viernes, 2 de junio de 2023

EDITORIAL. La derecha gana porque tiene muchos medios

 

EDITORIAL. La derecha gana porque tiene muchos medios

 

INSURGENTE.ORG / 02.06.2023

 



 

La batalla electoral tiene su traslación directa en los medios de comunicación. En una sociedad donde los partidos están deshabitados de militantes (algunos mantienen cierta afiliación pero que, en la realidad, no ejerce, no participa, no acude, no existe), los «mass media» resultan imprescindibles para que la clase dominante vierta su ideología, marque línea con la simpleza de buenos y malos, de patriotas y antipatriotas. Entrar a un bar por las mañanas a desayunar y ver en la pantalla a Ana Rosa (millonaria y con marido corrupto) marcando agenda, abrazada a la derecha, blanqueando a la extrema derecha y hacerlo con dramatismo del país se viene abajo, es solo comparable con lo que a esa misma hora hace Losantos en libertaddigital, Alsina en Onda Cero, Herrera en la COPE, Ferreras en la Sexta, Pedro J en El español, Inda en okdiario y así hasta el infinito. El control mediático y el partido de la justicia (fiscales y jueces al servicio del poder), son dos pilares básicos para mantener el orden capitalista y dirigir a los súbditos mensajes que luego replican sin pudor ni conciencia en entornos familiares, laborales o de ocio.

Es evidente que el sistema compra ese trabajo. Las empresas de comunicación reciben mucho dinero público a través de la llamada «publicidad institucional», esto es, dinero que se entrega a cambio de un trato condescendiente con los políticos y dirigentes del partido que, obviamente, no lo pagan con dinero propio sino del erario colectivo. Yo te hago una entrevista el domingo y tú me das 50.000 euros, si hace falta te invento una campaña de uso de los carriles bicis, la excusa da igual. De esta práctica no se salva nadie, lo que ocurre es que en este momento, aquí y ahora, es tal la cantidad de medios que responden a los intereses de la derecha casposa, que es casi imposible que una persona sin mayores pretensiones informativas pueda sustraerse del discurso oficial (y muy de derechas). Luego, con esa información recibida durante meses/años, van y votan. No hay contraste posible de noticias, y la prensa de izquierdas solo llega a militantes y ya previamente conciencidos, es decir, a pocos. La derecha gana porque tiene muchos medios.

¿Y ante esto qué hacer? Durante años los políticos más progresistas (no deberíamos llamarlos de izquierda) han mendigado una entrevista, la publicación de un artículo, o la cobertura de un acto, en medios enemigos como los del Grupo Prisa, al punto, de que fueron forjando la idea (y la transmitieron) de que El País y la Cadena Ser no eran tan adversarios, sino compañeros de viaje. ¿De viaje a dónde? Esa escuela sigue existiendo, sus señorías prefieren una nota positiva en ese tipo de prensa que apoyar y difundir prensa alternativa al régimen. Será porque a partir del 78 se encuentran a gusto, aunque a veces haya que hacer un poco de paripé. La realidad es que sin ganar (o al menos pelear) en la batalla mediática no hay paraiso (ni mucho menos votos).

 

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23 de julio, ¿en busca de la ascensión?

 



23 de julio, ¿en busca de la ascensión?


Maité Campillo

kaosenlared

2 de junio de 2023 

 



 

Nâzim Hikmet


Con pies diminutos y verdes caminaba la primavera bajo la lluvia
por el asfalto de Moscú
se había quedado atrapada entre ruedas motores telas pieles y piedras
aquella mañana mi cardiograma era pésimo
la esperada llegará un día a la hora menos esperada
vendrá sola sin la compañía de los que ya se fueron
el primer concierto de Chaikovski sonaba bajo la lluvia
subirás las escaleras sin mí
hay un clavel en el balcón del último piso 


¿Dónde, la opinión pública, el pensamiento propio el pensamiento crítico dónde?

Mi vida se agita y dispara, se regenera y engrasa del lado del sol descalzo sin ataduras. Sol ¿por qué no alumbras? Sol ¿por qué te escondes? Triplicó eufórico un grito intruso en respuesta como un mazo potente ¡democracia, democracia, democracia! Viré hacia el lugar donde salió la voz observo miro y veo la aspereza depravada en manos de la tiranía, democracia omnipotente en todo caso pensé, con sus mágicos influyentes zarpazos mordaz golpe tras golpe. Insistió el vocero en grito ininterrumpido taponando oídos una y otra vez ¡elecciones!¡elecciones!¡democracia! Sentí la escala mayor de un sistema degradante deslizándose hacia la tercera década del siglo como un escalofrío una conexión rancia que resiste persisten piratas del desajuste –volví a decirme vividores de ideologías en derroche y pregones porque sí y porque también perforando el origen, el gusano avanzando democracia frívola nutrida de engaño en hileras de voz de apariencia humana, prostituyen la palabra en misión inflamable voceros e instituciones inamovibles refrigeradas como abanico sudoroso de un todo contra todas sus partes. Carnaval arrollador en proclama de elecciones a disputar el campo de juego cual fútbol embrutecedor izquierda-derecha derecha-izquierda más cobarde que coherente más diestra que siniestra más altiva y distante del principio base y columna proletarios del mundo: ¡uníos! Ahí es donde pule y abrillanta su trabalenguas en idioma del imperio su apuesta por el pensamiento único contra el socialismo, contracultura a seguir dominando, alas metálicas sobrevolando los minutos sobre escuelas y hospitales. Nuevos cerebros brotan sumiendo vasallaje, control en política a comisión y desfiles con sus reyes, cual apóstoles del modernismo enmascarado si cloaca si desagüe si agua divina guiando soluciones a la tirantez de las líneas divisorias provocando desaparecer simientes de futuro. Tal es su Frente Unido al populismo invasor promotor de la Torre de Babel, en eras del Pentágono, formadores de lluvia arrasando cosechas desplazando braceros en usurpación del friki y político sobre cimientos que se creyeron básicos de vida y conexión contra el neoliberalismo, capitalismo, imperialismo y su fuente armamentista custodiada, mercenaria de nuevos señoritos estamentos y guías de las fuerzas armadas.

