domingo, 27 de agosto de 2023

A la manera de un epílogo

 

Un 27 de agosto, el de 1985, nos dejaba Manuel Sacristán. Salvador López Arnal reunió seis conferencias en un libro, que con ese título, Seis conferencias, publicó El Viejo Topo en 2005. Manuel Monereo escribió un Epílogo, que aquí reproducimos.


A la manera de un epílogo

 

Manolo Monereo

El Viejo Topo

27 agosto, 2023 




A LA MANERA DE UN EPÍLOGO

Querido Salvador:

Me pides un epílogo para un libro que recoge diversos materiales de Manolo Sacristán. Te confieso que la tarea me parece excesiva para mis capacidades y mis tiempos. No se trata de falsa modestia, basta ver las cosas que han publicado Paco, Jorge, Juan Ramón (su último libro es una buena muestra de trabajo bien hecho) o, para no ir mucho más lejos, tus propias elaboraciones llenas de rigor, minuciosidad y afecto a una persona que marcó para siempre a todos los que tuvimos la inmensa suerte de conocerlo y amarlo.

La primera reflexión que me suscitan estos textos, auténtico laboratorio de una específica metódica intelectual, es la ejemplaridad política y moral de Sacristán. Manolo “iba en serio” cuando hablaba de emancipación, de justicia, de igualdad; nunca se quedó sólo en las palabras y fue siempre hasta el final. Los muchos odios y desprecios que sufrió en vida y después de muerto tenían que ver con esto: con su enorme coherencia entre el decir y el hacer. Su sola existencia era ya una crítica implícita, muchas veces duramente explicitada, a tanta cobardía moral, a tanto desprecio a la verdad de aquéllos que terminaron por colocarse del lado del poder, sirviendo intereses mezquinos a cambio de prebendas varias y, lo que era más grave, denunciando y calumniando a los que simplemente se negaron a venderse. La lección que nos dejó Manolo, la principal para mí, fue esa: sin radicalidad moral no hay emancipación, sin ejemplo no hay política socialista.

Este asunto lleva a otro. Me refiero a ese modo específico de combinar lucidez intelectual con pasión moral en torno a una idea fuerte de emancipación social, de revolución. En Manolo había creencias sólidas e ideas, una acción político-moral que intentaba fundamentarse racionalmente a partir de los datos de la realidad. Este era su marxismo: argumentación sensata de la posibilidad del comunismo. Lo que aprendimos de él, lo que admiramos y seguimos admirando, era ese modo específico de combinar análisis materialista, crítica ético-política y voluntad socialista desde un punto de vista explícitamente volcado hacia las víctimas, se podría decir, si se me permite la licencia, desde el punto de vista de los vencidos en esa milenaria historia de rebelión de los “de abajo” frente a “los de arriba”, frente a los vencedores de toda la narrativa oficializada que llamamos Historia. El carácter productivo de su marxismo tenía que ver con una propuesta que anudaba contenido moral con pasión emancipatoria y rabia justiciera en un análisis esforzado de la realidad, veracidad sobre lo que hay con voluntad revolucionaria, en definitiva, anclarse en lo existente para transformarlo.

En estos escritos sorprende la capacidad analítica y la autoconciencia que Sacristán tenía de la fase histórica que estaba viviendo la izquierda y el movimiento obrero de tradición marxista. Lo primero, el descrédito de eso que se terminó llamando “socialismo real”. En su entrevista con Mohedano —qué cosas hacen las personas con el tiempo— sobre los acontecimientos de Checoslovaquia advirtió ya que la crisis no había hecho más que empezar y que vendrían aún tiempos peores. No se equivocaba. Aparece aquí una de las leyendas que dentro y fuera del Partido Comunista acompañó un tramo importante de su vida: su pesimismo. Muchos se quejaban, con más o menos verdad, de cómo Manolo “perdía el tiempo” dedicándose a estudiar a un indio apache como Gerónimo o a una extremista política como Meinhof o sus preocupaciones —esto duró solo un tiempo— en torno “a las flores” y a “los verdes” campos de la ecología. En definitiva estas “cosas” eran percibidas como abandono de lo importante y un quedarse en lo secundario, en lo marginal.

Nunca entendieron que la reflexión sobre los derrotados, sobre los restos que iban quedando a los lados de la marcha triunfal del movimiento obrero y de la izquierda, alumbraba las carencias y advertía de los peligros de un caminar excesivamente optimista sobre las venturas del futuro. Gerónimo iluminaba la insoluble contradicción entre tradición y modernidad en el capitalismo imperialista realmente existente y el choque cada vez más profundo entre culturas que la plétora miserable del presente marco civilizatorio acentuaba hasta el genocidio y el etnocidio. La Meinhof en su lucidez autodestructiva señalaba los límites del “modelo alemán” y de los conflictos políticoculturales de un tipo de Estado que integraba al núcleo básico de las clases trabajadores y ocultaba un autoritarismo social extremadamente profundo. Lo de la ecología política y demás “juegos florales” lo dejaremos para más adelante, baste señalar sólo, que también en esto, Manolo fue un pionero al integrar en un análisis totalizador de raíz marxista la problemática ecológico-social.

Otro aspecto del análisis tenía mucho que ver con lo que para él era un elemento relevante: la ofensiva política y cultural de las clases dominantes en eso que con el tiempo terminaría denominándose “pensamiento único” en torno al predominio del neoliberalismo, es decir, señalar con precisión el cambio hacia un capitalismo no reformista con una socialdemocracia cada vez más escorada a la derecha (la crítica al Gobierno de Felipe González no admitía ninguna duda) junto a una clase obrera social y culturalmente cada vez más desintegrada. Lo paradójico era que, en un momento donde se hacían evidentes las contradicciones del capitalismo y los enormes costes sociales y morales de este específico modo de vivir y producir, el marxismo entraba en crisis, las fuerzas más radicales perdían peso social y electoral y una parte sustancial de la intelectualidad pasaba abiertamente a posiciones neoliberales, cuando no apostaban claramente por el retorno a la privacidad o la autosalvación intelectual o gastronómica.

Lo que vino después fue, seguramente, mucho peor de lo que Manolo fue capaz de intuir. La llamada crisis del “socialismo real” provocó una segunda oleada de retrocesos y derrotas que situaron al movimiento obrero y a la izquierda europea en una de sus etapas más dramáticas y a la consciencia socialista en uno de sus momentos más bajos. Desde luego, la crisis sólo acababa de comenzar y vinieron  —¡y cómo vinieron!— tiempos aún peores. Como casi siempre, los optimismos del pasado terminaron por ser la derrota del presente. A la desesperanza de la emancipación se le ha añadido un fenómeno aún más radical: la práctica desaparición del imaginario colectivo de las clases subalternas de la idea de la revolución, de la posibilidad y deseabilidad de un modo de producir, consumir y vivir alternativo al capitalismo.

