martes, 19 de octubre de 2021

El papel desestabilizador del «oenegeísmo». (Y es que ni todo el monte es orégano ni todo lo que reluce es oro. Y además, que sin organización real y efectiva de los trabajadores sin cartonajes de por medio que nos despiste la cosa no tiene solución)

 

El papel desestabilizador del «oenegeísmo»

 

Por Aram Aharonian

Rebelión

 19/10/2021

Fuentes: CLAE - Rebelión


Mediante las ONG financiadas y patrocinadas por los países y organismos centrales del neoliberalismo se ataca al Estado incidiendo ideológicamente.

Un editorial del diario mexicano La Jornada – «ONG, vehículos de desinformación»-, puso nuevamente en debate el tema de las organizaciones no gubernamentales, insertadas en el imaginario colectivo por una intensa y agresiva campaña publicitaria por los medios hegemónico, como integrantes del llamado campo popular.

El editorial denuncia que varias ONG publicaron un comunicado conjunto en el cual sostienen que, de ser aprobada, la iniciativa de reforma eléctrica enviada por el gobierno al Congreso, afectaría los derechos humanos a la salud, a un medio ambiente sano y a la participación ciudadana, además de que se alejaría al país de cumplir sus metas nacionales de transición energética y acuerdos climáticos internacionales.

 Falsedades, medias verdades destinadas a favorecer a las trasnacionales energéticas son las que muestran  organizaciones locales e internacionales como la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), el Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (Cerca), el Colectivo Ecologista Jalisco, Colima 2030, Conexiones Climáticas, Greenpeace México e Iniciativa Climática de México (ICM).

Estas ONG repiten de manera acrítica y carente de fundamento los alegatos de las grandes corporaciones privadas del sector, los organismos cupulares del empresariado como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la oposición empresarial y política que rechaza el proyecto de reforma. 

Con dolo y/o por desinformación, lo que se presenta como discurso ambientalista, de promoción de los derechos humanos y combate al cambio climático termina por servir a los intereses de perpetuación de negocios sucios a costa de los objetivos que dicen defender y en detrimento del patrimonio del país, dice el editorial.

Lo cierto es que las ONG en América Latina no sólo infiltran ideológicamente a los sectores populares (penetración desde abajo y adentro) con los cuales trabajan directamente en proyectos de autoayuda y desarrollo microempresarial, en escuelas, barrios, cooperativas, comunidades marginales, áreas rurales, fábricas etc..

También infiltran ideológicamente a los cuadros de organizaciones y a éstas, potencialmente calificadas para vigorizar al movimiento popular, darle formación político-ideológica y ser promotoras y acompañantes del cambio político-social.

Calma. No todas las ONG son iguales, hay algunas que cumplen con su trabajo y sí se pueden contar dentro del campo popular, pero nadie puede creer que sea humanitaria una organización financiada por George Soros, como Open Society, o por Bill & Melinda Gates, ¿no?

La actividad local, emblema de acción de las ONG, es una trampa ideológica, pues desarticula al movimiento popular mediante paradigmas falsos como el del “no poder” y también mediante la competitividad por recursos financieros. 

Y trabaja paralelamente con el proyecto hegemónico, pues les permite a los regímenes neoliberales, las transnacionales y las entidades financieras internacionales dominar la política socioeconómica macro y canalizar la mayoría de los recursos del Estado como subsidios al capital exportador y al pago de la deuda externa. Lo hemos sufrido en toda América Latina (y ahora intentan, en la nueva ofensiva conservadora, que lo volvamos a sufrir): se ajusta el gasto fiscal, menos recursos para salud, educación y viviendas populares y más

Desde los años 1980 las organizaciones no gubernamentales (ONG) se expandieron por todo el mundo abriendo un importante espacio político, cultural y socioeconómico, prácticamente en cada rincón del planeta. Se calcula que actualmente hay más de 10 millones de ONG en el planeta. En la India, por ejemplo, hay una ONG cada 600 personas. 

Para lograr esto, los medios de comunicación globalizados destacan día a día su rol en la educación, la lucha contra la pobreza y el analfabetismo, la protección del medio ambiente, la promoción de libertades civiles, protección de los derechos humanos etc., pero ocultan su lado oscuro, señala Vicky Peláez. Hay aproximadamente unas 40.000 ONG subvencionadas por los gobiernos norteamericanos y europeos y que fueron creadas con el fin específico de ser instrumentos de los globalizadores de Washington y Bruselas.

Mediante las ONG financiadas y patrocinadas por los países y organismos centrales del neoliberalismo se ataca al Estado incidiendo ideológicamente sobre los sectores conflictivos que sufren las medidas de choque económico, el paquete de reformas estructurales encomendadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial.

Pero también de  las fundaciones occidentales, los partidos neoliberales y derechistas de Europa y EEUU, los think tanks de la ultraderecha libertaria, los clubes de los millonarios y los medios corporativos, que financian desde abajo a estas ONG.

Con la intervención de las ONG y de sus proyectos diseñados en los países centrales se desvincula al Estado –aún más- de sus compromisos con las mayorías populaes. Las funciones del Estado son ausmidas en forma empresarial por las ONG. La función social se transforma en función privada, ya que sus proyectos son “vendidos”. 

Una de las características ideológicas de las ONG es la del voluntarismo privado, que tiene como fin socavar el sentido de lo público. Para destacar, asimismo, el mimetismo travesti de su lenguaje: poder popular, sociedad civil, lucha por al libertad de la opción sexual, libertad de expresiónn, igualdad de género, desarrollo sustentable, liderazgo de base. Todo muy “progre”.

Un poco de historia

La idea de crear organizaciones no gubernamentales que podrían ser utilizadas por los servicios de inteligencia para la creación de las redes sociales en África, Asia y América Latina con el propósito de promover los intereses estaounidenses y trasnacionales surgió a fines de la primera mitad del siglo 20, pero recién fue puesta en marcha en 1961, impulsada por el triunfo de la revolución cubana en 1959, cuando por una orden ejecutiva fue creada la Agencia de EEUU para el Desarrollo (Usaid). 

El estadounidense William A. Douglas en Developing Democracy (1972) señalaba que la gente en los países en desarrollo son como unos “niños” que necesitaban “una tutela, reglamentación y el control del gobierno de EEUU”. Para él, el proceso de transformación global no podría ser realizado a través de los gobiernos, se necesitaba crear organizaciones de base en cada lugar del planeta bajo el control de las agencias especializadas estadounidenses. 

