viernes, 8 de octubre de 2021

Alemania: unas elecciones tan complicadas como la economía del país

 

En Alemania tras las elecciones ningún partido tiene una mayoría clara en el Bundestag, por lo que habrá meses de forcejeos. La economía alemana aún no ha recuperado sus niveles prepandémicos. ¿Cómo podría gobernar el SPD?


Alemania: unas elecciones tan complicadas como la economía del país


Michael Roberts

El Viejo Topo

Sin Permiso

8 octubre, 2021 

 


El resultado de las elecciones federales alemanas fue casi exactamente el que predijeron las encuestas de opinión. Los socialdemócratas (SPD) obtuvieron la mayor proporción de votos (25,7%), un 5,2% más que el desastre de 2017. El porcentaje de votos de la Unión Social Cristiana y Demócrata Cristiana (CDU-CSU) cayó al 24,1%, su porcentaje de votos más bajo desde que se formó la coalición. Los Verdes obtuvieron un 14,8%, menos de lo que pronosticaban las encuestas anteriores, pero sigue siendo su mejor resultado (un 5,8% más). Los Demócratas Libres (FDP), el partido de las pequeñas empresas y el libre mercado obtuvieron el 11,5% (un ligero aumento desde 2017).

El izquierdista Die Linke sufrió un desastre, cayendo a solo 4,9%, frente al 9,2% en 2017. Parece que muchos votantes de izquierda se pasaron al SPD para derrotar a la CDU-CSU. La Alternativa para Alemania (AfD), el partido de extrema derecha antiinmigrante, también perdió terreno, cayendo 2,3% pts, aunque mantuvo su base de votantes en las partes más pobres del este de Alemania.

La participación general fue del 76,6%, solo un 0,4% más que en 2017. Suena alta en comparación con las elecciones en los EEUU o el Reino Unido, pero en realidad es baja para los estándares alemanes incluso después de la anexión de Alemania del Este en 1990, donde la participación es menor.

Como pronostiqué, la proporción de votos para los dos principales partidos cayó por debajo del 50% por primera vez en la historia de la República Federal. Y dada la participación, significa que ambos partidos obtuvieron cada uno menos de una quinta parte de los 61 millones de votos del censo, lo que no se puede calificar como un mandato mayoritario. La política alemana se ha fragmentado, lo que no es una buena noticia para los capitalistas alemanes, ya que se ha vuelto más difícil garantizar la «continuidad» de los intereses del capital.

Ningún partido tiene una mayoría clara en el Bundestag, por lo que habrá meses de forcejeos. El líder del SPD, Olaf Scholz, debe ser el favorito para formar una coalición de gobierno, pero los socios potenciales, los Verdes y el FDP, no están de acuerdo con sus políticas económicas y sociales, y el FDP de «libre mercado» preferiría una coalición con la CDU-CSU. El SPD y los Verdes quieren formar una coalición, pero el FDP tendrá que ser persuadido ofreciéndoles el ministerio de finanzas y, por lo tanto, bloqueando cualquier aumento de impuestos o nuevas regulaciones sobre las empresas y no permitiendo que la deuda pública aumente más, es decir, una nueva forma de ‘austeridad’. . Los Verdes quieren acelerar la reducción de las emisiones de carbono en Alemania, pero no tienen ninguna política creíble para lograrlo en el marco de las restricciones impuestas por el capitalismo alemán. Subir el salario mínimo y reducir el límite de velocidad en las autopistas alemanas es todo lo que pueden lograr.

Alemania es el estado más poblado de la UE y su potencia económica, y representa más del 20% del PIB del bloque. Alemania ha conservado su capacidad manufacturera mucho mejor que otras economías avanzadas. La manufactura todavía representa el 23% de la economía alemana, en comparación con el 12% en los Estados Unidos y el 10% en el Reino Unido. Y la industria manufacturera emplea al 19% de la fuerza de trabajo alemana, frente al 10% en los EEUU y el 9% en el Reino Unido.

El relativo éxito del capitalismo alemán en comparación con otras grandes economías europeas se ha basado en tres factores. La primera es que la industria alemana utilizó la expansión de la Unión Europea para reubicar sus sectores clave en áreas de salarios más baratos (primero, España y Portugal, y luego en la cercana Europa del Este). Esto contrarrestó la fuerte caída en la rentabilidad del capital experimentada en la década de 1970 (como en muchas otras economías capitalistas importantes).

En segundo lugar, el capitalismo alemán se benefició más del establecimiento de la moneda única, colocándolo en una posición competitiva fuerte en el comercio dentro de la eurozona y manteniendo a bajo precio las compras de capital en el extranjero.

Finalmente, las llamadas reformas laborales Hartz, introducidas bajo el último gobierno del SPD, crearon un sistema de salario dual que mantuvo a millones de trabajadores con salarios bajos como empleados temporales a tiempo parcial para las empresas alemanas. Ésta es una versión moderna de lo que Marx llamó el «ejército de trabajo de reserva». Sentó las bases para el fuerte aumento de la rentabilidad del capital alemán desde principios de la década de 2000 hasta la crisis financiera mundial.

