viernes, 25 de septiembre de 2015

MADRID: CON LA SALIDA DEL PP DEL AYUNTAMIENTO SE EMPIEZA A VER EL BARRIZAL EN QUE SE ENCENAGABA LA SEÑORA BOTELLA, MADRE DE SU HIJO Y ESPOSA DE JOSÉ MARÍA AZNAR


Entrevista a Carlos Sánchez Mato, concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid

“La auditoría de la deuda será integral, con los impactos no solo financieros sino también en las políticas sociales o medioambientales”

24.09.2015


Carlos Sánchez Mato es el nuevo delegado del área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid. Madrileño, cristiano de base y luchador contra los abusos de la Iglesia católica, concejal presidente del distrito de Vicálvaro, estudió en la Universidad Complutense y está especializado en economía monetaria y en el sector público. Aunque militó dos años en Izquierda Unida, no ha tenido ningún contacto con la política activa antes de entrar en el Ayuntamiento. Del departamento que controla dependen los presupuestos y la política financiera municipal. Además, Carlos Sánchez está actualmente elaborando su tesis doctoral, que versa sobre la necesidad de una banca pública, una de sus grandes batallas.


Trabajó durante años en la empresa privada, fue director de la Escuela Ideo y es técnico investigador del Observatorio de la Deuda en la Globalización, centro dedicado a estudiar los mecanismos asociados a la deuda financiera de los países más pobres de la UE. Además, destaca su trayectoria como activista en la plataforma "Red Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa", que se enmarca en una campaña contra las instituciones financieras internacionales, y en "Plataforma 0,7", dedicada a la lucha por la cooperación al desarrollo y a erradicar la pobreza. También es un destacado miembro de la Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC), movimiento internacional que promueve el control democrático de los mercados financieros.

Sánchez Mato procede de los "rebeldes" de Izquierda Unida, capitaneados por Mauricio Valiente, que decidieron elaborar una candidatura propia reivindicando el papel activo de la ciudadanía para concurrir a las primarias de Ahora Madrid. Según expresó el concejal electo, fue una decisión “con poca ambición personal y mucha colectiva”. Y ahora, desde el consistorio, su hoja de ruta pasa por elaborar una profunda auditoría de la deuda municipal, que según las cifras que maneja el nuevo ejecutivo rondaría los 6.000 millones de euros. Y en segundo lugar, revisará todos los contratos que los anteriores gobiernos del PP firmaron durante los últimos años, con el ojo puesto en los de limpieza y jardinería, que tantas polémicas han generado este tiempo.

El concejal de Ahora Madrid es además autor de un blog en el que comparte sus reflexiones sobre la actualidad económica. Bajo el nombre de "Economía para críticos e indignados", Sánchez Mato ha criticado activamente el caso Bankia, sobre el que ya se manifestó hace meses al apoyar un documento elaborado por la plataforma "Banca Pública'" que pedía el cese inmediato de José Ignacio Goirigolzarri y el resto de directivos de la entidad y, además, que se abriera un proceso judicial para depurar las responsabilidades de todos ellos.

-La auditoría de la deuda de Madrid ha sido uno de los puntos del programa electoral de la candidatura de Ahora Madrid. ¿Cómo se va a realizar?

-No es un proceso inmediato ya que se trata de una deuda descomunal, con una inmensidad de contratos. Y es curioso que en estos momentos están aflorando una serie de cantidades que no preveíamos para incluir dentro de la deuda, están llegando cosas que no estábamos inicialmente pensando. La magnitud del trabajo es enorme y mucho mas amplia de lo que pensábamos.

Por un lado es algo espectacular porque estamos viendo las cifras reales; por otro lado significa mas dolor para todo aquel que le duela lo público y lo que han hecho de este Ayuntamiento.

Hemos creado una estructura que va a permitir hacer ese trabajo, con una subdirección general con rango suficientemente elevado que se llama Auditoría de la Deuda y de las Políticas Públicas. La idea es que la auditoría de la deuda no sea solamente el análisis de los datos financieros sino una auditoría integral, que vea todos los componentes que tenga esa deuda, todos los impactos que tiene, no solo el financiero sino también el impacto que tiene en las políticas sociales, o medioambientalmente, qué impacto ha podido tener una infraestructura como la M-30, una visión mas amplia de la puramente financiera y un análisis mas amplio del puramente legal, que es lo que molesta a algunos.

-Los críticos de este proceso dicen que se trata de una deuda legal

-Según ellos no se puede decir nada de algo que ha cumplido la ley y contra eso hay que decir a la gente que hay muchísimos contratos que entendemos son abusivos a pesar de cumplir la ley y han pasado por el tamiz de la intervención. Sin embargo, no podemos ocultar que hay contratos que no son lógicos, ni adecuados, ni que se haya mirado el dinero de todos. Por el edificio en el que nos encontramos estamos pagando 18.422 euros diarios de alquiler, pero este edificio era municipal y se lo vendimos a una empresa para que nos lo alquilara a ese precio. Y ese precio no es de mercado. Todo eso ha sido legal, la intervención lo ha dado como bueno pero, ¿es legítimo, es adecuado, políticamente tiene que conllevar responsabilidades a quien firmó ese contrato? Creemos que sí.

-¿Cómo se comenzará este proceso de auditoría?

-Primero se trata del trabajo técnico y de mostrar a la gente los resultados de ese trabajo técnico. Además debe ser un trabajo con una amplia participación para que la gente se empodere, recupere la capacidad de decidir si esto está bien o está mal y si hay alguien que debe responder política o penalmente si ha cometido algún delito.

-¿Cuál es la deuda actual del Ayuntamiento de Madrid?

-La deuda de la ciudad de Madrid es de 5.400 millones de euros. Se ha creado una subdirección, que la dirigirá un funcionario de la casa que trabajaba en la delegación de Hacienda, una persona con gran capacidad técnica, que cree profundamente en lo público y que va a tener un equipo de funcionarios de diferentes departamentos del Ayuntamiento que pasan a formar parte de esta subdirección.

-¿Cuáles son los objetivos?

-Es necesario esclarecer lo que ha ocurrido y, además, eso debe tener consecuencias. Pero es mas, también debemos poner los medios para que eso no vuelva a pasar. Hay, por ejemplo, contratos de arrendamiento de edificios que no necesitamos o que estamos pagando muy caros. Pues casi todos han sido firmados con cláusulas de confidencialidad; o contratos blindados. Irnos de este edificio nos supondría el pago de la totalidad del contrato, esos 18.422 euros diarios durante cuatro años. Y eso es legal, pero profundamente injusto, profundamente ilegítimo. Y desde esa subdirección ya se ha firmado que no se vuelve a firmar un contrato de arrendamiento blindado nunca más. Tampoco se firmará un contrato donde haya una cláusula donde se diga que el contrato es confidencial porque somos administración local y pública. Va en la línea de que lo que ha pasado no vuelva a pasar nunca más.

-¿Contáis con la colaboración de alguna organización social?

-Tenemos una propuesta de la Plataforma Ciudadana por la Auditoría de la Deuda, personas que llevan años trabajando en este tema. La participación ciudadana está planteada y todavía se está elaborando. Pero tenemos claro que la auditoría va a ser ciudadana, no exclusivamente técnica de funcionarios sino que va a ver participación en todo el proceso.

Vamos a convocar al resto de los movimientos sociales que quieran participar, aquellos colectivos organizados o no organizados para trabajar. No se trata de hacerlos auditores, estamos hablando de un debate ciudadano sobre el proceso que no requiere de un conocimiento técnico previo sino de conseguir que la gente pueda conocer lo que ha pasado con herramientas asequibles y con capacidad de poder opinar sobre lo que ha ocurrido. No se trata de que todos se conviertan en economistas y todo dependerá de cómo participa la sociedad civil.