Desde la muerte del dictador ha habido periódicamente elecciones estatales, municipales y de consulta sólo dos, consultar al pueblo trae sus peligros; los referéndum, el de la constitución Euskadi lo rechazó; el de la OTAN, lo rechaza Euskadi, Catalunya y Canarias, ni caso, les ningunearon. Desde entonces el E. español forma parte de la organización terrorista OTAN, a pesar de su rancia artimaña  involucrado hasta el tuétano imponiendo su terrorismo criminal como perro doberman a los pueblos que por mayoría lo rechazan. Con la constitución, pasó lo mismo, sobre un censo de 26.632.180 –votan 17.873.271, con un 0,75% de votos nulos y 8.758.909 abstenciones. El 32,89% de los 17 millones largos que votaron 1.400.000, vota no, y más de 600.000 en blanco, o sea, poco más de la mitad 15.706.078 vota a favor (Euskadi pide la abstención ante el referéndum y más de la mitad de la población, no votó, rechazó su integración). La gran mentira en torno a la Constitución, que legalizó la llamada democracia en 1978, no está ausenta de farsa ni en su texto ni en los artículos que nunca se han hecho efectivos como el 47 sobre vivienda además del 1 y 23 en cuanto a soberanía y derechos de participación política. Qué diferencia pues hubo en votar al PSOE, con Felipe González como capataz del reino; del de la UCD, con Adolfo Suárez un falangista que no hizo sino lavar la cara al fascismo falseando transformar el franquismo en democracia como tapadera en cumplimiento de órdenes de la Casa Blanca, ¿algo que celebrar?

La realidad es que durante los años de gobierno con el “socialista” Felipe González, la clase obrera incluido el sector más intelectual militante como los movimientos revolucionarios independentistas fueron acosados, igual que con los gobiernos de la UCD, y más si cabe, en recuerdo a los asesinados ‘desaparecidos’ como el desmantelamiento de la industria el alineamiento militar con EEUU y la creación por doquier de grupos ‘incontrolados’ terroristas como el GAL, como la censura en los medios alternativos y sobre aquellos periodistas de TV que contrastaban con el nuevo-viejo orden. Por lo que me pregunto desde este lado del mundo en que vivo, donde de puro antagónicas afloran por doquier las contradicciones se impone la razón de existir, el derecho de articular tu propia respuesta tu crítica tu derecho a pensar y decidir el rumbo de tu vida sin cercas, cuanto más cercas impuestas sean de izquierda sean de la derecha en coalición, más lejos la obediencia debida la experiencia vital de entonces política e ideológica ¿Qué quedó de la izquierda en relación a la que por izquierdismo hoy los medios llaman acaso presta a seguir destruyendo principios en suma de los ya abolidos? La obediencia debida contra las manos sucias el pensamiento oscuro… ¿sirvió en lo ideológico acaso en lo político siquiera en lo social algún cambio favorable votar “contra el viejo mundo” con el nuevo ya desfloreciendo en diseño inserto en la legalidad a la entrega de principios?

Como izquierda recorrió los caminos de la Transición difuminándose de forma precipitada al acoso célula a célula y en cada comité formalizando ritmo, tuercas y cadenas a los pies espantando la estela que marcó su devaneo, y ya muchos camuflados en listas del fascio, como promesas de futuro capitalista en prácticamente todas las autonomías, organizaciones y partidos en bajada de principios en adulteración de ellos. La  mayoría sumisa se fue desplazando y pronunciando a favor del quiste del ‘voto positivo’ y el corazón se despedaza en pedacitos incontables. El optimismo frente al derrumbe triunfó ideológicamente para unos; económicamente y en “reconocimiento” personal para otros blanqueando su relieve como normal favoreciendo al control de los nuevos ricos a importar. Hubo muchos cabos sueltos en sus listas de entrega, muchos militantes maldecidos que ‘curiosamente’ conservaron su último aliento, y aún en combate, otros luchando a empellones arrojando como pueden persisten su resistencia a los invasores contra la desnaturalización de su clase, como a la de las organizaciones y partidos que fueron guía y vanguardia en sustancia básica pilar de revolución su militancia, antagónica, en pos de figurines en eslogan de nombres y apellidos que no representan su causa.

No hubo cambio para la clase obrera lo que sí hubo fue una presión intensa ininterrumpida, a que asumiera la desmantelación industrial el pago ninguneado del despido y las nuevas ofertas en servicios como servidumbre, como especialistas mal pagados, sometidos a la misma industria llevada a otros países de mano de obra más barata. Fueron regando ofertas sobre el sector servicios y ya por siempre como puro pinches, atrás la larga enraizada y próspera experiencia aboliendo su brillante y basta profesionalidad, a la que les irían sepultando como clase vinculada al arte profesional en evolución reivindicativa, creativa, transformadora. Impusieron nombres y apellidos taponando riadas incontenibles de lucha colmando la tos parásita, los perfiles mediáticos los que nada representaban y tanto sugieren a los medios del medio imperial, de sustancia a su servicio, lo que llamaron partidos convertidos en fantasmas sábana blanca palomas de su paz duradera para engaño de bobos y sustancia de muchos. Llegaron a lideres los que tenían que llegar por arte del Tío Sam el gran mago sin escrúpulos, después del aluvión malandro en casta de mafias y ajustes de cuentas a lo GALgonzález. Tras la cortina de humo ya apestosa alumbran una nueva encarnación, Zapatero con su séquito de ministras de la Trilateral, vividoras en vidorra del aplauso capitalista amigas con sus amigos juntaron corset y corbata en boga del rol del glamur de la banca monetaria en desfiles de la OTAN.

Venció lo que el imperialismo y su capitalismo predispuso bajo orden mundial. Frenaron y postergaron cuanto pudieron que es como decir prácticamente lo imposible dando por negro lo blanco y vuelta al revés. Dicen a lo fanfarrón así se apelan ellos mismos ser el gobierno más progresista de la historia tras la muerte del dictador querrán decir digo yo… con un acorazado acorralado amordazado asesinado y resucitado con tremendo descaro y estornudo con las mismas siglas (PSOE) con Unidas Podemos y el aprobado incondicional D` Esquerra Republicana – Bildu (Roma no paga a traidores) ¿Qué ha ganado la clase proletaria trabajadora, que aspira a un futuro diferente, donde su hedor forme parte de los campos de cosechas de presente científico profesional y futuro de esperanza y natura que no desnaturalice su empeño precursor a favor de las capas más desfavorecidas, para seguir sumando contra la Ley Laboral catapultada como la dejó prácticamente Rajoy, al igual que la Ley Mordaza, ninguneando en suma la iglesia sin pagar lo que debe en viacrucis de seguir robado y explotando, como negocio, sus posesiones de opulencia a espuertas como su naturaleza de enseñanza a costa de impuestos del estado en montón de millones su adoctrinamiento de Dios, que ni permiso pide ni confiesa arrastras de adulterio comilonas y proclamadas fiestas ‘santas’ cerrando bocas sus medios en potencia y sumisión plegada a la fascistización. Y ahí seguimos pues dicha condición se da por igual frecuencia que en vida Franco, el dictador, dentro del recinto social en desasosiego la impotencia contra sus innumerables pederastas en abuso de poder.

