sábado, 5 de abril de 2025
Trump y su imposible retorno al pasado
EUU ya no puede
imponer su “orden” por las “buenas”, de modo que tuene que recurrir a las
“malas”. Pero esa es un arma de doble filo, y los tiros pueden salir por la
culata. Trump se vistió de sheriff, mas ya no es posible engañar a Toro Sentado.
Trump y su imposible retorno al pasado
El Viejo Topo
5 abril, 2025
El radical
retorno al proteccionismo es no sólo posible sino necesario para un imperio
enfrentado a una inocultable declinación, denunciada no sólo por los analistas
críticos del imperio sino certificada nada menos que por figuras estelares
del establishment norteamericano como Zbigniew
Brzezinski en un texto del
2012 y, posteriormente, por varios documentos de la Corporación
Rand. Declinación o decadencia, como se prefiera, que vino de la mano entre
otros factores domésticos por el lento crecimiento de su economía, la pérdida
de competitividad en los mercados globales y el gigantesco endeudamiento del
gobierno federal. Si en 1980 la relación entre la deuda de la Casa Blanca y el
PIB era de 34.54% en la actualidad se ubica en un nivel astronómico: 122,55%. A
esto hay que sumar el intratable déficit de la balanza comercial que no cesa de
crecer y que en el año 2024 ascendió a 1,13 billones
de dólares (un billón, en castellano, es igual a un millón de
millones), lo que representa un 3,5 % del PIB estadounidense.
A esta
constelación de factores domésticos de debilitamiento imperial hay que añadir
el deterioro de la legitimidad democrática, puesta de relieve por el asalto al
Capitolio del 6 de enero de 2021 y por el indulto generalizado concedido por
Trump a favor de unas 1.500 personas que perpetraron ese asalto y que habían
sido condenados por la justicia estadounidense. En lugar de consenso
bipartidista hoy existe una enorme grieta que socava el sistema político, de la
cual el trumpismo no es sino una de sus expresiones.
A este complejo
cuadro hay que agregar los cambios epocales en el ambiente externo de los
Estados Unidos, que han modificado irreversiblemente la morfología del sistema
internacional. El fenomenal crecimiento económico de China y los significativos
avances de otros países del Sur Global como la India y varias naciones
asiáticas constituyen escollos objetivos a las pretensiones de Washington,
acostumbrado a imponer sus condiciones sin tropezar con demasiados obstáculos.
Mal que le pese a Trump esa época ya es parte del pasado porque el
fortalecimiento económico y el avance de los países del Sur Global en las
nuevas tecnologías crearon un paisaje planetario en donde las bravuconadas de
antaño ya no surten los mismos efectos. Mucho menos las guerras económicas, en
donde el agresor termina siendo víctima de sus decisiones.
Como si lo
anterior no fuera suficiente, el tablero geopolítico mundial se complica aún
más con el inesperado “retorno” de Rusia como una potencia global, algo que
tomó por sorpresa a los fanatizados expertos del imperio, fervientes creyentes
en el excepcionalismo de los Estados Unidos como “la nación indispensable” y
que pensaban que tras la implosión de la Unión Soviética, Rusia había sido
condenada per secula seculorum a la intrascendencia en los
asuntos mundiales. Si a este cuadro se le suma la mayor capacidad de respuesta
militar de estos países – muy especialmente Rusia – así como sus logros en el
terreno diplomático y en la conformación de amplias alianzas –el BRICS por
ejemplo– se comprenderá las razones por las cuales la balanza de las
relaciones de fuerza en el plano internacional se ha inclinado en una dirección
contraria a los intereses estadounidenses.
No debería
sorprendernos que atentos a estos amenazantes cambios puestos en evidencia
desde los comienzos del frustrado “nuevo siglo americano” algunos académicos y
asesores gubernamentales hicieran enfáticos llamados a la dirigencia
estadounidense a ejercer el poder desnudo, dejando de lado todo
convencionalismo o apego a la legalidad internacional. Uno de ellos, Robert
Kagan, fundamentó esta política en un largo y muy influyente artículo publicado
al año siguiente de los atentados del 11-S. A diferencia de Europa, decía, la
dirigencia de los Estados Unidos debe ser consciente de que vivimos “en un
mundo anárquico y Hobbesiano, en el cual las leyes y normas internacionales son
inseguras e inciertas. En un escenario de ese tipo la verdadera seguridad,
defensa y promoción de un orden liberal dependen de la posesión y uso de la
fuerza militar”.
Para Kagan era
indiscutible la necesidad que tenía el mundo de contar con un “gendarme global”
y Washington era el único que tenía la voluntad y la capacidad para cumplir ese
papel. De ahí la doctrina de la “Guerra preventiva” proclamada por George W.
