viernes, 2 de diciembre de 2022

Informe sobre la información/2

 

Publicada originalmente en febrero de 1996 en el nº 93 de El Viejo Topo, reproducimos aquí la intervención del añorado Manuel Vázquez Montalbán en la Jornada Anual de los Periodistas Catalanes, dedicada ese año a la propiedad de los medios de comunicación.


Informe sobre la información/2



Radiografía de la sospecha

Antes que nada, tengo que aclarar que yo no soy yo. En mi lugar podéis imaginar a cualquier otro compañero de la profesión, el que más os guste, porque no estamos aquí para consagrar ningún lipo de star system, y la función de los que hemos venido a hablar es sólo decir sinceramente lo que pensamos y lo que sabemos. El título Informe sobre la información/2 no es mío, obedece a una propuesta que me hicieron —aunque su segunda parte, Radiografía de la sospecha, sí lo es—, porque me daba cuenta a priori de la dificultad enorme que, treinta y dos años después de la publicación de Informe sobre la información, tenía escribir un libro equivalente sobre la situación actual de las relaciones de propiedad dentro de los medios de comunicación en España. Aparentemente esa cuestión se ha clarificado más gracias al proceso de concentración que se ha venido efectuando, pero en realidad hoy, si muchas veces es difícil saber con qué poder financiero nos acostamos, es imprevisible conocer con qué poder financiero nos levantamos al día siguiente. Los cambios de influencia de los poderes económicos sobre los medios de comunicación son tan volubles, tan dúctiles, tan secretos, hechos a veces a través de personajes interpuestos, que sería muy difícil llegar a establecer la red de los poderes fácticos de carácter económico —y todo poder económico tiene una finalidad de carácter ideológico— que operan realmente sobre la propiedad de los medios de comunicación. Pero de lo que podemos establecer una sospecha inicial —que de hecho anticipa la conclusión de mi ponencia— es de que aun hoy, en una situación democrática, el propietario de los medios de comunicación no es el público, que es, en definitiva, el destinatario de los mensajes. Hemos pasado de un proteccionismo dictatorial franquista a una sociedad liberal bajo la pauta del mercado. Hay una economía de mercado, basada en la dialéctica entre la oferta y la demanda, y como consecuencia hay también una cultura de mercado, una conciencia del mercado como factor determinante, que tiende a establecer que sólo tiene valor aquello que tiene comprador —y este sería un segundo elemento a considerar a lo largo de esta ponencia—, y finalmente, como consecuencia de estas dos condiciones, hay una información de mercado que está fundamentada en la dictadura de la audiencia y de la publicidad condicionada por el emergente sector consumista.

Este sector consumista, que en cada sociedad avanzada dentro del capitalismo puede tener una dimensión cualitativa y cuantitativa diferente, de un tercio a la mitad de la sociedad, es sujeto de la información y al mismo tiempo su objetivo. En nombre de este consumidor se dan los mensajes, se fija la jerarquía de valores mediáticos y se orienta la tendencia del mercado y la tendencia de las líneas ideológicas de los medios de comunicación y de los poderes económicos o políticos que están detrás de esos medios.

Bajo el franquismo, la información dependía directa o indirectamente del Estado y de sus aliados a consecuencia de la victoria en la guerra civil. Sólo podían ser propietarias de medios de comunicación aquellas personas bien vistas por el Régimen y que habían dado pruebas de su fidelidad; incluso durante un largo período sólo pudieron ser propietarios de medios de comunicación los que habían respaldado de una manera clara y directa al bando ganador de la guerra civil. El Régimen se podía permitir escoger quién iba a ser obispo o quien iba a ser el director de La Vanguardia o el ABC: eran cargos prácticamente políticos, pues correspondían a los dos periódicos que en aquellos momentos podían crear un estado de opinión, y eso prácticamente a lo largo de toda su existencia. Establecer un organigrama de cuales eran las relaciones de propiedad era bastante fácil: bastaba buscar, como hice cuando escribí Informe sobre la información, la composición de los consejos de administración de cualquier medio de comunicación, fundamentalmente de la prensa, que era donde existían medios privados o semiprivados, y entonces, según quienes formaban esos consejos de administración, podías establecer un árbol con las ramificaciones de los consejeros en los bancos, a partir de los cuales eran también miembros del consejo de administración de industrias del Estado o privadas. Se podía construir un cuadro bastante definitorio de los grupos de presión fundamentales que actuaban sobre la prensa. Todos estaban bajo la presión determinante y prácticamente inapelable del Estado, que disponía de un mecanismo, el de la censura previa, que mantuvo de forma más o menos disimulada incluso cuando se aprobó la ley de prensa, pues existía la posibilidad del secuestro de la publicación, y frente a ello los propietarios de los medios de comunicación se lo pensaban muchas veces antes de emitir un mensaje que pudiera ser de carácter conflictivo.

Hoy, los medios de comunicación se mueven en un doble campo: por un lado el de la propiedad privada, y por el otro, el de la pública. Empezando por la pública, debe destacarse que también está condicionada, cada vez más, por la dictadura del mercado. Lógicamente, en una situación democrática los medios públicos habrían de satisfacer la necesidad de abastecimiento de mensajes que no son determinantes dentro de una cultura, de una economía, de una política de mercado. Su finalidad debería atender al bien público, a todo aquello que pueda inreresar al conjunto de la sociedad, pero por su gestión y necesidades de carácter económico cada vez más los medios públicos tienen la tendencia a introducirse dentro de la dictadura del mercado y a respetar las reglas del juego. La caída de nivel de la televisión pública ha sido consecuencia del bajo nivel de las televisiones privadas, que han introducido en España una cultura de una mediocridad extraordinaria, empleando aquí el término cultura en su sentido más amplio y no en el que habitualmente damos a esa palabra, un sentido vinculado a patrimonio. La homologación de ambas televisiones está determinada por la ley de la audiencia, la ley del mercado, que trata de identificar al consumidor, al sujeto de esta jerarquía de valores informativos, con el consumidor de política. Buscar, delimitar y conseguir la hegemonía dentro de este sector social dominante implica también conseguir la hegemonía en relación al votante, al elector; hay por tanto un tratamiento a la vez económico y político pata identificar a este destinatario privilegiado de mensajes con el destinatario político, pues es éste el que otorga la mayoría, desde una posición centrista, céntrica y centrada, dando la pauta de la conducta política y de la determinación política de un país.

Los medios de comunicación privados pueden tratar de ser un negocio, entrando entonces dentro de la ley del mercado, o bien —independientemente de que además sean o no un negocio— pueden tratar de ser una herramienta de relaciones públicas y políticas al servicio de lobbies y grupos de presión. Y es en este sentido que se ha acentuado el papel de los lobbies que proceden del poder bancario, por cuanto la tendencia a la concentración ha implicado también una tendencia a la renovación del utillaje, a la renovación de las fuentes de la noticia y a una nueva instalación dentro del tejido comunicativo del país, lo cual implica unas necesidades de financiación muy elevadas y con ello la intervención casi constante del problema de la falta de liquidez de muchas de estas empresas y de su escasa capacidad de inversión cuando ha llegado la tentación plurimediática.Todo ello ha producido que los medios sean muy dependientes del poder financiero. De hecho, hoy en día los bancos, sobre todo algunos, son a menudo un elemento clave a través de una participación minoritaria en la propiedad de una empresa, porque dicha participación, aunque minoritaria, es cualitativamente determinante, a veces con hombres de paja de por medio que ejercen esta cada vez mayor influencia del poder financiero en la mediatización de los medios privados de comunicación.

Esta tendencia se ha visto acentuada por la batalla plurimediática, cuando muchas de estas empresas han querido tener presencia en diferentes medios, lo cual ha significado, por un lado, una mayor dependencia en relación al poder político, que tiene a su alcance actuaciones de carácter legislativo y también actuaciones cotidianas de carácter político, mediante las que puede decidir a que grupo de empresas beneficia y a que grupo no a la hora de favorecer la formación de multimedias.Y por otro lado está la cada vez mayor supeditación de los propietarios de los medios de comunicación a la ayuda del poder financiero para poder sacar adelante sus aventuras, o simplemente para aguantar su nivel de instalación dentro del mercado de la comunicación.

