sábado, 29 de enero de 2022

Nadie peleará por Ucrania

 

La retórica no cede. Los medios prosiguen su campaña. De nuevo el fantasma de las armas de destrucción masiva nos acompaña. No habrá una 'invasión rusa' de Ucrania. De nuevo la espera. No nos dejemos engañar por los gritos y las voces.


Nadie peleará por Ucrania

 

Eduardo Luque

El Viejo Topo

29 enero, 2022 

 

La retórica cambia. Se mezcla la amenaza para consumo interno y la desescalada. EEUU no irá mucho más lejos. Europa intenta mediar, tienen como base de partida la aplicación de los acuerdos de Minsk ll, en el formato de Normandia, esperando que EEUU se implique en esta negociación. Los garantes serán esta vez Francia y Alemania. Los dos grandes países europeos no quieren la guerra, ni pequeña ni grande. El último ejemplo lo dio Alemania cuando prometió a Ucrania una ayuda militar consistente en ¡¡¡5000 cascos!!! para las tropas.

A pesar de eso, los medios prosiguen su campaña. Se trata de demonizar al adversario. Putin ya no es líder de un gobierno sino de un régimen, como lo fue Saddam Hussein, Fidel, Chávez o Gadafi. Los medios insisten: Rusia es una dictadura, no una democracia modélica como la norteamericana, donde se asalta el Capitolio y sus presidentes mienten llevando al país de una guerra a otra. Rusia no es democrática como Reino Unido cuyo premier Tony Blair colaboró activamente en el genocidio iraquí o como el actual que ha hecho de la falsedad su carta de presentación.

Es una especie de dejà-vu de la época de Irak o de Libia. Los medios agitan de nuevo los fantasmas: supuestos ejércitos invasores acechan mientras la democracia norteamericana nos salva. Saben que la población occidental tiene una memoria corta. La denominada izquierda ya no ejerce de contrapeso intelectual como lo fue en la época del NO a la guerra; hoy se impone una visión tacticista de las relaciones internacionales. Se marcha al paso que indican los medios de comunicación puesto que el fin último es no disentir excesivamente por si eso tiene un coste electoral. Criticamos el envío de barcos de guerra en esta ocasión, pero olvidamos que el conflicto surgió hace mucho y se ha callado. Nos oponemos a la guerra pero permitimos que la OTAN se reúna en Madrid la próxima primavera. Las contradicciones se acumulan. El Imperio aprendió que el movimiento por la paz era un movimiento peligroso y, utilizando sus peones, acabó anulándolo; hoy, como gran parte de la izquierda, está sumido en contradicciones tan intensas como paralizantes.

Bruselas cometió un enorme error en 2014 cuando se produjo el golpe de Estado impulsado por EEUU. La victoria de las fuerzas de extrema derecha y grupos fascistas hizo estallar el país y propició, paralelamente, la resistencia popular al golpe en la capital y en provincias. La aparición de las repúblicas independientes tiene ahí su origen. Occidente pensó que Moscú era muy débil, que era la misma de cuando se produjo el desmembramiento de Yugoslavia. No advirtieron que eran otros tiempos. Ucrania vive desde entonces en una situación de guerra civil, con un alto el fuego precario que tiene como base los acuerdos de Minsk. Todo está paralizado hasta este momento.

Produce escalofríos escuchar tanto el presidente Biden como su Secretario de Estado Blinken. Mantienen una retórica belicista sin pruebas que sustenten sus palabras y, lo que es peor, sin objetivos definidos. Cada día suben un grado. Gritan porque de esta forma podrán presentarse como “duros”. Rusia obviamente no atacará Ucrania, no lo necesita. Biden querrá presentarse como vencedor diciendo que su actitud firme preservó al mundo de una nueva agresión de Putin. Es la única forma que tienen de ganar algo en este maremágnum que ellos mismos han creado. Tanto Lavrov como Putin lo han dicho por activa y por pasiva: Rusia no atacará Ucrania excepto en caso de una provocación directa.

Detrás, en la sombra, se ocultan las grandes compañías de armamento o gas que financian las campañas de los políticos norteamericanos. No es casual que el hijo de Biden, Hunter Biden, haya tenido importantes negocios gasísticos en el país que, tras la construcción del Nord Stream 2, puede llegar a perder. No es tampoco fruto del azar que Victoria Nuland subsecretaria de Estado con Blinken haya estado desde hace años influyendo en la política exterior de EEUU. Sus relaciones familiares y profesionales le permiten relacionarse estrechamente con grandes fundaciones financiadas por las empresas armamentísticas. En 2019 esta mujer era un elemento clave del Center for a New American Security, uno de los Thinks Tanks del pensamiento Neoconservador de EEUU, muy querido, por otra parte, por el ex presidente Obama. Este centro del pensamiento ultra-conservador está financiado, entre otras muchas, por empresas como la Northrop Grumman Aeroespace Systems, la Open Society Foundations de George Soros, la Lockheed Martin Corporations o la principal empresa vendedora de armas del mundo la BAE Systems.

Estos son algunos de los protagonistas de la política norteamericana. Resultado: un autobús conducido por un mono borracho. El 19 de este mes, Biden anunciaba con aires de fatalidad que Rusia invadiría Ucrania; incluso mencionó que una “incursión menor» podría ser asumible. Blinken, un auténtico ignorante de las relaciones internacionales, anunciaba, una vez más, el peligro de los ejercicios militares entre Bielorrusia y Moscú. Ignoraba (y nadie se lo   recordó) que, según los acuerdos firmados en Viena en 2011 por la OSCE, no es obligatorio informar las maniobras militares cuando el número de efectivos sea inferior a 10.000 como es este caso. Todo da igual; en la clase dirigente norteamericana se ha instalado desde hace mucho una auténtica histeria rusofóbica como la definía el ministro ruso de exteriores Lavrov.

Mientras, Rusia hace una demostración de fuerza y saca músculo militar, se realizan ejercicios militares simultáneos en la frontera con los países Bálticos, en el Mar de Barents, Mar Negro, Mar de Omán, Crimea, se movilizan sus novísimos misiles hipersónicos y establece lazos más estrechos con Bielorrusia que ha accedido a proporcionar a la aviación una base aérea a 40km de la frontera ucraniana. En Siria los cazabombarderos rusos comienzan a patrullar las fronteras impidiendo que la aviación israelí ataque la base de Lakatia, mientras se redoblan los bombardeos contra los terroristas pro-turcos. Pronto las tropas norteamericanas que ocupan ilegalmente el norte de Siria y roban el petróleo del país se verán mucho más presionadas.

