viernes, 14 de junio de 2024

LA OTAN NO PUDO REACCIONAR: RUSIA DESTRUYÓ UN IMPORTANTE OBJETIVO | ULTI...

El Partido judicial y la caverna mediática defienden el régimen desde la ultraderecha

 

El Partido judicial y la caverna mediática defienden el régimen desde la ultraderecha

 

INSURGENTE.ORG / 14.06.2024

 


Los Alvise, Vox y PP no están solos, obviamente. A su vera, o en lo alto, tienen el poder judicial, cuerpos armados y un entramado de medios de incomunicación masiva (Falsimedia), que los jalean y exigen dar pasos hacia la quita de algunos pocos derechos conquistados por decenas de años de luchas populares.

No se amilanan, ejercen aquello de que la ideología de la sociedad es la ideología de la clase dominante y tras un sembrado durante años (en el que participan activamente también el PSOE y sus centrales sindicales), comienzan a recoger frutos. Y no solo electorales, que casi sería lo menos importante por por la inconsistencia de millones de votos-veletas, sino en las entrañas de la sociedad.

La pléyade de jueces y fiscales salidos de la clases poderosas saben a la perfección cuáles son los intereses que deben defender y no escatiman. Un día atacan la ley de amnistía y otro defienden al novio de Ayuso (el de la peluca). Su prensa pide sangre, trasladan a los suyos que estamos ante una República bolivariana que desde insurgente.org no vemos por ningún lado, lamentablemente.

La extrema derecha, el fascismo, no lo olvidemos nunca, es la cara B (¿o es la A?) de una misma moneda llamada capitalismo. Hay quien se engaña alimentando la cara «de rostro humano», y quiere olvidarse que, como toda moneda, tiene un reverso. Y la moneda toda, dueños.

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La pesadilla de Ucrania

 

Se dijo desde el principio: resistir hasta la muerte del último ucraniano. Y así está siendo. El ejército ucraniano anda a la caza y captura de cualquier varón capaz de sostener un arma, y los muertos son ya centenares de miles. Hasta el último ucraniano.


La pesadilla de Ucrania

 


Kit Klarenberg

El Viejo Topo

14 junio, 2024 

       


En las últimas semanas, ha habido una avalancha de informes de la corriente dominante sobre la situación absolutamente catastrófica de Ucrania. El más crudo hasta la fecha fue una larga investigación del Washington Post publicada el 2 de junio, Basic training in Ukraine is barely covering the basics, commanders say. Sus detalles constituyen una lectura escalofriante. No sólo por la terrible situación que se describe para Kiev en el campo de batalla, sino porque podrían anunciar la implicación formal de la OTAN en la guerra por poderes.

La nueva ley de movilización de Ucrania abre al reclutamiento a casi toda la población masculina local a partir de los 16 años. Fue tan controvertida y contestada por los legisladores, que la legislación fue objeto de 4.500 enmiendas distintas durante su prolongada gestación en el parlamento. The Washington Post comienza señalando que la medida era un intento desesperado de «hacer frente a una escasez crítica de soldados en medio de la intensificación de los ataques rusos».

Se trata de un eufemismo nauseabundo para decir que cientos de miles de ucranianos en edad militar están muertos y enterrados, lo que deja a Kiev peligrosamente cerca de ser incapaz de mantener la guerra por poderes.

Industrias y empresas enteras de todos los sectores económicos tampoco pueden ahora contratar personal. Para empeorar aún más las cosas, «los comandantes sobre el terreno dicen que se están preparando para que la mayoría de las nuevas tropas lleguen con una formación deficiente». Un soldado de las FAU dijo que la enseñanza en los centros de entrenamiento locales «es un completo disparate… Todo se aprende sobre la marcha».

El medio informa cómo «los comandantes ucranianos se han quejado durante mucho tiempo sobre la preparación mediocre de los reclutas en los centros de entrenamiento». Su queja es aún mayor ahora, con «una afluencia de conscriptos bajo la nueva ley… todavía a meses de distancia,» y esos pocos conscriptos del «lote» actual aun llegando –habiendo sido arrancados violentamente de la vida civil por bandas de presión militar– habiendo recibido un «entrenamiento» que es «tan deficiente que a menudo deben dedicar semanas a enseñarles habilidades básicas», incluyendo «cómo disparar».

Un comandante de batallón citado en el artículo se lamentaba amargamente de cómo habían enviado a su unidad reclutas que «ni siquiera sabían desmontar y montar un arma». Entonces se vieron obligados a pasar una semana simplemente «asegurándose de que cada uno [recién llegado] disparaba al menos una caja de balas –unos 1.500 disparos– al día antes de pasar a tareas más complejas.» Esos soldados pronto podrían estar combatiendo cerca de Chasiv Yar, «donde las fuerzas rusas han estado haciendo avances». El comandante concluyó:

Estamos perdiendo mucho tiempo aquí en entrenamiento básico. Si, Dios no lo quiera, se produce un avance cerca de Chasiv Yar, y recibimos nueva infantería que no sabe cosas básicas, la enviaremos allí a morir sin más.

Después de dos años de guerra agotadora y de desgaste contra las fuerzas rusas, los propios soldados de Kiev están «críticamente faltos de personal y perdiendo terreno», enfrentándose a una «situación calamitosa». Sencillamente, no hay «tropas suficientes para defenderse de los incesantes asaltos», lo que ha creado una situación ridícula en la que los soldados han sido reasignados desde «funciones de retaguardia» seguras y «se les ha dado sólo dos semanas de preparación antes de ser enviados al combate, para llevar a cabo tareas que a veces requieren escabullirse tras las líneas enemigas». En otras palabras, potenciales misiones suicidas, probables o inevitables.