Es curiosísimo el hecho de que, con frecuencia, los periodistas teníamos el pudor de decir que nosotros no somos noticia, que no tenemos que hablar demasiado de los problemas de la prensa. Ello se ha convertido en una especie de coartada para no tener que explicar exactamente qué pasa en el interior de muchas empresas periodísticas. Pero yo invitaría a la lectura, por ejemplo, de dos libros, publicados uno ya hace bastante tiempo y el otro no hace mucho: El dinero del poder, de Díaz Herrera y Tijeras, y El sistema, de Mario Conde, porque en ellos se da una descripción, muchas veces indirecta y otras muy directa, de cuál es el papel que juega esta dependencia del poder económico plurimediático con las orientaciones que puede recibir un medio de comunicación por encima de la línea de flotación de su redacción, concretando una línea, una tendencia que casi nunca pasa por las manos de los redactores de base ni por los jefes medios de los consejos de redacción del medio. Esto concierne a los altos niveles de decisión de cualquier empresa.

Recordemos los casos de Antena3, El Independiente, aquella posible entrada de Conde en La Vanguardia, las batallas por los multimedia, la guerra para conseguir la televisión por cable. Todos elios responden a movimientos estratégicos del poder económico y mediático, muy vigilado por el poder político. Cuanto mas se acentúan el pioceso de concentración y el plurimediático más están el poder económico y el poder político en condiciones de presionar y de condicionar la línea, muchas veces coyuntural, de los mensajes que transmiten los medios de comunicación.

Así como bajo el franquismo sufríamos la brutalidad de la dictadura y la intervención directa del poder a través de la censura o a través de la elección de los directores o de los miembros de los consejos de administración, hoy tenemos que hablar de la mediatización indirecta del poder político. Esa mediatización se puede ejercer a través de dos grandes capítulos: uno ha consistido en el concesionismo plurimediático, que se concreta en establecer un determinado criterio a la hora de escoger qué medios o qué grupos de medios deben tener un destino plurimediático y cuales no; el otro pertenece a eso que podríamos llamar la cultura del secreto de Estado, y es el pressing fiscal. A menudo, detrás del milagro de los cambios de tendencia de algunas líneas editoriales se encuentra un mayor o menor pressing fiscal, una cierta indulgencia fiscal o la desaparición de esa indulgencia. Eso forma parte del secreto de Estado; hemos construido una cultura basada en la doble verdad, en la doble moral y en la doble contabilidad. Es evidente que si todo el mundo entra dentro del juego del secreto de Estado puede llegar a parecer algo legítimo; dejo aquí esta cuestión, bajo el signo de la sospecha, a fin de que sea meditada.

Lo anterior se refiere a una instrumentalización indirecta de los medios privados por parte del poder. En cuanto a los medios públicos, es evidente que están instrumentalizados partidariamente. Basta el análisis de los contenidos ideológicos, del oportunismo de la selección y de la jerarquía de valores de los medios para advertirlo. Tanto en las televisiones que están en lugares donde gobierna el PSOE, como en Galicia, donde lo hace el PP, o en Cataluña, con gobierno de Convergència i Unió, puede verse como se puede efectuar, en el momento oportuno, una decantación de transmisión de ideología y de la jerarquía de valores. Se están utilizando medios públicos, que en teoría pertenecen a todo el pueblo, y sin embargo esos medios llevan a cabo una elección partidista, cuantitativa y cualitativamente, en la transmisión del mensaje dominante que interesa a los dueños de los medios. No son propietarios para siempre, sino propietarios transitorios en función de una mayoría parlamentaria. Y cuando esta mayoría es absoluta, el control de los medios públicos por parte de estos partidos hegemónicos llega a ser también absoluto; sobre todo en cuanto a los contenidos informativos, culturales y de carácter ideológico.

Los medios privados que sufren, o han sufrido, la tentación plurimediática han precisado la movilización de un poder económico extramediático, y han colocado el juego mediático bajo la vigilancia del poder a través de los instrumentos de telecontrol a los que me he referido.

La lectura de El sistema, de Mario Conde, proporciona una cantidad de información extraordinaria sobre como se estaba preparando la fabricación de un Berlusconi a la española, y como esta prefabricadon contaba con una penetración medida en los medios de comunicación que podían crear el producto Mario Conde. Pero la penetración de esos poderes, ajenos muchas veces, han tenido otra función; por ejemplo, jugar un papel como grupo de presión en función de intereses concretos que pueden ser de una ambición completamente inabordable dentro de los límites de esta charla.

Esta situación se ha visto reforzada en el caso de la democracia española debido al corporativismo del sector emergente de esta sociedad. Hay una especie de pacto implícito entre las cúpulas del poder mediático, del poder político y del poder económico para fijar unos objetivos de transmisión de unas ideologías dominantes, de una jerarquía de valores dominantes, y de un dibujo imaginario de la situación y de su futuro que conecta con  intereses del sector emergente de la sociedad.

Me gustaría hacer una primera referencia a una cita de autor, de Chomsky, cuando dice que la función de estos dirigentes de élites es mentir a las masas de su propio país o del universo con la seguridad que si la gente conociera la inmoralidad de la política no la secundaría. Es una afirmación maximalista, pero sin ninguna duda existe un cierto ejercicio de hipnosis por parte de este corporativismo del sector emergente desde el punto de vista, repito, mediático, político y económico. Hipnóticamente se establece que el retrato y el modelo de sociedad que están vendiendo es el que interesa al conjunto de la sociedad y no fundamentalmente al sector emergente, que es el que respalda esta operación. Hay una coincidencia estratégica para inculcar una ideología de la supuesta modernidad como única posibilidad de modernidad, como único objetivo. Esto se vende como una necesidad colectiva, como una necesidad de bien social generalizado. Aquí me gustaría citar a James Petras cuando dice que nos encontramos ante un prototipo especial, reflejo de una clase social concreta: el emisario y agresivo promotor de la modernidad y de los valores que comprende la modernidad. En este sentido la modernidad significa movilidad, individualismo, secularismo, poder de adquisición, acumulación y adaptación. Estos son los valores que están detrás de estas operaciones que aparentemente sólo forman parte de una cierta tecnología financiera o de una determinada tecnología del poder pero que siempre tienen detrás una ideología y el objetivo de inculcar una determinada ideología.

Sería rehuir la realidad acabar mi intervención sin hablar del caso catalán, que nos afecta como profesionales que nos movemos mayoritariamente dentro del mercado catalán, y de las empresas privadas y públicas dentro del territorio de Cataluña.

Hemos oído hablar, y lo hemos hecho nosotros mismos, del supuesto oasis catalán, de un oasis en relación a la guerra de las tribus mediáticas madrileñas, en el sentido de que aquí esto no nos había afectado, lo que representaba un carácter diferente condicionado por unas reglas de juego diferentes.

Aquí no tenemos ningún factor sanguíneo diferenciador como en el caso del País Vasco, pero quizá se podría encontrar una explicación ideológica al por qué de este oasis catalán y del farplay.  En cierto sentido tiene ciertos aspectos positivos el que aquí no haya existido crispación dentro de la lucha que ha relacionado poder mediático, poder económico y poder político en los últimos tiempos. Pero yo invito a una seria reflexión de hasta que punto este supuesto oasis catalán no implica un bloqueo superestructural de la auténtica pluralidad y del auténtico derecho a la diferencia dentro del mercado de la información en Cataluña.

