jueves, 25 de agosto de 2022

Qué quiere decir ser pacifista ahora.

 

Hoy hace diez años fallecía Paco Fernández Buey. Luchador incansable contra el cansancio y la catástrofe, comunista libertario, marxista singular, siempre comprometido con los más desfavorecidos. Sigue presente en nuestra memoria y nuestras luchas.


Qué quiere decir ser pacifista ahora.


Francisco Fernández Buey

El Viejo Topo

25 agosto, 2022 



No fechado, seguramente es un texto de 1999. Fue escrito durante (y contra) los bombardeos otánicos sobre las principales ciudades de la destruida República Federal de Yugoslavia.


Una de la operaciones más hipócritas, entre las muchas declaraciones hipócritas a las que estamos asistiendo en estos días, es la utilización, por parte de los cortesanos dedicados a lavar la cara de los dirigentes de la OTAN, de textos sueltos de pacifistas históricos, como Russell o Einstein, contra los pacifistas y antimilitaristas de hoy, o sea, contra todas aquellas personas que habiendo criticado la discriminación étnica practicada por el régimen de Milosevic y habiendo exigido la autodeterminación de Kosovo propugnan al mismo tiempo el cese inmediato de los bombardeos sobre la RFY [República Federal de Yugoslavia] y una salida político-diplomática, no militar, al conflicto de los Balcanes. Russell escribió y luchó también contra la primera guerra mundial y, aún más radicalmente, contra la invasión norteamericana de Vietnam. Y Einstein no fue solo pacifista de la primera hora, durante la primera guerra mundial, sino también de la última que lo tocó vivir: la llamada “guerra fría”, en la que denunció tanto el autoritarismo de unos como, sobre todo, lo que llamó “el poder desnudo” existente entonces en el lugar en que vivía, los Estados Unidos de Norteamérica.

Así que convendría poner las cosas en su sitio. Voy a intentarlo.

Todas las comparaciones entre la situación existente desde 1990 en los Balcanes y las guerras anteriores son inexactas, inapropiadas. Es inexacta la comparación habitual con la guerra de España cuyo eje y motivo principal fue la cuestión social: la guerra civil española no fue una guerra entre etnias o comunidades del estado español. Es inexacta la comparación con la segunda guerra mundial provocada por el expansionismo del nacional-socialismo hitleriano: la Serbia de hoy no es la Alemania de 1939 y si hay alguien interesado en modificar fronteras en esa zona a su favor ese alguien está dentro de la Alianza Atlántica. También es inexacta la comparación con la primera guerra mundial, en la que el conflicto de intereses entre potencias imperiales jugó un papel esencial: lo que queda de la RFY no es un imperio; lo que queda de los aliados de la RFY, la antigua URSS, tampoco lo es ya; si hay alguna acepción razonable para la palabra “imperio” hoy en día esa acepción solo puede emplearse para los Estados Unidos de Norteamérica, que es la potencia central en esta guerra.

La forma que ha tomado esta guerra a partir de la decisión de la OTAN de bombardear las principales ciudades de la RFY tampoco se puede comparar con lo ocurrido hace unos años en el golfo Pérsico, aunque si nos atenemos a la estrategia del Pentágono y a las armas que está utilizando la OTAN hay puntos de contacto con ella. A lo que más se va pareciendo esta guerra es a lo ocurrido en el sudeste asiático a partir de la intervención norteamericana en Vietnam y Camboya. Además de la destrucción de Vietnam, el efecto indirecto de aquella intervención, particularmente en Camboya, fue desastroso: desató uno de los genocidios más terribles de la historia de la humanidad que solo se detuvo a partir de una nueva intervención, la de un Vietnam, desangrado pero victorioso, en Camboya.

No hay duda de que la limpieza étnica había empezado en Kosovo antes de la intervención de la OTAN. Existen numerosas pruebas de ello. Pero en ese período había todavía un potente movimiento de oposición a Milosevic en Belgrado que se manifestó en la calle con la participación de cientos de miles de personas, muchas de ellas estudiantes y universitarios. Lo peor ha venido después de los bombardeos: la discriminación en masa de los albano-kosovares, las persecuciones, las vejaciones y la expulsión de sus hogares de casi todo un pueblo.

Que una cosa ocurra después de otra no quiere decir en todos los casos que la primera sea causa directa de la segunda. Cierto. Pero precisamente en este caso, como en el de Camboya, hay una relación de causa a efecto muy patente. Si se piensa con calma no se puede aducir que esto que ha ocurrido después de empezar los bombardeos estaba ya en el propósito del régimen de Milosevic. Lo menos que puede decirse al respecto es esto: que las intenciones del un día socialista, luego banquero y finalmente nacionalista, Milosevic, se han visto favorecidas por la situación creada por los bombardeos. Las declaraciones de los últimos albano-kosovares llegados a la frontera albanesa, o a Macedonia, son inequívocas: ahora huyen sobre todo de las bombas, del hambre, del horror. Son menos conocidas entre nosotros las declaraciones de serbios de Belgrado, opositores o no al régimen de Milosevic, que están huyendo, por razones parecidas, también a Macedonia o a otros países.

Un pacifista, en el sentido socio-cultural de la palabra, no es alguien que tenga miedo a morir en la guerra. En ese sentido pacifistas lo somos todos, en mayor o menor medida. Tampoco es alguien que esté dispuesto a aceptar pasivamente la paz de los cementerios, o sea, la tiranía, con tal de que no haya conflicto. Un pacifista no es alguien que no quiera morir. Es alguien que no quiere matar y que busca fórmulas para la resolución pacífica y racional de los conflictos. Un pacifista de finales del siglo XX, que no sea fundamentalista o esencialista, jamás aducirá en favor de su causa que está luchando contra el Demonio, como ha hecho Blair. Un pacifista del siglo XX tiene que saber que aducir la Moral (como si solo hubiera una Etica) en favor de su causa equivale a volver al pasado, a la moral mesopotámica, a la descalificación por bárbaro del que no sea de los nuestros, al olvido de que la barbarie de los nuestros ha sido frecuentemente, a lo largo de la historia, la más horrorosa de las barbaries y, sobre todo, equivale al olvido de que las declaraciones contra el Imperio del Mal, en nombre de la Moral con mayúscula, están en el origen de numerosos desastres históricos en los que acaban sufriendo todos los inocentes.

Este es el caso. Un pacifista en esta guerra tiene que saber que los primeros en sufrir en este conflicto han sido los albano-kosovares. Ellos han sido las primeras víctimas de la primera barbarie (no hablo aquí de lo ocurrido en Bosnia). A partir de ahí un pacifista tiene que preguntarse: ¿Qué hacer para parar ese sufrimiento? ¿Había otras vías diferentes de los bombardeos? Personas razonables que no se consideran pacifistas en pie de paz han contestado afirmativamente a esa pregunta: las había, había otras vías, durante las conversaciones de Rambouillet. Por ejemplo: una fuerza de interposición de las NN.UU. en Kosovo que, según el corresponsal del New York Times, fue aceptada en su momento por el parlamento federal yugoeslavo.

El argumento más fuerte que he escuchado en favor de los bombardeos y descartando esa otra salida, es éste: en los Balcanes estaba pasando ya algo muy parecido a lo ocurrido en la Alemania nazi y, por tanto, para parar el holocausto había que cortar de raíz su principio. Además, estaba el antecedente inmediato de lo ocurrido en Bosnia. Comparto la sensibilidad moral de las personas que hablan así, y más todavía si son judíos con memoria del ayer que se solidarizan con musulmanes de hoy. No creo, sin embargo, herir la sensibilidad de estas personas si digo que el argumento está equivocado. El “por tanto” que pretende llevar a la conclusión no funciona bien aquí.