Evidentemente nadie en el despacho oval ha sido capaz de responder a una pregunta elemental: ¿por qué Rusia querría invadir Ucrania si tiene el control de Crimea? Esta pregunta sí que flota en las cancillerías europeas pero no en la española. La ministra de defensa y el ministro de exteriores, henchidos los dos de ardor guerrero, ponían a nuestro país al servicio de los intereses de EEUU y directamente en el punto de mira de los misiles rusos en caso de una escalada. Horas después de las altisonantes proclamas los dos ministros tuvieron que bajar el tono; Francia y Alemania no se mostraban tan belicosos. En un nuevo cambio de guión, Pedro Sánchez se comprometía, aunque de forma retórica, con la defensa territorial de Ucrania. La pregunta que flota en el aire y que nadie parece hacerse en el Parlamento es: ¿Por qué hemos de defender a un país que no es miembro de la OTAN? Pedro Sánchez quiere hacer méritos frente a Biden, como en el caso de Afganistán. EEUU, que ya sabemos no tiene aliados sino intereses, ni invitó a Pedro Sánchez ni lo informó. Al gobierno progresista se le acaban los argumentos; mientras las ministra de defensa y el propio presidente justificaban el envío de barcos y aviones de guerra porque éramos socios “leales de la OTAN” (vuelvo a insistir: Ucrania no es miembro aún de la OTAN) Croacia (que sí es socia) advertía que ni un solo soldado suyo participaría, ni una base militar en su territorio sería usada en un conflicto con Rusia. Este pequeño país nos da lecciones. El gobierno de coalición hace el papel de tonto útil. Aunque, siempre hay grados y la UE nos supera: ha demostrado su falta de relevancia. Josep Borrell ha ejecutado el papel del perro que aúlla a la luna, es el ujier de las grandes naciones que controlan la Unión. La «unidad» europea es sólo una entelequia.

Tras las conversaciones con Lavrov esta semana, la gira de Blinken por algunas capitales europeas no ha suscitado tantas adhesiones como se esperaba. Ucrania no cuenta en esta ecuación, es un autentico estado fallido, sin recursos naturales puesto que todos han sido malvendidos, con una sociedad fracturada en manos de una oligarquía mafiosa, donde prosperan los sectores nazis con representación parlamentaria. Sus presidentes, el anterior y el actual, son investigados o perseguidos por la justicia. La lucha por el poder se agudiza, Zelensky anuncia golpes de estado inexistentes, Poroshenko evade la justicia que no se atreve a encarcelarlo.

Si nos fijásemos únicamente en las proclamas de los líderes occidentales estaríamos frente a una situación dantesca. Los aliados de Ucrania se aprestan a apoyar militarmente al país pero ¡¡de qué forma!! Hace pocos días ex oficiales ucranianos criticaban en la prensa que el material militar vendido por el Reino Unido (varios cientos de misiles antitanques y otro material) con créditos de Londres caducaba este mismo año. Alguien en Ucrania y Londres se ha hecho de oro con esa operación. Estas armas tan sofisticadas y sobretodo tan caras son hoy mismo obsoletas. EEUU y Reino Unido ya han anunciado que no entrarán en guerra por Ucrania. Incluso el Secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania aseguraba a la BBC: “las tropas rusas no están aumentando en la frontera como se está demostrando” se reconoce que no hay peligro de invasión. Macron en la cuerda floja (se acerca la primera vuelta electoral) ha descubierto que un conflicto con Rusia podría acarrear gravísimos problemas económicos al país en un momento de debilidad política. Alemania por otra parte ve que el corte del gas ruso provocaría una enorme escasez que el gas licuado norteamericano no podrá solventar. Las reservas de gas  de este país según anunciaba el Ministro de Economía durarían para unos 17,7 días contando que no se recibía gas desde el 21 de diciembre. En el conjunto de la Unión las reservas superan escasamente el 40%. El canciller bávaro, uno de los landers más ricos del país, abogaba abiertamente por un acuerdo pacífico; la ministra de Exteriores alemana Annalena Baerbock ha recibido un duro tirón de orejas de la gran industria para que modere sus declaraciones rusofóbicas. Tanto Francia como Alemania saben que la expulsión de los bancos rusos del sistema SWIF generarían enormes problemas a la economía europea y que las sanciones, como reconoce el propio ministro de economía galo, no tendrían especiales implicaciones negativas para Moscú: hace muchos años que EEUU viene sancionando a Rusia. Este país, como protección, ha desarrollado su propia plataforma de intercambios bancarios especialmente con China e Irán. El martes pasado los diarios alemanes, citando fuentes del gobierno federal, informaban que los países de la UE no estaban considerando separar a los bancos rusos del sistema de pagos global. Occidente no apretará ese botón nuclear financiero. Alemania y Francia no ignoran que el retraso en la puesta en marcha del Nord Stream 2 queda compensado con el incremento extraordinario de los precios del gas. La economía rusa ajusta su presupuesto con un precio del petróleo a 40$ el barril; durante todo el año pasado no bajó nunca de los 70$.

Boris Johnson en horas muy, pero que muy bajas, intenta recrear en la sociedad inglesa, la imagen de la potencia que ya no es. Hace proclamas, grita por los pasillos esperando que las voces tapen los ecos de su nefasta gestión política con el Brexit y la Pandemia. En Reino Unido solo hay delirios de grandeza. Las capacidades militares del país no asustan a nadie y menos a los militares rusos que saben de sus enormes debilidades.

Lavrov prorrogó el tiempo de respuesta exigido a EEUU en una semana porque sabe que la posición de los países europeos es determinante. La dimisión del jefe de la armada alemana revela que la defensa militar de Ucrania no está contemplada en los planes del ejército. Por otra parte Berlín ha prohibido que vuelos cargados de armas procedentes del Reino Unido con destino Kiev, sobrevuelen territorio alemán. Igualmente impide que armamento pesado fabricado en la RDA y vendido a Lituania sea transferido a la frontera ucraniana. Hace meses que Francia y Alemania están sumamente intranquilas por el desarrollo de la situación. Hay un escepticismo generalizado, cada vez mayor, respecto a la administración Biden. EEUU sin un apoyo europeo decidido difícilmente podrá llevar la escalada mucho más allá.

Ya es evidente que se producirá una alianza estratégica entre China y Rusia. Están por confirmar los rumores  de un acuerdo de protección mutua de estos dos países firmado en el marco de los juegos olímpicos de Pekín. Es el mayor error que ha podido cometer la presidencia de EEUU tanto la republicana como la demócrata. Mientras Irán mira atentamente esta relación, se fortalecen sus relaciones con Pekín y Moscú, la visita del primer ministro iraní a Rusia pretende crear un nuevo eje político-económico en Oriente Medio fuera del control de EEUU y sus aliados regionales. Las maniobras militares que realizan los tres países en cuestión tienen ese objetivo.

Blinken finalmente se ha comprometido a entregar un documento como respuesta a los planteamientos de Lavrov. Nadie en este momento sabe si esa respuesta será satisfactoria, aunque con toda seguridad veremos una nueva colección de gritos histéricos que no hará cambiar la situación. EEUU quiere ganar un poco de tiempo extra para presionar aún más a sus socios europeos y mantener un poco más la tensión. Biden necesita aparecer como hombre fuerte si quiere aspirar a un segundo mandato. Un cambio de gobierno en Ucrania podría allanar las cosas. La vuelta del ex -presidente Poroshenko (que no fue detenido cuando entró en el país) y que enfrenta acusaciones de traición por comprar carbón a las repúblicas independizadas, será una variante a considerar. Por otro lado la aplicación de los acuerdos de Minsk que implicaría una gran autonomía para las Repúblicas Independizadas y el control definitivo y reconocido de Crimea como parte de Rusia es otra de las posibilidades si se le suma el compromiso de mantener el “estatus quo” actual de Ucrania y Georgia frente a la OTAN.