Sin ninguna duda, existen factores positivos en esta moderación crítica y autocrítica, pero yo quiero hablar con tranquilidad y muy sinceramente en esta audiencia, formada por los que estáis en medio de esta operación, del bloqueo superestructural, del pressing  bipartidista que ha existido sobre los medios de comunicación en Cataluña, cada vez más decantado al pressing del  partido dominante en la época que ha dispuesto de mayoría absoluta; ya veremos que pasa en los próximos tiempos. Este pressing  bipartidista se ha ejercido a través de la decantación de determinados valores comunicacionales que ha transmitido TV3 en calidad de herramienta fundamental del poder Transitorio pero hegemónico de Convergència i Unió, hasta el punto de haber convertido en muchas ocasiones buena parte de su programación en una especie de NO-DO, democrático, evidentemente, con una cierta capacidad de pluralidad, pero también con una cierta tendencia a tener su galán del NO-DO. Así como bajo el franquismo —y no establezco aquí ninguna referencia de equivalencia, ni mucho menos—, había una especie de actor privilegiado en los NO-DOs de aquella época, los informativos de TV3 muchas veces dan la impresión de que tienen un actor dominante, un actor que casi sale siempre, para dar, venga o no venga a cuento, cualquier inauguración, cualquier demostración de que es un referente total de un país y de un medio de comunicación.

La inclinación que los medios públicos del Estado situados en Cataluña tienden a sesgar, cuanritativa y cualitativamente, su información a favor de sus propietarios, repito que transitorios, y que también la podemos encontrar en los periódicos y en las emisoras, es evidente, incluso en algunos medios de comunicación se produce un milagro de que lunes, miércoles y viernes son convergentes, y martes, jueves y sábado pro socialistas. El domingo descansan, porque me parece que, desde mi perspectiva, de lo que  son más es del Barça. Eso demuestra un grado de equilibrio realmente extraordinario.

Ante esto se dice como coartada que eso sucede a causa de la independencia de las redacciones, pero los que vivís en ellas más que yo, que pertenezco al star system de los columnistas, comprobáis cotidianamente que eso no es del todo cierto. Es decir, existe una afinidad de las líneas editoriales, que están condicionadas por la selección ideológica de los staffs  dominantes.

No hace falta la consigna, en su lugar se procede a la selección ideológica de los staffs  dominantes, que son los que después determinan la línea editorial de cualquier medio de comunicación. Y, en segundo lugar, no hay que olvidar la fragilidad del mercado de trabajo. En lo único en que es muy parecida la época del franquismo a la actual es en lo que revela una afirmación de Martín Sánchez Julia, un teórico de la democracia cristiana del que no se podía saber si era demócrata cristiano o de la democracia nacional católica, que dijo una frase muy interesante en aquella época, cuando yo comenzaba a estudiar periodismo a finales de los años 50. Decía que «el periodista no puede ser un héroe cada noche». Yo creo que esta frase continúa teniendo sentido hoy, sobre todo si pensamos en un tipo de periodista de base, cuya aceptación en una redacción depende de que sus pautas de conducta no chirríen dentro del mensaje dominante del canal de comunicación en el que está. Esto se ve además agravado por el problema de la fragilidad del mercado de trabajo, por la precariedad del puesto de trabajo de las redacciones. Todo esto condiciona la capacidad de fijar y ejercer la cláusula de conciencia y reclamar el derecho a la diferencia y a la pluralidad en los mensajes que se dan en los diferentes medios de comunicación, un derecho prácticamente inabordable. Esta cláusula, prácticamente teórica o retórica, va bien para congresos de periodistas, pero si no se refuerza la red y la capacidad defensiva de los profesionales acaba siendo papel  mojado.

Está también la aparición de una progresiva intervención de lo que podríamos llamar intelectuales orgánicos de empresa. Son unos intermediarios ideológicos que algunas empresas crean, bien vistos, obviamente, por el poder económico que legítima estas empresas, y que tienen poder para fijar las líneas por donde ha de ir una publicación, qué se puede decir, con quién se puede meter y con quién no, cómo acentuar una corriente determinada de información, y que muchas veces tienen un papel casi más importante que el del mismo director, por lo menos en algunos casos que se han producido en un pasado no muy lejano.

La virtud del fairplay  catalán no puede esconder el vicio de estas pautas de conducta, de estas malformaciones que pagan el precio de un cierto monolitismo real y de una falsa conciencia sobre la verdadera situación del país. En mi opinión, en este momento, en Cataluña, existe una falsa conciencia, condicionada en buena parte por la ausencia critica de los medios de comunicación, de sus niveles reales de corrupción democrática, ya sea corrupción económica o corrupción política. No se advierte el nivel de histerismo y de canibalismo que puede encontrarse en muchos casos en los medios de comunicación de Madrid, pero es obvio que se ha producido en los medios de comunicación una ocultación de los auténticos niveles de corrupción. Incluso el famoso código deontológico que aprobamos en cierta ocasión y  que en sus líneas generales es positivo, a veces ha sido instrumentalizado para demostrar que aquí nos guiábamos por unas pautas filosóficas de conducta factual diferente, cuando en realidad nos guiábamos por pautas de conducta factualmente impuestas por las tendencias dominantes y por el poder dominante en el interior de cualquier medio de comunicación, y el código deontológico muchas veces sólo ha sido un paisaje teórico, un paisaje filosófico, pero sin demasiada operatividad a la hora de reivindicar sobre el terreno real del establecimiento de la pluralidad y del derecho a la diferencia los mensajes dentro de los medios de comunicación catalanes.

Esto es fruto de la irrelevancia objetiva de la presión profesional y de la falta de referentes críticos. Curiosamente, en España se ha podido hablar de que se han creado unos referentes que se han convertido en pequeños dictadores de la opinión pública: los famosos creadores de opinión, los columnistas. Y es muy curioso advertir cómo en los medios de comunicación estrictamente catalanes la figura del creador de opinión individualizado prácticamente no existe. El auge de esa figura tiene el riesgo del vedetismo y la arbitrariedad, de convertirla en un pequeño Dios propietario de su columna, de su territorio expresivo, pero también tiene la capacidad compensatoria de que dentro de un medio de comunicación que tiene una tendencia dominante ligada con la filosofía de la empresa, al menos determinados sectores de la población pueden sentir que les hace compañía un columnista dererminado. Quiero decir que si un determinado periódico manifestaba una tendencia hacia la justificación, por ejemplo, de la guerra del golfo, pero uno o dos o tres columnistas no adoptaban esa tendencia, al menos el público tenía la posibilidad de encontrar una pequeña  parcela en aquel medio de comunicación que formaba parte de sus vivencias. Ahora, cuando no existe ni siquiera esta posibilidad acaba imponiéndose la línea dominante de la transmisión de la ideología que contiene la línea editorial, la ideología que está detrás del medio de comunicación.

Otro factor a considerar, dentro de la cuestión catalana, sobre todo tal como se ha presentado y de las experiencias tanto de los columnistas como de los periodistas que trabajamos en Barcelona y Madrid, es la definitiva pérdida de instrumentos mediáticos para fijar la imagen de Cataluña en España desde una perspectiva catalana. Esto es inexplicable, sobre todo cuando desde el poder político estrictamente catalán y autonómico se ha gastado mucho dinero en una política mediática determinista y determinante, y en cambio no se ha hecho ningún esfuerzo para crear medios que puedan dar al conjunto del Estado otra imagen de Cataluña, perdiendo de esta manera una batalla que en estos momentos está en las manos de los medios de comunicación que se editan en Madrid o fuera de Cataluña. Es un déficit increíble dentro de esta voluntad de hacer el trabajo bien hecho que ha caracterizado el objetivo de la que parece una voluntad nacional, etc., etc., para después encontrarnos con que el único instrumento de presión que existe para crear una imagen de Cataluña en el resto de España es el teléfono, supongo que cuatribarrado, que une o ha unido al presidente Pujol con el presidente González.

Esto es extraordinariamente importante, porque muchas veces el profesional que aquí responde a las campañas de mistificación de la imagen de Cataluña se encuentra con que sólo tiene una audiencia ligada al territorio de Cataluña, por lo que es una respuesta totalmente endogámica sin capacidad de influencia fuera de la misma Cataluña. Habría que señalar entonces la deserción de un sector emergente catalán y de la impotencia para generar medios de comunicación competitivos en el Estado.

