mayores medios de desinformación a centros de estudios económicos como Fedea, financiada por la banca, la misma banca que aparece en los asuntos comerciales como la gran cuidadora del bienestar de la ciudadanía.

La ciudadanía comienza ya a ver que todo es una farsa, que se reproduce con la complicidad de la clase política gobernante y los medios. En realidad, es un problema de fácil solución, que consiste en que el Estado no tenga que pedir prestado a la banca privada, creando su propio Banco Central. De hecho, si España hubiera tenido su propio Banco Central, la deuda pública española sería en lugar del 84% del PIB, el 30%. ¿Se dan cuenta?

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University 

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MARIANO RAJOY EN EL FINAL DEL VERANO: DIMISIÓN



Para sonrojo de fiscales y vergüenza nuestra, pero sólo en el caso de que tuviéramos una ligerísima noción de lo que es la dignidad personal en vez de miedos, el Diario El Mundo en su edición del 07.07.2.013 da cuenta detallada, aunque muy resumidamente, del historial delictivo en el que se ha venido moviendo como pez en aguas millonarias toda la cúpula directiva de PP, según versión del delincuente Bárcenas hoy encarcelado por sus obras pías y beata piedad realizadas mientras fue gerente de dicho partido, sin que los fiscales hayan movilizado de inmediato y bajo la rubrica de emergencia nacional a todos los Cabos Jefes de Puesto de la Guardia Civil y empleados de las perreras municipales a fin de buscar, atar, enlazar, capturar, detener y enchiquerar a Mariano Rajoy, el ladrón de pensiones, para ser juzgado por su dilatada experiencia mafiosa, y sin que nosotros, los trabajadores, que somos los creadores de cuanta riqueza existe y que somos en definitiva quienes resultamos robados y envilecidos, nos hayamos tirado todavía en plancha contra el costillar de Mariano Rajoy, diciéndole al oído, como Dios manda y el caso exige: Mariano, so marrano, trilero del Estado a la Chita callando, somardón, ahora mismo me dimites, porque es que te voy a cruzar la cara de un sartenazo, que te meto un tantarantán que te enderezo, que no me conoces, muchacho, que ya vale la anguila, que es que ya me estás cabreando, que de esta no te salva ni el primo de Zumosol.

Pues, tal que así, mis amados parroquianos y feligresía en general en el rebaño del Señor, dice Pedro J. Ramírez, director del diario antes citado: “Pocos días antes de ingresar en prisión, Luís Bárcenas me explicó en el transcurso de una larga conversación que durante al menos los últimos 20 años el PP ha estado financiándose de forma ilegal, recibiendo donaciones en metálico de constructores y otros empresarios que a su vez obtenían adjudicaciones o contratos de las administraciones gobernadas por el partido…” Continuará, mi querida feligresía en el seno del Rebaño del Señor, que tampoco quiero hacerme el cansino ahora. Comprendedme, que yo a vosotros bien que os comprendo. Y, es más, os perdono, porque me habéis cogido de buenas. Daos fraternalmente un manojo de patadas en las espinillas por debajo de la mesa para ir haciendo boca e id en paz, que hay más días que longaniza. 

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viernes, 5 de julio de 2013

MARIANO, MARIANO, QUE ERES UN MARRANO ADEMÁS DE UN TORITO DESMOCHAO, DIMISIÓN


 7,5 MILLONES DE DECLARANTES DE IRPF GANAN MENOS DE MIL EUROS AL MES
La rebaja de salarios es imparable desde 2008 

(LOS TRES HIJOS DE ELENO)

A.R.
 EL PLURAL.COM
 04/07/2013

En España 19,4 millones de españoles hicieron la declaración de la renta (IRPF) en el año 2011 y la Agencia Tributaria acaba de hacer pública una extensa radiografía de los datos y su comparativa con años anteriores. El resultado es la certificación de la caída de los salarios en España año a año desde que estalló la crisis y el resultado demoledor, 7,5 millones de trabajadores ya ni siquiera son mileuristas y declararon unos ingresos inferiores a mil euros al mes. Representan el 40% del total de declarantes y, según los datos de Hacienda, son 400.000 españoles más de los que había en 2008 con sueldos por debajo de los mil euros.

 Salario medio: 15.500 euros anuales

Según los datos de la Agencia Tributaria el salario más frecuente que se declara es el que oscila entre los 12.000 y 21.000 euros al año. En su encuesta de estructura salarial señala que en 2011 el salario medio anual fue de 19.262 euros anuales, datos que no concuerdan con los que ha facilitado el Instituto Nacional de Estadística que lo cifró en 15.500 euros anuales. Esta abultada diferencia puede deberse a que la Agencia Tributaria hace sus cálculos solo entre declarantes, pero hay varios millones de españoles que o hacen la declaración de la renta porque no llegan al mínimo a declarar, como pensionistas por ejemplo. El INE si contabiliza esos casos, con lo que los datos de este organismo son más exactos, de hecho los propios datos de la Agencia Tributaria constatan que ((la cuarta parte de los pensionistas españoles tienen ya unos ingresos superiores al tramo salarial)) más frecuente entre los trabajadores.