Un asunto nos llamó y nos sigue llamando la atención, nos referimos a sus opiniones sobre Gandhi y las complejas relaciones entre emancipación y pacifismo, entre revolución social y cultura no violenta. Manolo enfoca la cuestión con su peculiar metódica: primero, constata las relaciones existentes entre transformación socialista y violencia en la tradición marxista; segundo, con una dosis bastante calculada de provocación, señala los fracasos históricos de las estrategias políticas que, directa o indirectamente, cabe referenciar en Lenin y Gandhi, añadiendo que no carece de fundamento la crítica pacifista a los resultados de las convulsiones revolucionarias en casi todas partes; tercero, en el carácter descomunalmente destructivo de las armas modernas —no sólo de las nucleares— así como de las profundas relaciones existentes entre ciencia, tecnología e imperialismo en eso que se ha venido denominando complejo militar-industrial y sus conexiones con la crisis ecológico social del planeta; cuarta, reconociendo con veracidad los problemas no resueltos, constatando que el pacifismo ha tenido, en la tradición socialista, una connotación reformista y subrayando que una conciencia socialista culturalmente no violenta estaba obligada a enfrentarse a dilemas difíciles de eludir como la lucha armada (defensiva) contra la opresión violenta de las clases dominantes. La “lucha armada por la paz” era una paradoja intelectual pero un problema real que surge en las luchas concretas de las gentes con la que los revolucionarios tienen necesariamente que medirse.

Hay un paso que nos llamó mucho la atención y que Manolo desarrolla en algunos de los textos recogidos en este libro. Me refiero a aquello del “desarrollo de actividades innovadoras en la vida cotidiana”.

La cosa tiene que ver con el intento de relacionar cuestión ecológica, federalismo y democratización de las relaciones sociales en una estrategia de construcción de una sociedad alternativa. Para Manolo el socialismo era, fundamentalmente, un modo de producir, consumir y vivir alternativo al capitalismo, donde lo decisivo era la construcción de una cotidianeidad más libre y rica y el objetivo “sin mitos”, un cambio sustancial de las personas mismas y sus relaciones con la naturaleza. El acento lo situaba ahora en la necesidad de ir construyendo marcos sociales de relación, prácticas y modos de agregación que fortaleciesen la identidad, la capacidad de propuesta y de organización de lo que podríamos llamar la izquierda alternativa.

El cambio de perspectiva tenía que ver, en primer lugar, con la hondura y la gravedad de la crisis ecológico social que amenazaba al planeta.

En segundo lugar, con el tipo de disgregación social que el capitalismo incorporaba en la presente fase.

Y, en tercer lugar, con las dificultades de la fuerza anticapitalista y con voluntad socialista. Hablar en este contexto de conversión hay que relacionarlo con el final de una etapa histórica del movimiento obrero que, además, se hacía desde la derrota y con la necesidad de un cambio fundamental, de una discontinuidad radical con la forma y modo de organizar e intervenir en la política así como con la exigencia impostergable de una refundación del entero proyecto emancipatorio.

Tu camarada y amigo

MANOLO MONEREO

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El punto de inflexión

 

El punto de inflexión

 

DIARIO OCTUBRE / agosto 26, 2023

 

 

Lynx "El Lince" pardinus

Pues ya está. Seis nuevos miembros de los BRICS: Arabia Saudita, Argentina, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán a partir del 1 de enero del año que viene. En términos prácticos, casi la mitad (46%) de la población mundial. Y por lo que se ha dicho, es solo la primera fase de la ampliación, o sea, que habrá más. Acerté con cuatro de ellos en mi quiniela y el que se apostaba por la representación territorial, sobre todo Oriente Próximo.

 

Este es el nuevo mapa del mundo tras la ampliación de los BRICS.

Sin la menor duda, la gran sorpresa para mí es Etiopía. Pero si se tiene en cuenta que Etiopía es el referente del panafricanismo, el país donde está la sede de la Unión Africana, tiene sentido en el impulso chino-ruso de fortalecer la presencia de África dentro de todas las estructuras internacionales. Y hay otro elemento notable: la posición geográfica de Etiopía, en el Océano Índico. Los BRICS acaban de establecer un importante punto de control e influencia en esta zona geográfica. Y es sorprendente si se piensa en la “apuesta política” que Occidente había hecho por el presidente etíope, que había recibido el Premio Nobel de la Paz por resolver el conflicto entre Etiopía y Eritrea aunque luego cayó en desgracia en las cancillerías occidentales.

 

La otra sorpresa es la no incorporación de Indonesia en este primer paso.

Y es indudable el éxito rotundo de la diplomacia china porque puede presumir del notable éxito de haber iniciado el proceso de “normalización” de las relaciones entre Irán y Arabia Saudita, condición política sine qua non para esta ampliación. Hasta ese momento era difícilmente concebible que Irán y Arabia Saudita pudieran compartir algún tipo de cooperación.

Se ha anunciado también que a esta primera ola de expansión le seguirán otras. Para quien sienta curiosidad, otra de las cosas que se han dicho es que los BRICS seguirán llamándose BRICS a pesar de las nuevas incorporaciones. El mensaje de lo que está pasando es claro: la era del mundo unipolar hegemonizado por Occidente ha llegado a su fin. Este es el punto de inflexión definitivo.

Es un golpe duro para Occidente y, sobre todo, debería llamar la atención el hecho de cuatro países productores de petróleo estén en esta organización (80% de la producción mundial, 45% del total de las reservas mundiales). Es decir, aunque el tema de la desdolarización va a tener que esperar aún un tiempo, los BRICS abren de forma clara la posibilidad de desdolarizar la economía mundial en un aspecto clave como el petróleo porque en esta cumbre de lo que se ha hablado, y mucho, es del impulso del comercio en monedas locales. Si ya India y China, por ejemplo, compran el petróleo ruso en monedas locales -sobre todo en yuanes- es fácil imaginar que el comercio de los nuevos BRICS va a ir en esa dirección.

El ministro de Asuntos Exteriores saudita no solo saludó con euforia el ingreso de su país en los BRICS “que promueven principios comunes, y lo más importante, la firme creencia en el principio de respeto a la soberanía, la independencia y la no interferencia en los asuntos internos“, sino que dijo que Arabia Saudita será “un proveedor de energía seguro y confiable”.

De hecho, hay tres países que las están pasando canutas en cuestión energética: Argentina, Egipto y Etiopía. Su membresía en los BRICS va a aliviar este peso. El tema argentino adquiere una importancia notable porque el protofascista Milei ha prometido dolarizar la economía, pero para eso tiene que arrasar y aún no lo ha hecho. Lo más probable es que tenga que pactar para formar un gobierno de coalición y eso va a frenar sus ansias. Estamos ante otro Bolsonaro, que no se atrevió a romper con los BRICS aunque los ralentizó lo que pudo. Milei va a hacer lo mismo, salvo que consiga mayoría absoluta. Por el momento, a especular y a esperar a las elecciones de octubre para entender si habrá continuidad o no de Argentina en los BRICS y en qué medida. No hay que olvidar, tampoco, que Argentina es la apuesta personal de Lula para que el Mercosur siga teniendo algo de enjundia y no esté dominado por gobiernos títeres de EEUU.

