miércoles, 13 de julio de 2022
Voces solidarias por la paz y la soberanía de Cuba
Voces solidarias por la paz y
la soberanía de Cuba
Diario
octubre / julio 12, 2022
Con banderas cubanas, carteles, consignas, marchas, música y bailes los amigos de Cuba en todo el mundo festejaron el primer aniversario de la victoria sobre el intento de golpe suave en la Isla y repudiaron los anhelos de asfixiar a la mayor de las Antillas.
Roxana Núñez Wilson.— El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CCPCC) y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez agradeció este lunes a todos los amigos que demostraron su apoyo en defensa de la Revolución Cubana.
En
su cuenta oficial en Twitter, el mandatario apuntó que el 11 de julio fue una
fecha celebrada por Cuba y sus amigos, como una victoria contundente del pueblo
cubano sobre el golpe blando que pretendía derrocar al gobierno.
Con
banderas cubanas, carteles, consignas, marchas, música y bailes los amigos de
Cuba en muchas partes del mundo festejaron el primer aniversario de la victoria
sobre el intento de golpe suave y repudiaron los anhelos de asfixiar a la mayor
de las Antillas.
Por
su parte, el miembro del Buro Político y Secretario de Organización del CCPCC,
informó en la propia red social, que se realizaron más de 200 acciones en un
centenar de países y ratificó que “somos un pueblo de paz y amor, con todos y
para el bien de todos”.
En tanto, el también miembro
del Buro Político y canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla,
resaltó las renovadas muestras de amistad que recibió nuestro archipiélago
el fin de semana.
“Amigos y connacionales
alrededor del mundo reclamaron el cese del bloqueo criminal y reafirmaron su
respaldo a nuestra lucha por la soberanía frente a planes desestabilizadores
del gobierno EEUU”, expresó el Canciller.
En ese sentido, la Asociación
de Amistad Vietnam-Cuba expresó que la Revolución Cubana era un ejemplo a
seguir “por los pueblos que luchan por otro mundo mejor, por la paz, la
independencia, la soberanía nacional, la democracia y el progreso”.
“Estamos decididamente con el
pueblo cubano y su Gobierno y llamamos a expresar con fuerza y determinación la
solidaridad”, subrayó la asociación Cuba Sí France.
Agregó la propia
organización que las acciones desestabilizadoras conformadas desde Estados
Unidos contra la isla encontrarán otra derrota infligida por el pueblo
movilizado junto a su Revolución.
El eurodiputado Manu Pineda,
por su parte, afirmó que “julio es el mes de la Revolución, en el que hace un
año atrás el pueblo salió a defender su Revolución frente a un intento de
derrocarla”.
La Jefa del Comité Ruso por el
fin del bloqueo a Cuba y conductora del canal ruso en Youtube Europa
para Cuba, expresó que todos los revolucionarios cubanos están en las
calles para no permitir que se transgreda su paz y estabilidad, “y nosotros
desde aquí estamos lejos, pero firmes, apoyándolos”.
A su vez, la presidenta de la
Unión de Organizaciones de Amistad de Vietnam (VUFO), Nguyen Phuong Nga,
manifestó su convicción de que bajo la sabia dirección del Partido Comunista
(PCC), la Mayor de las Antillas superará todas las dificultades y retos.
Entre las disímiles voces
amigas que se expresaron estuvieron la Asociación de Amistad Italia-Cuba
(Anaic) y la organización italiana Potere al Popolo, representantes de las
Casas de Amistad con Cuba en España, partidos de la izquierda federalista,
soberanista e independentista catalana, la Asociación de Cubanos Residentes en
Catalunya «José Martí», el Partido Comunista de Colombia, la Asociación de
Cubanos Residentes en Ecuador, la Coordinadora de Solidaridad con Cuba en
Panamá.
Acciones de calle y actos
políticos frente a los Consulados y Embajadas cubanas en el exterior se
realizaron en todos los continentes. Se emitieron comunicados oficiales y
mensajes en texto y videos, cientos de miles de imágenes se compartieron en
redes sociales, muchas de las cuales llegaron desde Argentina, Bolivia,
Ecuador, Suiza, Guatemala, Dominica, Estados Unidos, Alemania, Nicaragua,
Brasil, Colombia, Canadá y Australia, entre otros.
Han sido jornadas que demostraron
una vez más que Cuba no está sola en su lucha por la paz, la soberanía y el
amor, y que no hay odio posible que se imponga cuando los pueblos se unen en
defensa de la verdad y la justicia.
FUENTE: pcc.cu
Militares del Servicio Aéreo Especial británico mataron a decenas de personas desarmadas en sus operaciones en Afganistán, según la BBC
Militares del Servicio Aéreo
Especial británico mataron a decenas de personas desarmadas en sus operaciones
en Afganistán, según la BBC
DIARIO
OCTUBRE / julio 13, 2022
Según una nueva investigación de la BBC, los altos cargos del cuerpo militar estaban al corriente de los presuntos asesinatos, pero no entregaron las pruebas para iniciar una investigación, aunque estaban obligados a hacerlo.
Una unidad del Servicio Aéreo Especial británico (SAS, por sus siglas en inglés) mató a decenas de civiles en circunstancias sospechosas durante su operación militar de 6 meses en Afganistán hace más de una década, según reveló este martes una nueva investigación emitida en el programa ‘Panorama’ de la BBC.
De
acuerdo con documentos y fuentes anónimas citadas por el canal, un escuadrón del SAS podría haber matado
a 54 personas desarmadas en la provincia de Helmand, en 2010 y 2011, en el marco de las misiones denominadas “mata o captura”, cuya función principal era detener a comandantes
talibanes. La BBC también informa que los militares colocaban fusiles AK-47 en
el lugar de los hechos para justificar el asesinato de hombres desarmados.
