martes, 27 de julio de 2021

Los FMI de las vacunas. [La esencia del capitalismo consiste en hacer crecer los capitales. Este es su objeto. Si para ello tiene que matar mata, pero si tiene que bailar por sevillanas también baila por sevillanas, porque su objeto es ganar dinero y para eso hace lo que haga falta hacer, y el dinero el capital no lo puede hacer crecer más que robándoselo al trabajador, bien sea organizando una matanza, fomentando el miedo o echándose dos bailes por sevillanas. Esto los trabajadores no lo deberíamos olvidar. Que el señor Bill Gates, jefa turrón de los gordos del capital nos recuerde que la vida no es justa y que nos tenemos que acostumbrar a ello es un mandato lógico que nos hace desde su punto de vista, y por esta razón, los trabajadores le tenemos que hacer saber que se trata de eso, de que como la vida es injusta porque el producto del trabajo en su mayor parte se lo queda el capitalista, lo que queremos los trabajadores es que no nos roben el producto de nuestro trabajo para hacer de la vida algo más justo, aunque naturalmente él junto a otros grandes capitalistas de su misma ralea saldrán perdiendo. Moraleja: señor Bill Gates, ¿te vas enterando o no te vas enterando?]

 

Los FMI de las vacunas

 

Por Alejandro Marcó del Pont

Rebelión

 27/07/2021 

 


Fuentes: El tábano economista

La vida no es justa, acostúmbrate a ello (Bill Gates)

Si hay algo fascinante de la guerra de las vacunas es la diversidad de temas que se presentan. Algunos más o menos disfrazados, otros claramente camuflados, pero en general todos apuntan a cómo los más ricos y poderosos se benefician del desastre de la pandemia y lo empeoran. Convenios secretos, patentes, precios, tiempo de entregas, beneficios, financiamiento de investigación, organismos que aceleran el acceso a las vacunas, geopolítica, muestran solo una parte del abanico de temas.

En este entorno, Estados Unidos viene retrocediendo en la mayoría de sus lugares de influencia. En el comercio, frente a la Ruta de la seda, los acuerdos entre China, Rusia e Irán, y la Asociación Económica Integral Regional (conocida como RCEP), el tratado comercial más grande del mundo. Además, la guerra en Siria, el gasoducto Nord Stream 2, el multilateralismo, presentan algunas preocupaciones extra para los estadounidenses. Pero si hay un material coyuntural alarmante, es la diplomacia mundial de las vacunas.

El propio Foreign Affairs mandó a su gobierno mensajes de todos los colores invitando a vacunar al mundo entero como muestra de poder. Estados Unidos ha sido eclipsado por Rusia y China, quienes han comercializado y distribuido agresivamente sus vacunas en el extranjero, en gran parte para promover los objetivos de la política exterior. Rusia está utilizando los pinchazos para reforzar su imagen y perspectivas de inversión. China está donando dosis para ganar influencia en disputas territoriales y expandir su poder.

La palabra clave aquí resulta “condicionar”. Al igual que el FMI, como veremos, las vacunas operaron como un gran negocio, suprimiendo el ya de por si esfumado predomino estadounidense en gran parte del globo. Los beneficios le ganaron a la influencia de poder. El paso que sigue es volver los equilibrios a su lugar.

La mayoría de los países cuyos mandatarios transitaron la pandemia quedaron expuestos, golpeados, sin capacidad de reacción. La devastación legada de las políticas económicas neoliberales anteriores a la pandemia cuartaron cualquier grado de libertad para dar soluciones. Ahora la diplomacia de las vacunas tendrá que disciplinar nuevamente a los partidos que quieran mantenerse en el gobierno. Como la deuda es el condicionante central del poder del FMI, veremos que evitar muertes y subordinas gobiernos es el elemento central de las vacunas.

La influencia perdida es mucho mayor y más peligrosa de lo imaginada, la geopolítica es central en este juego. Pongamos unos ejemplos que dejaran expuesta la idea. La Comunidad del Caribe (CARICOM) tiene 14 miembros, lo que implica que tiene más votos en la ONU que toda América del Sur. Desde hace tiempo numerosos estados caribeños se aprovechan de la competencia entre China y Taiwán. En el mundo hay solo 15 países que reconocen a Taiwán como estado soberano, de ellos 5 son del Caribe: Belice, Haití, Santa Lucía, San Cristóbal, San Vicente y las Granadinas. A cambio de tal reconocimiento pueden contar con préstamos, obra pública, inversiones provenientes de Taiwán. Con la pandemia se sumaron mascarillas, test rápidos, respiradores, no con la etiqueta “Made in Taiwán”, sino con otra que dice “Taiwán ayuda”. Los votos en la ONU son importantes.

En contraposición, República Dominicana cortó sus relaciones con Taiwán hace unos años, lo que le valió que China alentara tal desaire dominicano enviando un avión a Santo Domingo con una carga de un millón de vacunas a bordo. La puesta en escena fue grandiosa, según el artículo publicado por Nueva Sociedad “El Caribe, China y la geopolítica de las vacunas”. 

La parte de la influencia antes narrada contiene la porción más general de la geopolítica, ahora nos atreveremos a transitar hacia algo un poco más siniestro. Cuando los miembros del parlamento europeo se reunieron para leer el primer contrato públicamente disponible para la compra de vacunas contra la COVID-19, notaron que faltaba algo. De hecho, falta casi todo: ¿el precio por dosis? Censurado. ¿El calendario de entrega? Censurado. ¿La cantidad de dinero pagado por adelantado? Censurada. El contrato en revisión entre la UE con CureVac es considerado como uno de los más transparentes del mundo, imaginen los demás, y no lo decimos nosotros, lo hace un excelente artículo del New York Times.

Los gobiernos han invertido miles de millones de dólares para ayudar a las compañías farmacéuticas a desarrollar vacunas y, a su vez, están gastando miles de millones más para comprar las dosis. El riesgo de la innovación y sus costos fueron estatales. La demanda también está siendo solventada con fondos públicos, entonces, ¿por qué las patentes y los beneficios son privados y la mayoría de los detalles de los acuerdos con esas empresas son secretos? Veamos un poco este pastel de beneficios fármaco-sanitarios contra el Covid-19.