Estas organizaciones de base tomaron en los años 1980 la forma de las organizaciones no gubernamentales que, bajo el control del Departamento de Estado, tenían que desestabilizar los gobiernos no afines a la política estadounidense a través de un trabajo sutil, encubriendo sus propósitos subversivos con unos programas reales como la lucha contra la pobreza extrema. 

A la vez, fue precisamente la Usaid la que envió al famoso especialista norteamericano en tortura Dan Mitrione a Brasil en 1960-1967, a República Dominicana en 1965 y a Uruguay en 1969-1970. La Usaid participó también activamente en todos los golpes de Estado e intentos de golpes que tuvieron lugar en África, Asia y Latinoamérica desde 1961 hasta ahora, en estrecha colaboración con la CIA, el DIA (Servicio de Inteligencia Militar), el FBI, la DEA, la NSA (Agencia Nacional de Seguridad), etc

Mientras existían la Unión Soviética y el campo socialista, la Usaid junto con otras ONG como la Fundación Nacional para la Democracia (NED) hicieron todo lo posible para contener la influencia ideológica de la URSS, siendo misioneros ideológicos y operativos del imperio durante la Guerra Fría. 

Con los llamados –por ellos–democracias limitadas, no se podía emplear los procedimientos de “choque social” (centros clandestinos de detención y desaparición, torturas, eliminación masiva de oponentes políticos) que se llevaron a cabo durante las dictaduras militares de la década anterior.

Estas organizaciones de “base” debían enarbolar una lucha sin cuartel expresa o enmascarada hacia toda idea de intervención del Estado, al son de las ideas del neoliberalismo, desde los centros y superestructuras hacia las áreas conflictivas, barrios, comunidades, asentamientos urbanos y rurales pobres.

 La ideología antiestatista debía ser el motor de intervención dentro de las clases conflictivas, tendiente a producir un colchón social que descomprimiera el descontento de las mayorías populares y desarticulara el movimiento social y popular de clase. 

Otro factor histórico ayudaría a la confusión del carácter político de las organizaciones no gubernamentales por parte de muchos sectores del campo popular y antiimperialista: el papel desempeñado por algunas de ellas en defensa de los derechos humanos durante las sangrientas dictaduras del Cono Sur y los años de represión con grado de genocidio y etnocidio en Centroamérica.

En este período, incluso desde la izquierda, eran vistas como parte integrante del campo progresista, pese a que sus denuncias de atentados a los derechos humanos jamás incluían a las violaciones perpetradas por EEUU o países de Europa (en sus invasiones a numerosos países), reafirmando concepciones colonialistas: superioridad moral de centro, primitivismo de la periferia, o se civilización desde el centro (EEUU y Europa) y  barbarie desde la periferia.

Una de las tareas es formar miles de disidentes en los países que no siguen el rumbo trazado en Washington o Bruselas. La cuestión es organizar y financiar a los potenciales descontentos en los países y lavarles el cerebro a través de los medios de comunicación y las redes sociales.

Tres países del grupo BRICS, Rusia, India y China, promulgaron la ley de Registro de Agengtes Extranjeros respecto de las ONG que reciben fondos desde el exterior. Si bien es similar a la que rige en EEUU desde 1938, Washington anunció “el fin de la democracia” en China y Rusia…

Para cumplir con estas tarea de desestabilización –en nombre de su democracia- las cuatro organizaciones de la NED –Free Trade Union Institute, Center for International Affairs, The National Democratic Institute for International Affairs-, como su sobordinada ONG Freedom House, en coordinación con la Usaid, se dedican oficialmente a financiar y canalizar las fuerzas de las principales organizaciones afines de la sociedad civil en casi cien países.

Los profesionales de la solidaridad

Una década atrás, el diario El País de España dedicó una página entera al tema con el título “Profesionales de la solidaridad”, un sector que ocupaba ya entonces en España a 529.000 empleados remunerados (y mucho incauto mal remunerado). En el artículo se cita sin desparpajo el caso ejemplar de un dinámico economista, con larga experiencia como director de ventas de Procter & Gamble, que ha sido fichado por una ONG fundada por un magnate de la banca. 

Cada vez son más concurridos los cursos y posgrados de especialización en ONG impartidos por escuelas de negocios, recordaba el diario español. Las ONG capitalistas actúan como un verdadero disolvente de la sociedad civil. Numerosos militantes y organizaciones populares han sido cooptados por las ONG. 

Los “expertos” de las conferencias de donantes recomiendan que Haití debería fortalecer más el sector privado (más del 90% de su sistema educativo y sanitario ha caído en manos privadas), la transparencia y el buen gobierno. La ironía es que todo apunta a que las recetas deberían aplicárselas a sí mismas las opacas ONG, reluctantes a rendir cuentas a nadie, incluidos los gobiernos donantes. 

Obviamente, durante varias décadas hasta hoy, las ayudas a Haití nunca llegaron a los haitianos: quedaron en manos de las ONG europeas y estadounidenses, y sus contratados, que lucran con el hambre de los caribeños.

Nota

*Muchos de los datos figuran en el libro El asesinato de la verdad, de Aram Aharonian, Ediciones Ciccus, 2017

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE) 

https://estrategia.la/2021/10/18/el-desestabilizador-papel-del-oenegismo/

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

*++

 

lunes, 18 de octubre de 2021

La viuda de Solano, tan guerrera como dulce. (Caramelos de café con leche de Logroño, España. ¡Que ricos estaban!)

 

La viuda de Solano, tan guerrera como dulce

GASTROHISTORIAS


Café, azúcar, traición y espionaje fueron los ingredientes sobre los que Antolina Ruiz-Olalde construyó en Logroño un imperio

 



Larioja.com

Madrid Sábado, 16 octubre 2021

La semana pasada ya vimos aquí que la leche de burra lo mismo servía para un roto que para un descosido. Supuestamente curaba –o al menos ayudaba– a paliar los síntomas de diversas afecciones, especialmente las relacionadas con el aparato respiratorio. La leche de borriquilla se consideró mano de santo para la tos, la bronquitis, el asma e incluso la tuberculosis, y a partir de la segunda mitad del siglo XIX se popularizó su consumo como ingrediente estrella de múltiples productos. Pastillas, bombones, caramelos y toffees de leche de asno se comercializaron con gran éxito tanto en farmacias como en confiterías usando el reclamo de sus grandes y requeteprobadísimos efectos medicinales.

