lunes, 14 de febrero de 2022

Testimonios de esperanza

 

Hoy hace cuatro años fallecía nuestro querido amigo Jaume Botey. Teólogo, antropólogo, filósofo, comunista y activista solidario y comprometido con la reflexión sobre el diálogo intercultural y entre religiones, lo recordamos con este lúcido texto.


Testimonios de esperanza

Jaume Botey

El Viejo Topo

14 febrero, 2022 

 


A menudo, para entender el significado de algunas formulaciones sobre el sentido de la vida, el mejor camino es la biografía. Ninguna teoría, filosofía o análisis tiene la fuerza de una vida. El “relato vivo” directo que expresa la fuerza de los sentimientos éticos primordiales y que supusieron esfuerzo o rebelión ante un adversario potente, son el inicio de la resistencia y dan fuerza a la esperanza. Los valores y actitudes que los sustentan trascienden lo inmediato, las circunstancias, las edades o las ideologías. También los cuatro evangelios no son más que un relato.

Intentaremos acercarnos a la vida y pensamiento de cuatro figuras de una extraordinaria significación ideológica, ética y biográfica. Se trata de personalidades ya muy conocidas, Charles Péguy, Walter Benjamin,  Simone Weil y Dietrich Bonhoeffer. Podía haber escogido otras muchas, Rosa Luxemburgo, Teresa de Lisieux, Gandhi, Unamuno, Ana Frank, Bernanos, Camus, Merton, Samuel Ruiz, Xirinacs… o Sandino, Martí, Mariátegui, Lumumba, Dubceck… Todos tenemos nuestro santoral particular y los escogidos ocupan un lugar preferente en el mío.

Los cuatro murieron muy jóvenes: Péguy en 1914 a los 41 años, en los primeros días de la 1ª guerra mundial Benjamin en 1940 a los 48, Weil en 1943 a los 34 y Bonhoeffer en 1945 a los 39. Los tres, vivieron y fueron víctimas de la oscura noche del nazismo. En el intento de un diálogo con un mundo difícil  de  entender  y  desde diferentes “fronteras” confesionales, los cuatro se formulan preguntas fundamentales para la espiritualidad del siglo xx.

Charles Péguy. La “pequeña” esperanza

Péguy y su itinerario vital ejemplifican las contradicciones del paso del s. XX hacia el mundo moderno, de la Europa y la Francia rurales impregnadas de los valores sagrados del amor al hogar, del sentido del deber, rigor, dignidad de la pobreza, trabajo y paciencia, amor a la tierra. Estos valores serán patrimonializados por una nueva derecha política y social que pone el valor tribu y raza en primer lugar y que a partir de 1894 se manifestará en el caso Dreyfus y posteriormente en la Action Francaise de Maurras, Gobineau o Sorel. Pero también una Francia abierta a la modernidad, definitivamente decantada hacia la supremacía de la libertad individual y el laicismo, representada en el socialismo de Jean Jaurés, al que Péguy se acerca en un primer momento.

El itinerario de Péguy se mantiene siempre a la vez cercano y crítico delante de cualquier institución política o religiosa. Su acercamiento al socialismo se verá definitivamente truncado por problemas éticos. Extraño entre los suyos, se revuelve contra el socialismo acomodado de los dirigentes. Se siente libertario ante el socialismo burgués y parlamentario. De manera parecida con la Iglesia. En 1907 confiesa a Maritain que ha recobrado la fe católica. Diez años antes, en 1897 había escrito una primera versión de Juana de Arco en la que ésta representa la ingenuidad y simpleza del campo, es la muchacha dócil. Pero en 1910 escribe una segunda versión Le mystère de la charité de Jeanne d’Arc, en la que Juana es la figura no-resignada ni ante el poder político ni el de la Iglesia. Maritanin y otros muchos reaccionan duramente y en contra, pero Péguy no podía estar de acuerdo con la visión triunfalista de la fe ni del Vaticano de Pío X.

Esta misma es la fe y la esperanza de Le mystère des Sains Innocents y de Le porche du mystère de la deuxième vertu, el gran cántico a la segunda virtud, la “pequeña” esperanza frente a la Fe y a la Caridad. La “pequeña” esperanza no es fácil, no es “pegajosa” ni una nostalgia del pasado. Péguy ha explorado las contradicciones fundamentales de la persona, le invade el sentimiento de fracaso, se siente solo. Confiesa que escribió “El pórtico de la esperanza” para salvarse de la desesperación. Conoce la debilidad en sí mismo…

El “Pórtico” termina con una alabanza a la noche. Pero en Péguy hay dos imágenes de la noche. Una, que representa la angustia, desconcierto, vacío, el Jardín de los Olivos y el Gólgota, la desesperación. El pasado y sobre todo el futuro del ser humano peden ser vividos como noche. La otra es la noche del reposo, de la bondad de Dios, la que conduce a los orígenes de los tiempos en el gran silencio antes de la creación. En Péguy estas dos noches conviven cotidianamente. La paradoja es que la esperanza nace precisamente en medio de la noche de la desesperación. Sus grandes figuras literarias, la figura de Eva, la señora Gervasia, pero sobre todo Juana de Arco, representan esta paradoja.

El 1 de agosto de 1914 Péguy es movilizado. El 3 inicia la 1ª.Guerra Mundial. El día 15 asiste, como soldado, por primera y última vez a misa. El 5 de septiembre muere en Lorena de una bala perdida en la cabeza.

Walter Benjamin. El sufrimiento de las víctimas y el progreso visto desde un ángel

Benjamin era ya un filósofo reconocido, especialmente por sus trabajos acerca del arte y del romanticismo alemán, pero hoy es conocido sobre todo por su última obra, unos apuntes, Tesis sobre el concepto de historia, que llevaba consigo cuando la policía franquista le detuvo en su intento de pasar los pirineos huyendo de la persecución nazi. Las autoridades españolas le habían negado el visado. Al regresar a Portbou se quitó la vida. Adorno y Horkheimer le habían insistido que se refugiara en Jerusalén. Su amigo Gershom Shölem, que reside en Jerusalén le insiste igualmente. También Bertold Brecht desde Dinamarca. No acepta ninguna sugerencia.

Ya en su crítica literaria al barroco y en sus comentarios a la poesía de Brecht, Benjamin contrapone la “historia del sufrimiento”, a la idea del “progreso indefinido”. Pretender un progreso que olvide el sufrimiento es perder la propia identidad de clase oprimida y convertirse en juguete de la clase dominante. De ahí la necesidad de desenterrar las voces de las víctimas cuyo espectro pone en crisis y “deconstruye” la versión triunfalista del tiempo y de la historia.

Benjamin, judío y marxista por influencia de Brecht, rechaza la concepción unilineal y triunfal –razón, progreso, futuro– que la modernidad, incluida la filosofía marxista, tienen del tiempo y del desarrollo como si el paraíso de la felicidad utópica no fuera más que la prolongación del presente y anuncia proféticamente que este progreso material es deshumanizador y conduce irremediablemente a la destrucción y a la muerte. El cuadro del Angelus Novus de Klee le inspira la horrible imagen de una humanidad con progreso técnico desvinculado del progreso moral: el ángel ha visto más que nosotros. Donde nosotros vemos desarrollo, para el ángel es el final y la ruina.

