domingo, 12 de enero de 2020

SAN PABLO BENDITO MÍO, YO A LO QUE TÚ DIGAS: EL QUE NO TRABAJE (Aportando algo positivo a la sociedad y que pueda trabajar) QUE NO COMA. POR TU PADRE TE LO PIDO, Y PERDONA QUE TE MOLESTE, PERO ES QUE SI NO METO SANTO ALGUNO EN EL LÍO, LUEGO ME SACAN LOS COLORES DICIÉNDOME ESTO Y LO OTRO Y LO DE MÁS ALLÁ Y COMUNISTA Y TODO, PERDÓNEME, HOMBRE




El gobierno PSOE-UP no es que vaya a necesitar apoyo social, sino que ya lo necesita. Pero este apoyo, ni siquiera necesario, sino imprescindible, no puede llegar de la mano de la oración Gobierno nuestro que estás en Moncloa, te perdonamos todo por haberte votado y habernos hecho felices unos minutos después del recuento electoral, más no se haga nuestra voluntad, sino la tuya que está en la banca.
El apoyo social necesario se tiene que basar en la crítica permanente. La crítica permanente no es la descalificación personal de nadie ni el insulto personal de nadie. La crítica consiste en llamarle pan al pan y garrafa a la garrafa, lo que necesariamente implica que antes hay que saber que es el pan para no confundirlo con una bicicleta, lo que necesariamente implica es que antes estemos informados, para lo cual no implica necesariamente el tener que ir a la Universidad Rey Juan Carlos a por seis kilos y medio de másteres de buena calidad, baratitos y bien despachaditos, sino que, bastaría con poner en marcha efectiva y de forma generalizada, hasta en la sopa, los CIRCULOS, como andador inicial en el que podamos aprender a andar por nosotros mismos.
Por ejemplo, y sin haber ido a la universidad Rey Juan Carlos, la engañifa de la contención del gasto social, que sale hasta por las orejas, como la piedra filosofal utilizada por los rimbombantes de la economía, y también por el caballo de Santiago Abascal, para disolver el empeoramiento de las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población como consecuencia de la crisis de 2008 Que es un buen cuento chino con algo de rumbo y tronío el que la hayamos superado), es un tararí que te vi, cuando se le compara (que es lo que se hace) con un gasto doméstico, como puede comprobarse en el artículo que sigue.
Sabiendo esto, que se menciona únicamente a título de ejemplo, ya disponemos de un elemento objetivo (no porque se me ocurra a mí) para la crítica: que escucha que te digo compañero, como a  los presentantes de los trabajadores en el gobierno se les ocurra hablar de la contención del gasto público, ya saben no que vamos a cambiar de voto dentro de cuatro años al PP, Ciudadanos o VOX o pertinaces adláteres, sino que los expulsaremos de la organización política, que es la que les llevó al gobierno, para elegir a otros representantes que le sustituyan, y así, de momento, hasta 18 mil cosas más. Hágase tu voluntad y no la mía. Amén.



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El legado de la austeridad destructiva

ELCAPTOR.COM
03.01.2020

Hace una década, el mundo vivía las secuelas de la peor crisis económica desde la década de 1930. Los mercados financieros se habían estabilizado, pero la economía real todavía estaba en horas bajas, con alrededor de 40 millones de trabajadores europeos y norteamericanos desempleados.

Afortunadamente, los economistas habían aprendido mucho de la experiencia de la Gran Depresión. En particular, sabían que la austeridad fiscal (recortar el gasto público en un intento de equilibrar el déficit público) es una muy mala idea en una economía deprimida.
Desafortunadamente, los formuladores de políticas de ambos lados del Atlántico pasaron la primera mitad de la década de 2010 haciendo exactamente lo que la teoría y la historia les dijeron que no hicieran. Y este giro equivocado en la política arrojó una larga sombra, económica y políticamente. En particular, la obsesión por el déficit de 2010-2015 ayudó a preparar el escenario para la actual crisis de la democracia.