El problema era que la auténtica leche de burra escaseaba, de modo que no era raro ver en la prensa de la época anuncios en los que particulares desesperados piden suministros de tan precioso líquido o se ofrecen a comprar una burra recién parida. Los fabricantes que usaban tan peculiar género en sus elaboraciones también pasaban apuros y prueba de ello es que entre 1900 y 1902 el periódico LA RIOJA incluyó habitualmente un aviso que decía: «En la calle de Albornoz número 10, piso 2º, la señora viuda de Celestino Solano compra toda la leche de burra que deseen venderle». Toda la que hubiera, toda la que pudiera conseguir. Porque aquella sustancia láctea y medicamentosa llevaba décadas siendo parte esencial de su negocio, la materia prima con la que elaboraba cada día cientos de pastillas de café y leche (de burra).

Aquella señora se llamaba Antolina Ruiz-Olalde y Otero y su marido, del que había enviudado en 1880, dio apellido a una de las marcas de caramelos más famosas y longevas de España: Solano. Según en dónde busquemos la información leeremos que Solano lleva endulzando paladares desde 1827 o 1830, casi doscientos años de tradición confitera que actualmente está en manos de la multinacional Mars Wrigley. Ahora hay 'solanos' de varios sabores, con y sin azúcar, pero permítanme decirles que en mi opinión, los de antes eran mejores.

No sé si el cambio se produjo al trasladar la fábrica de Logroño a Tarazona, en 1988, o cuando Wrigley entró en el escenario, pero nada tienen que ver los caramelos Solano actuales (ovalados, duros) con aquellos rectángulos pegajosos de antaño, prueba definitiva de solidez para las dentaduras postizas. A más de uno se le saltó un empaste intentando masticarlos, y su textura chiclosa era tan característica de la marca como su envoltorio dorado y rojo.

Cambios radicales

La leyenda mítica de Solano cuenta que allá por 1827 una joven recién casada convenció a su esposo, confitero de profesión, para que cambiara el malvavisco (otro remedio tradicional para la tos) que utilizaba en sus caramelos por leche de burra. Para agregarle un poco de sabrosura el marido añadió café a la ecuación, refinó el proceso y... ¡Eureka! Pastillas de café y leche inventadas. Lamentablemente la joven de la historia no pudo ser Antolina, que murió el 14 de mayo de 1913 a los 91 años y que, en consecuencia, tuvo que haber nacido en 1822 o en 1821.

Malamente iba a ser testigo del supuesto nacimiento de los 'solanos' en 1827, menos aún como muchacha casadera. Su esposo, Celestino Solano Alfaro, falleció en 1880 con edad desconocida, así que quizá fuera él el creador, o su padre u otro pariente, ya que la de confitero solía ser una profesión familiar. Lo que sí está claro es que después de enviudar Antolina Olalde (o Ruiz-Olalde, ya que con los dos apellidos aparece citada en varios documentos) se quedó al frente del negocio y alcanzó un gran éxito con sus pastillas de café y leche de burra. Tanto, que enseguida le salieron competidores. En 1929 había en Logroño más de 30 fabricantes de este tipo de dulce y en Madrid se vendían por las calles al grito de «¡legítimas riojanas!».

Antolina no lo tuvo fácil. La escasez de leche de burra le obligó a cambiar este ingrediente, fundamental en los inicios de la empresa, por leche de cabra y finalmente por la de vaca. Para entonces sus caramelos eran suficientemente conocidos en toda España y ya no necesitaba promocionarlos como curativos, sino pura y deliciosamente recreativos. Nuestra heroína triunfó y, como en toda buena historia, en la suya hubo alegrías y disgustos, buenos y malos. Sorprendentemente el villano del cuento no fue ninguno de aquellos vecinos que imitaban sus dulces, sino su propio sobrino.

Aquilino Alonso Ruiz-Olalde, criado por la misma Antolina y su marido, la traicionó registrando en 1898 la marca 'Sobrinos de la Viuda de Solano'. Con la palabra 'sobrinos' en letra minúscula y las medallas ganadas por sus tíos, bien grandes. Antolina sacó un insólito comunicado en el diario LA RIOJA (19 de julio de 1898) denunciando la maniobra y poniendo verde al pérfido sobrino. Para escándalo del público logroñés, el asunto llegó a los tribunales y se dirimió, años después, dando a Antolina los derechos sobre la marca Solano. Y todo para que ahora sus caramelos sean sin azúcar, ay.

*++

 

Marcha mundial por el clima. Sin superar el capitalismo, la humanidad camina hacia el colapso ambiental. (Y, que esto se puede decir como se quiera decir, pero querido, como no se sustituyan las relaciones de producción capitalistas por las relaciones de producción socialistas, caput, chiquet, caput. Y ahora esto lo podemos interpretar también como queramos, pero que caput, chiquet, caput, como no se cambie el modo de producción capitlista por el modo de producción socialista (se insiste, que aquí nadie está hablando del PSOE). Y que me rindo, oiga, que yo ya no sé decirlo de más maneras)

 

MARCHA MUNDIAL POR EL CLIMA | SIN SUPERAR EL CAPITALISMO, LA HUMANIDAD CAMINA HACIA EL COLAPSO AMBIENTAL

 


 Jefferson Choma

 KAOSENLARED

17 de octubre de 2021


La Marcha Mundial por el Clima de este año ocurre bajo la luz del nuevo informe del Panel Intergubernamental sobre Cambios Climáticos (IPCC), publicado en agosto. El documento destaca que la temperatura de la Tierra está subiendo más rápido que lo esperado. También trae avisos alarmantes sobre las consecuencias de la catástrofe climática para toda la humanidad. Reproducimos el artículo de nuestro compañero de la LIT-ci (Liga Internacional de los Trabajadores-cuarta internacional) sobre la necesidad de luchar contra este fenómeno:

El informe da evidencias abundantes de que hay cambios sin precedentes en millares de años en el clima y destaca que parte de ellos ya están ocurriendo, como el aumento del nivel del mar, que no podrá ser revertido en siglos.

El IPCC demostró que la temperatura media de la superficie del planeta subió cerca de 1.2 °C desde 1880, siendo que la mayor parte del calentamiento ocurrió a partir de los años 1970. Más aún, en su último informe evaluó que el planeta podrá cruzar el límite de 1.5 °C hasta 2040, y eso tendrá consecuencias devastadoras para toda la civilización, desertificando inmensas regiones del planeta, produciendo hambre, escasez hídrica y millares de refugiados climáticos.

Cada vez más obvio

Los cambios son evidentes. En 2021, olas de calor afectaron Europa y América del Norte causando incendios forestales. En Canadá la temperatura registró 49 °C, y en la ciudad siberiana de Verkhoyansk llegó a 38 °C.