La pesadilla centrista, céntrica y centrada que podemos contemplar en los mensajes dominantes en los medios de comunicación implica un desprecio hacia el derecho a la diferencia, un desprecio a minorías que a veces no son tan minoritarias. Yo me fijé en el transcurso de la última campaña electoral cómo en un periódico de esta ciudad un candidato hablaba de la honestidad de la izquierda; el periódico puso entre comillas las palabras izquierda honesta. Claro, esto forma parte de esta batalla, de este metalenguaje del cómo titulas, cómo compaginas, a quién le das la página par, a quién la impar, a quién le colocas su noticia arriba, o en una esquina que casi no se encuentra, etc., etc. Esto forma parte de este juego que evidentemente todo el mundo sabe como se hace.

Aún así, es muy grave que se pusiera entre comillas la honestidad de la izquierda para llevar a cabo una pequeña jugada de descalificación electoral, lo cual implicaba no sé si el escepticismo hacia aquella izquierda concreta o el escepticismo sobre que fuese posible la honestidad. Yo casi llegué a la conclusión de que el redactor, o el que tenía que corregir el titular, de hecho desconfiaba de la honestidad más que de la honestidad concreta de aquella determinada formación de izquierda.

Esta es una pequeña demostración de cómo cotidianamente se están falsificando, mistificando, los derechos de las minorías dentro de los medios de comunicación de este país con la coartada de que, ya que hay una mayoría y una minoría dictadas por las urnas, ello implica una determinación cuantitativa y cualitativa en la selección, pero a la hora de la verdad se ve que hay una decantación clarísima hacia la perpetuación de un bipartidismo que, por otro lado, está ampliamente negado por las urnas como tentación y como objetivo.

Podríamos plantearnos hasta que punto la ley del mercado, tal como la estamos practicando en este nivel de democracia española y catalana, busca solamente el monolitismo y la desidentificación de la diferencia. Aquí quiero hacer una tercera cita, también de James Petras, cuando, continuando con su reflexión sobre el por qué se va hacia esta clase concreta que se convierte en emisaria y promotora agresiva de la modernidad, de hecho lo que se está practicando es la sobreidentificación de este sector dominante para que el efecto contrario sea la desidentificación del supuesto antagonista social, es decir, este sector que no pertenece directamente al sector emergente y que podría estat en condiciones de rebelarse de no estar de acuerdo con el pacto social implícito, y que cuanto más desidentificado y cuanta mayor incapacidad tenga para sentirse organizado y representado por mensajes públicos que lo objetiven, mayor dificultad tendrá para constituirse en una alternativa real. Es decir, muchas veces detrás de la voluntad de desidentificar, de quitarle identidad a un sector de la sociedad, el objetivo real es quitarle su capacidad de intervención y su capacidad de poner en cuestión el modelo dominante.

Yo colocaría, entonces, la situación actual del proceso democrático bajo sospecha, aunque elogiando que sea un proceso democrático y no lo contrario, e invitaría a que como profesionales de la comunicación nos diéramos cuenta del rol que nos hacen cumplir dentro de esta mecánica, y no a sentarnos en la autosatisfacción que muchas veces demostramos.

Instalados dentro de esta cultura, y dentro de la pauta de la doble verdad, en este momento sólo respetamos el pluralismo que refuerza el monolitismo, y  nos colocamos a la defensiva ante todo aquello que implica diferencia, que implica diversidad.

 *++

Declaración de la Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases sobre los presupuestos Generales del Estado para 2023

 

Declaración de la Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases sobre los presupuestos Generales del Estado para 2023




 

 

 

Con ocasión de la aprobación en el Congreso de los Presupuestos Generales del Estado para 2023, la Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases manifiesta su más rotunda condena al sesgo belicista de estos, que contienen un incremento desmesurado en las partidas destinadas a los gastos militares, al tiempo que desatienden las apremiantes necesidades sociales consecuencia de una crisis sistémica que se profundiza por momentos.

 

No se trata únicamente de que el presupuesto del Ministerio de Defensa aumente casi un 26%, sino de que se multiplican hasta la extenuación los gastos militares escondidos en otras partidas, dedicados a los programas especiales de modernización de armamentos, a la investigación y desarrollo, a las cuotas de organismos militares multilaterales, a organismos autónomos de Defensa o a las misiones militares en el exterior.

Si a todo ello se suman el presupuesto del cuerpo militar de la Guardia Civil y las pensiones de los militares retirados, el total ascendería a más de 27.000 millones de euros, según los criterios establecidos por la propia OTAN. Esto supone, de facto, un 2,13% del PIB, más del 2% exigido por la propia OTAN y que el Presidente Sánchez había prometido alcanzar para 2030.

De todos estos gastos militares, 7.700 millones de euros son para los programas de modernización, o sea, compra de nuevas armas. Suponen el 30 % del total de las inversiones del estado. Se hacen a largo plazo contra créditos del Ministerio de Industria y hoy suponen una deuda de 25.000 millones de euros.

Pero lo importante de los gastos militares en los presupuestos no es tanto su cuantía o su incremento, como la utilidad que se les da. De ninguna manera están destinados a defender a nuestro país de supuestos enemigos.
Por el contrario, los presupuestos militares se orientan a mantener la industria militar y unas fuerzas armadas disfuncionales, con enormes lastres y servidumbres: un ejército que dilapida en nuevas adquisiciones mientras mantiene una carencia crónica en el mantenimiento de los sistemas, cautivo de un sistema económico colonizado por el complejo industrial militar de los EEUU sin apenas cesión de tecnología y que invierte ingentes cantidades en armas que no funcionan o que están destinadas a guerras ajenas.

Pero además, unas fuerzas armadas en las que perduran los intereses de una casta militar celosa de su autonomía, con una ratio de 7 mandos por cada 10 soldados, que mantiene la herencia ideológica del dictador Franco, en las que sus mandos consideran que son su patrimonio personal y que hacen recurrentes incursiones en la vida pública para intentar suplantar la soberanía popular.

Para todo eso son los presupuestos militares. Se nos pretende convencer de que el enorme incremento responde a exigencias de la guerra; sin embargo, son simplemente la expresión del juego de intereses, que se aprovecha de la excusa de una guerra promovida por la autodenominada “comunidad internacional” para medrar en su inagotable apetito.

Y como es habitual en los presupuestos presentados por los sucesivos gobiernos, el gasto real viene a ser más del doble de lo consignado al Ministerio de Defensa, en un ejercicio de engaño que va dirigido exclusivamente al pueblo español y no a la OTAN. Todo ello, inscrito en la farsa que supone la política exterior y de seguridad en un acuerdo parlamentario sin fisuras, en el único ámbito en el que todas las fuerzas políticas coinciden, obedientes al mandato del imperio yanqui, sin que se haya oído ni una voz discordante.

Las fuerzas del progresismo liberal, nuevamente, utilizan su posición de gobierno para adelantar la agenda imperialista, adoptando medidas que las propias derechas no se atreverían a tomar en las mismas circunstancias. Le llaman política de estado y se basa en la profundización de la dependencia y el sometimiento a los intereses de los EEUU y de los capitales vinculados a ellos, reforzados con un papel activo en la guerra en Ucrania. Todo ello, con desprecio de las genuinas necesidades populares, siguiendo las directrices emanadas de la Cumbre de la OTAN y de su Asamblea Parlamentaria, ambas celebradas en Madrid, que ha llegado esta última al extremo de declarar a Rusia como “estado terrorista”.

La práctica totalidad de las fuerzas parlamentarias han apoyado los presupuestos de guerra, mostrando así su disposición a continuar con la política de confrontación con la Federación Rusa exigida por los EEUU, en lugar de avanzar en una política exterior soberana de convivencia pacífica con otros pueblos y estados del mundo.

La paz es el resultado de la correlación de fuerzas: la presión del occidente colectivo contra la Federación Rusa, la única fuerza hoy en día con capacidad de confrontarla en su propio terreno, solo será neutralizada y alcanzada la paz cuando la Federación Rusa haya alcanzado sus objetivos militares de derrota del nazismo y la eliminación de la amenaza de la OTAN sobre su territorio.

