sábado, 2 de marzo de 2024

La UE y la OTAN

 

Macron acaba de proponer –ante la evidente e irremediable derrota de Ucrania– en la reciente reunión de París, con más de 20 dirigentes de la OTAN y su brazo político, la UE, la posibilidad del envío de tropas de la OTAN al campo de batalla ucraniano.


La UE y la OTAN


Andrés Piqueras

El Viejo Topo

2 marzo, 2024 

 


LA UNIÓN EUROPEA: UN PROYECTO DE EEUU CONVERTIDO EN EL BRAZO POLÍTICO DE LA OTAN

A principios del siglo XIX el canciller austriaco von Metternich había propuesto la necesidad de instaurar un Concierto Europeo supranacional, por encima de los intereses de cada Estado, como método de defensa común contra las revoluciones.

Las diferencias entre el Viejo Orden y el Nuevo que se iba asentando, lo impedirían en la práctica. Fuera de ello, la idea de una Europa Común ya en el siglo XX en realidad no es europea sino estadounidense. La estrategia de Washington tras la Segunda Guerra Mundial para asegurarse su dominio del mundo capitalista estuvo basada en la apertura de los mercados de trabajo europeos a su capital, y de los mercados en general a sus bienes industriales.

Algo en lo que se empeñó muy especialmente y obtuvo de la Alemania vencida, a la que impuso la total apertura de su economía a las mercancías norteamericanas y a su inversión externa directa. Después presionó para una integración de la Europa Occidental a través de tratados que garantizasen la apertura de la economía de cada país a las mercancías de los demás. De esta forma, desde su base alemana, los capitales industriales norteamericanos tendrían a su alcance la totalidad de mercados de la Europa Occidental.

Durante cerca de 30 años EE.UU. lideró indiscutiblemente el espacio político y económico unificado en que había convertido al hasta entonces conjunto disperso de potencias capitalistas. Sin embargo, a partir de los años 70 del siglo XX los EE.UU., tras desatar la segunda “globalización” (la primera había sido emprendida entre el último cuarto del siglo XIX y el primero del XX), inicia la carrera hacia el liderazgo mundial, rompiendo las reglas del juego con sus antiguos “socios” y financiarizando los entresijos económicos internacionales.

Es por ello que Europa se ve forzada a buscar su reacomodo ante la falta de reglas y el uso de la fuerza militar a conveniencia que presidirán la nueva dinámica hegemónica norteamericana tras la caída del Este.

Las clases dominantes europeas han ido dando los pasos pertinentes para aproximarse al modelo capitalista norteamericano (el más proclive a lo que se ha conocido como “capitalismo salvaje”).

Desde el Tratado de Maastricht de 1992 a la Cumbre de Lisboa de 2001, el rosario de cumbres y acuerdos o tratados que salpican esos 10 años responde a un cuidadoso plan de desregulación de los mercados de trabajo (lo que significa la paulatina destrucción de los derechos y conquistas laborales), de liberalización económica (en detrimento de la intervención de carácter social de los Estados y en beneficio del papel que éstos juegan a favor del gran capital), y de ruptura unilateral, en suma, de los “pactos de clase” que habían mantenido el equilibrio social en la larga postguerra europea, extremando e adelante las desigualdades tanto intra como intersocietales entre los países de la Unión.

La UE se ha venido conformando, pues, como la mayor expresión del capital oligopólico transnacional “financiero”, una vía para puentear los parlamentos y las instituciones locales, sustrayendo las decisiones e intereses del Gran Capital a las luchas de clase a escala estatal que forjaron las distintas expresiones nacionales de la correlación de fuerzas entre el Capital y el Trabajo.

Se trata de una construcción supraestatal destinada a mantener relaciones de desequilibrio entre sus partes, un sistema deficitario-superavitario diseñado para trasvasar riqueza colectiva de unos Estados (la mayoría) a unos pocos (sobre todo Alemania y su “hinterland” centroeuropeo), especialmente mediante el mecanismo de la moneda única.

Constituye el mayor ejemplo mundial de institucionalización del neoliberalismo a escala de un continente entero; el primer experimento de ingeniería social a escala regional o supraestatal en favor de la institucionalidad de las estructuras financieras de dominación.

Si la “Europa socialdemócrata” fue la mayor manifestación del reformismo capitalista cuando éste todavía impulsaba con vigor el desarrollo de las fuerzas productivas, hoy la Unión Europea es el primer experimento de ingeniería social a escala regional o supraestatal en favor de la institucionalidad de las estructuras financieras de dominación.

Supone en sí un cuidadoso plan de desregulación social de los mercados de trabajo y de las condiciones de ciudadanía, que se dota de todo un conjunto de disposiciones y requisitos, de toda una institucionalidad concebida y conformada para ser irreformable (pues requiere de unanimidades casi imposibles para que no sea así).

Se inspiraba la UE en la idea del “constitucionalismo económico” de finales de los pasados años 70, y desarrollada en los años 80 por la flor y nata del neoliberalismo (Buchanan, Milton Friedman, Hayek…) para restringir los poderes económicos, monetarios y fiscales de los gobiernos, “evitando que los gobernantes de turno pudieran tomar decisiones circunstanciales”, según su jerga, y que no quiere decir sino que tales decisiones pudieran estar influidas por las luchas populares. Se trataba, por tanto, de establecer determinados principios obligatorios, inamovibles, fuera quien fuese que llegara al gobierno en cada país.

Pero un derecho petrificado deja ser útil no sólo para las clases populares, sino llegado un punto también para la propia clase capitalista. Así cuando ésta ha querido aumentar aún más el grado de explotación social y ambiental o la “financiarización” de las economías, ha tenido que recurrir a puentear a la propia UE, creando nuevas instancias de eso que ellos llaman “gobernanza”, en definitiva, estructuras de poder dual respecto de la Unión.

Así, por ejemplo, el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza de la Unión Económica y Monetaria, para consolidar la penetración financiera de los Estados, y el Mecanismo Europeo de Estabilidad, para asegurar los Programas de Ajuste Estructural que garanticen el pago de las deudas en favor del gran capital a interés global acreedor y en detrimento de las condiciones sociales, laborales y, en conjunto, de “seguridad social”, de las poblaciones de los respectivos Estados (ver sobre estas cuestiones, Albert Noguera, El sujeto constituyente. Entre lo viejo y lo nuevo. Trotta. Madrid).

De hecho, si hace falta, se modifican las propias constituciones, de manera que sea “anticonstitucional” intentar cambiar la falta de soberanía nacional, como el tándem PP-PSOE demostró al meter mano al artículo 135, subordinando los derechos sociales reconocidos en la constitución española al pago de la deuda externa.

