jueves, 22 de mayo de 2025
Quién es quién en el ecosistema empresarial de la industria armamentística en el Estado Español
Quién
es quién en el ecosistema empresarial de la industria armamentística en el
Estado Español
Por Grup
Antimilitarista Tortuga
KAOSENLARED
22 de mayo de 2025
El ecosistema de
contratistas del Ministerio que lidera Margarita Robles está formado por una
veintena de compañías, aunque cinco son las principales Indra, Navantia, Airbus
Defence and Space, General Dynamics Santa Bárbara e ITP Aero.
El sector de la Defensa se
prepara para aumentar su capacidad de producción ante el rearme de la Unión
Europea por la amenaza de Rusia y las exigencia de la OTAN y la Estados Unidos
de Donald Trump. España cuenta con una veintena de empresas ligadas al sector
que van desde la fabricación de munición y explosivos, pasando por
ciberseguridad e ingeniería pero también construcción de drones, aeronaves,
fragatas y satélites. Estas son las principales compañías del sector, sus áreas
clave, contratos destacados y los últimos datos disponibles de facturación,
según las cuentas publicadas por las propias compañías y las plataformas
InformaD&B e Insight View, que recopilan las cifras del Registro Mercantil.
Grandes empresas tractoras
Entre las principales compañías
figuran la cotizada Indra, con una capitalización en el Ibex 35 de 4.498
millones de euros; la compañía pública Navantia, Airbus Defence and Space, la
industrial vasca ITP Aero y la filial española de la multinacional General
Dynamics-Santa Bárbara.
Indra
Áreas clave: Defensa
electrónica, simulación, sistemas de mando y control, ciberdefensa, guerra
electrónica y espacio.
Proyectos destacados: Coordinador del FCAS en España (caza de sexta
generación), radares militares, sistemas de vigilancia, modernización del
Eurofighter, el programa VCR 8×8 Dragón y programa de fragatas clase Bonifaz.
Sedes: Madrid, San Fernando de Henares (Madrid), etc.
Ingresos: 4.843 millones, un 11,5% más que 4.343 millones de euros del
ejercicio anterior
Airbus España
Áreas clave: Fabricación de
aeronaves militares, sistemas espaciales y satelitales, helicópteros de
combate.
Proyectos destacados: Eurofighter Typhoon, A400M (avión de transporte militar),
NH90 (helicóptero polivalente), satélites de observación y telecomunicaciones
militares, Eurodron y SIRTAP, sistemas no tripulados y aviones tanqueros A-330.
Sedes: Getafe (Madrid), Sevilla, Cádiz y Albacete.
Ingresos: 69.200 millones en 2024, 6% más que en 2023
Navantia
Áreas clave: Construcción
naval militar, sistemas de combate, mantenimiento y modernización de buques,
submarinos de última generación, etc.
Proyectos destacados: Fragatas F-110 para la Armada Española, submarino S-80,
Buque de Acción Marítima (BAM), modernización de destructores AEGIS.
Sedes: Ferrol, Cartagena, San Fernando y Cádiz.
Ingresos: 1.434 millones de euros en 2023, un 7% más respecto a 2022
General Dynamics European
Land Systems – Santa Bárbara
Áreas clave: Fabricación de
vehículos blindados y sistemas de artillería.
Proyectos destacados: Vehículo de combate Pizarro, VCR 8×8 Dragón, carros de
combate Leopard 2E, modernización de obuses autopropulsados y puentes móviles y
artillería autopropulsada 155 mm sobre plataforma ASCOD y Piraña 10×10.
Sedes: Sevilla, Trubia (Asturias) y Sevilla.
Ingresos: 315 millones de euros en 2023, un 7% más respecto a 2022
ITP Aero
Áreas clave: Motores y
turbinas para aviones y helicópteros militares.
Proyectos destacados: Componentes de motores del Eurofighter Typhoon, A400M,
NH-90, UH-60 Black Hawk y participación en el FCAS.
Sedes: Zamudio (País Vasco) y Madrid.
Ingresos: 1.305 millones en 2023, un 25% más respecto a los 1.047 millones de
2022
Empresas clave y emergentes
El ecosistema empresa de la
Defensa es muy diverso, ya que hay compañías muy diversas dedicadas a la ciberseguridad
como Tecnobit o TRC, empresas de ingeniería como CT Ingenieros o Anzen
Engineering y ’start-ups’ especializadas en el espacio como PLD Space, Pangea
Aerospace y veteranas como Sener y GMV, que cuenta con 40 años en el sector y
es la principal compañía satelital de España. En munición y explosivos destacan
cuatro firmas como Nammo Palencia, Rheinmetall Expal, FMG e Instalaza.
Completan el círculo las industriales Escribano, Urovesa y Sapa Placencia y la
compañía especializada en uniformes y material textil militar Fecsa.
Escribano Mechanical &
Engineering
Especialización: Sistemas
de defensa electroópticos, estaciones de armas remotas, fotónica, vehículos
autónomos y componentes de precisión.
Productos destacados: Torretas Guardian 2.0 y Sentinel, sistemas de puntería
para vehículos y armas, guiado de misiles.
Sede: Alcalá de Henares (Madrid), Córdoba, Binéfar (Huesca) y Valencia. Oficina
de representación en Bruselas.
Ingresos: 115 millones en 2023, 26% más respecto a los 87,5 millones de 2022.
Se espera que cierre 2024 con una facturación de 300 millones, un 61% más que
en 2023
Tecnobit – Grupo Oesía
Especialización:
Electrónica de defensa, optrónica, comunicaciones seguras y ciberseguridad.
Productos destacados: Sistemas de visión nocturna y térmica, comunicaciones
tácticas, software de ciberdefensa.
Sede: Madrid, Nigrán (Pontevedra), A Coruña, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Murcia,
Zaragoza, Sevilla, Valladolid y Valdepeñas (Ciudad Real)
Ingresos: 221,7 millones en 2023, un 21% más
Sener
Especialización: Sistemas
de guiado, navegación y defensa aeroespacial.
Productos destacados: Sistemas de control para misiles, equipos de defensa
electrónica, tecnología para satélites militares.
Sede: País Vasco, Barcelona, Valencia y Madrid.
Ingresos: 529,19 millones en 2023, un 43% más respecto a 2022
SAPA Placencia
Especialización:
Transmisiones y sistemas de propulsión para vehículos blindados.
Productos destacados: Transmisión SAPA SG-850 para el VCR 8×8 Dragón, motores
de alto rendimiento para blindados.
Sede: Guipúzcoa (País Vasco).
Ingresos: 54,5 millones, un 16% más respecto al año anterior
TRC
Especialización: Sistemas
de radar, guerra electrónica y comunicaciones tácticas.
Productos destacados: Radares de vigilancia terrestre, sistemas de guerra
electrónica para aeronaves y buques.
Sede: Madrid.
Ingresos: 67,5 millones de 2023, un 52% más que en 2022
UROVESA
Especialización:
Fabricación de vehículos tácticos y logísticos militares.
Productos destacados: Vehículos todoterreno VAMTAC (empleados en el Ejército
Español y exportados a varios países).
Sede: Pontevedra (Galicia).
