jueves, 9 de enero de 2020

VENEZUELA. GUAIDÓ



El contragolpe de Juan Guaidó 

Juan Guaidó, cuyo liderazgo venía desfigurándose, ha logrado dar un vuelco a la situación coyuntural y revertir su desplazamiento, al menos temporalmente. Venezuela vuelve a la actualidad después de meses de permanecer en un segundo plano en una región convulsionada.

 
Sociólogo, analista político y profesor de la Universidad Central de Venezuela
Caracas (Venezuela)
EL SALTO
2020-01-09 10:34 

Este 7 de enero, Juan Guaidó ha retornado al palacio Legislativo y ha jurado como presidente [del Parlamento venezolano] para un nuevo período legislativo. Esto ocurre dos días después del nombramiento en el mismo cargo, del diputado Luis Parra, también opositor. ¿Qué pudo ocurrir para que llegara esta compleja situación, sobre todo cuando Venezuela llevaba meses alejada de la resonancia conflictiva mundial?

En medio de empujones con la Guardia Nacional y un performance agresivo, Guaidó logró penetrar las alcabalas militares que impedían su ingreso a la Asamblea Nacional, siendo juramentado por una plenaria de la cual no se conoce con exactitud el quórum. La sorpresiva acción puede implicar un reavivamiento de la política venezolana y genera nuevas expectativas en el campo opositor. Después de obtener un control casi total en las fuerzas armadas y en las calles de Venezuela, el Gobierno da un paso en falso en su afán de controlar el poder Legislativo, único poder dominado por la oposición.

La forma en la que intentó hacer a un lado a Guaidó y a la mayoría opositora —con la utilización de la fuerza militar para limitar el acceso al Parlamento a algunos diputados, con el incumplimiento de las reglas mínimas para sesionar y la censura de la información de medios públicos y privados— está provocando, hasta ahora, una derrota parcial para el chavismo en diversos campos. Guaidó, cuyo liderazgo venía desfigurándose, logró dar un vuelco a la situación coyuntural y revertir su desplazamiento, al menos temporalmente.
Una posibilidad real de cambio en las esferas políticas no parece estar planteada hoy, puesto que los factores de poder que sostenían el simulacro de presidencia de Guaidó parecen más debilitados
A pesar del acontecimiento del 7 de enero, una posibilidad real de cambio en las esferas políticas no parece estar planteada hoy, puesto que los factores de poder que sostenían el simulacro de presidencia de Guaidó parecen más debilitados. Estados Unidos ha privilegiado a Irán en la agenda geopolítica. La oposición confronta una división que parece ineludible. Los gobiernos de avanzada contra Venezuela, como Colombia y Chile, están envueltos en graves conflictos. Los organismos internacionales vieron en 2019 cómo el Gobierno peruano cerró el Congreso y cómo al presidente de Bolivia, Evo Morales, después de ganar elecciones, le dieron un golpe de Estado. Todo parece indicar que si no pudieron contra Maduro en 2019, en 2020 ya será tarde.

Pero la política es imprevisible y el contragolpe de Guaidó puede revivir la política en Venezuela. Para poder explicar la situación, narramos los acontecimientos de esta semana. 

5 de enero: opositor disidente se juramenta como presidente del parlamento con los votos del oficialismo

Para ese día, lo planificado por la “presidencia interina” era que Juan Guaidó dirigiera el debate parlamentario, llamara al pleno a votación de la nueva directiva y pudiera conseguir los 84 votos necesarios, que estaban en entredicho debido a las escisiones y rupturas internas que han acontecido en la oposición entre otras cosas por los escándalos de corrupción y, según los dirigentes de oposición, debido al soborno de diputados opositores por parte del oficialismo.

Un cordón de la Guardia Nacional permitió la entrada de todos los diputados menos Guaidó. Mientras los diputados opositores estaban esperándole en el hemiciclo, de manera intempestiva comenzó la sesión con los nuevos directivos ya posicionados y una elección relámpago convocada por un secretario legitimado desde el partido de Gobierno en la que se contaron 81 votos según diputados oficiales, y una juramentación en medio de empujones y desorden en la plenaria.