En este contexto, la referencia del Washington Post a que las autoridades ucranianas «tardan en intensificar los esfuerzos de movilización» debido a que la «cuestión» es «políticamente delicada» es extremadamente incongruente. El país lleva desde febrero de 2022 bajo ley marcial. El control estatal sobre los medios de comunicación y la censura no han cesado, y las voces críticas de ciudadanos y periodistas, el más reciente el socialista antibelicista Bogdan Syrotiuk, han sido silenciadas y encarceladas, y los partidos de la oposición prohibidos. Las elecciones se han aplazado indefinidamente. Volodymyr Zelenskyy es de hecho presidente vitalicio, o hasta que decida dimitir.

¿Podría temer el gobierno que la movilización total precipitara una revolución o un golpe de estado interno? Sea cual sea la verdad del asunto, el rechazo público de Zelensky a la petición del ahora ex jefe de las FAU, Valery Zaluzhny, de 500.000 nuevos soldados debido a una supuesta falta de pruebas de que tal cifra fuera necesaria, y al hecho de que «Ucrania tendría dificultades económicas para pagar los sueldos de tantos nuevos soldados» es poco convincente. Una explicación alternativa podría ser simplemente que no quedan en el país medio millón de hombres ucranianos aptos para la guerra.

El rápido aumento de las bajas de Kiev es tan catastrófico que incluso los medios de comunicación occidentales se han visto obligados a reconocer el recuento de muertes. Los principales artículos de las últimas semanas han esbozado sombríos relatos de ciudades y pueblos enteros sin población masculina, debido a que todos los hombres locales murieron en el frente o huyeron del reclutamiento. Otra fuente anónima de las FAU fue citada por el Washington Post quejándose amargamente de la «calidad» de los reclutas restantes:

Si nos envían a reclutar a alguien, todos los buenos ya han sido cogidos por otras brigadas, y tienes que elegir entre los torcidos, cojos y enfermos. Y entonces eliges entre ellos, joder.

Dejando a un lado los problemas de mano de obra, la falta crónica de munición y la preocupación por su uso hacen que los reclutas tengan poca experiencia disparando munición real antes de ser enviados a la picadora de carne. Un oficial anónimo de la FAU afirmó que los reclutas reciben sólo 20 balas por persona, «no hay granadas para lanzar en los centros de entrenamiento, y no hay cartuchos de lanzagranadas en el centro de entrenamiento.

Éste es el problema. No disponemos de un sistema de entrenamiento adecuado», añadieron, antes de declarar que Ucrania «necesita que sus instructores reciban formación de instructores de la OTAN para condensar el entrenamiento básico estándar de dos meses en un mes… en instalaciones [en el extranjero] que no puedan ser objetivo de los bombardeos rusos.

El Washington Post continuó señalando que ya se estaba llevando a cabo entrenamiento militar en el extranjero. «Hasta ahora, Gran Bretaña ha proporcionado la formación más básica a los ucranianos», informó el periódico, mientras que «Francia está considerando enviar instructores a Ucrania para ayudar a preparar a los reclutas». Al parecer, se espera que la mejora de la formación alivie el temor a la conscripción entre la población general, evitando el éxodo preventivo de la población masculina y, presumiblemente, la aparición de más vídeos perjudiciales de jóvenes que son atacados violentamente y metidos en furgonetas por «reclutadores».

Aquí reside el mensaje propagandístico clave del artículo, en el eterno espíritu de «problema-reacción-solución». En esta narrativa, Ucrania no está perdiendo debido a una «escasez de mano de obra» absolutamente apocalíptica, sino porque los soldados restantes no están recibiendo suficiente formación militar occidental. Si esto aumentara considerablemente, y la OTAN se viera arrastrada aún más –y abiertamente– a la guerra por poderes, la marea, hasta ahora irreversible, podría cambiar. Posiblemente. Así que vamos a ver.

Seguramente no es casualidad que en los últimos meses se haya murmurado mucho sobre la posibilidad de despliegues militares occidentales formales en Ucrania. La sugerencia inicial en marzo del presidente francés Emmanuel Macron de enviar 30.000 soldados a Odessa fue rechazada enérgicamente por el portavoz adjunto de la Duma Estatal rusa Pyotr Tolstoy, quien prometió que las fuerzas de Moscú simplemente «matarían a todos los soldados franceses que llegaran al territorio de Ucrania». Tal acción representaría una clara violación de las líneas rojas del Kremlin.

Así pues, parece que la estrategia consiste en introducir lenta pero firmemente una presencia occidental formal en Ucrania, en forma de «asesores» e instructores. Los jefes políticos bálticos han instado abiertamente al entrenamiento en el país por parte de miembros de la OTAN, alegando que ello no representaría una escalada. Después, el 31 de mayo, el secretario de la OTAN, Jens Stoltenberg, prometió que la alianza, en adelante, «desempeñaría un mayor papel de coordinación en el suministro de equipo y entrenamiento», y apoyaría financiera y militarmente a Kiev «cada año, durante el tiempo que sea necesario».

Sólo dos días después, el Washington Post publicó su anuncio de entrenamiento de soldados ucranianos. No hay que olvidar nunca que, en el panorama de los medios de comunicación dominantes, fuertemente controlados, las coincidencias son algo realmente muy raro.

 

 

Traducción del bolivariano Observatorio de trabajadores en lucha

https://observatoriodetrabajadores.wordpress.com/2024/06/10/inminente-tercera-guerra-mundial-la-pesadilla-de-ucrania-en-primera-linea-kit-klarenberg/

 

Fuente original: Al Mayadeen English

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Liberación, parte 2: Rotura | PELÍCULA BÉLICA | Subtitulos en Español

jueves, 13 de junio de 2024

Análisis de ADN revelan cómo eran los sacrificios humanos de los mayas

 

Análisis de ADN revelan cómo eran los sacrificios humanos de los mayas


Tercerainformacion / 13.06.2024

Los rituales funerarios en la antigua ciudad de Chichén Itzá eran principalmente con niños varones de comunidades cercanas. Así lo revela el estudio genético de 64 individuos ejecutados durante un período de 500 años.