Estamos en la etapa inicial de la moneda común, en el uso comercial a gran escala de sus respectivas monedas puesto que el comercio intra-BRICS es en estos momentos el 32’5% de todas las transacciones que se hacen entre sus integrantes. El resto sigue siendo comercio en dólares y euros, pero eso cambiará en breve con el paso que se acaba de dar ahora con el ingreso de nuevos miembros como es el caso de Irán, sobre todo, otro de los países agredidos con sanciones por Occidente. Por lo que estoy viendo, el proceso realmente en serio para la moneda común comenzará cuando se alcance el 50% del comercio en moneda propia. Y no perdáis de vista que si hay un país que impulsa la desdolarización, ese es Rusia. Y Rusia presidirá los BRICS este año 2024, luego no os quepa duda alguna que la desdolarización de los BRICS se acelerará.

La moneda propia significa que los ya once países BRICS van a intercambiar datos y transacciones financieras sin necesidad de pasar por el sistema occidental SWIFT, por lo tanto, se reduce significativamente el peligro de que sean agredidos con sanciones. Todo esto son pasos importantes en la reconfiguración del mundo que estamos viviendo.

Esta es la razón por la que Dilma Rouseff, la presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS ha anunciado que el 30% de los préstamos se harán en monedas locales. Es casi el mismo porcentaje que ya existe en el intercambio comercial intra-BRICS. Ya se han hecho préstamos en rands (moneda sudafricana), esté previsto que se haga lo mismo con el real brasileño en septiembre y en rupias indias en octubre. En total, el equivalente a unos 8.000 millones de euros. Por lo tanto, algo menos de moneda occidental en circulación. Y, al igual que la expansión de los BRICS, el NBD anuncia que 15 países han pedido su ingreso en el mismo y ha dicho que las incorporaciones se harán teniendo en cuenta la representación geográfica.

Supongo que no desvelo ningún secreto si digo que un tercio de los países del mundo están siendo agredidos por Occidente a través de las sanciones, ilegales, según el derecho internacional, y entre ellas está la amenaza constante de desconexión del sistema financiero internacional.

Es toda la lógica de las instituciones de Bretton Woods (BM, FMI) la que se pone en tela de juicio detrás de la alternativa. Por eso Occidente tiembla y agrede. Sistemáticamente.

Uno de los temas que se han tratado ha sido la reducción de los derechos de importación no solo de los BRICS, sino de los socios regionales. Esto es extremadamente importante porque, claramente, se está hablando de África, que ha acudido en masa a esta cumbre. Si se tiene en cuenta algo que también os conté, que cada uno de los integrantes de los BRICS forma parte o encabeza una asociación regional (Brasil el Mercosur, Rusia la Unión Económica Euroasiática, India la Asociación de Asia Meridional para la Cooperación Regional, China la Organización de Cooperación de Shanghai y Sudáfrica la Comunidad de Desarrollo de África Meridional) tenemos un potencial comercial de países determinante para el futuro. La prepotencia de Occidente está jugando en su contra, y cada vez más países están apostando por un modelo de relaciones políticas y económicas diferente. De hecho, ya se está hablando de una plataforma común que coordinase iniciativas entre todos estos bloques regionales.

Hay un hecho añadido: son las “economías emergentes” quienes impulsan el crecimiento global, no Occidente. 

Para establecer un orden mundial más justo, los BRICS en la declaración final expresaron por primera vez su compromiso con la reforma de la ONU, y en todos los niveles. Es decir, entre otras cosas, aumentar el número de representantes permanentes en el Consejo de Seguridad. Ni que decir tiene que ahora los BRICS tienen sus propios candidatos: India, Brasil, Sudáfrica y tal vez Arabia Saudita.

Y todo esto ha sido pasado por alto o ninguneado por los habitantes del estercolero con el epílogo del villano ruso. Lo del villano vende, lo del cambio del mundo no. Mantener a los occidentales en la ignorancia es el gran objetivo, entretenerles en que siguen teniendo su jardincito frente a la jungla. Porque lo del villano, en medio de toda esta vorágine geopolítica, no es nada.

El Lince

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Reflexiones sobre los errores rusos en Ucrania

 

Reflexiones sobre los errores rusos en Ucrania


DMITRY RODIONOV • PRENSA LATINA • INTERNACIONAL 

TERCERAINFORMACION

 26/08/2023

 

  • Lo que llaman «contraofensiva» de Ucrania continúa en su tercer mes. Sin embargo, los propagandistas de Kiev no pudieron ponerse de acuerdo sobre su comienzo durante mucho tiempo, e incluso, cuando las hostilidades ya estaban en marcha en la dirección del golpe principal- en la región de Zaporozhye, algunas de sus figuras trataron de convencernos de que el «contraataque» aún no había comenzado, pero lo haría pronto, o que tendría lugar en el otoño.



 Así, en Kiev trataron de burlar la vigilancia del ejército ruso, para tomarlo «por sorpresa» con un golpe repentino donde no se les esperaba.

O bien el liderazgo militar y político ucraniano tiene una completa confusión sobre cómo actuar, y lo más importante, lo que realmente quieren, o la única constante son las duras demandas de Occidente de comenzar a mostrar al menos algún resultado positivo.

Lo más probable es que sea lo segundo, ya que sería rentable para Zelensky retrasar la contraofensiva el mayor tiempo posible. Esto permite, por un lado, obtener más dinero y armas y, por otro, alimentar a la población con promesas de que se tiene que esperar un poco más, porque se está a punto de empezar y sin duda ganaremos al final. Y lo más importante: un aplazamiento evitaría las hostilidades, que, en cualquier caso, van acompañadas de un número significativo de víctimas y además pueden conducir al agotamiento y la derrota.

Por supuesto, también es beneficioso para Occidente dilatar el tiempo, pero de tal manera que agote a Rusia, lo que significa que se deben llevar a cabo muchas más hostilidades. Además, los líderes occidentales también necesitan decirle algo a su electorado, explicar a qué se dedicó el dinero gastado en Ucrania, demostrar «éxitos tangibles».

Hoy podemos hablar con seguridad (y ayer fue posible) sobre el fracaso de la operación ucraniana. Incluso a pesar del hecho de que las fuerzas que Kiev preparó solo en la región de Zaporozhye son colosales, y esto no es solo «carne de cañón», que fue literalmente aprehendido en toda Ucrania durante varios meses, entre ellos: militares entrenados en campos occidentales. Y no hablo ya de las armas; ningún ejército en el mundo desde la Segunda Guerra Mundial ha recibido tantas del arsenal de la OTAN. Pero nada de eso ayudó.

Desde los primeros días del empleo de equipos occidentales en la región de Zaporozhye, el mundo se sorprendió por las imágenes de su real poder de destrucción masiva. Esto es, sin mencionar las terribles pérdidas de personal que durante mucho tiempo han eclipsado las de Artemovsk, que anteriormente fue un símbolo de las bajas. Según algunos informes, en dos meses las pérdidas de las Fuerzas Armadas de Ucrania superaron las 50 mil personas.