El nuevo presidente de la Asamblea Nacional electo en esta situación era el diputado Luis Parra, que viene de Primero Justicia, el partido de Henrique Capriles y Julio Borges, y su terna fue presentada por una articulación de diputados opositores disidentes que ha venido en crecimiento desde que se instaló, hace meses, una mesa de negociación entre el Gobierno y un ala moderada de la oposición confrontada con Guaidó.

Por su parte, Guaidó y el grueso de los diputados opositores se dirigieron esa tarde a un viejo edificio, sede de un conocido medio opositor, El Nacional, y desde allí eligieron a una nueva junta directiva del parlamento presidida por Guaidó. Según sus cuentas, fueron 100 diputados quienes lo reeligieron.
El conflicto con Irán tiene muy ocupado a Estados Unidos, muchos países de América Latina que impulsaron a Guaidó tienen crisis internas que le impiden generar acciones internacionales
Hasta allí todo era previsible. El Gobierno de Maduro contaba con un nuevo panorama nacional e internacional que le permitía sacarle la silla a quien se autonombró presidente de la República con el aval de Estados Unidos y más de 50 países. Pero eso fue a comienzos de 2019. En 2020 hay cambios importantes. El conflicto con Irán tiene muy ocupado a Estados Unidos, muchos países de América Latina que impulsaron a Guaidó tienen crisis internas que le impiden generar acciones internacionales y las cartas que ha puesto sobre la mesa la coalición opositora y sobre todo Estados Unidos, han venido fracasando estruendosamente en su objetivo de sacar a Maduro del poder.

Parecía muy fácil sacarle la silla a Guaidó bajo estas nuevas condiciones pero la situación, dos días después, se complicó. 

7 de enero: Guaidó retoma el palacio Legislativo 

Juan Guaidó y los diputados opositores se presentaron en la entrada de la Asamblea Nacional. Después de forcejear con la Guardia Nacional que filtraba los accesos al Parlamento, pudieron entrar de forma inesperada para los diputados disidentes que sesionaban junto con los oficialistas, al parecer sin el quórum necesario. 

Por primera vez el chavismo acusa recibo de un contragolpe efectivo. De una manera inexplicable han quebrado sus defensas
Una vez dentro de la sede juramentaron nuevamente a la junta directiva presidida por Guaidó. Según algunas fotografías, tampoco parecían tener quórum. A los disidentes se les vio correr fuera del hemiciclo.

A pesar de que lo que sobresale es la incapacidad de ambos bandos de generar solidez a la institucionalidad parlamentaria, esta toma intempestiva revierte el momento de máxima debilidad de la oposición y especialmente de la figura de Guaidó y genera consecuencias adversas para el chavismo en varias esferas de interés. 

Consecuencias de la pugna entre poderes

Por primera vez el chavismo acusa recibo de un contragolpe efectivo. De una manera inexplicable han quebrado sus defensas. ¿O ha habido negociación para permitir nuevamente la entrada de Guaidó? Se deja colar en el ambiente opositor la idea de que el Gobierno puede ceder y es derrotable, algo que nadie creía desde hace algunos meses. Y de que la misma toma que ocurrió en el palacio Legislativo podría pasar, a pocas cuadras, en el palacio de Miraflores, sede del ejecutivo. La oposición siempre peca de sobredimensionar sus triunfos parciales, aunque esta vez, ciertamente logró volcar la situación.

Dentro de la oposición, el contragolpe de Guaidó ha generado entusiasmo y ha unido sectores que, hasta hace horas, se enfrentaban agónicamente.

En las pocas horas de los acontecimientos, Guaidó alcanzó a pedir a Voluntad Popular, su partido, que lo liberara de la militancia como forma de responder a la presión de los sectores que vienen confrontando a su líder Leopoldo López. El partido accedió y esto permitió, en parte, recomponer la mayoría parlamentaria.

