jueves, 23 de mayo de 2019

EN LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA NO GOBIERNA EL SANGUINARIO COMUNISMO MARXISTA DE UÑAS Y DIENTES CHUPADOR DE LOS HIGADILLOS DE LOS NIÑOS, CREANDO POBREZA Y VENGA POBREZA PARA DISTRIBUIR LA MISERIA

Crecen la desigualdad y el riesgo sistémico

Tercerainformación.es
22/05/2019

La gobernadora de la Reserva Federal de Estados Unidos, Lael Brainard, en un discurso en Washington, ha revelado hasta que punto ha aumentado la desigualdad en los EE.UU.. Utilizando los últimos datos sobre ingresos y riqueza, señaló que los ingresos y la riqueza de los hogares de la clase obrera (al ‘establishment’ le gusta hablar de ’clase media’) en los EE.UU. han sido exprimidos en los últimos 50 años y particularmente en los últimos 20 años.

Los hogares medios estadounidenses todavía no han recuperado plenamente la riqueza que perdieron en la Gran Recesión. A finales de 2018, el promedio de los hogares de ingresos medios tenia un patrimonio de $ 340.000 (principalmente una casa), mientras que el 10% superior tenía $ 4,5 millones, un 19% más que antes de la recesión. El aumento de estos últimos se debió principalmente a la subida del mercado de valores.

Según la encuesta de consumo de la Fed, un tercio de los adultos con ingresos medios dicen que pedirán dinero prestado, venderán algo o no son capaces de pagar $ 400 en facturas inesperadas. Una cuarta parte señalaron que obviaron algún tipo de atención médica en 2018 debido a su coste. Casi tres de cada 10 adultos de ingresos medios mantienen un saldo negativo en su tarjeta de crédito la mayoría del tiempo. Mientras tanto, la proporción del ingreso gastado en alquiler por los inquilinos de clase media se elevó a un 25% en 2018 desde el 18% en 2007, un aumento del 40%.



El coeficiente de Gini (la medida básica de la desigualdad) de los ingresos se encuentra en su nivel más alto en los EE.UU., un pico de 0,48 que contrasta con el 0,38 de finales de 1960 - un aumento del 30% (véase el gráfico).

Brainard sugirió que esta evolución es tan negativa que la mayoría de los estadounidenses nunca recuperarán un nivel de vida razonable. “En los últimos años, los hogares con ingresos medios se han enfrentado a una serie de retos’’, dijo Brainard. “Esto plantea la cuestión de si los estándares de vida de clase media están al alcance de los estadounidenses de ingresos medios en la economía actual’.

Tal situación también amenaza con debilitar la economía al disminuir el consumo per capita. “Las investigaciones demuestran que los hogares con menores niveles de riqueza gastan una mayor fracción de sus ingresos que sus contrapartes más ricas. Eso tiene implicaciones a largo plazo para el consumo, el mayor motor del crecimiento de la economía”, dijo. E incluso corre riesgo la ‘propia democracia’. “Una clase media fuerte es a menudo considerada la piedra angular de una economía vibrante y, más allá de eso, de una democracia resiliente’’ añadió. Tales son los temores de los miembros de uno de los pilares del capital estadounidense, la Reserva Federal.

Mientras se exprime a la ’clase media’ en los EE.UU. y en otros muchos países capitalistas avanzados, el 1% superior e incluso más allá, la parte superior del 0,1%, nunca han estado mejor. Es como si la Gran Recesión nunca hubiera tenido lugar.

La riqueza de las personas más ricas del mundo se redujo en un 7% a los $ 8,56 billones de dólares en 2018, según Wealth-X, citando las tensiones comerciales globales, la volatilidad del mercado de valores y una desaceleración del crecimiento económico. Y el número de multimillonarios cayó un 5,4% hasta 2.604 personas, la segunda caída anual desde la crisis financiera de hace una década. Pero los más ricos de EE.UU. fueron los que salieron mejor parados de las tres regiones principales, registrando un ligero aumento del número de multimillonarios de 0,9% hasta los 892, incluso si su riqueza se redujo en un 5,8% hasta los $ 3,54 billones.

San Francisco es la ciudad que tiene más multimillonarios por habitantes en el mundo - con un multimillonario por aproximadamente cada 11.600 habitantes - seguida por Nueva York, Dubai y Hong Kong.