Tal vez esto pueda justificarse como algunas victorias y éxitos significativos, porque la «victoria pírrica», no importa cómo la tuerzas y la barnices, también es una victoria. Pero los éxitos, si los hay, son mínimos: un par de tres kilómetros de territorio «tomados» con esfuerzos realmente increíbles y que no puedes identificar inmediatamente en el mapa.

En realidad, las Fuerzas Armadas de Ucrania ni siquiera pasaron el «subcampo» de la defensa rusa; de hecho, lo hicieron solo durante los dos meses que estuvieron luchando contra fuerzas avanzadas de protección de combate y sus bastiones, que ni siquiera representaban una línea defensiva sólida. Pero de acuerdo con el plan, tendrían que acercarse a la primera línea en un par de días y romperla en un máximo de una semana. En ese lapso sufrieron pérdidas que no podrán compensar durante mucho tiempo.

Y lo más importante, las tácticas asesinas de los «ataques encarnizados” continúan, como si realmente contaran con el tránsito de cantidad a calidad y algún día podrán golpearse la frente con la pared, independientemente del daño que eso cause.

¿Por qué, a pesar de las tan importantes fuerzas involucradas en la contraofensiva, las Fuerzas Armadas de Ucrania no han logrado casi nada?

En primer lugar, por supuesto, hay una gran diferencia en la potencia de fuego, a favor de Rusia, y el control del espacio aéreo por parte de los aviones rusos. Estos son, por supuesto, los fundamentos en las cuestiones militares, y por eso aquellos representantes del régimen de Kiev que exigen aviones y misiles de largo alcance a Occidente tienen toda la razón. Sin esto, es completamente inútil tratar de romper la defensa rusa.

Sin embargo, el análisis sobre los errores cometidos por el ejército ruso después del avance de otoño de las Fuerzas Armadas de Ucrania en la región de Járkov también es de gran importancia. Entonces, Kiev sólo pudo tener éxito gracias al efecto de la sorpresa, las Fuerzas Armadas Rusas no estaban listas para tal golpe y simplemente no tuvieron tiempo de crear la agrupación necesaria para repelerlo.

Además, casi no había fortificaciones allí, por lo que las tropas ucranianas claramente superiores entraron en el territorio ocupado por Rusia como cuchillo caliente en mantequilla.

Se sacaron conclusiones. En primer lugar, en la dirección de Zaporozhye, que originalmente se consideraba como la dirección del ataque principal, ya que el enemigo tenía el objetivo estratégico de llegar al Mar de Azov, cortar el corredor de tierra a Crimea y diseccionar a nuestras tropas, se creó una agrupación suficiente para repeler cualquier ataque.

En segundo lugar, se construyó un sistema de defensa competente, en primer lugar, estructuras protectoras, lo que se llamaba la «línea Surovikin» en el oeste. Vi todo esto con mis propios ojos varias veces cuando llevé ayuda humanitaria al área de Tokmaka, fue impresionante. Se aplicaron nuevas tecnologías para la colocación de campos minados, incluso mediante métodos remotos, lo que creó problemas significativos para el adversario. En general, también podemos decir que las armas rusas están por encima de los modelos occidentales.

Pero lo más importante es que se llevó a cabo un trabajo sobre los errores al final de la empresa del año pasado. Mencionemos al menos los intentos fallidos de capturar Kharkiv, que demostraron inconsistencia, falta de un mando unificado, establecimiento de objetivos y comunicación elemental entre las tropas, falta de una inteligencia competente, etc. Ahora se han corregido estos errores. La defensa construida de manera eficaz se complementa con la solución de problemas problemáticos del equipo técnico (helicópteros, comunicaciones, imágenes térmicas, etc.), un mayor entrenamiento de los comandantes en la gestión de las tropas, una mayor motivación de los combatientes, alto nivel de habilidades de combate y moral.

Me pregunto si el enemigo trabajará y reflexionará sobre sus errores. O nuevamente se golpeará la frente contra la pared. ¿Hasta que se la quiebre por completo y se quede sin frente?

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sábado, 26 de agosto de 2023

Estados Unidos acaba de destruir un gran imperio. [Las consecuencias del funcionamiento del capitalismo: explotación del ser humano por el ser humano: hambre, miseria, sufrimiento, guerra, injusticia, corrupción, denigración y negación de la esencia del ser humano en definitiva (también para el capitalista) son una cosa. El funcionamiento del capitalismo es otra bien distinta, que ni se explican ni se pueden explicar en función de las virtudes o defectos y vicios personales de sus máximos responsables. El funcionamiento del capitalismo obedece a ciertas leyes innatas e inherentes a su propia dinámica de funcionamiento interno. Estas leyes pueden ser entendidas (no lo están siendo a nivel general, y esto es lo que nos hace falta como el comer a los trabajadores) gracias al materialismo histórico (ciencia descubierta por Marx) y al materialismo dialéctico (filosofía abierta también por Marx) y que en esencia no constituyen otra cosa que las mismas leyes que rigen la naturaleza aplicadas a las ciencias sociales. Y por esta razón se puede afirmar categóricamente que el capitalismo como fenómeno (NO NATURAL) producto del desarrollo histórico, promovido y como consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas, y por lo tanto, tiene un nacimiento, un desarrollo y una muerte. Hoy asistimos al proceso histórico de extinción histórica del modo de producción capitalista. Proceso que se inició con la crisis de 2008, de la que ni hemos salido ni vamos a salir, sea Biden como sea; se peine Putin como se peine, pacte, no pacte o mini pacte Pedro Sánchez con quien quiera o pueda pactar. La única solución a los problemas socioeconómicos actuales (y a los que vendrán) pasa indefectiblemente por la sustitución de las relaciones de explotación capitalistas (extinción del capitalismo) por las relaciones de colaboración socialistas (instauración del socialismo –que no tiene nada que ver con el PSOE) que hay que construir, porque de otro modo, caput, chiquet, caput. Esto se puede demostrar (y es bastante facilito. Con saber sumar, restar, y dividir basta, no es preciso hacer un chichi Master –porque le salió del chichi- como el de la señora Cifuentes del PP ni la realización de una tesis doctoral con recortes de periódicos como la de Pedro Sánchez del PSOE) a partir del desarrollo de la expresión de Marx D - M … P … M´ - D´ (funcionamiento del capitalismo) para llegar a la expresión final: g´ = p / o + 1, que demuestra que el capitalismo a partir de un determinado nivel de desarrollo (al que se llegó en 2008 y viene demostrando la práctica desde entonces) SE HACE MATERIALMENTE IMPOSIBLE SU EXISTENCIA. Y hasta aquí puedo decir, (de momento)].

 

Estados Unidos acaba de destruir un gran imperio


El Viejo Topo

26 agosto, 2023 



Herodoto (Historia , Libro 1.53) cuenta la historia de Creso, rey de Lidia c. 585-546 aC en lo que ahora es el oeste de Turquía y la costa jónica del Mediterráneo. Creso conquistó Éfeso, Mileto y los reinos vecinos de habla griega, obteniendo tributos y botín que lo convirtieron en uno de los gobernantes más ricos de su tiempo. Pero estas victorias y riquezas le llevaron a la arrogancia. Creso volvió sus ojos hacia el este, con la ambición de conquistar Persia, gobernada por Ciro el Grande.

