viernes, 6 de junio de 2025
Izquierda europea y rearme
Ante las
desastrosas propuestas presentadas a la cumbre de la OTAN, la izquierda europea
ha comenzado a coordinar sus actividades contra el aumento del gasto militar
mediante la creación de Stop ReArm Europe. ¿Y la izquierda española?
TOPOEXPRESS
Izquierda europea y rearme
El Viejo Topo
6 junio,
2025
LA IZQUIERDA EUROPEA, EL REARME Y LA AUSTERIDAD DE LA OTAN
A medida que
Europa se acerca a la cumbre de la OTAN que se celebrará en La Haya del 24 al
26 de junio, sus 750 millones de ciudadanos se enfrentan a una decisión
estratégica decisiva, que afectará a sus vidas en los próximos años, y que
tendrá un impacto mucho más amplio a escala mundial.
Las políticas
aplicadas en Europa en los últimos años han sido desastrosas desde el punto de
vista social, económico, político y militar. Europa está experimentando un
empeoramiento de las condiciones sociales, la mayor guerra desde 1945 –en
Ucrania– y el mayor auge de las fuerzas autoritarias, racistas y xenófobas de
extrema derecha desde los nazis en la década de 1930.
Las propuestas
para la cumbre de la OTAN empeorarían esa situación. Por lo tanto, la pregunta
clave es si Europa seguirá por este camino destructivo y desastroso o adoptará
políticas que ofrezcan una salida.
El secretario
general de la OTAN, Mark Rutte, ha propuesto a
los 32 miembros de la OTAN que “la cumbre […] aspire a un gasto militar real
del 3,5% para 2032”, lo que supone un aumento del 75% con respecto al objetivo
anterior del 2,0% del PIB.
Trump pide un
gasto militar aún mayor, del 5% del PIB. Rutte abrió la puerta a esta
posibilidad al apoyar el compromiso de “un gasto del 1,5%, destinado a
infraestructuras, ciberseguridad y cosas por el estilo. También alcanzable para
2032”. El 3,5% más el 1,5% suman el 5% de Trump.
Las
consecuencias sociales y políticas de este rumbo ya son evidentes. Las
economías europeas están prácticamente estancadas, con un crecimiento medio
anual del PIB per cápita de la UE inferior al 1% entre 2007 y 2024. El FMI, con
cierto optimismo, prevé un aumento de solo el 1,3% para 2030. Con el aumento de
la desigualdad y la reducción del gasto social debido a las políticas de
austeridad, cientos de millones de personas en Europa ya han experimentado un
estancamiento o un deterioro de su nivel de vida. Desviar más recursos al gasto
militar, lo que irá va acompañado de recortes en el gasto social para
financiarlo, empeorará aún más la situación.
Las consecuencias políticas también son evidentes. Las fuerzas de extrema derecha y neofascistas, aprovechando el empeoramiento de las condiciones –que en realidad son consecuencia de las medidas de austeridad y del aumento del gasto militar– y culpando demagógicamente a los inmigrantes y a las minorías étnicas y religiosas, ganarán aún más fuerza.
Las desastrosas
consecuencias para los partidos tradicionales de izquierda y progresistas que
apoyan o aplican estas políticas de rearme y austeridad, incluso antes de su
apoyo a las nuevas políticas de rearme de la OTAN, ya son conocidas en los
principales países europeos. El SPD en Alemania vio en 2025 cómo su voto caía
al 16%, el más bajo desde 1887. En las últimas elecciones en las que se
presentó de forma independiente, el Partido Socialista francés solo obtuvo un
6%. En Gran Bretaña, el Partido Laborista, que ya obtuvo uno de sus peores
resultados desde la década de 1930 en las últimas elecciones, se encuentra
ahora en las encuestas por detrás del partido de extrema derecha Reform Party.
Por el
contrario, los partidos de izquierda que se han opuesto a las políticas de
austeridad y a la OTAN –La France Insoumise en Francia, Die Linke en Alemania,
el Partido Obrero Belga– han mantenido o aumentado significativamente su apoyo.
Este desastroso
colapso sufrido por los partidos tradicionales de izquierda que han apoyado la
guerra y la austeridad es extremadamente peligroso en el contexto del auge de
los partidos de extrema derecha en toda Europa.
La razón del
colapso del apoyo a estos partidos es obvia. Sus políticas atacan el nivel de
vida de la población. Si los partidos que se dicen de izquierda siguen apoyando
la austeridad y el rearme, esta tendencia a la baja no hará más que continuar.
La única salida
a esta situación, tanto para la población europea como para la izquierda, es un
cambio radical de política que dé prioridad al progreso social y al desarrollo
económico.
Tras el fin de
la Guerra Fría, Europa debería haberse centrado en fomentar la cooperación
económica y minimizar las tensiones y los gastos militares. Esto habría creado
una zona económica equilibrada, equivalente a la de los Estados Unidos, con un
fuerte potencial de crecimiento, al combinar la industria manufacturera y los
servicios de Europa occidental con la energía y las materias primas de Rusia.
Lo que era posible quedó demostrado en Asia con la ASEAN, que, en un continente
que había sufrido los peores conflictos de la Guerra Fría, las guerras de Corea
y Vietnam, se convirtió en la región económica de más rápido crecimiento del
mundo gracias a su concentración en el desarrollo económico y a la ausencia de
bloques militares.