¿Por qué la austeridad en una economía deprimida es una mala idea? Porque una economía no es como un hogar, cuyos ingresos y gastos son cosas separadas. En la economía en general, mis gastos son sus ingresos y sus gastos son mis ingresos. ¿Qué sucede si todos intentan reducir el gasto al mismo tiempo, como fue el caso después de la crisis financiera? Los ingresos de todos caen. Por lo tanto, para evitar una depresión, es necesario que alguien, es decir, el gobierno, mantenga o, mejor aún, aumente el gasto mientras todos los demás están recortando. Y en 2009, la mayoría de los gobiernos participaron en al menos un poco de estímulo fiscal.

En 2010, sin embargo, el discurso político fue asumido por personas que insistían, por un lado, en que necesitábamos reducir los déficits de inmediato para no convertirnos en Grecia y, por el otro, en que los recortes de gastos no dañarían la economía porque aumentaría la confianza.

La base intelectual de estas afirmaciones siempre fue endeble; el puñado de trabajos académicos que pretendían defender la austeridad colapsó rápidamente bajo escrutinio. Y los eventos pronto confirmaron la “Macroeconomía 101”: Estados Unidos no se convirtió en Grecia, y los países que impusieron una austeridad severa sufrieron graves recesiones económicas.

Entonces, ¿por qué los encargados de formular políticas y opiniones buscaron austeridad cuando deberían haber estado luchando contra el desempleo? Una respuesta, que no debe ser descontada, es que arremeter contra los males de los déficits les hacía parecer responsables, al menos con respecto a las personas que no han estudiado el asunto o no han estado al tanto de la investigación económica. Es por eso que solía burlarme de los centristas y figuras de los medios que predicaban la necesidad de austeridad como personas muy serias. De hecho, hasta el día de hoy, los multimillonarios con ambiciones políticas imaginan que las graves advertencias sobre la deuda demuestran su seriedad.

Más allá de eso, el impulso de austeridad siempre fue impulsado en gran parte por motivos ocultos. Específicamente, los temores a la deuda se usaron como una excusa para reducir el gasto en programas sociales y también como una excusa para obstaculizar las ambiciones de los gobiernos de centroizquierda.

En los Estados Unidos, los republicanos se pasaron toda la era Obama alegando estar profundamente preocupados por los déficits presupuestarios, obligando al país a años de recortes de gastos que frenaron la recuperación económica. En el momento en que Donald Trump se mudó a la Casa Blanca, todas esas supuestas preocupaciones desaparecieron, reivindicando a aquellos de nosotros que argumentamos desde el principio que los republicanos que se hicieron pasar por halcones deficitarios eran falsos.

Este keynesianismo políticamente armado es, por cierto, probablemente la razón principal por la que el crecimiento económico de EE. UU. ha sido bueno (no excelente) en los últimos dos años, a pesar de que el recorte de impuestos de 2017 no logró entregar el aumento prometido en la inversión privada: el gasto federal ha estado creciendo a un ritmo no visto desde los primeros años de la última década.

Pero, ¿por qué importa esta historia? Después de todo, en este punto, las tasas de desempleo en los Estados Unidos y Europa están cerca o por debajo de los niveles anteriores a la crisis. Tal vez hubo mucho dolor innecesario en el camino, pero ¿no estamos bien ahora? No, no lo estamos. Los años de austeridad han dejado muchas cicatrices duraderas, especialmente en política.

Existen múltiples explicaciones para la furia populista que ha puesto en riesgo la democracia en todo el mundo occidental, pero los efectos secundarios de la austeridad ocupan un lugar destacado en la lista. En Europa del Este, los partidos nacionalistas blancos llegaron al poder después de que los gobiernos de centro-izquierda alienaran a la clase trabajadora al dejarse convencer o intimidar en las políticas de austeridad. En Gran Bretaña, el apoyo a los extremistas de derecha es más fuerte en las regiones más afectadas por la austeridad fiscal. ¿Y tendríamos a Trump si años de austeridad equivocada no hubieran retrasado la recuperación económica de Barack Obama?
Más allá de eso, diría que la manía de austeridad dañó fatalmente la credibilidad de la élite. Si las familias trabajadoras comunes ya no creen que las élites tradicionales saben lo que están haciendo o se preocupan por personas como ellas, bueno, lo que sucedió durante los años de austeridad sugiere que tienen razón. Es cierto que es ilusorio imaginar que personas como Trump servirán mejor a sus intereses, pero es mucho más difícil denunciar a un estafador cuando usted mismo pasó años promoviendo políticas destructivas simplemente porque sonaban serias.