Aproximadamente una cuarta parte de la población activa alemana recibe ahora un salario de «bajos ingresos», utilizando su definición común como menos de dos tercios del salario médio, lo que es una proporción más alta que la de los 27 países de la UE, excepto Lituania. Un estudio reciente del Instituto de Investigación sobre el Empleo (IAB) encontró que la desigualdad salarial en Alemania ha aumentado desde la década de 1990, particularmente en el extremo inferior del espectro de ingresos. El número de trabajadores temporales en Alemania casi se ha triplicado en los últimos 10 años hasta unos 822.000, según la Agencia Federal de Empleo.

Por tanto, la reducción de la proporción de desempleados en la población activa alemana se consiguió a expensas de los ingresos reales de quienes trabajaban. El miedo a los bajos subsidios de desempleo, junto con la amenaza de deslocalizar empresas al resto de la eurozona o a Europa del Este, se combinó para obligar a los trabajadores alemanes a aceptar aumentos salariales muy bajos, mientras que los capitalistas alemanes cosecharon una gran expansión de ganancias. Los salarios reales alemanes cayeron desde la creación de la eurozona y ahora están por debajo del nivel de 1999, mientras que el PIB real alemán per cápita ha aumentado casi un 30%.

Crecimiento salarial en Alemania% interanual

Sin embargo, incluso el capitalismo alemán, la economía capitalista avanzada más exitosa del mundo, no pudo escapar a las fuerzas descendentes de la Larga Depresión. Desde la crisis financiera mundial en 2008-9, la rentabilidad alemana se estancó y comenzó a caer a partir de 2017, incluso antes de que la crisis del COVID golpeara en 2020. La rentabilidad ahora está cerca de los mínimos de principios de la década de 1980.

Retorno neto del capital alemán (indexado) – medida AMECO

La crisis del COVID fue un desastre para la suerte del gobierno de Merkel. La tasa de mortalidad por COVID puede haber sido más baja que en Francia, Italia o España, pero fue mucho más alta que en Escandinavia (excepto Suecia). Y al igual que en el Reino Unido, los políticos de derecha se aprovecharon para invertir en empresas privadas de equipos para el COVID y ganar dinero. El gobierno tampoco supo gestionar las inundaciones enormemente dañinas de verano, que afectaron a millones de personas. La economía de Alemania todavía no ha recuperado sus niveles prepandémicos.

PIB real trimestral alemán Ebn

Y los niveles de productividad son más bajos que hace diez años.

Producción por empleado (indexado)

El sector manufacturero de Alemania, con un fuerte consumo de energía, enfrenta serios problemas al tratar de cumplir los objetivos de lucha contra el calentamiento global. Su principal destino de exportación después de EEUU es China; y la economía china se está desacelerando, mientras que Estados Unidos exige que Europa reduzca sus conexiones comerciales y su inversión en China. Y la Unión Europea ya no es la vaca lechera del capital alemán. Los próximos cuatro años serán mucho más difíciles para el capitalismo alemán que los últimos cuatro.

Contrariamente a la impresión general, Alemania no es una sociedad igualitaria. Las disparidades regionales son grandes (entre el oeste y el este) y, aunque la desigualdad de ingresos no es grande según los estándares internacionales, la desigualdad de riqueza se encuentra entre las peores de Europa.

El SPD ha ganado (por poco) porque ganó los votos de muchos votantes de la izquierda. Estos votantes esperarán algunos cambios: más y mejores servicios públicos; impuestos a los ricos; salarios mas altos. Y dentro del SPD, hay una izquierda en ascenso, particularmente en la sección juvenil, que quiere acción. A Scholz le resultará difícil cumplir con las reivindicaciones de sus bases y permanecer en una coalición con el FDP.

Publicado originalmente en el blog de Michael Roberts. Traducción de G. Buster en Sin Permiso.

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China y Estados Unidos: la amenaza de una deriva militarista

 

ENTREVISTA A WALDEN BELLO

China y Estados Unidos: la amenaza de una deriva militarista

PLATEFORME ALTERMONDIALISTE

VientoSur

1 OCTUBRE 2021

 


¿Qué hay de nuevo en el mundo en este tercer decenio del siglo XXI?

China no es solamente la segunda potencia económica mundial, sino el centro de la acumulación de capital. El 28 % del crecimiento mundial entre 2003 y 2018 proviene de China, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Su crecimiento es dos veces mayor que el de la economía estadounidense, que desde hace 50 años se ve afectada por un declive sistemático de la rentabilidad del capital.

¿Por qué el gran capital representado por las empresas multinacionales decidió apostar por China?

Hasta la década de 2000 entraron en el mercado de trabajo cientos de millones de trabajadores (80 millones solamente en la década de 2010). Hay que subrayar que estos trabajadores venían del mundo rural y su llegada permitió mantener los bajos salarios en todos los sectores de la economía china. El salario medio en China equivalía al 2,9 % del salario medio en EE UU.

¿Quién se benefició?

Para la empresas multinacionales, el desarrollo de las tecnologías de la información permitía segmentar el proceso de producción y repartir las actividades productivas entre varios países en una especie de cadena de valor. El traslado de un gran número de capacidades productivas a China, por tanto, no solo era posible, sino también sumamente lucrativo. Gracias a las normas establecidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), China sacó provecho de la reducción de cuotas y barreras arancelarias.