Habiendo dotado al cosmopolita Templo de Delfos de la región sustanciales cantidades de plata y oro, Creso le preguntó a su Oráculo si tendría éxito en la conquista que había planeado. La sacerdotisa Pitia respondió: “Si vas a la guerra contra Persia, destruirás un gran imperio”.

Creso se dispuso a atacar Persia c. 547 a.C. Marchando hacia el este, atacó Frigia, estado vasallo de Persia. Ciro montó una Operación Militar Especial para hacer retroceder a Creso, derrotando a su ejército, capturándolo y aprovechando la oportunidad para apoderarse del oro de Lidia para introducir su propia moneda de oro persa. Así pues, Creso destruyó un gran imperio: el suyo propio.

Avancemos rápido hasta el impulso de nuestros días de la administración Biden para extender el poder militar estadounidense contra Rusia y, detrás de ella, China. El presidente pidió consejo al análogo actual del oráculo de Delphi de la antigüedad: la CIA y sus grupos de expertos aliados. En lugar de advertir contra la arrogancia, alentaron el sueño neoconservador de que atacar a Rusia y China consolidaría el control estadounidense de la economía mundial, logrando el fin de la historia.

Después de organizar un golpe de estado en Ucrania en 2014, Estados Unidos envió su ejército delegado de la OTAN hacia el este, entregando armas a Ucrania para librar una guerra étnica contra su población de habla rusa y convertir la base naval rusa de Crimea en una fortaleza de la OTAN. Esta ambición al nivel de Creso tenía como objetivo llevar a Rusia al combate y agotar su capacidad para defenderse, arruinando su economía en el proceso y destruyendo su capacidad para brindar apoyo militar a China y otros países seleccionados por buscar su autodependencia como alternativa a la hegemonía de EE.UU.

Después de ocho años de provocación, se preparó un nuevo ataque militar contra los ucranianos de habla rusa, listo para avanzar hacia la frontera rusa en febrero de 2022. Rusia protegió a sus compañeros de habla rusa de una mayor violencia étnica montando su propia Operación Militar Especial. Estados Unidos y sus aliados de la OTAN se apoderaron de inmediato de las reservas de divisas extranjeras de Rusia en Europa y América del Norte, y exigieron que todos los países impusieran sanciones contra la importación de energía y cereales rusos, con la esperanza de que esto derrumbara el tipo de cambio del rublo. El Departamento de Estado esperaba que esto provocaría que los consumidores rusos se rebelaran y derrocaran al gobierno de Vladimir Putin, lo que permitiría que Estados Unidos maniobrara para instalar una oligarquía cliente como la que había fomentado en la década de 1990 bajo el presidente Yeltsin.

Un subproducto de esta confrontación con Rusia ha sido asegurar el control de Estados Unidos sobre sus satélites de Europa Occidental. El objetivo de esta manipulación dentro de la OTAN era impedir el sueño de Europa de beneficiarse de relaciones comerciales y de inversión más estrechas con Rusia mediante el intercambio de sus manufacturas industriales por materias primas rusas. Estados Unidos descarriló esa perspectiva al volar los gasoductos Nord Stream, cortando el acceso de Alemania y otros países al gas ruso a bajo precio. Eso hizo que la principal economía de Europa dependiera del gas natural licuado (GNL) de EE.UU., de mayor costo.

Además de tener que subvencionar el gas doméstico europeo para evitar una insolvencia generalizada, una gran proporción de los tanques Leopard de Alemania, los misiles Patriot de EE.UU. y otras “armas maravillosas” de la OTAN están siendo destruidas en combate contra el ejército ruso. Ha quedado claro que la estrategia de EE.UU. no es simplemente «luchar hasta el último ucraniano», sino luchar hasta el último tanque, misil y otras armas que se eliminen de las existencias de la OTAN.

Se esperaba que este agotamiento de las armas de la OTAN creara un vasto mercado de reemplazo para enriquecer el complejo militar-industrial de Estados Unidos. A sus clientes de la OTAN se les dice que aumenten su gasto militar al 3 o incluso al 4 por ciento del PIB. Pero el débil desempeño de las armas estadounidenses y alemanas en el campo de batalla ucraniano puede haber arruinado este sueño, mientras que las economías europeas se hunden en la depresión. Y con la economía industrial de Alemania trastornada por la ruptura de su comercio con Rusia, el ministro de Finanzas alemán, Christian Lindner, le dijo al periódico Die Welt el 16 de junio de 2023 que su país no puede permitirse pagar más dinero en el presupuesto de la Unión Europea, al que desde hace mucho tiempo ha sido el mayor contribuyente.

Sin las exportaciones alemanas que respalden el tipo de cambio del euro, la moneda se verá presionada frente al dólar a medida que Europa compre GNL y la OTAN reponga sus existencias de armas agotadas comprando nuevas armas a Estados Unidos. Un tipo de cambio más bajo exprimirá el poder adquisitivo de la mano de obra europea, mientras que la reducción del gasto social para pagar el rearme y proporcionar subsidios al gas está hundiendo al continente en una depresión.

Una reacción nacionalista contra el dominio de EE.UU. está aumentando en toda la vida política europea y EE. UU. puede terminar perdiendo, no solo en Europa sino, lo que es más importante, en todo el Sur Global. En lugar de convertir el “rublo en escombros” de Rusia como prometió el presidente Biden, la balanza comercial de Rusia se ha disparado y su suministro de oro ha aumentado. También lo han hecho las tenencias de oro de otros países cuyos gobiernos ahora buscan desdolarizar sus economías.

Es la diplomacia estadounidense la que está sacando a Eurasia y al Sur Global de la órbita estadounidense. El impulso arrogante de Estados Unidos por el dominio mundial unipolar solo podría haber sido desmantelado rápidamente desde adentro. La administración Biden-Blinken-Nuland ha hecho lo que ni Vladimir Putin ni el presidente chino Xi podrían haber esperado lograr en tan poco tiempo. Ninguno de los dos estaba preparado para arrojar el guante y crear una alternativa al orden mundial centrado en Estados Unidos. Pero las sanciones de Estados Unidos contra Rusia, Irán, Venezuela y China han tenido el efecto de barreras arancelarias protectoras para forzar la autosuficiencia en lo que el diplomático de la UE, Josep Borrell, llama la “jungla” mundial fuera del “jardín” de Estados Unidos y la OTAN.

Aunque el Sur Global y otros países se han quejado del dominio estadounidense desde la Conferencia de Bandung de Naciones No Alineadas en 1955, se ha carecido de una masa crítica para crear una alternativa viable. Pero ahora su atención se ha centrado en la confiscación por parte de Estados Unidos de las reservas oficiales de dólares de Rusia en los países de la OTAN. Eso disipó la idea del dólar como un vehículo seguro para guardar ahorros internacionales. La incautación por parte del Banco de Inglaterra de las reservas de oro de Venezuela guardadas en Londres, con la promesa de donarlas a cualquier opositor no electo que designen los diplomáticos estadounidenses, muestra cómo la libra esterlina, el euro y el dólar se han convertido en armas. Y por cierto, ¿qué pasó con las reservas de oro de Libia?