En resumen, estamos en el lío en el que estamos en gran parte debido a la política de giro equivocada que se tomó hace una década.

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GOBIERNO DE COALICIÓN PSOE-UP. PLATAFORMA DE OPINIÓN INTERNA DEL PCE




Los tiempos difíciles no son los que van a venir. El presente ya es difícil, con una clara tendencia a empeorar, cuyo empeoramiento va a venir determinado por el grado de ignorancia personal que podamos demostrar. 

Por ejemplo, sino tenemos meridianamente claro que es una coyuntura política; si no sabemos diferenciar el desarrollo económico del crecimiento económico; si no sabemos que es el dinero y que es el capital, cómo se forma uno y otro; si no sabemos que es una clase social y una fracción de clase; si no sabemos diferenciar la conciencia de clase del instinto de clase; si no sabemos diferenciar un modo de producción de una formación social concreta; si no sabemos cuál es la diferencia entre el gasto social del que tanto nos hablan de un gasto doméstico; si no sabemos diferenciar el Estado del Gobierno;  si no sabemos que significa la competencia; si no sabemos que es un proceso de producción y que es un proceso de trabajo; si no sabemos qué son las relaciones sociales de producción; si seguimos confundiendo un estado democrático social de derecho de un estado democrático a palo seco, sin calificativos; si no sabemos diferencias una idea de una creencia ni la ideología de una teoría, si no sabemos cómo es una realidad concreta cómo sabremos lo que conviene hacer o no hacer en esa realidad concreta, en suma, si no sabemos que es el materialismo histórico y qué es el materialismo dialéctico…, cómo vamos poder hacer una análisis de una realidad concreta, y si no podemos hacer esto, que debería ser ELEMENTAL  para un militante de izquierdas, en base a qué nos podremos definir  como gentes de izquierdas. Leer, entender lo leído; estudiar, meditar, discutir, discutir, discutir, no es vital, en caso contrario estaremos más perdidos que el barco del arroz (el barco del arroz era un barco que llegaba a mi pueblo en los años patrios de la unidad nacional después de la guerra incivil de 1936, lo cargaba, y después, ni su puta madre sabía donde había ido aquel arroz).



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Nota de Prensa Plataforma Interna de Opinión PCE sobre acuerdo de coalición PSOE-UP.

DAIRIO OCTUBRE / enero 11, 2020 



PLATAFORMA INTERNA DE OPINIÓN

«POR EL RESPETO Y APLICACIÓN DEL XX CONGRESO»

LA LEGALIDAD PARTIDARIA Y EL ACUERDO PSOE-UNIDAS PODEMOS FRENTE AL FASCISMO, MOVILIZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA

La Constitución del 78 establece que la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. Entre otras funciones, el Congreso de los Diputados ostenta la potestad legislativa y sus miembros se eligen por sufragio universal.

La correlación de fuerzas en el seno del Parlamento burgués no siempre se corresponde con la correlación de fuerzas en la sociedad. Puede que en sede parlamentaria se contabilice un mayor número de escaños demócratas elegidos por sectores de la clase trabajadora y de las capas populares, frente a los que ocupan las fuerzas reaccionarias. Sin embargo, en la realidad social sobre la que opera el mecanismo del sufragio universal, la correlación de fuerzas puede ser en ocasiones más favorable a las fuerzas de la derecha y de la extrema derecha en detrimento de las que en sentido contrario han obtenido mayor apoyo electoral en sede parlamentaria.

La correlación de fuerzas determinante no es la que se expresa mediante el sufragio universal, sino la que se deriva de la lucha de clases en el seno de la sociedad. En último término la ley es la expresión de la voluntad de las clases que han logrado la victoria y mantienen en sus manos el poder del Estado.

