Trabajador, Master en Criminología, 2025; Experto Universitario en Antropología y Ética, 2023; Master en Cooperación Internacional y Desarrollo de los Pueblos, 2022; Diplomado en Sociología, 2021; Químico industrial; asesor de inversiones y financiación; Gerente de empresas Cooperativas; Comunidades Europeas por la Universidad Politécnica de Madrid (CEPADE).( y cazador de forajidos, atracadores de Estados y ex-presidentes vivos de gobiernos Españoles )
A los
"primermundistas occidentales" les parece terrible que quieran venir
a toda costa, y como sea. Poco se acuerdan ya de cómo sus antepasados se
expandieron colonizadoramente por el mundo, apropiándose de los territorios de
los demás...
Migraciones y geoestrategia del caos del Imperio
Occidental
«Se denuncia
un fuerte aumento del número de inmigrantes ilegales que llegan a España. Así, Tenerife
está repleta de inmigrantes y refugiados, entre los cuales, por primera vez, la
mayoría son hombres que huyeron de la guerra civil en Sudán».
Este es un
titular cualquiera de la prensa española de este verano.
Lo que no dice
ni dirá ningún artículo de esa misma prensa, como de cualquier otra europea, es
que el Imperio Occidental lleva más de 500 años saqueando las tierras y
poblaciones del mundo, a las que convirtió en «Periferias» del que constituiría
como Sistema Mundial capitalista. Por supuesto, gran parte de esa historia de
masacre, sometimiento y explotación la protagonizaron las formaciones
socioestatales de Europa occidental, las cuales en el siglo XX fueron relevadas
en su protagonismo, que no en su accionar, por EE.UU.
Sin embargo,
las poblaciones del planeta tuvieron un contrapeso en la URSS que les ayudó en
sus esfuerzos de «descolonización parcial» o «independencia formal», que no
económica ni en muchos casos política, pero que permitió también la
consolidación de proyectos de soberanía y de cooperación mutua (Conferencia de
Bandung, Grupo de los 77, Tricontinental, No Alineados…).
Con la caída
del Bloque Soviético o «Segundo Mundo», todo ello se desmoronó o sufrió un
grave retroceso, al tiempo que la ofensiva contra las «Periferias» o «Tercer
Mundo» se recrudecería. Así, «Tratados de Libre Comercio», «Planes de Ajuste
Estructural», endeudamiento masivo e imposición de agendas draconianas de
destrucción de sus servicios sociales y de protección ciudadana, incremento del
trasvase de sus recursos hacia las sociedades imperiales y, cuando fue
necesario, golpes de Estado, generación de «guerras civiles» e invasiones
militares. A ello se ha sumado recientemente el terrorismo directo: la
infiltración de paramilitares, mercenarios y yihaddistas en la
desestabilización y ruina de sociedades enteras. Todo acompañado también por el
bombardeo y la destrucción de las mismas (véanse Irak, Siria, Yemen, Somalia,
Sudán, Libia…), y, por supuesto «revoluciones de colores» de distinto pelaje,
con ciberguerra por medio.
Y es que cuando
buena parte de la población mundial se ha hecho «excedente», ya no requerida ni
como fuerza de trabajo ni como ejército de reserva, pasa directamente a
convertirse en «desechable». Es decir, suprimible, eliminable. Las políticas de
exterminio, por tanto, no hacen sino multiplicarse por doquier.
Por si todo eso
fuera poco, el sostenimiento de la civilización capitalista-occidental (urbano
agro-industrial) requiere de un enorme flujo de energía de las Periferias a los
Centros del Sistema, algo cada vez más difícil debido a que se está llegando a
los picos de extracción de los combustibles, así como a los de distintos
compuestos imprescindibles, como el fósforo y los nitratos, amén de las tierras
fértiles y de la propia agua potable. Todo concomitante con el
desequilibrio cada vez menos reversible de los ecosistemas.
Es decir, que
se ha convertido a la mayoría del planeta en un CAOS inviable, una barbarie de
explotación, miseria, precariedad, represión, masacres, genocidios y opresión
del que miles de millones de seres humanos quieren escapar: se calcula que al
menos 4.000 millones de personas están en eso que se llama tan
eufemísticamente, «disponibilidad migratoria» (incluida una buena parte de la
juventud española), constituyendo una fuerza de trabajo migrante global,
un inacabable ejército laboral de reserva para el capital también global.
A los
«primermundistas occidentales» les parece terrible que esas masas quieran venir
a toda costa, y como sea, a sus territorios. Poco se acuerdan ya de cómo sus
antepasados se expandieron colonizadoramente por el mundo, apropiándose de los
territorios de los demás o poniéndolos al servicio del capital europeo, y de
cómo centenares de millones de europeos anegaron el planeta huyendo del
capitalismo salvaje de la Primera y Segunda Revoluciones Industriales, hasta
bien entrado el siglo XX. El flujo migratorio mundial desde el siglo XIV fue
siempre de las metrópolis, luego «Centros» del Sistema, a sus «Periferias».
Sólo tras la Segunda Guerra Mundial comenzó a cambiar el sentido mayoritario de
los mismos, invirtiéndose el flujo, una vez se consolidó y extendió el proceso
de proletarización mundial.
Muros, vallas,
alambradas, fosos, se multiplican hoy por el planeta para frenar el libre
movimiento de seres humanos, al que la ONU reconoce como un derecho
inalienable. Nunca la humanidad hasta hoy había sufrido tamaño impedimento a
moverse, justo en el momento en que las mercancías y sobre todo el capital han
gozado de la mayor libertad de movimiento [en este enlace expliqué por
qué: LAS MIGRACIONES HUMANAS EN EL
CAPITALISMO. MOVILIDAD DE LA FUERZA DE TRABAJO DE RESERVA – El blog de Andrés
Piqueras (andrespiqueras.com), y para mayor detalle «Significado de
las migraciones internacionales de fuerza de trabajo en el capitalismo
histórico. Una perspectiva marxista», en Piqueras y Dierckxens (eds.) El
colapso de la globalización. El Viejo Topo, 2011].
