lunes, 20 de marzo de 2023

Furia en las calles de Francia: Macron impone por decreto aumento de edad de jubilación. [El señor Macron que por lo visto manda más en Francia que en su casa, ha decidió por decreto que los franceses tienen que trabajar más años para poder cobrar (de sus dineros) la pensión de jubilación, y esto lo ha decidió basándose en el poder del pueblo que reside en viva La Pepa; La Juliana; Juanita Reina, La Juana, su prima y su hermana y La Carcovi, por lo que parecería lógico que el decreto decretado por el señor Macron sea de obligado cumplimiento exclusivamente para él y su familia hasta tanto los trabajadores construyamos la democracia]

 

Furia en las calles de Francia: Macron impone por decreto aumento de edad de jubilación

 

DIARIO OCTUBRE / marzo 20, 2023

 

Final del formulario

El presidente, Emmanuel Macron, introdujo por decreto su polémica reforma a las pensiones. Con ella los franceses deberán trabajar hasta los 64 años.

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Miles de personas protestan en Portugal, exigiendo salarios más altos y tope en los precios de los alimentos

 

Miles de personas protestan en Portugal, exigiendo salarios más altos y tope en los precios de los alimentos

 


DIARIO OCTUBRE / marzo 19, 2023

 

 Miles de manifestantes portugueses han salido a las calles de la capital, Lisboa, por la crisis del costo de vida del país, exigiendo salarios y pensiones más altos.


Los manifestantes, que se reunieron en el centro de Lisboa el sábado, también instaron a la intervención del gobierno para limitar el aumento de los precios de los alimentos, que según dijeron está estrangulando sus ya ajustados presupuestos.

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La metalúrgica Paula Gonçalves, de 51 años, dijo que la gente «protesta contra los bajos salarios… y por más justicia» para los trabajadores y agregó: «Nosotros, los trabajadores, somos los que producimos, damos todo lo que tenemos… y la ganancia es todo para los empleadores y nada para nosotros».

Desde principios de año, varios grupos sociales en Portugal, incluidos los docentes, han estado realizando manifestaciones periódicas al sentir los efectos de la crisis del costo de vida del país.
Portugal es uno de los países más pobres de Europa occidental y, según datos oficiales, más del 50 por ciento de sus trabajadores ganaron menos de 1000 euros (1067 dólares) al mes el año pasado, mientras que el salario mínimo es de solo 760 euros al mes.

Los datos publicados por Eurostat muestran que el salario mínimo en Portugal se situó en 681 euros al mes en 2023, lo que lo convierte en el duodécimo más bajo entre los 15 países de la Unión Europea que tienen salarios mínimos. Se compara con 726 euros en Polonia, 775 euros en Grecia o 798 euros en España.

La marcha, que fue convocada por la CGTP, una confederación de los principales sindicatos del país, se produjo un día después de una huelga nacional de funcionarios en apoyo de mayores salarios. Esa acción afectó a la recolección de basura, escuelas y hospitales.

La CGTP quiere que el gobierno implemente un paquete de medidas antipobreza, incluidos los controles de precios de los productos básicos y acciones para limitar el aumento de los alquileres y el costo de los préstamos inmobiliarios.

La secretaria general de la CGTP, Isabel Camarinha, dijo a la multitud que los sindicatos querían aumentos salariales de al menos un 10 por ciento, lo que estaría por encima de la tasa de inflación, y nada menos que un aumento de 100 euros (108 dólares) para todos los trabajadores.

La inflación de Portugal alcanzó el 7,4 por ciento en 2022, que fue el nivel más alto en 30 años.

Fuente

FUENTE: news-front.info

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Continúa la escalada de precios en alimentos básicos: Uno de cada tres se ha encarecido en marzo

 España


Continúa la escalada de precios en alimentos básicos: Uno de cada tres se ha encarecido en marzo

TERCERAINFORMACION / 20.03.2023


  • FACUA amplía sus denuncias ante la CNMC tras detectar subidas en 312 precios afectados por la bajada del IVA entre una muestra de más de 1.000 productos.

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FACUA-Consumidores en Acción ha realizado a comienzos de este mes un seguimiento sobre la evolución de más de 1.000 precios de alimentos afectados por la rebaja del IVA en ocho grandes cadenas de distribución. Uno de cada tres ha subido su precio, lo que supone un notable aumento del número de productos que se han encarecido teniendo en cuenta que en febrero fueron prácticamenteuno de cada cinco.

Todo ello pese a que el real decreto ley aprobado por el Gobierno a finales de diciembre prohíbe aplicar subidas en los márgenes de beneficio empresarial de todos los miembros de la cadena de producción, distribución o consumo.

Ante estos hechos, FACUA ha ampliado las denuncias que presentó tanto enenerocomo en febrero ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que hasta la fecha sigue sin darle ningún tipo de respuesta. Las denuncias han ido dirigidas contra todas las cadenas objeto del análisis: Alcampo, Aldi, Carrefour, Dia, Eroski, Lidl, Hipercor y Mercadona.

Más de un millar de precios analizados

La asociación, como viene haciendo mensualmente, ha revisado la evolución de 1.012 precios en estas ocho cadenas de distribución. Los nuevos análisis se han llevado a cabo los días 1, 2 y 3 de marzo. En ellos ha detectado que en 312 casos, esto es, el 30,8%, el precio se ha encarecido con respecto al que tenían el pasado 30 de diciembre una vez aplicada la rebaja del IVA (ver estudio completo).

FACUA recuerda que los productos afectados por la rebaja de IVA no pueden ser objeto de aumentos en los márgenes de beneficio empresarial durante al menos cuatro meses, plazo que se amplía hasta seis si la inflación subyacente de marzo no está por debajo del 5,5%.

El artículo 72 del Real Decreto-ley 20/2022, de 27 de diciembre, señala en su apartado 3 que«la reducción del tipo impositivo beneficiará íntegramente al consumidor, sin que, por tanto, el importe de la reducción pueda dedicarse total o parcialmente a incrementar el margen de beneficio empresarial con el consiguiente aumento de los precios en la cadena de producción, distribución o consumo de los productos».

FACUA critica la falta de transparencia del Gobierno sobre los estudios que anunció el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a través de su observatorio de precios. A fecha de hoy no solo no han trascendido datos sobre sus conclusiones, sino tampoco sobre cuántos establecimientos, cuántos precios y en qué fechas se vienen realizando los análisis.De hecho, Agricultura ni siquiera ha confirmado si efectivamente los está llevando a cabo.

Hipercor, donde más se encarecen; Alcampo, donde menos

Al igual que en febrero, el mayor número de anomalías se han detectado en Hipercor, donde se han encarecido 71 del total de 168 precios analizados (un 42,2%). Le sigue Lidl, con 26 productos más caros que el 30 de diciembre sobre una muestra de 63 precios (el 41,2%).

Carrefour, por su parte, ha aumentado 65 de los 172 precios analizados (el 37,7%), mientras que Aldi lo ha hecho en 21 de los 56 alimentos recogidos en este estudio (el 37,5%). La asociación ha detectado 40 precios más caros en Eroski sobre un total de 137 alimentos (el 29,1%), mientras que en Dia se han encarecido 37 artículos de los 136 contemplados (el 27,2%).