Los y las comunistas debemos partir siempre del análisis de la realidad concreta y en tal sentido reconocer que en nuestro país la correlación de fuerzas en el Parlamento actual es muy diferente a la correlación de fuerzas en la lucha de clases en el seno de la realidad social de hoy. En este último ámbito, la derecha y la extrema derecha cuentan con un poder innegable: el alto mando militar, las altas instancias judiciales, el funcionariado de mayor rango de la Administración y los medios de comunicación, además claro está, del inequívoco apoyo y respaldo de la oligarquía, los terratenientes, el Ibex 35, las instancias superiores de la Iglesia Católica, la dinastía borbónica y desde luego la OTAN y el imperialismo, entre otros. Este poder exacerbado y bravucón es sobre todo consecuencia de las limitaciones profundas del régimen postfranquista del 78 y de la influencia siempre negativa del oportunismo en el seno del movimiento obrero, en las masas populares y en sus organizaciones.

Por contra, la clase trabajadora y los sectores populares cuentan en España con escasa organización y capacidad de movilización hoy en día. El oportunismo ha hecho estragos en las organizaciones sindicales mayoritarias controladas en la actualidad por dirigentes entregados al gran capital. Sus ideas también han penetrado en las demás organizaciones sociopolíticas y en el conjunto de la sociedad a través de la lucha ideológica. No menos daño ha sido el provocado en nuestra propia organización comunista, hoy enclaustrada, y con sus dirigentes a remolque de la socialdemocracia de Unidas Podemos y realizando solo políticas de corte electoralista, con abandono de la lucha de masas junto con la del sindicalismo de clase y combativo.

Teniendo en cuenta esta concreta correlación de fuerzas tan desfavorable a la clase trabajadora y masas populares unida a las profundas limitaciones de la socialdemocracia del PSOE, incapaz de llevar a cabo otras políticas que no sean neoliberales, ¿la participación comunista en el Gobierno de coalición es lo que procede en estos momentos? ¿No quedaría entonces atado el PCE a las políticas del PSOE contrarias a los intereses obreros y populares sin capacidad para promover y organizar la movilización social? ¿No es acaso imprescindible las más amplia movilización y organización popular para hacer realidad las propuestas progresistas del pacto de gobierno que precisan romper con el techo presupuestario que ha hecho suyo el PSOE? ¿No será preciso para lograr estos objetivos empezar a remover las estructuras del viejo régimen postfranquista?

Los y las comunistas ¿no deberíamos ser conscientes de que la participación comunista en el Gobierno de coalición nos haría corresponsables de las previsibles políticas antipopulares del PSOE que nos impediría llevar a cabo una labor de oposición y defensa consecuente de los intereses obreros y populares tanto dentro del Parlamento como fuera de él? Al mismo tiempo ¿no nos restaría fuerzas para combatir la amenaza real y cierta del fascismo y sus aliados?

Otra cosa es que, como decisión táctica, otorguemos el voto de investidura al PSOE. La legalidad partidaria aconseja en estos momentos que el PCE haga esta concesión táctica que contribuya a impedir un Gobierno reaccionario. Pero esta licencia no puede entenderse de ningún modo como condescendencia al programa socialdemócrata del PSOE.

Enrique Santiago, secretario general del PCE, a propósito de este Pacto de Gobierno que apoya, pero sin que lo haya decidido de manera democrática la militancia comunista, ha expuesto en redes sociales que «el acompañamiento social y popular al Gobierno de coalición es la garantía de cumplimiento del nuevo acuerdo para España.»

Desde luego que si el nuevo Gobierno de coalición emprende el camino de una defensa consecuente del programa de gobierno materializando las medidas progresistas que recoge, sin duda alguna que los y las comunistas apoyaremos tales iniciativas desde la más amplia movilización social y popular. Pero si este nuevo Gobierno se aparta de los compromisos adquiridos e implementa medidas neoliberales contrarias a los intereses obreros y populares, la militancia comunista y el PCE como organización ¿pueden acompañar entonces a un Gobierno socialdemócrata que hace y lleva a cabo políticas acordes a los intereses de la oligarquía y del imperialismo?

