viernes, 2 de julio de 2021
Federalismo real y federalismo ficticio. [Que leer no afecta a la salud, hacedme caso, afecta a la ignorancia haciéndola recular]
El 1 de julio de 1876 fallecía en Berna Mijail Bakunin, uno de los más grandes revolucionarios del s. XIX. Se definió como partidario convencido de la igualdad económica y social, amante fanático de la libertad y buscador apasionado de la verdad.
Federalismo real y federalismo ficticio
El Viejo Topo
1 julio, 2021
¿Es el
autogobierno municipal un contrapeso suficiente frente al poder centralizado
del Estado? El ilustre patriota italiano José Mazzini… sostiene
que la autonomía de las comunas [1] es
suficiente para contrapesar la omnipotencia de una república sólidamente constituida.
Pero está equivocado al respecto: ninguna comuna aislada sería capaz de
resistir tal centralización; sería aplastada por ella. Para no sucumbir en esa
batalla, cada comuna tendría que unirse a las comunas vecinas en una federación
para la defensa común; esto es, tendrían que formar entre ellas una provincia
autónoma. Además, si las provincias no son autónomas, tendrían que ser
gobernadas por funcionarios designados por el Estado. No hay términos medios
entre un federalismo rigurosamente coherente y un régimen burocrático… En 1793,
bajo el terror, la autonomía de las comunas fue reconocida, pero no se previó
que serían aplastadas por el despotismo revolucionario de la Convención, o más
bien por la Comuna de Parías, de la que Napoleón fue el heredero.[2]
Unidad social
orgánica versus unidad estatal. Mazzini y todos
los abogados de la unidad se sitúan ellos mismos en una posición
contradictoria. Por una parte, afirman el profundo e íntimo sentimiento de
hermandad existente entre este grupo de veinticinco millones de italianos
unidos por el lenguaje, las tradiciones, las costumbres, la fe y las
aspiraciones comunes. Por otra parte, quieren mantener — o más bien aumentar —
el poder del Estado que, según dicen, es necesario para la preservación de esa
unidad. Pero si los italianos están tan efectiva e indisolublemente unidos por
lazos de solidaridad, sería un lujo o un puro sinsentido forzarlos a la unión.
Si, por el contrario, se considera necesario forzarlos a la unidad, ello
demuestra simplemente que no se está tan seguro de que estos lazos naturales
sean fuertes; demuestra que se miente al pueblo y que se pretende descarriarlo
hablándole de unión.
Una unión
social, resultado real de una combinación de tradiciones, hábitos, costumbres,
ideas, intereses presentes y comunes aspiraciones, es una unidad viviente,
fértil y real. La unidad política del Estado es una ficción, una abstracción de
unidad; y esto no sólo disimula las discordias, sino que las produce
artificialmente allí donde, sin intervención del estado, una unidad viva no
dejaría de florecer espontáneamente.[3]
El socialismo
debe tener un carácter federalista. Por eso el
socialismo tiene un carácter federalista, y por eso la Internacional saludó
entusiásticamente el programa de la Comuna de París.[4] Por
otra parte, la Comuna proclamó explícitamente en sus manifiestos que no quería
la disolución de la unidad nacional de Francia sino su resurrección, su
consolidación, así como una real y completa libertada para el pueblo. Quería la
unidad de la nación del pueblo, de la sociedad francesa, pero no la unidad del
Estado.
Comunas
medievales y modernas. Mazzini, en su
odio hacia la Comuna de Parías, ha llegado a extremos de puro disparate.
Sostiene que el sistema proclamado por la última revolución en Parías nos haría
volver a la Edad Media, desomponiendo el mundo civilizado en cierto
número de pequeños centros, extraños e ignorados entre sí. No comprender, pobre
hombre, que entre la comuna medieval y la moderna hay una gran diferencia
forjada por la hostoria de los cinco últimos siglos no sólo en los libros sino
en la moral, las aspiraciones, ideas e intereses de la población. Las comunas
italianas eran al comienzo de su historia centros realmente aislados de la vida
política y social, independientes unos de otros, sin solidaridad alguna y
forzados a un cierto tipo de autosuficiencia.
¡Qué diferentes
eran de las que existen en la actualidad! Los intereses materiales,
intelectuales y morales crearon entre todos los miembros de la misma nación — o
incluso de naciones diferentes — un ideal social de naturaleza tan poderosa y
real que todo cuanto hacen hoy los Estados para paralizarlo y destruirlo
resulta vano. Esta unidad resiste cualquier ataque y sobrevivirá a los Estados.[5]
La unidad
viviente del futuro. Cuando los Estados hayan
desaparecido, se desarrollará en toda su majestuosidad, no divina, sino humana,
una unidad viviente, fértil y benéfica de las regiones tanto como de las
naciones — primero la unidad internacional del mundo civilizado, y después la
unidad internacional del mundo civilizado, y después la unidad de todos
los pueblos de la tierra, mediante una libre federación y organización de abajo
a arriba.[6]
El movimiento
patriótico de la juventud italiana dirigido por Garibaldi y Mazzini era
legítimo, útil y glorioso; no porque crease la unidad política, el Estado
italiano unificado (al contrario, este fue su error, porque no pudo crear esa
unidad sin sacrificar la libertad y la prosperidad del pueblo), sino porque
destruyó varios centros políticos de dominación, los diferentes Estados que obstruían
violenta y artificialmente la unificación social del pueblo italiano.
Una vez que
este glorioso trabajo haya sido llevado a cabo, la juventud de Italia está
llamada a ejecutar una tarea aún más gloriosa. Se trata de ayudar al pueblo
italiano a destruir el Estado unitario fundado con sus propias manos. [La
juventud de Italia] opondrá a la bandera unitaria de Mazzini la badera federal
de la nación italiana, del pueblo italiano.
Federalismo
real y federalismo ficticio. Hay que
distinguir entre federalismo y federalismo.
En Italia
existe la tradición de un federalismo regional, que ahora se ha convertido en
una falsedad política e histórica. Digamos de una vez por todas que el pasado
nunca volverá, y que sería una gran desgracia si reviviera. El federalismo
regional sólo podría ser una institución de las nacientes clases aristocráticas
y plutocráticas [consorteria], que en relación con las comunas y
asociaciones de trabajadores — industriales y agrícolas — sería todavía una
oragnización política construida de arriba abajo. Al contrario, una verdadera
organización popular comienza desde abajo, desde la asociación y la comuna. En
consecuencia, comenzando conla organización de los núcleos inferiores y
procediendo hacia arriba, el federalismo se convierte en una institución
política del socialismo, la libre y espontánea organización de la vida popular.[7]
De acuerdo con
el sentimiento expresado unánimamente en el Primer Congreso de la Liga por la
Paz y la Libertad [que se celebró en Ginebra, Suiza, en septiembre de 1867]
declaramos ahora:
El principio
del federalismo. 1. Sólo hay un camino para asegurar
el trinufo de la libertad, la justicia y la paz en las relaciones
internacionales de Europa, y hacer imposible toda guerra civil entre los
pueblos comprendidos en la familia europea, y es construir unos Estados
Unidos de Europa.