Las dos cadenas donde se ha registrado un menor porcentaje de subida de precios son Mercadona, con 27 productos del total de 144 recogidos en el análisis (el 18,7%) y Alcampo, con 25 subidas entre los 136 precios registrados (el 18,3%).

Este total de 312 precios más caros en marzo contrasta con los 178 detectados en febrero sobre una muestra prácticamente idéntica (1.012 este mes por los 1.020 del mes pasado). Es decir, en apenas un mes casi se ha duplicado el número de productos afectados por la rebaja del IVA que han aumentado su precio.

Frutas y verduras siguen siendo las más afectadas

Del total de 312 precios en los que FACUA ha detectado una subida en su comparativa, 127 se corresponden a frutas o verduras (el 40,4% del total), 55 son aceites de oliva o de girasol (el 17,5%) y 47 son leches o lacteos (El 14,9%).

Por su parte, se han localizado 34 incrementos de precios entre las legumbres (el 10,8%), 19 entre las pastas (el 6% de las subidas) y 17 entre los arroces (un 5,4%). La docena de precios restantes son fundamentalmente panes y huevos.

Alimentos con mayor subida por supermercados

Las mayores subidas de precios en este último mes se corresponden a frutas o verduras. En Mercadona, la malla de cebollas de 2 kilos ha pasado de 2,39 euros en enero (ya con la bajada del IVA aplicada) a 3,99 euros en marzo, lo que supone un encarecimiento del 66,9%.

En Dia, la malla de patatas lavadas de 3 kilos también ha incrementado su precio un 46,5%, pasando de 2,88 euros en enero a los 4,22 euros actuales. En Hipercor está el caso del paquete de arroz redondo Brillante Sabroz de un kilo, cuyo precio actual es de 2,79 euros mientras que cuando entró en vigor la bajada del IVA era de 1,82 (incremento del 53,3%).

En Alcampo, el producto que más se ha encarecido entre los 136 analizados ha sido el melón piel de sapo, cuyo precio por una pieza de tres kilos ha pasado de 4.56 a 6,21 euros en apenas dos meses (un 35,4% más caro).

En Aldi, el ejemplo más flagrante es el litro de aceite de oliva marca Carbonell, el cual ha pasado de 4,43 euros a principios de enero a 8,30 euros este mes de marzo (un 87,3% más). En Eroski, el kilo de cebollas blancas Buti se ha encarecido un 65,7%, pasando de costar 1,49 euros tanto en enero como en febrero a 2,47 euros ahora en marzo.

El precio de la granada en Carrefour ha pasado de 1,91 euros/kilo el 3 de enero -le repercutieron la bajada del IVA al precio de final de diciembre- a 3,99 euros/kilo el 7 de febrero (un 108,9% más caro) y a 4,99 euros el 3 de marzo (un 160,78%). En Lidl, la lechuga Iceberg costaba a principios de enero 0,91 euros, mientras que a día de hoy está a 1,39 euros (un 52,1% más).

FACUA señala que los datos ponen de manifiesto una vez más la necesidad de que el Gobierno fije precios máximos en alimentos básicos, algo para lo que está facultado según establece el artículo 13 de la ley de comercio de 1996.

Resulta evidente, advierte la asociación, que la bajada del IVA en algunos productos ha tenido un efecto extraordinariamente leve en la cesta de la compra dado el brutal encarecimiento que se ha producido en el último año.

El artículo 72 delReal Decreto-ley 20/2022, de 27 de diciembre, señala en su apartado 3 que«la reducción del tipo impositivo beneficiará íntegramente al consumidor, sin que, por tanto, el importe de la reducción pueda dedicarse total o parcialmente a incrementar el margen de beneficio empresarial con el consiguiente aumento de los precios en la cadena de producción, distribución o consumo de los productos».

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COESPE: “Frente una ley de pensiones para confundir y desmovilizarnos”

 



COESPE: “Frente una ley de pensiones para confundir y desmovilizarnos”


Publicado el 20 de marzo de 2023 / Por Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE)

KAOSENLARED / 

¡No nos alimentan migas, queremos el pan entero!

Después de que durante días se ocultara el contenido real a las y los pensionistas, y al conjunto de las y los trabajadores y a la ciudadanía, el BOE ha publicado una nueva reforma de pensiones, cuya presentación dista mucho de su real contenido. En su título se toma mucho de nuestras exigencias: ampliación de derechos de los pensionistas, sostenibilidad, acabar con la brecha de género. Pero es un envoltorio retorico a un nuevo retroceso de fondo que no era de esperar de un gobierno que se comprometió en su programa a defender el sistema público de pensiones y los derechos de las y los pensionistas, y las trabajadoras/es.

Sin duda en algunas cuestiones puntuales mejora la situación presente. Recoge, de manera limitada, destopar las cotizaciones máximas como hemos venido exigiendo desde hace 5 años. También es positivo que por el momento se evite forzar la extensión de los años computados por los nuevos pensionistas a 30 años, permitiendo durante 3 años mantener el computo actual, frente las exigencias de la Comisión Europea de extenderlo desde el 31 de diciembre pasado, que hubiera afectado a cientos de miles de nuevos pensionistas los próximos años.

Pero el decreto tiene una cara obscura que evitan explicar a la gente.

En primer lugar, no recoge nuestra exigencia que es volver a los 15 años de cómputo. Mantener los 25 años perjudica y mucho a los nuevos pensionistas especialmente a las mujeres. Está bien hablar de brecha de género, pero lo que se trata es de reducirla para erradicarla, no de llenar titulares con un relato que solo trata de parecerse a lo que proclamamos cada semana en las calles. El decreto debería recoger el complemento de brecha de género, a las mujeres pensionistas actuales, tanto a las contributivas como a las no contributivas, ellas ahora son las pensionistas que menos cobran por sus bajas pensiones, más del 50% del colectivo pensionista está en precariedad o en el umbral de la pobreza.

En segundo lugar, anuncian una serie de incrementos ofreciendo titulares con cifras irreales. condenando a las y los pensionistas que no tengan cargas familiares a mantenerse en el umbral de la pobreza, introduciendo un factor de resta con el concepto de renta mediana. Una lectura atenta de la Ley muestra esos incrementos solo se alcanzan bajo algunos supuestos, que excluye por ejemplo a millones de mujeres viudas y sobre todo en un plazo de tiempo que los hace irrelevante.

Prometer subidas de aquí a cuatro años, es simplemente humo. Primero porque otro gobierno tendrá que gestionarlo, y segundo (lo más importante) porque estamos en un escenario inflacionista, agudizado por la actual crisis bancaria, en el que nadie sabe si dentro de 4 años el IPC acumulado será del 20 el 30 o el 40%.

Comprometerse a un 10% en 4 años no es una subida, sino atarnos de manos cara al futuro, como en el caso de diversos convenios firmados por algunas direcciones sindicales, que parecen desconocer cuál es el incremento real del coste de la vida para pensionistas y trabajadores/as.

TODAS ESTAS RAZONES AFIANZAN AUN MAS NUESTRA EXIGENCIA DE UNA SUBIDA DE LAS PENSIONES MÍNIMAS AQUÍ Y AHORA DE 1080.