China salía beneficiada…

La alianza entre China y las multinacionales se basaba en el interés común, pero los objetivos estratégicos de una y otras eran distintos. En cierto modo, el Estado chino ha utilizado las inversiones extranjeras como sucedáneo de una clase capitalista nacional. El desarrollo económico fulgurante ha cambiado China. La renta per capita entre 1988 y 2008 aumentó un 229 %, lo que supera de lejos lo que ha ocurrido en otras partes de Asia. Por otro lado, esta situación ha creado enormes diferencias entre el 1 % más rico y el resto. Además, este crecimiento se ha producido en detrimento del medio ambiente.

¿Existe una correlación entre el crecimiento chino y el declive estadounidense?

El declive estadounidense comenzó antes del auge chino. Importantes sectores de la economía industrial ya eran menos competitivos, menos rentables. Más tarde, varias empresas estadounidenses migraron a China para contrarrestar esta tendencia a la baja. Se calcula que en EE UU se perdieron 8 millones de puestos de trabajo a causa de esta deslocalización, lo que representa un porcentaje del total bastante bajo. Según los trabajos de Thomas Piketty, la razón principal del declive económico estadounidense estriba en el aumento de las diferencias entre los salarios altos y los salarios bajos. De ahí una especie de guerra civil interna, que incluye una fuerte dimensión de racialización. Millones de personas lo vivieron como el final del sueño americano.

La estabilidad de China contrasta con esto…

Las tensiones sociales que se manifiestan cada vez más no desembocan en una crisis política. Una oposición bastante reducida quisiera promover una evolución hacia el liberalismo. Se perciben los efectos de esta crítica en las redes sociales, pero quienes mandan en China, entre ellos el presidente Xi, están en condiciones de preservar la legitimidad del Estado, que esgrime a su favor la prosperidad de la mayor parte de la población. Esto permite a la China actual proyectar una especie de modelo chino, que gana esplendor con el megaproyecto de la Nueva Ruta de la Seda destinada a conectar China con el resto del mundo.

¿Cuáles son las condiciones que han permitido este avance de China?

Un factor importante ha sido que China no ha dedicado una parte excesiva de su presupuesto al sector militar. En vez de implicarse en la gestión de los conflictos en el mundo y el refuerzo de un vasto complejo militar-industrial como EE UU, Pekín ha logrado ampliar su dominio a través de la economía, no solo en la propia China, sino también en África y en América Latina. Mientras que China invertía miles de millones en la economía del Sur global, EE UU se dedicaba a prestar ayuda militar a sus aliados geopolíticos, como Israel, Egipto, Arabia Saudí.

¿Y este proceso continúa?

China ha lanzado recientemente el Banco de Desarrollo e Infraestructuras de Asia. Este proyecto ha atraído incluso a varios aliados europeos de EE UU. Decenas de Estados del Sur global se han unido a esta iniciativa, que les permite disponer de cuatro billones de dólares para proyectos de infraestructura en el vasto continente eurasiático, así como en África y América Latina.

¿Cómo trata el nuevo presidente Biden de gestionar esto?

Trump rompió con el proyecto impulsado desde hacía 20 años al situar los intereses de EE UU por encima de todo. La idea consistía en castigar a China, sobre todo mediante acciones e intervenciones que obstaculizaran el desarrollo técnico-científico chino. Biden, más allá de ñas diferencias retóricas, va en el mismo sentido. Se han reservado más de 250.000 millones de dólares para apoyar la competitividad de las empresas estadounidenses. China es probablemente la única cuestión en que Demócratas y Republicanos comparten las mismas posiciones.

¿Podría conducir esta situación a nuevos conflictos?

Actualmente solo hay un único ámbito en que la superioridad de EE UU todavía es innegable, que es el sector militar. Nos hallamos por tanto en una ecuación peligrosa en que el declive económico y diplomático de EE UU se produce en un contexto en que todavía goza de una innegable superioridad militar. A su vez, China, aunque está invirtiendo masivamente en su ejército, está muy rezagada. En la XIX sesión del Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, celebrada el 18 de octubre de 2017, Xi admitió este retraso. Dijo que China necesitaría 30 años para ponerse a la altura de EE UU.

China está realmente rezagada en el terreno militar…

En 2019, el gasto militar de EE UU era del orden de 732.000 millones de dólares anuales, frente a los 261.000 millones de China. El aumento del presupuesto militar estadounidense es del 5,3 % anual (frente al 5,1 % en el caso de China). Si analizamos los datos más en detalle, veremos que el contraste es muy fuerte. China dispone de un número limitado de armas nucleares (260 cabezas nucleares), que en realidad son armas defensivas. EE UU la supera de lejos (18.000 armas nucleares), que pueden ser un medio para imponer su dominación. En conjunto, la capacidad militar de China está muy alejada de la de EE UU. Recordemos que China tiene una única base militar en el extranjero (en Yibuti), mientras que EE UU tiene 25 tan solo en Asia: en Japón, Corea del Sur, Guam y Filipinas. China dispone de dos portaaviones construidos con tecnología soviética un poco anticuada, mientras que EE UU tiene 11, incluidos los de la VII flota, basada en Asia-Pacífico.