Precisamente por lo que se sabía sobre Bosnia, por la sensibilización de la comunidad internacional ante el antecedente y por la existencia de varios mediadores favorables a una fuerza de interposición de las NN.UU. en Kosovo se habría podido, hace tres meses, detener el propósito de Milosevic sin bombardear objetivos civiles en Serbia. El principal aliado de Serbia, Rusia, estaba por una solución así. Hubiera sido una de las primeras veces en la historia de las NN.UU. en la que se habría podido solventar el veto de alguna de las grandes potencias en el Consejo de Seguridad. No se hizo. La OTAN decidió por su cuenta, y en un momento decisivo. Lo que estaba en juego (y lo sigue estando) era: o una reestructuración democrática a fondo de las NN.UU. o una ampliación de las funciones de la OTAN. Coincidiendo con el 50 aniversario de ésta, se ha elegido lo segundo. Es razonable preguntarse por qué. Dicen que dijo Voltaire: “Los hombres se sirven de las palabras para ocultar sus pensamientos y de los pensamientos para justificar sus injusticias”. Creo que eso vale para los unos y para otros (también para los nuestros). Y ahí hay una de las claves para entender lo que está pasando.

Una vez iniciados los bombardeos un pacifista no fundamentalista, amante de Russell y de Einstein, tiene que saber también que el sufrimiento existente hace tres meses se ha extendido mucho. Las víctimas son ahora habitantes de Kosovo que no tienen por qué identificarse con Rugova ni con el ELK [Ejército de Liberación de Kosovo], y habitantes de Belgrado y de otras ciudades serbias que no tienen por qué identificarse con Milosevic ni con la oposición a Milosevic: son víctimas civiles que no participan en la guerra, que no están armadas: simplemente la sufren. Rebelarse contra el tirano ha sido un principio ético-político bastante compartido a lo largo de la historia. Pero no conozco ningún principio moral que dé derecho a alguien a bombardear a los de abajo porque estos no acaban de rebelarse contra el tirano. Eso es inhumano. Las expresiones “guerra humanitaria” y “daños colaterales” son de una hipocresía intolerable en estas circunstancias.

Cuando un pacifista de hoy pide el cese de los bombardeos no lo hace tampoco por neutralidad. No pretende emular a Poncio Pilatos. Y menos lo hace por aquel tipo de neutralidad contra el que escribían y cantaban Gabriel Celaya y Paco Ibáñez cuando éramos jóvenes y ni siquiera pacifistas. Lo hace por humanidad, que es muy distinto. “Humanidad” es precisamente la palabra más empleada por los estudiantes serbios recientemente entrevistados en la prensa francesa, estudiantes que fueron hace un año manifestantes contra Milosevic y que ahora están desesperados, desencantados, y claman en su totalidad contra la OTAN.

Se debe comprender las razones de las víctimas albano-kosovares cuando, en su desesperación, piden más bombardeos en Kosovo y en Belgrado. Y se debe comprender al mismo tiempo las razones de los estudiantes serbios cuando, en su desesperación, exigen el fin de los bombardeos que están destruyendo su país. Algunos dicen que eso es demasiada comprensión. Que no se puede estar al mismo tiempo con las víctimas y con los verdugos. Desde luego, que no se puede. Pero se puede, y creo que se debe, estar al mismo tiempo con las víctimas de las dos partes. Y, estándolo, se puede y se debe seguir proponiendo, una vez más, el cese de los bombardeos y una salida político-diplomática al conflicto. Es inexplicable, con las informaciones que tenemos ahora (dentro de unos cuantos años, me temo, tendremos muchas más) el que precisamente al día siguiente de que aparezca en el horizonte una propuesta seria en favor de la paz, y con mediadores comprometidos, se intensifiquen los bombardeos con el argumento de que estamos ganando la guerra. ¿Quiénes?

Hay quien replica que esta forma de pensar es una ingenuidad y que este pacifismo que no se quiere fundamentalista se basa en un racionalismo trasnochado e inoperante. Lo que había antes era irracional y tiene que ser combatido irracionalmente, han afirmado algunos de los dirigentes norteamericanos, según me dicen amigos de allí. No me lo puedo creer. Si me prueban que eso es así, que hay gente que manda, y que da órdenes a los pilotos y que piensa que a la irracionalidad solo se puede contestar con la irracionalidad, me bajo enseguida. Porque la conclusión de eso es: ya no hay nada que hablar. Y creo que a estas alturas casi todos conocemos ya las consecuencias prácticas de esa forma de mandar e imponer que algunos (¿ingenuamente?) llaman pensar. Si pensar fuera eso entonces el “por tanto”, el conocido ergo de los maestros de la lógica, se habría convertido definitivamente en un mazo, en una bomba, en una ametralladora. Y no solo contra los otros, contra el adversario, contra el Imperio del Mal, que se dice, sino contra todas las personas razonables.


Notas complementarias

1) FFB es autor de esta irónica reflexión (autobiográfica) que tal vez no llegara a publicar:

Cuando en el 67, en el Sahara, apoyé a los Testigos de Jehová que se negaban a empuñar las armas, mis amigos de extrema izquierda (que luego cambiaron oportunamente de camisa) me criticaban con el argumento de que un comunista no puede ser pacifista.
Cuando volví del desierto y protesté en Barcelona contra la guerra de Vietnam, los que mandaban entonces (que también cambiaron oportunamente de camisa) me persiguieron con el argumento de que un comunista no puede ser pacifista.
Cuando en 1984 me metí en el movimiento anti-OTAN y fundé en Valladolid un centro antimilitarista, los nuevos mandamases (que se habían caído ya oportunamente del caballo en el camino que va de Damasco a New York) me tildaron de utópico pseudopacifista porque un comunista no puede ser pacifista.
Cuando en 1986 me hice objetor de conciencia a los gastos militares y pasé la parte correspondiente de mis impuestos a organizaciones antibelicistas, los responsables de Hacienda (que luego resultaron prevaricadores), además de bloquearme la cartilla de ahorros, me compararon con los evasores fiscales del momento (que luego fueron indultados) y me cantaron telefónicamente la vieja canción: “un comunista no puede ser pacifista”.
Cuando estalló la guerra del Golfo pérsico y salí a la calle con otros y firmé manifiestos para exigir la paz, los mandamases de los dos principales partidos políticos del país (oportunamente de acuerdo ya en hacer de felpudo de la política exterior de los Estados Unidos de Norteamérica) me dijeron que bombardear Bagdad era parte de la guerra justa contra el Demonio y que, además, un comunista no puede ser nunca pacifista.
Y ahora cuando denuncio las barbaridades de la nueva guerra que mata a kosovares y serbios de la ex-Yugoslavia, los amigos de ayer me dicen que ser pacifista es precisamente estar a favor de la intervención armada de la OTAN y que, obviamente, un comunista como yo no puede ser tampoco en 1999 pacifista.
Podría haber elegido el silencio, como dicen que hizo Karl Kraus, para dejar encendida una bomba de relojería verbal, Los últimos días de la humanidad. Pero antes de optar por el silencio voy a hacer una pregunta. A quien corresponda:
¿Qué creen los mandamases de este mundo que tiene que hacer un comunista para ser considerado pacifista?