- Los Estados Unidos de Europa nunca podrán constituirse a partir de los
actuales Estados europeos, teniendo en cuenta las monstruosas diferencias
existentes entre sus respectivas
- El ejemplo de la extinguida Confederación Germánica prueba de una
manera perentoria que una confederación de monarquías es una burla, que es
impotente para garantizar la paz y la libertad a sus poblaciones.[8]
- Un Estado centralizado, burocrático y militar, aunque se denomine a sí
mismo republicano, no puede seria ni sinceramente entrar en una
confederación internacional. Por su constitución, que será siempre una
negación de la libertad en el interior del Estado, de una forma abierta o
enmascarada, será necesariamente una permanente declaración de guerra, una
latente amenaza a la existencia de los países vecinos. Basado
esencialmente sobre un acto previo de fuerza, sobre la conquista o sobre
lo que en la vida privada se llama robo con alevosía — un acto bendecido
por la Iglesia, consagrado por el tiempo, y por tanto transformado en un
derecho histórico, que se basa en esta configuración divina de la
violencia trinufante como derecho exclusivo y supremo —, todo Estado
centralizado constituye como una negación absoluta de los derechos de
todos los demás Estados, a los que reconoce en los tratados que forma sólo
en vista de algún interés político o debido a su propia
- Los Estados adherentes a la Liga deberán encauzar directamente sus
esfuerzos a reconstruir sus respectivos países, para reemplazar la antigua
organización fundada de arriba abajo sobre la violencia y el principio de
autoridad, por una nueva organización que sólo tenga en cuenta los
intereses, las necesidades y las afinidades naturales de la población, no
admitiendo otro principio que el de la libre federación de los individuos
en comunas, de las comunas en provincias, de las provincias en naciones y,
finalmente, de las naciones en los Estados Unidos de Europa, y después en
los Estados Unidos del
- En consecuencia, el absoluto abandono de todo lo que se llama derechos
históricos de los Estados; todas las cuestiones relativas a fronteras
naturales, políticas, estratégicas y comerciales serán consideradas a
partir de ahora como cosas pertenecientes a la historia antigua y vigorosamente
rechazadas por los adheridos a la [9]
- Reconocimiento del derecho absoluto de cada nación pequeña o grande,
de cada pueblo fuerte o débil, y de cada provincia o cada comuna, a una
completa autonomía, dado que la constitución interna de tales unidades no
es una amenaza para la autonomía y la libertad de sus
- Del hecho de que un determinado territorio forme parte de un Estado —
aunque se haya unido a ese Estado por su propia y libre voluntad — no se
deduce que esté en la oobligación de permanecer para siempre ligado a él.
Ninguna obligación perpetua puede ser admitida por la justicia humana,
única a quien reconocemos autoridad sobre nosotros, y nunca reconoceremos
ninguna obligación que no esté basada en la libertad. El derecho de libre
unión, así como el derecho de secesión, son los primeros y más importantes
de todos los derechos políticos; faltando estos derechos, una
confederación sería simplemente una centralización disfrazada…
- La Liga reconoce la nacionalidad como un hecho
natural, que tiene incontestable derecho a existir y a desarrollarse
libremente; pero no lo reconoce como un principio, porque cada
principio debe poseer el carácter de la universalidad, mientras la
nacionalidad es un ahecho exclusivo y aislado. El llamado principio
de las nacionalidades, tal como ha sido propuesto en nuestros días por
los gobiernos de Francia, Prusia y Rusia, e incluso por muchos patriotas
alemanes, polacos, italianos y húngaros, es sólo un derivado de la
reacción y se opone al espíritu de la revolución. Al ser un principio
altamente aristocrático, que llega al extremo de despreciar los dialectos
locales de la población analfabeta, negando implícitamente la libertad y
la autonomía real de las provincias, y que está desprovisto del apoyo de
las masas, cuyos intereses reales sacrifica en nombre del llamado bien
público, este principio expresa sólo los pretendidos derechos históricos y
ambiciones de los Estados. En consecuencia, el derecho de nacionalidad
sólo puede ser tomado en consideración como un resultado natural del
principio supremo de la libertad, y deja de ser un derecho desde el
momento en que se sitúa contra o fuera de la libertad .[10]
- La unidad es la meta hacia la cual tiende la humanidad
irresistiblemente. Pero se convierte en algo funesto y destructivo para la
inteligencia, la dignidad y la prosperidad de los individuos y los pueblos
cuando se constituye excluyendo la libertad, bien sea por la violencia o
por la autoridad de cualquier idea teológica, metafísica, política o
económica… La Liga sólo puede reconocer una clase de unidad : la constituida
libremente por federación de las partes autónomas en una única totalidad
de forma que esta última, al dejar de ser la negación de los derechos e
intereses particulares y el cementerio donde se entierran todos los bienes
locales, se convertirá, por el contrario, en la fuente y confirmación de
todas esas autonomías y bienes. La Liga atacará entonces vigorosamente a
toda organización religiosa, política, económica y social que no esté
cimentada sobre este gran principio de libertad. Sin este principio no
puede haber ilustración, ni prosperidad, ni justicia ni humanidad (10).[11]
Tales son,
entonces, los desarrollos y las consecuencias necesarias del gran principio del
federalismo. Tales son las condiciones necesarias de la paz y la libertad. Las
condiciones necesarias, sí; pero ¿son las únicas? No lo creemos así.[12]…
La abolición de cada Estado político, la transformación de la federación
política en una federación económica, nacional e internacional. Ese es el
objetivo hacia el que Europa en su conjunto se encamina en la actualidad.[13]
El federalismo
de los Estados sudistas estaba basado sobre una odiosa realidad social. En la gran confederación republicana de Norteamérica los Estados sudistas
eran, desde la proclamación de la independencia de la república americana,
Estados eminentemente democráticos y federalistas, hasta el punto de clamar por
la secesión. Y, sin embargo, al final han atraído sobre ellos la condena de
todos los partidarios de la libertad y la humanidad por su inicua y
sacrílega guerra contra los Estados republicanos del Norte, donde estuvieron a
punto de derrocar y destruir la mejor organización política que el hombre ha
conocido.