Se acerca a la concepción judía del tiempo que entiende que éste puede ser interrumpido bruscamente en cualquier momento. Y en esto coincide con Bloch. La salvación no vendrá del crecimiento del continuum histórico sino del cumplimiento de la promesa de Dios al pueblo. Un hecho de estas características solo puede producirse por una intervención mesiánica o por una revolución de las clases oprimidas. En este sentido Derrida, también judío, afirmaba que “la deconstrucción es la justicia” cuando revisión del pasado y mesianismo, presencia de las víctimas y escatología, negación del presente y esperanza, se dan la mano.

Por eso en el concepto mesianismo-salvación, propio de la teología judeocristiana, encuentra la clave para una interpretación de la historia contraria a la concepción hegeliana del triunfo final. Paradójicamente, el Bejamin agnóstico y que profesa el materialismo dialéctico encuentra en conceptos como fracasoculpa-redención y en el concepto bíblico de mesianismo como interrupción y como posibilidad de salvación, la posibilidad de superar el sin-sentido de la historia, el fracaso del progreso y la necesaria primacía de los derrotados para poder construir otra historia.

Benjamin y Bloch han encontrado en la estructura teológica de encarnación del cristianismo como religión el fundamento de su esperanza. Porque no se trata de una ideología sino de una historia, no es una filosofía sino una praxis “dirigida hacia”.

 Simone Weil. Encarnación con el sufrimiento “a la espera de Dios”

Nace en París en 1909 en el seno de una familia acomodada, judía pero agnóstica. Intelectual de sorprendente lucidez, crítica social, conocedora de los clásicos griegos, filósofa y mística. El enigma de su radical y corta vida está en su aguda conciencia y voluntaria solidaridad con los oprimidos. Luchó contra dos fuerzas del mal: la opresión obrera y la locura fascista. El rigor consigo mismo y su inenarrable experiencia mística lo lleva a encarnarse con la clase obrera. En 1931, es profesora de filosofía en el liceo femenino de Le Puy. Del sueldo que recibe vive sólo con la parte equivalente al sueldo de un peón, el resto lo reparte. Asiste a manifestaciones de parados. Las autoridades educativas, como sanción, la trasladan a Auxerre y después a Ruan. Sigue participando en manifestaciones y organizaciones obreras.

Tres años después, deja la docencia para incorporarse a la clase obrera. Primero, en la fábrica Alsthom de París en la cadena de montaje, después a la Carnaud de Billancourt y después a la Renault de París. Desde entonces escribe Cahiers, núcleo de sus numerosos ensayos.

Con el estallido de la guerra civil en España decide venir a combatir contra el fascismo. Se incorpora a las Brigadas Internacionales en la columna Durruti, al frente de Aragón. Debe dejarlo debido a un accidente fortuito.

En un viaje posterior a Italia, en Asís se siente impulsada arrodillarse y a rezar. Pasa la semana santa de 1939 en Solesmes fuertemente impresionada por la Pasión de Cristo. Comienza un camino personal y de difícil seguimiento de Jesucristo que le lleva a interesarse por San Juan de la Cruz, por los Upanisads, por el Bhagavad Gita. Considera que todas las religiones son sólo iniciaciones al espíritu divino y universal. Con el comienzo de la II guerra mundial profundiza su búsqueda espiritual, su radicalidad desconcertante y su componente místico.

Ante su delicado estado de salud y huyendo sobre todo de la persecución nazi, su familia se trastada a Nueva York, pero inmediatamente ella siente que debe regresar para incorporarse a la resistencia. Pronto le diagnostican tuberculosis. Por solidaridad con los que pasan hambre por la guerra se niega a alimentarse.

Debido a la consideración de la grandeza del acto de creer y a la pobreza espiritual que siente de sí misma, “por coherencia” y “a la espera de Dios” se niega a recibir el bautismo. Muere el 24 de agosto de 1943.

Su profunda reflexión filosófica y religiosa parte de su experiencia mística. Sus consideraciones acerca de la presencia de la gracia de Dios en el mundo se fundamentan en la identificación con los vencidos.

Dietrich Bonhoeffer. Vivir en el mundo sin la hipótesis de trabajo Dios

En 1945, Bonhoeffer, pastor luterano, poco antes de ser ahorcado en Flossenburg por haber participado en un complot contra Hitler, se pregunta desde la fe ante este mundo moderno difícil de entender ¿y si tuviéramos que existir en este mundo como si Dios no existiera? ¿y si realmente Dios tuviera algo que decir a este mundo que definitivamente ya no cree en él? Se hace estas preguntas en sus cartas desde la prisión, publicadas bajo el título Resistencia y sumisión, su obra más divulgada. Se trata de un documento impresionante escrito entre bombardeos y sirenas, sobre la actuación del cristiano en un mundo definitivamente irreligioso.

La actitud inicial de Bonhoeffer respecto de la fe es diametralmente opuesta a la de Bloch y Benjamin. Bonhoeffer parte de su ser creyente, pero como un creyente que debe vivir su fe y manifestarse de forma irreligiosa ante el mundo. “Dios nos obliga a vivir en un mundo sin la hipótesis de trabajo Dios”. Se trata de vivir en el mundo sin Dios y sin los sucedáneos de Dios que para cubrir esta ausencia podría conseguir desde una cierta seudo-religiosidad. “Ser cristiano no significa una determinada manera de ser hombre sino que significa, simplemente, ser hombre”. En consecuencia, la iglesia no tiene como misión crear espacios o instituciones propias y diferenciadas. La de Bonhoeffer es una llamada al seguimiento radical de Jesús fuera ya del contexto cultural de la religión.

¿En qué consiste para Bonhoeffer este “seguimiento”? En el reconocimiento de la opresión, en la conciencia del sufrimiento humano y en situar la esperanza del cristiano en la superación de estas esclavitudes y sufrimientos. El cristiano, a diferencia del que no lo es “ha sumido su deber de participar en los sufrimientos de los hombres”. Además de la oración, la función del cristiano es “la construcción de la justicia en un mundo en el que Dios ya no está presente”. La redención, concepto central en su pensamiento, no es sólo un concepto escatológico sino, y sobre todo, la realización intrahistórica de la justicia y la verdad. No hay islas o espacios reservados en el mundo para un trabajo realizado desde la fe. El cristiano actúa, como cualquier otra persona, en la sociedad, en la universidad, en el partido, en el sindicato. Y será o no será trabajo cristiano en la medida que sea un trabajo que impulse la justicia y la dignidad, no en la medida que sea un trabajo de un bautizado o de una institución religiosa. No es la ideología la que determina los valores utópicos de la experiencia, sino los valores profundos que la sustentan.

Apartado 4º del texto de Jaume Botey Construir la esperanza, Cuaderno nº 154 de Cristianisme i Justícia, mayo 2008.

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domingo, 13 de febrero de 2022

Más de dos millones de votantes llamados a las urnas en Castilla y León en unas elecciones anticipadas con todo por decidir

 

Más de dos millones de votantes llamados a las urnas en Castilla y León en unas elecciones anticipadas con todo por decidir

TERCERAINFORAMCION / 13.02.2022

  • Las encuestas muestran un escenario marcado por más incógnitas que certezas, con la posibilidad de que por primera vez en 35 años el Partido Popular no pueda mantener su presencia en el ejecutivo.