Sin
embargo, varias fuentes implicadas en la selección de objetivos para las
operaciones revelaron que el Reino Unido tenía graves problemas con el servicio
de inteligencia, por lo que los civiles podrían haber estado en la lista de
objetivos. La BBC asegura que el número total de víctimas de los militares
británicos podría ser de tres dígitos, y que oficiales de alto nivel del
servicio estaban al corriente de los presuntos crímenes, aunque nunca
entregaron las pruebas para iniciar una investigación, a pesar de estar
obligados a hacerlo.
Tras
un análisis de los informes militares sobre las redadas nocturnas del SAS, se
descubrió “un patrón de informes sorprendentemente similares de hombres afganos
muertos a tiros al sacar rifles AK-47 o granadas de mano de detrás de las
cortinas y de muebles después de haber sido detenidos”. Sin embargo, en todas
las redadas analizadas no hubo informes sobre heridos entre los militares
británicos, además de haber más personas muertas que armas supuestamente
encontradas, lo que sugiere que los militares del SAS dispararon a personas
desarmadas y posiblemente falsificaron pruebas.
El
equipo de la BBC visitó varias casas asaltadas por el escuadrón del SAS. En una
de ellas murieron 9 afganos, entre los que había un adolescente. Según la
información oficial, los militares llegaron y se acercaron a la casa cuando los
afganos abrieron fuego contra ellos, por lo que se vieron obligados a
matarlos. Sin embargo, no solo el número de armas era menor que el de
muertos, sino que varios expertos en balística, a los que la BBC mostró
fotografías del lugar, dijeron que no había evidencias de un tiroteo.
Reacción
del Ministerio de Defensa
Por
su parte, el Ministerio de Defensa británico rechazó firmemente las evidencias
proporcionadas por la BBC y aseguró que la cadena había sacado
“conclusiones injustificadas de acusaciones que ya han sido investigadas a
fondo”. “Hemos proporcionado una declaración detallada y completa a ‘Panorama’,
destacando inequívocamente que 2 operaciones de la Policía de Servicio
realizaron una investigación extensa e independiente sobre las acusaciones
acerca de la conducta de las fuerzas del Reino Unido en Afganistán”, indica el
comunicado, que también subraya que ninguna de estas investigaciones “encontró
pruebas suficientes para procesar” este caso.
“Afirmar
lo contrario es irresponsable, incorrecto y pone en riesgo a nuestro valiente
personal de las Fuerzas Armadas en el campo de batalla y su reputación”, se
detalla en el comunicado, añadiendo que el ministerio estaba “dispuesto a
considerar cualquier nueva evidencia”, pero que actualmente “se opone
firmemente a esta información subjetiva”.
FUENTE: actualidad.rt.com
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La inflación es el impuesto de la guerra, y el Pacto de Rentas garantiza que lo pagará la clase obrera
La inflación es
el impuesto de la guerra, y el Pacto de Rentas garantiza que lo pagará la clase
obrera
Por José Luis Carretero Miramar
KAOSENLARED
13 de julio de 2022
La ministra Nadia Calviño, íntimamente
relacionada con la burocracia europea, quiere un Pacto de Rentas. Pablo
Hernández de Cos, el gobernador del Banco de España ya adelantaba en enero que
era necesario un acuerdo entre los llamados “agentes sociales” para establecer
un gran pacto que limite los salarios. Antonio Garamendi, responsable de la CEOE,
por supuesto, también quiere un Pacto de Rentas, aunque, eso sí, pretende no
dar nada a cambio de la limitación de las retribuciones de los trabajadores.
Incluso García Ferreras, el insigne periodista amiguísimo de Eduardo Inda que
se dejó asesorar tan blandamente por Villarejo, quiere un Pacto de Rentas.
Todos están de acuerdo.
Todos coinciden, como ocurrió con la
visita de la OTAN a Madrid, como acontece con la entrada en guerra de nuestro
país, como sucede con el silenciamiento y represión de los movimientos sociales
y sindicales que se resisten al expolio neoliberal, como pasa con el nuevo
monarca, que nada tiene que ver con los tejemanejes del anterior y, que, se
supone, ha debido llegar a su puesto “por sus propios méritos”.
Todos dicen lo mismo, así que deberíamos
preocuparnos.
Un Pacto de Rentas es un acuerdo entre
empresarios y sindicatos para limitar los salarios y los beneficios. Una
herramienta para actuar frente a una inflación desbocada que, se supone, se
acelera cuando los trabajadores pretenden adecuar sus salarios a las alzas de
precios, provocando una “segunda ronda” de subida de estos últimos. Es decir,
lo que dicen que les preocupa es que, si los precios han subido un 10 %, los
trabajadores pretendan subir sus salarios ese mismo 10 % , para mantener su
poder adquisitivo, y eso “obligue” a los empresarios a seguir con las subidas
de precios.
El contenido del acuerdo, por tanto,
consistiría en que los trabajadores admitamos que nuestros sueldos no suban,
aunque lo haga la inflación, y, así, aceptemos perder poder adquisitivo. A
cambio, no se sabe muy bien que nos van a dar los empresarios, ya que nadie ha
hablado en ningún momento de controles de precios ni de los márgenes de
beneficio. Quizás, y eso se determinará en la oportuna negociación, la CEOE
acepte que el Estado implemente algún pequeño subsidio para quienes salgan peor
parados (y, por lo tanto, que ese subsidio lo paguen los propios trabajadores
mediante los descuentos del IRPF de sus nóminas) o que se establezca alguna
limitación menor para repartir dividendos o algún nuevo impuesto a los sectores
que están obteniendo beneficios de escándalo gracias, precisamente, a la alta
inflación. Quizás. Está por ver.