NOTA

La vivienda, la gran especulación impuesta desde los poderes fácticos, donde al más analfabeto le hacen agente, gerente e inspector… mafia de la especulación de arriba a bajo y vuelta al revés de la manera más insultante jamás vista ¡bárbara, bárbaros, sátrapas!!! La justicia absolutista (señora) de su Señor Gobierno rige las cuentas la balanza las ideologías no cambia sino para más corrupción, manejando el asador a su modo y acomodo, en manos retrógradas pichones y pichonas del Tribunal de Orden Público. El gobierno más progresista de la historia escala la OTAN utilizado por el Pentágono, a favor de la descomposición social por el gasto militar hasta dejar los fondos vacíos del Estado, en la soledad más absoluta, donde el sol se pierde alejándose del crimen de la Casa Blanca otanista precursora belicoso ampliando base militar yanqui en Rota. (¿Y, ahora, qué?) Nuevas elecciones dicen, para decidir quienes van a ser los nuevos gestores de la empresa del estado del desagravio, que no son otros que los verdaderos amos oligarcas de la economía, que atan y desatan tejen zurcen y repasan sus intereses entre burdeles, eventos y oposiciones al acomodo de marionetas y bufones instalando fanfarrones favorables al control de la economía, a la iglesia sin duda alguna al ejército y los medios de comunicación haciendo una gran función a su epopeya ¿Qué importancia cobran los resultados de las elecciones para el FMI? ¡Si son quienes promueven los medios de comunicación que te van metiendo en cajitas de cartón como cerillas y ganado en cuadra de veinte y pocos más metros o bajo las catacumbas primitivas aislándonos del verdadero poder oculto!!! Los medios mienten sobre Rusia, y sobre Ucrania, también, mienten conscientes de poder hacerlo, es el poder de la mentira inculcando en el cerebro dosis de veneno a la población, impidiendo las corazas de sus democracias como enfrentar su sistema, y así estamos como estamos cuando el desprendimiento se viene encima y no puedes o sabes como alejarlo, abolirlo, apartarlo, destruirlo.

PD.

A la palabra, se la prostituye de muchas maneras, prometer y no cumplir es cosa fea si con ello se trata de engañar y mentir, cuando se habla de luchar contra la explotación y avanzar hacia la revolución aboliendo la explotación de los unos sobre los otros. Cuando se habla de luchar la alienación está de  más de lo contrario es jugar con los demás, reírse de los demás, aprovecharse de los demás en egoísmo propio contra el avance colectivo. Ser consecuente es respetar la palabra como un principio, cuando se pretende arrastrar tras sí, contra la injusticia que atenta sobre las mayorías que en desempleo sufren la marginación más absoluta ofreciéndoles caridad, negando en ello la lucha directa el derecho a una vida laboral y en eso la dignidad va por medio. Por ello la importancia de la conciencia como respuesta para poder mirar de frente la vida, contra la muerte achantando manipulada social y culturalmente, contra el sentimiento que brota por si mismo espontáneo una entrega que sólo puede surgir de los seres libres.

Maité Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)

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El presidente y mayor accionista del Grupo PRISA, Joseph Oughourlian, jurará fidelidad a un Núñez Feijóo sentado en La Moncloa

 

El presidente y mayor accionista del Grupo PRISA, Joseph Oughourlian, jurará fidelidad a un Núñez Feijóo sentado en La Moncloa

 

TERCERAINFORMACION / 01.06.2023


Joseph Oughourlian. Foto: Grupo PRISA

 

El Confidencial publicó ayer la reunión del dueño de ‘El País’ y la SER con Feijóo para tender puentes con la derecha. Se trata de uno de esos escasos contenidos que puedes leer en El Confidencial y el coro de voceros de la derecha y extrema derecha española con cierta credibilidad. No es la habitual propaganda vomitiva para la que se fundaron El Confidencial y otros tantos peones de la banda conservadora.

Empecemos por los antecedentes antes de entrar en lo ocurrido. El «Independiente» ya nos contó en septiembre de 2022 una noticia bajo este titular –Oughourlian, dueño de ‘El País’: «Intentamos ser de derechas, pero no funcionó y regresamos a la izquierda«-; Entonces el máximo dirigente de Amber Capital dijo abiertamente en un foro organizado por Nueva Economía Fórum que “todos los medios de comunicación en España son de derechas”, para añadir “quisimos ser de derechas, pero tuvimos que volver hacia la izquierda porque no obtuvimos los resultados esperados”. Y no son estas especulaciones, sino declaraciones públicas del tipo que se reunió poco antes del 28-M con Feijóo, casi emulando las reuniones de los hermanos Roy con Jeryd Mencken en los capítulos finales de Succession.

En la vida real vete a saber que intercambio de favores se han cruzado Oughourlian y Feijóo, pero apuesto por un respaldo del Grupo PRISA al PP condicionado por la ocupación de la Moncloa. El diario que edita El País se sumaría así a la abrumadora mayoría de corporaciones mediáticas que hincaron rodilla frente a PP, a Vox, o a ambos (Mediaset, Atresmedia, Vocento, Unidad Editorial, Grupo Planeta, etc.), y a la creciente plaga de ratas que propaga la peste a lo largo y ancho del país (casi todas las webs acabadas en «digital», Esdiario, Hispanidad, OkDiario, The Objetive y un demasiado largo etc.).

El segundo antecedente nos lleva al momento en que el presidente de PRISA quiso trocear el gigante de defensa español Indra, en noviembre de 2022: El presidente de Prisa, Joseph Oughourlian, planea hacer caja con Indra vendiendo el negocio tecnológico (Libremercado). Amber poseía casi un 10% de Indra, y la división de la parte tecnológica de 1.500 y 2.000 millones de euros, y la de defensa, de 1.500 millones, le generaría beneficios a través de la venta de la parte tecnológica. De esta manera, podría afrontar una deuda del Grupo PRISA que ronda los 1.000 millones (de un pasivo total de 1.420 millones de euros) con un patrimonio neto negativo de -530 millones de euros, unos intereses anuales de cerca de 100 millones, y un valor en bolsa de apenas 247 millones.

El Confidencial nos revela que Pedro Sánchez «impidió» a Oughourlian «exprimir su inversión en Indra» con la mencionada división, pues el Gobierno controla el 28% de las acciones a través de la SEPI. También, que no permitió la entrada de capital de Mediaset en PRISA a cambio de quedarse con la SER. Son versiones de la realidad que se asemejan otra vez a -por ejemplo- a la amenaza de bloqueo de Jeryd Mencken a que una corporación sueca -Gojo- absorba WayStar RoyCo en la citada serie de ficción política.