Brasil será uno de los países más afectados. El calentamiento amenaza transformar la Amazonía en una sabana degradada, la Caatinga[1] en un desierto, y amenaza el abastecimiento de agua de las principales ciudades del país. Además, es muy probable que la actual crisis hídrica actual esté directamente relacionada con los cambios climáticos y la devastación de la Amazonía.

Gran aceleración hacia el abismo

El uso de combustible fósil es lo que viene provocando el calentamiento global. En los últimos 150 años, esa matriz energética movió los engranajes del capital, mundializando ese modo de producción y extendiendo la destrucción de la naturaleza por todo el planeta. Entre 1900 y 2013, la extracción de petróleo aumentó 207 veces. Fue después de la Segunda Guerra Mundial que la penetración del petróleo en los sistemas de energía fue masiva. En 1913, el petróleo proveía 5% de la energía mundial. En 1970 era responsable por 50%. De ahí se explica la llamada “gran aceleración” que aparece en los gráficos como un exponencial aumento de la temperatura media de la Tierra, y de concentración de dióxido de carbono (CO2) a partir de los años 1950.

Fue a partir de ahí que la matriz fósil, más abundante y barata, se tornó la base de la compleja cadena de producción de valores de uso que forman parte de nuestro día a día.

Lee también Emergencia climática: la COP26 de Glasgow no nos devolverá el futuro

Un punto de no retorno

El calentamiento global puede desencadenar “puntos de ruptura”, o sea, accionar verdaderas bombas-reloj que ya no podrán ser desactivadas. Es el caso de la Amazonía. Se estima que la deforestación de 25% puede impedir que la selva produzca lluvias, esenciales para el abastecimiento hídrico del centro-sur del Brasil y de América del Sur.

Otro ejemplo es el derretimiento del permafrost, un tipo de suelo permanentemente congelado que existe en el norte de Rusia y del Canadá. Su descongelamiento liberaría el CO2 contenido en el suelo, que es el doble de la cantidad existente hoy en las atmósfera. Todo eso tendría un efecto dominó en el sistema climático de la Tierra y aceleraría el fin del Holoceno.

Transición: socialismo y revolución de las fuerzas productivas

Muchos científicos defienden que estamos en el fin del Holoceno, la época geológica con cerca de 13.000 años que fue marcada por la estabilidad climática y posibilitó el desarrollo de la civilización. Otros califican la nueva era de Capitaloceno, o sea, una nueva era creada por el capitalismo en su saña desenfrenada por la ganancia y que pone a la humanidad frente a la amenaza de colapso socioambiental.

El capitalismo no puede impedir la catástrofe que provocó. Un cambio radical de la matriz energética implica menos gasto de energía, incluso porque las fuentes renovables (eólica y solar) no pueden sustituir la matriz fósil integralmente, debido a sus límites.

Pero gastar menos energía es algo imposible para el capitalismo, pues eso afecta directamente la tasa de ganancias y todo el proceso de acumulación. Es por ese motivo que todas las cúpulas climáticas fracasaron hasta hoy.

Las salidas individuales, tan propagadas por los medios, tampoco van a resolver la crisis. Eso porque es el propio capitalismo que fomenta ideologías y modos de vida consumistas, y produce bienes superfluos y descartables.

Lea también La restauración de los ecosistemas y la sexta extinción

No es posible enfrentar la catástrofe climática haciendo algunas reformas en el capitalismo, como lamentablemente defiende parte de la izquierda. Para garantizar la transición energética es preciso poner fin a este sistema y construir una sociedad socialista, pautada en una relación racional y ecológica con la naturaleza.

Solo una sociedad socialista puede planificar democráticamente la transición energética, comenzando con la nacionalización de todas las fuentes, incluso de las matrices fósiles, que deben pasar al control de los trabajadores. Solo en el socialismo es posible revolucionar las fuerzas productivas, cuyo desarrollo está limitado a sus condiciones naturales y, por lo tanto, al gasto de menos energía.

Sin romper el ciclo expansionista de la acumulación y usar bienes comunes como medios para atender las necesidades colectivas de la sociedad, la civilización caminará hacia la catástrofe.

La edición de la revista Correo Internacional presenta artículos que profundizan sobre todos los problemas que el sistema capitalista está produciendo para la vida en el planeta, hace un rescate de la visión marxista sobre la cuestión ambiental y de la elaboración de Marx y Engels.

¡DESCÁRGALO AQUÍ!

*++

 

Como si fuera esta noche la última vez. Manolo Vázque Montalbán

 

Tal día como hoy en 2003 nos dejó Manolo Vázquez Montalbán. Novelista, ensayista y poeta, fue uno de los escritores más queridos y admirados del panorama literario español en la segunda mitad del siglo XX. Lo evocamos con este poema de 1973.

 

Como si fuera esta noche la última vez



Manuel Vázquez Montalbán

El Viejo Topo

18 octubre, 2021 


 Como si fuera est anoche la última vez

Rota solitaria articula da muñeca
de sus alas sus gestos
la gogo girl
reivindica parcelas de aire
en un imprevisible océano
sin rosa de los vientos
sin norte nocturno, ni sur de estío
la inutilidad de todo viaje
conduce a la isla de un podium
para bailar la danza de una tonta
muerte fingida para no fingir la vida

no no lee hasta entrada la noche
ni en invierno viaja hacia el sur

pero tiene bragas de espuma ambarina
sostenes de juguete un príncipe violeta
la despeña por los acantilados
del goce más pequeño
submarinos ya sus ojos tan nocturnos
la gogo girl
tiene la boca entreabierta por el prohibido
placer de no hablar apenas
sobre la tierna noche
y su manto de flores ateridas reposa
su falsa cabellera de niña emancipada

guitarras nada eléctricas sumergen despedidas
rómpete actriz del deseo de amar la vida
como si fuera
como si fuera esta noche la última vez.