La alta inflación, por su parte, es el
resultado previsible de la dinámica militarista emprendida por el capitalismo
occidental, a la que nuestro gobierno se ha prestado con entusiasmo y
abnegación. Entrar en una guerra indirecta con quien tiene la llave de nuestro
consumo energético es una actitud que crea las bases para un alza sostenida de
los precios. Si a esto le sumamos el colapso aún irresuelto de las cadenas de
suministro globales tras la pandemia, y la absoluta voracidad de los grandes
capitales, que no quieren renunciar a los brutales márgenes de beneficio que ha
representado el alza de precios para las petroleras, y que representan las
consiguientes subidas de tipos de interés para las financieras, tenemos una
tormenta perfecta.
La inflación es el impuesto de la
guerra. Y nadie prevé detener dicha guerra. Los bancos centrales de los países
occidentales, en todo caso, pretenden retomar la senda de la austeridad, como
lo hará el Banco Central Europeo asociando “condicionalidades” al futuro
“mecanismo anti-fragmentación” de la deuda de los países miembros de la UE.
“Condicionalidades” es el nombre eufemístico para los recortes neoliberales que
pretenden garantizar que los flujos financieros internacionales no atacarán a
la deuda de los países periféricos, porque les vamos a garantizar que van a
hacer siempre un buen negocio, degradando los servicios públicos y los mercados
laborales para que no encuentren “rigideces” en su proceso de extracción del
plusvalor.
El objetivo del Pacto de Rentas es
imposibilitar un proceso de rearme y de movilización de la clase trabajadora,
entorno a la defensa del salario y, por tanto, de la porción que obtiene el
trabajo de la riqueza nacional. La alta inflación ha espoleado las luchas
obreras en algunos sectores, como el metal o la limpieza. Pone en cuestión la
abulia generalizada entre los trabajadores del sector público e incita a los
pensionistas a pelear por la integridad de sus pensiones. Asoma a la clase
media y a los sectores más acomodados de la clase trabajadora a la posibilidad
de la dilución de sus ahorros. Empieza a poner nerviosa a una población que ha
sufrido mucho en las últimas dos décadas.
La salida que Calviño, Hernández de Cos
y Ferreras buscan a este escenario de inestabilidad es bastante evidente: la
clase trabajadora se ata las manos y los empresarios siguen haciendo lo que les
da la gana. La guerra de Ucrania no se detiene. El gas deja de llegar o llega
mucho más caro. Las energéticas siguen teniendo beneficios récord, aunque
repartan una pequeña fracción, que el Estado dedica a inundar en burocracia a
la población más excluida, a cambio de subsidios exiguos. Cumplimos las
“condicionalidades” de la Comisión Europea con una nueva reforma regresivade
las pensiones. Los sindicatos, absolutamente desprestigiados, se dedican a
predicar las bondades de la concertación, la paz entre las clases y la ternura
de un gobierno que, al menos, no es de ultraderecha y no nos obliga a ir a
misa.
Frente al Pacto de Rentas, sin embargo,
tenemos a una izquierda transformadora desnortada, confusa y fragmentada. La
indecisión a la hora de enfrentarse al gobierno deja el campo abierto para la
irrupción de una contestación desde la ultraderecha. La cooptación de
militantes de los movimientos por la política institucional instaura una
evidente crisis moral y un tono general depresivo que no termina de cerrarse en
las organizaciones de base. Los espacios de autoorganización social se han
estrechado hasta la inanición en los años de gobierno “progresista”. La clase
trabajadora mira perpleja al sindicalismo de pacto y a los estudiantes eternos
que repiten una y otra vez que las clases ya no existen, hasta que obtienen un
oscuro puesto de asesor del asesor del concejal de jardinería y de festejos,
donde cumplen ordenadamente todas las normas que ha aprobado el bipartidismo en
cincuenta años de democracia.
Podría ser así. En cierta manera, es
así. Pero…
Si uno mira más de cerca ve que las
huelgas se multiplican. Desde el metal de Cádiz a los tripulantes de cabina de
Ryanair. El sindicalismo combativo, fragmentado pero despierto, empieza a
buscar ámbitos de confluencia, a mirarse a la cara. La plaza de Callao se llena
de gentes que muestran su rechazo a la matanza de la valla de Melilla. El
verano calcina las calles, pero los militantes tratan de encontrarse bajo la
calima. Debatimos y existimos. Algo podría despertar.
La gran guerra ha comenzado y debemos
pararla antes de que lleve al mundo a la destrucción. La “clase media
occidental” y las libertades democráticas difícilmente sobrevivirán a una gran
conflagración, que puede durar décadas, con la periferia emergente del sistema
global. La inflación es el primer impuesto de la guerra. Los propagandistas del
Pacto de Rentas quieren que los trabajadores se aten las manos ante la
inestabilidad que se avecina, que acepten pagar la fiesta de las energéticas y
los bancos. Y de las empresas de armamento.
No es nuestra compasión lo que salvará a quienes se hayan en peligro, en este convulso inicio del siglo XXI, sino nuestra valentía y nuestra acción colectiva.
Por José Luis
Carretero Miramar para Kaosenlared
Frases y pensamientos
El 13 de
julio de 1954 moría en Coyoacán una mujer irremplazable, irrepetible: Frida
Kahlo. Cuerpo abierto por las heridas, alma quebrantada por el dolor, pintora
de su propia vida. La recordamos hoy mediante algunas de sus frases y
pensamientos.
Frases y pensamientos
El Viejo Topo
13
julio, 2022
«Enamórate de
ti, de la vida. Y luego de quien tú quieras».
«Todo puede
tener belleza, incluso lo más horrible».
«Sigo mal y
seguiré peor, pero voy aprendiendo a estar sola y eso ya es una ventaja y un
pequeño triunfo».
«Cada tic-tac
es un segundo de la vida que pasa, huye y no se repite. Y hay en ella tanta
intensidad, tanto interés, que el problema es solo saberla vivir. Que cada uno
lo resuelva como pueda».
«¡Quién diría
que las manchas viven y ayudan a vivir? Tinta, sangre, olor… ¿Qué haría yo sin
lo absurdo y lo fugaz?».