 Bajan también los declarantes ricos

El tramo más alto del IRPF es el de los que declaran unos ingresos anuales superiores a los 600.000 euros anuales, y el número de declarantes de este tramo también ha bajado desde el inicio de la crisis. En 2008 más de 8.000 contribuyentes declararon ganar más de 600.000 euros anuales, pero a partir de 2.009 la cifra comenzó a caer en picado: 6.829 en 2009, 5.189 al año siguiente y una pequeña alza en 2011 hasta los 5.612. No obstante el número de contribuyentes que declaran elevadas rentas del trabajo es ínfimo en España, de forma que entre los dos tramos más altos -el que incluye los que ingresan entre 150.000 y 600.000 euros y lo de más de 600.000 euros anuales- apenas representan el 0,38% de las declaraciones de la renta. 

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MARIANO RAJOY: ABARCENAO, PIRULI, LADRÓN DE TRABAJADORES, ALTERADOR DEL ORDEN PÚBLICO, DIMISIÓN


¿QUIEN PROMUEVE LA BAJADA DE SALARIOS?

Vicenç Navarro 
 KAOSENLARED
03.07.2013

Este artículo señala que muchas de las fuerzas que han sido responsables de las crisis financieras y económicas que España está experimentando son las mismas que están promocionando la bajada de salarios.

Existe una avalancha ideológica, procedente de los mayores centros de reflexión próximos a la banca privada y a la gran patronal (tales como Fedea, financiada por grandes bancos y grandes empresas) que están presionando para que bajen los salarios como medida para incrementar la competitividad de la economía española, favoreciendo las exportaciones cuyo crecimiento sacará a España de la recesión. Este es también el mensaje que están promoviendo el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y, como no, el Banco Central Europeo y el Banco de España. Dicho mensaje es, predeciblemente, reproducido por los mayores medios de información del país, tanto públicos como privados, tanto orales como escritos.

Y también, como era de esperar, se reproduce en círculos económicos próximos a la socialdemocracia, aun cuando su presentación y narrativa tiende a variar. En estos círculos el mensaje que se transmite es que hay que ser valiente y atreverse a hacer las reformas que el canciller socialdemócrata Schröder hizo en Alemania, que permitieron a la economía alemana salir de su crisis a partir del aumento de sus exportaciones. El economista en esta órbita socialdemócrata que más ha enfatizado este mensaje es el profesor Josep Oliver, aunque no ha sido el único. En realidad, son muchos en esta órbita que lo piensan pero muchos no se atreven a decirlo.

 Las consecuencias de esta política

He escrito críticamente y extensamente sobre las reformas que Schröder realizó en contra del parecer de su Ministro de Economía y Finanzas, el Sr. Oskar Lafontaine, quien (en contra de la postura adoptada por el primero, que quería basar la recuperación de la economía alemana en el crecimiento de las exportaciones) quería basar dicha recuperación en el aumento de la demanda doméstica. Perdió Lafontaine y ganó Schröder, el cual hizo unas reformas encaminadas a reducir los salarios, diluir la protección social y debilitar a los sindicatos. Las consecuencias en el bienestar de las clases populares fue devastador. Una cifra recoge esta situación: alrededor de la mitad de hogares alemanes no pagan impuestos sobre la renta por ser demasiado pobres para hacerlo. El mercado de trabajo alemán está claramente deteriorado. Y esto es lo que se está proponiendo para España, con el agravante (de una enorme importancia) de que los sindicatos en España son más débiles que los sindicatos alemanes, y como consecuencia no hay en España un sistema de cogestión en las empresas como el que ha jugado un papel determinante en el bajo desempleo en aquel país, resultado de la distribución y reducción del tiempo del trabajo, en lugar del despido.

 Los supuestos que apoyan esta postura

Fedea y los que sostienen la necesidad de bajar los salarios para aumentar la competitividad de la economía española y aumentar las exportaciones asumen que para que el consumidor alemán compre, por ejemplo, más vino o aceite español, hay que bajar el precio de estos productos a base de reducir los salarios de los trabajadores que los producen. Veamos la evidencia que apoya esta tesis.

En primer lugar, el hecho de que haya habido una bajada de consumo de vino y aceite español en Alemania podría deberse a que ha bajado el poder adquisitivo de la población alemana, resultado, por ejemplo, de la reducción de los salarios en relación a su productividad. En este aspecto, el incremento de las exportaciones a base de una reducción de las rentas del trabajo (que son las mayores determinantes de la demanda), que ha ocurrido también en Alemania, explicaría esta reducción del consumo de aceite y vino español. En esta situación, el nivel salarial español no tendría nada que ver con el descenso de las exportaciones de esos productos.