En tercer lugar, no hay nada de reducir la edad de jubilación de 67 a 65 años, a pesar de que todas las fuerzas políticas sindicales que firman ese penoso acuerdo, en Francia están peleando en la calle, el Parlamento y la negociación sindical por mantener la jubilación a los 62 años.

En cuarto lugar, se sigue incumpliendo la exigencia legal de llevar a cabo una auditoria por el Tribunal de cuentas, con garantías de transparencia de las cuentas de la Seguridad Social.

Finalmente, nada hay de revertir las privatizaciones del sistema de pensiones, a pesar que, de nuevo, están quebrando en EEUU y Europa los fondos privados de pensiones. Mientras que los papagayos neoliberales siguen intoxicando los medios hablando de una falsa quiebra del sistema público de pensiones en el 2040 y ocultando las cuentas de nuestras cotizaciones, los sistemas privados están quebrando HOY (solo en Suecia y solo tras la quiebra del SVB se han perdido 8.000 millones de € de los pensionistas en su sistema privado) sin que ello parezca importar ni al gobierno, ni a sindicatos.

La realidad es que la lucha es el único camino. La razón por la que se ha aplazado parte de las reformas exigidas por los financieros a través de la Comisión Europea es por nuestra lucha. No se nos ha tenido en cuenta para negociar, se nos ha ocultado la información hasta el último momento, en los medios tratan de robar nuestros argumentos compartidos por millones de personas para encubrir la letra pequeña de sus leyes, pero es precisamente nuestra movilización lo que está evitando un mayor recorte de nuestros derechos.

Se trata de una lucha de larga duración y que se extiende por todo el país y penetra en todos los ámbitos de la vida social del país: con las mujeres este 8 de marzo, la sanidad, la defensa de las residencias y muy pronto con los jóvenes y trabajadores, que tarde o temprano se van a dar cuenta del intento de estafa que son objeto con su salario diferido que son las pensiones.

Mientras ellos tratan de confundir nosotros llamamos a persistir en la movilización y la pedagogía social frente a todo intento de confusión y de anestesiarnos para robar nuestros derechos. No nos damos por vencidos, al contrario, esta misma semana en que pretendían haber satisfecho nuestras exigencias para desmovilizar a quienes nos apoyan, la realidad es que:

a) Asjubi40 han llevado al Parlamento Europeo la petición de 40 años cotizados sin ninguna penalización, difundiendo ampliamente su justa reivindicación.
b) En el País Vasco y Navarra, los pensionistas del MPEH han mantenido una fuerte movilización, incluyendo en Bilbao un encierro de ayuno exigiendo la subida inmediata a 1080€ y denunciando la ley, con el apoyo de COESPE y todo el movimiento pensionista. Una movilización que ha culminado con una enorme manifestación junto con trabajadores y jóvenes el pasado sábado en Bilbao
c) En Francia el intento de sustraer la reforma al Parlamente después de 5 huelgas generales ha provocado un estallido social de enormes dimensiones que son un ejemplo para los trabajadores de toda Europa y al que durante meses hemos prestado todo nuestro apoyo y solidaridad.

A pesar de todas las confusiones que el poder financiero trata de crear mediante sus medios de comunicación y lobbies de presión que actúan dentro de Parlamentos, Gobiernos, fuerzas políticas y sindicales, la realidad de los hechos se impondrá.

Como decía el Tenorio: “los muertos que vos matáis gozan de buena salud”. A pesar de quienes hace años nos daban por muertos, el movimiento pensionista está más vivo que nunca, construyendo su argumentario, su unidad en la diversidad, su relato ante tanto intento de confundirnos. Aquí seguimos en las plazas y en las calles y aquí seguiremos mientras traten de robarnos.

20/03/2023

¡Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden!

COESPE

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Les habla Louis-Ferdinand Céline

 

¿Se puede ser abyecto en lo humano, y genial como artista? Ese es el caso de Céline, uno de los más grandes escritores de la lengua francesa y colaborador de la Gestapo. ¿Podemos prescindir de quién es el autor y admirar su obra? Podemos, mal que nos pese.


Les habla Louis-Ferdinand Céline


Louis-Ferdinand Céline

El Viejo Topo

20 marzo, 2023

 


Bueno, pues ¡aquí estoy! Después de haber vivido en muchos lugares, en climas diferentes y en condiciones diversas, me ruegan ahora que dé mi impresión sobre mis obras maestras en un ambiente propio de silla eléctrica… Per no por ello voy a perder la serenidad, voy a decir todo lo que pienso y nadie me impedirá hablar. Bueno, pues, miren –voy a darme prisa, porque creo que estas cosas cuestan muy caras, conque hay que ser parco–, les cuento en seguida lo que sé y lo que he leído. En las Memorias de George Sand –ya casi no se lee a George Sand, pero aún se leen un poco sus Memorias, y yo, en particular, las he leído– hay un capítulo extraordinario en el que cuenta que, de joven, era muy lanzada y tenía ideas de izquierdas, de extrema izquierda incluso para aquella época. La invitaban a recepciones por su origen, por su renombre –sabido es que era una bisnieta del príncipe de Sajonia– tenía acceso a los mejores salones y, en particular, a aquellos en que aún se reunían los miembros de la antigua aristocracia, pero, ¡la de verdad!, la que aún existía, la que había sobrevivido, ¡y con qué trabajos!, a la desaparición de la corte de Luis XVI e incluso de Luis XV. Y George Sand contempla a aquellos miembros de la aristocracia con gran horror: su forma de gesticular, de agitarse, de ofrecerse pastas, de adelantar las sillas, retirarlas, ocultar la peluca entre los senos de las damas y después colocársela bajo el trasero y luego hacer mil gracias, mil melindres… Se sentía horrorizada al ver a aquellos viejos de una época desaparecida hacer tantos mohines. Bueno, pues, a mí, personalmente, ese capítulo me parece esencial. (Creo que el propio Proust lo utilizó a fondo en el famoso capítulo en que se ve a la gente envejecer en el sitio; es un capítulo famoso, pero en eso creo que George Sand lo precedió; se trata, en verdad, de un gran esfuerzo literario.) Bueno, pues yo tengo la misma impresión cuando leo un libro; tengo la impresión de ver a gente que hace mohines. Ponen muecas totalmente inútiles. No van directamente al grano, dan vueltas alrededor, adelantan sillas, hacen prólogos; pero no van directamente al nevio, verdad, a la emoción, ah, eso desde luego que no. Conque, en una palabra, miro las novelas de mis contemporáneos y me digo: «Eso significa trabajo, pero trabajo inútil». Eso es lo que pienso yo. Porque no llevan el compás de la época. Hay que tener en cuenta que la novela ­–puesto que se trata de la novela, sobre ella se me pide que exprese mi pensamiento– ha perdido la misión que tenía, ha dejado de ser un órgano de información. En la época de Balzac, se veía cómo era la vida de un médico rural en Balzac; en la época de Flaubert, la vida de la adúltera en Bovary, etc., etc. Ahora estamos informados sobre todas esas materias, profusamente informados: por la prensa, los tribunales, la televisión, las investigaciones médico-sociales. ¡Oh! La de historias que hay al respecto, con documentos, fotografías… Ya no se necesita la novela para todo eso. Creo que su función documental e incluso psicológica se ha acabado, ésa es mi impresión. Entonces, ¿qué le queda? Pues no le queda gran cosa, le queda el estilo y las circunstancias en que se encuentra el hombre. Evidentemente, Proust se encontraba en la alta sociedad, conque habla de la alta sociedad, ¿no?, lo que ve y también los triviales dramas de la pederastia. Bueno. Muy bien. Pero, en fin, se trata de colocarse en la línea en que te coloca la vida y no salir de ella, a fin de recoger todo lo que hay y trasponerlo en estilo. Conque hablando de estilo… El estilo de todos esos me parece del mismo tono que el del bachillerato, del periódico habitual, de los alegatos judiciales, de las declaraciones en la Asamblea, es decir, un estilo verbal, elocuente tal vez, pero, en todo caso, no emotivo, desde luego. Los miro como los impresionistas debían mirar a los pintores de su época, que les pagaban con la misma moneda. Evidentemente, para el impresionista, cuando miraba la iglesia de Auvers representada por un pintor de su época, un buen pintor de su época, ¡no era un Van Gogh! Y el otro decía: «Pero, si es que es un horror, es un malhechor, ¡es para matarlo!» Bueno, pues eso siguen pensando de mis libros, evidentemente.