«Amurallar el
propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior».
«Yo le duro lo
que usted me cuide, yo le hablo como usted me trate y le creo lo que usted me
demuestre».
“¿Se pueden
inventar verbos? Quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden
enormes para amarte sin medida… somos de las misma materia, de las mismas
ondas…”
«Y tú bien
sabes que el atractivo sexual en las mujeres se acaba voladamente, y después no
les queda más lo que tengan en su cabezota para poderse defender en esta
cochina vida del carajo».
«Yo solía
pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha
gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y
dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella
también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por
ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como
tú».
«Donde no
puedas amar, no te demores».
«Pies para qué
los quiero, si tengo alas para volar”.
martes, 12 de julio de 2022
España, que no depende del gas ruso, tendrá que racionar igualmente su consumo en ‘solidaridad’ con la UE
España, que no depende del gas ruso, tendrá que racionar igualmente su
consumo en ‘solidaridad’ con la UE
DIARIO OCTUBRE / julio 12, 2022
La poca dependencia española del gas ruso podría hacer pensar que las restricciones y el racionamiento que varios países europeos preparan para el otoño no afectará al consumo nacional. Nada más lejos de la realidad: los compromisos de España con la UE obligan a ceder energía en caso de caída del suministro.
Según datos de
la Agencia Europea para la Cooperación de Reguladores de Energía, hasta 14
países europeos tienen una dependencia del gas ruso superior al 50%. También la
Comisión Europea señala que el 45,3% del gas natural que se consume en el
bloque procede de Rusia.
Sin embargo, el
«racionamiento coordinado» aparece en el Plan REPowerEU, del que ya hemos hablado aquí anteriormente,
que es el nombre del plan de racionamiento energético de la Unión Europea para
responder al «chantaje» de Vladimir Putin. El documento habla, a grandes
rasgos, de dejar atrás la dependencia a los combustibles fósiles rusos
utilizando viejos clichés pseudoecologistas, como el «ahorro de energía», la
«diversificación» del suministro de energía y el despliegue acelerado de las
energías renovables; materias en las que el plan carece de concreción.
Dónde el plan
sí hace un pormenorizado análisis y se detiene profusamente es ante la supuesta
amenaza de un corte total del suministro ruso. El texto traza «medidas en caso
de interrupción repentina del suministro de gas ruso»: planes nacionales de
emergencia, medidas regionales, cooperación regional reforzada y racionamiento
coordinado bajo el principio de solidaridad.
Este último
punto es el más inquietante para países como España, con supuesta
autosuficiencia energética para sortear el otoño y el invierno. Los
racionamientos, por solidaridad, afectarán a todo el bloque, cuyo plan es de
obligado cumplimiento para todos los países miembros, algo que el propio Ministerio de Transición Ecológica ya ha admitido,
y que revela que la posición diplomática de España en la guerra de Ucrania no
podría ser otra cosa que un auténtico desastre para los intereses que le son
propios.
FUENTE: mpr21.info
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La guerra en Ucrania es el último desastre provocado por los neoconservadores. [La abstracción es un instrumento intelectual, necesario, imprescindible, pero su validez como elemento de conocimiento se limita a la teoría, es decir, que solo es útil para poder teorizar (una teoría no es un montón de paparruchas juntas en forma de palabras dichas solemnemente en la tribuna de oradores del parlamento o en la pantalla de una televisión, sino un razonamiento lógico a partir de unos antecedentes que concluyen de forma lógica en uno o varios consecuentes y que además tienen que ser lógicamente válidos, es decir, de acuerdo a los principios que hoy conocemos como lógicos. Pero solo con teoría (de la que los trabajadores y en el mejor de los casos, no pasamos) , como digo, necesaria e imprescindible, no se puede transformar la realidad social y, los trabajadores, dejando aparte la hojarasca palabrera, vacía, de buenos, malos, regulares y más eres tú, tanto si se dirige a un “facha” asqueroso como a un “rojo” de mierda, lo que verdaderamente necesitamos es una transformación social favorable a nuestros intereses que no son otros que el producto del trabajo es de quien lo crea con el trabajo y no necesariamente de quienes se apropian del producto del trabajo ajeno (una insignificante minoría social que sin embargo pone en peligro, como puede ser comprobado con la guerra de capitales actual en Ucrania, la existencia material del mundo entero) . Esta transformación social necesaria, vital, en el más riguroso sentido del término, para los trabajadores pasa indefectible, necesariamente, y sin tío páseme usted el río, por la acción política práctica todos los días de los trabajadores. Y, así, la alusión que hace el artículo que sigue a la falta de “perspicacia” europea (afirmación teórica, lógica y verdadera, porque coincide con la realidad) no es otra cosa que la expresión práctica del hecho real de la alienación personal, social y política de todos los trabajadores en general (también de los capitalistas). La alienación personal, social y política se concreta en la pérdida de conciencia, es decir, en la falta de conocimiento profundo de cada individuo en el significado de ser persona y lo que ello representa en la vida y en la sociedad en la que vive. Este es el principio de la trasformación social que los trabajadores tenemos que aprender. Nos va la vida en ello]
Biden está llevando a Ucrania, EE.UU. y la Unión Europea a
una nueva debacle geopolítica. Si Europa fuera perspicaz, debería alejarse de
estos desastres de la política exterior estadounidense.
La guerra en Ucrania es el
último desastre provocado por los neoconservadores
El Viejo Topo
12 julio, 2022
El movimiento
neocón surgió en la década de 1970 en torno a un grupo de conocidos
intelectuales, varios de los cuales estaban influidos por el politólogo de la
Universidad de Chicago, Leo Strauss, y el profesor de historia clásica de la
Universidad de Yale, Donald Kagan. Algunos líderes neoconservadores han sido
Norman Podhoretz, Irving Kristol, Paul Wolfowitz, Robert Kagan (hijo de Donald),
Frederick Kagan (hijo de Donald), Victoria Nuland (mujer de Robert), Elliott
Cohen, Elliott Abrams y Kimberley Allen Kagan (mujer de Frederick).