Se trata de que
quienes salven esos «obstáculos» (entre los millares y millares que no lo
logran cada año –casi 30.000 muertos o desaparecidos desde 2014 sólo en el
Mediterráneo reconocen cifras oficiales, ridículamente cortas respecto a la
realidad), lo hagan en condiciones de clandestinidad, sin derechos ni
posibilidades de protesta o reivindicación, listos para aceptar cualquier
condición laboral (antes había que ir a hacer esclavos y asumir los costos de
su traslado, ahora, una vez desposeídas la mayor parte de las poblaciones del
mundo de sus fuentes y medios de vida, ellas mismas «se costean» su traslado).
Mano de obra extrabarata y «dócil». Ejército laboral de reserva inagotable y,
en principio, autodisciplinado. El paraíso del empresariado global.
No hace falta
explicar cómo el «poder social de negociación» de la fuerza de trabajo en cada
lugar queda así reducido significativamente, y con ello la degradación de las
condiciones laborales y salariales en casi todo el planeta. La fuerza de
trabajo es la única mercancía que en el mercado mundial capitalista no adquiere
el mismo precio, precisamente para que sea más barato al empresariado emplearla
de distintas procedencias y con desiguales protecciones sociales.
Eso quiere
decir que las políticas de inmigración de las sociedades centrales están
diseñadas en función de los mercados de trabajo, que son profundamente
desregulados en su aspecto social. En consecuencia, se concibe a la población
inmigrante exclusivamente desde su condición de fuerza de
trabajo. Una fuerza de trabajo que se quiere lo más vulnerable posible,
para que se inserte de manera «aproblemática» en los cada vez más despóticos
mercados laborales del capitalismo degenerativo (aumento de la jornada
laboral, disminución de la estabilidad de la ocupación, deslocalización,
pérdida de la contratación colectiva, desregulación – flexibilidad –
informalidad – sumersión – economía gris –
economía delictiva… son hoy algunas de sus señas distintivas).
De hecho, las
disposiciones jurídicas y gubernamentales sobre la inmigración van destinadas a
obtener la precarización y vulnerabilidad de esa fuerza de trabajo
migrante global. La ausencia de verdaderas políticas de integración
responde al imperio de mercado, en el que la mayor parte de la inmigración no
está protegida. Incluidos los menores, que quedan en condiciones poco
compatibles con supuestos «Estados de derecho» e incluso a menudo son devueltos
sin más. Toda la actual polémica en torno a ellos en el Reino de España se
explica porque precisamente no están dentro del mercado laboral y por tanto, no
hay políticas de integración para ellos.
Por eso, la
solución a todo esto no pasa precisamente por evitar que las personas migren,
sino por que tengan los mismos derechos y su hora de trabajo la misma
retribución. De esa manera, el empresariado no podría usar a las poblaciones
del mundo como «ejército laboral de reserva».
Las migraciones
masivas se pueden utilizar también como arma para desestabilizar países (los
mayores porcentajes de personas migradas sobre «autóctonas» no están
precisamente en las formaciones centrales del Sistema). EE.UU. la está
empleando contra Europa (a la que se decidió a destrozar como potencial futuro
competidor con su moneda única, mediante guerras en su propio suelo
–Yugoeslavia y Ucrania), sembrando también de guerras toda la zona alrededor de
este pseudocontinente.
Con ello, más y
más el tema migratorio se convierte en elemento estrella de las contiendas
electorales y de las pugnas políticas, coadyuvando a los procesos de
renazificación de Europa y de cierres identitarios autocentrados, sin
viabilidad alguna por supuesto a medio plazo, porque la necesidad de fuerza de
trabajo (sobre todo barata e indefensa) seguirá imperando por sobre las tan
brutales como estúpidamente simplistas proclamas de cada vez más parte de las
fuerzas políticas y, desgraciadamente, de crecientes sectores de las clases
trabajadoras que ven desmoronarse su «Estado de Bienestar» y anhelan
inútilmente preservar lo que queda del mismo para sí en exclusividad.
Esto se
manifiesta en el despiadado incremento de las políticas de represión y de
mantenimiento selectivo de las fronteras, incluida la violación del derecho al
tránsito en aguas internacionales (lo que constituye actos flagrantes de
piratería). También se muestra en el permanente desplazamiento de la frontera
europea hacia el Sur, para control sobre el propio terreno de las sociedades
exportadoras de fuerza de trabajo, aumentando asimismo, de paso, la injerencia
en ellas, a las que se chantajea frecuentemente con el arma de la «cooperación»
o «ayuda al desarrollo», para que colaboren en la represión.
Mientras, las
fuerzas «progres» reeditan el mercado de fuerza de trabajo «periférico-central»
(al menos en lo que queda que esos términos puedan seguir teniendo sentido,
dado que el Mundo Emergente liderado por China y Rusia está empezando a cambiar
las cosas de nuevo y pronto posiblemente también lo que signifique la propia
«centralidad»), para legalizar la importación de esa fuerza de trabajo
extrabarata y luego devolverla tras su explotación ad hoc, y así no tener que
hacer apenas frente a salarios indirectos y sobre todo diferidos.