Guaidó es hasta los momentos el gran triunfador de las jornadas porque condujo la toma del palacio y agregó un performance agresivo que le permitió cautivar nuevamente a los más radicales. Sin duda ha tomado un nuevo aire con esta acción.
Lo ocurrido el 5 de enero está produciendo un mayor aislamiento político en el Gobierno de Maduro, quien ha expresado su deseo de establecer alianzas con el nuevo ciclo de gobiernos progresistas que apenas comienza
En el plano internacional, la acción del 5-E ha producido una ruptura profunda entre el gobierno de Maduro y los gobiernos progresistas que están tomando posiciones en América Latina. Especialmente agresivas han sido las palabras entre el canciller argentino y sectores del Gobierno venezolano. Pero México y España también han condenado la acción. El 5-E está produciendo un mayor aislamiento político en el gobierno de Maduro, quien ha expresado su deseo de establecer alianzas con el nuevo ciclo de gobiernos progresistas que apenas comienza.

La tardanza del Gobierno en calificar y explicar el hecho de la toma de la Asamblea por parte de Guaidó aumentó la incertidumbre. No hay claridad de cómo va a reaccionar ante el hecho y si va a seguir reconociendo a Luis Parra y la directiva escogida el 5 de enero.

Toda esta confusión puede tener un final feliz. Este año deben convocarse, por mandato constitucional, las nuevas elecciones legislativas. Al oficialismo podría interesarle incluso que ocurriera en el primer trimestre del año para fomentar la división opositora entre los abstencionistas y los que llaman a participar. Antes de terminar el año pasado, la oposición amagó con asistir a los comicios cuando formó, junto al oficialismo, un comité para preparar la nueva designación del Consejo Nacional Electoral. Los acontecimiento del 5 y 7 de enero pueden tender a acrecentar la tendencia radical y abstencionista de la oposición y en consecuencia y paradójicamente, a dejar el poder legislativo en manos del chavismo.

En todo caso, el intento de desplazar a Guaidó parece haber sido un error de cálculo de la dirigencia chavista, innecesario a todas luces debido a la proximidad de unas nuevas legislativas cuya convocatoria puede permitirle recuperar la iniciativa rápidamente.


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A GUAIDÓ, DELINCUENTE Y CRIMNAL VENEZOLANO, TRAIDOR A SU PATRIA, Y DESTITUIDO POR LA PROPIA DERECHA, EL PP Y CIUDADANOS, LO CONVIERTEN EN COCTEL VOXATOF, AL LLEVARLO AL PARLAMENTO PARA ENFRENTAR A UNOS TRABAJADORES CON OTROS Y SUBVERTIR POR LA VIOLENCIA EL ORDEN PÚBLICO, COSA QUE POR OTRA PARTE, ANDAN PIDIENDO LOS MÁS HIJOS DE PUTA QUE SE DEDICAN AL PERIODISMO Y LENGUAS TRAPO, ADEMÁS, QUE SE ENRIQUECEN DE ALCACHOFAS RADIOFÓNICAS, TAL QUE EL COJO DE CATALUÑA, QUE NO EL MANCO DE LEPANTO



Venezuela, mentir sin escrúpulos

09.01.2020

Ya no se trata de disputas ideológicas. Se trata de algo más elemental, esencial: un medio de comunicación no debe mentir. La mentira es al medio como la estafa a un banco. Si este no debe hurtar el dinero de sus clientes un medio tampoco debe escamotear la información que necesita su audiencia, que confía en la honestidad y ecuanimidad de su fuente informativa.