El mensaje
principal de los neoconservadores estadounidenses es que EE.UU. debe mantener
su predominio militar mundial y enfrentarse a las potencias regionales
emergentes que puedan poner en peligro su dominio global o regional,
especialmente Rusia y China. Para conseguirlo, Estados Unidos debería desplegar
su ejército en cientos de bases militares a lo largo y ancho del mundo, de
forma preventiva, para estar preparado para iniciar una guerra de elección si
fuera necesario. Estados Unidos recurriría a las Naciones Unidas únicamente
cuando ello conviniera a sus intereses.
Paul Wolfowitz
fue el primero en explicitar este planteamiento en su borrador del documento
‘Orientaciones de la política de defensa’ (Defense Policy Guidance),
escrito para el Departamento de Defensa en 2002. En dicho borrador, Wolfowitz
solicitó la ampliación de la red de seguridad dirigida por Estados Unidos a
Europa central y Europa del Este, a pesar de que el ministro de Exteriores
alemán Hans-Dietrich Genscher había prometido expresamente en 1990 que la
unificación alemana no iría seguida de una ampliación de la OTAN hacia el este.
Además, Wolfowitz expuso argumentos a favor de las guerras de elección
estadounidenses, defendiendo el derecho de Estados Unidos a actuar de forma
independiente, incluso en solitario, para responder a crisis que puedan tener
repercusiones para el país. Según el general Wesley Clark, ya en mayo de 1991
Wolfowitz dejó claro a Clark que Estados Unidos realizaría operaciones de
cambio de regímenes en Irak, Siria y otros antiguos aliados soviéticos.
Los
neoconservadores defendieron la inclusión de Ucrania en la OTAN incluso antes
de que ello constituyera la política oficial estadounidense con George W. Bush
hijo en 2008. Para ellos, la pertenencia de Ucrania a la OTAN era clave para el
dominio regional y global de Estados Unidos. En abril de 2006, Robert Kagan
explicaba así los argumentos neoconservadores de la expansión de la OTAN:
Rusia y China
no ven nada natural en las “revoluciones de colores” [de la antigua Unión
Soviética], solo golpes de Estado respaldados por Occidente y diseñados para
ampliar su influencia en regiones estratégicas. ¿Están tan equivocados? ¿No
podría ser la satisfactoria liberalización de Ucrania, instada y respaldada por
las democracias occidentales, sino el preludio de la incorporación de dicha
nación a la OTAN y la Unión Europea, o dicho de otro modo, la expansión de la
hegemonía liberal occidental?
Kagan reconoció
las terribles consecuencias que tendría esta ampliación y citó el siguiente
comentario de un experto: “El Kremlin se está preparando con mucha seriedad
para ‘la batalla por Ucrania’”. Los neoconservadores han buscado esta batalla.
Tras la caída de la Unión Soviética, tanto Estados Unidos como Rusia debieron
haber buscado la neutralidad de Ucrania, como forma de garantizar una zona de
separación y seguridad. En lugar de ello, los neoconservadores han perseguido
la “hegemonía” estadounidense y Rusia ha aceptado la batalla, en parte para
defenderse y en parte debido a sus propias pretensiones imperialistas. Esta
situación recuerda a la guerra de Crimea (1853-1856), cuando Gran Bretaña y Francia
buscaron debilitar a Rusia en el mar Negro tras la presión ejercida por esta
sobre el imperio Otomano.
Kagan escribió
el artículo como un ciudadano particular mientras su mujer, Victoria Nuland,
era embajadora de Estados Unidos ante la OTAN bajo el mandato de George W. Bush
hijo. Nuland ha sido una de las figuras clave en la consolidación del
movimiento. Además de embajadora ante la OTAN con Bush, fue secretaria de
Estado adjunta de Asuntos Europeos y Euroasiáticos de 2013 a 2017 con Barack
Obama, llegando a participar en el derrocamiento del presidente prorruso de
Ucrania, Viktor Yanukovych, y actualmente ejerce como subsecretaria de Estado
con Biden, cargo desde el que guía la política de Estados Unidos en lo que
respecta a la guerra de Ucrania.
La lógica
neoconservadora se basa en una premisa falsa: que la superioridad militar,
financiera, tecnológica y económica de Estados Unidos permite a dicho país
imponer condiciones a cualquier región del mundo. Su postura es de una
arrogancia y un desprecio por la evidencia extraordinarios. Desde la década de
1950, Estados Unidos ha sido neutralizado o derrotado en casi todos los
conflictos regionales en los que ha participado. Y aun así, en la “batalla por
Ucrania”, los neoconservadores estaban preparados para provocar una
confrontación militar con Rusia ampliando la OTAN a pesar de las vehementes
objeciones de la Federación, convencidos de que conseguirían derrotarla con sus
sanciones económicas y el armamento de la organización atlántica.
El Instituto
para el Estudio de la Guerra, un think-tank neoconservador
dirigido por Kimberley Allen Kagan (y apoyado por una serie de contratistas en
materia de defensa como General Dynamics y Raytheon), sigue prometiendo la
victoria de Ucrania. En lo que respecta a los avances de Rusia, el Instituto
hizo un comentario simbólico: “Independientemente del bando que ocupe la ciudad
[de Severodonetsk], es probable que la ofensiva Rusa haya alcanzado su punto
máximo en términos operativos y estratégicos, lo que permitirá a Ucrania iniciar
una contraofensiva a nivel operativo para hacer retroceder a las fuerzas
rusas”.