 Los colegios electorales abrieron a partir de las 9 / GI

 

Tras meses marcados por una crisis política autonómica sin precedentes en Castilla y León, este 13 de febrero ha arrancado la jornada de votación de las elecciones anticipadas. 4531 mesas electorales repartidas en 2953 colegios se encuentran desplegadas para recibir el voto de los 2,09 millones de votantes llamados a las urnas.

Unas elecciones anticipadas que llegan tras la súbita ruptura de la coalición de gobierno entre Partido Popular y Ciudadanos durante las negociaciones de cara a los presupuestos regionales de 2022. El ejecutivo se había mantenido en una difícil situación tras perder la mayoría absoluta en Las Cortes en marzo de 2021, cuando la procuradora de Ciudadanos María Montero abandonó el grupo parlamentario naranja durante la moción de censura presentada por el PSOE (en un terremoto de la política autonómica que desde la Región de Murcia contagió a la Comunidad de Madrid y Castilla y León). Desde entonces, las tensiones se mantuvieron más o menos soterradas entre los socios de gobierno.

Sin embargo, el pasado 20 de diciembre y de forma prácticamente sorpresiva (hasta el punto que Igea, líder de Ciudadanos, se enteró en directo mientras participaba un programa de radio), el presidente autonómico Alfonso Fernández Mañueco anunció la disolución de Las Cortes y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Las mismas llegan marcadas por la total incertidumbre en torno a los resultados. Las encuestas, tras semanas de una campaña atípica, marcada por la política nacional y la crisis política que condujo a la convocatoria anticipada, hacen difícil saber cuál será el encaje de gobernabilidad en la región, con la posibilidad de que el Partido Popular no alcance las cifras suficientes para mantenerse en el ejecutivo tras 35 años seguidos de gobiernos.

El crecimiento de la previsión de votos para las fuerzas de izquierda y centro izquierda, la irrupción de iniciativas provinciales como Soria Ya y la previsión de una subida de la representación de la extrema derecha de Vox, han sido las tendencias dominantes en los sondeos. Las dudas serán esclarecidas por la vía de los hechos a partir de la conclusión de esta jornada de votación a las 20:00 de la tarde.

 

Castilla y León sigue vaciándose mientras grandes empresas esquilman su territorio

 

Castilla y León sigue vaciándose mientras grandes empresas esquilman su territorio

 

Por Gorka Castillo

Rebelion / España  

Fuentes: Ctxt

11/02/2022

 


Las elecciones del 13 de febrero determinarán el futuro de una comunidad marcada por una despoblación que no cesa, la falta de servicios básicos y un caciquismo local con intereses políticos.

“La gente que suba a Numancia y mire a su alrededor se va a encontrar los efectos del neoliberalismo bajo tierra”. La frase le sale fluida a Juan Carlos García, alcalde por Unidas Podemos de Fuentecantos, un pueblito soriano próximo al yacimiento arqueológico, cuya hermosura no le alcanza ni para dar de beber a sus 68 habitantes. El acuífero que les surtía de agua agoniza envenenado en el subsuelo. El uso persistente de pesticidas y fertilizantes por parte de dos empresas agrícolas locales ha contaminado las capas freáticas a un precio demasiado caro. Tras décadas de suministrar agua cristalina, el viejo pozo se ha transformado en un sumidero inservible para el consumo humano. Las protestas no han cambiado un ápice el negro panorama. La laxitud de las políticas agrarias y medioambientales de la Junta de Castilla y León, “un trampantojo”, en palabras de García, siguen propiciando el vertido de nitratos al subsuelo, “incluso en zonas catalogadas como vulnerables”. A Fuentecantos, por ejemplo, le ha costado toneladas de esfuerzos entrar en ese listado mágico. “Para nada”, añade el alcalde, que relata las presiones de todo tipo que sufrió, con políticos conservadores por medio, para que se mordiera la lengua. “Te hacen ver que estás equivocado en tus demandas, que vas en contra del pueblo y del progreso. Y yo me pregunto: ¿Cómo es posible que hablen de progreso cuando no tenemos ni agua potable en las casas?”, comenta García.

La polución discurre bajo la verde pradera que se abre entre dos cerros, el de San Juan y el de la Muela, que los vecinos rastrean como zahoríes del siglo XXI. Un día captan agua a 200 metros de profundidad y la llevan al laboratorio. Luego perforan en otro lugar a 176 metros. Pero los números que aportan las muestras siempre aparecen en rojo. Hace unos meses, 80 miligramos de nitratos por litro, cuando el límite permitido es 50. La última vez, 86. El veneno asedia a la férrea Numancia, el símbolo de la resistencia contra los romanos, que hoy se tambalea a merced del desamparo y la contaminación. En Fuentecantos pocos dudan de que si Plinio el Viejo levantara la cabeza, regresaría a la tumba corriendo. “En cierto modo, parece que hemos vuelto a aquella época porque, dígame usted, cómo es posible que en pleno 2022  tengamos que seguir yendo cada día a un depósito de agua que traen de la capital para beber y cocinar”, concluye Juan Carlos García.

Con apenas 25 habitantes por kilómetro cuadrado, Castilla y León es el emporio nacional del silencio demográfico. Y del envejecimiento gradual. Sus datos son desoladores. En los últimos diez años ha perdido más de 175.000 residentes, más que ninguna otra comunidad autónoma. Hoy en día cuenta con 46.000 trabajadores menores de 25 años y 250.000 que se jubilarán a lo largo de la próxima década. Con estas cifras en la mano, la Encuesta de Población Activa (EPA) ha dejado al descubierto un déficit generacional de 200.000 personas que tendrá repercusiones graves en el mercado laboral de la región. Y de las nueve provincias que conforman la comunidad, Soria se lleva la palma. Desde 1980, su población ha mermado un 12%. Una cifra que habría que aumentar al 50% si se comparan con la contabilidad registrada a mediados del siglo pasado. Si no se acomete un cambio del modelo productivo, las previsiones del Instituto Nacional de Estadística (INE) no auguran nada bueno. Este flanco despoblado de la España vacía seguirá perdiendo almas. A raudales. Al menos otro 8% en los próximos 15 años, calculan. Un yermo demográfico entre campos dorados y atardeceres apoteósicos. 

Los motivos que han provocado este problema son múltiples. Está, cómo no, un abandono político histórico, pero también se percibe una orfandad cultural en sus habitantes, siempre se mira al progreso con ojos urbanos y los prejuicios hacia unos oficios artesanales y centenarios no han desaparecido del todo. No hay vecino en este vasto territorio castellano que no sepa que la hemorragia demográfica persevera allí donde se maltrata el ciclo ecológico de las cosechas y los caciques locales mantienen el yugo en el cuello de una población que debe elegir entre proyectos industriales monstruosos o la nada. 

Uno de ellos es el de la macrogranja que la cooperativa navarra Valle de Odieta pretende construir en la pequeña localidad soriana de Noviercas. Más de 23.500 vacas en un pueblo de apenas 150 habitantes. El irresistible imán para cooptar conciencias es que una explotación tan colosal, la cuarta vaquería más grande del mundo, atraería población al desierto castellano, ansiosa por encontrar trabajo. Pero pincharon en hueso porque la movilización que se ha producido empieza a ser el emblema de la lucha contra este tipo de mataderos.