La superioridad estadounidense se basa en una estrategia…

Incluso en Washington reconocen que la capacidad de China es de naturaleza defensiva, mientras que la de EE UU es de carácter ofensivo:

·         Apuesta por el despliegue en el exterior, cerca de los enemigos reales o supuestos.

·         La doctrina militar aire-mar (AirSea) establece la necesidad de golpear al adversario en todos los ámbitos al mismo tiempo (centros de mando, sistemas de radar, lugares de producción y almacenamiento de misiles, satélites, etc.). Esto incluye el bloqueo de las rutas marítimas y terrestres.

·         Según Michael Klare, la estrategia estadounidense implica mantener una gran superioridad sobre las fuerzas del adversario y estar en condiciones de lidiar dos conflictos de gran envergadura al mismo tiempo y en todos los terrenos (militar, económico, tecnológico).

Actualmente, la relación de fuerzas es muy desfavorable a China. Las fuerzas estadounidenses rodean el territorio chino, especialmente sus regiones costeras, donde se concentran las capacidades industriales y tecnológicas. Las respuestas de China consisten en desarrollar la expansión de sus fuerzas marítimas y aéreas en la vasta zona alrededor del mar de China. En estos momentos, China y EE UU realizan simulacros de combate, con el riesgo de que se produzcan accidentes o se inicie una escalada.

¿Es posible cambiar la situación?

Hay que obligar a EE UU a aceptar un acuerdo de seguridad, que debería ser asumido y supervisado por la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Este acuerdo debería incluir la desnuclearización de la región, la clausura de varias bases estadounidenses y la retirada de las fuerzas chinas a zonas alejadas, así como un nuevo pacto económico que incluya el respeto y la protección de la soberanía de los Estados afectados. La obra clásica de Clausewitz establece que “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, dando por sentado que es el cálculo racional de los Estados el que puede determinar los niveles de conflictividad. En realidad, esta fórmula excluye demasiado el contexto de cada nación. Desde su origen, EE UU no ha dejado de organizar su expansión militar por todos los medios. Hoy, la mayoría de observadores piensan que la posibilidad de una guerra es elevada, máxime cuando la disparidad actual en el plano militar favorece a EE UU.

25/09/2020

https://alter.quebec/la-chine-et-les-etats-unis-la-menace-dune-derive-militariste/

Traducción: viento sur

Walden Bello es sociólogo y militante de la izquierda democrática en Filipinas.

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jueves, 7 de octubre de 2021

Secretos financieros al descubierto: publican los Papeles de Pandora, la filtración más extensa que abarca “cada rincón del mundo”. (La política –la de la democracia representativa, que la política democrática está todavía por ver- está enchorizada, quién la desenchorizará, el desenchorizador que la desenchorice buen político será)

 

Secretos financieros al descubierto: publican los Papeles de Pandora, la filtración más extensa que abarca “cada rincón del mundo”


DIARIOOCTUBRE / octubre 4, 2021

Más de 600 periodistas de 117 países trabajaron sigilosamente para descubrir qué ocultaban más de 11,9 millones de documentos a los que obtuvieron acceso.

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) ha publicado este domingo su “exposición más amplia de los secretos financieros”. El extenso trabajo periodístico recibió el nombre de los Papeles de Pandora y es resultado del análisis de más de 11,9 millones de documentos filtrados que “cubren cada rincón del mundo”.

Más de 600 reporteros de 117 países y 150 medios de comunicación tomaron parte en la investigación, marcando la mayor colaboración en la historia del ICIJ.

“La maquinaria ‘offshore’ opera en cada rincón del planeta”

Una de las conclusiones principales del trabajo periodístico es que “la maquinaria del dinero ‘offshore’ opera en cada rincón del planeta, incluidas las democracias más grandes del mundo”. “Entre los principales jugadores del sistema se encuentran instituciones de élite —bancos multinacionales, bufetes de abogados y estudios contables— con sede en Estados Unidos y Europa”, indica el ICIJ.

Según uno de los documentos de los Papeles de Pandora, los bancos de todo el mundo ayudaron a sus clientes a crear al menos 3.926 empresas en paraísos fiscales con la ayuda de un bufete de abogados panameño, llamado Alemán, Cordero, Galindo & Lee, dirigido por un exembajador en EE.UU. “El bufete, también conocido como Alcogal, creó al menos 312 empresas en las Islas Vírgenes Británicas para clientes del gigante estadounidense de servicios financieros Morgan Stanley”, señalan los periodistas.

Los archivos filtrados exponen los secretos financieros y trámites ‘offshore’ de 35 actuales y antiguos presidentes, más de 100 multimillonarios y más de 300 altos funcionarios públicos, como ministros, jueces, alcaldes y dirigentes militares de más de 90 países.