Pero existe otro factor no considerado en la tesis de que los salarios altos son el problema, de lo cual se concluye que hay que bajarlos. El precio de un producto depende de muchos otros factores, además de los salarios. Depende, por ejemplo, también de la productividad del capital, y no sólo de la productividad del trabajo. Y depende también, no sólo de las rentas del trabajo, sino también de las rentas del capital, incluyendo los beneficios. Pues bien, Fedea y Co. no tocan ninguno de estos factores. ¿Por qué no proponen que en lugar de bajar los salarios para disminuir los precios, reduzcan los beneficios de las grandes empresas vinícolas y aceituneras? ¿O por qué no proponen aumentar la productividad del capital, aumentando las inversiones que incrementen la productividad de este sector. En realidad, la baja productividad del sector agrícola se basa en la superabundancia de la mano de obra, resultado de que por cada puesto de trabajo haya veinte aspirantes a ocuparlo, la mayoría inmigrantes. Si el empresario tuviera dificultades en encontrar trabajadores, entonces aumentaría su inversión y mecanización de la vendimia, incrementándose así su productividad. Los bajos salarios facilitan la continuación de una economía de baja productividad. Basar la economía, como Fedea y Co. están proponiendo, en bajos salarios es condenar a España a una economía de baja productividad. Y este ha sido el drama del sur de Europa. Los países del norte de Europa tienen una gran productividad y eficiencia económica, y ello consecuencia de que no se permitieran bajos salarios (situación que está cambiando en Suecia, resultado de las políticas neoliberales del gobierno conservador-liberal sueco).

 ¿Cuál es la causa de la escasa productividad?

Esto me lleva al punto central del porqué existe baja productividad y baja competitividad en España, y que no tiene nada (repito, nada) que ver con el nivel salarial. En realidad los bajos salarios contribuyen a esta baja productividad. Y no es al revés como constantemente se acentúa. 

La baja productividad se basa en la estructura productiva del país, una situación que se reproduce en todos los países mediterráneos y que se debe a la estructura del poder financiero y económico en estos países. Cuando se desagrega la economía española en sus diferentes componentes, puede verse que, estandarizando por sector, España compara favorablemente en productividad con Alemania (si, con Alemania). Bela Galgoczi acaba de publicar un excelente artículo en Social Policy Journal (07/06/2013) titulado “European Social Model or European Stability Mechanism”, que compara la productividad laboral, los costes de producción y la contribución salarial a estos costes, y la productividad ajustada al salario (Apparent labour productivity, Average Personel Costs, y wage adjusted productivity) y muestra como en el sector manufacturero (el sector de salarios más elevados dentro de la fuerza laboral) la productividad y los costes salariales no difieren en gran medida de los alemanes en el mismo sector, concluyendo de que “no existe un problema de falta de competitividad en los costes salariales en la producción de la manufactura”. El problema es que este sector es pequeño dentro de toda la economía, y que son los sectores de baja productividad, como la construcción, los que dominan la economía. De nuevo, situación que tiene muy poco que ver (en realidad nada) con los salarios y mucho que ver con las políticas estatales claramente dominadas por las instituciones (y muy en especial, financieras) que ahora están financiando Fedea y están pidiendo que bajen los salarios. Políticas estatales que están también promovidas por las mismas instituciones europeas (la Comisión Europea y el Banco Central Europeo) y los mismos gobiernos (como el alemán) que están pidiendo que se bajen los salarios.

Me estoy refiriendo al boom inmobiliario en España, que determinó que la construcción fuera el motor de la economía, absorbiendo una enorme cantidad de recursos (el 15% del PIB) que habría podido ser invertido en otras actividades de mayor productividad. Y este boom fue creado y diseñado por el maridaje banca privada - sector inmobiliario – industria de la construcción, facilitado y estimulado por la importación de dinero procedente primordialmente de la banca alemana. Y todo ello con la bendición y apoyo del gobierno español, el establishment europeo, el BCE y el Banco de España, todos ellos ahora promotores de la necesidad de bajar los salarios. Creo que no hace falta añadir ningún otro comentario. Se necesita osadía (la gente llana lo definiría como “cara dura”) para que estas instituciones ahora estén culpabilizando de la crisis a los supuestos elevados salarios de los trabajadores españoles. En realidad, los salarios son de los más bajos de la UE-15. 

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jueves, 4 de julio de 2013

DATOS PARA LA NECESARIA Y NUEVA REVOLUCIÓN SOCIAL


La lucha de clases en Europa y las raíces de la crisis mundial

(5/5)

François Chesnais
Sociología critica
2012/11/11

Peso aplastante del capital ficticio y poder casi inconcebible de los bancos

Volvamos ahora a las finanzas y al capital ficticio, que vengo tratando desde 2007 en mis artículos y en el reciente libro Les dettes illégitimes. Efectivamente, el segundo rasgo específico de la crisis actual es que estalló después de haber recurrido, como mínimo durante veinte años, al endeudamiento como la gran forma de sostén de la demanda en los países de la OCDE. Este proceso conllevó una creación extremadamente elevada de títulos que tienen el carácter de “vales” sobre la producción presente y futura. Estos “vales” tienen un fundamento cada vez más estrecho. Al lado de los dividendos sobre las acciones y de los intereses sobre préstamos a los Estados, estuvo el crecimiento del crédito al consumo y del crédito hipotecario, que son punciones directas sobre los salarios. El peso del capital se ejerce sobre los asalariados, simultáneamente, en el lugar de trabajo y como deudor ante los bancos. Son, pues, “vales” cada vez más frágiles los que sirvieron como base para una acumulación (utilizo este palabra a falta de una mejor) de activos “ficticios a la enésima potencia”. La crisis de los créditos hipotecarios subprimedestruyó momentáneamente una pequeña parte. Pero ni siquiera los bancos centrales conocen realmente su astronómico monto, ni –en razón del sistema financiero “en la penumbra”– los circuitos y tenedores exactos. Apenas disponemos de muy vagas estimaciones. Lo que hemos denominado financiarización ha sido la inmersión casi estructural en una situación descripta por Marx en un párrafo poco comentado del primer capítulo del libro II de El capital.