Digo que las que se hacen son novelas inútiles porque lo que cuenta es el estilo y nadie quiere plegarse al estilo. Exige un trabajo enorme y la gente no es trabajadora, no vive para trabajar, vive para gozar de la vida, conque eso no permite demasiado trabajo. Los impresionistas eran muy trabajadores. Sin trabajo, no se puede hacer gran cosa. Existe la elocuencia natural: es muy mala, la verdad, la elocuencia natural. Es necesario que se sostenga en la página. Para que se sostenga en una página, hace falta un esfuerzo enorme.

Me parece que en eso hay toda una tarea: un estilo. Bueno, pues, estilos, verdad, no hay muchos en una época. No es por presumir, pero no hay muchos. Hay tres o cuatro por generación: hay que decir la verdad, porque, si yo no la digo, nadie la dirá. Son decadentes, a su vez, después; duran sólo un tiempo. Hay una idea de la vida, una filosofía general, según la cual la vida es eterna, la vida empieza a los sesenta años, a los cincuenta… ¡No! ¡No! ¡Es pasajera! Lo que rige es, pues, el tiempo y no dura siempre. George Sand se burlaba de esos viejos mohines de los antiguos cortesanos. Pero ella misma, si la viéramos ahora, nos parecería perfectamente ridícula. Hay, pues, un tiempo, un tiempo concreto. Pensemos en las grandes historias. ¿Qué es lo que se sostiene en el teatro? Poca cosa. Se vuelve siempre a Shakespeare, lógicamente. Shakespeare tiene a su favor el vestuario, eso lo salva. Se sitúa, pues, fuera de su época. En eso ha ganado. Mientras que, si representamos a Shakespeare con traje de calle, sabemos que queda muy mal, no hace el efecto. Concurren a ello toda clase de cosas.

Conque hay quien dice: las novelas de Céline es que son irritantes, horripilantes, etc., porque no están escritas en el estilo del bachillerato, en el estilo admitido, el del periódico habitual, el de la licenciatura. Estilos que en verdad se imponen, formalmente, y que resisten y resistirán, voy a decirles por qué, poco a poco.

Vuelvo a ese estilo. Consiste en un modo determinado de forzar las frases para sacarlas ligeramente de su significado habitual, de los goznes, por decirio así, desplazarlas, y forzar así al lector a desplazar él mismo su sentido, pero muy ligeramente. ¡Oh! ¡Muy ligeramente! Porque todo eso, si resulta pesado, es una pifia, es la pifia. Conque requiere un gran distanciamiento, sensibilidad: es muy difícil de hacer, porque hay que girar. ¿En torno a qué? A la emoción.

Y con esto vuelvo a mi ataque frontal al Verbo. Como se sabe, las Escrituras dicen: «En el principio era el Verbo». ¡No! En el principio era la emoción. El Verbo vino después para sustituir a la emoción, como el trote sustituye al galope, cuando, en realidad, la ley natural del caballo es el galope; hay que obligarlo a trotar. Se ha sacado al hombre de la poesía emotiva para hacerlo entrar en la dialéctica, es decir, el farfulleo, ¿no? O las ideas. Nada hay más vulgar que las ideas. Las enciclopedias están llenas de ideas, hay cuarenta volúmenes, enormes, llenos de ideas. Muy buenas, por lo demás. Excelentes. Que han cumplido y han pasado. Pero no es esa la cuestión. Ese no es mi ámbito, las ideas, los mensajes. No soy yo hombre de mensajes. Ante el estilo, qué caramba, todo el mundo se detiene, nadie se dedica a eso. Porque es un currelo muy duro. Consiste en tomar las frases, como les decía, y sacarlas de los goznes. U otra imagen: si cogemos un bastón y queremos hacer que parezca recto en el agua, tenemos que curvarlo primero, porque la refracción hace que una caña en el agua parezca rota. Hay que romperla antes de meterla en el agua. Es un trabajo duro. Es el trabajo del estilista.

Con frecuencia viene gente a verme y me dice: «Parece que usted escribe con facilidad». ¡Qué va! ¡Yo no escribo con facilidad! ¡Sino con mucho esfuerzo! Y me agota escribir, además. Hay que hacerlo con mucha finura, mucha delicadeza. Eso supone 80.000 páginas para llegar a hacer 800 de manuscrito, donde el trabajo queda borrado. No se ve. El lector no debe ver el trabajo. Él es un pasajero. Ha pagado su billete, ha comprado el libro. No le importa lo que ocurre en las bodegas, lo que ocurre en el puente, no sabe cómo se conduce el buque. Él lo que quiere es disfrutar. El deleite. Tiene el libro y debe deleitarse. Mi deber es el de hacerlo deleitarse y a eso me dedico. Y quiero que me diga entonces: «¡Ah! Hace usted eso… ¡Ah! Es fácil… ¡Ah, si yo tuviera su facilidad!» Pero ¡qué leche! ¡Si yo no tengo la menor facilidad! Ninguna. En absoluto. Esos tipos están mucho más dotados que yo. Sólo que yo me pongo a trabajar. Ellos trabajo no ponen, no se concentran. Ahí está la aventura.

Se oye decir: «Bueno. Muy bien. Pone tres puntos, tres puntos…» Miren, tres puntos, los impresionistas ponían los tres puntos. Seurat, por ejemplo, ponía tres puntos por todos lados: le parecía que eso aireaba, hacía revolotear su pintura. Tenía razón, ese hombre. No ha hecho escuela precisamente. Se respeta mucho a Seurat, lo compran muy caro. Pero, en fin, no se puede decir que haya tenido descendencia. No creo que a mí me sigan demasiado. No teman. Cogerán un poquito por aquí, por allá, pero no mucho. Es demasiado duro. Igual que Seurat… no se ha continuado.

Voy a decirles por qué. Voy a ir más lejos. Esta mañana me preguntaba yo por qué hay resistencia a cambiar de estilo. Las grandes civilizaciones han cambiado con frecuencia de estilo. Hablo de las grandes civilizaciones desaparecidas, olvidadas, ya sean los sumerios, los arameos, todas las civilizaciones, hay cuarenta, cincuenta, entre el Tigris y el Eufrates, que tuvieron poetas, tuvieron escritores, tuvieron legisladores. Cambiaron con frecuencia de estilo. Los franceses, por su parte, están atados: atados al estilo que fue copiado por Bourget, por Anatole France y después, al final, por todo el mundo. Yo he tenido oportunidad de leer La Revue Deux Mondes de los cien últimos años. En ella hay toda clase de novelas fáciles: basta con añadir teléfonos, aviones, y no hay problema. Siguieron con un mismo estilo.