No habrá una ‘invasión rusa’ de Ucrania, no es necesario. En caso de que Donbass sea atacado veremos una guerra en la distancia. Por otra parte, Washington sólo consigue con estas reacciones histéricas que Moscú se aproxime aún más a China, Irán, Cuba, Nicaragua o Venezuela. La posibilidad de instalar bases para los submarinos rusos en patrullaje continuo frente a las costas norteamericanas es cada vez más plausible aunque llevará un tiempo. De nuevo la espera. Los encuentros se suceden. No nos dejemos engañar por los gritos y las voces.

*++

Razones para no participar en la guerra de OTAN. [Ahora bien, que no somos nosotros nadie para quitarle el gusto por la guerra a nadie. Si por un casual de estos que tiene la vida, al grito ardoroso del guerrero macizo como Dios manda de: ¡Que estamos aquí y que hemos venido a escupite, a jodete y a matate!, las 1.400 familias españolas que representan el 0,0035% de la población, mismamente española, que controlan más de 80% de toda la riqueza nacional, en formación bandidesca, bandidamente hablando, como requiere el caso, quieren ir a la guerra a emprendela (que no es a emprenderla, que es a emprendela) con sus pares de la parte enemiga que sean bien idos. Pero eso sí, oiga, que la vida está muy cara, siempre y cuando los gastos del guerreo, banderolas y hostias benditas (porque a mi que no me jodan, que un cura bendiciendo esto no puede faltar) corran por su cuenta y, por supuesto, con la poliza de seguros correspondiente para cubrir los daños materiales (propios y ajenos) que pueda causar]

 


Razones para no participar en la guerra de OTAN

 

Por José Luis Carretero Miramar / kaosenlared

Hoy el mundo se estremece por la posibilidad de un enfrentamiento armado entre Rusia y la OTAN. Putin ha desplegado gran parte de su ejército en sus fronteras con Ucrania, y los países occidentales amenazan con sanciones y envían instructores militares y armamento al gobierno ucraniano.

El origen de esta situación es bastante simple: tras el desastre de la retirada de Afganistán, la capacidad de disuasión militar del Imperio norteamericano ha quedado en entredicho, lo que puede acabar generando un progresivo cambio de alianzas entre los países del Sur global y una creciente oleada de desobediencia por parte de los Estados que se oponen al imperialismo. Además, esto sucede en un contexto de conflicto por la hegemonía global entre los Estados Unidos y la nueva potencia emergente, la República Popular China, que se ha expresado hasta el momento en guerras comerciales y vetos impuestos a las tecnológicas del país asiático, pero que puede adoptar formas más “calientes” en el futuro, ante la pretensión de independencia de la isla de Taiwán y ante las reclamaciones territoriales en el mar del Sur de China, un espacio estratégico para las nuevas vías comerciales que pretende utilizar la República Popular para sus exportaciones.

En este escenario, Rusia es un actor importante. La pretensión norteamericana de aislar y encajonar a Rusia, armando e introduciendo en la OTAN a sus vecinos, nace de la imposibilidad del Imperio de controlar al gobierno ruso, ocupado por una facción política nacionalista y tremendamente pragmática, capaz de buscar todas las alianzas que sean necesarias para mantener su independencia. Tras la década de brutal colapso inducido por la caída de la URSS y la apertura a los fondos globales de capitales (en la que la esperanza de vida de los ciudadanos rusos se desplomó en más de una década), la alianza política construida entorno a Vladimir Putin ha conseguido reconstruir la economía nacional y una trama de servicios públicos lo suficientemente eficiente para se pudiese reiniciar la vida cotidiana de los ciudadanos. Además, ha afirmado la soberanía nacional y ha actuado con una agenda internacional independiente que le aproxima cada vez más a China. Se trata de una clase dirigente profundamente conservadora, e inequívocamente capitalista, pero que no está dispuesta a subordinarse a un poder imperial que ha demostrado, una y otra vez, que no pretende otra cosa que la aniquilación de Rusia como nación y su desmembramiento en una miríada impotente de repúblicas tercermundistas.

La clase dirigente norteamericana, por otra parte, está utilizando esta crisis para tratar de solventar algunas de sus más agudas contradicciones internas. En primer lugar, ya lo hemos dicho, Estados Unidos pretende dar la imagen de “un golpe en la mesa”, para acallar la inquietud provocada por su incapacidad manifiesta para solucionar militarmente las guerras en las que se ha metido en las últimas décadas (Libia, Siria, Afganistán). Tras el inicio de su declive económico, los norteamericanos han dedicado las últimas décadas a presentarse como “el gendarme del mundo”, la única fuerza capaz de mantener el orden liberal y la seguridad de las infraestructuras necesarias para la globalización. El cuerpo de marines, de hecho, es lo único que garantiza la preeminencia del dólar en la economía mundial, y la razón principal por la que Estados Unidos se puede permitir tener la deuda pública más abultada del globo. Si el cuerpo de marines deja de dar miedo, el Imperio entero estaría en cuestión.

A eso debemos sumarle cuestiones internas norteamericanas más prosaicas: Biden no ha podido poner en marcha sus planes neokeynesianos de gasto público social, por su debilidad en las cámaras parlamentarias y, por tanto, poco tiene que ofrecer al pueblo para una reelección futura. Su popularidad se ha desplomado en los últimos meses, mientras avanza la posibilidad de una vuelta de Trump al calor de una derrota de los demócratas en las próximas elecciones de medio mandato. Estados Unidos necesita dar un golpe en la mesa. Biden necesita dar un golpe en la mesa. ¿Qué mejor manera de dar un golpe en la mesa que conseguir “obligar” públicamente a Rusia a no hacer algo que, en todo caso, probablemente inicialmente ni siquiera tenía la intención de hacer?

En este escenario complejo e inestable, que certifica el final de una época en el ámbito de las relaciones internacionales, hay cuatro grandes arcos de razones para oponerse a la intervención española en una hipotética guerra con Rusia:

Primero: la razón nacional y patriótica. Intervenir en esta guerra va contra nuestros intereses como Nación. No tenemos nada que ganar en Ucrania. Entrar en guerra nos hace más dependientes de la OTAN y del amo imperial. Implica renunciar a todo proyecto de autonomía y soberanía estratégica, tanto para España, como para la Unión Europea. Implica una crisis absoluta de nuestra economía, basada en el turismo, y por tanto en la paz. Implica una brutal subida de los precios de la energía, ya que compramos casi el 10 % del gas natural de uso en nuestro país a Rusia. Y todo ello, al tiempo que la OTAN no protege Ceuta y Melilla. La posibilidad de una Unión Europea viable como potencia global en el mundo de las próximas décadas, corre pareja con la afirmación de su independencia y su capacidad de conseguir una voz propia, acompañada de las necesarias estructuras para que esa voz sea escuchada con respeto. El seguidismo del Imperio lleva a la guerra en Europa, y a la subordinación sin remedio de los intereses nacionales y europeos a la cadena de mando militar de la Alianza Atlántica, firmemente hegemonizada por una potencia no europea.