Para arrancar entendemos que los elementos que deben utilizarse son los ya existentes en el propio Ayuntamiento, las propias Juntas de distrito, utilizar ese canal de participación, pero si se cree que se deben crear juntas específicas para la auditoría de la deuda, se crearán. O sea, cualquier canal que se crea oportuno, útil, canales telemáticos, posibilidad de webs que se puedan habilitar al efecto con la concejalía de participación ciudadana que está también en el proceso.

Se trata de un proceso que se está construyendo, de tal manera que si nadie quiere participar habrá que calificarlo como un fracaso ya que es una auditoría pero también es ciudadana. Y se van a utilizar todos los recursos públicos existentes, centros culturales por ejemplo como centros de información y educación para que se conozca qué se hace con el dinero público, un proceso de transparencia ligado a todo eso.

-¿Qué casos existen de una auditoría de este tipo? ¿Qué similitudes tiene con la auditoría de Grecia?

-Todo esto puede ser, por desgracia, una innovación porque ha habido procesos de auditoría popular o procesos de auditoría que no ha sido ciudadana, como en Grecia, donde ha habido un comité formado por expertos pero con un proceso diferente ya que se ha elaborado un informe en el que se habilitaba una herramienta para negociar con la UE para intentar justificar la incapacidad de pago.

El proceso en Madrid es diferente porque tiene capacidad técnica de pagar la deuda. Capacidad técnica es una cosa, que haya sostenibilidad social es otra. Ahora se está pagando la deuda a costa de no gastar en otras cosas. En el caso de Grecia el problema que tenía con su auditoría es que la necesitaba para justificar una imposibilidad de pagar. El planteamiento aquí es diferente, no es porque no queramos pagar la deuda sino porque queremos que se sepa por qué ha ocurrido y que se tomen democráticamente las decisiones que se tengan que tomar. En Grecia se ha hecho un proceso corriendo que aquí no vamos a hacer porque nos olvidaríamos de lo más importante, que haya participación, que haya conocimiento y que haya una transparencia de qué se hace con el dinero de todos.

-¿Se va a plantear el impago de la deuda?

-No se hace una auditoría para no pagar porque el problema no es la insostenibilidad económica, Madrid tiene la capacidad de pagar, genera muchos recursos propios, tiene gran capacidad de captación de ingresos a través de impuestos que difícilmente se pueden evadir, como el IBI, cosa que no sucede en ciudades más pequeñas. Aquí el planteamiento siempre ha sido otro desde el punto de vista de los activistas sociales. Las deudas ilegítimas no solo hay que perseguirlas sino que no hay que pagarlas y las deudas ilegales todavía menos. Pero en Madrid el proceso no nace por eso sino por hacerlo de forma diferente y atender las necesidades sociales independientemente de la deuda.

-¿Cómo se va a reflejar en los presupuestos municipales?

-En los presupuestos de 2016 vamos a plantear un cambio del orden en que deben hacerse los pagos. En el de Botella (la anterior alcaldesa del PP) se pagaban primero los salarios, después la deuda y por último todo lo demás, como los gastos sociales. Nosotros, en el Decreto de Presupuestos vamos a cambiar el orden, a pesar de la normativa que nace del artículo 135 de la Constitución. Y eso no quiere decir que no vayamos a pagar la deuda. El año que viene todavía estaremos haciendo la auditoría. Y presupuestaremos un aumento muy importante en gasto, fundamentalmente el social para atender las necesidades que irá por delante del resto de pagos.

En una suposición de que ese gasto social no se pudiera hacer es entonces cuando nos plantearíamos no pagar la deuda. Pero tenemos capacidad de realizar ese gasto social y con un incremento muy importante. Hay un problema: tenemos que incumplir el techo de gasto que Montoro (ministro de Economía de la nación) dice que debemos tener en esta administración local. Y lo vamos a incumplir conscientemente. Igual que el Gobierno del PP anterior incumplió la cantidad de deuda que deberíamos tener. Vamos a potenciar la Empresa Municipal de la Vivienda, la vivienda social en alquiler, nada de venta, se acabó vender vivienda pública, atención de programas a mayores, infancia, juventud, dar poder a las juntas de distrito con presupuesto para equipamientos que estaban totalmente olvidados por las anteriores corporaciones.

Y después viene la deuda. ¿La vamos a poder pagar? Yo creo que sí, el año que viene podremos amortizar los 500 millones de euros de deuda que nos toca pagar. Si no la pudiéramos pagar estaríamos en otras circunstancias. Pero podemos hacerlo, pagar las nóminas, los gastos corrientes, las barbaridades que nos ha dejado la anterior administración, e incluso pagando todo eso nos da para amortizar la deuda y un pequeño superávit. ¿Cuál es el planteamiento que nos presenta Montoro? Tendríamos que haber reducido el gasto y realizar amortización anticipada. ¿Es un riesgo? Yo creo que el riesgo es dejar a la gente en la imposibilidad de atender sus necesidades.

-¿Qué diferencia a Madrid de otros ayuntamientos?

-La situación es la misma para todos los ayuntamientos pero no todos estamos en la misma situación. Cádiz está en situación de bancarrota, con sus ingresos no tiene capacidad de gestionar su deuda que es una miseria comparada con la de Madrid, 274 millones contra 5.400. Pero la capacidad recaudatoria que tiene Madrid permite hacer frente a eso. Con la política que hagamos no tendremos problemas para afrontar los préstamos porque no vamos a pedir préstamos. No vamos a bajar los impuestos a los madrileños y a pedir un préstamo para pagar préstamos. Con el escenario presupuestario de los próximos cuatro años vamos a financiar el crecimiento del gasto social con impuestos. Y eso es como quien vive de su trabajo y no necesita un préstamo para comprar una vivienda, lógicamente no está en manos del banco.

Pero esa situación es la de Madrid y debemos ser solidarios con el resto de los compañeros de viaje, por lo que deberemos también intentar cambiar el marco para que ellos también tengan la posibilidad de gestionar las cosas de esta manera. Con nuestros planes de amortización, a pesar de que hay deuda de largo plazo que no vamos a anticipar, nos quedaremos sin deuda en 7 u 8 años, con deuda residual. Si llega el PP volverá a endeudarse y si seguimos nosotros no nos endeudaremos y financiaremos todo con los impuestos.

-¿Qué peligros conlleva esta política en un marco como el actual y con una experiencia como la de Grecia en la que la voluntad popular ha sido enterrada por la troika?

-Soy optimista, porque aunque tenemos una normativa estatal vergonzosa, no tengo miedo, el miedo lo tiene que tener otros y el miedo habría que tenerlo de otras cosas, por ejemplo, si tuviéramos que depender de los bancos y de sus recursos para pagar las viviendas sociales. A nivel estatal vamos a tener gobiernos esclavos de la troika y de las grandes oligarquías económicas y financieras que son las que dominan la actuación política en la UE y en el resto del mundo. ¿Qué puede hacer un ayuntamiento pequeño en esa inmensidad? Poco. Un ayuntamiento grande como el de Madrid tiene posibilidad de situarse de forma diferente ante esa realidad pero somos una pequeña pieza en el tablero mundial.

Amenazas hay muchas, quien piense que la crisis económica ha terminado porque Rajoy diga que la economía crece al 3% se equivoca, porque se trata de un problema global de agotamiento del sistema capitalista. No hay ni se genera capacidad de crecimiento y nos enfrentamos a retos gravísimos de superación del sistema y veremos si hay interés por parte de la mayoría social en el cambio.