Bush (h) poco después del 11-S, misma que establecía que los países o gobiernos
que están fuera de la ley – es decir, los que no aceptan el “orden mundial
basado en reglas”, concebidas para favorecer a los Estados Unidos y sus
vasallos – deben ser neutralizados o destruidos.
Kagan remata su
argumentación apelando al bárbaro planteo de un diplomático británico, Robert Cooper, en donde
decía que al tratar con el mundo exterior a Europa “debemos regresar a los
métodos más brutales de antaño: la fuerza, el ataque preventivo, el engaño y
cualquier cosa que sea necesaria. Entre nosotros mantenemos la ley, pero cuando
operamos en la jungla debemos también utilizar las leyes de la jungla.”
La jungla es, obviamente, todo el resto del planeta que se encuentra fuera del
Atlántico Norte y, muy especialmente, las regiones periféricas del imperio.
Exactamente 20 años más tarde Josep Borrell,
Alto Representante para Política Exterior de la impresentable Unión Europea, se
inspiraría en ese escrito de Cooper al comparar con inigualable soberbia al
“jardín europeo” con el resto del mundo, al que caracterizaría como una
“jungla” y que, en cuanto tal, debe ser tratada con los brutales métodos
propios de la jungla.
Sin embargo,
pocos años antes de la publicación de los textos de Kagan y Cooper, un
sofisticado exponente del conservadorismo norteamericano como Samuel P.
Huntington alertaba sobre los límites de los Estados Unidos en su condición de
“sheriff solitario” y, en general, sobre la sustentabilidad del
unipolarismo que algunos pensaron perduraría a lo largo de todo el siglo XXI.
Según este autor, las turbulencias de la coyuntura internacional tras el
derrumbe de la Unión Soviética obligaban a Washington a ejercer el poder
internacional de forma despótica e inconsulta, sin estar sujeto a restricción
alguna. El mundo reclamaba un moderno Leviatán y allí estaba Washington presto
para hacer valer la ley del más fuerte. No obstante, advertía, con el paso del
tiempo esta conducta estaba llamada a precipitar la formación de una amplísima
coalición anti-estadounidense en donde no sólo se enrolarían Rusia y China sino
también muchos otros países, lo que hoy denominamos el Sur Global.
Además, en la
medida en que como gendarme del capitalismo mundial Washington estaba
obligado, según
Huntington, a “presionar a otros países para adoptar valores y
prácticas norteamericanas; impedir que terceros países adquieran capacidades
militares que pongan en cuestión la superioridad militar norteamericana”;
o imponer la ilegal extraterritorialidad de las leyes de los Estados Unidos; o
promover los intereses empresariales de este país bajo los “slogans del
comercio libre y mercados abiertos y modelar las políticas del FMI y el BM para
servir a esos mismos intereses”; y también a categorizar a ciertos países como
“estados patrocinadores del terrorismo” (como en un gesto infame se ha hecho con
Cuba en fecha reciente) porque rehúsan a postrarse ante los deseos
norteamericanos” sería tan sólo una cuestión de tiempo, advertía, para que como
reacción a estas políticas se conformase un amplio frente opuesto a los Estados
Unidos y que el imperio se viera crecientemente desafiado por nuevos y muy
poderosos actores internacionales. En el terreno militar el “sheriff solitario”
fue vapuleado en Corea, Playa Girón, Vietnam, Iraq y Afganistán; no pudo
doblegar la heroica resistencia de Cuba a 65 años de agresiones, o acabar con
el Gobierno de Venezuela desde hace más de diez años. En resumen: el gendarme
del orden capitalista mundial, no sólo está más debilitado sino
que debe lidiar con una escena internacional muchísimo más complicada e
intratable que la que existía hace un cuarto de siglo.
En su
desesperación Trump procura vestirse de sheriff, apelar a la fuerza
bruta y hacer del bullying su principal argumento diplomático
(“la paz por la fuerza”, como dijera Marco Rubio) para revivir la “época de
oro” del imperialismo: la diplomacia de las cañoneras, y en vano tratar de
resucitar un “orden mundial basado en reglas” que murió hace unos cuantos años.
Trump es tan sólo el sepulturero, no el verdugo. Se retira de los Acuerdos de
París sobre el Cambio Climático, de la Organización Mundial de la Salud, le
corta el financiamiento a la Organización del Comercio Mundial creada bajo el
liderazgo de Washington, está pensando abandonar las Naciones Unidas, múltiples
organismos globales y desahuciar definitivamente una gran cantidad de tratados
internacionales.
En su cruzada
restauradora empuña el arma de la guerra comercial apelando a los aranceles
aduaneros, cuyo efecto bumerang ha sido señalado reiteradamente y la amenaza de
imponer su voluntad por encima de cualquier oponente, desde comprar a
Groenlandia, anexar a Canadá como estado número 51 de la Unión, recuperar por
la fuerza el Canal de Panamá “controlado por China” (lo cual es una tremenda
mentira), cambiar el nombre del Golfo de México por el de Golfo de América,
considerar a los cárteles de la droga como “organizaciones terroristas”, lo
cual según las leyes de los Estados Unidos lo facultaría a combatirlas al
interior de México y, por supuesto, redoblar las agresiones en contra de Cuba y
Venezuela.