De ahí, por
ejemplo, el reciente viaje del presidente de gobierno español a varios países
africanos…
Alfabetizar a todos, otro
asunto pendiente de la humanidad
DIARIO OCTUBRE / septiembre 9, 2024
Foto: tomada de educacionfutura.org
Vladia Rubio (CubaSí).— En este Día Internacional de la Alfabetización, más de 750
millones de personas en el mundo no podrían nunca saber qué dice este texto
porque no saben leer ni escribir.
La educación es
un derecho humano esencial que empodera y libera a los seres humanos
mejorándoles la vida, ayudando a reducir la pobreza y las tantas desigualdades,
a la vez que asegura ese imprescindible desarrollo sostenible que el mundo está
necesitando transitar.
Sin embargo, y
a pesar de los progresos en materia de alfabetización que han llevado a que más
del 86% de la población mundial sepa leer y escribir, según
datos del Instituto de Estadística de la UNESCO,
suman 754 millones los adultos iletrados en el orbe. Uno de cada siete adultos
mayores de 15 años carecía de habilidades básicas de alfabetización.
De ese total
que no sabe escribir siquiera su nombre y tampoco leer el nombre de una calle,
el titular de un periódico o un aviso sanitario, dos tercios son mujeres.
Es por eso que
este Día Internacional de la Alfabetización debería ser un motivo más para
meditar seriamente acerca de estas realidades considerando que la efeméride ha
de erigirse en oportunidad para renovar el compromiso global hacia sociedades
más instruidas y justas.
Analfabetos del
XXI
Además de la
definición convencional de alfabetización, la
UNESCO precisa que esta hoy debe entenderse también como “un
medio de identificación, comprensión, interpretación, creación y comunicación
en un mundo cada vez más digital, mediado por textos, rico en información y en
cambios rápidos”.
Asimismo, esa
entidad de Naciones Unidas detalla que la alfabetización es un proceso continuo
de aprendizaje y conocimiento de la lectura, la escritura y el uso de los
números a lo largo de la vida, y forma parte de un conjunto más amplio de
competencias, que incluyen las competencias digitales, la alfabetización
mediática, la educación para el desarrollo sostenible y la ciudadanía mundial,
así como las competencias específicas para el trabajo.
Aunque resulta
un tanto paradójico hablar de alfabetización digital cuando hay tantos que ni
siquiera saben sostener un lápiz o realizar una suma elemental, es imposible
negar los impactos de las tecnologías digitales en la vida contemporánea y en
el aprendizaje en particular.
Foto: iStock
Es así que la
UNESCO introdujo desde hace unos años el concepto de alfabetización digital como
la capacidad de acceder, gestionar, comprender, integrar, comunicar, evaluar y
crear informaciones mediante la utilización segura y pertinente de las
tecnologías digitales para el empleo, un trabajo decente y la iniciativa
empresarial.
Dicha alfabetización digital comprende la
alfabetización informática, en las TIC, la alfabetización informativa y la
educación mediática, cuyos objetivos son empoderar en especial a las más nuevas
generaciones para cultivar en ellas una actitud sensata con respecto al uso de
dichas tecnologías y para que, ante ellas, puedan desarrollar actitudes
críticas ante la desinformación, los discursos de odio y el extremismo y la
violencia.
Foto:tomada de sdsnmexico.mx
A la educación
digital se añade también la necesidad de una educación multilingüe, no por
gusto este Día Internacional de la alfabetización se ceebra bajo el lema de
“Promover la educación multilingüe: La alfabetización para el entendimiento
mutuo y la paz”.
Sucede así
porque apremia emplear las potencialidades transformadoras de la alfabetización
también con el fin de promover el entendimiento mutuo, la cohesión social y la
paz.
Cuba y la
alfabetización en el mundo
Cuba ha jugado
un papel destacado en la promoción de la alfabetización a nivel mundial,
especialmente con su innovador programa “Yo, Sí Puedo”.
En el año 1998,
por indicación del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, se realizó la primera
versión del programa de alfabetización “Yo, sí puedo”, por especialistas del
Ministerio de Educación (Mined) con el objetivo de aplicarlo en la República de
Níger, en idioma francés, pero el proyecto no pudo concretarse por el
magnicidio allí acontecido y se decidió trasladar ese empeño a la República de
Haití, donde fue necesario contextualizarlo al Creole, que fue la primera
versión aplicada del mismo, según consigna el Mined en su sitio oficial.
Esta
contribución cubana a la alfabetización en el mundo ha alcanzado muy diversas
latitudes incluyendo Australia, donde fueron beneficiadas comunidades
aborígenes, también Nueva Zelanda y otras partes de Oceanía, así como
varias naciones de África y también ha llegado a Europa. La ciudad
española de Sevilla supo de esa experiencia que tuvo gran aceptación en la
población iletrada.
Foto:tomada de radiohc.cu
Entre las
noticias más recientes sobre cómo el “Yo, sí puedo” continúa rescatando a
hombres y mujeres de la oscuridad del analfabetismo figura la proveniente de Brasil ,
donde, el municipio Maricá, de Río de Janeiro, logró alfabetizar a 1067 adultos
y jóvenes mayores de 15 años.
En el gigante
suramericano, en total, unas 100 mil personas de varias regiones de ese país se
han alfabetizado con este programa, merecedor en 2006 del Premio Rey Sejong, de
la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura. También Venezuela y Bolivia han sido reconocidos por la UNESCO por sus
resultados enfrenando el analfabetismo.
Foto: tomada de mined.gob.cu
Dicho
reconocimiento premia desde hace más de un cuarto de siglo la labor
extraordinaria de gobiernos, entidades oficiales y organizaciones no
gubernamentales en pro de la alfabetización.
El impacto del
“Yo, Sí Puedo” trasciende la enseñanza de la lectoescritura promoviendo a la
vez el desarrollo humano integral, la autoestima y autonomía de las personas.
