viernes, 2 de julio de 2021

Flota rusa del Pacífico realizan disparos de misiles: ULTIMO MINUTO

Federalismo real y federalismo ficticio. [Que leer no afecta a la salud, hacedme caso, afecta a la ignorancia haciéndola recular]

 

El 1 de julio de 1876 fallecía en Berna Mijail Bakunin, uno de los más grandes revolucionarios del s. XIX. Se definió como partidario convencido de la igualdad económica y social, amante fanático de la libertad y buscador apasionado de la verdad.

Federalismo real y federalismo ficticio


Mijaíl Bakunin

El Viejo Topo

1 julio, 2021

¿Es el autogobierno municipal un contrapeso suficiente frente al poder centralizado del Estado? El ilustre patriota italiano José Mazzini… sostiene que la  autonomía de las comunas [1] es suficiente para contrapesar la omnipotencia de una república sólidamente constituida. Pero está equivocado al respecto: ninguna comuna aislada sería capaz de resistir tal centralización; sería aplastada por ella. Para no sucumbir en esa batalla, cada comuna tendría que unirse a las comunas vecinas en una federación para la defensa común; esto es, tendrían que formar entre ellas una provincia autónoma. Además, si las provincias no son autónomas, tendrían que ser gobernadas por funcionarios designados por el Estado. No hay términos medios entre un federalismo rigurosamente coherente y un régimen burocrático… En 1793, bajo el terror, la autonomía de las comunas fue reconocida, pero no se previó que serían aplastadas por el despotismo revolucionario de la Convención, o más bien por la Comuna de Parías, de la que Napoleón fue el heredero.[2]

Unidad social orgánica versus unidad estatal. Mazzini y todos los abogados de la unidad se sitúan ellos mismos en una posición contradictoria. Por una parte, afirman el profundo e íntimo sentimiento de hermandad existente entre este grupo de veinticinco millones de italianos unidos por el lenguaje, las tradiciones, las costumbres, la fe y las aspiraciones comunes. Por otra parte, quieren mantener — o más bien aumentar — el poder del Estado que, según dicen, es necesario para la preservación de esa unidad. Pero si los italianos están tan efectiva e indisolublemente unidos por lazos de solidaridad, sería un lujo o un puro sinsentido forzarlos a la unión. Si, por el contrario, se considera necesario forzarlos a la unidad, ello demuestra simplemente que no se está tan seguro de que estos lazos naturales sean fuertes; demuestra que se miente al pueblo y que se pretende descarriarlo hablándole de unión.

Una unión social, resultado real de una combinación de tradiciones, hábitos, costumbres, ideas, intereses presentes y comunes aspiraciones, es una unidad viviente, fértil y real. La unidad política del Estado es una ficción, una abstracción de unidad; y esto no sólo disimula las discordias, sino que las produce artificialmente allí donde, sin intervención del estado, una unidad viva no dejaría de florecer espontáneamente.[3]

El socialismo debe tener un carácter federalista. Por eso el socialismo tiene un carácter federalista, y por eso la Internacional saludó entusiásticamente el programa de la Comuna de París.[4] Por otra parte, la Comuna proclamó explícitamente en sus manifiestos que no quería la disolución de la unidad nacional de Francia sino su resurrección, su consolidación, así como una real y completa libertada para el pueblo. Quería la unidad de la nación del pueblo, de la sociedad francesa, pero no la unidad del Estado.

Comunas medievales y modernas. Mazzini, en su odio hacia la Comuna de Parías, ha llegado a extremos de puro disparate. Sostiene que el sistema proclamado por la última revolución en Parías nos haría volver a la Edad Media, desomponiendo el mundo civilizado  en cierto número de pequeños centros, extraños e ignorados entre sí. No comprender, pobre hombre, que entre la comuna medieval y la moderna hay una gran diferencia forjada por la hostoria de los cinco últimos siglos no sólo en los libros sino en la moral, las aspiraciones, ideas e intereses de la población. Las comunas italianas eran al comienzo de su historia centros realmente aislados de la vida política y social, independientes unos de otros, sin solidaridad alguna y forzados a un cierto tipo de autosuficiencia.

¡Qué diferentes eran de las que existen en la actualidad! Los intereses materiales, intelectuales y morales crearon entre todos los miembros de la misma nación — o incluso de naciones diferentes — un ideal social de naturaleza tan poderosa y real que todo cuanto hacen hoy los Estados para paralizarlo y destruirlo resulta vano. Esta unidad resiste cualquier ataque y sobrevivirá a los Estados.[5]

La unidad viviente del futuro. Cuando los Estados hayan desaparecido, se desarrollará en toda su majestuosidad, no divina, sino humana, una unidad viviente, fértil y benéfica de las regiones tanto como de las naciones — primero la unidad internacional del mundo civilizado, y después la unidad internacional del mundo civilizado, y después la  unidad de todos los pueblos de la tierra, mediante una libre federación y organización de abajo a arriba.[6]

El movimiento patriótico de la juventud italiana dirigido por Garibaldi y Mazzini era legítimo, útil y glorioso; no porque crease la unidad política, el Estado italiano unificado (al contrario, este fue su error, porque no pudo crear esa unidad sin sacrificar la libertad y la prosperidad del pueblo), sino porque destruyó varios centros políticos de dominación, los diferentes Estados que obstruían violenta y artificialmente la unificación social del pueblo italiano.

Una vez que este glorioso trabajo haya sido llevado a cabo, la juventud de Italia está llamada a ejecutar una tarea aún más gloriosa. Se trata de ayudar al pueblo italiano a destruir el Estado unitario fundado con sus propias manos. [La juventud de Italia] opondrá a la bandera unitaria de Mazzini la badera federal de la nación italiana, del pueblo italiano.

Federalismo real y federalismo ficticio. Hay que distinguir entre federalismo y federalismo.

En Italia existe la tradición de un federalismo regional, que ahora se ha convertido en una falsedad política e histórica. Digamos de una vez por todas que el pasado nunca volverá, y que sería una gran desgracia si reviviera. El federalismo regional sólo podría ser una institución de las nacientes clases aristocráticas y plutocráticas [consorteria], que en relación con las comunas y asociaciones de trabajadores — industriales y agrícolas — sería todavía una oragnización política construida de arriba abajo. Al contrario, una verdadera organización popular comienza desde abajo, desde la asociación y la comuna. En consecuencia, comenzando conla organización de los núcleos inferiores y procediendo hacia arriba, el federalismo se convierte en una institución política del socialismo, la libre y espontánea organización de la vida popular.[7]

De acuerdo con el sentimiento expresado unánimamente en el Primer Congreso de la Liga por la Paz y la Libertad [que se celebró en Ginebra, Suiza, en septiembre de 1867] declaramos ahora:

El principio del federalismo. 1. Sólo hay un camino para asegurar el trinufo de la libertad, la justicia y la paz en las relaciones internacionales de Europa, y hacer imposible toda guerra civil entre los pueblos comprendidos en la familia europea, y es construir unos Estados Unidos de Europa.