Fuente: Texto recogido en el volumen de M. Sacristán y F. Fernández Buey Barbarie y resistencias. Sobre movimientos sociales críticos y alternativos.

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miércoles, 24 de agosto de 2022

Solidaridad con los Bomberos Forestales y las personas y poblaciones afectadas por los incendios[Menos miles de millones para armas de matar, matar; menos cientos de millones para el amaestramiento confesional del negocio privado-religioso del amaestramiento que llaman educación, y mijita más, hombre, aunque sea una mijilla más de apoyo a los héroes nacionales del trabajo que luchan, y en muchos casos entregan sus vidas al servicio de la sociedad sin tamboriles y sin trompetería y sin trampa ni cartón y hasta con malos sueldos (que esto es lo bueno, que en el trabajo no hay ni trampa ni cartón sino explotación, que casi suena igual, pero que no es igual). En este caso se trata de bomberos (pero no con bombas inteligentes, semi inteligentes o tontitas de matar, sino con bombas para apagar el fuego, que estas no son inteligentes ni semi inteligentes o tontitas. Echan agua y punto). Bueno, y de los médicos de la Seguridad Social, qué? Y de los tractoristas qué? Y de los repartidores de comida con su macuto a cuestas y sus motoretas qué; Y de las personas que cuidan inválidos qué, y qué y qué e innumerables muchos otros qué de los demás trabajadores qué, qué. Que todos ellos son héroes tirando por lo derecho. Obsérvese que aquí únicamente se han mencionado a los que son verdaderos héroes para toda la sociedad, que no es lo mismo el tocino que la velocidad, ojito]

 

 


Solidaridad con los Bomberos Forestales y las personas y poblaciones afectadas por los incendios

 

CGT

KAOSENLARED

24 de agosto de 2022 


La Confederación General del Trabajo (CGT) se solidariza con todas aquellas personas y poblaciones afectadas por los numerosos incendios que se están produciendo de manera simultánea a lo largo del País Valenciano, del Estado Español y de todo el Mediterráneo en su conjunto. A su vez, CGT muestra apoyo a las bomberas forestales que, lejos de la imagen espectacularizada de los medios de comunicación que nos saca de la realidad, forman parte de un colectivo que a día de hoy lucha más que nunca para estabilizar y dignificar sus puestos de trabajo donde arriesgan sus vidas para combatir la capacidad destructiva del fuego.

Es por ello que, como parte de la clase obrera organizada, y aprovechando que estos incendios han puesto de manifiesto las carencias de personal en los operativos, el sindicato de Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana inscrito a CGT, exige a las instituciones – que gestionan esta actividad mediante la empresa pública instrumental: Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias (SGISE) – una mejor conciliación laboral y familiar y una mejor operatividad de los servicios de extinción con un nuevo modelo operativo que contemple un tercer turno para cubrir todas las franjas horarias y unas unidades de refuerzo que estén activas todo el año.

No se pueden seguir combatiendo estos escenarios con turnos obsoletos y pseudo-guardias que no garanticen el correcto relevo de las unidades intervinientes, ni con unidades que solo trabajan 6 meses a año.

Por otro lado, los coeficientes reductores de la edad de jubilación son otra cuestión que hay que tener en cuenta a la hora de establecer un nuevo modelo operativo, puesto que un bombero se jubila en los 67 años, y no a los 59 como lo hacen las trabajadoras de profesiones con peligrosidad, toxicidad o insalubridad. Hay que recordar en este sentido la muerte del compañero Daniel Muñoz Varas, de 62 años, en la extinción del incendio de Losacio (Zamora) víctima de la negligente y criminal gestión de los varios gobiernos.

Además, muchos Bomberos y Bomberas Forestales que hoy se dejan la piel contra el fuego, trabajan bajo un contrato de obra, por lo cual tienen que volver a luchar por una plaza que ya tenían adjudicada por incompetencia de pasadas y presentes administraciones gestoras del servicio; hecho que se ha venido denunciando desde hace tiempo desde Bomberos Forestales en Fraude de Ley.

Y es que, los Bomberos Forestales, en el actual contexto de crisis climática y de colapso de los ecosistemas con escenarios cada vez más extremos como los derivados de las elevadas temperaturas – con olas de calor más frecuentes y calurosas y sequía y carencia de agua – e incendios de sexta generación, son más necesarios que nunca.

Necesarios, como todas aquellas personas y trabajadoras que aprecian y cuidan los bosques. Porque es necesario que nuestras montañas vuelvan a ser habitadas – su abandono, entre otros, genera grandes acumulaciones de combustible sin discontinuidad – y que el mundo rural vuelva a ser un modelo de vida que favorezca la sostenibilidad de los ecosistemas naturales y sociales. Porque, sin miedo a las ruinas renaceremos de las cenizas.


22/08/2022

CGT mostra suport als Bombers Forestals i a les persones i poblacions afectdes pels incendis

La Confederació General del Treball (CGT) es solidaritza amb totes aquelles persones i poblacions afectades pels nombrosos incendis que s’estan produint de manera simultània al llarg del País Valencià, de l’Estat Espanyol i de tota la Mediterrània en el seu conjunt. Alhora CGT mostra suport a les bomberes forestals que, lluny de la imatge espectacularitzada dels mitjans de comunicació que ens treu de la realitat, formen part d’un col•lectiu que a dia de hui lluita més que mai per estabilitzar i dignificar el seus llocs de treball on arrisquen les seues vides per combatre la capacitat destructiva del foc.

Es per això que, com a part de la classe obrera organitzada, i aprofitant que aquests incendis han posat de manifest les mancances de personal a l’operatiu, el sindicat de Bombers Forestals de la Generalitat Valenciana inscrit a CGT, exigeix a les institucions – que gestionen aquesta activitat mitjançant la empresa pública instrumental: Societat Valenciana de Gestió Integral dels Serveis d’Emergències (SGISE) – una millor conciliació laboral i familiar i una millor operativitat dels serveis de extinció amb un nou model operatiu que contemple amb un tercer torn per cobrir totes les franges horàries i unes unitats de reforç que estiguen actives tot el any.

No es poden seguir combatent aquests escenaris amb torns obsolets i pseudo-guàrdies que no garantitzen el correcte relleu de les unitats intervinents, ni amb unitats que solament treballen 6 mesos a l’any.

Per altra banda, els coeficients reductors de l’edat de jubilació son altra qüestió que cal tindre en compte a l’hora d’establir un nou model operatiu, ja que un bomber es jubila als 67 anys, i no als 59 com ho fan les treballadores de professions amb perillositat, toxicitat o insalubritat. Cal recordar en aquest sentit la mort del company Daniel Muñoz Varas, de 62 anys, a l’extinció de l’incendi de Losacio (Zamora) víctima de la negligent i criminal gestió dels diversos governs.

A més, molts Bombers i Bomberes Forestals que avui es deixen la pell contra el foc, treballen sota un contracte d’obra, per la qual cosa han de tornar a lluitar per una plaça que ja tenien adjudicada per incompetència de passades i presents administracions gestores del servei; fet que s’ha vingut denunciant des de fa temps des de Bombers Forestals en Frau de Llei.