No ha habido, sin embargo, una caída en el número de multimillonarios en la Gran Bretaña del Brexit. De acuerdo con la lista de ricos del Sunday Times que se acaba de publicar, hay 151 multimillonarios registrados en el Reino Unido. Y ser un multimillonario es ser como dios en comparación con la riqueza media de los hogares. Si medimos la diferencia de tiempo, digamos que en días, es asombrosa. El salario anual de una enfermera del NHS (Sistema de Salud Público) es como la mitad de un día, mientras que el de un multimillonario es como 11.500 días. Los ingresos del multimillonario suponen una brecha de !32 años!



Como el cambio climático y el calentamiento global, la desigualdad en todo el mundo ha llegado a un punto de inflexión irreversible. La Biblioteca de la Cámara de los Comunes del Reino Unido estima que, si las tendencias actuales continúan, el 1% más rico controlará casi el 66% del dinero del mundo para el año 2030. Sobre la base de un crecimiento del 6% anual de la riqueza, tendrán activos por valor de aproximadamente $ 305 billones de dólares, desde los $ 140 billones actuales. Esto sigue a un informe publicado a principios de este año por Oxfam, que afirma que sólo ocho multimillonarios poseen tanta riqueza como 3,6 mil millones de personas - la mitad más pobre del planeta.

El economista jefe del Banco de Inglaterra, Andy Haldane, también ha publicado un estudio profundo sobre la distribución en Gran Bretaña de ricos y pobres. Desde su ciudad natal, Sheffield, en el norte de Inglaterra, Haldane muestra como la riqueza y los ingresos se concentran en el sudeste de Inglaterra. De hecho, el Reino Unido tiene la peor dispersión regional del ingreso y la riqueza en Europa - incluso peor que Italia.

En Gran Bretaña, el ingreso y la riqueza se concentran en Londres y el sur-este, a pesar de que las largas horas de trabajo y el tiempo de transporte parecen hacer a los londinenses más miserables que sus conciudadanos más pobres en el norte, según las encuestas.

La desigualdad creciente está creando las condiciones para el aumento de los riesgo e incertidumbre en las economías capitalistas. Porque la principal forma en que la desigualdad de la riqueza ha aumentado es mediante el aumento de los precios de los activos financieros. Marx llamó a estos activos ‘capital ficticio’, ya que representan una reclamación sobre el valor de las empresas y el gobierno que no puede ser reflejada en el valor realizado en las ganancias y activos de las empresas o los ingresos del gobierno. Las crisis financieras tienen lugar de manera recurrente, cada vez más graves, y pueden acabar con el ’valor’ de estos activos de golpe. Tales crisis pueden ser desencadenantes de un colapso en cualquier punto débil subyacente en los sectores productivos de la economía capitalista.

El último informe de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre la estabilidad financiera en los EE.UU. es una lectura que llama al realismo.

Según el informe, “El endeudamiento de las empresas es históricamente alto en relación con el producto interno bruto (PIB), con aumentos más rápidos de la deuda concentrada en las empresas de mayor riesgo, en medio de señales de deterioro de las condiciones de crédito.” Las tasas de interés de los créditos están cerca de sus mínimos históricos, por lo que la orgía de endeudamiento de las empresas continúa. Según la Fed, “La deuda contraída por el sector empresarial, sin embargo, se ha expandido más rápidamente que la producción en los últimos años, empujando la relación del crédito del sector empresarial con el PIB a niveles históricamente altos .”

Por otra parte, “El crecimiento considerable de la deuda empresarial durante los últimos siete años se ha caracterizado por un gran aumento de las formas de riesgo de la deuda concedida a empresas con perfiles de crédito más pobres que las de aquellas que han aumentado los niveles ya elevados de deuda”.

Y este dinero prestado no se utiliza para invertir en activos productivos, sino para especular en el mercado de valores. De hecho, los principales compradores de acciones de Estados Unidos son las propias empresas, lo que aumenta el precio de sus propias acciones (recompras).

Mientras las tasas de interés se mantengan bajas y no haya una gran caída de los beneficios empresariales, este escenario de endeudamiento de las empresas y las recompras de acciones en el mercado de valores pueden continuar. Pero si las tasas de interés comienzan a subir y / o los beneficios caen, el castillo de naipes empresarial podría desmoronarse. Como resume la Fed: “Incluso sin una fuerte disminución en la disponibilidad de crédito, cualquier debilitamiento de la actividad económica podría aumentar las tasas de morosidad y dar lugar a contracciones relacionadas con el crédito en el empleo y la inversión de estas empresas. Por otra parte, la investigación existente sugiere que las elevadas vulnerabilidades, tales como un excesivo endeudamiento en el sector empresarial, aumentan el riesgo de decrecimiento de la actividad económica en general”.