Porque yo creo que, para tener un nuevo estilo, hace falta una civilización muy nueva, muy fuerte más bien. Por ejemplo, ahí tienen ustedes en este momento a los chinos que están metiendo mano a su lengua y deshaciéndose de sus caracteres, de su estilo mismo, porque ya saben que la china es una lengua muy compleja, que cierta secta comprendía gracias a artificios. Bueno, pues ellos tienen el valor, la pasión, podríamos decir, para deshacerse enteramente del antiguo chino, para hacer un chino más nuevo. Y eso es algo que no suele suceder… Fíjense que los americanos nunca han inventado nada. Cuando buscan una palabra, se la birlan al latín, penosamente, nunca han inventado absolutamente nada. Es muy difícil inventar palabras y muy difícil cambiar de estilo. Hasta el punto de que eso, creo yo, es lo que necesita de verdad nuestra civilización francesa, que habrá durado cuatrocientos años, cuatro siglos, una cosa de nada. Conque están fijados en eso, podemos decir, porque ya no tienen la fuerza, la pasión necesaria para cambiar de estilo. No pueden.

Miren, yo fui durante veinte años médico en Clichy, en el dispensario de Clichy, y me ocupé de la historia de Clichy. Clichy-la-Garenne, cerca de París. Puse manos a la obra a un historiador, un amigo, ya muerto. Se llamaba Serouille. Escribí un prefacio: suprimieron el libro y el prefacio, porque todo estaba prohibido. Bien. Había en esa historia de Clichy muchos fenómenos notables, pero sobre todo uno curioso, el de que en determinado momento, hacia 1870, un cura de Clichy había dicho: «Esta gente no comprende nada de latín, les digo la misa para nada; voy a decir la misa en francés». ¡Oh! Pero la Comisión de Ritos lo acusó y, al final, lo expulsaron de su iglesia y volvieron a decir la misa en latín. ¿Por qué?, pregunté a Serouille. Reflexionó largo rato y me dijo: «Porque ya no había bastante fe». En efecto. Esa es la historia: la fe. Miren a los rusos, no cambian el ruso, ¿no? Por consiguiente, ya no tienen gran fe. Los franceses ya no tienen, desde luego, fe para cambiar su lengua, carecen de la pasión necesaria para eso.

Por lo demás, podría dar un ejemplo más vulgar y comprensible: la publicidad de los periódicos que leo, los grandes semanarios. No miro demasiado el texto, no es interesante. Miro la publicidad. Me da idea perfectamente de lo que la gente reclama. Cuesta mucho dinero, luego no se hace por hacer. Hay anuncios para la margarina. Veo a un abuelo y una abuela. La abuela dice: «Voy a usar la margarina X». Y el abuelo representado responde: «Pero, ¡tú estás loca! ¡A nuestras edades, no se cambia de costumbres!» Bueno, pues, lo mismo exactamente le ocurre a Francia. Francia ha superado la edad de cambiar de costumbres. Conque es seguro, casi seguro, que no va a cambiar de estilo para complacerme a mí. Así que seguiré currelando en mis perfeccionamientos, mis refinamientos, que para nada sirven. Se seguirán publicando cosas propias de Bourget, de Anatole France, la frase bien compuesta, etc. Conque se trata de un afán para la gloria, es auténtica vanidad. He llegado a desesperarme yo mismo y, creánme, con mucha fatiga. Dicho esto, ya sólo me queda retirarme. Ya no tengo gran cosa que decir. No… No… Se lo agradezco. Así está bien. Creo…

Intervención grabada en 1958, a raíz de la publicación de De un castillo a otro.

Artículo publicado en Quimera 145, marzo de 1996.

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domingo, 19 de marzo de 2023

La propuesta de Lagarde: Matar a mucha gente para reactivar la economía (vídeo). [Matar tiene sus cosas buenas, las cosas como son. Porque si uno va andando por la calle, sin meterse con nadie, y de golpe y porrazo te cruzas con alguien que no te gusta, por la razón que sea, lo mejor es pegarle un zoquetazo y cargártelo. Conste que yo hablo por mí, yo no soy ni represento al Banco Central Europeo ni me llamo Lagartini ni lagartité ni cosas de esas, a mi el francés no me gusta. Las francesas ya son otra cosa, pero los franceses ni gota. El dinero de este banco, una parte, sí que es mío, y el resto de los demás trabajadores, pero que yo no represento al banco ni ná de ná. Como digo, matar tiene su parte buena. Yo por ejemplo, sin ir más lejos, hoy antes de desayunar para estar en forma ya me he matado a treinta y cinco personas y pico (en realidad han sido 36, pero una era muy cortita de estatura y no estoy seguro de que me lo cuenten por una entera). Pero tiene también sus cosas malas, porque quieras que no siempre te manchas de sangre o te salpica algo de los higadillos, caso de que para matarlo se utilice el método del pisotón y apara que va otro, o sea, pateo y desmenuce de los higadillos a base de patadas. Eso es un engorro, la verdad. Pero lo peor de todo, porque eso ya es pasarse, cinismo puro del rosal del jardín europeo, es que la matancia la tengan que realizar los trabajadores matando a otros trabajadores para engorde, riqueza y mayor gloria de quienes ni han trabajado nunca ni piensan trabajar, que su vez por la matancia entre trabajadores por trabajadores son pagados por ellos mismos, porque ya digo, el dinero del Banco Central Europeo es dinero de los trabajadores y no de la lagartina. Ella es, más o menos, una chupisanguicriminal del dinero de los trabajadores del Banco Central Europeo. Espero que esto haya sido del agrado de todos, porque de otra manera, por el bien de ustedes lo digo, que lo cortés no quita lo valiente, aténganse a las consecuencias en el cruce peatonal conmigo, porque por mí, si hay que matar a cinco mil al día se matan, como si son siete mil, pero que tampoco es cosa de estar matando todo el día, que uno también tiene sus cosas que hacer]

 

La propuesta de Lagarde: Matar a mucha gente para reactivar la economía (vídeo)

 

DIARIO OCTUBRE / marzo 19, 2023



Que la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, es una individua absolutamente deshumanizada y que siempre actúa a favor del dinero de los poderosos ya lo sabíamos. Pero, a pesar de ello, esta psicópata señora no deja de sorprender (o quizás no tanto) en muchas ocasiones cuando abre la boca.

 

El BCE subirá 0,5% los tipos de interés colocándolos en el 3,5%. Ella ha expresado sin despeinarse: «Matará a mucha gente, pero reactivará la economía».