I es que, els Bombers Forestals, en l’actual context de crisi climàtica i de col•lapse dels ecosistemes amb escenaris cada volta més extrems com els derivats de les elevades temperatures – amb ones de calor més freqüents i caloroses i sequera i mancança d’aigua – i incendis de sexta generació, son més necessaris que mai.

Necessaris, com totes aquelles persones i treballadores que estimen i cuiden els boscos. Perquè es necessari que les nostres muntanyes tornen a ser habitades – el seu abandó, entre altres, genera grans acumulacions de combustible sense discontinuïtat – i que el mon rural torne a ser un model de vida que afavorisca la sostenibilitat dels ecosistemes naturals i socials. Perquè, sense por a les runes renaixerem de les cendres.

Gabinete de Comunicación de la Confederación General del Trabajo del País Valenciano y Murcia

www.cgtpv.org

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Un gobierno prisionero de la OTAN

 

(El Presidente del gobierno español consumando la traición a la inmensa mayoría de los españoles cimentando la garantía del empeoramiento de las condiciones de vida de todos los trabajadores (de los que votan PSOE, PP, VOX, Podemos, IU, etc. también) de la mano de la organización comercial-militar de las mayores corporaciones empresariales del capital del mundo, OTAN. Nota del Ojo Atípico)

Un gobierno prisionero de la OTAN

 

Por Higinio Polo

Rebelion / España

 | 24/08/2022 | 

 

Fuentes: Mundo obrero

La integración de España en la OTAN fue un chantaje y una estafa. Un chantaje de Estados Unidos porque la operación se inició con la amenaza estadounidense de impulsar la independencia de Canarias, utilizando para ello un estrafalario grupo independentista, el MPAIAC, al que podía manipular.

Entonces, apenas el 18 % de la población española era partidario de la integración en la OTAN. Adolfo Suárez, presionado, aseguró a Washington que España ingresaría, propósito que culminó Leopoldo Calvo-Sotelo y que Felipe González confirmó tras una tramposa y desigual campaña. Estafa, porque la campaña del referéndum de 1982 fue una trampa para elefantes, donde los opositores a la OTAN dispusieron de pocos recursos, mientras todos los medios de comunicación invadían con su propaganda hasta el último rincón del país. Estafa, también, porque todos los requisitos previos para la entrada en la OTAN, aprobados en el referéndum, se incumplieron después.

Pocas semanas antes de la convención de la OTAN en Madrid, el Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo dio cuenta de que en 2021 el mundo gastó en armamento 2,1 billones de dólares. Estados Unidos encabeza la lista con un despilfarro de 801.000 millones de dólares anuales; China gastó la tercera parte: 293.000 millones, y Rusia apenas el 8 % del gasto estadounidense: 65.900 millones. Pese a esa evidencia, Estados Unidos y la OTAN han lanzado una disparatada carrera armamentista, y la alianza occidental ha aprobado un «concepto estratégico» con la declarada intención de cerrar el paso a Rusia y China, porque Estados Unidos no acepta que otros países se fortalezcan: solo admite la sumisión a su poder hegemónico.

En esa tesitura, Sánchez, Robles y Albares se han convertido en unos patéticos propagandandistas de la OTAN, mintiendo sin reparo, declarando que la alianza es defensiva, como si nadie recordara las agresiones y guerras en Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Siria, Libia y otros países. Alardeando del «éxito» de la reunión en Madrid de la OTAN, Sánchez y su gobierno intentaron ocultar su vergonzoso papel ante la matanza de inmigrantes en Melilla, donde el presidente alabó el comportamiento de la policía marroquí, pese a la evidencia de su ferocidad y de la masacre.

Todo fue presentado por la complaciente prensa como un éxito de España: las grotescas recepciones, la cena en el Museo del Prado, el ridículo de cortar el madrileño Paseo de la Castellana para que Jill Biden comprase alpargatas, la vergüenza de todas las televisiones y diarios adulando a Borbón y a Ortiz por su supuesta capacidad para ser unos «perfectos anfitriones». El ministro Albares incluso se pavoneó aludiendo a que la relación con Estados Unidos «es la más estrecha en los últimos veinte años», mostrando inadvertidamente la subordinación de España a las imposiciones estadounidenses, porque el gobierno de Sánchez ha accedido a doblar el presupuesto militar español, y acepta la ampliación de la base de Rota; también, a aumentar el número de militares del Pentágono acantonados en España, y albergar a dos destructores estadounidenses más, añadidos a los cuatro que están en Rota y que forman parte del escudo antimisiles contra Rusia.

El otro componente del gobierno, Unidas Podemos, ha tenido al rebufo de la guerra en Ucrania un comportamiento profundamente equivocado. Yolanda Díaz, como si ignorase la génesis del conflicto en Ucrania, siguió el guion de Sánchez, aplaudiendo en las Cortes a un personaje tan turbio como Zelenski, declarando que «Ucrania tiene derecho a defenderse», lo que implica apoyar el envío de armamento a Kiev y el despliegue de soldados, aviones y buques de guerra en Europa oriental. Así, el decidido atlantismo del gobierno de Sánchez ata a todos sus componentes y el socio minoritario ha preferido cerrar los ojos pese a la evidencia de que la guerra de Ucrania no se inició en febrero de 2022, y que el golpe de Estado del Maidán de 2014 que desató la crisis ucraniana forma parte del plan de Estados Unidos para acosar a Rusia e intentar retener la hegemonía en el mundo.

Ucrania no es un conflicto aislado, y la situación es extremadamente peligrosa porque Estados Unidos ha declarado la guerra a Rusia y China, de momento con soldados ajenos, y el Pentágono y la OTAN especulan con un conflicto nuclear y solo parecen esperar el momento más adecuado para iniciar las hostilidades. El nuevo concepto estratégico de la OTAN no ofrece dudas: el imperialismo estadounidense arrastra a sus aliados europeos y ha señalado con precisión sus enemigos, en una peligrosa deriva belicista de la que España no debería formar parte: es una enorme irresponsabilidad que el gobierno de Sánchez y Yolanda Díaz se preste a acompañar esa locura.

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Antígona

 

Antígona

 

Simone Weil

El Viejo Topo

24 agosto, 2022

 


Simone Weil [1]

Hace dos mil quinientos años se escribían en Grecia poemas hermosísimos. Ahora ya casi no son leídos más que  por gentes que se especializan en su estudio, lo que es una lástima. Pues esos viejos poemas son tan humanos que están todavía muy cerca de nosotros y pueden interesar a todos. Serían aun más conmovedores para el común de los hombres, aquellos que saben lo que es luchar y sufrir, que para la gente que ha pasado toda su vida entre las cuatro paredes de una biblioteca.

Entre esos viejos poetas Sófocles es uno de los más grandes. Escribió piezas de teatro, dramas y comedias; no conocemos de él más que algunos dramas. En cada uno de esos dramas el personaje principal es un ser valiente y altivo que lucha completamente solo contra una situación intolerablemente dolorosa; se inclina bajo el peso de la soledad, de la miseria, de la humillación, de la injusticia; por momentos su coraje se quiebra; pero se mantiene firme y jamás deja que la desgracia lo degrade.  Así esos dramas, aunque dolorosos, no dejan nunca una impresión de tristeza. Más bien se guarda una impresión de serenidad.

Antígona es el título de uno de esos dramas. El tema es la historia de un ser humano que, totalmente solo, sin ningún apoyo, se coloca en oposición contra su propio país, contra las leyes de  su país, contra el jefe de Estado, y por supuesto muy pronto es condenado a muerte.