  1. Los Estados Unidos de Europa nunca podrán constituirse a partir de los actuales Estados europeos, teniendo en cuenta las monstruosas diferencias existentes entre sus respectivas
  2. El ejemplo de la extinguida Confederación Germánica prueba de una manera perentoria que una confederación de monarquías es una burla, que es impotente para garantizar la paz y la libertad a sus poblaciones.[8]
  3. Un Estado centralizado, burocrático y militar, aunque se denomine a sí mismo republicano, no puede seria ni sinceramente entrar en una confederación internacional. Por su constitución, que será siempre una negación de la libertad en el interior del Estado, de una forma abierta o enmascarada, será necesariamente una permanente declaración de guerra, una latente amenaza a la existencia de los países vecinos. Basado esencialmente sobre un acto previo de fuerza, sobre la conquista o sobre lo que en la vida privada se llama robo con alevosía — un acto bendecido por la Iglesia, consagrado por el tiempo, y por tanto transformado en un derecho histórico, que se basa en esta configuración divina de la violencia trinufante como derecho exclusivo y supremo —, todo Estado centralizado constituye como una negación absoluta de los derechos de todos los demás Estados, a los que reconoce en los tratados que forma sólo en vista de algún interés político o debido a su propia
  4. Los Estados adherentes a la Liga deberán encauzar directamente sus esfuerzos a reconstruir sus respectivos países, para reemplazar la antigua organización fundada de arriba abajo sobre la violencia y el principio de autoridad, por una nueva organización que sólo tenga en cuenta los intereses, las necesidades y las afinidades naturales de la población, no admitiendo otro principio que el de la libre federación de los individuos en comunas, de las comunas en provincias, de las provincias en naciones y, finalmente, de las naciones en los Estados Unidos de Europa, y después en los Estados Unidos del
  5. En consecuencia, el absoluto abandono de todo lo que se llama derechos históricos de los Estados; todas las cuestiones relativas a fronteras naturales, políticas, estratégicas y comerciales serán consideradas a partir de ahora como cosas pertenecientes a la historia antigua y vigorosamente rechazadas por los adheridos a la [9]
  6. Reconocimiento del derecho absoluto de cada nación pequeña o grande, de cada pueblo fuerte o débil, y de cada provincia o cada comuna, a una completa autonomía, dado que la constitución interna de tales unidades no es una amenaza para la autonomía y la libertad de sus
  7. Del hecho de que un determinado territorio forme parte de un Estado — aunque se haya unido a ese Estado por su propia y libre voluntad — no se deduce que esté en la oobligación de permanecer para siempre ligado a él. Ninguna obligación perpetua puede ser admitida por la justicia humana, única a quien reconocemos autoridad sobre nosotros, y nunca reconoceremos ninguna obligación que no esté basada en la libertad. El derecho de libre unión, así como el derecho de secesión, son los primeros y más importantes de todos los derechos políticos; faltando estos derechos, una confederación sería simplemente una centralización disfrazada…
  8. La Liga reconoce la nacionalidad como un hecho natural, que tiene incontestable derecho a existir y a desarrollarse libremente; pero no lo reconoce como un principio, porque cada principio debe poseer el carácter de la universalidad, mientras la nacionalidad es un ahecho exclusivo y aislado. El llamado principio de las nacionalidades, tal como ha sido propuesto en nuestros días por los gobiernos de Francia, Prusia y Rusia, e incluso por muchos patriotas alemanes, polacos, italianos y húngaros, es sólo un derivado de la reacción y se opone al espíritu de la revolución. Al ser un principio altamente aristocrático, que llega al extremo de despreciar los dialectos locales de la población analfabeta, negando implícitamente la libertad y la autonomía real de las provincias, y que está desprovisto del apoyo de las masas, cuyos intereses reales sacrifica en nombre del llamado bien público, este principio expresa sólo los pretendidos derechos históricos y ambiciones de los Estados. En consecuencia, el derecho de nacionalidad sólo puede ser tomado en consideración como un resultado natural del principio supremo de la libertad, y deja de ser un derecho desde el momento en que se sitúa contra o fuera de la libertad .[10]
  9. La unidad es la meta hacia la cual tiende la humanidad irresistiblemente. Pero se convierte en algo funesto y destructivo para la inteligencia, la dignidad y la prosperidad de los individuos y los pueblos cuando se constituye excluyendo la libertad, bien sea por la violencia o por la autoridad de cualquier idea teológica, metafísica, política o económica… La Liga sólo puede reconocer una clase de unidad : la constituida libremente por federación de las partes autónomas en una única totalidad de forma que esta última, al dejar de ser la negación de los derechos e intereses particulares y el cementerio donde se entierran todos los bienes locales, se convertirá, por el contrario, en la fuente y confirmación de todas esas autonomías y bienes. La Liga atacará entonces vigorosamente a toda organización religiosa, política, económica y social que no esté cimentada sobre este gran principio de libertad. Sin este principio no puede haber ilustración, ni prosperidad, ni justicia ni humanidad (10).[11]

Tales son, entonces, los desarrollos y las consecuencias necesarias del gran principio del federalismo. Tales son las condiciones necesarias de la paz y la libertad. Las condiciones necesarias, sí; pero ¿son las únicas? No lo creemos así.[12]… La abolición de cada Estado político, la transformación de la federación política en una federación económica, nacional e internacional. Ese es el objetivo hacia el que Europa en su conjunto se encamina en la actualidad.[13]

El federalismo de los Estados sudistas estaba basado sobre una odiosa realidad social. En la gran confederación republicana de Norteamérica los Estados sudistas eran, desde la proclamación de la independencia de la república americana, Estados eminentemente democráticos y federalistas, hasta el punto de clamar por la secesión. Y, sin embargo, al final han atraído sobre ellos la condena de todos los partidarios de la libertad y la humanidad por  su inicua y sacrílega guerra contra los Estados republicanos del Norte, donde estuvieron a punto de derrocar y destruir la mejor organización política que el hombre ha conocido.