Desafortunadamente, lo que hemos visto en la prensa hegemónica a propósito de la elección del nuevo presidente de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela en medios tales como Clarín, Infobae y La Nación en la Argentina, o El País en España, El Mercurio en Chile o la CNN en Estados Unidos constituye una monumental estafa a la buena fe de sus lectores. El periódico español, por ejemplo, asegura que “La autoproclamación de Luis Parra y la elección de Guaidó en una sesión alternativa complican el panorama parlamentario.” Titulares parecidos inundan los otros medios ya mencionados. El problema es que no hubo tal autoproclamación de Luis Parra. Eso es lo que hacen los amigos de los diversos integrantes de la pandilla de operadores políticos, que no periodistas, que medran en nuestro tiempo y que protegen a autoproclamados y corruptos como Juan Guaidó y Jeannine Añez. Parra, en cambio, del ultraopositor partido Primero Justicia, no se autoproclamó sino que obtuvo 81 votos de los 140 diputados presentes (de un total de 167) que acudieron al recinto de la AN y por eso fue proclamado como presidente de dicho órgano legislativo. Quien se volvió a “autoproclamar” ¡y en las oficinas del diario El Nacional de Caracas fue Guaidó! , lo cual habla bien a las claras de cual es la función real de ciertos medios que dicen hacer “periodismo independiente”. A pesar de la existencia de quórum y de la presencia de diputados de todas las fuerzas políticas, el hasta entonces Presidente de la Asamblea, Juan Guaidó, se rehusó a ingresar al Palacio Legislativo e instalar la sesión, tal como era su obligación, permaneciendo en las afueras de la sede parlamentaria y pretendiendo hacer entrar a la fuerza a cuatro diputados que por distintas razones habían sido inhabilitados por el Tribunal Supremo de Justicia. En las grabaciones se le oye decir que “si ellos no entran yo tampoco.” Estos finalmente entraron, pero él permaneció afuera. Cabe subrayar que ninguno había participado en las sesiones del actual período legislativo y que Guaidó, como presidente del cuerpo, en ningún momento exigió su presencia.

Ante la ausencia de Guaidó el reglamento de la Asamblea Nacional dispone que el diputado de mayor edad se instale como Director de Debates y dé comienzo a la sesión. Se eligió así, con el voto de 81 diputados una nueva Directiva de cinco miembros, todos pertenecientes a partidos de la oposición. Hay que ser muy mentiroso, como los medios arriba citados, para hablar de un “golpe parlamentario de Maduro” cuando la nueva directiva está íntegramente conformada por políticos de la oposición. O sea, Maduro habría sido tan incompetente que organiza un golpe parlamentario, supuestamente para favorecer sus planes políticos, a resultas del cual la nueva Directiva de la AN queda en manos de ¡cinco férreos opositores a su gobierno! Algo no cierra en esta explicación. La razón: que todo es un relato absolutamente falso de la realidad. Lo que una prensa honorable tendría que haber dicho es que la elección del nuevo presidente de la AN fue realizada de conformidad con los requisitos legales, en el día y el lugar dispuestos por la Constitución (no en una plaza o en las oficinas de un diario, como hizo Guaidó), que hubo el quórum que manda la ley y que la votación se hizo ante la presencia de la Junta Directiva saliente, a excepción de Guaidó, obteniendo la oposición una suma de votos que superaba ampliamente la mitad más uno de los 140 parlamentarios en el recinto.