Señala que, por extraño que pueda parecer en pleno triunfo del capital industrial, “El proceso de producción no es más que el eslabón inevitable, el mal necesario para poder hacer dinero. Por eso todas las naciones en que impera el sistema capitalista de producción se ven asaltadas periódicamente por la quimera de querer hacer dinero sin utilizar como medio el proceso de producción” (Marx, 1973: II, 52). A partir de los años 1980, en los países capitalistas centrales encabezados por los Estados Unidos, la “quimera” comenzó a tomar un carácter casi estructural. Las finanzas han dado a esta quimera, fruto del fetichismo del dinero, respaldos político-institucionales muy fuertes. Consiguió hacer que el “poder de las finanzas”, y las fetichistas creencias que el mismo arrastra, se sustenten en un grado de mundialización especialmente financiera inédito en la historia del capitalismo.

La pieza clave de este poder es la deuda pública del los países de la OCDE. En un primer tiempo, a partir de 1980, el servicio de la deuda produjo, por medio de los impuestos, una inmensa transferencia de valor y plusvalor hacia los fondos de inversión y los bancos, con el canal de la deuda del Tercer Mundo, por supuesto, pero a una escala mucho más elevada por las de los países capitalistas avanzados. Esta transferencia es una de las causas de la profunda modificación en la distribución del ingreso entre el capital y el trabajo. A medida que más reforzaba el capital su poder social y político, en mejores condiciones estaban las empresas, los tenedores de títulos y los mayores patrimonios de actuar políticamente para liberarse de las cargas impositivas. La obligación de que los gobiernos recurrieran a los préstamos creció continuamente. A partir del primer gobierno de Clinton, en los Estados Unidos comenzaron a verse, no ya políticas monetarias de regulación de las finanzas, sino un principio de “captura del Estado” por los grandes bancos (Johnson & Kwak, 2010). La designación de Robert Rubin, Presidente de Goldmann Sachs, constituyó un momento de esa captura. La crisis de septiembre de 2008, con Henry Paulson en las palancas de mando, completó el proceso. Este condujo a la fase actual, que está marcada por una contradicción característica del respaldo al crecimiento durante un período tan prolongado.

En los meses que vienen tomaremos conciencia de manera cada vez más aguda –no sólo los redactores y lectores de esta publicación, ¡sino también los “actores” y los que deciden!–. Los “mercados”, es decir, los bancos y los inversores financieros, dictan la conducta de los gobiernos occidentales poniendo como eje –como tan claramente pudo verse en Grecia– la defensa de los intereses económicos y políticos de los acreedores, sean cuales fueren las consecuencias en términos de sufrimiento social. Pero en razón del monto y de las condiciones de acumulación de activos ficticios, en cualquier momento puede desencadenarse una gran crisis financiera, aunque no puedan preverse ni el momento ni el lugar del sistema financiero en que estalle. Las razones van más allá de las características de las operaciones bancarias en las que generalmente se pone el acento –naturaleza de los activos ficticios, depuración muy incompleta de los activos tóxicos de 2007, especialmente por los bancos europeos, dimensión de lo que acaba de designarse como “efecto palanca”,[4] etcétera–. El capital sufre de una aguda falta de plusvalía, carencia que la sobreexplotación de los trabajadores empleados (consecuencia del ejército industrial de reserva), así como el pillaje de recursos del planeta, compensan cada vez menos. Si la masa de capital puesto en la extracción de plusvalía se estanca o retrotrae, llega un momento en que ningún incremento de la tasa de explotación puede contrarrestar sus efectos. Es lo que ocurre cuando el poder de los bancos es casi inconcebible y cuando existe, como nunca anteriormente, una masa muy importante y muy vulnerable de “vales” sobre la producción, así como productos derivados y otros activos “ficticios a la enésima potencia”. Contra un telón de fondo de sobreacumulación y de superproducción crónicos, tenemos diversas consecuencias.

En primer lugar, se da paso a políticas económicas y monetarias que persiguen dos objetivos que producen efectos contradictorios. Es preciso, mediante las privatizaciones, abrir al capital sectores protegidos socialmente, para ofrecerles oportunidades de ganancia hasta tanto o, mejor dicho, con la esperanza de que se reconstituyan condiciones de conjunto para la “salida de la crisis” y, para eso, son aplicados y reiterados proyectos de privatización y de “apertura a la competencia”. Pero es también preciso tratar de evitar que se produzca un hundimiento económico que necesariamente representaría la destrucción de una parte del capital ficticio, comenzando por el que tenga la forma de acreencias, de títulos de la deuda, pero el carácter procíclico (acentuando la recesión) del primer objetivo tiene el efecto de reforzar la posibilidad de tal hundimiento. Existe, paralelamente, la contradicción, algo semejante pero diferente, que consiste en la imposición por los “mercados” de políticas de austeridad por temor al default de pagos, provocando que este sea cada vez más inevitable por el solo hecho mecánico de la acentuada contracción de la actividad económica. Y otra importante consecuencia del poder de las finanzas y de su incapacidad para limitar la destrucción de capital ficticio en los países de la OCDE es la existencia de esta inmensa masa de dinero –masa ficticia pero con efectos reales– que continuamente pasa de una a otra forma de colocación, creando una muy fuerte inestabilidad financiera, generando burbujas que pueden ser desencadenantes de crisis generalizada y frecuentemente agudizando –especialmente cuando la especulación se realiza con los productos alimentarios– conflictos sociales.