Reproductor de vídeo

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FUENTE: insurgente.org

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Rusia y la guerra de Ucrania. [Oración a San Orejón, patrón de la escucha, el Orejas para los amigos como yo. Vamos a ver, Orejas, que las cosas no son así, que tú mucho santo, mucho santo y todo lo que quieras, pero que te estás pasando, majo, que te aplicas el embudil, sí, sí, el embudil, la ley del embudo: para ti lo ancho y para los demás lo estrecho, el pitorrillo, y así no son las cosas, Orejas, que ya está bien que por ser santo te toque lo ancho del embudo para que te enteres bien de lo que está pasando, pero hombre, no me seas tan miserias ni tan tacaño ni tan cagarruta, y que nos ensanches algo el pitorrillo que nos toca, la estrechez del embudo, para que podamos des-sordarnos un tantico, hombre, que tenemos que empezar a enterarnos de lo que está pasando, porque de no ser así un día de estos a los trabajadores nos van a acoger cagando, y ¿luego qué. Luego a quién le reclamamos? Venga, Orejas, que tú puedes (el que no podía era Podemos), así que ligerito, que se me cumpla esta oración mía, que ya sabes que contigo no me quiero cabrear, a ver si los demás nos empezamos a enterar de lo que está pasando que no es moco pavo. Saluda de mi parte a tu mujer, La Escucha]

 

Publicado en El Viejo Topo 316 (mayo de 2014) en este artículo Amin sostiene que lo que desde 2014 está sucediendo en Ucrania es una nueva jugada en el ajedrez geopolítico en el marco de la guerra mundial soterrada que la triada sostiene para asegurarse los recursos del planeta.


Rusia y la guerra de Ucrania


Samir Amin

El Viejo Topo

19 marzo, 2023

 


La actual escena global está dominada por el intento de los centros históricos del imperialismo (Estados Unidos, Europa occidental y central, y Japón, también llamados “la Tríada”) de mantener su control exclusivo del planeta mediante una combinación de:

  1. Las llamadas políticas económicas neoliberales de la globalización, que permiten al capital financiero transnacional de la Tríada decidir en solitario todos los temas que tienen que ver con sus intereses exclusivos.
  2. El control militar del planeta por parte de Estados Unidos y de sus aliados subordinados (la OTAN y el Japón), que tiene el objetivo de aniquilar cualquier intento de cualquier país ajeno a la Tríada de escapar de su yugo.

En este sentido, todos los países del mundo que no pertenecen a la Tríada son enemigos o potenciales enemigos. Excepto aquellos que aceptan una completa sumisión a la estrategia económica y política de la Tríada. ¡Como las dos nuevas “repúblicas democráticas” de Arabia Saudita y Qatar! La denominada “comunidad internacional” a la que se refieren continuamente los medios de comunicación occidentales se reduce de hecho al G7 más Arabia Saudita y Qatar. Cualquier otro país, incluso en el caso de que su gobierno esté actualmente alineado, es un enemigo potencial, por cuanto puede que los pueblos de estos países rechacen esta sumisión.

En este marco, Rusia es “un enemigo”. Sea cual sea la valoración que hagamos de lo que fue la Unión Soviética (una sociedad “socialista” o de otro tipo), la Tríada la combatió simplemente porque era un intento de proceder a un desarrollo independiente del capitalismo/imperialismo dominante.

Tras la descomposición del sistema soviético, hubo quien pensó (en particular en Rusia) que “Occidente” no trataría como un antagonista a una “Rusia capitalista”. Del mismo modo que Alemania y Japón habían “perdido la guerra y ganado la paz”. Olvidaban que las potencias occidentales apoyaron la reconstrucción de los países ex fascistas precisamente para hacer frente al desafío que representaba la existencia de unas políticas independientes por parte de la Unión Soviética. Ahora bien, una vez desvanecido este desafío, el objetivo de la Tríada es destruir la capacidad de Rusia de resistirse a una sumisión completa.

La Tríada ha organizado en Kiev lo que deberíamos calificar de “golpe de estado euro-nazi”. Efectiva mente, para llevar a cabo su objetivo –separar a dos naciones históricamente hermanas, la rusa y la ucraniana– necesitaban apoyar a los nazis locales.

La retórica de los medios de comunicación occidentales que afirma que el objetivo de la política de la Tríada es promover la democracia es simplemente una mentira. La Tríada no ha promovido la democracia en ninguna parte. Al contrario, sus políticas han apoyado sistemáticamente a las fuerzas locales más antidemocráticas (y en algunos casos, “fascistas”). Casi fascistas en la antigua Yugoslavia: en Croacia y en Kosovo, así como en los Estados bálticos y en la Europa oriental, Hungría por ejemplo. Los países de la Europa oriental han sido “integrados” en la Unión Europea no como socios iguales, sino en calidad de “semicolonias” de las principales potencias capitalistas/imperialistas de la Europa occidental y central.

¡La relación entre el Oeste y el Este en el sistema europeo es en cierto modo similar a la relación que existe entre Estados Unidos y América Latina! En los países del Sur, la Tríada ha apoyado a las fuerzas antidemocráticas más extremistas, como por ejemplo al Islam político ultra-reaccionario, y con su complicidad ha destruido a dichas sociedades: los casos de Irak, Siria, Egipto y Libia ilustran estos objetivos del proyecto imperialista de la Tríada

Por consiguiente, la política de Rusia (tal como la desarrolla la administración de Putin) de resistirse al proyecto de colonización de Ucrania (y de otros países de la antigua Unión Soviética, en Transcaucasia y en Asia Central) ha de ser apoyada. La experiencia de los Estados Bálticos no ha de repetirse. El objetivo de construir una comunidad “euroasiática”, independiente de la Tríada y de su socio subordinado europeo, también merece ser apoyado.

Pero esta “política internacional” positiva rusa está condenada al fracaso si no es apoyada por el pueblo ruso. Y este apoyo no puede obtenerse sobre la base exclusiva del “nacionalismo”, ni siquiera el de un tipo progresista positivo –no chovinista– de “nacionalismo”, y a fortiori, por una retórica rusa “chovinista”. El fascismo en Ucrania no puede ser desafiado por el fascismo ruso. Solo podrá ser vencido si la política económica y social interna promueve los intereses de la mayoría de los trabajadores.

¿Qué entiendo por una política “de orientación popular” y que favorezca a las clases trabajadoras? ¿Me refiero al “socialismo”? ¿Estoy tal vez manifestando nostalgia por el sistema soviético? ¡No es este el lugar para hacer una nueva evaluación de la experiencia soviética en unas cuantas líneas! Me limitaré a resumir mis puntos de vista en unas cuantas frases. La auténtica revolución socialista rusa produjo un socialismo de Estado que era el único primer paso posible hacia el socialismo; después de Stalin, el socialismo de Estado pasó a convertirse en capitalismo de Estado (explicar la diferencia entre estos dos conceptos es importante, pero no es el objetivo de este breve artículo). A partir de 1991 el capitalismo de Estado fue desmantelado y sustituido por el capitalismo “normal” basado en la propiedad privada, que, como en todos los países del capitalismo contemporáneo, consiste básicamente en la propiedad de los monopolios financieros, que están en manos de los oligarcas (similares, no diferentes, de los oligarcas que dirigen el capitalismo en la Tríada), muchos de los cuales proceden de la antigua nomenklatura, y algunos son recién llegados.