Había prometido
acabar con la guerra en Ucrania en 24 horas, y pasados dos meses de su llegada
a la Casa Blanca sus palabras se desvanecieron en el aire porque Vladimir Putin
no está dispuesto a regalarle su victoria militar. Y pese a sus pretensiones
supuestamente pacifistas, reducidas al caso de Ucrania, continúa con la
política de sus predecesores, tanto republicanos como demócratas, de financiar
y convalidar el genocidio que el régimen terrorista israelí está perpetrando en
Gaza y ahora en Cisjordania. Hasta ahora Trump y su reducida banda de oligarcas
que secuestraron a la democracia en los Estados Unidos y los mediocres
integrantes de su gabinete, comenzando por Marco Rubio (a) “el pequeño” –así
llamado por Trump en las ríspidas primarias de los Republicanos del año 2016–
ha limitado sus ínfulas restauradoras al plano de los gestos y las palabras, o
a las iniciativas sin costo como, por ejemplo, abandonar la OMS. Pero en el
Campo de Marte de las relaciones internacionales, allí donde chocan múltiples
intereses nacionales, es poco o nada lo que ha logrado. Para colmo tiene un
frente interno en donde un número creciente de la población, al menos la mitad según
una reciente encuesta del 27 de marzo cuyos resultados fueron recogidos
por The Economist, ya desaprueba el rumbo que le está imprimiendo a
la economía.
Sin embargo, en
América Latina y el Caribe debemos estar en guardia porque, como Fidel y el Che
advirtieron repetidamente, cuando las cosas no le van bien a los Estados Unidos
en otras partes del mundo Washington se repliega sobre su retaguardia
estratégica, precisamente América Latina y el Caribe, y no dudaría en desatar
una ofensiva política, mediática, de inteligencia y hasta militar para erigir
“Gobiernos amigos” y cipayos en la región; y de ser necesario, como en los años
setentas, instaurar feroces dictaduras con la misión de preservar el “orden
capitalista” en las provincias exteriores del imperio y repeler la presencia
de potencias rivales como China, Rusia, India, Irán y otros países del
Sur Global. Eso ocurrió en el pasado y podría volver a ocurrir hoy. No
es casual que “el pequeño Marco” haya concentrado su atención en esta parte del
mundo. Hasta ahora ha visitado trece países, en su enorme mayoría en lo que
eufemísticamente se denomina “Hemisferio Occidental”: Costa Rica, República
Dominicana, El Salvador, Guatemala, Guyana, Jamaica, Panamá y Surinam. Visitó
también Canadá, que en el marco de la OEA se integra a los países
latinoamericanos y caribeños y, ya fuera de la región, Alemania, Israel,
Emiratos Árabes Unidos y en dos ocasiones Arabia Saudita, por las
conversaciones de paz sobre Ucrania. Pero es obvio que el foco de su atención
está sobre nosotros. ¡En guardia!
Fuente: Globetrotter
El gasto militar español en 2024 fue de 62.126 millones de euros, 1.130 € por habitante, el 3’46 % del PIB. [[[[ Desde el punto de vista humano-lógico y de justicia social y otra vez humano-lógico y de justicia social, ¿no perecería más humano-lógico y de justicia social, gastar todo el dinero que se dedica al sanguinolento y noble oficio de la matancia de unos trabajadores sobre otros en la guerra, OTAN, No. Que No y que NO, en solucionar los problemas de los miles de damnificados en el DANA de Valencia, España; mejorar la asistencia sanitaria, la enseñanza, etc., como ejemplos dentro de los cinco mil ejemplos que se podrían poner dentro de las 400 millones de ejemplos que se podría poner y que el Rey aprendiera un oficio útil a la sociedad con el que poder ganarse la vida honradamente? Y aquí paz y allá gloria]
El
gasto militar español en 2024 fue de 62.126 millones de euros, 1.130 € por
habitante, el 3’46 % del PIB
KAOSENLARED
3 de abril de 2025
Si se suma el gasto en
securitización (control social), nos vamos a 65.501 millones, 1.304 por
habitante, el 4’11 del PIB.
Hoy comienza la campaña de
la Renta 2024, el momento aprovechado por el estado para aclarar las cuentas
con una gran cantidad de contribuyentes. A su vez, y como respuesta, damos
inicio a la Campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar.
Con ella pretendemos
dejarle claro a la administración que no queremos que se contabilice un solo
céntimo de nuestros impuestos en ningún asiento relacionado con la guerra ni
ningún otro tipo de violencia o demostración de poder.