Hay una tesis que supone que los gobiernos del primer mundo, dueños de las vacunas, presionan para, según Zain Rizvi, del grupo de monitoreo Public Citizen, “se esté creando una escasez artificial de vacunas”, lo que tiene mucho sentido. Ya que, al menos con esta posición, han logrado, según los documentos disponibles, que las compañías farmacéuticas obtuvieron plazos de entrega flexibles, protección de patentes, inmunidad de responsabilidad si algo sale mal, falta de difusión de los contratos en general y del valor de la dosis en particular. Es decir, invisibilizaron la mayoría de los términos de los convenios.

Cómo se consigue esto. Veamos. Estados Unidos tiene comprados 780 millones de vacunas Pfizer/BioNTech de las cuales 40 millones irán a Covax para los pobres (5%). Compró 300 millones a Moderna, 400 millones a Johnson&Johnson y 300 millones a AstraZeneca (no aprobada en Estados Unidos). Bien, la pregunta ahora es ¿para qué necesita el gobierno americano 2.180 millones de dosis? Supongamos que quisiera poner tres dosis a su población, que es de 328 millones, necesitaría 984 millones de dosis. Tiene 300 millones para jugar a la diplomacia de las vacunas, que está implementando. Aun así, le siguen sobrando casi 900 millones de dosis. Idénticas ideas operan para la Unión Europea. Tiene adquiridas 2.300 millones de dosis y sus habitantes son 447 millones de personas; poniendo tres dosis llegaría a 1.341 millones, y le sobrarían 959 millones.

Esta lógica opera no solo en la UE y los Estados Unidos, también para Gran Bretaña. Según el NYT, poco días después de comenzar la vacunación, las compañías farmacéuticas Pfizer y AstraZeneca anunciaron que no iban a poder cumplir con sus plazos de entrega en Europa, lo que causó una preocupación generalizada debido a la propagación de las variantes peligrosas del virus, como en la actualidad la variante delta. Aun así, un punto clave en los contratos, el precio de la dosis, está anulado ya que las empresas lo consideran un secreto comercial. De hecho, algunas farmacéuticas han incluido cláusulas en sus contratos de suministro que les permiten suspender las entregas si los países revelan el precio.

Para entender los precios. Las facturaciones solo para el 2021 de alguna de estas empresas se encuentra estimada en un artículo de The Guardian, fruto de un minuciosos análisis, y a pesar que los datos no pueden ser homogéneos y comparables en un 100%, ya que, como hemos dicho, el juego es que exista mucho secretismo y poca transparencia. Según dicho artículo, Pfizer/BioNTech para el 2021 obtendrá ingresos por U$S 22.000 millones, Moderna unos U$S 19.600 millones, Johnson&Johnson más de U$S 12.000 millones. Las diferencias están no solo en las cantidades sino en los precios.

Si bien está estipulado que no pueden darse a conocer los precios de las dosis, siempre hay algún descuidado que los expone. Según Reuters Sudáfrica, pagará 5,25 dólares por dosis por 1,5 millones de inyecciones de la vacuna contra el coronavirus, mientras que la UE pagó 2,19 dólares por cada dosis de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca. Algo similar sucede con Pfizer, un funcionario belga reveló por error una lista de precios, que mostraba que los contribuyentes estadounidenses estaban pagando 19,50 dólares por dosis de la vacuna Pfizer, mientras que los europeos pagaban 14,70 dólares. Para el estudio de The Guardian antes citado, basado en un analista de Barclays, la dosis de Pfizer/BioNTech está entre U$S 39 y U$S 30, dependiendo la cara del consumidor.

Hay una serie de puntos centrales aquí. Como no se pueden divulgar los precios, esto permite que la misma vacuna se pueda vender a diferentes valores. También vimos que los países centrales acapararon las primeras dosis, y lo reafirmaron introduciendo en los contratos la prohibición de donaciones y reventas de las vacunas. Lo que se puede hacer es realizar prestamos, de manera que quede asegurada la compra de la misma vacuna para su devolución y la segunda dosis. Los tiempos de entrega, por otra parte, se consideran información patentada, por lo que no existen puntos de referencia públicos con los que se pueda medir el desempeño de una compañía. O sea, las vacunas llegan cuando la empresa lo decide.

Los gobiernos firman al menos tres tipos de acuerdos de vacunas. Algunos les compran directamente a las empresas farmacéuticas. Otros a través de organismos regionales, como la Unión Europea, y muchos recurrirán al Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19 (COVAX, por su sigla en inglés), y aquí comienza el baile. Que se produzcan y distribuyan vacunas de manera equitativa para una pandemia global es un rol esencial de Organización Mundial de la Salud. En su lugar se creó una institución privada para que lo supervise.

Como el inicio es poco venturoso, analicemos su constitución y soportemos su papel antes de saltar de un puente. La pandemia ha tenido muchas paradojas, pero la creación de un organismo como Covax no es una de ellas. Sobre todo, porque su función no es distribuir de manera equitativa las vacunas; de hecho no lo hizo, su función es evitar la cancelación de las patentes interviniendo como muro de contención ante las arremetidas contras las Big Farma.

El COVAX fue fundado por la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización y la Coalición para la Innovaciones en la preparación de Epidemias (GAVI y CEPI, por sus siglas en inglés), la Organización Mundial de la Salud, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Banco Mundial, y aquí se comienza a poner turbio, la Fundación Bill y Melinda Gates. Por cierto, GAVI fue creado por dicha fundación.

El COVAX cuenta con dos plataformas financieras diferenciadas para la compra de vacunas contra la COVID: una para países que están comprando directamente grandes cantidades de dosis a fabricantes individuales, y otra para países económicamente débiles, que no pueden financiar la compra de vacunas en este mercado, muy poco competitivo. En términos políticos, entonces, el mercado mundial está dividido entre los países más ricos que aplican políticas nacionalistas con respecto a las vacunas, por un lado, y el resto de países, por el otro, que sufren una “hambruna de vacunas”.

La primera vía de financiamiento, que el COVAX denomina amablemente “países autofinanciados”, consta en sí misma de dos vías. La primera es para aquellos países con capacidad de ser “países autofinanciados”, pero que consideran que no están obteniendo los mejores precios ni plazos de entrega, pero otro grupo de estos países con capacidad de “autofinanciarse” enfrentan otro riesgo. Como son países ricos, tienen la capacidad financiera de correr el riesgo y firmar acuerdos de compra con empresas cuyas vacunas todavía están en la fase de prueba y quizás no la pasen. La idea sigue siendo la misma, generar un clima de escasez, porque hasta las que no están aprobadas, las tienen las grandes potencias. COVAX ayuda en esta tarea como intermediario.