El tercer precedente lo descubrimos en el titular de otro medio de ultraderecha, mucho más fiable -como decía- en este tipo de contenidos: Joseph Oughourlian ‘se lleva’ el 25% de la propiedad de Prisa a Luxemburgo (vozpópuli). Supongo que todo el mundo recuerda el escándalo mediático desatado por la emigración de la sede corporativa de la gran constructora Ferrovial a los Países Bajos. Críticas muy bien justificadas ante la cara de cemento de los directivos de Ferrovial, que creció y se desarrolló gracias a sus inversiones en obra pública en España. Un editorial de El País lo tituló «Ferrovial se va» y subtituló «Las razones aducidas para la deslocalización de la empresa española a Países Bajos son confusas o incompletas». Bien por El País, pero el cinismo de PRISA era tan inmenso como el silencio mediático ante el traslado de la cuarta parte del Grupo a una sociedad Oviedo Holdings S.A.R.L., ubicada en Luxemburgo en una «reorganización» de sus participaciones. El hecho ocurrió en diciembre de 2022, unos tres meses antes del movimiento de Ferrovial y poco después de las desavenencias de Sánchez con Amber.

La ausencia de críticas a PRISA y la autorización de la maniobra bajo cuerda deben leerse como una cesión o un gesto para corregir disgustos previos. El aumento de la participación de Amber en Indra, hasta un paquete accionarial que se eleva a 12,7 millones de títulos tiene una lectura similar. De hecho, nadie debiera extrañarse de que en el contexto de una futura distopía con Feijóo en la presidencia y Abascal como vice, el Gobierno ordenase cercenar Indra en dos, tal y como pide Oughourlian, esto después de sentarle en el consejo de administración de la empresa armamentística.

La reunión del presidente de PRISA con el líder del PP es tan trascendente que Pedro Sánchez ha salido inmediatamente a la palestra para repetir una nueva versión de aquel discurso sincero que a todos sorprendió, de aquella memorable entrevista de Évole en Salvados en octubre de 2016: “Ha habido determinados medios de comunicación que me han dicho que si hubiera entendimiento con Podemos ellos lo criticarían. El País ha sido uno de ellos. Una de las explicaciones por las que la línea editorial haya sido tan abusiva e incluso insultante en lo personal ha sido por que pudiera haber un entendimiento entre las dos izquierdas […] Me reuní con los responsables de El País y me dijeron que o Rajoy o la línea editorial de El País no iba a ayudar para que hubiera un gobierno progresista liderado por el Partido Socialista».

Al reconocimiento por esas palabras, aplaudido desde todos los sectores a su izquierda, se sumó ayer un tenebroso vaticinio ante declaraciones evidentes: “Desde la posición de dominio que tienen en grandes medios de comunicación, se va a desatar una campaña aun más feroz de insultos y descalificaciones […] Veremos en programas de máxima audiencia a gentes que solo se representan a ellos mismos pontificar e insultar sin derecho a réplica. Se van a inventar barbaridades”. En esta ocasión nada revela ni a nadie sorprende, pero sus palabras parecen un grito desesperado.

Un último acontecimiento decisivo para entender un giro eventual del Grupo PRISA para retornar a tiempos tanto o más oscuros que la etapa de la presidencia de Antonio CañoUn período que muchos queríamos olvidar, y cuya conclusión casi me llevó a abandonar este blog…

Leemos hoy mismo que Oughourlian quiere aplazar el relevo de Rosauro Varo en Prisa hasta después del 23-J (Invertia). Nos parece esta una noticia que confirma como el presidente de PRISA espera acontecimientos para fijar su posición editorial tras las elecciones Generales. Rosauro Varon es el actual vicepresidente, que emigra a un grupo amigo, Telefónica. Y aunque Invertia no nos lo relata, a nadie escapa que el perfil del nuevo vicepresidente y miembro del consejo responderá a una orientación ideológica próxima a quien ocupe la Moncloa el 23 de julio. Entre los accionistas del Grupo más interesados tenemos a Vivendi, multinacional francesa de perfil muy conservador. El año pasado estudió hacerse con hasta el 29,9% del editor de El País pero desistió al comprobar que el Gobierno de Pedro Sánchez iba a vetarla porque inversiones extranjeras como esta requieren la autorización del Gobierno español. Entre quienes ansían otro sillón en PRISA tenemos al íntimo de Felipe González, el multimillonario Carlos Slim, quien ya ha pedido entrar en el consejo de administración porque ha alcanzado el 7% del capital social.

Y regresamos al último episodio de Successión para un último guiño, cuando nos muestra la importancia de la composición y de las votaciones de estos consejos en una de las escenas más trepidantes de la serie.

No olvidemos que una votación en el consejo de administración de una corporación mediática como PRISA no tiene por qué abordar solo asuntos estrictamente económicos. De hecho, muchas decisiones aparentemente económicas llevan consigo un enorme peso político-ideológico.

En suma, aunque nos movemos en el terreno de las suposiciones, el resultado del 23-J podría determinar un mayor control de la opinión publicada en España por el eje PP/Vox, con el cambio de orientación de PRISA desde posiciones socialdemócratas/keynesianas (también neoliberales) en dirección a la cloaca.

¿Y qué podemos esperar de un Grupo PRISA que rinda pleitesía a Feijóo? Probablemente una información que bascule entre la seriedad del caos ultraliberal y una política de patio de recreo dirigida a esa parte de la sociedad que no cuenta con herramientas para gestionar situaciones políticas complejas, y que se deja llevar por sus emociones.

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Alemania entra en recesión

 

El PIB alemán se contrajo por segundo trimestre consecutivo, y bajo la enorme inflación, la caída del consumo arrastra consigo a toda la economía. Los precios de la energía pueden haber sido un motivo. Otro es la caída de las exportaciones a China.


Alemania entra en recesión

 

Martin Arnold y Patricia Nilsson

El Viejo Topo

2 junio, 2023 

 



La gran caída de las exportaciones alemanas a China hace temer por la potencia económica de la UE

Una caída de dos dígitos de las exportaciones alemanas a China ha sacudido a la mayor economía europea, desatando el debate sobre por qué su vasto sector manufacturero ha quedado rezagado frente a rivales que se benefician de un repunte de la demanda china.


Según los economistas, la caída del 11,3% de las exportaciones alemanas a China en los cuatro primeros meses del año, en comparación con el mismo periodo del año anterior, pone de relieve una serie de retos únicos para la potencia industrial de Europa. Los fabricantes de automóviles pierden cuota de mercado en China, los productores de productos químicos y otras empresas que consumen mucha energía se resienten de los altos precios de la electricidad, y la apreciación del euro frente al dólar ha restado competitividad a los productos alemanes.


Carsten Brzeski, responsable mundial de análisis macroeconómico del banco holandés ING, afirmó que los exportadores alemanes también se sienten víctimas de las crecientes tensiones comerciales y de seguridad entre Pekín y Washington. «Alemania se considera ahora aliada de EE.UU., lo que ha provocado un mayor desaliento –explícito o implícito– de las compras de productos alemanes», afirmó.
Varias grandes empresas alemanas con negocios considerables en China registraron descensos significativos de sus ventas en el país en el primer trimestre, entre ellas el grupo químico BASF, el principal fabricante de automóviles del país, Volkswagen, y el fabricante de piezas de automóviles Bosch.