La extrema debilidad de los instrumentos de política económica Finalmente, el último gran rasgo de la crisis es que la misma estalló y se desarrolló después que las políticas de liberalización y desreglamentación hubieran llegado a destruir las condiciones geopolíticas y macrosociales en las que instrumentos anticíclicos de cierta eficacia habían sido preparados precedentemente. Para el capital, las políticas de liberalización han tenido su “lado bueno”, pero tienen también su “lado malo”. La liberalización puso a los trabajadores a competir de país a país y de continente a continente como nunca antes.

 Abrió la vía a la desreglamentación y a las privatizaciones. Las posiciones del trabajo ante el capital fueron muy debilitadas, eliminando hasta el presente “el miedo a las masas” como aguijón de las conductas del capital. El otro lado de la medalla está constituido por esta carencia de instrumentos anticíclicos, debido a que no se ha encontrado ningún sustituto a los del keynesianismo, así como a la intensa rivalidad entre los grandes protagonistas de la economía capitalista mundializada, en una fase en la que la potencia hegemónica establecida ha perdido todos los medios de su hegemonía –con la excepción de los medios militares de los que puede utilizar solo una parte, y hasta el momento sin gran éxito–. El único instrumento disponible es la emisión de moneda, la plancha de impresión de billetes por cuenta de los gobiernos (en el caso de los Estados Unidos, donde la Fed compra una parte de los bonos del Tesoro), pero, sobre todo, en beneficio de los bancos. Este terreno es también el único en que cierta forma de cooperación internacional funciona. El anuncio el 30 de noviembre 2011 de la creación de liquideces en dólares, de común acuerdo entre Bancos centrales y por iniciativa de la Fed, para contrarrestar el agotamiento de las fuentes de refinanciamiento de los bancos europeos por parte de sus homólogos estadounidenses, ha sido el último ejemplo.

Resistir y lanzarse en aguas en las que hasta ahora nunca navegamos Al igual que otros[5] he explicado la necesidad inevitable, absoluta, de prepararse para la perspectiva de un gran crack financiero y para tomar los bancos. Pero este artículo requiere de una conclusión más amplia. A nivel mundial, no se avizora ninguna “salida de la crisis” en un horizonte temporal previsible. Para los grandes centros singulares de valorización del capital, que son los grupos industriales europeos, es tiempo de migrar hacia cielos más benevolentes, hacia economías que combinen una taza de explotación alta y un mercado doméstico importante. Las condiciones de la reproducción social de las clases populares están amenazadas. El ascenso de la pobreza y la pauperización rampante que afecta a capas cada vez más importantes de asalariados lo demuestra.

El Reino Unido fue uno de los laboratorios, antes incluso del estallido de la crisis.[6] Mientras más dure, más se alejará para los asalariados cualquier otro futuro que no sea la precarización y la caída del nivel de vida. Las palabras clave que se repiten son “adaptación”, “sacrificio necesario”. Cada tanto, para mantener un mínimo de legitimidad, los sindicatos pueden llamar a jornadas de acción. La huelga de un día de los empleados públicos en el Reino Unido es el ejemplo más reciente. Pero, como escribí antes, el porvenir de los trabajadores y de los jóvenes depende, sobre todo, si no enteramente, de su capacidad para darse espacios y “tiempos de respiración” propios, a partir de dinámicas que solo ellos mismos pueden motorizar. Otro mundo es posible, seguramente, pero no podrá diseñarse sino en la medida en que la acción abra camino al pensamiento que, más que nunca, no puede sino ser colectivo. Es una completa inversión de los períodos en que existían, al menos aparentemente, planes preestablecidos de la sociedad futura, fuesen los de algunos socialistas utópicos o los de la Komintern de Dimitrov. En el siglo XVI, los navegantes ingleses forjaron la bella expresión “uncharted waters”: aguas que nunca se navegaron y para las cuales no hay ningún mapa o carta marítima. Hoy estamos en esa situación.

Notas

1. La consigna del movimiento Ocupar Wall Street “Somos el 99%”, refleja la tremenda distancia entre los muy, muy altos ingresos y los del resto de los norteamericanos. 
2. Algunas de las preguntas que sería preciso responder para ver si el estudio de Zurich puede aplicarse a una problemática relacionada con el capital financiero de Hilferding y Lenin.
3. El sitio de la edición en inglés del diario del PCC abunda en ejemplos. http://english.peopledaily.com.cn/Basta tipear las palabras “China overcapacity” para encontrarlos. Puede consultarse también el estudio realizado por la Cámara de Comercio de Europa:
http://www.rolandberger.com/media/pdf/Roland_Berger_Overcapacity_in_China_20091201.pdf 
4. Ver mi libro Les dettes illégitimes y el de Louis Gill, La crise financière et monétaire mondiale. Endettement, spéculation, austérité.
5. En primer lugar, Frédéric Lordon.
6. Ver el libro de Owen Jones, Chavs. The Demonization of the Working Class.