¿Cuál es la causa principal subyacente a este extraño hecho? ¿Es una causa política? No, la causa tiene un carácter absolutamente social. La organización política interna de los Estados del Sur era en muchos aspectos más perfecta, más completamente en armonía con el ideal de libertad que la organización política de los Estados del Norte. Pero esta magnífica estructura política tenía su lado oscuro, como las repúblicas de la antigüedad: la libertad de los ciudadanos estaba fundada sobre el trabajo forzado de los esclavos.[14]

Los brotes de igualdad producidos por la revolución francesa. Desde que la revolución llevó a las masas su Evangelio — no el místico sino el racional, no el celestial sino el terreno, no el divino sino el humano, el evangelio de los derechos del hombre — y tras proclamar que todos los hombres son iguales, y que todos los hombres tienen derecho a la libertad y a la igualdad, las masas de… todo el mundo civilizado, despertando gradualmente del sueño en el que estaban sumidas desde que el cristianismo las drogara con su opio, empezaron a preguntarse si ellas también tenían derecho a la igualdad, a la libertad y ala humanidad.

El socialismo: expresión explícita de las esperanzas nacidas en la Revolución Francesa. Tan pronto como esta cuestión fue planteada, guiado por su admirable sensatez y por su instinto, el pueblo se dio cuenta de que la primera condición de su emancipación real, o de su humanización, consistía por fuerza en un cambio radical de su situación económica. La cuestión del pan de cada día era justamente la primera cuestión, pues, como Aristóteles señaló, para pensar y sentirse a sí mismo libre, para hacerse humano, el hombre debe estar liberado de las preocupaciones de la vida material. Esto lo saben muy bien los burgueses, tan vociferantes en su clamor contra el materialismo de un pueblo a quien predican las abstinencias del idealismo, porque predican con la palabra y no con el ejemplo.

La segunda cuestión que se le planteaba al pueblo era la del descanso después del trabajo, condición indispensable de la humanidad; pero el pan y el ocio no pueden obtenerse nunca sin una transformación radical de la sociedad, y esto explica por qué la Revolución, impulsada por las consecuencias de sus propios principios, dió origen al Socialismo.[15]

 

Notas

[1] Bakunin se refiere a las communes del derecho administrativo francés, que son las divisiones territoriales más pequeñas, esto es, el equivalente a nuestros municipios o ayuntamientos. Conservo la traducción literal por considetaciones de uniformidad, con el fin de traducir igual «la comuna de París», por ejemplo, y «el poder de las comunas» [N. del T.]

[2] Federalismo, socialismo y antiteologismo; edición rusa, volumen III, pág. 128; edición francesa, volumen I, pág. 16-17n.

[3] Carta circular a mis amigos de Italia, R V 191-192; F VI 385.

[4] Bakunin se refiere aquí a la Comuna de 1871, que no hay que confundir con la Comuna de 1793, mencionada más arriba en este mismo capítulo (Nota de Maximoff)

[5] Ibid., R V 192. 4.    Ibid., 192.

[6] Ibid., R V 193; F VI 387-389.

[7] Federalismo, socialismo y antiteologismo; R III 127. 7.

[8] Ibid., 128.

[9] Ibid., 129.

[10] Ibid., 129-130.

[11] Ibid., 130.

[12] Federalismo, socialismo y antiteologismo; R III 130; F I 15-21.

[13] El oso de Berna y el oso de San Petersburgo; F II 57.

[14] Federalismo, socialismo y antiteologismo; R III 131 et seq.; F I 21-22. 14.

[15] Ibid., R III 136; F I 33-35.

Fuente: Portal libertario Rebeldealegre.

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La CIA, los servicios de inteligencia locales y su adecuación bajo mandato de Washington. [La mismo que en Bilbao, aquí, allá, acullá y República Dominicana. Lo bueno que tiene la democracia representativa es que como la población normal no tiene representantes, porque estos se tornan “sustituyentes” de la población en el momento mismo en que resultan elegidos en las bambalinas formales de las elecciones generales, es que pueden jugar y espiar cómodamente a los que llaman representados que en realidad somos los sustituidos, y así nos quedamos todos contentos y felices: los sustituyentes porque engordan sus buches teta chupe trabajo y dinero ajeno y los sustituidos porque nos creemos los reyes del mambo, hasta las próximas elecciones que volveremos a empezar con lo mismo]

 

La CIA, los servicios de inteligencia locales y su adecuación bajo mandato de Washington


NARCISO ISA CONDE 

TERCERA INFORMACION

01/07/2021

EL Gobierno de Luis Abinader -resultado del ascenso electoral del Partido Revolucionario Moderno-PRM y su amalgamamiento con las elites capitalistas y el endurecimiento de la recolonización  neoliberal- ha anunciado acelerar una “reforma” del sistema de inteligencia dominicano; algo que se estaba impulsando desde la pasada Administración del Partido de la Liberación Dominicana-PLD por insistencia de EEUU, potencia tutora de la profundización del coloniaje militar.

El cambio que se auspicia a nombre de la “modernización” y la “limpieza ético-moral” de esos servicios tiene toda las características de un maquillaje y una remodelación dirigidos a lustrar la deteriorada imagen de esa institución y a imprimirle más eficacia a su maquinaria carcomida por el clientelismo partidista y la expansión de la corrupción, reforzando a la vez su dependencia de la CIA y la MOSSAD israelí y los amarres con la estrategia regional de EE.UU.

El paso anunciado incluye elevar el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) a Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), colocándola como  órgano supremo del que dependerán orgánicamente los demás servicios de espionaje y control tutelados medularmente por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), DEA, FBI, MOSSAD y la DASS Colombiana. Fórmula muy en boga en esta región del mundo, en el contexto de una multi-crisis sistémica generadora de nuevas rebeldías multitudinarias.

Más arriba, en el cogollo imperial se sitúan el Pentágono y la OTAN con sus diversas modalidades de guerras de variadas intensidades; prestas a ser eventualmente desplegadas según las circunstancias, tal como acontece en Venezuela, Colombia, Chile, Paraguay Honduras y Haití.

 En interés de aportar al conocimiento colectivo de nuestro pueblo y otros pueblos del mundo, y a propósito de lo que se está fraguando en este punto de la frontera imperial caribeña, pienso útil recordar el origen, la trayectoria y características del Departamento Nacional de Investigaciones(DNI), para luego valorar su pretendida “transformación”.

·         UN POCO DE HISTORIA QUE EMPALMA CON EL PRESENTE.

El actual Departamento Nacional de Investigaciones (el DNI) nació  en 1966 con el “gobierno de los doce años” de Balaguer (heredero político del tirano Trujillo), a continuación de la invasión militar estadounidense del 1965, con auspicio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y financiamiento (60% del presupuesto) de su Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), ahora USAID.