Sin embargo,
dado que una Europa económicamente cooperativa podría haber sido un competidor
exitoso de los Estados Unidos, los gobiernos estadounidenses siguieron un
camino para impedirlo, principalmente a través de la expansión hacia el este de
la OTAN, que se llevó a cabo en violación directa de las promesas de los
Estados Unidos al entonces primer ministro soviético Gorbachov de que la OTAN
no avanzaría “ni un centímetro” hacia el este después de la reunificación de
Alemania. En cambio, en 1999, 2004, 2009, 2017 y 2020 se incorporaron nuevos
países a la OTAN y se dejó deliberadamente abierta la puerta a la admisión de
Ucrania, conocida por ser una línea roja para Rusia debido a su proximidad a
este país y a su posición como ruta histórica de invasión.
Numerosos
expertos estadounidenses en Europa del Este se opusieron a ello, encabezados
por George Kennan, el arquitecto original de la estrategia estadounidense
durante la Guerra Fría, quien advirtió que la expansión de la OTAN sería “el
error más fatídico de la política estadounidense en toda la era posterior a la
Guerra Fría”. Pero sus advertencias fueron ignoradas, y los resultados
culminaron en la guerra de Ucrania.
Ahora la OTAN
exige el rearme y recortes en la protección social para financiar esta guerra.
Las fuerzas de
la OTAN se expandieron simultáneamente fuera de Europa para participar en
guerras en el Sur Global, Afganistán y Libia, crearon numerosas organizaciones
e iniciativas para preparar la intervención en el Sur Global, como la
Iniciativa de Cooperación de Estambul, el Centro de Dirección Estratégica Sur,
la Oficina de Enlace en Addis Abeba, y han comenzado a expandirse hacia el
Pacífico, con Japón, Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur, que asisten a
todas las cumbres de la OTAN desde 2022. Esta expansión de la OTAN implicaría a
Europa en aún más conflictos y más peticiones de gasto militar.
Lo que se
necesita es justo lo contrario: dar prioridad al progreso social y a la
inversión para el crecimiento económico. Ambas cosas requieren más gasto y, por
lo tanto, son directamente contrarias al aumento del gasto militar.
La necesidad de
gasto social en Europa es evidente. Pero la inversión europea, clave para el
crecimiento económico, también se ha desplomado. En la UE, la inversión, una
vez descontada la depreciación (el desgaste de los medios de producción
existentes), se ha reducido a la mitad, pasando del 7,4% del PIB en 2007 a solo
el 3,5% según los últimos datos. Las comparaciones internacionales muestran que
esto solo basta para generar un crecimiento económico anual del 1%.
Además, los
EE.UU. están presionando ahora para que se adopten nuevas políticas
perjudiciales para Europa y sus ciudadanos. Los EE.UU. ya han causado un daño
enorme a Europa con su política deliberada de cortar el suministro de energía
barata de Rusia a Europa occidental, lo que han conseguido mediante la guerra
de Ucrania y la voladura del gasoducto Nord Stream, que, como sabe cualquiera
que analice seriamente el asunto, fue obra de los EE.UU.
El Wall
Street Journal informa ahora de que los EE.UU. están buscando un
“compromiso de los líderes de la UE para imponer nuevos aranceles a las
industrias chinas”, lo que inevitablemente daría lugar a represalias
equivalentes por parte de China, perjudicando a la economía europea.
Al mismo
tiempo, los EE.UU. proponen aranceles contra las exportaciones europeas,
seguidos de la imposición de un sistema comercial internacional que sustituiría
a la ya de por sí imperfecta OMC por otro aún peor, en el que los EE.UU.
decidirían unilateralmente los aranceles y las normas.
Los ciudadanos
europeos ya han sufrido duros golpes en su nivel de vida debido a la política
estadounidense. No pueden permitirse más. Por el contrario, Europa debería, al
mismo tiempo que rechaza el aumento del gasto militar y los recortes sociales
para financiarlo, tratar de recuperar el acceso a la energía barata de Rusia y
ampliar el comercio con China como parte de una política de recuperación
económica.
Ante las
desastrosas propuestas presentadas a la cumbre de la OTAN, la izquierda europea
ha comenzado a coordinar sus actividades contra el aumento del gasto militar
mediante la creación de Stop ReArm Europe. Es fundamental que todas las fuerzas
del continente que se oponen a la política de la OTAN refuercen aún más sus actividades
y su cooperación.
Fuente: Este artículo ha sido elaborado por Globetrotter y No Cold War.
Concentración permanente en Logroño por la emergencia en Gaza
Comienza este miércoles 4 de junio a
las 20 horas con una asamblea abierta a la ciudadanía
Concentración permanente en Logroño por la emergencia en Gaza
Rebelion /España
04/06/2025 | Palestina y
Oriente Próximo
Fuentes: Rebelión
En este mismo
instante bebés, niñas, niños, ancianas, ancianos y personas civiles desarmadas
están siendo asesinadas, solo por ser palestinas. Israel ha bloqueado la
entrada de la ayuda humanitaria en Gaza provocando una hambruna planificada que
puede llevar a la muerte por inanición a 14.000 bebés, niñas y niños. Ante esta
situación insoportable la sociedad española está cada vez más sensibilizada y,
según encuestas recientes, apoya en más de un 70% que cese la matanza de
personas y termine el asedio de Israel a Gaza. Desde Amistad por Palestina La
Rioja y Acampada por Palestina La Rioja creemos que es el momento de forzar una
reacción contundente de nuestro gobierno.