Fuente: A media voz. De «A la sombra de las muchachas sin flor» 1973

 *++

domingo, 17 de octubre de 2021

El harakiri capitalista. (Con lo facilita que es la cosa, señor mío. Si no se trata de palique ni del la, le, li, lo, lu, coleta arriba coleta abajo (cortada). Si con leer a Marx (quiere decirse yo leo, yo comprendo, yo opino) que hasta la fecha ha sido el que mejor estudió y comprendió las leyes internas del funcionamiento del modo de producción capitalista para comprender que como cualquier otro modo deproducción histórico, su fin es la de su desaparición para dar lugar a un nuevo modo de producción más desarrollado y perfecto. Santa Lucía, hija, que me estoy dirigiendo a ti, así que no te me quedes amulagada y dormida en los laureles, que si no ves a mi no me digas nada. Dimite de tu cargo de patrona de la vista que a lo mejor poniendo un gato de arcilla en tu lugar y con tus atribuciones ópticas es más mejor para todos. Y Tú, Cristo mío, ahora que no haces nada, vete perdonándomelos porque no saben lo que hacen (por supuesto, por supuesto, yo me refiero a los trabajadores, que los pintas sí saben lo que hacen) hasta que yo llegue y veamos por donde rompe la cosa. Anda hombre, hazme el favor).

 

El harakiri capitalista

 

Por Gorka Castillo 

Rebelión

16/10/2021 

 

Fuentes: CTXT [Imagen: Minería de litio en el Salar del Hombre Muerto (Argentina). COORDENAÇÃO-GERAL DE OBSERVAÇÃO DA TERRA/INPE (CC BY-SA 2.0)]

La cuarta revolución industrial ha multiplicado la demanda de materiales críticos como el litio y el cobalto, mientras se constata la incapacidad de las renovables para cubrir un consumo energético cada vez mayor

El miedo a una crisis global por el desabastecimiento de materias primas ha empezado a ser invocado sin reservas en medio mundo. Parece unánime que el detonante hay que buscarlo en el ingente acopio de recursos energéticos que viene realizando China en su carrera por liderar la nueva era tecnológica, la de la inteligencia artificial, los microchips y el 5G. Pero este comportamiento codicioso no es exclusivo del gigante asiático. Lo practican todos. “Es una crisis donde se solapan tres escenarios de tensión: primero, la batalla que se libra entre EE.UU. y China por la hegemonía económica mundial; luego está el desafío que representa la transformación productiva y energética derivada de la cuarta revolución industrial y que no sabemos cómo discurrirá. Por último, aparece la amenaza implacable del cambio climático”, observa Juan Vázquez, doctorando en economía por la Universidad Camilo José Cela con una tesis sobre el fin de la hegemonía de EE.UU. y el auge de China.

El interrogante está en las medidas que deberían tomarse para solventar la dependencia patológica de unos bienes como el petróleo que están agotándose

Ahora el interrogante, y las desavenencias entre los analistas, está en las medidas que deberían tomarse para solventar la dependencia patológica de unos bienes como el petróleo que están agotándose. ¿No será que el modelo productivo, la depredación en masa de recursos naturales, es lo que está realmente en crisis? “Yo no creo que estemos cerca del colapso como algunos vaticinan. El capitalismo ha demostrado una gran capacidad de adaptación a lo largo de la historia. Veo más factible que se produzcan ciclos económicos mucho más convulsos que en el siglo pasado y que afecten a todos los niveles de la vida”, pronostica Vázquez.

Pero al sistema económico ya se le han visto las costuras. “Cuando China despierte…”, decían los catastrofistas de la geopolítica. Pues bien, la nueva China hace tiempo que despertó y lo que se atisba es que la gran fábrica del mundo, la que fluctúa entre el libre mercado y la planificación comunista, la que levanta asombrosas ciudades a una velocidad vertiginosa, ha tenido que ralentizar los dos proyectos que iban a convertirle en la superpotencia tecnológica de esta década, el ‘Belt and Road Iniciative (BRI)’ y  el ‘Made in China 2025’ por falta de combustibles fósiles en un mercado cada vez más sediento y especulativo.

Y esto sucede a pesar de las serias advertencias lanzadas por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) hace 11 años de que el pico de extracción del petróleo había llegado al máximo y que el del gas se encontraba a la vuelta de la esquina. Cuidado, alertaron, el combustible que mueve el sistema no es infinito. Sin embargo, los virus infecciosos se mantuvieron intactos y las medicinas de caballo recomendadas para amortiguar la depresión –una transición ordenada hacia energías limpias y una inversión decidida en economías circulares más autónomas– han sido adoptadas con cuentagotas o simplemente despreciadas. Las renovables se han revelado incapaces de saciar un consumo enloquecido, las nucleares son un negocio peligroso e impopular; y los combustibles fósiles, aunque escasos y en declive, se han mantenido como el clavo infalible al que agarrarse para cumplir la sagrada ley de que crecer es la solución siempre. “Si hay un factor que debemos atender con urgencia ese es el tiempo. Las empresas, y ahí está ahora el ejemplo saboteador de Iberdrola con el Estado, quieren seguir funcionando bajo parámetros de rentabilidad máxima e inmediata, recibiendo subvenciones públicas que financien la transformación energética pero sin alterar el oligopolio cuando lo que necesitamos son plazos para cambiar las reglas. Es un problema de directriz política”, asegura Marina Echevarría Sáenz, catedrática de Derecho Mercantil e integrante de la Red Académica de Defensa de la Competencia (RADC). 

A juicio de los expertos consultados, el papelón económico que se avecina es descomunal. Con el precio del barril de petróleo a 80 dólares, el de la tonelada de carbón a 230 y el del MWh de gas a 85 los riesgos para las finanzas son gravísimos. La dependencia de unos bienes tan escasos suele acarrear consecuencias nefastas. El primer brote de esta dolencia planetaria es el coste de la luz, disparado en España y en el resto de Europa como nunca en la historia. La temida inflación ha vuelto a reaparecer en escena con los dientes afilados. “A mi modo de ver, hay varios factores que han provocado esta situación. El principal, sin duda, es que la reactivación económica tras la pandemia se está realizando en un contexto de límites de recursos que anima a los productores a contener sus exportaciones. Rusia, por ejemplo, ya no es capaz de aumentar la extracción del gas porque ha alcanzado el pico y a la vez ha incrementado su consumo interno. El resultado es que ha recortado el suministro a Europa. Algo similar le sucede a Argelia, más allá de su conflicto con Marruecos”, explica Luis González Reyes, doctor en ciencias químicas y autor o coautor de una decena de libros, entre ellos En la espiral de la energía (Ed. Libros en acción).

Pero hay más causas que explican la esencia del problema. “Todo esto se hace en medio de unas políticas monetarias ultraexpansivas que han generado un volumen gigantesco de dinero que los mercados bursátiles, que son quienes establecen el valor de las materias primas, utilizan para especular. Tampoco se pueden olvidar factores coyunturales como el brexit que también influyen en el aumento de los precios que hoy sufren otras muchas cosas, como los fertilizantes, las pinturas, los microchips, los materiales de la construcción, los fletes…”, remata González Reyes. Es como una pescadilla que muerde la cola de un mercado cuya afamada mano invisible ya no corrige los desajustes que se producen sino que atrae más sombras. La más preocupante, por su contenido y urgencia, aparece en el sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicado este verano: el planeta ha acelerado la aproximación al punto de no retorno de un cataclismo inimaginable.