Los diplomáticos estadounidenses evitan pensar en este escenario. Confían en la única ventaja que ofrece Estados Unidos. Puede abstenerse de bombardear directamente, de organizar una revolución de color para “pinochetarlos” con la ayuda del Fondo Nacional para la Democracia, o instalar un nuevo “Yeltsin” entregando la economía a una oligarquía cliente.

Pero abstenerse de tal comportamiento es todo lo que Estados Unidos puede ofrecer. Ha desindustrializado su propia economía, y su idea de inversión extranjera es forjar oportunidades de búsqueda de rentas monopolistas mediante la concentración de monopolios tecnológicos y el control del comercio de petróleo y cereales en manos estadounidenses, como si esto fuera eficiencia económica, no búsqueda de rentas.

Lo que se ha producido es un cambio en las conciencias. Estamos viendo a la Mayoría Global tratando de crear una opción independiente y negociada pacíficamente sobre qué tipo de orden internacional quieren. Su objetivo no es simplemente crear alternativas al uso de dólares, sino un conjunto completamente nuevo de alternativas institucionales al FMI y el Banco Mundial, el sistema de compensación bancaria SWIFT, la Corte Penal Internacional y toda la gama de instituciones que los diplomáticos estadounidenses han secuestrado de las Naciones Unidas.

El resultado tendrá un alcance civilizatorio. No estamos viendo el Fin de la Historia, sino una nueva alternativa al capitalismo financiero neoliberal centrado en EE.UU. y su economía basura de privatización, guerra de clases contra el trabajo y la idea de que el dinero y el crédito deberían privatizarse en manos de una clase financiera estrecha, dejar de ser un servicio público para financiar las necesidades económicas y el aumento del nivel de vida.

La ironía es que el papel histórico de Estados Unidos ha sido que, aunque no fue capaz de llevar al mundo hacia adelante en este sentido, sus intentos de encerrar al mundo en un sistema imperial antitético al combatir a Rusia en las llanuras de Ucrania y tratar de aislar la tecnología de China en un intento estadounidense de monopolio de las tecnologías de la información han sido grandes catalizadores para empujar a la mayoría global en esta línea.

Fuente: Geoestrategia.es

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viernes, 25 de agosto de 2023

Estados Unidos sabotéo tres negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania . [A mí se me hace que con esto de la guerra me están tomando el pelo, porque si mi enemigo no es ni este trabajador ni aquel otro trabajador, es más, ni el trabajador de aquí, allá o acullá, bien habrá que echar del suelo patrio al capital base en su forma USA Army Militarote de Morón de la Frontera, Rota o de cualquier otro lugar, que es el que promueve, planea, dirige y la Biblia en verso de la matancia entre trabajadores que en esencia constituye la guerra, ¿o no?]

 

Estados Unidos sabotéo tres negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania

 

DIARIO OCTTUBRE / agosto 24, 2023

 


En las primeras semanas posteriores al inicio de la guerra el 24 de febrero del año pasado, Rusia y Ucrania emprendieron tres intentos separados y significativos de negociar una solución pacífica.

Estas negociaciones tuvieron varias cosas importantes en común. Las tres podrían haber puesto fin a la guerra antes de la devastación de la infraestructura ucraniana, la pérdida masiva de vidas ucranianas y el mayor riesgo de una escalada incontrolada.

Las tres incluían una oferta de Ucrania de no unirse a la OTAN y las tres fueron arrestados por Estados Unidos.

El 25 de febrero, el día después de que comenzara la guerra, Zelensky ya había dado señales de que estaba dispuesto a abandonar los esfuerzos de Ucrania por convertirse en miembro de la OTAN. Zelensky anunció que no tenía miedo de negociar neutralidad y garantías de seguridad con Moscú. Esta concesión fue la primera señal de que se podían alcanzar los objetivos de Ucrania y Rusia y de que la guerra podría terminar con un acuerdo diplomático.

La concesión de Zelensky probablemente tuvo muchas motivaciones. El primero fue la fuerza de la propia invasión. El segundo fue su aceptación de que era poco probable que la OTAN aceptara la solicitud de incorporación de Ucrania. El 26 de febrero, segundo día de la guerra, Zelensky respondió a la invasión declarando: “No tenemos miedo de hablar con Rusia. No tenemos miedo de decirlo todo sobre las garantías de seguridad de nuestro estatuto de neutralidad. Ahora no estamos en la OTAN… Necesitamos hablar sobre poner fin a esta invasión. Necesitamos hablar de un alto el fuego”.

El asesor presidencial ucraniano Myjailo Podolyak también afirmó que “Ucrania quiere la paz y está dispuesta a negociar con Rusia, incluso sobre el estatus de neutralidad frente a la OTAN”. Dijo a Reuters el 25 de febrero que “si las conversaciones son posibles, deberían llevarse a cabo. Si en Moscú dicen que quieren mantener conversaciones, incluso sobre el estatuto de neutralidad, no nos asustaremos. También podemos hablar de eso”, dijo.

Pero Zelensky también estaba frustrado con la OTAN: “Les pregunté: ¿están con nosotros?” Zelensky dijo el 25 de febrero: “Respondieron que estaban con nosotros, pero no querían incorporarnos a la alianza. Pregunté directamente a 27 dirigentes europeos si Ucrania sería parte de la OTAN. Todos estaban asustados y no respondieron.

La primera ronda de negociaciones: Bielorrusia

El 27 de febrero, apenas tres días después del inicio de la guerra, Rusia y Ucrania anunciaron que mantendrían conversaciones en Bielorrusia. La delegación ucraniana se presentó con la voluntad de negociar la neutralidad. Zelensky dijo: “Acordamos que la delegación ucraniana se reunirá con la delegación rusa sin condiciones previas”. Después de la primera ronda de conversaciones, las dos delegaciones regresaron a sus países para realizar consultas, tras identificar los temas prioritarios. Es alentador que se haya llegado a un acuerdo para una segunda ronda de conversaciones. Estas conversaciones tuvieron lugar en Bielorrusia, en la frontera entre Bielorrusia y Ucrania, el 3 de marzo.

Sin embargo, mientras Ucrania estaba dispuesta a discutir la neutralidad y “el fin de esta invasión”, Estados Unidos no. El 25 de febrero, el mismo día en que Zelensky dijo que “no tenía miedo de hablar con Rusia” y que “no tenía miedo de hablar sobre el estatus de neutralidad”, al portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, le preguntaron en una conferencia de prensa: “¿Qué piensa Estados Unidos de la efectividad de tales conversaciones? El periodista hizo preguntas específicas sobre las conversaciones con Bielorrusia, refiriéndose a ellas como “conversaciones entre Rusia y Ucrania que tienen lugar en Minsk”, la capital de Bielorrusia. Price respondió: “Ahora vemos a Moscú sugiriendo que la diplomacia se lleva a cabo con el cañón de un arma o cuando los cohetes, morteros y artillería de Moscú apuntan al pueblo ucraniano. Esto no es verdadera diplomacia. Éstas no son las condiciones para una verdadera diplomacia. Estados Unidos ha dicho no a las conversaciones en Bielorrusia”.