Ese complicado entramado de blindaje va, por tanto, de la mano de un sistemático debilitamiento de las capacidades de regulación social expresadas a través del Estado, para debilitar todas las opciones democráticas que las poblaciones pudieran conseguir para defenderse.

La des-substanciación de las instituciones de representación popular está garantizada desde el momento en que las decisiones parlamentarias estatales quedan subordinadas a los marcos dictatoriales dados por la UE sobre inflación, déficit presupuestario, deuda pública o tipos de interés, por ejemplo.

Pero el Eje Anglosajón (EE.UU. + Inglaterra) más la Red Sionista Mundial obligan a Europa a ir más allá en su (auto-)destrucción.

Autodestrucción forzada de Europa

“Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha apostado por la integración militar, política y económica de los países de Europa y Japón en un bloque que controla. A través de la estructura OTAN+, Estados Unidos se aseguró un dominio militar completo dentro del grupo imperialista, desplegando muchas bases militares en países derrotados en la Segunda Guerra Mundial, como en Japón (120), Alemania (119) e Italia (45). Esta última alberga a más de 12.000 militares estadounidenses.

Tras la caída de la Unión Soviética y la posterior reunificación de Alemania, la burguesía alemana codiciaba los mercados y la energía de bajo coste de Rusia. Deseaba establecer lazos económicos con Rusia, pero sólo mientras ellos y sus compatriotas franceses pudieran mantener su dominio sin trabas del proyecto europeo, que habían mantenido desde la Segunda Guerra Mundial. Esto significaba establecer dichos lazos, pero excluyendo a los dirigentes políticos rusos de cualquier participación en pie de igualdad en los asuntos, decisiones o estructuras políticas de Europa.

A su vez, la estrategia estadounidense había consistido en evitar cualquier relación estratégica entre Rusia y Alemania, ya que su fuerza combinada crearía un formidable competidor económico en Europa.” Hiperimperialismo: Una nueva etapa decadente y peligrosa (thetricontinental.org)

En realidad, este objetivo forma parte del Eje Anglosajón desde el siglo XIX: impedir a toda costa, y digo a “toda costa” con lo que eso significa (asedio, ofensivas económicas y diplomáticas, guerras mundiales, guerra hoy en Ucrania, voladura de los conductos gasíferos, sanciones, golpes de Estado…), que Eurasia pueda constituirse en una entidad política, geoestratégicamente entrelazada. Eso sería el fin de la dominación anglosajona del mundo.

Ahora bien, ¿por qué la clase capitalista industrial alemana acepta hoy que le corten el cuello? Para empezar, hay que insistir en que Alemania es un país ocupado militarmente por EE.UU., con miles de tropas y armamento nuclear.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta eso que se ha llamado “financiarización de la economía” dentro del capitalismo actual, y que no es sino una alusión a la importancia que cobra la forma autonomizada del capital dinero como capital a interés ficticio en la dinámica de acumulación del capital, lo que supone que las finanzas pasen de jugar un papel importante pero intermediario para la producción, a asumir la responsabilidad del crecimiento mediante una función parasitaria, focalizada principalmente en la extracción rentista.

Se trata de un dinero que busca reproducirse a sí mismo por fuera del capital productivo como capital industrial (es decir, más allá de la generación de nuevo valor como plusvalor), pero que también, y este es el gran juego de la economía capitalista cuando las cosas van mal, puede hacer las veces de dinero-capital, listo para engrasar de nuevo los ejes de aquélla, como si procediera de la valorización del trabajo humano (de ahí su creciente “ficción” y la de la economía que sustenta, aunque pueda hacerla seguir funcionando, a pesar de todo y de los problemas que va acumulando.

Es algo substancialmente diferente de una fase financiera del capital y tiene consecuencias mucho más profundas. Se ha perfilado como un colosal mecanismo de disciplinamiento social, de expropiación universal y de gubernamentalización de las exigencias cada vez más parasitarias del capital.

Así, al menos en las cuatro últimas décadas la capacidad del capital para desmaterializarse y moverse en tiempo instantáneo a escala planetaria en un número creciente de formas, como acciones, pagarés, bonos, bienes inmuebles, bienes raíces y una gran variedad de derivados, especulación sobre alimentos, monedas, energía, incluso el agua, etc., permite a la clase capitalista realizar todo tipo de ganancias usureras y especulativas a corto, medio y largo plazo.

Mucho de todo ese complejo financiero se va centralizando en los grandes fondos de inversión o “fondos buitre” (Vanguard, State Street, Blackrock, entre los más destacados), que a su vez están participados por miríadas de capitales privados de muy distinta procedencia (aunque dominados por personajes y corporaciones privadas sobre todo sionistas). De esta forma tenemos que una empresa alemana que sale a bolsa puede hacerlo tanto en la bolsa estadounidense como en la alemana. Con el tiempo, los accionistas originales de esta empresa pueden vender sus acciones, que ahora cotizan en bolsa. Ya no dependen de la gestión de su patrimonio a través de su inversión en una empresa.

En lugar de ello, contratan a gestores de patrimonio, ya sea a través de empresas como Goldman Sachs o de sus propios asesores, que a su vez invierten los ingresos en efectivo de la venta de acciones. A muchos capitalistas, sus asesores les harán invertir bastante más del 50% de su cartera en la bolsa estadounidense, que se erigió tras los años 80 del siglo pasado en la “atractora” mundial del capital a interés especulativo parasitario.

Las consecuencias económicas, políticas y sociales de este cambio en los mercados de capitales y en la propiedad son enormes. Este nuevo capitalista global —antes «alemán»— se comporta de forma muy parecida a sus homólogos franceses, ingleses, suecos o estadounidenses.

Por lo que este nivel de integración del capital conlleva su desnacionalización, lo que refuerza finalmente la preponderancia de eso que llaman “capital financiero” estadounidense, y por consiguiente, el poder político de Estados Unidos.