La segunda plataforma, denominada Compromiso Anticipado de Mercado (CAM) del COVAX, está dirigida a las 92 economías de renta baja y media designadas por el Banco Mundial, incluidas 12 economías que son elegibles para recibir apoyo de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Grupo Banco Mundial, o sea, las migajas de las vacunas, pero sin que nadie proteste.

Para el COVAX, su “asociación” con el sistema de las Naciones Unidas es crucial para ganar legitimidad y obtener aceptación, pero el COVAX restringe efectivamente el papel de las organizaciones del sistema de la ONU -incluida la OMS- en los órganos de decisión clave, derivando a las/os representantes de los gobiernos a órganos asesores. La creación y el sistema en el que transita, la producción, compra y distribución de las vacunas realizados por las farmacéuticas es absolutamente brillante, perverso y a la luz del día.

Covax funciona también como una forma de privilegiar las vacunas transgénicas, patentadas y altamente experimentales, sobre todo las de ARN de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson, según un brillante informe de Amigos de la Tierra. Esta tecnología, basada en el método “ARN mensajero es totalmente experimental provocó, para tener una idea, que una ley votada por el congreso argentino, fuera modificado por un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para que no se querelle a las empresas o el estado se haga cargo de los costos”.

Es patético que esto suceda, pero como se ve, ante los contagios y la muerte, las empresas, no solo generan una idea de faltante de vacunas y encubren los precios, sino que los gobiernos quedan como buenos o malos administradores o negociadores, dependiendo de cuantas vacunas consigan. Y esto depende de qué tan condicionados queden. Geopolítica para ganar respeto y dependencia para obtener inmunidad no son buenos inicios de una etapa superadora del mundo. Si así nos comportamos con pandemia, qué esperan acerca de la pobreza. 

Fuente: https://eltabanoeconomista.wordpress.com/2021/07/25/los-fmi-de-las-vacunas/

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Antonio Machado. España en paz

 

Tal día como hoy de 1875 nacía en Sevilla el gran poeta español republicano Antonio Machado. Lo recordamos mediante uno de sus poemas emblemáticos, escrito en noviembre de 1914, y relativo a la Primera Guerra Mundial.

España en paz

Antonio Machado

El Viejo Topo

26.07.2021

 

En mi rincón moruno, mientras repiquetea
el agua de la siembra bendita en los cristales,
yo pienso en la lejana Europa que pelea,
el fiero Norte, envuelto en lluvias otoñales.

Donde combaten galos, ingleses y teutones,
allá, en la vieja Flandes y en una tarde fría,
sobre jinetes, carros, infantes y cañones
pondrá la lluvia el velo de su melancolía.

Envolverá la niebla el rojo expolario
—sordina gris al férreo claror del campamento—,
las brumas de la mancha caerán como un sudario
de la flamenca duna sobre el fangal sangriento.

Un César ha ordenado las tropas de Germania
contra el francés avaro y el triste moscovita,
y osó hostigar la rubia pantera de Britania.
Medio planeta en armas contra el teutón milita.

¡Señor! La guerra es mala y bárbara; la guerra,
odiada por las madres, las almas entigrece;
mientras la guerra pasa, ¿quién sembrará la tierra?
¿Quién segará la espiga que junio amarillece?

Albión acecha y caza las quillas en los mares;
Germania arruina templos, moradas y talleres;
la guerra pone un soplo de hielo en los hogares,
y el hambre en los caminos, y el llanto en las mujeres.

Es bárbara la guerra y torpe y regresiva;
¿Por qué otra vez a Europa esta sangrienta racha
que siega el alma y esta locura acometida?
¿Por qué otra vez el hombre de sangre se emborracha?

La guerra nos devuelve las podres y las pestes
del Ultramar cristiano; el vértigo de horrores
que trajo Atila a Europa con sus feroces huestes;
las hordas mercenarias, los púnicos rencores;
la guerra nos devuelve los muertos milenarios
de cíclopes, centauros, Heracles y Téseos;
la guerra resucita los sueños cavernarios
del hombre con peludos mammuthes giganteos.

¿Y bien? El mundo en guerra y en paz España sola.
¡Salud, oh buen Quijano! Por si este gesto es tuyo,
yo te saludo. ¡Salve! Salud, paz española,
si no eres paz cobarde, sino desdén y orgullo.

Si eres desdén y orgullo, valor de ti, si bruñes
en esa paz, valiente, la enmohecida espada,
para tenerla limpia, sin tacha, cuando empuñes
el arma de tu vieja panoplia arrinconada;
si pules y acicalas tus hierros para, un día,
vestir de luz, y erguida: heme aquí, pues, España,
en alma y cuerpo, toda, para una guerra mía,
heme aquí pues, vestida para la propia hazaña,
decir, para que diga quien oiga: es voz, no es eco,
el buen manchego habla palabras de cordura;
parece que el hidalgo amojamado y seco
entró en razón, y tiene espada a la cintura;
entonces, paz de España, yo te saludo.

Si eres vergüenza humana de esos rencores cabezudos
con que se matan miles de avaros mercaderes,
sobre la madre tierra que los parió desnudos;
si sabes cómo Europa entera se anegaba
en una paz sin alma, en un afán sin vida,
y que una calentura cruel la aniquilaba,
que es hoy la fiebre de esta pelea fratricida;
si sabes que esos pueblos arrojan sus riquezas
al mar y al fuego —todos— para sentirse hermanos
un día ante el divino altar de la pobreza,
gabachos y tudescos, latinos y britanos,
entonces, paz de España, también yo te saludo,
y a ti, la España fuerte, si, en esta paz bendita,
en tu desdeño esculpes como sobre un escudo,
dos ojos que avizoran y un ceño que medita.

Baeza, 10 de noviembre de 1914.

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sábado, 24 de julio de 2021

El parlamento de Reino Unido informa sobre cómo la guerra de la OTAN en Libia se basó en mentiras. [Bueno, pero que la gente no me vaya a entrar ahora en sofoco intensivo que estas cosas son propias de la democracia representativa, en las que elegido el elegido que te han dado para que eleijas, hasta luego Lucas, que si te he visto no me acuerdo, se convierte de representante en sustituyente del elector, se lía la manta a la cabeza para dar los cabezazos que su jefe (a éste no lo elige nadie, ni Dios) le ordena y manda, y si hay que bombardear se bombardea otanizando el asunto, que los gastos corren de cuenta del elector. En concreto y en el caso español/española para que la OTAN pegue sus pepinazos de humanidad/humanidod los trabajadores españoles pagan más del 1,5% de todo lo producido en un año que es a lo que se le denomina el PIB. Total nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano, que los españoles somos cantidubi valientes/valientas ]

 

El parlamento de Reino Unido informa sobre cómo la guerra de la OTAN en Libia se basó en mentiras

 

Por Ben Norton

Rebelión

23/07/2021 

Fuentes: Salon Media Group

Hemos traducido este artículo del periodista estadounidense Ben Norton por ser uno de los más exhaustivos que se han escrito sobre un importante acontecimiento que ha pasado prácticamente desapercibido en los grandes y principales medios de comunicación españoles y europeos.