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El Castillo, también conocido como Templo de Kukulcán, es una de las mayores estructuras de Chichén Itzá y su arquitectura refleja sus lejanas conexiones políticas. / Johannes Krause

 

La antigua ciudad maya de Chichén Itzá, en la península de Yucatán (México), es conocida por la gran cantidad de sacrificios rituales descubiertos en sus yacimientos. Estos incluyen tanto los restos físicos de personas ejecutadas, como representaciones en arte monumental.

Tras el colapso del Clásico Maya, este asentamiento fue un centro político poderoso durante el período Clásico Terminal (800-1000 d.C.), hasta la llegada de los españoles. Su dominio se extendía por la región maya y el corazón del centro de México. En su arquitectura destacan sus más de doce juegos de pelota y numerosos templos, entre ellos: El Castillo, una enigmática construcción adornada con serpientes emplumadas.

También se localiza en ella el Cenote Sagrado, un gran sumidero con restos de más de 200 individuos ejecutados y una representación en piedra a escala real de un enorme tzompantli (estante de cráneos) en el centro, sobre el que se había especulado, pero no se conocían hasta ahora en detalle las prácticas ceremoniales aplicadas.

En 1967, cerca de este cenote, se descubrió un chultún —una cisterna subterránea o cámara de almacenamiento de agua— que contenía restos de más de 100 jóvenes.

Un estudio que publica la revista Nature analiza el ADN antiguo de 64 de estas personas sacrificadas. “Identificamos entre ellos dos pares de gemelos. El sacrificio como tal puede ser un homenaje a la figura de los Gemelos Héroes de la mitología maya”, dice a SINC Rodrigo Barquera, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva que lidera el trabajo.

El hecho de haberlos encontrado en un chultún adyacente a una cueva natural puede estar relacionado al simbolismo de las cuevas y cavernas como entradas al inframundo, según los investigadores.

“Es el lugar donde los gemelos héroes derrotaron al señor del inframundo. Según la mitología, haberlo derrotado fue un acto de venganza, pues él mató al padre de los gemelos, quien a su vez tenía también un gemelo”, añade Barquera.

Entre los antiguos mayas, las cuevas, los cenotes (dolinas naturales) y los chultúnes se asociaban con el sacrificio de niños y, al ser elementos subterráneos, se consideraban como puntos de conexión con el submundo.


Parte de un tzompantli de piedra reconstruido en Chichén Itzá. / Christina Warinner

Varones y relacionados entre sí

Existía la creencia generalizada de que las hembras eran el foco principal de sacrificio en este lugar. Sin embargo, los análisis anatómicos realizados por el equipo sugieren que muchos de los juveniles mayores eran, de hecho, varones. Además, el 25 % de los restos hallados en la cámara de almacenamiento subterránea estaban estrechamente relacionados y demuestran continuidad genética en la región maya hasta el día de hoy.

“El hecho de que sean varones y estén relacionados (al menos varios de ellos) puede simbolizar a los gemelos, que eran varones y obviamente tenían un vínculo entre sí”, indica el investigador.

Los restos se depositaban en el chultún y en la caverna adyacente cada vez que se sacrificaba a nuevos individuos. Esto provocaba que los huesos anteriores fueran empujados hacia la parte trasera de la caverna y de esta forma perdieran el orden que el esqueleto inalterado exhibiría. “Por esta razón, la gran mayoría de los restos óseos se encontraron con poco contexto anatómico”, explica.

Gracias a la datación por radiocarbono, sabemos que el chultún estuvo en uso entre principios del siglo VII d.C. y mediados del siglo XII d.C. Se ha especulado sobre la creencia de que el sacrificio ritual de niños favorecía el rendimiento de las cosechas y las precipitaciones. Según Barquera, “las representaciones de cráneos son independientes del chultún y solo ilustran otro de los rituales de sacrificio llevados a cabo en Chichén Itzá”.

“La relación genética que se encontró en cerca de una cuarta parte de los individuos, y dado que el rango temporal al que pertenecen los restos se expande por al menos 500 años, puede pensarse que corresponden a distintas familias. El hecho de que sean todos genéticamente similares nos habla de que muy probablemente todos ellos venían de poblaciones cercanas o al menos relacionadas entre sí”, recalca.   

Además, el equipo descubrió que sus dietas eran similares. “Hemos analizado los isótopos estables para recrear la dieta de los individuos, además de la parte de dataciones por radiocarbono. Esto ha permitido indagar más sobre su origen social y geográfico además de ver patrones dietéticos entre los sacrificados (contrastando con el ADN)”, explica a SINC el científico español Patxi Pérez-Ramallo, investigador del departamento de Arqueología e Historia Cultural del Museo de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología.

Oana Del Castillo-Chávez, coautora e investigadora de la Sección de Antropología Física del Centro INAH en Yucatán concluye: “Las edades y dietas similares de los niños varones, su estrecha relación genética y el hecho de que fueron enterrados en el mismo lugar durante más de 200 años apuntan al chultún como un lugar de entierro después del sacrificio, con individuos seleccionados por una razón específica”.

Detalle del tzompantli de piedra reconstruido en Chichén Itzá. / Christina Warinner

Genética de epidemias en la era colonial

La información genética también ha permitido a los investigadores saber más sobre otra importante cuestión pendiente en Mesoamérica: el impacto genético a largo plazo de las epidemias de la era colonial en las poblaciones indígenas.