“La situación actual de Alemania ilustra claramente la eficacia de este proceso de integración y consolidación económica por parte de Estados Unidos. Según datos de IHS Markit de 2020, sólo el 13,3% del valor del mercado bursátil alemán pertenece a alemanes, mientras que los inversionistas de Norteamérica y el Reino Unido poseen el 58,3% (…)  Las principales empresas de la economía alemana no son primordialmente propiedad de alemanes. El valor agregado industrial de Alemania ha descendido del 9% mundial a poco más del 6% en los últimos 18 años. (…)

La pérdida de la energía barata rusa y su adaptación al desacoplamiento con gestión de riesgos serán probablemente desastrosas para su competitividad internacional. En 2022, la inversión extranjera directa (IED) en Alemania disminuyó un 50,4% interanual. (…) En el transcurso de 15 trimestres, a partir del tercer trimestre de 2019, el PIB de Alemania aumentó un mísero 0,6% en total, a precios constantes…” Hiperimperialismo: Una nueva etapa decadente y peligrosa (thetricontinental.org)

Esto se traduce para Alemania en una falta de voluntad política soberana y en la aceptación de que su clase capitalista industrial se corte las venas.

“El colapso de la «voluntad nacional», la voluntad de seguir un camino que corresponda a sus intereses capitalistas nacionales, demostrada por Alemania en el contexto de la guerra en Ucrania, muestra que Alemania ha sido derrotada por tercera vez desde principios del siglo XX (…) Estados Unidos seguirá privando a la burguesía alemana de todas las opciones importantes para afirmar posiciones políticas independientes.

Con la ayuda de los vínculos de propiedad del capital que hemos descrito, la burguesía alemana se enfrentará a la subsunción absoluta de las opciones de acción del capital alemán bajo la égida estadounidense. La hostilidad hacia Rusia actúa como motor de la subordinación de Europa a Estados Unidos y como pérdida de cualquier posibilidad de desarrollo independiente.” Hiperimperialismo: Una nueva etapa decadente y peligrosa (thetricontinental.org)

La desindustrialización de los centros del Sistema Mundial capitalista y especialmente del Eje Anglosajón ha venido cobrando existencia desde hace décadas, en favor del Mundo Emergente.

Faltaba, sin embargo, Alemania y su hinterland más próximo. El Eje Anglosajón busca eliminar esa competencia, y la del conjunto de la UE, al tiempo que abortaba la posibilidad de la vinculación infraestructural, económica y política de Eurasia. Las sanciones a Rusia se han convertido en un elemento estelar para ese objetivo.

Todo lo cual para Europa en su conjunto tiene unos costos energéticos y económicos de enorme gravedad, que está reportando cuantiosas pérdidas en sus sectores primario e industrial y, en general, la desarticulación de sus economías, con el consiguiente desmontaje de su “capitalismo social” (eso que en otros tiempos llamaron “Estado del Bienestar”). Circunstancia que además de causar el paulatino arruinamiento de sus poblaciones, está tensionando a la propia UE, por ejemplo, hasta el punto de que pronto podría fragmentarse.

Todos sabemos que Alemania no sólo ha sido y es “la locomotora” de Europa, como nos insisten si cesar en los grandes media, sino que también lleva la dirección vicaria de la misma (vicaria de EE.UU.). Eso quiere decir que si Alemania se entrega con todos los pertrechos y bagajes a EE.UU., todos los demás países europeos subalternos, sin soberanía alguna, también. Francia fue la única excepción europea, con su orgulloso “gaullismo”, pero desde la llegada de Sarkozy, cuando De Villepin y los gaullistas fueron derrotados,  entrega también su política exterior.

Hoy Macron es uno de los principales guerreristas contra Rusia y acaba de proponer -ante la evidente y por otra parte irremediable derrota de Ucrania- en la muy reciente reunión de París (de 26 de febrero de 2024), con más de 20 dirigentes de la OTAN y su brazo político, la UE, la posibilidad del envío de tropas de la OTAN al campo de batalla ucraniano.

Es decir, parece que los subalternos líderes europeos contemplan dar un paso más en la escalada bélica, convirtiendo de nuevo a Europa en un terrorífico campo de guerra en favor del sostenimiento del liderazgo mundial de EE.UU.

En general, como vengo diciendo, la otanización del conjunto de Europa (la del Este en sus formas más agresivas) pasa también por “americanizar” la economía y la sociedad europeas, lo que es sinónimo de completar su conversión al capitalismo salvaje. La UE y su Constitución y Tratados se vienen encargando de ello.

La sumisión europea está claramente completada y exhibida con la guerra proxy en Ucrania del Eje Anglosajón y la Red Sionista Mundial contra Rusia, donde una nueva inmolación europea cobra tintes cada vez más probables.

Ante todo ello, la pregunta que queda por plantearse es si están dispuestos a llegar al enfrentamiento nuclear.

Las declaraciones, amenazas y avisos a sus propias poblaciones de los distintos ministros de la guerra europeos, parecen ominosamente mostrar que es así.

Sea como fuere, y ante estas dramáticas circunstancias, cualquier izquierda ya no sólo mínimamente alternativa, sino con una décima de honradez coherente, debería tener muy claro que romper con la UE deviene vital para poder salvar algunas de las bases sociales de nuestras sociedades y que romper con la OTAN es básico para la propia supervivencia.

Cualquier visión o esperanza de mejora social y de “bienestar económico” dentro de la férula de esas instituciones constituye un tremendo autoengaño, cuando no deliberado colaboracionismo para la destrucción de las sociedades.

Fuente: Observatorio de la crisis.

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viernes, 1 de marzo de 2024

Embajador del régimen nazi de Israel ante la ONU compara a Rusia con Hamás y promete sistemas de alerta temprana para Ucrania

 

Embajador del régimen nazi de Israel ante la ONU compara a Rusia con Hamás y promete sistemas de alerta temprana para Ucrania

 

DIARIOOCTUBRE / marzo 1, 2024

 

El embajador israelí ante la ONU, Gilad Erdan, destacó que Tel Aviv envió a Kiev "más de 100 toneladas de equipo humanitario" en la semana después del inicio de la operación militar rusa.

Soldados nazi-sionistas junto a un radar del sistema de defensa antimisiles de corto alcance 'Cúpula de Hierro', Israel, el 29 de agosto de 2013. | Uriel Sinai / Gettyimages.ru


El embajador israelí ante las Naciones Unidas, Gilad Erdan, durante un reciente discurso ante la Asamblea General, declaró que Tel Aviv “está trabajando para proporcionar a Ucrania sistemas de alerta temprana“.

 

“Nos vimos obligados a desarrollar experiencia en este campo y estamos felices de compartir nuestras capacidades con nuestros necesitados amigos ucranianos”, dijo, subrayando que Israel ha mostrado su apoyo a sus “aliados ucranianos” no solo con palabras, “sino también con acciones”. Así, destacó que Tel Aviv “envió más de 100 toneladas de equipo humanitario” a Kiev en la semana posterior al inicio de la operación especial militar rusa en 2022.