¿Cómo explicar la conducta del “autoproclamado”? Primero, por su irreparable descrédito en las filas opositoras. Recordar la denuncia en su contra hecha por el embajador “imaginario” que él mismo nombrara en Colombia, Humberto Calderón Berti, y que lo acusara de robarse, junto a algunos de sus amigotes, parte del dinero que la Casa Blanca había enviado para financiar la operación “Ayuda Humanitaria + Concierto en Cúcuta” del 23 de Febrero y “gastárselo en prostitutas y licor” aparte, seguramente, en alguna que otra sustancia prohibida.[1] Segundo, porque el acuerdo en la oposición era que habría una alternancia de los partidos que presidían la AN y que al producirse la renovación de autoridades que tuvo lugar este 5 de Enero el partido de Guaidó, Voluntad Popular, debía ceder el lugar a Primero Justicia, y como buen bribón que es ignoró ese acuerdo y trató de salir airoso victimizándose en un intento patético de ingresar ilegalmente al recinto de la AN cuando nada ni nadie le impidió hacerlo normalmente, como todos los diputados de la oposición. Pero tenía que proporcionarle al imperio, la CNN y la prensa canalla del continente esa foto que toda la derecha necesitaba para confirmar el carácter dictatorial del “régimen” de Maduro y sumar a los vacilantes al grupo de la derecha recalcitrante de Latinoamérica. Una farsa muy bien pensada y actuada, lástima para él que los testigos presenciales y los videos que circulan profusamente en la red demuestran claramente el engaño. Tercero, porque Trump le ordenó que no se bajara y siguiera con su fantochada hasta tumbar a Maduro y, obediente y arrastrado, y con algunas cuentas pendientes con la Casa Blanca por aquellos dinerillos del 23 F Guaidó obedeció la orden de su amo.

Un indeleble torrente de estiércol cae sobre los medios que en lugar de relatar estos hechos, concretos y probados (inclusive con videos tomados por parlamentarios y gente que se hallaba en las adyacencias de la sede de la AN y que se viralizaron por internet) se plegaron al discurso que Washington necesita como preparación de una eventual aventura militar en Venezuela o de la intensificación de sus ataques económicos, financieros, informáticos, diplomáticos, etcétera contra ese país. Mintieron, una vez más, como lo han venido haciendo desde décadas para promocionar sus intereses y los del imperio, del cual son sus oficiosos house organs . Estafaron por enésima vez a sus lectores y a sus audiencias. Pero poco les importa. Lograron lo que se proponían: seguir confundiendo a la opinión pública y a funcionarios de varias cancillerías latinoamericanas –desgraciadamente la argentina no fue la excepción- que compraron las fake news de los medios hegemónicos y carentes de profesionalismo las admitieron como buenas, emitiendo vergonzosos comunicados en donde la ignorancia mezclada con la indolencia dio por resultado desatinos diplomáticos que tomará mucho tiempo y trabajo corregir.

A lo anterior hay que agregar la creencia muy arraigada en el establecimiento diplomático de Latinoamérica que si un gobierno se alinea incondicionalmente con Washington –por ejemplo cerrando los ojos ante el atentado terrorista perpetrado contra Qassen Suleimani en Irak, o uniéndose al coro que canta loas a Guaidó como el mesías de la democracia venezolana- su fidelidad será generosamente recompensada por la Casa Blanca. Argentina ya ensayó esa política de “relaciones carnales” propuesta por Carlos S. Menem durante sus largos diez años de gobierno y terminó en una debacle fenomenal ante la gélida indiferencia del gobierno de Estados Unidos. Pensar que ahora podrá ser diferente es una muestra de ingenuidad política, aún teniendo en cuenta el redoblado sometimiento a aquel país en que dejó el gobierno de Mauricio Macri a su sucesor. Una política exterior independiente, seria, exenta de grandilocuencias y congruente con la rica multipolaridad del mundo actual es la mejor carta de presentación para las difíciles negociaciones que los países del área, y muy especialmente la Argentina, deben permanentemente entablar con la Casa Blanca. El alineamiento incondicional a ésta no sólo no ayuda sino que perjudica. Ojalá se tome nota de las enseñanzas de la historia y se actúe en consecuencia.