¿Cuál es la
causa principal subyacente a este extraño hecho? ¿Es una causa política? No, la
causa tiene un carácter absolutamente social. La organización política interna
de los Estados del Sur era en muchos aspectos más perfecta, más completamente
en armonía con el ideal de libertad que la organización política de los Estados
del Norte. Pero esta magnífica estructura política tenía su lado oscuro,
como las repúblicas de la antigüedad: la libertad de los ciudadanos
estaba fundada sobre el trabajo forzado de los esclavos.[14]
Los brotes de
igualdad producidos por la revolución francesa. Desde que la revolución llevó a las masas su Evangelio — no el místico sino
el racional, no el celestial sino el terreno, no el divino sino el humano, el
evangelio de los derechos del hombre — y tras proclamar que todos los hombres
son iguales, y que todos los hombres tienen derecho a la libertad y a la
igualdad, las masas de… todo el mundo civilizado, despertando gradualmente del
sueño en el que estaban sumidas desde que el cristianismo las drogara con su
opio, empezaron a preguntarse si ellas también tenían derecho a la igualdad, a
la libertad y ala humanidad.
El socialismo:
expresión explícita de las esperanzas nacidas en la Revolución Francesa. Tan pronto como esta cuestión fue planteada, guiado por su admirable
sensatez y por su instinto, el pueblo se dio cuenta de que la primera condición
de su emancipación real, o de su humanización, consistía por fuerza
en un cambio radical de su situación económica. La cuestión del pan de cada día
era justamente la primera cuestión, pues, como Aristóteles señaló, para pensar
y sentirse a sí mismo libre, para hacerse humano, el hombre debe estar liberado
de las preocupaciones de la vida material. Esto lo saben muy bien los
burgueses, tan vociferantes en su clamor contra el materialismo de un pueblo a
quien predican las abstinencias del idealismo, porque predican con la palabra y
no con el ejemplo.
La segunda
cuestión que se le planteaba al pueblo era la del descanso después del trabajo,
condición indispensable de la humanidad; pero el pan y el ocio no pueden
obtenerse nunca sin una transformación radical de la sociedad, y esto explica
por qué la Revolución, impulsada por las consecuencias de sus propios
principios, dió origen al Socialismo.[15]
Notas
[1] Bakunin se refiere a las communes del derecho
administrativo francés, que son las divisiones territoriales más pequeñas, esto
es, el equivalente a nuestros municipios o ayuntamientos. Conservo la
traducción literal por considetaciones de uniformidad, con el fin de traducir
igual «la comuna de París», por ejemplo, y «el poder de las comunas» [N. del
T.]
[2] Federalismo, socialismo y antiteologismo; edición rusa,
volumen III, pág. 128; edición francesa, volumen I, pág. 16-17n.
[3] Carta circular a mis amigos de Italia, R V 191-192; F VI 385.
[4] Bakunin se refiere aquí a la Comuna de 1871, que no hay que confundir
con la Comuna de 1793, mencionada más arriba en este mismo capítulo (Nota de
Maximoff)
[5] Ibid., R V 192. 4. Ibid., 192.
[6] Ibid., R V 193; F VI 387-389.
[7] Federalismo, socialismo y antiteologismo; R III 127. 7.
[8] Ibid., 128.
[9] Ibid., 129.
[10] Ibid., 129-130.
[11] Ibid., 130.
[12] Federalismo, socialismo y antiteologismo; R III 130; F I
15-21.
[13] El oso de Berna y el oso de San Petersburgo; F II 57.
[14] Federalismo, socialismo y antiteologismo; R III 131 et
seq.; F I 21-22. 14.
[15] Ibid., R III 136; F I 33-35.
Fuente: Portal libertario Rebeldealegre.
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La CIA, los servicios de inteligencia locales y su adecuación bajo mandato de Washington. [La mismo que en Bilbao, aquí, allá, acullá y República Dominicana. Lo bueno que tiene la democracia representativa es que como la población normal no tiene representantes, porque estos se tornan “sustituyentes” de la población en el momento mismo en que resultan elegidos en las bambalinas formales de las elecciones generales, es que pueden jugar y espiar cómodamente a los que llaman representados que en realidad somos los sustituidos, y así nos quedamos todos contentos y felices: los sustituyentes porque engordan sus buches teta chupe trabajo y dinero ajeno y los sustituidos porque nos creemos los reyes del mambo, hasta las próximas elecciones que volveremos a empezar con lo mismo]
La CIA,
los servicios de inteligencia locales y su adecuación bajo mandato de
Washington
TERCERA INFORMACION
01/07/2021
EL Gobierno de Luis
Abinader -resultado del ascenso electoral del Partido Revolucionario
Moderno-PRM y su amalgamamiento con las elites capitalistas y el endurecimiento
de la recolonización neoliberal- ha anunciado acelerar una “reforma” del
sistema de inteligencia dominicano; algo que se estaba impulsando desde la
pasada Administración del Partido de la Liberación Dominicana-PLD por
insistencia de EEUU, potencia tutora de la profundización del coloniaje
militar.
El cambio que se auspicia a
nombre de la “modernización” y la “limpieza
ético-moral” de esos servicios tiene toda las características de un
maquillaje y una remodelación dirigidos a lustrar la deteriorada imagen de esa
institución y a imprimirle más eficacia a su maquinaria carcomida por el
clientelismo partidista y la expansión de la corrupción, reforzando a la vez su
dependencia de la CIA y la MOSSAD israelí y los amarres con la estrategia
regional de EE.UU.
El paso anunciado incluye
elevar el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) a Dirección
Nacional de Inteligencia (DNI), colocándola como órgano supremo del
que dependerán orgánicamente los demás servicios de espionaje y control
tutelados medularmente por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), DEA, FBI,
MOSSAD y la DASS Colombiana. Fórmula muy en boga en esta región del mundo, en
el contexto de una multi-crisis sistémica generadora de nuevas rebeldías
multitudinarias.
Más arriba, en el cogollo
imperial se sitúan el Pentágono y la OTAN con sus diversas modalidades de
guerras de variadas intensidades; prestas a ser eventualmente desplegadas según
las circunstancias, tal como acontece en Venezuela, Colombia, Chile, Paraguay
Honduras y Haití.
En interés de aportar
al conocimiento colectivo de nuestro pueblo y otros pueblos del mundo, y a propósito
de lo que se está fraguando en este punto de la frontera imperial caribeña,
pienso útil recordar el origen, la trayectoria y características del Departamento
Nacional de Investigaciones(DNI), para luego valorar su pretendida “transformación”.
·
UN POCO DE HISTORIA QUE EMPALMA CON EL PRESENTE.
El actual Departamento
Nacional de Investigaciones (el DNI) nació en 1966 con el “gobierno
de los doce años” de Balaguer (heredero político del tirano Trujillo),
a continuación de la invasión militar estadounidense del 1965, con auspicio de
la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y financiamiento (60% del presupuesto)
de su Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), ahora USAID.