Y la bandera de la protesta la mantiene izada una combativa asociación llamada Las Hacenderas, nombre inspirado en los trabajos comunales que se hacían por estos pequeños pueblos para cuidar de su cultura y vivir mejor. Toda una declaración de guerra para poner fin al imperio de la ganadería industrial. Las Hacenderas conocen bien los recursos exculpatorios que se están utilizando para tener al pueblo sojuzgado.

Mesa informativa de Las Hacenderas en Noviercas contra el proyecto de macrogranja de vacas. Foto: G.C.

Begoña Izquierdo es bióloga y se ha volcado en defensa de un mundo que no se resigna a su lenta extinción. Preguntada por la extensión de la macrogranja que quieren instalar en Noviercas, Izquierdo lo explica al detalle: “23.520 vacas dentro de 92 hectáreas de terreno, algo así como el Parque del Retiro de Madrid. Utilizaría 775.000 metros cúbicos de agua al año, es decir, el equivalente a unas 165 piscinas olímpicas, agua que será captada de un acuífero prístino y devuelta al medio, no como un purín, sino como un fluido residual altamente contaminante. Creemos que este proyecto debe ser estudiado de forma global para ver el impacto terrorífico que puede tener”.  “Y vemos que nadie quiere la macrogranja pero nadie les dice que no”, añade. La piedra de un poder financiero que ni el Estado se atreve a desafiar. “Porque todo lo recurren, todo lo judicializan”, afirma. 

Para La Hacenderas es como una batalla entre el rey poder y la reina libertad. Es lo mismo que sucede en Cueva de Ágreda, un pueblito de 67 habitantes a los pies del Moncayo, en el corazón del Sistema Ibérico. Su alcalde, Miguel Alonso, es del Partido Popular pero su espíritu comunal le haría pasar por un combatiente libertario. Desde hace unos años, el agua del pueblo está monopolizada por unos pocos privilegiados. “Hablo del industrial Emiliano Revilla, ya retirado, que de la mano del Ayuntamiento de Ólvega, a 12 kilómetros de Cuevas de Ágreda, sólo han propuesto una idea mala seguida de otra peor. Hablo de las comarcas y del medio ambiente, con los cuales se están comportando como unos depredadores”, asegura. A Cueva de Ágreda o a Beratón los están matando de sed.

La inmensa mole del macizo del Moncayo, 15 kilómetros de largo y  más de 2.000 de altura granítica con nieves cada año menos perpetuas, amamanta a un extenso territorio no sólo de la dehesa castellana sino también de Aragón. Es la entrada natural al Valle del Ebro, corazón palpitante del Sistema Ibérico y justo distribuidor de recursos naturales en ambas vertientes desde antiguo. “Pero los diversos departamentos oficiales llevan tiempo tomando decisiones poco serias respecto a la instalación de industrias, macrogranjas y empresas insostenibles por su necesidad de agua y su contaminación. Llevan muchos años metiéndonos el rejón de muerte”,  asegura Alonso, que muestra una absoluta indiferencia a la vanidad mediática. Al menos 50 años llevan así, dicen los vecinos. El tiempo que lleva aplicándose una política de la que se ha beneficiado una industria fuertemente subvencionada desde la Junta Castilla y León y regentada, a día de hoy, por grandes grupos de inversión extranjeros. Desde que Emiliano Revilla vendió el 90% de las acciones de su industria soriana al grupo Unilever España todo se ha sucedido en cadena. El Ayuntamiento de Ólvega bendijo con su nombre un polígono industrial y la Junta castellanoleonesa lo premió con elevadas sumas de dinero. 

Allí se instalaron empresas que se vanaglorian de mantener viva la economía regional, como una quesera que convirtió el manantial de un río cercano en suero de leche. O el caso más sonado de otra factoría que almacenaba disolventes y barnices llegados en camiones de diferentes puntos de España, pero que se desprendía de ellos en el embalse del Val convertido hoy en un estercolero. “Yo le he dicho a mi partido que soy una persona independiente a la hora de tratar los problemas de mi vecinos. La defensa del agua del Moncayo la hemos pactado con Podemos y ha funcionado porque mantienen su palabra. Aquí tenemos que vivir todos y se necesita una industria sostenible que mire por los intereses de las generaciones venideras”, dice Miguel Alonso, al que algunos desaprensivos ya le pincharon las ruedas del tractor como aviso para mantenerle a raya. No lo han logrado. “En Castilla y León, nuestros padres nos inculcaron ser conservadores pero eso no significa que estemos de acuerdo con todo. Yo trabajo por un futuro, para que los jóvenes puedan vivir en estas tierras con dignidad”, sostiene el alcalde del PP al que solo le queda clavar una bandera roja y negra a la entrada de Cueva de Ágreda y explicar sus decisiones.

Una de las figuras sepultadas a la chita callando en este progreso subsidiado que impera en Castilla y León es el llamado emprendedor. En los foros neoliberales del país se les aclama como a héroes mitológicos. Vicente Merino, sin duda, es uno de ellos. O, al menos, debería de serlo. Ingeniero industrial con un sinfín de especialidades sobre sus espaldas, es copropietario de la empresa E.A. Green Energy, una compañía centrada en el desarrollo, promoción y gestión de proyectos de energías renovables a través de materias primas como la caña de azúcar, el maíz o la biomasa. 

Su joya de la corona era la construcción de una biorrefinería para producir bioetanol a base de cultivo de la remolacha, que abunda en los campos que circundan la pequeña localidad zamorana de Barcial del Barco –280 habitantes–. El proyecto planea crear 120 puestos de trabajo directos y otros 1.200 indirectos para una provincia sin apenas peso industrial y con pésimos saldos demográficos. “Un buen negocio de energía limpia y sostenible para atraer población”, asegura Merino. El pasado mes de noviembre firmó un memorando de entendimiento (MOU) con una multinacional del sector para la construcción de la planta. Todo parecía en orden pero, de pronto, el proyecto se vino abajo. La empresa dio marcha atrás después de reunirse con responsables de la Consejería de Empleo e Industria castellano-leonesa. Varias grabaciones telefónicas realizadas por el propio Merino prueban que esos inversores pudieron ser víctimas de fuertes presiones por parte de varios altos cargos del PP en la Junta para que se desmarcaran del proyecto de Barcial del Barco. 

Así consta en la denuncia que ha interpuesto en el Juzgado de Primera instancia de Zamora y en la que implica directamente al consejero de Fomento y Medioambiente castellanoleonés, Juan Carlos Suárez-Quiñones; al consejero de Agricultura y Ganadería, Jesús Julio Carnero; a un director general y a dos funcionarios. “El PP practica una política corrupta y mafiosa en Castilla y León”, dice Vicente Merino. El ingeniero acaba de pedir el amparo del Gobierno de España para “poder establecer un marco de seguridad jurídica y protección que permita reestructurar el capital y evitar que los inversores puedan ser intimidados. Zamora y León necesitan, y merecen, este desarrollo industrial”. Y dice hablar desde el conocimiento total de la realidad. Mantener viva la economía del campo castellano sin sembrar el paisaje de molinos de viento. “¿Quién va a querer venir a vivir? La biorrefinería, una industria moderna con mínimo impacto, economía circular… Es un proyecto pionero para abrir camino a otras alternativas similares”, sentencia Merino.