Por ello, a
partir de este miércoles 4 de junio a las 20:00 horas comienza una CONCENTRACIÓN
PERMANENTE frente a la Delegación del Gobierno en Logroño, hasta que dejen de
matar en Gaza, termine el asedio por hambre y se permita la entrada de ayuda
humanitaria. Pediremos a la ciudadanía que ejerza presión dirigiéndose a las
personas que nos representan en el Congreso, para conseguir que el gobierno de
España rompa relaciones con Israel.
En la
coordinadora estatal RESCOP (Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina),
de la que Amistad con Palestina y Acampada por Palestina forman parte, se ha creado
un grupo de trabajo para diseñar acciones en otras localidades del Estado, para
conseguir la mencionada ruptura de relaciones con Israel.
La gran
sensibilización que está manifestándose en toda la sociedad ha hecho
coincidir en esa fecha, 4 de junio, esta convocatoria con la
primera acción de la recién constituida organización «Educación por Palestina
La Rioja», que durante la mañana realizará concentraciones en muchos centros
educativos riojanos en torno al tema de Palestina.
Necesitamos la
unión de la ciudadanía para hacernos oír. Podemos aportar nuestro granito de
arena. La primera propuesta es que la gente se sume a la concentración (a las
18:00 del día 4 comenzará la organización del espacio en el Espolón, y también
se invita a participar en ese montaje). Quienes convocan animan a toda la
sociedad a contribuir para que en Gaza se deje de asesinar indiscriminadamente
a personas civiles desarmadas.
TODAS LAS
PERSONAS SON NECESARIAS Y BIENVENIDAS EN LA CONCENTRACIÓN.
jueves, 5 de junio de 2025
Las dos almas del poder estadounidense
Se ha escrito con
insistencia que el verdadero objetivo a batir de Trump es China. Pero Tomaselli
sugiere otra cosa: un reparto a tres bandas, que dejaría en segundo plano a
países claramente emergentes. Si non è vero…
TOPOEXPRESS
Las dos almas del poder estadounidense
El Viejo Topo
5 junio,
2025
Ya he escrito
sobre ello, en mi opinión la llegada de Trump a la Casa Blanca, para un segundo
mandato, se debe fundamentalmente a dos circunstancias: el hecho de que una
parte del ‘poder profundo’ estadounidense (principalmente de orientación
republicana, pero no solo: pensemos en Robert Kennedy Jr. y Tulsi Gabbard)
estaba preocupada por el rumbo tomado bajo la administración Biden, y el hecho
de que Trump mantenía cierta popularidad, especialmente en la América
‘profunda’.
Para ese bloque
de poder que quería desbancar a la coalición neoconservadora-demócrata, Trump
era la opción natural, casi obligatoria. En el plan estratégico, sin embargo,
su presidencia debería ser una fase de transición, necesaria para ‘construir’
la sucesión y coronar a Vance –aspirando a que este último tenga un doble
mandato–. Esto resultaría en más de una década de control sobre el liderazgo
estadounidense, el tiempo necesario para reorientar el imperio y redefinir el
equilibrio internacional de poder.
Pero este
bloque no es un monolito, no comparte el 100% de las opciones y sobre todo no
está perfectamente de acuerdo en cómo alcanzar esos objetivos. De ello se
desprende que el entorno presidencial -el que cuenta- es muy diverso, lo que se
evidencia en temas críticos. Y si el carácter egocéntrico y cambiante de Trump
actúa a menudo como amplificador de estas diferencias, son precisamente éstas
las que determinan las oscilaciones presidenciales. El hombre, además, es mucho
más manejable de lo que le gusta pensar. Un ejemplo de ello es el de Sudáfrica,
que culminó con la visita del Presidente Ramaphosa a Washington; Trump ya
llevaba tiempo manteniendo una actitud polémica ante una supuesta «persecución»
de los agricultores blancos por parte del gobierno, llegando incluso a proponer
una ley para favorecer su reasentamiento en EEUU. Pero durante la visita del
presidente sudafricano, Trump incluso lo acusó de exterminar a los blancos,
mostrando fotos y vídeos al mundo. Una auténtica emboscada diplomática. Lástima
que las acusaciones sean falsas y que las fotos mostradas sean del Congo…
El punto es que
fue claramente manipulado por AIPAC y el ala más reaccionaria de su
administración, porque Sudáfrica es culpable de haber llevado el caso de
genocidio contra Israel ante la Corte Penal Internacional.
Este choque
entre las dos almas del gobierno estadounidense se ve a su vez alimentado por
la falta de autoridad del presidente. Trump es en realidad un personaje de
voluntad muy fuerte, que disfruta afirmando su autoridad, pero precisamente
debido a su variabilidad y su escasa propensión a entender verdaderamente los
temas, sufre un déficit de credibilidad no sólo a nivel internacional sino
también a nivel interno. Esto conduce obviamente a un intento constante de
influir en sus elecciones, en una dirección más que en otra, lo que luego se
traduce en una exasperación de las contradicciones. El riesgo, demasiado
evidente, es un debilitamiento progresivo de la presidencia, que estará
acompañado de una fragmentación del poder presidencial y el surgimiento de
facciones rivales.