Un comité designado por el parlamento británico para evaluar la intervención de Reino Unido en la guerra de Libia ha concluido que todos los argumentos en los que se basaron quienes lideraron la coalición internacional atacante eran mentiras y exageraciones infundadas. Que fue una enorme irresponsabilidad por parte de los parlamentarios británicos apoyar una guerra basando sus decisiones en informaciones difundidas por medios de comunicación y otras fuentes sesgadas con intereses ocultos, y sin prever las graves consecuencias.

Nos vemos en la obligación de ofrecer algunas consideraciones sobre el informe ya que deja el papel fundamental de Estados Unidos en segundo plano, porque su objetivo es evaluar la actuación de su gobierno y no la de otros. Creemos que no concede el peso que realmente tuvo el Departamento de Estado de EEUU, bajo las órdenes de Hillary Clinton, en el inicio, incitación, desinformación y desarrollo de y sobre la guerra. Tras la publicación de los emails de Hillary Clinton ha quedado en evidencia que este papel fue de mayor peso del que el comité británico ha concedido. No olvidemos que el país aliado, colaborador y socio incondicional de los principales financiadores de la guerra de agresión a Libia, Qatar y Emiratos Árabes, es EEUU.

Documentos desclasificados del gobierno de EEUU desvelaron hace tiempo que desde los años 60 la diplomacia estadounidense lleva a cabo la estrategia -para acceder a los recursos africanos- de presionar a los países aliados y de la OTAN para que intervengan en África e impidan a los gobiernos nacionales controlar los recursos, quedando ellos como “observadores preocupados” ante la opinión pública y los propios gobiernos presionados. Esta estrategia que ha dado excelentes resultados durante los últimos 50 años se repite una y otra vez ante las narices de todo el mundo. Aunque es obvio que la apabullante ayuda militar y de inteligencia de EEUU, lo que se llama ahora de “Seguridad”, es lo que verdaderamente hace posible la intervención de otros países como Francia y Reino Unido en África. Este “observador preocupado” contactó con Sarkozy y le contó que Gadafi tenía infinitas toneladas de oro y plata porque quería implantar una moneda panafricana “que sustituyese al franco francés”, algo que el Banco Central de Francia no puede permitirse.

Hay que recordar que este plan era conocido porque el propio Gadafi lo venía proponiendo en las cumbres de la Unión Africana desde hacía años, y Francia nunca corrió a bombardear Libia por ello, a pesar de ser un país invitado a todas las reuniones de la UA, sino que se hacía cargo de ello por otros medios.

Sin embargo, los emails de los asesores de Clinton y de ella misma dejan entrever una clara intención de “malmeter” a Sarkozy y a su equipo, haciéndole ver de paso, que en EEUU cuando la popularidad de un presidente cae, el entrar en una guerra exterior le permite recuperar la popularidad, le hace caer en la cuenta de que puede hacerse con los recursos que van a quedar “sin dueño” en el Sáhara y le deja claro que no se preocupe por sus fuerzas militares, que no le faltará respaldo. De este modo, una vez más, EEUU queda como el “observador preocupado” y logra su objetivo principal que es acabar con el plan de Gadafi de comerciar el petróleo y el gas de la Organización de Países Productores de Petróleo, OPEP, en una moneda basada en oro, que podría ser el dínar libio, pero también cualquier otra, y no en el dólar estadounidense que no está basada en nada y su emisión por parte de la Reserva Federal es totalmente opaca. Eso sí es un peligro para el llamado Establishment económico mundial, encabezado por EEUU.

Esta estrategia se puede ver en diversos hechos que no suelen analizarse en los medios, como por ejemplo lo ocurrido cuando en uno de los primeros momentos de la intervención, la OTAN se había estancado combatiendo a las fuerzas de Gadafi, pero inmediatamente surgió de la nada un submarino estadounidense en el Mediterráneo, el USS Florida, y lanzó 100 misiles crucero contra el ejército de Libia en una sola noche, con lo que abrió un corredor para que los franceses, británicos y demás (España también intervino) pudieran seguir con “su” intervención.

Esta narrativa: “Francia no quiere perder su influencia”, “protestas internas suplican a la ex colonia intervención”, “quere tener el control de los recursos”, es muy similar a la de otras guerras de Francia en África, pero en todas hay un componente que se repite y que nunca se analiza: en cuestión de días, un descomunal despliegue militar -suministrado rapidamente por EEUU y aliados del Golfo- arrasa con países de escasa población y no preparados ni interesados en ninguna guerra. Francia necesita mantener el franco CFA, sí, pero sin el empuje, la incitación y el apoyo de EEUU no entraría tan alegremente en guerras en África, y de paso, EEUU logra su objetivo de impedir que los gobiernos africanos controlen sus propios recursos naturales y financieros.

Mientras tanto, el control de la información que crea la opinión pública sigue siendo un asunto tomado demasiado a la ligera por todos, incluso por informes tan importantes como estos. Por ejemplo, algunas de las fuentes de los propios investigadores británicos son tan sesgadas como las qataríes y saudís que ellos denuncian, ya que se ocupan más que de informar, de exonerar a EEUU por esta guerra -de la que no se depurarán responsabilidades, a pesar de estos informes-, como el New York Times, Washington Post o las palabras del propio Obama.


Investigación británica: Gadafi no iba a masacrar a civiles; los bombardeos occidentales empeoraron el extremismo islámico.

Un nuevo informe publicado por el Parlamento británico muestra que la guerra de la OTAN sobre Libia de 2011 se basó en una serie de mentiras.

“Libya: Examination of intervention and collapse and the UK’s future policy options” (Libia: Examen de la intervencion y colapso y las futuras opciones políticas de Reino Unido), una investigación realizada por el Comité de Asuntos Exteriores de la bipartita Cámara de los Comunes condena el papel interpretado por el Reino Unido en la guerra, que derrocó el gobierno del líder Muamar Gadafi en Libia, y sumió el país del norte de África en el caos.