La caída de las exportaciones a China es uno de los varios indicadores de que el sector manufacturero alemán está sufriendo un fuerte declive a principios de este año, con una menor producción de las fábricas, una caída en picado de la demanda y una menguante cartera de pedidos, lo que podría frenar el crecimiento de la mayor economía de la UE.
Alemania parece ser un caso atípico entre los países europeos, la mayoría de los cuales han tenido mayores exportaciones a China este año, lo que sugiere que los exportadores alemanes están perdiendo cuota de mercado en su segundo mayor mercado fuera de Europa. Las exportaciones de los 27 miembros de la UE a China aumentaron un 2,9% interanual en el primer trimestre, según Eurostat.

El descenso significa que China representó solo el 6% de las exportaciones totales de Alemania en los tres primeros meses de este año, la proporción más baja desde 2016, y por debajo de más del 7% en el mismo período de cada uno de los últimos cuatro años, según datos de la agencia federal de estadística.


Esto va en contra de las expectativas anteriores de que el vasto sector manufacturero de Alemania se beneficiaría de un impulso de la demanda china tras el levantamiento de la política de cero Covid de Pekín a finales del año pasado y el alivio de los cuellos de botella de la cadena de suministro.


«Son sobre todo los servicios los que han repuntado, pero aún no el sector manufacturero», dijo Brzeski, añadiendo que los fabricantes de automóviles se han visto afectados por la falta de vehículos eléctricos más pequeños y la tendencia china a comprar modelos de fabricantes nacionales. Los vehículos de motor y sus piezas representaron más del 15% del total de las exportaciones alemanas el año pasado, dijo.


Aunque los precios europeos del gas han bajado mucho desde el máximo alcanzado el año pasado, siguen siendo más altos que en años anteriores, lo que sitúa a las empresas que consumen mucha energía en una situación de desventaja constante.
«La producción química se ha reducido drásticamente debido a la crisis energética», afirmó Oliver Rakau, economista jefe para Alemania del grupo de investigación Oxford Economics. «Se ha producido un golpe permanente a la competitividad».


El Gobierno alemán ha elaborado planes para subvencionar el 80% de los costes de electricidad de las empresas que consumen mucha energía.


Los exportadores alemanes, que representan más de la cuarta parte de todas las exportaciones de la UE fuera del bloque, también se han visto perjudicados por la reciente apreciación del euro, que ha pasado de estar por debajo de la paridad con el dólar a finales del año pasado a cotizar entre 1,07 y 1,10 dólares en las últimas semanas.


La actividad manufacturera cayó a su nivel más bajo en seis meses en Alemania este mes, según la última encuesta de directores de compras de S&P Global publicada el martes. Cyrus de la Rubia, economista jefe del Banco Comercial de Hamburgo, afirmó que la encuesta reveló que la demanda exterior de productos manufacturados alemanes se había «desplomado prácticamente».


La BDI, principal confederación empresarial alemana, declinó hacer comentarios. La confederación sigue de cerca el descenso de las exportaciones a China y espera que se trate de un episodio aislado que se atenuará cuando se recupere la actividad constructora china, y no de una tendencia a largo plazo.


BASF, que ha estado reduciendo su plantilla en Alemania mientras construía una planta de 10.000 millones de euros en China, registró unas ventas de 2.300 millones de euros en China en el primer trimestre de este año, un 29% menos que en el mismo trimestre del año anterior. El grupo, con sede en Ludwigshafen, achacó el descenso a la menor demanda, a lo que también contribuyó la bajada de los precios de sus productos químicos.

Volkswagen, que vende más coches en China que ningún otro fabricante, dijo que las entregas en el país cayeron un 15% en el primer trimestre. La compañía dijo que la cifra refleja un aumento de ventas a finales de 2022, cuando los consumidores chinos se aprovecharon de los subsidios EV, así como una exención de impuestos de vehículos de combustión pero ambos terminaron en diciembre. VW fabrica en el país la mayoría de los coches que vende en China.


En el primer trimestre, las ventas en la región Asia-Pacífico disminuyeron un 9,3%.
«Especialmente durante los dos primeros meses de 2023, hemos seguido sintiendo los efectos económicos de las restricciones impuestas en respuesta a la pandemia del coronavirus», dijo Bosch.


Después de que la producción industrial alemana sufriera en marzo su mayor caída en 12 meses, con un descenso del 3,4% respecto a febrero, algunos economistas esperan que la agencia federal de estadística revise a la baja su estimación inicial del producto interior bruto del primer trimestre, que pasaría de un crecimiento nulo a una contracción.


Un segundo descenso trimestral consecutivo del PIB –tras una contracción del 0,4% en el último trimestre del año pasado– se ajustaría a la definición de recesión técnica. Según el FMI, Alemania será la economía más débil del mundo este año, con una contracción del PIB del 0,1%.

Fuente: https://www.ft.com/content/

Texto seleccionado por Carlos  Valmaseda para “Página herida” de Salvador López Arnal

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jueves, 1 de junio de 2023

Las puertas giratorias no dejan de girar ¿Será Sánchez quien próximamente pase por ellas?

 

Las puertas giratorias no dejan de girar ¿Será Sánchez quien próximamente pase por ellas?

 

Si el “socialista” Pedro Sánchez llegara a dirigir la OTAN, sin duda sería el enésimo caso de puertas giratorias

 

INSURGENTE.ORG / 01.06.2023

 


En esta ocasión se trata suceder a Jens Stoltenberg al frente de la organización terrorista más grande y sanguinaria del mundo, llamada OTAN. Esta organización ya fue dirigida por otro individuo del PSOE: Javier Solana. Este dirigía la OTAN cuando esta bombardeó Yugoslavia. Así que ahora, cuando se baraja la posibilidad de que el actual presidente del gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, ocupe dicho cargo en la organización, no nos debería sorprender demasiado. Al fin y al cabo, este señor ha demostrado ser fiel servidor a la OTAN y, por ende, al gobierno imperialista de los Estados Unidos.

Desde dentro de la OTAN han expresado que el perfil de Sánchez gusta mucho y que hace unos meses su opción sonó con mucha fuerza en algunos despachos del Cuartel General en Bruselas. Los altos mandos de la Alianza Atlántica analizan continuamente las cualidades que creen que debería tener el nuevo jefe, y confirman que Sánchez cuenta con ellas. Pero el presidente del gobierno español, públicamente, siempre ha negado los rumores argumentando estar centrado en acabar su mandato en diciembre, como estaba previsto.

Lo que sucede es que, adelantadas las elecciones al 23 de julio, su permanencia como inquilino en La Moncloa ya es algo más que dudoso.

Si el “socialista” Pedro Sánchez llegara a dirigir la OTAN, sin duda sería el enésimo caso de puertas giratorias.