-Pero, ¿será necesario renegociar la deuda con los acreedores?

-No va a ser necesario renegociar la deuda con los acreedores. En 2015 vamos a amortizar 66 millones de euros en intereses por cláusulas suelo. Los gestores del PP firmaron unas cláusulas por las que estamos pagando 66 millones de euros más de gastos financieros de lo que correspondería pagar por el tipo de interés del préstamo. Eso supone financiar 4.000 viviendas sociales anualmente, eso es lo que estamos pagando de peaje a las entidades financieras. Y queremos rescatar eso, pero supone un dineral por lo que vamos a tratar de denunciarlo, vamos a pelear por tratar de reducir determinadas cláusulas que consideramos abusivas. Si las hay ilegales trataremos de resolverlas en los tribunales. Buscaremos la situación más justa dentro de lo injusta que es la situación.

Y no necesitamos cambiar el calendario de la deuda para atender las necesidades sociales. Si dentro de unos años hay una necesidad social que requiriera una inversión importante, lo restaríamos de esos 500 millones de euros de amortización de deuda. Pero para el año que viene tenemos capacidad de incrementar el presupuesto un 20%, cuando nos están diciendo que tenemos que reducir el gasto, lo que nos da grandes posibilidades de redistribución de riqueza. Las cosas se pueden hacer de otra manera, y no estoy planteando ninguna alternativa socialista, ya me gustaría, estoy planteando pura socialdemocracia, pero incumpliendo el techo de gasto.

-Una pregunta final que nos interesa a las vecinas y vecinos de Madrid. ¿Se bajarán nuestros impuestos tras años de subidas desorbitadas?

-Bajaremos el IBI incluso a quienes no nos gustaría bajárselo. Vamos a bajar el IBI a los inmuebles residenciales y, tal y como está la ley, no nos permite bajar el impuesto por el valor catastral, hay que bajar todos los impuestos a los inmuebles residenciales. Y eso es algo regresivo porque se bajará, por poner un ejemplo, 15 euros al del barrio de Carabanchel y 300 al del barrio de Salamanca, algo regresivo y vergonzoso. Lo intentaremos compensar con la subida de impuestos a los inmuebles que no son residenciales (comerciales, industriales, oficinas, almacenes, deportes…) Y ahí, por ejemplo, a los inmuebles con valor catastral por encima de los 850.000 euros, subiremos el IBI. Redistribuimos la bolsa, bajamos el impuesto a las personas físicas, incluidos los ricos, y a los grandes propietarios les haremos pasar por caja pagando un 10% mas. Y el resultado neto es que recaudaremos más.

*++



ULTIMO FIN DE SEMANA

miércoles, 23 de septiembre de 2015

INDEPENDENCIA DE CATALUÑA. RAJOY Y MAS, DE IDÉNTICO PELAJE. ¿A QUÉ ESTÁN JUGANDO?

¿RUPTURA CON MADRID O EN MADRID? EL 27S EN CATALUNYA. UN ANÁLISIS AL SERVICIO DE LA REPÚBLICA

3/3

A.García Bibao
Sociología crítica
20.09.2015

El enorme deseo de cambio y de medidas sociales sigue siendo muy fuerte en las masas populares, pero la alienación postmoderna es enorme y el franquismo sociológico —particularidad del escenario español— es usado sin escrúpulos por fuerzas como Podemos o Ahora en Común para impedir el debate republicano por la ruptura. Y este no aflora, no lo logra, pese al enorme potencial latente del republicanismo, pues no hay fuerzas organizadas que alienten ese fuego como ha ocurrido en Catalunya con la «República Catalana»

En resumen: la España realmente existente no tiene nada que ofrecer a la Catalunya independentista, la desconexión moral es ya una realidad. No hay una narrativa nacional española convincente posible en una España que niega su pasado y pretender que la historia comienza en 1977. Para el estado español actual, el tribunal y la sentencia de Companys siguen siendo considerados como legales, y él un prisionero ejecutado legalmente, tanto él como los más 155.000 asesinados después de la guerra. Con esta narrativa de la que el PSC-PSOE es cómplice, ¿qué credibilidad tiene su discurso? La derecha no puede hacer otro discurso y la izquierda está en una crisis terminal. ¿puede aportar la izquierda española un camino de solución?

Si comparamos la dinámica en Catalunya —con la polarización clara que causa que un sector apueste decididamente por una ruptura, si bien en clave independentista—, con lo que ocurre en el resto de España, vemos que reina la confusión política en la izquierda española y desde luego no hay nada equivalente en términos de reto al Estado y al status quo dominante. ¿Porqué? Porque el equivalente al reto que supone para el estado central la Republica Catalana, sólo puede ser un reto igual de directo, y éste no puede ser otro que la República Española, una República que podría tender la mano a las clases populares y a los trabajadores por encima de fronteras. Un reto que en España, en las Cortes y en los estados mayores de los partidos con representación nadie está dispuesto a asumir, su juego es otro. Ni existe una burguesía «española» republicana, ni hay una izquierda «estatal» digna de tal nombre, y las fuerzas emergentes son un magma mal digerido de consignas postmodernas de la revolución naranja. Nada que preocupe realmente al poder.

De existir un polo de lucha republicana capaz siquiera de elaborar una estrategia de reto al estado central, postfranquista y monárquico, su existencia combinada con la apuesta catalana pondría el sistema entero en grave riesgo de ruptura y podría crearse un escenario de superación de este régimen. Pero lo cierto es que no existe.

Es preciso aclarar el debate, aclarar el campo. El régimen postfranquista está en crisis pero han logrado el éxito en su paso al nuevo Rey y han desarticulado a la izquierda tradicional al tiempo que las fuerzas emergentes no representan una amenaza real: la única amenaza seria es a día de hoy el proceso catalán. Sin una izquierda fuerte en posiciones republicanas las tendencias autoritarias que podría desencadenar la posible independencia de Catalunya, más el fraude político que son las soluciones podemiticas, permiten prever un escenario de profunda crisis, hundimiento económico, miseria autoritarismo y fascistización de todo el sistema.

El independentismo no es panacea de nada por si mismo, como ocurre con una república: todo depende de los valores dominantes y la relación de fuerzas. No es dramática una frontera si las personas disfrutan de derechos y libertades a ambos lados, si predominan los valores republicanos a ambos lados no hay lugar para el temor, el problema son siempre las oligarquías que enfrentan a los pueblos para mejor dominar, las derivas irracionales, sectarias, etnicistas, incluso racistas que pueden acabar imperando y servir de abono al fascismo. Un nacionalismo con valores republicanos sinceros permite siempre marchar juntos fraternalmente, esa es la apuesta federal. Pi i Margall, enlazando con una cierta tradición libertaria propugnaba la libre federación de personas, de los trabajadores, de los pueblos.

De todas las fuerzas políticas en presencia en Catalunya representadas en el Parlament y con candidaturas este 27S solamente las CUP combinan voluntad de ruptura, republicanismo, perspectiva de clase e independentismo. La coalición en torno a Más aparece mucho más embriagada de lirismo nacional que de realista visión de clase.

La inexistencia de unas CUP a nivel estatal impiden crear una coordinación política efectiva que cambie la relación de fuerzas en Madrid y en Barcelona. Para vergüenza eterna de la izquierda española, los únicos que se atreven a pronunciar en alto la palabra República son los independentistas catalanes (y muy particularmente las CUP). No puede extrañarnos lo que pase.