Los científicos colaboraron con residentes de la comunidad maya local de Tixcacaltuyub e identificaron variaciones en secuencias genéticas asociadas con la inmunidad, que podrían indicar una adaptación debido a enfermedades epidémiológicas, como Salmonella enterica, traídas a la región durante el período colonial.

Durante el siglo XVI en México, las guerras, hambrunas y epidemias causaron una disminución de la población de hasta el 90 %, y entre las epidemias más graves estuvo la epidemia de cocoliztli de 1545, recientemente identificada como causada por el patógeno Salmonella enterica Paratyphi C.

“Los mayas actuales llevan las cicatrices genéticas de estas epidemias de la era colonial”, afirma el inmunogenetista Barquera. «Múltiples líneas de evidencia apuntan a cambios genéticos específicos en los genes inmunes de los mexicanos actuales de ascendencia indígena y de ascendencia mixta”.

Una cultura por descubrir

Según los autores, se puede pensar en este lugar como en una iglesia, sinagoga o mezquita: aunque hay una gran cantidad de elementos y lugares rituales, no todos son usados en todos los ritos, ni al mismo tiempo. Por ejemplo, el chultún posiblemente correspondía a un homenaje a los gemelos héroes, el juego de pelota cumplía con una función distinta (posiblemente relacionada con Kukulcan, la deidad que corresponde a Quetzalcoatl en el centro de lo que hoy es México) y el Cenote Sagrado podría estar relacionado con los ciclos de siembra, lluvias y sequía.

El juego de pelota (que es independiente de este contexto) consistía en que los ganadores de este deporte, que puede pensarse como una combinación entre el volleyball y el basketball, —por explicarlo de alguna manera—, tenían el honor de ser sacrificados. “Es solo una actividad ritual más, no relacionada con el chultún, que se practicaba en Chichén Itzá”, argumenta Barquera.

“Para mí como profesora investigadora de origen indígena es significativo poder contribuir a la construcción del conocimiento”, dice María Ermila Moo-Mezeta, coautora maya del estudio e investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). “Considero importante la preservación de la memoria histórica del pueblo maya”, enfatiza.

Referencia:

Barquera, Rodrigo et al. “Ancient genomes reveal insights into ritual life at Chichén Itzá”. Nature

Fuente: SINC

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miércoles, 12 de junio de 2024

Liberación, parte 1: La Bolsa de Fuego | PELÍCULA BÉLICA | Subtitulos en...

La Europa que viene

 

La Europa que viene

 

Por Juan Torres López

Rebelion

12/06/2024 



Fuentes: Ganas de escribir


Los resultados de las elecciones europeas no pueden sorprender. Muchos veníamos advirtiendo que el ascenso de la extrema derecha y la impotencia de la izquierda son fenómenos que avanzan en paralelo y se alimentan uno a otro. La pregunta que encabeza la portada de mi último libro lo plantea claramente: ¿Cómo construir un mundo mejor cuando se extiende la extrema derecha para evitarlo y la izquierda no sabe cómo hacerlo?

Lo que va a suceder a partir de ahora yo creo que está claro. Se mantendrá la gran coalición entre la derecha de los populares europeos que lidera Ursula von der Leyen, los socialdemócratas y los liberales centristas, aunque con menor protagonismo de estos dos últimos, pues han perdido 19 y 29 diputados respectivamente.

Coaligados, proseguirán las políticas recientes, aunque ahora más derechizadas, que se van a concretar en dar prioridad a la estrategia armamentista que ya habían anunciado y la vuelta en paralelo a las reglas de estabilidad, salvo en lo que toque a la inversión militar. Una doble guerra, aunque sea de diferente naturaleza. La cada vez menos disimulada contra Rusia, por un lado; y otra cada vez más abierta contra los pueblos. El resultado va a ser un deterioro progresivo y yo creo que muy rápido de la economía y las condiciones sociales que se empezará a notar en el primer semestre del año próximo y que la progresiva dependencia de Estados Unidos hará que se agudice.

Desgraciadamente, ahí no acabará todo. La extrema derecha va a ser ahora muchísimo más decisiva y cada vez más influyente por tres razones:

– El gran aumento del número de sus diputados.

– La derecha popular no sólo no se ha cerrado, sino que ha afirmado que está abierta a pactos con algunas de sus corrientes.

– Las políticas militaristas y de recortes económicos y sociales que se avecinan, van  a crear crisis, y descontento, un caldo de cultivo cada vez más favorable para su crecimiento e influencia.

A medida que la extrema derecha se vaya reforzando, dentro y fuerza de las instituciones europeas, los diferentes partidos de corte claramente fascista o incluso nazi, propagadores de todo tipo de bulos, impulsarán cada día con más fuerza su propia guerra, en este caso, dirigida contra los que consideran los enemigos «internos», sus propios compatriotas.

Si a eso se añade el declive de las fuerzas de izquierdas, su falta de autocrítica y la ausencia de planteamientos de reflexión y cambio de estrategia a corto y medio plazo, el panorama es muy desalentador. La Unión Europea va a entrar en un escenario de deterioro económico y crisis, conflictos cada vez más radicalizados, muy polarizados, cainitas y, dentro de poco, incluso bélicos. En definitiva, en guerra también contra ella misma porque todo esto que está sucediendo ocurre porque sus dirigentes han abandonado de facto y desde hace tiempo los ideales de paz y progreso que sus fundadores quisieron enarbolar.

Y todo esto se va a dar en un contexto de auténtica policrisis: climática, económica y financiera, geoestratégica, de desigualdad y de las democracias.

Lo que viene es una cuenta atrás muy peligrosa.