Durante el año 2024
—ejercicio sobre el cual se realiza la declaración de la renta— el estado
español destinó 1.342 euros por habitante a partidas militares y de control
social, muchas veces ocultas en ministerios teóricamente no relacionados con el
de Defensa o simplemente no anotadas en los presupuestos. El resultado final
son 65.501,19 millones de euros dedicadas a la muerte y el sometimiento de la
gente.
Queremos advertir que el
dato que ofrecemos no es exacto: es una estimación que se queda corta. El
estado miente sobre sus cuentas y oculta el gasto militar. Nos es imposible
llegar a todas las partidas y, en la mayoría de los casos, no podemos acceder a
la actualización de gastos de final de año; por lo tanto, el dato es aún mayor.
De todos modos, es
interesante que observes el pequeño desglose que hemos elaborado sobre el gasto
militar de 2024 en el estado español:
Si quieres conocer con
mayor profundidad la realidad del militarismo en nuestro estado, puedes
consultar estos dos informes del Grup Antimilitarista Tortuga y Juan Carlos
Rois, sin cuyo valioso trabajo no hubieran sido posibles. Estos documentos
constituyen la verdadera base de las cifras que hemos expuesto hasta ahora:
Los datos son aterradores y
la cosa va a peor: es evidente la escala militarista de las sociedades
occidentales. Por ello te animamos a que te sumes a la campaña de Objeción
Fiscal al gasto Militar.
Si quieres saber más sobre
ella, picha aquí:
Campaña de
Objeción Fiscal al Gasto Militar
viernes, 4 de abril de 2025
Encuentran fósiles del espécimen más antiguo del dinosaurio Iguanodon en Teruel [España]
Encuentran
fósiles del espécimen más antiguo del dinosaurio Iguanodon en Teruel
Tercerainformacion /
04.04.2025
La Fundación Conjunto
Paleontológico de Teruel-Dinópolis ha descubierto nuevos restos de esta especie
de hace unos 125 a 127 millones de años durante una nueva excavación
paleontológica en el yacimiento de Cabra de Mora.
Excavación paleontológica
en el yacimiento de Cabra de Mora (Teruel) /La Fundación Dinópolis
Como resultado de las excavaciones que se están
llevando a cabo actualmente en el yacimiento CM-8 de Cabra de Mora (Teruel)
por La fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, se han
descubierto nuevos fósiles de Iguanodon galvensis.
El hallazgo coincide con los 200 años de la
primera descripción de este género de dinosaurio que perteneció al Cretácico
Inferior, según la datación de los sedimentos de la Formación El Castellar
donde estos se encuentran.
Entre los restos destacan una tibia de grandes
dimensiones, varios huesos de la cintura escapular y elementos
de la columna vertebral, entre otros.
Estudios previos de algunos fósiles de este
yacimiento, ya publicados por este equipo en el año 2022 en la revista Journal
of Iberian Geology, permitieron la asignación de algunas vértebras al
género Iguanodon; en concreto se relacionaron con Iguanodon
galvensis. Por lo tanto, presuponen que los nuevos descubrimientos
pertenecen al mismo individuo.
Fósiles de Iguadonon en
Teruel / la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis
Iguanodon es
un dinosaurio ornitópodo que se caracterizaba por comer plantas,
por presentar un pico córneo, carecer de ‘armadura’ y por poder caminar de
forma cuadrúpeda y, en ocasiones, de manera bípeda.
Este género de dinosaurio poseía extremidades
fuertes y muy robustas. Una de sus mayores peculiaridades era la de poseer un
gran pulgar en la mano, terminado en un cónico y robusto ‘punzón’.
Los nuevos fósiles
Alberto Cobos,
paleontólogo y director de la Fundación Dinópolis, destaca que “actualmente
hemos descrito fósiles de Iguanodon galvensis en dos
formaciones geológicas en la provincia de Teruel: en la Formación Camarillas y
en la Formación El Castellar, como este de Cabra de Mora, más antigua geológicamente.
El individuo procedente del yacimiento CM-8
representa al Iguanodon más antiguo conocido en el mundo, ya que, tanto los
asignados a Iguanodon bernissartensis en diversos países europeos (incluido
España), se sitúan en rocas más ‘modernas’”.
“Profundizar en el conocimiento de este ejemplar
de Iguanodon de Cabra de Mora (de unos 10 metros de longitud) es muy importante
para conocer mejor a este género icónico de la dinosaurología mundial ¡Qué
mejor manera de celebrar los 200 años de Iguanodon que
excavando en Teruel el más antiguo de todos los conocidos hasta el momento!”,
añade el director.
La excavación forma parte del proyecto denominado
Los yacimientos paleontológicos de la provincia de Teruel como factor de
desarrollo territorial (IV) y es subvencionado por el Gobierno
de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel
(a través del Departamento de Presidencia, Economía y Justicia).