Segundo: la razón proletaria. Debemos recordar que la guerra responde siempre a los intereses de las clases dominantes. Miles de jóvenes obreros, de uno y otro lado, serán enviados al matadero para defender los negocios de las transnacionales y los oligarcas, de uno y otro lado. A eso sólo se puede responder con el internacionalismo proletario. Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases.

Tercero: la razón del humanismo liberal. El liberalismo nació para defender el ideal de la Paz Perpetua. La razón ilustrada sabe que el Derecho y la Democracia son lo primero que se abandona en las guerras. Ya empezamos a ver en los medios de comunicación mainstream como los discursos se unifican y los disensos se silencian, luego llegarán los estados de excepción y los límites a la protesta. Un estado de guerra es un estado de no-Derecho. Los Derechos Humanos son hijos del diálogo. La guerra es el crimen fundamental contra la Humanidad.

Cuarto: la razón religiosa. Las principales religiones coinciden en una cosa: la guerra es un pecado contra la obra de Dios. La marca de Caín es la marca del dolor. La salvación parte de comprender que los seres humanos somos hermanos. y debemos amarnos mutuamente. El fratricidio y el odio entre hermanos es uno de los errores fundamentales que impiden que la bienaventuranza nos ilumine. No hay excusas para una matanza.

Contra este arco de razones, sólo hay dos que fundamenten, en los corazones de las clases dominantes, la guerra en ciernes:

DINERO Y PODER

Sólo nos resta decir una cosa: resulta cuando menos sorprendente el silencio atronador de nuestro pueblo sobre este asunto. Putin no es más autocrático que Sadam Hussein. Biden no es menos “halcón”, en política exterior, que Bush. El hecho de que el pueblo español no se ha lanzado a la calle, como en tiempos de la guerra de Irak, hasta la fecha, contra la guerra, pone manifiesto hasta que punto ha cambiado la izquierda española. Hasta que punto se ha desarmado ideológica y organizativamente. Pone manifiesto la profundidad de la crisis de la izquierda, que ya hemos analizado en otros escritos.

El PSOE no le va a ahorrar a Unidas Podemos ninguna humillación, ningún mal trago: el gobierno será el gobierno de la guerra, si es necesario, el gobierno que mantenga lo esencial de la reforma laboral de 2012, el gobierno que apruebe un Ingreso Mínimo Vital inaplicable…El precio de ser gobierno con el PSOE es desmantelar todo lo que haya sobrevivido a su izquierda.

La clase obrera no tiene nada que ganar con esta guerra. Pero sí mucho que perder. Oponerse a la guerra de la OTAN es oponerse a la barbarie.

*++

Respeto a nuestra América

 

El 28 de enero de 1853 nacía en La Habana el destacado precursor del modernismo literario hispanoamericano y líder de la independencia de Cuba José Martí. Lo recordamos con este artículo de 1883 en el que ya apunta el concepto de Nuestra América.


Respeto a nuestra América

 

 José Martí

El Viejo Topo

28 enero, 2022



Nótase con gozo por cuantos estudian la prensa norte americana, el creciente respeto que, sólo con haber empezado a revelar su intención de vivir en acuerdo con las grandezas del tiempo, consiguen ya inspirar a este pueblo de hechos y tamaños de países que, acaso no le servían ha poco más que para ocasión de mostrar desdenes y burlas.

Ya no se halla muy frecuentemente en los diarios aquella alusión impertinente, y sólo en apariencia merecida, a nuestros cambios súbitos de gobierno y guerras, que era antes lugar común de todo articulo sobre nuestros países; sino noticias de contratos, entusiastas relaciones de nuestras riquezas, tributos de respeto a nuestros hacendistas y estadistas, y un tono general y afectuoso, mezclado aún de sorpresa y descreimiento.

No bien desocupada apenas la América Latina de las contiendas que libran en su seno el espíritu joven y el antiguo, ya porque aquél entienda que vale más esperar a que el Sol nuevo funda y pulverice las venenosas ruinas, que gastar las fuerzas neciamente en lo que al cabo ha de hacer el sol, ya que cedan los enconados hombres de antaño, amigos de casas solariegas y privilegios patriarcales, al noble decoro y generosa influencia que trae consigo el ejercicio reposado de la Libertad,–se ve adelantar, como cortejo de gente joven que saliese adolorida y sonriente de enfermedad grave, al séquito de pueblos que nacieron armados del pomo de la espada de Bolívar.

Vense en todos ellos señales comunes. Es una de ellas el espontáneo reconocimiento de los méritos sólidos y silenciosos de los hombres de la paz, empresarios osados, hacendados innovadores, creadores de ferro-carriles, ajustadores de tratados, movedores de fuerzas, constructores, creadores. Los hombres de armas van a menos, y los de agricultura, comercio y hacienda a más.–En tierras donde antes no esperaban los brillantes y desocupados mozos, sino matrimonio rico o revolución vencedora que los pusieran, como a estatua sobre pedestal, sobre la vida,–ahora se ve a los mozos ideando empresas, sirviendo comercios, zurciendo cambios, abogando por intereses de vías férreas, trabajando contentos y orgullosos por campos y por minas. Los que antes pesaban sobre su país, dormidos sobre él, ahora llevan a su país en sus hombros.

No hubiera más que esta razón, que con júbilo notamos a una en casi todas nuestras tierras, y ya serían dignas del creciente respeto de que hoy tomamos nota.

Y esto es justo. Lo que acontece en la América Española no puede verse como un hecho aislado, sino como una enérgica, madura y casi simultánea decisión de entrar de una vez con brío en este magnifico concierto de pueblos triunfantes y trabajadores, en que empieza a parecer menos velado el cielo–y viles los ociosos. Se está en un alba, y como en los umbrales de una vida luminosa. Se esparce tal claridad por sobre la Tierra, que parece que van todos los hombres coronados de astros.

Y astros los coronan: la estima de sí propios, el dominio de su razón, el goce de sus derechos, el conocimiento de la tierra de que viven.–Ciencia y libertad son llaves maestras que han abierto las puertas por donde entran los hombres a torrentes, enamorados del mundo venidero. Diríase que al venir a tierra tantas coronas de cabezas de reyes, las cogieron los hombres en sus manos, y se han ceñido a las sienes sus fragmentos.

La América. Nueva York, agosto, de 1883.

Fuente: Portal José Martí.