Consideramos que la derrota de Rusia por la OTAN significaría el final temporal de toda resistencia a su estrategia expansionista y de saqueo de otros pueblos y naciones, así como la generalización de un régimen totalitario, de exclusión y superexplotación de las poblaciones al interior de los países aliados, que no podemos consentir de ningún modo.

28 de noviembre de 2022

Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases

FUENTE: unidadylucha.es

 

El delantero centro que más goles marcó al fascismo

 



El delantero centro que más goles marcó al fascismo


TERCERAINFORMACION / 29.11.2022

Rino Della Negra fue un futbolista excepcional. Murió fusilado a los 20 años cuando acababa de ser contratado por el Red Star, un club legendario fundado en 1897 en París por Jules Rimet. Nunca pudo expresar todo su talento sobre el césped. Refractario al trabajo obligatorio en favor de los nazis, se incorporó al grupo guerrillero de Manouchian, formado por emigrantes de muchos rincones del mundo, unidos por su aversión al fascismo.


En el Estadio Bauer de Saint-Ouen, donde juega el equipo, una grada de animación lleva su nombre. En 2013 los aficionados del equipo decidieron rendirle un homenaje anual y una jornada de conmemoración el 21 de febrero, aniversario de su fusilamiento en 1944.

Ese día los miembros de la Asociación de Veteranos de la Resistencia acuden al Estadio para recordar al joven delantero centro, un futbolista de origen italiano fusilado en el Monte Valerien, junto con otros miembros de la resistencia pertenecientes a Franco Tiradores y Partisanos – Mano de Obra Inmigrante, más conocido por su dirigente y organizador: Manouchian. Entre los combatientes de Manouchian estaba el español Celestino Alfonso, otro héroe de la resistencia.


Los aficionados del Red Star destacan tanto el compromiso político de Della Negra con la lucha antifascista, como su carácter internacional, opuesto al racismo y la xenofobia.

El Red Star es un club de la clase obrera en pleno centro de París, pero no siempre fue así. No fue creado por los trabajadores sino por Jules Rimet, el organizador de la primera Copa del Mundo de fútbol. Rimet era un burgués seguidor de la doctrina social de la Iglesia católica. Los clubes de fútbol eran un intento de mantener a los trabajadores aferrados al Vaticano.

Sin embargo, el intento duró poco. El Red Star fue el abanderado del Partido Comunista y en la década de los cuarenta, cuando contrataron a Della Negra, jugaba en el campo del Stade de París de Saint-Ouen.

La resistencia francesa también se organizó en las diferentes especialidades deportivas. En 1941, en su boletín clandestino “Le Trait d’Union”, las juventudes comunistas decían que los clubes deportivos eran un “buen campo de acción” y proponían reconstuirlos. “Dentro de estos clubes debemos ser los defensores de los deportistas”, contra las nuevas reglas aprobadas por el gobierno colaboracionista de Vichy y “por un deporte libre e independiente”.

En 1943 Della Negra pasó a la clandestinidad, donde era conocido por el seudónimo de “Robin”. Desde entonces tuvo que vivir con documentación falsa. Sin embargo, siguió compatibilizando el fútbol con la guerrilla. Jugó al fútbol con su nombre real en dos clubes diferentes, sin ser descubierto.

Fuente: https://mpr21.info/autor/equipo-de-mpr/

 *++

Algunas consideraciones generales sobre un programa político para Extremadura

 



Algunas consideraciones generales sobre un programa político para Extremadura

 

Por Juan Viera Benítez

KAOSENLARED

2 de diciembre de 2022 

 

1.- Queremos comenzar señalando que partimos de la consideración básica de la Plena Autonomía Política del pueblo de Extremadura, en la necesidad de un Parlamento y un Estatuto de Autonomía que satisfagan las demandas sociales y democráticas, capaz de establecer unas relaciones con los pueblos de España, como pueblos libres e iguales.

2.- Extremadura es el ejemplo típico de una sociedad propietarista, según la idea política de que un individuo privado puede poseer títulos de propiedad privada transferibles en un mercado libre.​ Esta sociedad profundamente injusta y desigual está en crisis política y económica. El aspecto dominante, por encima de cualquier otro, de la sociedad extremeña es el del derecho a la gran propiedad de la tierra mantenido por las leyes del Estado (Constitución Monárquica y Estatutos de Autonomía), reforzado y expresado en las políticas de la Unión Europea, de la Política Agraria Común en particular que financia el latifundio).

La estructura de la propiedad de la tierra así lo expresa, así como las escasas competencias reales de las que goza en estos momentos el gobiernillo de la Junta de Extremadura y un”parlamentillo” sin poderes en dónde se desarrolla el teatrillo de la democracia.

2.- Hemos de partir de la base de que las políticas que se imponen al pueblo extremeño vienen en su mayoría establecidas por las normativas de la Unión Europea, y de su todopoderosa comisión sin elección ni control democrático alguno. En un porcentaje mucho menor dichas políticas contra el pueblo extremeño son establecidas por el Gobierno del Estado y sólo una mínima parte, por la Junta de Extremadura.

Por ello, en base a esta realidad competencial tenemos que indicar que la autonomía extremeña está siendo secuestrada de sus competencias democráticas naturales, impidiendo, de esta forma el derecho inalienable del pueblo a organizarse democráticamente y a decidir libremente sobre sus asuntos y destinos.

3.- Por ello, partimos de la necesidad de la Plena Autonomía del Pueblo Extremeño, por la capacidad para satisfacer las demandas sociales y democráticas de las clases explotadas y oprimidas extremeñas.

La principal contradicción de la realidad extremeña, tiene como punto de partida la incompatibilidad entre capitalismo y democracia. El capitalismo no es un sistema que pueda vivir armónicamente con la democracia, ni mucho menos. Las sociedades capitalistas, propietaristas, se basan en unas relaciones sociales de producción en donde la democracia se permite siempre que deje vía libre a la explotación laboral y permita a los propietarios de los medios de producción de bienes y servicios obtener y disfrutar de la plusvalía producida por la mayoría social, la clase obrera, propietaria de la fuerza de trabajo. El precio de la reproducción del capital lo pagan las clases trabajadoras con la miseria, la pobreza, el desempleo, la emigración y separación de las familias, etc. Cuando se interrumpe la reproducción del capital y este siente que la democracia no le asegura su estabilidad recurre a las garras del fascismo y propiciando todo tipo de recortes democráticos.

En nuestro país, y en concreto en Extremadura conocemos sobradamente este estado de cosas. La prolongación de la monarquía heredada del franquismo nos muestra la evidencian de cuarenta años de régimen autonómico con gobiernos del PSOE y/o del PP, que deben ser tenidos en cuenta, para dar explicación material del continuo abandono de nuestra tierra y de sus hombres y mujeres, y en consecuencia, todo el desencanto actual en las clases explotadas y oprimidas de las políticas de las organizaciones (sindicatos y partidos que hablan en su nombre). Es decir, la desconfianza en un sistema político que soporta la dominación económica de los grandes propietarios de la tierra y de los sectores financieros que concentran las riquezas de quienes trabajan.

4.- En conclusión, partimos de una exigencia democrática y social, como es la plena autonomía del pueblo extremeño para resolver democráticamente sus asuntos, lo que choca con la legislación y los poderes establecidos a nivel regional, estatal y europeo. Es decir, la misión de nuestras candidaturas y políticas, ya sean autonómicas o municipales, no es otra que   la   de ayudar a los trabajadores del campo y de la ciudad, y sus aliados a tomar el papel de protagonistas, como actores principales de la política e instituciones de gobierno.

5.- Por tanto, subrayamos nuestro papel como instigadores e inductores, en este caso, de la plena autonomía basada en la aspiración de que no exista poder establecido por encima de la voluntad del pueblo, y en el caso extremeño en la capacidad para la toma de decisiones acerca de la expropiación de las grandes propiedades latifundistas, por la Reforma Agraria integral, a la vez que ayudamos a romper las cadenas de las dudas económicas y financieras a las que están sometidas las pequeñas y medianas empresas, así como la implementación de otras medidas relacionadas con la vivienda y los servicios públicos.