En el campo no independentista hay una excepción clara: el PRE – Partit Republica d´Esquerra que desde una perspectiva republicana con la que nos sentimos hermanados totalmente han confluido en Catalunya Sí que es Pot. No obstante, de todas las fuerzas que la apoyan, el PRE es la única fuerza que de forma decidida y clara plantea Ruptura en Madrid (que no en Madrid) y por la República Española.  Es decir, la deserción de la República Española de la izquierda estatal es de tal magnitud que incluso Catalunya Sí que es Pot no hace su campaña contraponiendo laRuptura en Madrid, con la Ruptura con Madrid que caracteriza a los independentistas.

En nuestro colectivo Al Servicio de la República apoyamos sin fisuras la valiente actuación del PRE, que se ha visto sometido a una presión intolerable tanto por sectores independentistas como por sectores del ciudadanismo emergente y la izquierda estatal que consideran la Ruptura y la República no prioritarias. La coalición Catalunya Sí que es Pot, en este sentido, ve aumentada su credibilidad con la presencia de republicanos que lo son explícitamente y abordan el conflicto en clave constructiva. Es la inexistencia de una fuerza republicana fuerte en Madrid y partidaria de la ruptura la que está impidiendo una marcha distinta de los acontecimientos.

Debemos hacer frente a esta situación. Es preciso reorganizarse sobre objetivos y estrategias claras. La República es una necesidad democrática ineludible y la construcción de alianzas, los objetivos y las estrategias de acción política deben articularse explícitamente. Necesitamos la ruptura democrática en Madrid. El drama no es que Catalunya se vaya, sino la inexistencia de una España a la que podamos servir sin avergonzarnos, como dijese don Manuel Azaña. Es preciso recuperar nuestro país, construir un estado al servicio del pueblo, comprometido con los derechos y libertades de todos, capaz de afrontar los terribles retos que el futuro nos depara (cambio climático, pico del petróleo, transición energética, caos geopolítico). España necesita volver a ser dueña de sus destinos. En Catalunya nos dicen que es ya tarde. Tal vez. Pero honradamente, como republicanos españoles que nos sentimos, Catalunya es parte de nosotros mismos y perderla es el último acto de un drama más antiguo; si se van será solo por un motivo, porque la España democrática, fraterna, plural y solidaria no existe ya, sigue en una cuneta. La Tricolor os ampara a vosotros también, hermanos.

Necesitamos una alianza republicana, se llame así o no, con tres objetivos y una estrategia para lograrlos.

1º Un programa social de emergencia frente a la crisis para ayudar a la población.

2º La declaración de nulidad de los referéndum que trajeron la monarquía y la ley de Amnistia, que son los elementos clave para acabar con la impunidad y recuperar la República. Sin ellos no hay ruptura.

3º La plena recuperación de nuestra soberanía popular, económica y de defensa. (federalismo real, cuestionamiento del euro y UE, salida de la OTAN)

Y desde esa confluencia, tender la mano a todos y avanzar con quienes se sientan identificados con esta estrategia. Ya sabemos que esta es una propuesta modesta, pero es la que los republicanos estamos intentando sacar adelante.

Si te consideras Al Servicio de la República contacta
manifiestorepublicano@gmail.com


*++


REFUGIADOS. ¿QUIÉN ES MÁS CRIMINAL. EL CRIMINAL O EL QUE CREA AL CRIMINAL FACILITÁNDOLE MEDIOS PARA COMETER EL CRIMEN?



¿Por qué vienen los refugiados ahora a Europa?

18.09.2015


Los conflictos de Iraq y Siria están provocando un éxodo masivo de refugiados huyendo de la guerra. Si seguimos los últimos datos publicados por ACNUR, en Turquía hay dos millones de refugiados, en Líbano 1.200.000 refugiados y en Jordania unos 700.000. Resulta sorprendente, que países ricos y muy cercanos como Arabia, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes no tengan un solo refugiado ¿Por qué no van a esos países?
Los refugiados intentan huir de la guerra y así salvar sus vidas. Cuando abandonan sus casas, sus trabajos, su país saben, que inician un viaje a lo desconocido, que será muy duro, pero lo hacen con el convencimiento de salvar la vida.
Cuando llegan al país de exilio, dependen del dinero que lleven. Si llevan poco van a campos de refugiados y si son pudientes alquilan casas. Saben, que generan problemas sociales, porque las poblaciones receptoras no están preparadas para recibirlos. Buscan trabajo, para así poderse mantener en los países de acogida, pero en la mayoría de los casos son explotados laboralmente con salarios de miseria y jornadas laborales interminables. Esto acaba afectando a los autóctonos, pues ven que como consecuencia del exceso de mano de obra sus salarios bajan y eso provoca malestar social.
Las ayudas, que estos países receptores de refugiados reciben, son escasas por parte de la comunidad internacional, por lo que ponen siempre muchas dificultades para recibirlos. El problema de los refugiados sirios e iraquíes se da desde ya hace cuatro años. Es aquí, donde me hago las siguientes preguntas.
¿Por qué es ahora cuando los refugiados quieren venir a Europa y no fue antes? ¿Qué ha pasado para que se dé esté éxodo tan masivo?
El origen del problema surge en julio de 2015, cuando se produce el acuerdo nuclear entre Irán y las cinco potencias permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania. Este hecho hace que toda la geoestrategía de Oriente Medio salta por los aires. El acuerdo está en el origen de la guerra de precios del petróleo desarrollada por Arabia, porque esta bajada es difícilmente explicable desde un punto de vista económico, pero sí lo tiene desde el punto de vista estratégico, con la finalidad de debilitar a Rusia e Irán.
En los últimos cuarenta años, los países hegemónicos en Oriente Medio han sido Turquía, Arabia Saudí e Israel, donde se daban una comunión de intereses entre los tres y se complementan a la perfección. Con la firma de Tratado nuclear de 2015, convierte a Irán en la posible potencia hegemónica. La táctica, que están desarrollando los tres países es coincidente, intentan debilitar a Irán y quitarles todos los apoyos que tenga en la región.
La creación de ISIS, se debe al igual que se hizo con Al Queda, a los servicios secretos norteamericanos de la CIA, el Mossad de Israel y el M16 de Gran Bretaña. Para ello, contaron con el total apoyo financiero de Arabia, Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes que no escatimaron gastos, como reconoció la propia Hillary Clinton.
Su objetivo era desestabilizar el mundo chií y a Irán. Este país siempre ha contado con el apoyo de Rusia, y la bajada del precio del petróleo busca castigar el apoyo ruso a Irán. Rusia depende de una forma muy importante del precio del petróleo y de esa forma se intenta chantajear a Rusia, para que deje de apoyar a Irán y de paso a Siria.
Esto que les digo les sorprenderá, pero es corroborado con abundantes evidencias, como que los heridos de ISIS son curados en hospitales turcos e israelíes. Estos dos países proveen generosamente de armas y municiones a ISIS. Fíjense en las botas y en los vehículos que emplea ISIS, todos ellos de fabricación norteamericana.
Los principales aliados de Irán en la zona son Iraq, Siria y en el Líbano con Hezbollah, por eso ISIS se desarrolla en Iraq y Siria con la finalidad de derrotar sobre el terreno los regímenes, que apoyan a los iraníes.
¿Qué papel juegan los refugiados en este juego geoestratégico?
Turquía, Israel y Arabia son conscientes, de que ahora les es imposible provocar una derrota militar a corto plazo. Los tres países sufren una profunda crisis económica, que les hace estar al límite de sus posibilidades. Por ello, necesitan la intervención de las potencias occidentales.
¿Por qué iban a intervenir ahora las potencias occidentales cuando no lo han hecho antes?
Creando un problema a Europa. En este sentido, Turquía lleva presionando desde hace seis meses a los refugiados sirios en su territorio, tanto por parte de la policía, los militares y no ayudándoles social y económicamente, con la finalidad de que abandonen su territorio. Se les está facilitando la llegada a los territorios europeos. Cuantos más emigrantes lleguen a Europa, mayor es el problema que Europa debe solucionar. De esta forma, se está chantajeando a Europa para que intervenga en Siria.
¿Nos estás diciendo que usan a los refugiados como forma de chantaje para que intervengan en Siria las potencias occidentales? Sí, de esta forma consiguen con la intervención militar de los occidentales, lo que ellos no son capaces de hacer ahora.
Si yo estuviera en la situación en que viven los refugiados sirios en Turquía ¿Qué haría? Por supuesto, lo mismo que están haciendo, ir a la Tierra Prometida, Europa.
¿Qué debe hacer Europa?
Acogerlos, garantizando todos sus derechos humanos, asegurar una vida digna y posibilitándoles un futuro. La respuesta ciudadana está siendo magnifica muy superior a la de nuestros ineptos gobernantes. Al mismo tiempo, debemos desarrollar una política educativa para evitar que la xenofobia y el racismo se extiendan. Sabemos que si esto se produce, cuáles serán las consecuencias para Europa. Por favor, estudiemos nuestra historia para no cometer los mismos errores.
¿Cómo solucionar el conflicto sirio?
Por supuesto, no interviniendo militarmente y desarrollando una Conferencia internacional de Paz en Siria bajo el amparo de la ONU a través del Consejo de Seguridad. Sentando a todos los actores implicados en el conflicto sirio, para llegar a un acuerdo estable, que acabe con la guerra y siente las bases, para que Siria tenga un desarrollo económico y social basado en la justicia. En dicho acuerdo de paz, debería ir un compromiso internacional de apoyo económico para la reconstrucción del país. Todos los ciudadanos europeos debemos exigir a nuestros gobiernos, que apoyen dicha conferencia y asuman a los refugiados mientras se produce el acuerdo de paz.
Actuén ya.