En el contexto de la “guerra
fría”, el DNI se implantó al lado del Palacio Nacional (sede de la
Presidencia de la República) y operó -empapado de anticomunismo- como
instrumento represión antipopular y terrorismo de Estado, con sus modalidades
de espionajes, acosos represivos, apresamientos, interrogatorios,
deportaciones, impedimentos de entrada al país, torturas, secuestros y
asesinatos selectivos.
Los servicios de
inteligencia de Fuerzas Armadas y Policía Nacional J2 (Ministerio), A2
(Aviación Militar), M2 (Marina de guerra) y SS (Servicio Secreto de la Policía
Nacional SS-PN) se conectaban con el DNI de abajo hacia arriba y
suministraban sus respectivas informaciones, que a su vez nutrían al Presidente
Balaguer y su entorno criminal.
El SS de la PN, madriguera
de asesinos, hacía gran parte del trabajo sucio. La Estación de la CIA en el
país tenía –y tiene- una de sus oficinas en el mismo edificio del DNI y desde
allí traza las pautas.
En aquel periodo dos de sus
jefes, Contraalmirante Valdez Albizu y General Padilla Medrano, fueron
sindicados como agentes estadounidenses, lo que parece ser una constante en la
dirección de ese organismo.
Ese esquema se ha mantenido
hasta la fecha, con variaciones de actores y degradaciones progresivas hasta su
degradación.
Concentrado en sus crueles
funciones asignadas por la CIA y la oligarquía capitalista asociada a EE.UU, el
DNI nunca actuó contra la corrupción en ningún periodo, lo que implicó
protección de la corrupción balaguerista y de las que le sucedieron en el
ejercicio del gobierno, congreso y alcaldías controlados por los partidos PRD,
PLD y PRM.
En el marco de los
gobiernos del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) portador de
herencias liberales, mucho menos represivo que el PRSC de Balaguer, se
introdujo con fuerza el clientelismo y expandió rápidamente en el seno del
DNI la corrupción “democratizada” hasta “cualquierizar” su membrecía y
funciones.
La narco-corrupción creció
y todo esto escaló a las nubes en las Administraciones del PLD… hasta
incorporar ese cuerpo de inteligencia a esa Corporación Mafiosa gubernamental
bajo el mando del Comité Político del partido morado (PLD).
Veinte años después,
pasadas cinco administraciones, tres de ellas a cargo del ex presidente Leonel
Fernández-PLD y dos del ex presidente Danilo Medina-PLD -ambos
actualmente blancos de ataque de la lucha anticorrupción y anti-impunidad-
asume Luis Abinader-PRM la dirección de un régimen fundamentalmente empresarial
y neo-colonial; aupando nuevos rostros, que entre otros cambios sin calado
transformador, introducen en las instituciones y entidades estatales medidas
llamadas a privatizar completamente el Estado, relegar la partidocracia
desacreditada y convertir el DNI en una DNI más armónica con la lógica
imperial-empresarial en tiempo de COVID 19 y con las nuevas modalidades
postmodernas de la dependencia.
El estado actual del DNI es
para disolverlo y crear un órgano soberano, no para ocultar el rol de la CIA en
sus entrañas y cumplir el mandato gringo de adecuarlo como Dirección Nacional
de Inteligencia-DNI; situándose como factor fundamental de una federación de
órganos de inteligencia militar, a ser “controlado” ahora por el actual
Presidente (¿nuevo mesías de un cambio para peor en no pocos aspectos?), como
si él y los anteriores mandatarios no fueron designados “Comandantes en Jefe”
de las Fuerzas Armadas y la PN, responsables del DNI durante sus respectivas
gestiones de gobierno.
Esos cambios no incluyen
modificaciones sustanciales de un personal curtido en el delito y en la
sumisión pro-imperialista. Tampoco la eliminación de los centros privados de
inteligencia, que hacen negocio con el espionaje, ni cierre de las grandes
Estaciones propias de los Estados que la clase gobernante-dominante de este
país ha escogido, o aceptados con placer, como Estados tutores de la seguridad
de ésta neo-colonia con disfraz de República independiente y con presidentes
que no van más allá de gobernadores de colonia.
Entre los pocos rostros
nuevos está el de su propio Director Luis Soto, un civil, abogado de profesión,
de quien se dice es un “experto en inteligencia”, que nadie
informa donde estudió, en cual escuela se especializó, de qué liga
procede, qué llevó al Presidente Abinader a designarlo y rodear el tema
de tanta secretidad, silenciando su experiencia y vínculos nacionales e internacionales;
lo que inevitablemente rodea de sospechas su ascenso meteórico de la vida civil
a jefe supremo de inteligencia del país y pone a pensar cuánto han gravitado
los tutores imperialistas de la seguridad nacional en esta selección, para así
cumplir con la tradición en la materia.
Ahora bien, lo que sí es
una gran mentira es que la DNI será un factor anti-impunidad, dado que en los
nuevos inquilinos de los puntos claves del Estado predominan los jerarcas del
capital privado, quienes junto a las corporaciones trasnacionales, tienen una
larga trayectoria de estafa al patrimonio nacional y de delitos ambientales
impunes.(29-06-2021).
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miércoles, 30 de junio de 2021
¿Y si el Covid-19 “se escapó” de un laboratorio militar de Estados Unidos?:
¿Y si el Covid-19 “se escapó” de un laboratorio militar de Estados Unidos?
:
Diario octubre / junio 30, 2021
La República Popular China ha iniciado una campaña mediática para obtener información sobre las actividades del laboratorio militar estadounidense de Fort Detrick.
Teniendo
en cuenta el caso de contaminación voluntaria con ántrax –en 2001– y ante las insistentes acusaciones contra el
laboratorio chino P4 de Wuhan, Pekín considera que una “fuga” del laboratorio militar de Fort Detrick,
en el Estado de Maryland, Estados Unidos, pudiera haber dado origen a la epidemia de Covid-19.
Hoy
se sabe que el laboratorio chino P4 de Wuhan fue contratado indirectamente por
el director del
Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas de Estados Unidos
(US National Institute
of Allergy and Infectious Diseases, NIAID), el doctor Anthony Fauci.
El
doctor Fauci, quien fue colaborador del secretario de Defensa Donald Rumsfeld,
pagó con fondos
públicos desviados de las ganancias por virus descubiertos en murciélagos. Ese tipo de investigación es ilegal en
Estados Unidos, debido a su gran peligrosidad. La transacción se hizo
utilizando como intermediario a EcoHealth Alliance, cuyo director, Peter Daszak, publicó en la revista
especializada The Lancet un artículo donde afirmaba que el Covid-19 era de origen
natural. Los coautores de ese estudio desmintieron después sus propias afirmaciones y denunciaron los vínculos
de subordinación de Peter Daszak. Este último estuvo además entre los miembros de la Comisión
Investigadora de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que dictaminó la
inocencia del laboratorio de Wuhan.
Por
muy chocante que puede parecer este asunto, en realidad no prueba que el
laboratorio de Wuhan
haya estado implicado en el inicio de la epidemia de Covid-19.