Bibliografía

Chesnais, François. Les dettes illégitimes. Raisons d’Agir: París, 2011 CNUCED, “L’économie mondiale face aux enjeux politiques d‘après crise”, Ginebra, septiembre 2011.

Dardot, Pierre; Laval, Christian. La nouvelle raison du monde. Essai sur la société néolibérale. La Découverte: París, 2009. ++ Gaulard, Mylène, “Los límites del crecimiento chino”. En: Herramienta web 4 (febrero de 2010) http://www.herramienta.com.ar/content/herramienta-web-4 

Gill, Louis, La crise financière et monétaire mondiale. Endettement, spéculation, austérité. M éditeur: Quebec, 2011. 

Johnson, S.; Kwak, J. 13 Bankers – The Wall Street Take Over and the Next Financial Meltdown. Pantheon Books: Nueva York, 2010. Jones, Owen. Chavs. The Demonization of the Working Class. Verso: Londres, 2011.

Marx, Karl, El capital. 3 vols. Trad. de Wenceslao Roces. México: FCE, 1973. –, Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (borrador). 1857-1858. Trad. de Pedro Scaron. Edición a cargo de José Aricó, Miguel Murmis y Pedro Scaron. 3 vols. Siglo XXI: Buenos Aires, 1972.

Mattick, Paul, Crisis & Teoría de la Crisis. Península: Barcelona, 1977. Disponible en http://www.geoticies.com/cica_web Reverchon, Antoine, “Quelle est la vraie valeur des réserves d’énergie fossile (valeur boursière ou valeur pour la société humaine)”. En: Le Monde de l’économie (15 de noviembre de 2011). 

Vitali, S.; Glattfelder, J.B.; Battiston, S. The network of global corporate control. Chair of Systems Design, ETH: Zurich, www.plosone.org 

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DATOS PARA LA NECESARIA Y NUEVA REVOLUCIÓN SOCIAL


La lucha de clases en Europa y las raíces de la crisis mundial 

(4/5) 

François Chesnais
Sociología critica 
2012/11/11

La sobreacumulación como fundamental sustrato de la crisis

La excepcional duración de la fase de acumulación, que tuvo momentos de desaceleración y una cantidad creciente de advertencias (especialmente la crisis asiática de 1988), pero nunca un verdadero corte, a la que se suma la integración de China, al finalizar ese período, en el mercado mundial, hacen que la sobreacumulación sea la mayor barrera que el capital encuentra, nuevamente, frente sí. Más allá de los rasgos específicos de cada gran crisis, la razón primera de todas ellas es la sobreacumulación de capital. La insaciable sed de plusvalía del capital y el hecho que el capital “se paraliza, no donde lo exige la satisfacción de las necesidades, sino allí donde lo impone la producción y realización de la ganancia” (Marx, 1973: III, 276), explican que las crisis siempre sean crisis de sobreacumulación de medios de producción, cuyo corolario es la sobreproducción de mercancías. Esta sobreacumulación y sobreproducción son “relativas”, su punto de referencia es la tasa mínima de ganancia con la cual los capitalistas continúan invirtiendo y produciendo. La amplitud de la sobreacumulación hoy se debe a que las condiciones específicas que condujeron a la crisis y a su duración ocultaron durante mucho tiempo el subyacente movimiento de caída de la ganancia. Es algo completamente distinto a la clásica euforia de los booms de fin de ciclo. Menos aún se trata de acciones imputables a los traders.

En el caso de los Estados Unidos y los países de la UE, hubo una desactivación de los mecanismos de advertencia debido al endeudamiento cada vez más elevado posibilitado por las “innovaciones financieras”. En el caso de China, son razones políticas las que impiden que la caída de la tasa de ganancia llegue a frenar la acumulación de nuevas capacidad productivas y, menos aún, a detenerla (Gaulard, 2010). 

En cada gran crisis, la sobreacumulación de capacidades de producción y la superproducción de mercancías se da en sectores e industrias específicas. La crisis conduce por contagio al estado de superproducción en otras industrias y sectores. El nivel de análisis pertinente es sectorial y, frecuentemente, nacional. A partir del momento en que la crisis financiera comenzó, en 2007-2008, a dificultar los mecanismos de endeudamiento y provocar la contracción del crédito (el “credit crunch”), algunos sectores (el inmobiliario y la construcción en los EEUU, Irlanda, España y el Reino Unido) y algunas industrias (la automotriz en los EEUU y todos los países fabricantes en Europa) evidencian estar con una muy fuerte sobrecapacidad. Aún hoy se encuentran stocks de edificios de habitaciones y oficinas sin vender ni alquilar. En las industrias eléctricas y mecánicas, las sobrecapacidades de los rivales oligopólicos más débiles (Renault, Peugeot, Fiat, Goodyear) y de sus proveedores fueron reabsorbidas por el cierre de establecimientos y la destrucción o deslocalización de las maquinarias. Pero las sobrecapacidades mundiales se mantienen intactas.