Ingresos: 109 millones en 2023, un 6,2% más
Alpha Unmanned Systems
Especialización: Drones
tácticos para reconocimiento y operaciones de defensa.
Productos destacados: UAV Alpha 800 y Alpha 900, utilizados en misiones de
inteligencia y vigilancia.
Sede: Madrid.
Ingresos: 1,4 millones en 2023, un 24% menos respecto a 2022
Aertec
Especialización: Ingeniería
aeroespacial y sistemas UAV.
Productos destacados: Desarrollo de sistemas de control para drones militares,
integración de cargas útiles en UAVs.
Sede: Málaga.
Ingresos: 34 millones en 2023, un 16,5% más
GMV
Especialización:
Tecnologías espaciales, navegación por satélite y simuladores militares.
Productos destacados: Software de control para satélites militares, sistemas de
geolocalización para defensa.
Sede: Madrid.
Ingresos: 384,4 millones en 2023, un 23,5% más que en 2022
Anzen Engineering
Especialización: Ingeniería
de seguridad para aviación militar y UAVs.
Sede: Madrid.
Ingresos: 2,4 millones en 2023, un 151,4% más que en 2022
CT Ingenieros
Especialización: Servicio
de ingeniería, diseño y fabricación de estructuras para aeronaves militares.
Sede: Madrid.
Ingresos: 2,8 millones, un 51% más que en 2023
FECSA (Fábrica Española de
Confecciones, S.A.)
Especialización: una de las
grandes empresas en la fabricación de equipamiento textil y vestuario técnico
para las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad.
Sede: San Sebastián de los Reyes (Madrid).
PLD Space
Especialización: Desarrollo
de lanzadores espaciales reutilizables con aplicación militar y satelital.
Sede: Elche (Alicante).
Ingresos: 202.962 euros, un -71% menos que el año anterior
Pangea Aerospace
Especialización: Motores
cohete aerospike para aplicaciones espaciales.
Sede: Barcelona.
Ingresos: 3,3 millones de euros en 2023, un 136% más que en 2022
Hisdesat
Especialización: Operación
de satélites de comunicaciones y observación para defensa.
Productos destacados: Satélites gubernamentales para inteligencia y
comunicaciones seguras.
Sede: Madrid.
Ingresos: 52 millones en 2023, un 3% más que el año anterior
Rheinmetall Expal
Especialización: Munición
de gran calibre y cargas explosivas
Sede: Madrid, Murcia, Navalmoral de la Mata (Cáceres) y Burgos
Ingresos: 292,8 millones en 2023, un 50,4% más que en 2022
Nammo
Especialización: Munición
de pequeño calibre, 5,56mm
Sede: Palencia
Ingresos: 75,8 millones en 2023, un 30% más que en 2022
FMG
Especialización: Munición
de medio y gran calibre, munición de mortero, cabezas explosivas de misiles.
Sede: Granada.
Ingresos: 72 millones en 2023, un 253% más que en 2022
Instalaza
Especialización: sistemas
anticarro, granadas y equipos de visión nocturna.
Sede: Zaragoza
Ingresos: 48,8 millones en 2023, un 1,5% más que en 2022
Fuente: https://www.levante-emv.com/economi…
Un grupo de sicarios asesina en Madrid a un abogado que iba a publicar un informe sobre la corrupción del gobierno de Zelenski
Un grupo de sicarios asesina
en Madrid a un abogado que iba a publicar un informe sobre la corrupción del
gobierno de Zelenski
Se opuso con firmeza al
golpe de estado occidental en 2014 en Ucrania.
INSURGENTE.ORG / 22.05.2025
A Andriy Portnov lo
mataron a tiros cuando estaba dejando a sus hijos en un colegio de Madrid por
la mañana. En el homicidio participaron dos o tres personas, las cuales se
dieron a la fuga.
Portnov era un
reconocido abogado en Ucrania y fue parlamentario, pero lo destituyeron tras el
golpe de Estado del Maidán, y salió del país. regresó en 2019 y presentó un
progama de TV, pero volvió a emigrar en 2022.
Criticó al Partido
Demócrata de EE.UU. y, cuando Joe Biden llegó al poder, lo agregaron a la lista
de sanciones. Asimismo, la UE lo incluyó en la lista negra. El Gobierno de
Ucrania lo acusó de lavado de activos y robo de tierras. Portnov ganó varios
juicios por difamación y persecución.
Recientemente, había
anunciado que su equipo planeaba comenzar un registro detallado de la
información sobre el pago de impuestos de los miembros del Gobierno de Ucrania
para mostrar al público su corrupción.
Fuentes: SER, El País y
RT
_____
Ejecutan a tiros en la puerta del Colegio Americano de Pozuelo de Alarcón al
asesor del ex-presidente ucraniano Viktor Yanukovich.
https://www.abc.es/espana/madrid/tiroteado-hombre-anos-frente-colegio-pozuelo-20250521102531-nt.html
Anatoly Sharij
En Madrid, nuestro
querido amigo, abogado y defensor de los derechos humanos Andriy Portnov fue
brutalmente asesinado.
Andriy fue un oponente
desde hace mucho tiempo al régimen de Zelensky y su dictadura. Siempre ha
defendido los derechos humanos, luchado contra la injusticia, la mentira y la
represión, no sólo en Ucrania, sino que también intentó actuar más allá de sus
fronteras.
Andriy fue asesinado de
la misma manera que trataron de matarme en España. En plena luz del día. Sólo
veo a un beneficiario: la Oficina del Presidente. La Oficina del Presidente
está eliminando a sus peligrosos enemigos.
Trágicamente, el corazón de Andriy se detuvo antes de
que pudiera publicar la evidencia comprometedora que había recogido sobre
Zelensky y su círculo criminal.
Sin alternativa progresista
Cada vez más economistas
avisan de que el capitalismo nos lleva al desastre, por decirlo de una manera
suave. Las diferencias están en cómo salir de la trampa: ¿modificando el
capitalismo “de la nube” realmente existente o rompiendo la baraja?
Sin alternativa progresista
El Viejo Topo
22 mayo, 2025
ECONOMÍA
PROGRESISTA Y CAPITALISMO PROGRESISTA
La semana
pasada asistí a una conferencia de un día organizada por el Progressive Economy
Forum (PEF). El PEF es un think tank económico británico de izquierdas que
asesoró a la dirección laborista de Corbyn-McDonnell cuando estaban al frente
del Partido Laborista británico. El objetivo del PEF es «reunir
un consejo de
economistas y académicos eminentes para desarrollar un
nuevo programa macroeconómico para el Reino Unido». El consejo del PEF
quiere «promover políticas macroeconómicas que aborden los retos modernos del
colapso medioambiental, la inseguridad económica, las desigualdades sociales y
económicas y el cambio tecnológico, y fomentar la aplicación de estas políticas
colaborando con responsables políticos progresistas y mejorando la comprensión
de la economía por parte de la ciudadanía». La única propuesta política
concreta que pude encontrar en su declaración de intenciones es que el PEF «se
opone a la austeridad y a la ideología y el discurso actuales del
neoliberalismo, y hace campaña para poner fin a la austeridad y garantizar que
nunca más se utilice como instrumento de política económica».