6.- Por el pleno empleo y la vuelta a su tierra de los que soportan el exilio económico, la penuria y precariedad. Y ello hace al caso de un Parlamento extremeño, y de un gobierno dependiente de él de carácter soberano para establecer la democracia y luchar contra la desigualdad, capaz de municipalizar el suelo urbano en beneficio de la construcción social necesaria.

7.- Para nosotros es importante la cuestión social, ligada a la defensa de unos servicios públicos de calidad. Y a ello nos obliga, a vincular en forma adecuada el papel tan determinante que ocupa en la coyuntura actual la guerra y la recesión económica internacional.  Por tanto, reclamamos la nulidad de los acuerdos que fomentan los gastos militares aprobados por exigencia de la OTAN- EEUU, y la retirada de las tropas españolas de la zona de conflicto. Por una intervención del Estado Español en lograr acuerdos de paz que acaben con la guerra y dedicar los gastos militares a fines sociales.

8.- Para nosotros es fundamental luchar contra las causas que provocan la despolitización y el sometimiento a los designios del capital a la juventud trabajadora. La situación de aquella es tal que ve imposible su emancipación de la familia por la falta de viviendas, por la falta de empleos que proporcionen salarios dignos ante el exponencial encarecimiento de la vida. La población juvenil de nuestra tierra no para de reducirse teniendo que emigrar a las grandes ciudades en donde le resulta más difícil aún encontrar un proyecto de vida. Los modelos culturales que ofrece la clase dominante por medio de una intensa propaganda por los medios de comunicación se dirigen a incrementar un ocio basado en el consumo irresponsable del alcohol y las drogas, las salas de juego y la hipersexualización y el individualismo con el objeto de crear una juventud despolitizada, individualista y preparada mentalmente para sufrir la ultra explotación laboral.

En estas últimas semanas hemos visto como en algunas ciudades de nuestra región se criminaliza y persigue a la juventud trabajadora. Las políticas de los gobiernos socialdemócratas y liberales de localidades y de la comunidad autónoma se olvidan o son completamente inefectivas para integrar a la juventud en los procesos productivos. Es la crisis del capitalismo y su extensión concreta a la sociedad extremeña quien determina el marco de las condiciones de vida de la juventud trabajadora. Los problemas que tiene la población juvenil no pueden separarse del proceso de acumulación capitalista de aquí que sea un objetivo imprescindible de nuestra organización crear y promover espacios de organización y formación política de la juventud.

9.- El pueblo extremeño para hacer posible sus demandas y aspiraciones necesita estrechar la mano a los trabajadores y pueblos de España para con ellos extender y abrazar una alianza por la democracia, por la soberanía popular, por la toma por parte del estado central de las medidas económicas y financieras que acaben con las desigualdades territoriales y sociales que sufre en buena medida la región extremeña.

10.- Somos conscientes de que el régimen autonómico de la monarquía es un intento de dividir y enfrentar a los pueblos. En ese sentido es imprescindible expresar esa determinación a la lucha común, a la solidaridad entre trabajadores y pueblos a través de la campaña que venimos realizando basada en el derecho a decidir de todos. Por un referéndum legal y vinculante que permita a los pueblos decidir entre monarquía y república, y avanzar hacia el socialismo.

UNAEXTREMADURADIGNA-PSLF (UED-PSLF)

 *++

jueves, 1 de diciembre de 2022

La erupción de Mauna Loa, el volcán más grande del mundo, interrumpe los registros de CO2 más importantes de la historia

 

La erupción de Mauna Loa, el volcán más grande del mundo, interrumpe los registros de CO2 más importantes de la historia

 

Por Juan F. Samaniego, Eduardo Robaina

Rebelion

 | 01/12/2022 | 

 

Fuentes: La marea climática [Imagen: Imagen aérea de una de las fisuras del volcán. Foto: M. Patrick / USGS]


La lava ha cortado el acceso por carretera y ha dejado sin suministro eléctrico el Observatorio de Mauna Loa, referencia mundial para medir la concentración atmosférica del principal gas que impulsa el cambio climático.

Cuando el pasado domingo 27 de noviembre la lava empezó a brotar en una de las laderas del Mauna Loa, en la isla de Hawái (Estados Unidos), nadie fue pillado por sorpresa. La última erupción del mayor volcán activo del planeta no tenía nada fuera de lo normal en unas islas muy habituadas a convivir con la lava. Sin embargo, en lo alto del volcán, a 3.400 metros de altitud, la sensación de alarma era más evidente. Allí, a pocos kilómetros del cráter, se encuentra el Observatorio de Mauna Loa, referencia mundial para medir la concentración atmosférica de dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero causante del cambio climático. 

Con la erupción, no han tardado en salir los primeros mensajes negacionistas y retardistas. Al ya clásico (y falso) argumento de que los volcanes son los que causan el cambio climático actual, ahora se suma la preocupación por si este evento natural, dada su cercanía, es capaz de alterar los datos recogidos por el observatorio. ¿Qué hay de cierto y qué no en todo esto?

La erupción y el observatorio de Mauna Loa

El Observatorio de Mauna Loa, dependiente del Laboratorio de Investigación del Sistema Terrestre –y que, a su vez, forma parte de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA)–, es la estación de medición de CO2 más antigua en funcionamiento. Pero, ¿por qué en Hawái y sobre un volcán? 

Fue Charles David Keeling el primero en colocar sobre el Mauna Loa su observatorio de medición de gases atmosféricos. Era 1958, y aún había mucha incertidumbre respecto al origen del cambio climático. Sin embargo, la labor del científico permitió demostrar cómo la influencia humana –principalmente por la quema de combustibles fósiles– estaba incrementando los niveles de CO2 en la atmósfera, lo que alteraba el clima. Este aumento de CO2 se representa gráficamente con la mundialmente conocida Curva de Keeling:

La Curva de Keeling. La última lectura hecha en Mauna Loa, del 29 de noviembre, registró una concentración de CO2 en la atmósfera de 416,87 partes por millón (ppm). El límite considerado seguro son 350 ppm.


El observatorio está ubicado en la ladera norte del Mauna Loa, a una altura exacta de 3.397 metros sobre el nivel del mar. Al estar tan elevado, sus sensores se sitúan muy lejos de la zona baja de la atmósfera terrestre, la más contaminada. Esto, junto con el aire inalterado, la ubicación remota y las mínimas influencias de la vegetación y la actividad humana, hace que sea el lugar ideal para monitorizar los cambios en los componentes de la atmósfera que pueden causar el cambio climático. Aunque, como suele ocurrir, no todo es perfecto. Erupciones volcánicas como la de ahora son su talón de Aquiles.

De hecho, no es la primera vez que la lava empieza a brotar en la ladera norte del volcán. Allí se registraron erupciones en 1843, 1852, 1855–1856, 1880–1881, 1899, 1935–1936, 1942 y 1984. Durante esta última, el observatorio estuvo meses sin poder registrar mediciones hasta que se instaló un generador. Pero esta vez es diferente, ya que el foco de la erupción está relativamente cerca de las instalaciones, según el servicio geográfico de Estados Unidos. Por ahora, el río de lava ha cortado el acceso por carretera y ha dejado sin suministro eléctrico al observatorio.

Las mediciones de CO2 están interrumpidas

La evacuación del Observatorio de Mauna Loa tras la erupción y la interrupción del suministro eléctrico han obligado a paralizar la actividad del centro. Desde la tarde del lunes 28 no se están registrando datos.  “Nuestro sistema de análisis y el equipo asociado de control de gases y adquisición de datos necesitan electricidad para funcionar, así que están parados. Incluso con energía, pero sin acceso por carretera, algunos de los instrumentos se acabarían obstruyendo y deteniendo”, explica Edward Dlugokencky, responsable de la medición de gases de efecto invernadero del Laboratorio de Monitorización Global, del que depende el Observatorio de Mauna Loa.