Eso ocurre en una ciudad griega llamada Tebas. Dos hermanos, después de la muerte de su padre, se disputan  el  trono; uno de ellos obliga al otro a exilarse y se convierte en rey. El exilado ha encontrado apoyo afuera y vuelve para atacar  su ciudad natal, a la cabeza de un ejército extranjero, con la esperanza de retomar el poder. Hay una batalla; los extranjeros son puestos en fuga, pero los dos hermanos se encuentran en  el campo de lucha y se matan mutuamente.

Su tío se convierte en rey. Decide que los dos cadáveres no serán tratados de la misma manera. Uno de los hermanos ha muerto por defender su patria: su cadáver será  enterrado  con todos los honores convenientes. El otro ha muerto atacando a su propio país: su cuerpo será abandonado sobre la tierra, dejado como presa para las bestias y los cuervos. Hay que saber que para los griegos no había peor desgracia ni peor humillación que ser tratado de esa manera después de muerto. El rey comunica su decisión a los ciudadanos y hace saber que quienquiera intente sepultar el cadáver maldito será condenado a muerte.

Los dos hermanos muertos han dejado dos hermanas que son todavía jovencitas. Una de ellas, Ismena, es una criatura dulce y tímida, como hay tantas. La otra, Antígona, tiene un corazón amante y un valor heroico. No puede soportar el pensamiento de que el cuerpo de su hermano sea tratado de esa manera vergonzosa. Entre los dos deberes de fidelidad, la fidelidad a su hermano vencido y la fidelidad a su patria victoriosa, no vacila un instante. Rehusa  abandonar  a su hermano, ese hermano cuya memoria es maldecida por el pueblo y el Estado. Decide enterrar el cadáver a pesar de la prohibición del rey y de la amenaza de muerte.

El drama comienza con un diálogo entre Antígona y su hermana Ismena. Antígona quisiera que Ismena la ayudara. Ismena está espantada; su carácter la inclina más a la obediencia que a la rebelión.

Tenemos que someternos a los más fuertes,
ejecutar todas sus órdenes, aunque fueran todavía más penosas. Yo obedeceré a los que están en el poder.
No estoy hecha para levantarme contra el Estado.

 A los ojos de Antígona esta sumisión es una cobardía. Obrará sola. Mientras tanto los ciudadanos de Tebas, felices por la victoria y la paz reconquistada, celebran el alba del nuevo día:

Rayo de sol,
traes a Tebas la luz más hermosa. Por fin te has mostrado,
ojo del dorado día...

 Pronto se dan cuenta de que alguien ha intentado empezar a sepultar el cadáver; no tardan en prender a Antígona mientras lo hace; la llevan ante el rey. Para él, en este asunto hay ante todo una cuestión de autoridad. El orden del Estado exige que la autoridad del jefe sea respetada. En lo que acaba de hacer Antígona ve en primer lugar un acto de desobediencia. Ve también un acto de solidaridad con un traidor de la patria. Por eso le habla duramente: En cuanto a ella, no niega nada. Se sabe perdida. Pero no se turba ni un instante.

Tus órdenes, a lo que pienso, tienen menos autoridad que las leyes no escritas e imprescriptibles de Dios. Todos los que están aquí presentes me aprueban.
Lo dirían, si el temor no les cerrara la boca.
Pero los jefes poseen muchos privilegios, y sobre todo el de obrar y hablar como les plazca .

Un diálogo se establece entre ellos. Él juzga todo desde el punto de vista del Estado; ella se coloca siempre en otro punto de vista, que le parece superior. Él recuerda que los dos hermanos no han muerto en las mismas condiciones:

— Uno atacaba su patria, el otro la defendía.
¿Hay que tratar de la misma manera al honesto y al culpable?
— ¿Quién sabe si esas distinciones son válidas entre los muertos?
— Un enemigo, aunque está muerto no se convierte por eso en amigo.
— No he nacido para compartir el odio sino el amor.

 A estas conmovedoras palabras el rey responde con una condena a muerte:

— Y bien, vé a la tumba y ama a los muertos si tienes necesidad de amar.

 Llega Ismena; ahora quisiera compartir la suerte de su hermana, morir con ella. Antígona no lo permite y trata de calmarla:

Tú has elegido vivir, yo morir.
Sé valiente, vive. Para mí, mi alma ya está muerta.

El rey hace llevar a las dos muchachas. Pero su hijo, que es el novio de Antígona, viene a interceder ante él por la que ama. El rey no ve en este acto más que un nuevo atentado contra su autoridad. Es preso sobre todo de una violenta cólera cuando el joven se permite decirle que el pueblo tiene piedad de Antígona. El debate pronto se transforma en querella. El rey exclama:

— ¿Acaso no me corresponde a mí solo gobernar este país?
— No hay ciudad que sea cosa de un solo hombre.
— ¿Entonces la ciudad no pertenece al jefe?
— Podrías muy bien, en ese sentido, reinar sobre un país desierto.

El rey se obstina. El joven se encoleriza, no logra nada y se va desesperando. Algunos ciudadanos de Tebas que han asistido a la querella, admiran el poder del amor:

Amor invencible en el combate, «amor que te deslizas en las casas,
¡tú que te aposentas
en las delicadas mejillas de las jóvenes!
Vas más allá de los mares.
Entras en los establos de los campesinos.
¿Nadie te escapa, ni los dioses inmortales,
ni los hombres que no viven más que un día!
Y quien ama es loco.

 En ese momento aparece Antígona, conducida por el rey. La tiene de las manos, la arrastra a la muerte. No la matarán, pues los griegos creían que traía mala suerte derramar la sangre de una doncella; pero será peor. La enterrarán viva. La meterán en una caverna y tapiarán la caverna, para que agonice allí lentamente en las tinieblas, hambrienta y asfixiada. No tiene ya más que unos pocos instantes. En el momento en que se encuentra en el umbral mismo de la muerte y de una muerte tan atroz, la altivez que la sostenía se quiebra. Llora.

Volved los ojos hacia mí, ciudadanos de mi patria,
recorro mi último camino.
Veo los últimos rayos de sol,
Jamás veré otros.

 No escucha·ninguna buena palabra. Los que allí se encuentran se guardan muy bien, en presencia del rey, de darle muestras de simpatía; se limitan a recordarle fríamente que mejor hubiera hecho en no desobedecer. El rey, con el tono más brutal,  le ordena que se apure. Pero ella no puede resolverse todavía al silencio:

He aquí que me arrastran tomándome de las manos,
a mí virgen , a mí sin esposo, a mí que no tuve mi parte
en el matrimonio, ni en la crianza de los hijos.
Abandonada como me veis, sin ningún amigo, ¡ay!
voy a entrar totalmente viva en la fosa de los muertos.
¿Cuál es el crimen que he cometido ante Dios?
¿Por qué, desdichada, debo todavía dirigir mi mirada
hacia Dios? ¿A quién puedo llamar en mi ayuda? ¡Ah!
Porque hice el bien me hacen tanto mal.
Pero si ante Dios lo que me infligen es legítimo
en medio de mis sufrimientos reconocerá mis errores.
Si son ellos los que se equivocan, no les deseo más
dolores que los que me hacen padecer injustamente.