*++

martes, 22 de septiembre de 2015

GRECIA. ¿QUIENES HAN CONVERTIDO GRECIA EN FEUDO MEDIEVAL MODERNO DE LOS GRANDES CAPITALES, CORRUPCIÓN DE POR MEDIO?


Inquietud de Tsipras antes del testimonio de Varoufakis en la Comisión de la Verdad

Varoufakis testificará el 23 de septiembre ante la Comisión de la Verdad del Parlamento griego, en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno elegido ayer en las urnas.
diagonalperiódico.es
21/09/15 · 11:39

Yanis Varoufakis ante los medios.

El exministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, volverá al Parlamento griego tres días después de las elecciones para revelar a la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública griega cómo fue forzado a dimitir, entre otros detalles de las negociaciones entre la Troika y el Gobierno Tsipras, según han confirmado fuentes de la propia Comisión.
"El miércoles, 23 de septiembre, Yanis Varoufakis será interrogado por la Comisión de la Verdad como testigo. Nos contará qué ha pasado durante los seis meses de negociaciones, de enero a julio, siendo ministro de Finanzas, y además nos va a relatar cómo fue forzado a dimitir. La Comisión también va a auditar el tercer Memorándum", han declarado a Diagonal las citadas fuentes, que inciden en el difícil contexto en que se producirá la sesión.
"Del 22 al 25 de septiembre habrá nuevas sesiones de la Auditoría en el Parlamento griego, donde la presidenta, Zoe Konstantopoulou, sigue en funciones. Queremos invitar a Varoufakis para que nos explique cómo ha tratado la Troika a Grecia en los últimos meses. También queremos adoptar una posición sobre el tercer Memorándum", anunció el politólogo belga Eric Toussaint, asesor científico de la Comisión de la Verdad, en el debate '¿Anulación o reestructuración de las deudas en Europa: Qué les parece a los partidos políticos?' que tuvo lugar el 13 de septiembre en Bélgica, en la Universidad de Verano del CADTM, organización de la que Toussaint es portavoz internacional.
En dicho debate, ante la presencia de Sofia Sakorafa (Eurodiputada recientemente independizada de Syriza), Philippe Lamberts (Les Verts Bélgica), Marco Van Hees (PTB Bélgica) y Miguel Urbán (Europarlamentario por Podemos), Toussaint mencionó algunos episodios sorprendentes, como la compra por parte del Gobierno heleno de una partida de helicópteros sin motor o la ausencia de facturas en la adquisición de armas a Alemania, entre las revelaciones a las que ha tenido acceso una Comisión de la Verdad que ha declarado la deuda griega "ilegal, ilegítima, odiosa e insostenible".
"Temblores" de Tsipras y miembros del Eurogrupo ante las grabaciones de Varoufakis
Entre las personalidades que han sido interrogadas o interpeladas por la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública griega figuran Panagiotis Rumeliotis, vicepresidente del Banco del Pireo, quien reveló que el BCE de Trichet ya amenazó a Grecia en 2010 con el corte de liquidez a los bancos griegos; o Yanis Stournaras, gobernador del Banco central griego, quien se ha negado a dar información al Parlamento sobre los movimientos financieros entre las cuentas de Grecia y el BCE, bajo la excusa del secreto bancario.
Varufakis ya ha provocado "temblores" a los miembros del Eurogrupo y al propio Alexis Tsipras, cuando se supo que tiene en su poder grabaciones tanto de las reuniones "informales" de los ministros de Economía y Finanzas de la Eurozona como de las conversaciones mantenidas con el ex primer ministro griego.
El exministro de Finanzas heleno ha reconocido recientemente que votaría al partido formado por los disidentes de Syriza, Unidad Popular, –que se quedó sin representación en las elecciones de ayer 20 de septiembre–, y ha abogado públicamente "por un plan Ben Europa" junto a la presidenta del Parlamento griego, Zoe Konstantopoulou; Jean-Luc Mélenchon, eurodiputado cofundador del francés Parti de Gauche; Stefano Fassina, exviceministro de Economía y Hacienda italiano; y Oskar Lafontaine, exministro de Hacienda y cofundador del partido alemán Die Linke.

*++


INDEPENDENCIA DE CATALUÑA. RAJOY Y MAS, DE IDÉNTICO PELAJE. ¿A QUÉ ESTÁN JUGANDO?


¿RUPTURA CON MADRID O EN MADRID? EL 27S EN CATALUNYA. UN ANÁLISIS AL SERVICIO DE AL REPÚBLICA

2/3

A. García Bibao
Sociología crítica
20.09.2015
  
Hemos de recordar aqui un hecho que no por menos ocultado, es más innegable. La Transición no hubiera sido posible si Tarradellas y la Generalitat en el exilio se hubiera mantenido inflexible ante los post-franquistas de Suárez que necesitaban cómplices para su pacto de impunidad a cambio de democracia. No fue Carrillo el único que tragó con la impunidad. También lo hizo el nacionalismo, y digo nacionalismo y no solo «regionalismo», pues el silencio ante la impunidad franquista es transversal y se acepta que la Monarquía gobierne en Madrid. De hecho, a día de hoy, a horas del 27S, la casi totalidad de independentistas reconocen la legitimidad del gobierno de Madrid, limitándose a cuestionarla en Barcelona.