Naturalmente, el informe de la Fed llega a la conclusión de que las cosas irán bien y que los bancos y las corporaciones son fuertes y sanos. Pero la incertidumbre general sobre el futuro de las economías capitalistas va en aumento, de acuerdo con la lectura más reciente del Índice Mundial de Incertidumbre (IMI), que supuestamente mide la confianza de los inversores capitalistas a nivel mundial.


La última entrega publicada del IMI ha aumentado el nivel de incertidumbre considerablemente, más allá que antes de la crisis financiera global. Y la reciente caída de los precios de las acciones arrastradas por la guerra comercial en curso entre los EE.UU. y China es una señal de lo que podría suceder el próximo año.

 
La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación
 
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LATINOAMÉRICA NO ES EL CAPITAL USA NI EUROPEO NINGÚN OTRO


El ALBA-TCP renueva el compromiso con la cooperación, la integración y la defensa de la unidad frente a la injerencia

Con la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, los Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de delegaciones de los países miembros del ALBA-TCP, reunidos en La Habana en ocasión del XVIII Consejo Político, aprobaron una Declaración Final en la que expresan su preocupación por la agresiva escalada contra Nuestra América

DIARIO OCTUBRE
mayo 22, 2019


El Presidente cubano asistió a la sesión de clausura del xviii Consejo Político del ALBA-TCP. Foto: José Manuel Correa 

Bertha Mojena Milián.— Con la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, los Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de delegaciones de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), reunidos en esta capital en ocasión del XVIII Consejo Político, aprobaron una Declaración Final en la que expresan su preocupación por la agresiva escalada contra Nuestra América, las acciones contra la paz y la seguridad regionales y especialmente las amenazas del uso de la fuerza contra la República Bolivariana de Venezuela.

En la declaración se precisa que estas amenazas constituyen peligros para la paz regional en oposición a los preceptos contenidos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y se destaca la resistencia del Gobierno y pueblo venezolanos frente a la injerencia externa y las medidas coercitivas unilaterales contra su país.

De igual forma, se renueva el apoyo al Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, la Revolución bolivariana y chavista y la unión cívico-militar de su pueblo, se respalda la iniciativa del «Mecanismo de Montevideo» y se rechaza la vulneración de la inviolabilidad de los locales de las misiones diplomáticas, en total violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

El documento ratifica el apoyo de los países miembros del alba-tcp al proceso de diálogo y negociación del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua y el rechazo de la conducta injerencista del Gobierno de ee. uu. y la Organización de Estados Americanos (OEA).

Igualmente, se repudia la Doctrina Monroe, viejo reflejo de la ambición hegemónica e imperialista de Estados Unidos sobre las tierras y los pueblos de América y se reclama el apoyo de la comunidad internacional para el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba y la decisión del gobierno de ­ee. uu. de activar el Título iii de la Ley Helms-Burton.

Además se abordó la necesidad de fortalecer la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como mecanismo de concertación política regional.

Los países miembros del alba también saludaron la aprobación de la nueva Constitución de la República de Cuba.

En la Declaración se respalda la presidencia Pro Témpore de Bolivia al frente de la Celac y se reafirma el apoyo al pueblo y Gobierno de ese Estado plurinacional a una salida al mar con soberanía.

Los integrantes del ALBA-TCP ­rechazaron las medidas adoptadas contra los hermanos países caribeños, considerándolos jurisdicciones no cooperativas, a la vez que se acompaña su reclamo de compensación y justicia reparadora por el genocidio de la población nativa y los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos.

En el documento defendido en La Habana también se acoge la celebración del 25 al 28 de julio del presente año, del XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo en Caracas, Venezuela, espacio que contribuirá al diálogo constante entre las fuerzas políticas progresistas y los movimientos sociales de la región.

El XVIII Consejo Político igualmente defendió la realización de la Reunión Ministerial del Buró de Coordinación del Movimiento de Países No Alineados, a celebrarse en la República Bolivariana de Venezuela, del 20 al 21 de julio de 2019.