Minerales como el litio, el cobalto o el manganeso son estratégicos, pero hay pocos fabricantes y carecen de capacidad para aprovisionar a un mercado descomunal

“Hay hechos que muestran claramente que la lucha contra el cambio climático es la moto que utilizan para vendernos un determinado modelo de transición energética. Buena parte de los agentes económicos, las grandes empresas eléctricas y algunas otras más, no creen en ella porque buscan la rentabilidad a corto plazo. Saben perfectamente que las renovables, que nos venden como la panacea de la solución, tienen muchas limitaciones. La primera es que la cantidad de energía que pueden captar no es ilimitada pese a lo que intentan hacernos ver. Técnicamente es imposible absorber toda la energía que llega del sol, la que producen los vientos o la que recibimos de las lluvias. Yo suelo decir que estamos capacitados para captar entre un 30 y un 40% de toda la energía que se consume hoy en día, que es muchísima, suficiente para satisfacer nuestras necesidades pero que no permite crecer a las economías. Por lo tanto, la única opción posible es decrecer sí o sí. Esto no es la elucubración de un catastrofista. Es una realidad física, una ley termodinámica que no puede afirmarse en público porque es impopular y te machacan”, revela Antonio Turiel, doctor en Física Teórica por la Universidad Autónoma de Madrid e Investigador Científico en el Institut de Ciències del Mar del CSIC en Barcelona.

Ahora que el otoño melancólico empieza a alfombrar los campos con hojas muertas, el mundo parece caer en la cuenta de que la cuarta revolución industrial necesita ingentes dosis de combustibles fósiles y de materias primas para avanzar. La crisis de semiconductores es un ejemplo nítido. Minerales como el litio, el cobalto o el manganeso son estratégicos para su producción y su demanda es industrial, pero hay pocos fabricantes –Taiwán, EE.UU. y Europa, principalmente– y carecen de capacidad para aprovisionar a un mercado descomunal. Sectores como el automovilístico, que paralizaron inversiones durante meses de pandemia, se han visto desplazados de la cadena de abastecimiento por aquellos que triplicaron su actividad durante esas fechas. La electrónica es la triunfadora. Y las previsiones tanteadas no son nada halagüeñas. Lo peor para una industria que importa buena parte de sus materias primas en bruto es que necesitan meses para reorganizar una cadena de montaje tan compleja y años para abrir nuevas plantas que requieren inversiones estratosféricas de dinero.

Por si esto fuera poco, no hay suficientes minas operativas de litio, cobre, cobalto o manganeso, sus componentes estructurales, para satisfacer la voracidad tecnológica desatada. La investigadora del Instituto CIRCE de Zaragoza Alicia Valero, una referencia internacional en el estudio del consumo de recursos, anticipa años negros para la economía. En una entrevista publicada en la revista Crític detalla las carencias inabordables que existen para extraer estos recursos del subsuelo. “Abrir una nueva mina de estos materiales críticos implica, de media, unos 15 años, y muchos problemas ambientales asociados. Aunque fuéramos capaces de encontrar nuevos yacimientos, que por supuesto se encontrarán, el problema está en el hecho que sus minerales estarán cada vez más diluidos. Esto es como el petróleo: la rentabilidad será cada vez peor. Es aritmética. Otra cosa es que no se quiera ver el problema”, aseguraba.

Es la cara oscura de la cuarta revolución industrial en la que todos parecen estar ahora sumergidos. Una carrera sin un líder pero que está rediseñando un régimen de alianzas comerciales que garanticen el sustento de dos tragaderas insaciables como China y EE.UU. Y el rastro que dejan estas batallas son siempre las mismas: deterioro de las condiciones de trabajo, degradación medioambiental y el hundimiento de las economías locales cuando concluyen la colonización. 

 @gorkacastillo

Fuente: https://ctxt.es/es/20211001/Politica/37471/escasez-litio-cobalto-cuarta-revolucion-industrial.htm

*++

 

Alemania después de Merkel: el destino de un hegemón demediado

 

El final de la era Merkel coincide con el agotamiento de una etapa de la historia de Alemania. ¿Seguirá siendo un hegemón demediado de una península de Eurasia condenada a ser aliada subalterna de los EEUU. ?


Alemania después de Merkel: el destino de un hegemón demediado


Manolo Monereo

El Viejo Topo

17 octubre, 2021 


“La tecnología rusa y el capital alemán, junto a los recursos naturales rusos y la mano de
obra rusa, representan la única combinación que durante siglos asusta a los Estados Unidos de Norteamérica”.
George Friedman. Mayo de 2018.

Los balances parecen seguir un estilo preestablecido. Así está ocurriendo con la señora Merkel. Es como un juego de pesas: a un lado, lo bueno; al otro lado, lo malo; errores y aciertos. Se habla de dos Merkel, la campeona de la austeridad y la heroica europeísta de los fondos de recuperación y de su apuesta por los refugiados sirios. La fiel aliada de EEUU y la que hace concesiones excesivas a Putin. La canciller de las crisis y de las alianzas más o menos opacas. En definitiva, una gran dirigente que se va y que abre un vacío en la potencia-guía, en el hegemón de la Unión Europea. Lugares comunes convertidos en opinión dominante.

Alemania, es bueno tomar tierra, no es un Estado soberano, sigue ocupada militarmente y nuclearizada por los EEUU. No es este el lugar para hacer un análisis pormenorizado de esta presencia; baste indicar que se trata de algo más 200 instalaciones militares y de un conjunto de bases entre las que sobresale la de Ramstein, Cuartel General de las Fuerzas Aéreas de los EEUU en Europa. Ahora que se habla tanto de la “autonomía estratégica” de la UE, habría que decir que esta determínate ocupación territorial no solo no disminuye, sino que se incrementa, con o sin el paraguas de la OTAN. En la “división del trabajo estratégico” definida por los EEUU a la OTAN le cabe la honrosa tarea de contener al viejo y nuevo enemigo ruso. Como ha demostrado el reciente acuerdo de los EEUU con Australia y el Reino Unido, el teatro de operaciones decisivo está en el Indo-Pacifico, Europa es ya secundaria y los aliados seguros son los anglosajones. Francia (y su industria militar) ya lo saben.