En el contexto de la “guerra fría”, el DNI  se implantó al lado del Palacio Nacional (sede de la Presidencia de la República) y operó -empapado de anticomunismo- como instrumento represión antipopular y terrorismo de Estado, con sus modalidades de espionajes, acosos represivos, apresamientos, interrogatorios, deportaciones, impedimentos de entrada al país, torturas, secuestros y asesinatos selectivos.

 Los servicios de inteligencia de Fuerzas Armadas y Policía Nacional J2 (Ministerio), A2 (Aviación Militar), M2 (Marina de guerra) y SS (Servicio Secreto de la Policía Nacional SS-PN) se conectaban con el DNI de abajo  hacia arriba y suministraban sus respectivas informaciones, que a su vez nutrían al Presidente Balaguer y su entorno criminal.

El SS de la PN, madriguera de asesinos, hacía gran parte del trabajo sucio. La Estación de la CIA en el país tenía –y tiene- una de sus oficinas en el mismo edificio del DNI y desde allí traza las pautas.

En aquel periodo dos de sus jefes, Contraalmirante Valdez Albizu y General Padilla Medrano, fueron sindicados como agentes estadounidenses, lo que parece ser una constante en la dirección de ese organismo.

Ese esquema se ha mantenido hasta la fecha, con variaciones de actores y degradaciones progresivas hasta su degradación.

Concentrado en sus crueles funciones asignadas por la CIA y la oligarquía capitalista asociada a EE.UU, el DNI nunca actuó contra la corrupción en ningún periodo, lo que implicó protección de la corrupción balaguerista y de las que le sucedieron en el ejercicio del gobierno, congreso y alcaldías controlados por los partidos PRD, PLD y PRM.

En el marco de los gobiernos del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) portador de herencias  liberales, mucho menos represivo que el PRSC de Balaguer, se introdujo con fuerza el clientelismo y expandió rápidamente en el seno del DNI la corrupción “democratizada” hasta “cualquierizar” su membrecía y funciones.

La narco-corrupción creció y todo esto escaló a las nubes en las Administraciones del PLD… hasta  incorporar ese cuerpo de inteligencia a esa Corporación Mafiosa gubernamental bajo el mando del Comité Político del partido morado (PLD).

Veinte años después, pasadas cinco administraciones, tres de ellas a cargo del ex presidente Leonel Fernández-PLD y dos del ex presidente  Danilo Medina-PLD  -ambos actualmente blancos de ataque de la lucha anticorrupción y anti-impunidad- asume Luis Abinader-PRM la dirección de un régimen fundamentalmente empresarial y neo-colonial; aupando nuevos rostros, que entre otros cambios sin calado transformador, introducen en las instituciones y entidades estatales medidas llamadas a privatizar completamente el Estado, relegar la partidocracia desacreditada y convertir el DNI en una DNI más armónica con la lógica imperial-empresarial en tiempo de COVID 19 y con las nuevas modalidades postmodernas de la dependencia.

El estado actual del DNI es para disolverlo y crear un órgano soberano, no para ocultar el rol de la CIA en sus entrañas y cumplir el mandato gringo de adecuarlo como Dirección Nacional de Inteligencia-DNI; situándose como factor fundamental de una federación de órganos de inteligencia militar, a ser “controlado” ahora  por el actual Presidente (¿nuevo mesías de un cambio para peor en no pocos aspectos?), como si él y los anteriores mandatarios no fueron designados “Comandantes en Jefe” de las Fuerzas Armadas y la PN, responsables del DNI durante sus respectivas gestiones de gobierno.

Esos cambios no incluyen modificaciones sustanciales de un personal curtido en el delito y en la sumisión pro-imperialista. Tampoco la eliminación de los centros privados de inteligencia, que hacen negocio con el espionaje, ni cierre de las grandes Estaciones propias de los Estados que la clase gobernante-dominante de este país ha escogido, o aceptados con placer, como Estados tutores de la seguridad de ésta neo-colonia con disfraz de República independiente y con presidentes que no van más allá de gobernadores de colonia.

Entre los pocos rostros nuevos está el de su propio Director Luis Soto, un civil, abogado de profesión, de quien se dice es un “experto en inteligencia”, que nadie informa donde  estudió, en cual  escuela se especializó, de qué liga procede, qué llevó al Presidente Abinader a designarlo y  rodear el tema de tanta secretidad,  silenciando su experiencia y vínculos nacionales e internacionales; lo que inevitablemente rodea de sospechas su ascenso meteórico de la vida civil a jefe supremo de inteligencia del país y pone a pensar cuánto han gravitado los tutores imperialistas de la seguridad nacional en esta selección, para así cumplir con la tradición en la materia.

Ahora bien, lo que sí es una gran mentira es que la DNI será un factor anti-impunidad, dado que en los nuevos inquilinos de los puntos claves del Estado predominan los jerarcas del capital privado, quienes junto a las corporaciones trasnacionales, tienen una larga trayectoria de estafa al patrimonio nacional y de delitos ambientales impunes.(29-06-2021).

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miércoles, 30 de junio de 2021

¿Y si el Covid-19 “se escapó” de un ‎laboratorio militar de Estados Unidos?:

 

¿Y si el Covid-19 “se escapó” de un laboratorio militar de Estados Unidos?

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Diario octubre / junio 30, 2021


La República Popular China ha iniciado una campaña mediática para obtener información sobre las actividades del laboratorio militar estadounidense de Fort Detrick.

Teniendo en cuenta el caso de contaminación voluntaria con ántrax –en 2001– y ante las insistentes acusaciones contra el laboratorio chino P4 de Wuhan, Pekín considera que una “fuga” del laboratorio militar de Fort Detrick, en el Estado de Maryland, Estados Unidos, pudiera haber dado origen a la epidemia de Covid-19.

Hoy se sabe que el laboratorio chino P4 de Wuhan fue contratado indirectamente por el director del Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas de Estados Unidos (US National Institute of Allergy and Infectious Diseases, NIAID), el doctor Anthony Fauci.

El doctor Fauci, quien fue colaborador del secretario de Defensa Donald Rumsfeld, pagó con fondos públicos desviados de las ganancias por virus descubiertos en murciélagos. Ese tipo de investigación es ilegal en Estados Unidos, debido a su gran peligrosidad. La transacción se hizo utilizando como intermediario a EcoHealth Alliance, cuyo director, Peter Daszak, publicó en la revista especializada The Lancet un artículo donde afirmaba que el Covid-‎‎19 era de origen natural. Los coautores de ese estudio desmintieron después sus propias afirmaciones y denunciaron los vínculos de subordinación de Peter Daszak. Este último estuvo además entre los miembros de la Comisión Investigadora de la Organización Mundial de la Salud ‎‎(OMS) que dictaminó la inocencia del laboratorio de Wuhan.