En la España rural se ha forjado, casi de forma instintiva, una libérrima ley de la oferta y la demanda. El ejemplo son las telecomunicaciones. “A las operadoras no les resulta rentable llevar la fibra óptica a los pequeños pueblos. ¿Qué beneficio sacan en un lugar donde viven 50 o 70 personas y todos tienen más de 60 años?”, se pregunta Javier González, propietario de más de cien colmenas con millones de abejas en el municipio burgalés de Bañuelos de Bureba –68 habitantes. La respuesta de las compañías es nítida: ninguno. La consecuencia es que Castilla y León es la comunidad autónoma con más puntos negros de toda la Península. Dicen que su distribución geográfica es complicada para trazar una red rentable de cobertura. Es el territorio más extenso del país y tiene núcleos de población muy disgregados, pequeños y envejecidos. Conectarlos necesita mucha inversión. El cóctel perfecto para ahuyentar a las operadoras de telefonía, que tienen a muchas comarcas castellanoleonesas a la cola de sus intereses comerciales. La Junta dice que no puede forzarlas a suministrar servicios a municipios como Bañuelos, que están completamente desconectados. Se aplican las tablas de la ley del libre mercado. Pueden, eso sí, atraerlas con la miel de las subvenciones, pero si el operador no advierte nicho para su negocio el concurso queda desierto. Es lo que sucede aunque tampoco es que la administración autonómica se haya vaciado los bolsillos. 

La única manera que tiene Javier para hablar por teléfono es vía satélite. “No es que exijamos los servicios que pueden tener las ciudades. No aspiramos a tener ni el 5G ni a la banda ancha. Sólo pedimos lo más simple, que tengamos cobertura, que se estabilice la red. Con eso nos conformamos”, afirma. 

La nueva Ley General de Telecomunicaciones que ahora impulsa el Gobierno español para su debate en el Congreso pretende acabar con esa zanja digital que tercamente persiste en Castilla y León. Pero las intenciones no aplacan las conjeturas de los afectados, convencidos de que “se discrimina al campo”. El compromiso del ejecutivo central son los fondos Next Generation y los Fondos europeos para el desarrollo regional (FEDER) que estas comarcas ensombrecidas demandan desde mucho antes de desatarse la pandemia. Ya lanzaron ayudas por valor de 249 millones destinadas a financiar el 52% del coste del despliegue de fibra óptica en poblaciones que, como ocurre en Bañuelos, aún no tienen acceso. “Pues nada de eso ha llegado”, confirma Javier con una sonrisa socarrona. En la pantalla de su móvil aparece una leve rayita de señal. Parece un milagro. Lástima que los teléfonos no hablen.

Fuente: https://ctxt.es/es/20220201/Politica/38716/castilla-y-leon-despoblacion-macrogranjas-las-hacenderas.htm

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Lecciones portuguesas: el poder de Pedro Sánchez

 

La singularísima y reciente convalidación de la Reforma Laboral en el Congreso dice mucho de la actual situación política española y abre una perspectiva que tiene mucho que ver con la experiencia portuguesa


Lecciones portuguesas: el poder de Pedro Sánchez

Manolo Monereo

El Viejo Topo

13 febrero, 2022 


Los resultados de las recientes elecciones portuguesas han sido una sorpresa para todos, incluidas las empresas demoscópicas. Estas decían que había un empate técnico entre la derecha y el Partido Socialista. No ha sido así. Antonio Costa ha sacado mayoría absoluta y, por fin, puede gobernar sin aliados políticos a su izquierda. No creo en las teorías de la conspiración. El PS creó una situación, un escenario que invitaba a la polarización y al voto útil con una extrema derecha que emergía con fuerza. Una de las consecuencias más significativa ha sido la derrota del Bloque de Izquierdas y de la CDU/PCP. El Bloque pierde algo más del 50% de sus votos y 14 diputados; la CDU, el 28% de su electorado y 6 diputados. Un dato a no olvidar es que la derecha no pierde influencia; simplemente se fragmenta, o lo que es lo mismo, el PS gana reduciendo el peso electoral de las fuerzas a su izquierda.

Las reacciones en España han sido de gran satisfacción -como es natural- en el PSOE y “singulares” en el ámbito de Unidas Podemos. Pablo Iglesias, pasándole factura a Enric Juliana, afirmó con rotundidad que las elecciones en el país vecino justificaban la estrategia de gobernar con el PSOE y no apoyarles desde fuera. Ione Belarra continuó por el mismo camino y nos señaló que el futuro de UP era seguir gobernando con Pedro Sánchez. Comparar situaciones heterogéneas y hacerlo a golpe de titular no parece el mejor método para sacar enseñanzas de otras experiencias. Los compañeros portugueses podrían decir cosas parecidas de sus aliados españoles. No lo harán, no es su método. Intentarán, con modestia, comprender lo que ha pasado de forma autocrítica y mejorar su trabajo.

Hay una gran paradoja: la izquierda salió a votar masivamente a Costa para defender las conquistas obtenidas, en gran parte, por la influencia de una izquierda que quería romper con las políticas neoliberales. Cada país tiene su historia, determinado sistema político y formas específicas de expresar las contradicciones entre las fuerzas en presencia, tanto a derecha como a izquierda. El PS lleva años intentando soltar el lastre de gobernar gracias a una alianza con su izquierda. Eso se puso claramente de manifiesto en las elecciones de 2019 y definitivamente en estas. ¿Por qué era difícil plantearse en serio gobernar con el Partido Socialista? En primer lugar, porque la izquierda estaba y está rota en dos bloques. El Partido Comunista Portugués sigue pensando que el Bloque de Izquierdas no tiene razón de ser y que viene a dividir a las fuerzas populares. Esto ha hecho muy fácil la gestión del Partido Socialista: negocia con uno y con otro, los opone entre sí y saca beneficios de la fragmentación. Por otro lado, esta división bloquea la posibilidad de construir una alternativa solvente a la socialdemocracia e hipoteca duraderamente la credibilidad de la izquierda alternativa como fuerza con voluntad de mayoría y de poder. Y, en tercer lugar, algo fundamental, las diferencias programáticas entre el PS y las fuerzas situadas en su izquierda eran grandes e insalvables. Nunca fue una cuestión de pureza o de no atreverse a asumir los riesgos que supone gobernar. Por decirlo más claro, las reformas pactadas con el PS lo han sido en contra de su programa y de su estrategia política.

Una lección que habría que sacar sin distorsionar el análisis: el jefe del Gobierno portugués no tiene la prerrogativa de convocar elecciones anticipadas, las tiene el Presidente de la República. Lo que hizo este fue anunciar que convocaría elecciones si no se aprobaban los presupuestos, es decir, le dio a Antonio Costa una poderosa arma para chantajear a su izquierda. No hace falta ser un genio para darse cuenta que el jefe del gobierno y el presidente fabricaron artificialmente una crisis política. Ese fue el debate real de los presupuestos. Hay quien dice que había que haberlos aprobado, aunque supusiesen la aceptación de políticas de austeridad. Ambas formaciones a su izquierda, siempre divididas, decidieron oponerse, sabiendo los riesgos que corrían. Costas aprovechó la derrota parlamentaria para ir elecciones generales anticipadas y culpabilizar de la misma a sus antiguos aliados.