“No hemos visto pruebas de que el Reino Unido llevase a cabo un análisis apropiado de la naturaleza de la rebelión en Libia”, afirma el informe. “La estrategia de Reino Unido se basó en suposiciones erróneas y en una comprensión incompleta de las pruebas”.

El Comité de Asuntos Exteriores concluye que el gobierno británico “no fue capaz de identificar que la amenaza a los civiles fue exagerada y que los rebeldes incluían un elemento islamista importante”.

“La investiación libia, que se lanzó en julio de 2015, se basó en más de un año de investigaciones y entrevistas con políticos, académicos, periodistas y más. El informe, que fue publicado el 14 de septiembre, revela lo siguiente:

  • Gadafi no estaba planeando masacrar civiles. Este mito fue exagerado por los rebeldes y los gobiernos occidentales, que basaron sus intervenciones en poca información de Inteligencia.
  • La amenaza de los extremistas islamistas, que tuviron una gran influencia en las revueltas, fue ignorada -y los bombardeos de la OTAN hicieron esta amenaza incluso mayor, proporcionando a ISIS una base en el norte de África.
  • Francia, que inició la intervención militar, estuvo motivada por intereses económicos y políticos, no humanitarios.
  • Las revueltas -que fueron violentas, no pacíficas- probablemente no hubieran tenido éxito si no hubiera sido por la intervención y la ayuda militar extranjera. Los medios de comunicación extranjeros, particularmente Al Jazera de Qatar y Al Arabiya de Arabia Saudí, también difundieron rumores infundados sobre Gadafi y el gobierno libio.
  • Los bombardeos de la OTAN hundieron a Libia en un desastre humanitario, matando a miles de personas y desplazando a otros cientos de miles, transformando Libia de ser el país africano con el mayor nivel de vida a un estado fallido devastado por la guerra.

Mito sobre que Gadafi iba a masacrar a civiles y falta de información de Inteligencia

“A pesar de su retórica, la proposición de que Muamar Gadafi había ordenado la masacre de civiles en Bengazi no se apoyaba en ninguna prueba disponible”, afirma claramente el Comité de Asuntos Exteriores.

“Mientras que Muamar Gadafi ciertamente amenazó con violencia a aquellos que se levantaron en armas contra su gobierno, esto no se traducía necesariamente en una amenaza contra todo el mundo en Begazi”, añade el informe. “En resumen, la escalada de amenazas a los civiles fue presentada con una certeza injustificada”.

El sumario del informe también señala que la guerra “no contó con información precisa de Inteligencia”. Añade que “Al parecer, agentes de Inteligencia de Estados Unidos describieron la intervención como una decisión tomada a la ligera”.

Esto dessafía y contradice lo que las figuras políticas afirmaron en aquellos momentos previos a los bombardeos de la OTAN. Después de los violentos levantamientos que estallaron en Libia en febrero, y de que Bengazi -la segunda ciudad más grande de Libia- fuera tomada por los rebeldes, figuras de la oposición en el exilio como Soliman Bouchuiguir, presidente de la Liga para los Derechos Humanos con sede en Europa, afirmaron que si Gadafi retomaba la ciudad, “se produciría un auténtico baño de sangre, una masacre como la que se vivió en Ruanda”.

El informe del Parlamento británico, sin embargo, señala que el gobierno libio había retomado ciudades de los rebeldes a primeros de febrero de 2011, antes de que la OTAN lanzase su campaña de ataques aéreos, y las fuerzas de Gadafi no habían atacado a los civiles.

El 17 de marzo, señala el informe, dos días antes de que la OTAN empezase a bombardear, Gadafi dijo a los rebeldes en Bengazi: “Tirad vuestras armas, exactamente como hicieron vuestros hermanos en Ajdabiya y otros lugares. Ellos depusieron sus armas y están a salvo. Nunca los hemos perseguido”.

El Comité de Asuntos Exteriores añade que, cuando las fuerzas del gobierno de Libia retomaron la ciudad de Ajdabiya en febrero, no atacaron a los civiles. Gadafi “también intentó apaciguar a los protestantes en Begazi con una oferta de ayuda al desarrollo antes de desplegar finalmente las tropas”, añade el informe.

En otro ejemplo, el informe indica que, después de luchar en febrero y marzo en la ciudad de Misrata, la tercera ciudad más grande de Libia, que también había sido tomada por los rebeldes, solamente un 1% de las personas matadas por el gobierno de Libia eran mujeres y niños.

“La disparidad entre las muertes de hombres y mujeres sugiere que las fuerzas del régimen de Gadafi atacaban a los combatientes en una guerra civil y no a civiles indiscriminadamente”, asegura el Comité.

Altos funcionarios británicos admitieron en la investigación del Parlamento que no tuvieron en cuenta las actuaciones que de verdad estaba llevando a cabo Gadafi, sino que pidieron la intervención militar en Libia basándose en su retórica.

En febrero, Gadafi pronunció un acalorado discurso amenazando a los rebeldes que habían tomado el control de las ciudades. Dijo que “solo eran unos cuantos” y “unos pocos terroristas”, y los llamó “ratas” que “están convirtiendo Libia en los emiratos de Zawahiri y Bin Laden”, haciendo referencia a líderes de Al Qaeda.

Al final de su discurso, Gadafi prometió “Limpiar Libia, palmo a palmo, casa por casa, hogar por hogar, callejón por callejón” de estos rebeldes. Muchos medios occidentales, sin embargo, dieron por sobreentendido e informaron rotundamente que estas palabras significaban una amenaza para todos los manifestantes. Un periodista israelí popularizó esta línea de información convirtiéndolo en una canción titulada “Zenga Zenga” (callejón, en árabe). El vídeo de Youtube con el discurso remezclado circuló por todo el mundo.

El Comité de Asuntos Exteriores apunta en su informe que, en aquel momento, los funcionarios británicos “carecían de información de Inteligencia fiable”. William Hague, que sirvió como Secretario de Estado británico para Asuntos Exteriores y de la Commonwealth durante la guerra en Libia, afirmó al Comité que “Gadafi había prometido “ir casa por casa, habitación por habitación, exigiendo su venganza contra el pueblo de Bengazi”, citando erróneamente el discurso de Gadafi, añadiendo que “un montón de gente iba a morir”.