Dicho programa también ha sido adaptado para poblaciones con necesidades
especiales, incluyendo versiones en Braille y para aquellos con discapacidades
auditivas o intelectuales leves.
Foto: tomada de mep.gob.cu
Cuba, primero
con su Campaña de Alfabetización en 1961 y
luego con el solidario programa “Yo, Sí Puedo” continúa siendo un referente en
los empeños por alfabetizar, siempre desde el convencimiento de que la
educación es una poderosa herramienta para los cambios sociales y el
mejoramiento humano.
Fuentes: El
Diario [Foto: Construcción del embalse de Dobarganes en los años 80. RICARCO
CAGIGAL/REVISTA CAJA CANTABRIA]
Esta semana ha fallecido a los 92 años Gonzalo Gómez, el último de los
vecinos que emprendió la histórica gesta para acabar con la sequía que agotaba
el pasto del ganado, trabajando con sus propias manos para librar la primera
batalla contra la despoblación en las montañas de Liébana.
El municipio
cántabro de Vega de Liébana enterró el segundo día de septiembre a Gonzalo
Gómez. Con el luto desaparece a los 92 años el último protagonista de la hazaña
de ‘Los seis de Dobarganes’, un grupo de vecinos que, en los años 80, hartos
del subdesarrollo en el que vivían decidieron hacer un embalse en su pueblo,
que pagaron y construyeron ellos mismos, para no morirse de hambre y dar de
beber a sus vacas.
Hoy, el embalse
de La Tejera, de 70.000 metros cúbicos, ya solo se utiliza para que el
helicóptero de Protección Civil coja agua cuando necesita apagar incendios. En
Dobarganes apenas quedan 16 habitantes permanentes y algunos más censados que
solo lo frecuentan ocasionalmente. Solo dos son ganaderos y entre ambos no
superan el medio centenar de vacas.
Sin embargo,
hace cuatro décadas había un centenar de habitantes, al menos tres niños en
todas las casas y 230 cabezas de ganado entre vacas y ovejas a las que no
podían dar de beber ni de comer, porque la sequía agotaba el pasto. Entonces
unos vecinos, que no conocían más medio de vida que plantar la tierra y criar a
su ganado, libraron la primera batalla contra la despoblación y resucitaron
durante algún tiempo el pulso y la esperanza en el pueblo.
La vida no es
fácil a casi 1.000 metros de altitud en esta geografía lebaniega a la sombra de
los Picos de Europa. Mucho menos hace cuatro décadas, con muchas de las
necesidades básicas sin cubrir. El invierno duraba cinco meses y las nevadas
intensas aislaban el pueblo durante semanas. En Dobarganes nieva mucho pero
llueve muy poco. El agua del deshielo corría montaña abajo desperdiciándose
desde el Pico Jano y cuando llegaba el verano los vecinos, los animales y la
propia tierra tenían sed. Las vacas del pueblo podían producir en conjunto 300
litros de leche al día pero al llegar el calor la hierba seca y la ausencia de
lluvia reducía considerablemente el ordeño en todas las cuadras.
Las
dificultades de un territorio hostil iban más allá. Si un vecino se ponía
enfermo había que bajarle ‘a cuchus’ –a hombros– o en parihuelas porque no
había carretera, solo un camino ‘pindio’ –empinado– y enroscado de piedras y
barro. Así que nunca se había visto un coche en el pueblo, que tampoco tenía
calles asfaltadas ni alumbrado. Las mujeres que se ponían de parto tenían que
hacer andando el camino por su propio pie.
Agua para sobrevivir
Dobarganes
había estado habitado desde siempre por ocho familias. Dos de ellas ya habían
emigrado hacía tiempo para huir de la miseria. En 1980 las otras seis que
quedaban llegaron a un acuerdo histórico. Los ‘cabezas de familia’ decidieron
construir un embalse: necesitaban agua para combatir la sequía, poder plantar
más alfalfa con la que alimentar más animales que a su vez diesen más leche. El
objetivo era pasar de 300 a 1.000 litros diarios. Estos son los nombres de los
protagonistas de aquella decisión: Gumensindo Dobarganes, Miguel Alonso, Manuel
Gutiérrez, Marino Torre, Juan Matías Gómez Cabezas y el recientemente fallecido
Gonzalo Gómez. ‘Los seis de Dobarganes’, como se les conoció desde entonces.
El Instituto
Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario, conocido por las siglas IRYDA, que
pasó a formar parte de lo que hoy es el organismo público Parques Naturales,
estaba realizando algunas obras por la zona de Liébana. Los de Dobarganes
pidieron ayuda a los ingenieros sobre la posibilidad de construir un embalse a
1.500 metros de altura para regar más de 300 hectáreas. No les pareció una
barbaridad y decidieron echarles una mano con apoyo técnico y económico.
Los estudios
geológicos aconsejaron olvidarse del hormigón, por las características del
terreno, y finalmente se emplearon 15.000 toneladas de arcilla
compactada para una presa de 70 metros de altura y 40 de base. Costó a sus
promotores 3 millones de las antiguas pesetas más las ayudas y subvenciones
oficiales. ‘Los seis de Dobarganes’ aportaron el dinero aunque sus economías
eran bastante modestas.
El trabajo de
la presa no fue el único que acometieron. Para que pudieran subir las máquinas
excavadoras los vecinos empezaron a abrir una carretera que les comunicase con
el mundo. Una vía de dos kilómetros y medio hasta la Nacional 621 que después
finalizó y mejoró la obra pública. También decidieron arreglar el pueblo.
Aquellas seis familias trabajaron juntas: pavimentando las calles que eran un
lodazal, impulsando la electrificación, la red de saneamiento, la instalación
del teléfono y construyendo varios abrevaderos para el ganado.