Por muy chocante que puede parecer este asunto, en realidad no prueba que el laboratorio de Wuhan haya estado implicado en el inicio de la epidemia de Covid-19.

En cambio, el laboratorio militar estadounidense de Fort Detrick fue responsable de la producción de las esporas de ántrax enviadas por vía postal a varios políticos y medios de prensa en Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Ese laboratorio estadounidense realiza investigaciones consideradas ilegales en Estados Unidos y dispone de varias dependencias fuera de ese país, como el Richard Lugar Center for Public Health Research, en Georgia [1].

En el verano de 2019, el laboratorio militar estadounidense de Fort Detrick fue cerrado temporalmente por orden del Center for Disease Control and Prevention (CDC, la autoridad sanitaria estadounidense a cargo del control y prevención de enfermedades). Posteriormente, en diciembre de 2019, una misteriosa infección respiratoria apareció entre los vecinos de Fort Detrick… precisamente al mismo tiempo que aparecía el Covid-19 en Wuhan.

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[1] «Experimentos del Pentágono en Georgia provocan epidemia de peste porcina en Bélgica», 7 de octubre de 2018; «¿Se esconden ensayos del Pentágono tras los crímenes de Gilead Sciences?», Red Voltaire, 4 de octubre de 2018; «La Géorgie dénonce la transformation par la Russie des lignes de démarcation», por David Zalkaliani, Réseau Voltaire, 22 de mayo de 2020.

FUENTE: Red Voltaire

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Ecología. Algunas preguntas incómodas. [Al olmo le podemos pedir peras, porque como estamos en una democracia al olmo se le puede pedir cualquier cosa (por esta razón al olmo se le parte el pecho de la risa que le entra cuando se pone a escuchar la de de cosas que se le piden), aunque yo prefiero un buen bocadillo de sardinas en aceite puro de oliva de los que da el guindo calentito y todo que hasta te lo lleva a casa de lo amable y servicial que es el guindo. Pero el asunto es que el modo de producción capitalista a partir de la crisis de 2008 nos dice a grito abierto que ya no puede seguir funcionado y que hay que cambiarlo por el socialismo (pintarlo de verde y estas cosas no. Cambiarlo) por las mismas razones históricas que el capitalismo sustituyó al feudalismo, y este a la esclavitud, y la esclavitud al salvajismo y el salvajismo a la barbarie. Tal cual, que esto solo es historia, para dejarnos de tontiecotonterías al verde verde limón que no servirán más que para alargar e intensificar el estado de penurias y sufrimientos a la humanidad entera. Pero esto ya es de puro santoral, que no sé dónde se me ha podido meter Santa Lucía que ve menos que un gato de yeso (ecológico) metido en un baúl, y que no me tomes esto como cosa personal, Santa Lucia de mis entretelas, que ya sabes que yo te aprecio un rato, pero que tienes menos luces que un candil apagado si no ves lo que está pasando, lo siento mucho. Que no lo vea uno de la morralla política e intelectual bien, lógico. Pero mujer, lo tuyo es la vista].

 

El autor, investigador científico del CSIC, plantea en esta carta a los responsables políticos de la Transición Ecológica en España y Europa preguntas que aportan conocimiento y reflexiones necesarias sobre cuestiones relevantes para esta Transición.


Algunas preguntas incómodas

Antonio Turiel Martínez

El Viejo Topo

29.06.2021

 

Estimados Sres., estimadas Sras.:

Me dirijo a Vds. con la intención de plantear una serie de cuestiones que me parecen relevantes, respecto al actual esfuerzo para la realización de una Transición Ecológica que debe conseguir la descarbonización total de España y de Europa para el año 2050. De acuerdo con lo que he leído sobre el tema, incluyendo la propia Ley de Cambio Climático y Transición Energética, hay en los planes anunciados ciertos puntos oscuros que, por su gran relevancia, creo que convendría aclarar.

Dado lo extenso de los puntos a tratar, me permitirán que vaya directamente al grano. Éstas son las cuestiones:

1.- Es conocido que se necesita una gran cantidad de materiales críticos para el gran despliegue de los sistemas energéticos renovables que se pretende hacer, y también se sabe que no hay suficiente para permitir ese despliegue a escala mundial ¿Contemplan Vds. un plan alternativo, en caso de que al final los materiales escaseen? En suma, ¿existe un Plan B para la Transición Energética?

El tema de la escasez de materiales críticos para la transición renovable es muy conocido desde hace bastante tiempo. Hace unos días, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) sacó un informe sobre estos materiales, en el cual se mostraban algunas cosas curiosas. La más destacada, estas gráficas, sobre todo la de la derecha.

Como pueden ver, se prevé que, de aquí a 2040, la extracción anual de litio se multiplique por 42, la de grafito por 25, la de cobalto por 21, la de níquel por 19 y la de tierras raras por 7. Fíjense que no es que la AIE diga que eso es lo que va pasar: lo que dice es que eso es lo que se necesita que pase, lo que es muy distinto. Pero, ¿es ese incremento posible? La propia AIE tiene sus dudas, y entre sus 6 recomendaciones (obviamente, a los países de la OCDE) nos encontramos que se debe fomentar el reciclaje (complicado, porque alguna de estas materias se usa de tal manera que son difíciles de reciclar) y que, si acaso, se constituyan «reservas estratégicas para hacer frente a posibles interrupciones del suministro». En definitiva: mejor acaparar ahora estos materiales, no sea que después ya no vengan.

Volviendo a la cuestión de si tal incremento es posible, hay muchos estudiosos que tienen claro que no. Entre ellos, Alicia Valero y su padre Antonio Valero, de la Universidad de Zaragoza, que llevan años estudiando el tema. La siguiente imagen es una diapositiva de una presentación reciente de Alicia Valero.


Resulta que las reservas conocidas de muchos materiales son menores que la demanda esperada hasta 2050, y atención que incluye otros metales «más corrientes» que no estaban en la gráfica de la AIE, como la plata, el cobre, el plomo, el platino o el zinc, entre otros. Quizá la AIE se ha dado cuenta ahora de que hay un problema, pero en realidad los científicos lo saben desde hace tiempo. Por ejemplo, hay un artículo reciente del Grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid que muestra que no se puede pretender mantener el actual modelo de movilidad basándose en fuentes renovables y vehículos eléctricos.

En todo caso, no quiero discutir aquí si va a haber o no esa escasez, ni tan siquiera si realmente las renovables pueden hacer todo lo que se dice.  El caso es que hay una duda razonable de si los planes anunciados pueden llevarse a cabo, y eso lleva a mi pregunta.