“Dada la falta de información de Inteligencia fiable, tanto Lord Hague como el doctor Fox destacaron el impacto de la retórica de Muamar Gadafi a la hora de tomar su decisión”, apunta el informe, también haciendo referencia al entonces Secretario de Estado para la Defensa, Liam Fox.

George Joffé, un académico del King’s Collegue de la Universidad de Londres, y un experto en Oriente Medio y Norte de África, declaró al Comité de Asuntos Exteriores para su investigación que, mientras que Gadafi algunas veces utilizaba una retórica intimidatoria bastante de “helarte la sangre”, ejemplos del pasado mostraban que el líder libio que tanto tiempo llevaba en el poder era “muy cuidadoso” para evitar la muerte de civiles.

En una ocasión, contó Joffé, “en lugar de intentar eliminar las amenazas al régimen en el este, en Cyrenaica, Gadafi se pasó seis meses intentando pacificar a las tribus del lugar”. Gadafi “hubiera sido muy cuidadoso con la respuesta real” agregó Joffé en el informe. “El temor a la masacre de civiles fue enormemente exagerado”.

Alison Pargeter, investigadora senior del Instituto Royal United Services, y especialista en Libia que también fue entrevistada para las investigaciones, se mostró de acuerdo con Joffé. Pargeter dijo al Comité que en aquel momento no había pruebas reales de que Gadafi se estuviera preparando para lanzar una masacre contra sus propios civiles”.

“Emigrados opositores a Muamar Gadafi explotaron la agitación en Libia exagerando la amenaza a los civiles y alentando a las potencias occidentales a intervenir”, señala el informe, resumiendo el análisis de Joffé.

Pargeter añadió que los libios que se oponían al gobierno exageraron el uso de “mercenarios” por parte de Gadafi, un término que a menudo se utiliza como sinónimo para designar a los libios de ascendencia subsahariana. La investigadora añade que los libios le habían dicho: “Los africanos están viniendo. Nos van a masacrar. Gadafi está mandando africanos a las calles. Van a matar a nuestras familias”.

“Creo que eso se amplificó demasiado”, asegura Pargeter. Este mito amplificado llevó a la violencia extrema. Los libios negros fueron reprimidos violentamente por parte de los rebeldes libios. La AP (Associated Press) informó en septiembre de 2011: “Fuerzas rebeldes y civiles armados están acorralando a miles de libios negros y migrantes del África Subsahariana”. Señalaba: “Prácticamente todos los detenidos dicen que son trabajadores migrantes inocentes”.

(Los crímenes que cometieron los rebeldes contra los libios negros iban a llegar a ser mucho peor. En 2012, hubo informes sobre que los libios negros fueron metidos en jaulas por los rebeldes y obligados a comer banderas. Como informó previamente Salon, Human Right Watch (HRW), también advirtió en 2013 de “graves y continuandas violaciones de los derechos humanos cometidas contra los habitantes de la ciudad de Tawergha, que son considerados por lo general como seguidores de Muamar Gadafi.” Los habitantes de Tawergha eran mayoritariamente descendientes de esclavos negros y eran muy pobres. HRW informó de que los rebeldes libios llevaron a cabo el “desplazamiento forzado de unas 40.000 personas y que las detenciones arbitrarias, las torturas y los asesinatos son generalizados, sistemáticos y lo suficientemente organizados como para considerarse crímenes contra la humanidad”.)

En julio de 2011, el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner reconoció que Gadafi es alguien dado “a utilizar una retórica exagerada”, pero en febrero, los gobiernos occidentales convirtieron sus discursos en armas.

El Comité de Asuntos Exteriores señala en su informe que, a pesar de la falta de información de las agencias de Inteligencia, “el gobierno de Reino Unido se centró exclusivamente en la intervención militar” como solución en Libia, ignorando otras formas disponibles de compromiso político y diplomáticas.

Esto es coherente con la información difundida por The Washington Times, que averiguó que el hijo de Gadafi, Saif, había esperado negociar un alto el fuego con el gobierno de Estados Unidos. Saif Gadafi abrió comunicaciones sigilosamente con la Jefatura del Estado Mayor Conjunta, pero la entonces Secretaria de Estado Hillary Clinton intervino y pidió al Pentágono que detuviera las conversaciones con el gobierno de Libia. “La Secretaria Clinton no quiere negociar en absoluto”, dijo a Saif un funcionario de Inteligencia de EEUU.

En marzo, la Secretaria Clinton había llamado a Muamar Gadafi una “criatura” “que no tiene conciencia y que amenazará a cualquiera que se ponga en su camino”. Clinton, que tuvo un papel de liderazgo en presionar para que la OTAN bombardease Libia, afirmó que Gadafi “haría cosas terribles” si no se le detenía.

Desde marzo hasta octubre de 2011, la OTAN llevó a cabo una campaña de bombardeos contra las fuerzas del gobierno de Libia. Afirmaba estar en una misión humanitaria para proteger a los civiles. En octubre, Gadafi fue brutalmente asesinado -sodomizado con una bayoneta por los rebeldes. (Al oír la noticia de su muerte, la Secretaria Clinton anunció, en directo en televisión, “We came, we saw, he died!” (¡vinimos, vimos y él murió!).

El informe del Comité de Asuntos Exteriores no obstante señala que, si bien la intervención de la OTAN fue vendida como una misión humanitaria, su objetivo ostensible fue logrado en tan solo un día.

El 20 de marzo de 2011, las fuerzas de Gadafi retrocedieron aproximadamente 40 millas [algo mas de 64 kilómetros] de Bengazi, después de que atacaran los aviones franceses. “Si el objetivo primordial de la intervención de la coalición era la urgente necesidad de proteger a los civiles en Bengazi, entonces este objetivo se logró en menos de 24 horas”, dice el informe. Sin embargo la intervención militar continuó durante varios meses más.

El informe explica: “la intervención limitada para proteger a los civiles se transformó en una política oportunista de cambio de régimen”. Este punto de vista ha sido cuestionado por Micah Zenko, un alto rango del Consejo de Relaciones Exteriores. Zenko utilizó los propios materiales de la OTAN para demostrar que “la intervención libia lo que pretendía desde el principio era el cambio de régimen”.

En su investigación, el Comité de Asuntos Exteriores cita un informe de Amnistía Internacional de junio de 2011, que señala que “la mayoría de la cobertura de los medios occidentales ha presentado desde el principio un punto de vista muy sesgado de la lógica de los acontecimientos, presentando el movimiento de protesta como completamente pacífico y sugiriendo repetidamente que las fuerzas de seguridad del régimen estaban masacrando impunemente a manifestantes desarmados que no suponían ninguna amenaza para la seguridad.”