Por ahora, los flujos de lava no ponen en riesgo los instrumentos ni las instalaciones del observatorio. Tampoco suponen riesgo para los habitantes locales, ya que se encuentran todavía muy lejos de los núcleos de población. Aun así, el servicio geográfico de Estados Unidos mantiene el nivel de alerta roja en toda la isla. Además, advierte de que las erupciones en la zona suelen ser muy dinámicas y los flujos de lava pueden cambiar de dirección con rapidez.

El geocientífico Ralph Keeling –hijo de Charles David y responsable de mantener la Curva de Keeling– reconoce que la situación es “muy preocupante” ya que «es una gran erupción y está en un mal lugar». El científico explicaba a la CNN que tiene la sensación de que “no se va a volver a la normalidad durante meses«.

A medida que la lava continúa su camino natural y destructor, el equipo de investigadores se apresura para encontrar un lugar cercano y a salvo que les permita poner en marcha, de forma provisional, las mediciones de datos. «Tendremos que trabajar mucho para demostrar que los datos sustitutos son comparables. Nuestro trabajo a partir de este evento se va a extender durante algunos años», explica Keeling en declaraciones a Bloomberg.

Como se puede observar, la lava ha atravesado la carretera que lleva al Observatorio de Mauna Loa.


¿Se verán afectadas las mediciones globales de CO2?

Otra de las grandes cuestiones que asaltan tras la erupción volcánica es qué pasará con los registros una vez se restablezcan los equipos. El dióxido de carbono es uno de los muchos gases que emanan del volcán, por lo que es lógico pensar que, si la erupción está cerca, los instrumentos del observatorio recogerán un rápido incremento del CO2 y medirán mal los gases de efecto invernadero en la atmósfera. “Si el sistema de análisis estuviese funcionando, registraría un aumento del dióxido de carbono cuando el viento soplase desde el lugar de la erupción. Sin embargo, cuando el viento soplase en otras direcciones, las mediciones no se verían afectadas”, señala Dlugokencky.

Además, si se produjeran, estas alteraciones serían algo puntual y sin efecto en las mediciones generales del Observatorio de Mauna Loa puesto que éste no mide las concentraciones locales de CO2, sino la llamada concentración de CO2 de fondo. Está situado en lo alto de este volcán en el medio del océano precisamente para evitar la mayor parte de las interferencias y de las fuentes locales de contaminación. Además, desde el principio ha estado preparado para detectar alteraciones producidas por emisiones locales, como las de una erupción, y corregirlas en sus registros.

“Lo que más nos interesa medir en el Mauna Loa es la concentración de CO2 de fondo, en la que podemos ver los efectos de las emisiones de gases de efecto invernadero que han tenido lugar a miles de kilómetros del observatorio”, añade Dlugokencky. “En el caso de una fuente local de emisiones como una erupción en el volcán, es bastante fácil detectar las desviaciones en las mediciones en función de la dirección del viento. De hecho, es lo que hicimos ya durante la erupción de 1984”.

Y, más allá de las mediciones del observatorio, ¿cuál es el potencial de esta erupción para aumentar la concentración de CO2 atmosférico a nivel global? A fin de cuentas, de los casi 1,3 ºC que se ha calentando el planeta desde la época preindustrial, el CO2 es responsable de unos 0,75 ºC. El investigador químico Edward Dlugokencky lo deja claro: “Prácticamente nulo”. 

En la misma línea se explica la investigadora palmera Omaira García Rodríguez: “A escala local o regional y durante periodos muy cortos de tiempo, las concentraciones de CO2 observadas sí se pueden modificar de una forma apreciable debido a las contribuciones de las emisiones volcánicas”, no obstante, “las emisiones de CO2 de este tipo de volcanes, como en general la de todos los procesos eruptivos, son poco significativas en el balance global”. Zanja Dlugokencky: “Incluso erupciones bastante grandes como la del Pinatubo emiten pequeñas cantidades de CO2 en relación con la quema de combustibles fósiles”.

De Hawái a Tenerife

Omaira García trabaja en el Centro de Investigación Atmosférica de Izaña (Tenerife), perteneciente a AEMET. Un lugar que guarda muchas similitudes con el Observatorio de Mauna Loa: están en una isla, una de las labores de ambos centros es medir los gases atmosféricos, están situados en zona volcánica y han sufrido recientemente una erupción. 

El Centro de Investigación Atmosférica de Izaña, situado muy cerca del volcán más grande de España (Teide), está a una altura de 2.367 metros. Cuando en 2021 estalló el volcán de La Palma, a 140 km de distancia, la experta cuenta que “se registraron incrementos de hasta 75 partes por millón (ppm) de forma puntual cuando la nube de dispersión volcánica impactó el observatorio”. Este valor, detalla, “supone casi 10 veces la variación estacional de nuestra región (8 ppm), y casi 40 veces la tendencia de crecimiento interanual global de aproximadamente 2 ppm”.

Sin embargo, no hay de qué preocuparse. Como dice Omaira García Rodríguez, todos los volcanes activos del mundo –tanto terrestres como submarinos– generan alrededor de 200 millones de toneladas de CO2 al año. Una cifra que se queda en nada si se compara con los cerca de 24.000 millones de toneladas de emisiones de CO2 que generan las actividades humanas. “Las emisiones de gases de efecto invernadero por volcanes suponen menos del 1% de las generadas por las actividades humanas”, afirma.

¿Y qué pasaría si, al igual que ocurrió en Mauna Loa, el Teide entra en erupción? “Dada la cercanía del Observatorio de Izaña al volcán del Teide, si éste entrara en erupción en un futuro, el observatorio se vería significativamente afectado por las emisiones de partículas y de gases”, explica Omaira García Rodríguez, que además es responsable de uno de los 30 únicos espectrómetros FTIR que existen en todo el mundo, un instrumento capaz de medir todos los gases de efecto invernadero causantes del cambio climático. Pero más allá de estar en una isla, tener un volcán como hogar y trabajar en aspectos comunes, la relación entre el Observatorio de Mauna Loa y el Centro de Investigación Atmosférica de Izaña es clave ahora. En estos momentos, según la investigadora canaria de la AEMET, “se está coordinando la posibilidad de realizar provisionalmente” en el observatorio tinerfeño “las calibraciones absolutas de los instrumentos de referencia de la red mundial de monitorización de aerosoles AERONET de la NASA así como de su sub-red europea (AERONET-Europe), las cuales se realizan rutinariamente en el Observatorio de Mauna Loa”.

Fuente: https://www.climatica.lamarea.com/volcan-mauna-loa-co2/

 

Algunas observaciones desde la precaria sanidad pública canaria

 

Algunas observaciones desde la precaria sanidad pública canaria

 

Por Arturo Borges Álamo

Rebelion / España

 | 01/12/2022 | 

 

Fuentes: Nueva Tribuna

La pandemia puso de relieve con especial crudeza que la Sanidad Pública universal y de calidad es un pilar esencial para asegurar la solidaridad y la equidad dentro de una sociedad dado que las políticas neoliberales aplicadas por los gobiernos llevaron a una descapitalización que se tradujo en recortes, desmantelamiento y privatización favoreciendo el negocio privado con la sanidad y debilitando sobremanera el derecho a la salud de las personas.

Es innegable la deriva sibilina que desde hace más de tres décadas se ha favorecido desde el Ministerio de Sanidad (bajo mandato de la derecha o de la socialdemocracia) que marca la pauta para que desde las distintas Consejerías Autonómicas al aplicar las competencias, se impulsen todo un conjunto de políticas a favor de los sectores con intereses lucrativos en el terreno sanitario, como mutuas patronales, compañías de seguros privados, corporaciones médicas, patronal de las clínicas privadas además de la industria farmacéutica y la de tecnologías sanitarias.

Sin embargo, la privatización no se ha realizado de la misma manera en todas las CCAA, porque depende de la introducción de criterios más o menos neoliberales por los gobiernos autonómicos y de la capacidad de la ciudadanía y de las fuerzas sociales y políticas para evitarla. 