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Lo peor va a ser que la gente crea que con Sánchez gobernó la izquierda

 

Lo peor va a ser que la gente crea que con Sánchez gobernó la izquierda

 

 

INSURGENTE.ORG. / 01.06.2023 


 


Estos años de ejecutivo PSOE/UP corren el riesgo de convertirse en referencia de un «gobierno de izquierdas» para una mayoría de la población. A ello contribuye la Falsimedia que los nombra una y otra vez como la izquierda. No es una idea nueva de considerar a la socialdemocracia como parte de la familia de la izquierda, pese a que ellos hagan una y otra vez méritos para ser excluidos, En el campo internacional pudimos padecer a Sánchez abrazando a la dictadura de Marruecos para ningunear al pueblo saharaui y romper una tradición solidaria de años con la causa polisaria.

Su convencimiento de que la banda armada OTAN es un lugar idóneo para permanecer y apoyar, pese al curriculum criminal perfectamente demostrable, es otra de sus perlas. Organizó incluso una reunión en Madrid por todo lo alto para que el resto viera cuán leales era nuestro Pedro y sus acólitos. El tema es tan importante que, al día de hoy, los mentideros políticos ubican a Don Pedro al frente de la OTAN en caso de perder las elecciones. Cosas veredes.

Ante el genocidio de Israel en Palestina con decenas de muertos y miles de presos políticos se limitó a sumarse al coro capitalista mundial, esto es, pedir la paz en abstracto sin condenar al gobierno hebreo, sin convocar siquiera a su embajador para mostrar su repulsa.

En su día, reconociendo al terrorista Guaidó como «presidente» de Venezuela. Algo que daba vergüenza ajena.

En Ucrania más de lo mismo: apoyo con visita, armas y dinero al fascismo que encarna Zelensky.

Lo que se dice un ejecutivo de «izquierdas», que no deja ser diferentes al PPVOX para divergir en política exterior. Ni en exterior ni en Defensa, ¿alguien duda que la ministra Margarita Robles podría estar en un gobierno presidido por Feijóo? Su labor de sacar más y más dinero de los Presupuestos Generales del Estado para su ministerio, le trajo la popularidad entre la derecha y la extrema derecha, que no cesan en aplaudir su gestión. El votante progre lo aguanta todo, incluso ser neoliberales.

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El Topo de junio en la calle

 

Este mes presentamos temas tan interesantes como el relato de lo que sucedía en Donetsk años antes de que Rusia interviniera en la guerra; el relato de lo que ha visto recientemente Higinio Polo en China o un extraordinario análisis de las tensiones en el seno de la Iglesia católica.


El Topo de junio en la calle


Hemeroteca 

El Viejo Topo

1 junio, 2023

 


José Antonio Llosa y Esteban Agulló Tomás

¿De qué forma se destruye la colectividad laboral y se disciplina al trabajador? El artículo analiza la evolución del modelo de trabajo que ha culminado en el neoliberalismo: el trabajo en plataformas como la forma más sofisticada de precariedad e individualismo.


Introducción: el empleo como sistema

Existe una tendencia muy prolija a dar una explicación al desarrollo y progreso del mercado laboral a través de una óptica de análisis económico. De este modo, conocemos de manera cercana y certera algunos fenómenos de gran relevancia para comprender la evolución capitalista en sus diferentes fases, como el giro de eje de una economía basada en la oferta a una basada en la demanda, que Rifkin sitúa como piedra angular para explicar la expansión de la sociedad de consumo y todo lo que ello implica. O una aproximación al análisis de la flexibilidad laboral como el paradigma que de manera cristalina expone los entresijos de la precarización del empleo en la economía globalizada. 

Sin embargo, nuestro ánimo es situar como eje de análisis la disciplina. Una propuesta sobre la que abunda la psicosociología, tanto desde la psicología social de carácter psicológico como sociológico, que permite comprender la interacción del mercado laboral y los trabajadores, y lo más importante, que explica la intencionalidad del mercado laboral hacia los trabajadores. Esta intencionalidad tiene un carácter político, pero actúa a través de un rastro psicológico sin el que no existe posibilidad de comprender completamente este contexto. Nunca nos referiremos con el análisis psicológico a uno individual o psicologicista, sino siempre a un análisis interactivo entre el sujeto (trabajador o trabajadores en términos colectivos) y el objeto (mercado laboral). 

El pleno empleo como cuestión moral

El paradigma keynesiano propone el trabajo como epicentro de la subsistencia en el contexto capitalista posterior a la Segunda Guerra Mundial. Enraíza una propuesta laboral liberal en las sociedades europeas, con gran repercusión e impacto, que parte de dos premisas que la historia laboral expone de difícil sostén: la primera de ellas esgrime que el empleo capitalista dota de condición de ciudadanía, y la segunda dibuja un horizonte posible de pleno empleo por el que pasa lo que denominamos estado de bienestar. 

La condición de ciudadanía de Marshall emerge como un nuevo estatus, que se construye sobre la capacidad de estabilidad y seguridad para el mantenimiento de la convivencia. Se perfila en un paradigma liberal en el que la estabilidad únicamente resulta viable a través de la propiedad, siendo esta inaccesible para las clases populares. De aquí emerge la desigualdad estructural capitalista, que asume que una parte de la población ni tiene, ni tendrá posibilidad de acceder a las condiciones materiales imprescindibles para tomar estatus de ciudadanía. Enfrentamos un hecho difícilmente compatible con nada parecido a la paz social –concepto también manufacturado en este periodo–, motivo por el cual arraiga el paradigma keynesiano como propuesta de acceso a la ciudadanía a través del empleo. La premisa básica impone comprender el trabajo lejos de un cuestionamiento de la posesión de los medios de producción, sino que el empleo exclusivamente es la vía de acceso a la protección social. El trabajo, no como un elemento colectivo de negociación para trascender el statu quo de un entorno social, sino todo lo contrario: como engarce efectivo en el sistema social vigente permitiendo su estabilización. El paradigma keynesiano no presenta, por ello, vocación directa de transformación del modelo de sociedad, en tanto que asume la noción de ciudadanía liberal que superpone la propiedad sobre la mera existencia. De este modo, ciudadanía y empleo se equiparán, y el no acceso al empleo conlleva la expulsión del círculo social. 

Tratando de aproximarse al elemento fundamental de la propuesta de ciudadanía, diríamos que dota al sujeto de estatus de persona. La persona, siguiendo las ideas de George H. Mead, se define en la interacción significante en un medio social, por tanto, precisa situar al sujeto en un contexto social que permita su interacción y transformación. No disponer de empleo, no acceder a la condición de ciudadano, marca la delimitación entre la inclusión y la exclusión social, y con ello las posibilidades de interacción significante en un contexto determinado. El empleo asalariado en la concepción liberal se convierte, de este modo, en la propia definición de sujeto. A su vez, presenta un carácter disciplinante, ya que la ausencia de empleo voluntaria o involuntaria no es asumible ni por el contexto social, ni por la propia persona. Disciplinante, también, en cuanto a que bajo estas lógicas es difícil establecer un cuestionamiento del mercado laboral en sus estructuras, ya que supone cuestionar y renunciar a la condición de ciudadanía que permite la estabilidad.