 El rey pierde la paciencia y termina por arrastrarla a la fuerza. Vuelve después de haber hecho tapiar la caverna donde la ha arrojado. Pero entonces le tocará el turno de sufrir. Un adivino que sabe predecir el futuro le anuncia las peores desgracias si no libera a Antígona: después de una larga y violenta discusión, cede. Se abre la cueva y se encuentra a Antígona que está ya muerta pues logró estrangularse a sí misma; se encuentra también a su novio que abraza convulsivamente al cadáver. El joven se había dejado emparedar voluntariamente. Cuando ve a su  padre se levanta y en un acceso de furor impotente se mata ante sus ojos. La reina al saber del suicidio de su hijo se mata también. Vienen a anunciarle esta nueva muerte al rey. Ese hombre que tan bien sabía hablar como jefe se hunde anonadado por la pena.  Y los ciudadanos de Tebas concluyen:

Las altivas palabras de los hombres orgullosos se pagan con
terribles desgracias; y así envejeciendo aprenden la moderación.

Nota:

[1] Este artículo fue publicado originalmente por Simone  Weil  en  una revista dirigida a obreros (Entre nous, chronique de Rosieres, Rosieres, 16 de mayo de 1936). Con él quiso dar comienzo a un antiguo proyecto suyo: hacer accesible a las masas populares las grandes obras de la filosofía griega. La traducción castellana, de María Eugenia  Valentié, fue publicada  en: S. Weil, La fuente griega, Editorial Sudamericana, Buenos Aires  1961. Se reproduce aquí con autorización de esa Editorial (nota del editor).

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martes, 23 de agosto de 2022

15 de Octubre: Más motivos que nunca. [¡Hombre gobierno/ gobierna, vosotros por aquí! Mi padre tiene un barco me cachis en la mar, y además, yo estoy hecho un mulo (que esto lo decía Toni Leblanc que era muy gracioso. Yo no tengo miaja gracia) Bien, hombre, bien. ¿Y qué tal el negocio particular de la gobernanza gubernativa sometida a la voluntad del amo capital? Ya sabéis, eso de gobernar. Bueno, hombre, bueno. Que digo yo, que ahora que tenemos tiempo vamos a contar algunas verdades. Por ejemplo, las pensiones como su nombre indica son las pensiones, o sea, dinero costillar de los trabajadores. Quiere decirse para que me entendáis, que el dinero de las pensiones de los trabajadores ha salido de las costillas de los trabajadores, mes a mes, año tras año durante todos los decenios que duró su vida laboral. Y todo este costillar en su versión dinero fue quedando en manos del Estado (para que lo amamantara verbo mamar no, para que lo administrara, o sea, para que el Estado pudiera funcionar) a condición de que se lo fuera devolviendo al trabajador (por lo general con las costillas ya rotas de trabajar, trabajar, venga trabajar, que mañana todavía hay que trabajar más. Bueno, y si no con las costillas rotas por lo menos jodidas, y de aquí ya no bajo un pelo) cuando se jubilara. Trabajo, jubilación, pensión. Eso es una pensión: que el dinero que se recibe es una parte del dinero-costilla que el trabajador (trabajaras con el sudor de tu frente. Trabajaras con el sudor del de enfrente no) durante toda su vida laboral (trabajo, costilla de por medio) fue ingresando a las arcas del Estado. Y así, trabajo-costilla, mes a mes, año tras año, el Estado fue formando montañas de cojones con el dinero-costillar de los trabajadores. ¡Hostia, tú, que majos! Que resulta que una vez famados los montañones de dinero de los trabajadores vienen los privatizadores de la privatización privatizada en privado conducidos por la sapiencial mano del gobierno representativo de la representación representada y se lían a llevarse el dinero montañero amontonado por los trabajadores. Que yo digo esto de la privatización porque queda la mar de bien y no quiero líos. Pero vamos, que un robo es un robo. Y si el robo es legal pues sigue siendo un robo, pero legal, y por tanto según mis cuentas dos veces a la cárcel: una por robo y otra por utilizar al ley para robar, o no? Pues ahí le hemos dado , y lo que yo digo: a robar al monte o, si se prefiere por h o por b, una compañía de seguros, un fondo de inversión o un buen puestecete después de dejar el gobierno.]

 



15 de Octubre: Más motivos que nunca

 

CGT

KAOSENLARED

23.08.2022

 

Tras las últimas declaraciones del ministro José Luis Escrivá y su pretensión de modificar el periodo de cálculo de las pensiones aumentando el número de años para la cuantificación de la futura pensión, se hace más necesario y urgente apoyar la gran movilización fijada para el próximo 15 de octubre.

Movimientos de pensionistas, junto con organizaciones sociales y sindicales, entre ellas CGT, han convocado una gran manifestación en Madrid bajo el lema “POR LA  SUBIDA DE PENSIONES Y SALARIOS CON EL IPC REAL” con la que se pretende denunciar la situación de devaluación del poder adquisitivo que vive tanto la clase trabajadora asalariada como la clase trabajadora pensionista.

La nueva reforma de las pensiones que el Gobierno “más progresista de la historia”, con el Ministro de Seguridad Social José Luis Escrivá a la cabeza, prepara para los próximos meses pretende llevar a cabo, entre otras medidas, el alargamiento del periodo para el cálculo de la pensión de 25 a 35 años. Esto  supondría una pérdida económica de entre un 7% y un 10% frente al sistema de cálculo actual.

Ya tuvimos una reforma regresiva de la LGSS y de las pensiones hace unos meses, suscrita por el actual gobierno y avalada por sus agentes sociales, que empeoraba la reforma de M. Rajoy y del PP; si esta nueva reforma se produce tendrá de nuevo gravísimas consecuencias para la clase trabajadora. Un nuevo recorte de los derechos económicos para nuestra clase que será muy difícil recuperar.

Desde CGT, como venimos defendiendo desde hace décadas, siempre vamos a apostar por la lucha y la movilización para conseguir unas pensiones dignas con un aumento económico anual  ligado al IPC Real y el incremento de las pensiones mínimas que permitan vivir dignamente a aquellas personas que la reciban. Porque jubilarse dignamente es un derecho, no podemos permitir que aquellas personas que han estado trabajando durante décadas no puedan llegar a fin de mes con la lamentable pensión que les queda a la hora de jubilarse.

Por todo esto, desde CGT entendemos que es el momento de salir a la calle y que este 15 de Octubre debemos de llenar las calles de Madrid diciendo claro y alto que la clase trabajadora no va a permitir la pérdida de más poder adquisitivo, exigiendo al gobierno una subida de salarios y pensiones ligados a la subida del IPC real.

¡ POR LA SUBIDA DE PENSIONES Y SALARIOS CON EL IPC REAL !

¡ NO A LA REFORMA DE LAS PENSIONES !

¡15 DE OCTUBRE, TODAS A MADRID!

 

Secretariado Permanente de Comité Confederal de la CGT

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Periodistas y varios abogados del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, demandan a la CIA por espionaje

 

Periodistas y varios abogados del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, demandan a la CIA por espionaje

 

Amy Goodman - Denis Moynihan

Rebelion

22/08/2022 



Fuentes: Democracy Now!

Un grupo de periodistas y varios de los abogados de Assange han presentado una demanda contra la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y su exdirector Mike Pomepo, a los que acusan de haber espiado sus conversaciones durante las visitas que ellos realizaban a Assange en la sede diplomática de Ecuador en Londres.