 

Entre múltiples casos, se dio a conocer que el exprimer ministro británico Tony Blair y su esposa Cherie ahorraron más de 400.000 dólares durante la compra de una casa valorada en 8,8 millones de dólares a través de una empresa ‘offshore’, aunque fue un trámite legal, o que el primer ministro de la República Checa, Andrej Babis, que está a la espera de ser reelegido esta semana, movió 22 millones de dólares a las compañías ‘offshore’ para adquirir una propiedad en Francia de forma desapercibida.

La compra de 14 viviendas de lujo en EE.UU. y Reino Unido por valor de más de 106 millones de dólares por el rey Abdalá II de Jordania a través de las empresas fantasma registradas en los paraísos fiscales, y la posesión por parte de los hijos del primer ministro de Pakistán, Imran Khan, de lujosos apartamentos en Londres, así como millones de dólares sin declarar en manos las personas de su círculo íntimo también salieron a la luz, al igual que el hecho de que la familia del presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, lleva años acumulando en secreto los activos valorados en más de 30 millones de dólares, escondidos del escrutinio público.

Para hacerse una idea de la magnitud de las revelaciones, algunos de los protagonistas que constan en los resultados de la investigación periodística son:

·         presidente de Ecuador, Guillermo Lasso

·         presidente de la República Dominicana, Luis Abinader

·         hijos del presidente de Chile, Sebastián Piñera

·         expresidentes de Colombia, César Gaviria y Andrés Pastrana

·         expresidente de Honduras, Porfirio Lobo

·         expresidentes de El Salvador, Alfredo Cristiani y Francisco Flores

·         expresidente de Paraguay, Horacio Cartes

·         expresidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski

·         expresidentes de Panamá, Juan Carlos Varela, Ricardo Martinelli y Ernesto Pérez Balladares

·         ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes

·         exprimer ministro de Haití, Laurent Lamothe

·         presidente de Montenegro, Milo Djukanovic

·         presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski

·         presidente de Gabón, Ali Bongo

·         presidente de Congo, Denis Sassou-Nguesso

·         primer ministro del Líbano, Najib Mikati

·         primer ministro de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Rashid al Maktoum

·         primer ministro de Costa de Marfil, Patrick Achi

·         princesa de Marruecos, Lalla Hasna

·         En 2016, el ICIJ ya estremeció al mundo con los Papeles de Panamá, y esta vez el Gobierno panameño aparentemente ha tomado precauciones para mitigar los potenciales daños que podrían conllevar las nuevas revelaciones. A través de la firma de abogados Benesch, Fridlander, Coplan & Aronoff Llp, las autoridades del país centroamericano intentaron dialogar con el consorcio periodístico, reportó La Estrella de Panamá.

·         “Antes de continuar, debe tener en cuenta que la cobertura mediática previa iniciada por el ICIJ utilizó un término falso y difamatorio (es decir, los ‘Papeles de Panamá’) que causó un gran daño a Panamá”, escribieron los representantes del bufete en su carta del 16 de septiembre, citada por el diario. “El Gobierno de Panamá está decidido a actuar para que no se repita esta falsedad por el ICIJ o cualquier otro medio de comunicación”, agregaron.




 

Mathilde Chapuis escribe una novela sobre el viaje sin retorno de los exiliados

 

Mathilde Chapuis escribe una novela sobre el viaje sin retorno de los exiliados

TERCERA INFORMACION / 07.10.2021

  • La editorial valenciana Tiempo de Papel publica en España “Nafar”, la primera novela de la escritora francesa, bajo la traducción de Carmen Javaloyes Jiménez. Estamos ante una obra que involucrará al lector en las vivencias del ser humano que deja su tierra por situaciones determinantes.
  • Nafar se inspira en la estrecha relación que Mathilde Chapuis estableció con los exiliados sirios que conoció en Turquía.


Un nafar es quien parte para un viaje sin retorno, un migrante, un exiliado. Sabe que dejará atrás sus raíces y su lengua, su tierra y su familia, pero sigue adelante con la determinación de los desesperados. Deberá cruzar el río que separa no solo dos continentes, sino dos mundos: oriente y occidente, nosotros y ellos.

“Nafar” (Tiempo de Papel Ediciones, 2021), novela narrada en segunda persona, logra que el lector sienta las mismas emociones que el exiliado, ver lo que él mira e intentar olvidar lo que él no puede, mientras busca la manera de atravesar esa frontera que separa su pasado de un futuro que sabe difícil e incierto.

En las páginas de esta obra Mathilde Chapuis logra comprometer al lector con las experiencias que vivirá el nafar. Es posible que, al terminar el libro, gracias al poder de su narrativa, el lector tenga una mirada más cercana con la realidad de tantas personas que ayer y hoy han tenido que migrar, aunque esa decisión nunca estuviera en sus planes.

La prensa francesa viene de aclamar esta novela que ahora llega a las librerías de España. Le Monde dice que se trata de “Una primera novela poética y empática”, mientras que La Francophonie destaca que “Con una escritura abrumadora y de emoción contenida, Mathilde Chapuis nos acerca a las obsesiones de los exiliados y sus familiares”.

Mathilde Chapuis nació en Belfort (Francia) en 1987. Al terminar sus estudios de Literatura, primero en Estrasburgo y después en Nápoles, viajó por Grecia, Turquía y Líbano antes de instalarse en Estambul entre 2013 y 2015. Actualmente reside en Bruselas. Nafar, su primera novela, se inspira en su estrecha relación con los exiliados sirios que conoció en Turquía.