“También establecimos un hospital de campaña dentro de las fronteras de Ucrania que atendió a más de 7.000 heridos. Cientos de pacientes ucranianos también han sido tratados en hospitales y centros de rehabilitación de todo Israel. Desde programas de rehabilitación hasta terapia postraumática, los ucranianos han recibido la mejor atención posible que Israel tiene para ofrecer”, agregó.

Acusaciones a la ONU

Erdan declaró que, “durante los últimos dos años, Israel ha estado junto al pueblo de Ucrania en solidaridad tanto sobre el terreno como en la ONU”. “Eso es lo moral”, manifestó, al explicar que su país “sabe exactamente lo que se siente al ser invadido agresivamente”, en referencia al ataque del 7 de octubre perpetrado por el ala militar del movimiento palestino Hamás.

“El Estado de Israel siempre ha estado y seguirá comprometido con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”, proclamó antes de afirmar que tanto Ucrania como Israel actualmente “están librando una batalla por la supervivencia”.

En este contexto, también acusó a la ONU y sus órganos de convertirse “en un arma contra la libertad” empleada por fuerzas de terror. “El Consejo de Seguridad no puede cumplir su mandato básico de defender a los Estados soberanos de la invasión o incluso de condenar la violencia: ya sea que se trate de combatir la agresión de la que se defiende Ucrania o el terror del que se defiende Israel”, sostuvo.

El diplomático israelí concluyó señalando que “el Consejo de Seguridad está paralizado” y “todo el sistema de la ONU se ha convertido en un rehén de intereses políticos”.

·         El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, pidió a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU no apoyar el proyecto de resolución de Estados Unidos sobre la Franja de Gaza.Según el alto diplomático, no se trata de una “alternativa”, sino de “una ‘licencia para matar’ a civiles palestinos que EE.UU. está decidido a conceder a Israel”. “Instamos a los miembros del Consejo a no apoyar esta empresa destructiva”, dijo.”Al bloquear los esfuerzos internacionales para poner fin a la violencia en Gaza, Washington es plenamente responsable del número sin precedentes de víctimas civiles de esta escalada, que ya se acerca a las 30.000″, lamentó Nebenzia.

Asimismo, el representante ruso denunció que la ayuda humanitaria casi no llega al enclave palestino. “Debido a los obstáculos burocráticos y a la denegación total de acceso, solo se ha entregado una ayuda mínima en la parte sur de la Franja. En el norte, los trabajadores humanitarios se negaron a realizar entregas, incluso de alimentos, debido a la inseguridad”, detalló.

FUENTE: actualidad.rt.com

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¿Dónde estamos? ¿En qué lugar y en qué momento de la historia nos encontramos? (I)

 

 

¿Dónde estamos? ¿En qué lugar y en qué momento de la historia nos encontramos? 

(I)

TERCERAINFORMACION / 29.02.2024



Este artículo fue publicado el pasado 27 de febrero en la Revista Soberanía N° 7 de la Casa de la Soberanía Miguel d´Escoto Brockmann de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN). Managua. Por razones de espacio, aquí será divulgado en dos partes.

El ritmo de los acontecimientos internacionales es avasallador. Inmersos en la dinámica de la sobrevivencia cotidiana resulta sumamente complicado seguirle el paso a los hechos regionales o globales que, dada la interdependencia de los procesos, terminan influyendo y afectando el quehacer local en cualquiera de nuestros países.

En este contexto es válido preguntarse, ¿en qué lugar y en qué momento de la historia de la humanidad nos encontramos? La respuesta puede sonar un tanto frívola, pero creo que estamos pasando por un tsunami de varias olas que han sido generadas por una superposición de movimientos tectónicos que están ocurriendo simultáneamente.

La primera ola expone el trance que significa el cuestionamiento creciente a la democracia surgida hace 2.700 años en la Grecia del siglo VI antes de Cristo y que, a pesar de haber sufrido grandes modificaciones a lo largo de la historia, se mantiene como esencia del modelo político de Occidente, fracasando y generando conflictos en su intento de transformarse en modelo universal. La segunda es aquella que ha emanado de las primeras manifestaciones de crisis estructural del capitalismo surgido hace alrededor de 250 años tras la revolución industrial iniciada hacia 1760 en el Reino Unido en lo económico y la revolución francesa de 1789 en lo político. La tercera es la del fin del modelo heredado de la segunda guerra mundial y la consolidación de la hegemonía estadounidense hace casi 80 años. Finalmente, la cuarta ola es la que se ha formado por el fin de la bipolaridad hace 30 años sin que el mundo haya podido estabilizar un nuevo sistema internacional.

Como se dijo antes, la dinámica de los acontecimientos del día a día no nos dejan ver esta dimensión tan extraordinaria de la situación política internacional. Vivimos un momento de quiebres.  De cuestionamientos, un momento en que se pone a prueba lo mejor de la condición humana, pero que también se manifiesta lo más execrable y la fragilidad de los mortales. Es un momento de definiciones. Es un momento de decisiones. Vivimos un tiempo único de la historia.

Veamos:

1.      La democracia ateniense

Aunque hay estudios que señalan que hubo algunas manifestaciones democráticas anteriores, se considera que la democracia surgió en Atenas hace 27 siglos significando un paso adelante en el desarrollo político de Occidente,  a pesar que nació siendo un sistema excluyente que sólo consideraba como ciudadanos a los varones, con capacidad económica y pertenencia a la nobleza. Los extranjeros, los esclavos y las mujeres no eran ciudadanos. No obstante, la instauración de ciertas instituciones como los poderes ejecutivo y legislativo y el voto, fueron mecanismos de avanzada en la época. Sin embargo, hasta ahora, la democracia no ha sido capaz de resolver la dicotomía representación/participación que sigue siendo restringida y limitada a los sectores con mayores recursos en la sociedad que la utiliza precisamente como mecanismo de control de la misma. Es un sistema en crisis.

·         La revolución industrial y la revolución francesa

La revolución francesa instauró una serie de mecanismos avanzados respecto de las sociedades esclavista y feudal. Por ejemplo, los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial), la alternabilidad y la independencia de estas instancias así como las libertades civiles (de expresión, de prensa, de asociación), entre otras.

Habría sido deseable que el pueblo hubiera asaltado el poder para construir sociedades más justas y democráticas, sin embargo, tal como lo previó Lenin, en la fase superior del capitalismo que vivimos, el sistema creado ha llegado a tan altos niveles de  concentración del poder económico y político que son estos propios avances desmesurados los que constriñen el desarrollo acelerado de la acumulación capitalista en los niveles ambicionados, transformándose en un freno para el sus necesidades de ganancia, por lo cual, son las propias clases sustentadoras del poder, las que destruyen las llamadas libertades democráticas que ellas mismas han creado.