Amnistía Internacional también dijo que fue incapaz de encontrar pruebas para las acusaciones de que el gobierno de Libia había dado viagra a sus tropas y los había alentado a violar a mujeres en las zonas tomadas por los rebeldes. La Secretaria de Estado Clinton, entre otros, había contribuido a esta mentira no probada.

Extremistas islamistas y la expansión de las armas libias

Hoy, Libia alberga la mayor base del grupo extremista genocida ISIS fuera de Irak y Siria. Otros grupos islamistas se apoderaron de grandes franjas de territorio después de que fuera destruido el gobierno de Libia.

“Ahora está claro que las milicias de militantes islamistas tuvieron un papel importante en la rebelión de febrero de 2011 y después”, afirma claramente el Comité de Asuntos Exteriores.

“La información de las agencias de inteligencia sobre el alcance de la implicación de los elementos militantes islamistas en la rebelión anti-Gadafi fue del todo inadecuada”, añade el informe. Cita al antiguo jefe de Estado Mayor de Defensa británico David Richards, quien “confirmó que la información de inteligencia sobre la composición de las milicias rebeldes “no era tan buena como uno hubiera deseado”.

La investigación preguntó a Richards si sabía si miembros del Grupo combatiente islamista de Libia afiliado a Al-Qaeda estaban participando en la rebelión de marzo de 2011. Dijo que “era una zona gris”. Richards recordó que “libios respetables estaban asegurando a la Oficina de Exteriores que “Extremistas islamistas no se beneficiarían de las revueltas, pero admitió, con el beneficio de la retrospectiva, que aquello no era más que un deseo en el mejor de los casos”.

“La posibilidad de que los grupos militantes extremistas intentaran beneficiarse de la rebelión no debería haberse reservado para la retrospectiva”, comenta el Comité. “Las conexiones libias con grupos extremistas militantes transnacionales eran conocidas antes de 2011, porque muchos libios habían participado en la insurgencia iraquí y en Afganistan con Al-qaeda.”

La destrucción del gobierno de Libia por parte de la OTAN también causó que algunas de sus inmensas reservas de armas y municiones “cayeran en manos de milicias” y que fueran traficadas por todo el norte y oeste de África y Oriente Medio”, señala el Comité de Asuntos Exteriores.

“La incapacidad de la comunidad internacional para asegurar las armas abandonadas por el régimen de Gadafi alimentó la inestabiliad en Libia y permitió que aumentase el terrorismo por todo el norte y oeste de África y Oriente Medio”

Cita un estudio de un panel de expertos de la ONU, que encontró armas del antiguo gobierno de Libia en Argelia, Chad, Egipto, Gaza, Mali, Níger, Túnez y Siria. El panel de la ONU señala que “armas originarias de Libia han reforzado significativamente la capacidad militar de grupos terroristas que operan en Argelia, Egipto, Mali y Túnez”.

Un estudio anterior del Parlamento británico citado por el informe también descubrió que las armas libias terminaron en las manos de Boko Haram, el grupo extremista afiliado a ISIS que ha llevado a cabo masacres de civiles en Nigeria.

El Antiguo Jefe de Estado Mayor de Defensa, Richards dijo a los investigadores que el Reino Unido esperaba impedir que las armas y munición del gobierno de Libia fueran confiscadas, pero no pudo recordar que el gobierno británico “hiciera nada para lograrlo”.

Motivaciones políticas y económicas de Francia

El Comité de Asuntos Exteriores confirma que “Francia lideró a la comunidad internacional en avanzar el caso para una intervención militar en Libia en febrero y marzo de 2011.” El Reino Unido se unión después, seguido de Estados Unidos.

El informe también señala que las principales razones para que Francia presionase en pro de la intervención militar en Libia eran los “recursos financieros casi sin fondo” de Gadafi, el plan del líder libio de crear una divisa alternativa al Franco francés en África. “El plan a largo plazo de Gadafi de suplantar a Francia como poder dominante en el FrancAfrique” y el deseo de “aumentar la influencia francesa en el norte de África”.

Inicialmente, los Estados Unidos no estaban decididos sobre la intervención militar en Libia, según el informe. “Había divisiones en el gobierno estadounidense”, descubrió la investigación. Esto confirma lo que ha dicho el presidente Obama después (dijo que la guerra de Libia había sido su “mayor error”), y lo que el New York Times averiguó en su propia investigación detallada.

Francia y el Reino Unido fueron los primeros en presionar a la comunidad internacional para imponer una zona de exclusión aérea en Libia, aparentemente para proteger a los civiles, según el informe. Sin embargo, una vez que estuvo a bordo del plan, los Estados Unidos fueron los que más agresivamente presionaron para la intervención militar.

“Los Estados Unidos fueron fundamentales en ampliar los términos de la resolución 1973 [Del Consejo de Seguridad de la ONU] más allá de la imposición de la zona de exclusión aérea para incluir la autorización de “Todas las medidas necesarias para proteger a los civiles”, señala el informe. “En la práctica, esto llevó a la imposición de una zona de exclusión vial y la autoasumida autoridad para atacar a todo el comando del gobierno de Libia y su red de comunicaciones al completo”.

Explicando las motivaciones de Francia, el informe cita un email de abril de 2011 a la entonces secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton que destacaba que “Gadafi tenía recursos financieros casi sin fondo para continuar indefinidamente”.

“El gobierno de Gadafi tiene 143 toneladas de oro, y una cantidad similar de plata”, escribió el asistente de Clinton Sidney Blumenthal, citando “fuentes con acceso a asesores de Saif al-Islam Gadafi”, el hijo de Gadafi.

Se pretendía que este oro “fuera utilizado para establecer una moneda pan-africana basada en el Dínar de oro líbio”, dice Blumenthal, citando “individuos con conocimientos”. Añadió que “Este plan había sido siseñado para proporcionar a los países del África francófona una moneda alternativa al Franco francés”.

“Oficiales de Inteligencia franceses descubrieron este plan poco después de que comenzase la actual rebelión, y esto fue uno de los factores que influyeron en la decisión de Sarkozy de comprometer a Francia con el ataque a Libia”, escribió Blumenthal, haciendo referencia al entonces presidente francés Nicolas Sarkozy, del partido de derechas Unión por un Movimiento Popular.