El secretario ejecutivo del ALBA-TCP, David Choquehuanca, resaltó al final del encuentro que este mecanismo de integración regional tiene que levantarse con identidad propia y con un pensamiento descolonizador que permita que la cultura de la vida y de la paz prevalezca.
Aseguró que hay que defender y construir el camino noble de la integración, de los que buscan justicia, de la verdad, velar más por el «nosotros» y menos por el «yo» y trabajar todos juntos contra el neoliberalismo, la guerra y el saqueo de recursos, y así defender las soberanías, la paz y la integración frente a la dominación y el sometimiento.

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EL MUNICIPALISMO COMO EJE VERTEBRADOR E INTEGRADOR



Ayuntamientos y municipalismo

23-05.2019

Conviene aprender de lo que sucedió en los 80, cuando la obsesión por "estar en las instituciones" desembocó en el desmantelamiento de muchos movimientos sociales


Estamos en vísperas de elecciones municipales recién cumplidos cuarenta años de las primeras democráticas, en 1979. Entonces, la gran mayoría de los ayuntamientos andaluces tuvieron gobiernos de izquierda (o eso se creía o percibía) al cumplirse el pacto previo y público entre PSOE, PCE, PSA y PTA por el que habría gobiernos de coalición encabezados, como alcalde, por el cabeza de la lista más votada de ellos. Lo que se cumplió fielmente, con la excepción del cambalache entre PSA y PSOE intercambiando las alcaldías de Granada y Huelva por la de Sevilla, a instancias del primero, que quiso, a todo trance, conseguir esta ciudad regalando las otras dos al partido de Felipe González (e iniciando así su larga y lamentable marcha, de componenda en componenda, hacia la irrelevancia y final desaparición).

Fueron aquellos primeros ayuntamientos democráticos, muy poco después de constituirse, los que iniciaron el proceso de iniciativa autonómica a través del artículo 151 de la Constitución que culminó en el referéndum del 28 de Febrero del siguiente año. Tras el pronunciamiento de los de Puerto Real y Los Corrales (con alcaldías del PTA y de la CUT), la inmensa mayoría de los ayuntamientos andaluces dieron también el paso adelante obligando a los propios partidos políticos y a la Junta preautonómica, que vacilaban con la eterna justificación de que "aún no había suficientes condiciones objetivas", a seguir el mismo camino ante el hecho consumado de que, en unos pocos meses, o se conseguía sumar a la gran mayoría de los municipios o habría que esperar cinco años para poder plantear de nuevo la autonomía. Una autonomía que entonces se pensaba "plena" e instrumento eficaz para la transformación de Andalucía (el que luego no fuera ni lo uno ni lo otro sería la base del rápido desencanto político cuyas consecuencias continúan hoy, pero este sería otro tema).

La cultura política andaluza progresista y de izquierda, desde la segunda mitad del siglo XIX, siempre había tenido como un componente central el nivel municipal. La propia construcción de Andalucía como sujeto político se planteaba confederalmente, de abajo arriba, y no de forma burocrática y siguiendo un modelo centralista, como se ha hecho. Así, el proyecto de la llamada Constitución andaluza de Antequera, de 1883, contenía, en realidad, tres constituciones: una para los municipios, otra para los cantones (hoy diríamos las comarcas y áreas metropolitanas) y la tercera para Andalucía. Esta debería ser, en palabras de Blas Infante años después, un anfictionado (confederación) de pueblos (municipios y comarcas).

Hoy, algunos tenemos la convicción de que es en este planteamiento municipalista y de construcción "de abajo arriba", y no a la inversa, donde está la única base posible para avanzar hacia una Andalucía libre de la dependencia económica, superadora de la subordinación política y con una reactivada y creativa identidad cultural. De una Andalucía construida por sí, desde los municipios y de acuerdo con las necesidades y aspiraciones de la gran mayoría de los andaluces/zas. Y en fraterna solidaridad con los pueblos de Iberia y del mundo. Ello podría ser posible a condición de que no creamos que la acción municipalista se manifiesta solamente en la actuación en (y respecto a) los ayuntamientos. La presencia y acción dentro de estos no debería ser sino una de las vertientes del municipalismo y, para estar justificada, ser consecuencia de la acumulación de esfuerzos, voluntades y trabajo cotidiano en los movimientos sociales y las asociaciones y colectivos de la sociedad civil sobre los problemas y aspiraciones de los habitantes de cada pueblo y ciudad (y de cada barrio de las ciudades y pueblos). Si no fuera así, la labor en los ayuntamientos, como en otras instituciones políticas, podría ser incluso contraproducente porque esterilizaría la participación directa ciudadana y haría gastar unas energías que deberían aplicarse, sobre todo, a la creación de estructuras y experiencias transformadoras en lo político, lo social, lo económico y lo cultural. Conviene aprender de lo que sucedió en los años 80, cuando la obsesión por "estar en las instituciones" desembocó en el práctico desmantelamiento del movimiento vecinal y de otros movimientos sociales sin apenas resultados positivos apreciables.