El
actual alcalde regionalista de Vega de Liébana es hijo de Miguel Alonso,
uno de ‘Los seis de Dobarganes’. Tenía 14 años cuando se hizo el embalse. Era
uno de aquellos chiquillos por cuyo futuro estaban luchando aquellas familias,
para que no tuviese que emigrar. “Llegábamos de estudiar y los fines de semana
trabajábamos. Lo mismo levantábamos un muro, que compactábamos tierra en el
pantano o nos ponían a dar paso al camión y a las excavadoras. Todos los
vecinos trabajábamos en las obras del pueblo”, recuerda Goyo Alonso. Dobarganes
tenía entonces un centenar de habitantes. Hoy, el alcalde recita los nombres de
todos en voz alta y cuenta que solo quedan 16 y algunos más que solo pasan
algunas temporadas.
La inauguración
del embalse se celebró un domingo de noviembre de 1981 con una fiesta. La
prensa de la época da cuenta de ello. Se cerró la compuerta de la presa con
gran solemnidad y emoción. Antes de la comida, el párroco del municipio celebró
una misa campera y a continuación organizaron una comida al aire libre. Las
seis familias del pueblo invitaron a los ingenieros del IRYDA que tanto les
habían ayudado. Fue un acontecimiento histórico que todavía se recuerda con
orgullo en el pueblo. Un ejemplo de colaboración, consenso y trabajo en común.
El esfuerzo
mereció la pena. Una gran tubería general bajaba el agua desde la presa al
pueblo y un sistema de aspersión regaba una superficie de 300 hectáreas. Por
primera vez sonó la bocina del pescadero en el centro de Dobarganes y los
vecinos podían salir a la plaza para comprar truchas y sardinas. Se
recolectaban varias cosechas de alfalfa que alimentaban cada vez más cabezas de
ganado. La hazaña fue reconocida en 1982 con el premio de la Feria Técnica
Internacional de Maquinaria Agrícola de Zaragoza: Dobarganes ganó el Concurso
Nacional de mejoras de desarrollo comunitario.
Estado actual
del embalse de La Tejera, donde son habituales las rutas senderistas.
AYUNTAMIENTO VEGA DE LIÉBANA
Más de cuatro
décadas después parece que el embalse no consiguió salvar el destino del pueblo
que, hoy en día, agoniza entre buenos propósitos e insignificantes iniciativas
públicas para tratar de frenar el éxodo. Hoy es un paraje de gran belleza,
perfectamente integrado en el entorno hasta el punto de que parece un lago,
próximo al Pico Jano desde donde se ofrecen unas espectaculares vistas de los Picos
de Europa.
La ganadería y
las huertas han ido desapareciendo y, como otros pueblos huérfanos, se
convierte en escaparate turístico. Los habitantes van muriendo sin relevo
generacional. El último en fallecer en este inicio de septiembre ha sido
Gonzalo Gómez, el último superviviente de ‘Los seis de Dobarganes’. “Ahora no
ves ahumar ninguna chimenea, no queda casi nadie”, lamenta el alcalde. Pero
hace 42 años que en Dobarganes, al menos, se acabó la sed.
Ya es hora de levantarse
contra la crisis, la guerra y el fascismo
DIARIO OCTUBRE / septiembre 3, 2024
Un análisis global de la totalidad de factores que determinan la actualidad
de la lucha de clases en el Estado español, sitúa tres elementos de la realidad
como absolutamente centrales y que, por encima de coyunturas y los trampantojos
tan propios de la politiquería burguesa, requieren una atención absolutamente
prioritaria
Un análisis
global de la totalidad de factores que determinan la actualidad de la lucha de
clases en el Estado español, sitúa tres elementos de la realidad como
absolutamente centrales y que, por encima de coyunturas y los trampantojos tan
propios de la politiquería burguesa, requieren una atención absolutamente prioritaria:
·La crisis general del capitalismo.
·La guerra imperialista.
·El avance del fascismo.
Hechos que,
analizados desde posiciones comprometidas en exclusiva con la defensa de los
intereses y necesidades de la clase obrera y los sectores populares, exigen una
respuesta de masas inmediata para enfrentar sus consecuencias y evitar que
sigan desarrollándose y afectándonos directamente.
Para quienes
situarse en la indiferencia o en la parálisis de la derrota no es una opción,
la exigencia del compromiso con la articulación de los más amplios espacios de
encuentro unitarios, de base, plurales y participativos, desde los que empezar
a levantar referencias organizativas movilizadoras que hagan frente a esta
realidad, es una absoluta prioridad con la que ponerse en marcha ya, dando
pasos concretos.
Pasos que el
Partido Comunista, en su papel de vanguardia, siempre orientará a la
organización de la clase obrera en torno a un programa socialista enfrentado
frontalmente con el capitalismo.
Crisis general
del capitalismo.
Más allá de su
carácter estructural, en lo inmediato, las exigencias presupuestarias derivadas
del pago de la deuda y la aplicación de una creciente economía de guerra, son
imposiciones de la UE y la OTAN que van a imponer graves recortes en los servicios
públicos (sanidad, educación, cultura, dependencia…), incluido el Sistema
Público de Pensiones, deteriorando aceleradamente las condiciones de vida de
amplios sectores del pueblo trabajador.