Fuente: https://juantorreslopez.com/la-europa-que-viene/

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La OTAN está arriesgando un holocausto nuclear por Dinero

 


La OTAN está arriesgando un holocausto nuclear por Dinero


Rodrigo Bernardo Ortega

KAOSENLARED

12 de junio de 2024 / Por 

 

En este artículo no pretendemos hacer una auditoría de los estragos causados por el conflicto en Ucrania y la destrucción de innumerables vidas, no sólo de hombres jóvenes reclutados de ambos lados, sino también de los civiles, la cual es una característica típica de la guerra sin cuartel.

No cabe duda de que hay niveles incalculables de sufrimiento, sabemos que pasará mucho tiempo para que podamos contabilizar el costo humano y material de esta guerra. En esta ocasión, sin embargo, nos gustaría ocuparnos de una posibilidad todavía -si cabe- más aterradora, que incluye el futuro de toda la humanidad: un holocausto nuclear. Nos vemos avocados a hablar de esto debido a que, como han opinado múltiples observadores, estamos en el periodo de tiempo más peligroso desde la crisis de los misiles cubanos (1962), aunque esta vez con mucha menos visibilidad y sentido de urgencia por parte de los medios y el público en general.

La guerra en Ucrania era probablemente evitable si Putin hubiera optado por agachar la cabeza y aceptar el incumplimiento de las promesas por parte de la OTAN, pero también, lo que es más importante, si los Estados Unidos en particular y la OTAN en general, hubieran optado por buscar seriamente canales diplomáticos para detener la invasión antes de que comenzara en enero de 2022.

Exactamente un mes antes de la invasión rusa, Charles Maynes escribió un artículo explicativo para NPR detallando lo que Rusia quería de las negociaciones. La principal exigencia de Rusia es que la OTAN se comprometa a poner fin a su expansión hacia las antiguas repúblicas soviéticas, especialmente Ucrania, y cito textualmente:” Rusia quiere que la OTAN rescinda una promesa de 2008 de que Ucrania podría unirse algún día a la Alianza de Defensa, pero Estados Unidos se negó.”, resumiendo: un mes antes del estallido de la guerra, varios historiadores, entre ellos Charles Maynes plantearon claramente que la única forma de evitar la guerra era que la OTAN desistiera de la promesa que Ucrania pudiese entrar a la OTAN.

Las casi tres décadas desde la caída de la Unión Soviética se han caracterizado por una larga serie de provocaciones fomentadas por Estados Unidos, concretamente, por la OTAN. Empezaron ya por 1990 cuando la Unión Soviética estaba al borde del colapso. Mientras los dirigentes occidentales y soviéticos negociaban la reunificación de Alemania, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania Occidental, Hans-Dietrich Genscher, declaró en un discurso público que la OTAN debía descartar una expansión de su territorio hacia el este. El discurso fue resumido en un cable escrito por la embajada de EEUU en Bonn, uno de los muchos documentos recogidos por el Archivo de Seguridad Nacional (NSA) de la Universidad George Washington. En dicho documento se menciona que en 3 ocasiones el secretario de Estado norteamericano, James Baker, aseguró a Gorbachov que la OTAN no se ampliaría “ni una pulgada hacia el este” y lo mismo hizo el Canciller de Alemania Occidental (Helmut Kohl) al día siguiente. En mayo de ese año, el secretario Baker aseguró nuevamente a Gorbachov la promesa de no expansión de la OTAN, misma promesa que reiteraría el primer ministro británico John Major. Incluso el secretario general de la OTAN de la época, Manfred Wörner, dijo a un equipo de diputados del Soviet Supremo que él, y la OTAN, estaban en contra de la expansión.

De este modo, cuando llegó el final de la Unión Soviética, Gorbachov tenía la seguridad que Occidente no amenazaría la seguridad rusa, la evidencia de ello era no ampliando la OTAN.

Con la caída de la Unión Soviética llegó una crisis para la industria de defensa. Fue un periodo inusual de relativa paz, entre la Guerra Fría y la Guerra contra el Terror. Los contratos de defensa cayeron a la mitad de lo que eran una década antes, el ejército disminuía su número de unidades de combate, la Marina reducía su número de buques, y la amenaza de la extinción nuclear parecía una pesadilla del pasado, ante esta situación, la industria militar no iba a quedarse de manos cruzadas.

En 1993 Clinton nombró a William J Perry Subsecretario de Defensa, quien convocó una reunión con
ejecutivos de los mayores contratistas de defensa del país, a una cena secreta que ahora se conoce como The Last Supper, (Última Cena). Perry advirtió a los ejecutivos que los recortes presupuestarios de la posguerra fría, y la caída de la demanda de satélites, misiles y aviones de combate eran una sentencia de muerte para sus empresas, aterrorizados, los ejecutivos salieron corriendo de la reunión para desencadenar una de las transformaciones más rápidas de cualquier industria moderna estadounidense. Unos 12 contratistas se fusionaron en sólo cuatro. Una de ellas, la fusión de Lockheed y Martin Marietta, crearía la mayor empresa de armamento del planeta, dichas empresas iniciaron una carrera en busca de nuevos mercados. Así lo pone un 
artículo de la época el NYT: “Los contratistas de defensa están actuando como diplomáticos que saltan por el mundo para fomentar la expansión de la OTAN, que creará un enorme mercado para sus mercancías”

Lo que le vendían a las naciones centroeuropeas para que se unieran a la OTAN era un enorme prestigio político, al ponerse del lado de EE.UU., en su momento de máxima influencia, pero pagando un precio: jugar según las reglas de la OTAN que exige inversión en armas y equipos militares occidentales. Sin embargo, no pocos advirtieron lo que esta apuesta a corto plazo implicaría para la estabilidad de la región con el paso de los años, en particular George Kennan, el legendario diplomático e historiador, declaró en 1997 que la ampliación de la OTAN sería el error más funesto de la política estadounidense en toda la era posterior a la Guerra Fría. Ese mismo año, una legión de pesos pesados de la política exterior estadounidense redactaron una carta de 46 firmantes -entre ellos dos ex-embajadores en Moscú, el ex director de la CIA Stansfield Turner, Sam Nunn quien dirigió el Comité de Servicios Armados del Senado, Robert McNamara, etc- advirtiendo que la expansión de la OTAN sería un error político de proporciones históricas.