En
cambio, el laboratorio militar estadounidense de Fort Detrick fue responsable
de la producción de
las esporas de ántrax enviadas por vía postal a varios políticos y medios de
prensa en
Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Ese
laboratorio estadounidense
realiza investigaciones consideradas ilegales en Estados Unidos y dispone de varias dependencias fuera de ese país,
como el Richard Lugar Center for Public Health Research, en Georgia [1].
En
el verano de 2019, el laboratorio militar estadounidense de Fort Detrick fue
cerrado temporalmente
por orden del Center for Disease Control and Prevention (CDC, la autoridad sanitaria estadounidense a cargo del
control y prevención de enfermedades). Posteriormente, en diciembre de 2019, una misteriosa
infección respiratoria apareció entre los vecinos de Fort Detrick… precisamente al mismo
tiempo que aparecía el Covid-19 en Wuhan.
———-
[1]
«Experimentos del Pentágono en
Georgia provocan epidemia de peste porcina en Bélgica», 7 de
octubre de 2018; «¿Se esconden ensayos del
Pentágono tras los crímenes de Gilead Sciences?», Red Voltaire,
4 de octubre de 2018;
«La Géorgie dénonce la
transformation par la Russie des lignes de démarcation», por David
Zalkaliani, Réseau Voltaire, 22 de mayo de 2020.
FUENTE: Red Voltaire
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Ecología. Algunas preguntas incómodas. [Al olmo le podemos pedir peras, porque como estamos en una democracia al olmo se le puede pedir cualquier cosa (por esta razón al olmo se le parte el pecho de la risa que le entra cuando se pone a escuchar la de de cosas que se le piden), aunque yo prefiero un buen bocadillo de sardinas en aceite puro de oliva de los que da el guindo calentito y todo que hasta te lo lleva a casa de lo amable y servicial que es el guindo. Pero el asunto es que el modo de producción capitalista a partir de la crisis de 2008 nos dice a grito abierto que ya no puede seguir funcionado y que hay que cambiarlo por el socialismo (pintarlo de verde y estas cosas no. Cambiarlo) por las mismas razones históricas que el capitalismo sustituyó al feudalismo, y este a la esclavitud, y la esclavitud al salvajismo y el salvajismo a la barbarie. Tal cual, que esto solo es historia, para dejarnos de tontiecotonterías al verde verde limón que no servirán más que para alargar e intensificar el estado de penurias y sufrimientos a la humanidad entera. Pero esto ya es de puro santoral, que no sé dónde se me ha podido meter Santa Lucía que ve menos que un gato de yeso (ecológico) metido en un baúl, y que no me tomes esto como cosa personal, Santa Lucia de mis entretelas, que ya sabes que yo te aprecio un rato, pero que tienes menos luces que un candil apagado si no ves lo que está pasando, lo siento mucho. Que no lo vea uno de la morralla política e intelectual bien, lógico. Pero mujer, lo tuyo es la vista].
El autor, investigador científico del CSIC, plantea en esta carta a los responsables políticos de la Transición Ecológica en España y Europa preguntas que aportan conocimiento y reflexiones necesarias sobre cuestiones relevantes para esta Transición.
Algunas preguntas incómodas
El Viejo Topo
29.06.2021
Estimados
Sres., estimadas Sras.:
Me dirijo a
Vds. con la intención de plantear una serie de cuestiones que me parecen
relevantes, respecto al actual esfuerzo para la realización de una Transición
Ecológica que debe conseguir la descarbonización total de España y de Europa
para el año 2050. De acuerdo con lo que he leído sobre el tema, incluyendo la
propia Ley de Cambio Climático y
Transición Energética, hay en los planes anunciados ciertos puntos
oscuros que, por su gran relevancia, creo que convendría aclarar.
Dado lo extenso
de los puntos a tratar, me permitirán que vaya directamente al grano. Éstas son
las cuestiones:
1.- Es conocido que se necesita una gran cantidad de materiales críticos
para el gran despliegue de los sistemas energéticos renovables que se pretende
hacer, y también se sabe que no hay suficiente para permitir ese despliegue a
escala mundial ¿Contemplan Vds. un plan alternativo, en caso de que al final
los materiales escaseen? En suma, ¿existe un Plan B para la Transición
Energética?
El tema de la escasez de materiales críticos para la transición renovable es muy conocido desde hace bastante tiempo. Hace unos días, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) sacó un informe sobre estos materiales, en el cual se mostraban algunas cosas curiosas. La más destacada, estas gráficas, sobre todo la de la derecha.
Como pueden
ver, se prevé que, de aquí a 2040, la extracción anual de litio se multiplique
por 42, la de grafito por 25, la de cobalto por 21, la de níquel por 19 y la de
tierras raras por 7. Fíjense que no es que la AIE diga que eso es lo que va
pasar: lo que dice es que eso es lo que se necesita que pase, lo que es muy
distinto. Pero, ¿es ese incremento posible? La propia AIE tiene sus dudas, y
entre sus 6 recomendaciones (obviamente, a los países de la OCDE) nos
encontramos que se debe fomentar el reciclaje (complicado, porque alguna de
estas materias se usa de tal manera que son difíciles de reciclar) y que, si
acaso, se constituyan «reservas estratégicas para hacer frente a posibles
interrupciones del suministro». En definitiva: mejor acaparar ahora estos
materiales, no sea que después ya no vengan.
Volviendo a la cuestión de si tal incremento es posible, hay muchos estudiosos que tienen claro que no. Entre ellos, Alicia Valero y su padre Antonio Valero, de la Universidad de Zaragoza, que llevan años estudiando el tema. La siguiente imagen es una diapositiva de una presentación reciente de Alicia Valero.
Resulta que las
reservas conocidas de muchos materiales son menores que la demanda esperada
hasta 2050, y atención que incluye otros metales «más corrientes» que no
estaban en la gráfica de la AIE, como la plata, el cobre, el plomo, el platino
o el zinc, entre otros. Quizá la AIE se ha dado cuenta ahora de que hay un
problema, pero en realidad los científicos lo saben desde hace tiempo. Por
ejemplo, hay un artículo reciente del Grupo
de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad
de Valladolid que muestra que no se puede pretender mantener el actual modelo
de movilidad basándose en fuentes renovables y vehículos eléctricos.
En todo caso,
no quiero discutir aquí si va a haber o no esa escasez, ni tan siquiera si realmente las renovables
pueden hacer todo lo que se dice. El caso es que hay una duda
razonable de si los planes anunciados pueden llevarse a cabo, y eso lleva a mi
pregunta.
La pregunta
real es si tienen un Plan B. Si tienen una alternativa, por si esto falla. Una
salvaguarda. Ésa es la pregunta. ¿La tienen o no? Porque si no la tienen, la
cuestión que se suscita es otra: Vale, y si este plan falla, entonces, ¿qué?