Situación de
desmantelamiento de derechos conquistados en la lucha que, unida a la evidente
desvalorización de la fuerza de trabajo y a la carestía de la vida, hacen que
ya no solo los sectores más excluidos por esta sociedad, sino cada vez un mayor
número de trabajadores y trabajadoras en activo –especialmente mujeres, jóvenes
y migrantes- sean pobres porque su salario no les basta para llegar a final de
mes y reproducir su fuerza de trabajo con solvencia suficiente. Cubrir el coste
de la vivienda, alimentación, energía, transporte y sanidad, se convierte en un
objetivo imposible para un gran número de familias trabajadoras convirtiéndolas
en pobres. 1
Es
imprescindible que, con la participación de los sectores más conscientes y
avanzados del movimiento obrero, de quienes no estén instalados en la lógica
del pacto social, la de la cesión constante de derechos, se hagan frente a
todos y cada uno de los intentos de limitar los servicios públicos o degradar
las condiciones laborales. El primer paso para recomponer este espacio de
acción socio-política, debe ser trabajar en plataformas y espacios unitarios
que sirvan como referente de acción, sobre cuestiones concretas, que se
visibilicen con claridad como un ataque a los intereses y necesidades de la
clase trabajadora y los sectores populares.
Igualmente,
esta realidad de incremento de la explotación, aun en un contexto de creciente
individualización y quiebra de la conciencia obrera, es una oportunidad para
sentar las bases que permitan una progresiva elevación del nivel de conciencia
ideológica y política de la clase trabajadora.
Guerra
imperialista.
Igualmente, el
riesgo de generalización de la escalada bélica que el Imperialismo –encabezado
por los EE.UU y nucleado por la OTAN- desarrolla contra la Humanidad, impone
una respuesta frontal de los pueblos que levante la bandera de la Paz y ponga
fin a la barbarie genocida.
Nos va la vida
en ello, no es posible minimizar el alcance destructor de una guerra
–potencialmente nuclear- que ya toca a la puerta de nuestras casas porque, hay
que decirlo alto y claro, el Estado español y su gobierno están directamente
implicados en ella. Nuestra pertenencia a la OTAN y la existencia de las bases
militares de Rota, Morón y Gibraltar, más el Frontex y los centros operativos
estratégicos de Torrejón y Bétera, así como los acuartelamientos y puertos
militares de alta disponibilidad, al servicio de la OTAN, convierten al
territorio español en un factor central de la estrategia militar imperialista.
Es preciso
denunciar la implicación del Estado español en la guerra, tanto por la guerra en
Europa, donde la jefatura del estado y el gobierno se alinean plenamente con
los sectores más belicistas de la UE y la OTAN, implicándose en el
financiamiento de armamento y la instrucción de militares ucranianos, como en
el genocidio de Palestina, en el que su falsa equidistancia de palabra,
justifica y permite la acción criminal de la entidad sionista, mientras
continúa la compra venta de armas, nuestros puertos se utilizan para el
abastecimiento sionista y buques del ejército español sirven de apoyo logístico
en el Mediterráneo y la entrada al Mar Rojo.
No permitamos
con nuestra inacción que nos arrastren a la guerra y que, sin que haya
respuesta en la calle, movilicen a la juventud para servir como carne de cañón
del Imperialismo. Hoy existe una prioridad absoluta en relación a levantar un
gran frente de masas por la Paz que confronte con las estrategias belicistas de
la OTAN y de todos los gobiernos a su servicio.
En este
sentido, llamamos a reforzar la campaña “Que no nos arrastren a la guerra” y a
vincular al máximo de colectivos y organizaciones a su desarrollo y progresiva
capilarización social.
Rusia y China
no son nuestros enemigos.
Palestina, es
una desde el Río al Mar.
Viva la
Resistencia. Por el derecho de los pueblos a la resistencia a través de todas
sus vías. .
Son estas tres
consignas que, junto a la negativa al incremento del gasto militar y al
reclutamiento forzoso de la juventud, han de conformar una posición de
confrontación con las políticas belicistas y con quienes desde su indeterminación,
también favorecen a los intereses imperialistas
Avance del
fascismo.
Igualmente,
cuando suenan los tambores de guerra, el modelo institucional del 78 está
agotado y la crisis económica ya es más que evidente para quienes objetivamente
la padecen, el capital necesita al fascismo más que nunca para defender sus
intereses y su posición hegemónica a todos los niveles.
El fascismo ya
es una realidad que introduce su veneno en la sociedad y naturaliza su odio y
violencia al pobre, a lo más explotado de esta sociedad, pero también contra
quienes se organizan por sus derechos y luchan por una sociedad mejor de
personas libres e iguales.
El fascismo del
siglo XXI ya no viste camisa azul, pero su propósito y acción, como el del
siglo pasado, es profundamente anticomunista, antiobrero y servil a los
intereses del gran capital.
Al fascismo hay
que combatirlo en todas sus expresiones políticas, sociales e ideológicas. No
hay ningún espacio de conciliación de intereses con lo que son y representan
estos perros rabiosos del Capital que, entre los ecos de la redes sociales,
envuelven su miserable existencia entre trapos rojigualdos y, frente al
postmodenismo de la socialdemocracia, tratan de presentarse como los
“rebeldes”.
La lucha contra
el fascismo es tarea de todos y de todas, es una responsabilidad absolutamente
prioritaria para la clase trabajadora, que ve como trata de penetrarla y
dividirla. No hay ningún espacio libre de las mentiras y bulos con los que
atraen a una sociedad crecientemente vulnerable a su basura ideológica.
Igualmente,
desde la firmeza y la dignidad de enfrentarlo sin tibiezas, es preciso
reafirmarse en la necesidad de trabajar a favor de una verdadera Memoria
Histórica que acabe con el revisionismo que, desde la UE, trata de equipar a
víctimas y verdugos, criminalizando al Comunismo y a la URSS.