A fines de 2008 y el 2009 hubo una destrucción de “capital físico”, de capacidades de producción en Europa y los EEUU. Los efectos de saneamiento con vistas a una “recuperación” fueron contrarrestados por la continuación de la acumulación en China. De 2000 a 2010, el crecimiento de la inversión fija bruta en China fue de un promedio del 13,3% por año, de tal modo que el porcentaje de la inversión fija en el PBI saltó del 34% al 46%. Esta expansión de la inversión no se debe tanto al aumento de los gastos gubernamentales del que los otros miembros del G20 se felicitaron en 2009, sino que, más bien, es la resultante de mecanismos profundos reveladores de procesos incontrolados o se debe a una verdadera a fuga hacia adelante. Los primeros están relacionados con la encarnizada competencia que las provincias y las grandes municipalidades mantienen por la inversión en las industrias manufactureras y la construcción. Está en juego el prestigio, pero también los ingresos ocultos de sectores enteros de la “burocracia-burguesía” china. Los ministerios en Beijing reconocen la existencia de sobrecapacidades muy importantes en las industrias pesadas.[3] 

¿Por qué, entonces, no intervienen? Porque las relaciones políticas y sociales características de China han encerrado al Partido Comunista Chino en la siguiente situación. Como condición para un mínimo de paz social (ver la multiplicación de huelgas y el artículo de Jacques Chastaign), la dirección del PCC prometió al pueblo “el crecimiento” e, incluso, ha calculado que una tasa de crecimiento del 7-8% era el mínimo compatible con la estabilidad política. Pero el crecimiento no puede descansar sobre el consumo de la mayoría de la población, el PCC no puede conceder a los trabajadores las condiciones políticas que le permitan luchar por alza de salarios, ni establecer servicios públicos (salud, educación universitaria, seguros a la vejez), puesto que en la tradición política china, de la cual Tienanmen fue el gran jalón, esto sería interpretado como un signo de debilitamiento de su control político. Los 7-8 % de tasa de crecimiento fueron obtenidos, entonces, mediante una demencial expansión del sector de bienes de inversión (el sector I en los esquemas de reproducción ampliada). La caída, entre 2000 y 2010, del porcentaje del consumo privado en el PBI del 46% al 34% da una dimensión de la encrucijada en que se colocó el PCC. El excedente comercial de China es “solamente” del 5-7% del PBI, pero sus ventas representan casi el 10% de las exportaciones mundiales.

Las exportaciones son la sopapa de la sobreacumulación de China y el canal a través del cual esta crea un efecto depresivo sobre todos los países que sufren la competencia de los productos chinos. Esto provoca un efecto de rebote de tal modo que, desde el verano, China experimenta una disminución de sus exportaciones. La destrucción de las capacidades de producción de la industria manufacturera de muchos países de los que se habla poco (textil en Marruecos, en Egipto y Túnez, por ejemplo), pero también en otros de los que se habla más, en donde fue contrapartida de la exportación de productos resultantes de las ramas tecnológicas de metales ferrosos y no ferrosos y de la agroindustria (caso de Brasil), expresa el peso que la superproducción china hace caer sobre el mercado mundial en su conjunto.

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DATOS PARA LA NECESARIA Y NUEVA REVOLUCIÓN SOCIAL


La lucha de clases en Europa y las raíces de la crisis mundial

 (3/5) 
François Chesnais
Sociología critica 
2012/11/11 

 Centralización y concentración del capital e intensificación de la competencia intercapitalista

La idea asociada a la expresión “los amos del mundo”, la de una sociedad planetaria del tipo de Metrópolis de Fritz Lang, acaba de ser reforzada por la difusión de un estudio estadístico muy importante sobre las interconexiones financieras entre los más grandes bancos y empresas transnacionales, publicado por el Instituto Federal Suizo de la Tecnología de Zurich (Vitali et al.). Sería necesario un artículo entero para examinar la metodología, los datos de base y las conclusiones de este ambicioso estudio, cuyos resultados tienen importantes implicaciones pero deben ser cruzados con otros hechos. ¿Qué sentido tiene clasificar a cinco grupos financieros franceses (Axa en el cuarto lugar y la Société Générale en el puesto veinticuatro) entre los cincuenta primeros grupos mundiales en base al número de sus lazos (caracterizados como de “control”) con otros bancos y empresas? ¿Cómo reconciliar esta información, con la exigencia de acudir al salvataje de esos mismos grupos? ¿No será que la densidad de interconexiones financieras traduce sobre todo el flujo de operaciones financieras en las que los grupos en cuestión son intermediarios, y los numerosos lazos solo tendrían el estatuto de nudos del sistema y no el de centralizadores de valor y de plusvalía?[2] ++ En todo caso, la publicidad dada al estudio exige hacer dos tipos de observaciones teóricas que son, al mismo tiempo, indispensables para comprender la situación mundial. ((Los procesos de liberalización y privatización fortalecieron muchísimo los mecanismos de centralización y de concentración del capital, tanto a nivel nacional como de manera transnacional.)) Son procesos que alcanzaron tanto al “Sur” como al “Norte”. En determinados sectores de los países llamados “emergentes” –la banca y los servicios financieros, la agroindustria, la minería y los metales básicos– hemos visto la centralización y la concentración del capital y su expansión hacia los países vecinos. En Brasil y Argentina, por ejemplo, la formación de poderosas “oligarquías” modernas marchó a la par de fuertes procesos endógenos de acumulación financiarizada y la valorización de “ventajas comparativas” acordes a las necesidades en materias primas de esta acumulación mundial en la que China pasó a ser el pivote.