Creo imprescindible que reflexionemos sobre estas cuestiones en vísperas de las elecciones del día 26, cuando raro es el partido o "confluencia" que no se declara municipalista. Sólo deberíamos tomar la afirmación en serio si durante años se ha practicado realmente el municipalismo. Si no fuera así, se trataría de la utilización de una palabra vaciada de contenido.

Isidoro Moreno. Catedrático Emérito de Antropología

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miércoles, 22 de mayo de 2019

URUGUAY (Pero que da igual cualquier otro pueblo): LA UTILIZACIÓN DEL CRIMEN COMO ARMA POLÍTICA EN MANOS DEL CAPITAL



Uruguay. Cientos de miles marcharon contra la impunidad de ayer y hoy: “¡Que nos digan donde están las y los desaparecidos!”

Tercerainformación
21/05/2019 

Miles de personas marcharon bajo una intensa lluvia y frío, para que de una vez por todas se acabe la impunidad en Uruguay.



24 movilizaciones, 24 marchas del silencio a las que han hecho oídos sordos todos los gobiernos de turno, desde la “vuelta” de la democracia -en 1985- hasta nuestros días.

Que nos digan donde están las desaparecidas y los desaparecidos, fue el reclamo central de esta marcha, que como todos los 20 de mayo, recorrió la avenida 18 de julio, en el centro montevideano.

La multitud demostró que las políticas de olvido y de impunidad sostenidas por los genocidas y sus cómplices, no han podido con la memoria popular. Reafirmación palpable en el hecho de que esta emblemática movilización se realizó por primera vez, más allá de las fronteras citadinas, en varios departamentos del país.

Sin haber alcanzado la verdad, la justicia y el castigo a los culpables que ejecutaron el terrorismo de Estado contra las y los desaparecidos, asesinados y torturados durante la última dictadura cívico-militar, miles de uruguayas y uruguayos, este 20 de año, dijeron BASTA.

“Que nos digan, Donde están! Contra la impunidad, la de ayer y la de hoy”







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CAPITAL-TRABAJO: EL ORIGEN DE LA CRISIS ACTUAL

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista LE MONDE DIPLOMATIQUE, julio de 2013




Este artículo analiza cómo la relación entre el mundo del capital y el mundo del trabajo ha configurado la crisis actual, tanto económica como financiera.


En la extensísima literatura escrita sobre las causas de la crisis actual, pocos autores se han centrado en el conflicto capital-trabajo (lo que solía llamarse “lucha de clases”). Una posible causa de ello es la atención que ha tenido la crisis financiera como supuesta causa única de la recesión. Eso ha desviado a los analistas del contexto económico y político que determinó y configuró la crisis financiera así como la económica, la social y la política. En realidad no se puede analizar cada una de ellas y la manera como están relacionadas sin referirse a tal conflicto capital/trabajo. Como bien dijo Marx: “La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases”. Y las crisis actuales son un claro ejemplo de ello.

Durante el periodo que siguió a la Segunda Guerra Mundial, el conflicto renta del capital versus renta del trabajo se apaciguó gracias a un pacto entre los dos adversarios. Este pacto determinó que los salarios, incluyendo el salario social (con aumento de la protección social basada en el desarrollo de los servicios públicos del Estado del Bienestar) evolucionaran con el aumento de la productividad. Consecuencia de ello: las rentas del trabajo subieron considerablemente, alcanzando su máximo (a los dos lados del Atlántico Norte) en la década de 1970 (la participación de los salarios, en términos de compensación por empleado, en EEUU fue del 70% del PIB; en los países que serían más tarde la UE-15, este porcentaje era el 72,9%; en Alemania un 70,4%; en Francia un 74,3%; en Italia un 72,2%; en el Reino Unido un 74,3% y en España un 72,4%).