La segunda premisa del paradigma keynesiano, además del acceso a la ciudadanía, crece sobre las lógicas del pleno empleo. En las sociedades liberales la noción de igualdad se fundamenta en el alcance universal de derechos civiles, en primer lugar, pero también sobre la aspiración de paz social a través de la estabilidad o protección social. Siendo el empleo la única fuente posible de estabilidad, el paradigma hipotetiza que el pleno empleo es la condición para una convivencia de máximos. De este modo, la convivencia en un escenario social está subordinada, en todo caso, al interés económico, en tanto que únicamente es viable un contexto social de convivencia que antes haya logrado el fuste económico suficiente para aproximarse al pleno empleo. En el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial la hipótesis de pleno empleo parecía viable, ya que la reconstrucción de Europa tras el periodo bélico vino acompañada de la capacidad productiva suficiente. Sin embargo, el mantenimiento de este ritmo productivo en un periodo menos convulso, como el del último cuarto del siglo XX, pasaba por generar un ritmo de consumo cada vez mayor. Así tiene lugar el desarrollo de la sociedad de consumo, y la estabilidad vinculada a la noción de ciudadanía incorporó rápido la capacidad de consumo como prioridad. A través del incremento del consumo y la necesidad de consumo, se trata de aportar holgura al mercado productivo para hacerlo también en el mercado laboral. La crisis del petróleo del 73’ evidencia la quimera que se fraguaba, generando las primeras bolsas de desempleados del denominado estado del bienestar. Para toda una generación aparece el fenómeno del desempleo, que ha oscilado en tendencia creciente y de estabilidad –rara vez de descenso y nunca volviendo a datos próximos a los previos a este momento– hasta la actualidad. La hipótesis del pleno empleo ha sido claramente refutada, y con ella cuestionado el modelo social keynesiano liberal. Sin embargo, lejos de renunciar a la hipótesis del pleno empleo en el modelo socioeconómico, se acude a una huida hacia adelante a través de una reconceptualización del pleno empleo en la que progresivamente abandona la condición de hipótesis económica para granjearse la de horizonte moralmente deseable. 

Este giro discursivo crece a partir de la semilla del consumismo, que imprime una nueva definición de identidad social basada en el beneficio e interés individual. La sociedad de consumo articula una relación construida en la exclusión, la diferencia y la jerarquía, lejos del reconocimiento mutuo como prole. La estabilidad sigue siendo una necesidad básica, pero ya no una meta colectiva, sino una conquista de carácter individual. 

Aparecen nuevos conceptos e ideas en el estudio y comprensión de lo laboral. La noción de empleabilidad, como desarrollo individual y formativo que dota a la persona de atractivo al mercado laboral, presenta un marco discursivo de naturaleza psicológica individual. La ausencia de empleo es un fracaso explicado en la escasa dedicación al cultivo de la empleabilidad. Este es el giro moral que sobreviene al mundo laboral, y legitimado en la impregnación de un corpus conceptual de apariencia cientifista. Otro de los conceptos más representativos sería el de competencia, como un constructo tejido a partir de elementos de carácter técnico-formativo, de rasgos de personalidad y de habilidades y destrezas sociales, que mide la relación entre la persona y el mercado laboral. La evaluación de competencias en un mercado laboral competitivo reviste un carácter tan inespecífico y arbitrario que hace incuestionables las dinámicas laborales. Por ello es disciplinante y punitivo, y es justo este motivo por el que la noción de competencia se incorpora a planes educativos y formativos de cualquier nivel.

La realidad laboral propia del contexto contemporáneo, la neoliberal, resulta íntimamente psicológica y claramente moral. Representa la única culminación posible del proyecto keynesiano. Si se repitiera mil veces, el resultado sería exactamente el mismo en cada ocasión: el trabajo como condición de ciudadanía pone la vida al servicio del desarrollo económico capitalista; la noción de pleno empleo, si bien probadamente inalcanzable, impone el acceso al empleo como prioridad al cuestionamiento de la estructura económica que determina el mercado laboral, y por tanto la dota de exigencia moral; la noción de empleo como un absoluto desconectado de la coyuntura estructural del sistema económico, impone una reverberación de eco psicológico individual a la posibilidad de acceder al empleo o no, y por ello una criminalización también interna. En este contexto, la precariedad no expone un estado coyuntural o transitorio al mercado laboral, sino un elemento intrínseco y difícilmente eludible. Además, no existe gran margen para el cuestionamiento de la precariedad, con lo que el recorrido del nuevo milenio en el contexto laboral avanza en lo que podemos denominar ingeniería de la precariedad. Halla su expresión más reciente, y una de las más feroces, en el trabajo tecnológicamente gestionado y organizado. Esto es, el trabajo en plataformas y otros derivados de la denominada gig economy



El trabajo en plataformas como disciplina 

La gig economy descansa sobre la idea de que el desarrollo tecnológico siempre representa un progreso social. Al preguntarse qué implica su noción de progreso, se ha de equiparar con el margen de posibilidad para el desarrollo económico. La tecnologización de los intercambios mercantiles representa una herramienta de ingeniería, fiscal primero –observando cómo multinacionales operan desde paraísos fiscales para un alcance global–, e ingeniería laboral, segundo, para que se muestren esquivas con los derechos laborales fundamentales. Defendemos la premisa de que el trabajo en plataformas como Glovo o Uber, no solo representa un serpenteo entre las regulaciones legales del mercado laboral, sino que configura también, en términos psicosociales, una forma de empleo cualitativamente diferente a las anteriores. Resulta pertinente ahondar en su análisis, ya que las estimaciones más recientes sitúan a España entre los países europeos con mayor alcance para el trabajo en plataformas, llegando a tasas del 18% según publicaba la Digital Future Society en 2020.