El
exabogado Patrick Allen es
el fundador, presidente y principal financiador del PEF. Considera que su tarea
es «reunir a los mejores economistas progresistas y académicos afines del país
para que se unan a los políticos progresistas con el fin de demostrar el
fracaso del neoliberalismo y la inutilidad de la austeridad, y proporcionar
políticas creíbles inspiradas en Keynes para lograr una economía estable,
equitativa, verde y sostenible, libre de pobreza».
La mención
específica de la economía keynesiana identifica claramente el origen del PEF.
Se trata de una economía «progresista», no socialista y, desde luego, no
marxista. Esto quedó claro en las numerosas intervenciones de los eminentes
ponentes de la conferencia del PEF titulada «La política económica en la era de
Trump». Todos los ponentes eran conocidos economistas keynesianos o
poskeynesianos. El único atisbo de marxismo provino de un vídeo pregrabado con
el que se inauguró la conferencia, en el que aparecía Yanis Varoufakis desde su
casa en Grecia. Exministro de Finanzas del Gobierno griego de izquierda Syriza
durante la crisis de la deuda de 2014-2015, Varoufakis se
autodenomina «marxista errático», como él mismo se definió en una ocasión.
En su breve
discurso, esbozó su conocida tesis de que las fallas del capitalismo se deben a
los desequilibrios globales en el comercio y los flujos de capital, y al
desmoronamiento del imperialismo estadounidense en su intento por mantener su
posición hegemónica como «minotauro
global», consumidor de todo lo que se produce. También mencionó
brevemente su última tesis de que el capitalismo tal y como lo hemos
conocido ha muerto y
ha sido sustituido por el «tecnofeudalismo» en forma de megacompañías
tecnológicas y mediáticas estadounidenses, conocidas como los Siete
Magníficos, que extraen «rentas de la nube» del resto del capitalismo. Las
alternativas políticas de Varoufakis a este nuevo feudalismo percibido eran
impulsar un banco «verde» que proporcionara crédito para inversiones destinadas
a detener el calentamiento global, etc.; introducir más democracia en el lugar
de trabajo corporativo; y proporcionar una renta básica universal para todos.
No se mencionó la toma del control de los Siete Magníficos, o los principales
bancos mundiales, de las empresas de combustibles fósiles.
Pero eso
encajaba con el tema de la conferencia del PEF. Esta partía de la premisa de
que el capitalismo tenía que «reorientarse», no sustituirse, y que había que
limitar el «rentismo» y revisar la protección social. A continuación, se
sucedieron una serie de ponentes que hablaron de los fracasos y las
desigualdades del capitalismo «rentista» (PEF); o del capitalismo «extractivo»
(Stewart Lansley) o «distópico» (Ozlem Onaran), como si estas variaciones
hubieran sustituido al capitalismo «productivo» original, tal y como lo
conocíamos en los años cincuenta y sesenta, que entonces funcionaba para todos,
o al menos lo hacía si era gestionado por gobiernos que aplicaban políticas
macroeconómicas keynesianas. Todo iba bien bajo la gestión global de las
«instituciones de Bretton Woods» de la posguerra (el FMI, el Banco Mundial, la
OMC, etc.). Solo cuando el neoliberalismo y el rentismo tomaron el relevo a
partir de la década de 1980, el capitalismo se volvió destructivo y dejó de ser
«progresista», con crisis, crecientes desigualdades, calentamiento global y
conflictos mundiales emergentes.
No se explicó
por qué este capitalismo «progresista» de la década de 1960 fue sustituido por
el capitalismo neoliberal, extractivo y rentista actual. ¿Por qué los
capitalistas y sus estrategas políticos cambiaron cosas que les funcionaban tan
bien? No se mencionó el declive mundial de la rentabilidad del capital
productivo en la década de 1970 y, por lo tanto, el cambio hacia la inversión
financiera y la especulación; ni el
traslado de la inversión del Norte Global por parte de las multinacionales
hacia la explotación de la mano de obra en el Sur Global. Stewart
Lansley presentó algunos datos alarmantes sobre la desigualdad de la riqueza
desde la década de 1980 con el auge de los multimillonarios y las finanzas. «En
los años de la posguerra, las élites financieras y económicas aceptaron, con
renuencia, las políticas de igualación y los niveles de extracción de antes de
la guerra disminuyeron. Una vez agotada la paciencia del capital, la extracción
ha vuelto». Así pues, fue
la «falta de paciencia» lo que provocó el cambio, y no la falta de
rentabilidad.
Varios ponentes
destacaron la forma en que el capital estadounidense se había apoderado de gran
parte de la economía británica, convirtiéndola en lo que Angus Hanton
denominó un «Estado vasallo» y lo que Will Hutton, economista y
autor, consideró que había destruido el desarrollo técnico de la industria
británica. Europa y el Reino Unido se estaban quedando cada vez más atrás con
respecto a los niveles de productividad estadounidenses. Pero, ¿cuál fue la
respuesta a esta toma de control estadounidense? Al parecer, fue el
nacionalismo, no la nacionalización. Hanton: «compre británico»; Hutton, desarrolle
un «banco empresarial británico», pero no nacionalice los servicios públicos,
los bancos y las grandes empresas que ahora son propiedad y están controlados
por capital extranjero (principalmente estadounidense).
En otra sesión,
los ponentes esbozaron los enormes desequilibrios en el comercio y los flujos
de capital a nivel mundial, los signos del debilitamiento de la hegemonía
estadounidense y del dólar como moneda internacional, y el auge de China como
potencia económica rival. ¿Cuál era la respuesta a esto? Bueno, la esperanza de
que tal vez el grupo BRICS+ pueda reducir los desequilibrios y restaurar el
multilateralismo frente al nacionalismo impulsado por los aranceles de Trump.
En esta sesión,
Ann Pettifor argumentó que las crisis del capitalismo eran el resultado de un
endeudamiento excesivo (no se mencionaron las tendencias de los beneficios o la
inversión) y que deberíamos fijarnos en el trabajo del economista izquierdista
estadounidense y premio Nobel Joseph Stiglitz y en su reciente libro, «The road
to freedom», en el que Stiglitz reitera su llamamiento a la creación de un «capitalismo
progresista». «Las cosas no tienen por qué ser así. Hay una
alternativa: el capitalismo progresista. El capitalismo progresista no es un
oxímoron; efectivamente, podemos canalizar el poder del mercado para servir a
la sociedad» (Stiglitz). Verán, el problema no es el capitalismo, sino
los «intereses creados», especialmente entre los monopolistas y los banqueros.
La respuesta es volver a los días del «capitalismo gestionado» que, según
Stiglitz, existió en la edad de oro de los años cincuenta y sesenta. Stiglitz:
«La forma de capitalismo que hemos visto en los últimos cuarenta años no ha
funcionado para la mayoría de la gente. Tenemos que tener un capitalismo
progresista. Tenemos que domesticar el capitalismo y reorientarlo para
que sirva a nuestra sociedad. Ya sabe, no es la gente la que debe servir a la
economía, sino la economía la que debe servir a la gente».
En otra sesión
se debatieron las impactantes desigualdades de ingresos y riqueza.