Nota:
[1] Ver nota de la BBC al respecto en https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50608678

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ROBERTO ABASCAL Y ESMÍN A LA BÚSQUEDA DE ESPAÑA PARA SANVALA



PREDICAR Y DAR TRIGO SON COSAS DISTINTAS. HAY QUE ESPERAR QUE EL NUEVO GOBIERNO PSOE-UP SEPA ESTO, Y QUE MÁS VALE PÁJARO EN MANO QUE CIENTO VOLANDO TAMBIÉN DEBERÍA SABERLO



Italia


La izquierda clasista entre las sardinas romanas


Francesco Locantore
Vientosur
09.01.2020 

La del 14 de diciembre fue una gran manifestación, como no se había visto desde hace muchos años en la izquierda, una manifestación de gente que llenó la plaza de San Juan con decenas de miles de personas (más de cien mil según los organizadores) animada por sentimientos antifascistas y antirracistas. Muchos y muchos trabajadores nativos y migrantes, y jóvenes, se reunieron desde la madrugada con las coloridas sardinas para recuperar la histórica plaza de la izquierda, después de la manifestación del 19 de octubre de la derecha reaccionaria.

La composición social de la plaza era variada, estaban presentes varias generaciones: jóvenes estudiantes, precarios, migrantes y trabajadores y trabajadoras, pero también pensionistas. Es difícil decir qué sectores sociales fueron predominantes. En la plaza se expresaron diversas sensibilidades sobre los temas de antirracismo y hospitalidad o el antifascismo -la metedura de pata de uno de los organizadores romanos sobre la posible presencia de Casa Pound elevó los niveles de vigilancia sobre este tema- pero también sobre las cuestiones planteadas por los movimientos que se han manifestado en este periodo contra el calentamiento global y la violencia contra las mujeres. Los pasajes más aplaudidos durante los discursos desde el escenario se referían a la recepción y la solidaridad. El ex médico de Lampedusa, Pietro Bartolo, ahora electo al Parlamento Europeo en las listas del PD, habló sobre este tema y llegó a pedir la derogación de los decretos de seguridad; en el mismo sentido habló Giorgia Linardi de la ONG Sea Watch, que estaba en el barco capitaneado por Carola Rakete. También fue muy aplaudida la intervención de Luce Visco, representante del Arcosgay de Nibras, una niña musulmana de origen palestino, y de la presidenta de ANPI, Carla Nespoli.

En Roma, como en las otras plazas de la sardina, existía ante todo la preocupación, afortunadamente presente en amplios sectores de las masas, por el crecimiento de un sentido común racista y violento con los más débiles, que se extendía en la sociedad y era montado y alimentado por la derecha reaccionaria, con Salvini y Meloni a la cabeza. Ciertamente el nivel de politización de este movimiento es muy bajo, y deliberadamente los organizadores tratan de mantenerlo en un nivel genérico y superficial de crítica de los tonos de odio e inhumanidad de la derecha reaccionaria contra los migrantes, de defensa del orden constitucional democrático, sin proporcionar oportunidades de discusión y profundización de una plataforma de reivindicación que podría poner en problemas al gobierno Conte bis, que en la mayoría de los temas está en una línea de continuidad de las políticas del primer gobierno Conte apoyado por la Liga de Salvini y el propio Movimiento 5 Estrellas. El Partido Demócrata espera sacar nueva vida de estas manifestaciones y por lo tanto no podía aceptar una radicalización de las consignas, o una profundización de la crítica de las razones materiales por las que la ira social provocada por las políticas neoliberales y de austeridad perpetradas por el propio PD fue anteriormente cabalgada por la derecha. El grupo de organizadores en Bolonia parece decididamente moverse en coherencia con esta necesidad. Por eso los grupos de Facebook de las sardinas que han surgido en estas semanas están estrictamente controlados, cada post debe ser aprobado por los moderadores, y aquellos que intentan estimular la reflexión sobre los contenidos de la movilización o proponer puntos concretos de la plataforma son acusados de ser divisores, cuando no son completamente censurados. La llamada asamblea de las sardinas del 15 de diciembre se resolvió en una reunión entre algunos administradores seleccionados de las páginas de Facebook, que simplemente tomaron nota del documento ya preparado por el grupo restringido de organizadores en Bolonia.