Especialmente en Brasil se han constituido oligopolios que rivalizan con sus pares norteamericanos o australianos en la extracción y la transformaciónde metales y la agroindustria. Debido a la mundialización, las interconexiones entre los bancos y entre bancos y empresas comprometidas con la producción industrial y los servicios, ha pasado a ser más fuertemente transnacional que en cualquier otro momento. El campo de acción de lo que Lenin llamaba “entrelazamiento”, es la economía mundial. No por eso el capital es monolítico. El entrelazamiento no borra la competencia entre los oligopolios que, en ocasión de la crisis, recuperan rasgos nacionales y comportamientos poco cooperativos. Lo que hoy prevalece en el arena mundial es lo que Marx llama “la anarquía de la producción”, cuyo aguijón es la competencia, incluso si el monopolio y el oligopolio son la forma absolutamente dominante de los “múltiples capitales” que conjuga el capital considerado como totalidad. Los Estados, o más exactamente, algunos Estados, los que todavía tienen medios para ello, son cada vez más los agentes activos de esta competencia. El único Estado que en Europa continental conserva esos medios es Alemania. No ocurre lo mismo en Francia, donde la burguesía se hizo nuevamente financiera y rentista, dejó que se produjera un proceso de des industrialización, se encerró en la opción energética de lo nuclear y ve ahora que sus “campeones nacionales” caen uno tras otro. ((Por eso las dudas respecto a la presencia de bancos franceses entre los cincuenta “amos del mundo”.

La otra gran observación referida a la centralización-concentración del capital nos devuelve a nuestro hilo conductor. La razón por la cual las leyes coercitivas de la competencia deshacen las tendencias que van en el sentido del acuerdo entre los oligopolios mundiales, es que el capital, por centralizado que sea, no tiene, sin embargo, el poder de liberarse de las contradicciones que le son consustanciales, así como no puede bloquear el momento en que vuelve a encontrarse con sus “límites inmanentes”.

El capital “reatrapado” por los métodos elegidos durante cuarenta años para superar las barreras inmanentes

Como ya dijimos, la actual crisis se produce al término de la fase de acumulación ininterrumpida más larga de toda la historia del capitalismo. Las burguesías aprovecharon plenamente la política aplicada por la URSS y más tarde por la China (especialmente en Indonesia entre 1960 y 1965) para contener la revolución social anticapitalista y antiimperialista en donde esta apareciera y para quebrar al movimiento antiburocrático, desde Berlín en 1953 y Budapest en 1965 hasta Tiananmen en 1989. El capital –los gobiernos de los principales países capitalistas con sus cambiantes relaciones con los núcleos privados de centralización del capital y de poder de las finanzas y de la gran industria– pudieron encontrar, a partir de 1978-1980, respuestas a las barreras resultantes de sus contradicciones internas. En 1973-1975, con la recesión, terminó el período llamado “los treinta gloriosos” cuyo fundamento fue –nunca será superfluo repetirlo– la inmensa destrucción de capital productivo y de medios de transporte y comunicación provocada por el efecto sucesivo de la crisis de los años 1930 y de la Segunda Guerra Mundial. El capital se encontró nuevamente confrontado con sus contradicciones internas, bajo la forma de lo que algunos han llamado “crisis estructural del capitalismo”.

Se dieron tres respuestas sucesivas –que no se reemplazaron, sino que se superpusieron unas a otras– que permitieron al capital prolongar la acumulación de más de treinta años. Fue en primer lugar –tras un último intento de “relanzamiento keynesiano” en 1975-77– la adopción, a partir de 1978, de políticas neoconservadoras de liberalización y de desreglamentación con que se tejió la mundializacion del capital. La “tercera revolución industrial” de las Tecnologías de la Información y la Comunicación estuvo estrechamente asociada con esto. Pero si bien las TIC fueron un factor que contribuyó a asegurar su éxito, se trató de una respuesta ante todo política. Estuvo basada en el fuerte basamento ideológico-político construido por Friedrich Hayek y Milton Friedman (Dardot & Laval, 2009). Luego, el “régimen de crecimiento” antes descrito, en el cual el sostén central de la acumulación pasaron a ser el endeudamiento privado y, en menor medida, el endeudamiento público. Y la tercera respuesta fue la incorporación, por etapas, de China en los mecanismos de la acumulación mundial, coronada con su ingreso en la Organización Mundial del Comercio. 

Tomando como hilo conductor la idea de que el capital se encuentra con que “vuelven a levantarse los mismos límites todavía con mayor fuerza” y, partiendo de los tres factores que acabo de señalar, puede apreciarse la magnitud y la probable duración de la gran crisis comenzada en agosto de 2007. 

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