La precariedad laboral, hasta ahora, tendía a ser medida en términos de lo que consideramos como empleo atípico. La Organización Internacional del Trabajo lo conceptualiza con una aproximación difusa concretada en aquellas formas de empleo diferentes a las culturalmente deseables y/o establecidas. El paradigma keynesiano presenta actualmente un arraigo más cultural que material, con lo que las formas deseables de empleo en la mayoría de los países de la UE se comprenden como estable o indefinido, en jornada laboral completa, y permitiendo unos ingresos suficientes para un mantenimiento de vida digna. Este acercamiento a la precariedad laboral se centraba, por tanto, en formas de empleo regulares y reguladas, observando si las condiciones contractuales objetivables cumplían o no esta serie de requisitos. El trabajo en plataformas rompe esta rueda, en tanto que tiene poco que ver con el mercado laboral regulado. A falta de probar la efectividad de la denominada Ley Rider, su impacto por ahora es relativo; cualquier persona estaba, o está, en disposición de trabajar como falso autónomo en estos espacios que abarcan cada vez un mayor número de actividades. Resulta llamativo que la Unión Europea haya legitimado el empleo en plataformas reiteradamente: “las plataformas colaborativas permiten a los individuos, junto a otros actores como los microemprendedores y pequeños negocios, a ofrecer servicios. Ello crea nuevo empleo, modalidades flexibles de trabajo y posibilidades de generar ingresos”. La Organización Internacional del Trabajo también ha sido sorprendentemente permisiva con ellos. Este tipo de empresas también han hallado cierto fervor entre la población de menos recursos, frente a la imposición de que cualquier empleo es preferible al desempleo; y entre los consumidores neoliberales, la comodidad individual disfrazada de proceso tecnológico se impone sobre cualquier conciencia relacionada al impacto colectivo asociado a estas herramientas mercantiles. Este tipo de empleo característicamente desregulado no representa una anomalía, repetimos de nuevo, sino la tendencia lógica de un proceso evolutivo. 

En el marco de la investigación en cuestiones laborales, el pretendido en este caso, las herramientas de delimitación del empleo precario que acabamos de exponer carecen de sentido alguno. Evidentemente el trabajo en plataformas impone una forma de explotación, pero analizando los rasgos del empleo atípico resulta imposible definir el cambio cualitativo que impone el modelo laboral en plataformas. Retomando la idea inicial de este texto, para tal fin creemos útil un análisis de las dinámicas de disciplina. 

Hemos denominado este paradigma como tecnodisciplina del trabajo, caracterizada como una forma de constricción de los derechos laborales a través de una relación laboral ordenada en un medio digital, y no en interacciones entre personas. Cabe atender al menos a cuatro elementos: una legitimación del empleo flexible, los tiempos laborales difuminados, la ilusión de libertad, y el denominado algorithmic management

El primero de los elementos orbita en la legitimación de la flexibilidad laboral como principal resultado de la hipótesis moral del pleno empleo. Ante la incapacidad de cuestionar las lógicas económicas y estructuras del mercado laboral, la única posibilidad ha sido dotar de elasticidad al mercado de trabajo por medio de una ecuación que permita la introducción de mayor número de personas al empleo a costa de las garantías que la esfera laboral proporciona. La calidad del empleo se diluye bajo la imposición moral de que más personas trabajen, por medio de la democratización del riesgo económico o empresarial. La flexibilidad conecta directamente el empleo con las demandas del momentum económico a través de la entrada y salida de personas del mercado laboral. Este modelo, avalado de nuevo por los organismos de la Unión Europea como una herramienta viable para responder a la complejidad de la economía globalizada, supone alterar la condición de asalariado siendo, ya no el contexto empresarial quien asume el riesgo económico de la actividad, sino la persona que intercambia su fuerza de trabajo. El proceso tiene lugar únicamente en una dirección punitiva: el retroceso económico de la empresa en la que la persona trabaja supone la pérdida de empleo o reducción de ingresos, mientras que en caso de bonanza económica su estatus no tiende a verse alterado. Esta dinámica común a cualquier forma de actividad laboral neoliberal, en las plataformas digitales, ante la ausencia de regulación del trabajo, funciona en tiempo real. Las demandas de servicio registradas se correlacionan directamente con la dedicación laboral de quien opera en estos espacios. 

Este último aspecto conecta directamente con la segunda característica: la relación directa con los clientes. Esta relación no se delimita a la demanda del servicio que se preste, sino que expresa una relación que evalúa el desempeño y viabilidad laboral de la persona. A través del proceso tecnológico tiene lugar una monitorización perpetua de la actividad de la persona que trabaja, que determina su posibilidad y ritmo de trabajo posterior. Rompe con las dinámicas disciplinarias de evaluación periódica y/o cualificada que tendría un supervisor en una empresa convencional, ya que el cliente que evalúa el servicio prestado no está valorando la actividad u organización de la empresa que opera, sino de la persona –el trabajador– que desempeña directamente la actividad. El nivel de estrés e incontrolabilidad para la persona que trabaja alcanza términos insostenibles. Sin embargo, este particular se afronta en las plataformas digitales a través de la diseminación de un discurso de libertad individual en términos neoliberales, que traslada a los trabajadores una ilusión de autodeterminación sobre su tarea. Se trata de una ilusión de libertad, ya que la monitorización constante a la que se someten no permite nada parecido al control de tiempos, ritmos o modos de desarrollar el trabajo, pero genera, sin embargo, un importante sentido de responsabilidad. Responsabilidad en tanto que la viabilidad y éxito de la actividad desarrollada recae directamente sobre la persona que la práctica. Con lo cual, y comprendido desde la teoría de la psicopolítica neoliberal, estos espejismos de libertad representan un discurso de autonomía y elección en un contexto estructural difícil de manipular. Además, en tanto que existe esa sensación de libertad discursiva, la estructura se torna incuestionable. Se podría metaforizar en un laberinto que no tiene salida: existe la capacidad de elegir en cualquier bifurcación, pero ninguna elección llevará a finalizar el rompecabezas. 



La ilusión de libertad se articula, a su vez, con la imposición de disponibilidad y el ordenamiento temporal de esta forma de trabajo. Los sistemas de valoración de desempeño a través de la monitorización constante imponen sobre la persona que trabaja en estos contextos digitales la mayor dedicación que sea posible para no perder el estatus laboral. Con lo cual, el tiempo de dedicación a esta tarea está, primero, lejos de ser flexible o adaptable a las necesidades de la persona, y, segundo, solapa los espacios temporales de empleo y vida personal. 

Cabe la posibilidad de hallar la mayoría de las características descritas en otros modos de empleo de relación más tradicional, siendo el hecho definitorio de los empleos en plataformas lo que denominamos como algorithmic management (gestión organizacional basada en algoritmos), que presentan las investigaciones de Duffy en la Universidad de Cornell. Las personas empleadas en este marco no establecen una relación de dependencia en el trabajo respecto a otras personas, sino respecto a un algoritmo opaco. Cualquier posibilidad de negociación colectiva desaparece entre el establecimiento de marcos de relaciones individuales plataforma-trabajador, y la ausencia de un interlocutor humano de contacto directo. 

El trabajo en plataformas expresa cierta indefensión de las personas trabajadoras ante el avance del empleo flexible. Se debe considerar una culminación de la economía neoliberal, legitimada políticamente, arraigada en términos psicosociales, y por ello, la consecuencia racional de la dinámica sistémica del modelo socioeconómico neocapitalista. 

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