Se suele discutir mucho sobre las relaciones de la UE con EEUU y, casi siempre, al margen de algo tan decisivo como la OTAN. Conviene insistir, la Organización del Tratado del Atlántico Norte es una alianza político-estratégica organizada militarmente. La política exterior y de seguridad de cada uno de los Estados está determinada por la pertenencia a la Alianza, así como gran parte de la estructura, composición y cultura estratégica de sus fuerzas armadas. La UE ha hecho del llamado vínculo atlántico el centro de su política exterior que, como es natural, determina su posición como actor internacional más allá de las grandes declaraciones. Tampoco en esto hay que engañarse: las clases dirigentes de los Estados, el núcleo del poder que se referencia en la UE considera que esta Alianza es algo vital para su futuro y nadie -insisto, nadie- la cuestiona en tanto que tal, especialmente la República Federal Alemana.  La UE y la OTAN son -hoy tanto como ayer- dos caras de un mismo proyecto.

El país que deja Merkel es el Estado hegemónico en la UE; es decir, ha conseguido convertir sus reglas e intereses socio políticos en los ejes vertebradores de los Tratados de la Unión. Maastricht y el euro fueron la parte más visible de la estrategia de un conjunto de Estados encabezados por Francia con el objetivo de controlar a una Alemania unificada. La respuesta de esta fue clara: Unión Europea sí, pero bajo las reglas socio-económicas alemanas. El núcleo de estas normas es el ordoliberalismo y eso que tanto le gustaba a la socialdemocracia española de la “economía social de mercado”.

¿Qué es el ordoliberalismo? Una variante del liberalismo caracterizada por la necesidad de una eficaz y coherente intervención del Estado en defensa libre mercado, la competencia y unas relaciones labores funcionales al crecimiento económico. Los ordoliberales no creen en un orden espontaneo del mercado que no esté garantizado por el poder político. Como buenos (neo) liberales saben que el problema no es el intervencionismo del Estado, sino su orientación y objetivos. Por mucho que le pese al señor Hayek, el orden del mercado es constructo social y pura ingeniería institucional, garantizado siempre por el Leviatán-Estado. Los Tratados europeos consagran esta filosofía político-económica y la constitucionalizan convirtiéndola en normas de obligado cumplimiento para los Estados. Ahora que se debate tanto sobre los fondos europeos y su financiación a través -se diga cómo se diga- de deuda garantizada por el presupuesto de la UE, conviene entender que el ordoliberalismo constituye el consenso básico de los grandes partidos alemanes que definirá al futuro gobierno sea este semáforo (rojo, verde, amarillo) o Jamaica (negro, verde, amarillo).

Que Alemania haya conseguido constitucionalizar sus normas básicas para el conjunto de la UE le da un enorme poder (estructural) y beneficia ampliamente su economía. Le permite, sobre todo, implementar políticas neo-mercantilistas que, por definición, son no cooperativas y producen ganadores y perdedores; mejor dicho, producen una ganadora permanente, Alemania. La que en otro tiempo fue la economía “enferma” de Europa, fue construyendo un patrón de acumulación basado en la exportación, en bajos salarios y en la descentralización productiva. Esto tiene un nombre: la Agenda 2010 del socialdemócrata Schröder en alianza, es bueno recordarlo, con los Verdes. El “sistema euro” significaba, entre otras cosas, que las relaciones económicas entre Estados se realizaban en las condiciones que más benefician el potencial competitivo alemán, a lo que este añadió precariedad laboral, devaluación salarial y recortes sustanciales en el Estado Social. Las consecuencias son superávits comerciales recurrentes, tendencias deflacionarias permanentes y acentuación de la deriva centro-periferia en el interior de UE.

El final de la era Merkel coincide con el agotamiento de una etapa de la historia de Alemania. Esto se puso claramente de manifiesto en el último período de su mandato. Se acumularon todo tipo de contradicciones, resueltas la mayoría de las veces por síntesis extremadamente forzadas que no terminaban por romper lógicas anteriores ni creaban otras nuevas. La canciller resolvía problemas coyunturales desplazándolos al futuro. Al final, no había proyecto, no había programa ni estrategia. En un momento, es necesario subrayarlo, en que se estaba produciendo una fractura, una bifurcación radical en una economía-mundo que cambiaba aceleradamente. La clase política alemana no es capaz de definir interese de su país, sus objetivos y, lo que es más grave, bloquea a una Unión Europea que está respondiendo a los nuevos problemas desde una lógica de poder basada en una hegemonía y en un mundo que ya no existe ni volverá.

Ahora que tanto se habla sobre el tipo de gobierno que se va a configurar, sus políticas futuras y su influencia sobre la Unión Europea, aparece con mucha fuerza el abismo antes esbozado entre los graves problemas a los que se enfrenta Alemania y las pobres respuestas que ha ofrecido la clase política en la campaña electoral. La palabra clave es continuidad. Se apunta que vamos a un gobierno semáforo entre Socialdemócratas, Verdes y Liberales. Las negociaciones no serán fáciles, pero habrá acuerdo. El debate está en el marco del sistema y sus conocidas estructuras de poder. Hay que compaginar asuntos complejos. El déficit estará al final de este año en el 75% del PIB, se ha incrementado en más 470 mil millones de euros en los últimos tres años, existe, así está ya planteado, la obligación constitucional de frenarlo y reducirlo, se hará con prudencia, pero se hará. Scholz, el previsible nuevo canciller del SPD, tiene un programa social débil y su experiencia como ministro de finanzas dice bien a las claras que no cuestionará las estrictas reglas presupuestarias. Los Verdes han defendido un programa comprometido con la transición energética, la descarbonización y una importante inversión para digitalizar el conjunto de la economía. Lindner, jefe del Partido Liberal, no se ha cansado de repetir que quiere ser ministro de finanzas, con un programa también diáfano, nada de subir impuestos, respeto a unas finanzas equilibradas y lucha contra la burocracia. Como se verá, programas no fáciles de casar. Una cosa segura: habrá acuerdo. Será complicado, las negociaciones estarán a punto de romperse más de una vez, pero al final la continuidad será alcanzada. Son las “otras reglas”, las más duras, que imponen los que mandan y no se presentan a las elecciones.