Los hechos
sobre el terreno, no obstante, sugieren lo contrario. Las sanciones económicas
de Occidente no han hecho mucho daño a Rusia, pero el efecto bumerán en el resto
del mundo ha sido significativo. Además, la capacidad de Estados Unidos de
reabastecer a Ucrania de munición y armamento se ha visto seriamente
obstaculizada por su limitada capacidad de producción y por las rupturas en las
cadenas de suministro. Como era de esperar, la capacidad industrial de Rusia es
muy superior a la de Ucrania. El PIB de Rusia era unas 10 veces el de Ucrania
antes de la guerra y, actualmente, Ucrania ha perdido mucha de su capacidad
industrial debido al conflicto.
El resultado
más probable de esta contienda es que Rusia conquiste una franja importante del
territorio de Ucrania y la deje con nada o con muy poco litoral. En Europa y en
Estados Unidos crecerá la frustración debido a los costes militares y a la
estanflación derivada del conflicto y las sanciones. El efecto de arrastre
podría ser devastador si un demagogo de derechas se hace con el poder en
Estados Unidos (o recupera el poder, como sería el caso de Trump) y promete
devolver al país su desvanecido poder militar mediante una peligrosa escalada
bélica.
En lugar de
correr el riesgo de este desastre, la verdadera solución consiste en terminar
con las fantasías neoconservadoras de los últimos 30 años, en que Ucrania y
Rusia se sienten de nuevo a negociar y en que la OTAN se comprometa a poner fin
a su deseo de expansión hacia Ucrania y Georgia, a cambio de una paz que
respete y proteja la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.
Artículo publicado originalmente en Brave New Europe. Traducción
de María García Díaz en Contexto.
Ucrania nombra tres armamentos para cambiar el rumbo de la guerra. [El titular de esta misma noticia quizás quedaría más ajustado a la realidad si dijera lo siguiente: Los capitales dominantes USA a través de la organización armada OTAN a su servicio para la guerra –porque para el reparto de caramelos no es-, financiada con el dinero de todos los trabajadores, y en nombre del gobierno ucraniano –porque en nombre de Ucrania no es- nombra tres armamentos para cambiar el rumbo de la guerra. Moraleja, majo trabajador: o los trabajadores despertamos e intervenimos directamente en política o, y o quiere decir o: hoy estamos mal pero menos mal que mañana]
Ucrania nombra tres armamentos para cambiar el rumbo de la guerra
TERCERAINFORMACION
/ 11.07.2022
A medida que el conflicto va intensificándose entre Ucrania y Rusia, Kiev nombra tres armamentos, con los que, según alega, podría cambiar el rumbo de la guerra.
El sistema de
Cohetes de Artillería de Alta Movilidad (HIMARS, por sus siglas en inglés) M142
en una exhibición militar, 16 de junio de 2022. (Foto: AFP)
El asesor presidencial de Ucrania
Mykhailo Podolyak señaló el sábado que el país necesita tres tipos de armas
para poner fin al conflicto con las fuerzas rusas, que lanzan desde el 24 de
febrero una operación militar para desmilitarizar el país vecino.
“¿Queremos un punto de inflexión en la guerra? 3 componentes … HIMARS para
objetivos de alta precisión en bases traseras […] La artillería pesada en la
línea del frente permite igualar la paridad numérica [y] APC (vehículos
blindados de transporte de personal)”, indicó
Podolyak mediante un mensaje de Twitter.
El funcionario ucraniano argumentó
que, con más herramientas, las fuerzas de su país pueden “limpiar su tierra de
los rusos” con más rapidez.
Estas declaraciones las hizo el
asesor del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, después de que la
Administración de EE.UU., presidida por Joe Biden, anunciara el envío de
un nuevo paquete de ayuda militar a Ucrania por valor de 400
millones de dólares.
Con este nuevo despliegue
armamentístico —que incluye cuatro sistemas adicionales de Cohetes de
Artillería de Alta Movilidad (HIMARS, por sus siglas en inglés)—,
Washington busca reforzar las capacidades tácticas y defensivas del Ejército
ucraniano, pese a rechazos de Rusia, que alerta de la prolongación de guerra.
Según un funcionario de defensa
estadounidense, que habló anteriormente con la agencia británica de
noticias Reuters bajo condición de anonimato, sistemas HIMARS han ayudado a Ucrania
atacar con éxito posiciones rusas e interrumpir la capacidad de Rusia para
llevar a cabo operaciones de artillería.
Todo esto, mientras Rusia continúa
con éxito su operación en Donbás, en el este de Ucrania, que consta de
las Repúblicas Populares de Lugansk (RPL) y Donetsk (RPD). En la
actualidad, las fuerzas rusas se han centrado en las operaciones en
Donetsk, una vez liberada Lugansk.
tqi/hnb
lunes, 11 de julio de 2022
NYT: Para EE.UU. “sería difícil” mantener el ritmo de envíos de armas a Ucrania sin comprometer su propia defensa
NYT: Para EE.UU. “sería difícil” mantener el ritmo de
envíos de armas a Ucrania sin comprometer su propia defensa
DIARIO OCTUBRE / julio 10, 2022
"Si bien EE.UU. autorizó 54.000 millones de dólares en asistencia militar y otro tipo [a Ucrania], nadie espera otro cheque de 54.000 millones de dólares cuando se agoten", señala el artículo.
Marines de EE.UU. cargan obuses M777 de 155 milímetros en un avión en la Base de la Reserva Aérea March Joint, el 27 de abril de 2022. | U.S. Marine / ZUMA Press Wire Service / ZUMAPRESS.Com / Legion-Media
Mientras EE.UU. no parece dispuesto a alentar a Ucrania a resolver el conflicto con Rusia por vía diplomática, analistas y funcionarios estadounidenses señalan que para Washington “sería difícil” mantener el nivel de asistencia brindada a Kiev sin que ello conlleve la degradación de la preparación militar de su propio país, escriben los corresponsales de The New York Times Peter Baker y David E. Sanger.