“Los periodistas pueden solicitar documentos que han sido robados y publicarlos”. Esto escribió el juez federal de Estados Unidos John Koeltl en el fallo emitido en 2019 que desestimó la demanda que el Comité Nacional Demócrata había entablado contra Julian Assange, la organización WikiLeaks y otras entidades. Assange publicó documentos en el sitio web de WikiLeaks exactamente a través de la forma que describe el juez en su dictamen. A pesar de esto, Julian Assange ha permanecido durante más de tres años en régimen de aislamiento en la prisión británica de máxima seguridad de Belmarsh. Antes de ser trasladado a Belmarsh, el fundador de WikiLeaks había vivido durante siete años recluido en las reducidas instalaciones de la Embajada ecuatoriana en Londres. Ecuador concedió asilo político a Assange mientras el editor enfrentaba una creciente persecución por parte del Gobierno de Estados Unidos por haber expuesto los crímenes de guerra estadounidenses en Irak y Afganistán.

Estados Unidos intenta extraditar a Assange del Reino Unido para juzgarlo por espionaje y conspiración, cargos que podrían resultar en una pena de hasta 175 años de prisión. El equipo legal de Assange ha apelado la aprobación por parte del Reino Unido de la solicitud de extradición. Mientras tanto, un nuevo caso relacionado con WikiLeaks está actualmente bajo la consideración del juez Koeltl. Un grupo de periodistas y varios de los abogados de Assange han presentado una demanda contra la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y su exdirector Mike Pomepo, a los que acusan de haber espiado sus conversaciones durante las visitas que ellos realizaban a Assange en la sede diplomática de Ecuador en Londres. Los demandantes alegan que sus conversaciones fueron grabadas y que los contenidos de sus teléfonos y computadoras portátiles fueron copiados en secreto.

Deborah Hrbek, una abogada que se reunió varias veces con Assange en la Embajada ecuatoriana, dijo durante una conferencia de prensa que se brindó tras presentar la demanda: “Soy una abogada de Nueva York. Tengo derecho a suponer que el Gobierno de Estados Unidos no está escuchando mis conversaciones privadas y confidenciales con mis clientes y que la información sobre otros clientes y casos que pueda tener en mi teléfono o en mi computadora portátil están a salvo de cualquier intrusión ilegal del Gobierno. Esto no es solamente una violación de nuestros derechos constitucionales. Es también un escándalo”.

El espionaje que la CIA ejerció contra Julian Assange y sus visitantes se hizo público a través de un caso judicial iniciado en España contra la empresa española de seguridad UC Global y su director, David Morales. La empresa UC Global fue contratada por Ecuador en 2012 para brindar seguridad a su sede diplomática en Londres. La nueva demanda alega que la CIA contrató los servicios de UC Global en enero de 2017 con ayuda del difunto magnate de los casinos y destacado donante del Partido Republicano Sheldon Adelson, cuando Morales se encontraba participando de una convención sobre armas en la ciudad de Las Vegas. Morales regresó a España y, según la demanda, les dijo a sus empleados que “la empresa jugaría a partir de ese momento ‘en la primera división’ y pasaría a operar en el ‘lado oscuro’ bajo las órdenes de la CIA”.

Donald Trump había sido un entusiasta admirador de WikiLeaks durante la campaña electoral de 2016, luego de que el sitio publicara miles de correos electrónicos filtrados del Comité Nacional Demócrata, así como también de Hillary Clinton y miembros de su círculo más cercano. “Me encanta WikiLeaks”, dijo Trump en un discurso que pronunció en octubre de 2016. Luego de que Trump se convirtiera en presidente de Estados Unidos, en marzo de 2017 WikiLeaks comenzó a publicar una serie de documentos conocidos como “Vault 7” que contenían información filtrada de la CIA y que la propia agencia admitió más tarde como “la mayor fuga de datos en la historia de la CIA”.

Poco después de que se publicara el primer lote de documentos de Vault 7, Mike Pompeo criticó enérgicamente a WikiLeaks en el primer discurso público que pronunció como nuevo director de la CIA del Gobierno de Trump:

“WikiLeaks opera como un servicio de inteligencia hostil y habla como un servicio de inteligencia hostil. […] Se enfoca principalmente en Estados Unidos, mientras busca el apoyo de organizaciones y países antidemocráticos. Es hora de llamar a WikiLeaks por lo que realmente es: un servicio de inteligencia hostil no estatal”.

El año pasado, el medio Yahoo News reveló un complot de la CIA de 2017 para secuestrar y posiblemente matar a Julian Assange mientras este se encontraba asilado en la Embajada de Ecuador en Londres. El medio informó que el complot se discutió “en los niveles más altos del Gobierno de Trump”.

Las conspiraciones para asesinar a editores, el seguimiento de conversaciones privadas sin orden judicial y la duplicación secreta de contenidos de dispositivos electrónicos privados de abogados y periodistas recuerdan el proceder notoriamente delictivo que el Gobierno de Nixon tuvo a principios de la década de 1970.

En ese entonces, quien estaba en la mira era Daniel Ellsberg, el denunciante que filtró los documentos conocidos como los “Papeles del Pentágono”. Estos documentos revelaban la historia secreta de la guerra de Estados Unidos en Vietnam y detallaban cómo los sucesivos Gobiernos estadounidenses le habían mentido a la ciudadanía acerca de la guerra. Daniel Ellsberg fue acusado de espionaje y se enfrentó a una posible condena a cadena perpetua.

La obsesión del entonces presidente Nixon con las filtraciones lo llevó a ordenar el allanamiento ilegal del consultorio del psiquiatra de Ellsberg, hecho que desató la cadena de eventos que condujeron al escándalo conocido como Watergate y, finalmente, a la renuncia de Nixon. Cuando el juez que presidía el tribunal en el juicio contra Ellsberg se enteró de la conducta ilegal del Gobierno estadounidense, desestimó el caso.

50 años después, las protecciones de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos para quienes publican secretos gubernamentales, el espionaje ilegal de la CIA y otros temas más están nuevamente ante la consideración de un juez federal. Cuando era un joven abogado, el juez John Koeltl formó parte de la Fiscalía Especial del caso Watergate. Ahora Koeltl preside el tribunal que tiene a su cargo la demanda presentada por el grupo de periodistas y de abogados de Assange, un caso en el que se espera que salgan a la luz más hechos delictivos cometidos por la CIA. El presidente Biden y su Departamento de Justicia deberían retirar de inmediato todos los cargos contra Julian Assange.


© 2022 Amy Goodman

Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

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Una investigación revela que casi 200 mujeres periodistas vinieron a España a contar la Guerra Civil

 

Más allá de Hemingway


Una investigación revela que casi 200 mujeres periodistas vinieron a España a contar la Guerra Civil

 

 Marta Borraz 

Rebelion / España

23.08.2022

 

Fuentes: El Diario [Foto: Gerda Taro posa con milicianas en un puente de Córdoba (Robert Capa)]


Hasta ahora se pensaba que habían sido muchas menos, pero el catedrático de Periodismo Bernardo Díaz Nosty, que publicará el hallazgo en un libro, ha documentado que pasaron 183 reporteras por el país, cuyos relatos se caracterizaron por mostrar los efectos de la guerra en la población

Apenas un puñado, no más de ocho o diez. Son las periodistas extranjeras que hasta ahora se pensaba que se habían trasladado a España para contarle al mundo lo que ocurrió tras la sublevación militar de 1936. Aunque es conocido que la Guerra Civil fue narrada en periódicos y radios de gran tirada en la época, son los nombres masculinos los que más han trascendido. Sin embargo, las reporteras fueron al menos 183. Es la cifra que ha logrado documentar el catedrático de Periodismo de la Universidad de Málaga Bernardo Díaz Nosty, cuya investigación se hará libro en los próximos meses con la editorial Renacimiento.