Curiosamente, algunos ponentes, como Ben Tippett, argumentaron que la
introducción de un impuesto sobre el patrimonio en Gran Bretaña contribuiría
poco a reducir la desigualdad o a proporcionar ingresos al Gobierno. El
impuesto sobre el patrimonio no era una «solución milagrosa». Tippett tenía
razón. Un impuesto sobre el patrimonio no resolvería la desigualdad ni
proporcionaría fondos suficientes para la inversión pública. Pero nadie se
preguntó: ¿por qué tenemos multimillonarios y una gran desigualdad en primer
lugar? La desigualdad es el resultado de la explotación del trabajo por parte
del capital antes de la redistribución. Los impuestos intentan redistribuir la
riqueza o los ingresos después del hecho, con un éxito limitado.
En la misma
línea, Josh Ryan-Collins nos dijo que construir más viviendas no resolvería la
crisis de la vivienda en Gran Bretaña porque esta estaba impulsada por los
bajos tipos hipotecarios (préstamos baratos) que solo aumentaban la demanda. Su
respuesta: animar a las personas mayores con casas grandes a «reducir su
tamaño» y liberar el parque inmobiliario existente para los compradores más
jóvenes. Al parecer, un programa financiado por el Estado para construir
viviendas de alquiler de propiedad pública, como se hizo con gran éxito en los
años cincuenta y sesenta, no era la solución ahora.
Jo Michell
arremetió contra las ridículas normas fiscales autoimpuestas que el Gobierno
laborista está aplicando para «equilibrar las cuentas públicas». Pero se opuso
a ellas únicamente porque eran demasiado «cortoplacistas». La implicación era
que no existían alternativas radicales para aumentar los ingresos que evitaran
que el Gobierno de Starmer siguiera adelante con la imposición de la austeridad
fiscal mediante recortes previstos en las prestaciones a las personas mayores,
los discapacitados y las familias.
El Banco de
Inglaterra fue criticado por su mala gestión de la flexibilización cuantitativa
y ahora de la restricción, que estaba generando unos costes equivalentes a 20
000 millones de libras para las finanzas públicas (Frances Coppola). Pero
parecía que nadie estaba a favor de poner fin a la sumisión del Banco de
Inglaterra a la City de Londres revirtiendo su supuesta «independencia». Verán,
la función del Banco de Inglaterra era «preservar la estabilidad de los
precios» (Frances Coppola), una visión extraña dado el fracaso total de los
bancos centrales a la hora de gestionar el repunte inflacionista posterior a la
COVID. Al parecer, mantener a los bancos centrales al margen del control
democrático de los gobiernos elegidos garantizaba que ningún gobierno
«derrochador» (aunque fuera elegido democráticamente) pudiera jugar con los
tipos de interés, etc., y provocar así una crisis financiera en los mercados.
Al fin y al cabo, los mercados mandan y no se puede hacer nada al respecto, al
parecer. La nacionalización de los principales bancos e instituciones financieras
no figuraba en la agenda de ningún ponente.
En las sesiones
finales se consideró una alternativa más amplia al capitalismo «rentista»,
«extractivo» o «distópico». Guy Standing, miembro del consejo del PEF y autor
de «Precariado», planteó el riesgo creciente del fascismo y su amenaza para la
«agenda progresista». Según su
teoría, la clase obrera tradicional está siendo sustituida a
nivel mundial y en Gran Bretaña por una clase «precaria» que no tiene trabajo
fijo ni salarios y condiciones dignas y que está siendo «abandonada». Esta
clase en crecimiento es receptiva a las ideas reaccionarias que la
«plutocracia» pretende fomentar y promover, y existe un peligro real de
colaboración de clases entre los extremadamente ricos y el precariado contra
los «asalariados» (término que entiendo como la clase obrera tradicional).
¿Cuál es la respuesta?: acoger al precariado, dice Standing, en lugar de a la
clase obrera; y desmantelar el «capitalismo extractivo», sustituyéndolo por los
«bienes comunes». Standing no explicó realmente qué significaban los bienes
comunes, aparte de su término histórico de «tierras comunales». ¿Se refería al
socialismo? No estoy seguro, porque a lo largo de toda la conferencia no se
pronunció ni una sola vez la palabra «socialismo» (que creo que es el verdadero
significado de «bienes comunes»).
John McDonnell
y Nadia Whittome son dos de los mejores políticos laboristas de izquierda de
Gran Bretaña. McDonnell dijo en la conferencia que nunca había estado tan
deprimido por la situación en Gran Bretaña y en el mundo en sus 50 años de
carrera política. ¿Qué hacer? Debemos intentar que el gobierno de Starmer
«vuelva al buen camino» y adopte políticas que ayuden a los trabajadores. En mi
opinión, es una esperanza vana. Whittome también describió el terrible impacto
del capitalismo en el país y en el extranjero. Pero, ¿cuál era la respuesta?
¿Acaso una mejor gestión del capitalismo? Quizás la respuesta la proporcionó el
propio eslogan de William Beveridge en 1942, utilizado por el PEF en la
documentación de la conferencia: «Un momento revolucionario en la historia del
mundo es un momento para revoluciones, no para parches». ¡Cierto! Pero, por
ahora, el PEF aboga por los parches.
Fuente: The Next
Recession
Artículo
seleccionado por Carlos Valmaseda para la página Miscelánea de Salvador López
Arnal
miércoles, 21 de mayo de 2025
Los detalles del inédito acuerdo entre Colombia y China que enfureció a EE.UU.
Los detalles del inédito acuerdo entre Colombia y China que enfureció a
EE.UU.
DIARIO OCTUBRE / mayo 21, 2025
El enviado especial de Washington para América Latina, amenazó a las autoridades del país suramericano con suspender la importación de mercancías clave, si se producía un acercamiento con el gigante asiático.
Gustavo Petro (i) junto a Xi Jinping. Pekín, 25 de octubre de 2023. | Colombian Presidency Press Office / Anadolu / Gettyimages.ru
La emisora colombiana W Radio publicó este martes una copia del documento, que aseguran, contiene el inédito acuerdo de cooperación que suscribieran la semana previa el mandatario neogranadino, Gustavo Petro, y su par chino, Xi Jinping, pese a que ni Pekín ni Bogotá han divulgado oficialmente su contenido.
Como premisas,
el pacto asume la
promoción del «intercambio de bienes, tecnología, conocimientos capital y
personal a través de la conectividad mutua y el aprendizaje mutuo» en
el marco de la iniciativa de La Franja y la Ruta, la promoción y
coordinación conjunta del «progreso común» y «el diálogo y la integración de
diversas civilizaciones», el trabajo mutuo, los derechos humanos y el interés
del país suramericano en impulsar su Plan Nacional de Desarrollo, que en su
faceta industrializadora ofrece oportunidades de cooperación y asociación.
Así, las partes
se plantearon trabajar para «el desarrollo común», «fortalecer la colaboración
y promover la conectividad de infraestructura entre regiones», «promover
acciones concretas para diversificar e incrementar las exportaciones de bienes
y servicios», «fomentar la inversión» con transferencia tecnológica, «promover
el desarrollo conjunto de capacidades científicas y tecnológicas» y «estimular
alianzas estratégicas en investigación, desarrollo e inversión».