Por otra parte, los aspectos positivos formulados en propuestas concretas son pocos en este Pacto de Gobierno. Abundan las ofertas genéricas, vacías de contenido que lo convierten en un libro de buenas intenciones y poco más. El uso intensivo del indicativo de futuro es agobiante. Así los vocablos «impulsaremos» 48 veces, «elaboraremos» 13 veces, «promoveremos» 18 veces, «garantizaremos, 11 veces, etc. aparecen en los 49 folios del Pacto.

Son precisamente las pocas propuestas concretas y no ambiguas que podemos calificar de positivas aquellas que han sido precedidas por movilizaciones populares o han provocado alarma social las que ahora obligan a la socialdemocracia a transformarlas en compromisos de un contenido más cierto y exigible. Ocurre así con el tema de Cataluña en donde se suscribe un compromiso de abordar «el conflicto político catalán, impulsando la vía política a través del diálogo, la negociación y el acuerdo entre las partes que permita superar la situación actual», en el tema de las pensiones cuando consta la obligación de «revalorización conforme al coste de la vida», el relativo a la violencia machista con una manifestación inequívoca de blindar por ley el «solo sí es sí», con la aplicación de la ultraactividad de los convenios colectivos y la supremacía de la negociación colectiva sectorial a la del ámbito de empresa.

Todas las demás cuestiones que aborda el Pacto de Gobierno quedan en promesas vacuas que solo podrían materializarse con el impulso de amplias movilizaciones populares. Estas serán de apoyo al nuevo Gobierno si de verdad pone toda su voluntad en llevarlas a cabo. Pero deberán ser contra este si vuelve a dar la espalda a la clase trabajadora y a las masas populares. Es esta la tarea que nos imponen los Estatutos y el Programa Político de nuestra organización y que la Plataforma Interna de Opinión «Por el respeto y aplicación del XX Congreso» hace suya.

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PARA LOS CÍRCULOS DE PODEMOS E IZQUIERDA UNIDA


Cualquier acción política que realice el gobierno del PSOE-UP se hallará inscrita en el marco general establecido por el modo de producción capitalista como modo de producción dominante que es.
Conocer de la manera más profunda y objetiva posible este marco general es fundamental, porque ello permitirá que sirva de punto de referencia si las políticas que se realizan contribuyen a su mantenimiento y fortalecimiento en el tiempo o bien se encuentran en el proceso de su sustitución por el nuevo modo de producción socialista, que tiene que constituir la esencia de las políticas de izquierdas. De ahí el que proponga con ese fin de la transformación social el artículo de Enrique Muñoz Gamarra en cinco entregas, como objeto de estudio, análisis y discusión en los Círculos de Podemos.
Dicho artículo debería ser matizado en algunos de sus aspectos, porque a mi juicio no define bien el problema, por la carga ideológica que contiene, la cual hay que intentar excluir de todo análisis objetivo, porque si el problema no se define correctamente, sus posibles soluciones se plantearán para una situación que no es objetivamente la real. A pesar de ello, es un artículo perfectamente válido para lso fines mencionados.
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EEUU sigue cavando su tumba.
2/5