Asimismo, es una de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR, financiado a través del Gobierno de Aragón y contó también con la financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España a través de la Unidad de Paleontología de Teruel.
Recreación del Iguanodon /
Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis
Otros hallazgos arqueológicos
En los entornos de la excavación se han
recuperado fósiles de otros dinosaurios ornitópodos, de
terópodos (carnívoros) espinosáuridos y saurópodos (herbívoros con cuello y
cola largos), así como restos de tortugas, cocodrilos, peces y bivalvos, y
coprolitos (heces fosilizadas).
García Cobeña, paleontólogo de la Fundación
señala que “en las cercanías del entorno del yacimiento CM-8 se han hallado
también restos más fragmentarios de otro individuo que se
relaciona con Iguanodon galvensis, con una edad geológica similar”
El mismo experto añade que “la gran cantidad de
icnitas (huellas fósiles) de pies y manos que se relacionan con este
dinosaurio en estas mismas unidades geológicas en las que se sitúan los
yacimientos con huesos. Por eso, la provincia de Teruel en particular y el
Maestrazgo en general son el entorno ideal a nivel europeo para conocer mejor
las dos especies del género Iguanodon y sus huellas”.
Historia de los hallazgos de Iguanodon
En 1825, el médico inglés Gideon
Mantell describió los primeros restos (varios dientes) de Iguanodon.
Mantell asignó esos fósiles, procedentes de la región de Sussex (Reino Unido),
a un nuevo género de reptil herbívoro al que denominó Iguanodon,
por la similitud de los dientes con los de las iguanas.
Durante los 200 años posteriores, hasta llegar a
2025, han sido varias las especies atribuidas a este género, a través del
estudio de fósiles procedentes de yacimientos de Europa, Asia y Norteamérica.
Sin embargo, hoy en día y tras numerosas
investigaciones, el número de especies incluidas dentro del género Iguanodon se
ha reducido drásticamente, hasta solo dos del Cretácico Inferior de
Europa: Iguanodon bernissartensis e Iguanodon
galvensis.
Los fósiles de la primera especie, I.
bernissartensis, proceden de numerosos yacimientos del Barremiense—Aptiense
(en torno 123 a 120 millones de años). Por el contrario, los de I. galvensis
son geológicamente más antiguos y proceden del Hauteriviense superior—Barremiense
inferior (127 a 123 millones de años aproximadamente).
Fuente: Fundación Dinópolis
jueves, 3 de abril de 2025
Genocidio: Palestina no tiene derecho a existir
Genocidio: Palestina no tiene
derecho a existir
DIARIO OCTUBRE / abril 1, 2025
Marcos Roitman
Rosenmann (La Jornada).— Israel, Estados Unidos y Europa
Occidental han dictado sentencia. Por razones de limpieza étnica, el pueblo palestino
debe ser exterminado. Vaciar Gaza se ha convertido en el sueño de los
usurpadores. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Los invasores han logrado lo
imposible, adormecer conciencias e insensibilizar corazones. Mientras, nos
inundan con noticas donde lo humano del ser humano se pone en valor. Siempre
hay espacio para informar de milagros. Dar a luz en un taxi, en medio de la
calle, un autobús. Todo es poco para subrayar el apoyo de viandantes anónimos a
la parturienta. Se acumulan actos heroicos. El salvamento de ancianos, mujeres
y niños, sorprendidos por la crecida de ríos. Montañeros rescatados por
especialistas. Bomberos, policías y ciudadanos auxiliando mascotas. En 2019, la
imagen de un koala conmovió al mundo. Una mujer se despojaba de su ropa para
apagar la piel ardiente del marsupial, evitando su muerte. Pero ver gazatíes
víctimas de bombardeos, médicos asesinados por el ejército israelí, casas de
palestinos quemadas por colonos sionistas, niños con la mirada perdida buscando
familiares entre ruinas, sin alimentos, acosados en lo que parece ser el mayor
campo de concentración de la historia, no provoca indignación, sólo
indiferencia. Y lo que es peor, no es noticia.
En su
ensayo, La teoría de los sentimientos morales, Adam Smith habló de
compasión ante el sufrimiento ajeno: “Por medio de la imaginación nos ponemos
en lugar del otro, concebimos estar sufriendo los mismos tormentos, entramos
como quien dice en su cuerpo y en cierta medida, nos convertimos en la misma
persona […]; del mismo modo, así como simpatizamos con la pena de nuestro
prójimo cuando presenciamos su aflicción, también compartimos su aborrecimiento
y aversión hacia lo que lo motiva. Nuestro corazón, que prohíja y palpita al
unísono con su pena, también se siente animado por ese espíritu con que pugna
por alejar o destruir lo que la ha causado”.
Pero el dolor
del pueblo palestino, no es un humano sufrimiento. Quienes detentan el poder y
toman decisiones, son refractarios al genocidio de gazatíes y cisjordanos.