Pero las movilizaciones son la mejor escuela en la que, potencialmente, se forma y radicaliza la conciencia de clase y en las calles es difícil impedir las demandas más radicales de crítica no sólo a la derecha, sino también a las políticas de la derecha que llevan a cabo el centro-izquierda y el actual gobierno. Por ello, consideramos positiva la presencia en la manifestación de Roma de sectores políticos más radicales con referencias de clase, o que, en todo caso, han llevado a las calles consignas y reivindicaciones precisas que implican responsabilidades no sólo de la derecha reaccionaria. Cerca de la estatua de San Francisco estaban las sardinas anticapitalistas de la Sinistra Anticapitalista, las sardinas rojas de Rifondazione, los migrantes de las sardinas negras organizados con el Potere al popolo, la coordinación para la retirada de los proyectos que impulsan autonomías diferenciadas [proyectos que introducirían diferenciaciones en servicios como sanidad y educación con repercusiones negativas en las regiones más pobres del sur. ndt] y otros diversos grupos de la izquierda radical romana. El bloque de la izquierda radical entró en la plaza con las sardinas negras a la cabeza, entre los aplausos de los demás manifestantes, encontrando un consenso en sus consignas: ius soli [derecho vinculado al territorio donde se encuentran las personas y no al origen de ellas. ndt]; abolición de las leyes de seguridad; denuncia de la labor del Ministerio del Interior de Minniti y Lamorgese, coherente con la de Salvini; no a la guerra, a la venta de armas, al tratado con Libia; crítica a las políticas neoliberales, derogación de la ley de empleo; oposición a la autonomía diferenciada, propugnada entre otros por el candidato Bonaccini del PD de Emilia Romagna, el mismo Bonaccini que es apoyado plenamente por los cuatro promotores del movimiento de las sardinas de Emilia Romagna, que postula como candidato a un patrón culpable de haber despedido a decenas de trabajadores con un mensaje telefónico (y que realmente sería la alternativa de la derecha).

Al final de la manifestación, cuando Mattia Santori leyó sus seis puntos que deberían dar algún contenido proactivo a este movimiento, terminando con la propuesta de repensar los decretos de seguridad, una gran parte de la plaza se levantó al grito de derogación, tanto que él mismo tuvo que corregirse y expresarse a favor de la abrogación. La reunión de las cumbres del día siguiente tuvo que tomar nota de que en este punto no sería posible macerar el pescado en el barril y tuvo que escribir que el movimiento pide la derogación de los decretos de seguridad. No es que esto cambie las intenciones del pequeño grupo de organizadores, que simplemente buscan un buen resultado para el centro-izquierda en las elecciones regionales de Emilia Romagna. Los otros cinco puntos no dicen casi nada, pero apuntan a una concepción de la democracia muy atrasada y de estilo liberal, en muchos sentidos cercana a la defendida por el M5S.

Tras la intervención de Santori, las sardinas negras pidieron hablar por el micrófono y los organizadores, visiblemente molestos por la presencia de sectores radicales de izquierda, trataron de negar esta petición, apoyada también por los demás manifestantes que estaban cerca del escenario en ese momento. Al final, tuvieron que ceder y la intervención de su portavoz (que fue interrumpida en un momento dado por los organizadores que volvieron a poner la música a todo volumen) fue una de las más aplaudidas del día, expresando claramente las reivindicaciones antirracistas -en primer lugar una ley sobre el ius soli- y contra la guerra denunciando las políticas realizadas no sólo por el primer gobierno de Conte con Salvini dentro, sino por el PD primero con Minniti y con el actual gobierno, que permite, entre otras cosas, la venta de armas a Turquía en la guerra contra los kurdos sirios en Kobane.

No sabemos qué perspectivas tendrá el movimiento de la sardina, hasta la fecha se anuncian algunas campañas y trabajos locales en los territorios, pero ninguna otra manifestación (y mucho menos una asamblea democrática del movimiento). Probablemente mucho dependerá del resultado de las elecciones regionales de finales de enero, después de las cuales el fenómeno podría desinflarse, y seguramente sucederá si los organizadores deciden hacer explícita la referencia política al PD y a la mayoría del actual gobierno. El hecho es que grandes sectores de las masas han vivido estas semanas de manifestaciones como no lo habían visto en mucho tiempo, y esto podría devolver la confianza en las movilizaciones a sectores más conscientes de clase.