A finales de la década de 1970 y principios de los años 1980, este pacto social se rompió como consecuencia de la rebelión del capital ante los avances del mundo del trabajo. La respuesta del capital fue el desarrollo de una cultura económica nueva basada en el liberalismo, pero con una mayor agresividad. Es lo que llamamos el neoliberalismo, cuyo objetivo es recuperar el terreno perdido mediante el debilitamiento del mundo del trabajo. A partir de entonces, el crecimiento de la productividad no se tradujo tanto en el incremento de las rentas del trabajo, sino en el aumento de las rentas del capital. Y esta respuesta, mediante el desarrollo de las políticas neoliberales (que constituían un ataque frontal a la población trabajadora), fue muy exitosa: las rentas del trabajo descendieron en la gran mayoría de países citados anteriormente. En EEUU pasaron a representar en 2012 el 63,6% del PIB; en los países de la UE-15 el 66,5%; en Alemania el 65,2%; en Francia el 68,2%; en Italia el 64,4%; en el Reino Unido el 72,7%; y en España el 58,4%. El descenso de las rentas del trabajo durante el periodo 1981-2012 fue de un 5,5% en EEUU, un 6,9% en la UE-15, un 5,4% en Alemania, un 8,5% en Francia, un 7,1% en Italia, un 1,9% en el Reino Unido y un 14,6% en España, siendo este último país donde tal descenso fue mayor.

Tales políticas fueron iniciadas en 1979 en el Reino Unido la Primera Ministra Margaret Thatcher y en 1980en Estados Unidos por el presidente Ronald Reagan. También fueron aceptadas como “inevitables y necesarias” por el gobierno socialista de François Mitterrand en Francia en 1983, al sostener que su programa de clara orientación  keynesiana (con el cual había sido elegido en 1980) no podía aplicarse debido a la europeización y globalización de la economía, postura sostenida por la corriente dominante dentro de la socialdemocracia europea conocida  como Tercera Vía (en España, a partir de 1982, por los gobiernos socialistas de Felipe González).

La aplicación de estas políticas neoliberales, definidas como “socio-liberales” caracterizaron las políticas de los gobiernos socialdemócratas en la UE. Todas ellas tenían como objetivo facilitar la integración de las economías de los países de la UE en el mundo globalizado, aumentando su competitividad a base de estimular las exportaciones a costa de la reducción de la demanda doméstica, reduciendo los salarios. Una consecuencia de estas políticas fue que el aumento de la productividad no repercutió en el aumento salarial, sino en el aumento de las rentas del capital.

Para alcanzar este objetivo, el desempleo fue un componente clave para disciplinar al mundo del trabajo. En todos estos países, el desempleo aumentó enormemente. Pasó de ser un 4,8% en EEUU en 1970 a un 9,6% en 2010. En los países de la UE-15 pasó de un 2,2% a un 9,6%; en Alemania de un 0,6% a un 7,1%; en Francia de un 1,8% a un 9,8%; en Italia de un 4,9% a un 8,4%; en el Reino Unido de un 1,7% a un 7,8% y en España de un 2,4% a un 20,1%, siendo este crecimiento mayor en este último país.

Esta polarización de las rentas, con gran crecimiento de las rentas de capital a costa de las rentas del trabajo, es el origen de las crisis económicas y financieras. La disminución de las rentas del trabajo creó un gran problema de escasez de demanda privada. Pero esta pasó desapercibida como consecuencia de varios hechos. Uno de ellos fue la reunificación alemana en 1990 y el enorme gasto público que la acompañó (a fin de incorporar el Este de Alemania al Oeste y facilitar la expansión de la Alemania Occidental en la Oriental), que se financió principalmente a base de aumentar el déficit público de Alemania, pasando de estar en superávit en 1989 (0,1% del PIB) a tener déficit cada año desde entonces y alcanzando un 3,4% de déficit en 1996. Alemania siguió, pues, una política de estímulo a través del gasto público, que (como resultado de su tamaño y centralidad) benefició a toda la economía europea.

El segundo hecho fue el enorme endeudamiento de la población. Los créditos baratos concedidos por el sistema bancario retrasaron el impacto que el descenso de las rentas del trabajo tuvo en la reducción de la demanda. Este endeudamiento fue facilitado en Europa por la creación del euro, que tuvo como consecuencia la tendencia a hacer confluir los intereses de los países de la Eurozona con los de Alemania. La sustitución del marco alemán y la de todas las monedas de la Eurozona por el euro, tuvo como consecuencia la “alemanización” de los intereses monetarios. España es un claro ejemplo. El precio del crédito nunca había sido tan bajo, facilitando el enorme endeudamiento de las familias (y empresas) españolas, pasando así desapercibida la enorme pérdida de capacidad adquisitiva de la población trabajadora.