La singularísima y reciente convalidación de la Reforma Laboral en el Congreso dice mucho de la actual situación política española y abre una perspectiva que tiene mucho que ver con la experiencia portuguesa. Hay elementos que nos pueden ayudar a vislumbrar lo que viene. La “reforma de la (contra)reforma” laboral pudo ser aprobada por un voto equivocado de un conocido prohombre del PP. ¿Qué hubiera pasado si no se aprueba? ¿Qué habría hecho la ministra Yolanda Díaz? Cómo mínimo, se puede decir que se ha estado al borde de una derrota de grandes dimensiones. Las consecuencias están ahí: una derecha que se endurece con el discurso de VOX, la ruptura del bloque de investidura y una reforma que se sitúa en el marco que siempre ha buscado Pedro Sánchez. Lo más significativo es que la correlación parlamentaria existente no da para más, que no hay margen para una nueva transversalidad; es decir, las elecciones, las de verdad, no están muy lejos ¿Qué hará Sánchez?

Yolanda Díaz ha jugado fuerte y ha estado a punto de perder. Su estrategia fue apoyarse en los sindicatos como aliados estratégicos y conseguir la aprobación de la patronal para una reforma digna. El camino no era fácil. Había una mesa a tres (agentes sociales, patronal y gobierno) tutelada por la Unión Europea y por Pedro Sánchez, con la inestimable coordinación de la ministra Calviño. Hubiese sido bueno decir la verdad de lo que estaba pasando entre bambalinas para comprender por qué esta ley y no otra. La reforma supone una mejora sustancial pero no significa la derogación de la reforma de Rajoy. Una política que está en un gobierno en minoría con su mayor adversario electoral, debería saberse diferenciar en positivo y hacer pedagogía. La gestión del acuerdo no ha sido buena y no deja en buena situación al proyecto que Yolanda Díaz quiere encabezar.

Podría haber existido una estrategia alternativa que se basara en la política y en la centralidad del Parlamento. La patronal no tiene problemas para aceptar los decretos de los gobiernos que restrinjan los derechos de los trabajadores sin el consenso de los sindicatos. Cuando la izquierda está en el gobierno, la organización de los empresarios exige que la normativa sea adoptada con su acuerdo. Al final, las mejoras para los trabajadores son siempre reversibles y quien decide en último lugar, son los gobiernos de las derechas. Cuando Yolanda Díaz puso su firma en el acuerdo quedó presa de él. La patronal y los sindicatos dijeron que no se podía tocar ni una coma; rápidamente el PSOE adoptó la misma posición y la ejerció militantemente. Para los aliados era un contrato de adhesión: o lo tomas o lo dejas.

Confundir la lógica sindical con la lógica política es un mal asunto. Durante años los sindicatos, con buenas razones, han defendido su autonomía política y programática. Ahora parece que hay que reivindicar la autonomía de lo político, precisamente en momentos donde la democracia social está en peligro y los Parlamentos sustituidos por los acuerdos entre las elites. La contradicción es muy fuerte: un acuerdo social que debe convertirse en ley con un Parlamento mudo y sin capacidad de modificarlo en un sentido u otro, cuando, además, había una mayoría para ir más lejos en sus contenidos. Se dice que si se hubiese seguido la vía política-parlamentaria no habría habido consenso con la patronal, es posible. La deliberación democrática, el debate de ideas y proyectos no es algo anecdótico en la Asamblea donde reside la soberanía popular; es su fundamento e invita a un tipo específico de consenso basado en luz y taquígrafos. Si se hubiese seguido esta vía político-parlamentaria sabríamos con mucha precisión la posición de las distintas fuerzas políticas, sus diferencias y sus acuerdos; conoceríamos lo que realmente piensa PSOE y los límites que imponía la Unión Europea para recibir los fondos de recuperación. Se vería con más claridad a lo que aspiraba realmente la patronal vía Partido Popular. Y habría otra ley.

Subestimar a Pedro Sánchez es un error que se paga. Los abrazos y besos, las buenas formas y los tonos amigables, no ocultan la realidad de un superviviente, de un político hecho y derecho que tiene un proyecto claro: volver a convertir al PSOE en el partido del régimen, en la fuerza que organiza la nueva centralidad de una monarquía parlamentaria que ha salido de la crisis del 15M. ¿Cuál es la condición previa? Reducir a su mínima expresión a las fuerzas a su izquierda, convertirlas en complementarias y en subalternas. Sánchez sabe que gobernar es un modo de organizar el conflicto con Unidas Podemos, convertirlo en territorio en disputa que neutraliza, integra, coopta. Un viejo político nos enseñó que la respetabilidad es siempre la vía maestra para adaptarse a los poderes existentes. El Presidente del gobierno tiene poder para convocar elecciones cuando le parezca oportuno, iniciativa política acreditada y capacidad de crear escenarios, situaciones favorables. Tiene experiencia de éxitos y, sobre todo, de fracasos. Aquilatará el momento.

Yolanda Díaz ha convertido su gestión en el ministerio en su mejor plataforma político-electoral. Las cosas no han salido como se esperaba. Se ha estado al borde del fracaso. Ahora toca hablar de política y arriesgar. La vice presidenta lo ha dicho muchas veces, hace falta construir un nuevo proyecto de país. Es una idea fuerte. ¿Cómo?, ¿con quién? Se han ido dejando caer ideas. Se ha hablado de partido laborista que tiene un difícil encaje con nuestra cultura y tradiciones. Esta idea tiene al menos dos interpretaciones: fuerza fuertemente enraizada en el mundo del trabajo y sus problemas o brazo político del sindicato. Es de esperar que las cosas se aclaren pronto. Pedro Sánchez sigue trabajando.

Fuente: Nortes.

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sábado, 12 de febrero de 2022

“Harán un alboroto para mostrar que Occidente logró la desescalada, pero será vender humo”: Lavrov prevé cómo terminará la situación con Ucrania

 

“Harán un alboroto para mostrar que Occidente logró la desescalada, pero será vender humo”: Lavrov prevé cómo terminará la situación con Ucrania

 

DIARIO OCTUBRE / febrero 11, 2022


Comentando las recientes maniobras ruso-bielorrusas, el canciller subrayó que, a diferencia de las tropas de la OTAN, los militares rusos siempre regresan a casa tras terminar los simulacros.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, expresó este jueves durante una rueda de prensa conjunta posterior a las conversaciones con su homóloga británica, Liz Truss, cómo cree que va a terminar la situación política en torno a Ucrania.

 

“[Truss] afirmó que ‘lo principal es evitar una guerra en Ucrania, y por eso estoy aquí’. El desenlace de todo este drama que Occidente está jugando, incluso tratando de convertirlo en una tragedia, aunque parece más bien una comedia, lo preveo así: dentro de algún tiempo los países occidentales se enterarán de que las maniobras ruso-bielorrusas han terminado y las tropas rusas han regresado a territorio ruso”, señaló Lavrov. “Entonces se armará un gran alboroto para demostrar que Occidente ha logrado la desescalada de Rusia. Aunque en realidad será vender humo“, continuó.

En esta línea, el canciller ruso enfatizó que después de los ejercicios militares las tropas rusas siempre regresan a sus lugares de despliegue permanente, mientras que las tropas de la OTAN, luego de las maniobras en los países del Báltico y el mar Negro “por regla general, nunca regresan a casa” y permanecen en el territorio de estos países.