Las áreas y
métodos de cooperación
El acuerdo
contempla la colaboración en 11 áreas estratégicas: intercambio de
experiencias políticas, conectividad, comercio e inversiones,
reindustrialización, conectividad financiera, contratos de persona a persona
descarbonización de la economía, cooperación en salud, medioambiente y
desarrollo sostenible, ciencia, tecnología e innovación; y otros
(infraestructura de, manejo de desechos sólidos, reducción de riesgo de
desastres, vivienda pública y desarrollo urbano).
En cuanto a los
medios para la cooperación, se indica que los acuerdos para desarrollar
proyectos estarán centrados en «las demandas comunes de la cooperación
bilateral», la aplicación de estrategias mutuamente beneficiosas que incluyen
la promoción de «la cooperación entre capital público y privado«,
programas de capacitación, uso de fondos u otros mecanismos de
cofinanciamiento, eventual cooperación con terceros y firma de acuerdos de
cooperación en ámbitos específicos.
Los alcances
del plan
Con respecto a
los alcances del plan de cooperación bilateral, se precisa que China y Colombia
adoptarán mecanismos de «amplia consulta, distribución conjunta y beneficios
compartidos», la promoción de «relaciones horizontales y directas, basadas en
los principios básicos de la cooperación Sur-Sur», actuación conforme a sus
«capacidades operativas y administrativas».
Además, se
contempla que «cada participante asumirá sus propios costos […], a
menos que mutuamente acuerden lo contrario por escrito» y siempre «sujetos a la
disponibilidad de las respectivas partidas presupuestarias de los
participantes». También se menciona que los suscriptores estarán exentos de
asumir acciones que sean contrarias a las que establece el marco jurídico de su
país.
En adenda, se
aclara que el plan «no crea ninguna obligación jurídicamente vinculante en
función del derecho internacional», por lo que «no servirá como medio para
interpretar ninguna disposición de un acuerdo internacional de inversión ni se
utilizará como base para una reclamación».
·
Una vez confirmado el viaje oficial de Petro a China,
el enviado especial de EE.UU. para América Latina, Mauricio Claver-Carone,
deslizó una amenaza sobre
suspender importaciones de mercancías estratégicas colombianas, si se producía
un acercamiento comercial. «El acercamiento del presidente Petro con China es
una gran oportunidad para las rosas de Ecuador y el café de Centroamérica»,
advirtió el funcionario.
·
Por su lado, el presidente estadounidense, Donald
Trump, amenazó al Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) y otras entidades financieras
internacionales, en interés de impedir que con sus recursos se
financien proyectos desarrollados por compañías chinas en el
continente.
Fuente: actualidad.rt.com
Europa se está suicidando
El
politólogo noruego Glenn Diesen entrevistó recientemente al conocido economista
Yanis Varoufakis, quien hace un cuestionamiento a fondo de la Unión Europea,
que considera se está convirtiendo en un apéndice económico de EEUU.
Europa se está suicidando
El Viejo Topo
21 mayo, 2025
El politólogo
noruego Glenn Diesen entrevistó recientemente al conocido economista Yanis
Varoufakis, quien hace un cuestionamiento a fondo de la Unión Europea, que
considera se está convirtiendo en un apéndice económico de EEUU.
Entrevista
efectuada por Glenn Diesen
Glenn Diesen: Hoy me complace contar con la presencia de Janis Varoufakis, economista,
exministro de finanzas Grecia y también un autor sumamente prolífico. Así que
bienvenido al programa Yanis. Bueno, parece que hemos llegado al final del
camino en cuanto a cómo ha funcionado el sistema económico internacional
durante las últimas décadas. Trump parece reconocer que Estados Unidos está en
una situación difícil y ha iniciado un esfuerzo para reorganizar la economía
mundial a su favor, lo que incluye una guerra comercial muy disruptiva. tanto
contra adversarios como contra sus aliados. Pero, si nos alejamos un poco
de los detalles del día a día, ¿qué es lo que realmente estamos presenciando en
cuanto a los objetivos de Estados Unidos y cómo intenta alcanzarlos?
Yanis Varoufakis: En realidad el objetivo de Estados Unidos ha sido el mismo desde el fin
de la Segunda Guerra Mundial y probablemente ese objetivo sea Alemania.
Estados Unidos
salió de la Segunda Guerra Mundial habiendo heredado esencialmente el imperio
británico después que este quedara en bancarrota. La doctrina Truman iba de la
mano con el sistema de Breton Woods, así que en esencia todo giraba torno a
mantener la producción de industria manufacturera estadounidense después de
1945.
Su gran temor
en aquel momento era que con el fin de la guerra desapareciera la necesidad
producir a más del 100% , Estados Unidos se enfrentaba a la seria amenaza de
volver a 1929, una gran recesión, una gran depresión. Era el mismo modelo, si
se quiere, que el de China hoy en día. En esa época los dirigentes
estadounidenses eran lo suficientemente inteligentes como para entender que no
se pueden mantener exportaciones netas para siempre, a menos que transfieras
parte de tus excedentes a las regiones deficitarias de su sistema económico,
para mantener la demanda de sus exportaciones netas.
Así que Europa
y Japón se dolarizaron, ya fuera a través del plan Marshall, o de créditos o
préstamos privados o públicos. Es decir, una gran parte de los excedentes
estadounidenses se enviaban a Europa y Asia para que pudieran mantener las
importaciones netas de Estados Unidos.
Ese era el
sistema de Breton Woods. Ese sistema estaba destinado a morir en el momento que
Estados Unidos dejase de tener excedentes. Y fue entonces cuando “el Trump de
aquella época”, un caballero que recordaréis, Richard Nixon, hizo estallar
el sistema monetario y sistema comercial mundial que los estadounidenses habían
creado.
Así que lo está
haciendo Trump ya se ha hecho antes. Un presidente estadounidense ya ha hecho
saltar por los aires el sistema financiero y comercial global diseñado y
construido por Estados Unidos. Y ese es un periodo, desde mediados de los años
70 en adelante, de un mecanismo global de “reciclaje invertido”.
En lugar de que
los excedentes estadounidenses se reciclaran al resto del mundo, los déficits
estadounidenses proporcionaron una enorme demanda agregada para financiar su
déficit. Para eso era necesaria alimentar el milagro económico alemán, el
milagro económico japonés y permitir que el milagro económico chino echara
raíces y creciera.
Así que para
decirlo de forma vulgar, esencialmente, la economía estadounidense generaba
demanda agregada para los exportadores alemanes, japoneses y chinos. A estos se
les pagaba con pagarés llamados dólares que regresaban a Estados Unidos través
de Wall Street para financiar al gobierno estadounidense, a la bolsa
estadounidense y al sector inmobiliario estadounidense. Esa era la situación y
por supuesto ese tsunami de capital que llegaba a Wall Street requería la desregulación
de Wall Street.
Entonces, los
banqueros se volvieron locos. empezaron a construir enormes y gigantescas pilas
de derivados tóxicos y este sistema colapsó en 2008. Todo ese sistema entró en
una crisis muy grave, con un sistema de reciclaje tan extraño… una suerte de
“socialismo” para banqueros. Eso es la flexibilización cuantitativa, la
impresión de dinero para los banqueros y austeridad para casi todos los demás.