Simpatizan con sus asesinos. Protestas reprimidas en Francia, Gran Bretaña,
Alemania o Italia. Banderas palestinas son prohibidas en los estadios de
futbol. Rectores de universidades, en Estados Unidos, se destituyen acusados de
pro palestinos. Deportistas, gente del arte y la cultura, si manifiestan su
rechazo al lobby sionista, son cancelados. Para los gobiernos
que mandan o tienen influencia el pueblo palestino es prescindible. Con su
actitud condescendiente hacia Israel, el mensaje que envían es uno. Pueden
seguir matando hasta vaciar Gaza. Estamos presenciando el primer holocausto del
siglo XXI, patrocinado por Occidente en pleno. Si hay dudas, el armamento
utilizado contra la población civil palestina es de fabricación estadunidense,
alemana, italiana, británica, austriaca, belga, francesa, y española.
El pueblo
palestino ha sido condenado. No tiene derecho a su territorio ni a defenderse.
Si lo hacen sus pobladores son terroristas. Con la boca chica, Europa pide la
paz y el reconocimiento del Estado palestino, y calla ante Donald Trump, cuya
solución consiste en desalojar la franja Gaza de los gazatíes. Que renuncien a
su historia, a su identidad y acepten ser trasplantados. Mientras, seguirán los
bombardeos con drones, misiles y aviones F-35 y F-15 facilitados en 2024 por el
gobierno demócrata de Joe Biden.
Ni una sanción
al gobierno de Netanyahu. Ni pensar en el bloqueo a las cuentas de los magnates
sionistas implicados en la masacre del pueblo palestino. Nada de nada. Mientras
desnudan sus vergüenzas, la Unión Europea se rasga las vestiduras. Levanta la
voz para reclamar respeto a su aliado Volodymir Zelensky. Así, la presidenta de
la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, decide trasladarse a Kiev, con
motivo del tercer aniversario del inicio de la guerra, 22 de febrero de 2022. Y
allí se planta, acompañada de 24 de sus 27 comisarios y el presidente del
Consejo Europeo, Antonio Costa. Von der Layen no tardaría en explicar la
presencia de tanto dirigente pacifista en la capital ucrania: acelerar la
entrega inmediata de armas y municiones a Ucrania. Y más tarde, en Londres,
reunidos jefes de Estado y de gobierno, entre banquetes y salutaciones,
reafirmaron su convicción de continuar la guerra. Serán miles de millones de
euros los entregados a las fuerzas ucranias, cuyos soldados huyen, desertan y
manifiestan su rechazo a ir frente por una causa que no es la suya.
Si de verdad se
busca la paz en Medio Oriente, ¿por qué Von der Layen, junto a sus comisarios,
jefes de Estado y de gobierno no se desplazan a Palestina y sesionan en Gaza?
El mundo occidental tiene la respuesta. Los ucranios son arios, Israel es
nuestro aliado, les vendemos armas, y los palestinos ni siquiera son
cristianos, judíos o católicos. Herejes, a los cuales hay que exterminar. Sus
vidas son irrelevantes y prescindibles.
fuente: https://www.jornada.com.mx/2025/03/31/opinion/018a2pol
Vía:redlatinasinfronteras.wordpress.com
Aquí lo tienen, el genocida Netanyahu llegando con total impunidad a un país de la U.E
Aquí lo tienen, el genocida
Netanyahu llegando con total impunidad a un país de la U.E
El Tribunal Penal
Internacional, otra farsa cuando de detener y juzgar a genocidas se trata.
INSURGENTE.ORG
/ 03.04.2025
Queremos imaginar si un dirigente de la guerrilla de la resistencia al genocidio sionista, fuese de Hamás, el FPLP o Hezbolá, llegase a un aeropuerto de un país de la U.E. La U.E es lo que es. un tinglado para que la clase dominante campe a sus anchas. Importante recordarlo en estas fechas donde su maquinaria mediática trabaja para generar la ideología «europeísta», para contraponer a Trump (como si no fuera parte de la misma masa capitalista) o a Rusia, sin atender a distingos de clase. Tal y como necesitan los capos y el imperialismo.
En efecto, el primer ministro y asesino de Israel,
Benjamin Netanyahu, y su mujer, Sara Netanyahu, han llegado en la madrugada de
este jueves a la capital húngara, Budapest, donde se reunirá con su homólogo,
Viktor Orbán, desafiando la orden de arresto que el Tribunal Penal
Internacional (TPI) dictó en su contra por crímenes de guerra y contra la
humanidad en el marco de las investigaciones por la ofensiva militar sobre la
Franja de Gaza.
miércoles, 2 de abril de 2025
BÉLGICA vivió una jornada de Huelga General y lucha contra los recortes sociales para financiar el rearme. [Los verdaderos enemigos de la clase trabajadora española no hay que buscarlos fuera de España ni en ningún rincón del más allá, sino en los dirigentes de las instituciones políticas, incluyendo la monarquía, el Congreso de los Diputados y el Senado, y otras económicas-financieras y de los grandes medios de comunicación. En todas ellas están los verdaderos enemigos de la clase trabajadora y de la sociedad en general]
BÉLGICA vivió una jornada de Huelga General y lucha
contra los recortes sociales para financiar el rearme
Que cunda el ejemplo.