“También hablamos de esto hoy, pero la señora ministra explicó con bastante claridad que esto no nos concierne, pero que las tropas rusas en territorio ruso son la principal preocupación de Londres, y la consigna de desescalada es un factor unificador para toda la comunidad occidental”, continuó Lavrov.

“He leído en algunos medios canadienses que el tema de Ucrania […] es una muleta contra la caída de las valoraciones de los políticos occidentales. Creo que es una metáfora muy interesante”, dijo el ministro. “Espero de verdad que en las cuestiones serias, que tienen que ver sobre todo con la seguridad europea, con la seguridad de todos los países sin excepción, incluidos los miembros de la OTAN, Ucrania y Rusia, nos comportemos con más madurez y no nos dediquemos a una propaganda descarada con la esperanza de otra aventura electoral”, concluyó.

FUENTE: actualidad.rt.com

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Teoría de la violencia

 

El 12 de febrero de 2009 moría en París el insigne filósofo marxista francés Georges Labica. Especialista en filosofía política y en historia del marxismo, lo recordamos con esta interesante reflexión sobre no-violencia y teología de la liberación.

Teoría de la violencia

 

Georges Labica

El Viejo Topo

12 febrero, 2022 

 

Ses docteurs vont disant, tandis qu’il se débat Peuple! Aime ton César. Ane! Adore ton bât
VÍCTOR HUGO


El rechazo de la violencia que forma el corazón de las doctrinas de la no violencia, a pesar de sus restricciones y de sus límites, es de hecho puesto en cuestión por una corriente surgida en el seno de la religión, la Teología de la Liberación. Las transgresiones a las cuales las unas y la otra apelan no son de la mismo naturaleza. Lo demuestra la acogida que obtienen de parte de los poderes establecidos. Martin Luther King es declarado “Hombre del año” por el Times en 1963; en 1964, es invitado a Berlín por Willy Brandt y recibido por el Papa Pablo VI; se le concede el premio Nobel de la Paz; goza del apoyo de J. F. Kennedy y, a pesar de su apoyo a la independencia de Vietnam, Lyndon Johnson decreta a su muerte (1968) un día de duelo. Gandhi, por su parte, es reivindicado por el Papa en 1969. Sabemos, en cambio, cómo los teólogos de la Liberación han sido condenados y perseguidos tanto por el Vaticano como por las dictaduras de sus países, agrupadas en la Confederación Anticomunista de América latina (CAL) y sostenidas por la Casa Blanca, llegando el “Plan Banzer” de los bolivianos hasta a preconizar su “erradicación” durante la reunión de Asuncion de marzo de 1977. Numerosos asesinatos de sacerdotes, de monjas y de laicos, entre ellos el de Oscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador, en su propia catedral, serán consecuencia directa de esto.

Las características de la Teología de la Liberación son muy diferentes de las de la no violencia. Hay que señalar que inspirándose en el ejemplo ofrecido en el continente por la revolución cubana y sacando provecho de la apertura provocada por el Concilio Vaticano II, después de la elección de Juan XXIII, la Teología de la Liberación es, en primer lugar, específica de América Latina, donde se conjugan la extrema miseria, la violencia de las relaciones de clase, el imperialismo de EEUU y la hegemonía de la Iglesia católica. El crimen se remonta a 1492 y al “descubrimiento de América”, calificado por Leonardo Boff como el “mayor genocidio de la historia”, la espada tiranizando los cuerpos y la cruz las almas, seguida de las dos otras “invasiones”, de Francia e Inglaterra en el siglo XIX, y de los Estados Unidos en los años 30 del siglo siguiente.

La brutal destrucción de las civilizaciones autóctonas por Occidente, la imposición de la religión del conquistador, la sucesión de las colonizaciones hasta la doctrina Monroe y el imperialismo estadounidense, han creado, de este modo, una situación muy particular en la que masas de campesinos sobreexplotados y ciudadanos marginados han extraído de su fe las razones de su rebelión.

De ahí, en segundo lugar, la opción preferencial por los pobres, de la que la Teología de la Liberación hizo su preocupación y su norma de conducta centrales. El lugar de los cristianos, tanto protestantes como católicos, y singularmente de sus pastores, se sitúa cerca de los pobres. Esta categoría sustituye a la vez a la de proletariado y a la de clase, que engloba un conjunto más vasto del pueblo. Por lo tanto, coinciden, se asocian y hasta se confunden aspiraciones políticas y aspiraciones religiosas en una voluntad revolucionaria, ya que Dios es inmanente a la historia y la redención es de orden político. Los Derechos de los pobres no podrían tampoco disolverse en la abstracción de los Derechos del Hombre: tienen vocación de “cambiar el mundo”. El socialismo representa pues el fin común. El socialismo “realmente existente”, a pesar de todos sus defectos, en materia de libertad y en materia de democracia, ha logrado “la revolución del hambre” y hay menos niños que mueren en La Habana que en Washington. “No hay salvación en el capitalismo”, escribió Boff. “Nuestra revolución –declaraba el comunicado del Frente Sandinista de Liberación el 7 de octubre de 1980–, encarna la historia y la cultura nacional. Los cristianos son parte integral de nuestra historia revolucionaria de modo más estrecho que en otros movimientos revolucionarios de América Latina, y posiblemente del mundo. Este hecho abre una posibilidad nueva e interesante de participación de los cristianos en las revoluciones de otras latitudes, no sólo durante la lucha por el poder, sino también en el momento de la construcción de la sociedad nueva”. La tradición existe en Europa, desde la revolución de los campesinos de Thomas Münzer, o la rebelión irlandesa de 1798 de Wolf Tone, invocando el “ejemplo glorioso” de la Revolución francesa, “bendición divina”, que prometía al colonialismo británico “una venganza sangrienta”, hasta el movimiento cartista. Desde 1956, en Brasil, las Comunidades eclesiales de base, que, por falta de vocaciones, habían acudido a los laicos, así como los grupos barriales o las Comisiones de Justicia y Paz, compartían esta opinión.

Es por eso que la oposición a la Iglesia institucional y a la ortodoxia oficial, que ofrece un eco lejano de las críticas formuladas por Guillermo de Ockham, representa la tercera característica de la Teología de la Liberación. “La política del Vaticano –escribe Leonardo Boff–, es antipopular, antirrevolucionaria y anticomunista”; no es, “de ninguna manera liberadora”; se articula con la de los dueños del poder. Juan Pablo II “se había convencido de que el marxismo era el peligro que amenazaba a América Latina, cuando el verdadero peligro era y sigue siendo el capitalismo salvaje y colonialista con sus elites antipopulares y  retrógradas”.[1] Antonio Fragoso, recordando  la  visita  del papa a Brasil en 1968, cuenta que se había escogido a los campesinos que debían ir a su encuentro y comenta: “los más pobres, los que tenían problemas graves, los niños de los más miserables, los mendigos, habían sido rechazados. Toda esa gente, que tiene el primer sitio en el corazón de Dios, ha sido apartada. Y el Papa no ha visto a los más pobres”.