¿Nos vamos al garete? En definitiva: ¿es éste un modelo de administración
responsable si no se tiene en cuenta un riesgo tan evidente?
Seguramente la
tentación es decir que la ciencia y la innovación permitirán mejorar la
eficiencia en el uso de los materiales. A lo cual yo les digo: perdonen, pero
no pueden dar eso por asumido, porque como no sea así nos estrellamos. De
nuevo, no es un modelo de administración razonable.
Quizá la otra tentación es decir que si hay problemas podremos ralentizar la transición energética hasta que la tecnología avance lo suficiente (como si eso estuviera garantizado), estirando un poco más el uso de los combustibles fósiles gracias a una implantación masiva de sistemas de captura de CO2 (suponiendo que éstos realmente se puedan implantar de manera masiva y eficaz). Si van por ahí, les recordaré esta gráfica del último informe de la AIE que nos dice que, gracias a la desinversión de las petroleras desde 2014, de aquí a 2025 la producción de petróleo puede caer hasta un 50%.
De hecho, por
culpa de este descenso ahora mismo ya escasea el plástico y
cada día escasean más cosas: acero laminado, aluminio, cobre, chips…
Así, pues, ¿hay plan B? Porque a lo mejor tenemos que implementarlo urgentemente…
2.- Incluso asumiendo que España consiguiera asegurarse suficientes
materiales para hacer «su» transición, ¿es una buena apuesta a largo plazo,
teniendo en cuenta de aquí 20-30 años las nuevas instalaciones renovables
acabarán su vida útil y entonces será imposible reemplazarlas?
Tengamos en
cuenta que muchos materiales son de difícil reciclaje por la manera en que se
usan. En la electrónica de más altas prestaciones, las tierras raras que se
usan y metales como el oro y la plata entran en cantidades muy pequeñas,
típicamente en aleaciones con concentración de traza. El diseño de esos
circuitos no está pensado para el reaprovechamiento. Algo similar le pasa a las
placas fotovoltaicas: la concentración de materiales como la plata y la forma
en la que están hechos los paneles no favorecen su recuperación. En el caso de
los aerogeneradores, reaprovechar el cobre y el núcleo magnético o inductivo es
mucho más simple; pero en su caso el problema es la degradación de los metales
con el paso del tiempo, y también la dificultad para reemplazar el hormigón
armado (recordemos que la arena que se usa para hacer
cemento empieza a escasear) y para el reciclaje de las aspas (que es
posible, pero que hasta ahora masivamente lo que
se hace es enterrarlas).
¿Tiene por
tanto sentido que lo apostemos todo a un sistema que quizá solo se pueda usar
durante esos 20 ó 30 años, para luego dejar a la sociedad inerme para gestionar
lo que venga después? ¿Volveremos a recurrir al comodín de «el progreso
tecnológico lo resolverá», cosa que no podemos saber si pasará? ¿Nos vamos a
arriesgar a condenar a nuestros hijos?
3.- La instalación de los sistemas renovables es posible consumiendo
grandes cantidades de combustibles fósiles, tanto en la extracción de
materiales, su elaboración, el transporte, la instalación, el mantenimiento,
etc. No se instalan parques renovables usando energía renovable; quizá hacer
eso ni siquiera es posible. ¿No se han parado a pensar que el modelo que se
propone solo puede funcionar si hay combustibles fósiles?
Éste es un de
los problemas más serios del modelo propuesto: nadie se ha planteado seriamente
que todo el proceso de elaboración, transporte y despliegue use solo energía
renovable. ¿Es ni tan siquiera posible? Algunos autores, como Gail Tverberg,
consideran los modernos sistemas de energía renovable meras extensiones de los
combustibles fósiles: solo pueden dar energía si hay combustibles fósiles
disponibles. Una de las dificultades para que se pueda cerrar el ciclo de
«producción de energía renovable – uso de la misma para generar más» es la
complejidad (y coste energético) de los procesos, y la gran cantidad de
materiales que se requieren. En un escenario de rápido declive de la cantidad
de petróleo disponible, eso haría que la energía renovable producida con este
modelo también decreciera en un determinado plazo. Por tanto, nos arriesgamos a
que en un plazo breve de tiempo este modelo de renovable dejara de servir. ¿De
verdad que es eso lo que queremos?
4.- El nuevo modelo pretende substituir los combustibles fósiles por
electricidad renovable, pero los combustibles fósiles mayoritariamente no se
usan de manera eléctrica. Aquí hay un salto al vacío tecnológico enorme,
teniendo en cuenta que 1) en España tenemos ya mucha más capacidad instalada de
la estrictamente necesaria para garantizar el consumo; 2) en los países
avanzados, la electricidad representa poco más del 20% del consumo de energía
final y electrificar ese casi 80% restante parece difícil; 3) el consumo de
electricidad cae en España desde 2008. ¿No tendría sentido que se concentran
los esfuerzos en ver cómo aprovechar la electricidad, más que en producir más?
¿O quizá mirar cómo producir con renovables otras formas de energía que no sean
electricidad?
En España la potencia media equivalente al consumo eléctrico de 2008 fue de 32 GW, y ha ido disminuyendo hasta los 30 GW de 2019. Eso, con una potencia instalada de 108 GW. Incluso contando con un cierto grado de redundancia para tener en cuenta el factor de planta, es una cantidad excesiva, que ahora se quiere incrementar en otros 58 GW de aquí al 2030.
Eso sin contar
con la gran dificultad de convertir todo el consumo energético en 100%
eléctrico, un problema que aqueja a todas las economías avanzadas. De hecho, lo
que se suele ver es que la electricidad es una energía secundaria que de alguna
manera sigue al consumo general de energía: sube si éste sube y baja cuando
éste baja (aunque no ciertamente en el mismo porcentaje y a menudo con un
cierto lag o retraso, que puede ser de años). Y es que la
electricidad es una forma de energía muy especializada y de alto valor añadido,
pero solamente útil para cierto usos.
Incluso sin
pretender que toda la energía sea eléctrica, intentar que al menos toda la
electricidad sea 100% renovable es ya un gran desafío. En primer lugar, se
necesitan sistemas de respaldo para cubrir la intermitencia de las renovables
(que no siempre luce el Sol, o que a veces no sopla viento). Para hacer ese
respaldo renovable, se puede recurrir a la hidroelectricidad, pero ésta tiene
un cierto margen y tampoco lo puede cubrir todo (se necesita el agua embalsada
también para otros usos) o aprovechar la acumulación de los excedentes
renovables cuando éstos se producen (usando, por ejemplo, bombeo inverso o
hidrógeno verde), pero éstos también son limitados. La otra opción para
conseguir electricidad de respaldo es las interconexiones de larga distancia,
por ejemplo de ámbito continental, porque sobre la escala de un continente se
puede compensar mucho la intermitencia, ya que en todo momento algún lado de Europa
soplará el viento o lucirá el Sol (excepto de noche). Pero aquí chocamos con el
segundo problema de la electricidad renovable: la estabilidad de la red. La
instalación de muchos sistemas de generación eléctrica, que entran y salen
continuamente del sistema y que están distribuidos sobre un territorio muy
amplio y lejos de los centros de consumo genera inestabilidad de la red.