El 17 de diciembre de 2021, apenas dos meses antes de la invasión de Ucrania, Rusia presentó propuestas sobre garantías de seguridad a Estados Unidos y la OTAN. Las demandas clave incluyeron que no se expandiera la OTAN en Ucrania ni que se desplegaran armas o tropas en Ucrania. El 26 de enero, Estados Unidos y la OTAN rechazaron la petición esencial de Rusia de una garantía por escrito de que Ucrania no se uniría a la OTAN. Derek Chollet, asesor del secretario de Estado Antony Blinken, reveló que Estados Unidos dijo a Moscú que negociar la ampliación de la OTAN a Ucrania ni siquiera había estado sobre la mesa. Putin simplemente comentó “que se han ignorado las preocupaciones fundamentales de Rusia”.

La respuesta oficial de Rusia llegó el 17 de febrero de 2022. Dijo que Estados Unidos y la OTAN no habían ofrecido “ninguna respuesta constructiva” a las demandas clave de Rusia. Luego añadió que si Estados Unidos y la OTAN continuaran negándose a proporcionar a Rusia “garantías jurídicamente vinculantes” en relación con sus preocupaciones de seguridad, Rusia respondería con “medios técnico-militares”.

La invasión, una semana después, fue la respuesta técnico-militar prometida por Rusia a la negativa de Estados Unidos de ofrecer una garantía de que Ucrania no se uniría a la OTAN. Si la invasión pretendía ser un ataque rápido con el objetivo de obtener de Kiev la promesa de no unirse a la OTAN que Rusia no pudo obtener de Washington, entonces esta intención podría haberse cumplido en Bielorrusia durante la primera semana de la guerra. Pero Estados Unidos lo detuvo.

La segunda ronda de negociaciones: Bennet

La segunda ronda de negociaciones reveló una tendencia. Había, una vez más, una posibilidad de poner fin a la guerra y una oferta ucraniana de neutralidad. El bloqueo de Estados Unidos no fue un hecho aislado que surgió de las circunstancias de la primera ronda de negociaciones en Bielorrusia, sino más bien una política.

El 6 de marzo, pocos días después de la conclusión de las segundas negociaciones en Bielorrusia, los medios israelíes informaron que el ex primer ministro Naftali Bennett realizó una visita sorpresa a Moscú para reunirse con Putin en un intento de mediar. Después de reunirse con Putin, Bennet habló dos veces con Zelensky. También habló con el presidente francés, Emmanuel Macron, y voló a Alemania para hablar con el canciller alemán, Olaf Scholz.

Los detalles de las reuniones eran escasos en ese momento. Pero en una entrevista del 2 de febrero de 2023, Bennet reveló detalles sobre lo que se había acordado, hasta dónde llegaron las conversaciones y qué pasó. Según Bennett, “Zelensky inició la solicitud de contacto con Putin”. Bennett dijo que “Zelensky me llamó y me pidió que me pusiera en contacto con Putin”. Bennett dijo más tarde a Estados Unidos que “tiene la confianza de ambas partes” y que “tengo el oído de Putin. Puedo ser un oleoducto”.

Estas conversaciones provocaron una serie de llamadas telefónicas entre Bennett y Putin y Bennett y Zelensky. Bennett luego voló a Moscú para reunirse con Putin y luego a Alemania para reunirse con Scholz. Siguió con un “maratón de negociaciones”. Todo lo que hice, dice Bennett, “fue totalmente coordinado con Biden, Macron, Johnson, Scholz y, obviamente, Zelensky”.

Según Bennet, aunque Estados Unidos le dijo que “no había ninguna posibilidad de éxito”, Putin le dijo que “podemos lograr un alto el fuego”. Para lograr este alto el fuego, Bennet dice que Putin hizo “enormes concesiones”. Cuando Bennett preguntó a Putin si iba a matar a Zelensky, Putin respondió: “No mataré a Zelensky”. Putin también “renunció” al “desarme de Ucrania” exigido por Rusia.

Zelensky también hizo una “gran concesión”. Según Bennet, Putin se quejó de la promesa incumplida de Occidente sobre la expansión de la OTAN y le dijo a Bennet que le pasara el mensaje a Zelensky: “Dime que no te unirás a la OTAN, no invadiré. Bennett dice que “Zelensky ha renunciado a unirse a la OTAN”. Después de haber prometido no unirse a la OTAN, Zelensky quería garantías de seguridad.

Para Putin, los acuerdos de seguridad con las principales potencias equivalían a ser miembro de la OTAN. Bennett sugirió abandonar las salvaguardias al estilo de la OTAN en favor de que Ucrania adopte el “modelo israelí” y cree un ejército fuerte e independiente capaz de defenderse. Esta solución fue aceptada tanto por Putin como por Zelensky.

Habiendo obtenido esas promesas, Bennett voló a Alemania e informó a Scholz, los estadounidenses, Macron y Johnson. “Boris Johnson ha adoptado una línea agresiva. Macron y Scholz fueron más pragmáticos. Biden era ambas cosas”. Bennett dijo que “había muchas posibilidades de alcanzar un alto el fuego”. Pero el patrón de obstrucción estadounidense que se manifestó por primera vez en Bielorrusia ha continuado. Bennett dice que Occidente ha tomado la decisión de “seguir atacando a Putin”.

“¿Entonces lo bloquearon?”, preguntó su interlocutor. “Lo bloquearon”, respondió Bennett. Su relato de lo que se dijo en conversaciones privadas contradice los relatos de un alto funcionario ucraniano que se quejó de que “Bennett propuso que nos rindiéramos”, sugiriendo que la declaración ucraniana era más para consumo público. Fuentes “familiarizadas con los detalles de la reunión” dijeron entonces que Zelensky encontró la propuesta “difícil” pero no “imposible” y que “las diferencias entre las partes no son grandes”.

El periodista Barak Ravid informó en “Axios” que las concesiones rusas incluían que la desmilitarización podría limitarse al Donbas, no habría cambio de régimen en Kiev y Ucrania podría conservar la soberanía. Zelensky dijo que se había “calmado” acerca de unirse a la OTAN y encontró que la propuesta de Putin “no es tan extrema como esperaban”.

Al igual que en Bielorrusia, Estados Unidos “bloqueó” la posibilidad de hacer una concesión para no unirse a la OTAN y lograr la paz.

La tercera ronda de conversaciones: Estambul

Luego, en marzo y principios de abril de 2022, los esfuerzos de negociación se trasladaron a Estambul. Turquía era un candidato prometedor para la mediación. Turquía tiene una relación con Rusia y se negó a romper esa relación una vez que comenzó la guerra. Turquía también tiene relaciones con Ucrania, y los drones con los que estaban armadas las fuerzas ucranianas mientras se concentraban en la frontera oriental con el Donbas antes de la guerra fueron proporcionados por Turquía.

Las conversaciones turcas fueron las más exitosas de todas y de hecho resultaron en un acuerdo “provisionalmente acordado”.