Si situamos
todo esto en el escenario estratégico de Estados Unidos, hay más de un elemento
preocupante. Está claro que el plan de Estados Unidos es llegar, dentro de la
próxima década aproximadamente, a una especie de división tripartita del poder
global, con el planeta dividido en tres áreas de influencia encabezadas por
Estados Unidos, Rusia y China. Una visión “multiimperial” en lugar de
multipolar, que tendría la ventaja de “congelar” el statu quo recíproco,
poniendo fin (o al menos ralentizando) el declive de Washington. Se trata de un
plan bastante incierto en sí mismo, porque presupone que las distintas
potencias emergentes –no sólo Rusia y China, sino también India, Brasil y,
potencialmente, África…– están dispuestas a aceptar un límite a su crecimiento.
En este contexto, la inestabilidad estadounidense podría desencadenar tensiones
peligrosas.
Fuente: Red Jackets
miércoles, 4 de junio de 2025
Lenin criticando la falta de responsabilidad y sentido del deber
Lenin criticando la falta de
responsabilidad y sentido del deber
DIARIO OCTUBRE / junio 2, 2025
«Le escribo bajo la impresión reciente de su carta, que acabo de leer. Su palabrerío irreflexivo es tan indignante que no puedo resistir el deseo de expresarle francamente mi opinión. Por favor, haga llegar mi carta a su autor, y dígale que no debe sentirse agraviado por el tono duro. Después de todo no está destinada a ser publicada.
La carta merece
respuesta, a mi juicio, porque pone especialmente de relieve uno de los rasgos
característicos del modo de ser de muchos revolucionarios de hoy: esperar
instrucciones, reclamar que todo venga de arriba, de otros, de afuera; quedarse
pasmados ante los fracasos provocados por la inactividad local, acumular quejas
sobre quejas e inventar recetas para una cura barata y simple de los males.
¡No inventarán
nada, señores! Si ustedes mismos permanecen inactivos, si permiten que se
produzcan escisiones ante sus propias narices y luego se ponen a suspirar y a
lamentarse, ninguna receta les servirá. Y es absurdo colmarnos de reproches por
ello. ¡No vayan a creer que nos sentimos agraviados por sus acusaciones y
ataques: han de saber que ya estamos acostumbrados, tan endiabladamente
acostumbrados que no nos conmueven!
Publicaciones
«de masas», «por decenas de puds» [unidad de masa equivalente a 16,38
kilogramos]: este grito de guerra de ustedes no es otra cosa que una receta
inventada para que otros los curen de su inactividad. Créanme, ¡ninguna de esas
recetas dará jamás resultados! Si ustedes mismos no se muestran despiertos y
enérgicos, nadie les ayudará de ninguna manera. Es muy poco razonable clamar:
dennos esto y lo otro, entreguen eso y lo de más allá, cuando ustedes mismos
deberían ocuparse de adquirir y entregar. Y es inútil que nos escriban, pues
nosotros desde aquí nada podemos hacer, mientras que ustedes mismos pueden y.
deben resolverlo: me refiero a la entrega de las publicaciones que editamos y
de que disponemos.
Algunos
«activistas» locales –llamados así por su inactividad–, que sólo vieron algunos
números de lskra y que no trabajan activamente para recibirla y difundirla en
masa, inventan una débil excusa: no es eso lo que queremos; ¡dennos
publicaciones de masas, para las masas! ¡Mastíquenlo por nosotros, pónganlo en
nuestra boca y quizá podamos tragarlo nosotros solos!
¡Qué
fenomenalmente absurdas son esas quejas para quienes saben y observan que
ellos, esos «activistas» locales, son incapaces de organizar la difusión
incluso de lo que tienen a su disposición. ¿No es acaso ridículo leer: dennos
decenas de puds, cuando ustedes son incapaces de aceptar y transportar ni
siquiera cinco puds? Empiecen por hacer esto, respetables «visionarios de una
hora» –pues ante el primer contratiempo lo abandonan todo, incluso todas sus
convicciones!–; hagan esto, y luego, cuando lo hayan hecho, y no una sino
decenas de veces, crecerá también la publicación a tenor de la demanda.
Y digo que
crecerá, porque sus quejas sobre las publicaciones de masas –que ustedes han
copiado sin ningún espíritu crítico y neciamente de los socialistas
revolucionarios, la gente de Svoboda y toda suerte de «inactivistas»
aturdidos–, provienen del olvido de una pequeña… muy pequeña trivialidad, o
sea, del olvido de que ustedes son incapaces de aceptar y distribuir siquiera
una centésima parte de las publicaciones de masas que editamos en la
actualidad. Tomaré una de las últimas listas de uno de nuestros pocos envíos
–mísera, lamentable, vergonzosamente pocos–. Los discursos de Nizhni Nóvgorod,
La Lucha en Rostov, el folleto sobre las huelgas, el folleto de Dyksztajn
[folleto que resumía qué es la plusvalía], me limitaré a estos. ¡Cuatro, sólo
cuatro pequeñeces! ¡¡Qué poco!!
¡Son cosas
viejas!, exclaman ustedes. Sí. Todos los partidos que disponen de buenas
publicaciones de divulgación distribuyen cosas viejas: Guesde y Lafargue,
Bebel, Bracke, Liebknecht y otros, durante décadas. ¿Entienden?: ¡durante
décadas! Y las únicas publicaciones de divulgación que son buenas, las únicas
publicaciones de divulgación que son adecuadas son las que son útiles durante
décadas. Pues las publicaciones de divulgación son una serie de manuales para
el pueblo, y los manuales enseñan el abecé, que no cambia en medio siglo. Esas
publicaciones de «divulgación» que los «cautiva» a ustedes y que el grupo
Svoboda y los socialistas revolucionarios editan por puds todos los meses, es
papel desperdiciado y charlatanería. Los charlatanes siempre se agitan y hacen
mucho ruido, y algunos ingenuos confunden eso con la actividad [*].