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El barril de amontillado. Edgar Allan Poe

 

Tal día como hoy de 1849 moría en Baltimore Edgar Allan Poe. Poeta, narrador y crítico literario incisivo y a menudo escandaloso, revalorizó y revitalizó el cuento, convirtiéndose sin duda en uno de los mejores cuentistas de todos los tiempos.


El barril de amontillado

Edgar Allan Poe

El Viejo Topo

7 octubre, 202

 

©Rayaan Cassiem

Lo mejor que pude había soportado las mil injurias de Fortunato. Pero cuando llegó el insulto, juré vengarme. Ustedes, que conocen tan bien la naturaleza de mi carácter, no llegarán a suponer, no obstante, que pronunciara la menor palabra con respecto a mi propósito. A la larga, yo sería vengado. Este era ya un punto establecido definitivamente. Pero la misma decisión con que lo había resuelto excluía toda idea de peligro por mi parte. No solamente tenía que castigar, sino castigar impunemente. Una injuria queda sin reparar cuando su justo castigo perjudica al vengador. Igualmente queda sin reparación cuando ésta deja de dar a entender a quien le ha agraviado que es él quien se venga.

Es preciso entender bien que ni de palabra, ni de obra, di a Fortunato motivo para que sospechara de mi buena voluntad hacia él. Continué, como de costumbre, sonriendo en su presencia, y él no podía advertir que mi sonrisa, entonces, tenía como origen en mí la de arrebatarle la vida.

Aquel Fortunato tenía un punto débil, aunque, en otros aspectos, era un hombre digno de toda consideración, y aun de ser temido. Se enorgullecía siempre de ser un entendido en vinos. Pocos italianos tienen el verdadero talento de los catadores. En la mayoría, su entusiasmo se adapta con frecuencia a lo que el tiempo y la ocasión requieren, con objeto de dedicarse a engañar a los millionaires ingleses y austríacos. En pintura y piedras preciosas, Fortunato, como todos sus compatriotas, era un verdadero charlatán; pero en cuanto a vinos añejos, era sincero. Con respecto a esto, yo no difería extraordinariamente de él. También yo era muy experto en lo que se refiere a vinos italianos, y siempre que se me presentaba ocasión compraba gran cantidad de éstos.

Una tarde, casi al anochecer, en plena locura del Carnaval, encontré a mi amigo. Me acogió con excesiva cordialidad, porque había bebido mucho. El buen hombre estaba disfrazado de payaso. Llevaba un traje muy ceñido, un vestido con listas de colores, y coronaba su cabeza con un sombrerillo cónico adornado con cascabeles. Me alegré tanto de verle, que creí no haber estrechado jamás su mano como en aquel momento.

-Querido Fortunato -le dije en tono jovial-, éste es un encuentro afortunado. Pero ¡qué buen aspecto tiene usted hoy! El caso es que he recibido un barril de algo que llaman amontillado, y tengo mis dudas.

-¿Cómo? -dijo él-. ¿Amontillado? ¿Un barril? ¡Imposible! ¡Y en pleno Carnaval!

-Por eso mismo le digo que tengo mis dudas -contesté-, e iba a cometer la tontería de pagarlo como si se tratara de un exquisito amontillado, sin consultarle. No había modo de encontrarle a usted, y temía perder la ocasión.

-¡Amontillado!

-Tengo mis dudas.

-¡Amontillado!

-Y he de pagarlo.

-¡Amontillado!

-Pero como supuse que estaba usted muy ocupado, iba ahora a buscar a Luchesi. Él es un buen entendido. Él me dirá…

-Luchesi es incapaz de distinguir el amontillado del jerez.

-Y, no obstante, hay imbéciles que creen que su paladar puede competir con el de usted.

-Vamos, vamos allá.

-¿Adónde?

-A sus bodegas.

-No mi querido amigo. No quiero abusar de su amabilidad. Preveo que tiene usted algún compromiso. Luchesi…

-No tengo ningún compromiso. Vamos.

-No, amigo mío. Aunque usted no tenga compromiso alguno, veo que tiene usted mucho frío. Las bodegas son terriblemente húmedas; están materialmente cubiertas de salitre.

-A pesar de todo, vamos. No importa el frío. ¡Amontillado! Le han engañado a usted, y Luchesi no sabe distinguir el jerez del amontillado.

Diciendo esto, Fortunato me cogió del brazo. Me puse un antifaz de seda negra y, ciñéndome bien al cuerpo mi roquelaire, me dejé conducir por él hasta mi palazzo. Los criados no estaban en la casa. Habían escapado para celebrar la festividad del Carnaval. Ya antes les había dicho que yo no volvería hasta la mañana siguiente, dándoles órdenes concretas para que no estorbaran por la casa. Estas órdenes eran suficientes, de sobra lo sabía yo, para asegurarme la inmediata desaparición de ellos en cuanto volviera las espaldas.