La pregunta real es si tienen un Plan B. Si tienen una alternativa, por si esto falla. Una salvaguarda. Ésa es la pregunta. ¿La tienen o no? Porque si no la tienen, la cuestión que se suscita es otra: Vale, y si este plan falla, entonces, ¿qué? ¿Nos vamos al garete? En definitiva: ¿es éste un modelo de administración responsable si no se tiene en cuenta un riesgo tan evidente?

Seguramente la tentación es decir que la ciencia y la innovación permitirán mejorar la eficiencia en el uso de los materiales. A lo cual yo les digo: perdonen, pero no pueden dar eso por asumido, porque como no sea así nos estrellamos. De nuevo, no es un modelo de administración razonable.

Quizá la otra tentación es decir que si hay problemas podremos ralentizar la transición energética hasta que la tecnología avance lo suficiente (como si eso estuviera garantizado), estirando un poco más el uso de los combustibles fósiles gracias a una implantación masiva de sistemas de captura de CO2 (suponiendo que éstos realmente se puedan implantar de manera masiva y eficaz). Si van por ahí, les recordaré esta gráfica del último informe de la AIE que nos dice que, gracias a la desinversión de las petroleras desde 2014, de aquí a 2025 la producción de petróleo puede caer hasta un 50%.

De hecho, por culpa de este descenso ahora mismo ya escasea el plástico y cada día escasean más cosas: acero laminado, aluminio, cobre, chips…

Así, pues, ¿hay plan B? Porque a lo mejor tenemos que implementarlo urgentemente…

2.- Incluso asumiendo que España consiguiera asegurarse suficientes materiales para hacer «su» transición, ¿es una buena apuesta a largo plazo, teniendo en cuenta de aquí 20-30 años las nuevas instalaciones renovables acabarán su vida útil y entonces será imposible reemplazarlas?

Tengamos en cuenta que muchos materiales son de difícil reciclaje por la manera en que se usan. En la electrónica de más altas prestaciones, las tierras raras que se usan y metales como el oro y la plata entran en cantidades muy pequeñas, típicamente en aleaciones con concentración de traza. El diseño de esos circuitos no está pensado para el reaprovechamiento. Algo similar le pasa a las placas fotovoltaicas: la concentración de materiales como la plata y la forma en la que están hechos los paneles no favorecen su recuperación. En el caso de los aerogeneradores, reaprovechar el cobre y el núcleo magnético o inductivo es mucho más simple; pero en su caso el problema es la degradación de los metales con el paso del tiempo, y también la dificultad para reemplazar el hormigón armado (recordemos que la arena que se usa para hacer cemento empieza a escasear) y para el reciclaje de las aspas (que es posible, pero que hasta ahora masivamente lo que se hace es enterrarlas).

¿Tiene por tanto sentido que lo apostemos todo a un sistema que quizá solo se pueda usar durante esos 20 ó 30 años, para luego dejar a la sociedad inerme para gestionar lo que venga después? ¿Volveremos a recurrir al comodín de «el progreso tecnológico lo resolverá», cosa que no podemos saber si pasará? ¿Nos vamos a arriesgar a condenar a nuestros hijos?

3.- La instalación de los sistemas renovables es posible consumiendo grandes cantidades de combustibles fósiles, tanto en la extracción de materiales, su elaboración, el transporte, la instalación, el mantenimiento, etc. No se instalan parques renovables usando energía renovable; quizá hacer eso ni siquiera es posible. ¿No se han parado a pensar que el modelo que se propone solo puede funcionar si hay combustibles fósiles?

Éste es un de los problemas más serios del modelo propuesto: nadie se ha planteado seriamente que todo el proceso de elaboración, transporte y despliegue use solo energía renovable. ¿Es ni tan siquiera posible? Algunos autores, como Gail Tverberg, consideran los modernos sistemas de energía renovable meras extensiones de los combustibles fósiles: solo pueden dar energía si hay combustibles fósiles disponibles. Una de las dificultades para que se pueda cerrar el ciclo de «producción de energía renovable – uso de la misma para generar más» es la complejidad (y coste energético) de los procesos, y la gran cantidad de materiales que se requieren. En un escenario de rápido declive de la cantidad de petróleo disponible, eso haría que la energía renovable producida con este modelo también decreciera en un determinado plazo. Por tanto, nos arriesgamos a que en un plazo breve de tiempo este modelo de renovable dejara de servir. ¿De verdad que es eso lo que queremos?

4.- El nuevo modelo pretende substituir los combustibles fósiles por electricidad renovable, pero los combustibles fósiles mayoritariamente no se usan de manera eléctrica. Aquí hay un salto al vacío tecnológico enorme, teniendo en cuenta que 1) en España tenemos ya mucha más capacidad instalada de la estrictamente necesaria para garantizar el consumo; 2) en los países avanzados, la electricidad representa poco más del 20% del consumo de energía final y electrificar ese casi 80% restante parece difícil; 3) el consumo de electricidad cae en España desde 2008. ¿No tendría sentido que se concentran los esfuerzos en ver cómo aprovechar la electricidad, más que en producir más? ¿O quizá mirar cómo producir con renovables otras formas de energía que no sean electricidad?

En España la potencia media equivalente al consumo eléctrico de 2008 fue de 32 GW, y ha ido disminuyendo hasta los 30 GW de 2019. Eso, con una potencia instalada de 108 GW. Incluso contando con un cierto grado de redundancia para tener en cuenta el factor de planta, es una cantidad excesiva, que ahora se quiere incrementar en otros 58 GW de aquí al 2030.

Eso sin contar con la gran dificultad de convertir todo el consumo energético en 100% eléctrico, un problema que aqueja a todas las economías avanzadas. De hecho, lo que se suele ver es que la electricidad es una energía secundaria que de alguna manera sigue al consumo general de energía: sube si éste sube y baja cuando éste baja (aunque no ciertamente en el mismo porcentaje y a menudo con un cierto lag o retraso, que puede ser de años). Y es que la electricidad es una forma de energía muy especializada y de alto valor añadido, pero solamente útil para cierto usos.