¡Sí, es muy
poco! Sí, necesitamos cuatrocientas, no cuatro.
Pero permítanme
que les pregunte: ¿han sido capaces de distribuir por decenas de miles, aunque
sólo sea estas cuatro cosas? No, no han sido capaces de hacerlo. No han sido
capaces de distribuirlas ni siquiera por centenares. Por eso gritan: ¡dennos
decenas de puds! –Nadie les dará nunca nada si no son ustedes capaces de tomar:
no lo olviden–.
¿¿Utilizaron
los centenares de ejemplares que les enviamos, les hicimos llegar, les pusimos
en la boca?? No, no fueron capaces de hacerlo. Ni siquiera en algo tan simple
como eso supieron vincular a las masas con la socialdemocracia. Todos los meses
recibimos decenas y cientos de proclamas, informes, noticias y cartas de todos
los confines de Rusia, pero ¡no hemos recibido ni una sola –¡piensen un poco en
el sentido exacto de las palabras «ni una sola»!– información sobre la
distribución de esos cientos de ejemplares entre las masas, sobre la impresión
que producen a las masas, sobre la reacción de las masas, sobre las discusiones
entre las masas a propósito de estas cosas! Nos colocan ustedes en una
situación en que el escritor escribe, el lector –el intelectual– lee; después
de lo cual ese mismo lector indolente lanza rayos y truenos contra el escritor
porque él –¡¡¡el escritor!!!– no proporciona publicaciones «por decenas de
puds» en todas partes. El hombre cuya única tarea es vincular al escritor con
las masas permanece sentado como un pavo enojado y clama: ¡dennos publicaciones
de masas! y, al mismo tiempo es incapaz. de utilizar ni siquiera una centésima
parte de lo que hay disponible.
Ustedes dirán,
por supuesto, que es imposible, imposible en general, vincular a Iskra,
por ejemplo, esta producción fundamental nuestra, con las masas. Sé que dirán
eso. Lo he oído cientos de veces y siempre he contestado que es mentira, que es
un subterfugio, una evasiva, incapacidad e indolencia, el deseo de que les
caigan del cielo en la boca perdices asadas.
Sé por
experiencia que personas emprendedoras han sido capaces de «vincular» a Iskra
–a esa Iskra archiintelectual, según la opinión de intelectualillos flojitos–
con la masa, incluso de obreros atrasados e incultos como son los de las
provincias industriales de los alrededores de Moscú. He conocido a obreros que
distribuían ellos mismos Iskra entre las masas –en esos lugares– y su única
observación era que había muy pocos ejemplares. Y no hace mucho escuché a «un
soldado del campo de batalla», que contaba como en uno de esos apartados
centros fabriles de Rusia central se lee Iskra a un mismo tiempo en muchos
círculos, en reuniones de 10 a 15 personas, y como el comité y los subcomités
mismos leen antes cada número y planean en conjunto cómo utilizar cada artículo
en charlas me agitación. Y sabían utilizar hasta esos escasos 5 a 8 ejemplares
–¡¡ocho como máximo!!– que era todo lo que recibían debido a la torpe
inactividad de los activistas que vegetan cerca de la frontera –que jamás
fueron capaces siquiera de organizar la recepción de los envíos de publicaciones,
y que esperan que el escritor dé a luz, no sólo artículos, sino también hombres
que realicen el trabajo por ellos–.
Dígannos con la
mano en el corazón: ¿utilizaron así muchos de ustedes cada ejemplar de Iskra
que recibieron –que les fue enviado, que les fue entregado–? ¡No contestan!
Bien, permítanme que les diga: uno de cada cien ejemplares que llegan a Rusia
–por las veleidades de la suerte y gracias a la inactividad de los «lectores»–
se utiliza de este modo, con discusiones sobre el valor agitativo de cada
suelto, con lecturas de cada suelto en círculos obreros, en todos los círculos
de todos los obreros habituados a reunirse en una ciudad determinada. ¡¡Y sin
embargo, personas incapaces de asimilar ni siquiera una centésima parte del
material que reciben, se lamentan: dennos decenas de puds!! ¡¡La fórmula de
Schedrín –el escritor escribe– aún considera al «lector» con mucho, muchísimo
optimismo!!
El lector de
hoy –entre los intelectuales socialdemócratas– ha llegado al extremo de
quejarse de los escritores porque los intelectuales locales son indolentes y
«dan órdenes» a los obreros, sin hacer nada por ellos. Y la queja es justa, mil
veces justa, sólo que… ¿está dirigida a quien corresponde? ¿¿No nos permitirían
devolvérsela a quien la envía con una doble multa como castigo?? ¿Qué les
parece, honorabilísimos señores quejosos? Si sus amigos son incapaces de
utilizar Iskra para lectura en los círculos obreros, si son incapaces de
destinar gente que se ocupe del envío y la distribución de las publicaciones,
si son incapaces de ayudar a los obreros a organizar círculos para ese fin,
¿¿por qué no arrojan por la borda a esos amigos inútiles?? ¿¿Se dan cuenta en
qué bonita situación se colocan ustedes cuando se quejan a nosotros de su
propia inutilidad??