En este punto no podemos evitar una evaluación más completa del equipo directivo que ha lanzado y está gestionando las movilizaciones, empezando por la forma en que se organizan [para saber más: ne avevamo già scritto. ndt]. El verticalismo extremo no es un elemento accidental, sino que responde a una lógica y una elección precisas: la de impedir que los lugares públicos, abiertos y democráticos de discusión y debate favorezcan la confrontación entre ideas y posiciones políticas diferentes, que también corresponden a intereses sociales distintos. La ausencia de democracia interna obstaculiza el crecimiento colectivo, frena el desarrollo de la conciencia de clase y ciega las opciones autocráticas de aquellos que temen perder el control de la orientación política impresa en las movilizaciones.

El papel de la izquierda de clase, presente y visible en muchas de las plazas sardineras (a pesar de la actitud despectiva de algunos partidos, el PCP de Rizzo a la cabeza, que no pierden ninguna oportunidad de denigrar los movimientos que no están dirigidos por ellos mismos), debe ser en esta etapa precisamente profundizar y radicalizar las demandas llevadas a esas plazas, alentar la continuación de la lucha no sólo contra la derecha sino contra los elementos políticos y sociales que han determinado el crecimiento del nacionalismo y el racismo. Hay que rechazar las políticas liberales y de austeridad de los gobiernos apoyados por el PD desde 2011 (el presupuesto equilibrado y las políticas económicas restrictivas, la reforma de Fornero, la Ley de Empleo, la buena escuela), así como la derogación de las peores medidas del gobierno de Conte, a partir de las leyes de seguridad, sin olvidar el decreto Minniti-Orlando. Es necesario romper desde un punto de vista internacionalista y de clase el marco de las políticas de austeridad preconizado por las instituciones europeas, que está provocando el resurgimiento de los nacionalismos. Por otro lado, es necesario que se reanude la acción sindical combativa en el lugar de trabajo para resistir la guerra que se está llevando a cabo unilateralmente en materia de salarios y derechos y para recuperar terreno también gracias a la solidaridad que se debe construir entre trabajadores nativos e inmigrantes en estos conflictos, tomando como ejemplo las luchas en el sector de la logística en los últimos años.

Por todo ello, el éxito de las iniciativas lanzadas por la Asamblea Nacional de la Izquierda Opositora de Izquierda para el mes de enero y la construcción de coordinaciones locales que den una masa de choque y credibilidad adecuada para enfrentar al panzer dominante, un arraigo territorial a estas iniciativas, y que logren involucrar en la movilización también a algunos sectores más conscientes y avanzados que han salido a las calles con el movimiento de las sardinas.

31/12/2019
Traducción: viento sur

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EN LA INDIA, QUE POR ESO ES OTRO BARRIO DE BILBAO, TAMBIÉN EL GOBIERNO ES EL RESPONSABLE DE LA MISERIA DE LOS TRABAJADORES Y EL CULPABLE DE LOS DISTURBIOS Y DESORDENES PÚBLICOS



INDIA. Millones de trabajadores secundan una Huelga General.

Diario Octubre / enero 8, 2020
Final del formulario

Uno de los países más poblados del planeta vive hoy una histórica huelga general de 24 horas que involucra a millones de trabajadores en toda la India.

La huelga, llamada Bharat Bandh, proclamada por diez organizaciones sindicales que representan a 250 millones de personas, fue convocada contra las políticas del gobierno -definidas como «antitrabajadores» y «antipopulares»- contra la privatización de los servicios públicos, y para pedir un aumento de los salarios y pensiones mínimas.

Estudiantes y agricultores acompañan en todas las ciudades a los trabajadores, desafiando la amenaza del gobierno, que avisó sobre «consecuencias» para quien adhiera.

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