A pesar de estas súplicas, la expansión de la OTAN comenzó, y en 1999 se admitieron tres nuevos países: Polonia, la República Checa y Hungría. Al año siguiente, el ex director de la CIA Robert Gates criticó que se siguiera adelante con la expansión de la OTAN hacia el este “cuando a Gorbachov y a otros se les hizo creer que eso no ocurriría”. Un año después, Estados Unidos, ya con el liderazgo de Bush, se retiraría unilateralmente del Tratado sobre Misiles Antibalísticos (ABM) con la excusa de proteger al país del terrorismo internacional.

La respuesta de Rusia ante esto fue desarrollar, desde el 2004, una nueva colección de sistemas vectores de armas nucleares, incluyendo misiles y torpedos, ese mismo año la expansión de la OTAN alcanzó otro nivel con la admisión de siete países más.


Las ganancias de las grandes empresas armamentísticas no se hicieron esperar: por ejemplo, Lockheed ganó un contrato por 3.500 millones de USD para venderle F-16s a Polonia, y Rumania le compró 1.400 millones de USD a Textron de helicópteros Cobra. El caso de Rumania es especialmente diciente ya que a pesar de ser un país pobre se le dijo que la compra haría más fácil su anexión a la fraternidad atlántica.

Para el 2008, la OTAN ya tenía una frontera con Rusia y había anexionado 10 países, pero esto no era suficiente para la organización, en el memorándum de Bucarest dejaba clara su intención de absorber 2 países en su órbita con una relación directa con Rusia: Ucrania y Georgia. En una comunicación desclasificada por Wikileaks, el actual director de la CIA William Burns anotó: “Las aspiraciones de Ucrania y Georgia a la OTAN no sólo tocan un nervio sensible en Rusia, sino que engendran serias preocupaciones sobre las consecuencias para la estabilidad de la región. Rusia no sólo percibe el cerco y los esfuerzos por socavar su influencia en la región, sino que también teme que se produzcan consecuencias impredecibles e incontroladas, consecuencias, que afectarían gravemente a los intereses de seguridad rusos”. En respuesta a esta provocación, Rusia invadió Georgia para evitar este país uniera a la OTAN. Ucrania no fue invadida entonces porque, decidió en ese momento prescindir de la petición de membresía.

Para el 2014, 2 nuevos miembros, Albania y Croacia eran admitidos a la OTAN. Los 12 países postsoviéticos que ahora gozaban de su estatus de miembro de la OTAN, habían comprado armamento estadounidense por valor de 17.000 millones de dólares. Un verdadero torrente de armas y dinero iba y venía de Estados Unidos a Europa Central y Oriental. Con un nuevo gobierno prooccidental al frente de Ucrania, los mercaderes de armas pusieron sus ojos de nuevo en el país eslavo. Desde el 2014, cuando Rusia invadió Ucrania por primera vez hasta el inicio del actual conflicto, Estados Unidos había comprometido más de 42.000 millones de dólares en “Ayuda a la Seguridad, ayudar a Ucrania a preservar su integridad territorial, asegurar sus fronteras y mejorar la interoperabilidad con la OTAN”.

Todo empezó a calentarse de nuevo en el 2017, cuando Trump dio marcha atrás en la política estadounidense de venta de armas letales a Ucrania. Era solo cuestión de tiempo que la situación comenzara a escalar, al comenzar la era COVID, EE.UU. y Rusia ya corrían hacia el borde del abismo. En 2020, los militares estadounidenses y estonios llevaron a cabo un ejercicio con fuego real utilizando sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes M270 a sólo 70 millas de la frontera rusa. La embajada rusa en Washington calificó el ejercicio de provocador y extremadamente peligroso para la estabilidad regional, preguntando: ¿Cómo reaccionarían los estadounidenses en caso de que militares rusos disparasen en la frontera sur de EE. UU? El siguiente año el ejercicio continuó esta vez en el Mar Negro, hogar de la flota rusa. En noviembre de ese año la administración Biden redactó la llamada Carta sobre la Asociación Estratégica con Ucrania, en la que, guiándose por la Declaración de la Cumbre de Bucarest de 2008, Estados Unidos apoyaba las aspiraciones de Ucrania de ingresar en la OTAN: Como en Georgia, una línea roja rusa fue cruzada.

Rusia había desplegado unos 100.000 soldados en la frontera de Ucrania, listos para invadir cuando se les ordenara. Finalmente, Putin decide invadir Ucrania en enero de 2022.

Dos meses después de la invasión, Reuters informó de que el Pentágono había pedido a las ocho principales empresas armamentísticas que se reunieran para discutir la capacidad de la industria para satisfacer las necesidades de armamento de Ucrania si la guerra con Rusia duraba años. Como vimos con Rumanía, esto es normal, ya que comprar armas occidentales es la forma de acceder más fácilmente a la OTAN. El establishment de defensa está hoy inundado de nuevos contratos, no sólo en Ucrania, sino también con los miembros de la OTAN en Europa. Tras la invasión, las ventas de armas a la OTAN se duplicaron. Podemos sólo especular por qué estas compañías están ansiosas de unir a Ucrania en la OTAN, como dicen: follow the money.