*++

 

viernes, 28 de enero de 2022

Carta abierta del MINH de Puerto Rico al Rey de España, Felipe VI, ante su visita a la isla

 

Carta abierta del MINH de Puerto Rico al Rey de España, Felipe VI, ante su visita a la isla

 

Diario octubre / enero 28, 2022

Final del formulario

Señor Rey de España, Felipe VI:

 

Su llegada a Puerto Rico, motivada según la información oficial por la invitación que le fuera hecha a usted por el alcalde de San Juan, señor Miguel Romero, resulta altamente impertinente, precisamente por la razón ofrecida para concertar esa visita, es decir, la conmemoración del 500.º aniversario de la fundación de la ciudad de San Juan.

Usted mismo se ha encargado, en sus expresiones públicas, de confirmar el verdadero propósito de su viaje a Puerto Rico: razones comerciales y financieras. No con Puerto Rico sino con Estados Unidos, con cuyo gobierno tuvo que coordinarse este viaje pues, usted lo sabe bien, la condición colonial de Puerto Rico le impide decidir quién entra o quién sale del país, le prohíbe llegar a acuerdos comerciales internacionales, no puede recibir oficialmente jefes de Estado ni cuenta con personalidad jurídica internacional para esos y otros asuntos.

De forma, señor Rey, que los quinientos años de la ciudad de San Juan son realmente una excusa conveniente para acercarse a sus socios admirados, los mismos que derrotaron a sus antecesores reales hace 123 años en la Guerra Hispano-Cubano-Americana, como consecuencia de lo cual le entregaron Cuba y Puerto Rico a EEUU, en calidad de botín de guerra.

Puerto Rico era la primera colonia española con la que se topaban los barcos provenientes de la Península hacia América – vacíos – y la última con la que se conectaban en la ruta hacia Madrid, cargados de toda la riqueza saqueada a nuestros pueblos.

No es casualidad que, además de imponernos el castellano y el cristianismo como lengua y religión de conquista, nos dejaron una ciudad amurallada y dos fuertes militares, no escuelas, universidades, hospitales o centros culturales.

La ciudad de San Juan fue edificada por los conquistadores que estaban bajo las órdenes de sus antecesores imperiales, con el propósito de establecer un enclave colonial dirigido a garantizar la seguridad de las embarcaciones y personas que participaban en el saqueo de América. Fueron las manos y las vidas de miles de esclavos, indígenas y trabajadores pobres los que levantaron esta ciudad. Es el pueblo nuestro el que, con gran valor y patriotismo, ha forjado a Puerto Rico, a contrapelo de los designios imperiales de Madrid y Washington.

Son ellos y ellas quienes merecen el homenaje, no el descendiente de una monarquía depredadora y mezquina.

Para colmo de la desvergüenza, señor Rey, usted anuncia la intención de premiar con sendas condecoraciones al gobernador colonial-anexionista Pedro Pierluisi y al alcalde colonial-anexionista de San Juan. Ambos representan la negación de Puerto Rico como nación caribeña y latinoamericana. Ambos aspiran a que Puerto Rico desaparezca como sociedad antillana y se convierta en un apéndice de EEUU. A semejantes sujetos está premiando usted, señor Rey, todo por haber servido de facilitadores en sus gestiones comerciales y financieras con Washington.

En otras circunstancias usted podría ser bienvenido en nuestra Patria. Pero llegar desde el anacronismo monárquico que usted representa, a esta tierra que más de medio milenio después todavía lucha por su derecho inalienable a la autodeterminación e independencia, a validar con su presencia y sus expresiones el anacronismo colonial, el anexionismo y a rendir pleitesías al Gobierno de Estados Unidos, es definitivamente inadmisible.

Usted, señor Rey, no es bienvenido en Puerto Rico.

Comité Nacional del

Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH)

Ángel Rodríguez León, Julio A. Muriente Pérez

Co-Presidentes

23 de enero de 2022

VÍA:atalayaroja.wordpress.com

*++

 

Las principales características del método dialéctico

 

Las principales características del método dialéctico

DIARIO OCTUBRE / enero 27, 2022



El método de análisis marxista es el materialismo dialéctico, un método que parte de la existencia del mundo material al margen de la conciencia humana, entendiendo todo aquello que ocurre en la realidad, todos sus fenómenos, en su interconexión y en proceso constante de cambio.

La dialéctica presenta una serie de rasgos principales:

1.      La dialéctica entiende los objetos y fenómenos como elementos vinculados unos a otros, relacionados y condicionados entre sí. Entender esos fenómenos de forma aislada, como departamentos estancos nos dificulta entenderlos. Los fenómenos se ven afectados por su contexto, por todo aquello que lo rodea en el espacio y tiempo. Aplicado al ámbito social, esto supone que entender un movimiento o estructura social es imposible sin estudiar las condiciones en las que ha surgido y desarrollado.

2.    La dialéctica entiende la realidad en constante cambio y movimiento. No hay fenómenos u objetos inmutables, sino que están en constante transformación. Aplicado a la sociedad, esto nos lleva a entender cualquier régimen social, cualquier idea sobre la forma de organización social como temporal, cambiante y propia de su tiempo, lejos de poder ser entendidas como algo eterno e inmutable. Lo que hoy está en plena vigencia, mañana estará obsoleto y será sustituido por lo nuevo.

3.    La dialéctica concibe el cambio en los fenómenos y objetos como fruto de la acumulación de pequeños cambios cuantitativos, que tomados en conjunto dan lugar a saltos de calidad, cambios profundos y acelerados que transforman esos fenómenos en algo sustancialmente diferente. En el ámbito social, se dan momentos históricos de transformación acelerada y radical de las sociedades, dando lugar a nuevas formas sociales cualitativamente diferentes: las revoluciones.

4.    La dialéctica entiende que el proceso de cambio es impulsado por fuerzas contradictorias que conviven internamente en el fenómeno u objeto. La confrontación entre ambas tendencias es lo que impulsa el cambio. Socialmente, entendemos que las sociedades están trufadas de contradicciones, una de las cuales es la fundamental en cada momento histórico (que no la única); el desarrollo de esas contradicciones sociales es lo que entendemos como lucha de clases.

Al contrario que otros filósofos anteriores -especialmente Hegel- Marx y Engels entendieron la dialéctica de un modo materialista, es decir, partiendo de la naturaleza como algo material y tangible, que posee una existencia independiente de nuestro pensamiento. Todo lo existente es materia en movimiento, sometida a constante cambio según las leyes dialécticas. Una realidad material que es cada vez más cognoscible gracias al desarrollo científico y tecnológico, con el criterio de práctica como elemento último de la verdad: en última instancia, contrastar nuestras proposiciones con la propia realidad es lo que nos permite demostrar la veracidad de nuestros postulados teóricos.