Enrique Muñoz Gamarra
DIARIO OCTUBRE
Enero 10, 2020

II.- SU CONNOTACIÓN GEOECONÓMICA (CRISIS ECONÓMICA DEL SISTEMA CAPITALISTA, PILLAJE ESTADOUNIDENSE EN IRAK Y LA CODICIA SUMAMENTE APETECIBLE QUE SIGUE SIENDO IRÁN PARA LAS SUPERPOTENCIAS CAPITALISTA A FIN DE SALIR DE LA HOGUERA DE LA GRAN CRISIS ECONÓMICA): 
Para explicar esto tengo a la mano tres apuntes:
Primero, la grave crisis del sistema capitalista: 
En principio la crisis económica no está solucionada y, Estados Unidos sigue acogotada. Su situación económica es muy grave. Es un imperialismo sobrecargado de deudas, con mil bases militares que necesitan capitales frescos para su funcionamiento, compromisos de pago de todo orden. En realidad con una inmensa necesidad de enormes capitales, más aun, cuando encima tiene un grave déficit comercial (menor exportación y mayor importación). Realmente la economía estadounidense está en un completo desbarajuste, bancarrota terminal. Por supuesto esto lo conduce a una manipulación exageradamente descarda del sistema financiero, se dice que la emisión de dólares basura sin fondo es de forma puntual cada mes, sin control de nadie, por lo que en las actuales circunstancias la sobreacumulación de capitales es enorme. No olvidemos la catadura moral de la burguesía estadounidense que incluso ha dicho públicamente que quiere el petróleo de siria. En realidad es una burguesía que no tiene escrúpulos, capaz de cualquier cosa. Esa cultura representa el señor Donald Trump.
Entonces de acuerdo a lo anterior las perspectivas capitalistas están a la deriva. En este caso las potencias capitalistas occidentales empezando por Estados Unidos están en bancarrota. Esto ha sido totalmente escondido por los monopolios informáticos occidentales que para encubrir han utilizado todos los subterfugios habidos y por haber. Afortunadamente existe la ciencia marxista que desvela tales patrañas.
Como sabemos aquello ha salido a relucir en enero de 2017, cuando Donald Trump fue encargado por la burguesía estadounidense en la conducción de su tenebroso Estado. Entonces la burguesía estadounidense había aceptado públicamente su bancarrota. Desde aquel momento Estados Unidos marcho a un fuerte proceso de reacomodos (mas por sus gravísimos déficits fiscales y comerciales) en sus proyectos económicos de envergadura que ni Rusia ni China supieron aprovecharla, por el contrario ellos también retrocedieron. Aquello demostraba que entre estas burguesías (rusas y chinas) había serias incapacidades.
Cierto, se retiró de una serie de acuerdos internacionales: la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Pacto Mundial para Migración segura, ordenada y regular (GCM), Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el Protocolo Facultativo de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas sobre la solución obligatoria de controversias y el Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF), etc. Incluso Estados Unidos en septiembre de 2017 tuvo una grave derrota militar en la península coreana.
Desde entonces occidente empezó a pagar muy caro su hundimiento. La decadente burguesía estadounidense lo entendió así. La administración Trump se peleó con todo el mundo, empezó a exigir mayores cuotas, obligo a sus testaferros en los países del área de su control que se encargaran del mantenimiento de sus bandas paramilitares, cuyo número, realmente es escalofriante en América Latina, Europa, etc.
Sin embargo, aun así, algunas burguesías que también estaban en completa bancarrota, sin ni siquiera tener una idea clara de lo que estaba sucediendo en la palestra internacional, han seguido manteniendo sujeción a este poder moribundo.
Primero, las burguesías europeas que incluso compran aviones en dólares en lugar de hacerlo en euros que son su moneda. Es sorprendente la actitud de estas burguesías ante las atrocidades de la burguesía estadounidense. Su sometimiento es muy grande. No tienen fuerzas para oponerse a nada. Realmente es lamentable. Son unas burguesías muy comprometidas con el poder estadounidense. Aquí un apunte del 23 de septiembre de 2019.
Veamos:
«La UE importa petróleo y gas por valor de unos 300 000 millones de euros anuales. Pero el 80% de estos todavía se facturan en dólares estadounidenses hoy. En vista del hecho de que solo el 2% de las importaciones de energía provienen de los EE. UU., Juncker comentó: «También es absurdo que las empresas europeas compren aviones europeos en dólares en lugar de euros». A pesar de todos los problemas económicos, políticos y estructurales dentro del zona del euro, esta es una declaración llena de confianza en sí mismo” (5).