¿Harán Ucrania y la OTAN que Europa sea más segura? ¿Un mundo más seguro? Toda la evidencia histórica nos demuestra lo contrario. No nos gusta pensar demasiado en lo que eso implicaría esto para la humanidad, recordemos que el elefante en el cuarto son los arsenales nucleares que aguardan una orden a lado y lado de la línea de guerra.

¿Sirve pues la OTAN para proteger a pueblos o para servir a los intereses de un estrecho sector que representa a una ínfima parte de la humanidad? ¿Vale la pena poner el destino de la humanidad en riesgo para que las acciones de empresas inescrupulosas suban su valor de manera importante?

Referencias:

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La otra cara del desembarco de Normandía

 

La otra cara del desembarco de Normandía

 

DIARIO OCTUBRE / junio 11, 2024



Sergio Rodríguez Gelfenstein.— Aunque la vorágine de acontecimientos internacionales es muy intensa, trato de escribir solo un artículo a la semana para no atiborrar a mis lectores con tanta información. Esta semana era inevitable comentar el triunfo de Claudia Sheinbaum y de la alianza que va a dar continuidad al gobierno de López Obrador en México.

No obstante, he visto con asombro el burdo y vergonzoso show de celebración del 80 aniversario del desembarco en Normandía en Francia, suponiendo que el mundo está lleno de estúpidos que no se dan cuenta que están intentando tergiversar la historia. Me parece que algo hay que decir. Pero como no me da tiempo de escribir algo nuevo, recuperé un artículo que escribí en junio de 2014 con el mismo motivo, cuando se cumplieron 70 años del hecho. Creo que tiene validez y actualidad. Al final una pequeña nota de comentario.

La otra cara del desembarco de Normandía

Entre agosto de 1942 y febrero de 1943 se desarrolló el enfrentamiento bélico de mayor dimensión en la historia de la humanidad. La batalla de Stalingrado produjo un poco más de 2 millones de bajas entre soldados de ambos ejércitos y civiles soviéticos.

La victoria soviética significó un punto de inflexión en la intención nazi de derrotar a ese país y el inicio de una contra ofensiva de las Fuerzas Armadas al mando del mariscal Zhukov, que no se detuvo hasta la victoria definitiva en Berlín en mayo de 1945. En esa medida, Stalingrado, encarnó un cambio en la correlación estratégica de fuerzas de la segunda guerra mundial y la convicción de Occidente que el poder soviético no iba a caer por la fuerza avasalladora del ejército nazi, aspiración suprema de las fuerzas aliadas que durante los dos años anteriores miraban con ambición no oculta que ese hecho ocurriera.

Intentando contener a las tropas soviéticas, en julio de 1943 Hitler ordenó el ataque de sus principales fuerzas, lo que dio origen a la Batalla de Kursk, (en territorio ucraniano), considerada la de mayor dimensión en cuanto a la participación de blindados (8.000) y de aviones (5.000) entre ambos contendientes. Los soviéticos pasaron a la ofensiva y entre julio y agosto lograron derrotar a la mayor agrupación de fuerzas alemanas sobrevivientes de Stalingrado convenientemente reforzadas por Hitler. La derrota en Kursk fue el último intento nazi de pasar a la ofensiva en el frente oriental.

De inmediato, el mando soviético ordenó dar continuidad a la contra ofensiva para aprovechar el alto grado de desmoralización que produjeron las derrotas del ejército nazi en Stalingrado y Kursk, por lo que entre agosto y octubre de 1943 se desencadenó la Batalla de Smolensk que ocasionó alrededor de 250 mil bajas alemanas y de sus aliados y 400 mil entre soldados y civiles soviéticos. Esta contienda permitió la entrada de las tropas en Bielorrusia iniciando los combates por la liberación de esa república.

Simultáneamente, en agosto de ese año, dio inicio la Batalla del Dniéper. Al finalizar la misma en diciembre, las fuerzas nazis tuvieron un millón 700 mil bajas y las soviéticas un millón 250 mil. Este enfrentamiento también está considerado uno de los de mayor dimensión en la historia, con la participación de alrededor de 4 millones de combatientes entre ambos bandos.

Durante los últimos meses de 1943 y primeros del año 1944 el avance de las tropas soviéticas hacia el oeste se mantuvo indetenible. Fueron liberadas Kiev, Crimea, Odessa, Sebastopol y Nóvgorod, creando condiciones para romper el cerco sobre Leningrado que había durado 900 días ininterrumpidamente desde septiembre de 1941 hasta el 27 de enero de 1944 sin que el alto mando nazi hubiera logrado el objetivo de capturar la ciudad.

Así, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas soviéticas preparó para el verano de 1944 la Operación Bagration encaminada a desplazar a los alemanes de Bielorrusia y los países bálticos, liberar totalmente su vasto territorio de toda presencia militar extranjera y entrar a la Europa ocupada a través de Polonia. Esta batalla significó el aniquilamiento total de 17 divisiones del ejército nazi, quedando además 50 de ellas gravemente disminuidas.

La Operación Bagration basó su éxito en el extraordinario trabajo de la inteligencia soviética que consiguió detectar los planes alemanes hasta el último detalle, logrando planificar de antemano las operaciones, adelantarse en las mismas y quitarle toda posibilidad de iniciativa al enemigo que se vio sorprendido y sin capacidad de respuesta ante la acometida de las tropas al mando de los mariscales Zhukov, Vasilevsky, Bagramián, y Rokossovsky y el General de Ejército Iván Chernyajovsky, muerto en combate en Polonia en febrero de 1945.