No habrá cambios en la política europea de Alemania. Los sueños de una modificación de las reglas las de Maastricht no se harán realidad. Se tiende a olvidar, como nos enseñó Michel Husson, que “el euro es un sistema” que implica un determinado presupuesto comunitario, un especifico Banco Central Europeo, reglas fiscales y comerciales; es decir, insisto, un conjunto de normas que han sido constitucionalizadas y que requieren la unanimidad de los 27 miembros para cambiarlas. Ahora vivimos en un Estado de excepción donde parte de dichas normas están suspendidas temporalmente. Cuando el país germano lo considere oportuno se volverá, con una cierta flexibilidad, a los viejos postulados reconocidos en los Tratados. Para la UE, la Next Generation, los Fondos de Recuperación europeos, son algo excepcional y único. Tienen fecha de caducidad.

En las relaciones internacionales y en la política de defensa sí creo que habrá cambios significativos. La tendencia es al alineamiento con la política norteamericana y una mayor implicación de la Bundeswehr en las políticas de crisis de la OTAN. Hasta ahora Alemania -Merkel era una maestra en estos equilibrios con red- había conseguido combinar sin grandes contradicciones sus intereses geopolíticos con las difusas demandas de la Unión Europea, mediadas siempre con las pretensiones francesas. La salida del Reino Unido hace las cosas más difíciles y, paradoja, acorta el margen de maniobra del país germánico. Es un viejo asunto: Alemania y Rusia tienen economías complementarias y se necesitan mutuamente. El Nord Stream-2 (el recién terminado gaseoducto entre Rusia y Alemania bajo el Mar Báltico) es un ejemplo paradigmático; sin embargo, su zona directa de influencia (la vieja y nueva Mitteleuropa) se ha ido definiendo con mucha fuerza contra Rusia y como aliado fiel de los EEUU, a lo que hay que añadir que el nuevo concepto estratégico de la OTAN dejará muy claro que su tarea fundamental será colaborar en la construcción de un frente amplio “tricontinental” contra China y, específicamente, aislar, contener y debilitar al país de Putin. Ahora los equilibristas trabajan sin red.

El gobierno en gestación tendrá muchas dificultades para definir el rumbo de un Estado que progresivamente avanza hacia su conversión, de nuevo, en objeto de la historia. Alemania deviene en hegemón demediado de una península de Eurasia que se creía un continente, condenado a ser aliado subalterno de la otra cara de sí mismo, de un mundo que lo niega y lo desprecia, los EEUU. El viejo Hegel debe de estar protestando con fuerza viendo como la historia lleva a su cultura a la decadencia, donde la insignificancia reina sin alternativa.  Alemania sigue ahí, en su dorada jaula, sometida a los tirones de la historia, sin reconocerse y sin capacidad de definirse. La Unión Europea sueña con ser alemana a cambio de que ésta deje de serlo. En el fondo, la “cuestión alemana” sigue presente como miedo a la soberanía, palabra maldita, de un pueblo que siempre ha sido algo más que un Estado.

Artículo publicado originalmente en Nortes.

*++

 

PCPC: ¡Menos gastos militares, más ayudas por el volcán!

 

PCPC: ¡Menos gastos militares, más ayudas por el volcán!

DIARIO OCTUBRE / octubre 16, 2021

La Palma está sufriendo cuantiosos daños por la acción imparable del volcán de Tajogaite. La lava no cesa, y las construcciones destruidas y los cultivos arrasados se incrementan cada día más. Miles de personas lo están perdiendo todo, y otras están sometidas a la impotencia ante la acción imparable del volcán, que hasta ahora no cesa en su actividad, y amenaza a sus propiedades.

En estas fechas resultan indignantes las visitas propagandísticas de miembros del gobierno, también de la oposición y el mismo Felipe VI. Todos ellos tratan de instrumentalizar el sufrimiento de nuestro pueblo para su beneficio propio. Felipe VI desde que se sienta en el avión continúa su buena vida, tranquilamente.

La Ministra de Defensa, Margarita Robles, vino a la isla a realizar un acto de propaganda en favor de la UME. Según ella todo el mérito es de los militares, y no del valiente pueblo palmero que lucha contra la desgracia. Por cierto que no hemos visto ni un camión militar ayudando a evacuar enseres a las familias afectadas, siempre son los medios propios y los de los vecinos los que cargan con enseres y atarecos.

El Gobierno central ha establecido una ayuda “máxima” de 30.000 para cada vivienda destruida. Añadiendo que esa cantidad se podrá sumar a otras que puedan conseguir sus propietarios. Pero nadie garantiza que eso vaya a ocurrir. Ni tampoco nadie –Gobierno de Canarias o Gobierno de Madrid- se compromete a aportar la cantidad necesaria para la reposición de las viviendas en la totalidad.de lo perdido. Y lo mismo ocurre con los cultivos arrasados.

El gobierno de POSE-UP tiene otras prioridades. Y ello es una política que también comparte los Partidos de la oposición.

El Gobierno de Pedro Sánchez está gastando un cuantioso presupuesto en armamento para el ejército, en el que no hay recortes. Por ejemplo, se están comprando 386 blindados 8×8, a un precio de 6.000.000,00 € cada uno de ellos. Lo que hace un total de casi 2.100.000.000,00 de euros. Para la isla de La Palma el Gobierno ha destinado tan solo algo más de doscientos millones de euros.

Esas son las prioridades reales del Gobierno, más allá de las cínicas buenas palabras para los medios de comunicación.

Nuestra posición no puede ser otra que exigir la reposición al cien por cien de todo lo perdido en esta catástrofe natural. Es la obligación de un Gobierno, que ha de comprometerse con el pueblo, pues se trata de una situación excepcional que ha de ser asumida desde el Estado en su condición de instancia superior de todo el país.

Pero ni este Gobierno, ni otro que pueda existir ahora, van a adoptar tal compromiso.

Solo con la lucha organizada del pueblo canario se podrá conseguir la reposición total. Una vivienda ha de ser indemnizada con otra vivienda de condiciones similares, y un cultivo arrasado ha de ser indemnizado con otro cultivo de condiciones similares.

La unidad popular, la organización y la movilización social son las herramientas que tenemos en nuestras manos para conseguir que el pueblo palmero no se quede abandonado y en condiciones míseras de existencia. Esa organización y esa movilización se convierten en una urgencia, pues pasado el actual foco mediático un manto de silencio se extenderá sobre esta situación, y entonces las condiciones de la lucha serán más difíciles.

Unidad ahora, movilización ahora. Todo el pueblo canario con la misma lucha.

Una casa por una casa. Un cultivo por un cultivo.

REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR

INDEMNIZACIÓN DE TODOS LOS DAÑOS CAUSADOS POR EL VOLCÁN DE TAJOGAITE

Comité Nacional del PCPC

*++