La explosión de prácticas democráticas creativas auténticas iniciada por la revolución rusa se vio luego domeñada y reemplazada por un patrón de gestión de la sociedad de carácter autocrático aunque garantizando derechos sociales a las clases trabajadoras. Este sistema llevó a una masiva despolitización y no se vio exento de desviaciones despóticas e incluso criminales.     El nuevo patrón de capitalismo salvaje se basa en la continuación de la despolitización y en el no respeto de los derechos democráticos.

Dicho sistema rige no solo en Rusia sino en todas las otras repúblicas ex soviéticas. Existen diferencias respecto a la práctica de la denominada democracia electoral “occidental”, más efectiva en Ucrania, por ejemplo, que en Rusia. Sin embargo, este patrón de gobierno no es la “democracia”, sino una farsa comparada con la democracia burguesa tal como funcionaba en etapas anteriores del desarrollo capitalista, incluidas las “democracias tradicionales” de Occidente, ya que el poder real no se limita al gobierno de los monopolios que operan en su exclusivo beneficio.

Una política de orientación popular implica, por consiguiente, alejarse lo más posible de las recetas “liberales” y de la mascarada electoral con ellas asociada, que afirma dar legitimidad a las políticas sociales regresivas. Yo sugeriría el establecimiento en su lugar de un nuevo tipo de capitalismo de Estado con una dimensión la social (digo social, no socialista). Este sistema abre el camino a eventuales avances hacia una socialización de la gestión de la economía, y por consiguiente, a auténticos nuevos avances hacia una invención de la democracia capaz de res ponder a los retos de una economía moderna.

Solo si Rusia se mueve en este sentido, el actual conflicto entre, por un lado, la política internacional supuestamente independiente de Moscú, y, por otro lado, la continuación de una política social interior reaccionaria, podrá tener una resolución positiva. Este movimiento es necesario y posible: sectores de la clase política dirigente podrían alinearse con este programa si la acción y la movilización popular lo promueven. En la medida en que avances similares pueden también llevarse a cabo en Ucrania, Transcaucasia y Asia Central, será posible el establecimiento de una auténtica comunidad euroasiática de naciones, que podrá convertirse en un actor poderoso en la reconstrucción del sistema mundial.

Lo que queda del poder del Estado ruso dentro de los estrictos límites de la receta neoliberal elimina toda posibilidad de éxito de una política exterior independiente, y la posibilidad de que Rusia se convierta en un país realmente emergente capaz de actuar como un actor internacional importante.

El neoliberalismo no puede producir en Rusia más que una trágica regresión económica y social, un patrón de “lumpendesarrollo” y un estatus cada vez más subordinado en el orden imperialista global. Rusia suministraría a la Tríada petróleo, gas y otros recursos naturales; sus industrias se verían reducidas al estatus de subcontratas en beneficio de los monopolios financieros occidentales.

En esta posición, no muy alejada de la que ocupa actualmente Rusia en el sistema global, los intentos de actuar independientemente en el campo internacional seguirán siendo frágiles en extremo y estarán amenazados por unas “sanciones” que no harán sino reforzar el desastroso alineamiento de la oligarquía económica gobernante con las demandas de los monopolios dominantes de la Tríada. La actual salida de “capital ruso” asociada con la crisis de Ucrania ilustra este peligro. El restablecimiento del control estatal sobre los movimientos de capital es la única respuesta efectiva a este peligro. El neoliberalismo no puede producir en Rusia más que una trágica regresión económica y social, un patrón de “lumpendesarrollo” y un estatus cada vez más subordinado en el orden imperialista global.

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El colapso de Credit Suisse y Sillicon Valley Bank. La economía global en el filo del desastre. [Lo entiende cualquiera y yo el primero que el castellano tiene una difícil y compleja comprensión, sobre todo por su claridad y riqueza, y ha debido ser por ello que no he logrado dar a entender que cuando decía que la crisis de 2008 desprovista de milongas, tontilonas y otros muchos chupetines de estos de la gente que sabe, no es más que la fecha que marca el inicio del principio del proceso histórico que tiene que poner fin, digo poner fin y no mire usted que bien y que verdes las han segado, al modo de producción capitalista para ser sustituido por el nuevo modo de producción socialista, y que mientras más largo sea este proceso histórico de sustitución del capitalismo por el socialismo más tralla, miserias y calamidades para los trabajadores, (hombre, hágame el favor. Si conocen algún trabajador por ahí, avísenle de esto que digo). Pero qué se le va a hacer, no he podido darlo a entender en castellano. Ahora lo voy a intentar en cristiano a ver si hay más suerte. Dicen que el cristiano también es una lengua muy clarita. Unos dicen que tiene una claridad de la Hostia y, otros, que tampoco son pocos, dicen que tiene una claridad del Copón. Así que, a ver si hay más suerte y por fin me hago comprender. Allá va la cosa, ahora en cristiano: en cristiano quiere decir que la crisis de 2008, desprovista de milongas, tontilonas y otros muchos chupetines de estos de la gente que sabe, no es más que la fecha que marca el inicio del principio del proceso histórico que tiene que poner fin, digo poner fin y no mire usted que bien y que verdes las van a segar, al modo de producción capitalista para ser sustituido por el nuevo modo de producción socialista, y que mientras más largo sea este proceso histórico de sustitución del capitalismo por el socialismo más tralla, miserias y calamidades para los trabajadores, etc., etc., etc.,]

 


El colapso de Credit Suisse y Sillicon Valley Bank. La economía global en el filo del desastre

 

Publicado el 18 de marzo de 2023 / Por José Luis Carretero Miramar / kaosenlared

 

La economía capitalista global se mueve en el delgado filo que separa la recesión del desastre financiero. Los desequilibrios sistémicos que generó la crisis del 2008 nunca han sido superados. Pese a la brutal expansión cuantitativa desplegada por los bancos centrales en la última década, profundizada por las medidas tomadas para hacer frente a la pandemia, la economía capitalista nunca ha llegado a recuperarse del todo de la devastación provocada por la Gran Depresión y se mueve con dificultades, como un equilibrista beodo, sobre un delgado hilo suspendido sobre una futura nueva recesión cuya magnitud previsible aún se desconoce.

El reinicio económico tras la pandemia constituyó una operación problemática. El colapso de las cadenas de suministros globales tensionó el comercio mundial y la actividad industrial. El inicio de la guerra en Ucrania profundizó las contradicciones en este escenario tensionado. La inflación se desbocó y las cadenas de suministros no pudieron ser reconstruidas en su totalidad, en medio de una fuerte tensión geopolítica que amenaza provocar un proceso de disgregación en varios bloques beligerantes del mercado mundial.

La guerra ha generado, también, una crisis energética que atenaza la economía europea y bloquea el proceso de Transición Ecológica que pretenden implementar las potencias occidentales. Además, la tensión geopolítica amenaza con detener el proceso de innovación tecnológica que apuntaba hacia una “Cuarta Revolución Industrial”, y con él, toda posible opción de una solución “técnica” a la crisis climática. Una hipotética desconexión tecnológica entre los bloques dirigidos por Estados Unidos y China, dificultaría la innovación disruptiva, poniendo en funcionamiento estándares técnicos diferenciados entre ambos bloques, fracturando las grandes bases de datos que alimentan los avances en Inteligencia Artificial y fragmentando los procesos de investigación y desarrollo de las grandes transnacionales al prohibirse determinadas tecnologías por su origen nacional en determinados mercados.