Cogí dos antorchas de sus hacheros, entregué a Fortunato una de ellas y le guié, haciéndole encorvarse a través de distintos aposentos por el abovedado pasaje que conducía a la bodega. Bajé delante de él una larga y tortuosa escalera, recomendándole que adoptara precauciones al seguirme. Llegamos, por fin, a los últimos peldaños, y nos encontramos, uno frente a otro, sobre el suelo húmedo de las catacumbas de los Montresors.

El andar de mi amigo era vacilante, y los cascabeles de su gorro cónico resonaban a cada una de sus zancadas.

-¿Y el barril? -preguntó.

-Está más allá -le contesté-. Pero observe usted esos blancos festones que brillan en las paredes de la cueva.

Se volvió hacia mí y me miró con sus nubladas pupilas, que destilaban las lágrimas de la embriaguez.

-¿Salitre? -me preguntó, por fin.

-Salitre -le contesté-. ¿Hace mucho tiempo que tiene usted esa tos?

-¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem!…!

A mi pobre amigo le fue imposible contestar hasta pasados unos minutos.

-No es nada -dijo por último.

-Venga -le dije enérgicamente-. Volvámonos. Su salud es preciosa, amigo mío. Es usted rico, respetado, admirado, querido. Es usted feliz, como yo lo he sido en otro tiempo. No debe usted malograrse. Por lo que mí respecta, es distinto. Volvámonos. Podría usted enfermarse y no quiero cargar con esa responsabilidad. Además, cerca de aquí vive Luchesi…

-Basta -me dijo-. Esta tos carece de importancia. No me matará. No me moriré de tos.

-Verdad, verdad -le contesté-. Realmente, no era mi intención alarmarle sin motivo, pero debe tomar precauciones. Un trago de este medoc le defenderá de la humedad.

Y diciendo esto, rompí el cuello de una botella que se hallaba en una larga fila de otras análogas, tumbadas en el húmedo suelo.

-Beba -le dije, ofreciéndole el vino.

Llevóse la botella a los labios, mirándome de soslayo. Hizo una pausa y me saludó con familiaridad. Los cascabeles sonaron.

-Bebo -dijo- a la salud de los enterrados que descansan en torno nuestro.

-Y yo, por la larga vida de usted.

De nuevo me cogió de mi brazo y continuamos nuestro camino.

-Esas cuevas -me dijo- son muy vastas.

-Los Montresors -le contesté- era una grande y numerosa familia.

-He olvidado cuáles eran sus armas.

-Un gran pie de oro en campo de azur. El pie aplasta a una serpiente rampante, cuyos dientes se clavan en el talón.

-¡Muy bien! -dijo.

Brillaba el vino en sus ojos y retiñían los cascabeles. También se caldeó mi fantasía a causa del medoc. Por entre las murallas formadas por montones de esqueletos, mezclados con barriles y toneles, llegamos a los más profundos recintos de las catacumbas. Me detuve de nuevo, esta vez me atreví a coger a Fortunato de un brazo, más arriba del codo.

-El salitre -le dije-. Vea usted cómo va aumentando. Como si fuera musgo, cuelga de las bóvedas. Ahora estamos bajo el lecho del río. Las gotas de humedad se filtran por entre los huesos. Venga usted. Volvamos antes de que sea muy tarde. Esa tos…

-No es nada -dijo-. Continuemos. Pero primero echemos otro traguito de medoc.

Rompí un frasco de vino de De Grave y se lo ofrecí. Lo vació de un trago. Sus ojos llamearon con ardiente fuego. Se echó a reír y tiró la botella al aire con un ademán que no pude comprender.

Le miré sorprendido. El repitió el movimiento, un movimiento grotesco.

-¿No comprende usted? -preguntó.

-No -le contesté.

-Entonces, ¿no es usted de la hermandad?

-¿Cómo?

-¿No pertenece usted a la masonería?

-Sí, sí -dije-; sí, sí.

-¿Usted? ¡Imposible! ¿Un masón?

-Un masón -repliqué.

-A ver, un signo -dijo.

-Éste -le contesté, sacando de debajo de mi roquelaire una paleta de albañil.

-Usted bromea -dijo, retrocediéndo unos pasos-. Pero, en fin, vamos por el amontillado.

-Bien -dije, guardando la herramienta bajo la capa y ofreciéndole de nuevo mi brazo.

Apoyóse pesadamente en él y seguimos nuestro camino en busca del amontillado. Pasamos por debajo de una serie de bajísimas bóvedas, bajamos, avanzamos luego, descendimos después y llegamos a una profunda cripta, donde la impureza del aire hacía enrojecer más que brillar nuestras antorchas. En lo más apartado de la cripta descubríase otra menos espaciosa. En sus paredes habían sido alineados restos humanos de los que se amontonaban en la cueva de encima de nosotros, tal como en las grandes catacumbas de París.

Tres lados de aquella cripta interior estaban también adornados del mismo modo. Del cuarto habían sido retirados los huesos y yacían esparcidos por el suelo, formando en un rincón un montón de cierta altura. Dentro de la pared, que había quedado así descubierta por el desprendimiento de los huesos, veíase todavía otro recinto interior, de unos cuatro pies de profundidad y tres de anchura, y con una altura de seis o siete. No parecía haber sido construido para un uso determinado, sino que formaba sencillamente un hueco entre dos de los enormes pilares que servían de apoyo a la bóveda de las catacumbas, y se apoyaba en una de las paredes de granito macizo que las circundaban.