Incluso sin pretender que toda la energía sea eléctrica, intentar que al menos toda la electricidad sea 100% renovable es ya un gran desafío. En primer lugar, se necesitan sistemas de respaldo para cubrir la intermitencia de las renovables (que no siempre luce el Sol, o que a veces no sopla viento). Para hacer ese respaldo renovable, se puede recurrir a la hidroelectricidad, pero ésta tiene un cierto margen y tampoco lo puede cubrir todo (se necesita el agua embalsada también para otros usos) o aprovechar la acumulación de los excedentes renovables cuando éstos se producen (usando, por ejemplo, bombeo inverso o hidrógeno verde), pero éstos también son limitados. La otra opción para conseguir electricidad de respaldo es las interconexiones de larga distancia, por ejemplo de ámbito continental, porque sobre la escala de un continente se puede compensar mucho la intermitencia, ya que en todo momento algún lado de Europa soplará el viento o lucirá el Sol (excepto de noche). Pero aquí chocamos con el segundo problema de la electricidad renovable: la estabilidad de la red. La instalación de muchos sistemas de generación eléctrica, que entran y salen continuamente del sistema y que están distribuidos sobre un territorio muy amplio y lejos de los centros de consumo genera inestabilidad de la red. Resulta que en Europa usamos corriente alterna con una frecuencia de 50 ciclos por segundo, pero con tanta generación intermitente y distribuida mantener esa frecuencia es hoy en día un hito: de hecho, el pasado 8 de enero una inestabilidad originada en Croacia se propagó por toda Europa y estuvo a punto de tumbar toda la red. Y poner más y más sistemas renovables conectados a la red incrementa el riesgo de inestabilidad. Se podría compensar instalando sistemas de estabilización en la red, pero nadie quiere hacer frente a este sobrecoste, que además tendría que ir creciendo con el número de sistemas enganchados. En Australia se está planteando prohibir que se conecten más sistemas fotovoltaicos a la red eléctrica.

Lo mejor sería ir aprovechando la electricidad localmente, pero entonces nos encontramos con el problema del aprovechamiento para ese casi 80% de usos no eléctricos. Es aquí donde se debería estar incidiendo seriamente, pero lo que se hace es simbólico. ¿Qué sentido tiene dar por hecho que nos conviene tener más electricidad, teniendo en cuenta todo lo dicho arriba? ¿Para qué va a servir, si no hay demanda posible para tanto?

5.- Para intentar cubrir con renovables ese casi 80% de la energía final actualmente no eléctrico actualmente, la gran apuesta es utilizar el hidrógeno producido a partir de electricidad renovable, o hidrógeno verde. El hidrógeno, sin embargo, no es la panacea y sus problemas originales no han sido resueltos. ¿Por qué va a solucionar ahora el hidrógeno nada, conociendo como conocemos sus limitaciones?

Hace algunas semanas asistí a una conferencia telemática organizada por el Club de Roma sobre el hidrógeno verde. En un momento de sinceridad, uno de los ponentes dijo que hace unos 20 años se había intentado introducir el hidrógeno como el combustible del futuro y se había fracasado; que hacía 10 años se había intentado de nuevo y que tampoco se había conseguido; y que esperaba que ahora, a la tercera, fuera la vencida. Esta reflexión es bastante interesante, porque refleja muy crudamente el problema que no se quiere ver. Y es que, ¿por qué tendría que funcionar una solución energética basada en el hidrógeno? Nos negamos a aceptar que es una mala solución, e insistimos sobre ella una y otra vez, pero no por ello se va a convertir en una buena solución. Damos por descontado que el progreso tecnológico conseguirá superar los problemas del hidrógeno, pero no comprendemos que a lo mejor esos problemas no se pueden superar porque dependen de principios inviolables de la Física o la Química.

Recordemos, una vez más, cuáles son los inconvenientes del hidrógeno:

  • El hidrógeno no es una fuente de energía: En la actualidad la mayoría del hidrógeno se consigue mediante el procesamiento químico del gas natural u otros hidrocarburos, con desprendimiento de dióxido de carbono, pero el objetivo es pasarse al «hidrógeno verde», que es el que se obtiene haciendo pasar una corriente eléctrica por una cubeta de agua, lo cual rompe la molécula de este líquido (electrolisis) y separa el hidrógeno del oxígeno, sin otras emisiones. El problema es que se necesita consumir electricidad para producir el hidrógeno; el hidrógeno es un sitio donde guardar energía, pero no una fuente de energía. Técnicamente es lo que se denomina un vector energético.
  • El rendimiento del proceso es bajo: Centrándonos en el hidrógeno verde, las mejores plantas de electrolisis consiguen un rendimiento del 70%, es decir, que el 30% de la energía se pierde y no se acumula en las moléculas de hidrógeno producidas. Pero este mejor rendimiento solo se produce en condiciones ideales y con plantas muy sofisticadas y caras; en condiciones más realistas, el rendimiento ronda el 50%, y el otro 50% simplemente se pierde.
  • El rendimiento de los motores de hidrógeno es bajo: Si se quiere el hidrógeno para motores, se puede quemar directamente en un motor de gasolina pero entonces se aprovecharía solo entre el 15% y el 20% de la energía del hidrógeno (es decir, solo entre el 7,5% y el 10% de la energía eléctrica inicial). Incluso usando pilas de combustible de las más eficientes (y haciendo más complejo el motor, porque se requiere una batería además) el rendimiento ronda el 50% (es decir, solo el 25% de la energía eléctrica inicial). Por comparación, un motor eléctrico tiene rendimientos que están sistemáticamente por encima del 75% o del 80%. Se podría decir que el hidrógeno se quiere solo para producir calor (por tanto, rendimiento del 50% sobre la energía eléctrica inicial), sobre todo industrial, pero lo cierto es que también se necesita hidrógeno para sustituir al diésel en la flota de camiones y maquinaria pesada.
  • El hidrógeno tiene que estar almacenado a alta presión: Al ser un gas, para conseguir una densidad energética en volumen aceptable el hidrógeno tiene que estar a una alta presión, generalmente de 750 atmósferas (enorme: es la presión a 7.500 metros de profundidad en el mar) para tener una densidad energética que es solo la mitad de la del gas natural a la presión habitual. Estas altas presiones implican, primero, un esfuerzo para comprimirlo (otro gasto energético adicional), segundo, usar recipientes de paredes densas (más costosos) y tercero, que se tenga que refrigerar previamente a la compresión para evitar que la temperatura suba mucho (más gasto energético). Y por no hablar del peligro que supone una grieta o un impacto medianamente fuerte en el depósito.
  • El hidrógeno se escapa de los recipientes: Al ser una molécula tan pequeña, el hidrógeno se escapa con facilidad de cualquier recipiente, incluso en uno de paredes densas y especialmente bien sellado. Pérdidas de entre el 2 y el 3% diario son normales, lo cual implica que el hidrógeno tiene que ser producido para ser consumido en el plazo de pocos días.
  • El hidrógeno corroe el acero: En los depósitos y conducciones de acero al carbono, el hidrógeno forma hidruros que acaban fragilizándolos hasta que se rompen. La solución es recubrirlos con unas películas especiales que se llaman liners, pero que no están exentas de problemas (aguantan mal los contrastes térmicos y los esfuerzos mecánicos) y que para mayor ironía se fabrican con petróleo.