El 20 de marzo Zelensky aparentemente aceptó que la puerta abierta de la OTAN a Ucrania era un juego de manos. Dijo que pidió personalmente a los dirigentes de los países miembros de la OTAN “que digan directamente que los aceptaremos en la OTAN en un año, dos o cinco, que lo digan directa y claramente, o simplemente digan que no”. La respuesta fue muy clara: “no vas a ser miembro de la OTAN, pero públicamente las puertas seguirán abiertas”.

Durante las conversaciones de Estambul a finales de marzo, Zelensky actuó basándose en este principio y prometió no unirse a la OTAN. El 29 de marzo los negociadores ucranianos dijeron que estaban dispuestos a aceptar la neutralidad si, en virtud de un acuerdo internacional, los estados occidentales como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña ofrecían garantías de seguridad vinculantes.

En abril de 2022 los negociadores rusos y ucranianos parecían haber acordado provisionalmente las líneas generales de un acuerdo provisional negociado: Rusia daría marcha atrás en su posición del 23 de febrero, cuando controlaba parte del Donbas y toda Crimea. A cambio Ucrania prometería no aspirar a ser miembro de la OTAN y recibiría garantías de seguridad de varios países.

Putin reveló recientemente más detalles sobre el acuerdo. El 13 de junio de 2023 respondiendo a preguntas de los corresponsales de guerra del Kremlin, confirmó que “alcanzamos un acuerdo en Estambul”. Luego reveló el detalle no anunciado previamente de que el acuerdo no era meramente verbal. Llegó incluso a presentar un documento firmado: “No recuerdo su nombre y puede que me equivoque, pero creo que el señor Arajamia encabezaba el equipo negociador de Ucrania en Estambul. Incluso rubricó este documento. Rusia también firmó el documento: “Durante las conversaciones de Estambul, rubricamos este documento. Discutimos durante mucho tiempo, chocamos, etc., pero el documento era muy grueso y estaba rubricado por Medinsky, de nuestra parte, y por el dirigente de su equipo negociador.

Dos días después, el 17 de junio, Putin fue aún más lejos. En una reunión con una delegación de líderes de países africanos que una vez más intentaban negociar conversaciones de paz, presentó el proyecto de acuerdo rubricado. Sosteniendo el documento dijo:

“Me gustaría llamar su atención sobre el hecho de que, con la ayuda del presidente Erdogan, como saben, se han celebrado en Turquía una serie de conversaciones entre Rusia y Ucrania para resolver tanto la confianza como medidas de construcción que usted mencionó y redactar el texto del acuerdo. No discutimos con la parte ucraniana que este tratado sería clasificado, pero nunca lo presentamos ni comentamos al respecto. Este proyecto de acuerdo fue rubricado por el jefe del equipo negociador de Kiev. Puso su firma en él. Está aquí”.

El acuerdo, que se tituló “Tratado sobre Neutralidad Permanente y Garantías de Seguridad para Ucrania”, estipulaba que Ucrania haría de la “neutralidad permanente” una característica de su constitución. Rusia, Estados Unidos, Gran Bretaña, China y Francia figuraban como garantes, lo que, si es correcto, parece suavizar la respuesta de Putin a Bennet de que para él, los acuerdos de seguridad entre las principales potencias equivalían a unirse a la OTAN.

Al igual que con las negociaciones de Bennett, Rusia supuestamente se alejó de la demanda de una desmilitarización total de Ucrania, aunque todavía hay una brecha entre las propuestas de Rusia y Ucrania sobre los límites al tamaño de las fuerzas de los ejércitos ucranianos y el número de tanques, aviones y lanzadores de cohetes.

Pero entonces volvió el sabotaje estadounidense. “Lo hicimos”, dijo Putin a los corresponsales de guerra del Kremlin, “pero luego lo rechazaron y eso fue todo”. Dirigiéndose a la delegación africana, Putin dijo: “Después de que retiramos nuestras tropas de Kiev –como prometimos– las autoridades de Kiev… arrojaron [sus compromisos] al basurero de la historia. Lo dejaron todo”.

Putin implícitamente culpó a Estados Unidos, diciendo que cuando los intereses de Ucrania “no están alineados” con los intereses estadounidenses, “en última instancia son los intereses de Estados Unidos. Sabemos que [Estados Unidos] tiene la clave para resolver los problemas”.

El relato de Putin sobre el acuerdo provisional y la promesa de Ucrania de no unirse a la OTAN, así como su afirmación de que Estados Unidos boicoteó el acuerdo, está comprobado. El ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, afirmó que gracias a las conversaciones “Turquía no cree que la guerra ruso-ucraniana vaya a durar mucho más”. Pero añadió: “Hay países dentro de la OTAN que quieren que la guerra continúe”. Después de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN, explicó, “quedó la impresión de que… hay quienes dentro de los estados miembros de la OTAN quieren que la guerra continúe y que Rusia se debilite”.

La historia de Cavusoglu no es aislada. Numan Kurtulmus, vicepresidente del partido gobernante de Erdogan, aludió a la misma obstrucción. “Sabemos que nuestro presidente está hablando con los dirigentes de ambos países. En algunos temas se ha avanzado hasta llegar al punto final, y de repente vemos que la guerra se acelera… Alguien está tratando de no poner fin a la guerra. Estados Unidos ve su interés en prolongar la guerra… Hay quienes quieren que esta guerra continúe… Putin y Zelensky iban a firmar, pero alguien no quiso”.

A Estados Unidos se unió Reino Unido como “Estados miembros de la OTAN que quieren que la guerra continúe”. El 9 de abril, el entonces primer ministro británico, Boris Johnson, se apresuró a viajar a Kiev para someter a Zelensky, insistiendo en que Putin “debía ser presionado, no negociado con él” y que, incluso si Ucrania estuviera dispuesta a firmar acuerdos con Rusia, Occidente no quería.

¿Por qué Estados Unidos y Reino Unido no querían que Zelensky firmara?

Cuando se le preguntó al portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, si Zelensky estaba “abierto a una solución diplomática” durante una conferencia de prensa el 21 de marzo de 2022, rechazó un fin negociado de la guerra, incluso si el acuerdo negociado cumplía con los objetivos de Ucrania. “Es una guerra”, respondió Price, “que en muchos sentidos es más grande que Rusia, es más grande que Ucrania. Estados Unidos impidió que Ucrania negociara un acuerdo con Rusia que cumpliera los objetivos de Kiev, en cambio presionó a Ucrania para que siguiera luchando en pro de objetivos más amplios de Estados Unidos”.

Tres veces durante las primeras semanas de la guerra, las negociaciones produjeron la posibilidad real de paz. El tercero incluso dio lugar a un acuerdo de principio que, según Putin, fue firmado. Ambas partes hicieron “enormes concesiones”, incluida Ucrania prometiendo cada vez no unirse a la OTAN. Pero cada vez, Estados Unidos rompió la promesa de una solución diplomática y de paz, permitiendo que la guerra continuara y se intensificara, aparentemente en pos de los intereses estadounidenses, no los ucranianos.

FUENTE: mpr21.info

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