INSURGENTE.ORG
02.04.2025
Los trabajadores belgas realizaron una huelga de 24 horas el lunes, afectando a los servicios públicos y paralizando prácticamente todo el transporte.
La
huelga, organizada por la Federación General del Trabajo socialista de Bélgica
(FGTB-ABVV) y la Confederación de Sindicatos Cristianos, fue en protesta por
los masivos recortes presupuestarios propuestos por el gobierno de coalición
del país.
Los
recortes propuestos de 1.000 millones de euros (800 millones de libras)
afectarían las pensiones, los beneficios de desempleo y los servicios públicos.
En
Flandes, circulaban menos de la mitad de los autobuses y tranvías. El servicio
ferroviario nacional operaba con un servicio mínimo, conforme a la legislación
belga.
Se
produjeron cierres generalizados de escuelas y se suspendieron los servicios
postales y de recogida de basura. También se produjeron interrupciones en los
puertos de Amberes y Zeebrugge.
El
segundo aeropuerto más grande de Bélgica, Charleroi, canceló todos los vuelos.
Brussels
Airlines canceló todos los vuelos de salida y casi todas las llegadas.
La
nueva coalición llegó al poder prometiendo mejorar el nivel de vida, pero en
lugar de ello aumentó el gasto militar.
Stefano
Scibetta, delegado principal de la FGTB-ABVV, dijo: «La gente está harta. Nadie
quiere trabajar hasta los 67 años para ganar menos dinero».
En un comunicado, el Partido de los Trabajadores de
Bélgica dijo que la coalición estaba “dividida y vacilante” y que “cuanto más
apoyemos la huelga, mayores serán nuestras posibilidades de bloquear sus planes
de destrucción social”.
Lucha por el Ártico
Es muy probable que el
deseo de Trump de anexionarse Groenlandia y Canadá sea una respuesta al
proyecto chino de la Ruta de la Seda Ártica, además de apropiarse de los
recursos de ambas. Quizá por eso Rusia no ve mal el proyecto estadounidense.
Lucha por el Ártico
El Viejo Topo
2 abril, 2025
LA LUCHA POR EL
ÁRTICO: LA LUCHA POR LOS RECURSOS
Groenlandia es
la isla más grande del mundo, con una extensión aproximada de 2.166.086 km².
Está situada en el océano Atlántico Norte, entre el Ártico y el Atlántico, y
aunque forma parte del Reino de Dinamarca, cuenta con un gobierno autónomo. En
las elecciones celebradas el 11 de marzo de 2025, ganaron los “independentistas
moderados”.
La colonización
de Groenlandia comenzó en el siglo X con la llegada de los vikingos, liderados
por Erik el Rojo, quien estableció asentamientos en la costa suroeste.
Posteriormente, en el siglo XVIII, Dinamarca consolidó su dominio sobre la
isla, convirtiéndola en una parte integral de su territorio.
El interés de
Estados Unidos en Groenlandia se remonta a 1867, cuando el presidente Andrew
Johnson propuso la compra de la isla tras la adquisición de Alaska a Rusia. La
compra de Alaska, realizada el mismo año por 7,2 millones de dólares, se
convirtió en una de las mayores adquisiciones territoriales de Estados Unidos.
En paralelo, se barajó la posibilidad de adquirir Groenlandia, aunque la
propuesta no prosperó. La compra de Alaska había sentado un precedente
estratégico en el Atlántico Norte que tendría consecuencias posteriores.
Durante la
Segunda Guerra Mundial, en 1941, Estados Unidos estableció bases militares en
Groenlandia ante el temor de una posible invasión alemana. Estas bases llegaron
a albergar a 15.000 soldados estadounidenses, mientras que la población de la
isla no superaba los 25.000 habitantes, lo que transformó radicalmente la
dinámica social y demográfica del lugar. Finalizada la guerra, el presidente
Harry Truman ofreció en 1946 comprar la isla por 100 millones de dólares en
oro, pero Dinamarca rechazó la propuesta, argumentando que la isla era parte
integral de su territorio. No obstante, la presencia militar estadounidense
continuó consolidándose. En 1956, como resultado de un tratado bilateral, se
estableció la base aérea Pituffik, anteriormente denominada Thule. Esta base
sigue siendo la instalación militar más septentrional de las Fuerzas Armadas de
Estados Unidos, ubicada aproximadamente a 1.200 km al norte del Círculo Polar
Ártico y a unos 1.500 km del Polo Norte.