Resulta que en Europa usamos corriente alterna con una frecuencia de 50 ciclos
por segundo, pero con tanta generación intermitente y distribuida mantener esa
frecuencia es hoy en día un hito: de hecho, el pasado 8 de enero una inestabilidad
originada en Croacia se propagó por toda Europa y estuvo a punto de tumbar toda
la red. Y poner más y más sistemas renovables conectados a la red
incrementa el riesgo de inestabilidad. Se podría compensar instalando sistemas
de estabilización en la red, pero nadie quiere hacer frente a este sobrecoste,
que además tendría que ir creciendo con el número de sistemas
enganchados. En Australia se está planteando
prohibir que se conecten más sistemas fotovoltaicos a la red eléctrica.
Lo mejor sería
ir aprovechando la electricidad localmente, pero entonces nos encontramos con
el problema del aprovechamiento para ese casi 80% de usos no eléctricos. Es
aquí donde se debería estar incidiendo seriamente, pero lo que se hace es
simbólico. ¿Qué sentido tiene dar por hecho que nos conviene tener más
electricidad, teniendo en cuenta todo lo dicho arriba? ¿Para qué va a servir,
si no hay demanda posible para tanto?
5.- Para intentar cubrir con renovables ese casi 80% de la energía final
actualmente no eléctrico actualmente, la gran apuesta es utilizar el hidrógeno
producido a partir de electricidad renovable, o hidrógeno verde. El hidrógeno,
sin embargo, no es la panacea y sus problemas originales no han sido resueltos.
¿Por qué va a solucionar ahora el hidrógeno nada, conociendo como conocemos sus
limitaciones?
Hace algunas
semanas asistí a una conferencia telemática organizada por el Club de Roma
sobre el hidrógeno verde. En un momento de sinceridad, uno de los ponentes dijo
que hace unos 20 años se había intentado introducir el hidrógeno como el
combustible del futuro y se había fracasado; que hacía 10 años se había intentado
de nuevo y que tampoco se había conseguido; y que esperaba que ahora, a la
tercera, fuera la vencida. Esta reflexión es bastante interesante, porque
refleja muy crudamente el problema que no se quiere ver. Y es que, ¿por qué
tendría que funcionar una solución energética basada en el hidrógeno? Nos
negamos a aceptar que es una mala solución, e insistimos sobre ella una y otra
vez, pero no por ello se va a convertir en una buena solución. Damos por
descontado que el progreso tecnológico conseguirá superar los problemas del
hidrógeno, pero no comprendemos que a lo mejor esos problemas no se pueden
superar porque dependen de principios inviolables de la Física o la Química.
Recordemos, una
vez más, cuáles son los inconvenientes del hidrógeno:
- El hidrógeno no es una fuente de energía: En la actualidad la mayoría del hidrógeno se consigue mediante el
procesamiento químico del gas natural u otros hidrocarburos, con
desprendimiento de dióxido de carbono, pero el objetivo es pasarse al
«hidrógeno verde», que es el que se obtiene haciendo pasar una corriente
eléctrica por una cubeta de agua, lo cual rompe la molécula de este
líquido (electrolisis) y separa el hidrógeno del oxígeno, sin otras
emisiones. El problema es que se necesita consumir electricidad para
producir el hidrógeno; el hidrógeno es un sitio donde guardar energía,
pero no una fuente de energía. Técnicamente es lo que se denomina un
vector energético.
- El rendimiento del proceso es bajo: Centrándonos en el hidrógeno verde, las mejores plantas de
electrolisis consiguen un rendimiento del 70%, es decir, que el 30% de la
energía se pierde y no se acumula en las moléculas de hidrógeno
producidas. Pero este mejor rendimiento solo se produce en condiciones
ideales y con plantas muy sofisticadas y caras; en condiciones más
realistas, el rendimiento ronda el 50%, y el otro 50% simplemente se
pierde.
- El rendimiento de los motores de hidrógeno es bajo: Si se quiere el hidrógeno para motores, se puede quemar
directamente en un motor de gasolina pero entonces se aprovecharía solo
entre el 15% y el 20% de la energía del hidrógeno (es decir, solo entre el
7,5% y el 10% de la energía eléctrica inicial). Incluso usando pilas de
combustible de las más eficientes (y haciendo más complejo el motor,
porque se requiere una batería además) el rendimiento ronda el 50% (es
decir, solo el 25% de la energía eléctrica inicial). Por comparación, un
motor eléctrico tiene rendimientos que están sistemáticamente por encima
del 75% o del 80%. Se podría decir que el hidrógeno se quiere solo para
producir calor (por tanto, rendimiento del 50% sobre la energía eléctrica
inicial), sobre todo industrial, pero lo cierto es que también se necesita
hidrógeno para sustituir al diésel en la flota de camiones y maquinaria
pesada.
- El hidrógeno tiene que estar almacenado a alta presión: Al ser un gas, para conseguir una densidad energética en volumen
aceptable el hidrógeno tiene que estar a una alta presión, generalmente de
750 atmósferas (enorme: es la presión a 7.500 metros de profundidad en el
mar) para tener una densidad energética que es solo la mitad de la del gas
natural a la presión habitual. Estas altas presiones implican, primero, un
esfuerzo para comprimirlo (otro gasto energético adicional), segundo, usar
recipientes de paredes densas (más costosos) y tercero, que se tenga que
refrigerar previamente a la compresión para evitar que la temperatura suba
mucho (más gasto energético). Y por no hablar del peligro que supone una
grieta o un impacto medianamente fuerte en el depósito.
- El hidrógeno se escapa de los recipientes: Al ser una molécula tan pequeña, el hidrógeno se escapa con facilidad
de cualquier recipiente, incluso en uno de paredes densas y especialmente
bien sellado. Pérdidas de entre el 2 y el 3% diario son normales, lo cual
implica que el hidrógeno tiene que ser producido para ser consumido en el
plazo de pocos días.
- El hidrógeno corroe el acero: En
los depósitos y conducciones de acero al carbono, el hidrógeno forma
hidruros que acaban fragilizándolos hasta que se rompen. La solución es
recubrirlos con unas películas especiales que se llaman liners, pero que
no están exentas de problemas (aguantan mal los contrastes térmicos y los
esfuerzos mecánicos) y que para mayor ironía se fabrican con petróleo.