Con este
sistema se provocó un colapso muy significativo de la inversión en Estados Unidos
y en Europa. Los únicos que realmente invirtieron gran parte del dinero que
estaban imprimiendo los bancos centrales fueron los grandes propietarios
tecnológicos, ya sabes, los Amazon, los Google, los Meta y así
sucesivamente.
Por eso tenemos
una nueva forma de capital. la llamo capital en la nube. Y en este contexto,
mientras Estados Unidos, estaba siendo diezmado con un proceso de
desindustrialización, la clase rentista estadounidense lo estaba pasando
realmente muy bien. Las personas que vivían de los mercados financieros y del
sector inmobiliario prosperaron enormemente con el reciclaje del dinero y con
los beneficios producidos por el déficit comercial de Estados Unidos. Pero si
eras un trabajador de la construcción o de la manufactura, un obrero en el
medio oeste estaba siendo precarizado. Y entonces llega Trump y declara: “Esto
no puede continuar. Nos hemos pasado y voy a hacer que América vuelva a ser
grande. En otras palabras, voy a reequilibrar la relación entre el mundo del
dólar y la capacidad manufacturera estadounidense, que llegó a ser totalmente
desproporcionada”. Dicho de otro modo, las finanzas estadounidenses, el mundo
dolarizado, se convirtieron en un parásito gigantesco que se alimentaba de un
organismo diminuto: la manufactura estadounidense. Ahora bien, esto no
significa que Trump vaya a lograr lo que promete. No significa que porque Nixon
tuvo éxito con su shock, Trump vaya a tener éxito con el suyo.
No significa
que vaya a haber continuidad, porque no es solo cuestión de lo que haga Trump
para este proyecto funcione. La próxima administración y la siguiente también
tendrán que participar. Nixon no lo hizo solo. Carter, Reagan y luego Bush
continuaron esa política. Así que estamos viviendo tiempos muy interesantes,
por decir lo menos.
Glenn Diesen: Bueno, parece que Trump intenta hacer que América vuelva a ser grande y
está haciendo esfuerzos por reindustrializar el país y reducir su monstruoso
déficit de comercio exterior. Me parece que Trump acertó en parte al tomar el
pulso, reconociendo que tal como están la cosas esta situación es insostenible
para EEUU. Pero, ¿qué significa esto para Europa? Porque desde la Segunda
Guerra Mundial tuvimos una especie de acceso preferencial al mercado
estadounidense, también por motivos políticos disfrutamos de energía
barata de los rusos. ¿Cómo se están reorganizando los europeos o qué están
haciendo en esta guerra comercial que en esencia es construir un nuevo
modelo económico?
Yanis
Varoufakis: La respuesta es que no mucho. Sea lo que sea que estén
haciendo, lo están haciendo en un estado de pánico y sin ninguna planificación.
El shock de Nixon fue el mundo que engendró el euro, la eurozona. Porque
pensándolo bien, lo que hizo Nixon en 1971 fue expulsar a Europa de la zona
dólar.
En 1971
teníamos tipos de cambio fijos con el dólar. En otras palabras, éramos parte de
la zona dólar, aunque lleváramos nuestras propias monedas nacionales en los
bolsillos. Piénsalo, durante 20 años no tuvimos que comprobar los tipos de
cambio porque eran los mismos. Los tipos de interés eran, más o menos
constantes, entre un 4 y 5%.
Era un mundo
magníficamente aburrido. Era el mundo en que la maquinaria manufacturera
alemana se volvió sustancialmente exitosa. Pero, lo que hicieron los
estadounidenses en 1971 fue echarnos fuera. Nos arrojaron a los lobos. El
secretario del tesoro John Conell iba por ahí diciendo: «No me importa cuál sea
tu problema, amigo. El dólar es nuestra moneda, pero es tu problema.»
Y en un estado
de pánico total en los años 70, los europeos empezaron a intentar crear su
propio sistema de Breton Woods, su propio régimen de tipos de cambio fijos.
Esta es razón por la que lo necesitaban crear la Unión Europea, que se
construyó como un cartel de grandes empresas.
Claro que el
primer nombre fue “Comunidad Europea del carbón y del acero”, que funcionaba
como lo hace la OPEP con el petróleo. Los europeos lo hicieron con el carbón y
acero. Se trataba de limitar la competencia, tener precios estables, precios
acordados, precios de cartel y luego, por supuesto, incluyeron a los
agricultores con el tratado de Roma, a quienes les ofrecieron una parte de los
beneficios de la industria pesada. Eso es la política agrícola común.
Ahora bien,
para que un cartel funcione se necesita tener una moneda común o tipos de cambio
fijos. Porque si los tipos de cambio fluctúan, realmente es muy difícil
mantener la colusión. Los cárteles son inestables, están sujetos a fuerzas
centrífugas y si permites que los precios varíen porque los tipos de cambio
varían, entonces no puedes mantener el cártel.
Así que Europa
necesitaba otra construcción con una moneda común. Entonces entraron en un
proceso. Primero fue el llamado sistema monetario europeo. Después el mecanismo
de tipos de cambio. Todo esto fracasó. Así que decidimos federar nuestro
dinero, crear una moneda común, el euro.
Pero en el
proceso olvidamos crear un tesoro común, olvidamos crear las instituciones
democráticas que puedan gestionar la política monetaria de una manera
mínimamente democrática. Esto, por supuesto, fue la causa de la crisis del
euro.
¿Y cómo afrontó
la Unión Europea la crisis del euro? Mediante una austeridad dura,
increíblemente dura y mucha impresión de dinero, lo que por supuesto significó
que Volkswagen no invirtió nada, porque si recibes ese dinero gratis y los
clientes no tienen dinero para comprar Volkswagens caros o máquinas tipo Tesla,
las automotrices no invierten en nuevas tecnologías, es muy caro.
Lo que ha
pasado es que las empresas se quedaron con el dinero que imprime el Banco
Central y fueron a la bolsa de Frankfurt y recobraron sus propias acciones. El
precio de las acciones subió y los directivos de Volkswagen se forraron porque
sus salarios están vinculados al precio de las acciones. Esto significó que
durante 15 años no tuvimos inversión.
Mientras tanto,
la política se volvió tóxica porque cuando al aplicar la austeridad al pueblo
alemán, francés, o griego y así sucesivamente, todos terminaron odiándose entre
sí. Si hoy vas a conversar con los europeos, incluso con los europeos
progresistas, y les dices, «¿Qué tal si nos federamos ahora?» Te responden,
«Largo, simplemente vete, no me hables de esto».
Estas son
personas que hace un tiempo querían una federación europea, así que la política
se ha vuelto tóxica. No hay coordinación, no tenemos liderazgo. En su momento,
como sabes, yo me opuse abiertamente a alguien como Angela Merkel, ¿verdad?
Pero al menos ella era una líder, al menos tenía capital político.
Ahora tenemos
pollos sin cabeza corriendo por ahí… un tipo como Merz que ni siquiera logra
ser elegido directamente como canciller de Alemania. Tenemos a Macron, un pato
cojo. Cuando yo estaba en el gobierno griego había un choque muy fuerte entre
el norte y el sur. Ahora tenemos un choque aún peor entre el este y oeste.