La explotación
comercial y militar de la zona ártica impone enormes retos. Era una de las
zonas vírgenes del planeta y ahora se verá sometida a una enorme presión tanto
económica como militar para explotar sus recursos. En 1968 ocurrió un grave
accidente en la base de Thule, cuando dos bombarderos estadounidenses chocaron
mientras transportaban cuatro bombas de hidrógeno. Aunque tres de ellas fueron
recuperadas, una nunca fue localizada, contaminando amplias zonas con material
radiactivo. Este desastre puso en evidencia los riesgos de la militarización
del Ártico y el desprecio de Estados Unidos hacia la soberanía danesa (el
gobierno danés ignoraba el tránsito de ese armamento por su territorio) y la
seguridad ambiental de la región.
En 2019, el
expresidente Donald Trump sorprendió al mundo al manifestar su interés en
comprar Groenlandia, calificándolo como una “gran transacción inmobiliaria”.
Aunque la propuesta fue recibida con escepticismo y burlas a nivel
internacional, en realidad respondía a una estrategia cuidadosamente
planificada por el Pentágono. En 2018, el Departamento de Defensa de Estados
Unidos delineó la estrategia conocida como Icebreaker Collaboration Effort
(ICE), que finalmente se concretó en 2024 como un acuerdo tripartito entre
Estados Unidos, Canadá y Finlandia. El objetivo del ICE es desarrollar y
construir rompehielos para facilitar las operaciones en el Ártico, reforzando
la capacidad estadounidense para proyectar poder en la región.
Trump entendió
que asegurar Groenlandia significaría consolidar el acceso al Ártico, ya que, a
través de Alaska, Estados Unidos ya posee aproximadamente el 10% del acceso a
la región. Si adquiriera Groenlandia, sumaría otro 20%, y si lograra incluir a
Canadá como aliado estratégico o incluso como un estado federado, añadiría un
15% adicional. Así, el dominio estadounidense alcanzaría el 45% del Ártico,
frente al 50% de Rusia y el 4% de Noruega. Aunque la propuesta de comprar Groenlandia
pueda parecer extravagante o descabellada, en realidad responde a una lógica
geopolítica pragmática: garantizar el control sobre una región que será
fundamental en el futuro cercano debido al deshielo y al potencial económico y
militar que representa.
La estrategia
de Trump de adquirir Groenlandia debe entenderse en el contexto de un mundo
cada vez más multipolar, donde el equilibrio de poder está en constante cambio.
El interés estadounidense por la región refleja el deseo de contrarrestar la influencia
de Rusia y China, que están desplegando importantes inversiones en
infraestructuras y desarrollando flotas de rompehielos para asegurar sus
propios intereses en el Ártico. China, en particular, está impulsando la
llamada Ruta de la Seda Ártica, que permitiría reducir en un 40% los costos de
transporte entre Asia y Europa en comparación con la ruta tradicional a través
del Canal de Suez. Esto supondría una ventaja comercial estratégica para Pekín,
pero también un riesgo geopolítico si Estados Unidos lograra controlar las
rutas del norte.
Las autoridades
chinas saben de sobra que su gran talón de Aquiles es el estrecho de Malaca,
por donde transita el 25% del comercio mundial y a través del cual China
importa energía y exporta sus productos al resto del mundo. Rusia, en paralelo
al desarrollo de su flota de rompehielos, cuenta con unos 40 (7 de los cuales
son atómicos). Moscú está revitalizando antiguas bases soviéticas, creando
nuevas instalaciones militares y desarrollando flotas de submarinos nucleares,
consciente de que el Ártico se ha convertido en la frontera estratégica más
corta entre América del Norte y Rusia.
La situación en
el Ártico pone de manifiesto que la política internacional de Estados Unidos no
se basa en ideales ni en alianzas permanentes, sino en la defensa de intereses
estratégicos. Es una lección que la UE aún no ha aprendido. Estados Unidos hace
suya la frase del primer ministro inglés Lord Palmerston, quien decía:
“Inglaterra no tiene amigos permanentes ni enemigos permanentes, solo intereses
permanentes”.
El enfoque
unilateral de Estados Unidos refleja una clara intención de asegurar su dominio
en una región que, en pocas décadas, podría convertirse en el eje de las rutas
comerciales globales y una de las mayores fuentes de recursos naturales. Las
acciones de Trump, aunque polémicas y muchas veces presentadas de manera
extravagante, responden a una lógica geopolítica anticipatoria. Por otro lado,
el sometimiento de Europa a los intereses estadounidenses en el contexto ártico
ha dejado en evidencia la debilidad de las instituciones europeas para defender
la soberanía de sus estados miembros.