FUENTE: unidadylucha.es

*++

 

Movimiento de pensionistas vasco: el valor de perseverar en el empeño

 

Movimiento de pensionistas vasco: el valor de perseverar en el empeño

 

Por Mikel de la FuenteJosu Egireun | 

Rebelion / España

27/01/2022 | España

 


Fuentes: Viento Sur

El movimiento de pensionistas de Hego Euskal Herria (País Vasco Sur) sigue en pie. Cuatro años después de emerger con fuerza (aún siguen vivas en la retina las multitudinarias movilizaciones del 17 de marzo de 2018), ni determinados conflictos internos ni las dificultades planteadas por la pandemia o la aprobación de las Recomendaciones del Pacto de Toledo por el parlamento en octubre del 2020 han llevado a que el movimiento abandone la calle. No sólo a través de las concentraciones semanales en las 4 capitales y en 70 municipios de la geografía vasca, sino también encadenando, uno año sí y el otro también, iniciativas de movilización más amplias (como la huelga general del 30 de enero de 2020) en consenso con el movimiento social y sindical.

La última, el pasado 15 de enero, cuarto aniversario del nacimiento del movimiento actual, en el que 15.000 personas salieron a la calle en defensa de un sistema público de pensiones, de unas pensiones dignas, para exigir una sanidad pública y de calidad (centros de atención primaria, urgencias) y servicios socio-sanitarios  de residencias y atención domiciliaria a personas dependientes, etc. y en apoyo solidario a los trabajadores y trabajadoras en defensa de unos empleos de calidad con salarios dignos, que no se ven garantizados por la reforma laboral promovida por el gobierno español.

Una movilización basada en la unidad, la pluralidad y el respeto a la diversidad, en el que se reconocía un amplio espectro social: la mayoría del movimiento sindical (ELA, LAB, ESK, Steilas -enseñanza-, Etxalde -campesino-, Hiru -transporte-, CGT-LKN y CNT), diversos colectivos juveniles, Asociaciones de Familiares de usuarios de residencias (Babestu de Bizkaia y Araba, Gipuzkoako Senideak e Irauli Zaintza de Gipuzkoa) así como varios colectivos feministas. Una movilización que contó, también, con el apoyo y la solidaridad de plataformas y movimientos de pensionistas del resto del Estado español (ASJUBI40, COESPE, MADPP y FOAM de Andalucía, MODEPEN de Galicia, UNIDAD COESPE, Plataformas de Pensionistas de Badajoz y Móstoles), Pensionistas de Badalona y de la Coespe de Andalucía.

Por ello, frente a determinados pájaros de mal agüero que desde 2019 se empeñan, un año sí y el otro también, en proclamar el ocaso del movimiento o su carácter testimonial, porque las movilizaciones no alcanzan la cuota de las 115.000 personas que se movilizaron el 17 de marzo de 2018, la perseverancia de este movimiento tiene un valor inestimable.

En primer lugar, porque en nuestro entorno no se conoce ningún otro movimiento social que mantenga viva la llama de sus reivindicaciones movilizando en torno a 5000 y 6000 personas todas las semanas, y más de 12.000 en las manifestaciones provinciales que se realizan casi mensualmente, como lo hace el movimiento de pensionistas vasco.

En segundo lugar, porque sin esta perseverancia, sin esta sabia tozudez, sin la comprensión de que la fuerza de las reivindicaciones no sólo depende de que sean legítimas, sino de que haya una masa social que las defienda, una reivindicación tan justa como elemental (la exigencia de una pensión mínima de 1080 € para dignificar la vida de las y los pensionistas), así como otras tendentes a mejorar sustancialmente las pensiones de mujeres o el escándalo de unas pensiones que no permiten llegar a final de mes a muchas personas pensionistas, habría desaparecido de la escena pública hace tiempo.

En tercer lugar, porque sólo a través de su persistencia en el tiempo el movimiento ha logrado consolidar un amplísimo consenso social y ampliar su tabla reivindicativa, que hoy en día abarca al conjunto de las condiciones de vida de las personas mayores: desde un sistema de salud digno, hasta una política de cuidados que responda a las necesidades de la población, sin olvidar un sistema de residencias público que hoy en día está más orientado al beneficio privado que a la atención a la gente.

Por último, el valor de perseverar en la movilización reside, sobre todo, si miramos al futuro. Si el movimiento de pensionistas hubiera plegado velas tras el respaldo parlamentario a las Recomendaciones del Pacto de Toledo, ¿alguien piensa que en un futuro próximo sería posible levantar un movimiento masivo en defensa de sus reivindicaciones? Sería perder de vista que si hace cuatro años se expresó con fuerza el movimiento de pensionistas en la calle, aquellas movilizaciones no caían de cielo. La convocatoria de las movilizaciones a través de redes sociales, que todo el mundo cita para marcar el punto de partida del movimiento actual, caía sobre terreno abonado. El hartazgo social de las y los pensionistas que se pusieron de manifiesto en aquellas movilizaciones no se puede desligar del trabajo paciente que a lo largo de 10 años desarrollaron las Plataformas de pensionistas de Euskal Herria, ni de  otras iniciativas como la que  logró impulsar una Iniciativa Legislativa Popular con el respaldo de 71.400 firmas en la Comunidad Autónoma Vasca y 8.000 en la Comunidad Foral de Navarra.

Así pues, más que proclamar su ocaso, la pregunta que hay que hacerse hoy es si hay razones para seguir movilizándose y seguir construyendo y consolidando el movimiento de pensionistas. Y esas razones siguen existiendo hoy con más fuerza aún que hace cuatro años.

Los tres pilares del movimiento

Sin duda, el elemento central que explica la existencia de este movimiento y que se siga movilizando en la calle es la precaria situación de las pensiones y el progresivo desmantelamiento del sistema público de pensiones. A fecha de hoy y a pesar de haber hecho soltar por los aires el límite de aumento anual del 0,25% impuesto por el gobierno de Rajoy, la situación de la mayoría de los 9.916.000 pensionistas sigue siendo dramática (de los que casi seis millones cien mil, es decir, más del 60%, no alcanzan los 1000 euros mensuales de pensión), sin que el gobierno de coalición PSOE-UP, ni las los gobiernos de Gasteiz e Iruña (que podrían completar las pensiones conforme a las competencias de sus Estatutos de Autonomía para situarlas en los 1080 euros exige el movimiento) respondan favorablemente a sus demandas. Una situación que al término del año 2021 se va a ver especialmente agravada con la inflación acumulada, que de golpe reduce drásticamente el aumento de pensiones ya que la nueva fórmula de revalorización basada en la media interanual de aumento del IPC, reduce ese aumento para el 2021 al 2,5% frente al 5,5% que correspondería conforme al criterio anterior basado en la inflación acumulada de diciembre de 2020 a noviembre de 2021. Es decir, las pensiones van a perder un 3% de poder adquisitivo. Una reducción que se amplía al 4 % si se tiene en cuenta que a diciembre del 2021 ha sido del 6,5%.

El segundo elemento es su arraigo social, el carácter unitario del movimiento y su funcionamiento democrático. Un arraigo construido pueblo a pueblo, pegado al terreno, e impulsando múltiples iniciativas que afectan a vida cotidiana de las y los pensionistas, tales como la asistencia sanitaria, la situación de las residencias, los cuidados, la pobreza energética, la atención presencial, etc. Han sido incontables las concentraciones ante centros de salud, hospitales, residencias, entidades bancarias y empresas eléctricas, sin olvidar las muestras de solidaridad con el movimiento obrero (huelga de Tubacex…) u otros movimientos sociales.