¿Por qué te
cuento todo esto? Perdona mi respuesta tan extensa, pero tu pregunta es, ¿cómo
está respondiendo Europa al shock de Trump? Pues no lo está haciendo, porque
para responder necesitas tener un centro coherente de toma de decisiones
políticas y no lo tenemos.
En cambio
tienes a Merz, que quiere un acuerdo de libre comercio con Trump. Eso es caer
directamente en la trampa que Donald Trump está tendiendo. Tienes a un Macron
que no quiere eso. Y para más remate ni Merz ni Macron tienen poder sobre la
Comisión Europea.
De
hecho, Ursula van der Leyen ha creado una pequeña camarilla a su
alrededor. Y ella no tiene legitimidad ni apoyo democrático, pero está
concentrando el poder en sí misma, haciendo cosas realmente absurdas que no
tienen absolutamente ninguna relación con el verdadero problema que tiene
Europa. Nos faltan nada menos que unos 600.000 millones al año en
términos de inversión. Tenemos un déficit de inversión de 600.000 millones al
año y nadie habla de ello.
Y que hacen,
¿sabes? No tengo mucho pelo, pero el poco que tengo me lo arranco porque están
hablando de rearme. Van a comprar tanques y torpedos y no sé qué otras ideas
idiotas tienen sobre lo que van a adquirir. Esto no va a generar crecimiento.
Hará subir el precio de las acciones de Rhine Metal y la industria
armamentística. Pero no tendrá ningún efecto macroeconómico para Europa.
Así que en
resumen, la respuesta a tu pregunta es que Europa se está quedando atrás.
Glenn Diesen: Creo que la falta de cohesión política y capacidad decisión es un problema
clave. Y comparto tu pesimismo respecto al keynesianismo militar, pero un
componente fundamental a abordar en el actual shock de la economía
internacional es el cambio industrial, que ahora muchos denominan la cuarta
revolución.
En particular
Europa está quedándose atrás en el sector tecnológico, especialmente ahora que
todo se está digitalizando. Vemos que las tecnologías digitales se están
fusionando cada vez más con las industrias físicas o las están transformando.
¿Cuáles son los principales retos para Europa en este sentido? ¿Hay algo en
camino o simplemente se está subordinando a Estados Unidos?
Yanis
Varoufakis: Están
intentando subordinarse a un líder como Trump que curiosamente no los quiere
como subordinados. Están suplicando: «Déjanos ser tus esclavos.» Y él responde,
«No, no quiero que seáis mis esclavos.» Así que en realidad es bastante cómico.
Mira, nos hemos quedado atrás en las tecnologías del futuro. La razón de que
nos hayamos quedado atrás en la energía verde, como paneles solares, energía
eólica y fusión, es porque no hemos invertido nada.
Alemania solía
ser el principal productor de paneles solares en el año 2000. ¿Y qué pasó?
Dejaron de invertir en ello. Los chinos nos han adelantado en dos revoluciones
industriales, no solo en una. Están por delante en la fabricación de paneles
solares y en los vehículos eléctricos.
Esa idiotez de
que los chinos están inundando el mercado con productos baratos por las
subvenciones del gobierno chino es una completa tontería. Simplemente nosotros
no tenemos la tecnología de los chinos. ¿Por qué? Porque no se ha invertido.
Nosotros hemos pasado los últimos 20 años sin invertir y al final todo esto
pasa factura.
Cuando te
pierdes 20 años de inversión en plena revolución tecnológica te quedfas fuera.
Y lo que han hecho en lugar de invertir es una tontería. En su inmensa necedad
pensaron que somos una economía de 500 millones personas y debido a nuestro
peso, nuestra magnitud, nuestro tamaño, vamos a regular, vamos imponer nuestros
propios estándares al resto del mundo.
Bueno, ya
sabes, esa política no funciona durante mucho tiempo. Si no tienes ningún
capital en la nube, entonces en algún momento el capital va a superar tus
propias regulaciones. La última tontería son los comentarios en Bruselas:
si Trump impone aranceles terribles a nuestros productos, a nuestros coches, al
aluminio, a nuestros bolsos Hermes y Louis Vuitton, entonces vamos a imponer
impuestos digitales a las grandes tecnológicas de Silicon Valley.
Bueno, por
cierto, estoy totalmente a favor de los impuestos a las grandes tecnológicas.
Lo llamo el impuesto a la nube. He defendido esa idea. Pero, ¿sabes qué? Ni
siquiera harán eso porque son unos charlatanes y no lo harán porque a
diferencia de los chinos que han desarrollado sus propias grandes empresas
tecnológicas, por cada gran empresa tecnológica estadounidense hay un
equivalente en China que en realidad es mejor que la estadounidense en cuanto a
funcionalidad. Baidu, Tencent, Alibaba y otras, si los comparas, técnicamente
son mejores.
Las empresas
tecnológicas chinas son realmente mejores que las estadounidenses. Nosotros no
tenemos nada en Europa. Y lo que hacemos es vender nuestras empresas
tecnológicas. Bolt fue vendido al Silicon Valley, así que no tengo ninguna duda
de que si Bruselas intenta tomar represalias contra los aranceles
estadounidenses con un impuesto a la nube para las grandes tecnológicas estas
chantajearán a Europa simplemente diciendo: «Cortaremos todos los servicios
para vosotros, los europeos.»
Y entonces,
¿qué dirá Ursula van der Leyen a los europeos? Porque los europeos no tendrán
acceso a YouTube, no tendrán acceso a X. ¿Sabes? Los estadounidenses pueden
hacer esto fácilmente. Solo haría falta una semana sin acceso a YouTube para
que toda la comisión europea se viniera abajo.
Así que todas
estas son amenazas no creíbles en nuestro lenguaje económico. Lo que
normalmente se haría para superar estos desafíos, es decir, la dependencia
excesiva de un solo actor extranjero, sería buscar una mayor autonomía
estratégica, también la soberanía tecnológica, además de diversificar las
alianzas externas, pero parece que los europeos se están aislando de otros
centros clave, siendo China uno de los más importantes.
Glenn Diesen: Me alegro de que menciones a China porque ellos están desarrollando su
autonomía estratégica. están diversificando sus alianzas exteriores. Pero en
esta guerra económica los dos actores principales parecen ser, obviamente,
Estados Unidos y China, ¿quién tiene las cartas ganadoras? ¿Cómo crees que se
va a desarrollar esta guerra económica? ¿Por qué los chinos no están
respondiendo de forma más contundente? ¿Cómo interpretas la situación?
Yanis
Varoufakis: Los chinos son
los adultos en la sala. Son los que están respondiendo de una manera muy
conservadora, racional y sensata. Y tienen un plan. Los europeos no tienen un
plan. El plan que principalmente nos falta es un plan macroeconómico y de
inversión. Eso es lo único que no tenemos. Tenemos todo tipo de otros planes y
regulaciones, pero lo que realmente necesitamos no lo tenemos y ni siquiera
estamos trabajando para conseguirlo.
Así que
permítanme decir que hay tres cosas que deberían haberse hecho ayer, pero al
menos hagámoslas hoy. No creo que se hagan, pero déjenme decirles cuáles son.