Es un hecho que
los «prácticos» no utilizan ni una centésima parte de lo que podrían recibir. Y
es un hecho no menos indudable que esa especial variedad de publicaciones «de
masas» que esa gente inventa, no es más que un pretexto y una evasiva. En la
carta de 7 ts. 6 f. [seudónimo del autor de la carta que motivó a Lenin para
redactar esta], por ejemplo, se «nos» recomienda –a nosotros, naturalmente–
tres variedades:
1) Un periódico
popular. Mastíquenlo todo a fin de que sea posible asimilarlo sin necesidad de digerirlo,
a fin de que nosotros, los «activistas», no necesitemos para nada de estómago.
No importa que
hasta ahora jamás se haya visto en el mundo un «periódico popular» semejante,
pues un periódico da respuesta a todo, mientras que las publicaciones populares
instruyen sobre unas pocas cosas. No importa que todos nuestros ejemplos de
semejantes publicaciones, comenzando por Rabóchaya Misl y siguiendo por
Vperiod, Rabóchee Delo, Krásnoe Znamia, etc., resultasen necesaria e
indefectiblemente híbridos, no siendo ni populares ni periódicos. No importa
que todos los intentos de periódicos «obreros» no hiciesen más que alimentar, y
siempre alimentarán, la absurda división entre un movimiento intelectual y un
movimiento obrero –división provocada por la estupidez y la torpeza de los
intelectuales ¡quienes llegan al extremo de enviar quejas de su propia torpeza
desde el lugar del mal hasta los confines de la Tierra! –. No importa que todos
los intentos de periódicos «obreros» sólo hayan dado origen hasta ahora, y siempre
darán origen entre nosotros, a los métodos artesanos y a las teorías,
especiales y profundas, de Kazán, y Járkov. Nada de eso importa. ¡Ahí tiene a
la encantadora Svoboda y a los encantadores –«conmovedores»– socialistas
revolucionarios; ¡¡qué cantidad –¡uff qué cantidad!– de periódicos y revistas
populares publican!! ¡¡Naródnoe Delo, Krásnoe Znamia, Svoboda, una revista para
obreros; Otkliki, un periódico y una revista para obreros; Luchina, para
campesinos; Rabóchaya Misl, el periódico de Ginebra para los obreros de
Petersburgo!! No importa que todo eso sea una porquería, pero, con todo, es una
porquería de masas.
¡Y ustedes no
tienen más que Iskra; después de todo, acaba aburriendo! Treinta y un números y
todos de Iskra, mientras que con la gente encantadora, después de dos números
de un título –de porquería–, aparecen inmediatamente tres números de otro
título –de porquería–. ¡Eso sí que es energía, eso sí que es divertido, eso sí
que es nuevo! En tanto que nuestros socialdemócratas…
2) Y «ellos» siempre
tienen folletos nuevos. Cada separata se considera como un folleto, y todo esto
se divulga a gritos y se suman las hojas impresas −un millón de hojas: véase el
núm. 16 de Revoliutsiónnaya Rossía. ¡Han batido todos los récords! ¡Son
campeones!−.
¡Y en cambio
nosotros! Las reediciones no se cuentan como folletos, ¡¡delicadeza de
intelectuales y literatos!! Se reeditan los viejos, viejísimos folletos de
Dyksztajn, cuando hasta las muchachas de París y de Chernígov saben que diez
nuevos folletos −de porquería− valen cien veces más que uno viejo, pero bueno.
Sólo entre los
alemanes las cosas ocurren de tal modo que en 1903, por ejemplo, ¡¡se reeditó
por undécima vez «Nuestros objetivos» (1869), de Bebel, escrito hace 34 años!!
Eso es muy aburrido. Nuestros «encantadores» socialistas revolucionarios están
en erupción. ¡Pero nuestros «activistas» locales no saben utilizar ni los
viejos folletos de Plejánov −¡de hace 20 años: cosas viejas!, ¡al archivo con
ellas!−, ni un folleto «cualquiera» −¡uno solo!− sobre las huelgas o sobre la
memoria de Witte!
Esto, al margen
de que los «activistas» locales no mueven ni un dedo para obtener buenos
folletos de los escritores que se encuentran desterrados, y para lograr que
colaboren en «Iskra» los escritores Locales. ¿Para qué? ¡Es más fácil quejarse
que acometer esa fastidiosa tarea! Y el lector actual, sin sonrojarse, se
titula «iskrista» por la sencilla razón de que escribe sus quejas a Iskra.
Tampoco perturba lo más mínimo su conciencia que el 99% 0 sean siempre escritos
por los mismos tres escritores y medio. Ni encuentra necesario pensar siquiera
en que no hay que permitir que se suspenda la salida de Iskra y que la
publicación quincenal de 1 ½ a 2 hojas exige mucho trabajo. No obstante,
continúa exclamando con una fatuidad sin igual: ¡¡Treinta y un números, pero
quedan todavía muchos tontos y quejicas inútiles en las localidades! Un
argumento en verdad demoledor… sólo que, ¿para quién y para qué?
3) Proclamas.
¡Dennos
proclamas! ¡¡Los comités no pueden!! ¡Escriban, envíen, traigan −¿y
distribuyan?− proclamas!