Su carácter unitario y funcionamiento democrático van de la mano, si bien no ha sido fácil en todo momento. Sobre todo, cuando determinados sectores, minoritarios y poco representativos, se amparaban en el funcionamiento por consenso para ejercer el bloqueo de iniciativas apoyadas por mayorías muy cualificadas. Conflicto que se resolvió combinando la representatividad con la toma de decisiones por mayoría cuando fuera necesario.

En tercer lugar, pero no por ello menos importante, su persistencia no se puede comprender sin su carácter autónomo e independiente. A pesar de que ya antes de su primer aniversario algunos medios (El Mundo, entre otros) comenzaron con operaciones de acoso y derribo, con acusaciones, en un primer momento, de estar manipulados por Podemos y la Izquierda Abertzale y posteriormente sólo por la Izquierda Abertzale, el movimiento sigue fiel a un elemento central de su identidad: ser unitario y respetar la diversidad, libre de ataduras políticas, independiente de los partidos y los gobiernos. Esto es lo que le ha permitido no sólo tener interlocución con todos los sindicatos y todas las fuerzas políticas, sino tener un criterio propio ante las decisiones que determinadas fuerzas políticas cercanas al movimiento (como UP o EH Bildu) hayan podido adoptar en el tema de las pensiones en cada momento.

Por último, la persistencia del movimiento se debe también, no hay que olvidarlo, al haber logrado echar por tierra el bloqueo impuesto por Rajoy a la revalorización de las pensiones e impedir la puesta en marcha del Factor de Sostenibilidad que iba a reducir de forma cada más intensa las pensiones iniciales, a la tensión permanente por impulsar iniciativas de forma regular (ahí está el calendario de movilizaciones más allá de las concentraciones semanales que ha desarrollado el movimiento) y  la puesta en pie de un boletín informativo electrónico (distribuido a más de 4000 personas inscritas) que, semana a semana, aporta elementos de información y reflexión no sólo sobre los temas directamente ligadas a las pensiones, sino de todo un abanico de cuestiones de carácter social, económico o político que afectan a las y los pensionistas y permiten tener una comprensión del lugar del movimiento en la sociedad: luchas de otros sectores (feminismo, movimiento obrero o estudiantil, ecologista), políticas fiscales o energéticas, desmantelamiento del sistema público,…  que alimentan la reflexión sobre las políticas gubernamentales o de la UE, dan razones para seguir en la brecha y dan valor a su actividad.

Mirando hacia adelante

El plan de iniciativas inmediatas del movimiento vasco de pensionistas abarca temas de amplio calado:

  • Apoyar y participar en las manifestaciones del domingo 23 de enero, convocadas por los sindicatos de Osakidetza (Servicio Vasco de Salud) exigiendo un aumento inmediato de las plantillas que permita hacer frente al colapso, especialmente pero no solo de la Asistencia Primaria y que permita reanudar una atención sanitaria decente, recuperando lo que se ha interrumpido por la pandemia. En la nota de apoyo a las movilizaciones el movimiento pensionista denuncia que “no sólo nos obligaron a pagar de nuestros bolsillos primero las mascarillas y posteriormente los test de antígenos e incluso las pruebas PCR, sino que han llegado a responsabilizarnos de nuestro propio control de la pandemia, confinamiento, medicación y control de nuestros contactos. Problemas que se añaden a las dificultades que venimos sufriendo para acceder a una atención presencial sin filtros, fundamental para un buen diagnóstico, y a los cierres temporales de centros de salud o de los PAC (puntos de atención contínua) fundamentales para una atención de calidad”.
  • Aunque todavía no está aprobado, previsiblemente apoyará las movilizaciones en Bilbao, Donostia-San Sebastián, Vitoria-Gazteiz e Iruña-Pamplona de la mayoría sindical vasca el 30 de enero contra la reforma laboral, en defensa del marco vasco de relaciones laboral y en particular a favor de la prioridad de los convenios provinciales y autonómicos para impedir la aplicación de los convenios estatales, que recogen peores condiciones salariales y sociales, y el despido barato. Estas movilizaciones van a ser acompañadas de concentraciones en los centros de trabajo el día previo a la votación de la reforma laboral
  •  Movilización coincidente a escala estatal –es decir con toda las plataformas y movimientos de pensionistas del resto de los pueblos del Estado español– el 12 de febrero, con dos temas centrales: a) la denuncia de la pérdida de las pensiones con el nuevo IPC y la exigencia de que se aplique el anterior; b) la exigencia de una pensión mínima de 1080 euros.

En las próximas semanas prevé preparar un plan de movilizaciones sostenidas hasta el verano. Combinará tres temas: seguir con las pensiones, tanto para exigir la derogación de las medidas regresivas de las reformas de 2011 y 2013 que todavía estén en vigor como de las nuevas resultantes del Pacto de Toledo del 2020, la cuestión de la salud y la vida, problema acentuado con la pandemia, y el apoyo a las luchas referidas y dependientes de la reforma laboral. Un aspecto que va a hacer converger las movilizaciones de pensionistas y trabajadoras en activo es el de la revalorización de pensiones y salarios, ya que la patronal pretende aplicar a los salarios la nueva forma de cálculo del IPC que se aplica este año a las pensiones, incluso cuando en convenios en vigor se recoja el criterio tradicional.

Así pues, y para concluir, si hay que resaltar un elemento en este cuarto aniversario del movimiento de pensionistas vasco es el valor que ha tenido y tiene el perseverar en la movilización iniciada el 15 de enero de 2018. Esperemos que su ejemplo sirva también para reforzar el movimiento de pensionistas a escala estatal y que la confluencia de los movimientos de pensionistas permita mejorar la relación de fuerzas frente a las políticas gubernamentales.

Mikel de la Fuente y Josu Egireun forman parte de la redacción de viento sur

Fuente: https://vientosur.info/movimiento-de-pensionistas-vasco-el-valor-de-preservar-en-el-empeno/

 *++

Científicos rusos instalan por primera vez un neuroimplante visual en un mono y en un futuro podría permitir recuperar la vista a personas ciegas

 

Científicos rusos instalan por primera vez un neuroimplante visual en un mono y en un futuro podría permitir recuperar la vista a personas ciegas

 

DIARIO OCTUBRE / enero 27, 2022

 

Según las previsiones del equipo del proyecto, las operaciones para personas estarán disponibles en Rusia a partir del 2027.

Sensor Tech

Neurocirujanos y médicos rusos realizaron una operación durante la cual se instaló un neuroimplante en el cerebro de un mono ciego de 6 años, permitiéndole ver.

 

El procedimiento se llevó a cabo en el Instituto de Investigación de Primatología Médica de Sochi y se realizó en conjunto con la Fundación para el Apoyo a los Sordos y Ciegos ‘Conexión’ y el laboratorio sin fines de lucro Sensor-Tech, parte del Centro de Innovación de Skólkovo.