En vano, Fortunato, levantando su antorcha casi consumida, trataba de penetrar la profundidad de aquel recinto. La débil luz nos impedía distinguir el fondo.

-Adelántese -le dije-. Ahí está el amontillado. Si aquí estuviera Luchesi…

-Es un ignorante -interrumpió mi amigo, avanzando con inseguro paso y seguido inmediatamente por mí.

En un momento llegó al fondo del nicho, y, al hallar interrumpido su paso por la roca, se detuvo atónito y perplejo. Un momento después había yo conseguido encadenarlo al granito. Había en su superficie dos argollas de hierro, separadas horizontalmente una de otra por unos dos pies. Rodear su cintura con los eslabones, para sujetarlo, fue cuestión de pocos segundos. Estaba demasiado aturdido para ofrecerme resistencia. Saqué la llave y retrocedí, saliendo del recinto.

-Pase usted la mano por la pared -le dije-, y no podrá menos que sentir el salitre. Está, en efecto, muy húmeda. Permítame que le ruegue que regrese. ¿No? Entonces, no me queda más remedio que abandonarlo; pero debo antes prestarle algunos cuidados que están en mi mano.

-¡El amontillado! -exclamó mi amigo, que no había salido aún de su asombro.

-Cierto -repliqué-, el amontillado.

Y diciendo estas palabras, me atareé en aquel montón de huesos a que antes he aludido. Apartándolos a un lado no tardé en dejar al descubierto cierta cantidad de piedra de construcción y mortero. Con estos materiales y la ayuda de mi paleta, empecé activamente a tapar la entrada del nicho. Apenas había colocado al primer trozo de mi obra de albañilería, cuando me di cuenta de que la embriaguez de Fortunato se había disipado en gran parte. El primer indicio que tuve de ello fue un gemido apagado que salió de la profundidad del recinto. No era ya el grito de un hombre embriagado. Se produjo luego un largo y obstinado silencio. Encima de la primera hilada coloqué la segunda, la tercera y la cuarta. Y oí entonces las furiosas sacudidas de la cadena. El ruido se prolongó unos minutos, durante los cuales, para deleitarme con él, interrumpí mi tarea y me senté en cuclillas sobre los huesos. Cuando se apaciguó, por fin, aquel rechinamiento, cogí de nuevo la paleta y acabé sin interrupción las quinta, sexta y séptima hiladas. La pared se hallaba entonces a la altura de mi pecho. De nuevo me detuve, y, levantando la antorcha por encima de la obra que había ejecutado, dirigí la luz sobre la figura que se hallaba en el interior.

Una serie de fuertes y agudos gritos salió de repente de la garganta del hombre encadenado, como si quisiera rechazarme con violencia hacia atrás.

Durante un momento vacilé y me estremecí. Saqué mi espada y empecé a tirar estocadas por el interior del nicho. Pero un momento de reflexión bastó para tranquilizarme. Puse la mano sobre la maciza pared de piedra y respiré satisfecho. Volví a acercarme a la pared, y contesté entonces a los gritos de quien clamaba. Los repetí, los acompañé y los vencí en extensión y fuerza. Así lo hice, y el que gritaba acabó por callarse.

Ya era medianoche, y llegaba a su término mi trabajo. Había dado fin a las octava, novena y décima hiladas. Había terminado casi la totalidad de la oncena, y quedaba tan sólo una piedra que colocar y revocar. Tenía que luchar con su peso. Sólo parcialmente se colocaba en la posición necesaria. Pero entonces salió del nicho una risa ahogada, que me puso los pelos de punta. Se emitía con una voz tan triste, que con dificultad la identifiqué con la del noble Fortunato. La voz decía:

-¡Ja, ja, ja! ¡Je, je, je! ¡Buena broma, amigo, buena broma! ¡Lo que nos reiremos luego en el palazzo, ¡je, je, je!, a propósito de nuestro vino! ¡Je, je, je!

-El amontillado -dije.

-¡Je, je, je! Sí, el amontillado. Pero, ¿no se nos hace tarde? ¿No estarán esperándonos en el palazzo Lady Fortunato y los demás? Vámonos.

-Sí -dije-; vámonos ya.

-¡Por el amor de Dios, Montresor!

-Sí -dije-; por el amor de Dios.

En vano me esforcé en obtener respuesta a aquellas palabras. Me impacienté y llamé en alta voz:

-¡Fortunato!

No hubo respuesta, y volví a llamar.

-¡Fortunato!

Tampoco me contestaron. Introduje una antorcha por el orificio que quedaba y la dejé caer en el interior. Me contestó sólo un cascabeleo. Sentía una presión en el corazón, sin duda causada por la humedad de las catacumbas. Me apresuré a terminar mi trabajo. Con muchos esfuerzos coloqué en su sitio la última piedra y la cubrí con argamasa. Volví a levantar la antigua muralla de huesos contra la nueva pared. Durante medio siglo, nadie los ha tocado. In pace requiescat!

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