Bueno… eso es
ya coherente. Yo abro la boca, y ustedes me la llenan: ¡he ahí una nueva forma
de relaciones entre el «escritor» y el práctico «iskrista»! Llegar hasta el
punto de afirmar que las organizaciones locales −¿integradas por «activistas»
pasmarotes?− no pueden editar proclamas locales, que hay que enviarlas del
extranjero, es el colmo. Es un tan grandioso −a mi criterio− coronamiento de
toda la carta de 7 ts. 6 f. que no me queda más que terminar con esa «corona».
Cualquiera otra adición o comentario no haría más que empañar su brillo». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Carta a F. V. Lengnik, 12 de febrero de
1903)
Anotaciones de
Bitácora (M-L):
[*] No es cierto, como nos pretendieron asegurar los «reconstitucionalistas»
(La Forja, Nº33, 2005), que hoy nos encontremos en una época similar a la de
fundación del Partido Socialista Obrero Español (1879) o del Grupo para la
Emancipación del Trabajo (1883). En aquellos días, y mucho antes, cuando casi
nadie había oído hablar de las ideas de Marx y Engels en España o Rusia, ni
tampoco había demasiados medios a su disposición, una de las tareas principales
del movimiento fue centrar los esfuerzos en labores de traducción y divulgación
de textos clásicos; ¿y quién puede no admirar tales esfuerzos? Ahora bien,
tratar de extrapolar dicha situación y medios al presente sería autolimitarse
sin razón. Para que el lector se haga una idea, Plejánov tuvo que dedicar gran
parte de su tiempo a la traducción y popularización de textos inéditos o
desconocidos en su país: «El manifiesto del partido comunista» (1882), «Trabajo
asalariado y capital» (1883), «Del socialismo utópico al socialismo científico»
(1884), «Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana» (1892) o
«El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte» (1894). Obras que hoy literalmente
están al alcance de cualquiera con acceso a Internet, e incluso son conocidas
en los mundos intelectuales de «izquierda» −sea esta más académica o radical−.
Estos intentos de algunos de querer trazar paralelismos históricos tan forzosos
como carentes de sentido también conllevan el olvido de que los mismos
Plejánov, Vera Zasúlich, Axelrod, Lenin, Pablo Iglesias Posse, Antonio García
Quejido, José Mesa y Leompar o Jaime Vera −entre otros tantos protagonistas
conocidos y anónimos−, no solo fueron meros «divulgadores», sino que por fuerza
de la necesidad en su actividad cotidiana acabaron siendo desde muy temprano
organizadores, investigadores y polemistas −basta recordar las trifulcas
ideológicas de los marxistas rusos contra los populistas y liberales o de los
marxistas españoles contra el republicanismo y el anarquismo−.
Actualmente, si
nos centramos en discutir lo que deben de ser las principales tareas de
formación y difusión, está claro que lo que debe hacerse es potenciar un nuevo
movimiento que se libere del peso de los estereotipos. Aún es común que haya
episodios en donde, desafortunadamente, una nueva organización arrastra la
tradición de la anterior sin si quiera preguntarse si dicha herencia es
beneficiosa, si la misma debe adaptarse o es directamente es un lastre a
soltar. Para que el lector nos entienda: dichas tareas de formación y difusión
no pueden partir ya de realizar una ponencia en la universidad más cercana para
explicar al público el capítulo «Burgueses y proletarios» de «El manifiesto
comunista» (1848) de Marx y Engels, ni un resumen de «El Estado y la
revolución» (1917) de Lenin en tu asamblea antifascista más cercana. Esto sería
sumamente ridículo, y por desgracia así proceden la mayoría de colectivos,
aunque lo nieguen. Estos títulos ni siquiera son libros desconocidos para la
gente interesada en el tema, así como tampoco para sus enemigos −otra cosa muy
diferente es qué entienden o qué han querido entender tras echarle una ojeada,
tema que ahora abordaremos−. A todo esto, ha de entenderse, pues, que estas
labores de «divulgación» implican literalmente: «Publicar, extender, poner al
alcance del público algo»; y si bien siempre serán bienvenidas y necesarias
para las capas más atrasadas −pues aclaran la esencia de la doctrina−, no
pueden ser centrales en las condiciones actuales por múltiples motivos ya
esgrimidos.
De hecho, las
rutinas y formaciones de las agrupaciones revisionistas no pasan de actos tales
como realizar charlas o mandar a sus militantes una gigantesca lista de «libros
clásicos» o «de interés» que nadie allí ha leído en su totalidad, ¿y qué ocurre
a partir de aquí? Los valientes que se adentran a tal tarea lo hacen sin
entender el contexto del autor y la obra, lo cual dificulta su asimilación.
Otros, pese a entender la base, les da pereza investigar más allá para
comprobar o traer datos actualizados, mientras que casi todos concluirán la
lectura o charla sin discutir nada de lo fundamental con sus compañeros. Por
fortuna, en el presente todo sujeto interesado puede acceder libremente a
millones de vídeos, sinopsis y podcast y todo tipo de material para leer u oír
estas cuestiones, bien sea en su versión completa o resumida por terceros. No
se nos malinterprete: este es otro gran aspecto positivo a tener en cuenta,
pero que lejos de significar la absoluta autonomía en la formación del
individuo, implica que no se debe descuidar que estos conocimientos sean
puestos en conjunto con otros compañeros para testearse mutuamente.