Sin dudas, para acabar con dicha deriva es objetivo prioritario la derogación de la Ley 15/97 y el blindaje de la provisión y gestión pública de los centros sanitarios financiados públicamente, cerrando el paso a nuevas privatizaciones y favoreciendo la reversión de lo privatizado. Es fundamental también cerrar “puertas entreabiertas” como la que dejó en su día el artículo 90 de la Ley General de Sanidad, sobre los conciertos con empresas privadas, que finalmente supuso “barra libre” para privatizar el sistema sanitario, conviene recordar que hasta el presente la gestión pública debía de utilizarse de forma “preferente” con los resultados de todos conocidos.

Para ello, la reciente movilización de Madrid marca el camino, ya que solo la presión social y política logrará torcerle la mano a los poderosos intereses lucrativos que siguen bloqueando los cambios necesarios señalados que debería materializar el Gobierno de coalición PSOE-UP. 

En Canarias, han sido los sucesivos gobiernos de Coalición Canaria, en solitario o en alianzas alternantes con PSOE o PP, los que han utilizado fundamentalmente el dinero público mediante la vía de los conciertos con las empresas privadas para debilitar a la Sanidad Pública y fortalecer a la sanidad lucrativa. Tampoco el gobierno del «Pacto de las flores», supuestamente progresista, marca distancias con los anteriores al promover la llamada «colaboración público-privada» en el llamado “Pacto para la Reactivación Social y Económica de Canarias”, en el que agrupa todo un conjunto de políticas neoliberales continuistas.

 En 2022, el porcentaje del presupuesto público de Canarias para sanidad, destinado a priori a conciertos con centros privados, ha bajado a un 7.1%, un dato que tan solo es superado por Cataluña, Madrid y Baleares. Esto significa que este año a conciertos van 245,7 millones de euros, en principio, porque ahora con los famosos fondos europeos Next Generation se aplican partidas extraordinarias para “planes de choque” que se desvían a empresas privadas y es muy difícil saber a cuanto asciende exactamente el «negocio» sanitario privado con fondos públicos.

Las consecuencias de lo que supone la señalada descapitalización y también pésima gestión pública, se han venido constatando desde hace muchos años en los informes anuales de la FADSP sobre los servicios sanitarios de las CCAA desde 2009, resultando que hasta 2021 las dos últimas CCAA eran las mismas en todos los informes (Canarias y Valencia), en 2021 y 2022 Canarias llegó apenas a los puestos cuarto y tercero por la cola respectivamente.

Por otro lado siempre ha sido muy débil en Canarias el reconocimiento de que la salud está fuertemente determinada por el entorno social, económico y cultural (y por tanto por la política), y no se interviene con profundidad (desde la política) en ámbitos económicos, laborales, educativos, de servicios sociales, medioambientales, etc., dejando que se llegue a la enfermedad con todo el cortejo de manifestaciones clínicas, procedimientos diagnósticos y tratamientos varios, lo que en suma hace que sea en el terreno sanitario donde se acumulen enormes problemas asistenciales.

Hemos insistido en el pasado sobre la precariedad de los dispositivos de Salud Pública en nuestra comunidad a la que se le ha venido destinando tan solo un 0,98 %, incluidas las vacunas, del presupuesto de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. Tal cosa la hemos relacionado a su vez con los malos indicadores de salud de la población canaria que derivados de las desigualdades sociales en salud por el desempleo, la pobreza, marginación social, etc., se traducen en la esperanza de vida más baja del Estado español, menos la de Andalucía, por la mortalidad por diabetes, por enfermedades cardiovasculares, por cáncer, por enfermedad pulmonar obstructiva crónica…. Los dispositivos de Salud Pública también han manifestado sus debilidades en el curso del desarrollo de la pandemia en Canarias en la que el incremento de la partida presupuestaria hasta un ridículo 1,19% no deja de ser una confirmación de lo dicho.

Venimos de un escenario en Canarias en el que se han dado distintas movilizaciones profesionales y ciudadanas de las que cabe resaltar la dispersión de las mismas que a su vez expresan la falta de la necesaria unidad para “golpear juntas”, ¡Por eso la de Madrid es todo un ejemplo para Canarias! Madrid marca el camino: el de la más amplia confluencia con el objetivo de imponer transformaciones en las grandes cuestiones estructurales. Esa debe ser la meta, tanto en Madrid como en Canarias. También, reivindicamos, entre otras, algunas medidas urgentes, absolutamente necesarias en cuanto a: financiación suficiente de la Sanidad Pública, potenciar la prevención y Salud Pública, potenciar y desmedicalizar la Atención Primaria al satisfacer las necesidades sociales de la población que el actual modelo transforma en enfermedades y tratamientos medicamentosos, afrontar las listas de espera mediante el reforzamiento al 100% de los centros sanitarios públicos, ampliar camas de media y larga estancia y una Ley Canaria de Salud y Sanidad que garantice la estabilidad organizativa y de las políticas públicas de Salud Pública y de Asistencia Sanitaria.

Arturo Borges Álamo es médico jubilado.

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/movilizacion-madrid-precaria-sanidad-publica-canaria-manifestacion/20221118131242205108.html

 *++

CGT explica que a final de año a las mujeres se les deberá casi 3.500 euros de salario y casi 4.400 euros de pensión en comparación con los hombres

 

CGT explica que a final de año a las mujeres se les deberá casi 3.500 euros de salario y casi 4.400 euros de pensión en comparación con los hombres 

TERCERAINFORMACION / 30.11.2022

  • CGT lanza el séptimo número de ‘La Brecha’ donde se analiza la realidad salarial de las mujeres en el actual mercado laboral.
  • La profesora de economía de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Lucía Vicent Valverde, señala en su análisis que los mercados de trabajo encuentran en la desigualdad el mecanismo perfecto para extender y perpetuar la precariedad de las personas trabajadoras.



La Confederación General del Trabajo (CGT) continúa con su apuesta formativa a través de ‘La Brecha’, la publicación mensual impulsada desde la Secretaría de Formación del Comité Confederal, y ha presentado este mes de diciembre el séptimo número, dedicado al análisis de las desigualdades salariales entre hombres y mujeres.

Lucía Vicent, profesora e investigadora de la UCM, ha sido la encargada de estudiar los datos de esta desigualdad, y de explicar las razones de los mismos y la repercusión de estos sobre las mujeres y la sociedad en general.

En el caso del Estado español, y a pesar de que se han logrado algunas mejoras marginales en los últimos años que siguen siendo totalmente insuficientes, acceder y mantenerse en un empleo siendo mujer sigue siendo muy complicado, y más cuando la única vía de ingresos para la mayoría de la gente es el trabajo. De esta manera la autora calcula una brecha salarial de género de más del 18 %. Esto es, casi 3.500 euros anuales teniendo como referencia el salario más habitual en nuestro país.

Además, también los últimos años de la vida de una persona vienen marcados por esta desigualdad estructural, como demuestra el hecho que la pensión media de las mujeres en 2022 siga siendo un 33 % (4.316 euros en un año) inferior a la de los hombres. Este cálculo es el resultado de aplicar la brecha de género a las pensiones medias en España.

Como indica la profesora Vicent, existe otra lectura más profunda de la brecha salarial entre hombres y mujeres. En este sentido, es obvio que el mercado laboral actual se beneficia de esta situación injusta: las mujeres son quienes siguen teniendo más complicado el acceso al mundo laboral, las que sufren un mayor porcentaje de contratos temporales y parciales, o quienes en mayor medida abandonan sus empleos para poder dedicarse a la tarea de cuidados.

Desde CGT también consideran que la discriminación de las mujeres no es un hecho puntual, que puede achacarse a las circunstancias socioeconómicas de cada momento, sino que se trata de un fenómeno más complejo en una sociedad patriarcal donde el mercado laboral y las relaciones que la clase trabajadora mantiene con él es también un reflejo de la misma.

 *++