Este
viernes, el Departamento de Defensa de EE.UU. anunció que destinará otros 400 millones de dólares en concepto de asistencia militar a Kiev,
paquete que contempla también el suministro de lanzacohetes
múltiples HIMARS (Sistema de Cohetes de Artillería de Alta
Movilidad). En una declaración separada, desde el Pentágono también subrayaron
que Washington ya está pensando “en lo que los ucranianos
necesitarán en los próximos meses y años“.
Si
bien se espera que el monto total de layudas aprobadas
por el Gobierno del país norteamericano dure hasta el segundo trimestre de 2023, la pregunta sigue siendo cuánto más pueden
durar las existencias de armas y municiones que EE.UU. puede permitirse
entregar, escribe The New York Times.
“El
presidente [estadounidense Joe] Biden se ha comprometido a apoyar a Ucrania
‘tanto como sea necesario’, pero ni él ni nadie más puede decir cuánto será
esto o cuánto más puede hacer EE.UU. o sus aliados a distancia, sin una
intervención militar directa”, señalan los autores del artículo.
Según
el medio, los funcionarios estadounidenses reconocen que, tarde o temprano,
“las existencias de armas estadounidenses y europeas se agotarán”. “Si bien
EE.UU. autorizó 54.000 millones de dólares en asistencia militar y otro tipo [a
Ucrania], nadie
espera otro cheque de 54.000 millones de dólares cuando se agoten”, señala el artículo.
“Hay
mucho espacio para maniobrar, pero, claramente, existe la sensación de que los
próximos seis
meses serán realmente críticos“,
afirmó Ivo H. Daalder, presidente del Consejo de Asuntos Globales de Chicago y
exembajador de EE.UU. ante la OTAN. “En los próximos seis meses, veremos a
uno o a ambos lados demasiado cansados y empezarán a buscar una salida”,
explicó.
FUENTE: actualidad.rt.co
Deutschland über alles (pero mejor no lo digas muy alto)
Deutschland über alles (pero mejor no lo digas muy alto)
INSURGENTE.ORG
/ 11 julio 2022
No parece que últimamente, especialmente desde la intervención rusa en Ucrania, Alemania pueda verse reflejada con orgullo en un himno, el suyo, que no anda sobrado de semejante sentimiento. “Deutschland, Deutschland über alles/über alles in der Welt: Alemania, por encima de todo en el mundo”.
Si ya en febrero Alemania decidiera hacer aspavientos
de castigar a Rusia como la que más, paralizando nada menos que el Nord Stream
2, ahora resulta que está alarmada e indignada, no vaya a ser que Rusia utilice
políticamente el Nord Stream 1 cerrándolo. O sea, que me apunto como vulgar
pirata a las sanciones caprichosamente calculadas por el gran sheriff
occidental contra Rusia, pero que a esta no se le ocurra… sencillamente
defenderse y sancionarme por más que le hayamos secuestrado miles de millones
en dólares, en oro, etc. Papelón insostenible el de una Alemania, que con
Francia, ha hecho dejación de su condición de garante de los acuerdos de Minsk
que, entre otras cosas, obligaban al gobierno de Kiev a dejar de machacar al
Donbass como venía haciendo desde el 2014 tras el golpe del Maidán.
Verdaderamente ridícula y bochornosa
la actitud del gobierno de Berlín, que ha hecho saltar todas las alarmas en un
país que, de pasar a buscar (como siempre) su lebensraum (espacio vital), resulta que ve caer empresas enteras
mientras se le anuncia que se le va a cercenar “a todo gas” sus condiciones más
vitales… de vida. Y todo, mientras EEUU se pasa por el forro los “principios
que hay que mantener ante el eje del mal” y decide que ahora igual no conviene
castigar tanto a Venezuela y a Irán; en fin, los anglosajones apropiándose en
exclusiva del término realpolitik… alemán para más escarnio.
Cada vez más analistas se apuntan a que un objetivo
primordial de EEUU (por más inconfesable que sea) es el de mantener atadas las
pretensiones de Alemania de tirar por su cuenta en sus planes de creación de su
propio bloque europeo. Unas pretensiones que, desde luego, no son menos
imperiales que las de EEUU, pero necesitadas de una agenda bien diferente que
la estadonuidense; lo que incluía, por un buen tiempo, no tener relaciones
tumultuosas con el gigante ruso. Una agenda “pacífica” que, en definitiva,
entraba en total contradicción con la de un elefante yanqui, que, herido en su
hegemonía, necesita ir creando cacharrerías aquí y allá, a ser posible no muy
lejos de sus aliados para que estos sigan siéndolos como en los mejores tiempos
de la Guerra Fría. No en vano, EEUU sigue manteniendo más de 20 bases militares
en suelo germano.
El caso es que, efectivamente, desde
el principio de las sanciones a Rusia, surgen voces desde diversos estamentos
alemanes, empezando por la misma patronal, asegurando que es la ruina para
Alemania cortar sus relaciones con Rusia. En estos días ha sido Yasmin Fahimi,
la lideresa de la Federación Alemana de Sindicatos, quien afirmaba (gritaba
desesperadamente habría que decir) al Bild
am Sonntag que “los cortes de gas natural en Alemania provocarían el
colapso de industrias enteras”, que “industrias
enteras en Alemania están en riesgo de colapso debido a los cuellos de
botella del gas: aluminio, vidrio y la industria química [y que] tal colapso tendría consecuencias masivas para
toda la economía y el empleo en Alemania». Ya antes, desde la municipalidad de Hamburgo se
anunciaba que, de seguir así las cosas, habría que racionar el agua caliente.