Por su parte, la revolución industrial que significó un impulso revolucionario respecto del retrógrado sistema feudal, hoy en su fase imperialista ha creado elevados niveles de diferenciación entre explotadores y explotados. La producción capitalista se concentra cada vez más en una minoría que usufructúa los éxitos y los avances del desarrollo y de los adelantos científicos y tecnológicos.  Estos procesos revolucionarios del pasado, hoy se manifiestan de manera reaccionaria, representando formas conservadoras y atrasadas que no tienen sustento en el mediano y largo plazo.

·         El fin de la segunda guerra mundial.

El fin de la segunda guerra mundial hizo nacer un nuevo sistema internacional que tuvo a la ONU como eje fundamental sobre el cual se iban a construir la paz y relaciones más equitativas entre los pueblos.  La ONU no ha podido cumplir ese objetivo, lo cual es expresión de la obsolescencia del sistema.

Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue incapaz de manejar la crisis del COVID19, la Organización Mundial del Comercio no ha podido impedir que el 31,5% de la población mundial viva bajo sanciones, la Comisión de Derechos Humanos y sus entes adscritos no se pueden sacudir la tutela de mecanismos politizados que son manejados según los intereses de los poderosos. Otro tanto ocurre con los organismos encargados de impartir justicia. Las organizaciones de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación  (FAO), para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) son estructuras que hacen una loable labor pero están limitadas y restringidas de recursos porque las misiones que cumplen no están encaminadas a favorecer los intereses de los poderosos.

La ONU vive una contradicción intrínseca entre el carácter democrático de la Asamblea General y el carácter dictatorial del Consejo de Seguridad y su derecho a veto.  Hay que recordar que la ONU se creó con 51 países y hoy forman parte de ella 194 Estados, de manera tal que la realidad de hoy es muy distinta a la que le dio origen. Los miembros africanos originales de la ONU fueron 4, hoy son 54, de Asia, 8, hoy son 51, de Caricom, ninguno, hoy son 15. ¿Puede alguien pensar que la ONU pude seguir funcionando de la misma manera, cuando ha habido una evidente transformación de su membresía?

El Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos expone el derecho a la vida. Por su parte, el artículo 1 dice que” Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos” ¿Puede alguien creer que eso es verdad? El sistema emanado de la segunda guerra mundial hoy es solo una quimera.

El capitalismo no ha podido garantizar que todo seamos iguales en dignidad y derechos. Veamos:

·         900 millones de personas pasan hambre.

·         1.100 millones viven en condiciones de pobreza extrema.

·         2.800 millones en situación de pobreza.

·         448 millones de niños tienen bajo peso.

·         876 millones de adultos son analfabetos. De ellos las dos terceras partes son mujeres.

·         Todos los días mueren 30.000 niños menores de 5 años de enfermedades que podían haber sido evitadas.

·         Más de 1.000 millones de personas no tienen acceso al agua.

·         El 90% de la población mundial posee el 20% de la riqueza.

·         El 1% posee el 63% de esa riqueza.

·         Ellon Musk paga 3% de impuestos. Una trabajadora de Uganda que se dedica a vender harina, paga el 40% de sus ingresos en impuestos, es decir 80 dólares al mes.

·         Los mil millonarios ganan 2.700 millones de dólares al día.

·         1.800 millones de personas en el mundo carecen de vivienda.

¿Este es el éxito del capitalismo?¿ Este es el mundo que queremos? El éxito que con total fanfarria y colorido nos muestran los medios de comunicación a través de “alfombras rojas”, vestidos largos, yates y mansiones, concursos de belleza y laureles de artistas, deportistas y monarquías, representan a una muy ínfima parte de la humanidad, menos del 1%. Esa no es la realidad del planeta.  El capitalismo fracasó, solo produce hambre, guerra y muerte. Pero nos tratan de convencer, de que algún día podremos vivir como ese 1%, lo cual es y será imposible mientras la estructura del poder mundial se mantenga como hasta ahora.

·         La caída de la Unión Soviética y el fin de la bipolaridad.

Tras la caída de la Unión Soviética y el fin de la bipolaridad, el mundo no pudo, de inmediato, estructurar un nuevo sistema internacional. La última década del siglo pasado fue caótica sin que las dos fuerzas en pugna: unilateralismo y multilateralismo, pudieran consolidarse. Pero los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 le permitieron a Estados Unidos imponer la doctrina de “guerra contra el terrorismo” que en los hechos significó la instauración de la unipolaridad. Hay que recordar el discurso del presidente Bush del 20 de septiembre de ese año cuando planteó la falsa disyuntiva de “o están con ellos o están con nosotros”. Eso impuso la obligación del mundo de “estar con Estados Unidos”, porque la alternativa era “apoyar al terrorismo”, eliminando cualquier otra posición. El gran ganador de esas acciones terroristas fue Estados Unidos.

Eran tiempos en que se anunciaba “el fin de la historia” y efectivamente pareció que Estados Unidos y el capitalismo se establecerían en el planeta por “los siglos de los siglos”. Estaba ocurriendo la guerra en los Balcanes y se produjo la intervención estadounidense en Irak sin que hubiera contrapeso alguno a la actuación imperialista.

Todo marchaba bien para Washington hasta que en 2008 se produjo la crisis de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos que contaminó a todo el mundo. Era expresión de la incapacidad de esa potencia y del capitalismo de sostener el mundo unipolar.

Pero el mundo había cambiado. Pocos años después, en 2012, Vladimir Putin regresó al poder en Rusia, y en China, el mismo año, Xi Jinping era elegido secretario general del partido comunista. Ese mismo año fue nombrado presidente de la Comisión Militar Central y al siguiente, presidente de la República Popular China.

Putin y Xi son de la misma generación, uno nacido en octubre de 1952 y el otro, en junio de 1953. Es una generación de la postguerra, Putin vivió el fin del socialismo en la Unión Soviética y Xi, la muerte de Mao y el inicio de la política de reforma y apertura, ambos en la tercera década de su vida.  Ellos y sus países son los conductores del nuevo mundo que está naciendo.

Este sistema que está emergiendo, como es natural, navega en medio de contradicciones y resistencias sin que todavía pueda definirse con precisión. Aún hoy, se mantiene con mucha mayor fuerza la pugna entre multipolaridad y unipolaridad. Pero este conflicto comenzó a resolverse en 2020.