De manera tal que esa era la situación en los campos de batalla cuando por fin¡¡¡¡¡, el alto mando aliado decidió abrir el frente occidental ejecutando el Plan Overlord y el desembarco en Normandía como parte de él. A partir de ese momento la mitología occidental se ha encargado de transformar el desembarco en Normandía -a través de Hollywood y su gran aparato ideológico y de propaganda- en la “batalla decisiva” de la segunda guerra mundial, adjudicándole a las fuerzas armadas estadounidenses un papel que no le cabe en la historia. No se trata de minimizar la contribución de los aliados en la contienda, pero la realización tardía e interesada del desembarco persiguió objetivos políticos vinculados a la situación que habría de crearse en la posguerra.

Lo cierto es que el sostenido avance soviético en el este, despertó inquietud en la alianza atlántica en la carrera por llegar primero a Berlín y, en primera instancia a París, en una Francia que resistía a través de sus partisanos comunistas mientras el General De Gaulle vivía en Londres y refunfuñaba con imprecaciones de toda índole por la demora estadounidense-británica en ejecutar el ansiado desembarco, cuyo retraso amenazaba con poner en entredicho su propia capacidad de liderar el proceso de liberación de Francia.

Debe decirse que a mediados de junio de ese año, la inteligencia soviética había logrado desinformar a Alemania acerca de sus planes en el frente oriental, por lo cual concentraba grandes cantidades de unidades en el este que jamás pudo desplazar al oeste. Además, sus tropas se encontraban diseminadas en un amplio frente de combate que iba desde el Báltico hasta el Mediterráneo, donde además de las tropas soviéticas combatían heroicamente fuerzas guerrilleras rurales y urbanas en Italia, Yugoslavia, Eslovaquia, Polonia y Grecia.

Sin desmerecer a los miles de soldados aliados y a los civiles franceses caídos durante y después del desembarco en Normandía, quienes arriesgaron su vida a favor de destruir la plaga del nazismo, la cifra de 214 mil bajas aliadas y de 300 mil alemanes entre muertos y heridos, palidece ante las dimensiones antes relatadas de las épicas jornadas de combate que sufrió la Unión Soviética durante 3 años.

Si se pudiera comparar en términos militares, el desembarco en Normandía con las batallas en Stalingrado, Leningrado, Smolensk, Kursk o el Dniéper habría que decir que la primera fue una simple escaramuza, no tanto por la magnitud de las fuerzas militares y el armamento terrestre, aéreo y naval ocupado en las operaciones, sino sobre todo porque a diferencia de los soviéticos que luchaban por liberar territorio patrio y su pueblo sufría en carne propia los desmanes y la represión indiscriminada del aparato de guerra y represión nazi, Estados Unidos y Gran Bretaña luchaban fuera de su territorio, ocupados en una batalla geopolítica para impedir que el país de los soviets fuera el primero en llegar a Berlín y lograra la gloria de derrotar al Tercer Reich en su propia madriguera. Era parte de la guerra fría y el mundo bipolar.

Es cierto que 45 años después la Unión Soviética fue derrotada y desapareció, que sus líderes de entonces no tuvieron la misma grandeza de los que lo condujeron en la Gran Guerra Patria y que su desvanecimiento anunció “el fin de la historia”. Pero esa es una cosa, y otra es que se pretenda por vía cinematográfica tergiversar la historia, construir falsos ídolos y esquilmar a los pueblos de la Unión Soviética el sustantivo aporte que hicieron a la libertad no sólo de ellos mismos, sino de toda la humanidad.

“Honrar, honra”, dijo José Martí y se debe reconocer la honra del presidente francés Francois Hollande cuando durante los actos en conmemoración del 70 aniversario del desembarco aliado el pasado 6 de junio, en las playas normandas destacó “el valor del Ejército Rojo y la contribución del pueblo de la entonces Unión Soviética a la derrota del nazismo en la II Guerra Mundial”. Hollande hizo patente su deseo de “…saludar el coraje del Ejército Rojo que, lejos de aquí, frente a 150 divisiones alemanas, fue capaz de hacerlas retroceder”.

En el acto que contó con la presencia de 19 jefes de Estado entre los cuales destacaba Barack Obama de Estados Unidos y Vladimir Putin de Rusia, Hollande destacó “…la contribución decisiva de los pueblos de la llamada Unión Soviética” durante esa contienda.

En ese sentido, la agencia Prensa Latina recordaba que “Cuando el mando aliado decidió abrir el Frente Occidental con el desembarco de más de 130 mil efectivos de varios países en Normandía, ya el Ejército Rojo había prácticamente derrotado a las fuerzas alemanas que invadieron a su país agregando que “La confrontación costó a la hoy extinta Unión Soviética un duro precio de más de 20 millones de vidas humanas, así como la destrucción de una gran parte de su territorio”.

NOTA: El mundo ha retrocedido tanto que hace solo 10 años atrás, en 2014, los presidentes de Rusia y Estados Unidos podían conmemorar juntos la derrota del nazi-fascismo en Europa. Igualmente, la regresión ha sido tan atroz que hace una década el presidente de Francia reconocía el relevante papel de la Unión Soviética en la derrota de las hordas nazis. Hoy, en 2024, por el contrario, Estados Unidos y Francia apoyan al nazi fascismo, lo promocionan, arman a sus fuerzas y entrenan a sus soldados. He ahí el paupérrimo nivel del liderazgo occidental, ignorante y genuflexo ante el nazismo, al que apoyan para conducir al mundo a una tercera guerra mundial, suponiendo que, al igual que en 1941, una derrota de Rusia, les va a llevar a la salvación del capitalismo y al sostenimiento de la hegemonía que sustentan.

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FUENTE: sergioro07.blogspot.com

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