A la inversa, es significativo que sea en América Latina donde los jefes revolucionarios se hayan interesado de cerca por la religión y por su papel: Frei Beto, un teólogo de la liberación, hace notar a Castro en el encuentro que los reunió: “es la primera vez que el jefe de Estado de un país socialista da una entrevista exclusiva sobre el tema de la religión”.[2]

Es bueno saber, por otra parte, que los teólogos de la liberación defienden el pluralismo religioso y consideran las otras religiones como legítimas. Es pues el nexo con los pobres lo que da miedo a los poderosos, y no el marxismo, del que se conoce su debilidad en América Latina, a excepción de la influencia de Mariátegui. La vía de la violencia, sin embargo, no es de ninguna manera privilegiada. Al contrario, los principales teólogos de la liberación –Guttiérez, Assmann, Boff o Camara– preconizan la no violencia. Lo que no significa tampoco que esta última opción sea exclusiva, es solamente preferible, porque pueden presentarse casos que imponen una legitimación religiosa de la violencia emancipadora: como el del seminarista Néstor Paz, que será muerto en combate, y el de numerosos cristianos que participan, en 1969-71, en Bolivia, en la guerrilla del ELN, iniciada por el Che Guevara; o el del misionero español Gaspar García Laviana que se une, en 1970, al FSLN de Nicaragua, o, en los años de exacerbación de la violencia, del 60 al 80, el de Camilo Torres, que fue el primer sacerdote en enrolarse  en  un  movimiento  de  inspiración  marxista  (1966).[3] Antonio Fragoso, ya citado, que fue obispo de Crateus, en el Nordeste brasileño, donde comprobaba que el latifundio y el monocultivo volvían imposible todo desarrollo, no teme escribir: “El cristiano que pretende ser consecuente con su fe debe comprometerse en la lucha por la liberación de los hermanos del Cristo, por su liberación del hambre, de la enfermedad, de la miseria, de la opresión (…) Es posible que la lucha armada sea necesaria. Y cuando es necesaria, puede ser evangélica, y entonces hay que organizarla”. Enrique Dussel, por su parte, escribe: “Sólo el ateísmo de la religión de dominación, de los dioses que exigen sacrificios, la sangre de los oprimidos, de los jóvenes (como ese Moloch fenicio que aceptaba la sangre de los hijos de los pobres) puede ser el punto de partida donde comience toda crítica de la religión. Eso Marx lo vio de manera adecuada”.[4]

El mensaje de la Teología de la Liberación, sin embargo, no se limitó solamente a América Latina. Habitada por la preocupación preferencial por los pobres, es decir por la inmensa mayoría de la humanidad, era portadora de una universalidad coextensiva a la de los movimientos populares de emancipación. Por lo tanto, ha sido objeto de numerosas aproximaciones, con la “teología negra” del Black Power, la teología africana, la oposición anti-Marcos en las Filipinas e incluso en Sri Lanka y en Indonesia, donde los cristianos son minoritarios. Giulio Girardi se pregunta si una teología de la liberación es posible en Europa, donde la bipolarización dominación/liberación parece menos visible, y constata que las diferentes corrientes críticas, de las que hace una lista –Cristianos por el socialismo, sacerdotes obreros, juventud y trabajadores católicos en varios países, etc., no poseen ninguna unidad doctrinal.[5] Domenico Jervolino, por su parte, sostiene “la posibilidad de un encuentro recíprocamente respetuoso y fecundo entre el partido de clase, que apela al marxismo como teoría de la liberación económica, social y política, y estos grupos o comunidades de cristianos que viven su propia experiencia de la fe como promesa de una liberación del conjunto del hombre”.[6] Usos razonablemente metafóricos, tales como el que propuso Tahar Bensaada hablando a propósito de las corientes reformistas del Islam, consideradas como no contradictorias con el término “revolución”, de la “ Teología de la liberación de Mohamed Abdou” o la “Teología de la liberación de Ibn Badis”,[7]  o el de Marc Ellis, en su Hacia una teología judía de la liberación,[8]  aparecen ciertamente como testimonios de su audiencia. No obstante, en ambos casos, la referencia a América Latina está ausente y se trata más bien de proyectos a los fines de renovaciones internas.

Evocamos a veces hoy la decadencia de la teología de la liberación bajo el efecto de las represiones de los que fueron masivamente víctimas, en el tercer mundo, los movimientos comunistas y emancipadores, en provecho del pentecostalismo y las religiones afroamericanas.[9]  Pero “la opción preferente” no deja de conservar un carácter central tanto en el Movimento dos Trabalhadores Sem Terra  (MTS) brasileño, que piensa dispen sar una formación marxista a los cuadros de la escuela nacional Florestan Fernandes, que acaba de abrir en Guararema (enero 2005), como en la nueva República Bolivariana de Venezuela. Joâo Pedro Stedile, uno de los responsables del MST, define la tarea: “Pensamos que lo esencial del trabajo militante debe hacerse donde los pobres viven, en forma de trabajo de base”[10]  y Hugo Chavez martillea en toda ocasión: “¿Queremos acabar con la pobreza? Démosles el poder a los pobres”.[11]

Todos ellos aprobarían la fórmula de Víctor Hugo: “Quienquiera que tiene los pies desnudos camina más cerca de Dios”.

Notas

[1] Citado por Edio Vallini, Note sulla teologia delle liberazione, Roma, Marxismo Oggi, 2005: 3, p. 25 (trad. G. L.); ver también,

en la misma colección, José Ramos Regidor, Alcuni dati sulla storia, i contenuti e la sfida della téologia della liberazione, p. 59 y ss. sobre las formas de lucha encabezadas por la Iglesia oficial, o del “Primer mundo”, contra la Teología de la Liberación, o p. 83 sobre el equipo del cardenal Ratzinger (convertido luego en 2. Benedicto XVI) apoyando a López Trujillo y el Opus Dei.

[2] Cf. Evangile et révolution sociale, París, Ed. du Cerf, 1969, p. 169.

[3] Cf. Fidel y la religión. Conversaciones con Frei Beto, La Habana, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, 1985, p. 87.

[4] Cf., acerca de estos puntos, Michaël Löwy, “Religion, politique et violence: le cas de la théologie de la libération”, en Lignes, n° 25, op. cit.; y del mismo autor, para una reseña histórica: “Marxisme et christianisme en Amérique latine”, en G. L. et Jean Robelin, Politique et Religion, París, L’Harmattan, 1994, y La guerre des dieux, París, Ed. du Félin, 1998.

[5] “Ethique de la libération”, en Encyclopédie philosophique universelle, Les Notions philosophiques, París, PUF, 1990. Del mismo autor, cf. L’éthique de la libération. A l’ère de la mondialisation et de l’exclusion, París, L’Harmattan éd., 2004.

[6] “I problemi per una teologia della liberazione in Europa e in Italia”, en Teologia della liberazione, op. Cit.

[7] Presentazione, ibid., p.10.

[8] Se trata de dos artículos de 2006, con este título, en http://www.oum ma.com/article.php3id?_article=2009Toward a Jewish theology of liberation, New York, Orbis Books, 2001.

[9] El autor había ofrecido un bosquejo de sus tesis en Liaisons internationales, del Centre Oecuméniques de liaisons internationales, n° 53, Bruselas, dic. 1987. “Etre sans terre”, entrevista con Oziel Alvez, en Rouge, 17 feb. 2005.

[10] Cf. Michaël Löwy, La théologie de la libération est-elle finie?, en G.L. Religion et politique (revista M., n°76, marzo-abril 1995.

[11] “Título del folleto que reproduce la intervención en la reunión de los jefes de Estado en las Naciones Unidas, en sept. 2004.

Texto publicado en el nº 257 de El Viejo Topo, en junio de 2009.

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