Si las burguesías son implacables en la defensa de sus intereses, ¿qué decir de la izquierda que no ejerce como tal, de los que dicen ser de izquierda y hasta «republicanos»? ¿Han visto alguna acción clara y decidida en estos años, ahora? ¿Donde queda en la práctica la lucha por la República Española más o menos federal? ¿Donde está la oposición seria, con un plan para derribar el tinglado sucesorio del franquismo y la construcción de una República? En ninguna parte. Lo que predomina totalmente es el discurso ciudadanista, postmoderno, «constituyente», «empoderado» salido de los laboratorios naranja del sr. Soros y las fundaciones norteamericanas. Las pocas veces que se menciona la República es para decir que no toca, que divide, que no es prioritaria, que bueno, que no está en la agenda de la unidad y si acaso que ya veremos.

El mantra del proceso constituyente penetra a la izquierda española y su hermano mutante podemita. Pero lo constituyente no es más que un engendro desarrollado para expulsar a la palabra «República» de la escena política. Lo de «constituyente» es pieza clave para que el juego del PSC-PSOE y de ciertos sectores «renovados» como CxS funcione y el sistema de poder logre sobrevivir a la actual crisis. Iceta lo ha dicho claro: reforma constitucional que reforme el pacto de convivencia del 78. Público ha titulado así. Incluso Albiol, la extrema derecha del PP en Catalunya al rescate, ha llegado a reconocer que fue un error despreciar la reforma del Estatuto hace unos años. La reforma constitucional en un sentido «federalista Borbónico» puede acabar siendo atractiva para el propio PP. En Madrid todos se suman a día de hoy. Ni Podemos, ni Garzón, ni Ahora en Comun, piensan siquiera en la rotura republicana y entran de lleno en el juego «constituyente».

En la izquierda de la izquierda tenemos también a los que desde un punto de vista comunista se mueven en la ortodoxia del discurso y rechazan propuestas republicanas o de alianzas que pasen por ella. Es un entorno muy complejo. Los partidos despojo del Carrillismo, lamentablemente, o cuando tienen representación acaban tragando con los postmodernos y podemitas, o si no la tienen sus planes estratégicos o de acción son desconocidos. Los discursos a la parroquia propia, como el del secretario gral. del PCE Centella en la Fiesta del partido el 20 de septiembre, no son sino guiños a la base de no acompañarse de políticas electorales, institucionales, parlamentarias y de alianzas coherentes con ellos. Y no lo son. La ruptura y la República deben estar en los objetivos y la estrategia, si no aparecen ahí, es que no están, sencillamente. Y el conjunto PCE IU se encuentra en cambio de fase hacia el nuevo grupo Ahora en Común con un objetivo mucho más pedestre, salvar lo que queda de su aparato al precio que sea y aceptar cualquier humillación impuesta por Podemos. Sólo una hipotética refundación del PCE podría impedir eso, pero parece muy improbable. El hecho es que el resultado de las triunfales políticas de IU PCE en estos años ha sido la impotencia, el caos, y la frustración, y una inmensa necesidad de cambio en muchas personase que acabó siendo arrastrada por el globo podemita.

El hundimiento de los aparatos locales y casi del central de IU PCE favoreció la formación de multitud de candidaturas locales donde sí, confluyeron fuerzas locales de izquierda y ciudadanas con cierto éxito, pero la mejor prueba de la confusión es que en todos los procesos de unidad popular, o de «confluencia» como se dice ahora, no existe ni el menor asomo de objetivo o estrategia republicana o de ruptura: la hegemonía ideológica la tiene el ciudadanismo podemita y derivados. Garzón y las tendencias diversas que confluyen en «Ahora en Comun» no plantean batalla ideológica alguna, solo discuten metodologias de listas, órganos, primarias, papel de los aparatos; la cuestión de la ruptura y la República no está invitada. Y solamente la República y la lucha contra la Impunidad del Franquismo en Madrid es un reto equivalente o simétrico al que representa el independentismo. La coordinación política de ambos realmente podría tumbar al régimen, pero es claro ya hace mucho que tumbar al régimen no está en la agenda de la izquierda española. Ni en Cataluña siquiera se atreven a defender la Ruptura con la Monarquía y una República Federal que a todos ampare.

Este es el panorama al que nos enfrentamos. Un poder central que consideraba que tenía todo controlado por la claudicación histórica de la izquierda de la transición y que ve ahora una fractura con la burguesía catalana que puede hacer reventar todo.

Una izquierda institucional triturada por sus propios errores e incapacidades que se derrumba en medio de una confusión enorme, en una época de crisis y precarización sin retorno que está arrollando a millones de personas a la pobreza.

La emergencia de una no-izquierda sin escrúpulos y cínica en grado máximo que se ha nutrido de la frustración masiva y se ha alimentado de las ilusiones de los que desean que todo vuelva a ser como antes. Una no-izquierda que se presenta con un discurso ciudadanista y postmoderno con un claro componente anti-partidos, anti-izquierda y anti-sindicatos.


*++

PUBLICADO EN CRÓNICA DE ARAGÓN


Los que nos vamos a empobrecer más, te saludamos, Coletas… digo…Tsipras


21. septiembre 2015

Estamos de enhorabuena. La extrema derecha ha subido en Grecia, y sobre todo, el zampabollos Tsipras, amigo del Coletas ten con ten, con poco más del 35% de los votos (no de los griegos) va a enderezar ahora el rumbo de los griegos, pero mayormente, va a garantizar que a Grecia, según quien, la puede saquear como le dé la gana.

Más del 60% de los votos griegos que le dijeron “Tsipras, mira, que no queremos que nos roben más”, no le valieron. Ahora sí, ahora con el 35% de los votos ya tiene el apoyo necesario de quienes roban a los griegos para que él, en su nombre, prepare el asunto para que los mismos que les han venido robando, lo puedan seguir haciendo.

El presidente del Parlamento europeo (que parlamenta que es un primor) ya se ha congratulado del 35% de los votos recibidos por Tsipras, y le ha hecho saber que “espera un gobierno sólido preparado para generar resultados”. Quiere decirse que en Grecia para meterle las manos en los bolsillos a los griegos, menos el chico de la Portera y yo, puede mandar cualquiera, menos los griegos, por supuesto, porque hasta ahí podíamos llegar, que los griegos mandaran en Grecia.

Mismamente me congratula, Dios mediante, que al Coletas además de la coleta se le haya visto el plumero apoyando a Tsipras para que éste pueda seguir saqueando a los trabajadores griegos con la cabeza muy alta y ya sin ningún complejo ni miramiento.

Es de esperar que, como yo, los que todavía creen en la aplicación del espíritu con el que nació Podemos, le hayan podido ver el plumero, junto a la coleta al Coletas, y alejen cuanto antes y lo más que puedan de la dirección de Podemos, por el bien de todos, al tituladísimo e ilustrísimo señor don Pablo Iglesias.


PODEMOS: PABLO IGLESIAS DEBE ABANDONAR LA DIRECCIÓN DE PODEMOS. SI QUIERE JUGAR A POLÍTICA QUE JUEGUE, PERO ÉL SOLO. SI PODEMOS NO REGRESA A SUS CÍRCULOS DE VERDAD, SIN TRAMPAS GUAIS, LA TROIKA NOS ROBARÁ A MANO LEGAL COMO LE DE LA GANA Y QUE LA GENTE ELIJA, PERO QUE ELIJA DE FORMA EFECTIVA O, QUE DEPONGA DE SUS CARGOS A LOS ELEGIDOS.