En realidad, desde hace mucho años,
los gobiernos de Alemania dejan que otros países, y otros actores de “la
sociedad civil” en el suyo propio, digan lo que al ejecutivo alemán no se le
puede ocurrir decir. Ya se lo advertía a Merkel en 2006 el presidente iraní,
Ahmadinejad, en una carta donde le recordaba lo que ella sabía de sobra: la
constante utilización contra Alemania de su derrota en la Segunda Guerra
Mundial y del Holocauto. Y añadía algo de rabiosa actualidad: “lo más lamentable [es] que algunas autoridades de esta nación [alemana] consideren que ellos y su pueblo merecen esta
situación y la defienden. ¿No es esto una de las cosas extrañas del mundo?” (*)
Un año antes, en medio de los
crecientes acuerdos entre Alemania y Rusia (impulsados a todo lo alto por
Gerard Schröder), oh casualidad, la administración Bush decidía “defender a sus
aliados europeos”, que no habían solicitado nada, colocando en Checoslovaquia
un escudo antimisiles dirigidos hacia el este, provocando la legítima cólera
del gobierno de Putin, a quien entonces el inefable George Bush-hijo le
tranquilizaba diciendo que no iban dirigidos contra el “amigo que es Rusia”
sino contra «radicales o
extremistas” a
algún que otro régimen renegado (léase Irán) que intente “extorsionar al mundo libre para promover sus
objetivos ideológicos”. Como
por casualidad también. Alemania, que se había añadido al grupo de 5 potencias
que negociaba con Irán el acuerdo nuclear, estaba interesada en rebajar
tensiones con la gran nación persa.
Que la Alemania del “lebensraum” se está viendo
entrampada letalmente en un callejón sin salida (y no precisamente por Rusia) –
y que, por tanto, no es de fiar lo que diplomáticamente exprese- se ve en que
la marioneta anglosajona de Zelensky se atreve a tratarla con agresividad y
desprecio, evidentemente con el aval de la administración de Biden, a quien
tampoco le interesa decirle a las claras a Alemania que “si yo no, tú tampoco”.
Que la marioneta de Zelensky no se fíe del apoyo unánime occidental tiene su
lógica. Empezando por no dar crédito a Alemania. Y presiona y presiona para que
esta se siga humillando.
Así, en esta semana, el
vicecanciller y ministro de Economía de Alemania, Robert Habeck, hacía un
llamado público a Canadá para que liberase la turbina del gasoducto Nord Stream
1 que está varada en el país debido a las sanciones impuestas a Rusia y que es
clave para los flujos de gas. «Necesitamos
capacidades en Nord Stream 1 para llenar nuestro almacenamiento», afirmaba Habeck en declaraciones a
Bloomberg, agregando que “las
capacidades de almacenamiento llenas en Alemania no solo son importantes para
el mercado alemán, sino también para el mercado europeo y para la seguridad
del suministro en Europa«. La verdad es que leyendo esto no es para fiarse de
la determinación del núcleo central de la UE con las sanciones, por más que el
cabo furriel Borrell vaya lanzando amenazas horribles contra el malvado Putin.
Rápidamente el gobierno de Kiev
expresaba su oposición a que Canadá devolviese la turbina del gasoducto Nord
Stream, ni a Alemania ni a la rusa Gazprom, pues de hacerlo ambos países
(Canadá y Alemania) atentaban contra las sanciones a Rusia. Pues bien, este
domingo (10 de julio) Europa Press publicaba que el ministro
canadiense de Recursos Naturales, Jonathan Wilkinson, ha anunciado que se
devolverá la turbina a Alemania porque su economía está sufriendo “dificultades muy significativas, y los propios
alemanes correrán el riesgo de no poder calentar sus hogares a medida que se
acerca el invierno». Pendientes
estamos de la reacción del monigote de Zelensky; más bien, de cómo sus jefes
anglo-occidentales le dictan que le conviene reaccionar.
Sin duda que EEUU, tal como desde estas páginas se
venía alertando desde hace años, ha terminado por lanzar un misil a Europa,
dirigido a la sala de máquinas teutona. Y se está cargando el proyecto de
autonomía imperial de Alemania. Desde luego que no es cuestión de quejarse de
que a esta le estén saliendo mal sus intentos de reeditar el Tercer Reich por
vías “más amables”, utilizando para ello el señuelo de la interminable
construcción de la Unión Europea.
Por lo que se ve, este golpe geostratégico de envergadura
en el corazón de Europa –que llevaba EEUU queriendo dar buscando para ello la
provocación constante a Rusia- no dejará de traer nefastas consecuencias
en lo económico y en lo social a todos los pueblos del viejo continente
empezando por el pueblo alemán. Es de esperar que sea este pueblo el que rompa
definitivamente contra toda veleidad “reichana” en su país. Y se decida a tomar
el testigo de lo mejor de la república de Weimar. De lo mejor, es decir, a
partir de la semilla ensangrentada plantada por la gran Rosa Luxemburgo y el
gran Karl Liebknecht. Y que, si grandeza quiere, retome la no menos grande
historia del partido de Marx y Engels que terminó por ser traicionado cuando
sus dirigentes avalaron la política de guerra del 14. Bueno será recordarlo en
este ambiente cada vez más bélico que actualmente vivimos en nuestro
continente.
Al fin y al cabo, el pueblo alemán
daría así el verdadero sentido de grandeza con que el que los revolucionarios
liberales redactaron el himno a mitad del siglo XIX, que era a favor “sobre
todo” (über alles) de la unidad de Alemania, hasta entonces dividida en estados
de corte autoritario. Promovían una construcción alemana que no rindiera
pleitesía a ninguna monarquía o keiser alguno. Ojalá el pueblo alemán sacara
provecho de la degeneración y la degradación imperialistas a varias bandas en
curso para retomar lo mejor de su historia. Ciertamente, el único proyecto
“vital” de grandeza que le queda por probar, para que no fracase, es el de
convertir a su país en un “espacio” de la liberación social para sí mismo y
para Europa toda entera. Ese sí que es un lebensraum que (nos) merece la pena.
(*)
https://adversariometapolitico.wordpress.com/2012/10/16/carta-de-ahmadinejad-a-merkel-2006/