Continuará…

www.sergioro07.blogspot.com

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Los retos medioambientales, sociales y comerciales del sector agropecuario europeo

 

Los retos medioambientales, sociales y comerciales del sector agropecuario europeo

 

Inmaculada Astorkiza

Rebelion

29/02/2024 



Fuentes: The Conversation


Alimentar a una población mundial en rápido crecimiento todavía es un reto. La producción de alimentos con métodos intensivos sigue contaminando el aire, el agua y el suelo, contribuye a la pérdida de biodiversidad y al cambio climático y consume excesivos recursos naturales. Paradójicamente, una parte importante de esos mismos alimentos se desperdician.

La agricultura se enfrenta a desafíos nunca vistos y la adaptación a los cambios en ciernes requiere de la ayuda de la ciencia y la tecnología.

Compromiso con el clima

La obligación de cumplir con los compromisos internacionales adquiridos tras el Acuerdo de París (2015) llevó a la Unión Europea a desarrollar, en 2018, un reglamento para regular la contabilidad de gases de efecto invernadero (GEI) en tierras forestales y de cultivo, pastizales, humedales, asentamientos y otras tierras. Es lo que se conoce en el mercado de emisiones de carbono como sector del uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y sector forestal (UTCUTS, en inglés LULUCF).

La UE acordó que las emisiones del sector agropecuario y forestal (que se contabilizan con signo positivo) no debían exceder las reducciones o secuestro de carbono (llevadas a cuenta con signo negativo) del conjunto de las tierras UTCUTS en los dos subperiodos de compromiso establecidos (2021-2025 y 2026-2030).

Sin embargo, en 2021, el Parlamento y el Consejo europeos modificaron este reglamento cambiando el enfoque: de buscar el equilibrio entre emisiones y absorciones en el sector UTCUTS se pasó al objetivo de aumentar las absorciones.

De este modo, se marcaron metas más ambiciosas. Para 2030, – 310 millones de toneladas equivalentes de CO₂ de eliminación neta para toda la Unión, de los que a España le corresponderían – 43 635 kilogramos de toneladas equivalentes de CO₂. Esta modificación del reglamento entró en vigor en mayo de 2023.

Dado que los sectores agropecuario y forestal pueden ser tanto emisores como mitigadores de gases de efecto invernadero, este nuevo reto exigirá a la Unión una mayor efectividad y contundencia en las actividades para la eliminación del carbono en dichos sectores. Todavía no se conoce la metodología que va a aplicar la UE para la certificación de la agricultura del carbono, esto es, la enfocada en la reducción de las emisiones.

Las dos caras del campo europeo

A nivel europeo, se observa una dualidad en el sector agropecuario. Por un lado, están las explotaciones más dinámicas, que tienden a la concentración y a conformar unidades grandes y muy productivas. Por el otro, están las más pequeñas, que tienen más complicado superar su atomización, afrontar los mayores costes de producción que esto conlleva y, al mismo tiempo, cumplir con las normas ambientales y la burocracia añadida por la nueva Política Agraria Común (PAC).

Las pequeñas y medianas explotaciones son las que tienen más complicado ser competitivas y viables, y corren el riesgo de quedar marginadas. Son, por tanto, las que más necesitan asesoramiento, transferencia de conocimientos y tecnología, y financiación adecuadas para adaptarse a la transición verde.

Los otros retos del campo europeo

Desde 2005 la UE ha perdido alrededor de un tercio de sus explotaciones agrícolas. Esto ha hecho que la proporción de personas empleadas en la agricultura haya caído del 6,4 % del empleo total de la UE en 2005 al 4,2 % en 2020. Además, está el problema del relevo generacional. En 2020, sólo uno de cada diez agricultores tenía menos de 40 años.

En este contexto, es importante que los jóvenes se incorporen al sector para asegurar la producción sostenible de alimentos. En la práctica, esto significa abordar los retos del acceso a la tierra y a la financiación, la educación y la formación.

Fiscalidad verde

El Pacto Verde Europeo busca adecuar la tributación sobre los productos energéticos y la electricidad a las políticas en materia de energía, medio ambiente y clima. Con este fin, aboga por la revisión de la directiva sobre fiscalidad de la energía, racionalizando el uso de las exenciones y reducciones fiscales a los Estados miembros.

En este contexto se enmarcan la eliminación del subsidio al diésel o la introducción de un impuesto a los vehículos agrícolas, así como la pretendida eliminación gradual de la subvención del gasóleo agrícola. Estas medidas, entre otras razones, han movilizado, a comienzos de 2024, a los agricultores europeos.

En España, ante las protestas del sector agrícola de las últimas semanas, el Gobierno se ha comprometido a mantener la exención del impuesto especial de hidrocarburos para el gasóleo profesional de uso agrícola.

Campo enfurecido

El descontento del sector agrícola europeo con los acuerdos de libre comercio tiene bases fundadas. Las importaciones desde países no pertenecientes a la UE, con normativas legales menos estrictas, no cumplen las normas de producción europeas en cuestiones como el bienestar animal, el uso de pesticidas o el cambio climático.

En este contexto, los mercados globalizados se convierten en escenarios injustos pues no se puede exigir a los países extracomunitarios el cumplimiento estricto de la normativa europea por las posibles reclamaciones ante la Organización Mundial del Comercio.

Control de daños

De manera gradual y dialogada, se está poniendo en marcha el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (Carbon Border Adjustment MechanismCBAM). Este mecanismo se aplicará inicialmente solo a algunos de los bienes que se comercian en el mercado de derechos de emisión de carbono de la UE. Se trata de productos con alto riesgo de fuga de carbono (hierro y acero, cemento, fertilizantes, aluminio y producción de electricidad).

Los importadores empezarán a pagar el ajuste financiero en 2026 pues la aplicación del CABM al sector agropecuario es compleja, requiere de más análisis y no parece factible su implementación a corto plazo.

Agricultores y ganaderos hacen su trabajo de producir alimentos pero, a medida que aumentan las exigencias medioambientales y se endurece la competencia, su actividad se convierte en un reto cada vez mayor por lo que requerirán de más apoyo de las instituciones en aspectos como la transferencia, el asesoramiento y la financiación.