Grecia

Alexis Tsipras: el transformismo como instrumento para derrotar al sujeto popular

21.09.2015


Ellos, los que mandan, nunca se equivocan. Aciertan casi siempre. Su especialidad es cooptar, integrar, domar a los rebeldes para asegurar que el poder de los que mandan de verdad y no se presentan a las elecciones se perpetúe y se reproduzca. El transformismo es eso: instrumento para ampliar la clase política dominante con los rebeldes, con los revolucionarios, asumiendo algunas de sus reivindicaciones a cambio de neutralizar y dividir a las clases subalternas. La clave es esta: para conseguir que el sujeto popular sea no sólo vencido sino derrotado, es necesario cooptar a sus jefes, a sus dirigentes. Con ello se bloquea la esperanza, se promueve el pesimismo y se demuestra que, al final, todos son iguales, todos tienen un precio y que no hay alternativa a lo existente. La organización planificada de la resignación. Con Alexis Tsipras no ha sido fácil. Era un reformista sincero y, además, un europeísta convencido, de los que pensaban que se podrían conseguir concesiones de los socios europeos; que a estos se les podría convencer de que las políticas de austeridad no solo eran injustas sino profundamente ineficaces y que para poder pagar la deuda se debería incentivar un conjunto de políticas diferentes que relanzaran la economía, que solucionaran la catástrofe humanitaria que vivía el país y que hicieran compatible la soberanía popular con la pertenencia a la UE. El ex ministro de Finanzas Yanis Varoufakis ha sido la cara y los ojos de esta estrategia negociadora que él, en algún momento, ha definido como kantiana, es decir, basada en la razón y en la búsqueda del interés común.

La historia es conocida. Hoy sabemos que esa estrategia ha sido un rotundo fracaso: no se consiguió nunca dividir a los estados europeos más poderosos y el dominio alemán fue claro y definitorio desde el comienzo. Todo esto lo sabemos por el propio Varoufakis, que ha ido relatando este auténtico “vía crucis” que nunca implicó realmente una negociación y que, desde el primer momento, fue un chantaje en toda regla del tipo “lo tomas o lo dejas” y, mientras, la presión sostenida y permanente del Banco Central Europeo agotando la liquidez y las instituciones europeas negando los créditos.

Dieciocho contra uno. Así ha sido este proceso, que tenía tres objetivos fundamentales. El primero, combatir el malísimo precedente griego en un sentido claro y rotundo: los países endeudados del sur no pueden tener otras políticas económicas que las dictadas por la troika. En segundo lugar, apoyar firmemente a los gobiernos de la derecha y de la socialdemocracia que, de una u otra manera, en uno u otro momento, se plegaron a las políticas impuestas por el Estado alemán; estos partidos siguen siendo absolutamente necesarios para garantizar las políticas neoliberales dominantes y bajo ningún concepto se les puede dejar caer, máxime cuando emergen fuerzas alternativas, de eso que la UE y los gobiernos de turno llaman populismo. El tercero, el mensaje real que se manda a las poblaciones, sobre todo del sur, es que esta UE, sus políticas y sus relaciones reales de poder, no tienen alternativa. Lo que queda es la estrategia del miedo: o se aceptan estas políticas o se producirá el caos y la catástrofe económica y social de la salida del euro.

En muchos sentidos, el caso griego es bastante excepcional. Grecia es un viejo-joven país con una honda tradición política cultural, con una fuerte identidad como pueblo y con un gran sentido patriótico. Se había ido produciendo en estos años una simbiosis, una nueva relación entre la defensa de los derechos sociales, la independencia nacional y la unidad de una gran parte del pueblo en torno al apoyo a las clases trabajadoras, a los pobres y a los jóvenes que estaban viviendo una grave regresión en sus condiciones de vida y de trabajo. Todo esto terminó identificándose con dos nombres: Syriza y Tsipras. El ejemplo más claro de esto fue la victoria en el referéndum en un país, no se debería olvidar, que estaba viviendo un “corralito”, con amenazas constantes de las “autoridades europeas” y con unos medios de comunicación masivamente partidarios del Sí.

Que al final fuese Tsipras el eslabón más débil de la cadena obliga a pensar las cosas a fondo. Primero, la enorme capacidad de presión de la troika, en un sentido muy preciso y que se olvida con mucha frecuencia: lo que existe es una alianza estratégica entre las instituciones europeas y los poderes económicos dominantes de cada país que el Estado alemán garantiza. Para decirlo con mayor precisión: las clases económicamente dominantes están de acuerdo con esta Europa y con el papel que se asigna a sus países en la división del trabajo que se está definiendo en y desde la crisis. En segundo lugar, lo que Tsipras y la derecha de Syriza expresan es una posición ideológica que no siempre se consigue identificar y que, al final, se ha convertido en una enorme debilidad. Me refiero a eso que se ha llamado europeísmo. 

Reformismo socialdemócrata y europeísmo han estado íntimamente relacionados. Se podría decir que la bandera del europeísmo sirvió para camuflar la crisis del proyecto socialdemócrata sobre tres ideas básicas: que la UE era la única construcción posible de Europa; que la UE es un bien en sí, independientemente del conflicto social y de la distribución del poder entre estados y clases; y que el Estado-nación se había convertido en una antigualla que necesariamente había que superar en el proceso de integración europea.

Para Tsipras era inimaginable una Grecia fuera del euro, fuera de las instituciones de la UE, aunque eso significase la ruina económica de su país, continuar con la degradación de las condiciones sociales de la mayoría de la población y la aceptación de que el Estado griego es, de hecho, un protectorado de los países acreedores.

La troika ha conseguido claramente sus objetivos. Las políticas que han venido realizando Tsipras y su Gobierno tras su capitulación (así lo ha definido Varoufakis) nos impiden ser optimistas. La hoja de ruta aprobada por las instituciones europeas la está cumpliendo Tsipras a rajatabla, y a veces da la sensación de que se realiza con el “furor del converso”. Hay datos que nos llevan a pensar que el asunto irá a peor. Tsipras sabía mejor que nadie que no estaba garantizada su mayoría en el próximo congreso de Syriza. La convocatoria a nuevas elecciones que realizó no tiene nada de heroico. Sabedor de que las cosas en su partido estaban difíciles para él, las convocó para conseguir tres cosas a la vez: garantizarse las siglas, propiciar la ruptura de Syriza huyendo del debate democrático y del posible cuestionamiento de su liderazgo y, por último, buscar el respaldo popular antes de que se empiecen a notar los efectos económicos y sociales de las políticas de austeridad impuestas por la troika y aceptadas por la mayoría del Parlamento griego.

Seguramente Tsipras ganará [el domingo], pero su partido habrá ya cambiado de naturaleza y el movimiento popular y democrático se dividirá por mucho tiempo. Nada será igual. Reconstruir desde abajo la alternativa después de la derrota requerirá tiempo, inteligencia y un compromiso moral especialmente fuerte. Tsipras ahora se muestra como valiente, responsable y realista, y a los otros, sus amigos y camaradas de ayer, los presenta como populistas, maximalistas y euroescépticos. Los que mandan ganan una vez más. ¿Aprenderemos en cabeza ajena? La vida dirá.

Monereo es militante de Izquierda Unida pero cercano al líder de Podemos, Pablo Iglesias. En las últimas semanas se ha distanciado de este último, por el apoyo que Iglesias ha dado en las elecciones griegas a Alexis Tsipras. 

Este artículo fue publicado en el blog del autor.

*++


lunes, 21 de septiembre de 2015

UNIÓN EUROPEA: EL QUE NO QUIERA VER ES QUE ES SORDO

INDEPENDENCIA DE CATALUÑA. RAJOY Y MAS, DE IDÉNTICO PELAJE: ¿A QUÉ ESTÁN JUGANDO?