Por otra parte, la gran acumulación de capital (resultado de que la mayor parte del aumento de riqueza de los países, causado por el aumento de la productividad, sirviera predominantemente a aumentar las rentas del capital en lugar de las rentas del trabajo) explica el aumento de las actividades especulativas, incluyendo la aparición de las burbujas, de las cuales las inmobiliarias fueron las más comunes, aunque no las únicas. La rentabilidad era mucho más elevada en el sector especulativo que en el productivo, el cual estaba algo estancado, como resultado de la disminución de la demanda. El crecimiento del capital financiero fue la característica de este periodo a los dos lados del Atlántico Norte, crecimiento resultante del endeudamiento y de las actividades especulativas. Este crecimiento se basaba, en parte, en la necesidad de endeudarse, debido al continuo descenso del crecimiento anual de los salarios en todos estos países, una situación especialmente acentuada en los países de la UE-15 (los más ricos). Así, tal crecimiento anual medio en los países de la Eurozona descendió de un 3,5% en el periodo 1991-2000 a un 2,4% en el periodo 2001-2010; en Alemania de un 3,2% a un 1,1% y en España de un 4,9% a un 3,6%.

Los establishments financieros y políticos de la Unión Europea creyeron que la crisis financiera estaba creada y originada por el colapso del banco estadounidense Lehman Brothers y se limitaría al sector bancario de EEUU. Thomas Palley, una de las mentes económicas más claras de EEUU y más desconocidas en Europa, cita al que era Ministro de Finanzas alemán, el socialista Peer Steinbrück (candidato del SPD a la cancillería en las elecciones del próximo 22 de septiembre) que profetizó que aquello –resultado de las debilidades del sistema financiero estadounidense- significaría el fin del estatus de EEUU como gran poder financiero. Este colapso del dólar, según él, beneficiaría al euro.

La gran ironía de estas predicciones es que quien al final salvó a la banca alemana fue el Federal Reserve Board (FRB), el Banco Central de EEUU. El modelo alemán basado en la exportación hizo a la banca alemana enormemente vulnerable a ser contaminada. Los bancos alemanes estaban masivamente intoxicados con los productos especulativos (subprimes) de la banca estadounidense. Grandes bancos (como el Sachsen LB, el IKB Deutsche Industriebank, el Deutsche Bank, el Commerzbank, el Dresdner Bank o el Hypo Real Estate) así como las Cajas (como BayernLB, WestLB y DZ Bank) entraron en el periodo 2007-2009 en una enorme crisis de solvencia, teniendo que ser todos rescatados, muchos de ellos, por cierto, con la ayuda del Reserva Federal de EEUU.

La orientación económica, basada en la exportación (algo típico del modelo liberal), había contagiado profundamente al capital financiero alemán, como resultado de sus inversiones financieras tanto en la banca estadounidense (llena de productos tóxicos) como en los países periféricos llamados PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) y más tarde GIPSI (con la incorporación de Italia), llenas de actividades especulativas de tipo inmobiliario. En realidad la crisis financiera alemana y europea era incluso peor que la estadounidense y, cuando la enorme burbuja especulativa explotó (al paralizarse la banca alemana), apareció con toda crudeza el enorme problema del endeudamiento causado por la reducción de la demanda, ella misma provocada por la bajada de la renta del trabajo.

Una de las causas de ello es la arquitectura del sistema de gobierno del euro, resultado del dominio del capital financiero en  su gobernanza. Tal sistema de gobierno es producto de un diseño neoliberal que se basa, en parte, en la diferencia de comportamientos entre el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal y, en parte, en el distinto tipo de modelo exportador de EEUU y la Eurozona (multipolar en EEUU y centrado en la propia Eurozona en el caso europeo).

El BCE no es un banco central. La Reserva Federal sí lo es. El BCE no presta dinero a los Estados y no los protege frente a la especulación de los mercados financieros. De ahí que los Estados periféricos estén tan desprotegidos, pagando unos intereses claramente abusivos que han dado pie a la enorme burbuja de la deuda pública de estos países. Esto no ocurre en EEUU. La Reserva Federal protege al Estado norteamericano. California tiene una deuda pública tan preocupante como lo es la griega, pero esto no es una situación asfixiante para su economía. Sí lo es en Grecia.