“La nueva fase de pruebas preclínicas ha sido exitosa y ahora estamos a solo unos pasos de comenzar la investigación con voluntarios ciegos”, manifestó Denis Kuleshov, director del Laboratorio Sensor-Tech, citado por el servicio de prensa de Skólkovo. “Nuestra tarea no era solo probar el equipo y los electrodos, también era importante resolver los matices quirúrgicos”, añadió.

Disponible para personas en el 2027

Según las previsiones del equipo del proyecto, la operación para instalar el neuroimplante para personas, llamado ‘ELVIS’, estará disponible en Rusia a partir del 2027. Mientras, se espera en un futuro próximo, realizar este tipo de operaciones en decenas de monos y efectuar una serie de experimentos de comportamiento.

En uno de ellos, se entrenará al animal para que distinga formas geométricas antes de instalar el microchip. Luego, después de implantar el dispositivo en el cerebro, se les pedirá que repitan las mismas acciones, pero ya con los ojos vendados y utilizando el sistema ELVIS.

El neuroimplante estimula la corteza visual del cerebro con pequeñas corrientes, donde se forma la visión de objetos. Con su ayuda, una persona ve destellos brillantes, llamados ‘fosfenos’, que forman imágenes visuales. La microcomputadora procesa la imagen de las cámaras ubicadas en la cabeza mediante redes neuronales, resalta los contornos de los objetos importantes y transmite los cuadros directamente al cerebro.

El funcionamiento sincrónico de los componentes de ELVIS le permitirá al individuo, o al animal, ver el mundo que lo rodea, distinguir entre las siluetas de objetos y personas, y también comprender su ubicación.

FUENTE: actualidad.rt.com

 *++

La respuesta de China al llamado de Estados Unidos para respaldarlo por la «agresión» de Rusia a Ucrania es reveladora

 

La respuesta de China al llamado de Estados Unidos para respaldarlo por la «agresión» de Rusia a Ucrania es reveladora


Diario octubre / enero 28, 2022


El miércoles por la noche, el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, llamó por teléfono a su homólogo chino, Wang Yi, y lo sermoneó sobre lo que describió como “agresión rusa” contra Ucrania. La medida fue un truco diplomático obvio de Washington para tratar de aislar a Moscú apelando a Beijing, aparentemente temeroso de la creciente asociación estratégica entre los dos países. Pero a Wang no le impresionó este grito de ayuda poco sincero.



En cambio, los informes de los medios chinos sobre la llamada indicaron que Wang instó a Ucrania a seguir el Protocolo de Minsk, declaró indirectamente su oposición a la expansión de la OTAN y arremetió contra los EE. UU. en una serie de cuestiones, acusándolo de «interferencia» en los asuntos internos de China, deliberadamente socavando los Juegos Olímpicos de Invierno y exigiendo que cumpla con la política de Una China en Taiwán.

 

Lo más sorprendente de todo es que Wang dijo que EE. UU. no había cambiado en absoluto su política con respecto a China con respecto a la del gobierno de Trump, y acusó a Washington de continuar socavando la relación bilateral a través de la hostilidad. En resumen, la llamada fue una fría reprimenda a las demandas estadounidenses.

La guerra entre rusos y ucranianos es inaceptable: Moscú

La administración Biden está intentando «tener su pastel y comérselo también» en su relación con China. Mantiene una hostilidad implacable hacia Beijing de una manera destructiva, pero cuando surge un problema geopolítico en el que Washington necesita el apoyo y el diálogo de China, Washington espera cooperación de buena fe, desdeñando el hecho de que su propio comportamiento lo hace imposible. De alguna manera, cree que algunas palabras taquigráficas sobre asuntos como Taiwán son suficientes para asegurar la asistencia de China, que sus movimientos políticos más tarde tienden a mostrar lo contrario de todos modos.

Este tipo de actitud fue particularmente visible durante la toma de Afganistán por parte de los talibanes el año pasado, es la suposición subyacente con respecto al enfoque de Washington hacia Corea del Norte, y es evidente aquí nuevamente con Ucrania. Si bien China no es lo suficientemente tonta como para rechazar el diálogo con EE. UU. por completo, la opinión en Beijing es de creciente frustración y está harta de este comportamiento, que considera cada vez más de mala fe, y está menos dispuesto a hacer concesiones sin generar negociaciones.

Como ejemplo destacado, en noviembre del año pasado, el presidente chino, Xi Jinping, celebró una cumbre con el presidente estadounidense, Joe Biden. Desde la perspectiva de China, esta reunión fue diseñada para estabilizar los lazos y alejar a los EE. UU. de la política agresiva anti-Beijing Trumpian. En la práctica, la cumbre no logró nada, y Biden respondió de inmediato al enumerar decenas de empresas chinas más y expresar su apoyo a un proyecto de ley que prohíbe todas las importaciones de Xinjiang bajo la premisa del trabajo forzoso.

Este enfoque caótico e hipócrita de la diplomacia estadounidense significa que Beijing ahora ve cada vez más el compromiso de buena voluntad con los EE. UU. como una pérdida de tiempo. Si Estados Unidos quiere algo, debe estar condicionado al respeto de los intereses fundamentales de China, que continúa socavando. Por lo tanto, Wang aprovechó la oportunidad para criticar a Blinken sobre una serie de temas que no estaban en su agenda, buscando efectivamente condicionar cualquier consideración presupuesta de la posición de Estados Unidos: incluida la no interferencia y Taiwán.

También debería ser claramente obvio que China no va a permitir que se introduzca una cuña en su relación con Rusia cuando ambos países ven el antagonismo de EE. UU. como mutuo. Wang denunció la “mentalidad de Guerra Fría” que rodea a Ucrania y afirmó que “la seguridad regional no puede garantizarse mediante el fortalecimiento o incluso la expansión de bloques militares”.

Si bien normalmente este discurso se reserva para describir actitudes hacia China, aquí se aplica directamente en referencia a Rusia, en particular el discurso occidental de larga data de un estado ruso amenazante que aparentemente está ansioso por desatar la conquista militar en Europa. Si bien Beijing hará poco más que instar a la estabilidad y la paz, solicitó a Kiev que siga el Protocolo de Minsk, el acuerdo de 2014 para poner fin a los combates en la región de Donbass.

Esto, combinado con el comentario anterior sobre la oposición a los «bloques militares», muestra que China no es «imparcial» en este asunto y se ha inclinado a favor de Moscú, una clara indicación de que China misma se opone indirectamente a la expansión de la OTAN. Blinken no logró ninguno de sus objetivos de la llamada y demuestra cómo Estados Unidos está luchando para tratar con Moscú y Beijing simultáneamente.

Este cambio refleja la nueva tendencia de la política exterior de China, que está preparada para dar más respaldo que antes a los estados que también enfrentan problemas con Washington, como Siria, Corea del Norte, Cuba, Eritrea, Irán y otros.

Fuente

VÍA:news-front.info

*++