En la práctica, las pérdidas energéticas de convertir electricidad a hidrógeno para cualquier uso energético son bastante  grandes, yendo del 50% de producir hidrógeno para ser quemado inmediatamente hasta pérdidas superiores al 95% si se tiene que almacenar a presión para ser consumido unos días más tarde en un motor de un camión.

En una conferencia reciente, yo presenté unos números sencillos comparando el consumo de energía del sector del transporte en Europa con la producción de energía eléctrica renovable que se necesitaría para que pudiera funcionar con hidrógeno, asumiendo el máximo y mejor rendimiento (pilas de combustible con platino, hidrógeno producido prácticamente para consumir, despreciando las pérdidas por refrigeración y compresión, etc). La conclusión es que Europa debería multiplicar su producción eléctrica renovable por 3,5. En condiciones mucho más realistas, no sería de extrañar que esa multiplicación fuera por 4, 5 o un factor todavía mayor; pero en todo caso, ese 3,5 ya supone un reto de gran envergadura… y solamente para mantener el transporte. Y ese reto es probablemente imposible, porque aquí no hemos incorporado los límites de las renovables, pero siguen existiendo.

Extrapolándolo al caso de España, no resulta creíble que pudiéramos producir aquí todo el hidrógeno que se necesitaría ya tan solo para mantener todo el sistema de transporte en pie. Y eso sin contar con todo el gasto de combustible que implica nuestro estilo de vida pero que no se computa aquí (por ejemplo, esos cargueros que llegan cargados de mercancías fabricadas en China).

¿Alguien se ha parado a mirar estos problemas con detenimiento y objetividad? ¿O solamente se han limitado a sumar cantidades en un fichero Excel, contando que todo lo que se necesite va a estar ahí porque se necesita? ¿Alguien se ha parado a pensar que quizá el hidrógeno no da, ni de lejos, para mantener el actual estado de cosas? ¿Alguien se ha planteado que quizá no es la solución?

6.- Dado que el hidrógeno que se puede producir domésticamente no puede cubrir nuestras necesidades, ¿de dónde lo vamos a sacar? ¿Vamos a intentar explotar la producción de otros países, típicamente de África?

Porque al final es de esto de lo que estamos hablando. Sabiendo que no podremos producir suficiente hidrógeno para poder mantenerlo todo en pie, dado el bajo rendimiento del proceso y los límites a la producción renovable, la idea seguramente es ir a apropiarse del hidrógeno que produce otro. Por ese motivo Alemania está en la presa del río Inga en el Congo. Y por ese motivo el tren de hidrógeno, mucho más ineficiente que el eléctrico, está ahora en boga: para sacar corriendo el hidrógeno de países que tienen vías de tren pero no catenaria.

Ese modelo de explotación colonial tiene no pocos riesgos y muchas fragilidades, aparte de otras cuestiones de índole moral. Pero además, el colonialismo se puede ejercer a muchas escalas. Colonialismo energético del centro contra la periferia, dentro de nuestro país. Pero también desde otros países, y más concretamente Alemania, contra nuestro país.

Este modelo colonial probablemente nos lo aplicarán a nosotros en beneficio de Alemania; el Gobierno federal alemán ya dice que espera que los países europeos con mayor potencial renovable le aporten su hidrógeno. Es decir, que la energía renovable captada aquí se convertiría en hidrógeno, con enormes pérdidas, para después irse en un tren de hidrógeno fabricado por Siemens hasta Frankfort o Munich. Señores y señoras representantes políticos de mi país, ¿habían pensado en esto? ¿Están seguros de que es el hidrógeno lo que tenemos que producir, si no nos da para nosotros mismos y encima nos lo quieren quitar?

7.- Por todo lo expuesto más arriba, me resulta evidente que nos hacen falta modelos alternativos para el aprovechamiento de la energía renovable, modelos mucho más locales y eficientes que garanticen la riqueza del país. El caso es que existen, pero no se debaten, no se contemplan. ¿No creen que se debería invertir, si cabe un pequeño esfuerzo, en ver cuánto podrían dar de sí?

A principios del siglo XX, proliferaban en Cataluña las colonias textiles. Se aprovechaba la fuerza hidráulica de los ríos para producir algo de electricidad de consumo local, y la fuerza mecánica del agua servía en muchos casos para accionar directamente los telares, con un rendimiento mucho mejor que poner un generador eléctrico en un extremo y un motor eléctrico en el otro. Con este sistema se mantuvieron también fundiciones y otras industrias; en todos los casos, aprovechando la energía de manera más eficiente que si se usase electricidad y, lo que es más importante, generado riqueza y empleo localmente. La energía mecánica no es como los electrones o el hidrógeno: no se puede exportar a grandes distancias. La energía de aquí se queda aquí.

Con todo el conocimiento y desarrollo técnico del último siglo, podríamos hacer eso mismo y mucho mejor. Aprovechando el Sol directamente para calentar, fundir, transformar. Aprovechando la fuerza mecánica del agua y del viento para mover, trabajar, forjar. Aprovechando las plantas, cultivadas y silvestres, herbáceas y árboles, para obtener reactivos y materiales. Produciendo también algo de electricidad para cuando fuera necesario, pero sin obsesionarse con producir solo electricidad. Produciendo también algo de hidrógeno para cuando fuera necesario, pero sin obsesionarse con mantener una ingente flota de camiones y maquinaria pesada con él. Siendo más eficientes. Alcanzando un mejor equilibrio con la naturaleza, disminuyendo nuestro impacto ambiental, adaptándonos a los ritmos del planeta, dependiendo lo justo de materiales que llegan de lejos, con instalaciones a una dimensión más humana y más fáciles de reparar y mantener, creando riqueza y empleo localmente, descarbonizando plenamente nuestra actividad.

¿Por qué no?

Repito.

¿Por qué no?

¿Qué sentido tiene que esto ni se considere, ni se analice, ni se estudie siquiera someramente? ¿Qué sentido tiene que nos empeñemos en un modelo megalomaníaco, tremendamente destructivo y contaminante que, encima, ni siquiera es posible, cuando podríamos tener una alternativa mucho más razonable que ni nos dignamos en estudiar?

¿Por qué no?

¿Por qué nos vamos a condenar a un modelo insostenible e imposible que va a fracasar, cuando puede haber una alternativa viable y mucho menos costosa? Seguro que habrá muchas dificultades, pero la mayor ahora mismo es ni siquiera comenzar a trabajar sobre esta posibilidad

Yo les pregunto, y les preguntaré una y otra vez:

¿Por qué no?

Fuente: Blog de Antonio Turiel The Oil Crash.

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