A la luz de estos datos es absurdo que se acuse a los países periféricos de haber causado la crisis debido a su falta de disciplina fiscal. España e Irlanda estaban en superávit en sus cuentas del Estado durante todo el periodo 2005-2007. Eran los discípulos predilectos de la escuela neoliberal, dirigida por la Comisión Europea, siendo el Ministro Pedro Solbes, que había sido Comisario de Asuntos Económicos de la UE, el arquitecto de tal ortodoxia. En realidad, Alemania, durante el periodo 2002-2007, tuvo déficits públicos mayores que la supuestamente indisciplinada España.

No fue su inexistente falta de disciplina, sino la falta de un Banco Central que apoyara su deuda pública lo que causó el crecimiento de los intereses de la deuda pública, provista por los bancos alemanes entre otros, que se beneficiaron de la elevada prima de riesgo. El fin primordial de las medidas de recortes del gasto público, incluyendo el gasto público social, es pagar los intereses a la banca alemana, entre otros. El enorme sacrificio de los países GIPSI no tiene nada que ver con la explicación que se da en los medios y otros fórums de difusión del pensamiento neoliberal que atribuyen los recortes a la necesidad de corregir sus excesos, sino a pagar a una banca que controla el BCE que, en lugar de proteger a los Estados, los debilita para que tengan que pagar mayores cantidades a la banca. La evidencia de ello es abrumadora. El famoso rescate a la banca española es, en realidad, el rescate a la banca europea, incluyendo la alemana, la cual tiene invertidos más de 200.000 millones de euros en activos financieros españoles.

Una variación de esta explicación es el argumento de que el problema de la Eurozona es el grado del diferencial de competitividad, con alta competitividad en el centro –Alemania y Países Bajos- y reducida competitividad en el sur –GIPSI-. Este diferencial explica que los primeros tengan balanzas de comercio exterior positivas (exportan más que importan), mientras que los segundos las tengan negativas (es decir, importan más de lo que exportan). De ahí que la solución pase por un mayor crecimiento de la competitividad de los segundos. Y la mejor manera es bajar los salarios (lo que se llama devaluación doméstica).

Pero tal explicación tiene serios problemas. En primer lugar, ni Irlanda ni Italia tenían balanzas comerciales negativas cuando la crisis se inició. Es más, el crecimiento del componente negativo de la balanza de pagos en los países GIPSI se debió predominantemente al aumento de las importaciones, resultado del endeudamiento, no del descenso de la productividad o competitividad. Y ahora la mejora de su balanza comercial se debe a su escasa demanda. En ambos casos, poco que ver con cambios en la competitividad. En realidad, la productividad laboral estandarizada por actividad económica no es sustancialmente diferente en España que en Alemania. El problema, pues, no puede explicarse por un diferencial de competitividad, sino por un diferencial de demanda, acentuado a nivel europeo por un problema estructural, resultado del descenso de las rentas del trabajo. El motor de la economía de la eurozona se basa en el modelo exportador alemán, cuyo éxito se basa en la moderación salarial alemana (con salarios muy por debajo del nivel que les corresponde por el nivel de productividad), en la imposibilidad de los países periféricos de poder reducir el precio de su moneda (beneficiando a Alemania con ello), en la enorme concentración de euros, la movilidad de capitales de la periferia al centro y el dominio de las estructuras financieras, a través de la enorme influencia sobre el BCE que no actúa como un Banco Central. Ver la balanza de pagos como resultado de una diferencia de productividad es profundamente erróneo.

En realidad, Alemania debería actuar como motor estimulante de la economía, no mediante el aumento de sus exportaciones (basadas en bajos salarios), sino en un crecimiento de su demanda doméstica, incrementando sus salarios y su escasa protección social. El trabajador alemán tiene más en común con los trabajadores de los países GIPSI que con su establishment financiero y exportador. Y en los países periféricos deberían seguirse también políticas de estímulo, revirtiendo las políticas de austeridad que están contribuyendo a la recesión, además del malestar de las clases populares; políticas a las que se opondrán los agentes del capital, pues éstos verán reducidos sus ingresos. Así de claro. Marx, después de todo, llevaba razón.

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