Los oficiales de Inteligencia francesa articularon 5 factores que motivaron a Sarkozy:

“1- Un deseo de obtener una mayor participación en la producción de petróleo de Libia
2- Aumentar la influencia de Francia en el Norte de África
3- Mejorar su situación política a nivel interno en Francia
4- Proporcionar al ejército francés una oportunidad de reafirmar su posición en el mundo
5- Hacerse cargo de la preocupación de sus asesores por los planes a largo plazo de Gadafi, para suplantar a Francia como poder dominante en el África francófona.”

El papel crucial de la intervención extranjera

El informe del Parlamento británico señala que los bombardeos de la OTAN “movieron la balanza militar en la guera civil de Libia en favor de los rebeldes”.

“La combinación del potencial aéreo de la coalición con el suministro [extranjero] de armas, Inteligencia y personal a los rebeldes garantizó la derrota militar del régimen de Gadafi”, añade el Comité de Asuntos Exteriores.

La resolución 1973, en marzo de 2011, del Consejo de Seguridad de la ONU que impuso una zona de exclusión aérea en Libia, se suponía que era para garantizar una extricta implementación del embargo de armas”, sigue señalando el informe, pero “la comunidad internacional miró para otro lado ante el suministro de armas a los rebeldes.”

Las fuerzas rebeldes sobre el terreno dentro de Libia “estaban reforzadas por personal y servicios de Inteligencia proporcionados por” Reino Unido, Francia, Turquía, Qatar y Emiratos Arabes Unidos, según desvela la investigación.

El entonces jefe de Defensa británico David Richards también dijo a los investigadores que el Reino Unido “tenía unas cuantas personas empotradas” en las fuerzas rebeldes sobre el terreno.

Richards hizo hincapié en “el grado en que los elementos de los Emiratos Árabes y Qatar… tuvieron un papel importantísimo en el éxito de las operaciones sobre el terreno”.

Citando a The Guardian, el informe señala que Qatar dio en secreto misiles antitanques de fabricación francesa a algunos grupos rebeldes. La investigación también dice que Qatar, una monarquía teocrática “canalizo sus armas hacia milicias favorecidas en lugar a a todos los rebeldes en conjunto.”

Por otra parte, Alison Pargeter, la expecialista en Libia, dijo al Comité “También creo que los medios árabes tuvieron un papel importante aquí”.

La especialista destacó Aljazeera, un medio de comunicación qatarí, y Al Arabiya, un medio de comunicación saudí, por difundir historias infundadas sobre Gadafi y el gobierno libio. Estos medios “verdaderamente estaban difundiendo exageraciones que después resultaron no ser ciertas”, explica.

Desastre humanitario y ecos de la guerra de Irak

El informe del Comité de Asuntos Exteriores reprocha a Rerino Unido, Estados Unidos y Francia por no haber articulado “una estrategia para apoyar y dar forma a la Libia post Gadafi”.

El resultado de esto, señala el informe en el sumario, “fue el colapso político y económico, la guerra entre milicias y entre tribus, crisis humanitaria y migratoria, violaciones generalizadas de los derechos humanos, la propagación de las armas del régimen de Gadafi por toda la región y el crecimiento de ISIS en el norte de África”.

El Comité cita en informe de Human Right Wotch de 2016, que indica:

“[Libia] se dirige hacia una crisis humanitaria, con casi 400.000 personas desplazadas internamente y el aumento de la interrupción de los servicios básicos, como el suministro de electricidad y combustible. Fuerzas implicadas en el conflicto continuan llevando a cabo con total impunidad detenciones arbitrarias, torturas, asesinatos ilegales, ataques indiscriminados, secuestros y desapariciones forzadas de gente de sus casas. El sistema nacional de justicia criminal se ha derrumbado en la mayoría de las partes del país, empeorando la crisis humanitaria”.

Antes de los bombardeos de la OTAN de 2011, por otro lado, Libia había sido la nación más rica de África, con la esperanza de vida más alta y el Producto Interior Bruto per cápita más alto. En su libro “Perilous Interventions” (intervneciones peligrosas) el antiguo representante de la India en la ONU, Hardeep Singh Puri, señala que antes de la guerra, Libia tenía menos pobres en su población que los Países Bajos. Los libios tenían acceso gratuito a una sanidad y edicación pública, acceso gratuito a la electricidad y a préstamos sin intereses, y la mujer gozaba de una gran libertad que había sido aplaudida por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en enero de 2011, en vísperas de la guerra que destruyó su gobierno.

Hoy Libia sigue siendo un país tan peligroso que de hecho el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes no pudo viajar al país durante sus investigaciones. Señala en el informe que una delegación visitó el norte de África en marzo de 2016. Se reunieron con políticos libios en Túnez, pero “no pudieron visitar Tripoli, Bengazi, Tobruk o ningún otro lugar en Libia debido al colapso de la seguridad interna y el estado de derecho”.

El informe sobre Libia del Parlamento británico llega justo dos meses después del informe Chilcot, la investigación del gobierno británico sobre la guerra de Irak, que también admite que la invasión de Irak liderada por Estados Unidos estuvo basada en numerosas mentiras, y de igual modo desvela que la guerra no ha hecho sino reforzar a Al-Qaeda y otros extremistas.

Citando la investigación de la guerra de Irak, el informe de Libia hace comparaciones entre las acciones de la administración del ex Primer Ministro Tony Blair y la de David Cameron. En 2010, Cameron creó el Consejo de Seguridad Nacional, ostensiblemente para proporcionar un modo de supervisión que no había antes de la invasión de Irak en 2003.

El informe de Libia, sin embargo, pide al gobierno británico que encargue una revisión independiente del Consejo de Seguridad Nacional. Esta revisión “debería estar informada de las conclusiones de la investigación sobre Irak y examinar si las debilidades en la toma de decisiones deo gobierno en relación con la intervención en 2003 han sido abordadas con la llegada del Consejo de Seguridad Nacional”, dice el informe.

En el único momento de humor en el -por otro lado macabro- informe, el Comité resume la situación humanitaria en Libia hot escribiendo, “En abril de 2016, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, describió la Libia de después de la intervención como un “Espectáculo de mierda”. Es difícil estar en desacuerdo con esta sucinta valoración”.

Por Ben Norton – @BenjaminNorton. Ben Norton es un reportero especializado en asuntos políticos que escribe en Salon.

Fuente: Salon – U.K. Parliament report details how NATO’s 2011 war in Libya was based on lies.

Traducido y editado por el equipo de redacción de UMOYA.

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