En
consecuencia, y alertando del carácter absolutamente crucial del momento
histórico que vivimos, reiteramos que hoy, cuando lo que está en juego es la
Vida frente a la Muerte, no hay tiempo que perder en dar los primeros pasos
para, a cualquier nivel, buscar el encuentro en la acción con compañeros y
compañeras con quienes levantar referencias de acción unitaria que marquen el
camino de la Victoria de la Humanidad frente al Imperialismo.
La emergencia
del momento histórico exige a la clase trabajadora en su conjunto y, en lo
concreto, a toda la militancia de las organizaciones revolucionarias,
sindicatos y colectivos obreros, vecinales, comités de solidaridad
internacional… dar un paso adelante y participar de la necesaria contraofensiva
que ponga en pie de combate al pueblo organizado contra la crisis, la guerra y
el fascismo.
Ese es el
compromiso del PCPE y de la JCPE y con ese propósito y voluntad vamos a situar
toda nuestra acción militante en el próximo periodo.
Un propósito
que se concreta también en un llamamiento a reforzar al PCPE y a la JCPE, de
adquirir el compromiso, de dar el paso adelante absolutamente trascendental, de
militar en un Partido Comunista.
Igualmente, el
compromiso con el desarrollo de la Confluencia Comunista, habrá de
materializarse sobre una sólida unidad de acción en torno a estos ejes de
trabajo.
Solo uno de cada seis
institutos tiene servicio de comedor, según el último informe de la ONG Educo;
además, el 63,7% de los hogares que necesitan una beca comedor y la solicitan
no reciben esta ayuda.
Vivian es una madre
soltera a cargo de una hija de 13 años. Ambas viven juntas en una misma
habitación en un piso compartido de Madrid. El día a día de Vivian consiste en
salir de casa a las siete de la mañana y no regresar hasta las ocho y media de
la noche. Trabaja realizando diferentes servicios de limpieza a lo largo del
día y, nada más cruzar el umbral de la puerta, va directa a prepararle la cena
a su hija, además de la comida del día siguiente. La joven, recién entrada en
la adolescencia, comerá en soledad al día siguiente. Y al siguiente. Y al
siguiente. “Yo le preparo la comida de tal forma que solo tenga que calentarla
en el microondas y comer, pero ni así. Hay veces que no come o que dice que se
le pasa la hora… Entonces tienes que estar el doble de pendiente de ella en ese
sentido”, asegura.
Cuando estuvo en el
colegio la beca comedor de Educo fue su “tabla de salvamento”, pero ahora ha
pasado al instituto y allí no hay comedor. Este no es un caso aislado: el 83,3%
de los centros de secundaria españoles no tienen este servicio, según el último
informe publicado por la ONG Educo Vuelta al cole, ¿vuelta al comedor? Un
inicio de curso difícil para la infancia más vulnerable y sus familias, que
recuerda que la escasez de comedores escolares se da, además, bajo un contexto
muy complicado: la cesta de la compra ha subido casi un 40% en los últimos 3
años.
El 54% de las familias tiene dificultades para llegar a fin de mes
Las familias que tienen
dificultades para llegar a final de mes han aumentado el último año hasta
llegar al 54% de los hogares con hijos e hijas menores de edad, de las cuales
el 28% reconoce tener “ciertas dificultades” y el 26% complicaciones severas.
Casi un 10% más de familias respecto al año pasado se encuentran en esta
situación de “asfixia”, sostiene la ONG.
Vivian y su hija llevan
dos años sin comer pescado porque no se lo pueden permitir, pero no son la
excepción: más de 550.000 niños, niñas y adolescentes y más de 333.000 hogares
con hijos o hijas menores de 18 años no pueden costearse comer carne, pollo o pescado
(o sus equivalentes proteicos) cada dos días. Se trata del valor más alto desde
hace dos décadas.
La habitación que
comparten Vivian y su hija.
“Una de las mamás de la Asociación Solidaridad Madres Solteras, pobrecita,
fue al pediatra y él le dijo que su hijo tenía sobrepeso y que qué le daba de
comer. Ella se lo explicó y él le dijo que ‘eso no, que eso es comida
chatarra’, que no podía darle de desayunar, por ejemplo, una magdalena y dijo
la mamá llorando: ‘¿y qué hago, si es lo único que me puede compensar para
comprar en paquetes y no pasar hambre?’”, cuenta Vivian. Otra madre de la
asociación, explica, tiene que sacar a su niño del colegio a la hora de comer,
darle en la calle “cualquier cosa”, y esperar a la hora de entrada para
volverlo a dejar e irse corriendo a trabajar.
Para las familias más
pobres, con dos hijos o hijas menores de 14 años, el coste del comedor escolar
supone al menos el 16% (una sexta parte) de sus ingresos, subraya Educo. Tan
solo uno de cada tres solicitantes de beca, la recibe. Es decir, el 63,7 % de
quienes la necesitan y la solicitan no reciben esta ayuda.
Los impactos en los niños y adolescentes
Pilar Orenes, directora
de Educo, explica que el comedor escolar no sólo garantiza una comida saludable
al día, sino que es también un entorno de protección y de desarrollo, donde los
niños y niñas resuelven conflictos, y donde se relacionan con adultos de otra
manera. “Es el comedor escolar y todo lo que ocurre a su alrededor. Esa es
nuestra demanda: que sea considerado como parte de la educación, como parte del
proyecto de centro. Y, como es clave, tiene que estar garantizado para todos y,
en especial, en aquellos que están en riesgo de pobreza y exclusión”, añade.
Albert Arcarons,
sociólogo y ex director de la Oficina del Alto Comisionado para la lucha contra
la Pobreza Infantil (organismo que dejó de existir en noviembre del año pasado,
con la creación del nuevo Ministerio de Juventud e Infancia), explica que los
efectos de una política de comedores escolares van mucho más allá de la
alimentación. La buena o mala alimentación tiene consecuencias en el
rendimiento académico, que se manifiestan en la capacidad para concentrarse,
para memorizar, para razonar, hasta en el comportamiento y el habla.