Inmaculada Astorkiza. Investigadora en Economía de Recursos Naturales y Medio Ambiente. Facultad de Economía y Empresa, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

Fuente: https://theconversation.com/los-retos-medioambientales-sociales-y-comerciales-del-sector-agropecuario-europeo-223782

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jueves, 29 de febrero de 2024

Adiós amigo

 

Ayer, 28 de febrero, nos dejó para siempre Josep Sarret, co-fundador de El Viejo Topo en 1976, cómplice y amigo leal. Echaremos en falta su sabiduría y su talante y, claro está, su talento. Permanecerá en nuestro recuerdo y en nuestro corazón.


Adiós amigo


29 febrero, 2024 Miguel Riera


Murió Pep Sarret, tras una larguísima y penosa enfermedad que sobrellevó con la ayuda de su familia y de quienes también siempre le acompañaron: los libros. Su modestia, su afán por permanecer siempre en un segundo plano, han contribuido a que su nombre no estuviera inscrito en letras de oro en el triste panorama cultural de nuestra época, que bien lo ha merecido. Le conocí cuando era un profesor de filosofía recién salido de la facultad, y yo finalizaba un doctorado en química orgánica; ninguno de los dos íbamos a proseguir por la senda que habíamos iniciado. Tras unos balbuceos en el mundo de la enseñanza y en el mundo editorial, acabamos creando, con Claudi Montañá, El Viejo Topo. Pero dejemos que sea el propio Pep quien nos hable de sus comienzos, mediante algunos extractos de una carta personal que me dirigió hace unos meses, cuando ya sabía que estaba condenado irremisiblemente a abandonarnos:

“….siendo yo un estudiante de filosofía, inicialmente no vocacional, sino rebotado de la Escuela de Ingenieros, tras fracasar en el proyecto diseñado por mi padre –panadero, hijo de pescador– de montar a sus hijos varones en el ascensor social de los estudios universitarios (“Tu, Enric, seràs metge, i tu, Josep, ingeniero de puentes y caminos”), y con la cabeza hecha un lío después de una adolescencia caótica en la que quise ser cantante (lo fui efímeramente de un conjunto llamado, creo recordar, The Sonners, y de un dúo bautizado como Los Dingos, que nunca llegó a nacer), jugador profesional de baloncesto (¿qué, si no, siendo como soy un BTV, de Badalona de Toda la Vida?; jugaba en el Círcol Catòlic, participé en una llamada “Operación Altura” dirigida por el legendario Kucharski que pretendía convertir en pívots a unos cuantos bases menos bajitos que la media, y acabé cumpliendo el sueño de ser fichado por la Penya, sueño que se acabó con una breve temporada de banquillo) y finalmente director de cine (sueño que solo se concretó en la asistencia a un sinfín de sesiones de cineforum; en el visionado de cientos de películas de arte y ensayo, incluido algún que otro viaje a Perpinyà para ver un par de películas de género erótico, género del que en España, porque Badalona está en España, solo se conocía el subgénero “cine de destape”; y en un infructuoso intento de prepararme para el examen de ingreso de la Escuela Oficial de Cine, de Madrid, del que solo fructificó mi entrada en la Facultad de Filosofía y Letras, donde estaba empezando a comprender aquellos libros de Sartre que había leído –es un decir– en la Biblioteca del Museo de Badalona, gracias a profesores como Francisco Gomá y Emilio Lledó, y donde empecé a tomarle el gusto a eso de “ser un intelectual” gracias al ejemplo y al estímulo de los entonces jóvenes filósofos Xavier Rubert de Ventós, Eugenio Trías, Jacobo Muñoz y Jesús Mosterín , y a los apasionados debates no solo pero sobre todo políticos, en los que tuve el placer de participar con compañeros de promoción como Pep Subirós, Miguel Morey, Manuel Cruz, Francisco Arroyo y Rafael Argullol.

[…] Luego vino el Topo, nuestra revista, la revista. Un paso más en la creación de mi yo espejo intelectual reflejado en tu propio yo espejo, y también en el del añorado Claudi Montañá, gracias al cual conseguimos formar un extraordinario equipo de colaboradores que contribuyeron no a definir ni a determinar una línea editorial, sino a delinearla y a darle una coherencia dentro de su esencial pluralidad y radicalidad cultural y política. Un aspecto a mi modo de ver nada menor de la “identidad” del Topo fue la creación de su imagen gráfica, obra de Julio Vivas, a quien recuperé efímeramente en otro momento de mi vida profesional cuando le pedí que ilustrara mi adaptación de un cuento infantil tradicional. Pero qué te voy a contar que ya no sepas o no recuerdes de aquellos primeros meses de la existencia de la revista. Me interesa sobre todo expresarte el reconocimiento del efecto que tuvo en mí aquella aventura –sí, también El Viejo Topo fue una gran aventura, y mi participación en ella el mejor proyecto intelectual en el que he tenido ocasión de participar.

Con el suicidio de Claudi Montañá se rompió una troika cuya cohesión fue esencial en esa primera etapa y que en ningún momento puso en peligro la coherencia y la radicalidad del funcionamiento de la revista. Los tres meses que desapareció antes de suicidarse llevamos la revista nosotros dos sin que hubiese, que yo recuerde, grandes problemas o tensiones, pese a lo inseguro e ingenuo que era yo. Luego se produjo el ciclón Barroso. Sería injusto decir que su entrada en escena fue negativa para el Topo, todo lo contrario. Su aportación fue extraordinaria, sobre todo como emprendedor –un digno rival de tu yo como editor–, como demostró con su papel en la organización de la Fiesta del Viejo Topo, que elevó el prestigio de la revista a un nivel claramente superior, pero como ideólogo creo que acabó decantando la revista hacia una posición más definida políticamente, que de algún modo creo que puso en evidencia mi liberalismo naïf, que en aras de mi visión extremista de partidario de la libertad de expresión me llevó a defender la inclusión de una reseña de “Gárgoris y Habidis” del cretino de Sánchez Dragó, que ahora, conociendo su trayectoria, no defendería ni loco, pero que entonces me pareció que “cerraba” un tanto la perspectiva cultural de la revista, y ahí empezó a trastabillar, a mi modo de ver, el equilibrio entre lo cultural y lo político, pese a nuestra convicción de que lo cultural es político y lo político cultural.