¿RUPTURA CON MADRID O EN MADRID? EL 27S EN CATALUNYA. UN ANÁLISIS AL SERVICIO DE AL REPÚBLICA

1/3



A.García Bibao
Sociología crítica
20.09.2015


El proceso catalán por la independencia sigue adelante. ¿Cómo lo afrontamos los que nos sentimos Al Servicio de la República? En el orden político con una certeza, si hubiera Ruptura en Madrid, no asistiríamos a la Ruptura con Madrid a la que estamos asistiendo. Y desde un orden más personal con respeto y con dolor a partes iguales. Con respeto pues podemos comprender las razones que llevan a una importante masa de la población catalana a soñar con su particular 14 de abril y con dolor, pues la marcha de Catalunya es sencillamente la prueba final del fracaso horroroso del modelo de España fruto de la herencia franquista y la impunidad que definen a la Monarquía. Sin Catalunya, España no existe, lo que quede es otra cosa. Hemos de hacer un esfuerzo por comprender el proceso.

La burguesía catalana está mostrando como se defiende con decisión un objetivo. Un sector de ellos se ha planteado llevar adelante su proyecto de independencia y estamos viendo cómo va paso a paso sin vacilaciones. En España, la burguesía se siente a gusto con el modelo postfranquista monárquico y no necesita nada; este choque con Catalunya es un despertar amargo, fruto de intereses divergentes entre burguesías por la apropiación de las plusvalías de los territorios en conflicto. En ambas partes hay fracciones que confían en llegar a un acuerdo al final, pues saben que el choque de trenes puede ser desastroso para todos.

Más es el Plan B de Madrid, o al menos eso creían allí, no acababan de creerse lo que está pasando y en Madrid algunos confían todavía en que al final todo se arreglará con un acuerdo por arriba que permita salvar la cara a las respectivas elites nacionales, la catalana y la «centralista», de la que forma parte también un sector de la catalana. Un acuerdo que pasaría por la ansiada reforma constitucional, Bálsamo de Fierabrás que nos permitiría volver al paraíso perdido. Pero tal vez ya no sea posible. La ruptura entre Unió y Convergencia debe ser valorada en sus justos términos. Unió está fuera de juego, siendo como era el socio catalán necesario en el tinglado español postfranquista su derrota es la peor noticia; Convergencia está sin credibilidad alguna y un Más acorralado por la corrupción ha huido hacia adelante siguiendo la bandera y ha amparado el salto adelante independentista con los instrumentos de la Generalitar. Envuelto en la bandera parece haber escogido pasar a la historia como el restaurador de la independencia nacional a hacerlo como el ayudante torpe de Puyol. La posibilidad de un acuerdo cupular entre Más y Rajoy, entre las elites de ambos espacios, es sin embargo algo que pasa por la Monarquía: la famosa «federalización» sin república tan querida al PSOE-PSC. La Monarquía, el «Borbón», es algo intragable a día de hoy en la mayoría de Catalunya.

Un acuerdo cupular quizá ya no sea posible. Más no es hegemónico en el campo independentista, no ya por la existencia de la CUP, sino en su propia alianza, pues ERC se encuentra en un momento subjetivo muy poderoso, conscientes de su papel decisivo en la huida hacia adelante del país entero. ERC difícilmente aceptaría un enjuague constitucional que convirtiera a la Monarquía en garante de la Unidad Nacional por la vía de nombrarle jefe de estado catalán —el príncipe de Girona—. Catalunya ya no traga con eso. No obstante, debe recordarse que no faltan oportunistas en las fllas de ERC, pero el ambiente no les es propicio para «retroceder» ante el salto, sino todo lo contrario, tal vez la situación subjetiva general les lleve a unirse al salto hacia adelante. Dado el caso, si la situación deriva a un enfrentamiento mayor, ERC debemos recordar mantiene unas excelentes relaciones con el Departamento de Estado norteamericano, Puigcercós puede dar fe de ello, y podría convertirse en una fuerza «razonable» si se le tendiera la mano y siempre y cuando, claro, en Madrid no se opte por la solución «impensable».

En su día Arzallus planteó solucionar el espinoso tema de la soberanía y la unidad del estado, proponiendo aceptar un juramento del «Señor de Bizkaya» borbonita, a cambio de la retirada de la Guardia Civil y la plena autonomía fiscal; tal idea no pasó del simple deliro, pues el rechazo en Madrid fue frontal. Hoy en Madrid, si los independentistas ganasen las elecciones, se confía en que un Más «responsable» aceptase la solución «federalismo con Borbón». No es ya que tal salida fuese incluso difícil de cuadrar, es que sencillamente es ya inviable. Más se va a ver sobrepasado por las fuerzas que ha puesto en marcha. El drama que esto puede suponer para las elites españolas postfranquistas es notable. Habían creído que la finca estaba firme y segura, gracias a unas cunetas llenas de indeseables desde hace tiempo atrás, y con una arrasadora victoria ideológica y práctica en la Transición. Su paso de País a Marca estaba en marcha y con ello dejaban atrás el s. XIX y el XX para entrar en la era de la globalización. Pero no, se les está rompiendo la finca ante sus ojos y no acaban de creérselo. Para sobrevivir como «clase» en el mundo globalizado hay que vender la soberanía, pero para sobrevivir como pueblo hay que conquistarla, en Catalunya lo han entendido perfectamente. Y este es el motivo por el cual la República es una necesidad si queremos que España sobreviva, habida cuenta de que el régimen monárquico y las elites dominantes vendieron hace mucho nuestra soberanía nacional. No ha habido imágenes más degradantes para un país soberano que ver al Rey mendigando ante Obama una declaración de apoyo. Los mismos que se horrorizan con el proceso catalán ven con normalidad la entrega total de Rota y los pactos con EE.UU.

España, para las elites de la derecha centralista no es más que una «Marca» que les identifica en el escenario internacional y lo que les preocupa es la mala de prensa de todo este proceso, pues en realidad, para la OTAN, el FMI, el Euro y la UE, el que la Guardia Civil se retire definitivamente hacia el lado de acá del Ebro es algo irrelevante. Para las elites centralistas mientras el Rey siga siendo jefe de estado de todos los territorios sometidos a la Corona, y el sr. Rosel de la CEOE siga imponiendo su preclara opinión en las relaciones laborales a ambos lados del Ebro, la Marca España seguiría siendo viable. Pero parece que esto no está asegurado ya.
Es la imagen de la Marca España —el sr. Espinosa de los Monteros ha sido una perfecta elección dado su pasado familiar (1) y su condición de cuadro de la patronal—, sí, pero también hay más. En la cuestión nacional la autoimagen se suma a las contradicciones ideológicas que pueden estallar en el campo centralista. Puede surgir un plan C. El plan A es la derrota electoral del independentismo, irreal; el plan B es lograr un hipotético acuerdo con Más y la elite catalana, algo con serias dificultades; el plan C es la opción innombrable, el recurso a la fuerza si la independencia se plasma en acciones concretas, algo que no se sabe cómo podría acabar.

Esta preocupación «centralista« por una pérdida del control del proceso, es simétrica al temor que tiene la burguesía catalana respecto a los sectores populares con intereses de clase diferenciados que asumen también —o no— la soberanía catalana. No hay que descartar ver pedir ayuda a España por una Cataluña donde la izquierda amenace el dominio burgués local. Ya lo hicieron en el 36-39, cuando el golpe de estado contra la República supuso un vuelco a la relación de clases en Catalunya al punto de que para algunos sectores el franquismo fue un mal menor con el que incluso los negocios podían florecer. Un sector del nacionalismo burgués catalán ha preferido inventarse una inexistente guerra entre España y Catalunya en 36-39, haciendo un esfuerzo enorme por hacer olvidar la historia y construyendo una leyenda.