Segundo, el 12 de diciembre de 2019, salió a relucir las impotencias de la UE ante las sanciones de Estados Unidos por el gasoducto Nord Stream 2. Entonces Estados Unidos se dio el lujo de aprobar en su propio congreso sanciones contra los países europeos, particularmente, contra Alemania, el país que tras el tendido del gasoducto Nord Stream 2 se convertiría en el distribuidor del gas ruso por toda Europa y ocuparía una posición económica ventajosa en comparación con sus vecinos. Sin embargo no hubo un contundente rechazo a semejante ignominia.
Veamos:
«A Europa le falta consolidación. En la Unión Europea hay aliados de EEUU, lo cual altera la unidad europea y la capacidad de Europa de defender sus intereses colectivos». El Gobierno germano «capituló» ante EEUU en la situación en torno al gasoducto Nord Stream 2, declaró a Sputnik Steffen Kotré, el portavoz del grupo parlamentario del partido Alternativa para Alemania. En palabras de Kotré, el Gobierno de Merkel «ya no está en condiciones de representar los intereses de Alemania, sin hablar ya de defenderlos». Las sanciones de EEUU contra el proyecto de gasoducto Nord Stream 2 «pisotean la soberanía de la Unión Europea, y es una injerencia inadmisible en la política energética autónoma de Europa», señala la declaración de la Asociación Empresarial Alemana para el Este de Europa. (6).
Tercero, es tanta la desesperación estadounidense por su bancarrota económica que ahora incluso exige a sus aliados, mayores presupuestos de guerra, sin existir contra ella una contundente respuesta de rechazo. Esto es muy claro al interior de la OTAN contra los países europeos. También contra Japón, Corea del Sur, etc. Su dispendio anterior ciertamente está acabado.
Veamos:
“En su esfuerzo por mantener la hegemonía, Estados Unidos quiere conservar sus aliados, pero exige que contribuyan más a su propio dispositivo militar mundial, presionando para que los países europeos aumenten su contribución económica a la OTAN, y otros, como Japón y Corea del Sur, asuman el coste de las bases norteamericanas. El proyecto estratégico norteamericano pretende contener a China, evitar la consolidación de su alianza con Moscú, y, en paralelo, dificultar la cooperación china con la India y con la Unión Europea: en su diana está cuartear la nueva ruta de la seda (denominada también Belt and Road Initiative, BRI), el único proyecto económico global que puede afianzar la paz y colaboración mundial frente al intervencionismo militar norteamericano”. (7).
Cuarto, así Estados Unidos se las ha ingeniado en contraponer a Japón e india contra China. Aquello ocurre en una región muy estratégica que comprende el noreste de Asia, limita con Mongolia, China y Corea del Norte incluso muy cerca de la frontera marítima con Japón. En realidad esto es un desafío a la iniciativa Belt and Road (BRI) de China. Ciertamente es sumamente conflictivo porque precisamente India es el único país del sur de Asia que no participa en la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI).
Veamos:
“Sin embargo, con el primer ministro indio Modi en vísperas del 5to Foro Económico del Este de Vladivostok que propone una cooperación trilateral entre India, Rusia y Japón mediante el desarrollo conjunto del Lejano Oriente ruso, parece que la influencia económica de China en la región será desafiada. Aunque China enfatiza las relaciones pacíficas a través del desarrollo económico mutuo y la prosperidad, todavía tiene relaciones heladas con Japón e India. Por lo tanto, no es sorprendente que India y Japón hayan optado por invertir en el Lejano Oriente ruso para desafiar el poder económico de China en una región que también comparte una vasta frontera con China….Las inversiones de Japón en la economía del Lejano Oriente ruso ya exceden los $ 15 mil millones y continuarán desarrollándose, según el primer ministro japonés , Shinzo Abe” .