La ampliación del
servicio de comedores en la secundaria podría prevenir un sinfín de situaciones
de riesgo relacionadas con la adolescencia: “Sabemos que cuando los niños o
adolescentes no acuden al comedor pasan más tiempo en su casa y no siempre
todas estas casas tienen esta garantía de protección: a veces comen mal, poco,
o en soledad. Hay más posibilidades de que, en vez de estar relacionándose con
personas de su edad, pasen más tiempo con las pantallas. Se reducen sus
posibilidades de socialización”, afirman desde Educo.
Un solo año de
diferencia, el que transcurre entre que un niño o niña pasa de sexto a primero
de secundaria, puede bastar para poner patas arriba la vida de una familia: “En
el colegio estaba segura de que estaba comiendo variado, de que la estaban
viendo comer, y de que se aseguraban de que comiese lo que tenía que comer.
Pero la adolescencia no la estamos llevando nada bien. Estos meses que ha
pasado comiendo en casa he estado sintiendo muchísimo el cambio. Es el doble de
trabajo”, lamenta Vivian. Se siente frustrada y antes no podía hablar de ello
sin llorar en el intento. “Mi miedo es que yo estoy sola y que se me descarrile
totalmente sería…”, comenta pavorosa.
Lidia Folgar,
dietista-nutricionista especializada en psiconutrición y nutrición
pediátrica, expone otros beneficios del comedor: “El efecto del grupo, de los
iguales, es muy beneficioso a la hora de adquirir patrones dietéticos. Si hay
una comida establecida y todas las personas comen lo mismo, es la mejor manera
de asumirlo como una normalidad y no como una imposición”. El comedor también
cobra un papel muy importante a la hora de detectar casos de TCA (Trastornos de
la Conducta Alimentaria): “El personal puede identificar comportamientos
alterados con la comida en adolescentes, algo que no ocurre en casa si comen
solos o a una hora diferente que el resto de la familia, ya que se pueden
esconder con más facilidad. Pueden identificar señales de alarma que permitan
una intervención precoz con los trastornos alimentarios”, afirma la experta.
Sólo un 3% de los adolescentes españoles, señala el estudio, disfrutan a día de
hoy de un servicio de comedor escolar en sus institutos.
El primer paso:
garantizar las becas a quien las necesite
Desde Educo hablan de
mirar a largo plazo sin descuidar el corto. Señalan como destino final un
modelo de comedor universal y gratuito (algo que ya se realiza en países
europeos como Suecia y Finlandia), pero el primer escalón, el que más urgencia
y atención requiere, es otro: piden como medida indispensable que los
Presupuestos Generales del Estado para 2025 incluyan de manera urgente una
nueva línea de transferencia a las comunidades autónomas para ayudas de comedor
de 468 millones de euros que, cofinanciadas por las comunidades autónomas,
garanticen el acceso al comedor escolar gratuito a todos los niños y las niñas
bajo el umbral de la pobreza, acordando este umbral estatal como la mínima
renta para acceder a estas ayudas.
Arcarons, a título personal,
insiste en esto: “Se han dado varios pasos importantes en España, pero que
todos los niños en situación de pobreza o exclusión social tengan acceso
gratuito a los comedores escolares es algo que debería estar ocurriendo ya. Lo
deberían estar garantizando ya las autonomías. Es lo que dice la Garantía Infantil
Europea”.
Orenes (Educo) apunta
que uno de los primeros pasos a dar es asegurar que haya estos servicios en
todos los centros (tanto de primaria como de secundaria), ya que el 15% de los
centros escolares de primaria en España ni siquiera tienen comedor.
Un modelo universal y
gratuito
En una entrevista para
elDiario.es Donald Bundy, uno de los grandes expertos mundiales
en nutrición escolar, aseguraba que “el comedor escolar gratuito universal no
es una idea ni tan loca ni tan ambiciosa”, ya que “la mayoría de este tipo de
comidas se dan en países de ingresos bajos o medios bajos”. Entre otras cosas,
la aplicación de este modelo, asegura Arcorons, reduce la inseguridad alimentaria
en la población infantil ante crisis económicas o de inflación, además de en
situaciones de guerra.
Menos abandono educativo
temprano, una mayor probabilidad de realizar estudios universitarios, y un
aumento de sus ingresos en la vida adulta.
Debido a que países como
Suecia o Finlandia llevan muchos años aplicando este sistema, hay datos
suficientes que arrojan luz al asunto sacados de estudios que midieron el
impacto a largo plazo en la vida de los niños: menos abandono educativo
temprano, una mayor probabilidad de realizar estudios universitarios, y un
aumento de sus ingresos en la vida adulta.
Según un estudio de
Educo de 2022, si el comedor fuera gratuito, la asistencia sería del 77,38% a
nivel estatal. Desde la ONG afirman que para cumplir todos estos objetivos sólo
hace falta una concienciación real por parte de la sociedad y voluntad
política: “Hay que asegurar que tengamos claro el aporte que da el comedor
escolar para la infancia. Se trataría de un cambio casi cultural que tendría
que acompañar a los cambios más prácticos y operativos”.
Si se transicionase a un
modelo más holístico, señala el exdirector del Alto Comisariado para la Pobreza
Infantil, se generaría un cambio sistémico también a otros niveles, como la
inclusión social, la salud pública, la igualdad de género, la conciliación
mercado laboral-vida familiar, y también se materializaría en un posible
impulso hacia la transformación hacia un sistema agroalimentario más sostenible
(poniendo en valor una producción Km 0, local, sostenible).