La Reserva Federal y el Banco Central Europeo han reaccionado a la inflación con agresivas subidas de los tipos de interés. Esto amenaza con generar una depresión en la economía real, cuya magnitud todavía se desconoce. Los préstamos más caros implican una fuerte presión sobre los hogares con hipotecas y sobre los márgenes de beneficio de las empresas productivas, así como sobre los tesoros nacionales, fuertemente endeudados tras el aumento del gasto público provocado por la pandemia. Además, la subida de los tipos de interés en los mercados centrales provoca la fuga de los capitales de los mercados de los países del Sur en dirección al Norte, donde obtendrán una mayor rentabilidad, lo que amenaza con generar brutales crisis de la deuda en países como Argentina, Egipto, etc.

En este contexto turbulento y volátil se produce la quiebra desordenada del Sillicon Valley Bank (SVB) y del Signature Bank en Estados Unidos. Son bancos de tamaño mediano con inversiones poco diversificadas. El SVB estaba especializado en captar depósitos de start ups tecnológicas y fondos de capital riesgo. Una reforma legal implementada por el presidente Donald Trump, en 2018, relajó los requisitos de vigilancia sobre los bancos medianos bajo la premisa de que no eran sistémicos (su hipotética quiebra no podía arrastrar al conjunto del sistema financiero a la crisis). El SVB invirtió sus depósitos, en un contexto de bajos tipos de interés, en bonos del tesoro de Estados Unidos a largo plazo. Al subir los tipos de interés, la retribución de los depósitos subió también y los márgenes de los bonos cayeron aceleradamente. El banco se vio obligado a vender los bonos con descuento para tratar de capitalizarse y los depositantes huyeron. El banco cayó con rapidez, en la mayor quiebra de un banco estadounidense desde 2008.

Ante el olor de la sangre, los depositantes de los bancos medianos estadounidenses huyen hacia bancos de mayor tamaño. Esto pone en duda la supervivencia de otras entidades financieras débiles. Las grandes entidades de Wall Street, capitaneadas por JP Morgan, Bank of America, City y Wells Fargo, rescatan el jueves 16, con una inyección de 30.000 millones de dólares, al banco First Republic, cuyos títulos acumulan ese día una caída del 80 % en una semana.

Paralelamente, la crisis de la banca mediana estadounidense precipita la implosión de la entidad financiera suiza Credit Suisse. El jueves 16 de marzo Credit Suisse se desploma un 24 % en Bolsa y provoca caídas generalizadas de la cotización de los bancos europeos. El banco suizo llevaba ya varios años amenazando con colapsar tras desastrosas inversiones en 2021 en los fondos Greensill Capital y Archegos Capital Management, que le provocaron un agujero en sus cuentas de casi 4000 millones de euros. La combinación de la caída del Sillicon Valley Bank con las declaraciones del principal accionista del Credit Suisse, el Saudi National Bank, en el sentido de que no va a continuar invirtiendo en el banco, provocan el desplome de la entidad suiza. Atención: el Credit Suisse no es un banco mediano regional, sino una institución con 50.500 empleados, el segundo mayor banco de Suiza y uno de los cincuenta más grandes del mundo. Desde 2020 los inversores en el Credit Suisse han visto evaporarse un 84 % de toda su inversión y el precio de los seguros de impago de la entidad (los llamados CDS) se ha disparado aceleradamente.

Parece, por lo tanto, que es posible que nos encontremos ante los inicios de una nueva crisis financiera, que venga a sumarse a los brutales efectos de la inflación, la recesión en ciernes y la crisis energética. Los grandes medios de comunicación especializados en economía lo niegan. El SVB es demasiado pequeño para arrastrar al conjunto del sistema financiero norteamericano, afirman. Es un banco de nicho de mediano tamaño. En todo caso, el Fondo de Garantía de Depósitos estadounidense anuncia que se va a hacer cargo de toda posible pérdida de los depositantes, incluso superando la cuantía asegurada, según la legislación previa, de 250.000 dólares.

La reacción del Banco Central Europeo es parecida. Cristine Lagarde anuncia que el BCE continúa, sin inmutarse, su senda de subida de los tipos de interés, y que, en todo caso, hará lo necesario para sostener el sistema financiero de la Eurozona. El Banco Nacional Suizo anuncia que va a rescatar al Credit Suisse con 50.000 millones de euros. Los rumores de que Credit Suisse podría ser absorbido por UBS (otra entidad financiera helvética) se hacen cada vez más insistentes.

La situación, sin embargo, puede no ser tan sencilla como la pintan los anuncios de los bancos centrales occidentales. Los depositantes de los bancos medianos estadounidenses están huyendo en masa hacia las entidades sistémicas. Es muy posible que SVB y Signature Bank no sean los últimos en caer. Y, aunque gran parte de la banca europea tenga pocos negocios en común con Credit Suisse, lo cierto es que entre los principales accionistas de la entidad helvética se cuentan algunos de los fondos que más presencia tienen en las bolsas del continente, como BlackRock o el Norges Fund.

El problema subyacente a esta turbulencia bancaria es de difícil resolución. El proceso de financiarización que desató la crisis del 2008 nunca fue del todo revertido, y las contradicciones que el mismo genera para el proceso de acumulación capitalista subsisten, y se agravan con el escenario de alta inflación y crisis energética desatado por la guerra de Ucrania y las tensiones geopolíticas con China. Ante la posibilidad de una nueva crisis financiera provocada por las subidas agresivas de los tipos de interés implementadas para atajar la inflación, los Bancos Centrales Occidentales tratan de soplar y sorber al mismo tiempo: suben los tipos (drenando capital del sistema para detener la inflación) al tiempo que rescatan a los depositantes de las entidades financieras que quiebran (introduciendo capital en el sistema para tratar de parar la recesión y la crisis financiera).

Desde el uno de enero de 2022, el estabishment económico occidental se ha mostrado enormemente optimista: la guerra no era para tanto, Alemania ha sobrevivido a un invierno sin gas ruso, y los precios de la energía no se han desbocado como era de esperar. Se ha hablado de que la recesión en ciernes va a ser suave y coyuntural, y de que la inflación empezará a remitir este mismo año.

Sin embargo, el escenario real puede entreverse tras las brumas levantadas por los colapsos bancarios de la semana pasada. Occidente es como un equilibrista borracho que sabe que, muy probablemente, caerá al vacío, pero que no sabe cuál será la dimensión de la caída. El barco, es cierto, no se ha hundido este invierno. Pero cada vez cruje más y empiezan a aparecer nuevas vías de agua. ¿Podrá el equilibrista occidental evitar la caída o limitar su extensión? Nos movemos en el filo de una nueva gran crisis mientras los tambores de una guerra civilizacional con los países emergentes se hacen cada vez más audibles.

Y, mientras tanto,  las calles de París y de Atenas arden en el marco de huelgas generales como no se habían visto desde el gran ciclo planetario de luchas del 2011. ¿La nueva crisis se verá acompañado de una nueva emergencia de los movimientos de insurgencia contra el capitalismo? En ello estamos porque, como dijo en su día Francisco Carrasquer, la opción revolucionaria se basa mantener siempre un “optimismo intransigente”.

 

José Luis Carretero Miramar para Kaosenlared

 

 

Imagen de portada: Credit Suisse – Imagen Creative Commons

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