Continua: “Con el presidente ruso Vladimir Putin ofreciendo entregas de tierras gratuitas en el Lejano Oriente a los rusos y ciudadanos naturalizados en mayo de 2016, demuestra que Rusia ha identificado que si quiere beneficiarse del rápido desarrollo y dominio económico de Asia en el siglo XXI, necesita desarrollarse sus regiones en Asia…. Por lo tanto, aunque China tiene relaciones heladas con Japón e India, puede respetar los lazos de Rusia con ambos países. Este pragmatismo ha permitido que India y Japón participen en una competencia amistosa por la influencia económica sobre la región rica en recursos de Rusia. Aunque tanto Japón como China invierten en proyectos de materias primas y energía en el Lejano Oriente, India será un nuevo jugador en este sector con el ministro indio de Petróleo y Gas, Dharmendra Pradhan, expresando su interés a largo plazo en el sector ruso del carbón y el acero durante su visita. a Rusia la semana pasada” (8).
Sobre esta base la burguesía estadounidense aún se dio maña para seguir maniobrando a fin de recuperar su hegemonía. En su insana brutalidad cree que aún mantiene la hegemonía mundial. El asunto es muy serio.
En este marco, como sabemos, se impuso el fascismo en Estados Unidos. Sin olvidar que las raíces de aquel vil propósito venían incluso desde los años 2001. Ahora aquel papel la cumple al pie de la letra el actual inquilino de la Casa Blanca. Las instrucciones que recibe Donald Trump en las instalaciones del pentágono a fin de cumplir aquellos negros objetivos deben ser realmente agotadoras y por demás repetitivas, porque para que un día diga que “Estados Unidos fue un serio aliado de la Roma imperial”, tremenda ignorancia, es realmente algo fastidioso para sus instructores del ministerio de la guerra más grande que existe sobre la faz del planeta. Cierto, sus prepotencias, sus vociferaciones, como si fuera un Dios (emulando a Hitler), no tienen otro origen que sus instrucciones en las instalaciones de aquel recinto.
Entonces Estados Unidos ha ido contra Rusia, primero, instalando un escudo antimisiles en Europa del Este y, utilizando a la OTAN ha rodeado sus fronteras con armamento obsoleto e incluso ha procedido a aplicarle sanciones económicas, y no ha podido.
Asimismo Estados Unidos ha ido contra China, primero al mar meridional, luego a Taiwán y finalmente Hong Kong, en este último soliviantando a sus fantoches y sus células durmientes, también declarándole la guerra comercial, y no ha podido.
Luego Estados Unidos ha ido contra Irán queriendo apropiarse su petróleo incluso pretendiendo intervenir en el estrecho de Ormuz, y tampoco puede. Irán tiene suficiente armamento como para pulverizarlo junto a sus marionetas.
También Estados Unidos ha ido a Siria donde los destrozos han sido terribles. En Libia han producido cerca de 200,000 muertos (aquí las cifras estadísticas estan escondidas). Y en Yemen hasta ahora se dice que son 100,000 muertos. A Estados Unidos y Arabia Saudita, países agresores, poco les interesa la hambruna que han generado.
E incluso, Estados Unidos ha ido contra Venezuela, con bloqueos de todo tipo, con erosión de su población, subvencionando descomunales emigraciones, con robos flagrantes de su patrimonio y golpes de estado, y tampoco ha podido.
Y al compás de estos hechos su situación económica ha seguido complicándose. El 7 de diciembre de 2019 aquello se hizo muy claro. Ese día Sputnik dio cuenta de una bomba de relojería por el asunto de la deuda, que realmente es muy grave que según Bloomberg, «una década de dinero fácil ha dejado al mundo con un récord de 250 billones de dólares de deuda gubernamental”.
Veamos:
«La verdad es que nos dirigimos hacia un desastre total y completo, y el único debate real es sobre cuánto tiempo tardaremos en llegar allí. Bomba de relojería: EEUU crea la burbuja de deuda corporativa más aterradora de su historia. Si hace más de 10 años fue la burbuja del mercado inmobiliario, ahora hay otra bomba de relojería: la deuda corporativa, opina el analista económico Michael Snyder….»Estamos sentados sobre una bomba sin estallar, y realmente no sabemos qué es lo que la hará explotar», cita el autor a Emre Tiftik, especialista en deuda del Instituto de Finanzas Internacionales. Sin embargo, EEUU no es el único país que «se está ahogando». Según Bloomberg, «una década de dinero fácil ha dejado al mundo con un récord de 250 billones de dólares de deuda gubernamental, corporativa y familiar», lo que «equivale a unos 32.500 dólares por cada hombre, mujer y niño en la Tierra», señala el medio. «Toda esta deuda nunca será saldada” (9).

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