“Es sorprendente, primero porque existe la idea dominante de que la profesión era prácticamente solo masculina y no era así. Había bastantes mujeres periodistas en aquella época. Y después porque 200 reporteras son muchas, hay que tener en cuenta que se desplazaron a un país en guerra”, cuenta el investigador sobre la importancia de su hallazgo. Díaz Nosty recuerda que la guerra española está considerada como la más mediática de la historia hasta ese momento, pero la indagación sobre las periodistas extranjeras que la cubrieron “ha sido incompleta”.

Las autoras identificadas tienen una veintena de nacionalidades diferentes, destacando las británicas, que llegan a ser 40, las estadounidenses (35) o las procedentes de Francia o Alemania, de donde llegaron 24 y 13 periodistas respectivamente. Las argentinas, australianas, italianas y rusas también constituyeron grupos numerosos, alcanzando las siete reporteras por cada uno de esos países. Muchas escribieron en cabeceras importantes a nivel internacional y de gran tirada, otras en publicaciones editadas por partidos u organizaciones políticas.

Algunas de ellas ya narraron desde los primeros momentos de la contienda porque en julio de 1936 se encontraban en Barcelona al producirse el golpe militar. Estaban cubriendo la llamada Olimpiada Popular, un evento deportivo que pretendía ser una alternativa organizada por la izquierda a los Juegos Olímpicos de la Alemania de Hitler. Fue el caso de Muriel Rukeyser, que escribía para la revista londinense Life and Letters To-Day, y el de la británica Jose Shercliff, del Daily Herald. También estaba en España Anita Brenner, que trabajaba para el semanario neoyorkino The Nation. Otras tantas aterrizaron poco después, entre ellas, la conocida fotoperiodista Gerda Taro.

El por qué solo ha trascendido un pequeño puñado no sorprende demasiado a Díaz Nosty, que ya en 2020 publicó Voces de mujeres: periodistas españolas del siglo XX nacidas antes del final de la Guerra Civil: “En general, hay una parte de la historiografía que se base en crónicas de periodistas, de los grandes reporteros del New York Times o The Times, cuando muchas de las mujeres también estaban en periódicos de primera línea. Por lo que sea, una crónica de Hemingway, siendo mucho peor que una de Marta Gellhorn, que además era su mujer, adquiere un encaje historiográfico diferente”, ejemplifica el también doctor en Ciencias Políticas.

Un relato distinto

Pero más allá de la cifra de periodistas revelada por el catedrático, su investigación, que le ha llevado tres años, concluye también que hubo lo que llama “una lectura femenina de la guerra” y que sus crónicas y reportajes se diferenciaron en contenido de los de sus compañeros hombres. “La narrativa masculina estuvo más dominada por el relato político y bélico, pero no tanto sus efectos, algo a lo que prestaron más atención ellas. No solo se fijaban en lo que pasaba en el campo de batalla, sino que vieron que era una guerra total que impactó en los más vulnerables”, explica Díaz Nosty.

Foto: Oficina de prensa extranjera en el edificio de Telefónica (Madrid) en 1937


Martha Gellhorn visitó el hotel Palace de Madrid, cuyo lujo había dejado paso a los heridos al convertirse en el primer hospital militar de Madrid. “Las estanterías estilo Imperio, donde antes había libros aburridos para los huéspedes, se usan para los vendajes, las agujas hipodérmicas y los instrumentos quirúrgicos”, relató la periodista. En 1937 Frida Stewart emitió desde Unión Radio los bombardeos sobre la capital intentando suscitar empatía. “Me pregunto cómo se sentirían los londinenses si vieran Piccadilly en el estado de la Puerta del Sol […] y que los cines y teatros del centro oeste de Londres fueran aplastados por metralla”.

Muchas se fijaron también en lo que estaba ocurriendo con los niños y niñas. Así se refería a un centro educativo madrileño la británica Ellen Wilkinson: “Todos son hijos de la clase trabajadora, listos como rayos, pero muy flacos. Cada día, debían llegar a la escuela bajo los proyectiles o las balas perdidas. La escuela estaba a solo 2,5 millas de las actuales trincheras. Cayeron las bombas sobre la escuela, destrozándolo todo, haciendo volar en pedazos a los profesores y a los niños. Así es como los fascistas llevan la civilización a un país”.

Foto: La periodista alemana Ilse Wolf en el frente de Córdoba


El trabajo del investigador, que se titulará Periodistas extranjeras en la Guerra Civil, incorpora múltiples ejemplos de cómo las reporteras se fijaron en los efectos de los bombardeos franquistas sobre la población civil, el tránsito de los desplazados, los problemas de abastecimientos o la atención sanitaria de los heridos. Sus narraciones “mostraron las tensiones de la vida civil en las ciudades” y en general, pusieron de relieve que la crisis humanitaria no solo sucedía en los frentes ni la guerra en los cuarteles o las dependencias políticas. “El horror y la muerte estaban también en las calles de las ciudades”, de las que mostraron también la vida cotidiana en los mercados, el ocio o la diversión.

Casi todas, en zona republicana

La inmensa mayoría de las periodistas desplazadas estaban en zona republicana. En concreto, el 91% de las 183 autoras identificadas viajaron a la zona gubernamental “más permeable a la actividad periodística que la de los sublevados”, asegura el catedrático. “Fueron antifascistas en su mayoría y progresistas. Muchas denunciaban la posición política de no intervención de los Gobiernos de Reino Unido, Francia o Estados Unidos”. No hay que olvidar que “la mayoría trabajaban para periódicos de izquierda o centroizquierda” e incluso llegaron a manifestarse contra costumbres que les disgustaban y que habían visto en el lado republicano, como los toros.

De la veintena restantes, unas 13 estuvieron solo en la zona franquista y llegaron a identificarse con su causa, y otro pequeño grupo se movió entre ambas. Fue el caso de Eleanor Packard, de la United Press, que llegó a entrevistar en Bilbao al general Mola, arquitecto del levantamiento militar de 1936. La francesa Clara Candiani indagó “en aspectos críticos de los republicanos”, pero tras entrar en la zona franquista llegó a escribir sobre ella: “El Estado cristiano que dice ser la España rebelde, falsea con trágico cinismo criminal la realidad de la España republicana, y los que han sido fieles a la legalidad son presentados, sin excepción, como unos monstruos de sádicos instintos”.

Entre las claramente afines al franquismo estuvo también la corresponsal de The Irish Independet Gertrude Gaffney, que llegó a calificar de “necesaria” la dictadura que vendría después. La sueca Anna Elgström fue una de las pocas en entrevistar a Carmen Polo y la estadounidense Virginia Cowles se trasladó en 1937 a Salamanca, donde llegó a entrevistar a Franco y afirmó después: “El insulto al enemigo, incluso por parte de los oficiales responsables, era tan extremo que parecía una enfermedad mental”. Relevante fue también el papel de Dora Lennard, corresponsal de Reuters, que se convirtió en la profesora de inglés del dictador.

Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/hemingway-investigacion-revela-200-mujeres-periodistas-vinieron-espana-contar-guerra-civil_1_9237695.html

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