En primer lugar, no hagan nada respecto a Trump. No vayan verle. No respondas
con represalias ni vayas mendigando un acuerdo comercial, simplemente ignóralo.
En su lugar,
abre una línea de comunicación con Pekín. No estoy diciendo que debamos
convertirnos en vasallos de Pekín de la misma manera que fuimos vasallos de
Estados Unidos. No, pero sí coordinar. En primer lugar, elimina todos los
aranceles que la Unión Europea impuso a China instancias de Estados Unidos.
Esos aranceles
sobre los paneles solares, por ejemplo, nos los impuso EEUU. Washington llamó a
Bruselas y dijo: «Poned aranceles a los paneles solares porque estamos en
guerra con los chinos.» Bueno, ya sabes, ahora los estadounidenses están en una
guerra económica con nosotros. ¿Por qué deberíamos estar en guerra con los chinos?
¿Solo porque estadounidenses lo están?
Necesitamos
paneles solares. Ellos fabrican paneles solares de muy buena calidad y a un
precio muy bajo, Así que compremos esos paneles sin hacer que nuestra gente en
Europa tenga que pagar precios desorbitados por algo que necesitamos. ¿De
acuerdo? Primer punto, eliminar los aranceles que Europa impuso en nombre de
Estados Unidos.
En segundo
lugar, coordinar entre el Banco Central Europeo y el Banco de China un programa
de estímulo común, porque tanto China como la Unión Europea necesitan un
estímulo coordinado para hacer frente a las olas recesivas que se avecinan como
resultado del impacto de los aranceles de Trump sobre el comercio mundial.
En tercer
lugar, buscar formas de colaborar en la producción conjunta. Ya lo hemos hecho
antes. Fueron Siemens y Alst quienes fueron a China y les ayudaron a construir
ferrocarriles que ahora son mucho mejores que los nuestros. ¿Por qué no hacemos
lo mismo? ¿Por qué no hay empresas conjuntas entre Volkswagen y BYD para producir
coches eléctricos en Alemania, por ejemplo? Así que eso es lo primero que
haría.
Lo segundo que
haría sería poner en marcha un programa de inversión que cubra el déficit de
inversión que mencioné antes… de unos 600 ó 700.000 millones cada año. Y la forma
de hacerlo no es a través de un fondo de recuperación como el que creamos
durante la pandemia, eso es absurdo. Fue una idea terrible porque esencialmente
lo que hizo fue gravar a los trabajadores alemanes pobres para dar dinero a los
oligarcas en Italia y otros países.
Eso fue como
decirle al pueblo alemán y al pueblo holandés: «Nunca más ayudemos a los
griegos y a los italianos». Lo que realmente necesitamos es un programa
de inversión paneuropeo que no financie gobiernos, sino proyectos concretos que
sean potencialmente rentables, estén donde estén, en el sur de Europa, o en el
norte de Europa.
Y sabemos que
necesitamos unos 600 a 700.000 millones para eso. Ahora no hay tiempo para
tener esta discusión sobre los eurobonos y un tesoro federal, porque como dije
antes, esa discusión se envenenó hace mucho tiempo, pero tenemos el Banco
Europeo de Inversiones que emite bonos. Bueno, denles luz verde para emitir
bonos por valor de 600.000 millones de euros cada año durante los próximos 5
años y el Banco Central Europeo debería declarar que si es necesario
intervendrá en los mercados secundarios para comprarlos.
Esto significa
que los bonos que propongo tendrán tipos de interés inferiores al 2%, quizá
incluso menos del 1%, porque serán muy seguros si cuentan con el respaldo del
BCE. y coges esos 600, ó 700-000 millones y los inviertes en las tecnologías
que tanto nos faltan y lo haces a nivel paneuropeo.
Ni siquiera lo
haces a través de los gobiernos. Lo haces mediante un programa europeo de
inversión como el plan Marshall. que fue un programa estadounidense de
inversión. Así que eso es lo segundo que haría.
Y lo tercero
sería crear una cartera digital en el BCE para que cada ciudadano europeo pueda
descargarlo desde la tienda de Android o Apple, igual que pueden hacerlo los
chinos, porque el Banco Central de China ha proporcionado a los ciudadanos
chinos una cuenta bancaria digital gratuita.
Lo que obtienes
es que cualquier dinero que tengas en esa cartera genera el tipo de interés
overnight del Banco Central, lo cual es una forma fantástica de competir con
China. Los bancos comerciales son terribles, pagan poco a los ahorradores y
cobran de más a los prestatarios y entonces de repente tienes este nuevo y
asombroso ámbito digital de pagos gratuitos, transfronterizos como el de los
chinos
Así es como
compites con el WCAT chino, con la moneda digital china. Así es como obligas a
los banqueros. Básicamente les dices que ya no tienen el monopolio del sistema
de pagos. Si quieres ofrecer buenos servicios a los clientes, hazlo.
Glenn Diesen: Antes de terminar, solo una última pregunta, muy rápida. Entonces, ¿por
qué no hacemos realmente estas cosas? Sé que antes llamaste a Europa el
continente estúpido, pero es por falta de conocimiento e ideología. ¿Cómo lo
entiendes tú?
Yanis
Varoufakis: Es una combinación de ideología y conveniencia.
Tomemos, por ejemplo, el sistema de pagos digitales que mencioné. Los bancos de
Frankfort y los bancos de París van a decapitar a cualquier político que
sugiera esto porque esencialmente les estás quitando su monopolio sobre el
sistema de pagos. Cuando lo propuse en 2015, no solo fui demonizado, sino que
fui decapitado discursivamente.
Publicaron todo
tipo de tonterías patrocinadas por banqueros que quieren anularme como
entidad, porque para ellos es mucho dinero. En cuanto a la organización y
creación de este programa de inversión mi opinión al respecto es que el
establishment financiero e industrial alemán aún no ha aceptado el euro.
Tenemos el euro
desde 1992 ¿verdad? Pero realmente los alemanes no lo han aceptado. Lo han
aceptado formalmente, pero quieren mantener su derecho y oportunidad de salir
del euro. Ese es el establishment alemán. Nos han permitido usar su marco
alemán en forma de euro, pero quieren poder desconectarse y salir, lo que
significa que no quieren tener deuda común.
Cuando dicen no
a la deuda común esto significa que la Unión Europea no puede tener un programa
común de inversiones. Esto es el derecho de Alemania a salir de Europa y no es
una idea irracional por su parte, porque es la manera de tener la máxima
influencia dentro de Europa. Esta estrategia de salida no la tienen los
italianos ni los franceses, porque son países deficitarios.
Un ejemplo es
California que no puede salir de la unión del dólar, porque si sale de dólar es
imposible saber qué parte de la deuda soberana estadounidense corresponde a
California. Así que eso es lo que pasa si estas atado a una deuda común.
Este es mi
análisis sobre porqu-e no están haciendo nada, aunque en el fondo saben lo que
hay que hacer. Con la actual política Europa se esta suicidando.
Glenn Diesen: Tu análisis ha sido muy interesante, gracias, Yanis Varoufakis.
Fuente: Observatorio de
la crisis