Ahora, una vez
aclarado esto, ¿cómo vamos a cometer la locura de dedicar nuestras principales
energías a tales menesteres de «divulgación» de lo ya conocido? El trabajo
verdaderamente urgente, tanto a nivel individual como colectivo, es otro mucho
más preciso y que requiere de mayor esfuerzo. Este es totalmente analítico, es
decir, crítico, pues incluye un estudio del movimiento político de referencia
−para entender los errores o prejuicios asumidos en el presente− y de las
condiciones y variaciones que la sociedad ha experimentado desde entonces −para
adaptarnos al momento y al próximo paso−:
«La
intelectualidad socialista sólo podrá pensar en una labor fecunda cuando acabe
con las ilusiones y pase a buscar apoyo en el desarrollo real y no en el
desarrollo deseable. (…) Esta teoría, basada en el estudio detallado y
minucioso de la historia y de la realidad. (…) Debe dar respuesta a las
demandas del proletariado, y si satisface las exigencias científicas, todo
despertar del pensamiento rebelde del proletariado. (…) Cuanto más progrese la
elaboración de esta teoría tanto más rápido será el crecimiento. (…) Por mucho
que todavía quede por hacer para elaborar esta teoría, la garantía de que los
socialistas realizarán dicha labor es la difusión entre ellos del materialismo,
único método científico que exige que todo programa formule exactamente el
proceso real. (…) En este caso, las condiciones de la labor teórica y la labor
práctica se funden en un todo, en una sola labor. (…) Estudiar, hacer
propaganda, organizar». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; ¿Quiénes son los
«amigos del pueblo» y cómo luchan contra los socialdemócratas?, 1894)
La pregunta
sería entonces, ¿qué han hecho estos señores por lograr tal objetivo? Como se
ha dicho ya, entre cero y nada. Y esta verdad, aunque amarga, no puede ser
ocultada, como no puede taparse el sol con un dedo.
Fuente: bitacoramarxistaleninista.blogspot.com
Los centros de ayuda en Gaza se han convertido en trampas asesinas y de desplazamiento
Los
centros de ayuda en Gaza se han convertido en trampas asesinas y de
desplazamiento
KAOSENLARED
4 de junio de 2025
El Ministerio de Salud de
Gaza declaró que la ocupación israelí está utilizando el nuevo mecanismo que ha
establecido para distribuir ayuda en la Franja de Gaza como una trampa para
asesinatos en masa en la Franja y una herramienta para el desplazamiento
forzado de sus residentes.
El Director General del
Ministerio de Salud, Dr. Munir al-Barash, en declaraciones a la prensa el
domingo, expresó su condena al silencio internacional ante las masacres que se
están cometiendo contra la población hambrienta de la Franja de Gaza.
Señaló que los hospitales
de la Franja de Gaza enfrentan condiciones terribles, en medio de una grave
escasez de medicamentos y suministros médicos. Explicó que la ocupación sigue
impidiendo que aproximadamente 3.000 camiones que transportan suministros
médicos desde la ciudad egipcia de Arish crucen a la Franja de Gaza.
Al-Barash advirtió sobre la
propagación deliberada de enfermedades infecciosas y epidemias por parte de la
ocupación al seguir impidiendo el flujo de medicamentos y vacunas, señalando la
propagación de numerosas enfermedades transmitidas por vectores, diarrea
sanguinolenta aguda y meningitis, además de la privación de seguridad hídrica
de la población, ya que el 90% de la población sufre de inseguridad hídrica.
El ejército de ocupación
israelí, con la participación de miembros de una compañía de seguridad
estadounidense, cometió una horrible masacre este domingo por la mañana,
matando a 32 palestinos y hiriendo a más de 200 que buscaban ayuda humanitaria
en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza.
El ataque ocurre en un
momento en que la administración estadounidense está promoviendo sus esfuerzos
para «proporcionar ayuda», sólo para que esta ayuda se convierta en una
tapadera para cometer genocidio contra civiles hambrientos.
Al dejar morir de hambre
deliberadamente a Gaza, lo que, según las Naciones Unidas, está allanando el
camino para el desplazamiento forzado, Israel ha empujado a 2,4 millones de
palestinos en Gaza al borde de la hambruna al cerrar los cruces durante 90 días
a la ayuda humanitaria, en particular alimentos, según la oficina de medios del
gobierno en el enclave.
Más allá de la supervisión
de las Naciones Unidas y de las organizaciones internacionales de ayuda, las
autoridades de ocupación comenzaron a implementar el 27 de mayo un plan para
distribuir ayuda humanitaria a través de la llamada Fundación de Ayuda
Humanitaria de Gaza, una organización apoyada por Israel y Estados Unidos pero
rechazada por Naciones Unidas.
La distribución de ayuda se
está llevando a cabo en las llamadas zonas de amortiguación del sur de Gaza, en
medio de crecientes señales de que este plan está fracasando. La distribución
se ha visto interrumpida repetidamente por la afluencia de civiles hambrientos,
lo que ha llevado a las fuerzas israelíes a abrir fuego, lo que ha provocado
muertos y heridos entre la población civil.
Las cantidades distribuidas
se describen como escasas y no satisfacen las necesidades de cientos de miles
de personas hambrientas en la Franja de Gaza.
Con el absoluto apoyo estadounidense, Israel ha estado cometiendo crímenes genocidas en Gaza desde el 7 de octubre de 2023, dejando más de 178.000 palestinos muertos o heridos, la mayoría de ellos niños y mujeres, y más de 11.000 desaparecidos.
Fuente: Diario Al-Quds Liberation