En la práctica,
las pérdidas energéticas de convertir electricidad a hidrógeno para cualquier
uso energético son bastante grandes, yendo del 50% de producir hidrógeno
para ser quemado inmediatamente hasta pérdidas superiores al 95% si se tiene
que almacenar a presión para ser consumido unos días más tarde en un motor de
un camión.
En una conferencia reciente,
yo presenté unos números sencillos comparando el consumo de energía del sector
del transporte en Europa con la producción de energía eléctrica renovable que
se necesitaría para que pudiera funcionar con hidrógeno, asumiendo el máximo y
mejor rendimiento (pilas de combustible con platino, hidrógeno producido
prácticamente para consumir, despreciando las pérdidas por refrigeración y
compresión, etc). La conclusión es que Europa debería multiplicar su producción
eléctrica renovable por 3,5. En condiciones mucho más realistas, no sería de
extrañar que esa multiplicación fuera por 4, 5 o un factor todavía mayor; pero
en todo caso, ese 3,5 ya supone un reto de gran envergadura… y solamente para
mantener el transporte. Y ese reto es probablemente imposible, porque aquí no
hemos incorporado los límites de las renovables,
pero siguen existiendo.
Extrapolándolo
al caso de España, no resulta creíble que pudiéramos producir aquí todo el hidrógeno
que se necesitaría ya tan solo para mantener todo el sistema de transporte en
pie. Y eso sin contar con todo el gasto de combustible que implica nuestro
estilo de vida pero que no se computa aquí (por ejemplo, esos cargueros que
llegan cargados de mercancías fabricadas en China).
¿Alguien se ha
parado a mirar estos problemas con detenimiento y objetividad? ¿O solamente se
han limitado a sumar cantidades en un fichero Excel, contando que todo lo que
se necesite va a estar ahí porque se necesita? ¿Alguien se ha parado a pensar
que quizá el hidrógeno no da, ni de lejos, para mantener el actual estado de
cosas? ¿Alguien se ha planteado que quizá no es la solución?
6.- Dado que el hidrógeno que se puede producir domésticamente no puede
cubrir nuestras necesidades, ¿de dónde lo vamos a sacar? ¿Vamos a intentar
explotar la producción de otros países, típicamente de África?
Porque al final
es de esto de lo que estamos hablando. Sabiendo que no podremos producir
suficiente hidrógeno para poder mantenerlo todo en pie, dado el bajo
rendimiento del proceso y los límites a la producción renovable, la idea
seguramente es ir a apropiarse del hidrógeno que produce otro. Por ese
motivo Alemania está en la presa del
río Inga en el Congo. Y por ese motivo el tren de hidrógeno, mucho
más ineficiente que el eléctrico, está ahora en boga: para sacar corriendo el
hidrógeno de países que tienen vías de tren pero no catenaria.
Ese modelo de
explotación colonial tiene no pocos riesgos y muchas fragilidades, aparte de
otras cuestiones de índole moral. Pero además, el colonialismo se puede ejercer
a muchas escalas. Colonialismo energético del centro contra la periferia,
dentro de nuestro país. Pero también desde otros países, y más concretamente
Alemania, contra nuestro país.
Este modelo
colonial probablemente nos lo aplicarán a nosotros en beneficio de
Alemania; el Gobierno federal alemán ya
dice que espera que los países europeos con mayor potencial renovable le
aporten su hidrógeno. Es decir, que la energía renovable
captada aquí se convertiría en hidrógeno, con enormes pérdidas, para después
irse en un tren de hidrógeno fabricado por Siemens hasta Frankfort o Munich.
Señores y señoras representantes políticos de mi país, ¿habían pensado en esto?
¿Están seguros de que es el hidrógeno lo que tenemos que producir, si no nos da
para nosotros mismos y encima nos lo quieren quitar?
7.- Por todo lo expuesto más arriba, me resulta evidente que nos hacen
falta modelos alternativos para el aprovechamiento de la energía renovable,
modelos mucho más locales y eficientes que garanticen la riqueza del país. El
caso es que existen, pero no se debaten, no se contemplan. ¿No creen que se
debería invertir, si cabe un pequeño esfuerzo, en ver cuánto podrían dar de sí?
A principios
del siglo XX, proliferaban en Cataluña las colonias textiles. Se aprovechaba la
fuerza hidráulica de los ríos para producir algo de electricidad de consumo
local, y la fuerza mecánica del agua servía en muchos casos para accionar
directamente los telares, con un rendimiento mucho mejor que poner un generador
eléctrico en un extremo y un motor eléctrico en el otro. Con este sistema se
mantuvieron también fundiciones y otras industrias; en todos los casos,
aprovechando la energía de manera más eficiente que si se usase electricidad y,
lo que es más importante, generado riqueza y empleo localmente. La energía
mecánica no es como los electrones o el hidrógeno: no se puede exportar a
grandes distancias. La energía de aquí se queda aquí.
Con todo el
conocimiento y desarrollo técnico del último siglo, podríamos hacer eso mismo y
mucho mejor. Aprovechando el Sol directamente para calentar, fundir,
transformar. Aprovechando la fuerza mecánica del agua y del viento para mover,
trabajar, forjar. Aprovechando las plantas, cultivadas y silvestres, herbáceas
y árboles, para obtener reactivos y materiales. Produciendo también algo de
electricidad para cuando fuera necesario, pero sin obsesionarse con producir
solo electricidad. Produciendo también algo de hidrógeno para cuando fuera
necesario, pero sin obsesionarse con mantener una ingente flota de camiones y
maquinaria pesada con él. Siendo más eficientes. Alcanzando un mejor equilibrio
con la naturaleza, disminuyendo nuestro impacto ambiental, adaptándonos a los
ritmos del planeta, dependiendo lo justo de materiales que llegan de
lejos, con instalaciones a una dimensión más humana y más fáciles de
reparar y mantener, creando riqueza y empleo localmente, descarbonizando
plenamente nuestra actividad.
¿Por qué no?
Repito.
¿Por qué no?
¿Qué sentido
tiene que esto ni se considere, ni se analice, ni se estudie siquiera
someramente? ¿Qué sentido tiene que nos empeñemos en un modelo megalomaníaco,
tremendamente destructivo y contaminante que, encima, ni siquiera es posible,
cuando podríamos tener una alternativa mucho más razonable que ni nos dignamos
en estudiar?
¿Por qué no?
¿Por qué nos
vamos a condenar a un modelo insostenible e imposible que va a fracasar, cuando
puede haber una alternativa viable y mucho menos costosa? Seguro que habrá muchas
dificultades, pero la mayor ahora mismo es ni siquiera comenzar a trabajar
sobre esta posibilidad
Yo les
pregunto, y les preguntaré una y otra vez:
¿Por qué no?
Fuente: Blog de Antonio Turiel The Oil Crash.
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