La verdad es que no recuerdo muy bien si fue la forma en que viví este desequilibrio, mi deseo de demostrarme a mí mismo que tenía posibilidades como profesor universitario o la tentación de ganarme mejor la vida en un trabajo como editor en una editorial –Hymsa– en la que había trabajado de recién casado como redactor de diccionarios y en la que tenía conexiones familiares –mi cuñado era el CEO de la editorial–  lo que finalmente me alejó del Topo […] Escapé una primera vez de este trabajo [el de Hymsa], gracias al cual había podido ganarme más que dignamente la vida pero en el que no obtuve ninguna satisfacción intelectual, para aceptar la oferta que me hicieron Ferran Mascarell y Pep Subirós –otros dos yos espejo en los que tuve la fortuna de verme reflejado– de dirigir “El Món”, un semanario en catalán en el que solo conseguí incidir en la renovación de su diseño formal antes de presentar la dimisión a los seis meses, no por diferencias ideológicas, sino porque pronto comprendí que el cargo me venía grande y porque me había enclaustrado en la sección de cultura y había dejado la de política en las manos, claramente más eficientes, de Enric Juliana, ocho años más joven que yo y por lo menos ocho veces más competente para dirigir un semanario político”.

Después de esa salida, Pep regresó a Hymsa, pero era inevitable que regresara de alguna manera al mundo intelectual, y lo hizo como co-director de la revista literaria en catalán Lletra de canvi, y posteriormente como director del sello editorial Biblioteca Buridán, ariete de la Tercera Cultura y prácticamente ignorado en España, a pesar de los formidables títulos que acoge. A lo que hay que añadir su papel de traductor: la mayor parte de los libros de esa colección fueron traducidos por él, además de llevar a cabo otras traducciones para distintas editoriales.

Trabajador incansable, lector voraz, hombre de familia, quizá, y además de lo dicho, su característica más extraordinaria era que se trataba de un hombre bueno.

Pep fue un hombre bueno, modesto, extremadamente inteligente, generoso y paciente. Y lúcido. Fue de esos hombres que arrojan semillas a su paso sin que los que recogen los frutos sepan quién los sembró. Carecía de ego, y eso en estos tiempos es difícil de encontrar.

En las necrológicas parece obligado alabar al ya ausente, exagerar sus méritos. En este caso no hay ni un ápice de exageración.

Ni un ápice.

Adiós amigo.

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Descubiertas más de 100 nuevas especies en las profundidades marinas de Chile

 

 

Descubiertas más de 100 nuevas especies en las profundidades marinas de Chile


TERCERAINFORMACION / 29.02.2024

 

Un equipo internacional de investigadores ha explorado estos ecosistemas vulnerables de las profundidades marinas y observado más de 100 especies nunca antes registradas por los científicos.

Se observa un Chaunacops a 1388,65 metros de profundidad en el monte submarino SF2, dentro del Parque Marino Nazca-Desventuradas./ Schmidt Ocean Institute

 

Un grupo internacional de científicos, dirigido por Javier Sellanes de la Universidad Católica del Norte (Chile), ha descubierto más de 100 nuevas especies que viven en los montes submarinos frente a las costas de Chile. La reciente expedición del Schmidt Ocean Institute dio como resultado la identificación de corales de aguas profundas, esponjas de vidrio, erizos de mar, anfípodos, langostas y otras especies probablemente nuevas para la ciencia.

El equipo exploró los montes submarinos a lo largo de las dorsales de Nazca y Salas y Gómez, tanto dentro como fuera de la jurisdicción de Chile, para recopilar datos que pudieran respaldar la designación de un área marina protegida internacional en alta mar.

Una langosta en cuclillas documentada en coral a 669 metros de profundidad en el monte submarino JF2. / ROV SuBastian / Schmidt Ocean Institute

 

La Cordillera Salas y Gómez es una cadena montañosa submarina de 2.900 kilómetros de largo que comprende más de 200 montes submarinos que se extienden desde la costa de Chile hasta Rapa Nui, también conocida como Isla de Pascua. Además, los investigadores exploraron dos de las áreas marinas protegidas de Chile, los parques marinos Juan Fernández y Nazca-Desventuradas.

Durante la expedición se utilizó un robot submarino capaz de descender a 4.500 metros de profundidad, para recopilar datos de diez montes, información que se utilizará para avanzar en los esfuerzos de protección marina de Chile. Cada monte submarino albergaba ecosistemas distintos, muchos de los cuales son vulnerables, incluidos prósperos arrecifes de coral de aguas profundas y jardines de esponjas. Además, están analizando la fisiología y genética de los especímenes que sospechan desconocidos para confirmar si se trata de especies nuevas.

El vehículo teledirigido SuBastain se despliega desde el buque de investigación Falkor al comienzo de una inmersión científica.. / Alex Ingle / Schmidt Ocean Institute

Hallan cuatro montañas submarinas

Los expertos a bordo del barco mapearon 52.777 kilómetros cuadrados de fondo marino, lo que resultó en el descubrimiento de cuatro montes submarinos dentro de aguas chilenas. El cuarto monte submarino, la montaña más alta con 3.530 metros, fue explorada por primera vez, cartografiado y extraoficialmente llamado Solito por el equipo científico.

“Superamos con creces nuestras esperanzas en esta expedición. Siempre esperas encontrar nuevas especies en estas áreas remotas y poco exploradas, pero la cantidad que encontramos, especialmente para algunos grupos como las esponjas, es alucinante”, dijo Sellanes. “Estos ecosistemas prósperos y saludables indican que los parques marinos Nazca-Desventuradas y Juan Fernández protegen eficazmente los delicados hábitats marinos”, agregó.

Un calamar (Mastigoteuthis) raramente visto, documentado a 1105 metros de profundidad tras entintarse en el monte submarino 17 en la dorsal de Nazca. / ROV SuBastian / Schmidt Ocean Institute

Una segunda expedición a lo largo de la Cordillera Salas y Gómez comenzó el 24 de febrero, a bordo del buque de investigación Falkor. Las inmersiones submarinas se transmitirán en vivo en el canal de YouTube del Schmidt Ocean Institute mientras los científicos exploran áreas a más de 600 metros de profundidad por primera vez. Schmidt Ocean Institute operará en el Pacífico Sudeste, explorando las aguas frente a Perú y Chile a lo largo de 2024.

”La identificación completa de las especies puede llevar muchos años, y Sellanes y su equipo tienen una cantidad increíble de muestras de este punto de biodiversidad increíblemente hermoso y poco conocido”, explica Jyotika Virmani, directora ejecutiva del Schmidt Ocean Institute.

Schmidt Ocean Institute es socio de la Nippon Foundation – Nekton Ocean Census Program, que se ha fijado el objetivo de encontrar 100.000 nuevas especies marinas en los próximos diez años y, “una vez identificadas, estas nuevas especies serán parte de eso”, concluye.

El ROV SuBastian es recuperado en el buque de investigación Falkor al atardecer. / lex Ingle / Schmidt Ocean Institute

Fuente: Universidad Católica del Norte

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